La energía limpia
La energía limpia es aquella que durante su producción contamina menos en comparación con
otras, como la energía proveniente de fuentes fósiles. Existen tipos de energía que son renovables
porque provienen de un recurso inagotable y a la vez son limpias porque contaminan
mínimamente el medio ambiente, pero no necesariamente todas las energías que son limpias
provienen de fuentes renovables.
se consideran por igual energías limpias a las renovables –solar, eólica, mareomotriz, de biomasa,
geotérmica y de pequeñas hidroeléctricas- y a la nuclear, la hidroeléctrica a gran escala (que
requiere para su instalación grandes extensiones de tierra), la térmica con procesos de secuestro y
captura de carbono, y tecnologías de ciclo combinado de alta eficiencia.
Importancia
Las energías renovables son fuentes de energía limpias, inagotables y crecientemente
competitivas. Se diferencian de los combustibles fósiles principalmente en su diversidad,
abundancia y potencial de aprovechamiento en cualquier parte del planeta, pero sobre todo en
que no producen gases de efecto invernadero –causantes del cambio climático- ni emisiones
contaminantes. Además, sus costes evolucionan a la baja de forma sostenida, mientras que la
tendencia general de costes de los combustibles fósiles es la opuesta, al margen de su volatilidad
coyuntural
El crecimiento de las energías renovables es imparable, como queda reflejado en las estadísticas
aportadas anualmente por la Agencia Internacional de la Energía (AIE): Según las previsiones de la
AIE, la participación de las renovables en el suministro eléctrico global pasará del 26% en 2018 al
44% en 2040, y proporcionarán 2/3 del incremento de demanda eléctrica registrado en ese
período, principalmente a través de las tecnologías eólica y fotovoltaica.
Energia limpia para combatir el cambio climático
El desarrollo de las energías limpias es imprescindible para combatir el cambio climático y limitar
sus efectos más devastadores. El 2019 fue el segundo año más cálido desde que existen registros,
por detrás de 2016. La temperatura media de los últimos cinco años ha sido aproximadamente 1,2
grados superior al nivel preindustrial, según el servicio de cambio climático de Copernicus.
En paralelo, unos 860 millones de personas en el mundo carecen todavía de acceso a la
electricidad (2018), lo que requiere un amplio esfuerzo adicional en el despliegue de las energías
limpias para lograr el acceso universal a la electricidad en 2030, uno de los objetivos de desarrollo
sostenible aprobados por Naciones Unidas, particularmente en el África subsahariana.
Tipo de enrgia renovable
Entre las energías renovables o también llamadas energías limpias encontramos:
Energía eólica: la energía que se obtiene del viento
Energía solar: la energía que se obtiene del sol. Las principales tecnologías son la solar
fotovoltaica (aprovecha la luz del sol) y la solar térmica (aprovecha el calor del sol)
Energía hidráulica o hidroeléctrica: la energía que se obtiene de los ríos y corrientes de
agua dulce
Biomasa y biogás: la energía que se extrae de materia orgánica
Energía geotérmica: la energía calorífica contenida en el interior de la Tierra
Energía mareomotriz: la energía que se obtiene de las mareas
Energía undimotriz u olamotriz: la energía que se obtiene de las olas
Bioetanol: combustible orgánico apto para la automoción que se logra mediante procesos
de fermentación de productos vegetales
Biodiésel: combustible orgánico para automoción, entre otras aplicaciones, que se obtiene
a partir de aceites vegetales
Ventajas
CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Son el socio imprescindible contra el cambio climático: las renovables no emiten gases de efecto
invernadero en los procesos de generación de energía, lo que las revela como la solución limpia y
más viable frente a la degradación medioambiental.
INAGOTABLES
Son inagotables: al contrario que las fuentes tradicionales de energía como el carbón, el gas, el
petróleo o la energía nuclear, cuyas reservas son finitas, las energías limpias cuentan con la
misma disponibilidad que el sol donde tienen su origen y se adaptan a los ciclos naturales (por eso
las denominamos renovables). Por ello son un elemento esencial de un sistema energético
sostenible que permita el desarrollo presente sin poner en riesgo el de las futuras generaciones.
REDUCEN LA DEPENDENCIA ENERGÉTICA
Reducen la dependencia energética: la naturaleza autóctona de las fuentes limpias implica una
ventaja diferencial para las economías locales y un acicate para la independencia energética. La
necesidad de importar combustibles fósiles produce una supeditación a la coyuntura económica y
política del país proveedor que puede comprometer la seguridad del suministro energético. En
cualquier parte del Planeta hay algún tipo de recurso renovable –viento, sol, agua, materia
orgánica- susceptible de aprovecharlo para producir energía de forma sostenible.
CRECIENTEMENTE COMPETITIVAS
Crecientemente competitivas: Las principales tecnologías renovables –como la eólica y la solar
fotovoltaica- están reduciendo drásticamente sus costes, de forma que ya son plenamente
competitivas con las convencionales en un número creciente de emplazamientos. Las economías
de escala y la innovación están ya consiguiendo que las energías renovables lleguen a ser la
solución más sostenible, no sólo ambiental sino también económicamente, para mover el mundo.
HORIZONTE POLÍTICO FAVORABLE
Horizonte político favorable: las decisiones acordadas en la COP21 han aportado un torrente de
luz al futuro de las energías renovables. La comunidad internacional ha entendido la obligación de
robustecer la transición hacia una economía baja en carbono por el futuro sostenible del planeta.
El clima de consenso internacional en favor de la descarbonización de la economía constituye un
marco muy favorable para el impulso de las tecnologías energéticas limpias.