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Secretos Yoguicos de La Diosa Oscura

Este documento presenta un prólogo a un libro sobre la diosa hindú Kali. Explica que Kali, una de las formas oscuras de la diosa, tiene las claves para la regeneración espiritual y la resolución de la crisis global actual. Aunque Kali es una de las deidades más malentendidas, representa el poder supremo del universo y el viaje al absoluto más allá del tiempo y el espacio. El libro ofrece una experiencia directa de la realidad interior de Kali para evitar distorsiones, y muestra cómo Kali se manifiesta a sus devotos a trav
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Secretos Yoguicos de La Diosa Oscura

Este documento presenta un prólogo a un libro sobre la diosa hindú Kali. Explica que Kali, una de las formas oscuras de la diosa, tiene las claves para la regeneración espiritual y la resolución de la crisis global actual. Aunque Kali es una de las deidades más malentendidas, representa el poder supremo del universo y el viaje al absoluto más allá del tiempo y el espacio. El libro ofrece una experiencia directa de la realidad interior de Kali para evitar distorsiones, y muestra cómo Kali se manifiesta a sus devotos a trav
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Secretos Yóguicos

de la Diosa Oscura

Shambhavi L. Chopra
Secretos Yóguicos
de la Diosa Oscura

La Danza Relampagueante
De la Shakti Suprema

Shambhavi L. Chopra

2
¡Om gam Ganapataye namah!
(Nos inclinamos ante Ganesha que difunde la luz del conocimiento y remueve
todos los obstáculos)

¡Om sarvebhyo devebhyo namah!


(¡Reverenciamos a todos los Devatas y Devis con estas flores fragantes!)

¡Om shree guruve namah!


(¡Nos inclinamos ante el Gurú eterno!)

¡Om Prithviyai namah!


(¡Nos inclinamos ante la Madre Tierra!)

3
!Om hrim shrim Krim Parameshwari Kalike namah¡
(¡Me rindo a tus pies de loto, Ma Kali!)

4
Saludos a los grandes místicos,
los Aghoris, que portan la llama sagrada
Honro a Mahakala y Mahakali,
Me rindo a tus pies de loto.

Con profunda Shraddha y gratitud a


Vamadeva Shastri.
¡A ti te dedico esta obra, inspirada
por la misma Ma Kali, cuyos fuegos
despertaste dentro de mi corazón!

5
Prólogo
La Diosa o Madre Divina tiene la clave para la regeneración espiritual de la
humanidad en esta era ecológica. Si no reconectamos con la energía femenina más
profunda del universo, es poco probable que resolvamos nuestra crisis global
actual fundamentada, en gran medida, en ignorar la presencia divina de la Diosa
en la naturaleza y en nosotros mismos.
De los diversos aspectos de la Diosa, son sus formas oscuras las que tienen
la clave de sus secretos y poder, su conexión con la Tierra, la noche, la fertilidad,
el misterio, la magia y la transformación. Ha sido nuestra incapacidad para
entender sus formas oscuras e integrarlas en nuestras órdenes religiosas y sociales,
lo que nos ha llevado a ignorar a la Diosa e incluso a temer su gracia salvadora
que es su poder real de crecimiento interior y la iluminación de la consciencia.
Hay muchas formas oscuras de la Diosa en las diversas tradiciones
espirituales y religiosas, vistas tanto con reverencia como con sobrecogimiento.
De las grandes diosas del mundo, quizás ninguna sea tan misteriosa y enigmática
como la Diosa hindú, Kali, que representa a la Diosa Oscura en toda su gloria
primigenia y el poder ante el que todo se rinde. Para revelar realmente el
significado de la Diosa Oscura, uno debe encontrar y comprender la realidad
interna de Kali.
Probablemente, Kali, sea la Diosa más malentendida y erróneamente
retratada de la tradición hindú, cuando no en las tradiciones del mundo entero. Es
tema de a gran sensación, drama y distorsión. El lado refinado, hermoso, estético
o filosófico de su naturaleza rara vez es reconocido o ha sido representado
claramente. Mucho misterio cubre esta forma oscura de la Diosa que sustenta
todas las energías de la vida y de la muerte, y el gran viaje de retorno al Absoluto
más allá del tiempo y del espacio.
Incluso los orígenes del culto a Kali son tema de mucha confusión. Hay
poco conocimineto de sus raices védicas como la llama azul profundo de la Diosa
6
del Fuego o como la “luz azul oscura del Sol” que se refleja en la pupila oscura
del ojo y su capacidad de ver. Las grandes conexiones de la Diosa Oscura con las
fuerzas de la Naturaleza, particularmente la energía eléctrica de la vida y
percepción, son rara vez mencionadas. El rol cósmico de Kali como la Diosa del
espacio infinito y el tiempo eterno es ignorado por sus dimensiones más míticas.
Su lugar preeminente como la shakti del yoga o el poder interno del yoga para
volver a nuestra fuente divina no se ha abordado de manera significativa.
Los estudiosos que carecen de experiencia interna se acercan a Kali con
sus propias preconcepciones psicológicas, sociológicas y culturales que no
reconocen su energía espiritual, belleza y majestuosidad. Se detienen en la feroz
imagen de sus formas externas y no ven la luz transcendente que se refleja a
través de ellas. Se centran en su poder oscuro y proyectan en este los aspectos
negativos de su propia evaluación de la naturaleza humana. Ven superstición o
supresión de las emociones en lo que de hecho es el poder de la Diosa para
llevarnos más allá de la ignorancia y el sufrimiento. Normalmente hacen lo mismo
con las otras formas de la Diosa Oscura que hay por el mundo, viéndolas no como
expresiones de un misterio espiritual sino, más bien, como impulsos primitivos.
Es mejor dejar a un lado estas explicaciones y aprender a aproximarnos a
Kali con nuestro corazón y ojo interno, como a la madre que puede llevarnos más
allá de las limitaciones del mundo. En mejor aproximarnos a Kali directamente en
el interior de nuestra propia consciencia más profunda, pero para ello necesitamos
algunas claves, herramientas y mucha inspiración. Esto es lo que Shambhavi
Chopra ofrece en su libro sobre la gran Diosa Oscura. Su acercamiento a Kali se
produce a través de la visión intuitiva interior y de la sadhana yóguica, dejando
que la Diosa se desarrolle en y a través de ella, proporcionándonos una nueva y
única aproximación a su realidad.
En la India se ha mantenido una tradición continua de culto a la Diosa
durante siglos. Sus enseñanzas espirituales nunca han rechazado el rol de la Diosa
tanto en la creación como en el desarrollo espiritual. Al mismo tiempo, en la India
se ha mantenido una continua tradición de mujeres gurús, santas, maestras y
yoguinis. Es desde la antigua tradición de la Diosa de la India, que porta su
corriente de sabiduría y gracia, desde donde Shambhavi nos habla hoy, ofreciendo
a la tradición de la Diosa una nueva voz y unas enseñanzas prácticas que todos
pueden entender.
En Secretos Yóguicos de la Diosa Oscura: La Danza Relampagueante de
la Shakti Suprema, Shambhavi nos ofrece una experiencia directa de Kali, la
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Madre, como es en su realidad interior, evitando toda confusión y distorsión sobre
ella. Nos pone en contacto directo y vivo con la realidad de la Diosa Oscura, tanto
en el universo externo como en nuestra propia naturaleza profunda. Shambhavi
nos revela la cara amable de Kali y sus hermosas formas que nos llegan una vez
que abandonamos la oscuridad y las limitaciones dentro de nosotros mismos y en
nuestro mundo.
Shambhavi nos muestra como Kali se manifiesta realmente a sus devotos
sinceros y dedicados en el trascurso de la experiencia de la vida y en la profunda
espiral de una sadhana profunda. Kali no es una mera deidad popular, alguna
antigua Diosa o un extraño objeto para la curiosidad intelectual o una imagen
cultural. Es el Poder Supremo del mágico, impresionante y cataclísmico universo
en el que vivimos, del cual todos somos breves expresiones y ante el que debemos
doblegarnos al final. Kali posee nuestra vida y nuestra muerte en su abrazo,
amable para el alma pero que puede ser doloroso para el ego, que retrasa o
restringe el desarrollo de esta.
La purificación, que implica la destrucción de la negatividad, debe
preceder a cualquier gran creación o transformación. Kali proporciona esa
purificación, pero también trae consigo la nueva creación y transformación. Su
fuerza destructiva es solo para la destrucción de la negatividad, la limitación y el
sufrimiento –una invitación que nos hace mirar más allá de los limites de la
muerte, el sufrimiento y el ego, a una realidad interior intocada por estas sombras.
Kali es el principio y fin de todo. Ella tiene la última palabra, ya que es la
palabra divina en su esencia primordial antes y más allá de cualquier expresión
particular. Kali está antes y después, por debajo y por encima de cualquier simple
maestro humano, santo, profeta, gurú o incluso avatar. ¡Incluso el Señor Krishna
solo puede nacer después de su ascendencia! Kali tiene el tiempo, todos los seres
y todo el dharma en su poder. Todo lo sagrado no es más que un reflejo de su
fuerza relampagueante que une a todos los seres en una unidad que es por doquier
dinámica, transformadora y desbordante.
La gran Diosa permea y subyace todas las formulaciones de Dios en el
monoteísmo y el monismo. Es la llama más profunda de la zarza ardiente que
habló a Moisés y el fuego védico a través del cual nacieron los grandes rishis del
Himalaya. Todas las diosas y las grandes mujeres gurús son aspectos de su fuerza.
Es el espacio supremo de la consciencia, la Madre Oscura, cuyas formas puras o
blancas son solo un aspecto de una luz que no tiene limites y que otorga su gracia
a todo.
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Kali nos provee con la energía para realizar nuestras prácticas espirituales,
sean estas las que sean. Es el aliento divino, la palabra, pensamiento y percepción.
Es la sangre de la luz a través de la cual el cuerpo, la vida y la mente proyectan su
juego a través de todas las criaturas y todos los mundos. Podemos darle otro
nombre o no reconocerla por su nombre y forma, pero no podemos negar la
presencia y poder de la Diosa Oscura que nos abraza por todos lados.
Debemos aprender a adorar a Kali, en todas sus formas, así como en el
espacio informe más allá de toda representación, a través de rituales externos
significativos y con la meditación interna más profunda. Aunque cada forma nos
revela su belleza, está más allá de toda manifestación. Ella abarca todos los
enfoques que podamos adoptar para expandir nuestros horizontes hacia la energía
ilimitada detrás de nuestro mundo. La adoración interna de Kali es el camino
directo a la realización yóguica.
Aquello en quienes Kali derrama su gracia reciben un horizonte claro más
allá de este mundo de samsara. Pueden albergar todo el tiempo y el espacio, toda
historia y evolución, en el loto de sus propios corazones como el único destello de
un relámpago de la sonrisa de la Diosa.
Kali viene a nosotros en todos los movimientos importantes de transición o
transformación de la vida, de los cuales la muerte es el más notable. Sin embargo,
esta ahí en el movimiento de cada respiración, en cada latido del corazón y en
cada grito, ya sea de alegría o de tristeza. Le da a nuestra vida significado,
profundidad, sentimiento y sensibilidad. Lleva nuestra experiencia de vida a su
crescendo en la muerte para que podamos volver a la llama divina que nos dio a
luz. Esta oculta en cada momento y acción de nuestras vidas, así como en el
espacio y la energía que nos hace actuar.
Fue el poder de Kali el que permitió a Ramakrishna Paramhamsa proyectar
por primera vez las grandes tradiciones espirituales de la India en la arena global a
través de su discípulo Swami Vivekananda, a finales del siglo XX. Como poder
de transformación a través del tiempo, Kali tiene las claves para los cambios
planetarios que necesitamos hoy para superar nuestra actual crisis global. La Kali
shakti actual permanece activa y adoptará todas y cada una de las formas que
necesita para guiarnos a lo largo del tiempo.
Hay mucho más que Kali tiene que decirnos. A menos que afrontemos y
nos rindamos al poder transformativo de la Madre, en las profundidades de su
oscuridad mística, nuestro mundo no podrá moverse más allá de su división,
sufrimiento y dolor presente. Solo el poder unificador de la Madre puede traer la
9
curación de la humanidad. No más dioses de la guerra o ideologías exclusivas o
creencias divisivas.
Shambhavi permite que Kali hable a través de ella, trabaje a través de ella
y guie el movimiento de su vida. Nos muestra como hacer lo mismo. Shambhavi
sirve como conducto para que la gracia de Kali entre en nuestras vidas y resida en
nuestros corazones. Nos muestra como aproximarnos a Kali y a despertar su poder
dentro de nosotros en el centro de nuestro ser. Este resurgir interno de la Diosa no
es un asunto de seguir estrictamente algún simple ritual o incluso realizar
fielmente alguna practica de yoga en particular, por muy útil que puede ser. Lo
primero de todo es que descansa en una actitud del corazón, un impulso de ir
directamente hacia la Madre como la fuente del ser de uno, como la compañera
más cercana, en lugar de confiar en cualquier intermediario, sea una persona, una
forma, una idea o una técnica.
Shambhavi nos presenta a la gran Madre en su pura esencia, al margen de
toda distorsión, interpretaciones secundarias y puntos de vista indirectos solo
desde la distancia. A través de su voz, Kali cobra vida y comienza a agitarse
dentro de nosotros, provocando cambios y poniendo en movimiento nuestras
energías internas que podríamos haber pensado imposibles en nosotros. Todo su
libro es un medio de llevar la energía de Kali a nuestro mundo y psicología,
restaurando la magia que está más allá de la mente humana vitalizando nuestros
sentimientos y percepciones más profundas.
El primer libro de Shambhavi Yogini, que despliega la vida de la
experiencia yóguica interna desde muchos ángulos y facetas, nos conduce de
manera natural a Kali que es la gran yoguini o ‘mahayogini,’ la yoguini suprema
de la cual todas las yoguinis no son sino manifestaciones. En el yoga interno, uno
debe honrara a Kali si quiere cruzar rápidamente la barrera de la muerte,
oscuridad y sufrimiento hacia los altos reinos de la inmortalidad, luz y dicha.
El propósito de Shambhavi no es simplemente deleitarnos con una
experiencia sensacionalista de Kali en los crematorios o en los antiguos templos,
sino mostrarnos el rostro amable de Kali que despide con una sonrisa toda muerte
y sufrimiento del interior de nuestros corazones. Su libro es una nueva y única
revelación de la Diosa, llevando al lector a una profunda comprensión mediante la
cual Kali puede manifestarse para todos con gracia, encanto y poder.
Para conectar realmente con Kali seria mejor para el lector centrarse en
este libro y dejar de lado tanto manuscritos antiguos como perspectivas modernas.
Secretos Yóguicos de la Diosa Oscura es uno es una de las contribuciones más
10
importantes sobre Kali, así como una de las más originales e intuitivas, que ha
surgido en la era moderna. Muestra a la Diosa como poder viviente de
transformación, una matriz de lo más profundo y de lo más alto, el mayor poder
primordial y transcendental en la unidad ilimitada. Cada articulo del libro revela
una faceta de la Diosa, retratando toda la miríada de colores de su múltiple e
indefinible realidad.
Para los que conocen poco sobre Kali, este libro será probablemente sea el
mejor lugar donde empezar, ayudándoles a evitar los erróneos conceptos
habituales sobre ella. La Diosa Oscura es solo oscura en el sentido de portar la
fertilidad de la Tierra y la expansión del espacio infinito y el tiempo eterno, en el
que reside todo potencial. La oscuridad más profunda de su noche mística puede
dispersar toda la oscuridad de la mente y el corazón humano, los miedos, deseos,
ira, agresión, sufrimiento y dolor. ¡Que el libro despierte al lector a la Diosa
interna, la Madre Suprema, y que nos guíe hasta nuestra naturaleza y divinidad
más elevada!

David Frawley
2007, Santa Fe, Nuevo Mejico

11
Prefacio
¡Jai Kali! ¡Jai Ma Guru!

M
a Kali, la Diosa Oscura, sigue siendo un enigma para mí! El misterio de
su poder es todo consumidor y me ha atraído siempre a sus reinos
celestiales de maravilla. Al experimentar su profundo misticismo,
nunca más volví a mirar la vida como una expresión menos que extraordinaria.
Kali abrió esferas de pura magia, permitiéndome moverme y expandirme según
los dictados de mi propio corazón. La vida asumió la curiosidad aventurera de
encontrar mi propio camino a través de su mágico laberinto en las pisadas de una
niña-mujer.
Me parecía estar observando la vida a través de los profundos matices de
unas gafas tintadas de rosa, con suaves matices permeando mi vida interna y
externa. Había una nueva riqueza de experiencias tejiendo su urdimbre y trama en
las complejidades de un magnifico tapiz. Y adorno el manto de mi ser, originando
un profundo sentido de plenitud y alegría por todo ello.
El secreto de este éxtasis fue una completa entrega a la reina regente de
todo tiempo y espacio –Mahakali, la Diosa Oscura exaltada, la devi encarnada.
Cuando me entregué, ella me guio a través del laberinto de su mahamaya, su gran
poder de encantamiento e ilusión. Se produjo un gran sentimiento de libertad
ilimitada en mi búsqueda de la realidad final. No había necesidad de búsquedas
desesperadas, o alguna disciplina rigurosa; solo se trataba de la simple dulzura de
una entrega sin reservas en su redil.
Ma Kali abrió las ventanas de mi corazón a su beatitud y divina gracia.
Con suavidad me llevó al mundo mágico de sus asombrosas maravillas, donde
encontré a gente hermosa con similares resonancias en el entorno inconcebible de
su creación secreta. Se produjo una profunda consciencia junto con una
inteligencia mundana al observar un retrato más amplio de la vida. Tal vez una
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colocara las piezas del puzle en sus idílicos lugares, completando la imagen de un
séptimo cielo justo aquí en la Madre Tierra.
Pronto comprendí que la realidad de Shiva estaba profundamente
sembrada dentro de mí. La eterna presencia de su luz descansa en cada alma y no
es algo que uno necesite alcanzar. Tampoco la luz de Shiva es algo circunscrito o
restringido por algún esfuerzo o concepción. Una acercamiento agresivo o
desesperado a la vida espiritual nunca funciona, porque Shiva y Kali tienen que
ser experimentados a través del bhakti, el profundo amor y fervorosa invocación.
La claridad de pensamiento, la astuta consciencia, y una profunda shraddha, fe y
creencia, deben ser experimentadas en tándem con las fuerzas universales.
Es como cortejar en una noche oscura a la luna nueva para atraerla y poder
experimentar su danza luminiscente mientras se mueve a su fase llena de
esplendor de la noche de Purnima, la luna llena. La rasa de la saga legendaria de
Shiva y Kali calma el flujo interno, silenciando el ruido y el clamor circundantes
de nuestra mente, corazón y alma. El dulce hechizo de su romance tiene su propio
velo mágico y al examinar cuidadosamente sus pliegues, uno descubre las
maravillas del Tantra.
La Diosa Oscura apareció en mi vida, sacándome de mi estupor mundano,
sus magnéticos y profundos tonos azules me cautivaron en su abrazo. Al
experimentar sus intensas vibraciones me dejó en un charco de sudor y suave
temblor. El resonante Om reverberó en el descanso de mi refugio, rodeándome
con sus reticentes poderes. La presencia de la devi me hizo entender la verdad de
un orden superior.
Kali me guio en busca de la pureza y mística de la esencia de uno mismo,
haciendo que la luz de su eterna presencia iluminara mi consciencia
predominante. La vida nunca cambió, pero el acercamiento a sus miríadas de
experiencias tomó un nuevo manto. A través de su gracia, el tejido del manto
quedo adornado con ricos tonos, diseños variados y motivos de profundas
experiencias.
Todo el énfasis sobre psicología que uno encuentra en libros de la
actualidad ha conducido a las personas a analizar su sufrimiento, a menudo
culpando a otros por ello, en lugar de aprender como catalizarlo en pura felicidad.
Hice lo mejor que pude para no insistir en las heridas y traumas emocionales y, en
cambio, transformé la psicología en un amor y alegría más profundos,
abrazándolo con gratitud y dispuesta a avanzar desplazando su energía a planos
superiores de nirvana. Sin su guía, este libro habría quedado incompleto.
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El suave empuje y cuidado de Vamadeva Shastri (Dr. David Frawley) me
permitió lanzar mis dados en la refriega del juego cósmico. Desarrolló
delicadamente la esencia de las enseñanzas de Bhagavan Ramana Maharashi a
través de los versos poéticos de Kavyakantha Ganapati Muni y a través de las
enseñanzas védicas más profundas. Las estrellas revelaron los secretos más
profundos de los cielos a través de su percepción yóguica y comencé a
comprender el jñana o la sabiduría divina de los antiguos videntes.
La Naturaleza continúa siendo el soporte de un verdadero gurú,
desentrañando su maravilla y belleza, donde sea que elija estar. La Madre
Naturaleza no tiene religión; sus escrituras están abiertas y no tienen límites.
Nuestra consciencia interior esta relacionado con la abundancia y belleza del
mundo de la Naturaleza, el espíritu divino del árbol, las rocas de las montañas y
los ríos caudalosos.
Los vientos recogieron el susurro de las flores no-me-olvides sobre la línea
de árboles, llevando sus mensajes por los arroyos de la sierra de la Sangre de
Cristo de Santa Fe, Nuevo Méjico. Caras de roca fundida reflejaron la promesa de
la Naturaleza, guiándome a lo largo del camino. Y la hermosa casa de Gautama
Thapar a orillas del rugiente Ma Ganga por encima de Rishikesh me permitió la
felicidad de disfrutar las energías meditativas de Anandamayi Ma, la yoguini santa
que solía visitar aquel lugar. Estas han sido algunas de mis innumerables
bendiciones de esta vida.
La yoguini es realmente el gurú interior. ¡Quien nos inspira desde dentro
es el verdadero gurú, no el que sermonea desde un pedestal! La yoguini sustenta el
flujo de rasa y soma y es la verdadera forma de la shakti gurú. El yogui solo
puede proporcionar el espacio y la presencia para ello, pero la yoguini porta las
poderosas corrientes.
El continuo apoyo de mi familia y amigos me proporcionó el umbral para
experimentar mi otro mundo. La suave persuasión del profesor Lokesh Chandra
me llevo a compartir mis experiencias de Ma Kali con todos. Y tengo un profundo
aprecio por mi editor, Shobit Arya, que acepto mi segunda aventura en el mundo
de la expresión escrita.
Estoy sinceramente muy agradecida por las hermosas representaciones de
Ma Kali y Shiva Maheshwara que cautivan en los dibujos a líneas de Kanika
Tripathi, que a la joven edad de 22 años parece leer mi alma. Captó la dulzura y
poderes místicos de la magnificencia de Kali.

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En mi habita una profunda gratitud por el aprecio y apoyo a mi primer
trabajo escrito –Yogini, Desarrollando la Diosa Dentro– que tantas personas han
expresado. La Diosa Oscura sigue desentrañando sus profundos secretos, por lo
que mi corazón busca a Kali cada vez con más amor.
La espiritualidad yóguica es un camino de profunda introspección, auto
investigación, observación y contemplación. Se trata de la búsqueda para conocer
la verdadera naturaleza de uno mismo, de la vida y del universo en general. Las
respuestas llegarán a través de una búsqueda desde el corazón, y no simplemente
desde la mente que tiende a intelectualizar y conceptualizarlo todo. Mi corazón
cautivó la pureza de nishtha, una devoción decidida.
El vaciado de la mente o de los sentidos propios no es una técnica mágica;
es una huida de la realidad de la existencia. Hoy en día, la espiritualidad confiere a
nuestra mentalidad la idea de que otra persona o alguna técnica solventará todos
nuestros problemas por nosotros, con poco o ningún esfuerzo por nuestra parte.
Parecemos bastantes contentos con los ejercicios físicos externos de yoga, los
interminables satsangas sociales y la cómoda separación de nuestros sentidos en
la meditación grupal.
El Tántra no tiene técnicas, dogmas o creencias. Es una expresión de la
divinidad, que une a cada ser con la realidad interna. La vida del tantrika
experimenta la consciencia a través de la divinidad. El tantrika evoluciona su
consciencia a través de un simbolismo muy profundo de la unión entre Shiva y
Bhairavi, buscando la totalidad ilimitada e intemporal del ser divino.
Lo que es eterno es la consciencia de uno, que pavimenta el camino
espiritual hacia un ‘gran despertar.’ La consciencia suprema descansa en samadhi,
el espacio de morada final de los devatas. El secreto para el éxito del sadhaka se
encuentra es saber y comprender cuándo invocar el poder de las fuerzas dasha
mahavidya de Kali, su manifestación como las Diez Diosas de la Sabiduría de
nuestra sadhana. Necesitamos sintonizar nuestro silencio y nuestra voz interior
intuitiva nos guiará para acercarnos a sus formas místicas. Permitiendo a la Diosa
Oscura volcar su magia en el flujo de nuestra vida.
La experiencia yóguica interna se buscada cuando se tratar con las
cuestiones más profundas de nuestra vida cotidiana. Moverse más allá de esto
aliviará nuestra agitación. Un estilo de vida yóguico, que equilibra la naturaleza
sattvica, rajásica, y tamásica a través de la meditación, el pranayama y la astuta
consciencia nos traerá paz y una existencia feliz a nivel personal y universal.
Una simple oración resuena en mi corazón:
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Ma otórganos una existencia infinita, eterna y pura,
consciencia y dicha, guiándonos en busca del desarrollo
absoluto de nuestro ser interno y del universo.
¡Permítenos buscar lo divino en toda existencia!

La yoguini vive una vida efusiva, cultivando una consciencia profunda,


madura, clara, tolerante y compasiva, mientras disfruta el deleite y abundancia
con el que el universo espontáneamente la provee. El camino espiritual requiere
discriminación y percepción, lo que nos permite una comprensión profunda de los
caminos de la vida, sin hacer la vista gorda con nuestra existencia mundana. La
yoguini es siempre consciente de atestiguar la presencia de cada momento con
profunda reverencia. La alegría de la vida debe ser un flujo continuo de
celebración.
El yo es el ser divino; no hay ambigüedad en el ‘conocimiento’ del ser –
descansar en el verdadero ser es simplemente el nirvana. Nuestro verdadero ser
no tiene conceptos, creencias, visiones o convicciones. Estas son percepciones o
visiones de la mente humana.
La belleza y brillo del camino espiritual descansa más allá de nuestra
mente humana, sus creencias, conceptos y dictámenes. Las identidades políticas,
históricas y religiosas no son la esencia de la realidad de uno. Se debe despertar
una visión tolerante y respetuosa para extender sus horizontes a nuestro campo
personal de actividad. Estos no son los “campos de la muerte” de la mentalidad
moderna, sino campos de profunda consciencia que deberían generar una plenitud
de abundancia, amor y compasión para que nosotros y las futuras generaciones los
apreciemos.
Mi ferviente oración es para que cada uno de nosotros experimentemos la
maravilla de Shiva y Kali, desentrañemos el misterio de su místico juego y nos
permita liberarnos de las trampas de la esclavitud y busquemos nuestro verdadero
ser. Para mí la vida siempre ha sido un florecimiento de la belleza, las emociones
más sutiles y la inteligencia intuitiva. ¡Que la esencia divina de estos poderes
reactive todo lo que podamos experimentar!
Shakti como la energía suprema tiene pocos fuegos ardiendo en el mundo
de hoy –debemos vivificar estos fuegos internos de nuevo dentro de nosotros para
crear el kanda, la vasija, que albergue la energía de Kali. Su fuerza surgirá de
16
nuevo, incluso con más fuerza en los días y años por venir, hasta que aprendamos
a vivir una vez más en lo sagrado.
Me inclino completamente ante lo divino que descansa en nuestro corazón
espiritual, que impregna la inmensidad del cielo y la tierra y que vibran con su
resonancia.

Con vigor, velocidad y poder viril, a pesar de ser una doncella, tiene supremacía
sobre todo, que ella que electrifica todo el universo me proteja,
Madre Pachanda Chandika.

–Kavyakantha Ganapati Muni


Nueva Deli Shambhavi

17
Introducción
Murmullos del Corazón

S
hambhavi revive lo que ha sentido a través de los años en el azul del cielo,
en la enormidad de las montañas sagradas, en su iluminación interior, en la
luz descalza del tiempo. Ha vislumbrado a la Diosa Oscura como una
imagen de la divinidad del hombre, como lo que los humanos hacen y no son. Su
mente está en llamas tras los pasos de Kali en las aguas de su consciencia. El
poder vive en el tiempo, o como dijo el poeta chino: ‘Los imperios se
desmoronan, las montañas y los ríos permanecen.’ Kaala (el tiempo) es la fuerza
que mueve los cambios del universo, y Kali es las dinámicas creativas y la matriz
del universo. Kali es el entorno espiritual como una promesa radiante.
Shambhavi invoca su metáfora de nuevas maneras, en el movimiento que
rodea su poética imaginería, y altera dramáticamente el significado de Kali para
una nueva generación. Kali se convierte en el chapoteo del corazón. Me recuerda
a Yashoda que agarró a Krishna y le preguntó por qué había estado comiendo
tierra. Krishna la desafió a que mirara dentro de su boca. Yashoda miro buscando
tierra, y en su lugar vio la Tierra con todas sus montañas y océanos, el Sol, la
Luna y las estrellas del cielo. Vio todo el cosmos. Igualmente, y más allá del
desconcierto, sobrecogimiento y devoción, los iconos verbales de Shambhavi se
encarnan en la joven generación como alegría transcendental. Kali se convierte en
la visión del infinito en el azul celeste del cielo. Su vestimenta azul celestial es la
perfección de lo finito.
El lienzo de Shambhavi es un poema donde las imágenes se cruzan una y
otra vez en la simplicidad y armonía del espíritu, en un anhelo por soñar y volar
en la plenitud del vacío. Kali es la belleza corpórea y espiritual: elocuente, rica y

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noble. Está más allá de los ojos y la razón, más allá de todo lo transfinito que nos
rodea. Ver es visualizar. En el caos de palabras centellean brillantes gotas. Un
movimiento inmóvil de meditación que desteje interminablemente lo que teje,
alcanzando un estado de valores finales, en una continua búsqueda del secreto de
la vida. Kali es el equilibrio uniforme: la belleza física posee una fuerza que es un
magnetismo espiritual. Kali es lo abstracto y lo concreto. Enraizada en la Tierra,
nos atrae a un más allá invisible.
Abhinavagupta, una de las grandes mentes de Cachemira, nos dice en el
Tantraloka que Kali es la consciencia autónoma y la resonancia de la auto
consciencia interna. Aquí el nombre es un sustantivo femenino formado con la
raíz verbal kal, que tiene cinco significados. Ella purifica a los individuos con
shakti-pata (el descenso del poder) en su más intensa manifestación. En el caso en
el que el descenso haya sido ligeramente menos intenso, el sistema Trika
proporciona la ayuda del razonamiento, la escritura, la enseñanza de un gurú y el
ritual. Su esencia es eterna en cada uno de nosotros y nosotros estamos inmersos
perpetuamente en su Divina Consciencia. Shambhavi nos confronta con sus
experiencias, y transporta a sus lectores más allá de las pasiones, con las que maya
está teñida.
La simbología del sonido está representada por tres vocales: a, i y u, donde
a = ananda, i = isana, y u = urmi. Ananda (belleza) es el punto de descanso del
estado supremo; isana (capacidad creativa) es el punto de descanso de la
voluntad; y urmi (la onda) es el punto de descanso de la expansión. Las tres
vocales están explicadas de manera similar en el Tantrasara como la emanación
del poder de Kali, capaz de crear todas las cosas. Shambhava es uno de los tres
modos de pensamiento. Este es el pralaya (el apocalipsis) del pensamiento
limitado. Los símbolos pueden ser entendidos de maneras diferentes: tosco, sutil y
extremadamente sutil. Shambhavi inculca este triple ardor para renacer en una
serena armonía, para abrir el espíritu del hombre.
El Chidvilasa de Amritananda dice que el verdadero ‘santuario’ es el
individual. La ‘oscuridad’ que hay dentro se desvanece con la ‘luz’ del
conocimiento. Shambhavi proporciona el subtexto de una consciencia profunda y
un significado interno de sus visualizaciones. Camina dentro de ti para esbozar el
nuevo eco, para abrir las cortinas de tu ser, para descubrir el cuerpo de tu cuerpo
en los jardines de la consciencia. Kali es la encarnación de kaala (eternidad), el
movimiento en el que la totalidad del ser está esculpido. Los momentos puros
brillan como los murmullos del corazón. Shambhavi rocía silabas de leche desde
19
las profundidades del tiempo para respirar el momento eterno, en arquitecturas
instantáneas de reflexión, y en significados de muchos colores.
Prof. Lokesh Chandra
1ª PARTE
La Belleza y Dicha de la
Diosa Oscura
La pura percepción del ser, tanto por detrás como por delante,
cuyo cuerpo es espacio, la forma de una mujer
pero fusionada con lo Supremo,
Madre Prachanda Chandika.

–Kavykantha Ganapati Muni

20
Nritya Kali, Ananda Bhairavi

21
La Diosa Oscura de las Rosas Rojas

L
a Diosa Oscura! ¡Mahakali! ¡Ma Bhavani! ¡Kali Kapalini! ¡Kamasundari!
¡La majestuosa presencia de Mahadevi Kali permea nuestro universo a
través de todas sus formas! Rakta Kali, la teñida de rojo, forma vibrante de
Kali, porta el flujo del soma eterno en su energía transformadora, sangre roja a
simple vista, impregnando las insondables magnitudes de mi vitalidad.

Lo que hay aquí está en otra parte. Lo que no hay aquí no está en ninguna parte.
–Visvasara Tantra

La oscuridad de Kali es simplemente un símbolo de una cavernosa, una


honda profundidad. Casi impenetrablemente misteriosas son sus energías divinas
para el alma no despierta. Verdaderamente, lo que no podemos entender perturba
nuestra psique. Y lo que esta agitado crea una sensación característica de
emociones perturbadas, suscitando una espantosa aprensión.
Las formas de los dioses y diosas, mencionadas reverencialmente como
devata y devi, son principios divinos, aspectos sagrados de Brahman, la divinidad
impersonal, llegando más allá del universo manifiesto. Los devi-devatas se
manifiestan como poderes del bhakti yoga, el amor divino y jñana yoga, la
sabiduría divina. Sus formas y personalidades divinas simbolizan a Ishvara, el
Señor Cósmico y Creador, representando sus formas y poderes como
extraordinarios, sobrenaturales y versátiles.
Aquellos que perciben con una visión interior y profunda devoción,
liberando las corrientes divinas de los devi-devatas que actúan a través de las
22
fuerzas de la luz, fuego, tiempo, espacio y toda la naturaleza, experimentaran que
Brahman se manifiesta como el ser de toda la revelación cósmica. Brahman
prevalece en el devata, el Dios, el gurú, el sadhaka y el ser.
Los devatas, a través de la devoción, oraciones, rituales y, la consciencia
despierta de un estilo de vida sattvico, transforman nuestra personalidad
individual en una naturaleza impersonal y ecuánimemente equilibrada. El devata
reactiva y personifica lo infinito, que es Brahman, permitiéndonos movernos a
través de gama entera de la vida, la muerte y el renacimiento. Al experimentar al
devata como Brahman, realmente nos permitimos vislumbrar los poderes, las
fuerzas y características de su divinidad a través de los anhelos de nuestro corazón
espiritual.
La ambigua forma azul de Kali, nila, es incomprensible, cuando no
desconocida para los mortales inferiores. ¡La oscura naturaleza de nuestra
experiencia nos hace etiquetar a Kali como la ‘Diosa Oscura’! La ausencia de una
‘luz’ inteligible en nuestra mente crea esta oscuridad aparentemente temible. La
forma majestuosa de Ma Kali emite altas sombras de profundos matices,
resaltando los vagos ecos de nuestras vidas superficiales. Su azul oscuro es una
matriz de todos los colores que descansan en el útero.
Tuve miedo a la oscuridad durante la mayor parte de mis años de
desarrollo. El misterio de la noche oscura y la penumbra de mi propia mente
superior me habían traído este velo. Mi yo emotivo estaba a veces ensombrecido,
mi razonamiento cuestionable y mis imperfecciones me han llevado en ocasiones
a la inercia. Estas fueron mis falacias, mis creencias erróneas, o más bien las
limitaciones de mi maya jaal existencial, la red ilusoria de mi existencia externa.
Ma Kali es un poder impresionante con el que lidiar. Su shakti, energía,
permea desde los niveles más profundos nuestro universo interno y externo. A
Kali le encanta provocar un cataclismo en nuestro ser. Como hizo Ma en tanto
ejemplos de mi vida. Aun así, su tremendo empuje es crucial, manteniendo todo
en movimiento hacia nuestro florecimiento interior. A veces, me hace perder el
equilibrio, dejándome tambaleante por respuestas a sus imponentes secretos y
revelaciones.
A lo largo de años de sadhana, he experimentado la caída de mi propia
cabeza bajo el khadga de Ma Kali, su afilada daga, de la realidad. Sus poderosas
vibraciones perturban mi ser. A veces sus energías se vuelven demasiado intensas
como para poder soportarlas. Sin embargo, cada vez que decidía retirarme de mi
sadhana, Kali se acercaba a mí con dulzura, coaccionándome para que volviera a
23
su redil. Al comprender las maravillas místicas de Ma Kali, poco más había que
prolongara mi estilo de vida o que cautivara mi interés.
Para las sadhanas de Shakti o las practicas espirituales de la devi, uno
necesita cultivar la cualidad del vira, la aproximación heroica, valiente e intrépida.
Solo un alma valerosa puede realizar la puja interna y externa del culto a las devis,
las diosas del poder supremo. La vida juega al yajna sacrificial, el ritual, con cada
acto de adoración en cada momento vivido.
En mis andanzas celestiales coseche varios tesoros astrales para mi templo
interno y externo. El descenso de la energía de la Diosa Madre libero mis fuerzas
superiores para eliminar los antiguos samskaras, los condicionamientos
profundos, y crear una vía para todo lo nuevo e impoluto. Mantener el equilibrio
entre mi mundo interno y externo se convirtió en un gran desafío. El mar de
fuerzas de la vida y mis energías internas de rápida expansión causaron una
interacción tumultuosa, abriendo nuevos campos para lila (¡el juego de los devi-
devatas¡) enteramente diferentes.
El color del Tántra es el color rojo de las rosas. La lengua de Kali es el
baño de sangre del recién nacido y la intoxicación roja de la flor de la amapola. La
forma raíz Shiv se traduce como ‘rojo.’ El rojo contiene el latido de toda
existencia en el corazón. Ciertamente, he experimentado el aroma oscuro y
misteriosamente dulce de la roja, lal gulab, la rosa roja, que recuerda la
enloquecedora intoxicación de Kali. Su rudra, la resuelta forma que nace del
éxtasis y abundante alegría de una naturaleza apasionada.
El encanto de Kali se alcanza al entonar su triple mantra, krim hum hrim
en la esencia de las rosas rojas, sus profundos tonos revelan la magia de su pasión
y poder. Como Madre Divina, hija, amor quintaesencial y creatriz de la belleza,
manifiesta misterios a través de muchas expresiones profundas.
La autorrealización no se obtiene simplemente por un esfuerzo humano. Se
le otorga al buscador por la gracia incondicional del Supremo. La devi en su
forma de Atmananda, la ‘alegría de la autorrealización,’ bendice al sadhaka con
rasavati, su poder como ‘posesión del néctar de la dicha.’ Los Upanishads,
enseñanzas primarias del Vedanta, nos dirige al estado de Brahman como el
Absoluto. Al igual que la inmensidad de un océano contiene todas sus aguas,
Para Shakti, La Madre Divina Suprema, arraigada en el Brahman Supremo, es la
fuente de todos los elixires de la vida.
Años de sadhana, prácticas holísticas, un profundo amor y un chahat más
profundo, un anhelo innato, pueden haber creado vibraciones favorables para el
24
patio de recreo de Kali. La devi me hizo conocer su presencia en más formas de
las que podía imaginar. Supongo que estaba siguiendo este viaje espiritual a lo
largo de todo su recorrido. La yoguini experimenta a la divinidad en un destello de
éxtasis, a través de una gracia suprema, su misma vida experimenta los reflejos de
estas energías de la devi.
Ma Kali trajo la fragancia de las rosas rojas de sangre a mi vida, bañando
mi ser con la sensualidad de sus delicados pétalos. Me hizo sentir como una rani,
la reina imperante de toda felicidad, en medio del éxtasis de Kali. ¡Mi ser
experimentó el lento flujo intoxicante de un millar de corrientes, el dulce néctar
del soma rasa fluyó a través de los remolinos de mi mente y ser!
Las rosas rojas sombrearon mi existencia, su aroma resaltaban las
fragancias inherentes e instintivas de mi ser más profundo. La intensidad de su
rojo vívido atrapaba las aspiraciones de la visión de mi búsqueda. Mientras que el
aroma de las rosas creaba una atmósfera de serenidad, su aceite también exhibía
las cualidades intoxicantes de un afrodisiaco –una onza del cual requiere una
cosecha de 180 o más libras de flores. La devi era un sinónimo de mi placer visual
de las rosas rojas, absorbiendo las energías de Kali y su encantamiento sensual en
el flujo de mi propio soma rasa.
Me rodee con símbolos de la devi, permitiendo a su intangible poder
permear mi vida a través del tejido de seda carmesí. En mi altar sagrado, la devi
coronaba mediante su representación mágica de una flor de loto tachonada con
gemas, rocas y piedras de todo el mundo, la serpiente, el trishul (tridente) de
Shiva, la hermosa concha de la Isla Paraíso, búhos intrigantes y el brillo de las
mágicas velas levantando destellos en la piedra turquesa del águila americana
nativa de plata.
El purna kumbha representa el útero de la Diosa, en forma de una cazuela
de barro, decorado con hojas de mango y un coco que representa la cazuela de
recompensa que contiene las energías sustentadoras de la vida. Las conchas y las
caracolas representan el órgano generador de la Diosa, así como el poderoso flujo
de las aguas cósmicas que transportan el sonido.
La visión de Kali lleno mi mundo de belleza, soltando todos los nudos de
mi corazón femenino, transformando la oscuridad interior en rayos de luz
celestial. Para mí, Kali abraza el principio y el gran final, integrándolo todo en el
poder supremo del ser, bendiciendo a su sadhaka con una satisfacción ilimitada a
través de su consciencia imperante.

25
En la agonía de una profunda euforia, le hice mi ofrenda como la ‘Diosa
de las rosas rojas,’ permitiendo que la belleza de su presencia eterna se reflejara
en mi existencia transitoria y, a través de su gracia, cada experiencia se
enriqueciera. El carisma maternal de Kali permitió que mis pensamientos y
emociones encontraran expresión en su drama divino, revelando la evolución y
transformación de todas mis experiencias vitales.

¡Jai Kali! ¡Svayanbhu-pushpadharini!


(Victoria a Kali, ¡que porta las flores espontaneas del alma!)

26
La Devi Mística de la Noche y la Muerte

L
a Diosa Oscura preserva la mística de la noche en el corazón de cada
poeta, amante, místico y vidente! La profunda magia de la devi se
encuentra oculta detrás de cada sombra y matiz de la oscuridad. Despliega
una oscuridad superior y rica que transciende la luz superficial de nuestras vidas
mundanas. Como Kalaratri, ‘la gran noche del tiempo,’ representa la noche
cósmica de disolución cuando todas las criaturas duermen en el seno de la
eternidad.
Ma Kali refleja el misterio profundo, tejiéndose ella misma a través de la
vida y de la muerte. Sus instintos maternales expresados en la palabra ‘Ma’ portan
muerte y vida, permitiéndonos abrazar la vida y la muerte. Su abrazo es infinito y
eterno, trayendo a nuestra vida la consciencia de la muerte que da significado a
cada momento del destino de nuestra existencia corporal.
La danza relampagueante de Mahakali ilumina la oscura noche con
luminosos destellos de su brillo. Representa el ghanarupa, ‘la forma de una
oscura montaña de nubes,’ de la que surgen sus rayos y truenos. La efervescencia
de su vidyut shakti, poder relampagueante, hace que el versátil sadhaka
desentrañe las señales e indicaciones secretas de sus impredecibles
manifestaciones. Como Bhushundi Devi, representa a la Diosa Madre oscura y
enérgica, cuya pasión por la divinidad permanece insuperable.
Los Vedas hablan del día y de la noche o el amanecer y el crepúsculo
como de dos grandes diosas. Las dos corresponden a las formas luminosa y oscura
de lo divino interrelacionado con el Cielo y la Tierra como las madres gemelas del

27
mundo. La forma luminosa concede iluminación y jñana, conocimiento, mientras
que la forma oscura otorga bhakti, paz y devoción.
Los Tántras se refieren de manera similar a las formas luminosa y oscura o
benéfica y maléfica de los devatas. Kali, que literalmente significa ‘negra’ u
‘oscura,’ está relacionada con los himnos de ratri o la noche oscura en el Rig
Veda y el Atharva Veda, como se explica en la esencia del siguiente verso:

La Diosa inmortal permea los inmensos reinos de lo alto y lo bajo, mediante la


luz que aleja la oscuridad.
–Kusika Saubhara, RVX. 127.2

Kali es Maharatri, ‘la gran noche universal’ en donde todo se funde con la
inmensidad del espacio cósmico. En su poder de disolución, provoca una
terminación, disolución y conclusión de todo moha, engaño y maya, la ilusión.
Kali en su aspecto de Diosa Guhyavidya, ‘el conocimiento secreto,’ es la Madre
Divina que otorga toda sabiduría espiritual y oculta más allá del ámbito de la
mente humana y los sentidos.
Como Guhyakali, ‘Kali la misteriosa,’ la devi contiene los misterios
internos detrás del mundo visible y de nuestras vidas superficiales. Suya es la
oscuridad de la matriz cósmica que crea toda luz, oculta en los recesos de las
profundas cuevas del Himalaya. Kundagola Priyan Devi es Kali representando
kunda, agujero, y gola, redondo, agujero redondo. El yoni es una manifestación de
la esfera en la fresca luz de la luna llena o el fuego del sol y la fertilidad de la
tierra.
Maharatri es ‘la noche del engaño’ donde las almas vagan en la ignorancia
del samsara, el proceso mundano del renacimiento. La misma Creación es el
momento de la noche y el sueño para el ser divino, cuyo día es el silencio
absoluto. Maharatri Kali simboliza, no solo la confusión de la ignorancia, sino
también una noche divina superior que encanta el alma mediante su gracia.
Kali es Gambhira, ‘la profunda,’ la expresión de todo lo profundo. Sus
secretos existen más allá de todo el ámbito del ser y del llegar a ser. La verdadera
naturaleza de su consciencia suprema no puede ser percibida, no puede ser
concebida por la mente ordinaria. Kali es la inteligencia oculta que traza la
distinción entre nuestra espiritualidad interna y el ego externo, dando claridad a
nuestros deseos.

28
Bhagavati Kali como la devi regente o la luna oscura es llamada Kuhu, la
deidad de Amavasya, la luna nueva, el día en que el sol y launa están en
conjunción. En el momento de la luna oscura, solo permanece nitya kala, la parte
eterna de la energía de la luna, y de la que surge su luz de nuevo. La noche de la
luna nueva es la fuente de todo néctar divino, su poder renace de otro mes.
Para realizar el amanecer de la iluminación, debemos primero pasar por la
noche oscura del sacrificio. Kali representa este proceso de purificación,
preparándonos para aceptar la gracia del soma, el néctar, que es Sundari, la devi,
que representa el despertar y la iluminación. Todas las formas de Shakti son
poderes del Sol supremo o la luz pura de Paramatma, que porta no solo la noche,
sino también las profundas sombras de su propia luz.
En cada representación de la oscuridad, Kali es Nageswari, ‘la Diosa
regente de los nagas, las serpientes,’ la reina de todas las reinas del reino de los
nagas. Las serpientes de Kali despliegan las fuerzas verticales y horizontales que
traman el tejido de nuestras vidas, abriendo las entradas al infinito más allá del
tiempo y el espacio. La serpiente siempre ha sido la manifestación divina del
poder e inteligencia.
En su forma yóguica, Kali nace de la esencia del soma como Rasambhuta
Devi, ‘la Diosa que surge de todo rasa.’ Kali es Sarvari, ‘la noche oscura,’ sin
embargo, en medio de la oscuridad ella toma la forma de Sattvarupa, ‘la
característica y eminencia de sattva, pureza, integridad y transparencia.’ Toda
existencia está omnipresente en el destello relampagueante de su disposición
oscura y luminosa.

¡Jai Kali! ¡Nagalokesvari Devi!


(¡Nos inclinamos ante la Diosa de los reinos naga!)

29
La Muerte Mística de Kali
Desarrolla nuestra Consciencia

T
odo tantrika entiende la pura y bienaventurada naturaleza de la
consciencia. El estado de atención innato del tantrika se filtra suavemente
a través de los velos mundanos para observar la diáfana realidad de la pura
consciencia. La consciencia no es una identidad a parte de nuestra naturaleza
divina; es el latido viviente que pulsa a través del flujo de nuestra sangre. La
consciencia respira a través de nuestro ser; su respiración es la única presencia que
uno necesita experimentar, y en su ritmo evoluciona toda transformación.
El cuerpo sutil esta presente en cada respiración. Mediante la sadhana y las
practicas ritualistas sattvicas, mejoramos su aura. Toda sadhana y practica
meditativa debe estar suavemente centrada dentro del corazón. El brillo de la
llama espiritual dentro del corazón eleva todos nuestros centros de energía,
rejuveneciendo el espíritu, cuerpo y mente.
Todo lo que sustentemos dentro de nosotros con dinamismo es lo que da
forma a nuestra percepción del ser interior. Las actividades correspondientes del
mundo exterior reflejan estas energías, creando nuestras experiencias
conscientemente, llevándonos a patrones repetitivos. Al ser profundamente
consciente de estos patrones podemos entender la fuente de su repetitividad, lo
que nos permite dejar marchar sabiamente tales precedentes.

30
Nuestro karma esta coloreado con estos nudos dinámicos, atrayéndonos de
nuevo a las influencias de muchas vidas. La naturaleza de la energía nos permite
atraer la imagen de estos “nudos dinámicos” que reflejan el drama mundano.
Adherirse a un silencio meditativo, una existencia más simple y elevada en la
pureza innata de la consciencia lleva a nuestro ser interno y externo a la paz y
dicha.
En el Tántra, la simplicidad de estar profundamente en contacto con el
universo, la Naturaleza y el ser puro destila gradualmente toda conmoción mental.
La riqueza, la abundancia, el deseo y la felicidad no son maya, si experimentamos
su esencia pura con gracia. Adhyatma, el centro del ser interior nos despierta al
mundo a través de la consciencia, permitiéndonos lidiar con este y no huir.
En nuestro entorno social, ejercitamos una violencia furtiva contra
nosotros mismos y las personas de alrededor a través de nuestros pensamientos,
perspectivas, opiniones, ideales, dogmas, fe e incluso prácticas. La mente de hoy
lo psicoanaliza todo, trazando un innato vinculo de relatividad en nuestro ser
personal. Nuestra psicología nos convence de la finalidad del rol que
desempeñamos en la vida como madre, amante, gurú o incluso terapeuta. Nos
aferramos a nuestras ideas, ocultándolas de nuestra consciencia pura.
Estar solo o incluso en silencio crea miedo en nuestros corazones. El
espacio del silencio es demasiado vacío y profundo. Nuestras psiques necesitan un
estimulo perpetuo. El mundo ilusorio limita nuestra consciencia. La institución del
sufrimiento es mantenida por nuestra sociedad, condenándonos al ostracismo a
través de su religión, cultos, rígidos criterios e instituciones mientras se produce la
muerte de la consciencia divina. Los psicólogos y terapeutas a veces causan más
erupciones y perturbaciones, conmoviendo las intrigas de no solo un pasado
reciente sino de varias vidas pasadas. Apenas si sabemos sobrellevar esta vida
como para encima abrir los corredores de vidas pasadas.
La simplicidad de la consciencia suprema está perdida en las veleidades de
los conflictos humanos. La sadhana de un tántrika permite al sadhaka
experimentar la simplicidad de la pura y dichosa naturaleza de la consciencia.
Redescubriendo esta simple verdad dentro de nosotros, encendemos la llama que
existe en el corazón espiritual –¡la llama azul de Kali!
Cada momento en la vida del tantrika es un gran despertar a la realidad de
la pura consciencia. Cada momento nace un loto en la suave oración de la dulce
divinidad, sin sentirse extraviado en sus fangosas aguas. La consciencia tiene una

31
forma sutil de filtrar la verdad en nuestras vidas. La pura consciencia nos lleva de
vuelta a la fuente de la divinidad sin ninguna trampa mundana.
El relampagueo de la Diosa Oscura despliega una danza mística que nos
envuelve. Kali inunda nuestro corazón con los pétalos de las rosas rojas de su
Divina Gracia, nutriendo los estanques de turbias aguas para que florezcan una
gran cantidad de lotos azules.

¡Jai Kali! ¡Suranayika Devi!


(¡Por la victoriosa Kali, reina de todos los devatas!)

El Flujo Místico del Artista Divino

D
ebemos reverenciar cada suave latido de energía creativa dentro de
nosotros como el propio pulso del maestro creativo. La creatividad es una
experiencia muy hermosa, y en mi corazón se manifiesta como una
bendición, un toque espiritual. La creatividad encauza realmente las cepas de
beatitud cósmica permitiéndoles fluir a través de nuestro corazón y cuerpo. El
alma de toda experiencia creativa es una unión mística: la unión del corazón
espiritual con la realidad cósmica. En mi propia vida, como artista y sadhaka,
cuando entraba en un estado creativo, el gran universo extendía sus lienzos por
mí.
Louis Armstrong uno de mis músicos de jazz favoritos, habló del corazón
cuando dijo de la música que creo, “¡Lo que tocamos es vida!” Los sensuales
acordes de la serenata de saxofón de Ron Blake nos transporta a los torbellinos de
pura magia de una agradable noche en el muelle Hudson de Manhattan. Kali
ejerce el poder del sonido místico.
Kali es la encarnación de cada logro a través de su voluntad, en su forma
como Sarvasiddhi-svarupini, ‘la que concede todas las perfecciones.’ Ella nos trae
la realización del flujo artístico y su plena consecución a través de su gracia. La
devi personifica la creatividad de todas las bellas artes como Kalamayi, ‘cuya
32
misma naturaleza es arte.’ Kali es Manohara, que es ‘lo más fascinante para la
mente de todo sadhaka.’ Experimentar su ingenuidad y belleza es una experiencia
artística incomparable.
Aprendí a eliminar los impedimentos que emanaban de mi propia
naturaleza, despejando cualquier bloqueo para permitir que mi creatividad
chapoteara sin preocupaciones y experimentara. A través de mi sadhana alcancé
una perfecta seguridad abriéndome mis energías a los poderes del universo. Mi
anhelo por crear estaba arraigado en una fuente divina, que me guiaba hacia hacía
la consecución de mis sueños. Al encontrar su propio orden de importancia en
cada evento de la vida, un hilo continuo de revelación tejió la historia de mi vida.
Una dulce gracia surgió, revelando el desarrollo kármico del propio destino.
Aunque nunca fui abiertamente poética, la poesía a menudo entraba por
ventanas de naturaleza periférica. He sido más pragmática en mis expresiones,
orientando mis ideas con una inclinación más realista. La mayoría de las
expresiones poéticas resultan de dictados personales alrededor de enredos
humanos; muy pocas tienen la pureza de rasa. La evidencia experimental
pavimenta un camino para la verdad final. La suavidad en la expresión y el
idealismo de mis pensamientos internos fueron un deseo muy profundo por
ardhangini, ‘la otra mitad de Shiva,’ oculto en los recesos de la llama de mi
corazón espiritual y alma femenina.
Mejorando los matices más finos y trayendo pensamientos más afables al
flujo de nuestro ser, este proceso se convierte en una tarea artística. Esto adorna
los lienzos de nuestra alma, borrando lo innecesario, precisando cada defecto y
revelando la belleza más íntima. Todo esto sucedió con la ferviente esperanza de
crear una hermosa mujer espiritual, una yoguini de corazón espiritual.
Mi sadhana demostró ser distinta de lo que parecía ser la norma de los
libros. A mi me parecieron aptos sus epítetos –Bhadra Kali, Shankari, Mahadevi,
Maha Prakriti– la grandeza de la Diosa y su poder supremo hacían lo que ella
quería. Para aquellos en quienes se despierta el yoga shakti, Kali es una
bienaventurada, compasiva y delicadamente hermosa, Diosa Suprema del espacio
infinito y el tiempo eterno, que abarca cada tono sutil que escribe nuestra misma
existencia.
Kali es la fuerza eléctrica mágica que reactiva los lienzos de nuestra vida,
permitiéndonos pintar nuestras propias florituras, ya sea como una expresión de
pura belleza o motivadas por formas negativas. El lienzo es el contexto de
nuestros pensamientos y sentimientos profundos, una extensión de nuestro ser
33
egoico. Como madre Kali nos permite jugar, observando cada pincelada,
permitiendo que descienda y ascienda en nuestra expresión humana.

Ella es la mano suprema de la mano, la maravillosa consciencia de la mente,


el ojo que es origen del ojo, Madre Prachanda Chandika.
–Kavykantha Ganapati Muni

Necesitamos su ayuda, Kali siempre es benéfica y entra en el espectro del


lienzo mismo, guía nuestras fuerzas innatas para profundizar las florituras de su
pintura en curso. Lo que le pidas ella te lo dará, solo para dar un paso a tras y
aplaudir la libertad de creatividad. Si le pides oscuros secretos a través de
manifestaciones negativas, te ofrecerá una pintura oscura, utilizando los colores
de una onda angustia, reflejando la agonía de nuestras propias almas.
Sin embargo, si solo buscas una elevada sabiduría y las energías cósmicas,
te guiará a las florituras más hermosas, creando una forma de magia surrealista.
Esta es su manera de desplegar los entresijos de su lila, la magia privilegiada que
nos permite un atisbo de su nebulosa mística, arrastrándonos a la vorágine de sus
remolinos creativos de iridiscencia que finalmente han de asentarse en sus
graciosos pies de loto.
Nuestra visión de Kali es normalmente el reflejo de una mente humana
ordinaria, nuestro ego ciego reacciona a sus sobrecogedores poderes. Con toda
seguridad hemos de pasar a través de las entradas de la negación, el rechazo y el
repudio para entender nuestra naturaleza superior y apreciar los aspectos
supremos de toda la belleza y abundancia universal.
La palabra ‘kaala’ que deriva de la su raíz en sanscrito, kal, tiene varias
connotaciones. Indica tiempo, del que Kali es la forma femenina. No obstante,
relevante para el elemento espacio, significa ‘establecer y mantener en marcha
toda armonía.’ A través del computo del tiempo, pone en ritmo todo desarrollo –
ya sea en días, meses o estaciones de la naturaleza, así como en el reloj de
nuestras experiencias personales.
La palabra ‘kalaa’ representa el ‘arte,’ que es una amalgama armoniosa de
todas las formas de belleza representadas en manifestaciones físicas y celestiales.
En su expresión como kalaa, Kali es la encarnación de todas las artes. Como Para
Shakti, trabaja a través de las 64 artes del amor, música, danza y poesía
celestiales. A través de su libre espíritu de swatantrya, ‘quien es
autodeterminada,’ Kali presenta todas sus kalaas, que también significan
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proporciones correctas, reflejando su habilidad para traer equilibrio, armonía y
transformación a todos los fenómenos.
Como Kalyani, ‘la hermosa,’ Kali se manifiesta como todas las cosas
hermosas y auspiciosas, pero fuera de nuestro ser interno, no simplemente de
nuestros deseos externos. Como Kalyana-karini Devi, ‘la Diosa que crea todo lo
que es benévolo.’ Es el soporte y benefactora de todo arte, imaginación y
originalidad. Ella es Bhadra Kali, ‘La siempre auspiciosa Kali.’

¡Jai Kalyani! ¡Bhadra Kali!


(¡Victoria a la hermosa y auspiciosa Kali!)

La Diosa Oscura Eterniza Cada Flor de Loto

S
in duda mi vida ha sido testigo de sus propias metamorfosis a lo largo de
los años, enriqueciendo mis ser e incrementando mis experiencias vitales.
Para empezar, nunca caí en las tendencias o la tristeza. Podía dejarme llevar
por largos silencios, utilizándolos para reforzar mi armonía o reestructurar mis
patrones de pensamiento, a veces retrocedía dentro de mi propio mundo de magia
y maravilla. El silencio ponía de manifiesto mi verdadera kalaa, forma de arte, de
pura existencia, armonizando las energías universales de la vida.
A través de la gracia de Ma Kali, todo mi ser era reestructurado, virando
literalmente mi mente y cuerpo hacia una flor del deleite, que exudaba su propia
fragancia interna. A través de mis modos experimentales de sadhana, la Diosa me
integro en la fuente de su propia alegría. Mi vida se convirtió en una flor divina
ofrendada a través de su gracia, al igual que sus mágicas flores que emergen del
espacio crean nuevos mundos de maravilla y asombro.
Kali es la flor que simbolizada la belleza de las realidades superiores. Su
floración origina el anhelo de amor eterno y deseo, surgiendo de las
profundidades de nuestros corazones como una semilla o bija de la mente. Su ser,
enfoque y comportamiento son el de una flor –bella, delicada, tímida, hipnótica, y
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con todo manteniendo el poder y vigor de toda vida. Para atraer a Kali, uno debe
transforma su ser interior y corazón en la magia de una flor, manteniendo su
profunda esencia dentro.
Incluso el tandava de Kali, la danza de fuego es su ofrenda de una flor al
Absoluto. Ella ofrece todos los aspectos de su gracia femenina al Señor Shiva.
Nunca realiza su danza con una aptitud competitiva hacia Shiva. Ella reconoce a
Shiva como el Señor y Maestro supremo. Shiva le permite la completa expresión
de su danza, ya sea la de la afable lasya o las poderosas pisadas de Shakti. Él sabe
como expandir sus poderosas energías, y ella disfruta con la exhibición de sus
ardides femeninos y poderes inherentes en presencia de Shiva.
Mi anhelo en momentos de intensa sadhana por la gracia de Shiva lo
encontró guiándome con suavidad hacia su devi favorita, la Diosa Instructríz de
todos los tiempos –Kali. Kali me moldeo en una flor como la perfecta ofrenda
para la gracia de Shiva. Kali nos lleva a Shiva, con un incesante movimiento
interior para sumergirnos en lo eterno. Su impresionante fuerza nos revela la
verdadera fuerza de Shiva.
Las energías en espiral de la Devi tejen el tiempo y el espacio a través de
sus exóticos hilos con los patrones de nuestras experiencias, permitiéndonos
florecer de dicha para impresionar nuestra mente consciente. Samvit o la pura
consciencia es la fuerza subyacente, la Shakti o devi que actúa en todos los
mundos.
En el comentario de Vamadeva Shastri en la obra de Kavyakantha
Ganapati Muniji “Las Diez Grandes Formas de Sabiduría de la Diosa,” se explica
bellamente la eternización de los lotos dentro de nosotros:

Desde el loto del corazón hasta el loto de dos pétalos, y desde el loto
de dos pétalos de vuelta al loto de los mil pétalos, desde el loto
de los mil pétalos a todo el cuerpo,
samvit viaja a través de toda nuestra gama de experiencias.

Samvit surge del pequeño espacio dentro de hridaya, el corazón, y que no


es el chakra anahata del cuerpo sutil sino el corazón espiritual del cuerpo causal.
Del corazón espiritual se alza nuestra consciencia hasta el loto de dos pétalos del
tercer ojo, donde se centra en el poder de percepción. Luego se mueve hacia el
loto de mil pétalos de la cabeza, permeando toda la mente a través de la cual
desciende a todo el cuerpo.
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Del loto de mil pétalos a el loto de dos pétalos, de el loto de dos pétalos
al loto oculto del corazón, ésos por los que desciende la reina del universo,
para ellos es la eterna adhesión a su verdadera naturaleza.

Ésos, que siguen el flujo de shakti de regreso del chakra corona hacia el
corazón espiritual, obtienen una eterna permanencia en su propia naturaleza. Para
ellos no hay samsara.
El movimiento continuo de la energía vital reguladora aquí en el cuerpo: a
quien observa eso en cada momento con una visión constante, Kali le otorga su
gracia.
De la misma manera Kali es el ‘poder de vida y movimiento.’ Nosotros
contactamos con su gracia cuando nos concentramos en el poder del movimiento
dentro del cuerpo, como la observación de la respiración, más bien que
simplemente perseguir las acciones de los sentidos y de los órganos motores.
Entonces cada movimiento se convierte en la danza de Kali. Kali confiere prana
siddhi, el poder del prana, la vida.
Ma Kali, la benigna Diosa Madre, adorada a través de su creación divina
de todas las flores hermosas, nos guía al florecimiento de nuestros lotos sagrados
internos. Las flores evidencian el puro deleite y la adoración de su esencia,
indicando el dulce rasa de vida. Y el amor es una expresión de ternura que porta
dentro de si la expresión de la belleza de cada flor: en su fragancia, el tacto
aterciopelado de sus pétalos y su visual artística. Como fuerza primordial,
Mahakali nace de su propia floración celestial. A través de su gracia transforma
nuestra vida en un ritual sagrado y una danza de flores, ¡que en realidad es la
danza de Kali!

¡Jai Kali! ¡Kusumapriya Kalike!


(¡Jai Kali, que amas a todas las flores del universo!)

37
El Hermoso Flujo de la Gracia Divina

N
o he visto una faz más hermosa que la de Ma Kali! Aún la radiación del
sol, la luna y las estrellas es insignificante en comparación con su
luminosidad y brillo. Habiendo recorrido el mundo en busca de lo
Desconocido, me convertí en una peregrina del camino anhelado por mi propio
corazón. El jadu, la magia, de la oscuridad de Kali escribió belleza y armonía en
las diversas experiencias de mi vida.
El fuego y la pasión de sus oscuros ojos impregnaron mis diversos viajes
con una aguda consciencia. Suya es la faz divina que existe antes de que surja
cualquier forma, siempre mirándonos desde lo más profundo de nuestro corazón.
La seducción de los relámpagos de Kali nos aturde en un estado de consciencia
alerta, permitiendo que la hermosa lluvia de la gracia femenina permee todo de
femineidad y naturaleza. La gracia es uno de los primeros prerrequisitos de la
divinidad, ahora se desvanece lentamente en el pliegue inconsciente de
agresividad, crudeza de emociones y conducta impropia conforme el mundo se
vuelve cada vez más tosco y comercial.
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En los Vedas se dice que el deseo, la aspiración o el anhelo del corazón ha
sido la primera cosa que se agitó en las ‘profundidades’ como un amanecer
primordial de toda la creación. En el Atharva Veda, Kama es exaltado como un
creador supremo y es identificado o reconocido como una forma superior de Agni
–el dios del fuego. De él se dice que es el hijo de Dharma, el dios de la justicia, y
Shraddha, la diosa de la fe, habiendo nacido de las aguas cósmicas del espacio
infinito. La esposa de Kama Rati, traducido literalmente como ‘deseo sexual,’ es
retratada sosteniendo un pequeño espejo en la mano, mirando su reflejo. Su reflejo
despierta una expresión de darpa o ahamkara, el orgullo de una existencia
hermosa.
Al un nivel más alto, Shiva es Kameshwara, el Dios supremo del amor y el
deseo, como suyo es el fuego supremo de la pasión que cruza todos los límites,
Cada aspecto del yoga venera los poderes supremos a través de la unión de uno
con Shiva. Kali es Kameshwari, la Diosa suprema del amor, que lleva su amor
divino más allá del nacimiento y la muerte, el tiempo y el espacio, llevando
nuestras almas y todo el universo con ella al reino transcendente de Shiva.
Como Pushpa-bana, ella es ‘la Diosa con un arco de caña de azúcar’ y sus
cinco flechas de flores. Citshakti, el poder de la consciencia, es la manifestación
de todo amor. Pushpa-bana es también un epíteto para el Dios del amor. Sus
cinco flechas de flores representan nuestros cinco sentidos mediante los cuales
uno se enreda en los encantos del mundo externo. Las cinco flechas tienen el
propósito de atraer al ser amado con sus cinco etapas variables de experiencias
emotivas.

Unmadana: inflamar con amor y deseo


Tapana: causar dolor a través del castigo
Shosana: Ruptura y separación
Stambhana: detener o demorar en la revelación
Sammohana: Enamoramiento, revelando el ser

A través de la gracia divina, un sadhaka va más allá de la experiencia de


estas expresiones, buscando su pura consciencia. La devi con su siempre vigilante
ikshu, el arco de caña de azúcar, protege al buscador de la telaraña de maya. El
arco representa nuestra mente, la cual, a través de su poder de consciencia, se
vuelve un instrumento de dicha. La Diosa dispara las flechas de regocijo,

39
revelándonos todas las formas de la creación como aspectos de nuestra naturaleza
interna.
La corriente de soma, el dulce néctar, debe fluir en busca del corazón, no
como mero placer temporal que desgasta los sentidos. Debemos buscar alimentar
y deleitar el alma en todo lo que percibimos y experimentamos a través del amor.
El deseo trae consigo su oleada de dolor. Apaciguar y aplacar a Kali a través de la
puja nos libera del dolor y la angustia del deseo a través de su gracia como Devi
Kamatapa-vimocini, ‘la Diosa que nos libera de la miseria del deseo.’
En mi búsqueda de felicidad en la vida, siempre hubo una búsqueda de una
felicidad duradera. Nuestra búsqueda de dicha es algo inherente a cada alma. El
soma es el néctar o rasa del disfrute supremo, la esencia del ser, oculta en cada
aspecto de nuestras vidas, se mueve a través de la fluidez del agua y el ardiente
calor de la llama, extendiéndose por todo el espacio. Al buscar el flujo de soma,
hice una ofrenda de mi misma a Kali, la de la gran energía desconocida en toda
existencia.
Kali se manifestó como la lengua azul oscura del fuego interior, haciendo
resonar su misma voz de la que todo sonido surge al principio. La intensidad de su
calor abrasador extrae la esencia de la experiencia de nuestras vidas. Su forma
benéfica es una creciente lunar oscura, el útero de la oscuridad da nacimiento a
toda luz que invade las sombras de una noche cubierta.
Su lengua o el triángulo que apunta hacia arriba representa el ascenso
decidido de nuestra alma desde nuestro reino de creación hacia los cielos. Su
descripción con la lengua roja es una metáfora del consumo de sangre, el prana, la
fuerza vital. Kali es la fuerza de la luz; la luz pertenece al prana, que es el don de
la existencia de nuestra vida. Kali es la madre primordial que lo sostiene todo.
La santidad del yoni, el dominio de creación femenino, el triángulo
orientado hacia debajo de Kali indica un flujo de gracia o soma que desciende
desde arriba. Yoni se traduce como ‘espacio sagrado’ o ‘altar sagrado’ y
figurativamente explica su camino como entrada al aspecto de divinidad infinita
de la Diosa. El yoni sagrado es la morada de la Diosa, y simboliza la energía
shakti-kundalini divina.
En mi búsqueda del darshan de Ma, empecé entendiendo su afable
naturaleza detrás de sus aparentes formas beligerantes. En la búsqueda de esta
dicha, uno aprende que la eterna presencia de la belleza de Kali se refleja a través
de nuestras experiencias en la vida, tejida conmovedoramente en cada
acontecimiento transitorio. A través de su gracia, mis encuentros con los devaneos
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de la vida desataron todos los nudos de mi corazón, liberándolos en los
interminables matices de su ser azul infinito, danzando en la inmensidad del cielo
azul profundo de Kali.
Estaba deseosa de apreciar el juego de maya a través de mi propia
exuberancia, ansia, apego y deseo. Luchar por resolver estas ilusiones no era mi
manera de resolverlas; se convirtieron en parte intrínseca del drama divino que yo
estaba representando. La esencia de las emociones personales de esta maya jaal,
la telaraña de ilusión, produjo un florecimiento de las flores, variando de las rosas
rojas de las pasiones salvajes a las violetas de las oscuras ansias, desvaneciéndose
en la melancolía amarilla de los dientes de león. Todas estas emociones
contribuyeron a adornar mi ramillete de floración eterna con sus vibrantes tintes y
dulces aromas.
Realice una ofrenda de mi floración al mar cósmico. Todos mis
pensamientos y emociones se filtraron a través del cedazo de mi corazón a las
inevitables aguas de la transformación que portaban su propio y sutil soma en sus
corrientes.
Ma Kali me guio a través de este viaje interior, sacando los suaves acordes
de sublimidad, la esencia de mi alma en el flujo de gracia y equilibrio femeninos.
Descubrí el rostro real de Kali –el rostro dulce, interno, de verdadera vida y
místico detrás de los velos de trepidación– como la belleza de un implacable amor
que llevaba mi alma con certeza a su hogar eterno, ananda, el estado de
bienaventuranza de su realidad cósmica.

¡Jai Kali! ¡Sarva-priyankari!


(¡A la Madre omnipotente, que representa el amor divino universal!)

41
Ma Kali como la Gran Madre

M
a Kali es una presencia alimenticia de la gran Madre que mora en la
caverna de nuestros corazones. Ella abre todas las puertas del corazón,
derramando dentro de él su sangre, la sangre de la luz divina y librando
a nuestra alma de todas las cadenas de maya, oscuridad e ignorancia. A través del
brillo de su espada libera los profundos deseos del corazón de los impulsos
externos de la cabeza, despertando el alma a su realidad cósmica. La divinidad es
la realidad que supone Ma Kali.
En su forma de Dhriti o ‘estabilidad,’ Ma Kali representa la suprema
transformación de la materia en divinidad, un estado exaltado de transcendencia
en el que cada átomo es infundido de consciencia. Como Madre Divina, su
compasión abarca la vida y la muerte, la alegría y el pesar, el placer y el dolor,
42
mejorando la esencia de todas las emociones profundas. Su misterio evidente es el
del amor divino, la misma presencia de lo eterno en lo transitorio como la
fragancia exudada por una flor.
Ma Kali es la Diosa de la Naturaleza, las energías esenciales del universo.
Ella es prakriti, la procreadora, así como la causa de la muerte en su retrato como
la reina del universo. La Diosa Oscura es una fuerza mística que tienen que
considerar aquellos que contemplan y experimentan su pura magia en toda la
existencia. Meditar sobre su esencia mágica abre las ventanas de nuestra alma a
las vistas de la divina belleza a través de todos los cambios y transformaciones de
la vida. Su delicado encanto refleja la sonrisa de nirvana en la esencia eterna de
cada momento. Su presencia carismática como lo Infinito en lo finito se
manifiesta en la pura luz a través del ojo abierto del corazón espiritual. Kali es
Nirodha, ‘Nirvana Shakti.’
Como Nirodha Shakti, Kali nos capacita con la habilidad de disolver o
negar las funciones conscientes o subconscientes de nuestra mente en su reino de
silencio infinito que descansa en el corazón espiritual. Kali ejerce el tirón
magnético del nirvana, la paz final, dentro de nuestros corazones. Ella nos otorga
el autoconocimiento, actuando a través de nuestras emociones externas e hipos
sensoriales, llevándonos a la verdad silenciosa que reside en nuestros corazones.
Kali nos atrae con sus poderes magnéticos, a través de sus diversas
acciones y formas. Pero destruye su forma una vez que ha cumplido con el
propósito de nuestra existencia pacífica. Cuando logramos el nirvana, Kali nos
permite buscar su ser sin forma como nirguna, experimentando su verdadero
estado.
La única incongruencia o extrañeza de Ma Kali –como se me ha expresado
en mi propia experiencia– fue que me atrajo hacia ella con un fervor extremo.
Gradualmente me enredo en su jaal, telaraña, una presencia omnipresente, y
busqué en ella a la madre siempre amante. Fue a residir en mi corazón como la
última expresión de la divinidad en su forma de devi. Kali consagró una
indescriptible beatitud, inefable realidad e inexplicable verdad de toda la
existencia. Contenía un indomable poder en sus bendiciones como Narayani, la
devi venerada en todo corazón.
En momentos de tierna expresión con una estatuilla de bronce de Kali,
acariciaba las mejillas de Ma, haciendo un hueco para su barbilla en mi mano, a la
vez que sujetaba su mano y dejaba que el flujo cálido de mi sangre femenina
enrojeciera su palma. Sentía su intensa aura en la estatua de bronce y suavemente
43
le susurré, ‘guíame, Ma, para experimentar tu ser más benévolo, porque quien más
puede guiarme a los pies de loto de Maheshwara.’
Kali empezó a vivir en su esplendor de bronce; su bendición parecía estar
con la delicada mano del escultor que moldeo su forma. Su prana tiene una fuerte
energía, lo que permite que sus vibraciones jueguen con nuestro ser. Vestida con
la delicadeza de un tejido de seda, los brillantes colores de la Tierra mostraban su
abundancia, Ma refulgía en toda su gloriosa maravilla. Le ofrecí a Kali mi naga
dorada, la serpiente, que adornó la parte superior de mi brazo a lo largo de todos
esos años de sadhana, sus energías eran apropiadas para Mahadevi, la reina de
todas las devis.
¡El centelleo de diminutas luces doradas a su alrededor en la oscura noche
tenía poderosos destellos de la mágica iluminación de Kali! Su resplandor hablaba
de una fascinación indecible y cautivadora, que arrastraba al trance mágico de su
embriaguez extramundana. Uno se ve arrastrado a las profundas sombras, al
observar su ratri lila, el juego nocturno de su danza cósmica. Parecía que saliera
de su confinamiento de bronce, complacida con el sonido de los truenos en su
forma de Daminiprita, la ‘aficionada a los relámpagos.’
En su juego de relámpagos, Kali es la Diosa de nritya, ‘la danza
embriagadora.’ Ella es Damini-satasundari, ‘tan preciosa y vibrante como el
brillo de un centenar de relámpagos cruzando el cielo de la noche.’ Kali en su
aspecto de Madira-medurnomada es ‘la profunda embriaguez del vino cósmico
del amor divino.’ En su profunda inhalación y exhalación del perfume floral y
meloso del amor por toda su creación, es Madatura, ‘la embriagada.’
En medio de un profundo fervor devocional, Ramakrishna Paramhamsa
experimentó la embriaguez de Kali. Se refería a Kali con admiración como ‘Ma,’
la Madre Universal todopoderosa, que se revelaba a sus hijos en los diversos
aspectos de sus enigmáticas y divinas encarnaciones. Es la Diosa que conduce al
buscador a lo invisible, la Realidad Última.
Y a través de su anugraha, bendición, Ma Kali elimina toda traza del ego
personal, fusionando al buscador con la consciencia de la Realidad Absoluta, la
divinidad indiferenciada. Incluso en su ebrio estado, Kali permite que el ego finito
se pierda, en busca de su ego inimitable –el atman, el espirito morador, que anima
a un ser vivo o Brahman, la Absoluta o Pura Existencia. Brahman es la sabiduría
del ser indiferenciado, y Kali es ese Brahman que es alcanzado por el alma
liberada.

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Atman es el ser o alma, la esencia profunda de nuestro ser como pura
consciencia, que nos une con todos los seres. El atman es un principio divino y
nuestro ‘verdadero ser’ es el poder divino detrás de la manifestación del tiempo y
del espacio. Los Tántras reverencian lo divino dentro de nosotros, abordando al
ser profundo como sagrado e inmortal. Kali nos conduce en nuestro viaje a través
del mundo exterior hasta la santidad del corazón espiritual, el lugar de morada del
atman.
A veces he sentido su profunda embriaguez como si estuviera bajo un
hechizo del vino embriagador de la vida. A pesar de todo, para mi mente y la
salvaje llamada de mi corazón, siempre razonaba –pero ¿quién creará este mundo
vibrante, loco y escandaloso, a menos que esté bajo el hechizo de la embriaguez
divina? Kali es Sarvavisveswari, ‘la Diosa del todo el universo’ en su flujo de
alegre existencia como Nadirupa, ‘la forma de un rio de dicha,’ fluyendo con la
embriaguez de toda vida.

¡Jai Kali! ¡Sarva-visveswari Devi!


(¡A la victoriosa Kali, la Diosa universal!)

La Diosa Oscura Transforma


la Hora de Sandhya

A
la hora de sandhya que reflejó los últimos rayos dorados del Devata
Surya en la víspera del sol poniente del pasado milenio, fui a las aisladas
orillas del rio Chenab que fluye por las tierras que bordean la India y
Paquistán. Y escuchando los sonidos de disparos de las armas de fuego, que
recuerdan al hombre su poder agresivo del divide y vencerás, busqué mi quietud.
A pesar de la guerra del hombre, uno empieza a perder su identidad ante el
inmenso vacío silencioso de la naturaleza a través de la magia védica del mantra
45
Gayatri. El mantra me envolvió con su armadura de transformación, permeando
con sus bendiciones mis poderosas vibraciones mediante los rayos dorados de una
puesta de sol.

Samyak Dhyayanti asyam.


(el periodo en el que meditan totalmente en la Diosa es sandhya.)

Estos momentos transitorios son sandhis, coyunturas de energías


invisibles. Cualquier momento auspicioso es en si mismo un sandhya. El culto
Gayatri tiene lugar en tales momentos auspiciosos de transformación como el
amanecer, el medio día y la puesta del sol. El mantra Gayatri sirve para que el
dios del sol Savita ilumine nuestras mentes con sus rayos refulgentes. Savita, un
reverenciado aspecto del dios sol, a menudo representa el sol de la noche, no solo
el sol del día. De manera más específica, es el poder que está más allá del sol y
que rige todas las transformaciones mágicas, como el día en la noche y la noche
en el día.
Kali hace referencia a kaala shakti, el poder del tiempo o el que es más
activo en estos sandhis, las coyunturas transformadoras del tiempo, que actúan
como espacios especiales a través de los cuales podemos entrar en el vacío. Como
Savita, Ma Kali esta relacionada con todas las transformaciones, especialmente en
la mística de la noche, donde se renueva la luz de la luz y que vence a los poderes
de la oscuridad. La deidad que preside el mantra Gayatri es el mismo Para
Brahman y se concibe como la adoración de la devi, de Aditya, el sol, y también
como puro nirguna, del culto de Brahman. Kali es Nirguna Devi, ‘la Diosa
inmanifiesta y sin forma.’
El dios sol también está relacionado con el ojo, no obstante, es la pupila
oscura del ojo la que nos permite ver. Este poder oscuro de visión es el drishti
shakti, el poder visionario de Kali. Su poder perceptivo brota a través de un
relámpago. Los ojos de Kali proyectan el rayo de luz, la fuerza luminosa primaria.
Kali es el drishti de Shiva, su poder de videncia.
El sol está relacionado con el prana y Kali es el movimiento del prana que
sigue el movimiento del tiempo. Como tal, ella está relacionada con el punto en el
tiempo entre la inhalación y la exhalación en cuyo instante el prana es
transformado. Kali es también el pranayama, la retención yóguica de la
respiración, que detiene la mente y nos lleva más allá de nuestros patrones de
pensamiento habituales.
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El mantra Gayatri es para el varenyam bhargo, ‘la más preciada o
adorable luz o calor’ de la deidad solar. Esta luz suprema de la deidad solar es su
rayo azul oscuro, que también es Kali. Ella también es la llama azul oscura del
fuego que es su llama más candente. Es la shakti kundalini, que tiene el poder de
transformar nuestra consciencia completamente. En momentos de
sobrecogimiento o aflicción, miramos al sol, consciente o inconscientemente, para
contemplar su luz benévola. La Diosa a través de su mantra Gayatri tiene el poder
de abrirnos a sus más elevadas energías de creatividad y conocimiento para
experimentar su dicha divina.
La Devi Gayatri es Brahmi al amanecer, Savitri al mediodía y Saraswati
al ocaso, relacionadas con las deidades Brahma, Vishnu y Shiva. Esta forma de
Saraswati, relacionada con Shiva o Rudra, no es la Saraswati ordinaria sino Gauri
Parvati. Como la forma del ocaso, que transforma la luz en oscuridad, ella se
manifiesta como Kali, la Rudrani Shakti de Shiva.

La Diosa del orbe solar, que es la madre del universo, que es la forma de la
Trinidad, que es tanto Saraswati como Savitri, Gayatri, la madre de los Vedas,
me inclino ante esa forma de las siete madres.

Kali es la deidad secreta del sol, el ojo, prana y agni, así como el mantra
Gayatri. Ella es el poder transformador del tiempo y de la luz. Es el momento
místico que porta la esencia de todos los cambios mágicos, el momento a través
del cual podemos entrar en la eternidad. Es la vidyut shakti de Kali, le relámpago
o transformación, que porta la quintaesencia de toda iluminación.
Armonizar el movimiento temporal de nuestras vidas con las energías y
ritmos divinos, como en el culto védico del sandhya, es lo mismo que reconocer y
honrar a Kali. La mayoría de los eruditos se equivocan al no relacionar a Kali con
las enseñanzas védicas, considerando que no es védica. Sin embargo, hay una
estrecha relación entre Kali y Gayatri, la Diosa que personifica los Vedas y el más
poderoso de todos los versos védicos. Ambas son parte del significado yóguico
del tiempo.
Gayatri es el medio para hacer avanzar nuestras prácticas espirituales y la
sadhana en armonía con el ritmo divino del tiempo y la transformación, según los
cuales nuestro ser interno se regocija en el canto. La danza de Kali sigue el canto
del Gayatri, sus ritmos y poderoso compás. Ella es el espíritu de todos los
vyahrtis, los mantras místicos a través de los cuales se crean los siete mundos.
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Kali es el poder del gran mantra, Om, que nos transporta más allá de todas la
formas y manifestaciones para realizar su danza final en el vacío.

¡Jai Kali! ¡Jai Gayatri Devi!

Bhavatarini, la Salvadora del Universo

E
s el poder cósmico, la totalidad de todas las energías universales. Ma Kali
armoniza el flujo de vibraciones entre opuestos, abrazando todas las
polaridades a través de su danza de relámpagos en el espacio ilimitado.
Con gran impulso vital se mueve a través de la muerte cuando crea y preserva
toda vida. La simple mirada de Kali puede causar consternación y aprensión en
cualquier mente diabólica, sin embargo, inunda a sus devotos con una efusión de
gracia ilimitada.

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Dónde no hay creador, ni preservador ni destructor del universo; donde no hay
tiempo, ni los cinco elementos ni espacio, entonces, como único ser que es la
forma causal, Oh Madre, tú eres la unidad realizada en la forma
del Supremo Brahman.
–Sudhadhara Kali stotra

Como Bhavatarini, ‘salvadora del universo,’ Kali permanece


imponentemente sobre la imagen de Shiva postrado bajo ella. Shiva, su consorte,
es el mismo símbolo de la divinidad Absoluta. Como la madre omniabarcante de
la naturaleza, Kali es el eje absoluto, la señora soberana de los tres mundos. Es
Mahaprakriti, ‘el poder primordial, destructor, así como creador.’ El mundo está
hecho de sus energías, se mueve y residiendo dentro de ella.
Kali revuelve el caldero del cosmos en donde, como Pachaka Shakti, el
‘poder de madurar,’ nos prepara a todos con su energía eterna de evolución.
Nuestras vidas sucesivas son meras etapas en el camino de la evolución espiritual.
La mística de su noche oscura es el tiempo elemental que marca el comienzo del
amanecer cósmico. Como reina de la evolución, su juego cósmico establece el
desarrollo gradual de las posibilidades divinas superiores dentro de nosotros.
A menudo me pregunto si las calamidades terrestres como los terremotos,
inundaciones, erupciones volcánicas y huracanes son las acciones de la espada de
Kali cortando a través de la inercia de nuestro orden mundial humano. Incluso
posiblemente, la agresión como expresión del hombre mediante las revoluciones,
guerras y hambrunas solo son los peones de un gran retrato que aceleran el fin del
kali yuga.
Como Madre universal, Kali ofrece una visión profunda a aquellos
sadhakas que entrenan sus ojos sobre su benevolente naturaleza. Como la devi
todopoderosa, se revela a sus devotos a través de diversos aspectos y varias
manifestaciones divinas. Ella es Sumati, ‘el buen pensamiento,’ la madre que
concede la forma pura de sabiduría. A través de la gracia divina, nos conduce
suavemente hacia la realidad absoluta indivisible de toda la existencia. Y si ella
disfruta con nuestra sadhana, puede eliminar cada trazo del ego, fusionando al ser
superior con la divinidad absoluta.
¡Bhavatarini misma se adorna con joyas y ornamentos como la reina de
todas las reinas! La fiereza, intensidad y gentileza de su gloria femenina son una
ilusión para el ojo humano, porque lo que percibimos dentro de los profundos
huecos ocultos es lo que refleja la imagen real de la Diosa. En su forma de
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belleza, es digna de deseo como Kamya Kali, ‘la Kali más deseable.’ Ella es
Kamini, la devi adorable, que encarna toda belleza, esbeltez y delicadeza.
Kali transciende incluso los matices más sutiles del deleite artístico.
Cuando tiene el cuerpo oscuro con tonos azul profundo, Kali es Krishnadeha.
Como todas las mujeres, Ma Kali también disfruta con sus expresiones personales
de belleza, el tintineo de las payals de oro, sus tobilleras, despiertan a su Señor y
maestro a su llamada. Resplandece con oro y perlas que adornan su cuello supino.
Una vez que nuestro ojo interno está despierto, su guirnalda de calaveras reluce
con el brillo de las gemas.
La dulzura de la cara de Kali es capturada por el reflejo de la perla de su
arete nasal. La suavidad de sus lóbulos decorados con jhumkas, pendientes
colgantes, recogen las reverberaciones de nuestro buscador interior. Como el
rostro benevolente de la divinidad que sonríe eternamente, Ma Kali es Smitasya,
‘la Diosa con el rostro sonriente.’ En la furia de sus fervientes mechones de pelo
que coronan su gloria virginal, descansa la elevada corona de la reina de los
mundos.
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