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La Deontologia Del Abogado Una Asignatur

Este documento analiza la necesidad de incluir la asignatura de Deontología del Abogado en el plan de estudios de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho de la Universidad del Valle de México campus Toluca. El autor argumenta que la ausencia de esta asignatura hace que los egresados tengan un conocimiento deficiente de los deberes éticos de la profesión, lo que puede generar un ejercicio profesional deficiente y falta de credibilidad social en los abogados. Esto tiene consecuencias intrauniversitarias, sociales e instituc
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La Deontologia Del Abogado Una Asignatur

Este documento analiza la necesidad de incluir la asignatura de Deontología del Abogado en el plan de estudios de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho de la Universidad del Valle de México campus Toluca. El autor argumenta que la ausencia de esta asignatura hace que los egresados tengan un conocimiento deficiente de los deberes éticos de la profesión, lo que puede generar un ejercicio profesional deficiente y falta de credibilidad social en los abogados. Esto tiene consecuencias intrauniversitarias, sociales e instituc
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LA DEONTOLOGÍA DEL ABOGADO UNA ASIGNATURA NECESARIA

PARA EL PLAN DE ESTUDIOS DE LA LICENCIATURA EJECUTIVA EN


DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DEL VALLE DE MÉXICO

Jesús Antonio Ruiz Monroy.1

Un abogado ignorante de los


deberes que le impone su profesión,
es fuente de un deficiente ejercicio profesional y
un factor generador de insatisfacción y descontento social.
J.A.R.M

Sumario. Introducción. 1. Fundamentación del análisis y la propuesta. 2. El plan de estudios


de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho de la Universidad del Valle de México, campus Toluca.
3. Algunas consideraciones sobre la docencia del Derecho en México. 4 Los ámbitos de acción
en los que se ejerce la abogacía y su contexto social. 5. La profesión y sus características. 6.
La profesión y su regulación estatal. 7. Nociones generales de la deontología. Conclusiones.

Palabras clave. Plan de estudios, valores, deontología, profesión, abogacía, docencia.

Abstract
En este documento se realiza el análisis de los elementos
indispensables para la formación del licenciado en derecho, durante el
periodo en el que cursa sus estudios licenciatura ejecutiva en la UVM
campus Toluca, enfocando el estudio al contenido de las asignaturas
que conforman el programa de estudios de la Licenciatura Ejecutiva y, el
segundo, el impacto que tiene en la formación de egresado de este
programa universitario y en su ejercicio profesional el conocimiento
deontológico. La finalidad que se persigue con este trabajo, es
evidenciar que la ausencia de una asignatura como la Deontología del
Abogado en el plan de estudios de la referida oferta educativa,
obstaculiza la conformación del perfil de excelencia científica y en
valores que debe poseer el egresado de ese programa, para que su
desempeño y ejercicio profesional procure valores como: la dignidad,
verdad, solidaridad, paz, honestidad, lealtad, justicia, responsabilidad y
bien común

Introducción.
Los problemas vinculados a la educación son muchos y de distinta naturaleza.
En este documento se aborda uno ellos, que se manifiesta en la educación
superior, específicamente en la conformación y ejecución del programa que
ofrece la UVM2 campus Toluca, en el nicho educativo que se oferta y conoce
como Licenciatura Ejecutiva de la carrera de Derecho.
Ese problema radica en la idea tergiversada del egresado de ese programa, de
los fines de abogacía y de su ejercicio en la realidad social, con motivo del
desconocimiento de los deberes axiológicos, éticos, morales y científicos que le
impone la abogacía, en cuanto profesión. Tal estado de cosas produce una
serie de consecuencias de tres tipos: intrauniversitarias, sociales e
institucionales.
1
Doctor en Derecho por la Universidad de Guadalajara. Docente de tiempo completo en la Universidad del Valle de México, campus Toluca, en donde imparte las materias de Amparo,
Práctica Forense de Amparo, Metodología de la Investigación Jurídica, Seminario de Tesis. Sociología de la Educación; Instituciones Parafiscales. Es miembro del comité tutorial del
Doctorado en Derecho Corporativo de la Universidad de Celaya. Ha publicado varios libros, uno de ellos: Deontología del Abogado. Dirección electrónica: [email protected]
2
Universidad del Valle de México.

1
La hipótesis del trabajo es que el desconocimiento del egresado de la
Licenciatura Ejecutiva en Derecho de lo que es la profesión y los deberes que
debe de cumplir al momento de ejercerla, ha hecho que egresen de ese
programa, profesionistas con un perfil de formación personal y profesional
diferente sustancialmente al que aspira la Universidad del Valle de México,
campus Toluca3.
La formación como profesionista4 del egresado de la Licenciatura Ejecutiva en
Derecho de la UVM campus Toluca, en lugar de basarse en un conocimientos
especializado, como es el Deontológico, descansa en otra clase de factores,
como la intuición, el modelo de docente o en la idea social que el egresado
posee de la abogacía y de su ejercicio profesional. Es así, como cada egresado
del programa de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho posee su idea particular
de lo que es su profesión, para lo que sirve y de su ejercicio, generándose un
relativismo deontológico.5
Como se ha dicho, las consecuencias de este fenómeno educativo son de tres
tipos. Las primeras serán intrauniversitarias, porque se materializan en varios
tipos de conductas que son contrarias a los causes normales de su formación
como profesional, por ejemplo: el alumno llega tarde a clase, aduciendo un
sinnúmero de pretextos; se comporta de manera poco ética en la realización de
sus trabajos, al copiarlos sin dar el crédito a la fuente; se acusa al docente sin
fundamento, tan sólo por no ser del agrado del estudiante por satisfacer sus
requerimientos extra-académicos, como salir antes de la hora de terminación
de clase, suspender la clase para tomar un receso, querer obtener
calificaciones de excelencia sin merecimiento para ello, etcétera.
El segundo tipo de consecuencias, es el social, ya que la falta de conocimiento
deontológico en el egresado de la Licenciatura en Derecho, no sólo del
programa de Licenciatura Ejecutiva, produce que su actuación profesional
dentro del tejido social no se ajuste a las exigencias y fines de la Abogacía,
dejando mucho que desear ese ejercicio profesional.
Esto ha generado una falta de credibilidad por parte de la mayoría de la
población, en cuanto a que el derecho es fuente de justicia; de que los
abogados tienen a su cargo la administración y procuración de la justicia para
lograr valores sociales, como el bien común y la seguridad jurídica.
3
Tres son las competencias que sobresalen en este perfil: “Imponer la conducta moral, los principios más elevados de
una nueva ética  profesional  que  reviva los valores universales y trace lineamientos firmes contra todo acto de
deshonestidad que tanto dañan a la Nación.
Poseer un cúmulo de conocimientos sobre esta disciplina que le permitirá intervenir con atención, seguridad y
patriotismo en los diversos conflictos que por ella se generen.
Imponer  los   principios  morales  más  elevados  que  revivan los valores universales y tracen lineamientos éticos
firmes contra todo acto de deshonestidad que tanto dañan a la Nación.” UNIVERSIDAD EL VALLE DE MÉXICO;
Derecho/Perfil de egreso [en línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://www.toluca.uvmnet.edu/ejecutivas/perfil/derecho.asp [Fecha de la consulta: 14 de junio de 2010].
4
Debe de entenderse en el sentido de formación deontológica y no científica, esto es, formación para que ejecutar una
conducta especial, como un individuo que posee una profesión, lo que es independientemente del conocimiento de la
ciencia del Derecho. Tal tipo de formación no se da en cualquier tipo de persona, sino sólo en aquella que posee una
profesión, sin que sea esencial para este tipo de formación la ciencia que es objeto de estudio y aprendizaje a través
de la profesión.
5
El informe de Relator de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos vistió México con la finalidad de analizar la
independencia de los jueces y abogados, concluyendo que: “La desorganización total de la enseñanza de las leyes, y
la falta de capacitación para ejercer la profesión jurídica, así como la descoordinación de la profesión, sin
procedimientos disciplinarios que garanticen la obligación de rendir cuentas, puede haber sido la causa de los muchos
males que aquejan desde años a la administración de justicia en México.” COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS
ONU: Los derechos civiles y políticos, en particular las cuestiones relacionadas con: la independencia del Poder
Judicial, la administración de justicia, la impunidad, informe del relator especial sobre la independencia de los
magistrados y abogados. Sr. Dato Param Coomaraswamy; presentado de conformidad con la resolución 2001/39 de la
Comisión de Derechos Humanos; Adición. Informe sobre la Misión Cumplida en México; U. N. ESCOR; 58° Sesión.; U.
N. Doc. E/CN.4/2002/72/Add.1 (2002).

2
El tercer tipo de consecuencia es naturaleza institucional, porque se presentan
respecto de las instituciones del Estado, esencialmente en las encargadas de
impartir y procurar justicia. El problema se debe a que están conformadas por
abogados y es a través de éstos últimos que realizan su función. Las
instituciones del Estado que procuran o administran justicia, no son en sí
mismas eficientes, deficientes o corruptas, sino adquieren tal estatus en base a
la actuación de las personas que forman parte de ellas. Si el funcionario –
abogado es corrupto, ignorante y privilegia sus intereses –particulares- sobre
los de la institución y la sociedad, hará que la imagen social de aquella sea
negativa por su carencias y defectos, si por el contrario, ese funcionario es una
persona comprometida con su función pública y labor de servicio, la sociedad
reconocerá eso, calificando a la institución como eficiente y competente para
solucionar sus necesidades y exigencias.
Debido a lo anterior, es que el conocimiento deontológico es un patrimonio
indispensable para cualquier profesionista, incluido el egresado de la
Licenciatura Ejecutiva de Derecho. La inclusión de la materia de deontología en
la currícula del referido programa de la Universidad del Valle de México,
campus Toluca, vendría a proporcionar al egresado los conocimientos básicos
de los deberes que le impone su profesión, la abogacía, ya que esto constituye
un requisito indispensable para ejercerla con apego a sus directrices
teleológicas, como por ejemplo: la realización de sus valores y los del Derecho,
lo que contribuirá a la materialización del bienestar y convivencia social.
Adicionalmente hay que resaltar que la implementación de la inserción de la
Deontología del Abogado en las asignaturas del plan de estudios de la
Licenciatura Ejecutiva de Derecho, no debe de hacerse aislada y desvinculada
de la persona, del ser humano que ejerce la profesión de abogado, sino que el
alumno de la Licenciatura en Derecho debe ser visto primero como individuo 6 y
después como futuro abogado y profesionista.
Y esto es así, porque de poco sirven los conocimientos deontológicos para un
profesionista, si éste último como individuo tiene una deficiente formación ética,
moral o axiología, en cualquiera de sus dos planos: el práctico 7 y/o el
cognoscitivo8.
La persona que sea receptor del conocimiento deontológico debe de poseer
previamente una plataforma cognoscitiva de cada una de estas últimas
disciplinas filosóficas. No sirve de mucho para combatir la tergiversación
deontológica, que el egresado de la Licenciatura Ejecutiva de la Licenciatura en
Derecho conozca sus deberes profesionales, si no sabe qué es un valor; si
desconoce que existen escalas de valores; si ignora que la ética y la moral son
dos disciplinas diferentes; si desconoce qué es un acto moral; si ignora cuál es
su conformación; qué es la libertad; qué son los fines y medios o qué es la
voluntad.9
6
Esto es una variable necesaria en la formación de todo profesionistas, incluido el abogado, pues el estudiante en
cuanto individuo desempeña un papel social, ya sea como hijo(a), padre, madre, abuelo(a), trabajador(a), patrón(a),
que tiene necesidades, aspiraciones, problemas, alegrías, tristezas, etcétera.
7
Esto es, practicar y realizar los valores, cumplir con los deberes éticos y morales.
8
Conocer los contenidos de cada una de estas disciplinas, como por ejemplo: qué son los valores, la clasificación de
los valores, la naturaleza de los valores, lo que es la ética, lo que es el acto humano, sus componentes, etcétera.
9
En este punto hay que tener muy en cuenta, que no basta tener materias formativas dentro de un plan de estudio
para presumir la formación humanística de los estudiantes. Si no que es indispensable que los contenidos de esas
asignaturas tengan la profundidad que exigen los estudios universitarios, aunado esto al aspecto cuantitativo, o sea, no
sólo debe de existir la materia, sino que sus contenidos temáticos tienen que ser cuantitativamente extensos y
cualitativamente tratarse con la profundidad crítica de un grado académico como es la licenciatura. Se comenta esto,
porque en el plan de estudios de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho de la UVM campus Toluca, está la materia

3
El desarrollo de este trabajo se construye metodológicamente con el análisis de
varios puntos, entre ellos, del plan de estudios de la Licenciatura Ejecutiva en
Derecho de la Universidad del Valle de México, campus Toluca; algunas
consideraciones sobre la docencia del Derecho en México; los ámbitos de
acción en los que se ejerce la abogacía y su contexto social; la profesión y sus
características; la profesión y su regulación estatal y las nociones generales de
la deontología, finalizando con algunas conclusiones. 10
Finalmente hay que reconocer que el problema de la tergiversación
deontológica del Abogado es un problema complejo, que la propuesta de llevar
a cabo la inserción de la materia de Deontología del Derecho en el programa
de Licenciatura Ejecutiva en Derecho sólo ataca directamente una de sus
fuentes, esto es, la ignorancia de los deberes deontológicos en el proceso de
enseñanza aprendizaje del Derecho, por eso es que a la par deben de
adoptarse y realizarse otras acciones, como por ejemplo: de índole legislativa y
jurisdiccional, que van desde la elaboración de un nuevo marco jurídico que
regule la profesión, hasta la creación de tribunales especializados. 11

1. Fundamentación del análisis y la propuesta.

La hipótesis del documento posee dos clases de fundamentos: uno práctico y


otro de naturaleza teórica, siendo ellos los siguientes:
I. El primero se deriva de la siguiente pregunta y su respuesta: ¿Cómo puede
un egresado de la Licenciatura Ejecutiva de Derecho desempeñar su ejercicio
profesional con una calidad de excelencia deontológica, si durante su
formación universitaria nunca le enseñaron cuáles son los deberes que su
profesión le impone? La respuesta es simple y de sentido común, el egresado
no puede cumplir con deberes deontológicos que desconoce.
B) El segundo fundamento es de tipo teórico, se trata de la denominada Teoría
Trialista del Derecho que postula que éste último está conformado por tres
niveles de conocimiento, de acción y de formulación de juicios, los que a su vez
poseen distinta naturaleza en sus componentes, lo que pareciera les impide
coexistir, pero que en el Derecho no es así, porque se complementan y
conviven indisolublemente12 dando origen a tres dimensiones:

a) La de los llamados valores.

contemplada la asignatura de Ética Profesional, sin embargo, sus contenidos y la profundidad de su tratamiento son
acordes a un nivel de secundaria, a lo más de preparatoria.
10
Los tres últimos temas excluyendo las conclusiones, tienen como finalidad brindar dar al documento contenidos
temáticos con la finalidad de que se aprecie la importancia que tienen respecto de la formación del egresado de la
Licenciatura Ejecutiva en Derecho. Esto es, en este trabajo no sólo se demostrará la hipótesis, sino que además, se
proporciona de manera general lo sustancial de la materia que se propone insertar en el plan de estudios.
11
En relación a estas acciones, en otro trabajo he desarrollado estas propuestas. Véase; RUIZ MONROY. Jesús
Antonio; Una posible solución tripartita al problema de la deficiencia deontológica en el profesionista; Revista Jurídica;
Tribunal Superior de Justicia de Nayarit; No.46 ; Septiembre 2005; México; 2005; p. 51; [en línea]; Disponible en la
Word Wide Web: http://www.tsjnay.gob.mx/tribunal//revistas/revista46.pdf
12
Una idea de la Teoría Trialista del Derecho diferente a la clásica,-que en este documento se adopta- es la siguiente:
“El “trialismo” presenta al objeto de la ciencia jurídica como un conjunto de repartos de lo que favorece al ser y la vida
(“potencia” e “impotencia”), captados por normas y valorados, los repartos y las normas por la justicia (tal vez, con más
precisión, por un complejo de valores culminante en la justicia).” CALDINI, Ciuro; “Derecho de la Educación”, en
“Academia”, año 3, N° 5, Bs.; As., Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, 2005, págs. 135 y ss. Está
citado por: PEZZETA, Silvina; La enseñanza del Derecho y la formación de la conciencia jurídica; Revista del Centro de
Investigaciones de Filosofía Jurídica y Filosofía Social; Revista del Centro de Investigaciones en Filosofía Jurídica y
Filosofía Social Facultad de Derecho. Universidad Nacional de Rosario. Argentina; Vol. 30; p. 68; [en línea]; Consultado
en: http://www.cartapacio.edu.ar/ojs/index.php/centro/article/view/1064/898 [Fecha de consulta: 13 de junio de 2010].

4
El derecho no es concebible sin la idea de que postula la realización de
valores, como lo son la justicia, el bien común, la seguridad jurídica o la paz
social, por citar algunos ejemplos. Esto no lleva implícita la existencia de una
variable que está representada por la idea acertada o equivocada que se tenga
de cada valor.
En esta dimensión se materializa la llamada Jurística Dikelógica:

“(…) que se ocupa de la justicia, a la que considera un ente ideal valorativo absoluto. La
Jurística Dikelógica se divide en dos: la Axiología Dikelógica: estudia la estructura formal de la
justicia, y la Axiosofía Dikelógica: encargada del estudio de los tres despliegues del valor
justicia y de su contenido.”13

b) La dimensión de las normas.


El derecho sin normas no es derecho. La norma es
“«Es la regla de conducta exigible en la convivencia social, con trascendencia en derecho».”14.

La norma no es exclusiva del orden jurídico, porque también está presente en


el orden religioso, incluso en la moral. Inmersa en esta dimensión se haya la
llamada Justicia Nomológica que:
“(…) se ocupa de las normas, es decir, de la captación lógica y neutral de los repartos
proyectados. Por esto mismo, el objeto de esta área es ideal, en contraposición al objeto real
con que cuenta la Jurística Sociológica. El concepto de norma es central en el estudio de la
dimensión normológica.”15

c) La dimensión de los hechos.


El derecho existe y se justifica como instrumento de regulación de fenómenos
sociales, que son hechos derivados de la actuación de los integrantes de una
comunidad organizada de conformidad con el contenido de la norma jurídica,
que prescribe conductas humanas que necesariamente tienen que
materializarse en el mundo fáctico.
Esta dimensión es representada por la llamada Jurística Sociológica, que:

“(…) constituye el objeto de la Jurística Sociológica. Su función consiste en la búsqueda de las


categorías sociales que son susceptibles de ser valoradas por la justicia como valor, valga la
redundancia. En este mundo, el derecho trabaja con el concepto de adjudicación de potencia o
impotencia, es decir, de todo lo que favorece o perjudica al ser y la vida. A su vez, la
adjudicación puede ser hecha por un repartidor concreto, con lo que será, entonces, un reparto.
O puede tratarse de una adjudicación que no tenga repartidores identificables (por tratarse de
la naturaleza, las influencias humanas difusas o el azar), con lo que estaremos frente a una
simple, distribución. Las adjudicaciones que interesan al mundo jurídico son aquellas que son
susceptibles de ser valoradas por la justicia.”16

Si los contenidos del Derecho son estos, la persona que ejerce la profesión de
abogado debe de ser formado durante sus estudios universitarios en estos tres
planos, de no hacerse así, se estaría brindado una formación deficiente al
egresado de la Licenciatura en Derecho.

13
Ibídem; p. 67.
14
ENCICLOPEDIA JURÍDICA; vocablo: norma; [en línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/norma-juridica/norma-juridica.htm [Fecha de consulta: 15 de junio de
2010].
15
PEZZETA. Silvina; ob. cit.; p. 67.
16
PEZZETA, Silvina; ob. cit.; p. 70

5
“Por lo tanto, y a pesar de estos cambios, quedará en pie su definición de lo jurídico como todo fenómeno
susceptible de ser valorado como justo o injusto. Desde este punto de partida, luego, podremos entender
que la enseñanza jurídica es un “acto jurídico”. En otras palabras, y siguiendo la teoría trialista del
Derecho, podemos decir que la educación es un reparto de potencia y/o impotencia, captado por normas
(cuando se trata de educación formal) y susceptible de ser valorado por la justicia.” 17

Por esto es que el egresado de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho y de


cualquier persona que estudie para ser abogado en el programa de estudios
que fuere, tiene que poseer conocimientos de estos tres tipos, relacionados con
la norma, con los valores y con los hechos. La Deontología del Abogado se
ubica en el plano de la Jurística Dikelógica, ya que tiene como nicho la
formación de la persona como poseedor de una profesión y responsable de su
ejercicio de acuerdo al marco de deberes que la institución social de la
profesión impone.
II. En el fundamento teórico del documento, se adopta la teoría de Basil
Bernstein, quien propuso un modelo que demuestra que es posible captar cómo en todos
los procesos de transmisión simbólica, la estructura trasciende de manera positiva o
negativa en la interacción, que es la que tiene a su cargo la formación de la conciencia
del sujeto.
La teoría de Bernstein descansa en 3 pilares centrales:
a) La clase social que se vincula con el poder, su distribución y la división del trabajo
dentro del núcleo social.
Desde este plano macrosociológico, el autor en comento formula su teoría de
los códigos, que tiene su génesis en las relaciones de clase 18.

“Cuando el sujeto adquiere o aprende el código, está en condiciones de producir lo que vale
como conducta socialmente aceptable. Éste determina lo que uno piensa, el modo de ser y
cómo se ocupa el lugar en el que se está. Actúan como principios de selección y combinación.
Seleccionan e integran significados relevantes, formas de realización de esos significados y
contextos evocadores. Estos tres conceptos refieren al nivel micro interaccional. Pero tienen su
traducción a nivel macro institucional, allí son, respectivamente: prácticas discursivas, prácticas
de transmisión y prácticas de organización. Por último, y en el afán por encontrar la integración
de lo macro con lo subjetivo, produce una nueva transformación de tales conceptos en cuanto
comportamiento de los sujetos. Por eso, los significados relevantes se convierten en
orientaciones hacia los significados, los contextos evocadores en prácticas de interacción
especializadas y las formas de realización en producciones textuales.”19

Esto tiene que ver directamente con la formación del estudiante de la


Licenciatura Ejecutiva en Derecho, que al estar deficientemente preparado en
el campo deontológico adquiere y aprende un código, que es la base de su
actuación profesional, por considerar que es lo socialmente aceptable.
Sus códigos se fundamentan equivocadamente en la imagen social
distorsionada de la abogacía y de su ejercicio profesional, que está presente en
su familia, en el grupo social en que se desarrolla y en la sociedad a la que
pertenece y, no en los deberes que su futura profesión le impone. El estudiante
es ajeno totalmente a ese marco normativo del deber ser, que tiene que ser el
instrumento central para conformar su código.

17
Ibídem; p.68
18
“El código es un principio regulador (de las experiencias del sujeto) que se adquiere tácita e informalmente; no se
puede enseñar un código a nadie. Los códigos son aprendidos más que enseñados. Se adquieren códigos del mismo
modo que se adquiere el código lingüístico, el código gramatical (…)” PEZZETA, Silvina; ob. cit.; p. 70
19
Ídem;

6
b) El de clasificación20 que es una función del poder cuando llega el momento de
precisar las categorías.
El poder en cualquiera de sus manifestaciones es un facto de influencia en la forma de
actuar del egresado de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho, porque el código que posee
le indica que el poder económico es un factor determinante para su bienestar y que el
instrumento de obtención de este estado psicológico y material se le brindará su
ejercicio profesional. Esto pareciera algo normal y razonable en estos tiempos, pero no
lo es, debido a que la profesión no está en función del poder económico, sino con el
compromiso de servicio a la sociedad.
Una profesión no persigue como finalidad central proveer a quien la detenta de poder
económico, sino de dar a la sociedad un instrumento de generación de bien común a
través de la satisfacción de sus necesidades. El profesionista existe primero que todo
para cumplir con esta labor y papel social, sólo en un segundo término aparece el
aspecto económico, pero no vinculado al poder, sino a lograr alcanzar una forma de vida
digna. Este es el código que impone la Deontología al profesionista para que norme y
ejecute sus actos. Lógico es, que al desconocer esto el egresado universitario su
actuación tenga como eje el poder económico.21
c) El de enmarcamiento22, que regula las prácticas de comunicación que se dan en las
relaciones sociales dentro del proceso de reproducción de los recursos discursivos.
En esta parte teórica se encuentra la explicación de cómo la imagen social de
la abogacía y del Derecho trasciende en la formación y actuación del egresado
universitario. El discurso sobre la abogacía y el Derecho es determinante para
el ejercicio profesional y la calidad deontológica de los que estudian y llegan a
tener el carácter de abogados.

20
“Cuando Bernstein refiere a la clasificación, el segundo de sus conceptos rectores, lo hace tomando prestado de la
teoría de Durkheim su tesis sobre la división del trabajo en la sociedad, lo que vincula con el poder. Este poder es el
que determina categorías y los límites entre ellas. La clasificación es una función del poder al momento de determinar
categorías. Vemos, entonces, la relación entre clasificación y poder. Las clasificaciones (que pueden serlo de
instituciones, asignaturas, agentes, agencias y discursos, entre otros) pueden ser fuertes o débiles. La primera significa
una delimitación absoluta entre categorías, que no pueden ser confundidas. La segunda implica límites difusos y
categorías menos especializadas que en el primer caso.” PEZZETA, Silvina; ob. cit.; p. 70, 71
21
La profesión no es una actividad para hacerse rico, sino para servir. Sin duda que la profesión puede facilitar la
creación de capital, pero no respecto del servicio, sino respecto de los productos que son resultado de la aplicación del
conocimiento profesional, por ejemplo: un ingeniero puede tener una constructora y obtener contratos de construcción
y prestar un servicio profesional y ganar dinero por su servicio y por la maquinaria que se utilice en la obra. En este
supuesto el servicio profesional queda circunscrito a la aplicación de los conocimientos de la ingeniería, como sería
elaborar el proyecto; pero el servicio es ajeno a lo que cuesta usar la maquinaria para la construcción, los materiales,
etcétera. Si el ingeniero gana por estos conceptos lo hace no por ser ingeniero, sino por ser propietario de esos
instrumentos de trabajo, no se trata de una acción que sólo un ingeniero pueda hacer, sino que cualquier persona que
sea propietario de esa maquinaria y materiales de trabajo podrá hacerlo, en cambio, el proyecto de la construcción sólo
un ingeniero lo hará. En el caso de la abogacía las cosas son diferentes por la naturaleza de los actos que implica su
ciencia, el derecho, y la profesión en sí misma. Porque el abogado al realizar el servicio profesional –en la asesoría, la
procuración o la administración de justicia- lo ejecuta de forma diferente al ingeniero. Esto es, no hay forma de obtener
recursos económicos de manera alternativa adicionando o haciendo uso de otros instrumentos o medios
complementarios, sino que desde que se solicita la intervención del abogado hasta que cumple con el trabajo, sólo está
de por medio el servicio profesional, que es el único factor que interviene para cumplir con el objetivo por el cual es
contratado el abogado. Podría pensarse que el abogado puede formar un corporativo o una cadena de corporativos,
sin duda que esto será fuente de mayores recursos económicos para el propietario de estas personas morales, pero el
incremento del ingreso no se debe a la adición de otros factores diferentes al servicio profesional, sino a la cantidad de
asuntos que patrocine. En este caso, quedaría pendiente de analizar si no se vulneran principios deontológicos, lo que
sería objeto de un trabajo futuro.
22
“En relación al enmarcamiento, éste tiene su origen en el interaccionismo simbólico. Se vincula con el control, tal
como la clasificación lo hace con el poder. El enmarcamiento se refiere al principio que regula las prácticas
comunicativas de las relaciones sociales dentro de la reproducción de los recursos discursivos, es decir, entre
transmisores y adquirentes. El enmarcamiento significa saber quien pone las reglas de control de la comunicación, lo
que debe ser aprendido para poder operar dentro de éste. Lo mismo que con el código, las reglas del enmarcamiento
no se explicitan, hay que deducirlas. Quien lo hace correctamente pueden producir el texto adecuado porque domina la
regla de realización. De esta forma, entonces, el sujeto entra en posesión del mensaje legítimo y puede realizar la voz
en ese contexto determinado.” PEZZETA, Silvina; ob. cit.; p. 71

7
2. Análisis del plan de estudios de la Licenciatura Ejecutiva en
derecho de la Universidad del Valle de México, campus Toluca.

Este punto temático se abordará metodológicamente enfocando su estudio a la


identificación de las asignaturas que conforman el plan de estudios de la
Licenciatura Ejecutiva en Derecho que están diseñadas para la formación de
estudiante, tanto en el campo científico, humanístico y deontológico. Para ello
se precisaran sus principales características, que van desde su enunciación
hasta la determinación del su peso cuantitativo –créditos-.
El objetivo es demostrar la desproporción cuantitativa 23 entre las asignaturas
que contribuyen a la formación científica del abogado y las que van
directamente dirigidas a que el egresado adquiera una formación humanística y
deontológica.
Antes de proseguir con el análisis, hay que tener en cuenta que la gran
mayoría de las IES24 del país determinan libremente sus planes y programas de
estudio, así como sus requisitos de ingreso, permanencia y egreso, pues los
procesos de incorporación al Sistema Educativo Nacional no tienen como
finalidad principal alcanzar determinados estándares de calidad, sino asegurar
condiciones educativas mínimas para impartir determinados estudios, por ello
no es lo mismo, inspeccionar que un programa tenga un determinado número
de profesores de tiempo completo, que asegurar ciertos requisitos, actividades
y formación para cada uno de los docentes que imparten una asignatura.
Puntualizado lo anterior, hay que analizar las asignaturas presenciales que
forman parte del programa25 de estudien la Licenciatura Ejecutiva en Derecho
para los fines propuestos, tomando como base el cuadro siguiente:
ÁREA BÁSICA PROFESIONAL  
ASIGNATURAS CRÉDITOS

Derecho Romano 5.6

Teoría del Derecho 5.6

Léxico y Terminología Jurídica 5.6

Historia y Teoría del Pensamiento Económico 5.6

Sociología Jurídica 5.6

Personas y Familia 5.6

Derecho Penal 5.6

Teoría del Proceso 5.6

Teoría General del Estado 5.6

Bienes y Sucesiones 5.6

Estudio Particular de los Delitos 5.6

Derecho del Proceso Civil 5.6

Derecho Constitucional 5.6

Obligaciones Civiles 5.6

Garantías Individuales y Sociales 5.6

Derecho Procesal Penal 5.6

Régimen Jurídico de la Administración Pública 5.6

23
O sea, el gran número de materias que están enfocadas a la formación científica y de otro tipo, como negociantes,
líderes, etcétera, en comparación con las asignaturas encaminadas a la formación del estudiante como un
profesionista, como posible poseedor de una profesión.
24
Instituciones de Educación Superior.
25
UNIVERSIDAD EL VALLE DE MÉXICO; Licenciatura Ejecutiva en Derecho [en línea]; Disponible en la Word Wide
Web en: http://www.toluca.uvmnet.edu/ejecutivas/derecho.asp [Fecha de la consulta: 14 de junio de 2010].

8
Derecho del Comercio 5.6

Contratos Civiles 5.6

Derecho de Amparo 5.6

Relaciones Individuales de Derecho del Trabajo 5.6

Régimen Jurídico del Patrimonio Estatal 5.6

Operaciones y Títulos Mercantiles 5.6

Régimen Jurídico de la Comunidad Internacional 5.6

Relaciones Colectivas de Derecho del Trabajo 5.6

Derecho Fiscal 5.6

Derecho Conflictual 5.6

Bases Teórico Metodológicas de la Investigación 8.1

Total de Créditos: 159.3


 
ÁREA DE IDENTIDAD UNIVERSITARIA
ASIGNATURAS CRÉDITOS

Herramientas Computacionales 8.1

Comunicación 8.1

Entorno Sociopolítico y Económico de México 8.1

Pensamiento Crítico 8.1

Calidad Para la Globalización 8.1

Prospectiva 8.1

Total de Créditos: 48.6


 
ÁREA DE DESARROLLO INTEGRAL
ASIGNATURAS CRÉDITOS

Principios de la Persona 8.1

Desarrollo Comunitario 8.1

Formación Profesional, Cultura y Arte 8.1

Desarrollo Emprendedor 8.1

Total de Créditos: 32.4


 
ÁREA DE ESPECIALIZACIÓN PROFESIONAL
ASIGNATURAS CRÉDITOS

Práctica Forense del Derecho Civil 5.6

Derecho de la Seguridad Social 5.6

Derecho Informático 5.6

Práctica Forense de Derecho Penal 5.6

Práctica Forense de Derecho Laboral 5.6

Filosofía del Derecho 5.6

Práctica Forense de Amparo 5.6

Práctica Forense de Derecho Administrativo y Fiscal 5.6

Práctica Forense de Derecho Mercantil 5.6

Ética Profesional en Derecho 8.1

Metodología de la Investigación en Ciencias Sociales 8.1

Total de Créditos: 66.6


 
Total de Créditos del Plan de Estudios: 306.9
 
Una vez que se tienen identificadas las asignaturas hay que implementar otro
ejercicio, que consiste en descomponer ese plan de estudios con base en los
siguientes criterios: asignaturas de formación científica; asignaturas de
formación humanística, asignaturas de formación profesional 26, valor de
créditos por asignaturas que conforman cada bloque, obteniéndose lo
siguiente:
26
En este bloque estarían las asignaturas que forman al estudiante de Licenciatura Ejecutiva en su profesión, esto es,
en el campo deontológico.

9
BLOQUE VALOR FORMACIÓN FORMACIÓN FORMACIÓN
CRÉDITOS CIENTÍFICA HUMANÍSTICA DEONTOLÓGICA
ÁREA BÁSICA 159.9 159.9
PROFESIONAL
IDENTIDAD 48.6 48.6
UNIVERSITARIA
DESARROLLO 32.4 32.4
INTEGRAL
ESPECIALIZACIÓN 66.6 66.6
PROFESIONAL
TOTAL 306.9 226.5 70.0 0

Este cuadro arroja como resultado algo evidente, las materias destinadas a la
formación deontológica del estudiante es nula, la formación humanística tiene
poca atención, aún y cuando se colocaron en este rubro materias que
propiamente no van encaminadas a formar en valores a los estudiantes, sino a
formarlos como factores eficientes de producción para el mercado, tales
asignaturas son por ejemplo: herramientas computaciones, comunicación o
calidad para la globalización entre otras.
Es así como se concluye que el perfil real y no mimetizado del egresado de la
Licenciatura Ejecutiva en Derecho de la Universidad del Valle de México, está
enfocado al aspecto científico y productivo, lo que pareciera acertado en otro
tipo de profesiones27, sin embargo, en el caso de la abogacía no es ni debe de
ser así, porque se trata de una carrera eminentemente de corte humanístico y
social, en donde la materia prima son actos humanos regulados por normas
que poseen determinadas características distintivas y que tienen por objeto en
primer plano lograr la satisfacción de los valores del Derecho y si esto
trasciende al plano de la producción o riqueza de manera positiva o negativa
eso es secundario y accesorio. El derecho existe para regular relaciones
sociales y crear convivencia y bien común.28
Por eso es que cambia diametralmente el panorama y no se justifica su
excesivo peso científico y detrimento de su peso humanístico y deontológico, lo
que hace necesaria su reconfiguración teleológica, dándole un mayor peso a la
formación de la persona –egresado- en dos rubros: como individuo 29 y como
profesionista.
No debe dejarse de reconocer que en el plan de estudios hay materias
vinculadas directamente a la formación no científica, como son: a) Formación
profesional, cultura y arte; b) Ética profesional en Derecho 30, lo que en
27
Ingeniería, finanzas, biología, actuaría, etcétera.
28
Inmediatamente viene a la mente la existencia del derecho laboral o del derecho mercantil, lo que podría contradecir
lo afirmado. Pero no es así, una cosa es que el derecho regule relaciones laborales y mercantiles que tienen en su
esencia la producción o la riqueza y, otra cosa es que el derecho se deba a la producción y riqueza. El derecho no crea
este tipo de relaciones, ellas ya existen en la sociedad. Es ella la que las crea, la que les da su contenido y forma de
existir y de ser. El Derecho al regular ese tipo de actos no parte de la nada, sino que toma lo que la sociedad ha creado
y lo regula. Que esa regulación sea efectiva y eficiente y que con motivo de ello se cree un ambiente de convivencia
que de origen a riqueza para todos o para unos cuentos, eso es otra cosa, es una consecuencia. No hay que pasar por
alto, que la sociedad es la que crea al derecho y le da sus contenidos.
29
No hay que confundir la formación de la persona como negociante, líder, conciliador o cualquier otra habilidad que le
haga más competente en el ejercicio de su profesión, con la formación del individuo en a su parte espiritual y humana.
Se puntualiza esto, en virtud de que dentro del programa de estudios de la Licenciatura Ejecutiva de Licenciado en
Derecho hay materias que potencializan y forman al egresado para enfrentarse de manera más eficiente y productiva a
la realidad social en la que ejercerá su profesión, por ejemplo: las asignaturas de entorno sociopolítico, prospectiva,
desarrollo emprendedor o comunicación. Sin embargo, sólo hay una o dos materias enfocadas a la formación de la
persona como ser humano, tal es el caso de la asignatura denominada principios de la persona. Sin embargo, al igual
que sucede con la materia de Ética, el sistema de enseñanza aprendizaje es deficiente y no rinde frutos suficientes
para lograr inculcar los valores que postula la UVM a sus egresados.
30
“La ética profesional se apoya evidentemente, en las reglas de la moral y de la ética en general; pero su
característica es que tiene a regular de manera especial las actividades particulares de una profesión” CAMPILLO

10
apariencia subsanaría el problema planteado. Pero esto es solo un acto de
mimetización inmerso en el programa de estudios de la Licenciatura Ejecutiva
en Derecho, para demostrar esto, hay analizar más a fondo los contenidos y la
manera como son impartidas esas asignaturas 31, con la finalidad de estar en
condiciones de determinar el grado de eficacia que tienen en la formación del
egresado en el campo humanístico y espiritual. Metodológicamente se tomaron
en cuenta para este ejercicio, los contenidos de la materia; el procedimiento
que se sigue para impartirse y el tiempo de duración que tiene el alumno para
aprender los temas.
Del estudio efectuado se obtuvieron los resultados siguientes:
A) Las dos materias son impartidas en su mayoría de tiempo bajo el
sistema en línea, lo que implica que el contacto personal entre docente y
alumno es poco, por lo que no hay un ambiente óptimo y adecuado para
realizar las actividades de formación humanística y deontológica 32. Por
eso su es enseñanza impersonal e incompatible con las exigencias
mínimas que deben de satisfacerse para formar a una persona con una
calidad humanística y deontológica de excelencia. Los valores, las
conductas éticas y deontológicas se viven y se experimentan entre
personas, no entre un ordenador y la persona.
B) La cantidad de horas/clase de estas materias quedan sujetas en su
determinación a la voluntad del alumno, no hay una programación
docente no presencial seria33y comprometida con la formación
humanística y deontológica, que dirija y exija el cumplimiento de un
mínimo de requisitos formales y materiales para que el proceso de
enseñanza aprendizaje produzca un cambio en el estudiante, sobre todo
que responda satisfactoriamente de forma inmediata y vivencial a las
dudas y experiencias de vida del egresado.
La herramienta de la página web a través de la que se imparten esas
asignaturas, cuenta con medios de intercambio de ideas entre docente y
alumno, incluso grupales, pero ello es inoperante, debido a que la
impersonalidad del sistema en línea impide la interacción directa y real, y
también, a que esa herramientas no están controladas para que
trasciendan al alumno, pues no es obligatorio su uso, no hay horarios
determinados para la discusión de un tema, ni tampoco son
consideradas en la evaluación de la materia.
C) Administrativamente las materias en línea se abren para que los
alumnos las cursen y agoten todo el programa en tan solo un lapso de 8
días. ¿Será posible que el alumno pueda formarse humanística y
deontológicamente en este tiempo? Imposible, para enseñar
deontología, axiología, moral o ética se requiere de mucho más que este
tiempo. El asignar 8 días para cursar estas materias es un acto de
irresponsabilidad o en el mejor de los casos, de ignorancia de quien o
quienes fijaron ese término, pues desconocer la trascendencia e
importancia que tiene la formación de una persona.
SAINZ, José; Introducción a la Ética Profesional del Abogado; Porrúa; 6° edición; México; 2005; p. 23. La ética
profesional es una parte de la Deontología Profesional, por ello sus contenidos son insuficientes para formar con
excelencia deontológica a un profesional, toda vez que para lograr esto se requiere conocer además de esas
directrices éticas, otras de naturaleza moral, axiológica e incluso científicas. La profesión impone deberes no sólo
éticos, sino de morales y axiológicos.
31
Véase nota al pie de página No. 9.
32
Esto es, como un profesionista conocedor de los deberes que le impone su profesión.
33
Solo tres sesiones presenciales que por lo general no se llevan a cabo.

11
D) El sistema en línea es ineficaz para lograr implementar acciones que son
necesarias para la enseñanza de las asignaturas de formación humana
y profesional, como por ejemplo:
a) Convencer al alumno de que es posible comportarse en su vida
particular y profesional de acuerdo a lo prescrito por los deberes éticos,
axiológicos, morales y deontológicos. Que adoptar esa línea de
conducta no es una “utopía”, sino por el contrario, ese tipo de
comportamiento es posible y que hará de él un ser humano más humano
y menos animal, un ser menos imperfecto.
b) Convencer al alumno que la imagen de desprestigio social de la
abogacía es sólo eso, una imagen, no se trata de un modelo perpetuo
en el tiempo, único, irreversible, sino todo lo contrario, se trata de un
prototipo tergiversado y contrario a los principios esenciales de su futura
profesión.
E) Las materias objeto de este ejercicio analítico son vistas por los alumnos
como asignaturas de mero trámite o de relleno, no las consideran como
esenciales para su formación como futuros profesionistas y
fundamentales para su ejercicio profesional. Tal estado de cosas tiene
su génesis en múltiples factores, entre otros: la creencia equivocada de
que la conducta profesional como abogados debe de responder a los
intereses de sus clientes y a la satisfacción de sus intereses particulares,
olvidando que la profesión es para servir y no para servirse de ella y que
ese servicio profesional está supeditado a los fines de la ciencia y de la
profesión, que son superiores en importancia a los intereses de los
clientes o del mismo profesionista. Materializar estas ideas a través de
un sistema de enseñanza en línea es realmente difícil, por no decir
imposible.
F) La evaluación de esas materias siempre se hace de la misma forma,
mediante los mismos instrumentos e incluso sobre los mismos
contenidos, eso provoca que los alumnos que ya cursaron la materia
copien el material o los exámenes y se los den a los alumnos que inician
el nuevo curso.
Este tipo de acciones demuestra que el curso en línea de las dos
asignaturas produce conductas contrarias a los principios fundamentales
de la ética y a la axiología, lo que no contribuye positivamente para la
formación deontológica del egresado, sino por el contrario, le confirma
que aún en la escuela está vigente la deleznable frase “el que no tranza
no avanza”. Una pregunta ¿será posible lograr inculcar al egresado de la
UVM los valores que postula esta institución educativa?
Tal es el grado de corrupción que genera este modelo educativo en
línea, que los estudiantes que van a cursar las materias, les pagan a los
que ya las cursaron para que con su clave ingresen al sistema y realicen
las actividades y evaluación en su nombre.
G) Los temas que abarca la materia de Ética profesional 34 son cuantitativa y
cualitativamente limitados para lograr una formación de excelencia
34
Esta afirmación se hace en base a la experiencia que como docente he tenido de esta materia en línea, en donde se
dejan a un lado temas tan elementales como el acto moral, su clasificación, la explicación de todos y cada uno de sus
elementos constitutivos, etcétera. Me pregunto, ¿cómo puede un alumno de la licenciatura ejecutiva entender lo que
es la ética o la moral, sin conocer lo que es la voluntad, los fines y medios, la libertad –en todas sus clases- y la
conciencia? En fin, se llega a tratar a la Ética Profesional como si fuera Deontología, cuando el rango de acción de ésta
última es mucho más amplio, al comprender no sólo deberes éticos, sino morales, axiológicos y jurídicos vinculados
exclusivamente a la profesión.

12
deontológica en el alumno, lo que sumado a lo comentado en los incisos
anteriores, demuestra la ineficacia del sistema en línea para lograr que
el egresado de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho adquiera el perfil
axiológico que la UVM ofrece a sus estudiantes.

3. Algunas consideraciones sobre la docencia del Derecho en


México.

La docencia es una actividad encaminada esencialmente a la formación del


individuo –alumno-, con el objeto de transformarlo y redimensionarlo en el
ámbito de una ciencia y como ser humano. La docencia implica vocación para
la formación, teniendo como presupuesto la existencia de una ciencia y una
estructura ética, axiológica y moral que rija el comportamiento y actuación del
sujeto que enseña y del que aprende.
Por eso el Derecho no es ajeno a esta actividad de formación del ser humano.
Luego entonces, cuando se habla de docencia del Derecho se encuentra
implícita esa formación dual35 del estudiante que aspira a obtener el grado
académico de Licenciado en Derecho.
El panorama de la docencia del Derecho puede ser resumido y visualizado a
grandes rasgos en los puntos siguientes36:
a) La licenciatura en Derecho en México no tiene la calidad de posgrado,
como en los Estados Unidos, sino simplemente es un grado universitario
primario que se cursa después del bachillerato. Por tanto, la calidad científica y
la formación como ser humano del abogado es diferente.
b) Al inicio del año académico 2006-2007 existían 930 planteles de
educación superior que ofertaban la licenciatura en Derecho. En términos
generales, esos planteles prestaban el servicio de docencia del Derecho
únicamente como centros de transmisión de conocimientos. En menos del 20%
de las IES37 que ofrecen la Licenciatura en Derecho llevan a cabo investigación
o actividades de extensión universitaria, aunque esto no quiere decir, que por el
hecho de que exista investigación la calidad de ésta y sus productos sean
satisfactorios. Algunas instituciones ofrecen dos o más licenciaturas en
Derecho en las mismas instalaciones, diferenciándose por su modalidad,
duración y/o enfoque, pero siempre respondiendo en primer lugar a intereses
de mercado y no de formación humana y deontológica.
Tal es el caso de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho del a Universidad del
Valle de México, campus Toluca, en la que coexiste este plan de estudios con
el de la Licenciatura Tradicional, con la diferencia de que en la Licenciatura
Ejecutiva en Derecho se reducen el número de asignaturas del programa y el
tiempo de obtención del grado de licenciado en Derecho, lo que trae como
resultado una formación deficiente 38 en los egresados.
c) Los planes y programas de estudio sobre el Derecho en la mayoría de
las IES son rígidos, esto es, al estudiante se le asignan en cada grado tanto las
35
En cuanto poseedor de conocimientos que son el contenido de una ciencia, y en cuanto aplicador de aquellos en el
campo de la realidad social, a través del ejercicio profesional.
36
Esta descripción aplica por igual a las IES públicas que privadas, con algunas variantes mínimas.
37
Instituciones de Educación Superior.
38
Desde el punto de vista científico como deontológico, por ejemplo: dentro de este plan no se contemplan materias
como Derecho Agrario o Derecho Notarial.

13
materias que va a cursar, como los profesores y los horarios, sin que tengan
derecho o la opción a elegir sobre estos rubros. En todos los programas de la
Licenciatura en Derecho los estudiantes cursan obligatoriamente entre 40 a 70
materias durante el tiempo que duran sus estudios, lo que representa un
porcentaje de diferenciación entre programa y programa de casi el 50% en
cuanto asignaturas, lo que es verdaderamente alarmante y que
necesariamente se reflejará en la calidad de la formación del egresado y del
servicio que preste al momento de ejercer su profesión.
d) Más del 90% de los profesores de Derecho combinan la docencia con el
ejercicio de la profesión. La Licenciatura en Derecho es considerada una
“licenciatura práctica”, por lo que las IES no requieren de profesores de tiempo
completo para ofrecerla.39
Esto constituye un factor trascendente en el campo de la formación científica,
humanística y deontológica del estudiante universitario, porque la docencia del
Derecho es colocada en un segundo lugar de importancia dentro de las
actividades del docente, ya que su principal fuente de ingresos es el ejercicio
profesional diferente a la docencia, lo que repercute negativamente en la
calidad profesional del egresado, pues el tiempo que se utiliza para preparar
las clases, impartirlas y asesorar al alumno, es el tiempo que sobra después de
realizar la actividad primaria y, en muchos casos, en honor a lo verdad, no
sobra tiempo y se improvisa la actividad docente.
e) Existen dos políticas educativas a nivel nacional que se siguen en la IES,
la aplicable a las instituciones de educación pública y la vigente para las
instituciones de educación privadas. Esa dualidad es determinante para la
inexistencia de una sola línea de acción educativa.
f) No hay trabajos de análisis y estudios de campo que tengan por objeto
específico y central la enseñanza del Derecho.
g) No existe información básica, completa y actualizada de todas las
instituciones que ofrecen los estudios de Derecho.
h) La planeación y evaluación se basan en directrices particulares de cada
IES, fundadas en percepciones de profesores y/o del personal administrativo.
i) No hay un organismo que regule o señale directrices que normen la
enseñanza del Derecho.
j) No hay estudios sobre los problemas que genera el ejercicio profesional
de los abogados.40
De esto se concluye que en la enseñanza aprendizaje del Derecho hay una
desorganización y falta de planeación no sólo para el presente, sino también
para el futuro, lo que incide directamente en la calidad de la formación
científica, humanística y deontológica del egresado de la Licenciatura en
Derecho.
Si al panorama descrito se le suma la falta de inserción en el plan de estudios
de la asignatura de Deontología del Abogado, los resultados de calidad en la
formación del referido egresado serán desastrosos, reflejándose en un
deficiente y reprobable ejercicio profesional; en un papel reprobable
socialmente de la abogacía y en la insatisfacción de la función social del
Derecho.

39
Véase; PÉREZ HURTADO, Luis Fernando; Futura generación de abogados mexicanos; Instituto de Investigaciones
Jurídicas de la UNAM y Centro de Estudios sobre la enseñanza y aprendizaje del Derecho A. C.; México; 2009; pp. 25
y 26
40
Ibídem; p. 10.

14
4. Los ámbitos de acción en los que se ejerce la abogacía y su
contexto social.

Para abordar este punto temático metodológicamente se tomará como base del
análisis de los distintos nichos en los que se ejerce la profesión del abogado,
que son entre otros: la docencia, la investigación, la postulancia o asesoría, la
administración de justicia y la procuración de justicia.
Cada campo del ejercicio profesional del abogado será estudiado con el objeto
de precisar su trascendencia social, para saber el grado de importancia que
posee cada nicho laboral respecto de la función social del Derecho, lo que
llevará a fijar una escala descendente de su repercusión social, ya sea en
sentido positivo41 o negativo42.
A) La docencia.
Ya se trató brevemente este punto en el tema anterior, aunque ahora se
enfocará al análisis del papel trascendente que juega en la formación del futuro
abogado, con la finalidad de tener una idea de su grado de repercusión e
influencia.
El docente del Derecho tiene a su cargo formar al estudiante en varios rubros:
a) En la ciencia del derecho.
b) En la forma de cómo debe de realizar su ejercicio profesional.
El modelo de abogado para el alumno de la Licenciatura en Derecho está
representado antes que todo por su maestro y, en segundo lugar, por la imagen
de los abogados que ejercen la abogacía. En ambos casos, juega un papel
importante para la formación del egresado, las formas de comportamiento
social y profesional que despliegan esos profesionistas, los docentes y los
demás abogados, convirtiéndose en esas conductas en prototipo de actuación
que son adoptados por el futuro egresado.
El perfil del docente del Derecho es el que tiene mayor influencia en la
formación del estudiante de la licenciatura durante sus primeros años de
estudios universitarios, pues durante ese lapso el docente es la persona con
quien el estudiante tiene mayor trato y convivencia directa, convirtiéndose
aquel en la representación viva de lo es ser un abogado, de sus exigencias,
responsabilidades, habilidades y de todo aquello que implica e impone la
abogacía en cuanto profesión liberal.
Por eso es necesario que el docente del Derecho posea un perfil excelso, tanto
de corte científico, dominando totalmente la ciencia del derecho, como de
índole conductual, porque su actuación tiene de caracterizarse y ajustarse a los
deberes deontológicos que le impone su profesión, que es la abogacía. Un
docente siempre debe de actuar por y para el derecho; privilegiar los intereses
colectivos y sociales sobre los particulares; ser una persona digna, respetuosa,
honesta, independiente, libre y proba, incluso tiene la obligación de capacitarse
continuamente.
Por eso la trascendencia y necesidad de la inserción de la Deontología del
Abogado en el programa de Licenciatura Ejecutiva, ya que si egresan
licenciados en Derecho que desconocen sus deberes deontológicos, la
docencia del Derecho y su producto sufrirán serias deficiencias, pues esos

41
Para generar prestigio y respeto social por el abogado y la abogacía.
42
Para producir desprestigio y falta de confianza social en el abogado y su profesión.

15
egresados desconocedores de sus deberes como profesionistas algún día
serán los futuros docentes del Derecho, creándose un circulo vicioso.
B) La investigación.
Es otro de los nichos en el que se ejerce la profesión de abogado. El papel de
investigador en la formación humanística y deontológica del egresado de la
Licenciatura en Derecho no es tan activo como el del docente, debido a que en
muchos casos los investigadores tienen grado académico de maestro o doctor
en Derecho, dedicándose a la docencia en estos niveles. 43
La actividad de investigación del Derecho está normada por principios y
directrices axiológicas y éticas, que le imponen al investigador cierto marco de
actuación dentro del cual debe y tiene que desempeñar su trabajo. El abogado
investigador es el responsable de la evolución y dinámica del Derecho,
encaminada a satisfacer su papel y función social.
Por lo general, los abogados investigadores están ubicados laboralmente en
Institutos de Investigaciones, que son organismos dependientes de
Universidades, dependencias estatales o privadas. En México, un ejemplo de
una de estas entidades es el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la
Universidad Nacional Autónoma de México.
C) La postulancia.
Cuando se habla de postulancia del Derecho se hace alusión a la asesoría que
presta el abogado a cualquier persona que le solicita sus servicios
profesionales.44 Esta noción brinda una idea de la magnitud social que implica
este nicho de trabajo del abogado.
La postulancia trae consigo un efecto social más inmediato que la docencia,
porque esta última queda en las aulas universitarias y aquella se ejerce en la
vida comunitaria día a día y sobre asuntos que interesan a sus miembros 45. En
gran medida ese nicho laboral del abogado ha contribuido al desprestigio de la
Abogacía y a la ineficacia del Derecho en cuanto instrumento generador de
convivencia social.
El abogado que litiga está en contacto directo con la sociedad a través de quien
solicita su servicio profesional, por ello es que si presta un servicio profesional
deficiente científica, humanística o deontológicamente los efectos serán
percibidos de inmediato por el conglomerado social, produciendo una opinión
desfavorable para la profesión y para el Derecho.
Pareciera que la postulancia no incide directamente en la formación del
estudiante de la licenciatura en Derecho, pero esto no es así, por el contrario,
los efectos sociales que produce la postulancia son determinantes para la
formación o deformación del futuro abogado, puesto que la imagen social de la
Abogacía y del Derecho se plasma en el núcleo familiar y grupo social al que
pertenece el estudiante, lo que hace que se vea influenciado indirectamente en

43
Esto no quiere decir que su actividad docente no trascienda directamente en el perfil de los alumnos de maestría y
doctorado, de los que generalmente es docente.
44
El abogado postulante es el "(…) que patrocina o representa a los particulares en los asuntos que tienen ante los
tribunales". LARRAÑAGA SALAZAR, Eduardo; Honrando la toga; Revista Vínculo Jurídico; No. 33-34; Enero-Junio;
1998; Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Zacatecas; México; [en línea]; Disponible en:
http://www.uaz.edu.mx/vinculo/webrvj/rev33-34-6.htm [Fecha de la consulta: 15 de junio de 2010.]
45
No hay que pasar por alto que la docencia es la base para el ejercicio profesional y que por ello trasciende
primariamente a la sociedad, ya que el ejercicio de la profesión se hace en base a los conocimientos adquiridos por el
profesionistas a través de la docencia. Sin embargo, la postulancia es la actividad del abogado que lo relaciona directa
y personalmente con la sociedad, a través de uno de sus integrantes, que es quien le ha solicitado el servicio
profesional. En la postulancia hay interacción entre el abogado y uno o varios miembros de la sociedad, en cambio en
la docencia. La interacción se da entre alumno y docente.

16
todo momento por esa imagen, pues es fuente de un discurso social, por
ejemplo:
a) Si se considera socialmente a la abogacía como una profesión que merece
respeto, el estudiante será respetado en el grupo familiar y social en que vive.
b) En cambio, si la Abogacía es vista socialmente como una profesión que está
a cargo de personas que no son dignas de respeto –por diversas razones que
van desde ser corruptas hasta responder y proteger primero a intereses
particulares que los sociales- se burlará de él y su lugar social será diferente.
Relacionada con la postulancia está la figura de la pasantía. En el estudio del
Derecho existe la figura del pasante, que es la persona que estudiando en la
universidad realiza sus prácticas semi-profesionales en despachos de
abogados o en los departamentos jurídicos de dependencias generalmente
gubernamentales.
Es a través de esta actividad como se complementa la formación del futuro
abogado, pues en el despacho o departamentos jurídicos aprende no sólo los
pormenores de la ciencia del derecho, sino la actuación de un abogado ante
sus clientes, sus colegas, sus dependientes, su familia y con las autoridades.
En la figura de la pasantía se observa con mayor facilitad la influencia que
tienen los abogados postulantes en la formación científica, humanística y
deontológica del egresado universitario de la licenciatura en Derecho.
D) La administración de justicia.
Representa uno de los ámbitos de acción laboral del abogado de mayor
trascendencia social, reflejándose indirectamente en la formación del perfil del
egresado de la licenciatura en Derecho. La administración de justicia está a
cargo de abogados que juzgan y resuelven las controversias que los miembros
de sociedad les someten a su decisión, ya sean jueces, magistrados o
ministros. En este nicho laboral están los llamados impartidores de justicia, que
forman parte de instituciones estatales como por ejemplo: los distintos
Tribunales que pertenecen a los Poderes Judiciales, ya estatales o federales.
Su labor incide directamente en la imagen que tiene la abogacía y el derecho
dentro de una comunidad y consecuentemente entre los integrantes de la
familia del estudiante de la licenciatura en Derecho, lo que es determinante
para la construcción de la idea que tenga cada egresado de la licenciatura en
Derecho de lo que es su profesión y lo que implica su ejercicio.
E) La procuración de justicia.
En este rubro el abogado que procura justicia tiene a su cargo que no sean
violentados los derechos de la sociedad o de clases sociales específicas. La
actividad más común de procuración de justicia es la vinculada a la
persecución de los delitos que cometen los integrantes de la sociedad. En este
caso, la procuración de justicia está vinculada a la institución del Ministerio
Público y de las Procuradurías de Justicia 46, por eso el Abogado que ejercita su
profesión en este nicho laboral, desempeña el papel de representante de la
sociedad y tiene a su cargo la protección de sus intereses.
La determinación de la buena o reprobable calidad científica, humanística y
deontológica de los actos de procuración de justicia, se deriva de que tanto se
ajusten o no las acciones de las Procuradurías y de los abogados que las
integran a ese tipo de exigencias.

46
Ya sean las Procuradurías estatales o la Procuraduría General de la República. A la par de estas instituciones han
sido creadas otro tipo de procuradurías como: la Procuraduría Agraria, Procuraduría Federal de Consumidor o la
Procuraduría del Trabajo.

17
El resultado positivo o negativo de la calificación de esos actos es una directriz
para la percepción social que se tenga de la abogacía y del Derecho,
reflejándose los resultados en la posición social que se le asigna al abogado,
como un factor que interviene en la satisfacción de las necesidades sociales y
en construcción de una ambiente social de convivencia y paz. Tal idea
trasciende a la familia y al grupo social al que pertenece el alumno de la
licenciatura en Derecho, con las consecuentes acciones de su aceptación o
rechazo o de respecto o burla de que es objeto. 47
Para finalizar el tema no hay que dejar de anotar, que además de estos nichos
de ejercicio profesional del licenciado en Derecho hay otros dos que están
representados subjetivamente por el Notario y el Defensor. Estas actividades
de ejercicio de la abogacía tienen una regulación deontológica particular, en
base a la actividad especializada que se ejecuta por quienes las ejercen, sin
embargo, ello no quiere decir que sustancialmente sean diferentes a los nichos
laborales que han sido objeto de estudio, principalmente de la postulancia,
puesto que el accionar profesional del Notario y del Defensor van encaminados
finalmente a la asesoría sobre el Derecho en cualquiera de sus
manifestaciones y formas, servicio que brindan a las personas que se lo
solicitan o a las que están obligados a asesorar en virtud de sus atribuciones y
competencias.

5. La profesión y sus características.

La Deontología y la profesión están íntimamente relacionadas, por ello el


análisis de la segunda es necesario en cualquier trabajo que tenga por objeto
de estudio de la formación profesional, como es el caso particular de este
documento. El vocablo profesión etimológicamente se deriva de latín professio,
que quiere decir:
“(…) Empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución.”48

Aquiles Meléndez concibe a la profesión como:


“(…) una capacidad cualificada, requerida por el bien común, con peculiares posibilidades
económico-sociales.”49
Analizando los elementos que conforman la noción de Melendez se arriba a lo
siguiente:
a) Capacidad.
En el caso de las profesiones, este vocablo no implica propiamente una
actividad, sino más bien un conocimiento, porque una persona que posee una
47
Lo que resulta más negativo de este fenómeno es que el egresado deja de cuestionar esa imagen reprobable y
denigrante y la acepta como algo natural y propio de su profesión. Es algo así como un adoctrinamiento inconsciente,
pero muy efectivo para normar la conducta y el sentir de la persona. En pocas palabras, se acepta esa imagen social
negativa como algo que no se puede cambiar, como algo que así es y no puede ser de otra manera.
48
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA; Diccionario de la Real Academia de la Lengua; voz: profesión; [en línea]; Disponible
en la Word Wide Web en: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=profesion [Fecha de la
consulta: 14 de junio de 2010].
49
MORENO LUCE, Marta Silvia; Deontología Jurídica; p. 3; [en línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://www.letrasjuridicas.com/Volumenes/4/moreno4.pdf [Fecha de la consulta: 13 de junio de 2010]. La cita fue
tomada por la autora de: MELÉNDEZ, Aquiles; Ética Profesional; Herrero Hnos.; México; 1965; p. 20. Otra noción de
profesión es la siguiente: “(…) la declaración y observancia pública de una fe religiosa o de un credo político, pero
también, el ejercicio habitual y continuado de una actividad laboral desarrollada con la finalidad de sustentarse”. LEGA,
Carlo; Deontología de la profesión del abogado; Editorial Civitas; 2° edición; Madrid; 1983; p. 24. Una más es aportada
por Max Weber, quien dice: “Es la actividad especializada y permanente de un hombre que, normalmente, constituye
para él una fuente de ingresos, y por tanto, un fundamento económico seguro de su existencia.” PÉREZ FERNÁNDEZ
DEL CASTILLO, Bernardo; Deontología Jurídica; Porrúa; 14° edición; México; 2007; p. 21.

18
profesión no deja de tener el carácter de abogado, doctor, arquitecto, por el
simple hecho de no estar empleado o tampoco por padecer alguna
enfermedad.
b) Cualificada.
Esto es, que para ser profesionistas se requiere tener una preparación
científica y humanística adquirida durante el tiempo que se cursaron los
estudios profesionales en una institución universitaria.
c) Requerida por el bien común.
Cualquier profesión tiene como finalidad generar bienestar colectivo. La
profesión existe por y para el beneficio de la sociedad en su conjunto y de cada
uno de sus integrantes, lo que se logra a través de la aplicación de la ciencia
que es objeto de su estudio y que se ejerce.
d) Con peculiares posibilidades.
O lo que es lo mismo, la profesión es la principal fuerza propulsora del
desarrollo y evolución del mundo moderno; no cualquier actividad humana trae
consigo este tipo de consecuencias.
e) Económico – Sociales.
La persona que posee una profesión tiene una influencia directa sobre estos
dos planos de la realidad, el económico y el social. El ejercicio de la profesión
otorga sustento a quien la ejerce y satisfactores a quien o quienes reciben el
servicio profesional, en más de las ocasiones esos beneficios son de tipo
pecuniario.
Para adquirir la calidad de profesionista una persona debe de satisfacer
requisitos de naturaleza formal y material, como la obtención de un título y una
cédula profesional después de aprobar un examen recepcional o terminar
cursos especiales para el logro de esos fines. Pero para llegar a este momento,
ese individuo debió de haberse agotado satisfactoriamente un proceso escolar
de varios años de estudios en diferentes instituciones educativas, desde
primaria hasta la universidad. Durante todo ese tiempo la persona se fue
formando de manera especial, con base en conocimientos científicos y
humanísticos, por eso la profesión y su producto el profesionista son especiales
y diferentes a otras acciones del ser humano.
La profesión es una actividad humana de corte social y público. Estas dos
características son el motivo por lo que el Estado tiene interés en regularla a
través de un marco jurídico50, cuyas normas si bien es cierto son de naturaleza
jurídica, no menos cierto es, que sus contenidos son morales e incluso éticos. 51
Conjuntamente a esa regulación jurídica positiva hay una ordenación normativa
deontológica, que se ve reflejada en forma de códigos, que han sido creados
por los mismos colegios y barras de profesionistas –abogados- para que sean
cumplidas por sus agremiados. Este tipo de normas son de naturaleza ética,
axiológica y moral, estando su aplicación a cargo de las Comisiones de Honor y
Justicia, instancias que forman parte de esos colegios.
La profesión y el oficio no son lo mismo, porque para el ejercicio de un oficio no
se requiere satisfacer los mismos requisitos formales y materiales que se
50
Ley Reglamentaria del artículo 5 constitucional.
51
Véase por ejemplo las normas Ley Reglamentaria del Artículo 5° Constitucional, por ejemplo: “ ARTICULO 50.- Los
Colegios de Profesionistas tendrán los siguientes propósitos:
a).- Vigilancia del ejercicio profesional con objeto de que éste se realice dentro del más alto plano legal y moral;(…) ”
H.CONGRESO DE LA UNIÓN. CÁMARA DE DIPUTADOS; Ley Reglamentaria del artículo 5° constitucional, relativo al
ejercicio de las profesiones en el Distrito Federal; [en línea]; Disponible en:
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/208.pdf. [Fecha de consulta: 14 de junio de 2010]. Otra norma del mismo
ordenamiento es la siguiente:

19
exigen para poseer una profesión, además, la actividad desplegada en el oficio
es de tipo técnico – práctico y no de naturaleza científica como sucede con las
profesiones.
Las profesiones en su concepción moderna siempre han desempeñado un
papel social trascendente socialmente hablando, lo que ha dado origen a la
creación de una conciencia social, que las reconoce como una institución que
es fuente inagotable de bien común, convivencia y desarrollo social. 52
Para Bernardo Pérez Fernández del Castillo 53 las profesiones poseen las
particularidades distintivas siguientes:
a) En ellas se realiza una actividad intelectual, científica y humanista.
Porque todas las profesiones son producto y se ejercen con base en un
proceso de naturaleza intelectual, que tiene por objeto el estudio y práctica de
una ciencia. Esto es, de un conocimiento que forma parte de una disciplina
científica y que se obtiene y adquiere sólo como resultado de una actividad
reflexiva, metódica, voluntaria y racional, en donde están presentes la crítica, la
sistematización y la demostración del conocimiento.
Todas las profesiones sin importar cuál de ellas sea, se llegan a adquirir
mediante la ejecución de un proceso basado en el análisis constante y
permanente de su objeto de estudio, que está a cargo del futuro profesionista
durante el tiempo que estudie en la universidad 54.
b) La conducta que despliega el futuro profesionista es especial.
Los actos ejecutados por el estudiante universitario que desea tener alguna
profesión, se basan en un esfuerzo permanente, caracterizado por una
dedicación diaria y constante del ese estudiante, que trae consigo su
transformación y formación interna y externa. La profesión convierte a la
persona en otro individuo muy diferente de aquel que ingresó a la universidad.
Una vez que ese estudiante se convierte en profesionista su ejercicio
profesional y su actuación no va ser totalmente libre, sino que estará normada
en primer lugar por los deberes que su profesión le impone y la ciencia que
estudio le exige. Sólo después de satisfacer esos deberes deontológicos y
científicos podrá conducirse de manera libre en su actividad profesional.
c) La profesión tiene como presupuesto a la vocación.
La persona que tiene vocación para una profesión es poseedora de un conjunto
de cualidades específicas, como por ejemplo: aspiraciones, facultades,
facilidades sociales, físicas, intelectuales, culturales, económicas, aptitudes,
actitudes y habilidades que propiciarán en ese individuo, la asimilación, el
desarrollo y desempeño de los conocimientos científicos que forman parte del
patrimonio de la ciencia que estudia.
Una noción de vocación es la siguiente:
52
Esto sin duda ha sido un punto que no se ha observado por parte de muchos estudiosos de la Deontología y de la
profesión. Se apreciar a simple vista por el devenir histórico, que la profesión y su ejercicio han sido fuente inagotable
de desarrollo social. Entiendo por desarrollo social, un tipo de desarrollo de carácter integral, que comprende cualquier
clase de actividad realizada en grupo, de donde se deriva la riqueza económica, científica, cultural, ideológica, artística
o filosófica. La profesión en mi opinión ha sido y es actualmente el motor que da fuerza y evolución a la sociedad, ya
que satisface las necesidades mínimas y medias de cualquier persona que vive dentro de un grupo social, por ejemplo:
satisface necesidades de salud, de justicia, de habitación, de comodidad, de cultura, de estabilidad material y mental y
otras más.
53
Véase; PÉREZ FERNÁNDEZ DEL CASTILLO, Bernardo; Deontología Jurídica, Porrúa, 1° edición; México, 1997; pp.
22 a 35.
54
Una universidad o escuela superior se diferencia de otro tipo de centros de estudios entre otras cosas, porque en
ellas se imparten conocimientos de naturaleza científica y especializada, cuyos contenidos y temas son tratados como
una unidad homogénea y coherente por expertos en la materia. La profundidad de análisis de los temas es mayor que
en los grados escolares de secundaria y preparatoria. En la universidad se estudia para obtener un grado académico,
una profesión, preparando a la persona para que posea una forma de vida especial.

20
“(…) es un llamado o voz interior que nos impulsa hacia una profesión, es el ejercicio de una
actividad determinada, o a una misión personal”55

d) Su ejercicio social se basa en actos independientes y libres.


Ambos calificativos hay que entenderlos dentro del contexto de independencia
y libertad que otorgan las exigencias impuestas por la profesión y la ciencia. O
lo que es lo mismo, el profesionista será independiente y libre de ejercer sus
profesión dentro del marco deontológico, o sea, de los deberes que su
profesión prescribe y que tiene a su cargo cumplir.
Con la acotación anterior, la independencia será una de las características
sobresalientes de cualquier actividad profesional, se actualiza en la posibilidad
que tienen los profesionistas de aplicar su criterio personal al problema que
tratan de resolver, tomando como base los conocimientos científicos que han
adquirido y practicado durante su formación universitaria y su actividad como
profesionistas, lo que hace que sea inaceptable la imposición de un
razonamiento ajeno.
El profesionista en virtud de su independencia lleva a cabo su ejercicio
profesional en completa libertad de acción y selección, debido a que un mismo
problema puede tener varias opciones para resolverlo, optando por aquella que
a su juicio sea la mejor. En esto consiste el acto profesional libre.
La independencia y la libertad como particularidades de la profesión son
directrices que han sido vulneradas hoy en día, debido a la dinámica de la
oferta y demanda de trabajo en la sociedad actual, en donde generalmente se
anteponen a los intereses y fines de la profesión otros de diferente naturaleza.
Tal es el caso del profesionista asalariado, que responde primero a las órdenes
e intereses particulares de su patrón que a los de su profesión. Otro ejemplo es
el profesionista que trabaja para el Estado y forma parte de la burocracia
estatal, en este caso, su actuación responderá primero a los intereses del
Estado y después a los de su profesión.56
En estos dos ejemplos es evidente que el profesionista obedece y le interesa
más satisfacer intereses ajenos que aquellos que le persigue su profesión,
hecho que repercutirá directamente en la calidad deontológica y científica de
sus actos profesionales, trascendiendo negativamente en la imagen social de la
profesión, por eso “sólo en una sociedad consciente del papel que tiene la
profesión, será posible su ejercicio pleno, lo que redundará en la generación de
bien común”
e) La tradición.
Ésta se conforma por el conjunto de conocimientos, costumbres y protocolos
de las agrupaciones y cuerpos colegiados de profesionistas, así como por las
actitudes, hábitos, lenguaje y comportamiento individual de las personas que
ejercen una profesión. Tal patrimonio ha sido transmitido de generación en
generación de profesionistas, adquiriendo fuerza y obligatoriedad para ellos
tanto en la parte teórica como práctica.
La tradición es el patrimonio conductual de las profesiones que se origina de
formas de vida y protocolos ancestrales que han sido practicados por los
profesionistas, brindándoles elementos de conducta y acción que los

55
PÉREZ VALERA, Víctor Manuel; Deontología Jurídica; Oxford; 1° edición; 9° reimpresión; México; 2008; p. 72
56
En los dos casos hay excepciones, sin embargo, la generalidad de profesionistas ubicados en estos dos nichos de
trabajo se comportan de esa manera, ya sea voluntaria u obligadamente, por ejemplo: por temor de perder su trabajo.

21
enriquecen en cuanto personas, los identifica como grupo e impulsan
enormemente en la posesión y ejercicio de su profesión en el ámbito social.
f) Toda profesión implica una colegiación.
La profesión está a cargo de todos aquellos individuos que la poseen y la
ejerzan socialmente, por ejemplo: la abogacía la ejercen los abogados y la
medicina los médicos. Cada clase de profesionistas constituye un gremio
profesional, lo que hace que necesariamente se asocien y conjunten en un
grupo unitario, en un gremio, dando origen a lo que se conoce como colegios,
barras o asociaciones de profesionistas.
Entre los objetivos de estas entidades colectivas está la protección y amparo
de los intereses del grupo frente a los intereses del Estado, de otros grupos de
poder o de los particulares. Esos colegios tienen también obligaciones que
cumplir, como por ejemplo: la de vigilar el desempeño profesional de cada
miembro activo; generar los medios e impulsar acciones encaminadas a la
capacitación y actualización de sus agremiados; prestar servicios de asesoría
gratuita a los miembros necesitados de la sociedad; participar en la toma de
decisiones cuando se trate de actos vinculados a la creación de leyes, para el
caso de los abogado, etcétera.
A manera de complemento hay que anotar las cualidades 57 que debe detentar
y practicar todo profesionista incluido el abogado, en este sentido Bernardo
Pérez Fernández del Castillo58 afirma que son las siguientes:
I. Tener dignidad. Su conducta profesional se fundamentará en una
conciencia recta y responsable.
II. Ser honesto, honrado y tener como línea de conducta la búsqueda
de la verdad.
III. Tener como meta principal la prestación del servicio al cliente, lo
cual implica, que debe estar dedicado al asunto que se le encomienda,
sin importar el tiempo que emplee en la solución del mismo, pero sin
olvidar que su actuación es libre e independiente.
IV. Realizar su actividad profesional teniendo en cuenta que el interés
colectivo está sobre el individual.
V. En su ejercicio profesional es necesario que se fomente el
compañerismo, para lo cual es necesaria la convivencia e intercambio
de ideas, conocimientos e impresiones con sus iguales, con el fin de
ampliar su capacidad profesional. De igual manera, tendrá que
ajustarse y cumplir con las disposiciones que son emitidas por los
colegios de los que forme parte y lo representen.
VI. Tiene que ser leal para con aquél o aquéllos que le soliciten sus
servicios profesionales.
VII. Un profesionista debe respetar todas las actividades y profesiones.
VIII. Debe guardar el secreto profesional en todos aquellos casos que
no se encuentre permitido su revelación por la moral o por el derecho.
IX. El cobro del servicio profesional prestado se hará de acuerdo a las
disposiciones legales que regulan la materia y a las características del
asunto. En caso de discrepancia entre el prestador y su cliente debe
buscarse un tercero que sirva de árbitro.

57
Amén de estas cualidades se encuentran algunas virtudes. En el caso del abogado, la principal de ellas sería la
prudencia. En otro trabajo se estudiará más a fondo el tema de la abogacía, ya que por ahora los temas centrales son
la deontología y sus principios.
58
Véase; PÉREZ FERNÁNDEZ DEL CASTILLO, Bernardo; p. 37

22
X. Todo profesionista debe de formar parte de un colegio. 59

Toda profesión y profesional que satisfaga las exigencias antes descritas,


contribuirá de manera decisiva para que el ambiente social sea favorable a su
reconocimiento social como institución necesaria e indispensable. Por esto es
que todo profesionista no debe de olvidar que:
“Colaborar en la confianza y respeto hacia la profesión, exige sobre todo que el profesional
muestre niveles adecuados de competencia, dominio de su especialidad y conducta, tanto en el
desarrollo de su actividad específica, como, aun cuando fuera de ésta, actúe como
representante de la profesión —o quizás, incluso, podría decirse no sin cierta cautela, por
identificación pública con la misma—.”60

6. La profesión y su regulación estatal.

Como se dijo, es tal la importancia de las profesiones en una sociedad que el


mismo Estado ha tenido necesidad de regularla, desde la forma en cómo se
llega a obtener, hasta su funcionamiento y ejercicio en el campo social. Esa
reglamentación se ha hecho por medio del derecho positivo vigente, en el que
hay un conjunto de disposiciones normativas colocadas en diversos cuerpos
legislativos.
La magnitud de la importancia de la profesión para el Estado y la sociedad se
aprecia desde el momento en que su regulación jurídica se hace a nivel
constitucional, destinándose para ello un parte de un precepto legal de esa
jerarquía, específicamente el artículo 5° de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, que dice así:
“Artículo 5o. A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria,
comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos. El ejercicio de esta libertad sólo podrá
vedarse por determinación judicial, cuando se ataquen los derechos de tercero, o por
resolución gubernativa, dictada en los términos que marque la ley, cuando se ofendan los
derechos de la sociedad. Nadie puede ser privado del producto de su trabajo, sino por
resolución judicial.
La Ley determinará en cada Estado, cuáles son las profesiones que necesitan título para su
ejercicio, las condiciones que deban llenarse para obtenerlo y las autoridades que han de
expedirlo. (…)”61

Esta norma jurídica constitucional ha dado origen a la llamada Ley


Reglamentaria del Artículo 5° Constitucional, relativo Ejercicio de las

59
Del análisis que se hace de estas diez fracciones y de su aplicación al campo profesional de la abogacía, se arriba a
la triste conclusión, de que salvo raros casos, estas cualidades se encuentran ausentes del perfil del abogado
mexicano contemporáneo que ejerce su profesión en los inicios de este siglo XXI. Ello se debe en mi opinión, a varios
factores, en el caso de los abogados hay un desconocimiento de estas cualidades, lo que redunda en la falta de
conciencia deontológica en ese gremio, produciéndose una cadena continua de deterioro y tergiversación deontológica,
que ha llegado a tal grado, que esas cualidades de la profesión han sido abrogadas y sustituidas por otras, que tienen
como sustento el principio de que el fin justifica los medios, dejando incluso en un papel secundario, los valores del
derecho. como son la justicia, la seguridad jurídica y el bien común. La línea de conducta actual de muchos colegas
está basada en la solución del problema del cliente, ya sea que éste tenga o no la razón apegada al derecho, y sin
importar que medios o acciones, aun contrarias al derecho –corrupción- se realizan para lograr los fines. Lo importante
hoy en día, es ser eficiente y obtener recursos económicos a costa de acciones sin importar que sean reprobables y
contrarias al derecho, la moral y la ética. El hecho de procurar justicia -finalidad esencial en el ejercicio de la abogacía-
ha quedado relegado a un papel secundario, si se logra aquella que bueno, pero si no es así, no pasa nada, mientras
que logren alcanzar a satisfacer los intereses particulares, ya del abogado o del cliente.
60
JOVER OLMEDA, Gonzalo; Ámbitos de la deontología profesional docente; p. 78; [en línea]; Disponible en la Word
Wide Web en: http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/1130-3743/article/viewFile/2918/2953 [Fecha de la
consulta: 10 de junio de 2010].
61
CÁMARA DE DIPUTADOS; Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; [en línea]; Disponible en la Word
Wide Web en : http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1.pdf [Fecha de consulta: 15 de junio 2010]

23
Profesiones en el Distrito Federal 62, existiendo en cada Estado de la República
una ley similar, que regula las profesiones a nivel estatal y que está vigente en
esas Entidades Federativas del país.63
Uno de los preceptos reglamentarios de la invocada ley que llama la atención
es el siguiente:
“En caso de conflicto entre los intereses individuales de los profesionistas y los de la sociedad,
la presente Ley será interpretada en favor de esta última, si no hubiere precepto expreso para
resolver el conflicto. Por lo que se refiere a las profesiones que implican el ejercicio de una
función pública, se sujetarán a esta Ley, y a las leyes que regulen su actividad, en lo que no se
oponga a este ordenamiento.”64

Del contenido de esta norma reglamentaria se desprende que el Estado


cataloga los intereses de la sociedad como prioritarios a los del profesionista,
esto demuestra que el interés social está sobre los particulares, ya sean del
profesionistas o de sus clientes.
A nivel gubernamental hay una dependencia gubernamental que tiene a su
cargo la vigilancia de la profesión:
“ARTICULO 21.- Dependiente de la Secretaría de Educación Pública se establecerá una
dirección que se denominará: Dirección General de Profesiones, que se encargará de la
vigilancia del ejercicio profesional y será el órgano de conexión entre el Estado y los colegios
de profesionistas.”65

Se ha hecho alusión al término “ejercicio profesional” pero hasta el momento no


se ha brindado una noción de lo que significa o implica, hacerlo contribuiría en
el desarrollo y calidad del documento, por eso desde el punto de vista jurídico
positivo se entiende por ejercicio profesional, lo siguiente:
“ARTICULO 24.- Se entiende por ejercicio profesional, para los efectos de esta Ley, la
realización habitual a título oneroso o gratuito de todo acto o la prestación de cualquier servicio
propio de cada profesión, aunque sólo se trate de simple consulta o la ostentación del carácter
del profesionista por medio de tarjetas, anuncios, placas, insignias o de cualquier otro modo.
No se reputará ejercicio profesional cualquier acto realizado en los casos graves con propósito
de auxilio inmediato.”66

7. Nociones generales de la Deontología.

Bernardo Pérez Fernández del Castillo 4 señala que el vocablo “Deontología”


tiene sus raíces etimológicas en dos vocablos griegos: “deon”, que significa
deber, y “logos”, que quiere decir razonamiento, ciencia. Con base en esta idea
general hay que aportar una noción de Deontología en general, que dice que
es:
“(…) aquella parte de la filosofía que trata del origen, la naturaleza y el fin del deber, (…)”67

62
Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 26 de mayo de 1945, su última reforma fue en el Diario Oficial de la
Federación de fecha 22 de diciembre de 1993.
63
Por ejemplo la Ley del Ejercicio Profesional para el Estado de México, puede ser consultada en:
http://148.215.202.218/index.php/leyes/secretaria-del-medio-ambiente/88
64
H.CONGRESO DE LA UNIÓN. CÁMARA DE DIPUTADOS; Ley Reglamentaria del artículo 5° constitucional, relativo
al ejercicio de las profesiones en el Distrito Federal; [en línea]; Disponible en la Word Wide Web:
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/208.pdf. [Fecha de consulta: 15 de junio de 2010].
65
Ídem.
66
Ídem.
67
CHINCHILLA SANDÍ, Carlos; El abogado ante la moral, la ética y la deontología jurídica; Revista de Ciencias
Jurídicas Nº 109 (205-234) enero-abril 2006; p. 214; [en línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://www.latindex.ucr.ac.cr/juridicas-109/juridicas-109-11.pdf [Fecha de la consulta 10 de junio 2010].

24
Una noción de Deontología enfocada a la profesión dice así:
“(…) es el conjunto de las reglas y principios que rigen determinadas conductas del profesional
(v. gr.; abogado, médico, ingeniero, etc.) de carácter no técnico, ejercidas o vinculadas, de
cualquier manera, al ejercicio de la profesión y a la pertenencia al grupo profesional.” 68

La Deontología no debe ser confundida con la ontología, porque


etimológicamente ésta última palabra significa ciencia que estudia al ser y no
del deber ser, como lo es la primera. 69
Una idea complementaria del significado etimológico y aplicación de la palabra
la Deontología es la siguiente:
“La Deontología desde su origen etimológico expresa el deber (deon, deber en griego), lo que
debe ser hecho. La forma de comprender y aplicar las normas éticas puede ser de dos tipos;
un tipo teleológico, dirigido al análisis de los fines, de las metas, de las consecuencias, de la
utilidad, de las repercusiones de la acción, o un tipo deontológico –el que ahora nos interesa–,
donde se brinda importancia a la cualidad intrínseca de obligación unida a la norma misma” 70

La Deontología se divide en tantas ramas como profesiones puedan existir y


estén reconocidas por el derecho positivo, por eso es que hay diversos tipos de
deontologías: la deontología del educador, del médico o del Abogado, por citar
algunos ejemplos.
El objetivo de la Deontología es concreto y limitado, pues está dirigido a
establecer normas y pautas de conducta exigibles a los profesionales con la
finalidad de garantizar una actuación profesional basada en conductas que
satisfagan exigencias de naturaleza ética, moral, axiológica y científica,
acordes a la ciencia de la profesión que se ejerce socialmente.
“Los códigos deontológicos de las diferentes profesiones recogen normas relativas a este
ámbito, en el que pueden, a su vez, distinguirse dos grandes grupos de deberes muy
relacionados: a) los que colaboran al fomento de la confianza pública en la profesión, y b) los
relativos a la elevación de los niveles profesionales.” 71

Esta clasificación de los deberes deontológicos tiene efectos prácticos y refleja


una visión particular de los objetivos de la Deontología, la trascendencia social
en la profesión y la calidad de la prestación del servicio profesional.

6.1. La Deontología del abogado.

El análisis del tema hay que iniciarlo con un tema secundario, pero no por ello
irrelevante. Se trata de una cuestión terminológica, en este documento se hace
uso del término “Deontología del Abogado” y no “Deontología del Derecho” o
“Deontología Jurídica”, como normalmente se estila, la razón de esta propuesta
de cambio terminológico radica en que los deberes deontológicos son deberes
éticos, morales y jurídicos que tienen que ser respetados y que están a cargo
del abogado en su ejercicio profesional y fuera de él. Estas obligaciones
generan acciones humanas –de los profesionistas-, de donde se desprende
que el derecho como tal, es sólo un elemento secundario y objeto indirecto de
la Deontología del Abogado.
68
Ibídem; p. 215
69
La medicina es la profesión en la primeramente que se preceptuaron y observaron como deberes principios de
naturaleza deontológica. En el derecho casi a la par de la medicina, se formularon y acataron esos principios
deontológicos, un ejemplo de esto se aprecia en los Diálogos de Platón, véase la Apología de Sócrates.
70
CHINCHILLA SANDÍ, Carlos; ob. cit.; p. 214.
71
JOVER OLMEDA, Gonzalo; ob. cit.; p. 78.

25
Dejando a un lado la terminología, hay que comentar que la Deontología es
una visión filosófica y moral del ser humano, visto como un entre dotado de una
especial cualidad, que es la dignidad, que es poseedora de una dimensión
espiritual.72
“Todos sabemos por experiencia propia que la perfección moral está más allá de la obtención
del placer y que no pocas veces para alcanzarla es necesario sacrificar el placer” “La diferencia
entre el hombre y el animal consiste en la razón, en la voluntad, en el amor. La fuerza del
raciocinio es la luz de la inteligencia. La fuerza de la voluntad es la energía de carácter. La
fuerza del corazón es el amor”73

Tomando como base la idea de Deontología en general de Bernardo Pérez


Fernández del Castillo, he formulado una de la Deontología del Abogado 74, que
dice así:
Es aquella rama de la Deontología en general, que tiene por objeto el estudio de todos y cada
uno de los deberes éticos, morales y jurídicos que tiene un abogado y el pasante en derecho,
dentro y fuera del ejercicio profesional y en todas aquellas actividades que están relacionadas
con los valores que procura el Derecho. Deberes que están obligados a ser cumplirlos por el
abogado, para consigo mismo, con el cliente, con su gremio y con todos los demás miembros
de la sociedad en la que vive y se desarrolla y por el pasante en el ámbito de sus actividades
relacionadas con el ejercicio de la abogacía.

Esta noción de Deontología del Abogado no sólo abarca este último, sino de
igual forma a los que en un futuro lo serán, los pasantes, que en su ámbito de
sus actividades relacionadas con el ejercicio de la abogacía 75 deberán de
cumplir con las normas deontológicas.
Con grandeza de pensamiento Miguel Villoro Toranzo señalaba que las
sociedades hedonistas no son las que sobreviven y triunfan, sino aquellas que
se caracterizan porque sus integrantes guían sus acciones por la generosidad y
el sacrificio.76 La Deontología del Abogado al imponer deberes a las personas
que ejercen una profesión, les exige una actuación determinada, que implica
una limitación a su voluntad y restricción a su libertad, esto es, un sacrificio que
se justifica por los contenidos de esas obligaciones deontológicas, que están
revestidas de generosidad y responsabilidad y por la alta estima y
trascendencia que poseen los actos del ejercicio de una profesión.

72
Véase; HERNANDEZ ROMO, Miguel Ángel; Deontología Jurídica del Dr. Miguel Villoro Toranzo; México; p. 72; [en
línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://www.google.com.mx/search?hl=es&q=HERNANDEZ+ROMO%2C+Miguel+%C3%81ngel%3B+Deontolog
%C3%ADa+Jur%C3%ADdica+del+Dr.+Miguel+Villoro+Toranzo%3B+&btnG=Buscar&aq=f&aqi=&aql=&oq=&gs_rfai
[Fecha de la consulta: 4 de junio de 2010]. El autor citado tomó el texto de: VILLORO TORANZO, Miguel; Deontología
Jurídica; s/e; s/Ed.; s/p; s/a.
73
HERNANDEZ ROMO, Miguel Ángel; ob. cit.; p. 72.
74
El abogado es: "(…) un coordinador de la acción humana". LARRAÑAGA SALAZAR, Eduardo; ob. cit. [Fecha de
consulta: 19 de mayo de 2010]. La noción fue tomada por éste autor de: CARPIZO McGregor, Jorge; El abogado
mexicano; Pensamiento Universitario; No. 45; UNAM: México; 1981; p. 4. Otra opinión en relación al tema del abogado
es la siguiente: “La tradición indica que abogado procede de la palabra "advocatus", que significa "llamado" -los
romanos llamaban a conocedores del derecho para la resolución de asuntos difíciles-. Son también los patronos, los
defensores o los letrados. El Foro es la agrupación de los profesionistas de la abogacía, misma que surge a partir de la
existencia de normas obligatorias. Históricamente, Jesucristo fue un abogado dispuesto a encauzar las almas y fue
Atenas la primera escuela del foro; Pericles sería el primer abogado profesional. Alfonso el Sabio convirtió a la
abogacía en oficio público; permitió su ejercicio previo examen y autorización del magistrado; impuso el juramento de
desempeñar bien el cargo, y la inscripción de su nombre en una matrícula de abogados.” LARRAÑAGA SALAZAR,
Eduardo; ob. cit.; [Fecha de la consulta: 18 de mayo de 2010].
75
“En la misma tesitura, se alega que la abogacía es la ciencia que nos enseña a buscar el modo eficiente de que se le
dé a cada quien lo que legítimamente le corresponde, ya que el abogado siente la justicia; la sensación de la justicia.
Sin ser psicólogos ni mucho menos, pensamos que los estudiosos del derecho nos sentimos capaces de arbitrar los
conflictos, de juzgar la conducta de los otros, de imponer y mantener un orden, de castigar las desviaciones, de
calificar conductas. Llevamos en el inconsciente un juez que nos sitúa por arriba de los demás.” LARRAÑAGA
SALAZAR, Eduardo; ob. cit. [Fecha de consulta: 18 de mayo de 2010].
76
Véase; HERNANDEZ ROMO, Miguel Ángel; ob. cit.; p. 72; [Fecha de consulta: 3 de junio de 2010].

26
El fin de la Deontología del Abogado es el servicio a la justicia y el prestigio de
la profesión del abogado. Enseña que el Derecho no es sólo una ciencia, una
técnica o una práctica, sino que es un arte que exige en quien lo quiera aplicar,
conocer, crear y ejecutar, un conocimiento y actitud especial de naturaleza
moral. La Deontología del Abogado plantea y pretende resolver los problemas
morales, éticos y axiológicos que nacen con motivos del quehacer del abogado,
por ello la conciencia es un factor determinante en la observancia de los
deberes deontológicos y en su enseñanza, la que no es un lujo cultural, sino
por el contrario, es la base sobre la que descansa y tiene sentido la práctica
profesional del abogado.77
La naturaleza de las normas deontológicas es filosófica. Para tener una idea de
cómo se concibe esa naturaleza en los colegios y barras de abogados es
pertinente anotar lo siguiente:
“1.2.- LA NATURALEZA DE LAS REGLAS DEONTOLÓGICAS
1.2.1.- Las reglas deontológicas están destinadas a garantizar, por su aceptación libremente
consentida, la buena ejecución por parte del Abogado de su misión la cual es indispensable
para el buen funcionamiento de toda sociedad humana.
1.2.2.- Como consecuencia de lo anterior, el Código de Ética del Ilustre y Nacional Colegio de
Abogados, se ha regido tradicionalmente por el principio consagrado en el lema que establece:
"Jus neque inflecti gratia, neque perfringi potentia, neque adulterari pecunia debet". (El Derecho
nunca deberá doblegarse ante la autoridad, ni violarse por el poder, ni adulterarse por el
dinero); por lo tanto, el Abogado siempre deberá buscar y procurar que las normas que regulan
la convivencia humana, cumplan con los fines del Derecho, que son: La Justicia, La Seguridad
y El Bien Común”78

Cuando se usa de la palabra “principios” en algún documento se quiere hacer


referencia a los cimientos o primeras proposiciones a partir de las cuales se
empieza a estudiar una ciencia. De acuerdo a esta idea, los principios de la
Deontología del Abogado se desprenden de aquellos que son de la
Deontología en general, a los que hay que sumar los principios propios de la
abogacía, como por ejemplo: el principio de lealtad procesal.
Una de las clasificaciones de los principios deontológicos del abogado es la
formulada por Carlo Lega, quién dice que son los siguientes:
a) Principios deontológicos universales
b) Principios deontológicos generales y,
c) Principios deontológicos sectoriales.
Los primeros son aplicables a todo tipo de profesión, por lo que sirven de base
sustancial a los principios generales y sectoriales. Los segundos, son los
aplicables a toda profesión, pero accesorios o secundarios, esto es, principios
operativos de las profesiones. La tercera clase de principios son aquellos que
están vigentes de forma exclusiva a una profesión, o sea, que son particulares
de una actividad profesional.
Los principios universales se dividen en:
Principio de obrar según ciencia y conciencia.
Principio de dignidad y decoro.
Los principios generales se dividen en:
Principio de independencia y libertad profesional.
Principio de dignidad y decoro profesional.
Principio de diligencia, corrección y desinterés.
Principio de información y de reserva.
77
Ídem.
78
COLEGIO DE ABOGADOS DE MÉXICO; Código de Ética; Artículo 1°; [en línea]; Disponible en la Word Wide Web
en: http://www.incam.org.mx/codigoEtica-I.php [Fecha de la consulta: 2 de junio de 2010].

27
Principio de colegialidad.
Principio de humildad profesional.79
El principio sectorial de la abogacía es el:
Principio de lealtad procesal.80

Por último hay que describir el papel del abogado con la finalidad de
amalgamar esa idea a los principios deontológicos antes señalados y encontrar
su interrelación.
“En una sociedad fundada en el respeto a la Justicia, el Abogado tiene un papel fundamental.
Su misión no se limita a ejecutar fielmente un mandato en el marco del Derecho. En un Estado
de Derecho, el Abogado es indispensable para lograr el respeto y cumplimiento de la Justicia y
de los justiciables, pues tiene la obligación de defender sus derechos y libertades; es por lo
tanto, el asesor y defensor de su cliente, y en todo momento deberá buscar la prevalencia de la
justicia.
Su misión le impone deberes y obligaciones múltiples, algunas veces con apariencia
contradictoria, con respecto:
A sí mismo.
Al cliente.
A los tribunales y otras autoridades ante las cuales el Abogado asiste o representa al cliente.
A su profesión en general y a cada colega en particular.
A la sociedad, para la cual una profesión liberal e independiente, regida por el respeto a las
reglas que se ha impuesto a sí misma, es un medio esencial de salvaguardar los derechos del
hombre frente al estado y a los otros poderes.” 81

Íntimamente relacionados con los principios deontológicos están los


mandamientos de abogado de Eduardo J. Couture, que dicen así:
A) Primer mandamiento. Estudia.
El derecho se transforma constantemente. Sí no sigues sus pasos, serás cada
día un poco menos abogado.
B) Segundo mandamiento. Piensa.
El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.
C) Tercer mandamiento. Trabaja.
La abogacía es una ardua fatiga puesta al servicio de la justicia.
D) Cuarto mandamiento.
Tu deber es luchar por el derecho; pero el día en que encuentres un conflicto
entre el derecho con la justicia, lucha por la justicia.
E) Quinto mandamiento. Sé leal.
Leal para tu cliente, al que no debes abandonar hasta que comprendas que es
indigno de ti. Leal para con el adversario, aun cuando él sea desleal contigo.
Leal con el juez, que ignora los hechos y debe confiar en lo que tú le dices; y
que, en cuanto al derecho, alguna que otra vez debe confiar en el que tú le
invocas.
F) Sexto mandamiento. Tolera.
Tolera la verdad ajena en la misma medida en quieres que sea tolerada la tuya.
G) Séptimo mandamiento. Ten paciencia.
El tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su colaboración.
H) Octavo mandamiento. Ten fe.
Ten fe en el derecho, como el mejor instrumento para la convivencia humana;
en la justicia, como destino normal del derecho; en la paz como sustitutivo
79
Este principio lo he agregado a los demás, aunque ha presentado algunas críticas por parte de quienes conocen este
trabajo; sin embargo, creo que a pesar de ello hay que incluirlo.
80
Estos principios han sido objeto y estudio en un trabajo por separado. Véase, RUIZ MONROY, Jesús Antonio;
Directrices Cognoscitivas de la Deontología del Abogado; Revista Jurídica; No. 51; año 6; Octubre – Noviembre 2006;
Poder Judicial del Estado de Nayarit; México; p. 20 a 50; [en línea]; Disponible en la Word Wide Web:
http://www.tsjnay.gob.mx/tribunal//revistas/revista51.pdf
81
COLEGIO DE ABOGADOS DE MÉXICO; ob. cit.; Artículo 1°; [Fecha de la consulta: 1 de junio de 2010].

28
bondadoso de la justicia; y sobre todo, ten fe en la libertad, sin la cual no hay
derecho, ni justicia, ni paz.
I) Noveno mandamiento: Olvida.
La abogacía es una lucha de pasiones. Sí en cada batalla fueres cargando tu
alma de rencor, llegará un día en que la vida será imposible para ti. Concluido
el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota.
J) Décimo mandamiento. Ama tu profesión.
Trata de considerar la abogacía de tal manera que el día en que tu hijo te pida
consejo sobre su destino, consideres un honor para ti proponerle que se haga
abogado.82
CONCLUSIONES.

PRIMERA. El programa de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho de la UVM


campus Toluca, está diseñado para formar abogados con un perfil diferente y
deficiente en calidad humana y deontológica, al perfil que formalmente persigue
esa institución universitaria.
SEGUNDO. Las asignaturas del plan de estudios del programa de la
Licenciatura Ejecutiva en Derecho no hay una sola materia enfocada a que el
alumno adquiera una formación deontológica. Las asignaturas encaminadas a
la formación humanística en manera alguna son suficientes para formar a los
egresados responsables de los deberes que impone la ciencia del Derecho y la
profesión de la abogacía.
TERCERO. La inserción de la asignatura de Deontología del Abogado en el
plan de estudios del programa de la Licenciatura Ejecutiva en Derecho de la
UVM campus Toluca, es una medida indispensable que proporcionará al
egresado conocimiento de sus deberes como profesionistas, lo que contribuirá
a que posea un perfil deontológico y no sólo humanístico o científico.
CUARTO. Además de contemplar en el plan de estudios la materia de
Deontología del Abogado como una herramienta para formar egresados con
calidad deontológica, es necesario implementar otras acciones, como la
reestructuración del plan de estudios con miras a lograr un equilibrio entre las
materias destinadas a varios campos formativos: a) La formación encaminada
a que el alumno posea eficacia y competencia laboral para el mercado; b) La
formación que aspira a fomentar la calidad humana del egresado y, c) La
formación que tiene por objeto hacer del estudiante un profesionista consciente
y responsable de la aplicación de una ciencia, que es el derecho y de su papel
social.
QUINTO. La Deontología de las profesiones no es una materia más en un plan
de estudios universitarios, es la columna vertebral de la formación de un
profesionista, independientemente de la ciencia que estudie, porque brinda el
conocimiento de los deberes que impone la profesión, a todos aquellos que
aspiran a poseerla y practicarla.
SEXTO. La formación deontológica y humanística no es teórica e impersonal,
sino todo lo contrario, es vivencial y práctica, por ello la necesidad de
abandonar sistemas impersonales de enseñanza aprendizaje para las
asignaturas que procuren formar a las personas en esos dos campos, ya que
sólo así el egresado poseerá un perfil de excelencia y no de mediocridad como
persona y profesionista.

82
COUTURE, Eduardo J.; Los mandamientos del abogado; Iure Editores; México; 2003; s/p.

29
FUENTES DE INFORMACIÓN

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS.

1. CAMPILLO SAINZ, José; Introducción a la Ética Profesional del Abogado;


Porrúa; 6° edición; México; 2005.
2. COUTURE, Eduardo J.; Los mandamiento del abogado; Iure Editores;
México; 2003.
3. LEGA, Carlo; Deontología de la profesión del abogado; Editorial Civitas; 2°
edición; Madrid; 1983.
4. PÉREZ FERNÁNDEZ DEL CASTILLO, Bernardo; Deontología Jurídica;
Porrúa; 1° edición; México; 1997.
-Deontología Jurídica; Porrúa; 14° edición; México; 2007
5. PÉREZ HURTADO, Luis Fernando; Futura generación de abogados
mexicanos; Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y Centro de
Estudios sobre la enseñanza y aprendizaje del Derecho A. C.; México; 2009.
6. PÉREZ VALERA, Víctor Manuel; Ser más humano; Porrúa; 1° edición;
México; 2005.
-Deontología Jurídica; Oxford; 1° edición; 9° reimpresión; México; 2008.

MEMORIAS

1. GARCÍA LÓPEZ, Jesús; Las dimensiones de la libertad humana; Memoria


del X Congreso Mundial Ordinario de Filosofía del Derecho y Filosofía Social;
Vol. III; Universidad Nacional Autónoma de México; 1° edición; México; 1981.

FUENTES HEMEROGRÁFICAS.

1. CHINCHILLA SANDÍ, Carlos; El abogado ante la moral, la ética y la


deontología jurídica; Revista de Ciencias Jurídicas Nº 109 (205-234) enero-abril

30
2006. [en línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://www.latindex.ucr.ac.cr/juridicas-109/juridicas-109-11.pdf
2. JOVER OLMEDA, Gonzalo; Ámbitos de la deontología profesional
docente; [en línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/1130-
3743/article/viewFile/2918/2953
3. LARRAÑAGA SALAZAR, Eduardo; Honrando la toga; Revista Vínculo
Jurídico; No. 33-34; Enero-Junio; 1998; Facultad de Derecho de la Universidad
Autónoma de Zacatecas; México; [en línea]; Disponible en:
http://www.uaz.edu.mx/vinculo/webrvj/rev33-34-6.htm
4. PEZZETA, Silvina; La enseñanza del Derecho y la formación de la
conciencia jurídica; Revista del Centro de Investigaciones de Filosofía Jurídica
y Filosofía Social; Revista del Centro de Investigaciones en Filosofía Jurídica y
Filosofía Social Facultad de Derecho; Universidad Nacional de Rosario,
Argentina; Vol. 30; p. 68; [en línea]; Disponible en:
http://www.cartapacio.edu.ar/ojs/index.php/centro/article/view/1064/898

FUENTES ELECTRÓNICAS.

1. BARRA MEXICANA; COLEGIO DE ABOGADOS; Código de Ética


Profesional de la Barra Mexicana de Abogados, Colegio de Abogados; [En
línea] México; Disponible en la Word Wide Web en:
www.bma.org.mx/codigo/index.html
2. COLEGIO DE ABOGADOS DE MÉXICO; Código de Ética; Artículo 1°;
[en línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://www.incam.org.mx/codigoEtica-I.php
3. ENCICLOPEDIA JURÍDICA; vocablo: norma; [en línea]; Disponible en la
Word Wide Web en: http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/norma-
juridica/norma-juridica.htm
4. H. CONGRESO DE LA UNIÓN. CÁMARA DE DIPUTADOS; Ley
Reglamentaria del artículo 5° constitucional, relativo al ejercicio de las
profesiones en el Distrito Federal; [en línea]; Disponible en:
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/208.pdf.

31
5. HERNANDEZ ROMO, Miguel Ángel; Deontología Jurídica del Dr. Miguel
Villoro Toranzo; México; p. 72; [en línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://www.google.com.mx/search?hl=es&q=HERNANDEZ+ROMO
%2C+Miguel+%C3%81ngel%3B+Deontolog%C3%ADa+Jur
%C3%ADdica+del+Dr.+Miguel+Villoro+Toranzo
%3B+&btnG=Buscar&aq=f&aqi=&aql=&oq=&gs_rfai

6. MORENO LUCE, Marta Silvia; Deontología Jurídica; p. 3; [en línea];


Disponible en la Word Wide Web en:
http://www.letrasjuridicas.com/Volumenes/4/moreno4.pdf
7. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA; Diccionario de la Real Academia de la
Lengua; voz: profesión; [en línea]; Disponible en la Word Wide Web en:
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=profesion
8. UNIVERSIDAD EL VALLE DE MÉXICO; Derecho/Perfil de egreso [en
línea]; Disponible en:
http://www.toluca.uvmnet.edu/ejecutivas/perfil/derecho.asp

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