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El Sujeto en Tiempo de Capitalismo Tardío.

El documento discute la noción de sujeto desde una perspectiva psicoanalítica en el contexto del capitalismo tardío. Explica que desde el psicoanálisis, especialmente desde las ideas de Freud y Lacan, el sujeto está determinado por lo inconsciente y dividido entre el yo, el ello y el superyó. Además, analiza cómo la ideología del capitalismo y la sociedad de consumo afectan la subjetividad y los modos de goce. Finalmente, introduce los conceptos lacanianos de los cuatro discursos, incluyendo el dis

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El Sujeto en Tiempo de Capitalismo Tardío.

El documento discute la noción de sujeto desde una perspectiva psicoanalítica en el contexto del capitalismo tardío. Explica que desde el psicoanálisis, especialmente desde las ideas de Freud y Lacan, el sujeto está determinado por lo inconsciente y dividido entre el yo, el ello y el superyó. Además, analiza cómo la ideología del capitalismo y la sociedad de consumo afectan la subjetividad y los modos de goce. Finalmente, introduce los conceptos lacanianos de los cuatro discursos, incluyendo el dis

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El sujeto en tiempos del Capitalismo Tardío

Ubicamos al sujeto en un momento histórico-socio-


cultural que algunos autores denominan
postmodernismo o capitalismo tardío, desde el
psicoanálisis J. Lacan habla de “discurso capitalista”.
Esto implica sostener una determinada noción de
sujeto y una ética peculiar. Marca la diferencia con
otras posiciones teóricas, no es la misma ética ni el
mismo sujeto para el psicoanálisis que para el
cognitivismo o para la visión de la psiquiatría.
Desde el psicoanálisis y desde su definición de
inconsciente y tomando a la sexualidad desde una
perspectiva más amplia se produce una
transformación en la noción tradicional de sujeto.
El concepto freudiano de inconsciente plantea desde lo
tópico y lo dinámico, una definición del psiquismo que
desde la psicología era equivalente a la conciencia. Es
decir que el psicoanálisis limita la dimensión de la
conciencia que anteriormente era lo único confiable y
lo subordina a lo inconsciente (posee contenidos y
lógicas diferentes) expresándose en el Yo, Ello y
Super yo.
Rompe con la lógica cartesiana “pienso luego existe”
Podemos pensar que desde el psicoanálisis “donde
pienso no soy” sosteniendo la premisa básica del
psicoanálisis es decir el sujeto como sujeto del
inconciente.
El sujeto no es el centro de todo, por el contrario, esta
sujetado o determinado por lo inconciente y lejos de
ser síntesis y unidad esta escindido entre incon/ cc.
El inconsciente se encuentra dividido y pero además
determinado por una estructura que lo pre-existe.
La ética que sostiene el psicoanálisis y nuestra
práctica está ligada fundamentalmente a su relación
con la concepción de sujeto y no sin ella. Es la ética
del deseo que supone la relación entre el deseo y el
inconsciente propuesto por Freud.
En la La dirección de la cura psicoanalítica J. Lacan
sostiene la importancia de que el analizante descubra
su deseo, se responsabilice del mismo
desprendiéndose del deseo alienante del Otro.
La Ética que sostiene la teoría psicoanalítica supone
reconocimiento, fortalecimiento o rectificación de la
posición del Sujeto respecto de su deseo.
Es importante tener en cuenta cuando hablamos del
psicoanálisis que vamos a pensarlo dentro del
paradigma de la complejidad que está regido por el
principio de incertidumbre que desarrolla Morin al
plantear que no existe lo simple.
Hay una pasaje del paradigma cartesiano causa y
efecto al Paradigma de la complejidad donde la
realidad se explica todas las perspectivas posibles
desde una perspectiva multidisciplinaria.

El sujeto en la sociedad de consumo

Es importante considerar que la ideología y las


condiciones imperantes de cada momento histórico
socio-cultural afecta al sujeto transformando los modos
de regulación de goce y también como consecuencia
las instituciones en las que se encuentra el sujeto, que
produce subjetividad a través de su accionar y es por
ello que tenemos que interrogarnos acerca de cuáles
podrían ser las influencias de las ideologías
imperantes sobre los sujetos.
En este periodo hablamos de la desvalorización de la
palabra por sobre la imagen y en donde el sujeto es un
objeto. Hay un rechazo del juego social, del encuentro
con el otro, la identidad del sujeto está en crisis.
Esta sociedad de consumo trae consecuencias
impactando en el sujeto.
Hay una sobre-estimulación del consumo, una
sobrevaloración de la imagen y la inmediatez con el
avance de la tecnología, con predominio del acto por
sobre la palabra.
La praxis psicoanalítica está atravesada por y se
encuentra en relación con las condiciones socio-
histórico-cultural que implica un cierto ordenamiento
social y económico que procura modos de goce y que
tiene consecuencia en el lazo social y por supuesto en
la constitución subjetiva del sujeto.
El discurso capitalista vende la ilusión que todo es
posible, este discurso rechaza la castración, todo es
posible…. Desde este discurso se es alguien si se
puede tener los objetos de consumo que el capitalismo
tardío ofrece.

Freud plantea que no hay cultura sin malestar. En su


escrito El malestar en la cultura señala tres fuentes de
sufrimiento del sujeto: el propio cuerpo, el mundo
exterior y el vínculo con los otros seres humanos.
El discurso Capitalista postula poder liberarnos de
estas fuentes de sufrimiento.
El problema es el consumo frustrado, el
empobrecimiento del deseo produciéndose una
devaluación de la condición de sujeto.
Da lugar al placer sexual masturbatorio como encierro
auto erógeno.

El Otro y el discurso capitalista.

Definir Otro y otro en psicoanálisis es fundamental. El


lenguaje preexiste al sujeto, le da un lugar en la
cultura. El sujeto del psicoanálisis es sujeto del
inconsciente y del lenguaje y este lenguaje le devendrá
del Otro (este Otro es ese lugar que constituye la
anterioridad).
El Otro simbólico se sustenta en el hecho de que el ser
hablante debe someterse a las leyes del lenguaje que
lo preexiste y las relaciones entre sus padres están
reguladas por la palabra, inmerso en el baño del
lenguaje

Otro simbólico - Otro imaginario.

Lacan en el seminario 17 propone cuatro discursos:


del amo, de la histérica, analítico y el universitario. El
discurso capitalista, como un derivado del discurso
amo, rechaza la castración generando la ilusión en el
sujeto del encuentro con el objeto de satisfacción y
debilitando el lazo social promueve el autoerotismo y el
aislamiento como expresión de un goce sin fin y
encierro.

Esta promesa: si querés podés, confronta a los


sujetos con el límite y con la exclusión.
Reafirmamos que Goce remite a pulsión de muerte, a
una satisfacción paradójica, y al hablar de Deseo
pensamos en deseo inconsciente. Es preciso tener en
cuenta que lo inherente al deseo es su insatisfacción .

Discurso

En psicoanálisis cada época determina diferentes


modos de goce y subjetividad
Lacan señala que el lazo Social, aun antes de
establecer una relación propiamente humana,
estructuran ciertas relaciones entre significantes que
organizan de manera inaugural las relaciones
humanas, le dan estructura y las moldean.
Discurso es un tipo de lazo social (Seminario 17) y da
cuenta de distintas formas en que se producen las
relaciones entre los seres hablantes. Este subsiste en
ciertas relaciones fundamentales. No pueden
mantenerse sin lenguaje pero van más allá de las
enunciaciones efectivas. Es una estructura necesaria,
un orden interno que determina el lazo que
establecemos con el otro.

Lacan lo grafica en un dispositivo con 4 lugares y 4


matemas:
lugares matemas
Agente: define el 4 matemas
discurso, ocupa el lugar S1: significante amo, que
dominante representa al sujeto
Verdad: lo que sostiene al S2: conjunto de
agente pero a la vez está significantes
oculto, separado, también S: sujeto escindido,
puede ser el lugar de lo castrado, interdicto,
que queda reprimido. imposibilitado del
otro: a quien se dirige el encuentro total con el
discurso, interpela, objeto
ordena, etc a: objeto perdido: causa
producto: el resultado de de deseo, plus de goce.
la operación

Discurso del amo: relacionado con la función


totémica, del mito de la horda primitiva, del proto
padre. Se organiza la cultura del nombre del padre, la
cultura del falo y la castración.

S1 agente: interdicción en cada sujeto, un sujeto


castrado por el significante, un significante amo
representa al sujeto para otro significante. Encarna los
ideales de la modernidad.
S2 en el lugar de otro: un saber otro respecto a un
tercero social
a como producto: se produce un objeto en tanto
perdido, la plusvalía (lo que el trabajador debe
renunciar y el capitalista reinvierte, implica un no gozar
de un lado y un plus de gozar del otro, en este caso
del amo), el trabajador produce y el amo intenta
apropiarse del excedente que el trabajador produce
pero no se le remunera.
Doble barra entre sujeto y objeto: circulación entre S
y a se interrumpe, la relación es meramente
fantasmática, remite a una idea de objeto, de pérdida
Se basa en el mito del amo y el esclavo de Hegel: el
amo se identifica con un significante que lo identifica
ante el esclavo. El amo se dirige al esclavo que
detenta un saber, y trabaja y produce, mientras el amo
simplemente demanda y goza.

Discurso capitalista
S en lugar de agente: Sujeto se identifica con el
significante amo, pretende ser agente, desconociendo
el S1 que lo determina. Crea una apariencia de falso
amo, un semblante de agente, supuestamente se
libera de las insignias identificatorias del S1, supone
que puede comandar el discurso sin determinación
alguna. Si consideramos esta perspectiva el sujeto se
supone no barrado, un sujeto infatuado, un ídolo
humano, si nos ponemos desde la verdad la barra lo
sigue habitando.
S1 en lugar de verdad: queda como lo oculto lo que el
sujeto intenta desconocer, hay un rechazo a la verdad,
supone no estar determinado por ella sino dirigirla. El
amo oculto, se vuelve más poderoso en su
invisibilidad. Lacan lo describe como un discurso
astuto.
S2 sigue en lugar del otro pero en relación indirecta,
tiene un uso del saber como instrumental, hace uso de
la ciencia para vender. Implica un rechazo a la
castración, supone poder saberlo todo. Producir un
plus de gozar atado a técnicas de consumo
a en lugar de producto, pero con relación directa al
sujeto. El sujeto busca encubrir su tachadura a partir
de objetos partenaire proporcionables, quedando
coagulado, sin embargo es engañoso ya que el
discurso le ofrece objetos anticipadamente. Entonces
el objeto determina al sujeto, O =>S, se rompe con el
fantasma, conectando al sujeto con un objeto técnico.
Es un pseudo discurso: no se establece el lazo social
sino que más bien lo disuelve, solo hay una relación a
través de los objetos.
Supone un rechazo a la castración: conlleva un goce
autoerótico sin fin, un sujeto solitario en su goce. Se
relaciona con objeto partenaire.
Se produce un mandato insensato de goce, para llenar
con objetos la falta estructural.
Sin embargo, esto se enfrenta con la imposibilidad, lo
que lleva a la angustia ante la incapacidad, la
metonimia de los objetos del mercado, ante la
incapacidad demanda más y lo ubica frente al vacío
del no ser.

Lic. Jesica Maza Lic. Fernando


Barrionuevo

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