Año 2, Nº 35 / 8º durante el año.
27 de febrero de 2022
Ciclo C - Color Verde
“NO JUZGUEN Y
NO SERÁN JUZGADOS;
NO CONDENEN Y NO
SERÁN CONDENADOS”
E l discípulo de Jesús está llamado
a vivir una vida radicalmente com-
prometida con la propuesta de Jesús.
Mediante una serie de comparacio-
nes, el Señor alecciona a los suyos di-
ciéndoles que, en el seguimiento, la
mediocridad y la falta de autocrítica
son un verdadero obstáculo para la
instauración del Reino. En este senti-
do, Jesús enrostra el apelativo de “hi-
pócritas” a los doctores de la ley, pero
que también va dirigido a cualquiera,
porque quien juzga sin conocer a la
persona casi siempre se equivoca.
Mientras que Dios siempre respeta la
libertad de las personas.
Asimismo, hay que ser conscientes de
que quien juzga comete un error,
simplemente porque toma un lugar
que no es suyo. Pero no solo se equi-
voca, también se confunde. Muchas
veces, estamos muy obsesionados con
lo que se quiere juzgar de una perso-
na –¡tan obsesionados!–, que esa idea
no nos deja dormir. Y, generalmente,
no nos percatamos de la viga que te-
nemos. Por eso, quien juzga se con-
vierte en un derrotado, termina mal,
porque la misma medida será usada
para juzgarle a él. El juez que se equi-
voca de sitio porque toma el lugar de
Dios termina en una derrota. ¿Y cuál
es la derrota? La de ser juzgado con
la medida con la que él juzgó.
Jesús cita la norma para prohibir y
condenar como falso, hipócrita y fa-
risaico todo juicio humano que no
esté inspirado en el amor y miseri-
cordia de Dios. Porque el único que
juzga es Dios y a los que Dios da la
potestad de hacerlo. Jesús, delante
del Padre, ¡nunca acusa! ¿Y quién
es el acusador? En la Biblia se llama
“acusador” al demonio, satanás.
Jesús nos juzgará, sí: al final de los
tiempos, pero mientras tanto inter-
cede, defiende y solo espera del cre-
yente renueve constantemente su
fe, esperanza y caridad.
P. Fredy Peña Tobar, ssp.
¡HIPÓCRITA!, SACA PRIMERO LA VIGA DE TU OJO,
Y ENTONCES VERÁS CLARO PARA SACAR LA PAJA DEL OJO
DE TU HERMANO (LC 6, 42).
1. Ambientación
Como comunidad creyente, nos reu-
nimos entorno a la mesa para cele-
brar el triunfo de Cristo sobre todo
aquello que mata al hombre. Juzgar
al prójimo, usurpando el lugar de
Dios, descoloca y empobrece el cora-
zón humano. Escuchemos atentos y
con el corazón abierto a la gracia,
para desterrar de nosotros el juicio
temerario. Nos colocamos de pie
para recibir a quien preside nuestra
celebración cantando…
2. Primera Lectura Ecli 27, 4-7
Lectura del libro
del Eclesiástico.
Un corazón creyente se manifiesta en la sabiduría
y prudencia con la que conduce su vida.
Cuando se zarandea la criba,
quedan los residuos: así los dese-
chos de un hombre aparecen en sus
palabras. El horno pone a prueba
los vasos del alfarero, y la prueba
del hombre está en su conversa-
ción. El árbol bien cultivado se ma-
nifiesta en sus frutos; así la palabra
expresa la índole de cada uno. No
elogies a nadie antes de oírlo razo-
nar, porque allí es donde se prue-
ban los hombres.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
3. Salmo Sal 91, 2-3. 13-16
R. Es bueno darte gracias, Señor.
Es bueno dar gracias al Señor, y
cantar, Dios Altísimo, a tu Nombre;
proclamar tu amor de madrugada,
y tu fidelidad en las vigilias de la
noche. Roca, en quien no existe la
maldad. R.
El justo florecerá como la palmera,
crecerá como los cedros del Líbano:
trasplantado en la Casa del Señor,
florecerá en los atrios de nuestro
Dios. Roca, en quien no existe la
maldad. R.
En la vejez seguirá dando frutos, se
mantendrá fresco y frondoso, para
proclamar qué justo es el Señor, mi
Roca, en quien no existe la maldad. R.
4. Segunda Lectura 1Cor 15, 51. 54-58
Lectura de la primera
carta del Apóstol san Pablo
a los cristianos de Corinto.
Todos seremos transformados el día del triunfo
definitivo, por la victoria de Cristo sobre la
muerte. Mientras tanto hemos de seguir
realizando la misión encomendada.
Hermanos: Les voy a revelar un miste-
rio: No todos vamos a morir, pero
todos seremos transformados. Cuando
lo que es corruptible se revista de la in-
corruptibilidad y lo que es mortal se
revista de la inmortalidad, entonces se
cumplirá la palabra de la Escritura:
«La muerte ha sido vencida. ¿Dónde
está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está
tu aguijón?» Porque lo que provoca la
muerte es el pecado y lo que da fuerza
al pecado es la Ley. ¡Demos gracias a
Dios, que nos ha dado la victoria por
nuestro Señor Jesucristo! Por eso, que-
ridos hermanos, permanezcan firmes
e inconmovibles, progresando cons-
tantemente en la obra del Señor, con la
certidumbre de que los esfuerzos que
realizan por Él no serán vanos.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
ALELUIA Flp 2, 15-16
Aleluia. Ustedes brillan como rayos
de luz en el mundo, mostrando la
Palabra de Vida. Aleluia.
5. Evangelio Lc 6, 39-45
Evangelio de nuestro Señor
Jesucristo según san Lucas.
En el evangelio de hoy somos invitados
a revisar nuestro corazón seriamente.
Jesús hizo esta comparación: ¿Puede
un ciego guiar a otro ciego? ¿No
caerán los dos en un pozo? El discí-
pulo no es superior al maestro;
cuando el discípulo llegue a ser per-
fecto, será como su maestro. ¿Por
qué miras la paja que hay en el ojo
de tu hermano y no ves la viga que
está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir
a tu hermano: «Hermano, deja que
te saque la paja de tu ojo», tú, que no
ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hi-
pócrita, saca
primero la viga de tu ojo, y entonces
verás claro para sacar la paja del ojo
de tu hermano. No hay árbol bueno
que dé frutos malos, ni árbol malo
que dé frutos buenos: cada árbol se
reconoce por su fruto. No se reco-
gen higos de los espinos ni se cose-
chan uvas de las zarzas. El hombre
bueno saca el bien del tesoro de
bondad que tiene en su corazón. El
malo saca el mal de su maldad,
porque de la abundancia del cora-
zón habla la boca.
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
Escucha el
Evangelio Dominical
ingresando
a este link
REFLEXIONEMOS
¿Realizo juicios temerarios?, es decir,
aquellos que se hacen sin escuchar y co-
nocer en profundidad el corazón del
otro, aquellos que afectan la honra de las
personas. Muchas veces estos juicios son
una proyección en el otro de lo que no-
sotros creemos y hacemos. Si pudiéra-
mos entender más, tendríamos que per-
donar menos.
6. Oración Universal
M. Hagamos ahora con humildad
nuestras peticiones a Dios. Él siem-
pre escucha la voz de sus hijos reuni-
dos en su nombre.
1.- Para que en la Iglesia sepamos
acoger las voces que nos llaman a
vivir con coherencia nuestra fe y
nuestra misión, roguemos al Señor.
R. Escúchanos, Señor, te rogamos.
2.- Para que los líderes del mundo
conduzcan las instituciones del
mundo con honestidad, sabiduría y
con atención especial por los más dé-
biles, roguemos al Señor. R.
3.- Para que el Señor suscite en su
Iglesia jóvenes generosos que lo
sigan como sacerdotes, consagrados
y como laicos misioneros en medio
de los quehaceres del mundo, ro-
guemos al Señor. R.
4.- Para que como comunidad
seamos en medio de nuestros terri-
torios testigos de misericordia y
buen juicio, roguemos al Señor. R.
(Se pueden agregar otras peticiones
de la comunidad)
M. Señor, recibe estas súplicas de tu
pueblo reunido, y envía sobre noso-
tros tu Espíritu de alegría y de fideli-
dad. Tú que vives y reinas por los
siglos de los siglos. R. Amén.
Sugerencias de cantos
Vienen con alegría/
Te ofrecemos, Padre nuestro/
El profeta/ Si yo no tengo amor/
La Elegida.
Actualidad:
Caminos de sinodalidad:
Durante estos años en Chile, hemos
estado recorriendo caminos en bús-
queda de renovar la Iglesia. En ese
contexto se ha animado un “Proce-
so nacional de discernimiento”, el
que durante 2019 reunió a más de
700 comunidades –alrededor de
seis mil personas– de las distintas
diócesis del país, en encuentros que
abordaron tres temáticas relevantes
para comprender y buscar caminos
de superación de la crisis de la Igle-
sia: las relaciones interpersonales,
las estructuras y la gestión, y los
signos de los tiempos.
Se han reconocido diversas proble-
máticas, las más transversales son el
abuso, el clericalismo, el rol secun-
dario de las mujeres, la falta de
compromiso laical y la baja presen-
cia juvenil.
En respuesta a la crisis de los
abusos, existe un anhelo transversal
por avanzar en verdad, justicia y
transparencia. Las comunidades
manifiestan altas expectativas en
lograr que la Iglesia esté libre de
toda forma de abuso, ligado a un
profundo deseo de justicia. Este no
solo se expresa en un clamor que
demanda la reparación del daño
causado a las victimas, sino también
en la aplicación rigurosa de las san-
ciones o penas correspondientes a
las faltas o delitos cometidos.
En relación con el deseo de verdad
y transparencia, la mayoría de las
comunidades expresan como
anhelo que “todo salga a la luz”, in-
sistiendo en que no será posible
sanar y renovar relaciones sin un
develamiento completo del abuso.
Este anhelo de reconocimiento de la
verdad se comprende como base
para la sanación y la renovación,
agregando a ello una perspectiva de
fe en la solución del problema.
Animamos a revisar el “Informe de
resultados del Proceso nacional de
Discernimiento eclesial 2019” e in-
formarse cómo participar del
camino sinodal en curso en
www.iglesia.cl
“El Domingo, día del Señor”.
Semanario Litúrgico. Con las debidas licencias.
ISSN: 0717-4896