0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 817 vistas252 páginasDerecho Migratorio Chileno - Francisco Dellacasa y José María Hurtado
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© FRANCISCO JOSE DELLACASA ALDUNATE
JOSE MARIA HURTADO FERNANDEZ
© EDITORIAL JURIDICA DE CHILE
‘Ahumada 131, 4° piso, Santiago
Registro de Propiedad Intelectual
Inscripcion N? 254.816, afio 2015
Santiago - Chile
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enel mes de julio de 2015
IMPRESORES: Editora e Imprenta Maval Ltda.
IMPRESO EN CHILE/ PRINTED IN CHILE
ISBN 978-956-10-2354-3FRANCISCO JOSE DELLACASA ALDUNATE
JOSE MARIA HURTADO FERNANDEZ
DERECHO MIGRATORIO
CHILENO
EDITORIAL
JURIDICA
DE CHILEPROLOGO
El libro cuyo prologo gentilmente se me ha solicitado es una inves-
tigacién jurfdica realizada por los abogados Francisco Dellacasa Al-
dunate y José Marfa Hurtado Fernandez, sobre derecho migratorio.
Los autores tienen el privilegio de trabajar profesionalmente en
este Ambito, motivo que asegura la utilidad practica del libro.
El tema abordado tiene una gran relevancia juridica que
permite actualizar el estudio normativo de una materia que ha
comenzado a mostrar un nuevo potencial en nuestro ordenamien-
to, promoviendo interesantes problemas que son analizados en
los ocho capitulos del libro.
A modo de inventario, el libro examina las distintas calidades
migratorias, la obtencién y pérdida de la nacionalidad, el procedi-
miento para obtener permisos de residencia en Chile, el derecho
sancionatorio migratorio, los aspectos laborales y de seguridad
social. También se incluye un capitulo final sobre la legislaci6n
vigente y el derecho comparado.
La tematica resulta pertinente, especialmente si se considera
que en el ano 2014, segtin datos de extranjeria del Ministerio
del Interior, 477.450 foraneos residen actualmente en Chile. En
ese mismo periodo cuatro mil ingenieros extranjeros llegaron a
trabajar a nuestro pais. 31.482 extranjeros han solicitado en el
tiltimo tiempo visa definitiva.
Segtin sus lugares de origen, los datos indican peticiones de
residencia por 10,214 peruanos, 5.532 bolivianos, 4.532 colom-
bianos, 1.851 argentinos y 1.385 espanoles.
Segtin ocupaciones, los extranjeros se desempenan como
empleados (41.862), estudiantes (22.418), asesoras del hogar
7 eprroriat FURIDICA pecuite
N17 $3), agenionns (L090), 0, jybet
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Aros, la migra-
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alimento. En ese caso el fenémeno
1y vienen con crias nuevas de vuelta
En . :
con ung eundo lugar, los movimientos de poblacién se relacionan
Ne nfinidad de motivos, siendo sus principales causas las
URIDICAPROLOGO
laborales, pero también los motivos politicos son determinante.
en muchos casos, especialmente en paises donde las condicio
nes espirituales y materiales ya no permiten desarrollarse cor
dignidad.
La migracién de las aves esta determinada por las leyes que
marcan su comportamiento, siguiendo los estimulos climaticos o
de condicionamiento reflejo. Las aves no tienen mas alternativa
que emprender el viaje. Para los hombres, en cambio, el viaje
a tierras lejanas sera siempre una aventura de tal envergadura,
donde faltan adjetivos para calificarla. Lo mas relevante sera que
este cambio dejara una profunda huella en el lugar abandonado
y también en el sitio escogido para emprender una nueva vida.
Podemos decir entonces que la migraci6n también significa
la posibilidad de realizar un legado.
Como se advertia al comienzo, es un dato estadistico que
estamos recibiendo diariamente a inmigrantes. Son hombres y
mujeres que vienen en busqueda de trabajo, en muchos casos,
con el dolor de dejar a sus familias y seres queridos.
Para nosotros el legado de estos extranjeros ya comienza a
sentirse en diversos ambitos, La inmigracion peruana ha provo-
cado un efecto culinario cada vez mds patente en restoranes y
supermercados.
También los colombianos aparecen con fuerza, especialmente
en ciertos polos de desarrollo minero en el norte del pais, donde
han generado los problemas juridicos que son connaturales al
desplazamiento de la fuerza de trabajo, dejando al descubierto
que la normativa vigente en muchos casos no esta pensada para
resolver ciertos temas, como la discriminacién racial que ha aflo-
rado en la convivencia cotidiana.
En el caso de los espanioles, se trata de un fendmeno singular,
motivado en muchos casos por la misma consigna de sus antepa-
sados, que venian a estas tierras a hacerse la américa.
La precariedad es la segunda palabra que puede ayudar a
entender el fenémeno de la migraci6n. Esta situaci6n se exa-
cerba cuando el orden juridico existente no lleva el ritmo de los
fendmenos sociales o se utiliza como un instrumento de discri-
minaci6n al extranjero.
En suma, este libro de anilisis juridico analiza distintos t6picos,
posibilitando un examen de conjunto, que servira para abrir un
9 eprroarat JURIDICA pe cHt
*
ii fdebate sobre una serie de medidas que podrian adoptars
disenar una politica migratoria a escala y tono humano, Bee
punto es pertinente recordar las sabias palabras del Papa me
cisco a los participantes del VII Congreso Mundial de la Pasion
de Inmigrantes, de 21 de noviembre de 2014, donde sei
que “[...] los migrantes, con su misma humanidad, aun antes
de sus valores culturales, ensanchan el sentido de la fraternidad
humana. Y, al mismo tiempo, su presencia es un llamado a la
necesidad de desarraigar las desigualdades, las injusticias y los
atropellos y abusos. De este modo, los migrantes pueden llegar
aser partners en la construcci6n de una identidad mas rica para
las comunidades que los hospedan, asi como las personas que
los reciben, estimulando el desarrollo de sociedades inclusivas,
creativas y respetuosas de la dignidad de todos”.
Deberia ser un propésito politico en nuestro pais garantizar
que todo migrante tenga el derecho a poder generar las condi-
ciones que le permitan asentarse en algun minuto en Chile con
sus familiares. Sélo de ese modo se podran atenuar los efectos
del desarraigo que acompania salir del lugar de origen.
Debemos felicitar a los autores de este trabajo por abordar
desde la 6ptica legislativa un tema que sera relevante en las proxi-
mas discusiones juridicas en nuestro medio.
ALEJANDRO ROMERO SEGUEL
Decano
Facultad de Derecho
Universidad de los Andes
AB
LA toronia, JURIDICA pe cuit 10CAPITULO PRIMERO
NOTAS SOBRE LA EVOLUCION
DEL DERECHO MIGRATORIO CHILENO
Y SUS NORMAS VIGENTES
Las normas migratorias, como cualquier norma juridica, y al
igual que las socieclades en las que se insertan y rigen, se en-
cuentran siempre en constante evolucion. Ya lo decia Andrés
Bello justificando la codificacién, Las sociedades mudan y “se
hace necesario refundir esta masa confusa de elementos di-
versos, incoherentes y contradictorios, dandoles consistencia
y armonia y poniéndoles en relaci6n con las formas vivientes
del orden social”.!
Por ello, y solo a efectos de contextualizar en su evolucién
legal la actual legislaci6n migratoria chilena, en cuanto regula-
cién de ingreso de extranjeros al pais o de su egreso, residencia y
nacionalizacion, haremos una breve referencia a algunas normas
o actos relevantes vinculados a ella que se hayan dictado a lo largo
de nuestra historia como naci6n independiente.
1. INICIOS DE LA REPUBLICA
El primer antecedente constitucional chileno, o Reglamento para
el arreglo de la Autoridad Ejecutiva Provisoria de Chile, sanciona-
do el 14 de agosto de 1811, nada dice respecto de la residencia,
nacionalizaci6n o control de extranjeros.
Pero ello no significa que no existiera distinci6n alguna entre
naturales o extranjeros. Ya el 28 de octubre de 1811, el Congreso
' Parrafo primero del Mensaje del Ejecutivo al Congreso proponiendo la
aprobacion del Cédigo Civil, Santiago, 1855.
11 eprroriat JURTDICA be cHine
VAN
ade Representantes del Reino otorga la primera carta de Natura,
lizaci6n a don Mateo Arnaldo Hoevel, de nacionalidad suec,
indicandole que “puede usted contarse como hijo suyo [del Reing
de Chile], estar seguro de la proteccién de las leyes y de todas la.
prerrogativas de que es digno por su mérito y en fuerza de esta
solemne adopcion”.?
Cosa distinta ocurre con e] denominado Reglamento Cons.
titucional Provisorio, sancionado el 26 de octubre de 1812, que
en su articulo 24 senala que “todo habitante libre de Chile es igual de
derecho (...]. Elespanol es nuestro hermano. Ll extranjero deja de serlo sj
es util;® y todo desgraciado que busque asilo en nuestro suelo, sera objet
de nuestra hosfitalidad y socorros, stendo honrado. A nadie se impeding
venir al pais, ni retirarse cuando guste con sus propiedades”.
En los conmocionados inicios de la patria existen ya restriccio-
nes al libre transito de las personas en razon de su no residencia
en el pais, Asi, el 3 de diciembre de 1812, un decreto de Carrera
instruye que “El buen orden exige que el Gobierno tenga noticias
de Jas personas que vienen a la capital, ya sea de transito 0 para
fijarse en ella; para esto han de presentarse al Presidente de la
Junta el dia de su llegada y para que no omitan este deber por
ignorado, se lo advertiran en Coquimbo, Valparaiso y Concepcion,
los Gobernadores al entregarles sus licencias 0 pasaportes, y los
guardas de los caminos de cordillera, al paso, por sus puntos, pre-
viniéndoles que su omision los hara sospechosos y los expondraa
reconvenciones’ ,‘ el que se endurece en abril de 1813 al ordenarse
a todos los guardas de cordillera que ‘impidan absolutamente el
transito de todo europeo a las provincias del reino’”
En el contexto de las guerras de independencia y con el ob-
jeto de convencer a “los europeos y americanos [de] la justicia
y sinceridad de los chilenos, y que nunca pensaron confundir el
delito con las casualidades del origen y relaciones”, se decreta
“que todo europeo puede pedir al Gobierno Carta de Ciudadania
5
* Extranjerta y Policta Internacional a traves de la Legislacion, Investigaciones de
Chile, Jefatura de Instruccion, Santiago, 1983, p. 28.
* Notable es destacar que este concepto de utilidad se hermana al establecido
en elarticulo 13 del DL N® 1.094,
§ Extranjerta..., ob. cit., p. 28.CAP. lL) NOTAS SOBRE LA EVOLUCION DEL DERECHO MIGRATORIO CHILENO Y SUS...
Chilena, justificando su adhesion a la causa de la Patria a satis-
faccion del Gobierno”.®
Hasta que no se declaré oficialmente la independencia de
Chile el 12 de febrero de 1818, al momento de senalarse el origen
o nacionalidad de alguna persona se utilizaba la formula “espa-
nol natural de tal parte”, por lo que Bernardo O'Higgins en su
calidad de Director Supremo, sancion6 el Decreto de fecha 3 de
junio de 1818 que sefiala; “Después de la Gloriosa proclamaci6n
de nuestra independencia, sostenida por la sangre de sus defen-
sores, seria vergonzoso permitir el uso de formulas inventadas
por el sistema colonial. Una de ellas es denominar espanol a los
que por su calidad no estan mezclados con otras razas, que antu-
guamente se Ilamaban malas. Supuesto que ya no dependemos
de Espana, no debemos cle Ilamarnos espanoles, sino chilenos.
En consecuencia, mando en que todas clases de informaciones
judiciales [...], en las proclamas de casamiento, en las partidas
de bautismo [...], en lugar de la clausula Espariol natural de tal
parte, que hasta hoy se ha usado, sustituya la de Chileno natural de
ial parte; observandose en lo demas la formula que distingue las
clases, entendiéndose que respecto de los indios, no debe hacerse
diferencia alguna, sino denominarlos chilenos [...]”.7
Por su parte, la Constituci6n de 1818 cuando se refiere en su
Libro I, Titulo I, a los Derechos del Hombre en sociedad, en su
articulo 10 senala que “a ninguno se le puede privar de la liber-
tad civil, que consiste en hacer todo lo que no dana a la religion,
sociedad o a sus individuos, y en fijar su residencia en la parte
que sea de su agrado, dentro o fuera del Estado”, y aunque no
contiene normas expresas sobre nacionalidad, si exige la misma
para ser Director Supremo,* o para emplearse en el Gobierno.?
2. ANTECEDENTES CONSTITUCIONALES
A partir de la Gonstitucié6n de 1822 y en todas las sucesivas, se
prescribe quiénes son chilenos y la forma de obtencion de la
® Articulo 1, Decreto de 8 de mayo de 1813, dado por Francisco Antonio Pérez
Salas, Presidente de la Junta Nacional de Gobierno, citado en idem, p. 29.
7 Extranjeria..., ob. cit., p. 32.
5 Titulo IV, del Poder Ejecutivo, Capitulo I, art. 2°.
* Titulo IV, del Poder Ejecutivo, Capitulo II, art. 4°.
13 Eprroriat FURTDICA pe cute
N° 17.346extranjeros,!? pero sin regular y;
isitos para residir en el pais, i
de 1833 reconoce “a todos
la Republica la igualdad ante la ley. En Chile ng
iy Ja libertad de permanecer en cualquier
) se de uno a OO, O salir de sy
de policia, y salvo siempre
eda ser preso, detenidg
chilena para los
Iicitamente requ
tido, la Constitucion
nacionalidad
establecer €XP’
En este sen
los habitantes de
hay clase privilegiada
punto de la Reptiblica, trasladar.:
territorio, guardandose los reglamentos
el perjuicio de tercero; sin que nadie pu t
o desterrado, sino en la forma determinada por las leyes 2 pu.
diendo entenderse que la tinica limitacion para la residencia en
Chile era el trafico de esclavos al tenor del articulo 132 del mismo
cuerpo constitucional, que senalaba: “En Chile no hay esclavos, y
el que pise su territorio queda libre. No puede hacerse este trafico
por chilenos. El extranjero que lo hiciere, NO puede habitar en
Chile, ni naturalizarse en la Reptiblica”.
La Constitucién de 1925, por su parte, “asegura a todos los
habitantes de la Reptiblica la igualdad ante la ley. En Chile no hay
clase privilegiada”, declarandose que “en Chile no hay esclavos, y el
que pise su territorio, queda libre. No puede hacerse este trafico por
chilenos. El extranjero que lo hiciere, nO puede habitar en Chile, ni
nacionalizarse en la Reptblica”.!3 También asegur4 a todos los habi-
tantes “la libertad de permanecer en cualquier punto de la Republica,
trasladarse de uno a otro o salir de su territorio, a condicién de que
se guarden s wordt p “e policfa y salvo siempre el perjuicio
381 pueda ser detenido, procesado, preso o
desterrado, sino en la forma determinada por las leyes”.
Las normas referidas son los antecedentes directos de las
NT letra ol de nuestra CPR rigente en el articulo 19 N° 24 y
vigente. /
10 Art. 4°, Constitucién de 1822; art. 6? ce
cién de 1828; art. 6°, Constitucidn de 1833: Consticucion de 1823; art. 6%, Constitu-
Constitucion de 1980. s art. 5°, Constitucién de 1925; y art. 10
M Art. 12 N81. >y art. 10,
Art. 12 N? 4,
3 Art. LON® 1.
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‘Art. 19. La Constitucién ase
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WVOS, y
CAP. L. NOTAS SOBRE LA EVOLUGION DEL DERECHO MIGRATORIO GHILENO Y SUS.
ido, a nivel
En este sentido, podemos ver que nunca he
constitucional, una diferenciaci6n o dicotomia de derechos en-
tre el extranjero y el chileno en relaci6n con la residencia. Las
Constituciones de 1833 y de 1925 hacen extensivos estos derechos
a todo habitante de la Reptiblica, mientras que la actual CPR
los hace extensivos a todas las personas, por lo que es evidente
que el ejercicio de dichos derechos es absoluto por parte de los
eros, con la sola limitaci6n de “guardar los reglamentos
6n de que se
extran}
de Policia”, 0, en su redacci6n vigente, “a condi
guarden las normas establecidas en la Ley
Chile nunca ha sido un pais de inmigracién masiva, a dife-
rencia de como lo fueron Argentina o Estados Unidos en los dos
siglos pasados. Por ello, los gobiernos no solo no restringieron,
sino que fomentaron la inmigracion de extranjeros a Chile, en
el entendido de que el naciente pafs debia desarrollarse y para
ello requeria poblaci6n e industria. !6
Asi, ya por Le}
e decretaron franqui-
de 10 de abril de 1824,
cias para los extranjeros que establecieran en Chile “fabricas de
cafamo, lino, cobre y otros objetos de industria nacional sobre
las materias primas que produce el pais”, entregandoles el “Esta-
do y en propiedad, terrenos para su establecimiento y cultura”,
exceptuandolos del pago de “toda contribucién personal, terri-
torial e industrial en los productos de sus fabricas y posesiones
por un tiempo determinado”, franquicia que hace extensiva a
“los extranjeros que quieran domiciliarse en Chile dedicindose
a la agricultura”.!7
En consecuencia:
a) Toda persona tiene derecho de residir y permanecer en cualquier lugar de
la Reptiblica, trasladarse ce uno a otro y entrar y salir de su territorio, a condicién
de que se guarden las normas establecidas en la ley y salvo siempre el perjuicio de
terceros”.
'© “Carrera propuso, en 1811, la traida de inmigrantes irlandeses para que
‘colaboraran en la defensa del territorio’, mientras que O'Higgins aprobo dos
decretos que apoyaban la Ilegada de colonos suizos ¢ ingleses. Desgraciadamente,
ambos intentos fracasaron”, en “Politica y Legislacién Inmigratoria en Chile, 1830-
1930", NORAMBUENA CARRASCO, EN, etal., Revista de Historia de América, N° 109
(enero-junio, 1990), p.
1 Extranjerta..., ob. cit., p. 41.
15 eotroriat FURIDICA pe crite3. LA COLONIZACION O INMIGRACION
SELECTIVA
Posteriormente, y en linea con lo anterior, durante la presidencig
de Bulnes se promulgo la célebre Ley de Colonias de Naturales
Extranygeros, de 18 de noviembre de 1845, que sirvid de base par,
la colonizacion del sur de Chile. En ella se autorizaba al President
de la Reptiblica para que en los terrenos baldios del Estado,
pudiera establecer colonias de chilenos y extranjeros, pero estos
tiltimos debian venir al pafs con “dnimo de avecindarse”, debiendy
ejercer alguna “industria util”,'9 decretandose ademas que todos los
colonos, por “el hecho de avecindarse en las calonias, son chilenos”®
La colonizacién de la regién de Valdivia, cuyo agente fue
Vicente Pérez Rosales, fue ordenada mediante Decreto del Pre.
sidente Bulnes de 11 de octubre de 1850, Interior, justamente en
virtud de la senalada ley.*!
Esta norma, nacida bajo el imperativo de integrar al territorio
nacional extensas zonas tanto del norte como del sur del pais dio
inicio al impulso de una politica estatal migratoria, de caracter
selectivo, ya que buscaba no solo atraer extranjeros, sino que es
tos cumplieran ciertas caracteristicas que, se entendia, serian un
aporte al desarrollo del pais, siendo considerados los alemanes
'S Complementada con Ley de 9 de enero de 1851, que autoriz6 al Presidente
de la Republica para disponer de los terrenos baldios necesarios para establecer
colonias.
9 Art. 1%
Art, 5°,
*! A esa Ley siguieron otras: La Ley de 8 de julio de 1853, que designa
como territorio de colonizaci6n al establecimiento que sirviera de presidio en
Magallanes; el Decreto de 15 de mayo de 1854, Interior, que designa tierra de
colonizacion las inmediaciones de Santa Juana de la Municipalidad de Lautaro; el
Decreto de 28 de agosto de 1858, Interior, que dicta reglamento para la Colonia
de Llanquihue; el Decreto de 7 de enero de 1859, Interior, que designa tierra
de colonizacion los terrenos de Human, del Departamento de Los Angeles; el
Decreto de 8 de abril de 1868, Interior, que designa terrenos de colonizacion
en el Departamento de Nacimiento, entre otras muchas normas relativas a esta
materia, incluidas las que otorgaban franquicias o facilidades, tales como el
Decreto de 25 de mayo de 1864, Hacienda, que se los concede a los colonos
alemanes establecidos en Valdivia con anterioridad al 31 de marzo de 1860, 0
el Decreto de 2 de diciembre de 1867, Interior, que se lo otorga a los colonos
que se establezcan en Magallanes, reiterado en nuevos términos mediante Ley
N° 858, de 24 de junio de 1895.
eprroRiaL JURIDICA pe cHite 16CAP. I, NOTAS SOBRE LA EVOLUCION DEL DERECHO MIGRATORIO CHILENOY SUS...
como los mejores candidatos, seguidos, en segundo lugar, por
suizos e ingleses
Las tareas burocraticas asociadas a la colonizaci6n se en-
cuentran radicadas en el Ministerio del Interior y Relaciones
Exteriores, ya que la Ley de 1° de febrero de 1837, que organiza
los Ministerios,?5 hacia de su cargo aquellas funciones “que no
estén expresamente senaladas en esta resolucion a los otros Minis-
terios”.*4 Con la creacion del Ministerio de Relaciones Exteriores
y Colonizacién,’> mediante Ley de 2 de diciembre de 1871, se
fij6 por vez primera de forma expresa que tal labor recaerfa en
dicha reparticion. A su vez, mediante Ley de 21 de junio de 1887,
que fija los Departamentos de Estado en siete reparticiones, crea
el Departamento de Industria y Obras Publicas, radicando en él
“todo lo concerniente al ramo de colonizacién”.?°
En este punto, la tematica migratoria de la colonizacion,
en cuanto a atraer extranjeros a vivir, trabajar y radicarse en el
sur de Chile ya se ve superada por la problematica asociada a la
propiedad de la tierra en relacion con los pueblos originarios de
dichas regiones,*’ frenandose el flujo migratorio ya a principios
del siglo XX. Solo por una cuesti6n de orden, diremos que las
tareas cle colonizaci6n se radicaron nuevamente en el Ministerio
de Relaciones Exteriores, Culto y Colonizacion a partir de 1888,
para pasar al Ministerio de Agricultura, Industria y Colonizaci6én
en 1925,.°8
>
“Bases del Informe presentado al Supremo Gobierno sobre la Inmigraci6n
Extranjera por la Comision Especial nombrada con este objeto y redactada por el
Secretario de ella”, Santiago, Imprenta Nacional, 1865, p. 25, citado en “Evoluci6n
de la Legislacién Migratoria en Chile”, LARA ESCALONA, MARIA DANIELA, Revista
de Historia del Derecho, N° 47, INHIDE, Buenos Aires, enero-junio 2014, p. 66. El
secretario era Benjamin Vicunha Mackenna.
23 Solo existen cuatro: Interior, Justicia, Hacienda y Guerra.
4 Art. 2%,
* Quinto Ministerio en crearse.
® Art. 8° N° 11.
7 “El problema de la propiedad de la tierra en el sur de Chile (1850-1930)”,
ALMONACID, FABIAN, Revista Historia N* 42, vol. 1, enero-junio 2009, pp. 5 y ss.
°*8 Funciones que a partir de 1930 pasarfan al recién creado Ministerio de
Propiedad Austral, creado por el DFL N* 4.770, de 1929, el que en 1977, mediante
DL N? 1.939, se transform en el Ministerio de Tierras y Colonizaci6n, para final-
mente, en 1980, pasar a denominarse Ministerio de Bienes Nacionales, mediante
DL N® 3,274,
17 eprroniaL JURIDICA be cHiteDERECHO MIGRATORIO CHILENO.
4. LAINMIGRACION LIBRE
Paralelamente al fendmeno de la inmigracion selectiva, se produjo
el de la inmigracin libre o espontanea. Debemos anticipar que,
aparte de la prohibicion de permitir la residencia u otorgar la na-
cionalidad a los traficantes de esclavos, no existio restriccidn alguna
al ingreso de extranjeros hasta el ano 1914. Desde la fundacion
de la nueva reptiblica hasta tal fecha, los extranjeros eran libres
de ingresar y salir del pais con plena libertad y sin limitaciones de
tiempo para residir, siempre con la posibilidad de nacionalizarse
después de un periodo variable de permanencia.
La tinica noticia que tenemos del periodo ordenando la ex-
pulsién de extranjeros se encuentra contenida en el Decreto de
10 de octubre de 1825, que manda salir del pais a los individuos
que en calidad de emigrados se habfan introducido desde la
Provincia de San Juan
Asi, es fundamental sefialar que la norma constitucional de
1833, referente a la igualdad ante la ley y libre transito y perma-
nencia, es el estandar.
En este sentido, nuestro Cédigo Civil.“° dictado en 1855,
atin vigente, refrend6 estos principios al senalar que la ley no
reconoce diferencias entre el chileno y el extranjero en cuanto
ala adquisicién y goce de sus derechos civiles, bastando el mero
domicilio politico para hacerse miembro de la sociedad chilena.
Las unicas restricciones al ejercicio de ciertos actos, que no dere:
chos, es la referida a la exigencia de que estén domiciliados en
29 NORAMBUENA, ob. cit. p. 110.
® Los articulos del Codigo Civil chileno referidos a esta materia, todos v-
gentes, son:
“Art. 14. La ley es obligatoria para todos los habitantes de la Reptiblica, inclusos
los extranjeros.
Art. 55. Son personas todos los individuos de la especie humana, cualquiert
que sea su edad, sexo, estirpe 0 condicion, Dividense en chilenos y extranjeros.
Art. 56. Son chilenos los que la Constitucién del Estado declara tales. Los
demas son extranjeros,
Art. 57. La ley no reconoce diferencias entre el] chileno y el extranjero en cuanto
a la adquisicion y goce de los derechos civiles que regla este Codigo.
Art. 60. El domicilio politico es relativo al territorio del Estado en general,
El que lo tiene o adquiere es o se hace miembro de la sociedad chilena, aunque
conserve la calidad de extranjero”.
A
FA iprromat JURIDICA pr crite 18CAP. L NOTAS SOBRE LA EVOLUCION DEL DERECHO MIGRATORIO CHELENO Y SUS.
Chile para ser testigos de testamento solemine, ya sea otorgado
en Chile o el extranjero."!
Incluso dicho Codigo se preocupo de reglar ciertas situaciones
que pudieran importar pérdidas cle derechos a los extranjeros,
evitindolas. Ast, senala que “los extranjeros son [lamados a las
sucesiones abintestato abiertas en Chile de la misma manera y
30, en el caso de la disi-
segun las mismas reglas que los chilenos’
pacion, “si el supuesto disipador fuere extranjero, podra también
ser provocado el juicio por el competente funcionario diplomatico
o consular”;*} o protegiendo los derechos patrimoniales de hijos
extranjeros de un difunto, al ordenar en este caso que “el consul
de la nacién de éstos tendra derecho para proponer el curacdor
o curadores que hayan de custodiar y administrar los bienes”.*4
Incluso, en algtin caso especialfsimo, en que ni siquiera se haya
en Chile, pero si donde rigen sus leyes, se autoriza que Olorgue
testamento maritimo cualquier persona que se encuentre a bordo
de un buque chileno de guerra en alta mar.*°
En este sentido, es de interés serialar que comentando la Ley
de Garantias Individuales, de 25 de septiembre de 1884, que en su
articulo 1° disponia que “la libertad individual de los habitantes de
la Reptiblica solo podra sujetarse a restricciones 6 limitaciones, en
los casos previstos por la ley y en Ja forma por ella establecida”, La-
rrain Zanartu citaa Hunneus, quien refiriéndose a las limitaciones
o restricciones que afectan el articulo 12 N° 4 de la Constitucion
de 1883 sobre libertad de permanencia y transito, expresa “que
el derecho de translaci6n no tiene en Chile sino dos limitaciones:
1° Los reglamentos de policia que un municipio puede dictar
conforme a la ley organica de 8 de noviembre de 1854, pero que
no deben adoptarse sino como medidas de policfa de seguridad o
de salubridad, y el perjuicio de tercero que se evita por medio del
arraigo, que prohibe la translaci6n de un individuo”.%°
31 Arts. 1012 y 1028 Codigo Civil.
%@ Art. 997 CC.
% Art. 444 C
“ Art. 482.CC.,
3 Art, 1051 CC.
” Citado en El Escudo del Ciudadano, 0 sea, Estudios y Concordancias de la Ley de
Garantias Individuales, LARRAIN ZANARTU, J. JOAQUIN, Imprenta Nuevo Mercurio,
Valparaiso, 1884, p. 10.
19 epitoriat JURIDICA we cri
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