Diferencias entre solicitud de empleo y curriculum vitae
En la actualidad ir bien preparado a una entrevista de trabajo es esencial,
por eso se definirá a continuación las diferencias entre los dos
documentos usados al buscar empleo en áreas de recursos humanos.
Cuando se empieza a buscar trabajo es usual que las empresas pidan
solitud de empleo, debido a que es un formato universal.
El mismo también puede complementar un curriculum vitae.
Pero ¿En qué se diferencian estos dos documentos?:
La solicitud de empleo tiene una estructura definida y general, donde se
piden datos personales, académicos y laborales, aquí el candidato
completa a mano estos requerimientos.
En cambio, el Curriculum Vitae es un documento personalizado que
puede variar en su contenido dependiendo de la experiencia del
candidato.
Incluye información clave del perfil profesional, donde se menciona
actividades realizadas en anteriores trabajos, logros destacados,
habilidades y conocimientos.
Y en estos casos es impreso el documento en su totalidad.
¿Qué es la entrevista de trabajo?
Es la técnica más utilizada en los procesos de selección de personal.
Ante un puesto de trabajo vacante o de nueva creación, se establece el
perfil del candidato y, posteriormente, a través de la entrevista, se elige a
uno de los candidatos para cubrir el puesto determinado.
¿Qué hay que saber antes de presentarse a una entrevista de
trabajo?
Tipos de entrevista
Individual. Amplía la información del curriculum y profundiza en tus
aspectos y cualidades personales. Lo más común es que la realice un
entrevistador pero, en ocasiones, puede haber más de uno. Dentro de
este tipo puedes encontrarte con distintas modalidades según su
finalidad: preselección o fases avanzadas de selección.
Colectiva. Suele comenzar con la proposición de un tema o una tarea.
Posteriormente, el grupo en el que estarás incluido deberá discutir
hasta llegar a una postura de acuerdo común. Este tipo de entrevista
se utiliza para evaluar la capacidad de trabajo en grupo, la iniciativa,
la seguridad, el liderazgo, la capacidad de comunicación, y la actitud
de escucha hacia los demás.
Preparación de la entrevista
Es una situación que produce un alto grado de nerviosismo y ansiedad.
Puedes prepararla de antemano y afrontar la entrevista como un reto
enriquecedor, una situación de la que puedes aprender y obtener
aspectos positivos. Para esto puedes seguir los siguientes consejos que
te proponemos:
Infórmate previamente sobre el puesto, la empresa y el cargo.
Identifica tus puntos fuertes y débiles. Ten en cuenta que tampoco te
convienen desvelar debilidades que puedan perjudicarte.
Analiza tu proyecto y tus argumentos.
Prepárate las preguntas que vas a formular.
Sé optimista y confía en ti mismo.
Analiza la imagen que quieres transmitir y elige, en función de ella, los
elementos de tu aspecto personal por si en algún momento de la
entrevista lo necesitas.
Prepara tu curriculum, documentos acreditativos y referencias de
forma ordenada y limpia.
Sé puntual.
Debes considerar que el proceso de pasar por una entrevista, incluso
aunque no seas seleccionado, supone una experiencia positiva que te
aporta seguridad para afrontar nuevas entrevistas como situaciones más
conocidas.
¿Qué te pueden preguntar?
No dejes un momento para la improvisación. Durante la entrevista, te
preguntarán acerca de diversos ámbitos: procura reflexionar antes
pensando qué podrías contestar.
Personalidad: sobre ti mismo, anécdotas, valores, motivaciones e
influencias.
Formación: razones para la elección de tu itinerario de formación.
Trabajos anteriores, actividades, funciones, proyectos, compañeros.
Empleo: preferencias, relaciones en el trabajo, puntos fuertes y
débiles, objetivos.
Vida privada: familia, relaciones personales, tiempo libre, vacaciones,
hobbies.
Varias: incorporación al trabajo, opiniones, referencias.
Si quieres prepararte para una entrevista, prueba a contestar preguntas
como:
¿Por qué dejó su último trabajo?
¿Qué conoce sobre nuestra empresa?
Nombre dos de sus puntos fuertes y débiles.
¿Dónde se ve en cinco años?
¿Por qué debería contratarlo?
Describa un día habitual en su anterior trabajo.
¿Qué puede aportar a la empresa?
Las respuestas deben ser concisas y directas. Siempre que puedas,
utiliza ejemplos para ser más claro y trata de buscar la relación con
temas laborales.
Además de preparar las respuestas a las posibles preguntas, puedes
preparar preguntas para formular tú mismo acerca de:
Principales responsabilidades y funciones del puesto.
Desarrollo profesional, condiciones, incentivos.
Sobre tus futuros compañeros, jefes, subordinados.
¿Qué es lo que no se debe hacer en una entrevista?
Llegar tarde o demasiado pronto.
Tener el móvil encendido.
Enredarse en una discusión.
Sentarse en el borde de la silla.
Llevar la iniciativa: deja que sea el entrevistador el que dirija la
entrevista.
Responder de manera agresiva.
Evita características llamativas: cuida tu aspecto personal.
Comer chicle.
Mentir.
Durante la entrevista
Durante la entrevista tendrás que venderte a ti mismo y para esto habras
de saber de antemano cuáles son tus puntos fuertes y cuáles los débiles,
con la intención de compensarlos.
Es un momento decisivo para demostrar y convencer al seleccionador de
que eres el candidato ideal para cubrir el puesto de trabajo.
¿En qué consiste la entrevista de trabajo? Fases
La mayoría de las entrevistas siguen un esquema básico que puede
variar:
Saludo. Espera a que el entrevistador se dirija a ti. Sé cordial y
amable pero no tomes actitudes ni distantes ni familiares.
Charla introductoria. Se suele comenzar con un diálogo sobre temas
intrascendentes que sirven para romper el hielo. Relájate y contesta
de forma natural.
Conversación sobre el puesto. En esta parte, se afrontan las
cuestiones relativas al puesto, tareas y funciones, tus estudios y
formación, experiencias, motivaciones y tu disponibilidad (para viajar,
para trasladarte fuera de tu ciudad,..). Defiende tu candidatura de
forma positiva. Muestra cómo tu perfil se ajusta a las características
del puesto. Ten en cuenta que se transmitimos información a través
del eje corporal, el tono de voz, la sonrisa, la distancia y la posición de
brazos y piernas.
Despejar interrogantes. Es el momento de consultar cualquier duda
que tengas sobre la empresa, las condiciones de trabajo o el proceso
de selección. Da buena impresión la persona que se interesa y
pregunta por cuestiones específicas de la empresa o del puesto de
trabajo.
Despedida. Procura asegurarte el siguiente contacto dentro del
proceso. Muéstrate cordial con el entrevistador.