LAS BIBLIOTECAS POR Y PARA LA COMUNIDAD
La biblioteca tiene una fuerte trascendencia en la comunidad de la que
forma parte, puesto que en ella no solo se genera sino que se
aprehende conocimiento.
Esto a partir de los diversos materiales que conforman la colección en
cualquier tipo de soporte, aunado a las actividades en las que se origina
la interacción entre los usuarios, así como con los colaboradores y
personal de la misma; propiciando la formación de ciudadanía, la
formación de la identidad y por ende la participación ciudadana,
colaborando con ello al fortalecimiento de la sociedad.
“Los servicios han de ser accesibles a todos los miembros de la
comunidad, lo que supone edificios bien situados, buenas salas de
lectura y estudio, tecnologías adecuadas y un horario suficiente y
apropiado, Supone asimismo servicios de extensión para quienes
no puedan acudir a la biblioteca.”
En las bibliotecas públicas, que son de acceso a diferentes tipos de
usuarios, sin distinción, resulta mucho más notorio el papel que
desempeñan en el desarrollo de los individuos.
En sus instalaciones podemos encontrar, por un lado, niños disfrutando
de la narración de un cuento o realizando alguna tarea escolar, así como
personas de la tercera edad participando de algún taller de creatividad
o charla de orientación sobre temas de nutrición o salud.
De esta manera, se propicia el proceso de socialización e inclusión, por
medio del diálogo y el intercambio de ideas y/o experiencias; logrando
que la biblioteca se torne una institución por y para la comunidad,
convirtiéndose muchas veces en punto de reunión, donde podemos ver
a una familia compartir y disfrutar del placer de la lectura, la asistencia
a un taller o una partida de ajedrez, lo que permite estrechar vínculos y
proyectar la imagen de la biblioteca como un espacio dinámico:
“La biblioteca es un lugar de encuentro para quienes necesitan
estudiar o trabajar a solas, un lugar para pasar el tiempo sin otras
obligaciones, un lugar para ver a los amigos y un lugar donde las
familias pueden pasar tiempo juntas. La biblioteca ofrece a
personas de todas las edades la oportunidad de participar en
distintos actos gratuitos.” (Barbara J. Ford).
Las bibliotecas cumplen un rol elemental para el progreso y desarrollo
de la sociedad, el cual aun con el avance de la tecnología, continua
siendo vigente, ya que el hablar de bibliotecas no solo se hace
referencia al espacio físico en el que se encuentran sino al espacio
que ocupan dentro de la comunidad, y que las hace formar parte
de ella.
LAS BIBLIOTECAS CAMBIAN VIDAS
Las bibliotecas son esenciales para una sociedad democrática,
considerándolas no solo como centros de conocimiento, sino como
centros de cultura, educación y esparcimiento.
Todos los días, en innumerables comunidades de nuestro país y de todo
el mundo, niños, estudiantes y personas adultas utilizan las bibliotecas
para aprender, crecer y realizar sus sueños.
Además de acceder a una amplia gama de libros, computadoras y otros
recursos, los usuarios de las bibliotecas se benefician del conocimiento
y la orientación que les brindan los bibliotecarios y el personal de la
biblioteca a fin de ayudarlos a abrir la mente y descubrir nuevos
mundos.
“DECLARACIÓN POR EL DERECHO A LAS BIBLIOTECAS”,
1. LAS BIBLIOTECAS EMPODERAN AL INDIVIDUO.
Ya sea para desarrollar las destrezas que aseguren una
escolaridad exitosa, para buscar empleo o explorar opciones de
carreras, para tener un bebé o planificar su retiro, las personas de
todas las edades recurren a las bibliotecas para recibir instrucción
y apoyo y tener acceso a computadoras y otros recursos que los
ayudan a llevar una vida mejor.
2. LAS BIBLIOTECAS SUSTENTAN LA ALFABETIZACIÓN Y EL
APRENDIZAJE PERMANENTE.
Muchos niños y adultos aprenden a leer en las bibliotecas
escolares y públicas a través de la hora del cuento, de los
proyectos de investigación, las lecturas de verano, las tutorías y
de otras oportunidades. Otros acuden a la biblioteca para adquirir
las destrezas en tecnología de la información que les permitan
encontrar respuesta a sus preguntas, descubrir nuevos intereses
y compartir sus ideas con otros.
3. LAS BIBLIOTECAS FORTALECEN LAS FAMILIAS.
Las familias encuentran un espacio que ofrece comodidad y
acogedor y una gran variedad de recursos para aprender, crecer
y jugar juntos.
4. LAS BIBLIOTECAS SON EL GRAN NIVELADOR.
Las bibliotecas prestan servicios a personas de toda edad, etnia
o condición física, y de cualquier nivel de educación o de ingreso.
Muchas personas encuentran en las bibliotecas recursos que de
otro modo no podrían pagar y que necesitan para poder vivir
mejor, aprender, trabajar y administrarse.
5. LAS BIBLIOTECAS CONSTRUYEN COMUNIDADES.
Las bibliotecas acercan a la gente, tanto en persona como en
línea, y favorecen las experiencias de intercambio y de
aprendizaje y ayuda mutuos. Las bibliotecas brindan apoyo a las
personas de la tercera edad, a los inmigrantes y otras personas
con necesidades especiales.
6. LAS BIBLIOTECAS PROTEGEN NUESTRO DERECHO AL
CONOCIMIENTO.
Nuestro derecho a leer, a buscar información y a hablar libremente
no debe darse por hecho. Las bibliotecas y los bibliotecarios
defienden activamente esta libertad esencial garantizada por la
Primera Enmienda.
7. LAS BIBLIOTECAS FORTALECEN NUESTRO PAÍS.
La salud de la economía y el éxito de la gestión de gobierno de
nuestra nación dependen de personas alfabetizadas e
informadas. Las bibliotecas académicas, escolares, públicas y
especializadas sostienen este derecho fundamental.
8. LAS BIBLIOTECAS FOMENTAN LA INVESTIGACIÓN Y EL
APRENDIZAJE.
El conocimiento se nutre del conocimiento. Ya sea que se trate de
hacer una tarea escolar, de buscar la cura para el cáncer, obtener
un título académico, o desarrollar un motor con un uso de
combustible más eficiente, los académicos e investigadores de
todas las edades dependen del conocimiento y las competencias
y pericia profesional que los bibliotecarios y las bibliotecas
ofrecen.
9. LAS BIBLIOTECAS NOS AYUDAN A ENTENDERNOS MEJOR
LOS UNOS A LOS OTROS.
Personas de lo más diverso se encuentran en las bibliotecas para
debatir asuntos de interés común. Las bibliotecas ofrecen
programas, colecciones de préstamo y espacios de encuentro
para ayudarnos a compartir y a aprender de nuestras diferencias.
10. LAS BIBLIOTECAS PRESERVAN EL PATRIMONIO
CULTURAL DE NUESTRO PAÍS.
El pasado es clave para nuestro futuro. Las bibliotecas recopilan,
digitalizan y preservan documentos históricos originales y únicos
que nos ayudan a entender mejor nuestro pasado, presente y
futuro.
LA BIBLIOTECA PÚBLICA COMO ESPACIO DE INTEGRACIÓN
CIUDADANA
La biblioteca pública es un espacio que durante largo tiempo ha
desempeñado un importante papel en la vida y la cultura públicas de
México.
Las bibliotecas públicas son espacios públicos de carácter comunitario,
que nos pertenecen a todos y a nadie en particular.
La biblioteca tiene una fuerte trascendencia en la comunidad de la que
forma parte, puesto que en ella no solo se genera sino que se
aprehende conocimiento. Esto a partir de los diversos materiales que
conforman las colecciones que alberga en cualquier tipo de soporte,
aunado a las actividades en las que se origina la interacción entre los
usuarios, así como con los colaboradores y personal de la misma;
propiciando la formación de ciudadanía, la formación de la
identidad y por ende la participación ciudadana, colaborando con
ello al fortalecimiento de la comunidad.
Las bibliotecas públicas:
- Forman parte de la red de asociaciones que conforman la
sociedad civil, muchas de las cuales son de naturaleza informal, y
que contribuyen a generar capital social y acogen a todo el mundo.
- Tienen una misión cultural vital para el bienestar colectivo.
En los últimos tiempos han surgido nuevas e interesantes ideas acerca
de la función que puede desempeñar la biblioteca pública en su
comunidad, así como toda una serie de propuestas innovadoras y
creativas, elaboradas por los bibliotecarios en estrecha colaboración
con las comunidades a las que sirven.
La nueva biblioteca no es ya un mero depósito pasivo de libros e
información, ni un puesto de avanzada cultural, sino una parte
activa y sensible de la comunidad y un agente de cambio.
Actualmente, el personal de las bibliotecas públicas tiene a su
disposición nuevos modos de relacionar a los vecinos, reavivar el
compromiso social, impulsar la participación ciudadana y fomentar un
mayor grado de intervención en los procesos de decisión y solución de
los problemas de la comunidad.
Los espacios cívicos y las comunidades fuertes
El deterioro de la vida comunitaria en el mundo moderno ha sido objeto
de muchos estudios. Una crítica que suele hacerse a la forma de vida
contemporánea es que carece de vida pública, debido en parte a la
falta de espacio público suficiente. Hay quien cree que la necesidad
de recuperar a las comunidades de una privacidad indebida es
parte de la lucha por la democracia.
Las pautas de vida y de trabajo aumentan el aislamiento y favorecen la
alienación social. La pérdida del contacto físico y visual entre las
personas reduce su capacidad de respetar las diferencias o de
mantener la empatía para el bien común.
Aquello que es cívico resulta edificante y digno de verse y oírse en
público, además de ser algo de lo que podemos sentirnos orgullosos de
dejar para las generaciones futuras. Ser cívico significa mantener el
máximo grado de tolerancia y respeto a las creencias y señas de
identidad de los demás.
El edificio público despierta admiración y constituye un aspecto
importante de su comunidad, ya que se convierte en un escenario
fundamental para el ciudadano en el gran juego de las fuerzas
sociopolíticas. Representa el pluralismo de actitudes, ideas y otras
características humanas inherentes a la sociedad, al tiempo que
fomenta la convergencia de puntos de vista. Refleja aspectos variables
de la sociedad y sin embargo ofrece a sus miembros un símbolo
permanente de algo común a todos ellos.
Estos espacios son ideales para llevar a cabo prácticas y ritos
colectivos, si bien ello es compatible con su uso y disfrute individual. Se
trata de un intento de abordar cuestiones de igualdad social y de prestar
servicios suficientes a poblaciones heterogéneas. La experiencia
demuestra que los edificios y conjuntos arquitectónicos pueden
devolver cualidades cívicas a las ciudades.
Las comunidades fuertes necesitan escenarios neutrales ajenos al
trabajo y al hogar, donde sus miembros puedan pasar tiempo juntos y
donde personas de distinta condición puedan reunirse y conocerse.
En la búsqueda del sentimiento comunitario, hacen falta espacios
públicos de encuentro donde sea posible celebrar actos improvisados y
desarrollar la vida pública de la comunidad de manera informal.
Espacios neutrales es una denominación genérica para una gran
variedad de espacios públicos que acogen a todo tipo de personas en
encuentros periódicos, voluntarios, informales y gratamente esperados,
fuera de los ámbitos del hogar y del trabajo.
Estos espacios son lugares donde la gente puede reunirse, donde
pueden ir y venir a su antojo, sin que nadie tenga que hacer el papel de
anfitrión, y donde todos se sienten cómodos y a gusto. La actividad que
sustenta estos espacios suele ser la conversación.
Los espacios neutrales acogen a poblaciones diversas, donde se
desarrollan conversaciones impredecibles y donde surge la novedad,
fruto de la capacidad creativa agregada del colectivo. Las afinidades
que se derivan de estas asociaciones casuales e informales contribuyen
a crear comunidades fuertes.
Las bibliotecas son lugares que encarnan la educación, la cultura y otros
importantes valores seculares y manifestaciones del bien común, y la
necesidad de este tipo de espacios nace de la propia naturaleza
humana.
Las distintas definiciones que de la biblioteca pública hacen sus
usuarios revelan el valor que tiene esta institución para la comunidad a
la que sirve.
La biblioteca, en tanto que componente físico, puede constituir un
motivo de orgullo.
La biblioteca puede ser un componente organizativo que ofrece
espacios de reunión y comunicación para la comunidad. También puede
ser un componente social que ayuda a los miembros de la comunidad
a conocerse y ofrece oportunidades de desempeñar papeles
significativos.
La biblioteca puede favorecer el compromiso emocional, al
constituirse en símbolo de la comunidad.
La biblioteca pública es un patrimonio de la comunidad a la que
sirve, pues apoya y estimula la formación permanente, además de
proporcionar un acceso igualitario a la información. Aparte de su función
vital de atención a las personas, la biblioteca es un instrumento de
su comunidad.
La biblioteca pública es un recurso para atender a las prioridades de la
comunidad, como el desarrollo económico, la revitalización de los
barrios, la participación ciudadana, la formación permanente y la
integración de los inmigrantes recién llegados.
La biblioteca es un recurso comunitario de gran valor que sirve de apoyo
a los planes e iniciativas de los ciudadanos. En una biblioteca pública
hacen falta distintos espacios, incluidos los lugares de silencio.
Las bibliotecas reconocen esta diversidad de necesidades e incorporan
cafeterías, librerías, cine clubes y otros servicios para ofrecer varias
opciones a los usuarios, así como áreas de juventud destinadas a este
grupo de usuarios en particular.
Los términos comunidad y espacio público no son siempre sinónimos,
ya que el primero implica una cierta selección, mientras el segundo
comprende a todo el mundo. Aunque en muchas transacciones sociales
y comerciales ya no es necesario establecer asociaciones físicas, esto
es algo que hoy en día se hace por puro placer.
Tenemos que imaginar comunidades receptivas al pluralismo y a
distintas posibilidades. Una buena arquitectura crea espacio social y
ofrece soluciones a las necesidades de la comunidad, poniendo a su
disposición espacios y servicios bien diseñados. Forma parte de una
red mucho mayor de instalaciones de la comunidad.
Las bibliotecas, los parques y las escuelas se crearon como
instituciones públicas de acceso libre para todo el mundo. Junto a los
espacios privados, constituyen un espacio público sin interés comercial
para el intercambio de ideas, una oportunidad para que los vecinos se
conozcan o sencillamente un lugar tranquilo que explorar.
Las instituciones de patrimonio cultural promueven el sentimiento
de identidad que se ha dado en llamar la comunidad imaginada. El
sentimiento de comunidad imaginada reviste especial importancia en
territorios de gran diversidad cultural. De este modo, la biblioteca
pública se convierte en un espacio público donde los extraños
pueden conocerse con tranquilidad, como ciudadanos que
comparten un sentimiento de comunidad.
La biblioteca es un lugar donde se puede pasar el tiempo sin ningún
motivo concreto ni expectativa alguna de participar en una transacción.
El ambiente de la biblioteca trasciende los límites entre la educación y
el ocio, entre la ilustración y el entretenimiento, entre el uso casual y el
uso específico, cosa que no hacen otras instituciones.
Las bibliotecas brindan la oportunidad de formar parte de una
interacción social de alcance, ya sea como observador o como
participante.
La biblioteca pública es un lugar de encuentro para quienes necesitan
estudiar o trabajar a solas, un lugar para pasar el tiempo sin otras
obligaciones, un lugar para ver a los amigos y un lugar donde las
familias pueden pasar tiempo juntas. La biblioteca ofrece a personas de
todas las edades la oportunidad de participar en distintos actos a título
gratuito.