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20921-Texto Completo 1 Mari Trini. La Niña Que Llegó A Ser Una Gran Cantante

Libro sobre la historia de Mari Trini

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MARI TRINI

La niña que llegó a ser


una gran cantante

La niña que llegó a ser una gran cantante


MARI TRINI
Marisa López Soria
Álvaro Peña Sáez
Pedro López Morales
MARI TRINI
La niña que llegó a ser
una gran cantante

Marisa López Soria, texto


Álvaro Peña Sáez, ilustraciones
Pedro López Morales, documentación y coordinación

Región de Murcia
Consejería de Educación y Cultura
Región de Murcia
Consejería de Educación y Cultura
Secretaría General

Edición no venal de 800 ejemplares (1ª ed.), diciembre 2021.


Diseñada y al cuidado de Pedro López Morales.
Versión electrónica disponible en: www.educarm.es/publicaciones

Con la colaboración de:


Paco Luis, Myriam y Gonzalo Pérez-Miravete Mille y Pascual del Riquelme,
hermanos de Mari Trini.

Agradecimientos:
Manuel Casquero Durán, Mayte Caro Valverde, Pedro Marcos López y Andrés Palanca García.

© Texto: Marisa López Soria


© Ilustraciones: Álvaro Peña Sáez
© Documentación y coordinación: Pedro López Morales

© De esta edición: Consejería de Educación y Cultura.


Secretaría General. Servicio de Publicaciones y Estadística

D.L.: MU 1.301-2021
Preimpresión e impresión: Pictocoop
“Amores se van marchando como las
olas del mar.
Amores los tienen todos, pero ¿quién
los sabe cuidar?
El amor es una barca con dos remos
en el mar.
Un remo aprietan mis manos, el otro
lo mueve el azar...”
Presentación

Me complace enormemente presentar a la comunidad educativa un nuevo


título de la colección editorial Llegó a ser, que esta Consejería de Educación y
Cultura está ofreciendo al público escolar, como recurso educativo que contribu-
ya al conocimiento de nuestra identidad regional, las semblanzas de personajes
relevantes de la Región de Murcia, a través de imágenes y textos didácticos muy
cuidados. Así, contamos ya con las publicaciones que dan a conocer las figuras
del escultor Francisco Salzillo, del ministro Floridablanca, de la escritora Carmen
Conde, del pintor Ramón Gaya y del actor Francisco Rabal.

E n esta ocasión, con el libro Mari Trini, la niña que llegó a ser una gran
cantante, hemos abordado la figura de una murciana universal, la cantaautora
Mari Trini, cuya voz ha deleitado, desde finales de los años 60 del s. XX, a millones
de personas de todo el mundo. No en balde es una de las privilegiadas estrellas
de la canción española que cuenta con más de diez millones de discos vendidos a
lo largo de su trayectoria profesional. Sus canciones, escritas por ella misma, son
verdaderos textos poéticos; su música, compuesta la mayor parte de ocasiones
en solitario, está situada en la cima del pop español; su voz, potente y cristalina
a la vez, personalísima, la han hecho merecedora de enorme popularidad y de
las mayores distinciones y homenajes, como el Disco Multiplatino de la Sociedad
General de Autores Españoles, concedido en 2005.

Nuestra cantante ha sido honrada por el Gobierno Regional con la Medalla


de Oro de la Región de Murcia en 2015 y, anteriormente, con el premio “Lu-
cha por la igualdad” de 2008. El Ayuntamiento de Murcia, su ciudad natal, la ha
nombrado Hija Predilecta en 2019. Merecidos honores a los que la Consejería de
Educación y Cultura que represento, se suma con esta publicación que garantiza,
a la generación de escolares actual y sucesivas, el conocimiento de la estrella de
la canción que, como en el título de una de sus conocidas composiciones, nos ha
“caído” en el jardín de la Región de Murcia.

María Isabel Campuzano Martínez
Consejera de Educación y Cultura
MT / 7
Mari Trini fue bautizada el 20 de julio de 1946 en la parroquia de San Lorenzo
de Murcia, siendo sacerdote D. Manuel Nadal. La cantautora nació en el antiguo
número 5, de la misma calle donde se encuentra la Iglesia, en Alejandro Séiquer.
MT / 9

La llave de acceso al desván se desliza en la cerradura sin esfuerzo. La puerta es


de metal, distinta, sin la nobleza de otras de la casa.
Myriam y Gonzalo entran en el espacio a oscuras con cierta solemnidad, indeci-
sos.

La mujer es la primera en avanzar y decidirse a abrir las dos ventanas que dan al
patio interior. El día es plomizo y gris pero la luz de la tarde ilumina la estancia. Es
la guardilla que reconoce amplia y de techos altos, el refugio de enseres velados
por plásticos bajo los que se adivinan muebles apilados, algunos cuadros, objetos
y lámparas entelados junto a todo tipo de embalajes y bártulos, algunos sobresa-
liendo de sus contenedores y cajas de cartón.

¿Dónde estará lo suyo? Gonzalo echa una ojeada en torno y se aproxima a des-
velar un primer envoltorio.
—Eh, Myriam, mira este espejo. Es de “Ocho Casas”, la finca de Singla en Carava-
ca. Está fatal, el vidrio tiene un revestimiento que… Pero siempre me gustó este
modelo tan rococó, ¿sabes qué?, tal vez me lo lleve a casa e intente…
10 / MT

—Déjate la decoración, Gonza, eso lo vemos luego. Ahora mira estas cajas, son
las suyas. Lo pone aquí: Mary. A ver si encontramos lo que…
El hermano se aleja del deslucido cristal y, vuelto a lo que les ha traído, se dirige
a uno de los cartones e intenta eliminar el precinto que lo sella.
El adhesivo gime al ser retirado.
—Es como si se quejara -dice la hermana-. ¿Te puedes creer que tengo la sen-
sación de que ella anda por aquí y no quiere vernos metiendo las narices en sus
cosas?
—No te extrañe. Por aquí debe andar en espíritu… Conque hermanica, –Gonzalo
dirige su voz y su mirada al vacío, a lo alto–: respetamos tu intimidad, pero ahora
necesitamos tus cosas. Murcia y su gente nos las han pedido, ellos no te olvidan.
¡Eres todo un referente como mujer y como cantante!

—Pero Gonzalo –advierte la mujer–, ¿estás hablándole a Mary? Por favor, no


desvaríes.
—Estoy explicándole qué hacemos aquí, revolviendo en lo suyo. Para que no se
moleste, ¿te parece? –sonríe el hermano con cierto pudor–. Tiene que saber que
además de haber sido distinguida con la Medalla de Oro de la Región de Murcia
en 2015, ser nombrada Hija Predilecta de la Ciudad de Murcia en 2018, y que,
en el Día Europeo de la Música de 2010, el Museo Ramón Gaya hizo sonar su voz
todo el día, sus paisanos se niegan a olvidarla. ¡Eso es genial y le encantaría!
—Ya lo creo. La intromisión es por buena causa –Myriam imita a Gonzalo y se diri-
ge también al aire–. Al fin y al cabo, Mary, se trata de mantener viva tu memoria.
—¡Pues claro! Por siempre Mari Trini. ¿Verdad, Myriam? ¿A que no podemos
olvidarla?
MT / 11

Los hermanos charlan mientras se afanan en desembalar el interior de un arcón


oculto tras una gruesa cubierta huertana.
—Olvidarla…, qué cosas dices… –la hermana parece ahora prendida de los obje-
tos que va descubriendo.
—Eh, Gonza, miraaa… ¡Son cosas de la casa de Singla! ¡Ay, Singla¡, ¡qué estupen-
dos veranos! Esa libertad del campo, los paseos en burro, y el canto de las chicha-
rras…, cúantos recuerdos de infancia. ¿Ves, Gonza? Tampoco allí la olvidan, ahí
tiene ella calle con su nombre: “A la cantante Mari Trini”.
Ambos, al rescate, van abriendo cartones rotulados con el nombre artístico de la
hermana mayor: Mari Trini.
Ha sido Gonzalo el que recobra una caja repleta de carpetas y de lo que, a bote
pronto, se les antoja a ambos papeleo formal: escrituras, cuadernos, documen-
tos, algunos elepés, letras de canciones manuscritas, cartas de remitentes desco-
nocidos o familiares…

Los hermanos de Mari Trini, Myriam y Gonzalo, se dedican una tarde a buscar entre
grandes cajas, maletas, archivadores… donde había fotos y cartas y premios… que
la cantante y compositora guardaba meticulosamente desde hace décadas.
Myriam y Gonzalo removieron las cajas de las estanterías y, a su vez, también
se removieron los recuerdos y las emociones que les traían a la memoria a
su hermana..., en aquella buhardilla convertida en un gran baúl de tesoros.
Mari Trini montada en burro, junto a su padre Gonzalo. La familia de la cantante tenía
un caserón en la finca “Ocho casas”, en Singla, próxima a Caravaca de la Cruz; tal vez
por ello, casi siempre se escribe que nació en esta ciudad de la Región de Murcia.
MT / 15

La curiosidad de los hermanos no se detiene ante la enorme cantidad de pliegos


depositados. Es Myriam la que, advertida, trapo del polvo en mano, va repasando
superficies con el paño, al tiempo que intenta reconocer lo que Gonzalo le mues-
tra mientras desembala.
—Andaaaa –tantea él–, es el juego de té de porcelana que Mary trajo de sus pri-
meros años en París para la tata Teodora. Qué buena era, la queríamos todos…

—Ay, París, París, ¡si nuestra madre se entera de cómo disfrutaba Mary cantando
en cafés y en boîtes, le da un síncope!
—Pues ya lo creo que se enteró. ¡La descendiente por línea directa del imagine-
ro Francisco Salzillo! ¡La biznieta del octavo marqués de Peñacerrada! ¡La hija de
doña María Mille Campos, duquesa viuda de La Torre! ¡La ahijada y sobrina de
doña Trinidad Pérez-Miravete Pascual del Riquelme, vizcondesa viuda de la Ribera
de Adaja! Verdaderamente esa vida bohemia de Mary la inquietaba. ¿Te acuerdas?
—Cómo no. ¡Artista su hija María de la Trinidad...! Nombre de tradición, por cier-
to, para todas las primeras hijas de la familia –recuerda Myriam.
—Pero nuestra Mary, ay, siempre quiso ser cantautora –afirma Gonzalo–. ¡Qué
orgullo de hermana, Mari Trini! Primero por su elección de forma de vida, con ese
carácter tan valiente y, luego, por su arte.

—¿Puedes creerte que mis hijos escuchan todavía hoy sus canciones con total
fervor? Y a mí, qué te voy a decir, me estremecen esas letras donde ella se retrata
y retrata el mundo…
—Yo la añoro cada día más. Tú lo sabes, Myriam, ella era mi ídolo, quería imitarla,
vivir como ella y romper moldes –al menor de los hermanos le brillan los ojos–-.
Era tan resuelta... ¡Y alcanzó su sueño!
16 / MT

—En realidad, de los cuatro hermanos, vosotros dos sois los más parecidos, además
tú eras su favorito, se os veía muy cómplices. Fue por ti que regresó a vivir a Murcia.
—¡La admiraba! Entendía su afán. Éramos buenos amigos.

Myriam adopta un aire melancólico, parece perderse entre recuerdos:


—Ya ves, tan sensible como era y, al tiempo, tan rebelde y guerrillera. En cambio, yo,
qué débil, tal vez más acomodadiza y complaciente, como nuestro hermano Paco Luis.
—Nuestra Mary era mucha Mari Trini, solo tienes que ver las letras de sus cancio-
nes “Voy a luchar. Voy a volverme más pequeña hasta triunfar”.
—Siempre en petición de derechos. A veces me lo pregunto, ¿de quién heredaría
esa forma levantisca?
—Fíjate que yo creo que esa fuerza, su revolución interior, el nervio y la marca de
lo genial son manifestación del otro ascendiente, el famoso Salzillo.
—¿Por qué no? Ese es un sello ilustre de nuestra familia.

—O puede que el poderío arranque de la enfermedad que la recluyó en casa


desde los 6 a los 14 años. Menudo tormento. Recuerdo una foto suya en cama,
leyendo y con la guitarra a su lado. Ahí comenzó su vocación… A ver si encontra-
mos esas fotografías entre los álbumes…, deben andar por aquí.
Mientras dice, Gonzalo recupera un cartel de la cantante, un poliespan a tamaño
natural con Mari Trini en todo su esplendor.
—Mira, Miriam, qué preciosa está aquí. Es la portada del disco Amores.
—Brutal y cósmica, que diría mi hijo –Myriam se recrea en la imagen de la can-
tante–. ¿Sabes que este disco, Amores, está entre los diez mejores long plays de
nuestra historia de la música? Guapísima, con sus ojos azules desafiando al infinito,
El ama de cría, Teodora, aparece en esta imagen con Mari Trini, Myriam y
Paco Luis en brazos. Se encuentran pasando una agradable mañana en las
inmediaciones de la finca “Las Almenas”, en El Moral, Caravaca de la Cruz.
Los cuatro hermanos, Mari Trini, Myriam, Paco Luis y Gonzalo
afinando las guitarras en la terraza de la casa familiar, situada
en el número 126 de la madrileña calle Claudio Coello.
20 / MT

guitarra al hombro… -su expresión ahora se vuelve taciturna–: A nuestra madre, en


cambio, le atormentaba, como mujer de su época; a ella le hubiera gustado tener
en casa dos princesas. Y mira por dónde una le salió combativa y con ganas de volar.

—Pero estarás de acuerdo conmigo –se arrebata Gonzalo–, Mary resultó ser la
más auténtica de las princesas. Una princesa moderna y actual, remangada para
subirse a los árboles, una princesa que trabajaba para ganarse la vida, una prin-
cesa libre, diferente hasta por sus gustos, ¡conducir coches de carrera!
—¡De fórmula 1!
—Era fantástica. No necesitó que nadie la mantuviera, se bastaba a sí misma.
Ese título de señorita bien educada para casarse no le iba en absoluto. Libertad e
independencia eran su máxima.

La conversación es tan intensa que las cajas abiertas ante ellos han pasado a se-
gundo plano en la tarea de búsqueda, aunque Myriam ha dispuesto ante ellos, en
el suelo, tres cuadernos de distinto estado y tamaño recién aparecidos.
Cuadernos. La intimidad de un cuaderno.
Ambos se miran sin atreverse a romper el secreto que ocultan.
Saben que el primero de ellos es un diario. La letra de la cubierta pertenece a una
Mary joven, tal vez adolescente.
Tácitamente, los hermanos dejan a un lado el contenido de las libretas.

Es Gonzalo el que se dirige hacia lo que, próximo a la pared del fondo, ha llamado
su atención, un enorme envoltorio de papel de estraza en posición vertical, tam-
bién con el nombre marcado en rojo de la hermana cantante, Mari Trini.
MT / 21

Miriam, a la espera, ha buscado apoyo en una suerte de cojín mientras repasa,


con un trapo y mecánica insistencia, el exterior de los cuadernos. Lo mismo hace
con algunos objetos, como la pequeña escultura liberada de una de las cajas
que representa a una mujer. Lleva grabada la fecha del último acto público de la
cantante.
—Eh, menudo encuentro –eleva en su mano la figura para mostrarla al hermano,
que en el otro extremo del desván, asiente–. ¿Te acuerdas? Es obra del escultor
Mariano González Beltrán.

Los escolares de los años setenta y ochenta, veían actuar a Mari


Trini en aquellos antiguos televisores con imagen en blanco
y negro. El 14 de noviembre de 1970, Televisión Española,
emitió el programa “Luces en la noche”, dedicado a Mari Trini.
22 / MT

El 8 de marzo de 2008, Día de la Mujer Trabajadora, Mari Trini recibió el premio


“Lucha por la Igualdad”, concedido por la Comunidad Autónoma de la Región de
Murcia, “por retratar a través de sus melodías las carencias, problemas y des-
igualdades de la mujer”.
—Qué fecha tan emotiva –Gonzalo evoca plenamente a la cantante–. Ese día se la
señaló como símbolo y ejemplo de mujer. Me atrevería a decir que para ella fue
algo muy muy grande, ¡el reconocimiento de la gente de su tierra!
—Llevas razón. Pasó su vida defendiendo una forma de vivir y luchó para no ser
juzgada por los prejuicios de la sociedad de entonces. Para ella, ese 8 de marzo,
resultó inolvidable. ¿Te acuerdas de aquella foto en la que besa la estatuilla?
—Desprende felicidad y emoción. Para Mary fue más importante y trascendente
que otros reconocimientos, más incluso que el disco de Multidiamante.
—Ah, eso fue unos años antes, en 2005 por esos más de diez millones de discos
vendidos… Y aún hubo otro premio fundamental en su vida, el de sus compañe-
ros de la Sociedad General de Autores Españoles poniendo en valor su carrera.

—Era tan rompedora. Fíjate en la letra de YO NO SOY ESA. Ahora lo vemos de otro
modo pero, entonces, esa canción era un desafío, un desacato a la autoridad del
novio, del marido, del macho... Era un canto de rebeldía frente a la mujer modosa
y obediente supeditada al hombre. Una forma de decirle al mundo que también
sola se puede.
—Para colmo, esa letra rebate coplas donde la mujer aparece como un objeto. La
que fuera ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, la puso de ejemplo en un
artículo aparecido en 2015 en El Periódico de Catalunya.
—¡Sííí! Por eso la entrega del 8 de marzo para ella fue su gran premio, la feliz jus-
tificación de la elección de una forma de vida.
MT / 23

—¡Cuánto convencionalismo! –Myriam, todavía estatuilla en mano, vuelve su


rostro hacia Gonzalo–. Es el mundo de lo aparente, hermano.
—Por eso la canción “Yo no soy esa” es la pretensión de un alma libre, de una
poeta emancipada, dueña y señora de su vida. Su propia vida, su obra, son himno
a la igualdad de género, como se llama ahora.

Una imagen de Mari Trini adolescente. Siempre fue cómplice y


estuvo muy bien atendida por los consejos y el cariño ofrecidos
por su tía-madrina, María Trinidad, vizcondesa de la Ribera de
Adaja. Ella se llamaba Mari Trini en honor de su tía-madrina.
Mari Trini componía y escribía sus propias canciones, las que después interpretaba
en los escenarios. Llegó a escribir más de trescientos temas y dos libros de poesía
que aún se encuentran inéditos. Era una enamorada de las guitarras.
MT / 25

—“Yo no soy esa”, la canción, estaba dentro de su elepé Escúchame, ¿verdad?


—Sí, fue el siguiente al de Amores. Dos bombazos de discos, ¡y de éxitos!

Al fondo del desván, Gonzalo sigue descubriendo paneles de Mari Trini a tamaño
natural, y figuras ofrecidas a la cantante en metal o terracota, en un repaso por men-
ciones, referencias y carteles de la artista. El hombre parece perdido en evocaciones:
—Pena que no pudiera cumplir su sueño de cantar en concierto acústico como
despedida de su carrera artística en el Teatro Romea…
Myriam asiente pesarosa y oprime en sus manos una de las libretas que parece
reutilizada. Asuntos del debe y el haber de características rayas sobre las que
cimbrea la letra de una adolescente: Mi diario.
—Es su letra, Gonzalo. La conozco muy bien de cuando estaba en Londres o en
París y nos escribía, me leía sus cartas mil veces…
Los hermanos acarician las tapas de los cuadernos, sin decidirse.
—Qué curiosidad. ¿Les echamos un vistazo?
—Ays, créete que estoy nerviosa… Empieza tú que yo ni me atrevo.
Madrid, 6 de enero, Día de Reyes
Querido diario:
Aquí me ves a mí que nunca pensé que escribiría un diario. ¡Un diario!
Menuda cursilería. Pero ese libro con la biografía de la pintora Frida
Khalo me ha dejado tan turulata que necesitaba gritar: ¡Basta ya de
quejarme de un riñón maltrecho que me ata a la cama!
No, no quiero olvidar lo que siento y he aprendido leyendo la vida de
esa pintora. Qué alegría en sus cuadros, qué colores, flores y regocijo
hasta con la muerte. Sí, yo quiero dejar por escrito que hoy, aquí, este
26 / MT

día, se acabó lo de compadecerme, se acabaron las quejas. Hoy co-


mienzo este diario para prometerme ser fuerte y valiente.
Frida Khalo, su vida, este libro que acabo de leer, también es mi vida
de dolor, de operaciones, de soledad, pero también me ayudará a ser
como ella, maravillosa, el mundo por montera con su bigote y sus cejas
enormes. Ella mi meta, mi heroína, mi talismán.
Soy Frida Kahlo, mejor dicho, soy Mary, pero seré Mari Trini, sin miedo
al dolor. ¿Cómo no aprender de ella? Su enfermedad debió ser terrible
y aunque le asoma tristeza en la mirada, es toda impulso y superación.
Ella mi igual. El dolor de estar apartadas del mundo, atadas, sujetas,
nos une en cuerpo y alma para siempre. Gracias Frida.
A Frida le dieron pinceles. A mí, mi madrina me ha dado la vida trayén-
dome una guitarra, conque juro solemnemente que estudiaré música,
ensayaré sin tregua porque ya sé qué quiero y quién soy: ¡Soy Mari Trini!
Hoy, querido diario, una promesa: llegaré a ser una famosa cantante.
Firmado, yo, Mari Trini.

Lo leído turba profundamente a los hermanos.


Gonzalo ahora recuerda muy bien cuando el periodista Manuel Román dijo de
ella que era “un ejemplo significativo de discreción y sencillez, pese a su árbol
genealógico”.
—Menudo despliegue de principios para una chiquilla. No tenía ni idea de que
esa pintora, Frida, hubiera sido tan decisiva para ella...
—Ni yo. Cierto que Frida Khalo estuvo atada a corsés metálicos gran parte de su
vida y sufrió varias operaciones por sus problemas de espalda. Y nuestra Mary
MT / 27

también pasó lo suyo… La lectura fue su gran vía de escape, leía muchísimo. La
recuerdo también con otro libro que la atrapó, El diario de Anna Frank.
—¡Fíjate! No es casualidad su elepé, Diario de una mujer. Esas lecturas formaron
su carácter y la ayudaron a hacer frente, no solo a la enfermedad, sino también
a la vida.
—Y, si lo piensas, me pregunto si México y Frida serían la causa, años después,
de ese álbum homenaje a México: Mari Trini Interpreta Grandes Autores Mexica-
nos…, eran boleros, ella de las rancheras hizo baladas, a su estilo.

La cantautora murciana conocío en 1980 a Pedro López Morales, coordinador de


este libro-cuento y cuya amistad duró tres décadas. Pasaban horas al teléfono
contándose confidencias y pidiéndose consejos mutuamente.
28 / MT

—¡Puede ser! Ahí están “Contigo aprendí”, “Échame a mí la culpa”, “Fallaste co-
razón”, “Cuando vuelva a tu lado” o “La media vuelta”...

Gonzalo y Myriam sentados en el suelo, cara a cara, charlan. Están rodeados de


papeles, libros, cuadernos y un sinfín de objetos, algunos todavía sin desembalar.
La conversación les tiene absortos.

El cineasta Nicholas Ray, descubrió a Mari Trini, a finales de los años sesenta, en el pub
“Nika´s” de Madrid, y rápidamente convenció a sus padres para que se marchara a
Londres, y poder conocer el tipo de música que allí se hacía. Llegó a colaborar en la BBC.
MT / 29

—¡Solo tenía 16 años cuando ese célebre director de cine, Nicholas Ray, se fijó
en ella! Recuerdo que vivíamos ya en Madrid… Era tan bonita, y con esa voz...
Cuando la escuchó este señor tan importante, no dudó en representarla y llevarla
a Londres, ¡incluso la preparó para hacer una película! Por cierto, que más tarde,
en Francia, intervino en una y aparece en escena cantando con su guitarra…
—¿Cómo podría? Por esos mundos, en plena adolescencia, ¡y actuando en la
BBC!

—Pero, sin embargo, Londres no la atrapó, demasiado pop, no era lo suyo…,


aunque menuda experiencia tratar a esos personajes del cine y la música. ¿Te
acuerdas de lo que contaba de Peter Ustinov, Roman Polanski, Paul MacCartney
o Marlene Dietrich?
—Fascinada quedó por París. Ahí sí encontró hueco con la canción melódica. Gra-
bó sus primeras canciones en francés, ¡admiraba tanto a Jacques Brel y Edith
Piaf! El mismo Brel dijo que en la voz de Mari Trini Ne me quitte pas era la mejor
versión que se había hecho nunca. ¡Qué preciosa interpretación del tema!
—Ella contaba de sus encuentros con existencialistas y la bohemia parisina…
Pero, me creo que también se debió sentir muy sola allí, yo me alegré muchísimo
de que se instalara en España a la muerte de nuestro padre.
Myriam busca en el bolsillo de su chaqueta y saca un paquetito de pañuelos de
papel.
— Dame uno, anda, lo voy a necesitar si seguimos así. Por cierto, ¿te atreves con
alguna página más de ese diario?
30 / MT

15 de marzo

No puede ser esto que me quieren hacer ver.


El mundo no es solo este pequeño espacio que me rodea. El mundo
es amplio y ajeno, eso dicen, y yo deseo conocer qué hay más allá.
Hola, mundo, soy Mary y te imagino y te sé incomparable, lleno de
razas, de gustos diversos, de creencias distintas, lleno de cosas por
descubrir. Tú me inspiras, mundo. Tú y la gente. Me miro y te miro
y me sé plena de emociones, estoy, soy de canciones por escribir y
cantar.
Perdonadme, pero no. Yo soy de fuego, y vosotros no podréis apa-
gar mis sueños.
Para mí no es esta vida plácida, cómoda y confortable que pre-
tendéis, pero habéis de saber que, aunque no me entendáis, sois
grandes e importantes en mi vida.
Tal vez, un día, yo podré ser una alegría y un orgullo para la fa-
milia.

27 de marzo

¿Quién lo diría? Solo yo lo sospechaba: tengo colores.


Hermosos tonos y colores en la voz.
Me lo ha dicho ese señor importante que me escuchaba cantar.
¿Se pueden tener colores en la voz?
Y si él lo dice que es un hombre de mundo será cierto. Nicholas Ray
se llama. A él le ha gustado mi color de voz, eso ha dicho.
A Mari Trini jamás le ataban los chalets y los lugares. En una época de su vida,
tuvo una casa antigua restaurada al borde de las playas de Ibiza. Y allí compuso
algunos de sus temas más sensuales, a la luz de las velas y al susurro del mar.
Mari Trini junto a la foto de boda de sus padres: el abogado Gonzalo Pérez-Miravete
y Pascual del Riquelme y su esposa María Mille Campos. La cantante fue bisnieta
del VIII Marqués de Peñacerrada y Beniel descendiente directa de Francisco Salzillo.
MT / 33

Por eso, amigo, querido diario, hoy por primera vez estoy alegre como unas cas-
tañuelas, alguien me ha visto y me ha reconocido. Confían en mí, en mi voz. Tenía
que contártelo a ti, querido diario, mi fiel y silencioso amigo.
Este señor importante ha dicho que yo valgo, que yo puedo, que si yo quiero, que
si yo quisiera... Qué contenta estoy, no puedo estarlo más.
Querido diario, él es un señor famosísimo, trabaja en el cine de Hollywood, Nicho-
las Ray. Estaba yo cantando en el bar de siempre y…
Ha sucedido.
Vendrá mañana a hablar con mis padres. Dice que quiere ser mi representante
artístico. Me ve futuro en la canción y como compositora. ¿Que soy joven? Tengo
que convencerles, él tiene que convencerles, decirles que soy una mujer, que con
16 años ya no soy una niña…
Mañana. Mañana todo, querido diario. A Inglaterra, a Londres, a la capital de la
música. ¿Te imaginas? Donde los grandes músicos graban.
Hoy no podré dormir, lo sé. Es todo tan bonito que nadie, NADIE, tiene derecho a
cortar mis alas e impedirme que inicie el vuelo. Hoy ha nacido Mari Trini, autora
e intérprete de canciones sinceras y audaces.
Adiós a María Trinidad Pérez-Miravete Mille y Pascual del Riquelme.

Gonzalo detiene su lectura para posar su mirada en el rostro de Myriam.


El de la hermana es pura confusión, mientras el hombre alarga su ojeo por el
cuaderno. Sus páginas están llenas de tachaduras, de dibujos a bolígrafo, de co-
razones, de estrellitas, de cromos de hadas y animalillos…
Myriam sostiene en sus manos otro cuaderno, ya no reza el aviso de Mi Diario.
En su interior, apenas ráfagas de pensamientos rotulados sin fecha precisa, solo
mes y lugar.
34 / MT

Febrero y París

Llueve otra vez.


Vuelvo mojada del parque a casa, es solo un chisporroteo leve pero, si te
descuidas, te cala. Justo a tiempo de no quedarme encerrada.
Es curiosa costumbre la del parque. Me divierte el ritual de cada día
cuando al atardecer, poco más de las cinco, adelantándose a la cerra-
zón de la tarde, los guardias del parque aparecen con sendos pitos y,
apostados en las puertas principales, avisan a los paseantes del vergel
que cierran sus puertas. Madres con niños, abuelos, yoguis, gente que
camina, juega o danza, todo el mundo fuera, se acabó el día y la vida al
aire libre.
De todos modos, esta vez se agradece el aviso, pues como si se hubieran
puesto de acuerdo, de repente, la lluvia y la oscuridad han caído sobre
nosotros.
Llueve sobre los tejados de París y puede que también sobre mi alma.
En cualquier caso, empiezo a amar esta ciudad de cielos saturados y días
plúmbeos y grises. Qué lejos la luz de mi tierra, su agitación, su vida de
calle, su tibieza. Cuántas veces me pregunto si todo ha sido un error.
Apenas las seis de la tarde y hora de la cena, al final te acostumbras a todo.
Llueve.
Voy a gastar unos francos en la floristería de la esquina, compraré unos
tulipanes amarillos. Adoro esta costumbre francesa de comprar flores
como se compra la baguette del día.
Y el sol dentro de la tarde como el hueso en una fruta, dijo el poeta.
El sol de los tulipanes amarillos.
MT / 35

Abril y París

Empiezo a sentirme bien en esta ciudad.


París en casi primavera.
Nadie me mira.
Ni que me ponga un pato en la cabeza. Es agradable no ser juzgada
siempre, encontrarte con iguales, con diferentes, sentirte bien si eres
negro, amarillo o estrafalario.

Mari Trini estuvo cinco años viviendo y estudiando música en París, allí empatizó
pronto con la chanson française, y llegó a versionar conocidas canciones de
Jacques Brel y de otros importantísimos autores de habla francesa.
36 / MT

¿Rara? ¿Qué significa ser rara?


Nada.
Nadie es igual a nadie. ¡Dejadme vivir mi vida!

Myriam y Gonzalo han bebido una a una las palabras de la hermana.


Una lágrima se desliza por el rostro de la mujer, mientras él, esquivando la tur-
bación, se alza y va y viene por el desván como si la excusa fuera el desembalaje.
—Vamos, Mary, deja eso...Duele mucho -recomienda emocionado -: Ven aquí.
Mira, es la carátula de ese primer gran éxito, AMORES, ya en España. Si hubiera
grabado solo este disco, estaría igualmente entre los grandes. Son temas inolvi-
dables, “Un hombre marchó”, “Mañana”, “Cuando me acaricias” o “Vals de oto-
ño” son clásicos.
—Ay, sí -suspira Myriam orillando la tristeza-. Incluso los 80 fueron para ella años
de enorme éxito. La arropaban discográficas importantes, Waldo de los Ríos o
Trabucchelli, y tuvo colaboraciones con grandes como Luis Eduardo Aute o Patxi
Andión. ¿Te acuerdas de Cecilia? Mary sufrió muchísimo su pérdida.
—¡Claro! Si tenemos suerte, encontraremos alguna foto de las dos juntas.
—Me encantaría encontrar esos álbumes de fotos…, si es que no los tiene Clau-
dette Lanza, su inseparable compañera y agente artística. Por ella, el influjo fran-
cés en el cambio de imagen años 70, incluso hubo un acercamiento al pop…

Canturrea Myriam:
—Por qué a mí, se me ha caído una estrella en el jardín... “Una estrella en mi jar-
dín” es su disco que más me…
—Hmmm… ¿y qué me dices de “Un hombre marchó”?
38 / MT

—Un hombre marchó, dejó la casa, dejó la ciudad. Se fue dulcemente, ningún
reproche, nada que ocultar… –Myriam ha prolongado su canto–. Ese tema está
dedicado a nuestro padre, era una poeta. Por eso lo que no entendí es que acep-
tara desvestirse para una revista. ¿Sería por dinero?

Década de los setenta. Una boîte de moda de la ciudad de Madrid. La cantautora, junto
a Gloria Fuertes, Claudette Lanza y otra amiga. La poeta Gloria Fuertes le escribió en
1972, a modo de homenaje, el poema “Cuando Mari Trini canta”.
MT / 39

—¡Qué dices! Ya sabes que lo material y ella…, era desprendida de más. Lo hizo
como hizo todo en su vida, porque veía el cuerpo como obra de arte, sin malicia,
y, cómo no, también para darles a más de uno en la nariz. ¡Y causó sensación!
—La verdad es que había que tener mucho aguante…, ¡llegó a decirse de ella que
cantaba con vestidos largos o pantalones porque tenía una “pata” de palo!
—La maledicencia…, ¡líbranos!
—Eh, atención, ¿no es esta la maqueta del recopilatorio de “Mari Trini- Sus gran-
des éxitos”? A partir de aquí, en los años 90, investigó y probó todo: blues, rock,
salsa…

La tarde ha caído de forma repentina. La luz interior comienza a desdoblarse en


sombras mientras algo parecido a un frío inesperado les recorre y altera el estar.
Gonzalo atranca las ventanas mientras Myriam acciona la luz tenue de una bom-
billa.
—Me extraña no haber encontrado nada de su querida Maryni Callejo, de la etapa
en que la acompañaba como pianista en sus conciertos. No era solo productora,
era una autoridad, la única a la que le permitía ciertos arreglos en sus canciones.
—Tampoco he visto nada de Danilo Vaona, o de Juan Carlos Calderón…
La recogida de documentos desplegados por el suelo ha dejado al descubierto el
remite de una carta.
—Gonzalo, ¿ves? Es de su amigo Pedro.
—¿Una carta de Pedro López Morales?
—Sí, es de… –Myriam en ojeada previa–. Ah, de cuando le invitó a pasar unos días
en Ibiza. Escribe dándole las gracias..., y más.
40 / MT

20 de agosto

Mi queridísima Mari Trini:


Vuelvo a la realidad y al calor asfixiante de Murcia después de
estos días maravillosos en tu casa de Ibiza.
¡Querida amiga!
No puedo borrar de mi memoria ese espacio de luz, de char-
las extensas, de risas, de paseos, de comidas interminables, de
música, de silencios…
Sabes bien lo mucho que significa para mí tu amistad. Tantas
confidencias, tanto en común, que me vuelve el nudo que aho-
ga mi voz y, a poco, se me escapan las lágrimas al recordar la
fuerza de nuestras revelaciones, el alma abierta y rasgada, sin
secretos.
¡Sienta tan bien encontrar un semejante!
Solo alguien que ha sufrido como tú, sabe entender lo que ocu-
rre en mi interior, a veces, en profunda oscuridad, y, a veces, en
lo radiante y luminoso.
Te veo ahora, te estoy viendo, blanca como una niña de comu-
nión, resplandeciente como una novia, con los ojos de la ver-
dad, de la inocencia y de la pureza, ¡sí, Mary, de la pureza! Con
la mirada más serena que nunca, próxima a lo infinito del mar,
mojando tu risa, jugueteando, traveseando al sol, espléndida.
Te veo y te escucho, Mary en ese porche blanco, tan lúcida, y
aún siento la caricia de tus palabras, de nuestro diálogo nece-
sariamente interrumpido por lo cotidiano.
Mari Trini en una actuación con la asistencia de un famoso paisano, el actor
Paco Rabal y su esposa Asunción Balaguer. La interprete le dedicó la canción
“Hombre marinero”, que fue recibida por Rabal con besos y aplausos.
42 / MT

¿Que tienes dudas de lo que has hecho con tu vida? Yo


mismo, tu amigo Pedro, soy la incertidumbre andante,
pero mira que cada vez me creo más que solo los que
dudamos llegamos a alguna parte… ¡y qué miedo, las
profundas convicciones!
Por tanto, ¿cómo integrarme en este día a día?
Claro que sigo ahí, contigo. No puede ser de otro modo.
Ahora, a solas, me pregunto ¿por qué escondes a los
otros, a veces, tanta hermosura, tal resplandor? No de-
jas ver, amiga, al completo ese ser maravilloso que eres,
llena de pasión y de grandeza.
¡Lo sé, parezco un enamorado! Y es que lo soy, prendado
de la amiga.
Amiga, ¿habrá en el mundo palabra más hermosa?
No sé si me siento más mustio de lo normal, la sensibili-
dad a flor de piel, pero la vida y tu luz como un faro en el
paisaje en el que me has resguardado estos días, tenéis
toda la culpa.
Aviso. No sé si me verás aparecer de nuevo, en breve, a
tus brazos de madre cobijadora, pero, como siga así de
añorante, le van a dar aire al trabajo que me trajo de
vuelta a Murcia, porque me pillo el primer barco…, y me
acoplo, como dicen mis amigos los modernos.
Mary, Mari Trini de mis amores, gracias infinitas por es-
tos días divertidos, puros e impuros, maravillosos…, y por
todos aquellos de los que el azar nos provea en el futuro.
En Madrid, durante el salón FITUR, se registró esta instantánea, llevada
ahora a la acuarela por Álvaro Peña. En la imagen, el pintor Ramón Gaya,
Mari Trini, Isabel Verdejo (esposa de Gaya) y Manuel Fernández-Delgado.
Mari Trini, siempre particular e inconformista en su manera de hacer música, en su
forma de vestir, de actuar… Ha contado con la colaboración de Maryní Callejo, en
producción, de Danilo Vaona en los arreglos y Rafael Trabuchelli como compositor.
MT / 45

Gracias por tanto


Te adoro, lo sabes.
Un abrazo inmenso,
Tu Pedro
PD: Ya imaginas que voy a preferir siempre Ibiza a San Pol.

—Cuánta complicidad tenían ella y Pedro. ¡Y cuánto cariño!-el sem-


blante de Miriam se ilumina solo un instante. En cambio, ya ves,
hablando de amigos…Vaya chasco con…
—No me lo digas. Te ha venido a la cabeza su disgusto con Los Pan-
chos y aquel cedé, disco de oro del que Mary versionó boleros en
distintas canciones… ¡Dijo que había sido estafada!

En escena y sin avisar entra Paco Luis. El hermano que faltaba.


Su rostro es festivo, saluda con zumba. Parece satisfecho.
—¿A que no habéis encontrado los álbumes de fotos? –cuestiona a
los hermanos menores reservándose la sorpresa.
—No, nada –niega Myriam–. Al menos por ahora. Y es rarísimo,
¡porque hay de cosas! Te asombrará saber lo que hemos…
—Ja, ja, ja. No busquéis más –ríe de buena gana el recién llegado–.
Los tengo yo, los encontré casi camuflados en la biblioteca, hay un
par de álbumes la mar de interesantes. Todas las fotografías que
nos han pedido para ilustrar el libro que van a escribir sobre su vida
están ahí. Hay fotos preciosas.
—¡Qué dices!
46 / MT

—Qué bueno, porque a mí me gustaría entregarle a Álvaro


Peña, el ilustrador de la historia de su vida, la foto en la que
estamos con Teodora.
—Mejor será esa otra nuestra con los padres…
—¿Y la que está Mary subida en su cochazo? Esa es chulísima. O la
de pequeña con padre montada en el burrico, aunque las que tie-
ne con sus queridos Alberto Cortés, José Luis Perales Juan Pardo…

—Lo importante es que tenemos las fotografías. Álvaro verá


qué elegir y qué dibujar… Dejad todo esto ya, es casi de noche…
—Eh, eh –protesta Myriam ante la huida de los dos hombres–.
Alto ahí. Ayudadme a dejarlo todo recogido.
Gonzalo, el semblante formal, mira de nuevo arriba, al aire,
desea explicarse ante el espíritu de la hermana mayor:
—¿Ves, Mary? Ya está. No vamos a meter más las narices en
tus cosas. Pero merecía la pena…, nos parecía tan bonito que
sigan recordándote y queriendo escribir sobre tu vida… Será un
libro para todos los públicos, mayores, niños y jóvenes…
—Ah, sí, Mary, solo es que necesitábamos fotos para las ilus-
traciones…, en un mohín de autoindulgencia, Myriam apoya
las palabras de Gonzalo: Va a ser genial, ¡Mari Trini, la estrella,
en un libro para la Región de Murcia!
—¿A quién le habláis? –Paco Luis no espera respuesta–: ¡Estáis
como cencerros!! Anda y vámonos… No puedo con todo lo que
hay aquí…, flaquea, y al hablar el temblor de su mentón le de-
lata aquí hay demasiados recuerdos…
Imagen icónica de Mari Trini cantando en el concierto que daría en
1984 en el Teatro Salamanca de Madrid. Esta foto fue la portada de
discos y casetes. Aquella actuación se titulaba “Mari Trini, una mujer”.
48 / MT

ANEXO

EL PERIÓDICO DE CATALUNYA
4 de julio de 2015

Yo no soy esa
Ángeles González-Sinde (escritora y guionista)
Poco sabemos de Mari Trini y tantas mujeres que como ella vivieron a contraco-
rriente con total discreción.

En 1972, un éxito se coló en las listas. Su autora se llamaba Mari Trini, tenía una
parálisis facial parcial y algo en sus movimientos, en sus ojos claros de mirada
profunda, la hacían distinta. Yo había olvidado la canción, aunque, como muchas
melodías de la infancia, estaba grabada por ahí en el córtex, cuando en la web
mujerymemoria.org volví a escucharla. «Yo no soy esa que tú te imaginas, una
señorita tranquila y sencilla que un día abandonas y siempre perdona. Esa niña
sí, no, esa no soy yo». Me sorprendió. La comprendí como no la había entendido
nunca. «Yo no soy esa que tú te creías, la paloma blanca que te baila al agua que
ríe por nada diciendo sí a todo. Esa niña sí, no, esa no soy yo».
¿Cómo debía sonar a los oídos de las españolas y, sobre todo, de los españoles en
1972? Y lo peor del asunto, ¿por qué 43 años después me seguía resultando vigen-
te? Porque tenemos un lío muy gordo con la identidad de las mujeres, por eso.
Con cómo queremos ser, cómo somos, cómo nos ven y cómo quieren que seamos.
Para desenmarañar ese lío, quizá, lo primero que debamos conocer es la verdad
y ese es el objetivo de mujerymemoria.org, que desde el 2012 recoge la historia
oral de las mujeres en nuestro país tal y como ellas mismas la cuentan hablando
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), en la que Mari Trini
ingresó como socia el 23 de octubre de 1967, la galardonó en 2005, con un
Disco Multidiamente, por haber vendido más de diez millones de copias.
50 / MT

de temas como, por ejemplo, la Transición. Este archivo, dirigido por la profesora
del Queensborough Community College de Nueva York, Aranzazu Borrachero, es
un tesoro como tesoros son los que recoge, archiva y preserva la Universitat Au-
tònoma de Barcelona en la Unidad de Estudios Biográficos, liderada por la profe-
sora Anna Caballé. Y es que en España no abunda la tradición memorística, auto-
biográfica o sencillamente de diarios personales, un hábito más común en otros
países. Se suelen quejar los historiadores de que quien protagonizó o fue testigo de
acontecimientos excepcionales no se presta a contar su experiencia. Sin embargo,
esos testimonios son necesarios para reconstruir los hechos. La verdad necesita
de muchas perspectivas y es esa riqueza la que, independientemente de la calidad
literaria, garantiza una aproximación mayor a lo que ayer determinó nuestro hoy.

El conocimiento de nuestra sociedad

Pero, no todos tenemos esa avaricia en el darnos. Hacer un trabajo biográfico no


solo ordena nuestra propia experiencia y puede tener una función terapéutica, sino
que, de algún modo, nos legitima frente a los demás. Cuando Paco, el padre de mi
amiga Mónica, decidió contar su vida en unos cuadernos que repartiría entre los
hijos en su 80 cumpleaños, no hubo regalo con que su prole pudiera compensarle.
Descubrir cómo de niño había vivido la guerra civil, explicó desde su muy conserva-
dora posición política a otros enigmas vitales. Como en un puzle, al fin todas las pie-
zas encajaban. La biografía de nuestros padres, abuelos y bisabuelos está inscrita en
la nuestra, y saber más acerca de ellos nos permite vivir mejor con nosotros mismos.

La Unidad de Estudios Biográficos recoge material autobiográfico, ya sean cartas,


diarios o memorias, incluso esos documentos que nos parecen menores, agen-
das, anotaciones de personas anónimas y que tantas veces acaban en rastros o
Mari Trini sostiene en sus manos la escultura de González Beltrán, concedida por
ser mujer destacada en la “Lucha por la igualdad”, que le otorgó la Comunidad
Autónoma de la Región de Murcia, con motivo del día 8 de marzo de 2008.
52 / MT

contenedores. Lo hace porque «permite un mejor conocimiento de nuestra so-


ciedad». Son los llamados egodocumentos, en los que, por una vez, el prefijo ego
no tiene connotación negativa. Lo que se busca y aporta es la incidencia de los
hechos en la intimidad de las personas.

La revisión metódica de la propia vida

Dirán algunos que vivimos un auge del género, que blogs, Facebook, Twitter y simila-
res cumplen esa función, pero es muy distinta la revisión metódica de la propia vida
en un diario para consumo propio que nadie va a leer, que la exposición inmediata
para el público. Anna Caballé lo explica muy bien en su ensayo Pasé la mañana es-
cribiendo: Poéticas del diarismo español, con el que en mayo ganó el premio Manuel
Alvar de Estudios Humanísticos. «Pasé la mañana escribiendo» es una frase de los
diarios personales de Zenobia Camprubí, la mujer de Juan Ramón Jiménez, pero
los que sientan curiosidad por el género pueden empezar por los excelentes diarios
de Rosa Chacel, Carmen Martín Gaite o Alejandra Pizarnik, entre otras.

«Yo ya no soy esa que se acobarda frente a una borrasca. Luchando entre olas,
encuentra la playa. Esa niña sí, no, esa no soy yo». Poco sabemos de Mari Trini y
de tantas mujeres que, como ella, vivieron contracorriente, pero con absoluta
discreción, sin exhibir sus dificultades o sus opciones de vida. Quizá, las letras de
sus canciones o el modo en que las interpretaba nos puedan dar pistas. Para las
mujeres del futuro, será importante que nosotras no seamos unas desconocidas
como las que nos precedieron. Las huellas de los otros sirven para encontrar
nuestro propio camino. El rastro de la vida privada es sutil, pero tan determinan-
te y tan necesario para la comprensión de la historia de una sociedad como los
grandes acontecimientos. -MT
Gonzalo, hermano de Mari Trini, recoge el reconocimiento como “Hija Predilecta de
la Ciudad de Murcia”, que le otorgó el Ayuntamiento de Murcia en 2019. Hermanos,
sobrinos y amigos celebraron esta concesión, a pesar de ser a título póstumo.
54 / MT

DISCOGRAFÍA
Manuel Casquero

Mari Trini, un mito del pop


Para poder valorar en su justa medida la trascendencia de la carrera musical de Mari Trini, es preciso recordar algunas de
las metas y cifras que alcanzó con la discografía completa en todos los soportes: vinilos (discos sencillos, EP. LP), cintas
de casetes, CD y DVD que están recopilados en la dirección web: www.maritrini.net/discografía, y cuenta con enlaces a
letras de canciones e interpretaciones en distintos canales de Youtube.

Historia: • Al finalizar la década de los setenta varios críticos musi-


cales la consideraron la mejor voz femenina de la década.
• Es la cantautora española que más discos vendió (más de Asimismo, el disco Amores fue valorado como el segundo
diez millones). disco más importante, solo precedido por Mediterráneo
de Serrat.
• Fue la primera cantautora de nuestro país con gran im-
pacto tanto en el ámbito nacional como internacional. Sus • Registró 309 canciones en la Sociedad General de auto-
discos se editaron en más de veinte países de América La- res. Por todo ello, la organización le brindó dos grandes
tina, Estados Unidos, Europa, e incluso, Japón. homenajes. El primero fue el año 1996 y el último en el
año 2005 donde se le entregó el disco multidiamante por
• Todos sus discos de larga duración fueron superventas y
consiguió colocar varios de ellos en el “top5”, entre otros haber vendido más de diez millones de discos.
Amores, Escúchame y Ventanas números uno, Solo para
ti, número dos, y A mi aire y Una Estrella en mi jardín nú- Mari Trini ya forma parte de lo mejor de la historia musical y
mero tres y cuatro. sentimental de varias generaciones.
MT / 55

Etapa francesa. 1965-67 3. Le Diable ou courp (M. Shuman/D.Pomus/F.Gerald)


4. Les pianos mecaniques (música de la película del mismo
Después de su experiencia inglesa, donde se forma como
título)
artista con la supervisión de Nicolas Ray, Mari Trini inicia su
carrera en Francia con una cultura y tradición musical más
afines a su personalidad. En esta etapa grabó dos EP (exten- Segundo EP. 1966, EMI ODEON
ded play) donde destaca la gran calidad de la grabación, los 1. Si mes amis me voyaint (Mari Trini/adp. Frank Gerald)
extraordinarios arreglos musicales y la pureza de una voz 2. Chez moi (Mari Trini/adp. Pierre Delanoe)
adolescente que en la radio se llegaba a confundir con a otros 3. Le Chamin de mon coeur (Mari Trini/adp. Frank Gerald)
artistas franceses como Adamo. 4. Cest n´es pas moi (Mari Trini/adp. Frank Gerald)

Primer EP. 1965, EMI ODEON Primera etapa española. 1967-69, RCA
1. Bonne Chance mon amour (Guy Magenta/Viny Buggy) Mari Trini inició su carrera en España con el sello RCA. Esta
2. Comme veux tu que je t´oublie (V.Litien/S. Lebrai) discográfica aún no confiaba suficientemente en sus posibili-
56 / MT

dades como cantautora y por ello, aunque se incluyen algu- pre a su público. Por todo ello es muy reconocida en España,
nos de sus temas, le proponen grabar canciones de cantauto- Latinoamérica y en algunos países de Europa.
res muy jóvenes como Patxy Andión y Luis Eduardo Aute, así
como con Juan Carlos Calderón. No obstante empezaba a ser AMORES. 1969-70
popular y participa con éxito en programas de televisión y en
1. Amores (Mari Trini)
un festival de la canción latinoamericana.
2. Un hombre marchó (Mari Trini)
3. Vive (Mari Trini)
LP (long play) Mari Trini. 1969 4. J´aittendrai (D. Olivieri/L.Poteral)
1. Guitarra (Mari Trini). Música de la película La Nuit infidele 5. Si no te vas con la tarde (Mari Trini)
2. El alma no vendere (Luis Eduardo Aute) 6. El vals de otoño (Mari Trini)
3. Ni nada ni nadie (Mari Trini) 7. Cuando me acaricias (Mari Trini)
4. Si no te vas con la tarde (Mari Trini/C.A Quijada) 8. Amanecí en tus brazos (J. A. Jimenez)
5. No sé que pasará (Luis Eduardo Aute) 9. En una noche callada (Mari Trini)
6. Algo así (Juan Carlos Calerón) 10. Déjame (Mari Trini)
7. Ne me quitte pas (J. Brel) 11. Mañana (Mari Trini)
8. Decir (Paxti Andión/J.C. Zamboni)
9. Canción vieja (Paxti Andión) ESCÚCHAME. 1971-72
10. Viento (Mari Trini) 1. Escúchame (Mari Trini)
11. Un hombre camina (Mari Trini) 2. Ni nada ni nadie (Mari Trini)
12. Daniel (Luis Eduardo Aute) 3. Que seas feliz (C. Velazquez)
4. Canción vieja (Paxti Andión)
La década más fructífera. Años 70, Hispavox 5. La fanette (Jaques Brel)
6. Canciones a mi manera (Mari Trini)
Los años 70 son los más productivos en la carrera de la ar-
7. Me marcharé (G. Becau Adapt. Mari Trini)
tista. Durante 1970-73 consigue varios números uno de su-
8. Yo no soy esa (Mari Trini)
perventas de discos de larga duración (Amores, Escúchame y
9. Yo confieso (Miguel Ramos- Mari Trini)
Ventanas). Todos sus trabajos fueron superventas. Canciones
10. Ayer (Gimenez- letra Mari Trini)
como Yo confieso, Yo no soy esa, Te quiero con locura, Acér-
11. Milord (Monot/Moustaki)
cate, o Estoy pensando en ti o Ayúdala tuvieron gran impacto
y también fueron número uno. Mari Trini demuestra ser una
gran autora y compositora con un estilo muy personal. En sus VENTANAS. 1973
letras podremos descubrir metáforas transparentes que re- 1. Querer, creer, querer (Mari Trini)
tratan la vida, sentimientos íntimos y dolor ante la pérdida. 2. El señorito español (Ricardo Miralles/Mari Trini)
Asimismo no falta la crítica social, la ironía inteligente y el 3. Aquí está el problema (Mari Trini)
feminismo. Lejos de repetirse, se aprecia una evolución con- 4. No (Mari Trini
tinua en sus distintos trabajos, intentando sorprender siem- 5. El hombre gris (J. Marquez Urbino/Mari Trini)
MT / 57

6. Saber amar (Rafael Trabuchelli /Mari Trini) 8. Pero nadie sabe (Mari Trini)
7. El desamor (A. Algueró/Mari Trini) 9. El recluta (Mari Trini)
8. Quizás 10. Los amantes callados (Mari Trini)
9. Paisajes (Mari Trini)
10. Ventanas (Ricardo Miralles/Mari Trini) COMO EL ROCÍO. 1976
1. Por ti, por ti (José Luis Sanesteban/Mari Trini)
QUIÉN. 1974
2. Entre la lluvia y el viento (Mari Trini)
1. Quién (Mari Trini) 3. Mi infancia (Mari Trini)
2. Al fin y al cabo (Ricardo Miralles/Mari Trini) 4. Cuan peligroso es (Mari Trini)
3. Hoy te vuelvo a buscar (G. Becaud/P.Delanoe/ Mari Trini) 5. Rapsodia para un sueño (Mari Trini)
4. Así te perdí (Mari Trini 6. Estoy enferma (Serge Lama/A. Donna/adap. Mari Trini)
5. Si supieras tú (Mari Trini/Rafael C. Colombo) 7. Márchate (Mari Trini)
6. Mi tercer amor (Mari Trini) 8. La chansón de deux vieux amants( J. Brel)
7. Te robaré (/Mari Trini) 9. Olía a Rocío (José Luis Sanesteban/Mari Trini)
8. Ne me qutte pas (J. Brel) 10. Calle Mayor (Mari Trini)
9. Por si alguna vez (Mari Trini/Rafael C. Colombo)
10. Mirar hacia atrás (Mari Trini)

TRANSPARENCIAS. 1975
1. Querida enemiga (Mari Trini)
2. Soy farsante, soy poeta (Mari Trini)
3. Cuéntame una tontería (Luis Eduardo Aute)
4. No te preocupes amor (Jose Luis Sanesteban/Mari Trini)
5. El cartel (Mari Trini)
6. Mi casa, mi guitarra (Jose Luis Sanesteban/Mari Trini)
7. Una rosa un crisantemo (Mari Trini)
58 / MT

EL TIEMPO Y YO. 1977 SOLO PARA TI. 1978


1. Te quiero con locura (Gilbert/Serge Lama/adap. ari Trini) 1. ¿ Por qué? (Mari Trini)
2. Y qué importa (Mari Trini) 2. Mi destino es llegar tarde (Mari Trini)
3. La libertad (Mari Trini) 3. Palabras (Mari Trini)
4. Acércate (Rafael Tracuchelli/Mari Trini) 4. Je ne regrette rien (M. Baucaire/ CH. Dumont)
5. Una tarde gris en Madrid (Mari Trini) 5. Estoy pensando en ti (Mari Trini)
6. El verbo amar (Mari Trini) 6. Una casa en el aire (Mari Trini)
7. Compañeros de mi vida (Mari Trini) 7. La star (Y, Glbert/Serge Lama/ adap. Mari Trini)
8. El tiempo de las cerezas (A. Renard/J.B Clement) 8. Buena suerte cariño (Mari Trini)
9. Y ahora que (Mari Trini) 9. Señor juez (Mari Trini)
10. Quiero vivir sola (Leonad Cohen/Serge lama/Mari Trini)
MT / 59

A MI AIRE. 1979-80 10. L´honme gris (Mari Trini)


11. Ne me quitte pas.
1. El desertor (Danilo Vaona/Mari Trini)
2. Despiértame (Mari Trini)
3. Soy un caso perdido (Mari Trini) Consagración definitiva y etapa final con Hispavox. AÑOS 80
4. El poeta (Mari Trini) En los años 80 se produce la consagración definitiva de
5. Ayúdala (Mari Trini) Mari Trini, especialmente con el tema “Una estrella en mi
6. La primera vez (Mari Trini) jardín”. Canción con una extraordinaria fuerza donde de-
7. El cielo no está (Mari Trini) muestra todos los registros de su voz. Esta canción ya es
8. Que más me da (Mari Trini) un clásico que ha sobrevivido a varias generaciones y ha
pasado a la memoria colectiva como uno de los temas más
Lanzamientos en francés. 1973-75 recordados de la cantautora. Asimismo, también explora
baladas de gran belleza , íntimas y emotivas, una obra en-
L´AUTOMNE tera dedicada al universo femenino, que supo entender y
1. L´automne (Mari Trini) defender como nadie y un homenaje a los grandes com-
2. Quand tu me caresses (Mari Trini) positores mexicanos. A mediados de esta década graba un
3. Écoute moi (Mari Trini) disco en directo donde se integra lo mejor de su obra y de-
4. Les fenetres (Mari Trini/Ricardo Miralles) muestra que su talento se incrementa exponencialmente
5. Le vieux monsier dans son château (Mari Trini/Ricardo en sus conciertos.
Miralles)
6. Chanson que danse, chanson qui pensé (Mari Trini) ORACIONES DE AMOR. 1981
7. Si seulement (/Mari Trini) 1. Mírame (Maryni Callejo/Mar Trini)
8. Un home est parti (Mari Trinil) 2. El águila y el gorrión (Mari Trini)
9. Les amours deviennet foles (Mari Trini) 3. Amor que estás en la tierra (Maryni Callejo/Mari Trini)
10. Milord (Monnot/Moustaki) 4. El producto (Mari Trini)
5. Te amaré, te amo y te querré (Mari Trini)
MARI TRINI CANTA EN FRANCÉS 6. Guárdate (Mari Trini)
7. En dónde estaré (Mari Trini)
1. ¿Qui? (Mari Trini)
8. Llueve, duele y llueve (Mari Trini)
2. Histoire de rire (Mari Trini)
3. Le chagrín qui passe (Mari Trini)
4. Hier (Giménez) UNA ESTRELLA EN MI JARDÍN. 1982
5. Je confesse (Miguel Ramos/Mari Trini) 1. Una estrella en mi jardín (Maryni Callejo/Mar Trini)
6. L´amour qoutidien (R. Carlos Colombo/Mari Trini) 2. Robar amor (Maryni Callejo/Mari Trini)
7. Si seulement (/Mari Trini) 3. Tu y tu dios (Mari Trini)
8. Marie titi (Mari Trini) 4. A bailar y a seguir (Mari Trini)
9. La bouteille a la mort (C. Lemesle/Mari Trini/J.L. Sanesteban) 5. Hablando sola (Mari Trini)
60 / MT

6. Ay señor (Maryni Callejo- Mari Trini) 6. Ayúdala ( Mari Trini)


7. Amor mío (Mari Trini) 7. Estoy pensando en ti (Mari Trini)
8. A ese hombre (Mari Trini) 8. Mírame (Maryni Callejo-Mari Trini)
9. Una estrella en mi jardín (Maryni Callejo-Mari Trini)
MARI TRINI. 1984
CD 2
1. Contigo aprendí (Armando Manzanero)
2. Échame a mí la culpa (Ferrusquillai) 1. Hablando sola (Mari Trini)
3. Fallaste corazón (Cuco Sánchez) 2. Te amaré, te amo y te querré (Mari Trini)
4. No (Armando Manzanero) 3. Ne me quiite pas (Brel)
5. Farolito (Mari Trini) 4. Diario de una mujer (Mari Trini)
6. Noche de ronda (Maryni Callejo-Mari Trini) 5. Tres veces olé (Maryni Callejo/(Mari Trini)
7. Arrieros somos (Agustin Lara) 6. Hombre marinero ( Maryni Callejo-Mari Trini)
8. Cuando vuelva a tu lado (María Grever) 7. Ay señor (Maryni Callejo- Mari Trini)
9. El jinete (J. Antonio Jiménez)
10. La media vuelta (J. Antonio Jiménez) QUIEN ME VENDERÁ. 1986
11. Se te olvida (Alvaro Carrillo)
1. Quien me venderá (Mariny Callejo-Mari Trini)
2. La carta (Mari Trini)
DIARIO DE UNA MUJER. 1984
3. Un canto de amor (Mari Trini)
1. Hombre marinero (Maryni Callejo/Mari Trini) 4. El gran follón (Mariny Callejo-Mari Trini)
2. Solo es una mujer (Mari Trini) 5. Si tu no estás, si no estás tu (Maryni Callejo-Mari Tri-
3. Olvídate (Maryni Callejo/Mari Trini) ni)
4. Como debe ser (Mari Trini) 6. Ay Dios mío ( Mari Trini)
5. Diario de una mujer (Mari Trini) 7. El recuerdo de una isla (Mari Trini)
6. Quince años después (Maryni Callejo-Mari Trini) 8. Hazme un favor (Mari Trini)
7. Aniversario (Mari Trini) 9. Dos locos (Juan Pardo)
8. Tres veces olé (Maryni Callejo-Mari Trini)
9. El loco plan (Mari Trini) EN TU PIEL. 1987
1. Claustro Materno (Mari Trini)
EN VIVO. 1985
2. La soledad (Mari Trini)
CD1
3. En fin (Rafael Trabuchelli-Mari Trini)
1. Openning-Yo confieso (Maryni Callejo/Mari Trini) 4. Por una vez (Mari Trini)
2. Un hombre marchó (Mari Trini) 5. Te juré (Maryni Callejo-Mari Trini)
3. Cuando me acaricias (Mari Trini) 6. Debido a qué ( Mari Trini)
4. Amores (Mari Trini) 7. Pero ellos no son (Mari Trini)
5. Mañana (Mari Trini) 8. No se puede vivir así (Mari Trini)
MT / 61

9. Arriba el ánimo (Mari Trini) ESPEJISMOS. 1990


10. Parle moi de amour (Jean Lenoir)
1. Un grito en el vacío (Mari Trini)
2. Sobre la arena (Mari Trini)
Años 90. Luchando contra las barreras 3. Andalucía ( Mari Trini)
Las tendencias musicales potenciaban más los grupos de la 4. Así nos va (Mari Trini)
movida y los cantautores clásicos quedaban relegados. No 5. Déjalo correr (Mari Trini)
obstante, el público no había olvidado a Mari Trini y el lanza- 6. Algo me está pasando ( Mari Trini)
miento de su doble álbum Grandes éxitos (1993) la devuel- 7. La verdad (Mari Trini)
ve a los primeros lugares de ventas y supera el platino. La 8. Tuya (Mari Trini)
cantautora se resiste a ceder a las exigencias del mercado, y 9. Una oportunidad (Mari Trini)
a perder su esencia. Luchando contra las barreras de las dis- 10. Dos errantes (Mari Trini)
cográficas lanza tres discos de larga duración con compañías
independientes donde en sus letras destacan mayor nivel de SIN BARRERAS. 1995
conciencia social y reivindicación. Su lenguaje es mucho más
1. Sin un adiós (Mari Trini)
vivo y directo.
2. Qué quieres que te diga corazón (Mari Trini)

Mari Trini entrevistada por Jesús Hermida. También lo fue por María Teresa
Campos, Pablo Lizcano, José María Íñigo, Rosa Villacastín, Consuelo Berlanga, Jesús
Vázquez, Jaime Cantizano… La cantautora sorprendía por sus sabias respuestas.
62 / MT

3. Las sombras nos acechan al amanecer ( Mari Trini) mi jardín, donde se incluye además un DVD con sus mejores
4. Cuando me acaricias (Mari Trini) actuaciones en Televisión Española. Este lanzamiento obtiene
5. Amor de los cuarenta (Mari Trini) doble disco de oro. Asimismo, la Sociedad General de Autores
6. Mujer de mirada otoñal ( Mari Trini) Españoles le entrega el disco de diamante por haber vendido
7. Yo no soy esa (Mari Trini) más de diez millones de discos a lo largo de su carrera.
8. Chaval (Mari Trini-J.Crespo-J.C. Catalá)
9. Para quererse (Mari Trini) MARI TRINI CON LOS PANCHOS. 2001
10. Una estrella en mi jardín (Mari Trini) CD1
11. Corazón de Madrid (Mari Trini)
1. La paloma (Yaradier Salaberri)
12. Vals a la vida (Mari Trini)
2. Amores (Mari Trini)
13. Amores (Mari Trini).
3. La corriente (C. Navarro)
4. Quizás ( Mari Trini)
ALAS DE CRISTAL. 1996
5. Historia de un amor (Carlos Almarán)
1. Como una isla tu cuerpo (Mari Trini) 6. Tuya (Mari Trini)
2. No estoy llorando (Mari Trini) 7. Caminito ( J. Filberto/G.G. Perraloza)
3. Mira 8. Ayúdala (Mari Trini)
4. Lunas de papel ( Mari Trini) 9. Cuando vuelva a tu lado (Mara Grever)
5. Voy vagando por la vida (Mari Trini) 10. M tercer amor (Mari Trini)
6. Vuelve (Mari Trini) 11. Nosotros (Pedro Junco)
7. Es que te quiero ( Mari Trini) 12. Mañana (Mari Trini)
8. No pasa nada (Mari Trini)
9. Pobre inocente (Mari Trini) CD2
10. Avec le temp (Leo Ferre)
1. Cuando me acaricias (Mari Trini)
2. Si tú me dices ven (Alfredo Gil)
Años 2000. Despedida
3. Yo no soy esa (Mari Trini)
En los años 2000 Mari Trini se despide de la música con dos 4. La barca (Cantoral)
trabajos claves en su carrera. Un disco que ya es un clásico 5. Déjame (Mari Trini)
con la participación de Los Panchos, donde se integran bo- 6. Caminemos (Alfredo Gil/Simón Lan)
leros y temas de su autoría. Este trabajo superó las 60.000 7. Palabras ( Mari Trini)
copias en dos meses, pero fue retirado prematuramente del 8. No me quieras tanto (R. Hernandez)
mercado, lo que supuso un agravio para la cantautora que se 9. El verbo amar (Mari Trini)
resolvió en juicio y que la impidió trabajar durante tres años. 10. Sabor a mí (Alvaro Carrillo)
No obstante, el disco se lanzó con éxito en Latinoamérica y 11. Un hombre marchó (Mari Trini). -MT
sigue siendo muy radiado en emisoras de México. Por últi-
mo, en el año 2005 se edita la recopilación Una Estrella en
Colección “Llegó a ser...”
Breves biografías en forma de cuentos ilustrados, sobre personajes relevantes de la Región de Murcia,
con propuestas didácticas dirigidas a escolares.

Nº 1 Nº 2 Nº 3
El niño que se hizo escultor: El niño que llegó a Primer Ministro: La niña que llegó a ser una
Francisco Salzillo José Moñino Redondo, gran escritora:
M.ª Teresa Carretero García Conde de Floridablanca Carmen Conde
M.ª José Muñoz Revuelta M.ª Teresa Carretero García M.ª Teresa Carretero García
M.ª Belén Sánchez Luengo M.ª José Muñoz Revuelta M.ª José Muñoz Revuelta
M.ª Belén Sánchez Luengo M.ª Belén Sánchez Luengo

MARI TRINI
La niña que llegó a ser
una gran cantante

La niña que llegó a ser una gran cantante


MARI TRINI

Marisa López Soria


Álvaro Peña Sáez
Pedro López Morales

Nº 4 Nº 5 Nº 6
El niño que llegó a ser un gran pintor: El niño que llegó a ser un gran actor: Mari Trini:
Ramón Gaya Francisco Rabal La niña que llegó a ser una
M.ª Teresa Carretero García Miguel Ángel Blaya Mengual gran cantante
Álvaro Peña Sáez M.ª Dolores González Martínez Marisa López Soria
M.ª Belén Sánchez Luengo Antonio Licerán Hernández Álvaro Peña Sáez
M.ª Belén Sánchez Luengo Pedro López Morales

Ilustración de contraportada: dibujo de la fachada del edificio donde vino al mundo


Mari Trini, calle Alejandro Séiquer, antiguo número 5 y actual 13, de Murcia.
MARI TRINI
La niña que llegó a ser
una gran cantante

La niña que llegó a ser una gran cantante


MARI TRINI
Marisa López Soria
Álvaro Peña Sáez
Pedro López Morales

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