UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE NICARAGUA
UNAN-LEÓN
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
MAGÍSTER PROFESIONAL EN DERECHO EMPRESARIAL
ANÁLISIS DE LA LEGISLACIÓN DE CONSUMIDORES DE NICARAGUA Y LEGISLACIÓN COMPARADA (EL
SALVADOR)
“Derecho de Consumo”
INTEGRANTES DEL GRUPO Nº 02:
Luis Manuel Cáceres Morales
Pablo Irán Chavarría Silva
Felipe Renaldy Castillo Espinoza
Mauricio Ramón Berrios Téllez
Dick Farid Suazo Benedith.
DOCENTE:
Prof. Msc. Gustavo J. Torrez H.
León, Nicaragua, C.A. Agosto 2021
“A LA LIBERTAD POR LA UNIVERSIDAD”
ANÁLISIS DE LA LEGISLACIÓN DE CONSUMIDORES DE NICARAGUA Y LEGISLACIÓN COMPARADA (EL
SALVADOR)
El presente trabajo tiene como finalidad el estudio y análisis comparado entre las disposiciones normativas de
la Legislación de Consumidores de Nicaragua (Ley No 842 “Ley de Protección de los Derechos de las Personas
Consumidoras y Usuarias” y sus reformas) con las disposiciones normativas de la legislación de Consumidores
de El Salvador (Decreto No 776 “Ley de Protección al Consumidor” y sus reformas), tomando en consideración
los siguientes parámetros:
I. Ámbito de Aplicación.
En Nicaragua de acuerdo con la disposición establecida en el Artículo 2 de la Ley No 842 “Ley de Protección
de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias y sus reformas”, el ámbito de aplicación de la Ley
No 842 es aplicable para todos los actos jurídicos bajo una relación de consumo o en una etapa preliminar a
esta, dentro del territorio nacional; entre las personas proveedoras, ya sean personas naturales o jurídicas,
nacionales o extranjeras y las personas consumidoras o usuarias.
Ahora bien, como parte de nuestro análisis consideramos importante hacer una distinción entre la concepción
y/o reconocimiento que da la Ley No 842 en cuanto al significado de “Persona Proveedora” y “Persona
Consumidora o Usuaria”; en tal sentido de acuerdo con las disposiciones establecidas en el Artículo 5 de la
Ley No 842 se establece que:
- Persona Proveedora es aquella persona natural o jurídica de carácter público, privado o mixto, que de
forma habitual desarrolla las actividades de producción, fabricación, importación, distribución,
comercialización o alquiler de bienes o prestación de servicios a las personas consumidoras o usuarias;
- Persona Consumidora o Usuaria es aquella persona natural o jurídica que adquiere, utiliza o disfruta
bienes o servicios, tanto privados, como públicos, como destinataria final, incluyendo el Estado y sus
Instituciones cuando actúan como consumidores o usuarios.
Como podremos observar, las concepciones antes mencionadas tratan de abarcar de forma amplia quienes
son las Personas Proveedoras y las Personas Consumidoras o Usuarias; haciendo hincapié en el
establecimiento de una Relación de Consumo; es decir la apertura de una relación comercial en donde la
Persona Proveedora ofrece bienes o servicios a las Personas Consumidoras o Usuarias, siendo estas últimas el
destinatario o consumidor final. Tomando en consideración lo anteriormente establecido, debemos tener
presente y saber identificar quien es realmente el destinatario o consumidor final en la Relación de Consumo,
ya que, no se consideran personas consumidoras o usuarias, a quienes adquieran, almacenen, utilicen o
consuman bienes y servicios que guarden relación específica con su actividad empresarial para integrarlos a
los procesos de producción, importación, distribución, transformación, comercialización, alquiler de bienes o
prestación de servicios a terceros. De la misma forma quedan excluidos los servicios personales prestados en
virtud de una relación laboral, ni a los servicios profesionales o técnicos para cuyo ejercicio se requiera tener
título. (Arto 3, Ley No 842).
En El Salvador de acuerdo con la disposición establecida en el Artículo 2 del Decreto No 776 “Ley de Protección
al Consumidor y sus reformas”, quedan sujetos al ámbito de aplicación de esta normativa todos los
consumidores y los proveedores, sean estos personas naturales o jurídicas en cuanto a los actos jurídicos
celebrados entre ellos, relativos a la distribución, depósito, venta, arrendamiento comercial o cualquier otra
forma de comercialización de bienes o contratación de servicios.
Ahora bien, como parte de nuestro análisis consideramos importante hacer una distinción entre la concepción
y/o reconocimiento que da el Decreto No 776 en cuanto al significado de “Persona Proveedora” y “Persona
Consumidora o Usuaria”; en tal sentido de acuerdo con las disposiciones establecidas en el Artículo 3 del
Decreto No 776 se establece que:
- Consumidor o Usuario es toda persona natural o jurídica que adquiera, utilice o disfrute bienes o servicios,
o bien, reciba oferta de los mismos, cualquiera que sea el carácter público o privado, individual o colectivo
de quienes los producen, comercialicen, faciliten, suministren o expidan.
- Proveedor es toda persona natural o jurídica, de carácter público o privado que desarrolle actividades de
producción, fabricación, importación, suministro, construcción, distribución, alquiler, facilitación,
comercialización o contratación de bienes, transformación, almacenamiento, transporte, así como de
prestación de servicios a consumidores, mediante el pago de precio, tasa o tarifa. También quedan sujetas
las sociedades nulas, irregulares o de hecho, respondiendo solidariamente cualquiera de sus integrantes.
Asimismo, será considerado proveedor, quien, en virtud de una eventual contratación comercial, entregue
a título gratuito bienes o servicios.
Como podremos observar, las concepciones antes mencionadas abarcar de forma amplia quienes son los
Proveedoras y los Consumidores o Usuarios; haciendo hincapié en el establecimiento de una Relación de
Consumo. Sin embargo, entre las disposiciones establecidas en la legislación nicaragüense y la salvadoreña
podemos detectar las siguientes diferencias:
a) El ámbito de aplicación de la legislación nicaragüense se limita únicamente a la determinación de la
Persona Proveedora en cambio en el ámbito de aplicación de la legislación salvadoreña recoge tanto a la
persona usuaria o consumidora y al proveedor como tal.
b) La concepción y/o determinación del significado de Proveedor y de Consumidor o Usuario ambas
legislaciones tratan de abarcar de forma más amplia su conceptualización; sin embargo, la legislación
salvadoreña se extiende y de forma expresa dentro de los proveedores se recoge a las sociedades nulas,
irregulares o de hecho, respondiendo solidariamente cualquiera de sus integrantes.
c) Ambas legislaciones se centran en la Relación de Consumo entre Proveedores y Consumidores o Usuarios.
II. Estructura del Órgano de Aplicación de la Ley.
En Nicaragua el Órgano de Aplicación de la Ley es la Dirección General de Protección de los Derechos de las
Personas Consumidoras y Usuarias (DIPRODEC), dependiente de la Dirección Superior del MIFIC, como
Instancia encargada de velar y cumplir lo establecido en la Ley No 842 y sus reformas, su Reglamento y demás
disposiciones. Sin embargo, debemos tener presente lo siguiente:
a) En el caso de los servicios públicos de telecomunicaciones, energía eléctrica, suministro de agua potable y
alcantarillado sanitario, con legislación específica, la aplicación de la Ley No 842, sus reformas y su
Reglamento corresponden al Ente Regulador.
b) En materia de servicios financieros, corresponderá a la SIBOIF y CONAMI,
c) El MINISTERIO DE ECONOMÍA FAMILIAR, COMUNITARIA, COOPERATIVA Y ASOCIATIVA atenderá los
reclamos de las personas usuarias de los servicios financieros de instituciones cooperativas que no están
registradas ante la CONAMI,
d) El MIFIC atenderá los reclamos de personas usuarias de servicios financieros no regulados por ninguno de
los anteriores Entes Reguladores.
En El Salvador el Órgano de Aplicación de la Ley es la Defensoría del Consumidor, como una institución
descentralizada del Gobierno de la República, con personalidad jurídica y patrimonio propio, con autonomía
en lo administrativo y presupuestario; órgano quien coordinará el Sistema Nacional de Protección al
Consumidor. Dicho lo anterior podemos observar que en comparación entre el órgano de aplicación de la ley
en Nicaragua y en El Salvador, la diferencia radica en la autonomía y descentralización que ostenta el órgano
rector salvadoreño a diferencia del órgano rector nicaragüense el cual es dependencia del MIFIC.
III. Procedimiento Administrativo.
En Nicaragua, de acuerdo a las disposiciones establecidas en la Ley No. 842, el procedimiento Administración
es el siguiente de conformidad con las disposiciones establecidas en los artículos que van del 99 al 114 de la
Ley No 842:
Reclamo (Proveedores) Contestación del Reclamo
El reclamo ante las personas proveedoras debe Una vez habiendo la otra parte constetado lo que tuviere
elaborarse por escrito o por otro medio comprobable; a bien, se da apertura al periodo probatorio duarente un
plazo de 15 días hábiles.
Resolución Administrativa
en plazo no mayor a 30 días hábiles contados a partir de
Una vez agotandose el periodo probatorio; la DIPODEC
la recepción del bien, servicio o factura correspondiente,
deberá emitir resolución favorable o no en un plazo de
según sea el caso. No Contestación del Reclamo 10 días hábiles.
Una vez presentado el reclamo ante la persona Si, la otra parte no contesta lo que tuviere a bien, la
proveedora; la misma deberá resolver en un termino de DIPRODEC deberá resolver cuanto en Derecho
diez días hábiles. corresponda.
Recursos
1. Recurso de Revisión: Se interpone ante la DIPRODEC
Reclamo (DIPRODEC) en un termino de 2 días hábiles a partir de la notificación
Trámite Conciliatorio de la Resolución. La DIPRODEC deberá resolver el
La persona consumidora o usuaria habiendo recibido la
Se citan a las partes al Trámite Conciliatorio: recurso de revisión en in plazo de 5 días hábiles.
resolución por parte del proveedor o habiendo
1. Acuerdo: Se emite la correspondiente resolución y la
transcurrido el plazo sin recibir respuesta dará por
misma acarrea merito ejecutivo. 2. Recurso de Apelación: Se interpone ante la DIPRODEC
agotada esa etapa y podrá acudir ante la DIPRODEC e
2. No Acuerdo: Se procede a notificar a la otra parte en un plazo de 3 días hábiles despues notificada la
interponer el reclamo en un plazo no mayor de treinta
para que conteste el reclamo en un termino de 4 días. resolución de primera instancia. Una vez presentado el
días hábiles.
Recurso de Apelación se trsladan las diligencias en un
periodo de 3 días al Ministro, quien deberá resolver un
plazo de 5 días hábles.
Si el Reclamo es improcedente se Medidas Preventivas (Cautelares)
archivarán las diligencias. 1. Solicitud de partes;
2. Oficio;
Si hubieren omisiones se mandará a 3. En caso de riesgo inminente.
subsanar en un término de 3 días: Vía Administrativa Agotada
Se manda a oír a las partes en un plazo de 2 días, a fin de
1. Subsanadas las omisiones se le citará que aleguen lo que tuvieren a bien.
al Trámite Conciliatorio. La DIPRODEC, deberá resolver en un plazo de 2 días con
2. En caso contratio, se manda a archivar o sin la contestación de las partes.
las diligencias.
Denuncia / Casos de oficio
Presentación de la Denuncia / Casos de Oficio:
ante la DIRPODEC.
1. Cumplir con los requisitos establecido en el Artículo 56 del
Reglamento de la Ley No 842:
2. Si se Rechaza la solicitud, se mandan a archivar las diligencias.
3. En caso de Admitirse, se da apertura al proceso y en plazo de 5
días hábiles se le notificará a la persona proveedora sobre la
denuncia / caso de oficio.
Citación
1. Habiendose notificado a la persona proveedora y no habiendo
contestado en el plazo indicado; se procederá a notificar por
segunda vez para que el plazo de 3 días hábiles conteste lo que
tenga a bien.
Si la persona proveedora denunciada no presentase ningún alegato
oponiéndose o negando la denuncia, la DIPRODEC dictará la
Resolución que en derecho corresponda. En caso que la persona
proveedora conteste la denuncia, se abrirá prueba conforme lo
establecido en la Ley No 842 (proceso anteriormente indicado).
En El Salvador, a diferencia de la legislación nicaragüense establece un procedimiento administrativo
mediante la implementación de Medios Alternos de Solución de Conflictos dentro de los cuales se encuentra
la Denuncia, Avenimiento, Conciliación y Mediación.
Asimismo, no está de más indicar que en los procedimientos administrativos de acuerdo a la legislación
salvadoreña no serán exigidas mayores formalidades para su tramitación, salvo las necesarias para la validez
de ciertos actos y garantías; aplicando en primera instancia Medidas Cautelares; cuando exista un riesgo
inminente a los derechos a la vida, salud, seguridad y medio ambiente en el consumo o uso de bienes o
servicios, el Presidente de la Defensoría podrá decretar medidas cautelares de oficio; debiendo promover el
procedimiento sancionatorio, dentro de los cinco días siguientes. Iniciado un procedimiento y previa audiencia
especial convocada al efecto, el Tribunal Sancionador deberá pronunciarse sobre las medidas cautelares
decretadas por el Presidente de la Defensoría.
IV. Medidas Cautelares.
En Nicaragua, de acuerdo a las disposiciones establecidas en el artículo 110 de la Ley 842, la DIPRODEC podrá
ordenar a petición de parte o de oficio la cesación del acto o conducta que presuntamente cause daños a las
personas consumidoras y usuarias. La DIPRODEC previo a tomar cualquier medida deberá oír a la persona
proveedora, salvo en los casos de riesgos inminentes a la salud humana (Cualquier acto o conducta cuya
naturaleza representa un peligro inmediato que se espera pueda causar la muerte, o una lesión física grave, o
daños a la salud de las personas), a juicio de la autoridad administrativa. En todo caso le son aplicables las
disposiciones establecidas en el Código Procesal Civil
En El Salvador, de acuerdo a las disposiciones establecidas en el Decreto 776 la potestad para dictar medidas
cautelares la ostenta el Presidente de la Defensoría, quien podrá decretar medidas cautelares de oficio;
debiendo promover el procedimiento sancionatorio, dentro de los cinco días siguientes.
Una vez iniciado un procedimiento y previa audiencia especial convocada al efecto, el Tribunal Sancionador
deberá pronunciarse sobre las medidas cautelares decretadas por el Presidente de la Defensoría. Las medidas
cautelares podrán decretarse siempre que:
a) Existan elementos suficientes para considerar que lo reclamado podría causar un daño inminente o
irreparable para el consumidor;
b) Pudieran producirse daños a terceros o daños a intereses públicos o colectivos; o
c) El daño que causare lo reclamado fuese acrecentándose, impidiendo que en algún momento se
volviese al estado anterior al daño causado.
Entre las medidas cautelares que pueden adoptarse de conformidad con la presente ley se encuentran:
a) El retiro o suspensión provisional de la producción o comercialización de bienes o prestación de
servicios;
b) El decomiso provisional de bienes peligrosos, adulterados, deteriorados o falsificados;
c) Ordenar el cese de actividades prohibidas en la ley u ordenar el cumplimiento de las obligaciones
establecidas en la misma; y
d) La rendición de fianza suficiente para garantizar los resultados de los procedimientos
Como podemos observar, entre la legislación nicaragüense y la legislación salvadoreña hay una gran diferencia
en cuanto a la imposición de medidas cautelas en cuanto al actuar de mala fe por parte de los proveedores y
partes involucradas en el proceso.
V. Sanciones Administrativas.
En Nicaragua, las Sanciones Administrativas están establecidas en el Título III, Capitulo III en los artículos de
que van desde el 115 al 126 de la Ley 842 en el que se imponen sanciones de acuerdo a la gravedad de la
calificación siendo las mismas leves, graves y muy graves. Estas Sanciones Administrativas serán aplicadas por
la DIPRODEC, o por el Ente Regulador competente, sin perjuicio de las demás acciones penales y civiles
correspondientes.
En todo caso, la DIPRODEC, una vez clasificada la falta, deberá tomar en consideración los siguientes criterios
a fin de imponer una sanción administración; debiendo la DIPRODEC, justificar en cada resolución
administrativa los criterios y valoraciones usadas tanto para clasificar la falta, como para imponer la sanción.
Los criterios de calificación son los siguientes:
a) El perjuicio causado a la persona consumidora o usuaria o daño colectivo;
b) El carácter intencional de la infracción;
c) El riesgo potencial de las conductas;
d) La persistencia en la conducta infractora;
e) La disposición o no de buscar una solución adecuada a las personas consumidoras o usuarias;
f) La disposición o no de colaborar con las autoridades competentes;
g) La reincidencia de la infracción, exceptuando las infracciones leves cometidas por segunda vez; y
h) El beneficio económico que se hubiere obtenido para el infractor, infractora o para terceros por la
comisión de la infracción.
La DIPRODEC, una vez habiendo calificado la infracción podrá imponer las siguientes sanciones:
i. Cierre temporal o definitivo del establecimiento (recurribles ante el Ministro o Ministra de Fomento,
Industria y Comercio);
ii. Multas:
a. Las infracciones leves se sancionarán con multa de una a cien unidades de medida;
b. Las infracciones graves se sancionarán con multa de ciento una a doscientos cincuenta
unidades de medida;
c. Las infracciones muy graves se sancionarán con multa de doscientos cincuenta y una a
quinientos cincuenta unidades de medida, sin perjuicio que se puedan sancionar con el cierre
temporal y en caso de persistir la infracción se procederá con el cierre definitivo;
d. Cuando la infracción se derive en daños para la salud y seguridad que ejerzan un efecto adverso
sobre las personas consumidoras o usuarias, deberá aplicarse el máximo de la sanción
administrativa.
Asimismo, debemos tener presente que la responsabilidad por infracciones y las sanciones establecidas se
extinguen en un plazo cinco años, los que se contabilizarán a partir de la fecha en que se notificó la infracción,
y si se hubiere impuesto alguna sanción. El plazo de extinción se interrumpe por:
i. La notificación del requerimiento para el cumplimiento de la resolución que determinó la
responsabilidad del infractor o infractora y la sanción que se le impuso;
ii. Por cualquier acto o gestión escrita de la persona señalada como infractor o infractora dentro del
expediente administrativo, o cualquier otro tipo de actuación producida por el funcionario, funcionaria
o profesional que este investido de fe pública;
iii. La renuncia del infractor o infractora a prescripción consumada.
En El Salvador, las Sanciones Administrativas están establecidas en el Título II Capítulo I y II, en los artículos
que van desde el 40 al 55 del Decreto 776, en el que se imponen sanciones de acuerdo a la gravedad de la
infracción incurrida siendo estas leves, graves y muy graves. La aplicación de las sanciones está a cargo del
Tribunal Sancionador que forma parte de la estructura de la Defensoría del Consumidor.
Para la determinación de la multa se tendrán en cuenta los siguientes criterios:
i. Tamaño de la empresa,
ii. Impacto en los derechos del consumidor,
iii. Naturaleza del perjuicio causado o grado de afectación a la vida,
iv. Salud,
v. Integridad o patrimonio de los consumidores,
vi. Grado de intencionalidad del infractor,
vii. Grado de participación en la acción u omisión,
viii. Cobro indebido realizado y las circunstancias en que ésta se cometa,
ix. Reincidencia o incumplimiento reiterado
Una vez efectuada las consideraciones pertinentes en cuando la determinación de la multa, la legislación
salvadoreña establece las siguientes multas de acuerdo a la gravedad de la calificación:
i. Las infracciones leves se sancionarán con multa hasta de cincuenta salarios mínimos mensuales
urbanos en la industria;
ii. Las infracciones graves se sancionarán con multa hasta de doscientos salarios mínimos mensuales
urbanos en la industria;
iii. Las infracciones muy graves se sancionarán con multa hasta de quinientos salarios mínimos mensuales
urbanos en la industria;
iv. Sanciones Accesorias:
a. El decomiso y destrucción de la mercancía vencida, adulterada, o deteriorada, no identificada
o que pueda entrañar riesgo para el consumidor;
b. El retiro o cesación definitiva de la publicidad, así como las medidas tendientes a rectificar o
corregir los efectos producidos por la publicidad declarada ilícita.
Como se puede observar en ambas legislaciones se establece un sistema de sanciones que van de acuerdo al
criterio de la valoración de la gravedad de las infracciones cometidas. En todo caso consideramos que la
diferencia que radica entre ambas legislaciones se centra en los órganos de aplicación de las sanciones y en la
autonomía de estos órganos.
VI. Principios de Derecho Aplicables.
En Nicaragua, los Principios de Derecho Aplicables son los siguientes:
a) Accesibilidad; f) Pro Consumidor y Correctivo;
b) Asociatividad; g) Soberanía de decisión de las personas
c) Buena Fe; consumidoras y usuarias;
d) Coordinación; h) Transparencia en la información y
e) Igualdad y No Discriminación; divulgación;
Todos y cada uno de los principios anteriormente dicho son los pilares fundamentales en los que se funda la
legislación nicaragüense en materia de Defensa de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias
frente a las discrepancias existentes en la Relación de Consumo con los Proveedores. Asimismo, no omitimos
manifestar que también debemos tener en cuenta las garantías constitucionales que por derecho le
corresponden a cada nicaragüense.
En El Salvador, los Principios de Derecho Aplicables son los siguientes:
a) Legalidad y culpabilidad; g) Eficacia
b) Debido Proceso; h) Oficiosidad;
c) Igualdad de las Partes, i) Confidencialidad e imparcialidad;
d) Economía; j) Seguridad Jurídica;
e) Gratuidad, k) Contradicción
f) Celeridad;
Como podemos observar a diferencia de la legislación nicaragüense; la legislación salvadoreña hace mayor
hincapié en el uso de la vía de resolución de los conflictos por la vía de la negociación, mediación y cualquier
otro tipo de método con la finalidad de tratar de resolver en conflicto de una forma más agradable y más
expedita.
VII. Medidas para garantizar el cumplimiento de las resoluciones administrativas firmes y Efectos en la
vía civil y penal.
En Nicaragua; de conformidad con las disposiciones establecidas en el Ley No 842 y sus reformas y lo
establecido en el Reglamento a la Ley No 842; la persona proveedora infractora deberá hacer efectiva la
resolución dentro de los quince (15) días hábiles siguientes a la notificación, de no hacerlo, la DIPRODEC
mediante requerimiento solicitará el cumplimiento inmediato de la misma. En caso de que la persona
proveedora haga caso omiso al requerimiento de cumplimiento de las resoluciones dictadas por la DIPRODEC
o los entes reguladores, las partes interesadas solicitarán la certificación de la resolución, a fin de hacerla
efectiva en la vía judicial correspondiente. En todo caso, al no existir un órgano de ejecución directamente
destinado para esta área en especifica tenemos que acudir a las disposiciones establecidas en el Código
Procesal Civil de la República de Nicaragua en cuanto a las disposiciones establecidas en atención a la Ejecución
de Títulos No Judiciales, puesto que la Certificación de la Resolución dictada por la DIPRODEC o bien por el
Ente Regulador presta merito ejecutivo, siendo el caso en que la persona consumidora o usuaria deberá
informar a la DIPRODEC o al Ente Regulador correspondiente del incumplimiento de la resolución
administrativa.
Asimismo, el mismo cuerpo normativo deja abierta la brecha para acudir a la vía judicial correspondiente en
cuanto a ejercer las acciones relacionadas a: i) Daños y Perjuicios (Civil); y ii) Delitos contra el consumidor
(Penal).
Para hacer efectiva las multas a favor del Estado de Nicaragua impuestas en dichas resoluciones, la
certificación se librará de oficio por la DIPRODEC o el Ente Regulador correspondiente, la que será remitida a
la Procuraduría General de la República para que en la vía judicial correspondiente haga efectiva dicha
resolución.
En El Salvador, de conformidad con las disposiciones establecidas en el Decreto 776 y sus reformas y las
establecidas en el Reglamento al Decreto 776, se establece de igual forma se establece la supletoriedad de la
aplicación del Derecho Común y se deja abierta la brecha de acudir a la vía judicial correspondiente a fin de
Ejecutar las Resoluciones Administrativas y/o en su caso los Laudos Arbitrales, acuerdos, entre otros, los cuales
aparejan ejecución.
Asimismo, se deja establecido la brecha para acudir ante la vía judicial y solicitar la reparación de daños y
perjuicios, pudiendo además usar la vía de resolución de conflictos para solicitar igualmente la reparación de
daños y perjuicios; pudiendo además en su caso solicitar y/o ejercer las acciones penales según corresponda.
VIII. Conclusiones:
1. La legislación nicaragüense, con respecto a la protección de los derechos de las personas consumidoras
y usuarias es relativamente nueva, tiene aproximadamente treinta y cinco años, la primera Ley fue
aprobada en 1980 con el decreto 323, que contaba con once artículos y luego en 1994 se aprobó y
publicó la segunda Ley 182 llamada: Ley de defensa de los Consumidores y en el 2013 fue aprobada la
Ley 842 Ley de protección de las Personas Consumidoras y Usuarias, actualmente vigente.
2. El ámbito de aplicación de la Ley 842, Ley de Protección de los Derecho de las Personas Consumidoras
y Usuarias, es para todos los actos jurídicos bajo la relación de consumo, ya sean con personas
proveedoras, naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras y para aplicar esta ley, la instancia creada
para defender y promulgar los derechos de las personas consumidoras y usuarias es la DIPRODEC.
3. El procedimiento para la solicitud de reclamos y denuncias ante la DIPRODEC, esta normado en el
cuarto párrafo del artículo 100 y subsiguientes de la Ley 842 y en el artículo 56 y subsiguientes de su
reglamento, en los cuales establecen que el consumidor podrá reclamar ante esta instancia en un plazo
no mayor de 30 días hábiles, luego de haber recibido la resolución del proveedor o haber transcurrido
el plazo de 30 días sin recibir la resolución.
4. La protección al consumidor ha adquirido sin duda alguna un papel trascendental en los estados
modernos. El Salvador no ha sido la excepción y en los últimos años el tema ha adquirido un auge
importante.
5. El Derecho de Consumo salvadoreño, contribuye desde una triple perspectiva al desarrollo de la
Sociedad, brindando protección al consumidor y equilibrando su situación el mercado, pero
paralelamente beneficiando al proveedor con reglas claras y predeterminadas que legitiman su
actuación, y además repercutiendo en el buen funcionamiento del mercado.
6. El mundo entero ha centrado su atención en los consumidores y usuarios, percatándose de que el
futuro, progreso y desarrollo de toda empresa estará fuertemente asegurado si es que se empieza a
entender, respetar y trabajar por ello. Este nuevo rumbo, abre una importante brecha de compromisos
para los Estados, llamados a fortalecer la protección del consumidor, fortaleciendo así al Estado mismo.
7. El estudio serio y sistemático del derecho de consumo, contribuirá al fortalecimiento de un mercado
sano y competitivo, en beneficio de todos los actores involucrados.
8. Tanto en Nicaragua como en El Salvador podemos observar cómo se integran los elementos propios
de la institución pública encargada de regular la materia como es el caso de la Dirección General de
Protección de os Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias (DIPRODEC) en el caso de
Nicaragua y la Defensoría del Consumidor en el caso de El Salvador, ambas con una garantía real en la
relación de consumo en la normativa reconociendo la existencia del campo de protección en favor del
consumidor haciendo la distinción entre la persona proveedora y el usuario o persona consumidora
que sirven a los intereses de las personas permitiendo un buen funcionamiento del mercado y
asegurando un mecanismo para garantizar el ejercicio de los derechos para ambas partes, no obstante,
podemos observar que en el caso de El Salvador la institución o el órgano aplicador de la Ley cuenta
con autonomía y patrimonio propio mientras que en Nicaragua vemos que es dependiente del MIFIC.
IX. Referencias Bibliográficas.
Decreto No 776 “Ley de Protección al Consumidor”. Aprobada por la Asamblea Legislativa de la República de
El Salvador el día dieciocho de agosto del dos mil cinco y publicado en el Diario Oficial No 166 Tomo 368 el
día ocho de septiembre del dos mil cinco. Recuperado el día veinticinco de agosto del dos mil veintiuno:
https://www.defensoria.gob.sv/wp-content/uploads/2015/04/LEY-DE-PROTECCIO%CC%81N-AL-
CONSUMIDOR-CON-REFORMAS-2020-WEB-1.pdf.
Decreto Ejecutivo N°. 36-2013 “Reglamento de la Ley No. 842, Ley de Protección de los Derechos de las
Personas Consumidores y Usuarias”. Aprobado el 10 de octubre de 2013 y Publicado en La Gaceta, Diario
Oficial N° 192 del 10 de octubre de 2013. Recuperado el día veinticinco de agosto del año dos mil veintiuno
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http://legislacion.asamblea.gob.ni/normaweb.nsf/b34f77cd9d23625e06257265005d21fa/bd325486f010c
c8206257c24007776d8?OpenDocument.
Ley No 842 “Ley de Protección de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias”. Aprobada el 13 de
junio de 2013 y Publicada en La Gaceta, Diario Oficial N°. 129 del 11 de julio de 2013. Recuperador el día
veinticinco de agosto del dos mil veintiuno de:
http://legislacion.asamblea.gob.ni/normaweb.nsf/b92aaea87dac762406257265005d21f7/b6ee59fb75e2
e20b06257bb900763f0b?OpenDocument.
Ley N°. 1061 “Ley de Reformas y Adición a la Ley N°. 842, Ley de Protección de los Derechos de las Personas
Consumidoras y Usuarios”. Aprobada el 04 de Febrero de 2021 y Publicada en La Gaceta, Diario Oficial N°.
27 del 09 de Febrero de 2021. Recuperado el día veinticinco de agosto del dos mil veintiuno de:
http://legislacion.asamblea.gob.ni/normaweb.nsf/3133c0d121ea3897062568a1005e0f89/565fdadce60f7
565062586790056092c?OpenDocument.