El Puente de la Purísima
Jorge Elías
Actual Puente de la Purísima (Foto de Pablo Ramos)
Me encontré una leyenda americana curiosa acerca del famoso puente de la Purísima y esta es: “Dice la
leyenda, como me fue dicha, que hace muchos años había un gran número de prisioneros americanos
aquí [en Monterrey], capturados en alguna revuelta en la frontera que habían sido confinados a la
prisión común y forzados a trabajar en las carreteras con los criminales mexicanos. En ese tiempo había
la necesidad de un puente, pero construirlo era una empresa extremadamente difícil ya que las
corrientes del río eran muy profundas y fuertes para una construcción de adobe, y no era posible
conseguir piedras grandes más cerca que las que estaban en los cerros. Fue así que las autoridades
decidieron ofrecer a los cautivos americanos su libertad a condición de construir el puente sobre el río
en un tiempo determinado. Parecía una hazaña imposible, ya que los días destinados a su realización
eran pocos y no tenían nuestros aparatos modernos para la construcción de puentes. Pero afincados en
la esperanza de la prometida libertad, trabajaron arduamente día y noche, cargando sobre sus espaldas
desde las distantes montañas estas grandes piedras y colocándolas con manos ensangrentadas. Una
hora antes del tiempo especificado el trabajo fue finalizado y – según dice la historia – ésta era la
manera en que serían puestos en libertad. La mañana siguiente, a medio día, salían esposados de dos
en dos, entumidos y exhaustos del esfuerzo sobrehumano, hacia el medio del puente que habían
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construido cuando, sin previo aviso o tiempo para decir una oración, se le ordenó a un escuadrón de
artillería abrir fuego sobre ellos hasta que todos estuviesen muertos. Exactamente en el centro, como si
marcara la tragedia, más tarde se colocó una estatua colosal de la Virgen. La imagen se yergue sobre un
elevado pedestal rodeada por los típicos querubines sin piernas. Debido a su presencia, todos los
buenos católicos nunca cruzan el puente sin santiguarse – una afirmación paradójica, pero no obstante
cierta. Y se dice que si una persona enferma pasa la noche al pie de la virgen, por la mañana amanecerá
muerta o curada.”1
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Puente de la Purísima 1884
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Fannie B. Ward, Monterey- The Metropolis of Northern Mexico en Popular Monthly Magazine 1884
http://books.google.com/books?id=eDM2e8QNUDgC&printsec=titlepage&hl=es">books.google.com/books?id=eDM2e8QNUDgC&printsec=title
There is a tradition concerning it, which I cannot vouch for, but will "tell the tale as it 'was told to me."Many years ago there were a number of American prisoners
here, captured in some frontier raid, who were confined in the common prison, and forced to work on the roads with Mexican criminals. A bridge was needed at
this point, but to build one was an exceedingly difficult undertaking, as the current of the river was too deep and strong for adobe, and no large stones were to be
found nearer than the mountains. So the authorities decided to offer the American captives their liberty, on condition that they would bridge the river with stone
within a specified time. It seemed an impossible feat, for the days allotted to the accomplishment were few, and they had none of our modern apparatus for bridge-
building. But, sustained by the thought of promised freedom, they toiled bravely night and day, bringing upon their backs, from the distant mountains, these great
stones, and placing them with bleeding hands. Within an hour of the specified time the work was finished, and— so the story runs—this is the way they were set at
liberty. Next morning, at daybreak, they were marched out, manacled two and two, all stiff and exhausted as they were from superhuman exertion, into the middle
of the bridge they had just built, when, without word of warning or time to say a prayer, a squad of artillery was ordered to fire upon them, till all were killed.
Exactly in the centre, as if to mark the tragedy, was later placed a colossal statue of the Virgin. The image stands upon a lofty pedestal, surrounded by the usual
legless cherubim. Because of its presence, all good Catholics never cross the bridge without first crossing themselves—a paradoxical statement, but true,
nevertheless. And it is said that if a sick person lies at the foot of this Virgin over night, he will find himself killed or cured in the morning.
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Imagen procedente del artículo: Ward B. Fannie Monterrey The Metropolis of Northen Mexico en Popular Monthly March Vol
XVII No. 3, New York 1884 http://books.google.com/books?id=LfMJAAAAIAAJ&source=gbs_navlinks_s
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La leyenda vive en su mundo, no puede confrontarse. Pero este puente estuvo allí y hoy vuelve a estar
de nuevo como negándose a desaparecer al igual que el río. Gonzalitos3 dice que el puente en ese
entonces llamado “De la Presa Grande”, se construyó en 1799 bajo la gubernatura de Simón Herrera y
Leyva.
El Plano de Juan Crouset de 1798 especifica claramente la disposición de las presas y puentes en torno a
los ojos de agua.
J. Crouset levanta este plano por orden del Gobernador Herrera y Leyva y éste último se atribuye la
construcción de dos puentes (el de la “Presa Grande y el de la Presa Chiquita”) en un reporte de 1806:
“En esta ciudad hay dos puentes construidos por la dirección e industria del gobernador propietario,
construcciones suyas y del vecindario. Estos han facilitado el tránsito para toda la tierra adentro que no
se conseguiría sino a un largo rodeo; sirviendo regularmente de presas para regarlo como cuatro leguas
de tierras pues están sobre los célebres ojos de agua que forman el río dentro de la misma ciudad; ha
traído también la cría de muchos robalos, truchas, langostinos y otros peces que abastecen este público:
obra seguramente que ha traído muchas ventajas a la población además del famoso paseo y alameda
que hay a su al derredor y la de un nuevo barrio que se ha formado de huertas y demás en la parte
norte; cosechándose con el riego de estas presas regulado por un quinquenio, doce mil y tantas fanegas
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González, José Eleuterio Obras Completas Tomo II Noticias y Documentos para la Historia del Estado de Nuevo
León… Monterrey 1885 http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080121756/1080121756.html
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de maíz, sin contar con la caña y otras semillas… Cuando se emprendieron estas obras, a que se
debieron seguir otras en beneficio público, el vecindario con la mejor voluntad se prestó a ellas; pero
como el que manda, siempre tiene émulos y envidiosos comenzaron por causa de estas a resfriarse los
ánimos; mas el gobernador empeñado ya en llevar adelante un proyecto que conocía cuán útil era al
público que le está encargado, sostuvo su empresa y consiguió concluirla con gasto de una crecida suma
de su bolsillo.” Problemas hubo en la empresa de construir el puente, pero el resultado valió la pena. Al
puente lo acompañó desde su nacimiento la estatua de la Virgen “mandada a hacer a San Luis Potosí por
el Obispo don Andrés Ambrosio de Llanos y Valdez, e inaugurada en julio de 1799”4 Así lo confirma el
Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y estadística en 1890 en un informe sobre los
monumentos de la ciudad, dice: “creemos que la Junta debió tomar en consideración la estatua de la
Purísima que hay en el puente del mismo nombre, levantada en el último año del siglo pasado, cuyo
monumento, si no es de gran valor como obra de arte, sí lo es por la estimación en que lo tienen los
habitantes de Monterrey”. 5
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Puente de la Purísima 1847
4
Treviño Villareal, Héctor Jaime, Estatuas que caminan en Revista de la Preparatoria 3, Monterrey 2004
w3.dsi.uanl.mx/publicaciones/reforma/Imagenes/revista%2039.pdf
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Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística Mexico
1890 http://books.google.com/books?id=grjPAAAAMAAJ&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false
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Esta imagen proviene de:Henry Capt.W. S. The War with Mexico New York 1847 Harper & Brothers
http://books.google.com/books?id=88d5LKb0X9kC&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false
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El resultado de la obra fue un puente que era a la vez una presa. El lugar donde se acumulan las aguas
para regar el valle de Monterrey y un lugar venerable con su imagen de la Purísima Concepción. Y lo
empezaron a llamar Puente de la Purísima.
Con su imagen de la Virgen, el puente se desarrolla como lugar de convergencia y pronto, como
que se pusiera de moda. Así se le describe Manuel Payno en el Teatro Mexicano: “El puente de
la Purísima está construido en el rio que se forma, según creo, con las vertientes del Ojo de agua,
para comunicar una parte da la ciudad con otra donde se están edificando muchas casas, y se
comenzó á levantar una nueva catedral. A la izquierda del puente hay una calle formada de
preciosas casitas y de huertas, sombreada por unos álamos, y este punto es el del paseo en los
días festivos. Acaso se figurarán los que lean esto que ninguna belleza debe tener un paseo
semejante; por el contrario, la vista de la campiña verde y frondosa terminada por el cerro de la
Silla, y la dulzura que se experimenta al ver deslizarse las aguas del rio, diáfanas y cristalinas por
entre multitud de árboles y de plantas silvestres, y el ambiente tan puro que se respira, hacen que
este paseo formado más por la mano de la naturaleza que por la de hombre, sea uno de los más
gratos que puedan concebirse”7.
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Puente de la Purísima S. XIX
Unos años después de la publicación del “Teatro Mexicano” al puente le corresponde ser, no
solo testigo del enfrentamiento entre invasores norteamericanos y defensores mexicanos en la
7
Payno, Manuel El Museo Mexicano o Miscelánea pintoresca de amenidades curiosas e instructivas, Vol 2 1843
http://books.google.com/books?id=hFY-AAAAYAAJ&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false
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Imagen procedente de Valdez Fernández, Benjamín: El Canal de Santa Lucía Columna Vertebral de la historia y
presente de Monterrey en Rizoma Revista Cultural Urbana Monterrey, Oct-Dic 2007
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famosa Batalla de Monterrey, sino que él mismo es uno de los puntos de resistencia por parte del
General Francisco Mejía y especialmente de las milicias que estaban apostadas en el puente. Se
convierte en un Tete de Ponte o Cabecera de Puente defendida para impedir el avance de las
tropas norteamericanas. A pesar de lo encarnizado de la lucha en este punto, terminó cayendo,
como es sabido, en poder de los americanos.
El Puente de la Purísima también fue testigo del desarrollo commercial e industrial de
Monterrey. En el Plano de 1798 la presa de los Ojos de Agua de Santa Lucia “muestra tres
compuertas con sus respectivas acequias… también se
menciona la acequia para las labores de indios, hoy el
área de Guadalupe, trazo que sigue en una parte el actual
canal de Santa Lucía, y otra a las labores nuevas, lo que
es actualmente el área de la Col. Obrera. De la presa de
la Purísima salían bocatomas que daban servicio, entre
otras, a una de las industrias pioneras de Monterrey que
era el Molino de Hércules, que se funda en 1864 y del
cual aún se conserva el muro perimetral, recientemente
restaurado para rescatar una parte de la historia del
Paseo de Santa Lucía. De igual forma estas acequias
daban agua para “Las Tenerías” que inicialmente
estaban por la calle de ese nombre y que hoy conocemos
como Rivapalacio… Desde aquí partieron en el Siglo
XIX varias obras importantes para canalizar este
torrente de agua que bajaba por la calle Zaragoza y
cruzaba a la altura de Juan I. Ramón, lo que más tarde,
en 1887, fue el puente Juárez, posteriormente en 1930 se
reforma otra parte, ampliando el canal a cielo abierto
para lanchas de remos al que llamaron “Paseo Luna”, que
Fotografía del Puente de la Purísima 1897
comprendía desde Zaragoza hasta la parte posterior de la
escuela Lázaro Garza Ayala, hoy el edificio del MUNE”9.
La imagen de la Purísima que acompañó al puente tiene su propia historia. En esta fotografía de
189710 se la ve allí velando el paso de un arriero con sus mulas. “…mandada a hacer a San Luis
Potosí por el Obispo don Andrés Ambrosio de Llanos y Valdez, e inaugurada en julio de 1799 y
derribada, a instancias de las autoridades municipales11, en los conflictivos años treinta del siglo
XX, precisamente la noche del 20 de noviembre de 1934; los restos fueron recogidos por el
historiador Santiago Roel y, restaurada se colocó al frente del edificio del Obispado el 18 de
febrero de 1940, en una lucida ceremonia, en la que el Ing. Valdemar Ibarra, en representación
9
Valdez Fernández, Benjamín Canal de Santa Lucía, Columna vertebral de la historia y presente de Monterrey. En
Revista Rizoma No 6. Oct-Dic 2007.
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Garland, Hamlin Grant in the Mexican War en McClure’s Magazine New York febrero 1897 Vol VIII No. 4
http://books.google.com/books?id=rZDf39UqC5wC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false
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El alcalde en ese momento era Plutarco Elías Calles hijo
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del ayuntamiento, expresó entre otros los siguientes conceptos: "Estamos seguros que el pueblo
en general aplaudirá sin reservas esta ceremonia en que se restituye al solar nativo el monumento
histórico de la Virgen de la Purísima, que por más de un siglo aromara, con perfumes de leyenda
y alumbrara con fulgores de epopeya, la apacible y ensoñadora calle de la Presa". El constante
deterioro de dicha estatua, hizo que se le sustituyera por otra hecha de cantera rosa, y la original
fue sepultada en un área del estacionamiento de dicho edificio12.”
Imagen de la Purisima sobre el Puente (Blog de Pedro Ampudia)
Actualmente, además de la réplica de cantera rosada obra de Noé Martínez, que reemplaza a la
original en el Obispado, existe otra más al pie del Puente de la Purísima.
Estatua de la Purísima Original y la actual de Noé Martinez en el Obispado (Fotos de MM Lopez Y Fermín Tellez)
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Treviño Villareal, Héctor Jaime, Estatuas que caminan en Revista de la Preparatoria 3, Monterrey 2004
w3.dsi.uanl.mx/publicaciones/reforma/Imagenes/revista%2039.pdf
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