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1778 PONZ, Pp. 177-207 Carta VIII Las Batuecas. Viaje de España

El documento describe la importancia de las obras públicas y arquitectura en una ciudad o nación y cómo estas pueden traer honor o deshonra dependiendo de si siguen o no las reglas del arte. También explica cómo en España se siguieron estas reglas en los siglos XVI y XVII pero luego se abandonaron, lo que llevó a construcciones sin talento. Finalmente, argumenta que es necesario volver a seguir estas reglas para evitar más deshonras.
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1778 PONZ, Pp. 177-207 Carta VIII Las Batuecas. Viaje de España

El documento describe la importancia de las obras públicas y arquitectura en una ciudad o nación y cómo estas pueden traer honor o deshonra dependiendo de si siguen o no las reglas del arte. También explica cómo en España se siguieron estas reglas en los siglos XVI y XVII pero luego se abandonaron, lo que llevó a construcciones sin talento. Finalmente, argumenta que es necesario volver a seguir estas reglas para evitar más deshonras.
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Ponz, Antonio

Viaje de España, en que se da noticia de las cosas


mas apreciables, y dignas de saberse, que hay en
ella / por Antonio Ponz

Madrid : Por Don Joachin Ibarra, 1778

Vol. VII.- 240 p.

Signatura: FEV-SV-P-00223

La obra reproducida forma parte de la colección de la Biblioteca del Banco de


España y ha sido escaneada dentro de su proyecto de digitalización

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lucro siempre y cuando se cite la fuente
t3

fe
/.
V I A GE
DE ESPAÑA,
EN QUE SE DA NOTICIA
De las cosas mas apreciables , y dignas
de saberse , que hay en ella.
Su A uT9 n
D. ANTONIO PONZ , Secretario de la Real
Academia de S. Fernando , Individuo de la
Real de la Historia , y de las Reales So-
ciedades Base angada , y Económica
de Madrid,

T O M O SEPTIMO.

MADRID MDCCLXXVIII.

Por D . JOACHIN IBARRA , Impresor de Camarade S. M .

Se hallará con los demás de esta Obra en su Imprenta.

CON PRIVILEGIO.
PR Ó L O G O.

G Ran felicidad sería para las nobles artes,


y aun mayor para el Reyno , que así .
los que han de emplear en ellas sus caudales,
como los que se resolvieron á exercitarlas en-
tendiesen plenamente , los unos quanto es mej
nester para llegar á ser famosos , y los otros
el aprecio que merecen los que lo consi-
guieron ; las honras de que son dignos , y
el derecho que tienen para ser buscados , y
empleados. Con esto se lograrla presto lo que
de otro modo s e r á largo , y difícil de conr
seguir , se atajarla de una vez la depra-
vación introducida en las obras públicas de
pueblos , y ciudades , palacios de P r í n c i p e s ,
y magnates , y sobre todo en los sagrados
templos , que es lo mas importante. 1 »
Esta d e p r a v a c i ó n es lamentable en las
obras de las tres nobles Artes , pero mas en
la A r q u i t e d u r a , por ser mas general 5 mas
a4 cosr

1 Nadie tenga por redundantes estas expresiones, n i


porque varias veces se haya usado de ellas en esta obra
crea que están por de mas. Su Autor conoce que el i n -
sistir en lo mismo que otras veces ha dicho es causa , de
que se vaya poniendo remedio en diferentes cosas , y
espera ver en gran parte conseguido su intento por
este medio.
II PROLOGO.
costosa , mas patente , y manifiesta al mun-
do , y ú l t i m a m e n t e mas denigrativa de los
pueblos , que habiendo c r e í d o ostentar en
ellas grandeza de á n i m o , solo han descu-
bierto pequenez de talento , falta de luces,
y la crasa ignorancia de haberse entregado
sin elección , n i cautela á personas incapaces
de executar con acierto lo que intentaban.
Si la defensa de una ciudad , cuya de-
solación estuviese amenazando el enemigo , se
confiase á un qualquiera , sin preceder m u -
chas reflexiones , y consultas acerca de su
capacidad , destreza , y prudencia , serian t e -
nidos sus moradores por gente insensata : a l
contrario por sabios , y prudentes , q u á n d o
no omitiesen las posibles diligencias para en-
contrar , ya fuese en el recinto de sus m u -
rallas , ó fuera de ellas quien los defendie-
se , y honrase.
R e b á x e s e de esta comparación quanto se
quiera , nos q u e d a r á siempre que los edifi-
cios públicos , sean profanos , ó sagrados
causan en las ciudades donde existen honor,
y grandeza sí son buenos , y arreglados , y
y no siéndolo deshonra , y mezquindad. Bue-
na prueba de esto son las grandes ciudades
de I t a l i a , como R o m a , V e n e c i a , Padua , F l o -
rencia , y otras , cuyo honroso esplendor en
sus obras publicas es el principal a t r a ó t i v p
de
PROLOGO. III
de tantos P r í n c i p e s , y personas sabias, que con
la frequencia que sabemos van á admirarlas.
T o d a v í a es mas de notar el poder de es-
te g é n e r o de magnificencias , si se conside-
ra que solo por reconocer sus ruinas se era-
prenden penosísimos , y arriesgados viages
á E g y p t o , Grecia , Asia , y á otras r e g i o -
nes , las quales sujetas , y esclavas muchos
siglos bace baxo la mas crasa ignorancia , se-
pultada su antigua instrucción , libertad , y
policía , no les ha quedado , n i pueden os-
tentar otro honor que los residuos de sus an-
tiguos edificios.
Es tan conístante que las obras públicas
é x e c u t a d a s con arte forman el primer c a p í t u -
lo de las alabanzas de un pueblo , que á p o -
co alto que se haga sobre ello , se viene en
conocimiento de esta verdad. Háblese de T o -
ledo , y el primer asunto del discurso son el
Alcázar , la Catedral , las casas de A y u n t a -
miento, sus dos principales Hospitales, sus Puen-
tes , & c . T r á t a s e de Segovia , y al instante
ocurre su famoso a q ü e d u é l o , su Catedral , y
A l c á z a r . D e Burgos , y L e ó n se elogian desde
luego las suntuosas fábricas de sus Catedrales.
Entre las cosas dignas de la Corte , y sus cer-
canías , al instante se tropieza en la conversa-
ción con su casa de Consejos , esto desde el
momento que se hizo 5 y a é t u a l m e n t e con las
gran-
IV PRÓLOGO.
grandes obras concluidas baxo el reynado de
Su Magestad. Como si en Sevilla no hubiese
gran n ú m e r o de cosas laudables, luego se d i -
rige nuestro discurso á su famosa Iglesia , y
á la célebre casa de C o n t r a t a c i ó n . U n Gra-»
nadino para encomiar las grandezas de su. pa*
t r i a , saca á plaza , y con mucha r a z ó n e l
A l c á z a r de Carlos V . bien que desgraciada-*
mente abandonado , la Catedral , la casa de
la C h a n c i l l e r í a , y la Alhambra. U n C o r d o -
bés la Catedral de. su ciudad , por varios t í -
tulos recomendable, sin embargo del estilo ara-
besco. N o tuviera A l c á n t a r a la incomparable
obra del puente , apenas se la nombraria en
materia de suntuosidad. M é r i d a se honra , y
la ensalzan principalmente los escritores por
las reliquias que en ella permanecen de sus
soberbios edificios : lo mismo se puede decir
de Tarragona , y de otras muchas ciudades,
y pueblos de E s p a ñ a , que los tienen , ya sean
antiguos , ó modernos , enteros , ó d e s t r u i -
dos , bastándoles para esta gloria , el que en
ellos se reconozcan las verdaderas reglas del
A r t e . Ultimamente es tan natural honrarse
una nación con los célebres edificios de ella,
que si un E s p a ñ o l h a l l á n d o s e fuera del R e y -
no , ve combatir á su patria en esta linea , des-
de luego se arma , y .con mucha r a z ó n con
la magnífica obra del Escorial.
Por
PRÓLOGO. V
Por lo contrario , qualquier obra executa-?
da sin reglas , n i artificio , precisamente se*
r á un aborto , que d e s h o n r a r á al pueblo , ciu^
dad , ó parage donde se hizo ; y si es en los
templos , ademas del deshonor, r e s u l t a r á una
especie de profanación , é irreverencia del
lugar sagrado , que no p o d r á salvarse sino
con alegar la poca cautela , ó la impericia
de los que la efectuaron.
Quando renació en I t a l i a el mejor gusto
de edificar de los antiguos Griegos , y Ro-*
manos, inmediatamente se comunicaron á Es-
p a ñ a todas las luces , y tan cumplidamente,
que si se hubiera continuado en hacer las
obras con el acierto que se p r a d i c ó e ñ
los Reynados de Carlps V . Felipe I I , y Fe^
lipe I I I , pudiera hoy gloriarse esta nación
de ser igual , ó superior á las que pueden
enseñar mayor n ú m e r o de bellos edificios; y
esto se puede demostrar con casi todos los
que quedan de aquella edad , parte de los
quales y a se han nombrado en este Viage , y
otros m u y insignes de Valladolid , y otras
Ciudades se n o m b r a r á n en adelante : de suer-
te , que acaso con mas r a z ó n p u d i é r a m o s no-
sotros decir del siglo antepasado , lo que ua
escritor F r a n c é s 1 hablando con su nación d i -
...ce
1 P. Laugler Essai sur 1' A r q u i t e í t u r e . -
VI PROLOGO.
ce del pasado , y es haber tenido nuestros
Bramantes M i g u e l Angeles , y Vignolas , y
que la naturaleza en materia de talentos a g o t ó
su fecundidad. E l siglo d é c i m o sexto l l e g ó 4
producir obras de A r q u i t e é t u r a en E s p a ñ a
dignas de la edad mas culta , y Artífices,
que merecieron inmortal fama.
. Por ieso es mas difícil de comprehender,
c ó m o pudiese con aquellas luces , y con tan
bellos exemplos degenerar tanto esta A r t e , y
reducirse á la extravagancia, y monstruosidad
en que la hemos visto , y lo peor de todo
á radicarse de t a l modo , y adquirir tanta
opinión la locura , que n i muchos exemplos
de las obras Reales , n i tantos como tenemos
del tiempo pasado , hayan bastado para ata-
jarla. •
Ineficaces han sido también los desvelos
de la Real Academia de S. Fernando , y las
sabias providencias contenidas en sus p r i v i l e -
gios , y estatutos, para que esta pudiese cor-
tar de una vez el desenfreno de fabricar ar-
bitrariamente sin pericia de los Artífices , que
á bulto , 6 por empeños elegían los dueños
de las obras , como si ninguno lo fuese de
afear las ciudades contra aquellas reglas de
decoro piíblico ,, que todas tienen , ó deben
tener , y como si fuese cosa de nada poner en
las casas de Dios objetos afrentosos 5 y r i d i c u -
los.
PROLOGO. VII
los , capaces de desacreditar qualquier h u -
milde choza.
N o se debe creer que nadie haya m a n -
dado fabricar con esta intención , n i pensado
gastar sus caudales en propio deshonor ; pues
á todos interesa su r e p u t a c i ó n , y que sus.
empresas sean aplaudidas de los sabios , é
inteligentes. L a c o m ú n alabanza que l o g r a -
ban los desatinos del A r t e , era suficiente p a -
ra deslumhrar á qualquiefa persona que no
tuviese alguna idea de su verdadero serj
y por este t í t u l o merecen disculpa muchos
que pensando hacer bien , erraron el camino
de conseguirlo; pues eran muy pocos los que
lo mostraban , é infinitos los que como t a l se-
ñalaban el contrario.
Todas estas reflexiones motivaron á que
la Real Academia de S. Fernando, zelosa siem-
pre de que se cumplan los fines de su i n s t i -
tuto , pensase en acudir al Rey nuestro S e ñ o r ,
proponiéndole un nuevo medio de remediar
tan grande abuso, que j u z g ó el mas suave,
piadoso , y digno de la piedad de S. M . y
por otra parte el mas propio para ser aco-
gido de tan gran Monarca á quien la E u r o -
pa entera ha reconocido justamente por el
principal , y verdadero Mecenas de las .no-
bles Artes.
Desde luego l o g r ó la Academia ver cum»
VIII PROLOGO.
piídos sus'deseos , y la satisfacción de que
S. M . se dignase condescender á su súplica,
como se verificó en la carta c i í c u l a r , que en
23 de Noviembre del a ñ o pasado de 1777 es-
cribió de su Real orden el E x c e l e n t í s i m o Se-
ñ o r Conde de Floridablanca , primer Secre-
tario del Despacho Universal de Estado , á t o -
dos los Ilustrísimos Señores Arzobispos , y
Obispos del R e y n o , cuyo tenor es e l siguiente:
D e s p u é s de haber promovido el Rei en
sus Dominios el estudio de las tres nobles
„ Artes Pintura , Escultura y A r q u i t e é t u r a ,
„ y á fomentando en M a d r i d el instituto de la
„ Academia de S. Fernando , y y á fundando
5, en otras partes del Reino distintas Acade-
„ mias , ó Escuelas, á las quales ha facilitado
„ toda su protección y auxilios aun á expen-
^ sas del Real E r a r i o , ha sabido y observado
5, por sí mismo S. M . que no se coge todo el
5, fruto que de tan útiles establecimientos de-
„ b í a esperarse , viendo emprender y llevar á
„ efedo varias obras costosas de poca d u r a c i ó n
9,y de ninguna hermosura , expuestas á m u -
5,chos riesgos y censuradas de los inteligen-
„ tes nacionales y de la emulación estrangera.
„ E n t r e tantos daños como por tal des-
„ cuido se han presentado á la consideración
^ d e S. M . han llamado singularmente su r e -
5, ligiosa y soberana atención las tristes y d o -
PRÓLOGO. IX
^ lorosas experiencias que se repiten f r e q ü e n -
5, teniente en los sagrados T e m p l o s , en que
^ p o r lo frágil y combustible de las materias
?, de que se componen los retablos , adornos
j , y techumbres de los mas de e l l o s , y por
j , n o adaptar e x á d t a m e n t e ÍÍU forma á las r e -
„ g l a s del arte y del buen g u s t o , unos p e -
^ recen lastimosamente entre las l l a m a s , c o -
5,mo acaba de suceder con el antiquísimo y
„ precioso monumento de Santa M a r í a de C o -
í5vadonga , y sucedió pocos años h á con la
Parroquia de Santa Cruz de M a d r i d , h a -
^ biendo estado á riesgo de lo mismo la I g l e -
f, sia de Santo Tomas ; y otros desdicen de
5, la magestad de aquellos lugares en que d a -
„ mos culto al Omnipotente , y veneramos los
„ m a s sublimes objetos de la R e l i g i ó n .
- „ L a reverencia, seriedad y decoro de-
„ bido á las casas de Dios , la permanente y
5, sólida inversión de los dones que la piedad
jjchristiana franquea para la mayor decencia
5, de ellas , la r e p u t a c i ó n misma de los suge-
tos constituidos en dignidad , y de los cuer-
5, pos que mandan ó permiten la execucion de
tales obras, y en suma , la necesidad de po-
55ner t é r m i n o á tan lastimosos exemplares, han
„ movido el ánimo de S. M . ademas de haber
9, providenciado lo conveniente respeéto á las
5? obras públicas profanas 9 á mandarme escri-
.bir/v
'O
X PRÓLOGO.
5?bir á V . en su Real nombre , y excitar,
5, por lo que mira á las sagradas, el a r d i e n -
„ te zelo de V . para que en adelante cuide
5,de no permitir se haga en los Templos de
?, su distrito y jurisdicción obra alguna de con-
55seqüencia, sin tener fundada seguridad d e l
„ acierto , el qual jamas p o d r á verificarse , si
55no se toman precauciones para evitar se
3, edifique contra las reglas , y pericia del arte.
„ A este fin, teniendo el R e i presente lo
2, que sobre el particular le ha expuesto la
„ Academia de S. Fernando , comprende no
„ puede haber medio mas obvio y eficaz que
„ el de que se consulte á la misma Acade-
5,m¡a por los Arzobispos, Obispos , Cabildos
5, y Prelados , siempre que estos , ya sea á
„ propias expensas, ó ya empleando caudales
5, con que la piedad de los Fieles contribu-
„ y a , dispongan hacer obras de alguna e n t i -
5, dad. C o n v e n d r á , pues , que los D i r e d o r e s
„ ó Artífices que se encarguen de ellas, en-.
„ t r e g ü e n anticipadamente á aquellos Superio-
3, res los diseños con la correspondiente ex-
„ plicacion, y que los Agentes ó Apoderados
„ respectivos presenten en M a d r i d á la A c a -
55demia los dibuxos de los planes, alzados y
„CQrtes de las fábricas , capillas y altares que
„ s e i d e e n , poniéndolos en manos del Secre-
55 tario , para que , examinados con atención
7 5?y
PROLOGO. XI
?5y b r e v e d a d , y sin el menor dispendio de
3?los interesados 5 advierta la propia Acade-
„ mía el m é r i t o ó errores que contengan , é
5, indique el medio que c o n c e p t ú e mas adap-
35table al logro de los proyedos que se f o r -
5,men con p r o p o r c i ó n al gasto que quieran y
„ puedan hacer las personas que los costeen.
„ Ademas encarga S. M . á V . que en l a
5,execucion se escuse quanto sea dable e m -
35plear maderas , especialmente en los r e -
„ tablos y adornos de los altares , puesto que
5,apenas hay Ciudad, en el Reino en cuyas
5, c e r c a n í a s no abunden m á r m o l e s , ú otras
5, piedras adequadas; mediante l o q u a l , no
3, solo se e v i t a r á gran parte del riesgo de los
„ i n c e n d i o s ( m a y o r m e n t e si se reduxere el
55 n ú m e r o de luces á lo que pide el decoro del
„ Templo y d i d a la devoción seria y mages-
5, tuosa p r a é l i c a d a en las Catedrales , y en las
„ Capillas de S. M . ) sinó t a m b i é n se r e f o r -
„ m a r á el enorme infruétuoso gasto de los d o -
„ r a d o s , expuestos á ennegrecerse y afearse
„ e n breve t i e m p o , y se p r o m o v e r á el ade~
3, lantamiento y digno exercicio de las A r t e s
3, con monumentos de materias permanentes,
5,pudiendo en caso necesario suplir m u i bien
^ l o s estucos , que son ménos costosos que los
53 marmoles y jaspes.
„ E 1 R e i confía del zelo de V . no ménos
Tom.VIL h 3,que
XII PROLOGO.
„ que de sus l u c e s , y de las serias reflexlo-
„ nes que debe merecerle el asunto, t o m a r á
„ eficazmente á su cargo concurrir á que se
„ e f e d ú e n tan justos deseos , como t a m b i é n
?, á que quanto en los lugares sagrados exe-
„ cute no solo la A r q u i t e é h i r a , sino las dos
„ Artes sus companeras, Escultura y Pintura,
sea correspondiente á la sublimidad de la
„ Religión , y al mayor esplendor y magestad
„ del culto.
„ Ultimamente encarga el R e i á V . para
„ complemento de lo que va enunciado , que
„ V. manifieste , y recomiende á ese C a b i l -
•„ do , y á las Comunidades que dependan de
V. las intenciones de S. M . á fin de que
„ contribuyan por su parte á que estas vayan
„ efeétuándose , en el firme concepto de que
„ serán sumamente gratas á S. M . las pruebas
5, que espera le den todos de su esmero en
„ promover tan sabias providencias.
„ D i o s guarde á V . muchos años como
„ deseo. S. Lorenzo el Real á 23 de N o v i e m -
„ b r e d e 1777 ".
A esta carta exhortatoria d i r i g i d a á los
S e ñ o r e s Arzobispos , y Obispos, se siguió otra
que el mismo Señor Conde de F l o r i d a b l a n -
ca escribió t a m b i é n por mandado de S. M . á
los Prelados de las Ordenes Regulares , y
M i l i t a r e s , incluyéndoles la p r e c e d e n t e , y m a -
ní-
PRÓLOGO. XIII
nifestándoles los eficaces deseos del R e y , de
que en adelante concurriesen á desterrar de
los templos pertenecientes á sus respetivas
jurisdicciones , las deformidades de fábricas,
altares, y adornos , y á conformarse con
quanto sobre este particular se habla encar-
gado á los Señores Arzobispos, y Obispos,
remitiendo los d i s e ñ o s , y planos de la&^obras
que se hubiesen de hacer , al juicio de la Real
Academia de S. F e r n a n d o , la qual d i r í a el
m é r i t o , y errores que contuviesen , e indica-
r í a los medios mas adaptables para el acier-
to , y regularidad de sus proyectos.
Una d e t e r m i n a c i ó n de esta naturaleza ne-
cesariamente habia de ser recibida con aplau-
so , como que teni^ por objeto el decoro de
los templos , la mayor decencia del culto d i -
vino , y la seguridad de que los caudales que;
la piedad p u b l i c a , ó particular destina á tan
santos fines , se i n v e r t i r í a n con el acierto que
corresponde , y a d e m á s ¿on mucha r e p u t a c i ó n
de los fieles que concurriesen á ello.
Por tanto , considerando los dignísimos
Prelados, á quienes m a n d ó comunicar el R e y
sus piadosas intenciones, los fondos de p i e -
dad, de r e l i g i ó n , y de amor á sus pueblos, que
brillaban en la citada carta , no solamente la
reputaron de la mayor i m p o r t a n c i a , y digna
<te tan gran M o n a r c a , sino que , l l e n á n d o l e
¿V de
XIV PRÓLOGO.
de bendiciones , y e l o g i o s , le rindieron por
ella infinitos agradecimientos , ofreciéndose t o -
dos á concurrir en quanto pudiesen á que
tuviese efe¿to quanto en ella se contenia ? y
así se fue verificando desde luego.
Aunque las obras sagradas son las que me-
recieron la principal atención del Rey , no se
c i ñ e r o n á solo ellas sus sabias providencias,
e x t e n d i é n d o s e t a m b i é n á que los edificios p ú -
blicos de los pueblos, y ciudades de la M o -
n a r q u í a se hiciesen en lo venidero con la de-
bida conformidad á las reglas de verdadera
A r q u i t e é l u r a , acerca de lo qual diria t a m -
bién la Academia su diftamen sobre la bue-
na , ó mala forma de los mismos , y lo que
mejor pareciese , para que , mediante ellos, se
verificase en todas partes la hermosura , y
grandiosidad correspondientes á una nación
que sabe pensar con nobleza , y aborrece t o -
do lo que puede causarle deshonor.
Con tan ventajosas premisas podemos es-
perar tales adelantamientos en la Arquiteétu-^
ra , que no solamente los que la estudian , y
tienen algunas l u c e s , abominen de las obras
que tan injustas alabanzas lograban por lo
pasado, sino que a c o s u m b r á n d o s e la vista
del público á lo bueno , venga á fastidiarse:
de lo que antes , por una especie de caprif
eho ? y . a u i r d i n ü e n t o le agradaba.
Los
PROLOGO. XV
Los jóvenes dedicados á esta nobilísima
arte , asistentes á la Real Academia de S. F e r -
nando , corroboran nuestra esperanza , m a n i -
festándolo f r e q ü e n t e m e n t e con repetidas mues-
tras de su esmero. E l público l o pudo cono-
cer en los trabajos que presentaron , y estu-
vieron expuestos á su vista por espacio de
quince dias en las salas de la Academia , des-
de el 8 de M a r z o ú l t i m o , executados con m o -
t i v o del premio que se propuso en p r i m e r o
de Enero antecedente.
Pero s e r á m u y conveniente que tengan
en la memoria así e l l o s , como otros mas ade-
lantados , lo que , acerca del A r t e que p r o -
fesan , se dixo en el p r ó l o g o del I V . T o m o
de este Viage : con eso e n t e n d e r á n las d i l i -
gencias , que para lograr nombre deben p o -
ner en p r á d i c a , y que la inmortal fama que
adquirieron los mas insignes a r q u i t e é l o s , fue
por aquel camino. E n t e n d e r á n t a m b i é n que
la l e s u r a de los Autores clásicos de su A r -
te les es indispensable para fecundar su ima-
ginación ; y sabiendo l o que ellos hicieron,
las honras , y conveniencias de que fueron
dignos, de q u é medios se valieron para su-
perar grandes dificultades , y otras cosas con-
cernientes á su p r o f e s i ó n , inflamarán el á n i -
m o , y d i s p o n d r á n su fantasía á producir obras
laudables.
#3 Lo
XVI PRÓLOGO.
L o d e m á s s e r á quedarse en la clase de
unos práéticos A l b a ñ i l e s , que con los solos
auxilios del V i g n o l a , hacen un triste papel
en el mundo ; y t o d a v í a no sé si á algunos
les será competente esta g r a d u a c i ó n ; pues si
les falta cierta p r á é l i c a , y experiencia, que
aquellos suelen tener , ciertamente no lo s e r á .
N o podemos negar la escasez de libros
en nuestro i d i o m a , que traten de las nobles
A r t e s , y s e ñ a l a d a m e n t e de la A r q u i t e é h i r a , y
aun es mas sensible ver lo ayunos que es-
t á n algunos que la profesan de lo poco que
hay t r a d u c i d o , y el n i n g ú n e m p e ñ o en de-
dicarse á una mediana inteligencia de las l e n -
guas , en que están escritas las mejores p r o -
ducciones de ella como son la Italiana , y
Francesa. Aunque merezcan todo el aprecio
los libros E s p a ñ o l e s que tratan de dichas A r -
tes , son en corto n ú m e r o , raros los mas de
e l l o s , y pocos para interesar á una nación
tan numerosa á que las mire con parciali-
dad , y reflexión.
N o s u c e d e r í a así si lo b u e n o , y mejor
que se ha escrito en otras lenguas se hubie-
ra ido traduciendo en la nuestra , con cuyo
auxilio t e n d r í a n el publico , y los profesores
m i l recursos para indagar , no solo lo que
pertenece á las r e g l a s , pericia , y sublimes
producciones de las A r t e s , sino para saber
las
PROLOGO. XVII
las épocas de su o r i g e n , progresos, perfec-
ción , decadencia , y restauraciones : los gran-
des profesores que en todos tiempos , y na-
ciones ha habido , y las 'grandes honras que
han recibido de m a g n á n i m o s Príncipes , y
poderosos S e ñ o r e s .
Todas estas cosas , y o t r a s , dichas, repe-
tidas, y vueltas á decir , v á n insensiblemente
adquiriendo cierta fuerza , que al fin se h a -
cen lugar en los entendimientos de toda cla-
se de sugetos , como obligándolos á hacer a l -
to sobre ellas , y á estimarlas s e g ú n mere-
cen , y conviene á una nación culta. Q u a l -
quier persona que siendo capaz de ello se
dedicase á traducir en nuestra lengua lo me-
jor que sobre el asunto de que tratamos se
ha escrito en las estrangeras , sin duda se
h a r í a digno de aplauso universal , y s e r v i r í a
á su nación en una linea mucho mas i m p o r -
tante de lo que c r e e r á n algunos.
Infinitas cosas han deseado los hombres
siglos enteros , y por fin ha llegado tiempo
en que se han visto verificadas: esta se pue-
de tener por indubitable , que será una de
e l l a s ; y aun hay seguridad de que piensan,
y trabajan en hacer mas que traducciones,
sugetos instruidos en la materia , y muy ca-
paces del d e s e m p e ñ o .
Pero entretanto q u é se verifica , se da
XVIII PROLOGO.
para los que no lo saben una noticia general
de los Autores que han escrito de A r q u i t e c -
t u r a , pues los que tienen inteligencia de los
idiomas en que lo h^n executado , p o d r á n
buscarlos , y aprovecharse de ellos en las
partes dignas de imitarse ; los que no los en-
tiendan se a n i m a r á n á p r a é t i c a r las d i l i g e n -
cias de conseguirlo, y juntamente sabrán t o -
dos , y s e ñ a l a d a m e n t e los que no han f o r -
mado idea de la nobleza , é importancia de
esta A r t e , q u á n t o cuidado , y atención ha
merecido á elevadísimos ingenios.
Marco V i t r u v i o Polion es el mas clásico,
y antiguo de los escritores de esta A r t e , c u -
yas obras han llegado á nuestra edad : da
noticia en la prefación de su libro s é p t i m o ,
de los Autores Griegos , y Latinos , que escri-
bieron de ella , y se sabe el gran numero de
comentarios , traducciones , y ediciones que
se han hecho de tan insigne escritor , y A r -
tífice. E l Marques Berardo Galliani en su fa-
mosa t r a d u c c i ó n Italiana , y comento que h i -
zo , y publicó en N á p o l e s de V i t r u v i o el a ñ o
de l y ^ S , cuenta nueve ediciones latinas , tres
de ellas con comentarios , y son las de G u i -
llermo Filandro , Daniel , B á r b a r o Patriarca
de A q u i l e y a , y Juan L a e t , dando noticia
de otras en diferentes lenguas vulgares. L e ó n
Bautista A l b e r t i publicó diez libros de A r -
qui-
PRÓLOGO. XIX
quite£!:ura. Pedro Coech varios tratados d é
la misma. Filiberto de V O r m e un tratado de
esta A r t e . E l de Sebastian Serlio es bien co-
nocido , y usual. Jacobo Barozio de Vignola
dió á luz la C a r t i l l a de las cinco ó r d e n e s ,
según las medidas , y estudio que habia h e -
cho de las fábricas antiguas , obra c o m ú n á
todos los principiantes , y traducida su e x -
plicación en todas lenguas. F r . Ignacio D a n -
t i , en la vida que p u b l i c ó del citado V i g n o l a
d e c l a r ó las reglas de Perspectiva del mismo.
A n d r é s P a l a d i o , reputado sin controversia el
mas c é l e b r e de todos los Arquitectos d e s p u é s
de V i t r u v i o , nos d e x ó quatro importantes l i -
bros de esta iVrte. Vicente Scamozzi fue A u -
t o r del libro intitulado : Idea de la Jrquitec*
tura , y de un discurso sobre las a n t i g ü e d a -
des de Roma. Pedro M u e t compuso u n t r a -
tado de dicha A r t e . Juan de Alhenas , u n
discurso de las a n t i g ü e d a d e s de Nimes. D e
Oftavio Revesi hay un libro i n t i t u l a d o : A r ~
chisesto para formar los cinco órdenes de Arqui~
teftura. Claudio Perault hizo la muy estima-
da , y magnífica t r a d u c c i ó n de V i t r u v i o , y
formó el compendio del mismo. A g u s t í n C a r -
los d' A v i l i e r compuso un curso de A r q u i -
tectura. O t r o Francisco Blondel. Antonio Des-
godetz t r a t ó de los edificios antiguos de Ro-
ma con sus exáCtas medidas , y estampas.
Mr.
XX PROLOGO.
M r . Belidor escribió igualmente de fortifica-
ción , y A r q u i t e é l u r a c i v i l . D e la misma A r -
te , y de Perspeftiva escribió dos libros F e r -
nando G a l i de Biviena. L a descripción de la
Basílica Vaticana de Carlos Fontana se puede
reputar por una importante obra de A r q u i -
t e d u r a . M r . Campbei d i ó á luz los dibuxos de
los mejores A r q u i t e é l o s de su nación , y á esta
obra i n t i t u l ó Vitruvio Ingles. Los libros de
Perspectiva, y A r q u i t e é l u r a de A n d r é s Pozo
son demasiado conocidos de los Profesores,
T a m b i é n hay una p r á c t i c a de la P e r s p e é l i v a de
Daniel B á r b a r o . E l Marques Poleni fue A u t o r
de las Exercitacipnes V i t r u v i a n a s , y explicó á
J u l i o Cesar Frontino en la obra de los a q ü e -
duftos de Roma. E l Conde Alexandro Pompei
p u b l i c ó los cinco ó r d e n e s de A r q u i t e c t u r a del
célebre Profesor M i c h e l Sanmicheli, E l Conde
G e r ó n i m o del Pozo un tratado de la Arquitec*
t u r a civil según los antiguos, y de los teatros.
Juan Bautista Alexandro Blond a u m e n t ó el
Curso , y Diccionario del d ' A v i l i e r . E l P.
Christiano Rieger d i ó á luz los Elementos de
toda la A r q u i t e c t u r a c i v i l . Carlos Antonio
l o m b e r t publicó la obra intitulada : Arqui-
teffiura moderna , &c. E l Marques Berando
Galiani la insigne, y doCta t r a d u c c i ó n de V i -
t r u v i o , que se dixo arriba. E l P. Laugier
caus ó una especie de conmoción en Francia el
año
PRÓLOGO. XXI
a ñ o de 175* 5" con su célebre crítica , que i n -
t i t u l ó Ensayo de la Arquiteftura civil , y e l
mismo efefto causó en I t a l i a el de 1768 e l
libro de las vidas de los mas célebres A r q u i -
tectos de todos tiempos , y naciones.
Estos escritores entre los Estrangeros son
los mas dignos de ojearse. Casi todos tienen
su r e s p e t i v o m é r i t o , y en la mayor parte
de ellos ha encontrado también la crítica , y
raciocinio filosófico de nuestros tiempos m u -
chos deferios que no quiere disimular. M a n i -
fiesta libremente las partes , en que son d i g -
nos de seguirse , y en las que no , y conde-
na como intolerables muchos abusos en las f á -
bricas de los mas insignes Artífices de estos
ú l t i m o s siglos sin perdonar á ninguno.
E l citado P. L a u g i e r , y el A u t o r de las
vidas de los Arquitectos , que se han nombra-
do , subministran muchas luces para saber l o
que se debe huir , y abrazar en los citados
escritores , y en las fábricas con razones por
la mayor parte sólidas , y fundadas en la
esencia de la verdadera A r q u i t e & u r a , como
dan por supuesto que la exercitaron los a n -
tiguos.
N o solamente se ve enriquecida la E u r o -
pa , y el mundo con los citados escritos de
A r q u i t e é l u r a , y de otros , después que rena-
cieron las nobles Artes ; sino que con gran
sun-
XXII PRÓLOGO.
suntuosidad se han visto puestas en cierto
modo á la vista de todos las fábricas de los
Artífices mas insignes por medio de famosas
colecciones de estampas ; pero es convenien-
te valerse de las mismas luces de la crítica
para saber usar de lo laudable que en ellas
se encuentra , dexando lo que es defectuoso,
con cuya diligencia puede fecundar el estu-
dioso su entendimiento con indecible u t i l i d a d ,
y el aficionado acostumbrar su vista á este
g é n e r o de magnificencias , y á juzgar con
r e ñ o juicio de su m é r i t o .
E n t r e dichas colecciones merecen ser
nombradas , y vistas , ademas de las que se
encuentran en los citados escritores de A r -
quitectura , la que publicó Dominico de R a -
si , con el t í t u l o de Estudio de Arquitedfu-
ra c i v i l , en que están las fábricas , sepulcros,
capillas , fachadas de Roma , plantas de d i -
chas fábricas con sus medidas : los Palacios
de la misma ciudad , y el nuevo teatro de
fábricas , y edificios de ella.
E l estudio de Arquitectura c i v i l sobre las
fábricas de Florencia por Fernando R u g i e r i .
L a descripción de la Iglesia de Santa M a r í a
del Fiare en aquella ciudad por Sansón S g r i -
l i i . Las Vistas de Palacios , é Iglesias de Tos-
cana. L o s Palacios de Genova , dados al p u -
blico por Pedro Pablo Rubens, Las ruinas de
Pal-
PROLOGO. XXIII
P a l m i r a , 6 T e d m o r . Las A n t i g ü e d a d e s de Rcr
ma de Juan Bautista Piranesi. Los Palacios,
Iglesias , Puertas , Plazas , & c . de la misma
ciudad de Josef Vasi de Corleon. Las A n t i -
g ü e d a d e s de Puzol , B a y a s , y Cumas de P a -
blo Antonio Paoli. L a declaración de los d i -
buxos del Palacio de Caserta. Las Estampas
de la Iglesia de S, Felipe N e r i de T u r i n de
Felipe Yubarra. L o s Planes, Alzados , y J a r -
dines de Versaglies. Las Vistas de Florencia
de A n d r é s G e r i n i . Los Arcos triunfales de
Roma de Juan Pedro Bellori , y otras m u -
chas colecciones de varios edificios de E u r o -
pa , que se dexan de nombrar por no dilatar
este discursó.
Nuestra lengua está m u y lexos de osten-
tar iguales ventajas en materia de libros de
A r q u i t e d u r a á las que logran particularmen-
te la Italiana , y Francesa ; pero tampoco es-
t á tan destituida , y pobre como los Autores
de dichas naciones suelen publicar. E l M a r -
ques Galiani en el p r ó l o g o á la t r a d u c c i ó n
de su V i t r u v i o , solo habla de las medidas
del Romano , obra de Diego Sagredo , que
dice ser un compendio de V i t r u v i o , y n o m -
bra algunas ediciones de dicho libro : no su-
po de la t r a d u c c i ó n de los diez libros de d i -
cho A u t o r , impresa en Alcalá de Henares
por Juan G r a d a n en 1582 , cuya traduccion
fue
XXIV PRÓLOGO.
fue hecha por el A r q u í t e é l o M i g u e l de U r -
rea. Francisco Villalpando traduxo el terce-
r o , y quarto libro de Sebastian Serlio , y se
i m p r i m i ó en Toledo por Juan de A y a l a ano
l ^ ó g , con estampas muy bien hechas. Juan
de A r f e fue A u t o r del provechoso libro i n t i -
tulado : Varia comensuracion , siendo uno d é
sus quatro tratados , y el ú l t i m o el de A r -
q u i t e é t u r a . F r . Lorenzo de S< Nicolás escri-
b i ó un libro de esta A r t e . Juan de T o r i j a un
t r a t a d o de las b ó v e d a s . E n t r e los del Curso
M a t e m á t i c o del P. Vicente Tosca se encuen-
t r a el de la A r q u i t e d u r a . E l P. M i g u e l de
Benavente publicó en castellano el a ñ o de
1763 , y d e d i c ó á la Academia de S. Fernan-
do los Elementos de toda la A r q u i t e é l u r a ,
que había compuesto, y publicado en latin e l
el P. Christiano Rieger. E l Compendio de V i -
t r u v i o , que compuso Claudio P e r a u l t , se t r a -
duxo en castellano por D . Josef de C a s t a ñ e -
da. E l C a p i t á n de I n f a n t e r í a D . M i g u e l Sán-
chez de Taramas traduxo , y publicó en 17Ó9
el tratado de Fortificación , ó arte de cons-
t r u i r los edificios militares , y civiles , que
escribió en Ingles Juan M u l l e r , aumentando
la obra con notas , adiciones , y estampas;
y por ú l t i m o debe esperar el público un doc-
to , y completo tratado de A r q u i t e c t u r a en1
el ú l t i m o tomo del Curso grande de M a t e -
PRÓLOGO. XXV
m á t i c a del D i r e c t o r de la misma en la A c a -
demia de S. Fernando , D . Benito Bails.
Y a es este un competente numero de obras
nacionales, digo , escritas en nuestro idioma,
para que no nos consideren tan al obscuro de
lo que es A r q u i t e c t u r a . Con haber estudiado
las que h a b i a , y haber hecho el debido aprecio
de las mejores, siguiendo las pisadas de los A r -
tífices de la edad de Felipe I I , de Felipe I I I ,
y aun de la de Carlos V , é imitando las fábricas
que en diferentes partes de E s p a ñ a nos dexa-
ron N . Machuca , D i e g o de Siloe , Pedro de
V a l d e l v i r a , G i l de O n t a ñ o n , Josef S o p e ñ a , Pe-
dro G u m i e l , Juan Bautista de Toledo , A l o n -
so de Covarrubias , Juan de Herrera , Bar-
t o l o m é de Bustamante , Francisco de M o r a ,
Juan G ó m e z de M o r a , Juan Bautista M o -
negro , M a r t i n D i a z N a v a r r o , Alonso H e r -
n á n d e z , y otros que les siguieron , é imita-
ron en aquellos tiempos , 1 habiéndose con su
saber, y enseñanza llevado á fin insignes obras
en Valladolid , Salamanca , Segovia , Madrid^
Alcalá , Ubeda , Baeza , J a é n , Granada,
Sevilla , y otras ciudades. Con lo poco , vuel-
vo á decir , que en nuestra lengua se ha é s ^
cri-
1 Puede esperar el público una obra de la historia
de la Arquiteftura en España , y juntamente noticia
de estos , y otros muchos Arquiteólos ? y de las f á -
bricas que hicieron.
XXVI PRÓLOGO.
c r i t o , con la imitación de los nombrados A r -
quiteélos , y con un buen discernimiento pa-
r a elegir lo mejor de ellos , hubiera podido
la A r q u i t e f t u r a llegar entre nosotros , quan-
do no al mas alto grado de perfección , por
lo menos se hubiera mantenido en un estado
honroso „ y floreciente. Pero la r i d i c u l e z , la
extravagancia , y el embrollo triunfaron de
todas las reglas del A r t e , y de la r a z ó n , y
de t a l manera alucinaron los entendimientos,
que han hecho creer por malo lo que era ex-
celente , y por ó p t i m o lo abominable, y p é -
simo , de lo qual ya se ha hablado repetidas
veces en esta obra ; no restando ahora que
d e c i r , sino que mediante las sabias providen-
cias de S. M . los esfuerzos de la Real Aca-
demia de S. Fernando , la aplicación de los
j ó v e n e s , el buen gusto de los literatos , y
personas poderosas , y la admirable disposi-
ción , que en todas partes se observa , vere-
mos hermosos , y sólidos edificios , escritos
originales , y traducidos de otros idiomas,
consumados Arquitectos , y memorable por
dilatados siglos con tales monumentos el rey-
nado del Rey nuestro Señor Carlos I I I .

VIA-
V I A GE
P E E S P A ÑA.
CARTA PRIMERA.

stimado A m i g o : M i larga demora en


Í M a d r i d ú n i c a m e n t e pudo hacerse lle-
vadera , y suave para m i genio , engolfado y a
en observar l o que hay de particular en nues-
tras Provincias, la presencia, y t r a t o de los ca-
maradas que entran á la parte de nuestras con-
versaciones , y correspondencia , j u n t á n d o s e á
esto el e m p e ñ o en que me puse de complacer
á varios sugetos , haciendo una d e s c r i p c i ó n
de las cosas mas notables de ese gran pueblo,
y de los Sitios Reales que hay en sus inme-
diaciones. Se hizo en la mejor forma que p e r -
mitía m i corto talento , y las d e m á s circuns-
tancias que V . no ignora. Cumplida y a es-
ta especie de obligación , e m p r e n d í una de las
caminatas que acostumbro para continuar la
empezada o b r a , de cuya conclúsion han mos-
trado algunos gran desconfianza.
2 Todas las comodidades de la v i d a , y
esta misma pueden sacrificarse en servir al
publico , y mas quando benignamente apre-
cia los esmeros que un particular pone en o b -
Tom, V I L A se-
i VIAGE D E ESPAÑA.
sequiarle , que es el caso en que y o me lia*
lio ; y porque me reconozco destituido de
aquel m é r i t o , que se r e q u e r í a para el logro
de tanta satisfacción > solo debo creer que se
hace, justicia al eficacísimo deseo que tengo
de ver remediadas gran n ú m e r o de cosas que
nos desacreditan ; y establecidas otras , me-
diante las quales pueda el mas instruido de
qualquier región que venga á la nuestra,
formar de ella un juicio ventajoso , y reco-
nocer en qualquier pueblo que se hallare un
razonable gusto , y instrucción.
3 E l objeto es grande , y pide a ñ o s ;
pero el mejor anuncio de un éxito feliz en
qualquier empresa es el buen principio de
ella , de que y a tenemos alguna seguridad,
en vista de las cosas que se han remediado,
y de otras que se han h e c h o , y se van ha-
ciendo con acierto , y ventaja de la nación.
4 Empezando pues á tratar de nuestro
asunto , salí como V . sabe de M a d r i d el 24
de Junio , y tomando m i ruta desde la puer-
t a de Segovia , l l e g u é á la V i l l a de Alcorcon
distante dos leguas , dexando á la izquierda
los pueblos de L e g a n é s , y Polvoranca , y
mas cerca los de Caravanchel de arriba , y
Caravanchel de abaxo. Boadilla , y V i l i a v i -
ciosa, aunque cercanos al camino , no se des-
cubren , y quedan á mano derecha.
El
CARTA PRIMERA. 3,
5 E l t e r r i t o r i o hasta Alcorcen no se d i -
ferencia en lo pelado de árboles de las otras
cercanías de M a d r i d . L a iglesia del pueblo
es muy regular , pero el retablo mayor s e r á
bueno quando quiten el que hoy tiene , y
haga otro un hábil A r q u i t e d o . U n quadro
de mediano m é r i t o , que representa la A s u n -
ción de nuestra Señora , y está en una p a - /
red de la nave , dicen fue parte del retablo
antiguo , que sin duda sería mas arreglado
que el a d u a l . Tiene Alcorcon unos cien v e -
cinos al parecer ; entre ellos h a b r á como dos
docenas , que se exercitan en hacer v i d r i a d o
común , es á saber, ollas , cazuelas , tenajas
& c . con que abastecen en gran parte á M a -
d r i d . Siendo la arcilla de aquellas inmedia-
ciones m u y adaptada para ello , el pueblo se
compone generalmente de infelicísimas casas
de t i e r r a .
6 Desde Alcorcon á Móstoles hay una
legua; el camino , y c a m p i ñ a no presentan á
la vista objetos mas agradables que la ante-
cedente. A mano derecha hay pedazos de
paramo , que serían de mucho provecho , y
amenidad en tanta c e r c a n í a de M a d r i d , si h u -
biese en ellos encinas , u otros á r b o l e s . T i e -
fce Móstoles , según oí , trescientos vecinos:
a excepción de m u y pocas casas , las d e m á s
son como las de Alcorcon.
A i • La
4 VIAGE D E ESPAÑA.
7 L a parroquia es digna de verse por
su bello altar mayor compuesto de quatro
columnas del orden corintio con un quadro
grande de la A s u n c i ó n en medio , y de otras
pinturas repartidas en e l . Representan la San-
tísima T r i n i d a d con gloria de á n g e l e s , la
A n u n c i a c i ó n , y P r e s e n t a c i ó n del Señor , obras
de Francisco R i c i . Las estatuas de S. A n t o -
nio , y S. Francisco tienen m é r i t o , y acom-
p a ñ a n bien á lo d e m á s . E n un poste de la
iglesia v i un quadrito de Dominico Greco,
que representa la Verónica , ó cabeza del Sal^
vador figurada en u n p a ñ o blanco. H a y en
M ó s t o l e s una ermita dedicada á nuestra Se-
ñ o r a de los Santos , en donde estuvo la ca-
sa de D o ñ a Costanza de Roxas , madre del
Beato Simón de Roxas , que nació en ella,
8 . E n el mesón tuve el buen encuentro
de un Prebendado de Plasencia , que iba á
la Corte , con quien t r a t é años pasados ha-
l l á n d o m e en aquella ciudad , y fue m i com-
p a ñ e r o en una d i v e r t i d í s i m a expedición al
Monasterio de Yuste , sitio célebre por ha-
ber acabado allí sus dias el gran Carlos V .
Nos d i v i r t i ó la memoria de aquel viage , y
la oirá V . con gusto quando se la cuente.
9 Llegada la hora , tomamos cada uno
nuestro camino , y y o f u i á la v i l l a de Ca-
sarrubios 5 distante quatro leguas de M ó s t o -
les,
CARTA PRIMERA. 5
les. D e s p u é s de andar una , se pasa por A r -
royo Molinos , pueblo corto , denominado así
de un arroyuelo por cuyas m á r g e n e s se ca-
mina algún trecho , con mas recreo de la vista
que antes , pues hay árboles en ellas.
10 Hasta el lugar del A l a m o hay dos
leguas , y á la mitad , se pasa el r i o G u a -
darrama , donde se le une el referido a r r o -
yo. Aunque tiene puente miserable de made-
ra , regularmente se vadea quando no e s t á
crecido , y como no lo estaba en esta oca-
sión , me m e t í por el vado. E l hecho es , que
sin saber c ó m o , ni quando , el caballo en que
iba , á pocos pasos se t e n d i ó quan largo era,
para refrescarse : contribuyendo yo mismo
á mi peligro , soltándole la r i e n d a , y c r e -
yendo queria b e b e r , me mojé de pies á cabe-
za , y es milagro que lo cuente , pues c a í
debaxo. M e l e v a n t é como pude , y salí á la
orilla opuesta con agua á la rodilla , y con
gran susto de los c o m p a ñ e r o s , hasta que
vieron que no habia herida , n i otro mal.
i í Esta lección fue muy buena , para co-
nocer al animal , y desde luego le hice p a -
gar el susto con la espuela , hasta llegar á
la posada. M u y parecida á esta fue la aven-
tura que le sucedió al Bachiller de C i u d a d -
^eal en el inmediato r i o Alverche , con la
diferencia de caballo á m u í a ; pero en tales
A 3 , . cir-
6 VIAGE m ESPAÑA.
circunstancias , no quiero parecerme n i en un
pelo á los hombres célebres.
12 Desde este r i o empieza un monte de
encinas , que se dexa á mano izquierda , y
se extiende hasta la v i l l a de Batres , nom^
brada por haber sido Señores de ella los i n -
signes caballeros , y escritores F e r n á n P é r e z
de Guzman , y Garcilaso de la Vega. Su
castillo se conoce que es bastante grande , y
bien conservado. N o lexos está el lugar de
la Moralexa , y mas adelante á mano izquier-
da los pueblos de Carranque , Palomeque^
el Viso , y L o m i n c h a r .
13 L l e g u é á Casarrubios , habiendo pa-
sado una legua antes por el Alamo , pueblo
p e q u e ñ o , en cuyo distrito se ven algunos oli-
vares , y vinas , descubriéndose á la dere-
cha Navalcarnero , y Valmojado. Casarru-
bios se reduce hoy á quatrocientos vecinos,
de doblado n ú m e r o que tenia , s e g ú n rela-
ción de los viejos, que dicen haberlo cono-
cido : por consiguiente de doscientos pares de
l a b o r , que habia , han quedado ciento. Hay
en la v i l l a quatro iglesias , y son Santa M a -
r í a , S. A n d r é s , las de los Agustinos , y
de las Monjas Bernardas. Santa M a r í a , y S.
A n d r é s forman una sola parroquia , y ambas
iglesias son de sencilla 5 y regular a r q u i -
teétura.
En
CARTA PRIMERA. 7
14 E n el retablo principal de la p a r r o -
quia de S. A n d r é s , que aunque no del mejor
tiempo , tampoco es disparatado , hay un qua-
dro en m e d i o , que representa al Santo t i t u l a r ,
obra según el estilo , de las mejores de F r a n -
cisco Ignacio Ruiz de la Iglesia , de quien
son otras pinturas del zócolo : hay t a m b i é n
en el retablo algunas obras razonables de es-
cultura. ,
15 L a capilla dedicada al mismo Santo
enfrente de la puerta del costado , contiene
dos altares executados en buen tiempo , con
adornos de columnas corintias : taíhbien es
buena la reja , y alguna otra cosa de dicha
capilla.
16 E n la de S. Pedro se ve un quadro
puesto en el altar , que representa al Santo,
del natural , vestido de Pontífice ; en los pe-
destales de las columnas están S. Francisco,
y S. A n d r é s , pinturas del mismo estilo que
S. Pedro , y se reconoce en ellas algo del de
Cano. E n u n poste de la Iglesia se v é una
Santa Faz , ó Verónica , del Oreco , parecida
á la que r e f e r í á V . de M ó s t o l e s .
17 L a Iglesia de Santa M a r í a es seme-
jante en la construcción , y lo d e m á s á la de
S. A n d r é s , aunque no tan grande. E l altar
^ a y o r formado de quatro columnas c o r i n -
tias 5 y lo d e m á s que corresponde , s e r í a bue-
A4 no,
8 VIAGE DE ESPAÑA.
no , si no lo hubieran afeado con a ñ a d i d u r a s
modernas , y con un pavellon pintado i n d i g -
namente en la pared al rededor de él. Las
estatuas de este altar a c o m p a ñ a n á lo que
tiene de buena a r q u i t e é t u r a .
18 E n las paredes del crucero hay algu-
nos quadros : E l de la C o r o n a c i ó n de espi-
nas , es muy parecido al estilo de A n t o n i o
Arias , y el de la Anunciación al de C a r -
ducho. Es buena , y expresiva la imagen de
escultura , que representa al Señor c r u c i f i -
cado en su capilla. D e Antonio Pizarro es
la pintura del Nacimiento de nuestra S e ñ o r a ,
puesta en la pared á los pies de la iglesia.
19 V i en la sacristía una cruz de plata
bien trabajada con la imagen de Jesuchristo, y
varias figuras en el ornato : es obra de V i r -
gilio F a ñ e l i , el mismo que hizo el trono de
nuestra S e ñ o r a del Sag rario de Toledo . co-
mo se dixo en el primer tomo , tratando de
aquella Santa Capilla.
20 E n la iglesia de Monjas Bernardas,
renovada poco h á , son bastante buenas las
i m á g e n e s de escultura que representan á nues-
t r a S e ñ o r a , y S. Josef en el primer altar á
mano izquierda : las de S. Bernardo , y S.
Benito en e l mayor tienen algún m é r i t o , y
asimismo las pinturas del colateral al lado de
la E p í s t o l a . E n la iglesia de PP. Agustinos
so-
CARTA PRIMERA. 9
solo b a i l é una copia muy t r i v i a l de una Sa-
cra Familia, de R a f a e l , puesta en la sacristía
y nada mas que á V . pueda dar gusto en
nuestro asunto.
21 Tiene este pueblo mejores casas , que
los d e m á s , por donde se transita desde M a -
d r i d ; pero son pocas, y acaso las ruinas d e l
castillo subministraron materiales para cons-
truirlas. A s í ha sucedido en otras partes de
E s p a ñ a , donde tampoco se han perdonado
los mas suntuosos edificios de la a n t i g ü e d a d ;
prueba de gran m i s e r i a , ó ignorancia en los
que t a l h i c i e r o n , y lo toleraron. Roma misma
en medio de sus grandezas no puede purgarse
de esta tacha , como lo testifican las ruinas
del A n f i t e a t r o , del Setizonio , y otras m i l .
22 E l castillo de Casarrubios tenia s i -
tuación dominante , y parece haber sido f o r -
taleza considerable. Se reduce á un quadro
con quatro fortines , unidos á sus á n g u l o s ;
edificado todo con suma robustez , y p e r -
fección en su linea. Tiene paredones de ca-
si tres varas de grueso, hechos de l a d r i l l o ,
y a r g a m a s ó n . A ú n hay piezas habitables , y
escalera para subir á su plaza de armas. É l
foso al rededor e s t á cubierto de escombros
Jo mas de é l .
23 D e Casarrubios al lugar de las V e n -
das de Retamosa hay una l e g u a : otra desde
allí
io VIAGE DE ESPAÑA.
allí á la Venta del G a l l o , situada al prin-
cipio de un monte encinar, perteneciente á
la v i l l a de Camarena , distante una legua
de allí : dos se cuentan desde la Venta á
N o v e s , que son de buen t a m a ñ o . Inmediatos
a l camino acia la m i t a d de él se ven los
pueblos de Portillo i y Fuensalida. Se des-
cubren en este t e r r i t o r i o porción de vinas,
y o l i v a r e s , y es lástima ver en él grandes
pedazos sin c u l t i v o ; porque las plantas re-
feridas , y la calidad de la tierra manifies-
tan ser muy adaptada para árboles , que si
se pusiesen en los linderos de campos, y ca-
minos , f o r m a r í a n un delicioso a s p e é t o , y de
gran u t i l i d a d .
24 N o v é s , villa situada la mayor parte
en e l declive que hace el terreno hasta un
arroyo que pasa por ella , está reputada,
s e g ú n allí me d i x e r o n , por de seiscientos ve-
cinos. D u d o que llegue á t a n t o ; pero m u -
cho mas dudo , y lo mismo le s u c e d e r á á
V . que l a fundasen los Hebreos, poniéndole
el nombre de N o v é por otro pueblo del mis-
mo que tuvieron en su p a t r i a , salvo el res-
peto debido á los Autores que lo dicen. Sea
a s í , ó de otro modo , á los habitantes no les
i m p o r t a r á gran cosa que les quiten la gloria
de tan antigua descendencia. L a iglesia com-
puesta de tres naves es espaciosa, y la ca-
pí-
CARTA PRIMERA. tt
pilla mayor , que tenia sus antiguos ornatos
4 la g ó t i c a , está echada á perder con cha-
farrinadas de colores sin venir al caso. N o
hay mas altares que tengan regularidad , si«
no los colaterales á dicha c a p i l l a : lo d e m á s
son m a d é r a g e s , indignos del santuario , por
su forma r i d i c u l a , y en esto v e n d r á n á pa-
rar aquellos, si no se pone reparo. Goza
Noves de buenas fuentes que la abastecen,
y por cerca de la plaza pasa el a r r o y o que
se ha dicho , y sirve para el riego de a l -
gunas huertas.
2$ D e Noves á la v i l l a de Santa Olalla
hay dos leguas. N o tiene mas de doscientos
y sesenta vecinos, según me i n f o r m a r o n , con
dos iglesias parroquiales , en que no h a l l é
cosa que decir á V . Sus murallas , y cas-
tillo , ó palacio del señor con los arrabales
destruidos, son indicio de que fue pueblo
considerable, y numeroso ; dicen algunos que
de tres m i l vecinos. E l t e r r i t o r i o p i n g ü e que
goza; la abundancia de sus a g u a s , pues á
las dos varas se encuentra buena para beber,
y abundante para otros usos , acreditan ser
verosimü la antigua población que dicen.
Hay en Santa Olalla convento de Descalzos
de S. Francisco.
26 E n t r e Noves , y Santa Olalla están á
izquierda en poca distancia del camino los
ii VIAGE D E ESPAÑA.
pueblos de Santo Domingo , y Alcabon : á la
derecha la v i l l a de M a q u é d a , á quien se le d á
alcurnia no menos antigua que á Noves I¿ Se
pasa por la venta de Domingo P é r e z , en d o n -
de empieza un olivar que se atraviesa pOr es-
pacio de media legua , hasta cerca de Santa
Olalla , en cuyo t é r m i n o reputan que hay
cien m i l o l i v o s ; pero á lo que yo entiendo
les falta el mejor c u l t i v o . Se ven entre ellos
algunos sembrados, y mucho zumaque. Es-
t a es una planta ( p o r si V . no lo sabe)
que nace sin cultivo , y t a m b i é n se cultiva
en varias partes : se eleva del suelo cosa de
tres quartas , y su hoja es parecida á la del
olmo , aunque mas chica , y á s p e r a . Las v a -
Titas que arroja , se cogen á su t i e m p o , y
d e x á n d o l a s secar, se muelen , y reducen á
p o l v o , que sirve para muchas cosas en las
T e n e r í a s , y con él se curten tafiletes, cor-
dobanes , badanas & c .
27 D e Santa Olalla al B r a v o , cuya dis-
tancia es de dos leguas , se camina con gus-
t o por entre las vinas , y olivares que se
encuentran á trechos. Es preciso atravesar
casi una legua de c a ñ a d a , la mejor del
m u n d o , por su natural frescura , y por la
que le da un arroyo 5 para plantar en ella
mi-
1 Véase Tom. i , Carta 2. aj principio,
CARTA PRIMERA. 13
millones de árboles de diversas especies , si
se quisiese conocer la necesidad, é i m p o r -
tancia de este cultivo ; pero malísima para
los pasageros en tiempo de l l u v i a s , sucedien-
do en ella m i l trabajos. E n Santa Olalla exi*-
gen portazgo , y es porque según he oido,
tenian obligación de mantener por allí el ca-
mino reparado , y seguro. H a quedado la
carga a l pasagero sin el provecho.
28 Desde Noves al Bravo se dexa c o -
nocer la bondad del terreno , fresco, y ne-
grizco ; pero fuera de los manchones de o l i -
vos que se ha dicho en t a l qual parte ^ no
h a y otro cultivo que el regular de t r i g o ,
cebada, y algunos v i ñ e d o s . Antes de llegar
a l Bravo se dexan á mano izquierda el l u -
gar de C a r m e n a , y á la derecha el de T e -
chada.
29 Q u a t r o leguas hay que caminar des-
de el Bravo á Talavera de la Reyna por u n
territorio menos p l a n t a d o , y mas erial que
los antecedentes. Sobre todo da l á s t i m a v e r
una d i l a t a d í s i m a vega , por u n lado de la
qual pasa el T a j o , la mayor parte de ella
sin c u l t i v o , p u d i é n d o l o tener muy grande,
y aun aprovecharse de las aguas del Tajo.
A la mano izquierda de este camino se ven
los pueblos de Lucillos , Cebolla , y M o n -
tearagon 5 á la derecha Brugei y Cazale-
gas.
14 VIAGE DE ESPAÑA.
gas, A l fin de la citada vega se pasa el
A l v e r c h e sobre puente de tablas; y aunque
sus pilares son de fábrica , cada a ñ o hay
que c o m p o n e r l o , para evitar los males que
en él suelen acaecer con f r e q ü e n c i a .
30 Si algún puente debia ser en Espa-
ñ a magnifico , y bien fabricado es este ; por
ser el paso mas f r e q ü e n t e de Extremadura,
y Portugal á la Corte , y por lo bien que
se hace pagar el pontazgo ; pero todo le f a l -
ta , sino la qualidad de ser l a r g u í s i m o , y
por consiguiente mas molesto, y peligroso.
31 Mas abaxo del puente como á dos ó
tres tiros de fusil entra el Alverche en el
Tajo. E l t e r r i t o r i o hasta Talavera es de mas
de una l e g u a , y siendo vega m u y l l a n a , se
p o d r í a regar parte de ella con las aguas de A l -
verche , que me parece, vienen someras. Es-
t o ( m e d i x e r o n ) que se ha pensado varias
veces, pero no se ha hecho.

TALAVERA DE L A RETNA.

32 L o g r a esta v i l l a , que es de las p r i n -


cipales en el Arzobispado de Toledo , situa-
ción tan ventajosa , como ninguna otra c i u -
dad de quantas y o he visto. E s t á fundada
en medio de la referida vega. Baña eí Tajo
sus murallas por el lado de m e d i o d í a , y en
la
CARTA PRIMERA. 15
la situación es m u y parecida á la ciudad de
C ó r d o b a . Dichas murallas se ven bastante
arruinadas en aquel lado , y mas en otras
partes. De los antiguos nombres que dan nues-
tros escritores á Talavera , como Lihora, Ebu-
r a , Evora , ó Talabrica, escoja V . el que
le parezca que sirva de origen al de h o y ,
33 Se compone esta v i l l a , a lo que p u -
de a v e r i g u a r , de dos m i l y ochocientos v e -
cinos. E n t r e sus fábricas en materia de A r -
q u i t e é l u r a es sobresaliente la iglesia de los
Padres de la orden de S. G e r ó n i m o , situada
inmediata á la m u r a l l a , junto a l r i o . Fue su
primera fundación del famoso Arzobispo de
Toledo D . Pedro Tenorio , quien aunque
tuvo idea que la habitasen C a n ó n i g o s , por
contradicciones que ocurrieron ^ se la d i ó á
los expresados Religiosos. Poco es, según m i
j u i c i o , l o q u e queda en i g l e s i a , y monaste-
rio de su p r i m i t i v a fundación, habiéndose en-
grandecido d e s p u é s , como se nota en la mis-
ma i g l e s i a , y en l o d e m á s .
34 L a capilla mayor es magnífica : en
los pilares que sustentan los arcos del c r u -
cero, hay pilastras resaltadas, y son d ó r i -
cas las del cuerpo i n f e r i o r , y jónicas las del
superior. Dichos arcos tienen adorno de a r -
tesonado u n i f o r m e , y en las pechinas de la
cüpiüa se ven de baxo relieve los quatro E v a n -
VIAGE BE ESPAÑA.
gelistas , cuya hechura es correspondiente
al t i e m p o , y forma de su a r q u i t e é t u r a , co-
mo algunos otros ornatos de la c ú p u l a .
35" L a d e c o r a c i ó n exterior de dicha ca-
pilla tiene correspondencia con la interior,
en parte de pilastras d ó r i c a s , y en parte
de jónicas , con cuerpo á t i c o e n c i m a , y ba-
laustrada que corre al r e d e d o r , todo de pie-
d r a b e r r o q u e ñ a ; solo que la han afeado con
ciertos estribos sobrepuestos j, temerosos de
que se arruinase por motivo de ciertas hen-
deduras que se manifestaban. Quando hu--
biera sido cierto el p e l i g r o , no se y o que
fortificación mas r a m p l o n a , ni menos apro-
p ó s i t o se le pudiera haber echado : un buen
arquitefto la hubiera sabido fortificar sin
afearla.
36 Las armas del Arzobispo D . Pedro
T e n o r i o , que se reducen á la rueda de San-
ta C a t a r i n a , se pusieron en diferentes pa^
rages d e n t r o , y fuera de la iglesia. Se ven
interiormente inscripciones, que por su a l -
t u r a , y gastado de la letra no se leen bien;
pero se divisa el nombre del expresado A r -
zobispo , cuya memoria quiso conservar la
comunidad , aunque, como me dixeron , y
el c a r a é t e r de la obra lo indica, costease des-
pués la restauración.
37 E l cuerpo de la iglesia se ve que
es
CARTA PRIMERA, i7
es obra posterior á la del c r u c e r o , y capi-
lla mayor. U n á n d i t o que desde el piso del
coro va cortando los arcos de las capillas
hasta los pilares deL crucero , la afea no p o -
co : dichos arcos t e n d r í a n su magnificencia
sin tal extravagancia 5 y como un despro-
pósito se suele sostener con otro , para m a n -
tenimiento del expresado á n d i t o , hicieron
nuevos arcos dentro de los grandes, lo que
hace un aspedo disonante.
38 E l altar mayor , y los colaterales son
costosísimas obras de estuco , executadas
muy modernamente , en que se han imitado
m á r m o l e s de diversas mezclas : poco , ó n a -
da dicen con la grandiosidad de la capilla,
y crucero. D e los baxos relieves , Angeles,
y otros objetos de escultura que hay en ellos,
no digo palabra , n i del parage , donde , con
fealdad del crucero , se pegaron los colate-
rales , porque se ha de enfadar V . de o í r -
lo. L a buena a r q u i t e é l u r a de crucero , y
capilla se e m p e z ó en 15-49 1 Y Por no sé q u é
disputas, no se c o n c l u y ó hasta el 1624.
39 Como en los d e m á s altares del cuer-
po de la iglesia no he observado cosa no-
table que contar á V . i r é al coro , donde
a«n se conserva su antigua sillería , ador-
ada delicadamente s e g ú n a l estilo que de-
cimos gótico ^ pero ciertas tallas sobrepues-
Tom, V I L B tas.
x:8 VIÁGE D E ESPAÑA,
tas , no l i a mucho , la hacen en extremo r i -
dicula. E l facistol es de la misma a n t i g ü e -
dad que la silleria , sin las a ñ a d i d u r a s de
a q u e l l a : lo han dorado en partes sin v e -
nir á p r o p ó s i t o .
40 N i n g u n o de los Ordenes Regulares,
que hay en E s p a ñ a , iguala al de los PP. G e -
r ó n i m o s en la magnificencia , y propiedad
de ornatos en los t e m p l o s , siendo el del E s -
corial la corona de quantos hay en la M o -
n a r q u í a . L o s que hubiesen visto los de V a -
lencia , G r a n a d a , S e v i l l a , Z a r a g o z a , T a l a -
vera , y o t r o s , dirian que es v e r d a d quan-
t o digo : por consiguiente dichos R e l i g i o -
sos debian poner mas conato en que las re-
novaciones , ó aumento de ornatos en sus
f á b r i c a s correspondiesen á la seriedad de
las mismas, no gastando caudales en qui-
t á r s e l a , n i en afearlas con ridiculas frus-
lerías.
41 Dexando la iglesia , cuya fachada de
columnas jónicas tiene regularidad , i r é á la
s a c r i s t í a entrando en ella por una puerta cor-
respondiente al crucero. L a primer pieza es
ochavada, y sobre la cornisa permanecen algu-
nas p i n t u r a s , aunque m u y arruinadas. L a tal
pieza e s t a r í a seria , y m e r e c e r í a alabanza,
si no hubieran puesto en ella quatro altaritos,
que por su f o r m a , y extravagancia son qua-
tro
CARTA PRIMERA. i9
t r o pegotes, que l a afean. Se sigue o t r a , y
es l a p r i n c i p a l , adornada modernamente se-
gún el estilo , poco mas, ó menos , de los
tres altares de la capilla mayor. Se han e m -
pleado algunas piedras de p u l i m e n t o , t r a h i -
das de territorios cercanos, como los tienen
de preciosas canteras casi todas las c i u d a -
des de E s p a ñ a 1 materia d i g n í s i m a , s ó l i -
da , hermosa , y permanente para los a l t a -
res , y otros muchos adornos del templo:
circunstancia que hace mas lamentable la des-
trucción de pinares , que se ha hecho , y
vemos hacer por todas partes con gran r u i -
na del p u b l i c o , gasto y fealdad de las i g l e -
eíac
sias.
_ 42 Junto á la pieza ochavada que d i x e ,
hay una magnífica escalera de las que l l a -
man v o l a d a s , esto es, que sobresale de las
quatro paredes, con su balaustrada, y l i n -
terna , todo de escogida piedra b e r r o q u e ñ a ,
y verdaderamente grandiosa. Sirve de c o m u -
nicación desde l a iglesia , y sacristía a l coro.
^ 43 N o me detengo en otras menudencias,
ni puedo ser mas largo en esta carta , p o r
estar casi vencido del cansancio de este d i a .
Tenga V . u n poco de paciencia hasta la
otra? que i r á brevemente. Talavera & c ,
B 2 CAR-
1 Véase T o m . 6. pag. 66.
IO VIAGE DE ESPAÑA.

CARTA II.
unque la Colegial de T a í a v e r a es
uno de los templos construidos á
la g ó t i c a , le falta cierta delicadez , y ele-
gancia respectiva , que se halla en otros de
su clase. Sin embargo la t i e n e , si se compa-
ra con el moderno coro que hay dentro de
é l , tan escabroso en sus o r n a t o s , y t a l l a , que
solo se me figuró bueno para rasgar roque-
tes. L a iglesia es de tres naves, y el altar
mayor un conjunto de pinturas , que repre-
sentan la V i d a , y Pasión de Christo , con
ornatos de estilo g ó t i c o , todo ello bastante
envejecido: fortuna que no le haya tocado la
suerte del coro , y lo será mayor si quando
tengan voluntad , y dinero para hacer otro,
piensan en cosa buena , aconsejándose de los
inteligentes. E n la sacristía se ve un quadro
grande que representa á S. Josef con el Niño
Dios de la mano , obra de D . A n t o n i o Pa-
lomino. Cerca la puerta antes de entrar hay
otra p i n t u r a , al parecer , de Antonio A r i a s .
2 E n la nave que corresponde al lado
del Evangelio , se encuentra el altar de S.
Francisco , cuya a r q u i t e é t u r a , que es de buen
tiempo, a c o m p a ñ a á lo que hay en él de pin-
tura , y escultura. D e varias personas ilus-
tres,
CARTA SEGUNDA. 21
, tres , y de diferentes edades se encuentran
memorias sepulcrales en esta iglesia ; pero
cotjio m i p r o p ó s i t o solo es hablar de aque-
llas donde hay algo notable relativo á Jas
bellas artes , d i r é linicamente que la es-
tatua de marmol del t a m a ñ o del n a t u r a l ,
que está á un lado del a l t a r , de S. Francis-
co, es obra excelentemente hecha. T a m b i é n
tiene su m é r i t o el altar de S. Ildefonso en
la misma nave. E l quadro del medio r e p r e -
senta al Santo cortando el velo á Santa L e o -
cadia , y se ve algo del estilo de Blas de
Prado. L a fachada y claustro de la Cole-
gial son asimismo del estilo g ó t i c o . L a torre
es posterior, según manifiesta su construcción,
que hasta el medio es de m a n i p o s t e r í a , y
lo d e m á s de sillares. *
3 E n las parroquias de Talavera , que
contando la Colegial son ocho , se encuen-
tran algunas obras estimables ; como es en
la de S. Pedro el altar mayor de muy bue-
na arquitectura , a c o m p a ñ a d a de diferentes,
pinturas razonables , que á mi entender son
de algún discípulo del Greco ; pero no tienen
las extravagancias que suele haber?en las de
este. E n una capilla al lado del Evangelio hay
^ retablito antiguo , y dentro del hicho está
representado de escultura Jesuchristo d i f u n -
do en.brazos de nuestra Señora ; y aunque
B 3 los
21 VIAGE D E ESPAÑA.
los ornatos tienen algo de a n t i g u a l l a , ójala
fueran así todos los que se han hecho de un
siglo á esta parte en T a l a y e r a , que no ha-
bria tanto desatino!
4 E n la parroquia d e l Salvador los dos
altares colaterales son de orden corintio m u y
bien executado , con tres pinturas en cada
uno , casi de igual m é r i t o á las referidas de
la parroquia de S. Pedro. Los altares del c o -
legio que fue de la C o m p a ñ í a , modernos
los m a s , y de malísima talla , se repartie-
ron en esta, y otras p a r r o q u i a s , con cuyos
muebles mas bien se puede decir que las han
afeado.
5 Trece conventos tiene Talavera , ocho
de Religiosos , y cinco de Monjas , de los
quaies d i r é brevemente lo que hace á nues-
t r o p r o p ó s i t o . E n la iglesia de Monjas Ber-
nardas no es mala la a r q u i t e é l u r a ; pero
lo es á todo ser la m á q u i n a del altar m a -
yor , obra costosa , y m u y aplaudida entre
los que no saben nada.
6 L a de los PP. Dominicos es por lo
grande , y otras circunstancias, de las mas
considerables de T a l a v e r a : tiene tres naves
divididas de pilares. Su construcción es s ó -
l i d a , y de un g ó t i c o moderno , conforme
a l qual es también el altar mayor. Sus or*
natos 5 pinturas , y l o d e m á s son en aque-
lla
CARTA SEGUNDA. 25
Ha línea de bastante m é r i t o ; pero un dispa-
ratado t a b e r n á c u l o cubre l o principal de é l .
O í á un Religioso, que se trataba de quitar-
lo , á que daba motivo cierta obra que con
mucha r a z ó n desacreditaba semejantes made-
rages, c o n s i d e r á n d o l o s no solamente i n d i g -
nos de los templos , pero de qualquiera o t r o
parage, donde personas de r a z ó n los h u b i e -
sen de ver. E n t e n d í de la obra que habla-
b a , ^ sin descubrir quien era el a u t o r , le
p e r s u a d í , que pues manifestaba ser persona
de buen g u s t o , predicase á los d e m á s p r e -
dicadores , quitasen quanto antes dicha feal-
dad del referido altar ; pues el citado autor,
á quien yo conocía m u c h o , p a s a r í a sin duda
por T a l a v e r a , y si tropezaba en é l , como
era regular , d i r í a tempestades ; siendo de
tal humor , que á nadie perdona , como
sea causa de que hagan , ó se hayan he-
cho monstruosidades en las casas de Dios.
7 Q u e d ó en hacerlo , y y o sin detener-
me en algunas cosas, que podian correr p a -
rejas con el t a b e r n á c u l o , volví los ojos 4
tres magníficos sepulcros de marmol , que
hay en la capilla mayor. E l principal es el
t[ue se ve al lado de l a E p í s t o l a , y consis-
te en una urna delicadamente trabajada , y,
sobre ella una estatua tendida , con h á b i t o
pontifical 5 y executada diestramente. A los
B 4 £Íes
514 VIAGE DE ESPAÑA.
pies se lee lo siguiente : lllustrissimus ja-
cet Garsias a Loaisa Híspale. Card. Suprimí
ínquisitioms Senatut ^ nec non Regí i Indiarum *
Consilii PraeseS ) Generalisque hispaniar, Comis-
sar. Ohiit armo Do, M D X L V L Fue Religioso
de esta orden , y fundador ( c r e o ) de este
convento , quien después de varias dignida-
des l l e g ó á la de Cardenal 3 y de Arzobispo
de Sevilla.
8 E n el mismo lado mas cerca del a l -
tar mayor se ve colocada en un nicho la
estatua de su madre Dona Catarina de M e n -
doza , puesta de rodillas mirando al mismo
altar , y en el opuesto lado la de su pa-
dre D . Pedro de Loaisa , figura armada , de
m a r m o l , como las antecedentes, de cuya m a -
teria son los bellos ornatos de ambos nichos.
9 Las iglesias Yde Monjas Carmelitas Des-
calzas , y la de Descalzos de S. Francisco
son de arquitectura regular , y seria ; en
aquella hay dos altaritos , uno enfrente de
o t r o , y sus p i n t u r a s , que representan á Je-
suchristo muerto en brazos del Padre E t e r -
n o , y á Santa T e r e s a , tienen bastante m é -
r i t o , r e c o n o c i é n d o s e en la primera el esti-
lo de Juan Bautista Maino. E l quadro del
altar m a y o r , en la iglesia de los Descalzos,
donde se figura Santa A n a , dando lección
á la V i r g e n , me p a r e c i ó de Juan de Toledo.
Tu-
CARTA SEGUNDA. t$
10 T u v o su buen tiempo la a r q u i t e é h i -
ra en T a l a y e r a , y se manifiesta en las obras
'que se han alabado , y en algunas o t r a s , en-
.tre las quales debe contarse por m u y exce-
lente la fachada de la casa del A y u n t a m i e n -
t o , que es de orden d ó r i c o , la del C o n -
de de la O l i v a , con otras que por la b r e -
vedad omito. Aunque mas grande , y costo-
sa qije todas es la de la iglesia que fue de
los J e s u í t a s , le faltó arquitecto que la h i -
ciese de buen gusto : desgracia que a l c a n z ó
á los a l t a r e s , y ornatos interiores , los qua-
les , si se hubiesen quitado de la vista (pues
hubo o c a s i ó n ) antes que repartirlos entre a l -
gunas iglesias de la v i l l a , hubieran quedado
mejor las bellas artes , y los templos de Dios
sin estas fealdades.
11 L a población de Tala vera se exten-
día ácia su lado meridional , y se conoce
por los trozos de murallas que por allí que -
d a n , las quales con los d e m á s torreones, y
parages fuertes , dentro , y al rededor de la
a&ual población , manifiestan las mudanzas
que ha t e n i d o , y •que antiguamente no se-
*ia fácil de conquistar. Casi la mitad de la
^üla está cercada de sus barrios ácia norte,
y poniente.
r2 E n varios parages de Talavera se
"alian lápidas con inscripciones Romanas, c u -
yas
26 VIAGE D E ESPAÑA.
yas copias con algunas piezas originales po-
see D . Francisco A p o n t e , vecino de la mis-
ma , quien me ha hecho el favor de comu-
nicarme algunas ; pero r e s p e é l o de que él
mismo tiene trabajada una obra con el fin
de darla al p u b l i c o , y probar que T a l a v e -
r a es la Aevura mencionada por L i v i o , y
que los Santos M á r t y r e s Vicente , Sabina , y
Christeta fueron naturales de la misma , con
cuyo m o t i v o piensa publicar t a m b i é n las ins^
cripciones romanas , existentes en Talavera,
las omito , c o n t e n t á n d o m e con poner a q u í es-
tas dos , que el expresado D . Francisco Apon-
te posee en dos aras de piedra alabastrina.
D . M . S.
MARIO L V
PERCO . A N N XXXIII
MARIVS
CASTRENSIS
F R A T R L D E . SVO
F. C.

DIS. M A N .
SEXTlLIAE. MARCEL
LAE. M.F. O V N I E N S I
A N . X V I I I . C. V A L E R I V S
CARICVS. V X O R I
13 Otras dos inscripciónes sepulcrales
fran-
CARTA SEGUNDA. á7
franqueó el citado sugeto , respetables por
su a n t i g ü e d a d , y que por la sencillez , y
claridad del lenguage n a t i v o , deben ser es-
timadas , y aun imitadas quando se trata de
hablar con el público , á quien se presentan.
Se h a l l a n , la primera en la parroquia de S.
Clemente, y la segunda en la de S. Pedro,
Los caracteres de ambas corresponden á su
tiempo con tres puntos entre cada palabra,
y la de S. Clemente contiene en catorce l i -
neas l o siguiente
A q u í - yace • Juan • F e r z z n a n d e z i
que : Dios • pe n rdone • fijo • de i
D o n • F n e r n a n t : M a r t í n e z • quzze i
D i o s - perdone - e e s t r z e í caballero:
f u e : m u i n r i c o i e m u y • ondrado i
— e m u y - donable- efizr^O: muchos;
buenos: c r i n i a d o s ' : é t : finoi D o m i n -
go • ocho • dias • anda — dos • del :
mes • de dez zzembre • era • de :
M é CCC • s— etenta l quatro 3 a ñ o s .
L a muger de este Juan Fernandez se l l a m ó
Urraca G o n z á l e z , y fue ama del Rey D . Pe-
d r o , , según una descripción de Talayera he-
cha en 15*76, de que el Señor Aponte tiene
copia,y la original se dice estar en el Escorial.
H L a inscripción de la parroquia de S.
Pedro se omite por no tener cosa particu-
lar 5 sino el ser casi de l a misma edad.
Asi
VTAGE D E ESPAÑA.
Así como á Talavera no le faltó su
é p o c a favorable para las bellas artes , toda-
v í a fue mas feliz en personas de mucha l i t e -
ratura , y doctrina , particularmente en ma-
teria de Jurisprudencia, de que m e r e c i ó l l a -
marse escuela. Todos conocen el m é r i t o , y
s a b i d u r í a de los Maestros Antonio G ó m e z ,
y H e r n á n G ó m e z Arias , del D o é t o r D . Bar-
t o l o m é Frias de Albornoz , de D . Antonio
de Meneses y Padilla , insignes escritores de
Jurisprudencia. Los eminentes sugetos que en
otras lineas ha tenido , los c o n o c e r á qualquie*
ra con solo o i r sus nombres. E l gran Alonso
de H e r r e r a , autor del famoso libro de A g r i -
cultura ; el insigne P. Juan de Mariana his-
toriador , de que se podian gloriar los siglos
mas cultos ; el muy d o é t o Arzobispo de To-
ledo D . G a r c í a de Loaisa G i r ó n , autor de
la Colección de los Concilios de E s p a ñ a . D .
Bernardino de Meneses , y e l Licenciado
Frias de Albornoz , escribieron , el primero
Comentarios de la guerra de Flandes , y el
segundo de Linages de E s p a ñ a , muy alabado
de A r g o t e de Molina , aunque no se i m p r i -
m i ó su obra. Se omiten otros por no ser pro-
lixo.
16 A poca distancia de Talavera , sa-
liendo por la puerta que llaman de Toledo,
hay una gran ermita , dedicada á nuestra
Se-
CARTA SEGUNDA. 29
Señora baxo la a d v o c a c i ó n del Vraclo , pero
no tan grande , tan magestuosa , n i tan r i -
ca , como afirma un G e ó g r a f o moderno 1 , que
después de la iglesia del Escorial , y de las
Catedrales no tenga igual en E s p a ñ a ; dispa-
rate clásico , dicho en las lenguas Inglesa,
Francesa , y Castellana! E n el cuerpo de la
iglesia , en el c a m a r í n , y sacristía , hay p i n -
turas de u n Diego L ó p e z , que se firmaba
el Mudo , porque debia de serlo de nacimien-
to , y algunos que poco , ó nada distinguen,
las creen del famoso Juan Fernandez N a v a r -
rete , llamado t a m b i é n el Mudo , que hizo tan
célebres obras para el Escorial en tiempo del
Señor Felipe I I . Distan unas de otras quan-
tum aera lupinis. Las hay también de un t a l
Llamas , que al principio de este siglo pinto
en el colegio del mismo Escorial 2 , ambos
eran profesores de m é r i t o t r i v i a l .
17 Las nombradas mondas de Talavera^
son ciertas funciones , que se celebran en o b -
sequio de la imagen venerada en esta e r m i -
ta , y empiezan por Pasqua. Concurren de
los pueblos vecinos sus moradores en proce-
sión , y cada comitiva lleva una especie de
man-

1 Diccionario Geográfico en Madrid 1753. tradusi-»


do del Francés,
a Véase tom. 3» Carta V . a. edición»
3o VIAGE D E ESPAÑA.
manga sin cruz , y en ella van puestas flores
entretexidas de diversas maneras , y dife-
rentes dones , que ofrecen á nuestra Señora»
L a usanza dicen que viene del tiempo de la
gentilidad , en que veneraban de este modo
no sé á q u é Diosa. Por ventura la dificultad
de desterrarla d a r í a motivo á los Prelados
para convertirla en obsequio de M a r í a S a n t í -
sima , como sabiamente ha hecho la iglesia
d é otros usos gentílicos igualmente difíciles
de desarraygar.
- 1 8 N o se debe o m i t i r una notable l á p i -
da de pizarra puesta en la pared á la entra-
da de la ermita sobre un sepulcro de mar-
mol , como de tres varas de l a r g o , y una de
ancho , la qual en caracteres de los llamados
g ó t i c o s dice:
, Litorius fa
mulus Dei v i
xit annos plus
tninus L X X V . re
qutevit in pace die
V U I I Kal. julias
aera D X X X X V I I Í
A a
Se v é allí explicada en la forma siguiente;
rdqut está sepultado un homhre que se dixo L i "
torio, el qual fue hallado en este sepulcro en un
olivar cerca del Monastefig de la T r i n i d a d , y
por-
CARTA SEGUNDA. 31
porgué estaba fuera de sagrado , y páresete qüe
era christiano , y persona catbélica por este r é -
tulo de la sepoltura , el R . S . D . F r . Francis-
co Ximenez Cardenal de España , Arzobispo de
Toledo , nuestro Señor , le mandó pasar á esta
ermita de nuestra Señora del Prado ¿ y por su
mandado le puso aquí el Cabildo de la Caridad
de esta Villa de Talavera en el mes de Mayo,
en el ano de M D X l l l . según pares ce falle sciá
M X I I . años. E l cuerpo de esta ermita e s t á
sostenido de columnas formando tres naves:
el crucero , capilla mayor , y c ú p u l a es m e -
j o r obra , y en la linea de ermitas puede
c o n c e d é r s e l e por su capacidad lugar m u y
principal entre las de E s p a ñ a .
19 T a m b i é n se debe hablar de las f á b r i -
cas que han hecho , y hoy hacen m u y nom-
brada á Talavera , del estado que a é l u a l -
inente tienen , y del que t u v i e r o n . D i r é
primeramente de la losa que trabajaban los
Alfareros de dicha v i l l a , m u y superior á la
que al presente se fabrica ; pues aunque la
materia es la misma t i e r r a de C a l e r a , pueblo
distante tres leguas al medio dia de T a l a v e -
ra , consistía la superioridad de la obra a n t i -
gua en los buenos dibuxantes, que inventaban
bellas formas para las piezas que se hablan
de trabajar , y asimismo pintaban en los azu-
lejos historias bien compuestas 5 y a r r e g l a -
da&j
32 VIAGE DE ESPAÑA.
das / o r n a t o s de gusto , países , animales v y
otras cosas , que miramos con placer en T o -
l e d o , M a d r i d , y otras partes. D e este g é n e -
r o de obra son los azulejos al rededor de los
claustros de S. Felipe el R e a l , y de la M e r -
ced de M a d r i d . A l presente se carece de es-
tas bellas formas , ó por la decadencia deí
buen gusto , ó porque los caudales de los an-
tiguos alfareros soportaban mejor los gastos
necesarios para pagar buenos dibuxantes.
20 Sin embargo , se mantienen en T a l a -
vera siete , ú ocho de estas f á b r i c a s , que lla-
man alfares , y t a l qual es la obra se despa-
cha , y se surten de ella muchos l u g a r e s , en-
trando la Corte. S. M . para acalorar este ra-
mo de industria , de que el extrangero saca
una u t i l i d a d increíble por lo que introduce,
supliendo nuestra f a l t a , ha concedido notables
franquicias á los alfareros de Talavera , así
en el plomo , como en el e s t a ñ o , y es l á s t i -
ma que siendo casi seguro el despacho,no se
perfeccione la obra , para la qual es tan á pro-
p ó s i t o la t i e r r a que he dicho de Calera.
21 Las fábricas de seda, que hoy e s t á n flo-
recientes en Talavera , empezaron á estable-
cerse el a ñ o de 1748 , baxo el gobierno , y d i -
rección de D . Juan Ruliere , quien á expensas
de la Real Hacienda , p r o c u r ó que viniese
de fuera de E s p a ñ a gran n ú m e r o de maestros,
y
CARTA SEGUNDA. 33
y oficiales para toda clase d é operaciones. E l
Excelentísimo Señor D . Josef de Carvajal,
Secretario de Estado entonces , que con em-
p e ñ o estableció , y p r o t e g i ó dichas fábricas,
hizo construir en Talavera dos edificios , y
comprar varias casas para colocar telares , y
oficinas , s e g ú n pedian las circunstancias ; pe-
ro jamás se han podido acomodar en ellas la
oftava parte de los telares , y m á q u i n a s ; y
asi se tienen en casas particulares que se a r -
riendan en diferentes parages de la v i l l a .
22 E n C e r v e r a , pueblo dos leguas distan-
te de Talavera , p r o c u r ó Ruliere que se cons-
truyese, otro grande edificio , y colocó en é l
doce mblinos para torcer la seda : hay q u a -
renta y quatro bancas para devanarla , y
seis dobladores para doblarla , cuya m á q u i -
na , ó conjunto de m á q u i n a s , la mueven qua-
tro bueyes. Su composición consiste en c r e c i -
dísimo n ú m e r o de ruedas , entretexidas unas
en otras con muchos piñones de madera^
husos de hierro , estrellas , aspas , carretes
( a s í llaman á diferentes instrumentos) : d©
suerte , que con solo el impulso de los bue-?
yes se devanan , doblan , y tuercen siete
^ y setenta y dos hebras de seda á u n
tiempo.
2 3 E l Artífice de dichas m á q u i n a s fue
un B o r g o ñ o n lianíiado Santiago F c r , quien
Tom.VIL C hi-
34 VIAGE D E ESPAÑA.
hizo t a m b i é n otras de las que hay en Tala-^
vera. T u v e gusto de saber que hay naciona-
les que aprendieron á hacerlas , y las hacen
acaso con ventajas en adelantamiento del tor-
cido. Se tiene por indubitable , que si al p r i n -
cipio se hubieran fabricado en Talavera mis-
mo uno , 6 dos edificios donde poner todas las
m á q u i n a s , y telares , supuesto que no se es-
caseó el dinero , se hubieran evitado otros
gastos , é inconveñientes.
24 Corrieron por cuenta del R e y estas
fábricas hasta 30 de A b r i l de 1762 , en que
se vendieron por tasación á la casa de Usta-^
r i z , cuyo total valor ascendió á siete m i l l o -
nes quatrocientos y diez m i l reales de vellón
con. corta diferencia. Entonces se consumían
anualmente en.todas las operaciones trece m i l
libras de seda , dos m i l y ochocientos marcos
de plata , y quarenta y quatro marcos de oro,
o c u p á n d o s e trescientos y ocho telares , con
unos m i l ciento y treinta y quatro operarios
en las diferentes maniobras. E n el dia se con-
sumen veinte y u n m i l libras de seda , qua-
t r o m i l marcos de plata , sesenta de oro , y
se ocupan trescientos treinta; y seis telares,
y m i l quatrocientas treinta y ocho personas.
Puede consistir esta notable ventaja en la ma-
y o r destreza , y p r á é l i c a de los operarios,
que todos son nacionales 5 á excepción de
.muy
CARTA SEGUNDA. 3;
muy pocos, sujetos como aquellos, á los con-
tramaestres igualmente nacionales.
af L o que poco mas , ó menos se t r a -
baja cada a ñ o en estas fábricas consiste en
cincuenta y cinco m i l varas de galones de
oro , y plata de todas clases ? quinientas y
sesenta m i l varas de cintas , cinco m i l pares
de medias de seda , treinta y dos m i l varas
de telas lisas , rasos , grodetures y tafetanes,
ocho m i l y doscientas varas de terciopelos
lisos, r i z o s , felpas , & c . dos m i l y trescien-
tas varas de telas de oro , y plata , dos m i l
varas de matizados de seda , diez m i l y q u i ^
nientas varas de damascos , grisetas , d e l f í -
ñas , moeres , y ú l t i m a m e n t e m i l varas de
bayeta de seda , sin contar, las menudencias
de p a ñ u e l o s , juegos de botones de oro , y
plata , 6rc.
26 Esto es lo que sucintamente puedo
decir , s e g ú n los mejores informes , de la ac-
tual fábrica de sedas establecida , y r a d i c a -
da en Talayera , d e b i é n d o s e a ñ a d i r que los
dueños han mandado hacer prensas , para dar
aguas á las telas , y l o que me parece mas
^ p o r t a n t e han dispuesto que á su costa se
crien , y mantengan semilleros de moreras
para repartirlas graciosamente á los vecinos
de Talavera , y á los de los pueblos de diez
leguas en contorno con el fin de fomentar la
C2 cria
36 VIAGE DE ESPAÑA.
cria de gusanos. Actualmente se están h a -
ciendo ciertas m á q u i n a s en Talavera para
transferir á ella los molinos de Cervera.
27 Antes de concluir d i r é algo de un
famoso puente sobre Tajo , que llaman de
Santa Catarina , como á la iglesia de los PP.
G e r ó n y m o s inmediata. Es obra magnífica del
c é l e b r e Cardenal D . Pedro G o n z á l e z de Men^
doza , cuyas armas están puestas en él con
este letrero debaxo , bastante gastado : Ve-
trus de Mendoza Cardinalis Hispanice Archiep,
Toletan. A . M C C C C , \ • Los ojos de este
puente no son menos de treinta y cinco , a l -
gunos de ellos bastante arruinados , prueba
de indolencia , y de no haber considerado
de quanta importancia es conservar obras tan
benéficas , y suntuosas , acudiendo al reparo
de sus primeras quiebras. E l paso por algu-
nos ojos que están rotos > se suple con tablas.
Se ha t r a t a d o ú l t i m a m e n t e de su reedifica-
ción , como que iba á efeétuarse , juntamen-
te con la del otro que dixe sobre el Alber-
che , una legua distante de a q u í : Dios quie-
r a que se cumpla.
28 E l P. Mariana en el Uhro 4. Hist. de
E s p . cap. 14. habla de Talavera , y dice que
fue patrimonio de la Reyna D o ñ a Juana Ma-
nuel , esposa de E n r i q u e I I . que se la otor-
g ó al Arzobispo de T o l e d o D . G ó m e z . Se-
ña-
CARTA SEGUNDA. 37
nata su sitio en los confines de los Vedones,
Carpentanos , y de la antigua Lusitania : ce-
lebra mucho sus murallas , y su abundancia
de carnes , semillas , frutas , pesca , caza,
&c. reprehende á sus vecinos , como que no
se aprovechaban del t e r r i t o r i o fértil que t e -
nían.
29 Este autor , natural de dicha v i l l a ,
parece se inclina á que los Santos M á r t y r e s
Vicente , Sabina , y Christeta , que padecie-
ron en A v i l a , fueron de Talavera , y no de
Evora en Portugal. V é a s e el cap. 13. del c i -
tado lih. H o y se ensena en esta villa una er-
mita , ó capilla , que dicen fue l a casa d o n -
de nacieron dichos Santos.
30 Quiero contarle á V . dos cortas ex-
pediciones hechas desde a q u í , y s e r v i r á n
para quitarle á V . el enojo en que le con-
sidero por no haberle escrito el correo p a -
sado. L a una ha sido solamente de dos l e -
guas , al lugar de Cervera , situado ácia el
norte en parage frondoso , y fresco , entre
pequeños cerros , plantíos de olivos , m o r a -
les , higueras , encinas , y otros árboles. Es
pueblo de ciento y cincuenta vecinos , y en
el se encuentra una casa grande donde están
las m á q u i n a s para devanar la seda , de que
he hablado á V . Piensan los d u e ñ o s trans-
ferirlas á Talavera , y ver si el a g u a ' p o d r á
C 3 su-
38 VIAGE DE ESPAÑA.
suplir al impulso que les dan los bueyes. 1
T u v e gran gusto de reconocerlas , y de ver
ocupadas en aquellas labores graq n ú m e r o de
mugeres. V o l v í el mismo dia por el mismo
camino , que generalmente es m u y pelado,
fuera de la primer media legua junto á T a -
lavera.
31 L a otra expedición fue de siete l e -
guas mas ácia el poniente , esto es, a l con-
vento de S. Pedro de A l c á n t a r a , cerca la
v i l l a de Arenas. L a p r i m e r media legua , y
algo mas , saliendo de Talavera , es terreno
frondoso , cultivado de moreras , olivares,
viñas , sembrados , &G. LOS pueblos que se
encuentran en el camino, y sus distancias,son:
á Casar . 1 legua.,
á Gamonal 4.
á Velada JL-
á Ramacastañas 4
al Monasterio de S. Pedro de A l -
cántara . . . . . r
32 Casar , y Gamonal son pueblos muy
p e q u e ñ o s . Velada , v i l l a del Conde de A l t a -
mi-
1 Efefiüvamente D . Juan Sardinero , maquinista de
S. M . que ha facilitado varias operaciones en la Real
fábrica de tabacos de Sevilla , y en otras partes, exer-
cita su ingenio en poner corrientes en la fábrica de se-
das de Talavera las máquinas de Cervera , y otras de
la misma fábrica al impulso del agua.
CARTA SEGUNDA. 39
mira , se reputa de doscientos vecinos ; l o
mas notable de ella es el palacio de dicho
Señor , que con los jardines , y huerta f u n -
d ó el célebre Marques de Astorga D . A n t o -
nio Pedro A l v a r e z . Osorio. D e p o s i t ó en este
palacio muchos papeles importantes , reco-
gidos , ó trabajados por él mismo durante sus
V i r r e y natos , Embaxadas , y otros empleos
que t u v o .
33 E n t r e otras curiosidades me e n s e ñ a -
ron un libro , en cuyas hojas están pegadas
porción de aves disecadas , h a c i é n d o l o esti-
mable la r a r i d a d de las mismas , y su buena
conservación. E n otras hojas se ven expresa-
das diferentes figuras teatrales , y otras r i -
diculas de L o m b a r d í a con la particularidad
de que sus trages están formados con menu-
dísimas , y varias plumas , y las figuras por
lo general bien dibuxadas. E n la primera hoja
hay escrito : Dionisio Minaggio , giardinero
di S. E . Guvermtor de V stato di Milano i n -
ventó & fecit V anno de 1618. Es obra m u y
curiosa , y digna de conservarse. Los a r r a -
yanes , y otros arbustos , que forman los
quarteles del j a r d í n , representaban figuras h u -
manas , de animales, y o t r a s ; pero todo se
halla desfigurado por haber crecido las
plantas.
34. H a y junto al palacio u n convento de
C 4 Des-
4o VIAGE DE ESPAÑA.
Descalzos de S. Francisco , cuya iglesia , aun-
que sencilla, es de m u y buena a r q u i t e é l u r a ,
Como alguno de sus altares antiguos. L a l i -
b r e r í a del convento contiene muy buenos libros,
y la d i ó el expresado Marques de Astorga , se-
g ú n tengo especie. E l altar mayor , y cola-
terales de la parroquia de V e l a d a , son bas-
tante regulares. E l t e r r i t o r i o es frondoso , por
los árboles de naranjos, limones, morales,
o l i v o s , & c . y tiene un monte de encinas,
perteneciente al S e ñ o r , que cercando en par-
te la p o b l a c i ó n , se extiende después su c i r -
cunferencia un gran t é r m i n o . L o fresco , lla-
no , y espacioso del t e r r i t o r i o , p e d í a , á m i
entender, mejor cultivo del que tiene , y
me parece sería capaz de mantener muchos
pueblos como este , si la aplicación , é i n -
dustria del campo estuviere en su punto.
A n u a l m e n t e suele residir en Velada el Sere-
nísimo Señor Infante D . L u i s .
3 5* Saliendo de Velada para R a m a c a s t a ñ a s ,
a] cabo de una l e g u a , es preciso vadear un
arroyo , llamado Guayervas, en donde h a c í a
mucha falta un puente para evitar algunas
desgracias en tiempos lluviosos. Dos leguas
y media mas adelante, se pasa el r i o T i e -
tar 1 por puente , cuyos pilares se compo-
nen,
i Nace el Tietar cerca de la venta del C W , una l e -
CARTA. SEGUNDA. 41
nen, y restauran anualmente. A l g o mas ade-
lante se construye u n nuevo p o n t ó n , jsara
asegurar el paso de otro arroyo ; pero aun-^
que este beneficio es grande para todo e l
territorio , nunca s e r á cabal , si el Guayervas9
6 Guadayervas , se queda sin puente.
36 Es sólido , y bien construido el que
acaba de fabricarse en R a m a c a s t a ñ a s , pueblo
de d i e z , ó doce casas, para el arroyo que
pasa junto á é l , y tiene el mismo nombre:
fórmase de varias aguas que descienden de
aquella cordillera del puerto del Pico , á
cuya vista se camina desde Talavera. Las
quatro leguas entre V e l a d a , y Ramacasta-
ñas es terreno , que pudiera mantener quien
sabe que gran n ú m e r o de labradores, y aun
lugares, por su bella calidad ; pero se pue-
de considerar un verdadero p á r a m o , pues
aunque se encuentran encinares, y copiosas
praderas, apenas se ven ganados en ellas;
prueba de la despoblación.
37 L a legua que hay desde el lugare-
J0 de R a m a c a s t a ñ a s hasta el convento de
s; Pedro de A l c á n t a r a , es de las que á na-
die cansan, porque desde luego se entra en
Un territorio de lós mas v a r i o s , amenos, y
fron-
d a distante de Guisando, de cuyo monasterio se habló
el tom. 2. de esta obra , Carta V i l .
4* VIAGE DE ESPAÑA.
frondosos , cubierto de p i n o s , robles , casta-
lios , v i ñ a s , olivos , y de todo g é n e r o de ár-
boles f r u t a l e s , con arroyos , y fuentes , que
en él nacen , ó se precipitan de aquellas ele-
v a d í s i m a s sierras de Arenas , puerto del Pi.
c o , y o t r a s , que coronan el v a l l e , y d i v i -
den las dos Castillas. Antes de llegar al con-
vento se dexa á mano izquierda , en terre-
no baxo, la villa de A r e n a s , que me informa-
r o n t e n í a quinientos vecinos, una parroquia,
y dos conventos de Religiosos, y Monjas,
ambos de la orden de S. A g u s t í n , coh cas-
t i l l o a n t i g u o , y excelente t é r m i n o cultivado
de las referidas plantas , viñas , linos , le-
gumbres , & c . con cuyas abundantes cosechas,
y carnes , atrahen lo que puede faltarles de
t r i g o , y cebada. Es s e ñ o r í o del D u q u e del
Infantado.
38 A l cabo de las siete leguas desde
Talavera está situado el convento de Re-
ligiosos Descalzos de S . F r a n c i s c o , y fue el
segundo que de dicha orden f u n d ó S. Pe-
dro de A l c á n t a r a , en cuyo honor se ha fa-
bricado ú l t i m a m e n t e una suntuosa capilla)
baxo los dibuxos , y d i r e c c i ó n de D . Ven-
t u r a R o d r í g u e z . Es de figura circular , con
pilastras de orden corintio al rededor , so-
bre que sienta la cornisa , e l e v á n d o s e luego
con gentil p r o p o r c i ó n la media naranja, con
, es-
CARTA SEGUNDA. 43
estucos, y fajas de buen gusto. T a m b i é n la
a d o r n a n , y ennoblecen ocho columnas d e l
mismo o r d e n , quatro en la capilla m a y o r ,
y quatro en el principal ingreso , sin otras
dos que hay en cada uno de los dos altares
del cuerpo de la c a p i l l a , en los que se han
de poner pinturas. E n el mayor está y a colo-
cado un gran baxo relieve de estuco, que
en t a m a ñ o mayor que el n a t u r a l , represen-
ta á S. Pedro de A l c á n t a r a , sobre trono de
nubes , y Angeles.
39 U n letrero que allí hay , expresa ha-
berlo costeado e l E x c e l e n t í s i m o Señor Duque
del Infantado , y executado D . Francisco G u -
tiérrez a ñ o de m i l setecientos setenta y tres.
4 0 Encima la mesa del altar e s t á colo-
cada la urna de bella f o r m a , para depositar
el cuerpo del Santo, y su materia son m á r ^
moles, y bronces: á los lados se han de
poner dos estatuas, que r e p r e s e n t a r á n la Fe,
y la Inocencia , y todo ha de quedar como
se ve en la estampa, que g r a b ó D . M a n u e l
Salvador C a r m o n a , y costeó el E x c e l e n t í s i -
mo Señor Duque de Medinaceli , quien l a
dedicó a l R e y .
4 1 E n las pilastras de entre las capillas
se colocan niños de bronce , vaciados por
toodelos del expresrdo D . Francisco G u t i e r -
rez 9 y del mismo metal han de ser los ca-
44 VIAGE DE ESPAÑA.
píteles de las columnas. L a fábrica es be-
l l a en su forma , y qualquier rica decora-
ción le s e n t a r á bien , como le sientan las
piedras que se han empleado , y colocado
con elección , y gusto. E l marmol negro de
los montes de Toledo ha servido para las
c o l u m n a s , y es el llamado de S , Pablo, con
vetas blancas. Las pilastras son de o t r o mar-
m o l negrizco trahido del Real de S. V i -
c e n t e , t é r m i n o de Garciatun , nueve leguas
distante. Para las basas , y otras partes de
la a r q u i t e d u r a , se ha usado el marmol de
Montesclaros , que dista tres leguas del con-
vento. E n las mesas de los altares , marcos,
y otros ornatos , han servido el verde de
i Granada , el p a g i z o , y morado de Cuenca,
y de Tortosa. Sobre la puerta de la capi-
lla en la parte interior se lee este letrero
escrito en m u y bellos c a r a d é r e s : Divo Ve-
tro de Alcántara , Sacellum / atque aram Caro-
lus 111. Hispan. R e x , & Chrisüanus Populas
piis suhsidiis collatis. anno M D C C L X X V . po~
suere. Y en la u r n a , ó sepulcro d e l Santo
sobre el altar dice : A devoción del ExcelenU'
simo Señor D . Pedro de- Alcántara Fernandez de
Córdoba , Moneada , y la Cerda , Buque de Me-
dinaceíi. M D C C L X X L Tiene esta capilla sus
á n d i t o s , y tribunas , que le dan grandeza?
y comodidad , y j u n t o á ella está la igleJ
si-
CARTA SEGUNDA; 4;
sita antigua d e l c o n v e n t o , correspondiente á
la estrechez de la h a b i t a c i ó n .
4 2 . E l frondoso parage donde está situa-
do , l a hermosa , y varia amenidad de
aquellos montes , la agradable soledad de
aquellos senos, me hacen creer el buen gus-
t o , y elección que el Santo Fundador t u v o
en retirarse á ellos • pues no es dable , á m i
parecer , que en toda aquella s e r r a n í a , n i
en o t r a s , haya parage mas bello , y fron-
doso , pero me aseguraron que lo habia m u y
cerca, y es el que llaman el barranco ^ a l
pie del puerto del Pico en la banda de E x -
tremadura , poblado de varios l u g a r e s , co -f
mo s o n : M o m b e l t r a n , las Cuevas , S, Este*
ban , Villarejo , A r r o y o c a s t a ñ o s , y Santa
C r u z , todos al oriente del convento. G r a n
gana me vino de i r allá , pero no se puede
todo.
43 A s í de dicho puerto del Pico , como
de toda aquella d i l a t a d í s i m a cordillera de
Arenas , y otras , que se conocen con d i v e r -
sos nombres, cuyas cumbres suelen estar c u -
biertas de nieve hasta el verano , descienden
muchos, y copiosos a r r o y o s , donde se pes-
can las truchas mas estimadas de España^
por su sabor , y t a m a ñ o : tampoco falta en
ellas la delicia , y regalo de la caza mayor,
como javalíes , cabras montesas , y vena-
dos.
46 VIAGE D E ESPAÑA.
d o s , con quien suelen andar mezclados no
pocos l o b o s , zorras , & c .
44 V i en l a huerta del convento una
c u e v e c i l í a , en la que apenas cabe un hom-
bre , y es donde se r e c o g í a S. Pedro de A l -
c á n t a r a . Desde la misma huerta c o n t i n ú a n
en elevarse los cerros , y trepa por ellos el
c u r i o s o , que quiere i r á ver en l o mas a l -
t o de ellos ácia el occidente la famosa la-
guna de G r e d o s , distante no sé si d o s , ó
tres leguas , y de la que se cuentan algu-
nas f á b u l a s . L o que parece cierto es , que
en ella tiene su primer origen la garganta
de Candeleda , a r r o y o de los mas copiosos,
que caen en la banda de E x t r e m a d u r a en
la V e r a de Plasencia, y el r i o T o r m e s , que
caminando por Castilla la V i e j a , pasa por
A l b a , Salamanca , & c . T o d o l o hubiera re-
corrido , á no acordarme del gran viage,
que tengo que hacer este verano ; porque
le aseguro á V . que estos sitios montuo-
sos, estos amenísimos retiros , me agradan
i n f i n i t o , y l o mismo le s u c e d e r í a á V . ma-
yormente t r a t á n d o s e de este , donde se en-
cuentran bellezas del arte entre la varia
hermosura de la naturaleza,
45" Dicen que en estas dilatadas sierras
se encuentran arbustos , y plantas saludables
sin n ú m e r o , con otras producciones admira-
bles:
TARTA SEGUNDA. 47
bles: siento no tener los conocimientos ne-
cesarios para entretener á V . con sus des-
eripciones; pero siempre sería imposible efec-
tuarlo , porque en t a l caso no t e n d r í a n fin
mis v i a g e s , n i se p o d r í a llegar á c u m p l i r
el principal p r o p ó s i t o que los ha motivado.
46 D e s p u é s de haber visto á m i satis-
íaceion el convento de S. Pedro de A l c á n -
tara, y adquirido las noticias que quedan
referidas de sus inmediaciones , me d e s p e d í
de aquellos Religiosos, d á n d o l e s m i l gracias
por el afeéluoso hospedage , que tanto á m í ,
como á ciertos a m i g o s , nos franquearon e l
tiempo que allí estuvimos; y m u y regocija-
dos ( pues la c o m p a ñ í a era genial á todo ser-
lo) nos volvimos por el mismo camino á
Talavera , de donde pienso salir m a ñ a n a , y
tomar la r u t a de o t r a cordillera , no menos
famosa que la de Arenas. Es regular que
la primer carta que V . reciba d e s p u é s de
esta, sea desde Guadalupe. D i v i é r t a s e V .
entretanto con estas noticias , y ruegue a
Dios que no me-ocurra n i n g ú n fracaso, p a -
ra poderle dar otras muchas. Talavera ? & c ,

CARTA III.
1 A Migo m i ó : Salí de Talavera para
Guadalupe j adonde llegué feliz-
men-
48 VIAGE DE ESPAÑA,
mente , sin embargo de la aspereza , y sole-
dad de los caminos. Estoy contento por te-
ner materia de llenar una carta agrada^
ble , y según el genio de V . L o s lugares,
y distancias de este camino , cuyo total
asciende 4 diez y siete leguas , es como
sigue:
Desde Talayera á Calera. . . 3. leguas.
á Alcoléa . . . . . • . . . . 3 ^ .
á Villanueva , ó Puente del
Arzobispo. . . . . . . . . 1 ~ .
á V i l l a r del Pedroso. . . . . 2.
á Guadalupe. . . . . . . . . 7.
ct Se va de$de Talavera á Calera por
t e r r i t o r i o llano , dexando e l Tajo á la ma-
no i z q u i e r d a : ¿ a y ? cultivo b á s t a la distan-
cia- como de una l e g u a , que es donde aca-
ban los olivares , y desde allí adelante to-
do lo v i pelado de estos , y otros árboles,
sin haber notado labores de gran considera-
ción. A la izquierda se descubre el lugar
de Herencias., y una granja de los PP. de
S. G e r ó n i m o de Talavera llamada Pam~
pajuela. Calera es pueblo de quinientos ve-
cinos , á l o que me d i x e r o n , con casas bas-
tante bien construidas í el altar mayor de la
parroquia es de regular a r q u i t e & u r a , como
también las pinturas de sus intercolumnios.
Se ven algunos olivares al rededor de la vi-
11%
CARTA TERCERA. 49
H a , pero p o c o s , s e g ú n l o que p o d í a dar el
terreno. D e allí es de donde se lleva la tier-
ra que gastan los alfareros de Talavera.
3 Causa lástima ver q u á n eriales son las
tierras desde Calera hasta el Puente del A t r -
zobispo : siendo estas de excelente calidad,
no se descubre sino t a l qual casa de labran-
z a , muy distantes unas de otras. Se atravie-
sa una dehesa perteneciente al convento de
las Señoras de las Huelgas de Burgos. A l a
mano derecha de este camino se descubre e l
castillo de G r o p e s a , y á la izquierda en la
parte opuesta de Tajo 5 Aldea nueva de V a l -
dearroya.
4 Villanueva d e l Puente , vulgarmente
llamada Puente del Arzobispo, la. f u n d ó e l
insigne Prelado D . Pedro T e n o r i o , Arzobis-
po de T o l e d o , quien asimismo m a n d ó hacer
juntó á ella un famoso puente sobre el Tajo9
con once ojos. , Se ha renovado ú l t i m a m e n t e ,
reedificando tres de e l l o s : es de las obras mas
dignas, grandiosas , y benéficas entre las m u -
chas que aquel gran Prelado d e x ó hechas: su
construcción es f o r t í s i m a , y para defensa man-
dó hacer dos torreones en los tercios del puen-
te. Sobre el arco del p r i m e r o , saliendo de la
v i l l a , hay un letrero de muy bellos c a r a d e -
res, según la usanza de entonces, en que se
lee: Esta puente con sus torres de ella mandé
Tom.VIL ¡D fa~
So VIAGE DE ESPAÑA.
facer el mucho honrado en Christo Padre , y Se»
ñor D . Pedro Tenorio , por la gracia de Dios
Arzobispo de Toledo, Acabóse de hacer en el mes
de Ottuhre el año del Señor de M C C C X X X V U L
5 A cada lado de la sobredicha inscrip-
ción se ve el escudo de armas de aquel Pre-
lado con un león r a p a n t e , y el capelo enci-
ma. E n u n nicho mas arriba del letrero hay
una figurilla de m a r m o l , que representa la Ca-
r i d a d , y tiene un n i ñ o en b r a z o s , y otro de
l a mano. E n verdad que en parte ninguna
puede colocarse con, mas propiedad dicha fi-
g u r a . D u d o que sea tan antigua como el puen-
t e ; pero el que la puso bien sabia á q u é gra-
d o llega este g é n e r o de caridad en beneficio
c o m ú n , de que h a b í a de haber muchos exem-
plos.
6 E l vecindario de esta v i l l a se reputa
de trescientas f a m i l i a s , de las quales se ocu-
pan algunas en la fábrica de l o s a , pues hay
alfares como en Talavera ; y aunque la obra
es mas c o m ú n , tiene su despacho regular. E n -
c o n t r é algunos arrieros Aragoneses , que me
d i x e r o n t r a í a n el color azul de su t i e r r a pa-
r a vender á los alfareros , y era el que usa-
ban en la losa. D e s p u é s me a c o r d é si sería el
cobalto de la famosa mina del valle de Guis-
tau en la parte de los Pirineos de aquel Rey-
no , de que hace tan ventajosa , y ú t i l des-
crip-
CARTA TERCERA. j i
cripcion D . G u i l l e r m o Bowles en su Geografía
Füica de España , pag. 397.
7 Saliendo del Puente del Arzobispo p a -
ra el lugar del Pedroso, se ve á la mano i z -
quierda en corta distancia la villa de A z u -
tan, y su t e r r i t o r i o , que es de las Monjas de
S. Clemente de T o l e d o ; á la derecha T o r r i -
jos, y el monte de Oropesa , que se extiende
hasta el mismo Villanueva , como t a m b i é n los
términos de A z u t a n , Torrijos , y el P e d r o -
so , pues Villanueva apenas tiene t é r m i n o a l -
guno.
8 A medio camino del V i l l a r se pasa e l
Pedroso , a r r o y o que da el nombre á dicho
pueblo : perecen en é l los pasageros de quan-
do en quando por falta de un p o n t ó n , que po-
día costar m u y pocos reales : v a siguiendo
el camino por entre lomas mal cultivadas , y
pedazos de monte poco c u i d á d o s . Algunos
sembrados, y olivares cerca del pueblo i n -
dican que la tierra es bastante buena para
Mantener muchos vecinos.
9^ Las sietQ leguas que hay desde e l p e -
queño lugar del Pedroso á Guadalupe , son
de un verdadero d e s i e r t o , sin hallar en t o -
<to el camino mas que una casa llamada el
hospital del Ohispó, situada en una alta c u m -
re á la distancia de quatro leguas , caminan-
0 s¡empre por senderos fáciles de perder;
• jD 2 pues
52 VIAGE D E ESPAÑA.
pues aunque se va mejor desde el Puente del
Arzobispo á Guadalupe por un pueblo llama-
do Mohedas, se rodean dos leguas.
10 A la izquierda saliendo del V i l l a r , se
ve Carrascalejo , y á la derecha está Valde-
lacasa , lugares cortos. A l cabo de una Ha*
nura entre encinas, y sembrados, se empie-
zan á subir los altos cerros de la cordillera, de
Guadalupe. E l primero y segundo son muy
elevados, y fragosos, entre los quales hay un
terreno interrumpido de lomas , y frondosos,
aunque estrechos v a l l e s , que parece convi-
dan á hacer allí muchas poblaciones. Toda
la t i e r r a e s t á vestida de carrascas , madroños,
r o m e r o s , y otros g é n e r o s de arbustos inúti-
les en aquella soledad. E l segundo de estos
altos cerros está coronado de g r a n d í s i m o s ro-
bles , y es donde se encuentra el hospital, qtíe
llaman del Obispo. E n lo antiguo fue casa de
r e c r e a c i ó n del Rey D . P e d r o , y el Rey D.
E n r i q u e su hermano la d e s t i n ó para hospe-
dage de peregrinos. D e s p u é s la d i l a t ó , y en-
s a n c h ó D . Diego de M u r o s , Obispo de Ca-
narias. D . Juan del C a s t i l l o , Obispo de Cuba,
d o t ó dicho hospital para que á cada peregri-
no se le diese en él un pan de á libra.- Al
presente se halla en decadencia esta obra p h
aunque t o d a v í a se da a l g ú n socorro á los
pobres que pasan por allí.
CARTA TERCERA. 53
11 Las tres leguas de camino desde e l
hospital hasta Guadalupe son, como las a n -
tecedentes , montuosas , solitarias, y al mis-
mo tiempo fecundas de su n a t u r a l e z a ; pero
sin provecho para los hombres. Se concluye
esta jornada de desierto con una baxada has^
ta el monasterio , de las mas terribles que (
he visto. E l monte , á cuyo pie está situada
la villa , y el monasterio , tiene cultivo de
olivos , sembrados, v i ñ a s , c a s t a ñ a r e s , & c .
Veremos lo que hay de particular en este n o m -
brado sitio , y se lo c o m u n i c a r é á V . en la
ihmedíata Carta. Nuestro Señor guarde á V .
muchos a ñ o s . Guadalupe , & c .

CARTA IV.
í A Migo : Sin embargo de la aspereza,
¿ A - y soledad de estas encumbradas sier-
ras , estoy resuelto á atravesarlas otra vez
de oriente á poniente , ya que las tengo a n -
dadas desde norte á m e d i o d í a ; y me mueve -
a ello cierta curiosidad que d i r é luego , y e l
saber que hay algunos sitios m u y bellos por
donde ahora pienso encaminarme ; pero antes
0iga V . las cosas notables de Guadalupe.
2 Es v i l l a de seiscientos vecinos á lo que
te reputa , y la mayor parte dependen en una . f £
l a n e r a ú otra del monasterio de Monges de /sy*
D3 la/O
1 ° ^
.. • |j(F^
54 VIAGE DE ESPAÑA.
la O r d e n de S. G e r ó n i m o , á cuya comunidad
pertenece la jurisdicción temporal , y espiritual
de l a misma. Antes de entrar en la i g l e s i a , ó
santuario , d i r é algo brevemente de la Imagen
que en él se venera. Todos saben que S. Lean-
d r o Arzobispo de Sevilla, hizo viage á Cons-
tantinopla : si desterrado por el Rey L e o v i g i l -
do en castigo de haber reducido á la Religión
C a t ó l i c a á S. Hermenegildo su h i j o , ó por
o t r a causa , no es de m i asunto. L o cierto es,
que en aquella ciudad halló,y e s t r e c h ó amistad
con S. Gregorio Magno , quien d e s p u é s le de-
d i c ó los Morales llamados de S . Gregorio , que
es una exposición del libro de Job , y se los
r e m i t i ó á Sevilla d e s p u é s de creado Pontífice.
3 A este tiempo refieren la venida de la
Santa Imagen á E s p a ñ a , y se supone que fue
don de S. Gregorio á S. Leandro , como tam-
bién ser obra de S. Lucas dicho simulacro,
mediante el qual habia obrado Dios poco tiem-
po hacia muchas maravillas en Roma en aflic-
ción de peste.
4 Los Sevillanos, en cuya ciudad se ve-
neraba , la trasladaron á Guadalupe con mo-
t i v o de la invasión de los M o r o s , y escon-
d i é n d o l a en cierta cueba , estuvo allí óoo
años , hasta que a p a r e c i ó á un Vaquero de
C á c e r e s , llamado G i l , el a ñ o de 1330. Sabido
el suceso por Alfonso X I I . m a n d ó fabricar igle-
sia
CARTA QÜARTA.
sía para v e n e r a r l a , y t o m ó su principio l a
población de Guadalupe , que á lo que dicen,
significa en a r á b i g o Rio de lobos,
$ Delante de la fachada de la iglesia hay
un atrio espacioso, al qual se sube por algunos
escalones. Sobre él se levanta la fachada , que
principalmente consiste en cinco altos pilares
á la g ó t i c a con arcos interpuestos ; dos de
ellos abiertos para las puertas de la entrada,
las quales están cubiertas con chapas de b r o n -
ce, en que se representan figuras casi como
la mitad del n a t u r a l , que si son de quando
se f u n d ó , tienen bastante m é r i t o , respeólo
de aquella edad.
6 L o primero que se encuentra á la en-
trada, es una capilla en figura de p ó r t i c o , con
un altar á la mano d e r e c h a , y es donde se
administra la c o m u n i ó n al ¿ u e b l o . E l altar
es de m u y bella a r q u i t e é t u r a con dos c o l u m -
nas de orden d ó r i c o , y su frontispicio. E l
quadro que en é l hay , y representa la San-
ta Familia , si no es de Blas de P r a d o , tiene
niucho de su estilo. E l t a b e r n á c u l o que d e -
bía ser lo mejor por l o que en él se depo-
r t a , es de pésimo gusto. ¿ Y c r e e r á V . que
encima de él hay un N i ñ o Dios vestido de
militar ? Cosa bien ridicula en una iglesia de
esta seriedad. A l lado del Evangelio se ve u n
sepulcro antiguo con labores á la g ó t i c a , y
D4 es-
^6 VIAGE D E ESPAÑA.
estatuas de marfnol arrodilladas , el qual es
de D . Alonso de Velasco , Presidente del
Consejo , y Condestable de Castilla. EM las
paredes de esta capilla hay puestos muchos
grillos de esclavos , que se han libertado por
intercesión de nuestra S e ñ o r a .
7 Se suben unas veinte gradas para en-
t r a r en el T e m p l o , que es grandioso , según
el estilo g ó t i c o . A j a mano izquierda hay una
l á p i d a en la pared sobre el sepulcro de aquel
famoso Jurisconsulto Gregorio L ó p e z , y dice
así : Aquí yace el Licenciado Gregorio Lopez^
natural de este pueblo : rueguen a Dios por él.
Cerca de este se halla una memoria del arqui-
tecto que hizo el templo , y se lee este letre-
r o : Aquí yace Juan Alonso , Maestro que fizo
esta santa iglesia.
8 Se compone de tres naves , divididas
por grupos de columnas con tres arcos á ca-
da lado. Habiéndose extendido el coro , pues-
t o en alto á los pies de la iglesia , le quitó
á esta no poca magestad , cubriendo un arco
p o r banda. E l altar mayor es magnífico , y
de buena arquitectura. Es invención de Juan
G ó m e z de M o r a , maestro mayor de las obras
Reales , quien hizo el diseño , y a p r o b ó Fe-
lipe I I I . L o executaron G i r a l d o de Merlo,
escultor , vecino de Toledo , Jorge Manuel,
y Juan M u ñ o z , que eran de la misma p r o -
fe-
CARTA QUARTA. 57
fesion , y se c o n c e r t ó esta obra con M e r l o
'por diez m i l ducados. Consta de quatro cuer-
pos con ocho columnas de orden corintio en
cada uno de los tres primeros ^ y quatro en
el ú l t i m o . Las pinturas de los intercolumnios
en el lado del Evangelio son de Vicente Car-
duchó , y las del lado de la E p í s t o l a de E u -
genio Caxes , y representan la A n u n c i a c i ó n ,
Nacimiento del S e ñ o r , A d o r a c i ó n de Reyes,
Ascensión , A s ü n c i o n , y Venida del E s p í r i -
tu Santo. Se pagaron por dichas pinturas dos
mil ducados , y se acabaron el a ñ o de 1618.
Junto al t a b e r n á c u l o hay otros quadros p e -
queños del mismo estiló.
9 Las estatuas que hay repartidas en el
altar , representan los Evangelistas , quatro
Santas M á r t y r e s , igual n ú m e r o de Santos
Obispos , y en lo alto el Crucifixo , nuestra
Señora , S. Juan , S. Pedro , y S. Pablo. E n
el basamento se ven báxos relieves , que re-
presentan la Pasión del Señor , interpuestos
con varias figuritas de Santos. Son obras de
mérito , y es regular las hiciese Giraldo de
Merlo , a c o m p a ñ a d o de los escultores a r r i -
^ mencionados.
10 E l t a b e r n á c u l o con columnas corintias
es de figura o d á g o n a : tiene frontispicio se-
micircular en cada una de sus quatro f r e n -
as , con estatuitas en parages o p o r t u n o s , que
creo
5S VIAGE DE ESPAÑA.
creo representan los A p ó s t o l e s . E ! segundo
cuerpo es redondo con resaltes de columnas
agrupadas , y obeliscos encima el cornisa-
mento. D e n t r o de este t a b e r n á c u l o hay otro
de acero con embutidos de oro , y plata , y
quatro columnas de orden j ó n i c o . U n Cruci-
fixo de marfil puesto encima de su frontispi-
cio , es b e l l í s i m o , y tenido por del gran M i -
guel A n g e l , cuyo c a r a é t e r se reconoce aun
mas claramente en las figuras de A d á n , y
E v a recostadas al pie de la cruz. D i c h a cus-
t o d i a l a m a n d ó hacer en Roma el Señor Fe-
lipe 11. á Juan G l a m i n 5 y la d i ó á esta
casa en i ^ S ^ . 1
11 E n las paredes de la capilla mayor,
enriquecidas de m á r m o l e s , y adornadas dé
buen gusto , trabajaron Juan Bautista Seme-
r i a , y B a r t o l o m é A b r i l , aquel Genoves , y
este Suizo. A uno , y o t r o lado hay urnas se-
pulcrales : en la del Evangelio está deposita-
do el Rey E n r i q u e I V . con estatua puesta
de rodillas en un nicho. L a forma de la figu-
•, • ' ' V" •.•. - , ; tai'

i Sin emfeargo de la preciosidad , y buena forma de


la custodia , que aquí se refiere , se trata , ó se ha tra-
tado y a , d e hacer otra en su lugar, y es natural se gas-
te el dinero en quitar al altar su armonia , y en afear-
le j pues aun quando la materia sea mas preciosa ? eS
muy de creer que no lo será la forma , que es lá q"e
satisface á las personas de razón.
CARTA QUARTA. 59
ra es mucho mas excelente que la materia de
madera , en que e s t á trabajada , imitado con
la doradura p e r f e é l a m e n t e el bronce. Se lee
debaxo el siguiente letrero : Henrici I V , R e -
gis Castellae monimentum , antiqua , & minas
apta strudiura dispositum eleganti forma denuo
fieri 1 haec alma Domus decrevit, sumptihus non
parcit , dum grati animi tanto principi 5 de se
henemerenti exhiberet testimonium.
12 Enfrente está con igual ornato la es-
tatua de la madre del Rey D . E n r i q u e , y
se lee debaxo : Mariae Castellae Reginae, Joan*
nis Secündi uxoris , sepulchrum tempore feré
deletum , haec alma Domus aptiori loco , nohili^
& illustriori ornatu disposito ^ locavit, Principi
sanBitate , religione , & pietate , de sacro hoc
coenoMo henemerenti p. E l y a nombrado G i -
raldo de M e r l o hizo las estatuas de estos Re-
yes , á cuyo cargo estuvo dorarlas , ó bron-
cearlas , y le dieron por ellas quinientos d u -
cados. T o d a la capilla mayor , esto es , las pa-
redes , antepechos, y oratorios , que es d o n -
de están los Reyes , el z ó c o l o del altar , y
pavimento, son de m á r m o l e s negros , blancos,
y jaspeados , y t r a b a j ó en ello , ademas de Se-
mería , y A b r i l , M i g u e l S á n c h e z . L o mas de-
estas obras se c o n c l u y ó acia el 1618. Es de
notar, que los mas de dichos artífices eran de
Toledo 5 donde las artes florecían.
La
6o VIAGE DE ESPAÑA.
13 L a reja que divide el crucero del
cuerpo de la iglesia , executada con arte , y
diligencia , es de h i e r r o , y se representan
en ella festones , figuras , hojas , & c . dora-
d o todo lo que hace al caso : la hicieron dos
Religiosos Legos de esta orden , llamados
Francisco de Salamanca , y Juan de Avila, La
c ú p u l a , que cierra el crucero , es de figura oc-
t á g o n a , y correspondiente á aquel en su
magnificencia.
14 A l medio del altar mayor correspon-
de e l nicho donde se v é colocada la Imagen
de nuestra Señora , en cuyo respaldo e s t á el
c a m a r í n : se sube á él por una espaciosa es-
calera de m á r m o l e s jaspeados. L a primera
pieza es de figura redonda con su cópula.
Q u a t r o medias elipsis forman una cruz , y
e s t á adornada principalmente de ocho qua-
dros grandes , en que Lucas J o r d á n represen-
t ó asuntos de la V i d a de nuestra S e ñ o r a . Hay
asimismo diversas estatuas de mediano m é r i -
to , que representan h e r o í n a s de la Escri-
t u r a . E n el medio de la capilla pende una
a r a ñ a de plata.
15* L a pieza donde está colocada la Ima-
gen , es mas p e q u e ñ a . E l trono de plata so-
bre que está puesta, fue d o n a c i ó n de Oftavio
Centurioni , Marques de Monasterio ; y los
dos Angeles del mismo metal á cada lado,
los
CARTA QUARTA. 6r
los ofreció un Conde de Alcaudete. L a p i n t u r a
de la A n u n c i a c i ó n que hay encima , la hizo
Francisco Leonardo. E n este mismo piso hay
otra pieza llamada del tesoro , donde se guar«
dan tantas , y tan preciosas alhajas ofrecidas
á nuestra S e ñ o r a , que s e r í a largo referirlas.
Consisten en coronas de plata , y oro guar-
necidas de diamantes , y otras piedras p r e -
ciosas : en cetros , cruces , sortijas , collares^
aderezos , & c . H a y diferentes cadenas r i q u í -
simas , que varios Señores han dado , y ú l -
timamente es uno de los mayores tesoros que
yo he visto en parte alguna.
16 M e aseguraron , que los vestidos de
la Imagen pasaban de ochenta : v i , entre
ellos , algunos cubiertos de p e d r e r í a , perlas,
&c. y habla uno que c o s t ó quarenta m i l d u -
cados. Allí hay dones de Reyes , Reynas,
Príncipes , y de otros grandes S e ñ o r e s , E n
una alhacena , que llaman de la plata , se guar-
da gran cantidad de utensilios para servicio
del altar , de mucho valor 9 y de buena
forma en sus hechuras.
17 L a sillería antigua del coro no sé de
quien sería : la presente es u n r i d í c u l o parto
de la escuela churrigueresca ; por lo menos
sus ornatos. E n los respaldos , no tan e x t r a -
nos , se ven figurados los Santos A p ó s t o l e s
con otras muchas i m á g e n e s de baxo relieve.
En
62 VIA GE D E ESPAÑA.
E n los ingresos del coro hay dos altares .de
buena a r q u i t e ó l u r a con quadros de Francisco
Z u r b a r a n , y representan á S. Ildefonso , y
á S. Nicolás de B a r i . Las l á m p a r a s de plata,
que arden de continuo en esta i g l e s i a , pasan
ele ochenta.
18 Habiendo hablado de lo mas notable
que hay en la iglesia , p a s a r é á la sacristía,
y á otras piezas adjuntas á ella bastante bien
adornadas. E n la de la antesacristía hay
u n retrato de la Reyna D o ñ a Luisa de O r -
leans , muger de Carlos 11. obra de C a r r e ñ o ,
con otras pinturas de a l g ú n m é r i t o . E n la si-
guiente sacristía están colocados ocho gran-
des quadros de lo mas bien executado de
Francisco Zurbaran , que en esta obra mani-
f e s t ó particularmente su grande habilidad en
e l efeélo de claro , y obscuro , y en la verdad
d e l natural : representan asuntos de la vida
de S. G e r ó n i m o . D e esta se pasa á una tercera
p i e z a , donde hay dos quadros iguales á los an-
tecedentes , y del mismo autor. Se v é en el tes-
tero un retablo adornado de seis columnas co-
rintias , y la estatua del medio , que represen-
ta á S. G e r ó n i m o , está m u y bien hecha. E l
mismo Santo representado en gloria en el r e -
mate , es del citado Zurbaran. E n la capilla de
S. Juan detras de la sacristía hay varios qua-
dros copias de Rafael R i v e r a , y otros autores.
En
CARTA QUARTA. 63
19. E n una gran capilla inmediata con e l
nombre del Santuario , es donde están las re-
liquias. Su figura es e x á g o n a con dos cuer-
pos de a r q u i t e d u r a , d ó r i c o , y j ó n i c o . Seis
altares , ó fachaditas, que en ella hay , tie-
nen regularidad en la a r q u i t e c t u r a : están lle-
nos de reliquias en excelentes relicarios por
su forma , y materia. Es particular l a cus-
todia de plata , que sirve para la festividad
del Corpus , que aunque de gusto g ó t i c o ,
tiene figurillas , y labores sin numero , t o d o
muy delicado , y en aquella linea excelente.
Bellísima es una caxa de plata d o r a d a , que
ponen en el monumento , cuyas labores p r i n -
cipales son esmaltes , y baxos relieves de l a
Vida , y P a s i ó n de C h r i s t o . Igualmente es
apreciable por su hechura un templecito e x á -
gono t a m b i é n de plata , que sirve para per-
fumes , y e s t á adornado con columnas c o r i n -
tias : se lee en él este letrero : Capitu-
lum, Senatus , Populusque Elhorensis pro ser'
vata amo 1 a grassante pestilentia urhe^
votum Virgini solvit armo 1604. T a m b i é n se
guarda en dicho parage un Crucifixo de oro
de doce libras , y una l á m p a r a del mismo me-
í a l , que ofreció el famoso A n d r é s D o r i a .
20 Son muchas , y de gran valor otras
alhajas de la expresada pieza , algunas con
adorno de perlas , p e d r e r í a , oro , y otras
pre-
64 VIAGE DE ESPAÑA.
preciosas materias. Se ven allí diferentes bus-
tos de Santos s e g ú n el estilo de la escul-
t u r a del altar mayor de la iglesia. Dexo de
contar otras menudencias de gran estima-
ción por acabar una vez ; pero no puedo
dexar de hacer memoria de una bella pie-
d r a Nicolo , del t a m a ñ o de un peso duro,
con una cabeza de Plotina bravamente exe-
cutada.
21 Hubo en este Monasterio un Religio-
so L e g o llamado Juan ds Segovia , platero
de los mas famosos de E s p a ñ a , el qual h i -
zo todo lo bueno , r i c o , y bien labrado , que
en él hay de cálices , cruces , custodias,
relicarios , & c . y a c a b ó sus dias trabajando
la custodia grande , que se ha dicho , conclui-
da después por un discípulo suyo llamado
J?izarro. E n t r e las cosas notables de su ma-
no es la caxita donde se pone eí Señor en el
monumento , cuyos esmaltes estaban en un
retablito de p l a t a , donde estuvo antiguamen-
te la Santa Imagen de Guadalupe , y se des-
hizo para dar la plata al R e y D . Juan el Pri-
mero , en cuya recompensa d i ó á este mo-
nasterio las escribanías de la ciudad de T r u -
x i l l o , y su partido. M u r i ó santamente el año
de 1487, d e s p u é s de haber hecho muchas, y
buenas obras , así para este convento , como
para otras iglesias j y particulares.
CARTA QÜARTA. 6;
22 E n los papeles del A r c h i v o de d o n -
de esto consta , se halla t a m b i é n , que el P r i o r
Fray Ñ u ñ o de A r é v a l o , sabiendo que los Re-
yes Católicos hablan de venir en r o m e r í a á es-
te Santuario , por la toma de la ciudad de
Baza , propuso á la comunidad si le p a r e c í a ,
que un salero hecho por F r a y Juan de Sego-
via para regalarlo al Rey D . Enrique , e l
qual estaba puesto sobre un león de plata es-
maltada despedazando á una granada , se re-
galase á los Serenísimos Reyes Católicos con
motivo de su venida : la comunidad con-
sintió en ello 5 y los Reyes lo estimaron
mucho.
2 3 Inmediata al Santuario se ve una ca-
pilla , que llaman ÚQ los quatro Altares , á Ja
qual se enfra por una puerta que adornan
quatro columnas dóricas , resaltadas dos t e r -
cios , y son de marmol jaspeado. H a y en ella
dos retablos , cada uno con quatro columnas
corintias , y una estatua buena , que son
Santa Paula , y Sarita Catarina M a r t y r , de
las quales fue artífice G i r a l d o M e r l o . E n -
frente de dichos altares se ven dos memorias
sepulcrales con estatuas de rodillas , y t a -
rimas delante imitando el bronce , y pare-
cen del estilo de Pompeyo L e o n i . L a de ma-
no derecha , que representa á D , Dionisio de
Portugal r tiene escrito:
> Tom,VIL E Eac
66 VIAGE D E ESPAÑA.
JJac Lusitaniae jacet urna gloria gentií,
Dinis oh invifto clara propago Peíro*
Cui natura dedit Regís cum stemate mmen9
Detulit Infantis patria sors titulum.
A mano izquierda está del mismo modp D o -
ñ a Juana , y ambos eran legítimos succe-
sores del Reyno de P o r t u g a l , y aun les dan
algunas escrituras el t í t u l o de Reyes , como
se lo d i ó su hija D o ñ a Beatriz quando de su
orden se erigieron los sepulcros en 1461. Se
trasladaron del medio de la capilla adonde
ahora están con licencia de los Reyes Felipe
I I . y del Rey D . Sebastian de P o r t u g a l , ha-
llándose ambos en este monasterio , y se re*-
conoce que las estatuas de dichos sepulcros
se hicieron entonces , acaso por L e o n i , cb4-
m o queda dicho.
24 A espaldas del altar mayor de la igle-
sia en una urna de marmol antigua , puesta
sobre tres leones , está enterrada D o ñ a Ma-
r í a de Guadalupe Lancaster y C á r d e n a s ,
Duquesa de A v e y r o , gran bienhechora de
esta casa : también están allí j u n t o las ceni-
23s de sus padres. Enfrente hay una capilla
ochavada con el nombre de 'Panteón : sus re1-
tablos son de m u y mal gusto. N o es así el
de la capilla de S. Gregorio , formado de
seis columnas corintias , y de un buen qua^
dro del Santo en medio. Se vé allí un sepul-
• .1 • ••• : • ero
CARTA QUARTA. 67
ero m u y antiguo de marmol , con estatua
echada , que representa á D . Juan Serrano^
Obispo de Segovia , de Sigüenza , y quarto
Prior de esta casa , antes que fuese de los
Monges.
25 E r convento tiene Varios claustros
executados en diferentes tiempos : el p r i n c i -
pal es de estilo g ó t i c o con su cenador en m e -
dio. E n un á n g u l o de este claustro hay u n
sepulcro con estatua de m a r m o l , y represen-
ta á D . F r a y Gonzalo de Illescas , Obispo
de C ó r d o b a , Religioso de esta casa. E n o t r o
ángulo hay una capilla donde está el entier*-
ro de D . Juan de Z u ñ i g a , y Sotomayor , ú l -
timo Gran Maestre de A l c á n t a r a , cuyo ca-
dáver fue d e s p u é s trasladado al convento de
S. Vicente de Plasencia de Religiosos D o m i -
nicos. Junto á ella se ve en un nicho la C r u -
cifixión del S e ñ o r , de escultura , y se puede
reducir su estilo á la edad de E n r i q u e I V .
26 Enfrente de la puerta del refeftorio
inmediato hay una fuente de bronce grande
de particnlar capricho , y mucha prolixidad
en la obra. E n su borde se lee este letrero
en antiguos c a r a é t e r e s : Anno Domini 13 8 9 .
décimo Kalendas Novenibris hoc coemhium est
füBum per Dominum Peírum Temrium A r c h i -
praesulem Toletanum de sui consensu capituli,
Estante ad hoc Jocmne tune Castellas Monarcha,
E 2 quod
68 VIAGE DE ESPAÑA.
quod sanBissimus Vapa BenediBus Tertiusdech
mm 1 confirmavit : anno vero tertio fundütioms¿
mandante Sandio Fatre Fratre Fernando primo
Priore , '& fundatore hujus coenobij hoó lavato-
r'mm extitit á Joanne Gallíco fabricatum. Otra
fuente igualmente preciosa me aseguraron
que hubo en el cenador del patio ; pero fue
deshecha.
27 Mas abaxo hay otro letrero en la re-
ferida fuente , y es una invocación á nues-
t r a p é ñ o r a . . H o y sirve , como es regular sir-
viese en lo antiguo , para layarse las manos
los que entran en el refeétorio inmediato , en
cuyo testero se v é un quadro de la Cena de
Jesuchristo , donde está imitado el estilo de
Federico Bar roció. Esta obra , y la de un
Crucifixo son de Eugenio Caxes ^aunque el
carader del dibuxo parece mas grandioso
que el suyo regular. Las pinturas del claus-
t r o , que representan milagros de nuestra Se-
ñ o r a , pudieron ser buenas 5 pero hoy no lo
són por estar todas ellas muy mal repintadas.
28 E l monasterio generalmente tiene
poca regularidad en sus habitaciones , patios,
escaleras , claustros , & c . Antiguamente de-
b i ó de ser fortaleza , como se dexa ver en
diferentes torres , y otras señales. Después
' ' ' sn, \- ^ • se,
1 Este-fue eí-^amado Papa Luna en tiempo del cisma.
CARTA QÜARTA. 69
se i r l a haciendo ,, y deshaciendo en su re^
cinto ^ según la necesidad, ó el capricho pe-
dían. Contiene un Seminario de G r a m á t i c o s
eon quarenta j ó v e n e s que estudian , y son
mantenidos en é l . Unida á la fábrica de Ja
iglesia hay una ayuda de parroquia con Sa-
cerdotes seglares ^ es bastante grande ; pero
su a r q u i t e f í u r a , altares , - y d e m á s ornatos
son muy extravagante^. Ademas de lo dicho
hay hospital , h o s p e d e r í a , y una casa mag^
nífica llamada los Valados ^ donde se alojan
personas distinguidas ;, mantenido todo con
las rentas del monasterio.
29 E l V a g o Italiano estuvo en él , y
hace una ostentosa n a r r a c i ó n de sus alha-
jas , rentas , hacienda , ganados , & c . La.
renta l a hace subir á ochenta m i l ducados.
Asegura , que l a cabafia asciende á ochen-
ta m i l cabezas , las vacas á tres m i l , las plan-
tas de olivos á cincuenta m i l . Dá por senta-
do s, que cada a ñ o consume el monasterio.tres
mil arrobas de aceyte , veinte y ocho m i l fa-
negas de t r i g o , tres m i l carneros, m i l y q u i -
nientas cabras, cien vacas , ciento y cincuen-
ta cerdos , sin contar otras menudencias. Re-*
comienda mucho las limosnas que a q u í se ha-
cen ; ó introduce el elogio , s e g ú n su estilo,
de poderse llamar estos Religiosos , limosne-
ros de sus mismos bienhechores. Se conoce
E 3 que
70 VÍAGE D E ESPAÑA.
que le trataron e s p l é n d i d a m e n t e , y él mis-
mo lo confiesa ; pero no perdona una repre-
sentación que v i ó en el coro la noche de N a -
vidad , describiéndola como cosa ridicula ; ni
dexa libre al escritor de la historia de nues-
t r a S e ñ o r a de Guadalupe F r . Francisco de S.
Josef , cuyas narraciones sobre la antigüe7
dad , y d e m á s circunstancias de la Venida,
y A p a r i c i ó n de la I m a g e n , las llama simples
conjeturas , sin alegar alguna de aquellas an-
tiguas memorias , que sirvan de darles valor.
Dice por fin , que dicha historia toda está lle-
na de énfasis e s p a ñ o l a , y precedida de elo-
gios , según e l costumbre de a q u í : si las nar-
raciones , y críticas de este escritor no fueron
bien fundadas , c o n v e n d r í a responderle.
30 Quieren algunos , que en donde está
h o y Guadalupe hubiese un antiquo pueblo
llamado Cecilia Germelina, Si es a s í , se puede
conjeturar , que el nombre de Cecilia se lo
diese Q u i n t o Cecilio M é t e l o , C a p i t á n , y
Cónsul en la E s p a ñ a citerior, y que el de G^r-
meliiia se le atribuyese por su gran fertilidad,
que a é l u a l m e n t e conserva , dimanada de la
bondad de la t i e r r a , de lo f r e q ü e n t e s que
allí son las lluvias , de los muchos arroyos,
y rios de sus contornos , de l o templado del
clima , o r i g i n á n d o s e de esto , que lo mas del
a ñ o es una primavera , y siendo mas segu-
ros
CARTA QUARTA. 71
ros que en otras partes los frutos de las plan-
tas mayores , com<^ son olivos , naranjos , l i -
mones , y todo g é n e r o de frutales. Son ex-
celentes los vinos , y ú l t i m a m e n t e las carnes,
los pastos , y d e m á s semillas de estos con-
tornos , que no ceden á las de n i n g ú n - o t r o
pais , pudiéndose a ñ a d i r , que si á las c o r -
dilleras de los montes de Guadalupe se les
diese todo el cultivo de que son capaces, po-
dían ser í a n útiles como una: Provincia ente-
ra. A h o r a subministran todo g é n e r o de caza
de excelente sabor , y con suma abundancia.
31 M e d e t e n d r í a en hablar mas de esta
frondosa t i e r r a ; pero es preciso cortar el h i -
lo. Hay mucho que andar , y que escribir,
según el plan de m i viage , y m a ñ a n a m u y
temprano v o y á atravesar de nuevo estos
montes por d i s t r i t o mas poblado que p o r
donde vine , s e g ú n me informan. Si • V. v i -
niese conmigo , creo que no h a b í a m o s de sa-
lir de ellos en muchos días , pues nos d a r í a n
motivo para formar m i l proyedtos en vista
de su fecundidad. Nuestro Señor guarde á
V. muchos a ñ o s . Guadalupe , SÍC
P. D .
32 N o quiero cerrar esta carta sin hablar
a V. de Madrigalejo , á cuyo lugar no f u i
por no alterar el plan de m i viage , y p o r -
que D . Francisco Forner , M é d i c o de este
E4 mo-
7i VIÁGE D E ESPAÑA.
monasterio , sugeto de particular instrucción^
y recogedor de memorias antiguas , especial-
mente de Extremadura , que piensa publicar,
me d i ó diferentes noticias de aquel pueblo,
s e g ú n las quales está situado á la orilla me-
ridional del r i o Ruecas , entre Guadalupe , y
T r u x i l l o , distante ocho leguas de cada uno
de estos parages. E n la casa que la comuni-
dad de Guadalupe posee en dicho lugar m u -
r i ó aquel grande hombre de su siglo , y es-
clarecido Monarca Fernando el C a t ó l i c o , y
en una inscripción sé lee : Falledó el muy al~*
to ^ ^ muy poderoso , y Católico Rey D . Fer-
nando el Quinto , de gloriosa memoria ^ aqui
en este aposento de esta casa de nuestra Señora
de Guadalupe , miércoléf día de San&i lllefonsi
entre las tres , y las quatro horas de la maña"
na i que fueron veinte y tres dias deh mes de
Enero de 1 5 1 6 . años. Encima están puestas
las armas, y las dos cifras F . V . esto es, Fer-
nando Quinto. Como sé el gusto que V". tie-
rie solo con oir nombrar aquel gran P r í n c i p e ,
me lo he querido y o tomar comunicándole
esta memoria.
33 Enfrente la expresada casa hay una
erirdta abandonada , que no lo m e r e c í a , an-
tes m u y al contrario , siquiera porque en ella
se enterraron las e n t r a ñ a s de tan gran Rey.
Fue dedicada á S. Sebastian | pero quando la
vio
CARTA QÜARTA.
vió él citado sugeto, p a r e c í a dedicada á la caí?
y á la basura , que de uno , y o t r o estaba l l e -
na. Madrigalejo es lugar donde también se en»
cuentran inscripciones romanas. E n una pie-^
dra, que suele servir de machacar l i n o , se lee:

SALUTI
P M
En la cocina de los Religiosos sirve de hogar
otra, donde se puede leer difícilmente
AP: : • RIMA
CORNELI
SENECAE
En la portada de un huerto hay este f r a g -
mento en pizarra: •
> N I A N V S . L . J V L I SE! | i ,
H . S E . S. X T . L
Y así alguna otra,

CARTA V.
i lastimado amigo : E l dia que salí de
• ^ 1 - j Guadalupe, l l e g u é , casi retrocediendo
^cia Madrid , á un pueblo en la rivera del Tajo,
1Jamado Talavera la vieja , cuyo i t i n é r a r i o es?
á Navalvillar de I b ó r . . , 4 . leguas,
á C a s t a ñ a r de I b ó r . . . . . . 1.
al Bohonal 3,
a Talavera la vieja, . . . . . . . . . . . i» . •.
Es-
74 VIAGE D E ESPAÑA.
Estas nueve se me hicieron m u y largas des-
de que dexe los montes de G u a d a l u p e , pues
aunque el camino es de los mas fragosos, la
variedad de objetos lo hacen f á c i l , c o r t o , y
sumamente deleitable.
2 Desde Guadalupe se sube caminando
ácia poniente por la ladera de un monte jun-
to al mas alto de estos c e r r o s , que llaman
las Villuercas, y se encuentra por este cami-
no un famoso a q ü e d u f t o por donde van las
aguas á la v i l l a , y monasterio. E n lo alto,
distante un quarto de legua de Guadalupe,
hay una ermita de arquitectura g ó t i c a , mag-
nifica en esta clase , y de las mas gentiles
que he visto , dedicada á la Santa C r u z . Es-
t á situada en medio de la loma entre las dos
altas cumbres de Villuercas , á la izquierda,
y á la derecha de Altamira» Se continúa en
estas quatro leguas por un t e r r i t o r i o lleno de
copiosos arroyos , que todos van á juntarse
con el rio I b ó r , cuyo origen es al lado de
las V i l l u e r c a s , y corre á unirse con el Ta-
j o , no lexos del Puente de Almaraz , por es-
pacio de siete u ocho leguas, en las quales
cria truchas.
3 L a t r a v e s í a de las dos primeras leguas
hasta Navalvillar se llama el Veheson , ^üe
pertenece al monasterio del E s c o r i a l , y se ex-
tiende en redondo algunas leguas hasta Ca^
1 tü-
. CARTA QUINTA. 75
íilblanco , pueblo situado tres ó q u a t r o , mas
al oriente de Guadalupe. Sin embargo de su
buena calidad , abundancia de aguas , y otras
ventajas, se ve casi despoblado , y solo c u -
bierto de monte baxo , pudiendo haber en é l
(hablo solo por donde y o lo a t r a v e s é ) m u -
chos lugares , como parece que Ips hubo,
quedando t o d a v í a sus nombres á los sitios
donde estuvieron , como son el Mostajo, L i -
l é a z o s , Lihañazuelos , la Hoya 5 las Vendo-
las, & c .
4 A l salir del Dehesen se atraviesa et
rio I b ó r por p u e n t e , y se le une en dicho
parage otro riachuelo llamado Cehea. U n quar-
tode legua mas allá se pasa otro mal puen-
te sobre el riachuelo Espinarejo , que se une
al mismo I b ó r , adonde van otros m i l ar-*
royuelos , y fuentes , cuyas m á r g e n e s f r o n -
dosísimas de alisos, robles, quexidos , e n c i -
nas , alcornoques , y Otros muchos á r b o l e s
repartidos por el m o n t e , excitan ideas ame-
nísimas en la imaginación , y recrean e x t r a o r -
dinariamente e l á n i m o : en esta forma se a n -
dan sin sentir las quatro leguas hasta N a -
^alvillar , a t r a v e s á n d o s e antes de llegar u n
sltio Wzmzáo Garganta honda 5 cuya frondosi-
dad es imponderable.
5" Navalvillar de I b ó r es pueblo de se-
^nta vecinos. Los c a s t a ñ a r e s , que se ven en
sus
76 VIÁGE D E ESPAÑA.
sus c e r c a n í a s , y algunos en la falda de los
opuestos cerros , son claro indicio de que to-
dos p o d r í a n estar cubiertos de estos árboles,
y si se quisiera , de v i n a s , olivares 9 y sem-
brados , en lugar d é los espinos , jaras , y
otros arbustos inútiles en aquellos parages,
L a misma naturaleza de terreno es la que
hay entre Navalvillar , y C a s t a ñ a r de Ibór,
distante una legua el uno del o t r o ; pero
el - segundo t o d a v í a mas ameno , y fron-
doso que e l primero , cercado de altísimos,
nogales, c a s t a ñ o s , cerezos, y de otras suer-
tes de frutales , con linares , l e g u m b r e s , &c.
cristalinas, y abundantes aguas: á la mano
derecha hay una t r a v e s í a por esta sierra ite#4.
ta ^"aldelacasa, en un parage de la qual se
ha descubierto una fuente de agua medicinal
aceda j que van á tomarla desde m u y lexos
con la fama de su v i r t u d para varias do-
lencias.
6 Continuando el camino desde Castañar,
se pasa junto á un p e q u e ñ o pueblo llamado
Avellaneda, cercano al citado rio , y se va
ya descendiendo de la s e r r a n í a de Guadalu^
pe basta un valle d i l a t a d o , y muy espeso de
inútiles árboles entre dos c e r r o s , que estre-
c h á n d o s e d e s p u é s por largo espacio, sirven
de angustiar el á n i m o del caminante hasta el
Bahonal 5 pueblo p e q u e ñ o . Dexado éste á &
CARTA QUINTA. 77
mano i z q u i e r d a , t o m é la ruta de Talayera la
vieja , distante de él una legua , por entre
centenos , y monte encinar.
7 Es tanto l o que me ha gustado la ser*
ranía de Guadalupe, que quiero volvamos á
ella por un momento , antes de tratar de T a -
lavera la vieja. L o mas encumbrado de d i -
chas sierras son dos puntas, que, como queda
dicho, se nombran Villuercas, distantes una l e -
gua del monasterio. D e e l l a s , como cabeza
de toda la cordillera , salen varios ramales
de cerros , que e x t e n d i é n d o s e desigualmente
por diversos l a d o s , forman esta frondosa , é
intrincada s e r r a n í a , de las mas famosas de
España , y aun de las mas ú t i l e s , si se c u i -
dara , y cultivara su suelo perfectamente. N o
hay palmo de tierra que no sea fructífera en
su vasta extensión , produciendo hasta el es-
parto en las hendeduras de las peñas , sin que
los f r i o s , nieves , ó escarchas embaracen su
fertilidad. Castaños , encinas , quexidos , r o -
bles , fresnos , pinos , avellanos, son plantas
que produce la naturaleza en las cumbres , . y
laderas, no faltando donde quieren c u l t i v a r -
los, todo g é n e r o de frutales para el sustento
desús moradores. A l i s o s , t i l l o s , aloros , d u -
rillos, aceres, mostazos , sauces, y otras in-^
finitas especies de á r b o l e s , y arbustos cubren
las orillas de sus n o s , y arroyos.
Las
78 VIAGE DE ESPAÑA.
8 Las yerbas medicinales son m u c h a s , y
de notable v i r t u d : se encuentran el vicen-
t ó x i c o , espinacardi , carquesa , el eléboro^
ó verdegambre. L o s bosques , ó espesuras
son por algunas partes impenetrables, y sir-
ven de abrigo á los venados, ciervos , cor-
zos , j a v a l í e s , cabras montesas , & c . y asi-
mismo á los lobos , y á otros animales car-
niceros. Hállase por todo gran copia de ca-
za menor.
9 E n lo mas elevado de las Villuercas
tienen su origen quatro ríos. Dos de ellos,
que son Guadalupe , y Ruecas , c o r r e n , el
primero ácia oriente , y el segundo ácia me-
d i o d í a , y van á desaguar en Guadiana. Los
otros dos corren ácia el n o r t e : son el Ibór,
y el A l m o n t e , que desaguan en el Tajo , re-
cibiendo antes gran n ú m e r o de arroyos. Son
abundantes de truchas de exquisito sabor,pes-
c á n d o s e también en ellos barbos , cachuelos,
bogas, & c . Los mismos peces, á excepción
de las t r u c h a s , se pescan en los que cami-
nan á m e d i o d í a .
10 Es constante , según la opinión de al-
gunos , que hay en estas sierras minas de pla-
t a , hierro , piedra alumbre , v i t r i o l o , y que
á la vista de Logrosan hay una de esme^
r a í d a s . Tampoco faltan m á r m o l e s de diversa
especie 5 particularmente negro con vetas blan-
cas,
CARTA QUINTA. 79
cas, y otras piedras, que admiten pulimenta.
jLas losas de pizarra de g r a n d í s i m o t a m a ñ o
son comunes. E n t r e las infinitas fuentes, que
se hallan en valles , y cumbres , las hay de
conocida v i r t u d ; pero como de estas no se
ha praélicado análisis para reconocer los m i -
nerales q u é se la comunican , solo por ex-*-
periencia se aprovechan los naturales en sus
achaques. N o ha mucho se ha descubierto
la que se dixo arriba de agua aceda entre
Castañar de I b ó r , y Valdelacasa , cuyas qua-
lidades comunicadas por el h i e r r o , y v i t r i o -
lo han p r o d u c i d o , y producen excelentes efec-
tos en diversas enfermedades. Ultimamente
los habitadores de esta sierra poquísimos , e n
comparación de los que podia h a b e r , a p r o -
vechándose de las aguas que se descuellan
para regar sus huertas, logran todo g é n e r o
de legumbres , h o r t a l i z a , y f r u t a s , y asimis-
mo de lino m u y exquisito. Pero m e t á m o n o s
en Talavera la vieja para hablar un poco de
antiguallas.
11 E s t á situada la villa en la misma orí-*
Há oriental de Tajo en t e r r i t o r i o llano : se
reputa de mas de cien vecinos : dista diez
leguas de Talavera de la R e y n a , y nueve
de Guadalupe. E n sus contornos hay a l g u -
nos sembrados, y- v i ñ a s ; pero lo mas son en-
cinares , y pastos , que sirven para la cria de
'v -.j :'• Va-
8o VIAGE D E ESPAÑA.
vacas , y cerdos. Si no fue esta la Ehora , JS*.
dora , Ebura , ó Talahrica , por lo menos sus
ruinas son de una considerable población Ro-
mana. Apenas hay casa cuyas jambas , y lin-
teles no sean piedras de edificios antiguos
arruinados. Buena parte de la t o r r e de la
iglesia , la panera del Conde de M i r a n d a , 4
quien pertenece el Señorío de este pueblo,
los corrales , y cercados tienen de estas
piedras.
12 E n las eras se descubren todos los
días cimientos antiguos, y se ven por aque-
lla parte pedazos de la fortísiraa muralla,
construida de h o r m i g ó n , y dura c a l , que cer-
caba el pueblo , dando vuelta á cordel por
los lados de oriente , y norte hasta el rio,
continuando sus ruinas por la rivera. E n un
a r r o y o ácia oriente se ve u n a q ü e d u f t o de
a r g a m a s ó n , por donde podia caminar una per-
sona , como se ve en su boca baxando del
lugar adonde está la barca de Tajo^ Parece
que el t a l a q ü e d u f t o venia de donde anti-
guamente estaba el lugar de Alija , distante
media legua , hoy destruido ; no quedando
allí mas del castillo. Se hallan en un para-
ge en dicho arroyo tres figuras muy in-
formes de grandes trozos de piedra berro-
q u e ñ a , que parecen de bueyes, ó terneros,
fuera de uno , que tira á la figura dp verra-
co.
CARTA QUINTA. 81
co. Inmediata á este sitio hay una ermita
construida en gran parte de antiguos sillares.
13 T a m b i é n v i en la casa de un labra-
dor , llamado J o s é f Sánchez Cano, una. cabeza
de javalí , ó cerdo empotrada en la pared,
y m u y bien executada. Junto á las puertas
de las casas del lugar , y en otros sitios se
encuentran capiteles, por lo regular d ó r i c o s ,
y j ó n i c o s , que sirven de asientos : asimismo
se encuentran basas, trozos de columnas gran-
des , y de estas formados pesebres para c o -
mer el ganado ; aunque regularmente son de
piedra b e r r o q u e ñ a , se encuentran t a m b i é n
fragmentos de fino marmol. Se conoce que
hubo en este pueblo porción grande de ins-
cripciones , y las hay,aunque las mas tan gas-
tadas , que no pueden leerse. D . Ignacio de
Hermosilla , Oficial segundo de la S e c r e t a r í a
del Despacho de I n d i a s , en la noticia que
publicó de Talavera la vieja el ano de 1763,
pone dichas inscripciones , figuradas t a m b i é n
las piedras con noticia de sus medidas. Las
mas legibles son estas dos, que se pueden r e -
ducir al alto I m p e r i o .
1» L , VIBIO. QVIRI
REBVRRO.
VALERIA. TAGANA
DVLIONIS. FILIA
T E S T A M E N T O . PONT. IVSSV.
Tom.VU. F ELE-
82 VIAGE D E ESPAÑA.
i, ELENA
AL-ffiSII
H . S. E . S. T . T . L .
MODEi- :
: : A : :
14 H a y otros fragmentos t a m b i é n de ins-
cripciones de mas excelente carader , sin du-
da d e l siglo de Augusto , y a d e m á s de los
que trae el Señor Hermosilla , en el corral de
una casa v i este principio en una piedra. M ,
A V R E . E n la huerta de M a t í a s Parra hay
una con caracteres desconocidos m u y arrui-
nados. L a siguiente es la mas estimada de
los del pueblo , c o n s i d e r á n d o l a como prueba
de que él fue la antigua E l v o r a , ó Evura,
y patria de los Santos M á r t i r e s Vicente , Sa-
b i n a , y Cristeta. Se encuentra hoy en la sa-
cristía de la parroquia , y en c a r a ó l é r e s bas-
tante buenos está escrito lo siguiente : F/w-
centius , Sabina , & Cristeta in hac civitate Evu-
rae nati fuerunt , ¿? Vinceniius inclus. in car-
cere pat. coe. V . c o n o c e r á desde luego la
poca opinión que dicha piedra puede hacer.
E n m i sentir la piedra se l a b r ó antes que
las letras , aunque imitan á las del buen tiem-
po ; es fragmento de ara de m a r m o l .
1$ L o mas notable de Talavera la vie-
ja son las ruinas de un templo situado acia
el norte de la v i l l a : en su lado que mira
al
CARTA QUINTA. 83
al mediodía, se conservan en pie quatro co-
lumnas , una en la que mira al oriente , y
otra al lado de poniente. Mantienen todavía
los arquitrabes, y porción de la cornisa. So-
bre Jas dos columnas de ácia el centro se for-
ma un arco de piedra berroqueña en sillares,
de cuya materia es el resto de la fábrica. Las
columnas son istriadas con proporción co-
rintia , aunque sus capiteles son una especie
de compuesto caprichoso. En las istrias de las
columnas , y arquitrabe permanecen ciertas
labores de estuco, no de muy buen gusto.
16 El pavimento de losas berroqueñas se
termina con un zocolo , ó especie de impos-
ta, en que sientan los pedestales de las, co-
lumnas, de tres pies de diámetro, las quales
debieran ser diez y seis, quatro en la fren-r
te, quatro en el lado opuesto, y seis en los
colaterales, contando las de los ángulos, que
constituyen el numero quatro de las dos fa-
chadas referidas.
17 En la cilla , ó granero, pertenecien-
te al Señor de la villa, quedan residuos de
otro tiempo casi enfrente del referido , y se
reconocen hasta la altura de unos siete pies
en los lados de? oriente , poniente, y medio-
día , consistiendo en un gran número de grue-
sas piedras sillares como las del anteceden-
te. En el lado del norte se conservan la ma-
F 2 yor
84 VIAGE DE ESpANA.
yor parte de tres columnas con sus basas,
y son también istriadas; pero de menor diá-*
metro que las antecedentes, y están embu-
tidas en la pared. En la fachada se ve un
pedazo de bóveda rota , sobre la que hay
escalones. Es común opinión en el pueblo, que
el sótano debaxo este templo es donde fue-
ron encarcelados los Santos Vicente , Sabina,
y Cristeta.
18 E l que quiera mas individuales noti-
cias^ de las antigüedades de Talavera la vie-
ja , con estampas de sus monumentos, vea
las que el Señor D. Ignacio Hermosilla pu-
blicó en el citado año , y hallará diversas con-
jeturas sobre el edificio , que hoy es cilla,
ó panera , y la relación que este pudo tener,
con otros adyacentes , fundándose en los re-
siduos de columnas , pavimentos, y otros, que
todavía existen, algunos caidos en el rio,y
Varios esparcidos por el pueblo.
19 Resulta de todo haber sido Talave-
ra la vieja pueblo de consideración en lo an-
tiguo ; y que si no fue el que los naturales
pretenden , tiene honores de ello. Sin duda
á este territorio lo encontraron los Romanos
abundante , y adaptado para el cultivo , en
Vista de las grandiosas memorias que dexa-
ron en él. No dudo que ellos regarían las
mejores porciones de su término 3 como son
las
CARTA QUINTA* 8y
las que llaman Dehesa B o y a l , y Dehesa R e -
tuerta , pudiéndose sacar para esto , y para
mucho mas las aguas del Tajo. De esta mis-
ma opinión eran algunas personas de juicio
de la villa,
20 No le dé Dios á nadie posada seme-
jante á la que yo encontré en Talavera la
vieja. Nada habia á qué apelar , ni para los
hombres , ni para las bestias; pero nos abrió
Dios un camino en la bondad, y cortesanía
de Andrés Mendo , Alcalde a¿í;ual , quien
nos recogió en su casa, procurándonos todo
lo necesario en el poco tiempo que estuvi-
mos en ella.
2 1 Desde aquí tomé el camino de Pla-
sencia, adonde llegué en dos dias: los luga-
res , y las distancias son :
desde Talavera la vieja á
-Valdehuncar . . . . . . . 2 . leguas.
á Bel vis . , i.
á Almaraz Í.
al Toril 2.
á Malpartida . 5.
á Plasencia . 1.
22 Inmediatamente que se sale de Ta-
lavera , se pasa el Tajo en barca, y se ca-
mina una legua cerca de su ribera por tier-
ras de sembradío, entre encinas , y xarales
liasta llegar á Alarza, granja de Religiosos
F 3 Ber-
86 VIAGE DE ESPAÑA.
Bernardos. En la otra legua que se camina
hasta Belvís, se dexa á la derecha un lu-
garejo nombrado las Casas de Belvís , y á la
izquierda se ve un convento de Franciscos
Descalzos en parage eminente 5 arrimado al
Tajo.
23 Belvís tiene asimismo situación eleva-
da , descubriéndose desde él un dilatadísimo
territorio, y una larga cordillera de montes^
que dividen Castilla la vieja de Extremadu-
ra , desde antes del Puerto del Pico, hasta
mas allá del de Baños. Hay en esta villa, ade-
más de la parroquia , dos conventos de Mon-
jas. El castillo , que todavía se mantiene bien
conservado , puesto sobre una roca, manifies-
ta que fue lugar muy fuerte en otro tiem-
po. Adualmente es tan corto como Talave-
ra la vieja.
2 4 La población de la villa de Almaraz
es á poca diferencia como las referidas: por
allí pasa el camino Real de Extremadura, y
Portugal á Madrid. Lo mas notable es la fa-
chada de la iglesia parroquial, que consiste
principalmente en quatro columnas de orden
jónico. En la distancia de una legua, cami-
nando á mediodía , se encuentra el célebre
puente de Almaraz sobre el Tajo : fui á ver-
le , y digo sin rezelo , que es comparable á
las fábricas mas magníficas en esta linea , sia
ex-
se

:
fitm,,^1 ^

100
5 JO 2o .30 4o jáo. lúa
\ • CARTA QUINTA. S7
excluir las mayores que hicieron los Roma-
nos. Consta de dos arcos del estilo gótico,
cuyos pilares se puedén llamar altísimas tor-
res , en especial el del medio, fundado sobre
un peñasco. Por el del lado del norte , que es
de extraordinaria magnitud , pasa regular-
mente todo el rio. Su abertura es de i^o 4-
pies, y su alto de 69 ; el otro de 119 pies,
y 66 de alto. Tiene toda la fábrica ; 8 o pies
de largo , y| algo mas de 25 de ancho, sien-
do su altura hasta los pretiles de 134. E l
pilar que está en medio de los dos arcos, tie-
ne resalte semicircular en el extremo de ca-
da lado , formando plaza encima. En una
parte se ven puestas las armas de Carlos V.
y en la otra las de la ciudad de Plasencia:
debaxo las del Emperador se lee: Esta puen~
te hizo la ciudad de Plasencia año de 1$ 1 j j
reynando en España la Magestad Cesárea de Car-
• los V . Emperador, Fue Maestro Pedro de Uría.
En la parte exterior del mismo pilar , que
mira á mediodía , están repetidas las armas
de Carlos V. hechas con mayor magnificen-
cia que las referidas.
2? Dexó en esta útil, y suntuosa obra
la ciudad de Plasencia una memoria dignísi-
F 4 ma
1 Parece , aunque están gastados los dos últimos n ú -
meros , que estaba escrito 1552.
88 VIAGE DE ESPAÑA.
ma de sí misma, que dura, y probablemen-
te durará muchos siglos, si de propósito no
la destruyen , como suele acontecer en oca-
sión de guerras. Desde Almaraz á Talavera
me dixeron habia catorce leguas, en esta for-
ma : dos á Navalmoral, quatro á la Calza-
da de Oropesa, dos á Oropesa , y desde allí
á Talavera un despoblado de seis leguas. Des-
de el mismo Almaraz á Truxillo ocho : qua-
tro á Jaraycejo , pasando el puente de A l -
maraz , luego el puerto de Miravete , que
es parte de la serranía de Guadalupe , y en
donde los pasageros deben ir con cuidado por
ser parage freqüente de los ladrones , en que
suelen hacer sus habilidades.
26 Continué mi camino desde Almaraz
á Plasencia por los pueblos que dixe á V.
A la izquierda del Toril se dexa el lugar de
Serrajon , y á la derecha los de Saucedilla,
y Casatexada. Casi todo el camino es mon-
te encinar , y dehesas de muchos pastos. Se
encuentran pozos , y lagunas á trechos para
beber los ganados ; aquellos sirven quando
se secan las lagunas. Se pasa junto á una
desprovista venta inmediata al rio Tietar,
cuyas inmediaciones están cubiertas de algu-
nos pinos , de robles , alcornoques, encinas,
y otros árboles , de que hay gran copia en
todas las quatro leguas desde Almaraz hsst#
y aquí
CARTA QUINTA. 89
aquí; pero muy pocos sembrados , sin embar-
go de ser un terreno admirable , y en que
parece podría haber muchas poblaciones ^ y
frutos.
27 Las riberas del rio Tietar , que lo
mas del año se pasa en barca , son, por don-
de yo pasé , frondosísimas quanto á la ima-
ginación puede representarse , pero de árbo-
les que la naturaleza produce sin ningún cul-
tivo : altísimos robles entretexidcs de yedras
en sus troncos , y ramas: espinos , y zarzas
desmedidas , y otras plantas. Si las aguas de
toda aquella ribera se aprovechasen, podrían
ser frugíferas, y pobladas.
2$ El territorio de tres leguas desde el
rio hasta Malpartida , me pareció un ver-
dadero páramo, sin ver en él sino muy cla-
ras , y desmedradas encinas á trechos , algu-
nas praderas , xarales , retamares , arbustos
inútiles en aquella tierra. La Dehesa Fres-
nedoso , pasado el r i o , pertenece al Cabil-
do de Plasencia. Malpartida es villa de unos
trescientos vecinos, con bastante buen case-
no , según noté al pasar por ella. Por ser ya
al caer de la tarde , y no saber que su igle-
sia era tan buena, como después me dixeron,
procuré desde luego noticias de ella , y las
supe muy puntuales de sugeto inteligente eti
Ja arquiteáura.
90 VIAGE DE ESPAÑA*
29 Es , pues, dicha iglesia, que consta de
una gran nave , construida de piedras silla-
íes al modo de la catedral de Plasencia. La
hicieron dos maestros , el primero se llamó
"Pedro Ezguerra , ó Ezquerra , natural de Oje-
bar en la junta de Perayas : así lo dicela
escritura de ajuste , que se guarda en la mis-
ma iglesia, donde consta que hizo también
la de S. Mateo de Cáceres , y la de Robledi-
lio en lá Vera de Plasencia. Dicha escritu-
ra la otorgó siendo Obispo D. Gutierre dé
Carvajal, aquel giran fautor de las bellas ar-
tes , y fue el año de iSS1*
30 Murió este arquitecto , que tambieft
lo era de la catedral de Plasencia <, quando
ya tenia hechas dos capillas, y toda la obra
que hay hasta las puertas de norte , y me-
diodía , faltando solo el coro, y la fachada
principal. Fue llamado Juan Alvaírez , segun-
do maestro , con quien se hizo ajuste de que
la había de concluir baxo las condiciones, y
traza de Ezguerra , á excepción de la facha-
da , que quiso el arquitecto fuese de ordeii
corintio puro , por ser, como él decía, mas
conforme al modo de edificar romano , y asi
lo hizo.
31 Efectivamente es dicha fachada sería,
y magestuosa con dos cuerpos del expresa-
do orden ; en el primero tiene quatro colum-
. ñas
CARTA QUINTA. 91
ñas de á mas de quatro varas de alto con su
puerta de arco en medio. En el segundo no
hay mas de dos , y en los pedestales , que
corresponden á las otras dos de abaxo , se
pusieron jarrones adornados de ñores , &c.
Sobre el cornisamento de este segundo cuer-
po puso el arquitefío dos candelabros de ex-
celente dibuxo. Entre las dos columnas últi-
mas está la ventana del coro , y á sus lados
se ven de algo mas que la mitad del natural
las estatuas de S. Pedro , y S. Pablo execu-
tadas en escogida piedra berroqueña, y pues-
tas sobre sus mensolas.
32 La fachada del norte , aunque buena,
tiene algún resabio gótico. Consta de dos co-
lumnas istriadas en el último tercio , y en
medio de su frontispicio triangular están las
armas de D. Gutierre de Carvajal : sobre la
cornisa unos sátiros recostados , y del medio
se eleva un pedestalito , en que está la figura
de S. Juan Bautista , titular de esta iglesia.
En las enjutas de la puerta se representa de
baxo relieve el misterio de la Encarnación,
á un lado nuestra Señora , y al otro el An-
gel. La clave figura un mascaron con la len-
gua defuera , y en la frente se lee : Linguam
refrísnat omni tempore. La del mediodía se
diferencia en que no tiene sátiros , hi esta-
tua ? pero en su lugar puso bolas , y cande^-
92 VIAGE DE ESPAÑA»
khros, que hacen juego con los demás ornatos.
33 Por lo interior de la iglesia se ven
Varias cabecitas de Angeles en las pechinas
de los arcos , y cordones de las bóvedas , cotí
diversidad de molduras. E l arco del coro, que
hizo Juan Alvarez , tiene cornisa de orden
corintio. El antepecho de pilastras, y balaus-
tres , y una escalera á cada lado muy espa-
ciosas , con molduras , balaustres , y pasa-
manos , dan comodidad , y magnificencia al
mismo coro. En el arquitrabe de la cornisa
se lee : PP. CLEM. 8. R. PHILIP. 3. EPISC,
PETRUS GOZALEZ AZEVEDO 1603.
34 Este sería el año en que se acabó la
obra ; pues consta por la escritura, que Juan
Alvarez entró de maestro en 1574 ; y aun-
que Pedro Ezquerra murió en 1561 , hasta
el de 74 la dirigió un hijo de Ezquerra lla-
mado Juan , que se metió Frayle Dominico.
Era entonces Cura de Malpartida D. Fran-
cisco de Vargas y Carvajal , Canónigo de
Plasencia , &c. ¿Vé V. como habia arquitec*
tos de provecho en aquella edad?
35" El altar mayor tiene tres cuerpos con
columnas corintias , y en los intercolumnios
están colocadas las estatuas , casi del natural
de S. Pedro , S. Pablo , S. Felipe , y Santiago.
Todos los pedestales , y tableros del zocolo , 0
basamento contienen baxos relieves 5 en que
se
CARTA QUINTA. 93
se expresan los Santos Evangelistas , y Doc-
tores con algunas alegorías de virtudes , &c.
El tabernáculo , que figuraba un bello tem-
plecito , está echado á perder con unas r i -
diculas puertas modernas llenas de racimos,
y hojarasca. Remata el retablo en un frontis-
picio triangular sostenido de dos columnas,
en medio de las quales hay un Crucifixo con
S, Juan , y la Virgen al pie de la Cruz , y
en las extremidades de un lado , y otro esta-
tuas sobre pedestales , que representan á Moy*
ses, David , Aaron 5 y Salomón.
36 Otras obras de escultura están repar-
tidas en este retablo , que representan de baxo
relieve la Anunciación , Nacimiento, Adora-
ción de Reyes , y Visitación. Se hizo todo
esto en Valladolid , habiendo sido el artífice
del altar Agustín Castaño , que lo ajustó por
precio de veinte y ocho mil reales año de
1622 ; y quando ya no le faltaban mas que
los últimos quatro baxos relieves referidos,
murió , habiéndoles hecho después su suegro
Diego Vázquez , escultor en aquella ciudad,
como consta de la escritura. Sin duda eran
profesores de mucho mérito ; pues la obra es
muy seria , y de buen gusto en todas sus;
partes.
37 Los demás altares , y adornos de la
^lesia son de poco tiempo! á esta parte 7 obras
de
94 VIAGE DE ESPAÑA.
de ningún mérito. En la citada escritura se
encuentra , que toda la piedra de cantería
había de ser de la cantera fina , que llaman
de los cinco hermanos , no distante de Malpar-
tida , de donde se llevó para hacer el puen-
te del Cardenal, que dista seis leguas. Tam-
bién hay en esta villa algún rastro de la ro-
mana antigüedad. En una piedra puesta en
una esquina de la calle Real , que está muy
gastada , y le falta alguna linea del princi-
pio 3 se entresaca lo siguiente:

BAN . . •
VOR. P
ICIO. CAI . . . . .
VENVS. A. . . . .
V E L I . V . S. . . .
L. M.
La piedra es del mismo grano , y color que
toda la demás berroqueña de Malpartida , y
Plasencia.
38 Desde esta villa á Plasencia hay una
larga legua de distancia , la mayor parte del
terreno sin cultivo , fuera del ultimo tercio^
que es de donde se descubre la ciudad , a
la qual es menester baxar por una rápida
cuesta , y escabroso sendero , á cuyos lados
se ven algunos olivares 5 y viñas.
CARTA QUINTA. p
T L A S E N C U .
39 Se halla situada esta ciudad en uii
estrecho valle, cercada del rio Xerte por los
lados de oriente , y mediodía. Nace dicho
rio ácia el puerto de Tornavacas en el ex-
tremo del valle de Plasencia , como unas nue-
ve leguas distante de la ciudad , y le dá el
nombre un lugar del mismo valle. Hay opi-
nión que Plasencia se llamó antiguamente A m -
hacia , apoyándolo en dos piedras que se
citan en estas cercanías , en la una de las
quales se leía ; pagus Amhracensis , y en la
otra junto á la ermita de nuestra Señera del
Puerto : saltus Amhracensis. No las he visto,
y dudo si todavía existen , y aun si han
existido.
4 0 Lo cierto es , que el parage donde
Alfonso V I I I . fundó esta ciudad en el ano
de 1 1 9 0 se llamaba antiguamente AmhroZy
como consta por la carta del privilegio d©
jurisdicción , que se señaló á la misma , cita-
do por Tamayo de Salazar , vida de S. Epi-
tado , en donde decía : Ego A del fon sus Del
gratia Rex Castellae , & Toleti , una cum uxo*
w mea Eleonora , & filiabas meis infantisis:
Merengaría , & Urraca , ad honorem Dei , in
loco , qui antiquitus vocahatur Amhroz , ur~
km aedifico j cui Vlacentia («? Deo glaceat)
no-
96 VIAGE DE ESPAÑA.
nomen tmposui. Conserva hoy el nombre de
Amhroz , ó Amhracia , un rio que pasa por
Caparra , cerca de Plasencia , del qual, y
de las antigüedades que allí hay 5 se dirá
mas adelante.
41 Conozco que V . estará impaciente,
si no le hablo , antes que de ninguna otra
cosa , de la Catedral de Plasencia , por las
buenas noticias que (aunque muy en confu-
so) tiene de la misma : Voy , pues , á darle
gusto , y digo que es el edificio mas notable
que aquí se encuentra , y en su estilo , que
es un gótico moderno , podria tener el primer
lugar entre todos los de España , si se hu-
biese acabado ; así como no dudo dárselo en
la magnificencia, excelente construcción, gen-
tiles ornatos , y otras partes de lo que hay
hecho. Se ven mezcladas en toda la fábrica
por dentro , y fuera algunas cosas del mejor
estilo de las artes , conforme se irían intro-
duciendo mientras duró su construcción , que
solo fue de poco mas de la mitad de la igle-
sia , aunque duró bastantes años.
4 2 Las dos portadas principales que tie-
ne , la una mira ácia el norte , y la otra al
mediodía : aquella es un mixto de ornatos
muy prolixos , y caprichosos executados en
piedra berroqueña , y en otra mas arenisca»
Consta de seis columnas en su primer cuer-
po,
CARTA QUINTA. 97
po , tres á cada lado de la puerta con nichos
en los intercolumnios , y repisas en ellos de
una execucion , y labores de increíble prolixi-
dad , como son igualmente los de las colum-
nas. En el basamento , ó zócalo hay varias
cabezas : en las enjutas del arco están las de
S. Pedro , y S. Pablo , y en el friso varios
juguetes de niños , &c. Las columnas del se-
gundo cuerpo son de figura abalaustrada , ó
de candelabros , y todo el está trabajado al
modo del antecedente,; Lo mismo el tercer
cuerpo donde hay pilastras en lugar de co-
lumnas , y el último con columnas.
43 A cada lado de la fachada se levanta
una torre , ó cubo sin elevarse mas que la
misma, y todos sus ornatos tienen correspon-
dencia con los referidos. La fachada de la
Otra puerta que llaman del enlosado ^ es de
arquiteóhira mas seria. Consiste su primer
cuerpo en quatro columnas compuestas con
capiteles caprichosos al modo de ios de A l -
fonso Berruguete : otras dos columnas aba-
laustradas hay en el segundo cuerpo , que
encierran dentro una fachadita de labores
toas menudas. En el remate se ven los escu-
dos de armas del Emperador Carlos V. y de
Ja casa de Carvajal. En el basamento , y
otras partes hay varias cabezas repartidas,
«arto bien executadas ?. como son diferentes
Tom.VIL G re-

'mi
98 VIAGE DE ESPAÑA.
repisas en algunos nichos , y dos estatuas de
S. Pedro , y S. Pablo hechas con mucha di-
ligencia.
44. Entrando en la iglesiaantes que de
otra ninguna cosa , hablaré del aítar mayor,
que es el objeto de mejor gusto que hay en
ella , en quanto á las bellas artes , y aun lo
sería mas , si no hubiera tantos cuerpos de
arquiteétura , y objetos de escultura ; pero
esta era usanza , que puede disimularse quan-
do hay saber en cada una de las partes que
los constituyen , como aquí la hay. Consiste,
pues, dicho altar en tres cuerpos magníficos,
con ocho columnas de orden corintio cada
uno ; en muchas estatuas colocadas en é l , del
célebre Gregorio Hernández , y en quatro
grandes quadros de Francisco Rici.
• 4 f E l asunto principal de escultura es el
que corresponde al medio , y representa la
Asunción de nuestra' Señora acompañada de
Angeles , con los Santos Apóstoles debaxo,
figuras todas mayores que el natural. Las qué
hay repartidas en el Altar son S. Juan Bau-
tista , y S. Juan Evangelista , S» Joachin, y
Santa Ana , S. Pedro , S. Pablo , S. Fulgen-
cio , Santa Florentina , Santa Teresa , S. Jo-
sef , quatro Angeles , S. Juan , y la Magda-
lena a los lados de Christo crucificado , Y
en lo alto el Padre Eterno , quatro Angeles,
CARTA QUINTA. 99
y varias figuras alegóricas, que representan
Virtudes.
46 En el zócalo del primer cuerpo
hay baxos relieves , cuyos asuntos son de la
Pasión de Christo , y en los pedestales están
figurados de la misma suerte los Dolores,
y Evangelistas : en el del segundo los hay
de la Vida de nuestra Señora , y en los pe-
destales Santo Tomas, S. Buenaventura ? San-
to Domingo , y S. Francisco, con otros San-
tos , al parecer , Profetas.
4 7 El tabernáculo es un templecito de her-
mosa p.rquiteétiira formado de dos cuerpos con
columnas de orden jónico , y corintio , y An-
gelitos sobre el cornisamento , que tienen en
las manos insignias de la Pasión de Ghristo.
También hay en él dos estatuitas que represen,
tan á Moyses , y á Aron. Esta es la escultura
digna de alabanza en el altar de Plasencia,
executada por el famoso Gregorio Hernández,
pues dos figuras muy mal colocadas poste-
riormente en dicho altar , que representan á
S. Epitacio , Obispo de Ambracia , ó Plasen-
cia , y á S. Basilio , Obispo de Braga , no
debían estar en aquel parage , ni correspon-
da de mucho ai me'rito de las referidas. 1
G2 Las
V .-p106 .Palomino , que ácia el afio de 1614 murió en
auadolid ? tenieodo poco mas de 60 , el célebre G re-
gó-
100 VIAGE DE ESPAÑA.
48 Las pinturas que dixe había en este
retablo de Francisco Rici , representan la
Anunciación , el Nacimiento de Jesuchristo,
su Circuncisión , y Adoración de los Reyes,
y
gorio Hernández , natural de Galicia , después de ha-
ber vivido con gran crédito de virtud , y con gran fa-
ma por las obras de escultura que hizo para aquella ciu-
dad , y otras muchas partes. A su tiempo se hablará de
ellas , y entretanto se puede ver lo que el citado Autor
dice de este insigne profesor en su vida 5 pero respeéto
de que no mencionó la mas principal obra que por ven-
tura bjzo , y se ha referido de esta ciudad , se pone la
carta siguiente , que conduce mucho para conocer el mé-
r i t o , y circunstancias de aquel artífice. Parece escrita de
algún comisionado de la iglesia de Plasencia al Dean ,0
Secretario del Cabildo, y es la siguiente. „ M u c h a mer-
eced me hizo V . con su carta , y me hallo muy favo
j^recido con lo que en ella rne dice , aunque no es mie-
3, vo en V . sentir bien de mis cosas, y honrarme siéffi"
^ p r e , de que yo vivo con el reconocimiento que debo
}>é. tanto favor , deseoso de valer algo para servirle ; y
?,esta voluntad , y agradecimiento durará en m í toda'
j ^ l a vida , y así tengo continua memoria (aunque mise-
„ rabie) en mis sacrificios , de hacer el oficio de verda-
9) dero amigo ^ y servidor de V .
„ P a r a dos afios vá que el señor Canónigo Juan Bau*
5, tista me escribió , que el Cabildo mandaba que yotra."
„ tase con Gregorio Hernández , que dexase la obra del
5, pedestal, en que estaba trabajando ? y comenzase , y
„ prosiguiese la historia grande de nuestra S e ñ o r a , qu8
es lo principal del retablo, y lo que en estimación tie"
,rne el primer lugar ^ porque como anda siempre tan
falto de salud , y ha estado tantas veces apretado, y
j,algunas desauciado desde antes que tomase la obra,y
„ quando la tomó , y después de haberla tomado; que h3
/ ¡ .. ' ) ' • • • " ^
CARTA QUINTA. 101
y se reconoce en ellas exáélitud mayor que
la regular en las obras de dicho artífice : to-
davía estarían mejor , si un tunante de los
que se venden componedores de quadros, no
G3 hu-
^sido lo mas peligroso de sus enfermedades, temían es-
,}tos señores les faltase al mejor tiempo ^ y por esta ra»
,,zon querían , que en todo caso trabajase en la historia
„ de la Asunción, que es la advocación de esta santa ígle-
,jsia , porque si muriese , quedase lo mas principal del
„ retablo hecho de su mano , como el mejor oficial que
5, hoy se conoce en el Rey no. A m i me pareció muy
j,prudente , y acertada esta resolución ^ y Obedecien-
do el mandato del Cabildo, envié la carta á Gregorio
j , Hernández , y vino á verme , y me dixo , que el
j3 acuerdo de esos señores en esta parte estaba muy
jjbien niírado , y acordado , supuesta la quiebra o r d i -
«naria que tenia de salud , y los aprietos en que le po-
,jnia la falta de ella , como se habia visto por lo pasa-
ndo , y así puso en execucion lo que el Cabildo mah-
«dó , y lo va continuando.

j , Escribióme también el señor Canónigo , que el


JJ Cabildo mandaba que yb por mis ojos viese lo que
j j estaba hecho , y del estado de la obra ^ y por obede-
j^cer al Cabildo,atropellando por mj modo de vida, he
jjidoen diferentes tiempos dos veces á casa Gregorio
5;Hernandez , y hecho dos memorias de todo lo que
«estaba hecho , y de su estado : y demás de estó con
«Bartolomé cada vez que ha venido , le he enviado re-
sjlacíon de lo que se iba haciendo de nuevo , para que
sjpudiese dar cuenta al Cabildo por menudo de lo que
«se iba trabajando , y se tuviese particular noticia de
«ello ^ y quando el señor Arcediano de Truxillo estu-
«vo aquí , halló , y vió por sus ojos , que todo quanto
«hasta entonces yo tenia escrito, era puntualmente
«cierto3 y la misma puntualidad se hallará en lo demás
«q«e
102 VIAGE DE ESPAÑA.
hubiera hecho caer en que se limpiasen á los
que debian arrojar de sí á semejantes embus-
teros ; pero la ignorancia ha sido causa de
que se hayan executado desaciertos sin nú-*
me-
j , que después he avisado , y está puesto en las memo-
„ rías que digo tengo remitidas al señor Canónigo Juan
^Bautista.
, , E n el discurso de este tiempo los señores Cano-
5,nigos Gregorio de Vargas , y Alonso de Acevedo
„ h a n escrito algunas cartas á Gregorio H e r n á n d e z , de
„ l a s quales se colige claro están ignorantes , y sin no
j j t i c i a alguna de lo que he referido , y con algunas de
3} reprehensión , cosa que le ha tenido diversas veces
„ muy desabrido , de que me he maravillado mucho^
así de lo uno , como de lo otro , pesándome infinito
j , d e todo por el fin de la obra j pues para nada es bue-
no tener al profesor desabrido , y que forzosamente
j j h a y a de trabajar disgustado en obra de tanta impor-
,,tancia. Por aquí , señor m i ó , no solo Oydores j pero
j , los Señores , y Grandes de E s p a ñ a , que tienen obras
^con e l , y asisten en esta ciudad , van á su casa , y
gustan de verle trabajar , le honran , y le procuran
3, tener gustoso, y contento, para que con gusto trabaje
„ e n sus obras ; y tal hay que le dice : señor Gregorio,
^quando no tuviere muy buen humor , no quiero que
ponga mano en m i obra j y á este tono pudiera de-
, , c i r otras cosas. Vea , pues , V . conforme á esta re-
„ g l a de prudencia, de qué puede servir escribirle que-
„ mazories á uñ hombre , que fuera de ser noble hidal-
j j g o , es de suyo muy sentido, y colérico j mayormente
^siendo verdad , que después que tiene alguna salud
„ para poder trabajar, lo ha hecho con mucho cuidado,
a,y deseo grande de acabar , y dar satisfacción eii to-
, , d o , como se verá evidentemente por las memorias de
^ l o hecho, que tengo enviadas al señor Juan Bautista,
CARTA QUINTA. 105
mero en esta linea , y de que se executem
49 El otro objeto que atrae en esta igle-
sia la atención después del altar mayor , es
la sillería del coro , colocado donde era cos-
tumbre en las plantas de arquitectura gótica.
Es , pues 9 dicha sillería obra en extremo ca-
prichosa , y sus labores se deben referir á la
edad de los Reyes Católicos, cuyas armas se
ven en el mismo coro. Estas labores .están
executadas particularmente en los respaldos,
y reversos de las sillas , cuyo número es
de treinta y nueve en la parte superior , y
de veinte y seis en la inferior , si no me en-
gaño. Lo mas singular es que se representan
G4 en
«que en nombre del Cabildo me las ha enviado á pedir
„con mucha instancia. Hase estado la iglesia sin reta-
^blo doscientos, ó trescientos a ñ o s , y teniéndole ago-
«ra á su cargo el mayor oficial que se conoce, no sé en
jjqué prudencia cabe quererle atosigar con prisas , y
„ palabras ; siendo cosa indubitable , que tiene mucho
?} menos inconveniente , que haya en el tiempo alguna
,jtardanza , y disimulación de ella , aunque no fuese
j , poca , que por . dar prisa , y abreviar saliese la obra
>jimperfeta , y con defeftos 5 mayormente sabiendo,
» ó debiendo saber , que se trabaja con cuidado en ella
«por lo que queda referido.
jjFinalmente , de poco acá he venido á entender
9) que no ha corrido esto allá con la puntualidad, y con-
jjformidad que fuera razón , y yo pensaba ; y aunque
j> tengo por muy acertado , y bien hecho todo lo que
33en razón de la obra queda referido , desde que entendí
>3esta desconformidad } alcé la mano de todo para no
104 VIAGE DE ESPAÑA.
en ellos asuntos domésticos , y burlescos con
una mezcla de figuras humanas , de anima-
les , y de otras cosas. Pudo quien lo trabajó
tener la idea que el Bosco tuvo de figurar
en pintura por semejantes invenciones las lo-
curas mundanas.
50 Sobre la silla del Prelado hay un be-
llísimo baxo relieve , que representa la nave
de S. Pedro , y remata en un dosel , ó tor-
recilla de infinito trabajo sobre el estilo góti-
co , de que es toda la coronación de estas
sillas con mezcla de un sinnúmero de estatui-
tas muy bien hechas. En el respaldo , ó ta-
bleros de las sillas superiores se representan
los
j,hablar mas palabra en ello , ni lo haré de ninguna
}) manera. Y hame parecido dar á V . cuenta tan lar-
3, ga , para que estando capaz de quanto en esto ha pa-
usado , pueda hablar con fundamento, y verdad quando
„ se ofrezca tratar de ello. Dios guarde á V . muy lar-
jjgos a ñ o s , c o m o yo deseo. De este Campo en Vallado-
3,dolid 16 de Marzo de 1629. Licenciado Juan M . . .
^Cabeza Leal."
De la expresada carta se infiere} que no murió Gre«
gorio Hernández ácia el 1614, como dice Palomino^
pues según ella , a ú n vivia en el 1629 )y trabajaba una
obra de tanta importancia. Se conoce también el juicio,
y buen modo de pensar de quien la escribió , como al
contrarió la poca idea que tenian de lo bueno , y del
aprecio que debe hacerse de los hombres grandes , los
que molestaban con prisas. No fue poco que la Cate-
dral de Piasencia lograse su fin en tales circunstan-
CARTA QUINTA. ro*
los Apóstoles , y otros Santos con maderas
embutidas ; y de baxo relieve varias histo-
rias del viejo , y nuevo Testamento : de la
misma suerte las hay en los asientos baxos
sobre el friso , con mil ornatos en los table-
ros. En las divisiones de una , y otra silla
hay columnitas con repisas , y figurillas sin
número , advirtiéndose en muchas de ellas
bellos pliegues , y composición , según el es-
tilo de Alberto Durero.
51 Las dos últimas sillas del xoro alto,
y mas inmediatas á la rexa tienen mucho mas
adorno que las otras. Ultimamente , es inde-
cible quanto trabajo es el de la tal sillería:
levantados todos los asientos del coro, es un
espedáculo , aunque ridículo , divertidísi-
mo para el que entiende , y para el que no
entiende por los asuntos domésticos , y bur-
lescos que se ha dicho están expresados en
los reversos. En el cuerpo de la iglesia está
la silla del Canónigo Penitenciario , cuyas
labores son semejantes á las referidas.
^2 La rexa del coro merece aprecio por
su buena forma , y ornatos. En el pedestal
que hay en el medio donde se juntan las ver-
bas , se lee Joannes Baptisía Celma faciehat
Mno Domini 1604. Sobre el cornisamento de
esta íexa se ve expresada en el medio la
Asunción de nuestra Señora , dos figuritas de
Da-
xo6 VIAGE DE ESPAÑA.
David ^ y Salomón , y otros ornatos , todo
bien trabajado^ El antiguo órgano colocado
en alto en una de las fachadas del crucero,
es en su arquitedura , ornatos , figuras , y
lo demás , harto mejor que los modernos de
uno , y otro lado del coro.
53 Recorramos por un momento los al-
tares del templo. En el respaldo de los cos-
tados del coro al lado del evangelio , Hay
dos trocitos de arquiteétura muy bella , con
pilastras compuestas : en uno de ellos está
incluido el altar de la Concepción , que es
excelente. El del CrUcifixo en el lado de la
epístola es cosa pésima. La capilla de S. Juan
tiene un bello altar , en cuyeí basamento se
expresa bastante bien la Cena de Christo :en
el medio el mismo Señor atado á la colum-
na , y en el remate S. Juan escribiendo su
Apocalipsis» Los dos altares grandes colate-
rales á la capilla mayor , son dos costosos
promontorios de mala talla , que no débian
estar en esta iglesia. En el del lado de la epís-
tola se venera la Imagen de nuestra Señora
en su Tránsito , puesta sobre una cama, que
según noté , se hace tan gran misterio en des-
cubrirla , como si fuera el Santísimo , y se
me enseñó por gran fineza.
5'4 En la pared del presbiterio al lado
del evangelio . hay un nicho artesonado , í|ue
for-
CARTA QUINTA. 107
forma arco, dentro del qual está el sepulcro
del Obispo de esta iglesia D. Pedro Ponce
de León , cuya estatua de marmol , mayor
que el natural , en ado de orar , y muy
bien executada , está puesta dé rodillas sobré
la urna , y delante un reclinatorio de gra-
ciosas , y muy menudas labores , formando
una especie de templecillo con columnas j ó -
nicas , en donde se ven figuritas de Angeles,
que tienen las insignias episcopales.
SS Por el mismo término es el trabajo
de la urna , en cuyo medio se vé colocado el
escudo de armas , con dos Angelitos , que co-
gen las puntas de las borlas del sombrero : á
uno , y otro lado del escudo hay una ins-
cripción latina. Otra se lee en castellano en
el friso sobre la urna , y es : J q u t yace el
llustrísimo Señor D. Vedro Ponce de León, Obis-
p que fue de esta santa iglesia , Inquisidor ge-
neral. Falleció en la villa de Jaraycejo á 18
dias de Enero de 1573 años.
5 6 Lo restante del adorno son dos pilas-
tras de orden jónico , entre las quales está
el nicho , y sobre la cornisa del frontispicio
se ve colocada una figura, que representa al
^adre Eterno en ademan de dar la bendi-
ción.
57 Como á esta santa iglesia no se la dió
ía longitud de su planta por no haberse aca-
ba-
io8 VIAGE DE ESPAÑA.
bado , solo tiene tres pilares a cada lado, que
comparten las naves. Aquí llaman palmas 4
dichos pilares por el derrame de arcos , que a
todos lados salen de ellos , extendiéndose á
formar las bóvedas de las naves , y realmen-
te tienen la figura de palmas. Acia los años
de 1498 , en tiempo del Obispo D. Gutierre
de Toledo , cuyas armas están en la capilla
mayor al lado de la epístola , dice Fr. Alon-
so Fernandez , escritor de los Anales de Pla-
sencia fol, 157 , que habiéndose platicado an-
tes con algunos arquitectos , y maestros de
obras insignes , uno llamado 'Juan de Aha^
hizo la capilla mayor.... Aunque no se sabe,
es regular hiciese lo demás , ó se executase
con sus dibuxos , por ser todo de un estilo.
58 La iglesia , y capilla mayor tienen un
ándito al rededor , y á mucha altura del pi-
so con su antepecho , y trepado caprichosísi-
mo : igualmente lo son las labores de los pi-
lares , y faxas que de estos se levantan for-
mando los arcos en las bóvedas ; y en algu-
nos de dichos pilares se ven colocadas esta-
tuas , como también en los lados de las ven-
tanas , que acompañan muy bien á la arqui-
teélura. El pavimento es de losas negras , y
blancas,
59 Se entra á la sacristía por una puer-
ta 9 cuya fachada es excelente en su linea,
con
CARTA QUINTA. 109
con pilastras de muchas labores. En los pe-
destales hay varias cabezas , y en el friso se
representan niños con escudos de armas : so-
bre la cornisa la Anunciación , en el remate
el Padre Eterno , todo de piedra berroque-
ña escogida. La custodia grande de plata,
que con otras preciosas alhajas se guarda en
esta sacristía , y sirve el dia del Corpus , es
de obra muy exquisita en un género gótico
con alguna mezcla de la arquiteétura griega.
Para enriquecerla mas le han añadido moder-
namente piezas , con que la han afeado. Tie-
ne mucho del estilo de los Arfes , pero se
ignora quién fue su autor.
60 Desde la sacristía se sube por una
magnífica escalera (bien que de caracol) á lo
alto de la fábrica sobre las bóvedas , donde
hay ánditos espaciosos , descendiéndose de
unos á otros por cómodas escaleras con sus
pasamanos , antepechos , y hermosos balaus^-
tres : se ve coronada por todas partes de tor-
recillas , ó pirámides de la labor llamada
crestería ; y así por dentro , como por fuera,
toda la fábrica es de piedra berroqueña , á
excepción de alguna pequeña parte , que es
mas blanda.
61 Se conserva pegada á esta la fábrica
del antiguo templo con su claustro , de cuya
arquite&ura no hay que decir en nuestro
asun-
iio VIAGE DE ESPAÑA.
asunto. En la sala capitular alta de invierno
vi un quadro grande , que representa el Naci-
miento de Jesuchristo , obra excelente de D.
Diego Velazquez. También hay allí otra pin-
tura muy buena del estilo de Rubens , y son
los Desposorios de Santa Catalina. Igualmen-
te es muy apréciable un S. Agustín , del Es-
pañoleto , con otros quadros de bastaqte mé-
r i t o , que compró en Palérmo de los muebles
que fueron del Príncipe Filiberto , Fr. Juan
Lozano , Arzobispo de aquella ciudad , de
la orden de S. Agustín , que después fue
Obispo de esta iglesia , á la qual los dexó con
otras cosas , en su testamento hecho en Yuste,
donde murió á fines del siglo pasado.
62 Después de visto lo mas notable de
la Catedral , iré contándole á V. sin guar-
dar orden , lo que he encontrado de parti-
cular en las demás iglesias de Plasencia, que
como dixe á V. son siete parroquias , y
siete conventos : los cinco de Monjas , y los
tres de Religiosos , excluyendo de este nu-
mero las ermitas , u otras capillas.
63 En la parroquia de S. Nicolás hay
en'una capilla un magnífico sepulcro con es-
tatua de rodillas bien executada en marmol,
y: representa á D. Pedro de Carvajal, Obis-
po de Coria. Dentro de un nicho , adorna-
do exteriormente con dos pilastras de orden
jó-
CARTA QUINTA. 111
jónico , y escudo de armas , se lee una lar-
ga inscripción , relativa á los que allí se hu*
hieren de enterrar , &c. El altar se compone
de quatro columnas corintias, y lo demás cor-
respondiente , con algunas estatuas, y pin-
turas razonablemente hechas , pero maltrata-
das. Otra capilla perteneciente al Marques de
Santa Cruz , de la familia de los Loaisas, es
de regular arquiteéíura , aunque con alguna
niezcla de estilo gótico.
64 E l sepulcro colocado al lado del evan-
gelio en la iglesia de las Monjas de S. Ilde*-
fonso, es del Coronel Cristóbal de Villalva,
cuya estatua de marmol puesta de rodillas
en trage militar, está excelentemente exe-
cutada: debaxo hay este escrito:
En aquesta estrecha cama
La muerte puso en medida
A l que no la tuvo en fama
"Por no tenella en la vida'^
T tuvo , siendo mortal,
Con dos contrarias vi6iorias¿
Con vida fama inmortal,
T con muerte inmortal gloria V
La
1 Fue Christobal de V i l l a l v a valerosísimQ soldado-,
y acompañó al Gran C a p i t á n á I t a l i a , encontrándose
«1 las batallas de Chirinola , y Garillano. Se halló en
sitios de Nicastro , Terranova , Esquilace, p o r t á n -
dose en todos con intrépido valor. Después de otrós m u -
chos.
ni VIAGE DE ESPAÑA.
6 ; La fachada de la que fue iglesia de
Jesuítas es de buen tiempo : tiene dos cuer-
pos con columnas. En el espacio sobre la puei>
ta hay estatuas de nuestra Señora, Santa Anaj
y el Niño Dios, del tamaño del natural, cu-
ya materia es escogida piedra berroqueña,
Dentro no vi sino ridículos altares modernosi
66 La iglesia de S. Vicente de Padres
Dominicos, cuyo convento fundaron por los
años de 1464 D. Alonso de Znñiga , y Doña
Leonor de Pimentel, Condes de Plasencia, y
Duques de Arévalo, tiene una nave magní-
fica , y espaciosa al estilo gótico : la facha-
da exterior es mas moderna , de orden comí
puesto , con quatro columnas, y un ático en*
cima : el altar mayor se compone de quatro
cuerpos de arreglada arquitectura. En cada
uno de los tres primeros hay diez columnas,
y son de los órdenes dórico, jónico , y co-
rintio : en el último son quatro del compues-
to. En los intercolumnios se ven repartidas
doce estatuas , y doce pinturas en tabla , que
representan asuntos de la Vida de Christo,
y tienen no poco mérito, respeéto á su an-
; • tir
chos , y grandes servicios , que duraron hasta las prí"
meras guerras de Carlos V . murió en Pamplona , de
donde.lo trasladó , y mandó hacer este sepulcro su h i -
jo D . Pedro Bermudez de V i l i a l v a , Chantre de Pla-
sencia,
CARTA QUINTA. 113
tigUedad. Además hay una estatua de Santo
Domingo en el medio , y en el remate la Cru-
cifixión , con S. Juan, y la Virgen á los la-
dos. Esta obra quedó extremamente afeada
con el costoso mamarracho del Tabernáculo
que parece le pusieron para cubrir la mejor
parte del altar , en cuyo gasto , sin duda se
pensó hacer alguna cosa grande.
67 Son asimismo buenos altares los del
crucero: el del lado de la epístola tiene los
doce Apóstoles de escultura, y ocho pintu-
ras de diferentes Santos: en el del evange-
lio hay igual numero de estatuas, y pintu-
ras del mismo estilo que las antecedentes, y
las del altar mayor.
68^ En la capilla de S. Juan se ve un
magnífico sepulcro, y consiste principalmen-
te en un nicho adornado de dos columnas co-
rintias á cada lado. Sobre la urna hay una
estatua de rodillas executada en marmol , y
con armadura, de lo mas excelente que yo
lie visto en España , desde que renacieron las
«ellas artes ; llena de gracia , grandiosidad,
y expresión, de suerte que manos, y cabe-
za parecen obra de los antiguos griegos. Re-
presenta á D . Martin Nieto , Baylío de la
Orden de S. Juan de las nueve Villas , y Co^-
jnendador de Yébenes, que fundó la Capi-
Ila, seguii dice el epitafioen el qüal se lee
Tom.VIL H que
i i 4 V I A G E D E ESPAÑA.
que falleció en 29 de Julio de 1597. E s muy
bueno el altarito de S. Juan , que hay en es-
ta capilla, con dos c u e r p o s , d ó r i c o , y corintio.
69 E l altar de Santa Catalina es de bue-
na arquiteftura. E l estilo de las pinturas que
hay en é l , parece al de las del altar mayor,
y colaterales, sobre el gusto de C o r r e a , dé
quien se habló tora. I I . pag. 287. No falta
regularidad en los demás retablos, y se pue-
de decir excelente en su linea el de Santo
Domingo, frente de la puerta principal de
la iglesia, del qual se debia tener todo cui-
dado , siquiera por las seis tablas que con-
tiene , executadas según el estilo de Durero,
que todavía podrían durar mucho tiempo.
70 G r a n d e s , y bellas piezas son la ante-
sacristía , y sacristía : en esta hay algunos
quadros estimables. L a escalera inmediata es
una de las cosas que mas se admiran en PJa-
sencia , fundada sobre porciones de arcos que
arrancan de las paredes , y termina en lin-
terna : toda Su construcción es de sillería,
como lo demás que se ha dicho de la sacris-
tía , e iglesia , la qual juzgo sea una de las
mejores que tienen los P P . Dominicos , y aun
lo seria m a s , si no le faltara en el crucero
una c o p u l a , ó linterna para darle mayores
luces.
71 Encima de una porción de arco de
•, . ' .' — : 1 ' V - ' . • , la
CARTA QUINTA.
la escalera hay una inscripción con el nom-
bre del arquite¿lo, que, según me aseguraron,
dice : Juan Alvarez ano 1577. Este acabó la
iglesia de Malpartida, y se puede presumir
que también hiciese la fachada exterior de es-
ta, el altar mayor , y la sacristía , que que-
dan mencionados.
72 E n una de las piezas baxas de este
convento se encuentra un bello altar con dos
columnas de orden corintio, y en medio una
imagen de escultura del Señor crucificado,
bravamente hecha. E l refeóíorio , librería,
y coro , todo es correspondiente á lo r e -
ferido ; pero rid el ó r g a n o , que es un m a -
marrachon clásico de mala talla , y el mayor
pegote que se ha podido imaginar en aquel
templo.
73 Sobre la rexa en la iglesia de C a p u -
chinas, hay un buen quadro con S. F r a n c i s -
co , nuestra S e ñ o r a , y Santa R o s a , y en el
cuerpo de la iglesia otros, que representan el
bautismo de C h r i s t o , y S. Antonio de Padua
con el N i ñ o Dios , pinturas según el estila
de Carreño. • <
74 E s muy bello en la parroquia de S.
Martin un pedazo de arquiteftura , que hay1
en el cuerpo de la iglesia al lado del evan-
gelio , y consiste en dos grandes columnas
brindas istriadas ? como son casi todas las
H2 que
II6 V I A G E D E ESPAÑA.
que hay en Plasencia. Contiene un nidio con
altar en él , de buen gusto, con columnas
también corintias. L a fundó D . Gregorio des
Vargas , Chantre de la santa iglesiaren 1629,
según el letrero del friso. E l altar mayor de.
esta Parroquia , dorado nuevamente , es an-;
tiguo, y tiene su respeétivo mérito.
75- E n Plasencia floreció la buena arqui-
tedtura, como se colige de lo dicho , y de di-
ferentes casas con sus buenas fachadas, que
hay en la ciudad. L a que llaman de las Bó-
vedas , perteneciente al Marques de Miravel,
junto al convento de los P P . Dominicos, tie-
ne un hermoso patio , fuente en medio, y
galerías alta , y baxa , con catorce columnas
én cada plano , las baxas de orden d ó r i c o , y
las altas del jónico. E n las enjutas se ven es-;
cudos de armas, y en el lintel de una venta-
na grande muy bien adornada se lee : V*,
Fadrique de Zúmga , y Sotomayor. Doña Inés de-
Guarnan , jy Jyala 1550, Todo pasa. Hay en es-
ta casa excelentes escaleras , grandes piezas,
buenas ventanas, y mucho mas de lo que por
defuera aparece. L a s bóvedas de sus entra-
das son asimismo grandiosas , y de excelente
construcción , todo de piedra berroqueña. En
las paredes de la principal apenas se cono-
cen las pinturas que habia á fresco , y r2"
presentaban algunas vidorias de Carlos V.
CARTA QUINTA. 117
que , á lo que parece, eran cosa buena.
76" U n terrado, que llaman el pensil, es
muy particular, por las antigüedades , e ins-
cripciones Romanas que hay en él , colocadas
en una galería de dos alas, situadas sobre l a
puerta principal de la casa. L a primera es UÍJ
pedestalito de marmol, donde se lee:
D . M . S.
ATILIA NICO
POLIS ANN.
XXXXV A V R . D O
RUS. C O N I V G I PI
ENTISSIMAE F. C.
77 E n un nichito inmediato hay una fi-
gura , como de media v a r a , de muger sen-
tada , hecha de marmol: tiene en una mano
un cestillo, y con la otra alhaga á un per-
ro : es casi del todo relevada, y en la mis-
ma piedra á uno , y otro lado está escrito
al parecer , pues no puede leerse muy bien;
DIIS. MANIBVS. SACRVM
ROMANAE. MAVRI. FLAVII
VXORI OPTIM.
l a piedra que forma este nicho, está toda es-
crita, pero empotrada en la pared , motivo
de no leerse. L a colocaron sobre una colum-
na de piedra berroqueña , que también está
Metida en el muro ; pero se lee por delante:
Romana soy ^ que siendo italiana vine á morir
H 3 en
II8 V I A G E D E ESPAÑA.
en Lorena ¿ y pasados muchos anos fui traída é
Plasencia, porque ni después de muerta me dan
reposo. Parece una vulgaridad: acaso algún ca«
ballero de Plasencia hada traer esta figura
desde Lorena.
78 L a inscripción siguiente en un pedes-
talito de marmol dice:
D . M . S.
L. A E L . FOR
TVNATO. L .
AEL. HERCV
LANVS. LÍB
E T HERES
EX T. F.C.
VIX. AN. I V .
A l lado de esta hay una urna de marniol
donde dice:
D . M . S.
AMMON. M ) ^ R A
AN. XVIII. AMMO
NICVS. MAVRVS
FILIAE. PIENTIS
SIMAE. F .
D e s p u é s se encuentra un bellísimo busto de
Antonino P i ó , cuya cabeza, y cuello es de
marmol blanco , el peto de color carnoso , Y
el manto amarillo. L a s letras del pedestalito
donde se lee A N T O N I N V S , son modernas.
Encima de esta hay otra cabeza pequeña em-
CARTA QUINTA. II9
potrada en la pared , al parecer de un S a -
cerdote , por estar v e l a d a , ó con una simi-
litud de turbante.
79 Se ve luego una inscripción bastante
gastada, parte con caracteres griegos , y par-
te latinos , no habiéndose podido sacar de ella
sino que era lápida sepulcral de un niño l l a -
mado J u l i a n o , á quien lloraron mucho sus
padres. Sobre esta inscripción hay un nicho,
y dentro de él una figurilla de marmol, que
representa un niño alado de caraéler grandio-
so , en aéto de abrazar un animal muy gas-
tado , que no se puede discernir bien si es
perro, 11 otro. Está el nicho adornado por
dentro de arbolillos , racimos , animalejos &:c.
80 E n un pedestal chico de marmol i n -
mediato 5 se lee esta inscripción:
D . M . S.
L . Q. F . I P
ÍC i X I T
ANN. XVI.
IVL
MAXENTIANVS
FILIAE
PIENTISSIMAE
FECIT
H . S. E . S. T . T . L .
Inmediata hay una excelente cabeza colosal,
4ue me pareció de T i b e r i o : es grande co-
H 4 mo
120 V I A G E D E ESPAÑA.
•mo quatro veces el n a t u r a l , colocada en un
nicho , como otra que está junto á ella : am-
bas son de marmol, y les faltan las nari-
ces. L a segunda tiene alguna idea de Augus-
to. Luego1 se encuentra una inscripción en
marmol ? que dice:
D . M . S.
IVNIA CAPELLA
AN.XXXV
IVNIA E V G E N I A E
SORORI
Junto á la referida hay esta otra en un pe-
destalito:
D . M . S.
MARIA GEMINA
: : : :• A N P M : : : :
H . S. E . S. T . T . L . /
:PSA:- 1 : I V I V A S E
CVS C O N I V G E M SVVM .
8 r Mas adelante se encuentra una arx
con vasos de sacrificios relevados en la pie-
dra , y se lee en elia:
D . M . S.
AVENTINÜS MAXIMAE
LIB. AMMAIENSIS
, A N . L X X . H . S. E . S. T . T . L
AMABILIS SVCCESAE L i B
MARITO OPTVMO
82 E n un nicho de la misma pared está
pues-
CARTA QUINTA. 121
puesta una cabeza colosal , cosa excelente;
parece el semblante de Calígola : inmediato
hay un busto de figura togada , y en el pe-
destal hay escrito: Tolomeo hermano del Rey
de Egipto. Este letrero se da á conocer que
fue arbitrario. H a y otro busto de marmol
grandemente trabajado , al qual le falta el
rostro, y por tanto no se puede saber si r e -
presentaba á Sabina, como se lee en el pe-
destalillo. Otro busto se ve también bueno,
y sin cabeza : tiene su letrero , donde está
escrito: Bruto. E n el pecho está figurada la
cabeza de Medusa. Se dexa ver que dichos
bustos perdieron sus cabezas después que fue-
rpn traidos , y colocados en este parage.
83 Bellísima es entre lo moderno una ca-
beza de bronce , que representa al Empera-
dor Carlos V , encima de la qual hay una
targeta con este letrero en Italiano:
C A R O L O V . E T É ASSAI Q V E S T O
P E R C H E SI SÁ P E R T V T T O I L M O N D O
IL RESTO
La tengo por obra de L e ó n L e o n i , ó de Pom-
peyo su hijo.
84 D e s p u é s se encuentra, y es el ulti-
mo , otro busto de marmol con t o g a , y en
el pedestal se lee : Scipion Nasica. E s muy
Notable un pie gigantesco de mas de tres quar-
de largo : tiene su sandalia ligada con la
me-
122 V I A G E D E ESPAÑA.
mejor g r a c i a , y artificio ; Se conserva ente-
r o , y es del mas bello, y grandioso carác-
ter. Tengo por cierto será de estatua, á la
qual pudo pertenecer alguna de las cabezas
colosales que quedan referidas.
85* V e a V . en un parage, que se puede
decir escondido, lo que hemos encontrado. Es
muy creíble , que alguno de los antiguos due-
ños de esta casa , á quien desde luego debe-
mos graduar por persona de excelente gus-
to , traxese de la famosa Caparra , que dis-
ta tres leguas de esta c i u d a d , parte de las
expresadas antigüedades. Bien sé yo , que si
V. viviese en Plasencia , pasarla algunas tar-
des en el citado pensil, admirando aquellas
bellas reliquias del a r t e , leyendo, é inter-
pretando las inscripciones que le he copiado,
según permite el poco tiempo, y lo mucho
de que habrá que h a b l a r , y escribir.
86 E s debido decir también algo de al-
gunos trozos de arquiteétura que se encuen-
tran en Plasencia , como son , enfrente de la
Catedral la fachadita de la casa del Marques
de Santa C r u z de Panlagua, con una venta-
na abierta en la esquina , muy bien adornada.
L a casa de los Almazanes, y Grixalvas tiene
una fachada excelente con dos columnas do-
ricas en el primer cuerpo , y pilastras del
mismo orden en el segundo. A este modo hay
otras
/CARTA QUINTA. 125
otras portaditas en Plasencia de casas, e igle-
sias , unas de gusto mas antiguo; que otras,
y de las primeras es la de la casa del A y u n -
tamiento : todas las que tienen algún mérito,
se conoce fueron executadas desde el Rey na-
do de Fernando Quinto , hasta el de Felipe
Tercero.En algunas se ve el estilo de Herrera.
87 E n la casa que llaman de los Vargas,
hay otra porción de inscripciones romanas,
que probablemente se traxeron de Caparra,
como las del pensil, que he referido , y son
en una columna miliaria la siguiente:
IMP. CAESAR
DIVI. TRAIANI. PAR
T I C L F . DIVI. N E R
V A E , NEPOS. T R A I A
NVS. H A D R I A N V S
AVG. PONT. MAX
TRIB. POT::. COS
III RESTITV1T
i CXIL. :
En diferentes mármoles de la misma casa se
leen las siguientes:
D . M . S.
C. MARCI
VS. CLarus 1
SPA-
1 Se pone esto en letra corriente , y se pondrán a s í
fuellas palabras que no se hayan podido leer bien.
ri4 VIÁGE D E ESPAÑA,
i i SPALENSIS
A N . L . H . S E . S. T . T . L ,
MARTIA
PROCV::A
;::VIRO:...

D . M . S.
C A E L I A aunía
: V L I . FVSCI
SVBERIANI
VXOR. AN. L
C L V N . H . S. E
IVLIVS. AVITVS
PRIVIGNVS
D . S. F . C .

D . M . S.
L. AEMILI
VS . CARIO
CLVNIE
. , NSIS . A N
XXXXV
H . S. E
SIT TIBI T E R
RA LEVIS

88 L a s puertas principales de la ciudad


de Plasencia son la del S o l , y la de Truxi-
Uo , y sobre ellas están puestas las armas de
. CARTA QUINTA. 12 5"
los Reyes Católicos. E n la de Truxillo hay
unos versos latinos , alusivos á haber entra-
do esta ciudad en poder de los Reyes C a t ó -
licos , saliendo de la sujeción de sus Duques^
y el ano de 1488.
89 E n otras dos puertas, que son la B e r -
rocana , ó Berrozana , y la de Coria , están
asimismo puestas las armas de dichos Sobe-
ranos, con letreros del año en que se reedi-
ficaron. Por la Berrozana se va á un para-
ge muy cercano llamado Berrocal, en donde
se hallan unas casas destruidas , cuya solidez,
y magnificencia la indican sus ruinas, y tam-
bién una fuente copiosa, que todavía subsis*
te en una de sus piezas baxas , sobre la quai
hay escrito:
¿Irriha está la agua viva$
Porque quien bebe de miy
Tornará con sed aquí,
Pertenecieron, según tengo noticia, á D . D i e -
go Esteban de C a r v a j a l , y se cuenta que en,
ellas se celebraron en tiempos muy andados
ciertas juntas , que fueron la causa de aban-
donarlas.
90 No podia dexar de ser fortísimo el
alcázar , ó fortaleza de Plasencia, situado jun-
to á la muralla de la ciudad, que mira al nor-
te , en donde hay una entrada , que llaman
el Postigo : así lo manifiestan las ruinas de sus
fo-
i26 V I A G E D E ESPAÑA.
fosos, y fuertes murallones. E x t r a muros ácia
aquella misma parte se halla una obra útilí-
sima , y m a g n í f i c a , atendiendo á no ser del
tiempo romano. E s un a q ü e d u f t o , que atra-
viesa un valle sobre mas de ochenta arcos,,
y abastece de agua toda la ciudad. Viene por
la ladera de los cerros, de cierto parage dis-
tante dos leguas.
91 L a s salidas de Plasencia son frondo-
sas por la parte del rio Xerte , el qual forma
una isla con paseos de á r b o l e s : tiene dicho
rio tres puentes muy bien construidos , y
son el puente Nuevo del tiempo de los R e -
yes C a t ó l i c o s , como dice la inscripción que
en él hay , el de S. L á z a r o , y el de Truxi-
11o , que se encuentra al salir por la puer-
ta de este nombre. Algunos , y los mas es-
tan en la p e r s u a s i ó n , que el último es del
tiempo de los Romanos. N o soy de su sentir,
aunque la labor de sus sillares tiene confor-
midad con aquel estilo.
92 No se le puede negar á Plasencia, f
á su Obispado haber sido madre de varones
de esclarecida fama, y no pocos han salido
de las ilustres familias de Monroyes , Zuni-
gas , Nietos , Panlaguas , Carvajales , Chaves,
y otras muchas. D e los Carvajales ha habido
tres Obispos de Plasencia , cuya fama exten-
dida por el m i í h d o , es muy superior á sus
ala-
CARTA QUINTA. 127
alabanzas, particularmente la de D . Juan de
Carvajal, creado Cardenal por Eugenio I V ,
de quien fue muy querido. E l Cardenal B e -
sarion compuso el epitafio de su sepulcro, que
existe en Roma en la iglesia de S, Marcelo,
y dice a s í :
Joanni Carvajali genere íhero Pontifici Vortuen"
si, sanffiaeque Romanae Ecclesiae Cardinali, P a ^
trum splendori , virtutum decori , de religiones
atque omni república henemerito , qui vixit an~
nis septuaginta. Besarlo Cardinalis Nicems Col~
legae pientissimo»

Pontificum splendor jacet hic sacrique S e -


ñal us,
Namque animo potius , peélore Caesar erat.
Hunc genuit Xertum 5 rapuit sed Roma , te-
netque,
Corpus velat bumus , spiritus astra colit.

93 Alaben otros las glorias de este Pre-


lado en las legaciones que t u v o , y servicios
hechos á los Papas de su tiempo , con mo-
tivo del Concilio de Basilea, y otras co-
lisiones. Y o no tengo tiempo ahora sino pa-
ra elogiarle , en consideración al suntuoso
puente , llamado aún del Cardenal, que cos-
teó , y mandó fabricar sobre el Tajo en el c a -
lino desde Plasencia á T r u x i l l o , y otro en
el rio Almonte 3 desde Xaraicejo ? patria de
tan
128 V I A G E D E ESPAÑA.
tan insigne varón , hasta la misma ciudad de
Truxillo 1 , obras una y otra, que compitea
con las del mejor tiempo de R o m a , y que
solas le pudieron grangear la denominación
de gran Pontífice.
9 4 D , Bernardino de Carvajal fue sobri-
no del precedente, y obtuvo empleos de no
menos consideración que el t i o : le hizo Car-
denal Alexandro V I . Habiéndose concluido
las revoluciones del Conciliábulo de Pisa, mu-
rió en Roma Decano del Sacro Colegio , y
fue enterrado en Santa C r u z en Jerusalen.
Probablemente tuvo genio á la arquitedura
por haber restaurado dicha Basílica.
95* D . Gutierre de Carvajal nació en Ma-
drid : fue uno de los grandes Prelados de es-
ta iglesia: fundó en su patria la capilla que lla-
man del Ohispo junto á la parroquia de S. An-
drés 2, adonde fue trasladado el año después
de su muerte. Procuró que en su Obispado
de Plasencia se fabricasen grandes , y buenos
templos, y altares , aun en pequeños pueblos;
pues fue muy amante de la arquiteéíura , y
de las demás bellas artes: motivo principal pa-
r a que yo haga de él esta breve memoria/
96 Otras mil cosas podria contarle á
V.
, 1 Los de Almonte se atribuyen á D . Francisco de
Carvajal, Cura de Malpartida , hermano del Cardenal*
2 Véase toin. V . pag. 1 1 7 , y siguientes.
CARTA QUINTA. 129
V. de Plasencia ; pero es menester ir cortan-
do. Habia pensado añadir aquí cierta especie
curiosa , que acaso le divertiría á V . L a
dexaremos para el correo inmediato , pues
ya no hay tiempo a h o r a , ni ganas de escri-
bir mas. Mucho gusto he tenido con sus dos
últimas cartas, que han llegado á un tiempo
á mis manos. Contestaré á ellas mas adelan-
te , y será en la forma que V . quiere. P r o -
cure V . divertirse con los amigos, y mor-
murar de mí hasta no mas. Plasencia , &c.

CARTA VI.
1 IV/T1 amado amigo : V a y a ante todas co-
1 ? A sas la especie curiosa prometida en
mi antecedente. E l asunto es , que lo que
creemos fabuloso en D é d a l o , fue un hecho
verdadero sucedido en Plasencia. V o l ó un
hombre, y voló un gran trecho.
2 E s opinión que el tal avechucho fue
el que hizo la sillería del coro de la Cate-
dral , de cuya caprichosa invención he h a -
blado á V . Atravesó trepando por los vien-
tos ( ea fama vagatur) toda la ciudad , des-
de el castillo hasta la que llaman Dehe-
sa de los caballos , medio quarto de legua
distante de Plasencia. L a causa de este vue-
lo la cuentan de dos maneras. Dicen unos (y
Tom, V I L I son
i30 V I A G E D E ESPAÑA.
son los del populacho) que lleno de Vani-
dad el artífice de la s i l l e r í a , prorrumpió en
la blasfemia , de que Dios na p o d í a , ni sahria
hacerla mejor : que habiéndole puesto preso
por tal disparate en una de las torres de
la fortaleza , a g u z ó el ingenio hasta encon-
trar el modo de salir volando } como lo exe-
cuto á mitad del dia. Pasmados todos quan-
tos le vieron, le conjuraron , y c a y ó , haciéri'
dose pedazos en la Dehesa de los caballos,
no habiendo permitido Dios que tal blasfer
mo quedase sin castigo. Otros ( y son de
los que suponen algo en la R e p ú b l i c a ) ase-
guran , que habiendo consumido muchos mi-
llares , mas de los que debia percebir duran-
te dicha obra , le citaron sus acreedores an-
te la justicia , y temeroso de que le prendie-
sen, se retiró á sagrado, en el que estuvo mas
de un año , siendo su habitación la torre de
la iglesia, que entonces era uno de los cu-
bos de la muralla, pues la presente aún, no
estaba hecha : que desde allí , quando hubo
compuesto su artificio, d i ó el famoso vuelo.
¿ Se rie V . ? Poco á poco.
3 E l P. L u i s de la Cerda ( y a sabe V.
quien e s , y su reputación) en el libro sex-
to de sus comentarios á V i r g i l i o , sobre el (M~
sus se credere coelo , después de dar por fabu-
loso el vuelo de D é d a l o , y de calificarlo de
CARTA SEXTA. 131
audaz , quando hubiese sido cierto, añade:
PlacentiíS Hispanorum quídam a d asilum eccle~
siasticum confugerat, ut solet fieri, tnetu scecu-
laris potestatis : evadere inde cum vellet alas
sihi aptavit humeris, ac se é summa turre coelo
credidit ; civitatem totam volando transmissit,
ac longe a muris decidit fesus agitatione corpo-
ris. Nunc locus r u i n é ostenditur : hujus f a B i
testes oculi omnium Placentinorum , qui hominem
viderunt,
4 L o que queda dicho se imprimió , y
publicó en la citada obra año de 1610 , y el
modo de contarlo es como de un hecho cier-
t o , sucedido no habría gran tiempo , citan-
do los testigos oculares. Por otra parte el
juicio, y crítica del P. la Cerda no parece
que habia de haber hecho presa de una ha-
blilla. Ellos es, que la tradición es constante
en Plasencia , aunque haya alguna variedad
en el modo de referir el cuento.
5 Cierto anciano de bastante autoridad,
recogedor de papeles antiguos, que falleció
no ha mucho , me aseguran , decia , que el
Dédalo Placentino para escapar determinó dos
cosas, comer poco para adelgazarse, y que
todo su alimento fuese de a v e s , las que se
mandaba llevar con sus plumas , hasta que
juntó gran porción. P e s a b a , según el viejo,
la carne de las aves peladas , y luego sus plu-
12 mas.
i3i V I A G E D E ESPAÑA,
m a s , y sacaba por cómputo fixo que para
sostener dos libras de carne eran necesarias
quatro onzas de plumas : así averiguó el pe-
so de la gallina , perdiz , &c. con el respec-
tivo de sus plumas.
6 Averiguada dicha proporción, sacó por
conseqüencia, que tantas libras, ó arrobas, que
él pesaba , necesitaban tantas onzas , ó libras
de plumas para mantenerse en el ayre ; y
juntándolas las p e g ó con cierto engrudo á
los p i e s , cabeza , brazos , y á todas las de-
más partes de su cuerpo , dexando hechas dos
alas para llevarlas en las manos , y remar
con ellas : así se arrojó este emplumado al
viento , y después del trecho referido se pre-
cipitó , haciéndose pedazos.
7 Q u é año sucedió esto , c ó m o se llama-
ba el nuevo páxaro , y en qué nido nacie-
se , no parece que lo han dexado escrito los
que cuentan el caso. Si fue el escultor de las
sillas del coro, hasta en esto se parece á D é -
dalo, y aun en haber hecho otro laberinto, que
en parte se puede asegurar serlo dicha obra.
L o peor fue que se pareció también á Icaro
en precipitarse.
8 Ahora b i e n , si V . como es regular,
presta fé á un suceso tan autorizado , ¿que
dirá de la disputa filosófica , sobre si es po-
sible volar j ó no ? Por lo menos mas vero-
si-
CARTA SEXTA. 133
símil parece este modo , que el del Canóni-
go Francés , ó Alemán , y su máquina , con
que los gaceteros divirtieron la Europa poco
M , y sin la costa de tantas mil libras, como
allí se cacareaban , para verificar su vuelo.
Si V". cree el nuestro , como digo , discur-
rirá con su ingenio, y filosofía el modo co-
mo lo hubo de hacer el escultor Placentino,
de quien es justo que digamos lo que dixo
el Poeta de su prototipo :

Artificum stupor eeternus quem doffa potensque


Miratur natura virum...

L a historia no es fuera de p r o p ó s i t o : se tra-


ta de un profesor de las bellas a r t e s , de c u -
yas noticias V . no se sacia jamas.
9 Hagamos ahora centro en Plasencia pa-
ra salir de e l l a , y volver á la misma de dos,
ó tres expediciones , que , si no me engaño,
tendrá V . contento en saberlas. L a primera
ha sido á la que llaman Vera de Plasencia^
hasta el monasterio de P P . de la orden de
S. Gerónimo de Yuste , sitio célebre por h a -
berse retirado, y acabado allí sus dias el i n -
viélo Emperador , y R e y de España C a r -
los V .
10 Salí de Plasencia acompañado tan á
mi gusto, como jamas pudiera pensar : p a -
sado el rio X e r t e , y atravesado el cerro l l a -
I 3 ma-
134 V I A G E D E ESPAÑA.
mado Calzones enfrente de la ciudad (no hay
que reirse de calzones , pues según los ana-
les de Plasencia , nada menos que de Calce-
donia vinieron sus antiguos pobladores , y el
nombre de Calcedones, ha degenerado en cal-
zones : ¿qué tal?) se entra en territorio de la
V e r a , y dexando sobre la izquierda los l u -
gares de Carguera , Barrado , y Arroyomo-
linos , y atravesando á las cinco leguas de
Plasencia el lugar de Pasaron , llegué con
la comitiva después de haber caminado otra
legua á un frondosísimo , y ameno sitio , que
llaman de la Magdalena, donde hay una bue-
na casería , que en otro tiempo fue de los
Jesuítas de Plasencia. /
11 Habiendo hecho alto en dicho sitio,
gozamos un dia entero de su amenidad , y
en el siguiente caminamos á Yuste , que dis-
ta una legua de la Magdalena , por entre
castañares , y otras arboledas , atravesando
diferentes arroyos, entre ellos el que llaman
de Gargantalaolla , famoso por sus regaladas
truchas,
12 L a situación de Yuste viene á ser acia
el medio de la Vera en las faldas de una
alta cumbre, que tiene al norte , y forma
con otras la cordillera del puerto de Torna-
vacas , que se une con los montes de Are-
nas 3 puerto del Pico 3 y otros. E l convento,
CARTA SEXTA. 13;
é iglesia de Y u s t e , no tienen particular mag-
nificencia , habiendo logrado mas fama por
la retirada de Carlos V . que por otra cosa.
13 E l altar mayor se compone de qua-
tro columnas corintias , y en el medio hay
una copia exáfta del célebre quadro conoci-
do por la Gloria de Ticiano , cuyo original es-
tuvo aquí , y ahora en la Aulilla del E s -
corial 1 , por haber dexado mandado aquel
Príncipe, que dicha pintura habia de estar
donde estuviese sepultado su cuerpo. E n el
remate del altar está el escudo de las armas
imperiales, bien que según conjeturo, se hi-
zo en tiempo de Felipe I I I . este altar , y
con dibuxos de Juan G ó m e z de Mora. T a m -
bién hay quatro estatuas de Virtudes , que
representan la Prudencia, J u s t i c i a , Fortale-
za , y Templanza.
14 E n una pieza angosta debaxo del a l -
tar , ó en su respaldo, se guarda un ataúd de
madera, en que estuvo depositada la caxa
con el cadáver del Emperador, hasta su tras-
lación al Escorial. L a s pinturas , y arquitec-
tura de los altares de las reliquias tienen
bastante regularidad: los demás son hojarascas
posteriores. Dos quadros en el cuerpo de la
iglesia, que representan la calle de A m a r -
14 su-
1 Véase tom. I I . pag. 1^4. segunda edición.
136 V I A G E D E ESPAÑA.
g u r a , y la Coronación de espinas , se atri-
buyen á un pintor que traxo la Reyna de
Ungria hermana de Carlos V . E n la hechu-
ra del coro parece quisieron imitar al de la
Catedral de Plasencia, pero muy ramplona-
mente.
15* L a arquiteélura del convento, y claus-
tro principal de Yuste es razonable : el goti-
cismo , que se observa en la forma de un claus-
tro mas p e q u e ñ o , manifiesta ser obra de la
primera fundación. T u v e la suerte de verme
alojado en el mismo recinto de esta casa , que
fue mansión del Emperador , de que creo
que me tendrá V . envidia, así como yo tu-
ve sentimiento de que V . no se hallase con-
migo en aquel parage. ¡ A qué bellas refle-
xiones , y discursos no nos hubiera aguijo-
neado la memoria de tan gran Príncipe ! ¡ L a
presencia de aquel angosto trecho, á que
voluntariamente se reduxo unp de los ma-
yores , y mas gloriosos Monarcas del univer-
so! Hasta el fin de sus dias , que fue el 11
de Setiembre de 1 5 5 8 , tuvo Carlos V . con-
sigo en este retiro al célebre Juanelo Turria-
n o , quien es verosímil le entretuviese algu-
nos ratos con el artificio de sus máquinas , y
reloxes ; bien que su principal cuidado , hasta
que murió , fue atender á salvar su alma,
exercitándose en a¿tos de mucha virtud.
En
CARTA SEXTA. 137
16 E n una esquina de la huerta del con-
vento hallé puestas sus a r m a s , y debaxo es-
te letrero : E n esta santa casa de S. Mierónima
de Tuste se retiró á acabar su vida^ el que to-
da la gastó en defensa de la f é , y conservación
de la justicia , Carlos V , 'Emperador, Tkey de las
Españas, Christianísimo , Invi&ísimo, Murió á
31 de Setiembre de i ^ S .
17 A esto se reducen las memorias que
en Yuste he encontrado del gran Carlos V . ;
todo ello de poca importancia para lo que creí
hallar , y para lo que, según mi modo de pen-
sar, debia haber : desgracia que yo no sea
hombre poderoso para erigirle allí mismo un
monumento , cuya fama llenase el mundo, co-
mo su gloria le l l e n ó , y le llenará por mu-
chos siglos.
18 Se dexa ver , que la situación de Yus-
te tuvo mayor frondosidad en sus huertas , y
contorno de la que ahora tiene. Sin embargo
todavía quedan estanques , residuos de jardi-
nes, y otras señales de haber vivido allí un
gran personage. L a V e r a de Plasencia se ha
reputado siempre por uno de los territorios
Kias deliciosos que tiene E s p a ñ a , y algunos
añaden que E u r o p a : bien creo que así sería
por lo pasado , y quando se retiró á ella
Carlos V .
19 L o s árboles 5 (jue antiguamente hicie-
ron
138 V I A G E D E ESPAÑA.
ron la V e r a tan deliciosa , y hoy la haceti
en parte , son olivos , castaños , morales , li-*
mones, naranjos , y toda suerte de frutales:
á esto se debe añadir el verdor, de que to-
do el terreno está cubierto : la multitud de
arroyos que por él serpentean , y descienden
de aquellas sierras, deséie Plasencia hasta el
puerto del P i c o , y mas allá. Contribuyen á
su regalo las truchas en gran c o p i a , y otros
peces , abundante caza de todas especies , no
faltando exquisitos vinos , y buenas carnes,
con lo demás que puede apetecerse.
20 L o s pueblos de la que propiamente se
llama Vera de Plasencia , empezando desde po-
niente á oriente , son los siguientes, según
im práético de la tierra me dixo : Piornal,
Barrado , Carguera , Arroyomolinos , Pasaron,
Gargantalaolla , Xarandilla, Gijo de barandilla,
Xaraiz , Cuacos , Rohledillo, Aldea nueva de la
Vera , Viandar , Villanueva , y el Osar. Entre
estOs adquirió nombre , bien que por mal tér-
mino , el de Cuacos, que es de los mas cer-
canos á Yuste : pudieron sus moradores ala-
barse de haber vencido el sufrimiento del Ce-
sar , quando estaba en Yuste ; y humillado
aquel que hizo temblar al mundo. L o cierto
e s , que los que refieren el retiro , y fin del
E m p e r a d o r , hablan muy mal de los de Cua-
c o s , acusándolos de muchas insolencias co-
- C\ .. - " • ' me-
CARTA SEXTA. 139
loetidas contra dicho Monarca, como pren-
derle algunas v a c a s , que casualmente pasta-
ban en su término , llevarse las truchas, que
para él se guardaban en los arroyos, y has-
ta apedrear , según cuentan algunos , á D .
Juan de Austria , porque le hallaron cogien-
do cerezas en un árbol perteneciente á su
pueblo.
21 Sin embargo de que la V e r a de P l a -
sencia es de lo bueno que hay en E s p a ñ a ,
no le competen en el dia las ventajosas re-
laciones que en otros tiempos se han escrito
de ella ; en prueba de lo qual lea V*. la s i -
guiente copia de la carta que me ha escrito
un amigo residente en Plasencia , el qual co-
noce la tierra , tiene mucha instrucción, y
conoce también nuestro estado a é t u a l ; pero
respeéto de que en ella se habla del Valle
de Plasencia , otro territorio tan bueno , si no
es mejor que la Vera , oiga V . aunque por
mayor , á lo que este Valle se reduce.
22 E l Valle de Plasencia se considera
desde la misma ciudad hasta el puerto de
Tornavacas , que dista nueve leguas entre
oriente , y norte ; tan derecho que se descu-
be todo su territorio, desde la ciudad has-
ta el puerto. L o cierran altísimas sierras; á
^ano derecha las que dividen la Vera del
Valle, á la izquierda las que hay entre el
mis-
140 V I A G E D E ESPAÑA.
mismo Valle , y el camino de Baños , y úl-
timamente las de Bejar , y Tornavacas , en
cuyas altas cumbres jamas se acaba la nieve.
23 L a natural amenidad de sus laderas,
hasta la mitad de los cerros es increíble , cau-
sándola el bello temple , la bondad de tier-
r a , las gargantas , y arroyos que se descue-
llan de lo alto , y forman el rio Xerte. Los
lugares que corresponden á este Valle son:
Asperilla, Casas del Castañar, el Torno , Val-
deastilla , Cahreró ? el Rehollar , Navaconcejo,
Cabezuela , Badillo , Xerte , que dá nombre al
rio , y Tornavacas, que lo da al puerto. Des^-
cribir las regaladas frutas de este Valle , sus
castañares , y todo género de plantas , las
viñas , y huertas de los pueblos , sería cosa
larga. D e todo se encuentra , y de lo mas
sabroso , bien que por el descuido presente
tampoco le quadran al Valle las descripciones
que de él se hallan en tiempos pasados. Da-
da , pues , esta breve noticia de la Vera , y
Valle de Piase ncia , lea V . el contenido de
la carta ofrecida.
24 w Amigo : Y a v i ó V . por sus ojos,
5, quando tuvimos el gusto de ir á Yuste en
5, buena compañía , como en varios parages
5, de la V e r a , particularmente en el que a
5, V . tanto le agrado de la Magdalena, se iban
w perdiendo los castaños , que es la principal
«ba'
CARTA SEXTA, 141
5)hacienda de todo aquel territorio, y la suh*
55sistencia de sus pueblos.
25 „ E s t e pais tan agradable , que como
wtal mereció ser elegido para retiro del E m -
^perador Carlos V . se puede reputar ahora
^como un espectáculo de los mas tristes que
wse podian esperar. Entre las muchas expe-
„ riencias , y tentativas , que se han praftica-
p á o en los términos de aquellos lugares p a -
^ra acabar con los gusanos , que destruyen
?, los castañares, ha sido una la del fuego. Con
„ esto secos los árboles , y medio quemados,
„ no parecen sino las encinas tocadas del r a -
„ yo de Júpiter , ó los semivivos gigantes,
5,en lugar de que antes servían á esta tierra
„ de quantos bienes pueden discurrir los Poe-*
5, tas ; pues ni las encinas de la edad de oro,
„ destilando mieles , ni los ponderados á r -
D, boles de la India , que subministran todo
5,1o necesario á la vida humana , les hacian
„ ventaja , porque con las castañas atrahian
5, estos moradores á su tierra quanto querían,
5, y les hacia falta de las otras.
26 „ I g n o r a n t e s de lo pasado, se dedican
55 hoy á sembrar judias , y á hacer pimiento,
«plantando en algunos sitios viñas , y oliva-
55 res para poder subsistir ; pero si supieran,
«como yo sé , que ha sido en otro tiempo
55 tierra feracísima de limones , naranjas, ave-
lia-
14» VIAGE DE ESPAÑA.
9, llanas , &c. acaso mejorarían su süerte cot^
„ este cultivo , y recobrarían frondosidad mas
„ útil , y permanente en los árboles de fru-
s t a de espino , á lo menos hasta que la tierra
„ recobrase aquella virtud , acaso ya muy
5, disipada para los castaños.
27 „ Muchos años há que están diciendo
9, los pastores de este pais , que ha habido
„ notable mutación en el terreno ? y en las
5, estaciones gran mudanza desde el terremo-
,,to del año 175 5 ; pero no lo extrañe V .
5,vque también la gacela lo dixo citando á un
„ Filósofo Italiano.
28 „ E 1 documento que tengo para afir-
9,mar que había gran copia de naranjas , y
„ limones en la V e r a de Plasencia , es el si-
„ guíente : Habiéndose expedido una prag-
„ m á t i c a en Zaragoza á 21 de Mayo de i p S
„ por el Emperador Carlos V . y su madre
5,la Reyna Doña Juana para la conservación
5, de montes , y plantíos , parece que no tu-
„ v o el debido cumplimiento , como sucede
„ d e ordinario , y según lo refiere otra de
„ F e l i p e I I , su fecha en 22 de Febrero de
„ 1 ^ 6 7 , la qual es tan excelente , que no se
„ puede dar cosa mejor , á lo menos yo no
„ l e hallo igual ; y si V . gusta de una co-
5, pía se la podré dar.
29 3, E n la instrucción que la acompaña,
,tra-
CARTA SEXTA, 143
„ trabe por tercer punto el proyedlo tan pre^
^ dicado por V . sobre poner en las cabece-
55ras , y lindes de las heredades , árboles , y
5,los pasos que ha de haber de distancia en-
^tre unos , y otros. Habiendo venido dichas
^provisiones á esta ciudad , se convocó el
5, Ayuntamiento , y porque jussio Regis urge~
„ b a t , tomaron el medio término de contar á
„ l o largo los muchos , y muy poblados mon-
otes que esta ciudad , y tierra tenían , h a -
;,ciendo una enumeración larguísima de las
„ especies de sus arbolados ; y llegando á la
„ V e r a , dicen que ademas de bastantes r o -
„ bles , y castaños , las heredades de los par-
t i c u l a r e s son muchísimas , y casi sin número
„las que abundan de naranjas , cidras :, l i -
?,mones , &c. de que hoy , sino en el lugar
„ de Cuacos , y en el convento de Yuste , no
„ solamente no hay abundancia , pero ni me-
5,dianía.
30 „ L o mismo dicen del Valle de P l a -
5, senda , y le aseguro á V . que sino en
5, el convento de los Descalzos de Santa C r u z
5) de Tabladilla , que es desierto , donde hay
5,uno , ó dos naranjos , y limones engertos
5)bien mezquinos , no hay siquiera memoria
55 de otros ; y bien conoce V . que apenas
55 han pasado doscientos años ; pues decir que
5) engañaron á Felipe 11. no es fácil de creer,
5?Por-
144 V I A G E D E ESPAÑA.
„ porque era bastante advertido , para que pu-
„ dieran eludir con mentiras sua providencias.
31 „ D e los avellanos nada digo : V .
9,los vio en las arroyadas camino de Yuste;
9, pero me aseguran que son silvestres. Estos,
5, pues , si naturalmente , y sin cultivo pro-
5,ducen , ¿qué harian si el cultivo no les fal-
l í a s e ? Tampoco quiero hablar de los pina-
9, res , que se van perdiendo de manera de no
„ contar ya mas con ellos para fábricas 5 y
„ creer que vendrán , como antiguamente se
dice , que venian de las Sierras de Cuen-
„ ca , es escusado ; pues según tengo enten»
„ dido , llevan aquellos el mismo camino que
5, estos.
32 „ N o dexe V . de tocar por Dios en
5, alguna de sus producciones el punto de los
„ despoblados , que por lo regular son ma-
„ drigueras de ladrones. E s asunto digno de
„ toda la eficacia , y zelo del ministerio,
5, que merecía venciese quantos obstáculos pu-
„ diese haber para repoblarlos , sin hacer ca-
„ so de la oposición de sus dueños. Estos,
„ con pagarles el tributo de solares , que aquí
, , e s t á en uso ; dándoles el diezmo , si lo tie-
5rnen, ó algún canon razonable, deberían con-
„ tentarse ; pues ninguna cosa interesa al bien
„ publico como la seguridad de v i d a s , y cau-
5, dales 5 que muy de ordinario se pierden
..en
CARTA SEXTA. 14;
5) en dichos despoblados. Uno de los parages
?, nias peligrosos por esta causa es el puerto
5, de la Serrana , camino del famoso puente
„ del Cardenal D . Juan de Carvajal , cuyo
„ sepulcro ha visto V . en Roma.
33_ 5? Bien creo que V . no se dexará en
„ e l tintero esta importante obra , siquiera por
5?haberse empeñado en calificar ( y con m u -
„ c h a r a z ó n ) las de esta clase por obras pías
„ de primer orden. Igualmente conviene h a -
„ c e r mención de los puentes llamados de D .
Francisco , que costeó , á mi v e r , D . B e r -
5,nardino de Carvajal , sobrino de D . Juan,
5, aunque comunmente se atribuyen á este,
„ Me fundo en que el que dirigió dicha obra
5,fue D . Francisco de Vargas y C a r v a j a l , her»
„ mano del Cardenal D . Bernardino , siendo
„ Cura de Malpartida. Se hicieron dichos
„ puentes sobre el rio Almonte , y Tamuja
5, antes de juntarse , donde la tierra forma
,5 como una punta. E n aquella legua , que es
5, corta , se halla una calzada tan buena como
jjla que hay desde Madrid á A r a n j u e z , que
55 une los dos puentes. v
34 „DigaV. algo de las Salinas de aquí,
SÍY del perjuicio que sienten los vasallos sin
55 provecho del Real E r a r i o , pues acaso si se
5>pusiesen corrientes., cesarian los contraban-
55 dos de s a l , que de continuo hacen .los Por-
Tm. VIL K 7) tu-
146 V I A G E D E ESPAÑA,
tugueses , ponietido el precio de ella con
poca diferencia igual al en que ellos la
venden. L a s Perrerías , que en otro tiempo
hubo en el inmediato Obispado de Coria,
es especie que no se debía olvidar. Si estu-
vieran en su ser , no costaría en estas par-
tes el hierro tanto como cuesta.
35* „ Razón es que yo dexe á V . pues
9!)me figuro estará satisfecho de mi carta , aun-
que yo no lo estoy de haber dicho lo que
„ q u e r i a . Pregunte V . que quanto yo sepa,
„ y conozca que pueda redundar en benefi-
9, ció público , se lo relataré francamente,
, , y mande á su afeélísimo amigo N . Plasen-
«cia >^c.''
36 Por esta carta conocerá V . que tam-
bién por estas tierras adelante se encuentran
personas de nuestro humor. E n vista del ze-
lo de quien la ha escrito , y de los grandes
deseos que en él reconocí , de que los nues^
tros se vean en parte , ó en todo efe¿tua-
dos , luego que tuve la suerte de conocerle,
le admití por uno de nuestros comilitones ; y
acábese aquí la expedición de Yuste con sus
adminículos hasta darle á V . cuenta de otra
en que voy pensando , sin dexar todavía el
centro de Plasencia. Escriba V . sin perder
ocasión á su amigo, que de corazón le esti-
ma. Plasencia , &c.
CAR-
C A R T A SEPTIMA. 147

CARTA VIL
A segunda expedición desde esta ciu-
dad , que voy á referir á V . aho-
ra , es de nuestro nuevo socio , que por h a -
cerme merced , y por si puede ser de álguri
provecho al público , me la ha comunicado
en la forma siguiente:
1 t{ Amigo ^ y dueño : Si V . se persua-
de á que lo que se aprende de quarenta
5,años en adelante , es difícil que sea bien,
j,se pone en lo que puntualmente me sucede.
5) Empeñado en que también he de escribir
„ mis viages , sin embargo de que tenia qua-
„ renta años quando logré tratar á V . no
M me detengo en nada ; salga lo que saliere.
3 „ Con esta salva alia v a uno desde Pla-
„ senda á Truxillo , y le advierto , que por
„ m u c h a mortificación que á V . le cause su
«leéiura , mayor ha sido la mia , no en es-
« c r i b i r l o , sino en sufrir los frios , nieves, y
5, nieblas, que en este pais se han experimen-
55 tado desde últimos de Diciembre hasta me-
5,diado de E n e r o , en que escribo esta , lo
55 que no es regular en el clima de Truxillo,
4 „ Desde Plasencia á dicha ciudad hay
55 catorce leguas , caminando ácia mediodía;
j) las tres primeras por entre montes de enci-
Ra „ na.
148 VIAGÉ D E ESPAÑA.
?,na , y dehesas , que son la causa de la in-
5? felicidad de esta tierra. Llegan las dehesas
?, hasta el famoso puerto de la Serrana , que
5, es un ramal de las Sierras de Guadalupe.
35 A l pie de él se ven vestigios de una venta,
5, y de alguna otra casa ; pero destruidas , sin
5, quedar mas en aquel paso , que el riesgo
„ de perder los pasageros el dinero , y la vi-
5, da á manos de salteadores. Si alguna buena
„ alma hiciese allí una población , aunque so-
5? lo fuese de veinte casas 5 lo que se podría
5, muy bien , concediéndole término de tres
55 quartos de legua al rededor en aquellos val'
„ dios 5 vea V . quitado el oprobio. No se
„ ha reedificado la venta 5 y no se me dá na-
5, da ; porqüe en semejantes parages mas son
55 madrigueras de ladrones 5 que otra cosa.
5 Como á un tiro de honda empieza la
^subida del puerto 5 y desde allí habrá do-
55 ble distancia hasta lo mas alto 5 donde se
5, reconoce un trozo de calzada antigua de
5, grandes losas : sin duda las que faltan des-
5, de el principio de la cuesta las ha robado
.5, el agua. E s tradición , que se rompió este
5, puerto , y que se hizo dicha calzada para
5, conducir la piedra con que una legua dis-
5, tante de aquí se construyó el puente del
5, Cardenal.
6 5? De lo alto de este puerto provie»3
„ el
C A R T A SEPTIMA. 149
?,el gran riesgo de los caminantes , porque
„ desde allí atalayan , y descubren los mai-
„ hechores á los que han de pasar , mas de
„dos leguas antes que lleguen , y eso por
3,los tres lados de oriente , poniente , y nor-
wte , y por el de mediodía cosa de una l e -
ngua. Reconocida de este modo la gente,
„dan el golpe seguro. Desde dicha altura
„ hasta la falda por el lado de mediodía,
55 en la corta distancia de un tiro de ba-
5,la conté veinte y ocho cruces , señales por
„ lo menos de otras tantas muertes no muy
„ añejas : Dios sabe quál será el numero de
5,las sucedidas, sin embargo de los palos que
5, allí se v e n , -donde suelen colgar -quartos de
^ajusticiados.
7 „ Pasado este temihle sitio , se llega al
55 puente del Cardenal , y un poco antes de
„ llegar se descubren otra vez residuos de la
„ calzada que se hizo para conducir la pie-
5,dra , que según los anales de Plasencia , se
5, sacó una legua mas allá de Malpartida , y
5, cinco , ó seis distante del puente , no b a -
stiendo por allí sino guijaros pelados , y p i -
5^ zarras.
8 „ Se hizo , pues , esta grande obra , y
5rse escogió el sitio para ella con mucha m a -
;;durez un tiro de escopeta mas abaxo de la
ie los ríos Tajo , y Tietar. Tiene
K3 „cm-
i so V I A G E D E ESPAÑA.
„ cinco ojos ; los tres del medio muy gran*.
„ des , y. los dos de los lados mas pequeños,
„ según se acercan á la orilla. L a s narices,
„ ó estribos del puente son redondos sin su-
5,bir hasta las acitaras , ó antepecho , que ya
„ l e dexaron arruinar , y finalizan dichos es-
t r i b o s como los del puente de Toledo en
„ Madrid.
9 „ Por lo que he dicho de la diminución
„ de los ojos conocerá V . que hace lomo
„ el puente , figurando un triángulo muy ob-
„ tuso. L a s acitaras se las lleva el agua quan-
„ do se juntan las grandes avenidas de Tajo,
„ y Tietar , lo que raras veces sucede ; pues
„ lo regular es venir las de Tajo tres dias
„ después de las de Tietar ; pero quando
„ llueve mucho ácia Toledo , y al mismo tiem-
„ po se deshacen las nieves del puerto del Pico,
„ superan las aguas la altura del puente , sien-
„ do su mayor riesgo quando enrasa con los
„ o j o s , por el empuje que en él hacen los
5, grandes árboles , y vigas que suele traher.
1 0 „ E 1 año de 1737 , si no me engaño,
„ sucedió un mal de fácil remedio al pemil-
„ timo ojo , viniendo de Truxillo para acá;
„ y pudiéndolo haber compuesto Plasencia con
„ mil reales , no lo hace ; pues solo se llevój
„ sin tocar en los arcos , las losas del pavimen-
5,to ; pero esto ha sido causa de hacerse alU
«un
CARTA SEPTIMA. i;i
un Tioyo , y pisando las gentes ^ y las c a -
ballerías en las mismas claves , necesaria-^
mente ocasionarán su ruina sin pasar gran
tiempo , y acaso la abreviará otra inunda-
ción como aquella , ó menor. Empedrasen-
lo siquiera para preservar las claves , del
agua que allí se detiene , y de las herra-^
duras.
ir „ P o r lo demás , el puente es magñí^
fico , y digno del tiempo de los Romanos,
sin faltarle una piedra de estribos , pilares,
y arcos , fuera de las que he dicho que le
sirven de calzada. No le hacen la mayor
falta sus antepechos (bien que se debían
reedificar entre personas de r a z ó n ) porque
su anchura es de mas de diez y ocho pies
con dos semicírculos á la entrada , y sali-
da. Vista su grande altura , y capacidad
de arcos , parece imposible que en ningUn
caso puedan superarlo las aguas ; pero ello
es que lo superan , y por consiguiente en
cada suceso de estos dá una nueva prueba
de su resistencia, y buena construcción ; mo-
tivo por el qual no debia Plasencia mirar
indiferentemente una alhaja de tal natura-
leza , ni dar lugar á que esta máxima
,obra pía acabase de ser útil , pues no h a -
bría dinero para fabricar otra igual , y
itnas hallándose la piedra tan distante.
K4 „Jun-
i** V I A G E D E ESPAÑA.
12 „ Junto á una venta medio caída á la
5, entrada del puente , que supuesta la pobla-
yjcion indicada al pie del puerto de la Ser-
5,rana , sería muy del caso para la seguridad
„ de este camino , se descubren varias betas
„ de pizarrales , de suerte , que si Bowles di-
„ ce lo cierto , y y o le entiendo , desde aho-
„ r a aseguro , por los indicios que he obser-
?, vado , que son venas de preciosos minera-
s, les. Hay también gran copia de acebnches
?, gruesos , y altos , que si se enjertasen , co-
„ mo mas abaxo lo han executado los vecinos
„ de la Serradilla , se lograria con esto une
„ precioso , y mas seguro mineral.
13 „ Pasado el puente se descubre rio
„ abaxo , como á media legua de distancia, el
„ celebre castillo de Monfrague. Está dotni-
5,,nando una angostura , ó portilla del mismo
9, nombre , por la qual se emboca el Tajo en«
wtre altos peñascos. L a vista nos representa-
5,ba este corte , como de veinte pasos de an-
„ cho. Fue Monfrague cabeza de la orden 11a-
^mada de Truxillo , de la Estrella , 6 de la
nVanda, Varios autores tratan de ella , y el
„ Señor Campománes la menciona en su his-
„ toria de los Templarios. L o s títulos de esta
„ Iglesia , y el fundamental de la ciudad de
„ Plasencia le nombran Mons fragorum.
14 w N o he cotejado el o r i g i n a l , donde
tal
C A R T A SEPTIMA. - JJS
5)tal veis dirá Mons fagorum ; pues en los
?,privilegios impresos de donación de termi-
5,nos suele haber muchas equivocaciones:
„acaso habria allí ayas en lo antiguo. L o
5,que hoy se cria naturalmente , y con mucha
„abundancia son lentiscos , madroños , c o r -
?,nicabras , encinas , acebuches , robles , y
„ otras plantas. Me aseguran , que hay en
5) dicho castillo algíbes , y condudios por
5, donde llevaban hasta aquella altura el agua
^del Tajo. Si es así , no existiendo entonces
„ e l puente del Cardenal, como no existia , se-
wría el sitio mas fuerte de España.
15* „ Desde el puente se v á á las C o r -
„chuelas / l u g a r que le falta poco para des-
„ poblarse del todo : hay en él un palacio ar-
„ ruinado , que pertenece al Señor , á quien
„ después de los tributos reales, con que están
„ cargados los moradores , pagan un onceno
„ siempre que compran , ó venden cosa raíz.
5, Añada V . que siendo suyo el suelo, lo tie-
5,ne reducido á dehesas , las quales no p i -
^diendo labor , ni cultivo , sea el año bue-
5, no , ó malo, no hay rebaxa en los arriendos,
5, pues regularmente siempre tienen yerba:
5?¿y qué sucede? que al pobre vecino no le
5, queda tierra chica , ni grande donde arar,
5, dándola á los Serranos.
16 ^Terrible suerte esta 3 y la de otros
mu-
•n
V I A G E D E ESPAÑA.
„ muchos pueblos de Extremadura , que á sus
„ moradores no les haya quedado otro arbj-
„ trio para vivir , que el de abandonar sus ho-
„ gares , como lo hacen continuamente con
„ gran daño de la población , y del Reyno.
17 „ Perteneciendo los diezmos de Cor-
rehuelas , y de otro pueblo á los Señores
5, de ellos , no perciben los Curas sino una
„ cortísima ración de hambre , como suele
„ decirse , y los Obispos suelen cansarse en
9,valde para hacerles residir en sus Curatos:
„ al fin son hombres sociables , y buscan de
5, un modo , ú otro poder vivir racionalmen-
5, te. Bien merecía esto una, declamación de
5, las que V . acostumbra. Desde el puente
5,á Corchuelas hay dos leguas : hacen pagar
„ portazgo : he visto en aquella sierra gran-
5, des trozos de tierra , que pudieran , y de-
5, hieran cultivarse.
18 „ Desde las Corchuelas se v a á T o r -
„ rejón el Rubio entre encinares , y dehesa-
„ les. E s lugar de señorío como el anteceden-
5, te , con las mismas calidades de pagar se-
r i a r todos los años , y el onceno de las ven-
„ tas de casas , y de los pocos cercados que
„ siembran , á cuyas cargas se junta el diez-
„ m o de la iglesia. E s mayor pueblo que Cor-
rehuelas , pero también se vá acabando. Una
„ pobre muger, que nos r e c o g i ó , me dixo, que
5)Por
CARTA SEPTIMA. isf
9,por un poquito de suelo para edificar una,
„ casilla habia pagado quarenta y quatro rea-
9,les , quedándole la carga de contribuir c a -
j, da año con una gallina , y con la obligación
„ de que si llega el caso de venderla , debe
„ pagar un real de cada ciento. ¡Cómo no han
„ de tener fin estos infelices pueblos! D e lo
„ que hay en él increíble abundancia es de
„ conejos : nos llevaron veinte á la casa don-
„ d e posábamos , sin una carga de ellos que
^por la mañana se e n v i ó á Plasencia , dis-
„ tante siete leguas.
19 „ E l dia siguiente salí de aquí para
„ T r u x i l l o , acompañado siempre de mi f á -
„ m u l o (quien le paga á V . su buena ley
„ c o n la memoria que á todas horas hace de
„ s u persona) , y asimismo de un mayoral.
„ L a niebla de aquella mañana era densa , y
„ fria , y por eso no v i mas de encinas , y
„ dehesas de varios dueños , que el mayoral
„ m e iba nombrando. Hasta el rio Almonte,
5,ó A m o n t e {forte ab armentis) , que ambos
5, nombres le dan , hay dos leguas. Se encuen-
5,tra una venta , y hay barca , que es pro-
5, pía de la Dignidad Episcopal. También
5, sirve de puente un palitroqueado sobre el
s? no , solo para el paso de los ganados , pues
5?las gentes no pueden fiarse , y pasan r e -
jrgularmente por la barca. No sería gran co-,
5,sa
i;6 V I A G E D E ESPAÑA.
5,sa que algún Obispo de Plasencia hiciese,
5,labrar un buen puente de piedra , supuesto
„ que cobra derecho de los rebaños que por
5, allí transitan.
20 „ Sobre este rio , y el Magasca , que
„ viene corriendo desde mas allá de Truxilio,
5, están los célebres puentes que llaman de
5, D . Francisco, y se encuentran caminando
„ desde Plasencia por Talaban á Cáceres,
„ uno sobre el Almonte , y otro sobre Magas-
55ca, uniéndolos una calzada , como creo ha-
9, ber dicho á V . juntamente con mi opi-
^nion acerca de su fundador.
21 „ Pasado el rio se entra en los mon-
otes de T r u x i l i o , en donde, aunque el sue-
?,lo son dehesas de varios dueños , la ciudad
;, ganó en lo antiguo todo el arbolado , y sus
„ f r u t o s ; de suerte , que se explican dicien-
„ do , que todo lo alto es de Truxilio ; y
5, aunque parece poco , si tuvieran otro tanto
„ respetivamente los lugares que he dicho,
5, y otros muchos de E x t r e m a d u r a , estarian
?) mejor.
22 „ L a anchura de estos montes , que
5, y a van muy á viejos, es de unas tres le-
,, guas, y se extienden á lo largo de oriea-
„ te á poniente ocho. Son de mucho socorro
„ a los pueblos cercanos á Truxilio , por man-
utener en ellos las numerosas varas de cer-
• CARTA SEPTIMA. i$7
9,dos, que es notorio, bien que á costa de
„ no pocas extorsiones. D i r é u n a , y es que
5, para guardar los montes hay diez y ocho,
„ ó veinte guardas, tan bien portados, que no
„ les hacen ventaja los Guardabosques del R e y ;
„ provistos de hermosos caballos, y reparti-
„ dos en trechos correspondientes. Sin embar-
5,go de no tener ningún sueldo, se hacen gran-
„ d e s empeños para el logro de este destino*
„ E s el caso, que estos tales , llamados tam-
„ bien Guardas del verde , porque lo guardan
„ d e s d e Marzo en adelante (no siendo de los
„ d u e ñ o s de las dehesas) á poco que se des-
55cuiden los que pasan, los atierran con el
„ temor de las denuncias, y en la composi-
55CÍon está la ganancia.
23 „ P o r el Agosto van á mendigar co-
5,mo frayles Franciscos , recorriendo las c a -
„ sas de los pobres labradores, y en tiempo
„ de matanzas sacan de unos el j a m ó n , de
5,otros los chorizos, juntando de este gene-
5,ro mas de lo que suele haber en el peso de
„ M a d r i d , aguantándolo todo el infeliz labra-
5, dor , único á sufrir quanto quieren disponer
55 de él. Bueno fuera hacer con esta clase de
j^sugetos lo que dice la industria popular de-
jjbia hacerse con otra , que representa mayor
55papel en la República, esto es, dotarlos com-
)}petentemente? y después castigar sus excesos.
v, Se
158 V I A G E D E ESPAÑA.
34 „ Se extienden los referidos montea
„ hasta el lugar llamado Aldea del Obispo , y
3, una legua antes de llegar á él se pasa up
„ puente con siete arcos , bastante para el ar-
„ royo Tozos) que pasa por debaxo ; pero se
?,arruinará pronto , si no se r e p a r a , habién-
„ dose y a llevado la calzada del lado de T r u -
5, xillo. Otro cuidado tenian nuestros pasado?
9, en la conservación de estas obras.
25* „ L a fundación de Aldea del Obispo
5, la atribuyen á un Obispo de Plasencia. Es
„ pueblo que no puede extenderse por cer-
dearle los expresados montes , y una feroz
„ dehesa , perteneciente á la comunidad de las
„ Señoras Huelgas de Burgos , ó al Hospital
„ del R e y , unido á dicho convento. Han ve-
„ dado en ella los caminos que guiaban mas
„ d e r e c h a m e n t e á T r u x i l i o , y usan el rigor
5, de multar a los que pasan por ellos:. se ex-
„ tiende por espacio de una legua desde el
„ c i t a d o lugar hasta los berrocales, y desde
„ estos hay otra hasta la ciudad , en donde
„ es común proverbio : Por do quiera que 4
„ Truxilio entrares, andarás una legua de ber?,
„ r ocales,
26 „ No obstante estos berrocales, ó can-
5?teras de piedra berroqueña al rededor de
„ Truxilio , hay algunas cercas en ellas, pa-
„ ra mantener el ganado vacuno que flaquea,
?5y
CARTA SEPTIMA. 159
9,y por eso las llaman las enfermerías. L l e g a -
rse finalmente al arrabal de Truxillo , l i a -
finado de las Animas , que dista cerca de
55 una legua de la ciudad. Habré sido enfa-
wdoso en la prolixa descripción del territorio
„ entre Plasencia, y Truxillo ; pero lo he
„ hecho para que por e l l a , y por lo que V .
„ ha visto , forme alguna idea del estado que
w tiene la mayor parte de Extremadura.
27 „ A Truxillo la dividen en la parte
„ que llaman la Villa , y en la que llaman
5,/<3 Ciudad : aquella es un parage elevado
„ c o n cerca de murallas / castillo, altísimas
5, torres ^ y plaza de armas, donde hay una
„ ermita dedicada á S. Pablo , en cuyo dia
„se conquistó de los Moros. A l rededor de
„este lugar fuerte están las casas de la m u -
„cha , y distinguida nobleza que antiguamen-
„te vivía en Truxillo : estaban fortificadas
„con altas torres , saeteras /troneras , &c. y
„ se ven muchos escudos de armas , distin-
5,guiéndose los de las primitivas familias.
28 „ L a parte que llaman ¿1 Ciudad ¿ se
5, extiende por la falda que mira á mediodía
5,hasta el llano: las calles tienen mas regu-
55laridad que las de la v i l l a , donde son tor-
»cidas , y angostas. L a s casas mas grandes
5, son de los mismos dueños que las de lo a l -
«to , de donde se baxaron : se extiende bas-
5,tan-
i6o V I A G E D E ESPAÑA.
5, tante el caserío , sin embargo de su poca
5, gente : hoy no se considera Truxillo tan
5, saludable como en lo antiguo , el exercicio
5, de baxar , y subir los hada mas robus-
„ t o s , y sanos. Había en el castillo , y en
5,otros parages de la villa muchas cister^
„ ñas , de las quales se han tapado algunas,
5, donde se convocaban aquellos hombres ma-
„ duros para celebrar sus juntas, ó concejos,
9, de quienes consta en los libros del ayun-
?,tamiento que las celebraban cahe las cister-*
5, ñas. Hay una alberca , ó pozancon con es^
caleras al rededor para baxar por agua ma-
j , nantial: en el dia solo la beben las caba-
^ Herías en dos fuentes que hay en lo llano
junto al convento de Santo Domingo , adon-
„ de va por condufto.
29 „ Dentro , y fuera de la ciudad se ven
5,quantidad de pozos bien labrados de can^
„ t e r í a , y sacan el agua á b r a z o : son muy
„ anchos de boca, y uno que encontré an-
otes de arribar á ía ciudad , cuya abertu-
„ ra es de diez varas , dicen que le saltó D.
5, Diego Garcia de Paredes, Sansón de Extre-
„ madura , y Hércules de esta tierra , donde
„ nació , quien habiendo apenas alcanzado coa
5, las puntas de los pies al borde , resurtió
„ a l rnismo lado, desde donde e m p e z ó el brin^
P,CO. JLa verdad Dios la sabe^
«Las
CARTA SEPTIMA. t6t
30 „ L a s iglesias de Truxilío son las par-
5,roquias de Santa María , S. Martin , S. A n -
„dres , la V e r a C r u z , y Santiago ; las de R e -
5,ligiosos de Santo Domingo, S. Francisco,
„ la Merced , S. Pedro de Alcántara , Monjas'
„ d e Santa C l a r a , de S. P e d r o , de S. M i -
„ g u e l , y de la Concepción , repartidas en
5,lo que llaman Ciudad, y Villa, Hay también
„un Beaterío muy ú t i l , aunque pobre . don-
j,de se educan niñas.
31 „ Acerca del mérito de estas obras no
„me hallo con fuerzas de proferir didameir
„pero mi coadjutor, quien después que t r a -
„ t ó á V . se ha hecho inaguantable , sin
„ darse á partido en materia de bellas artes,
„dice poco m a s , ó menos lo que V . irá
5, oyendo.
32 „ C a s i en lo mas alto de la villa es-
5,ta la parroquia de Santa María , cuya a n -
55tigua torre no tiene ninguna apariencia de
«que la mandase hacer Julio Cesar , ni de
5, que sea la T w r i s Julia , que d i ó nom-
jjbre á Truxilío. Quieren los naturales ins-
truidos , que esta ciudad en la antigüedad
«mas remota se llamase Scalahis , y que des-
«pues por una torre, que Julio Cesar man-
«dó hacer , tomó el nombre de T r u x i l í o ;
«pero se cree ser la Castra J u l i a , que nom-
wbra Plinio. E l Arzobispo D . Rodrigo la llama
Tom.VIL L „TV-
16a V I A G E D E ESPAÑA.
„ Turgellum 1. E l vulgo Truxillano tiene por
„ indubitable que no ha muchos años se leí^
5? en cierta piedra de la fortaleza:
Hercules me edificó^
Julio Cesar me rehizo
Sohre cabeza de zorro
E n este cerro Virgilio.
„ Aunque existiese esta copla , nada probaria
„ para el nombre de Truxillo 5 pues se co-
„ noce lo moderna que es.
33 „ Entrando en la iglesia por el lado
„ q u e mira al norte, se ve un sepulcro con
„ larga inscripción , en que por mayor se ex-
5, presan las glorias del fortísimo Diego Gar-
„ cia de Paredes, que volviendo de la guerra
„ que él Emperador Carlos V . hizo contra los
„ Turcos en Alemania, falleció en Bolonia de
„ sesenta y quatro años , donde su amigo el
„ Cardenal Esteban Gabriel Barenio le eri-
„ g i ó un sepulcro , y después por encar-
„ g o de su hijo Sancho de Paredes trasladó
los huesos el P. Ramírez de Mesa el año
93
„ de 154.5 , y fueron puestos en dicho lugar.
34 „ A s í la iglesia , como el altar mayor
5, son de gusto g ó t i c o : en este hay veinte y
„ cinco pinturas , que tiran al estilo de Dure-
5, r o , y representan Doctores , Evangelistas,
«y
« Chron. Hisp. lib. 7. cap. 3.
CARTA SEPTIMA. 163
„ y varios asuntos de la Muerte , y Pasión
?,de Christo. Poco hace doraron este altar;
0 habiendo hecho un nicho para la Imagen
5,de nuestra Señora , y otro mas abaxo p a -
„ ra quando hay manifiesto , han logrado qui-
„tar de la vista una tercera parte de las pin-
t u r a s : ; gran modo de pensar! como si en
„ trecientos anos no hubiera estado la Virgen
„ c o n decencia, ni el Santísimo con dignidad.
„ N o es esto lo p e o r , sino que han permiti-
5,do retocar estas pinturas , y otras igualmen-
t e buenas en los altares de quatro capillas
„de la iglesia, á;quien lo entendía tanto co-
„ rao yo , y aun menos c a s i , dice el autor
„de esta censura , pues bien seguro es que
5.me hubiera abstenido de afear dichas obras.
35 „ M e ha parecido bueno el quadro de
5, S. Andrés colocado en su altar, y los del D e s -
5,cendimiento de la C r u z , y dé Santa A p o -
«lonia en los colaterales al m a y o r : asimis-
„ mo tiene regularidad el altar de la Gon-
55 cepcion.
36 „ Cerca de dicha iglesia está la de
«Religiosas nobles , llamadas de Coria, E l a l -
t a r de frente la puerta con quatro colum-
j)ñas corintias, y la estatua de Santa A n a
«en él me parecieron cosa buena , como
55 también en el lado opuesto otro de colum-
«nas dóricas con varios baxos relieves de la vi-
L 2 „ da
164 V I A G E D E ESPAÑA.
„ da de S. Juan Bautista , y en medio la Ima-
„ g e n de nuestra Señora. E l altar mayor es
„ e n su artificio uno de los mayores dispa-
„ rates de Truxillo. E n la sacristía se conserva
„ todavía el Tabernáculo del antiguo, y por él
„ se conoce quanlas ventajas llevaba al adual.
37 Caminando por entre casas arruinadas
di una vista á las parroquias de S. Andrés,
?; y de la Vera C r u z . E l altar mayor de la
?? segunda es razonable. Todo quanto hay en
v la inmediata iglesia de Descalzos de S. Fran-
1 cisco es moderno, y para dexarse en el
„ t i n t e r o . E n materia de pintura me pareció
^ de algún mérito la de la Concepción en su
55 altar. E l mayor de la parroquia de Santia-
,?go es , á mi entender , el mas estimable de
5)esta ciudad : consta de quatro columnas de
?5 orden corintio con remate semicircular. Be-
f i l í s i m a es la estatua del Santo, á mi pare-
55cer , de Gregorio Hernández : acompaña al
5, retablo el T a b e r n á c u l o , y algunos baxos re-
„ lleves, &c. No rae pareció mal un Santia-
?)go á caballo sobre una de las puertas de
55la iglesia.
38 „ B a x a n d o por la iglesia de la Sangre,
?5en la qual nada vi que decir á V . llegue
„ á la plaza donde está la parroquia de S.
5,Martin, con su puerta principal adornada
5, de columnas d ó r i c a s , frontispicio triangular,
CARTA SEPTIMA. 165-
j , y las armas del Obispo D . Pedro Ponce de
•,Leon puestas en él. L a nave de la igle-
„ s i a toda ella de p i e d r a , es muy capaz. E l
„ altar, y pintura de S. Pedro en la rapi-
„ lia de los Regodones , es cosa buena. J u n -
,,10 á la puerta de la sacristía hay una me-
„ moría sepulcral del Cardenal D . Gaspar
„ Cervantes de Gaete , Arzobispo que fue de
„ M e s m a , y de Salerno , y después de T a r -
r a g o n a , donde falleció en i j y y . L a A d o -
r a c i ó n de los Santos R e y e s , pintura colo-
c a d a baxo la expresada memoria en un a i -
g a r i t o , es b e l l í s i m a , y dicen que la envió
^de Roma el Cardenal. Hay al otro lado una
„capillita de los O r e l l a n a s , con una pintu-
„ra no mala de la Concepción. Tampoco lo
„era el altar mayor , pero y a tiene su r e -
Mmiendo corriente.
39 „ L a casa del Conde del Puerto en-
f r e n t e de esta parroquia , que al presente
„es quartel de M i l i c i a s , tiene magnifica fa-
„ c h a d a , y patio con galería alta , y baxa,
5,y quarenta y quatro columnas dóricas en
„ ambas. E n una piedra de la escalera está
5, el nombre del arquitecto : no se conoce bien
«si dice Vera ¿ ó Mera me fecit l ó f i . Acaso
«el mismo hada las iglesias de Santiago , y
«de la Sangre parecidas á esta arquitedu-
«ra en el estilo.
L 3 „ Des-
i66 V I A G E D E ESPAÑA.
40 „ Desde dicha casa empiezan los por*
5,tales de la p l a z a : e í que llaman del Pan
?, está sostenido de columnas toscanas , y en
5, el remate entre dos pilastrak corintias se
5, ven colocadas las armas de la ciudad. E n
3, lo mas alto hay una estatua, que represen-
5, ta la Justicia , y debaxo se lee : E s t a ciu-
5, dad mandó hacer esta obra de estos portales,
5, siendo Corregidor de ella por S . M . D . Juan
^de Lodeña, año de 1586. L o s demás arcos de
5,la plaza están sostenidos de una mezcla de
3, columnas toscanas , d ó r i c a s , y jónicas. En
5,1o mas baxo está la casa del célebre con-
5, quistador del Perú Francisco Pizarro , que
5, con sus quatro hermanos , y Diego de AI-
„ magro hizo tantas cosas como V . sabe.
41 „ N o puedo dexar de decir algo del
5, ornato interior que tiene la casa de Ayun-
„ tamiento, y en especial del salón , de cu-
5, y a b ó v e d a se elevan dos cupulillas, y las
5, divide un arco. E n las lunetas, y otras par-
„ tes se ven las pinturas de Mucio Scévola,
5, quemándose el brazo por haber errado el
„ golpe meditado contra Porsena ; de Curcio
9, á caballo , arrojándose en la sima del foro
„ Romano por la salud de su patria; de Álon-
„ so de Guzman el Bueno , viendo intrépi-
5,damente desde Tarifia el triste espedtácu-
„ lo que los Moros executaban en su hijo. Se
ven
5?
C A R T A SEPTIMA. 167
?)ven asimismo varias figuras pintadas, que
„ alegóricamente representan la Justicia , la
„ Fortaleza , y el Silencio : sobre el altar 687
jjta expresado el juicio de Salomón.
42 „ Si estas pinturas no fuesen tan bue-
?,nas como á mí me han parecido , á lo me-
ó n o s su significación es muy propia del p a -
„ rage , donde los objetos deben ser e s t í m u -
j,los de virtud , y honor en bien de la p a -
„ tria. No dexa de recomendarlas la edad
„ e n que fueron' hechas ; y es lástima que
5,ya no se pueda leer una inscripción , junto h
5,al altar , en donde acaso ¡se darla razón de
5, esto , y del autor ; entretanto se pueden
„ referir al año de 1586 , como y a dixe v i
5, escrito en la fachada de la plaza. E l reta-
?,blo consiste en dos columnas corintias a r -
r i m a d a s : la tabla del medio es una pintu-
„ ra de nuestra Señora de los Angeles, obra
„ e n mi j u i c i o , excelente : también me p a -
„recieron obras de mérito las Imágenes de
„ escultura de S. A n d r é s , S. Gregorio , S. P a -
« b l o , y nuestra Señora de la Vióloria , P a -
5,trona de Truxillo , colocada sobre una pea-
j, nita.
43 „ L a iglesia de S . F r a n c i s c o es muy
^parecida á la de los P P . Dominicos de P l a -
5,senda, qüe V . ha visto : le hicieron c u -
„ p u l a al principio de este siglo, y tuvieron
L 4 5,jui-
i68 V I A G E D E ESPAÑA.
j,juicio en imitar la estructura antigua del
„ templo , cuya figura es de cruz latina con
„ altares en ambos lados , que si V . los vie-
n t a , entrando el m a y o r , creo que le mere-
3,cerian el elogio de la fachada de S. Sebas-
5,tian de MadHd , y el de otros milagros se-
?,mejantes de nuestra edad. Solo uno debaxo
5, del coro , y otro de p i e d r a , me parecieron
„ razonables.
44 „ E l claustro , y patio de este con-
„ v e n t o son cosa buena, con pilares al rede-
5,dor del primer cuerpo. E n el segundo cor-
„ responden treinta y seis columnas de orden
5, dórico , arquitraba&is , y agrupadas en los
„ ángulos. Por saber quanto gusta V . de ha-
5,cer mención de personas benéficas, le co-
55 pió la inscripción puesta en el brocal de una
55 de quatro cisternas que hay en este patio,
5, y es : Estas cisternas se hicieron á costa de
5 5 h u e n a memoria que fundó el Señor Martin
^ d e Chaves» Acabóse ano 1668. E s regular tu-
55 viese por objeto el bien del convento, y el
55del vecindario.
45' 5 5 L a a l b ó n d i g a , y casa de comedias,
„ todo en una pieza , no es mala fábrica , aim-
„ que sin particular ornato : sobre la puerta
5, se lee ano de ij'Sy , que es quando se acá-,
„ b ó , siendo Corregidor Juan de L o d e ñ a , el
5, qual debió de ser sugeto de provecho, co-
«nio
CARTA SEPTIMA. 169
?,tno en Toledo Juan Gutiérrez Tello , á
5, quien V . alaba , y nombra varias vecés en
5!)el primer tomo de su V i a g e ; pues veo pues-
5,to el nombre de L o d e ñ a en diferentes, y
5,buenas fábricas. ¡ Q u é otra cosa serían los
„ pueblos, y ciudades del Rey n o , si los que
?,las gobiernan tuviesen idea de las bellas
„ artes , á lo menos cautela para que nada se
5, hiciese sin estar seguros del acierto en las
„obras publicas! He oído que el tal L o d e -
5, ña hizo plantar alamedas , y formar con
„ ellas diferentes paseos ; pero si así fue , ni
„ señal ha quedado de ellas: gran falta por el
„ excesivo calor de esta ciudad en verano, y
„ por el triste espedHculo de toda la campi-
5, ña , sin ningún género de plantío.
46 5, Entre la a l b ó n d i g a , y el convento
5>de Padres Dominicos media una plaza,
5,donde está la única fuente que hay en la
5,ciudad, cuya agua , según me informaron,
5,7 tengo dicho á V . viene de la alberca
,55 de la villa. L a iglesia de dichos P P . la r e -
5, formó , ó deformó el nuevo arte c h u r r í g u e -
«resco , en tiempo del Señor Laso , Obispo
«de Plasencia, quien desgraciadamente cos-
«teó aquel disparatado Tabernáculo , que V".
j) vio con tanto enfado en el altar mayor de
55la iglesia de la misma o r d e n , en aquella
»ciudad. T o d a v í a si un arquiteóló inteligen-
lyo V I A G E D E ESPAÑA.
5, te tomase por su cuenta el componer esta,
3, podría , á fuerza de pico , dexarla regular.
5, Mucho le irritaría á V . el altar mayor
5, colocado baxo la cópula : su figura es la de
5, una torre : se dicen en é l , ó se pueden de-
9, cir quatro misas á un tiempo, y es lo que
„ da golpe á estas gentes del vulgo. L a s co-
5, lumnas de sus ángulos son una hojarasca des-
„ atinada : y todo él es un conjunto de ma-
?,dera dorada de pies á cabeza sin artificio.
47 „ No hablo de la iglesia de la Mer-
„ c e d , porque no hay de q u é , y está por con-
„ c l u i r : si lo han de hacer mal , mejor está
„ así. E n el convento de las Monjas de S. Mi-
„ g u e l el altar mayor es cosa buena, forma-
„ do de tres cuerpos, el uno jónico , y los dos
„ superiores corintios. L a s figuras de Santos
„ pintadas en los intercolumnios , me han pa-
d r e a d o muy buenas, y lo es la arquitedü-
„ ra de los altares colaterales. Tiene también
„ su mérito el de Santa A n a en el cuerpo de
5,Ia iglesia: es de piedra con un quádro ra-
z o n a b l e en medio , firmado de J o sef Mera.
5, Acaso este Mera será el de la inscripción
5, en la casa del Conde del Puerto.
48 „ Enfrente de dicha iglesia está la ca-
5,sa del Marques de Sofraga, con una veh-
„ tana , y balcón en la esquina , que aunque
w sea extravagancia, como V . dixo de otro
„se-
CARTA SEPTIMA. 171
semejante en Plasencia , es magnifico , ador-
9,nado de quatro columnas corintias , y es-
^cudos de armas encima : muchos hay de
„ estos en T r u x i l l o ; pero no igualan al r e -
?,ferido. E n la iglesia de Monjas de S. Pedro,
5, que es á la gótica, no he hallado cosa que con-
„ t a r , ni en la de Santa Clara , fuera de dos
?,altaritos de. orden dórico baxo de el coro,
„ cuyas estatuas de la Santa Familia , y S .
„ Gerónimo me parecieron bien ; pero no el
„ altar m a y o r , que es una mala obra rao-
3,derna.
49 „ F u e r a de Truxillo , es de alguna
„ consideración la portada rustica con sus gran-
„ des puertas de hierro en la dehesa que 11a-
„ man de los caballos. Se ven puestas en ellas
„ las armas reales, y las de la ciudad con un
„ gran letrero , que dice quando se hicieron,
„ y renovaron. Cerca de la referida dehesa
„ está la que llaman de las yeguas, con por-
5, tada mas suntuosa que la antecedente , y
„ consiste en dos columnas toscanas con fron-
wtispicio encima • donde están las mismas
55 armas del R e y , y las de Truxillo. L a s
55 puertas son balaustres de hierro gruesísimos,
55 y excelentemente labrados, que podian lu~
55 cirio en qualquier entrada de templo , ó de
«ciudad. Ambas obras son del tiempo de F e -
«lipe Segundo,
,,Den-
172 V I A G E D E ESPAÑA.
50 „ Dentro de la última de estas deíie-
5, sas hay una gran laguna, que llaman la A l -
„btiera (creo significa lo mismo que laguna)
„ de cuya agua se valen para moler algunos
„ molinos en tiempo de verano. N i en una,
„ ni otra de estas dehesas se ven árboles , y
;, podría haberlos , á lo menos al rededor de
„ e l l a s , que si fueran morales, se lograrían
., mayores cosechas de s e d a , pues tienen que
„ i r d o s , ó tres leguas á buscar la hoja, quan-
„ do las dehesas soló distan un quarto de le-
„ gua de la ciudad.
51 „ Camino de Santa C r u z desde T r u -
^xillo se llega á corta distancia al Humi-
^lladero , que es un templecito redondo so-
„ bre tres gradas con ocho columnas , y cn-
„ pula encima , que parece muy bien , y se
„ hizo , según un letrero , en 1 ^ ó . E n medio
„ hay un Cruciíixo sobre una columna de or-
„ den corintio. Media legua mas adelante,
„ donde acaban los berrocales , se halla el rio
9, Magasca, con puente de cinco ojos, y el de
„ medio remata en punta k la gótica : si no
5,lo componen , se arrimará presto. Luego si-
„ g u e n grandes llanuras , que son dehesas de
„ particulares, y se descubren algunos pue-
„ blos en las sierras de Montanches , y Cáce-
„ res á mano derecha ; á la izquierda la Ma-
„ d roñe ra , Zarza de la conquista, y Zurita:
.asi-
9?"
C A R T A SEPTIMA. 173
asimismo un c e r r o , donde están las viñas,
y lagares de Truxillo , distantes de él una
„ legua.
52 „ E l lugar de Santa Cruz situado en
?,la falda de un alto , y puntiagudo monte,
„ tiene ácia el norte viñas , y olivares , que
„ h a c e n por aquel lado un objeto agradable:
„ e n llegando á él no parece tan bien por sus
„ muchas casas arruinadas. Se conoce que fue
„ poblado de Romanos por las inscripciones
?, que allí se encuentran. Aunque V . no se
„ h a propuesto como punto principal de su
?)viage hablar de este género de cosas , le
„ envío copiadas las lápidas , y fragmentos
„ de ellas en la forma que yo las he podido
„ leer. A la entrada del lugar en la casa que
„ llaman de la Rexa , hay una rota , y maltra-
t a d a , que dice:
W
VIRIATVS
TANCIN. F
H . S. E .
„ S e conoce que tenia mas letras ¿ n o sería
„buen hallazgo , si perteneciese á aquel f a -
„ m o s o Capitán Lusitano? Pocos creo que
5,1a habrán visto en el sitio donde está
55 puesta.
53 „ M e paré á leer en una casa mas ar-
5, riba este letrero , que hay sobre la puerta:
Su
174 VIAGE/ D E ESPAÑA.
Su hacienda nadie dexe
E n muger que no es razón
"Por dexarla se perdieron
"Estos que señores fueron
De Belvts y de Monroy.
„ Cuentan sobre esto una historia, ó f á b u l a , que
wpor parecerme molesta dexo de decir á V .
f4 „ E n el solado á la puerta de la igle-
5,sia leí este fragmento de inscripción:
SATVRNI
N A P 11 V L n
I O V I . S. A L .
„ E n la fachada de la capilla del Salvador,
„ que mira al norte , hay estas tres:
L. COVTIVS
CM.AL. F.
Ai. LX. HSE.
S. T , T . L .

D . M . S.
P. H E L V 1 V S
CELER. LVC.
DIVINAE
ARA. P: j : : :
V . S. A . L .

Q. C E C I L I
VS. M A C R
IO. A/. XXV.
H£. S. S. T . T , L .
So-
,CARTA SEPTIMA. i7$
„ Sobre la primera linea de esta ultima se ven
„ esculpidas como dos puntas de lanza. E n el
5, corral de la casa donde vive el Párroco
55 leí en una especie de pedestalito:

A. B V ^ T V S
LVC \DIV
I N A E . V . S.
A* JL.

„ E n medio de una calle encontré un pedazo


5, de piedra , y en ella quedaban las letras
55 siguientes:
RVF
AN. XX
: -: •: E . S. T . T . .
„ O t r a muy grande se observa en la pared
„ de un huerto , que por estar debaxo de tier-
M ra no se puede leer.
$•) „ D e estas inscripciones , de las que
„ s e han perdido , y de muchas que se han
„ llevado á varios lugaritos , que con las rui-
„ ñas de este se han reedificado , se podría
« a r g ü i r , que este fuese el parage de la T ^ r -
w m Julia , siendo mas á propósito que T r u -
« x i l l o , donde solo he visto un resto de ins-
„ cripcion antigua en el brocal de un pozo
» d e l castillo , y se reduce á una piedra, que
« t i e n e en la parte superior una cabeza des-
176 V I A G E D E ESPAÑA.
„ figurada , y debaxo estas letras:
BOVDIN
N. C A ; : :
1. F . H . S. • :
E s t a es en suma la narración , que
mediante el favor del indicado amigo , se
le puede remitir á V . de Truxiilo ; de lo
que se encuentra por el camino , y de sus
inmediaciones. Creo conocerá V . que no se
pierde ocasión , ni se perdona diligencia pa-
ra darle gusto , y satisfacer su curiosidad.
57 Aun añadiré una cosa , y e s , que sa-
liendo de Truxiilo para Madrid , por el ca-
mino real , á quatro leguas de distancia se
encuentra la villa de Xaraicejo , reducida á
doscientos vecinos , aunque en lo pasado tu-
vo seiscientos. L a iglesia es muy parecida á
la de Malpartida de Plasencia , y á la de
Guareña , hechas sin duda en tiempo de aquel
Prelado de tan buen gusto D . Gutierre de
Carvajal. Hay un convento de Monjas con
una iglesia muy pequeña. Xaraicejo es lu-
gar muy antiguo , y patria de D o ñ a Luisa
de Carvajal , cuyo cuerpo se depositó en el
convento de las Señoras de la Encarnación
de Madrid , adonde fue traido desde L o n -
dres de orden de Felipe I I I . por su gran
virtud , y fama de santidad. Hay un puen-
te de nueve arcos sobre el rio Almonte en-
tre
CARTA SEPTIMA. 177
tre litios riberos de pésimo camino : a la dis-
tancia de legua y media sobre la mayor a l -
tura de todo aquel terreno , y continuación
de las sierras de Guadalupe, se encuentra la
famosa atalaya , ó castillo del puerto de M i -
ravete , desde donde se camina al puente de
Almaraz , cuya relación le tengo hecha á
V. y la del territorio desde allí á Plasen-
cia , &c.
58 No queda lugar para responder á las
dos últimas cartas , que he recibido hoy de
V". y que me han causado muy gran con-
tento. L o tengo de que las mias mantengan
viva la conversación , y de que se susciten
entre los amigos tan útiles i d e a s c o n algu-
na disputa cariñosa de quando en quando:
basta que se guarden de aquel roedor de
zancajos , que V . me insinúa , y de cuyo ca-
rañer estoy hecho cargo. Deles V . mil
abrazos de mi parte , y nuestro Señor guar-
de su vida como se lo ruego. Plasencia 5 &c.

CARTA VIII.
1 A Ntes <^e toc*0 contestaré á las dos ul-
¿T-k- timas cartas de V . y digo lo pri-
niero , que hasta llegar á Badajoz no pienso
resolver la entrada en Portugal , y viage á
Lisboa. M i exercicio es ir siempre viendo, y
Tom.VU. M es-
i7% V I A G E D E ESPAÑA,
escribiendo en las calles , en los templos , y
en los caminos , y mesones , sin cuya dili-
gencia no era posible que yo me acordase de
las especies , ni que yo se las comunicase i
V, sino muy á bulto. Esta práéíica de acer-
carme á las cosas , y apuntarlas tan de con-
tinuo , y tan de cerca , no sé si será fácil
en Portugal: hacer de otra manera el viage,
lo tengo por inútil á mi propósito ; no obs-
tante , tomaré consejo , y el tiempo dirá,
2 V e a V . por qué los grandes pensa-
mientos , y útiles empresas se van en humo:
tales suelen ser entre nosotros los aparatos,
y prevenciones para ellas , que los espíritus
de los que las han de efeétuar , y aun de
los que las han de sostener, se disipan antes,
quedando enredados entre mil cosas poco
esenciales al asunto. D í g a s e l o V . á ese buen
christiano , que tan zeloso se manifiesta de
mi reputación,
3 A lo que veo , hubiera querido ver
antes un plan de mis viages , y en él las co-
sas que había de hallar , y recoger ; los ca-
minos por donde debia ir , los pasos que ha-
bla de dar , y finalmente l ó que yo , ni na-
die podíamos saber , que con este plan muy
bien cacareado antes , me hubiera ido á mo-
ler la paciencia del R e y , y sus Ministros,
exagerándoles la gran importancia del pro-
yec-
OáRTA OCTAVA. 179
ye£í:o ; quán bien empleados caudales serian
los que en él se expendiesen , la utilidad p ú -
blica , lo indispensable que se hacia llevar con-
migo un par de dibuxantes, grabar suntuosas
láminas , y hacer una magnifica impresión,
4 Cate V» ahí el modo de no haber
hecho maldita la cosa , y de gastar la p ó l -
vora en salvas. A l contrario sin aparato, ni
ruido ; no contando mas que con mi buen
deseo , y guiado de tal qual buen p r o n ó s t n
co , que la prudencia de V , me hacia , em-
prendí mis caminatas con el auxilio de muy
pocos quartos : las continué : fue V , autor
de que se imprimiesen : llegaron á noticia del
Rey , y de su Real Familia mi trabajo , y
buenos deseos ; se agradaron de ello , que
non ultima laus est principihus placuisse virisi
el público generalmente estimó mis esfuer-
zos ; supo disimular las faltas, que por mas
diligencia son inevitables en tanto cúmulo de
especies , escritas á veces en las caballerizas
de los mesones , y á veces en los aposentos,
que suelen ser peores que caballerizas \ siem-
pre con ruido , y agitación , y siempre con
el afán de buscar en los pueblos , y ciudades
personas de instrucción para adquirir de ellas
documentos, y noticias que me hiciesen a |
caso.
I E n esta constancia , y en la amistad
t8o VÍAGE D E ESPAÑA.
de V . junta con su buen zelo , ha consisti-
do el que y a se hayan publicado seis tomi-
tos de estos Viages : si ha sido con provecho
del publico , no hay que decirlo ; porque lo
dicen varios efeólos , que ya se han visto , y
lo dirán otros muchos que se han de ver. L a
generosidad del R e y nuestro Señor ha con-
currido para que esta , empresa se continúe
con mas comodidad : por tanto dígale V .
á ese sugeto , que le agradecemos su buena
voluntad , y le puede añadir , que con ella
todavía nuestro viage sería imaginario. Debe
de ser un honus vir , y á lo que pienso , de
aquellos que d e j a r á n pasar un discurso enér-
gico , y se pararán en examinar una estam-
pita de poco momento , 6 las tapas bien jas-
peadas de un libro , sin cansarse en leerlo.
6 A l otro censor y a V . le conoce . y
yo también. Vamos conformes en hacer de
sus palabras el caso que ellas se merecen.
No ha hecho hasta ahora nada que haya vis-
to el público , ni podrá hacer en adelante;
porque los pocos ratos que se ocupa , es en
morder á los que han hecho , y hacen , sin
perdonar á muertos , ni vivos ; pero esto
siempre con temeridad , con mala voluntad,
ignorancia , y envidia.
7 Este es su mal , y no es poco ; bien
que puede consolarse , que no es él solo
quien
CARTA OCTAVA. i8t
quien lo padece : j gente infeliz , y digna de
la mayor l á s t i m a ! D e x é m o s l a en su cegue-
dad , y vamos á hablar de otra diametral-
mente opuesta : la hallaremos en el pais de
las Batuecas, cuya descripción verá V . en 1^
carta que sigue , y me ha escrito aquel s u -
geto de esta ciudad , que tengo dicho : h a -
llazgo que debemos apreciar mucho por su
erudición , y modo de pensar tan conforme
al nuestro.

PAIS V E L A S BATUECAS.

8 „ E 1 territorio de las Batuecas , situa-


ndo en los confines de Castilla la vieja , y
„ Extremadura , cerca de Portugal, ha exer-
„ citado la fantasía , y curiosidad de muchos
„ acerca de su descubrimiento , y sobre si
„ era un pais incógnito , sin noticia de nues-
5,tra religión. Dista de Salamanca catorce le-
nguas , y respeólo de aquella ciudad está
5,entre poniente , y mediodía. D e la de C i u -
„ dad-Rodrigo al oriente , distante ocho l e -
„ leguas , y doce poco menos de Plasencia
„ e n t r e norte , y poniente. Su mas precisa s i -
j, tuacion es en una terrible profundidad , de-
« b a x o del monte donde se venera el Santua-
5vrio de la Pena de Francia , qué está al po-
5,niente , cercándolo altísimas sierras por el
Mg „la-
iSi V I A G E D E ESPAÑA.
3, lado de m e d i o d í a , que á trechos tienen á r -
5, boles , y á trechos pedregales , que sé des*
5, gajan de aquellas eminencias.
9 5,E1 itinerario desde Plasencia á las
55 Batuecas es como se sigue:
D e Plasencia al Aigal . * » » 4 . leguas»
á Mohedas. 1,
a l Casar de Palomero . . , . 1.
á Cambroncino. . . . . . . . 2 .
á Vegas de Coria 2.
á las Mestas t,
al Convento de Batuecas. . . 4 .
i o „ Entre Plasencia , y el Aigal se ven
5, á la derecha los pueblos de la Oliva , y el
5,Gijo de Granadilla 5 á la izquierda Santi-
5,bañez el baxo : se pasa el rio Ambroz , ó
55 de Caparra 5 atravesando dilatados montes
5, de encinas 5 y alcornoques , que también
3, los hay entre el A i g a l , y Mohedas. Antes de
5, llegar al Casar de Palomero se pasa el puer-
5,to del Gamo 5 donde se encuentra una er-
5, mita dedicada á la Santa C r u z . Luego se
5, entra en el hoyo de las Urdes , ó Jurdes,
5, parte y a del territorio conocido general-
emente con el ftombre de Batuecas.
11 5, Como el valle propiamente llamado
5, Batuecas se consideró un mundo incóg-
^nito por los que dieron crédito al fabulon
5, inventado en tiempo de Felipe I I 5 y pot-
55 que
CARTA OCTAVA. 1S3
,9, que otros hart negado enteramente lo que
^se dixo sobre su descubrimiento ^ falta de
cultura , y comunicación de sus moradores
^con los demás de España ; no es fuera de
„ propósito poner aquí lo que dixo el Señor
„ Galarza , Obispo de Coria , en cuya D i ó -
„ cesis están las Batuecas , quando d i ó su l i -
5, cencía de fundar el convento de los Padres
9, Carmelitas Descalzos , y se halla escrito en
„ el libro de becerro de aquella casa en esta
„ forma : Doy y o , mis Padres ^ gracias al Señor
?, de que en una tierra tan áspera , y en que co~
„ m o consta de testimonios, que tengo en el ar~
„ chivo de mi Obispado \> ahora quarenta años,
„poco mas , o menos $ hahia hombres gentiles,
„ á quien el demonio trahia engañados con apa-
^ riclones exteriores , y visibles ; quiera S . M ,
9, se haga ese Santuario para ser servido en él,
„ B a r é yo esa Ucencia de muy buena gana 5 y
„ ayudaré lo que pudiere a tan santa obra.
12 „ Siendo cierto este documento , co-
c i n o se asegura , y a hubo algún fundamen-
„ t o para lo que después fueron inventando.
„ D a r í a por ventura crédito este Prelado á
„ exageraciones , y ademas es muy verosi-
^ m i l , que en las Batuecas, y en las Jurdes
„ hubiese mucha falta de instrucción christia-
„ n a hasta que después se fundaron algunas
„ iglesias , por la distancia en que antes se
M4
184 V I A G E D E ESPAÑA.
„ hallaban las mas vecinas. L o s lugares cir*
5,cunvecinos estaban atemorizados con la voz
„ de que en los senos de tan ásperos montes
„ había demonios , y de que los pastores no
?, llevaban allí de miedo sus ganados.
13 „ E n pueblos algo mas distantes eran
„ m a y o r e s las patrañas , creyendo , que los
„ moradores de Batuecas eran salvages , sin
„ conocimiento de mas mundo que aquel , y
„ que veneraban al demonio. Despachaban por
„ cosa indubitable , que cierta Señora depen-
d i e n t e de la casa de Alba , y un caballero
5,á quien su amor le habia rendido , habién-
?,dose puesto en huida , encontraron este nue-
?,vo mundo, y desconocida gente , cuyo len-
5,guage no entendieron , fuera de algunas vo-
5, ees góticas. Todo fueron ficciones creídas
5, en Salamanca, M a d r i d , y otras partes, y
>,aun se compusieron novelas , y comedias
5, sobre ellas.
14 „ Q u a n d o los Carmelitas Descalzos
„ estaban ya en posesión de su desierto de
„ B a t u e c a s , preguntaron á las personas mas
5, ancianas , y sesudas de aquella serranía
„ acerca de estos cuentos : unos se reían , y
„ otros se indignaban contra los de la villa
5, de la Alberca , asegurando que por hacer-
„ les mal habían esparcido tales desatinos, co-
55 mo era suponer que en aquel estrechísimo
«va-*
CARTA OCTAVA. iS*
?, valle , donde solo h a b í a tal qual choza de
9, pastores , se escondiese una nación entera,
„ diferente en lenguage, religión , y costum-
wbres de las d e m á s de España.
15 „ L a villa de la Alberca , que es cabe-
?,za del territorio de Batuecas , no dista de
„ dicho valle sino una legua , ó poco mas,
5, y por ignorancia no podian decir aquellas
„ cosas de un territorio de su propio termi-
„ n o , donde llevaban á pacer sus ganados:
„ p o r tanto el Bachiller Thomas G o n z á l e z
„ Manuel , Presbítero , natural de la misma
„ V i l l a , se v i ó precisado ( tal era la f u e r z a
„ q u e tomó la m e n t i r a ) á p u b l i c a r en 1693
„im l i b r o intitulado : Verdadera relación , y
x manifiesto apologético de la antigüedad de las
x Batuecas , en que deshace esta fantasma con
„ documentos auténticos , sacados de la A l -
5,berca , y l u g a r e s circunvecinos.
16 „ E 1 P. F e y j o ó 1 r e c o g i ó quanto le
„ hacia al caso para demostrar , que el país
„ incógnito de las Batuecas era un ente de
«razón ; y justamente se admira de las f a l -
s e d a d e s que de él se contaron. Mas era de
5, admirar que las publicasen como ciertas al-
«gunos escritores nacionales en sus obras, en-
wtre ellos Nieremberg 2 , y el M . Alonso
5)Sati-
1 Teatro Crit. tom. I V . Disc. X .
* Curiosa Filosofía l i b . i", cap. 35,
t U V I A G E D E ESPAÑA.
„ Sánchez I . Por tanto fueron creida's en E s -
„ p a ñ a , y fuera de ella , y no tuvieron nín,
„ g u n reparo en publicarlas varios Geógra*
„ f o s de primer c r é d i t o , entrando en el nu*
„ mero THomas Cornelio, y el autor del Atlas
„ mayor ; asimismo Moreri en su Diccionario»
17 „ E l pais de la fábula está reducido
55 á dos dehesas, y mas propiamente á una,
„ si se ha de hablar de lo que realmente soti
5, Batuecas. Toda su extensión es de una le»
5)gU3 ? y en partes apenas tiene anchura mas
55 que para el curso del rio que da nombré
55 al valle. E s t a era -la región incógnita 5 in-
5, capaz de pueblo alguno, como no lo tuvo, si-
„ no algunas majadas de ganados , chozas de
„ pastores, y sitios de colmenas, todo cercado
55 de sierras, y riscos formidables. Junto al rio
5,entre dos arroyos, hay un llano pequeño,
„ donde los P P . Carmelitas fundaron su con-
5, vento año de i5'99»
18 „ L a otra dehesa, ó valle contiguo,
5,68 el que llaman de las Vurdes , ó Jufdes,
„ cuya longitud se reputa de unas quatro le-
55guas, y el ancho de tres. Poniéndonos aho-
.,, ra en el camino desde la Alberca á las Ba-
5, tuecas , no se descubren sino peñascos 5 Y
^altísimos cerros en quanto alcanza la vista,
„sir-
i D e reí>us Hispaníae lib. 7 . cap. ¿,
CARTA OCTAVA. 1S7
9, sirviendo unos de basa á los otros, y for-
„ mando aspeélos como si fueran de castillos,
5, de torres , y murallones, que se hubiesen
„ hecho á plomo. Sus profundidades son v a -
ciles tan angostos ¿orno se ha dicho del de
9, Batuecas , que en partes apenas da paso al
„ r i o , con no ser caudaloso» Sus aguas , que
^corren de poniente á oriente , sOn muy'ex-
c e l e n t e s , y claras. Se crian en ellas rega-
„ ladas truchas, y en las m á r g e n e s , mayor-
„ mente después de las avenidas, se encuen-
t r a n granos de oro , que saben buscar los
„ del pais , y llevan á vender á Plasencia , Sa-
5,lamanca, Giudad-Rodrigo, &c.
19 „ Aunque ácia el oriente queda tatn-
5,bien cerrado el valle de Batuecas de una
^sierra muy alta , con todo eso no iguala
„ d e mucho á las otras , y es por donde el
5 , s o l , y los ayres tienen entrada , aunque
„ del sol parece imposible pueda gozar el v a -
c i l e mas de quatro horas en el invierno, A l
„ pie de dicha sierra va tirando el rio , y c a -
„ mina ácia el territorio de las Mestas, en-
5,trada tínica , y camino llano a las Batuecas.
20 „ A 1 mediodía del valle corre la gran
i, s i e r r a , que llaman él frontal ^ y ladeándose
^un poco entre poniente, y mediodía , for-
5, man las peñas ciertos picachos, que llaman
j) Monte Tahor) casi encima de la situación
„del
188 V I A G E D E ESPAÑA.
9, del convento. Sobre la sierra! del frontal
„ se levanta otra elevadísima , y sobre esta
„ 6 t r a todavía mas a l t a , como aseguran. S i -
„ g m e n d o el frontal rio a r r i b a , vuelve á po-
„ n e r s e delante la misma sierra , coronada de
„ peñascos pelados, que figuran como unafor-
9, taleza con almenas, y un arco , que parece
„ salir de la peña. A esto llaman vulgarmen-
5, te el sepulcro del Rey D . Sebastian. E l rio
9,hace en estos recodos unas balsas, que ej
„ agua ha formado en peña viva , y las 11a-
„ man los charcos verdes , inmediatos á la frií-
?, sima fuente de la pizarra : cosa maravillo-
„ sa de ver por los varios , y hermosos co-
lores , que como si fueran diáfanos jas-
„ p e s , se representan en el agua , con la di-?
?, versidad de á r b o l e s , y matas que ajlí hay,
2i ,,Se pasa el rio debaxo del que 11a-
„ man sepulcro del Rey D . Sebastian , y ca-
rminando ácia el convento,se ve un sitio, que
„ llaman el de las cabras pintadas , porque en
„ las peñas que están tan perpendiculares co-
„ m o paredes de casas con sus esquinas, y
„ ángulos r e é t o s , se veían ciertas figuras muy
„ mal hechas por los pastores con almazarrón,
„ e n que parece quisieron representar cabras,
„ También se dice que años pasados se leí*
9,este letrero: quien esta tierra haya de ha-'
„ b i t a r , en cabras, y colmenas ha de tratar.
..muy
CARTA OCTAVA. 189
„ t i i u y trabajoso el subir á dicho sitio de las
„ cabras pintadas.
22 „ Corriendo el valle por este lado, que
,,'es ácia el norte , y al pie de la gran sler-
„ ra que viene desde la peña de Francia , se
„ registra la que llaman de la Falla , en
„ donde hay cuebas capaces de guarecerse,
„ y sestear en ellas espaciosamente , aunque
„ sean trescientas cabras , y están dichas cue-
„ b a s unas sobre otras : de aquí corre una
„ l o m a grande , como de legua y media , has-
t í a la peña de Francia en el lado de orien-
„ t e , y continuando á poniente cierra el va-
„ lie en el encuentro que hace con Monsagro,
„ en cuya profundidad nacen dos fuentes,
„ principio del rio Batuecas , que después se
„ v a engrosando con otros arroyos hasta me-
?,dio quarto de legua antes de llegar al con-
„ vento , en cuyas cercanías hay varias fuen-
„ t e s , y en su recinto entran quatro arro-
„ yos. Otros se encuentran antes de salir del
„ valle.
23 „ C o m o las sierras son de tanta a h u -
e r a , dan lugar á diferentes colinas , y que-
„bradas , que hacen extraordinarias figuras,
„ a s i e n t o , y refugio de todo género de aves
„ d e rapiña. También tienen guarida en estas
5,breñas venados, jabalíes , lobos , zorras,
5 , g a r d u ñ o s , gatos de algalia^ &c. L i e b r e s , y
190 VIAGE D E ESPAÑA.
5,conejos parece no los h a y , ó por falta de
„ pasto , de que absolutamente carece la tier-
r a , á no ser en los v a l l e s , ó por ciertos cu-
5, lebrones llamados bastardos , de que hay
5, abundancia, y los persiguen,
24 „ De vívoras hay gran cosecha r y
„ aun aseguran la existencia de otros repti-
9, les parecidos á ellas , aunque mas gruesos,
5, que saltan con gran velocidad. Por ventu-
„ ra serán estos los llamados j a c u l a , ó jacú-
„ t o serpens en un tomo que yo he visto
^de las Aélas de la Academia Leopoldina,
5, donde se hace r e l a c i ó n , que una de estas
„ sabandijas saltó de un profundo foso , y se
9, quedó clavada como tina saeta en el brazo
„ de un hombre 9 que estaba en muchísima
„ distancia,
3 5 „ S i n embargo de tanto animal nocí-
9,vo, á que se pueden añadir otros descono*
„ c i d o s , dicen , que ni en el convento , ni en
„ lo que comprehenden sus cercas , han hecho
„ daño á nadie en el espacio de ciento y se-
5, tenta y quatro a ñ o s , que han pasado des-
„ d e su f u n d a c i ó n , habiendo sucedido varios
w fracasos fuera de dicho distrito : si la cosa
„ fuere a s í , no sería ningún despropósito atri-
59huirlo á la santidad de sus moradores,
26 „ Después del valle de Batuecas pro-
55 siguen las sierras 5 y los valles , aquellas tan
al-
3V
CARTA OCTAVA. 191
„ altas como se ha dicho , y estos solo unas
5, arroyadas, que se secan en verano : las mas
w capaces solo dan lugar para una , ú otra es-
^trechisima casa. L a s montanas, que por lo
„ r e g u l a r son asperísimas, y sin y e r b a , solo
„ producen poca x a r a , alguna carquesa , y
„ e n mas abundancia brezo , que es el ali-
„ mentó común de las cabras , y de las abe-
?,jas; de donde proviene que no es aprecia-
„ b l e la miel , ni por su color , ni por el
„ sabor, pues conserva cierto amargo de las
„ plantas, y solo es u i ü este tráfico por la,
„ cera,
27 „ Antes de alexarnos del valle de B a -
t u e c a s , diré lo que y a debia haber dicho,
„ q u a n d o e n t r é , como la cosa mas principal
„ d e é l , que es del convento , iglesia , y de-
s i e r t o de los Padres Carmelitas Descalzos.
„ Caminando como un tiro de bala al entrar
„ en dicho v a l l e , se pasa por puente un ar~
„ royo que baxa ácia la A l b e r c a , y de allí
„ á corto trecho se encuentra la primer puer-
„ t a , obra nueva , donde uno puede, refugiar-
5, se entre tanto q u e , al sonido de la cam-
„ p a n a , viene el portero, que no suele ser
muy de priesa : reconocido el forastero,
« y entregando las licencias necesarias (que
„ si ha de pernoélar deben ser del Gene-
si ral , ó Provincial) se le abre la puerta,
loi V I A G E D E ESPAÑA.
5, y luego caminando como quinientos pasos
„ p o r una frondosa calle, que llaman de los
^ castaños i cuyos arboles forman en ella va-
?,rias lineas, se liega á una plazuela donde
^ hay cipreses , y un estanque , en que des-
„ aguan tres c a ñ o s : á uno , y otro lado de
„ dicha calle hay copia de frutales , y algunas
„ ermitas muy curiosas, y devotas , cuyos or-
„ natos de cupuiillas, frontales , marcos de
„ e s t a m p a s , &c. son de corcho. Una de estas
„ ermitas estaba antes con su a l t a r , donde
5,podían decir m i s a , en el hueco de un al-
?, cornoque verde todavía.
- 28 „ Enfrente del estanque está la segun-
5,da puerta llamada de los Tejos, por tener
„ d o s muy altos á los lados. L a cerca de este
„ segundo recinto es altísima: tirando á ma-
„ no izquierda , se halla la hospedería. E n es-
„ t a segunda puerta se acaba la jurisdicción
„ del primer portero, y desde luego se en-
^,tra en la del hospedero. E n el soportal hay
5, una medianaranja, ó cupulilla forrada de
„ corcho, y desde allí hay un pasadizo des-
„ cubierto hasta la iglesia. Aquí forma un qua-
35dro la fábrica del convento , al rededor del
„ qual están las celdas , ó ermitas de los Re-
l i g i o s o s , ,que hacen vida común , y son en-
„ tre todas diez y ocho. E l lienzo de oriente
^ es el de la entrada , desde el qual á la igle-
CARTA OCTAVA. 193
5,sia Hay el pasadizo , que se ha dicho, y
5,1o mismo desde los otros lienzos, estando
5,1a iglesia en medio.
29 „ Tiene esta por defuera sesenta y seis
„ pasos mios de l a r g o , de ancho quarenía y
5, seis. E n el lienzo á espaldas de la igle-*
5,sla están la enfermería , el refeftono , co-
„ c i ñ a , corrales , y talleres de varias ofici-
nas. L a s otras ermitas separadas del con-
5) vento están incluidas dentro las cercas,
bastante distantes unas de otras, en para-
5, ges frondosísimos de varios á r b o l e s ; pega-
„ das algunas á los riscos, y otras fabricadas
„ en lo llano. Creo son hasta diez y seis ; tan
„ estrechas, que sus puertas suelen ser de una
5,vara en a l t o , y media de ancho : para las
„ mas de ellas hay puentes por donde se p a -
usan los arroyos intermedios. É s cosa que
„ sorprende ver la ermita de S. Francisco e n -
5,tre riscos horribles, y la de S. Onofre en
3, unos picachos extraordinarios. Tienen regu-
„ larmente adornados sus oratorios con pintu-
„ r a s , labores de corcho , y los frontales son
de azulejos: junto á cada ermita hay su co-
„ c i ñ a , y quarto para leña , y al rededor
5, muchos árboles r rosales, y otras ñores, don-
5, de la situación lo permite.
30 „ A 1 otro lado del r i o , que se pasa
3, por un buen puente ? se encuentra una her-
Tom. V I L N 5, mo-
i94 VIAGE DE ESPAÑA.
5?mosa caída de agua , que se despeña de
„ aquella sierra , y la recibe un estanque na-
„ t u r a l , acompañando su golpe el de otra
^fuente, que por un canelón se precipita en
?5dicho estanque. Hay asientos ai rededor, en-
„ tre tal variedad , y copia de frondosos ár-
„ boles , que nadie ve el sitio sin quedar sor-
„ prendid9.
31 „ Volviendo á la iglesia del conven-
„ to , es muy sólida fábrica , aunque no gran-
„ d e , toda ella de sillería. L a arquiteftura
„ llana con cuerpo de iglesia , crucero , capi-
, , i l a m a y o r , &c. L o s retablos son bastante
„ serios , y sin talla , con columnas jaspeadas,
„ y así en los intercolumnios, como en los
5, pedestales, hay imágenes de p i n t u r a , de
„ c u y o mérito no puedo d e c i r , pero no me
„ han parecido mal. Se representan Santos de
„ la O r d e n , y S. J o s e f , á quien está dedi-
c a d o el convento, y desierto. Sobre el ar-
„ co de la puerta hay una figura de S. Josef.
32 „ D e x a n d o el valle de Batuecas, y
„ siguiendo la única ruta de su salida , se
„ presentan á la vista las sierras , que desde
5,1a Peña de Francia continúan á la de Ga-
„ t a , igualmente ásperas. Suelen estar en ín-
„ vierno cubiertas de nieve ; pero el temple
„ de los valles es admirable en todas estacio-
55nes , fuera del e s t í o , en que es insufrible el
«ca-
CARTA OCTAVA. 19;
5,calor, por no tener los ayres franca1 en-
„ trada.
rio Batuecas pierde su nombre
, , á tres quartos de legua del valle , esto es9
5, en las Mestas 5 donde se une con Rio malo,
„ que nace de allí media legua ; dá nombre
5,á una pequeña p o b l a c i ó n , que se llama Rio
„malo de arriba : dexa á un lado o t r a , que es
•„el Ladrillar , y siguiendo por un profundí-
„ simo valle, se aparta de Muda , población
„ a n t i g u a : llega al Cabezo, que también lo es,
„ y luego en la de las Mestas se une al rio B a -
„ tuecas. Mas abaio de su unión hay un buen
puente de piedra , y continúa el rio acia
„ o r i e n t e , donde están Rebollosa , y Rio malo
3, de abaxo. L a s alquerías de Cabalogia , Mar-
„ tinebron , y Diego González están en aque-'
„Has faldas mas, ó menos apartadas del rio.
„ V í aquel territorio desde algunas eminen-
„ cías , caminando de las Mestas á Vegas de
„ C o r i a . G r a n a d i l l a , donde hay Corregidor,
„ y Arcipreste,dista dos leguas de Diego G o n -
„ zalez.
34 „ Volviendo á coger la dirección de
5,las aguas de la prolongada sierra de po-
jjniente, donde tiene su origen Rio malo, y
35 siguiendo la dirección de sus valles hasta el
íjrio U r d e s , ó J u r d e s , que también nace de
55 e l l a , y dá nombre al territorio , digo , que
Ka ?,el
196 V I A G E D E ESPAÑA.
„ el primer valle es un profundísimo barran-r
„ co , semejante al de Batuecas , cerrado por
^, todas partes , sino por donde sale el rio
.3, Jwrdes , que se une al rio Aiagon. .
3 5- „ E s muy semejante , como digo , este
valle al de Batuecas. Su matriz , que son los
?, Casares , población con iglesia , y campanas,
3, donde concurren los Serranos, figura al con-
•5,vento, y las alquerías á las ermitas de Ba-
„ tuecas, unas en la falda , y otras en las cor
„ l i n a s , a r r i m a d a s siempre á riscos, y peñascos.
?5 Los nombres de tales alquerías son Calahosi-
J5, no , llohledó , Casa de Urde , Huetre , Casta-
•^ñal^Casa la ruhia , Arropasqual, lleras, Car-:
„ d a l , todas de muy poca entidad al parecer.
No baxé á ellas porque mi caballo no podía
5., caminar por veredas tan angostas. L a gente
5, se tiene por la mas inculta , y mísera de
5, toda la serranía. L a angostura de sus ha-
:,,bitaciones , sus usanzas, trages , alimentos,
(?5 contratos , &c. sería largo de contar.
36 „ Después que el rio sale de las es-
5,trecheces del referido valle , camina por las
Alquerías de la Asegur , y Ruinas de Cas-
„ quero. Distante dos leguas de este sitio en-
5, tra un rio en las Jurdes por la parte de
3,mediodía, despenándose antes de un risco
í9, muy alto ; y tropezando tres veces en otras
w tantas tazas ? que con el agua se han fonna-
..do
CARTA OCTAVA. - i97-
„ do en la piedra , se resuelve después la ma-
^yor parte de el en menuda niebla : espec-
„ t á c u l o de los bellos que puede presentar
„ la naturaleza. Entiendo que este despeña-
„ d e r o se llama la Meacera de Galgamqris-
^cos.
37 ,„ También aseguran , que en las emi-
„ n e n c i a s de esta sierra se ve un castillo a r -
„ ruinado , que según conjeturas , sirvió para
„ defender los Christianos la subida de ella
„ por el lado de Ciudad-Rodrigo. L a s piedras
„ d e dicho castillo son fofas , y como escorias
„ d e hierro , pero tan ligeras , que la que al
„ p a r e c e r debia ser de una l i b r a , apenas pe-
5,sa tres onzas : así es una que vi en casa el
„ Cura de Vegas de Coria. E s tradición en-
„ tre los Jurdanos, que dicho castillo lo que-
„ marón los moros con alquitrán. Acaso dife-
r e n t e s bocas que hay en aquellas altas cum-
« b r e s , como pudieron ser m i n a s , ó cante-
a r a s , fueron volcanes en otro tiempo , de
„ cuyas piedras esponjosas pudo fabricarse el
^castillo. L a negrura que se reconoce en
^ las peñas de casi todas las alturas, no pa-
55 rece contraria á este pensamiento. L a de
5, los valles es de otra calidad , y durísima
55 como pedernal.
38 . „ A muy corta distancia del nacimien-
55 to de estas aguas están las alquerías de
N 3 55 Gas-
198 V I A G E D E ESPAÑA.
„ Gaseo , Martin And ran , Fragosa » y Cere-
5, z a l , poco distantes unas de otras. E l va-
„ He toma su principio desde el chorro de
„ la Meacera , que se ha dicho , y todo aquel
5, vecindario esparramado pertenece á N u ñ o -
9, M o r a l , parroquia antigua , donde hay C u -
„ ra , y Escribano.
39 E n varios barrancos al otro lado de
, , N u ñ o - M o r a l están la Eetoquilla , Azeitu-
nilla , y Rubiaco, distantes una legua de
„ dicha parroquia ; y no muy lexos de allí,
?? en un recodo , el Rincón , Valdelazar , y
5, Orcajada. E l rio Jurde v á á Vegas de Co-
„ r i a , que es ppr donde se pasa desde las
5, Mestas al Pino : se cultivan allí olivos , cas-
„ taños , y tal qual viña.
40 „ Antiguamente no había en todo el
,5territorio sino dos iglesias, en Nuño-Moral,
5, y el Pino : hoy la tiene Vegas de Coria,
5, que al principio de este siglo fundó el Se-
5, ñor Porras , Obispo de Coria. A una legua
„ rio abaxo está Arrolobos , alquería , y des-
„ de allí como legua y media de distancia,
„ t o d o son sierras, y mas sierras despobla-
5, das hasta la unión del rio Jurde con el
5, Alagon.
4 1 , „ E n el valle entre el rio J u r d e , y
„ el rio Oveja , por donde hay paso á la ser-
^ „ ranía de Gata , y Extremadura , se halla
,,Cani-
CARTA OCTAVA. i99
„ Cambroncino ; y aunque su iglesia es muy
„ pequeña , quantos la ven dicen que es i á s -
tima esté en aquel para ge , y así le ha
„ quedado el nombre de iglesia de las lásti-
„mas. Su mérito consiste en estar hecha á
„ b ó v e d a con su cúpula. L a mandó hacer el
„ citado Señor Porras el año de 1700. A co-
,5sa de media legua está Cambrón , anexo de
9,Cambroncino , y en un valle algo mas gn-
„ cho las alquerías , que llaman las Calabazas^
„ l a Huerta 5 la Dehesilla , la Azena , el Arro"
„ y o , Cerezo , el Mensegal , y media legua
„ mas allá el Pino. Se ven algunos campos
5, de centenos , y sin duda se va por todo
5, aquello aumentando el cultivo.
42 „ A dicho lugar del Pino pertenecen
5, todas las alquerías que hay hasta el Casar
„ de Palomero, aunque últimamente se han
„ dividido en quatro , ó cinco Concejos por
„ Executoria ganada , libertándose de este
5, modo de la sujeción de la Alberca. Desde
„ e l Pino se d e s c ú b r e l a cordillera, que des-
„ de la Peña de Francia continua como hacien-
„ do frente , y dividiendo el territorio de C i u -
„ dad-Rodrigo. Tiene á su oriente un valle
„profundísimo , que llaman el franqueado , i n -
^terrumpido de algunas lomas , en que hay
5, poblaciones correspondientes á la cortedad
55 del terreno, y parecidas á las que se encuen-
N4 3,tran
200 V I A G E D E ESPAÑA.
?,tran desde Cambroncino al Pino : ion la
^ Aldeg'úela , situada sobre un puerto , cami-
^no de Ciudad-Rodrigo , las Eras , y el Or~
^cajo en el centro. Todas son de la f e ü g r e -
^ s í a del Pino , y algunas distan dos leguas
5, y media de él.
43 No lexos del nacimiento de un arro-
5, yo de la misma sierra hay otro derrum-
^ b a d e r o , por donde se precipita el agua,
5, semejante al que queda referido , y lo lía-
„ man también Meacerá, Hallándome yo en
otra ocasión en el convento de Descalzos
9, de S. Francisco , que llaman de los Ange-
V) •> situado en uno de los mas bellos pa-
?,rages que pueden verse , me enseñaron
^ los Religiosos dicha caida de agua , ase-
5,gurando que su altura sería de quinientas
9,varas: asimismo afirmaban habia por allí
5, una cueba llamada del Cardenal; porque un
5, Canónigo , .de los que en la Santa iglesia
„ de Santiago llaman Cardenales , conmovido
3, de la vida , virtudes , y exhortaciones de
3,S. Fi-ancisco , se vino á ella para hacer
3, penitencia.
44 „ Sierra de Gata se llama la cordi-
3, llera que desde el desierto , de los Angeles
„ va continuando hasta entrar en Portugal,
3, E n uno de los parages mas altos, que 11a-
3, man Bescargamaria, me aseguraron ciertos
Re-
as
CARTA OCTAVA. 201
Religiosos, que se encuentran cuebas al pa-
^ recer de minas, por razón de las excava-
aciones que iban sin orden en su dirección,
„ u n a s mas cortas , y otras mas prolongadas,
^ M i opinión es de que dichas cuebas fue-
5, ron lapidicinas, y que el nombre de gata
5,es corrompido de ágata , por las piedras de
„ esta clase, que allí hubieron de encontrarse,
45' „ Pregunté al mesonero del Pino so-
mbre minas , ó canteras en la sierra de los
„ Angeles: miróme de arriba abaxo , y son-
„ riéndose dixo : á que es V . algún per dula-
„ r / 0 , comidos danzantes, que no ha mucho vi~
„ nieron acá para huscar minas por esas sierras,
^ A q u i , señor mió , dixo el tio Bernardo M a r -
„ t i n , que así se llamaba el mesonero , y A l -
5,calde juntamente ^ «o ^ mas minas que tra-,
„hajar , comer , y gastar poco , que es lo mis-
mo que dixe á los dos mencionados perillanes,
aunque ellos me aseguraron haber encontra-
ndo la mina del hierro , y que todos que dar ía-
„mos ricos , al caho destrozados sus buenos ves-
j, tidos , y medias de seda, que llevaban, se vol-
v i e r o n á su casa conocido su y e r r o , y yo me
^ que dé muy descansado en la mi a.
46 Debo advertir á V . que el Pino está
5, ya en término de las Jurdes , caminan-
5, do desde Plasencia para Batuecas; pero si
„ s e pregunta allí dónde están las Jurdes, res-
202 V I A G E D E ESPAÑA.
5)ponden que mas adelante; y si esta pre-
5, gunta se hace mas adelante , responden que
„ ya quedan atrás , de suerte que nadie quie-
3, re ser Jurdano.
47 „ U n ermitaño de Batuecas , llamado
„ F r . Juan de S. Joachin , de cuyo manus-
5, crito he sacado varias noticias de las que
5, doy á V . de todo este territorio , se mete
?, en dicho manuscrito á indagar la etimología
„ de Batuecas ^ dexando la de los otros valles,
„ que dice toman su denominación de sus rios,
55ó poblaciones, como si el de Batuecas no
„ tuviera rio del .mismo nombre , y como si
5? no hubiera habido allí antes una alquería,
9, de cuyos antiguos dueños se conserva el
„ linage de Batuecas en el lugar del Cabezo.
3, Dice , pues, que el Señor P o r r a s , Obispo
de Coria , le aseguró con autoridad de cier-
3,to Religioso , que Batuecas era lo mismo
5, que vatum casa , casa de adivinos , y de ahí
„ (tenga V . la risa) viene Batuecas 5 habita-
55cion de adivinos.
48 „ P a s a adelante, dando por cierto que
?, en la invasión de los Moros se retiraron a
„ estas sierras los de Caparra , y los de otros
?, muchos pueblos , y que por haber puesto en
95tan agria situación sus reales , se llamarían
5, Betonwn castra , ó Betonum casa , de donde
5? Batuecas. L o apoya con no sé qué historia
..de
CARTA OCTAVA. 203
??de la Peña de Francia , en la qual se cuen-
„ t a que perdida esta , baxaron por aquellos
„ derrumbaderos los Christianos , y que h a -
5, biéndoles sitiado los Moros en uno de aque-
l l o s montes , les derrotaron , confirmándolo
5)el hallarse en aquel sitio frenos , herradu-
„ ras , huesos humanos , &c. Sigue el autor,
„ que en esto de etimologías ya V . v é
„ quán lince e s , que uno de los cerros llamado
^ Monsagro , tiene este nombre , porque cier-
?,to Obispo Hilario lo consagró para sepulcro
„ d e los Christianos , y que por tanto se llamó
„ m o m sacrus , y no como yo , y otros z u r -
„ dos entenderíamos monte agrio , como mon
„ calvo , y otros que tomaron nombres apro-
„ piados á su aspereza , figura , y otras cali-
„ dades.
49 „ A 1 Santo Obispo Hilario le señala
?,su sepulcro en una eminencia que ahora d i -
„ c e n sepulcularario , á lo qual no hay mas
,,que baxar la cabeza , sin meterse á pensar
„ q u e por ser parage eminente se pudo U a -
„ mar specula , ó specularium , como los M o -
„ ros llamaban almenaras , y se llaman hoy
„ atalayas semejantes alturas.
50 „ Volviendo al Betonum casa , como
„ origen á su parecer mas verosímil de B a -
„ tuecas, es un encanto , como arrastra aque-
„ líos dos versos de Virgilio sin saber por qué:
O
204; V I A G E D E ESPAÑA,

0 tantum liheat mecum tihi sórdida rura,


Atque humiles habitare casas , & figere
cervosj

^ A ú n v á mas adelante su erudición ; pues


„ con autoridad del Maestro Argaiz , prote-
„ gido de no se qué venerando Hauberto
„ Hispalense , dice , que la Pena de Francia,
lo demás de esta serranía se Uamaroa
iyMontalio , ó Montalia , y que por razón de
^equidad , los valles se debian de llamar
Valtalia , de donde Batuecas. V i v a la erudi-
„ cion , y vayan á estudiar los que no saben,
j | que así como Monjui en Barcelona es mons
yf/Ofis, del mismo modo Montalia en las B a -
tuecas es Mons Thalite , y Valtalia Vallis
„Thali<e. Se le quedó (fue lástima) en el tin-
5, tero aquello de habitarunt dii qaoque silvas,
„ aunque lo suplió grandemente con otro pa-
„ sage mas oportuno , en que solo se echa
5, menos el nombre de Batuecas , y es

Nostra nec eruhuit silvas habitare Thalia,

Si „ ¿ Q u é tal? Tiene V . bastante? ¿He


„ cumplido con el encargo Batuecal , que V .
„ me ha hecho? Creo que ad fastidium. 1 Se-
„ ñor
,. Í Quando quisiéramos gastar tiempo en etimologías,
mas natural seria buscar la alcurnia de Batuecas en el
griego B c t ^ ? profundus y 6 en Ba-Ó-iíti profundé W
CARTA OCTAVA; 20?

5, ñor m í o , quando V". pida especies para


„ s u s tareas , mire antes con quien trata. So-f
??bre todo , en mano de V . está enmendar,
„ quitar , borrar , y hacer quanto le diere la
5, gana , y es el modo de que mi relación es-
5, té á su gusto , y al mió. L o tendré siempre
?? muy particular en contribuir á las ideas de
,,V. pues desde que leí algo de sus Viages,
„ y vi el modo de explicarse en ellos , hice
?, concepto de que habia encontrado V . un
?, nuevo camino de agradar , y de ser útil al
„ público en cosas de importancia.
„ Ya
Bít-S-t/yíca? profunda térra , profundam terram habens^
en ''Og-O-gv iSoctréo? j dilucuto) cum adhuc multum no&is
est. Todo le quadra perfeótamente al valle de Batuecas
por su gran profundidad,y porque la altura de las sier-
ras que lo cercan , apenas les dexan en invierno á sus
moradores quatro horas de dia. Y pues estamos metidos
en etimologias , expóngase el origen de Jurdes , con la
protesta de que será lo que Dios sea servido. Parece
que Jurda , ó Urda sea hija natural del arábigo horda,
como también zahúrda , que tales son regularmente las
casas de los moradores de las Jurdes. Gurdus , que ú g i
nifica hombre rudo , y de corta capacidad , es palabra
que adoptó la lengua latina de la española , como d i -
ce Quintiliano : & Gurdos , quos pro stolidis accipit
vulgus ex hispania tr axis se originem audivi. L i b . i ;
Inst. orat. cap. 9. ¿Por qué no podrían traher las Jurdes,
su origen de aquella antigua palabra española? No es
porque á los Jurdanos se les deba aplicar su significado,
pues son personas de mucha razón , aunque falte allí
la cultura que hay en otras partes.
ao6 V I A G E D E ESPAÑA.
52 „ Y a dixe á V . que lo que se apren-
'9, de de quarenta años arriba es difícil de que
„ sea bien ; pero bien , ó mal no he de parar
hasta saber algo de arquiteélura , y de las
demás bellas artes : tanta fuerza me ha he-
9, cho lo que V . ha escrito hasta ahora , y
conozco que es mucha falta en personas de
„ mi estado no tener alguna noción de ellas,
„ siquiera para no cometer tan garrafales des-
,,atinos , como es cierto que se cometen en-
cargando obras á quien no sabe , ni puede
„ desempeñarlas con honor de la nación , y
5, de quien se las ordena. No mas sino que
„V. cuente conmigo para quanto le ocur-
9, ra , y me tenga por uno de sus mas apa-
s i o n a d o s , Plasencia , Sic."
5*3 Me parece que con la referida carta
no echará V . menos mi ida á las Batue-
cas , ni quanto yo hubiera podido contarle
de aquel pais. Confieso que hubiera tenido
gusto en verlo , y á no haber dado con per-
sona que con tanta puntualidad nos lo ha des-
crito , y tener presente , que todavía me que-
dan que caminar trescientas leguas por lo
menos de este viage , sin duda hubiera ido
allá.
54 Pienso salir brevísimamente de es-
ta Ciudad : y no sé si habrá tiempo para
escribir otra vez á V . Tengo ganas de ha^-
„blar-
r
CARTA OCTAVA. 207
blarle de dos puntos muy de su genio , per-
tenecientes á arquitectura , y plantíos , y
son sacados de las ordenanzas de esta ciudad:
con eso verá V . y verán todos quán de an-
temano se previno con sabiduría , y madu-
ro acuerdo , lo que ahora nos ha dado mo-
tivo de hablar , y escribir en vista de su i n -
observancia. Páselo V . bien , y tenga p a -
ciencia hasta el correo inmediato,

C A R T A TX.
1 \ Migo carísimo : Me despediré de Pía-
JLJL sencia con hablarle á V . de los
dos puntos ofrecidos en mi antecedente , sa-
cados de las Ordenanzas de esta ciudad. E l
primero es acerca de los edificios , y mate-
riales de ellos en la forma siguiente.
2 ^Ordenanzas de Plasencia , tit. 46. de
„ l o s Alarifes, y de la texa , y ladrillo. Prime-
„ r a m e n t e el Alarife ha de juzgar los deba-
„ t e s que ocurrieren acerca de los edificios
„ que se hacen , ó hicieren en esta ciudad,
„ de esta manera : juzgando la obra , si es
„ bien hecha , ó tiene algún defeéío , así co-
„ mo ver las paredes que van desplomadas,
„ l a s piedras mal travadas , y la obra des-
batada , juzgando reélamente los vicios , y
55 falcas del maestro , pospuesta ? y quitada
i 208 V I A G E D E ESPAÑA.
„ t o d a a f i c i ó n , y deudo, que tengan con los di*.
5,chos oficiales, de manera que las obras vayan
„ perfeñamente según su calidad ; las obras
„ que llevaren cal de su manera , y las de
„ ladrillo , y barro de la suya , dando , y
^juzgando á cada una su perfección , según
55 su prudencia,
3 „ I t e n : Que ha de mirar mucho los
„ destajos , porque en estas obras de destajos
„ h a y mucho engaño , y colusión , ansi en la
„ purificación , y perfección de ía obra , co-
„ mo de la cantidad del precio de como los
maestros las tienen avenidas: á destajo mu-
„ c h a s veces , y aun comunmente, las obras
„ son falsas , y no perfefías , de que viene
?, mucho daño á los dueños de los edificios,
„ y aun á la ciudad , y el ornato de ella 1 \
5, disminuye con malos , y falsos edificios ; y
5, quando la | a l falsedad , ó defe¿to hubiere,
„ que lo juzquen , para que la justicia lo man-
5, de emendar á costa del simple , ó malicio-

1 N o solamente pensaban en la seguridad , y buenos


materiales de las obras , sino en el ornato de las
misnias , zelosos de que por esta falta no se afease
la ciudad. Que esto sea así lo manifiestan varias fá-
bricas , que se han referido de Plasencia. Si estas má-
ximas hubieran permanecido así en ella , como en las
demás de España , no habria tanto de que avergon-
zarnos ahora.
CARTA NONA.
5? so artífice , y que sea castigado como la
35 justicia lo arbitrare.1
4 „ I t e n : H a de visitar los hornos de
9,texa , y ladrillo , de manera que ningún
„ horno se abrase sin que lo vea el dicho
53 Alarife , y j u z g u e , y experimente la dicha
„ texa , y ladrillo , si está bien cocida , y si
es de mencal , y marco , y hechura que la
„ ciudad tiene ordenado ; y quando falto,
„ falso , ó defeéluoso lo hallare , que él lo
„ pronuncie , y juzgue por falso , y que le
?) mande so pena de seiscientos maravedís,
„ que no lo venda en la ciudad , y que le
„ ponga la dicha pena con un Escribano , y
„ dos testigos porque no alegue ignorancia,
„ porque de esta manera irán las obras p e r -
„feétas , y así lo haga el Alarife so pena de
„ seiscientos maravedís por cada uno que de
5, otra manera se abriere , ó vendiere para los
5, muros de esta ciudad.
5" „ I t e n : L o s dichos oficiales que hacen
5,la dicha texa , y ladrillo , han de renovar
„ los menéales de cada vez 2 , porque comun-
Tom.VlI. O • 9,men-
1 Excelente ley } cuya observancia hubiera remedia-
do tantos disparates como vemos , y los impedirla ea
adelante.
2 Esta palabra todavía tiene uso en algunas partes
de Castilla la V i e j a , aunque el Diccionario de la L e n -
gua no la pone : significa las formas , ó moldes donde
«e vacian los ladrillos.
2io V I A G E D E ESPAÑA.
„ mente se gastan , y el rasero que echen des-,
„ p u e s que el mencal está lleno , ha de ser
„ bueno , y derecho , porque no tenga va-
l g a s 1 , no corcoba , y muy i g u a l , y que no
„ h a g a raya , ni fealdad al ladrillo ; y si
„ ansí no lo hicieren , que paguen por cada
„ v e z que falta se hallare veinte y quatro
5, maravedís , ansí los ladrilleros , como los
5,texeros para el dicho Alarife,z
6 „ I t e n : Que el dicho Alarife sea juez
„ en las obras que se ofrecieren , y no otro ; y
?, si acaso fuere que alguna parte de los due-
„ ños de los edificios le recusaren por sospe-
55 choso , la justicia le dé otro oficial por acom-
„ panado , para que ambos juzguen el debate;
55 y si el debate fuere tal que les impida el
5, dia , que cada una parte le d é por el tra-
5,bajo , y jornal que pierde un real ; y si
5, fuere el debate poco dificultoso , que se
5, puede luego determinar , que Heve de cada
a p a r t e medio real.
7 5 , Y por este oficio le s e ñ á l a l a ciudad
. • m ^ , '• . . ; o f,,4«
i T a m b i é n carece el Diccionario ele esta palabra ; pa-
rece significa ampollas ; ó vegigas.
a ¿ Q u é dlxeran los que establecieron tan oportunas,
y excelentes reglas de economía , y aseo , si viesen lo
que ahura pasa en M a d r i d respefto á la texa , y ladri-
llo , hechos de mala tierra , de peor figura , é indigna-
mente cocidos? Véase io que se dixo acerca de esta,
tom, I . Carta I ,
CARTA ÑOÑA, zit
„ de salario dos mil maravedis pagados por
3, sus tercios , por quanto se halla que de es-
„ ta manera se quitan muchos pleytos."
8 Dicha ordenanza , que claramente prue-
ba la buena razón , y cabal idea que de la ar-
quiteélura tenian los que la establecieron , es
muy honrosa al antiguo Concejo , ó Ayunta-
miento de Plasencia , de cuyos individuos
no dificulto que V . hará tan buen concepto
como si lo hubieran sido de alguna de aque-
llas antiguas ciudades de Grecia,
9 E n el título 39 de las Ordenanzas , en
que trata de los lixos , exidos , j> vasmas , es
de notar el cuidado que pusieron en arreglar
la limpieza de la ciudad : manda , que ni hom^
b r e s , ni mugeres echen lixos, ni agua hedion-
da , ó sucia , ni viertan agua de mano , ni de
otra manera en la carnicería , ni detras de la
carniceria , ni en la plaza de la ciudad , ni
en las calles , ni en las puertas de la ciudad,
ni dentro , ni fuera , ni en la barrerá , ni
fuera de ella , dentro de los cotos , y esta-
cadas puestos por los Administradores de es-
ta renta. Habla en dicho título de los zapa-í-
teros , y sastres , después de los tundidores,
por donde se viene en conocimiento de que
habia en Plasencia fábricas de paños : hoy
no hay siquiera una. Prohibe á los tundido-*
res ensuciar de modo alguno la ciudad.
O 2
ai2 V I A G E D E ESPAÑA.
10 Manda que no anden cerdos por las
calles , ni por media legua al rededor de sus
murallas , baxo la pena de que qualquiera
pueda matar dicho ganado inmundo , y que le
hayan de dar un real por cada uno. Ultima-
mente , que no enríen lino , por el hedor,
y daño que vendria á la ciudad , mandando
deshacer las muchas pozas que habia. A l pre-
sente es inútil esta providencia , pues no se
coge de este género cosa alguna.
11 De lo dicho se colige entre otras co-
sas , que faltan anualmente en Plasencia dos
ramos muy principales de la industria que
tuvo por lo pasado , y son las fábricas de
paños , las cosechas de lino , y las fábricas
del mismo , que es regular hubiese ; por
consiguiente carece de estas dos basas de la
población,
12 E s t o es lo que hay de importancia acer«
ca de los edificios , y aseo de la ciudad de
Plasencia , quiero decir de lo que hay escri-
to ; pues en la práética es de creer , que ya
muchos años se e c h ó todo en olvido. E l otro
punto es sobre montes , y plantíos por provi-
sión dada en Madrid de orden de Felipe I I . á
2 2 de Febrero de i j ' ó y , de que y a se hizo
mención en una de las cartas pasadas. Razón
es que V . sepa en los términos que se dió
dicha provisión.
Des-
CARTA NONA. 213
13 D e s p u é s de la regular entrada: D . F e -
lipe por la gracia de Dios , &c. sigue : w á Vos
?, el Corregidor de la ciudad de Plasencia,
5, salud , y gracia : y a sabéis , y debéis saber
9,lo que acerca de la guarda , y conserva-
?,cion de los montes , de la nueva planta de
5, dichos montes , y otros árboles está man^
5, dado , prohibido , y ordenado por una car-
9,ta , y provisión del Emperador , y R e y mi
„ Señor en la ciudad de Zaragoza á 2 1 días
9,del mes de Mayo de 1 5 1 8 [inserta dicha
provisión , que está en nomhre de la Reyna
Doña Juana , y va siguiendo) ; " y agora
„ somos informados que no embargante lo dis-
p u e s t o , y proveído en la dicha Audien-
„ cia , y lo que por otras cartas , y provisio-
„ nes nuestras para el mismo efeóto , y para
„ el cumplimiento , y execucion de lo en ellas
„ contenido hemos provisto , y mandado , y
„ no embargante , que aquello habia sido , y
„ era tan justo , y conveniente al bien , y
„ beneficio público de estos Rey nos , por el
5, descuido , y negligencia de las Justicias , y
„ personas á quien está cometido que lo de-
5,bian hacer , mandar , y cumplir por la des-
borden , y exceso de algunos Concejos , y
^personas particulares , no solamente no lo
59han mandado , ni cumplido , antes en la
„ mayor parte de estos Reynos , y lugares
O 3 95de
2i4 V I A G E D E ESPAÑA.
5vcle ellos los montes antiguos están desmon-
5,tados , y tallados , y rasados , y sacados
5, de quaxo , y de nuevo son muy pocos los
9? que se han plantado , ni los árboles , ni
5, plantas que se han puesto en las riberas,
55 y otros lugares públicos concegiles , y de
55 otros heredamientos particulares ; y que la
55 tierra en la mayor parte de estos Reynos es-
55 ta yerma , y rasa sin árboles ningunos;
55 que la leña , y madera ha venido á faltar.
55 de manera , que ya en muchas partes no se
5, puede vivir 1; y que no se poniendo en esto
,5 remedio , siendo como es tan principal sus-
5, tentamiento para la cria 5 y alivio de los
„ ganados, y al vivir de los hombres 2 , ven-
55 dria á ser el daño , y perjuicio intolerable;
3, acerca de lo qual , habiendo mandado pla-«
55 ticar á los de nuestro Consejo , y habién-
„do-,
1 Obsérvense estas expresiones , y se hallará quan,
Conformes son á lo que el Autor de esta obra ha cla-
mado en varios parages de ella , advirtiendo, que si ya
ílo se pedia vivir en muchas partes quando dicha orde-
nanza se expidió , no habiéndose puesto remedio desde
entonces , que han pasado mas de dos siglos , antes
bien habiendo continuado la tala , y destrucción de
árboles hasta ahora , ¿qué se podía esperar sino despo-
blación , pobreza , y otros males que experimentamos?'
, 2 Aquí se trata del sustentamiento de todos los gana-
dos del Reyno repartidos , y permanentes en cada ter-
ritorio , como se trata del de todos los hombres en el
mismo sentido j y de las provincias en general. '
CARTA ÑOÑA. 21 j
9,doiios consultado , fue acordado que debía-
,,mos mandar dar esta nuestra carta para
5, vos , y Nos tuvímoslo por bien.
14 „ P o r lo qual os mandamos que luego
3, que fuere notificada , hagáis juntar á cabil-
3,do , y regimiento , y allí hagáis leer esta
33 nuestra c a r t a , y provisión 3 juntamente con
5,1a instrucción que en ella se os envia , y
5, asimismo las órdenes que en esa dicha c i u -
5, dad cerca de esto hubiéredes 3 y lo que de-
3, mas antes de ahora sea en ella proveído;
5, y habiéndose todo leído 3 y visto 3 hagáis
„ que se diputen luego en el mismo regimien-
5,to personas así de dentro de él 3 como de
3,fuera , que sean pláticas , y de inteligen-
3, cía , zelosas del bien 3 y beneficio público,
3, los quales se junten á tratar , y platicar lo
3, que se debe hacer 3 por lo que toca á la di-
3, cha nueva planta de montes , y ¿tros á r -
3, boles en la execucion de lo que en ello
33 se ordenare 3 conforme á la instrucción que
3, se os envia , y á lo que demás pareciere
3, para este efefto 3 que diputeis , y podáis
3, diputar las personas que os parecieren p a -
3, r a que vayan á las partes 3 y lugares de
3, esa dicha ciudad , y su jurisdicción , y tier-
„ r a s que por vos les serán señaladas , y en-
,3 tender en la execucion de lo que ansí será
5, ordenado ; á los quales 3 siendo por vos
O 4 „ nom-
216 V I A G E D E ESPAÑA.
„ nombrados , mandamos que cumplan , y
aguarden lo que por vos en quanto á esto
5, les será ordenado , so pena de privación de
5, sus oficios , si los tuvieren , y de las otras
5, penas que por vos en nuestro nombre les
?, fueren puestas ; á las quales personas les
5, podéis dar la orden , y comisión que os
5, pareciere convenir , dándoles , si necesario
„ f u e s e , facultad para que lleven A l g u a c i l , y
„ Escribano 1 , proveyendo ansí acerca de los
„ salarios , y costas , como lo demás que á es-
„ to tocare , lo que fuere necesario , y entena
„ diéredes que conviene , que para cada co-
?,sa , y todo ello , y parte de ello vos da-
5,mos poder , y comisión : y mandamos que
5, dentro de quince dias después de la notifi-
„ cacion de esta nuestra carta, nos enviéis par-
3,ticular relación de todo lo que hubiéredes
„ proveído , y lo que acerca de esto se oviere
5, hecho. Hecha en Madrid á 2 2 dias del mes
„ de Febrero de mil y quinientos y sesenta y
3, siete años, r z E l Licenciado Diego de Espi-
5 , n o s a . r z E l Licenciado Agreda, r z E l Licen-
„ ciado T u e n z a . n E l Licenciado Pedro Gas-
„co.
* Una persona sabia , zelosa , y enardecida por eí
bien de su nación , no necesitaría de estos acompaña-
dos , y hallaría otros medios para persuadir , y hacer
que se cumpliese con amor la voluntad del E e y , y lar
ventaja del Reyno.
CARTA NONA. a 17
„ c o . r r Y o Domingo de Zabala , Escribano
„ de Cámara de S. M . lo hice escribir por su
„ mandado , con acuerdo de los de su C o n -
3, sejo. r z Registrada , Martin de Vergara. tz
3, Chanciller , Martin de Vergara.

INSTRUCCION.

ly „ P r i m e r a m e n t e luego que recibiére-


3, des este despacho haréis juntar á cabildo,
3,7 regimiento, conforme en la provisión de
3,5. M . que se os envia se contiene ; y aun-
3, que no sea dia de cabildo ordinario, le j u n -
?, taréis por ganar tiempo ; y habiéndose l e i -
„ do , y visto en cabildo la dicha provisión , é
„ instrucción , y las demás órdenes que cerca
5, de esto oviere , en el mismo cabildo , sin
5, esperar otras, h a r é i s , se diputen las personas
„ ansí del dicho cabildo , como de fuera , pa-
3Vra tratar con vos , y sean pocos para escu-
„ sar confusión , y que sean pláticos , y de
5, experiencia , quales conviene para semejan-
3, te negocio.1
,3 Ha"*
* Son estas precauciones de la mayor importancia en
semejantés casos , porque regularmente se hace un l u -
cro particular de tales comisiones , y desde luego se ol-
vida el del común. Personas hay tan zelosas , é inteli-
gentes , que lexos de caer en sordideces , se sacrifica-
rían por hacer este bien á la patria,
2i8 V I A G E D E ESPAÑA.
16 „ Habiéndose tratado en regimiento, y .
, , d i p u t á d o s e las dichas personas, ei mismo dia
5, en la t a r d e , si el regimiento oviere sido en
^ l a mañana , y si no el siguiente , os juntareis
5, con ellos haciéndolo por vuestra misma per*
?,sona , sin cometerlo á otra. Habiendo tra-
„ tado , y conferenciado sobre esto , haréis
5, que se tome relación , sin que en ello h a -
5, y a dilación , porque el tiempo según está
„ adelante no lo sufre ; y para que se pueda
„ poner en execucion esto de las plantas con
„ mas brevedad , parece que sería bien hacer
55 un repartimiento , y dividiéndolo en las ve-
„ redas 9 y partidos que os pareciere , y di-
„ putando para cada uno de ellos personas
„ que vayan á las partes , y lugares que le
5, fueren aplicados á entender las execucio-
„ n e s , y cumplimiento de lo que ansí les or-
9,denásedes , porque á un tiempo se podria
„ acabar con mas brevedad.1
17 „ Estas personas llevarán comisión
?, vuestra , y un traslado de la provisión de
„ S. M . y orden ^ é instrucción de lo que han
„ de hacer <, la qual les daréis , conforme á
„ lo que en esta se contiene , y á lo que de-
„mas
* Se dexa vef pot estas expresiones , quán urgente, y
necesario se creyó este asunto , como realmente lo se-
ria. Hoy lo es mas sin comparación , y se colige de lo
que queda dicho j y de lo que experimentamos.
CARTA NONA. 219

^mas pareciere para este efefto p r o v e e r ; y


5,si os pareciere convenir, para que con mas,
9, autoridad puedan executar lo que se les or-
„ denare , podran llevar Alguacil con vara de
?9nuestra Justicia , y Escribano, ante quien
5, pase lo que se ordenare , señalándoles un s a -
l l a r l o conveniente ; advirtiendo , que ansí en
„ e s t o del s a l a r i o , como del tiempo que se
„ han de ocupar , se ordene de manera , que
5, sea lo menos que fuere posible ; y porque
„ el negocio se haga mas brevemente , estos
5Í) salarios se podran pagar de gastos de Jus-
5,ticia si los oviere , y no los habiendo de los
3? propios x,
55 L a s
1 Otro medio habría menos dispendioso , que el de
llevar Escribano , y Alguacil , y este sería ganar , y
atraer á los Párrocos de los respeélivos lugares, y dis-
tritos,exhortándoles atentamente á qué ellos mismos ze-
lasen , y promoviesen el cumplimiento de la voluntad
del R e y , con cuya confianza se honrarían, serian oídas
sus admoniciones, y executadas con mas agrado, y efi-
cacia que las que se intimasen con aparato de Justiciaj
y sí algunos de dichos Párrocos fuesen proveidos,y pre-
miados por causa de su zelo , como era razón, se verían
sin duda efeftos maravillosos. De algunos se puede ase-
gurar que en el día de hoy han aumentado considerable-
mente sus diezmos con exhortar , é instruir á sus feli-
greses sobre diversos géneros de plantíos, que han efec-
tuado. Nadie mejor que los Curas conoce el humor que
reyna en los pueblos de su residencia,y en cada uno de
los vecinos, y no es fácil decir el peso, que generalmen-
te tienen sus razones,aun quando les falte la circunstan-
cia.
220 V I A G E D E ESPAÑA.
18 „ L a s dichas personas que ansí seáis
y, diputados , y comisionados para este efeéto
„ en cada lugar de los que serán de su par-
?3tido , harán juntar á Concejo ; y habiéndo-
5Íles mostrado la orden que l l e v a n , harán
» que se diputen luego personas de dicho Con-
9, cejo , para que juntamente con ellos, vayan
„ luego á ver los terrenos del tal lugar , el
5, sitio , y disposición de ellos para lo que
35 se pretende hacer cerca de dichas plantas.
19 „ Y porque en esto de plantas hay
5, tres puntos diferentes, el primero es de lo
„ q u e toca á los montes 9 y en segundo lugar
?, de lo que concierne á los árboles , y plan-
?, t a s , que se han de poner en las ruguie-
?, ras 1 , y otros lagares dispuestos para ello,
„ y el tercero de lo que han de poner en
5,las heredades de los particulares; hase de
„ proveer sobre cada uno de estos distinta-
„ mente, lo que parece se debe hacer en es-
„ t a manera.
20 „ E n quanto al primer punto de los
„ m o n t e s , verán los montes que en cada uno
„ de dichos lugares hay , y en qué estado es-
„ tan aquellos, y si conservándose , y ponién-
?? dose en buena orden, son suficientes , y si
„ de-
cía , que en este caso tendrían, de ser conformes á las
de S. M.
i Acaso significará arroyeras , 6 riberas.
CARTA NONA. i i x
^5 demás de aquello donde no los haya ^ p a -
?? ra plantar, y criar de nuevo , y qué par-*
5, te de los dichos términos en lo público , y
55 concegil es acepta 5 y dispuesta para poner,
55 y plantar montes de nuevo 5 mirando con-
,5forme á la disposición d é l a tierra de qué
,5 género de árboles se han de plantar los d i -
55 chos montes 5 y qué tanta parte de los d i -
55chos términos se podia diputar 5 teniendo
,5 consideración á que habiéndose de acotar
5, por algunos años para la cria de dicho mon*
„ te 5 y conservación de lo que se plantare,
5, quede en lo demás término suficiente pa-
,5 ra la cria de los ganados 15 y teniendo an»
5, simismo consideración á los que tienen apro-^
5, vechamiento de la tal parte , que para es-
5,10 se ha de diputar , y lo que ansi les pa-
5, reciere conforme al sitio, y disposición de
5, la t i e r r a , y término de ella que se puede
5, señalar para nuevo monte , y haber de ello
5, una relación particular para llevarla ante
5,V0S?
« Todas las tierras que se cultivan en Espafía , y to-
da España, si se cultivase, podría ser al mismo tiempo
monte , y tierra de labor , alindando los campos que
se siembran con los árboles que fuesen mas adaptables
á los respetivos terrenos. Todas las tierras se bonifica-
rian con el deshoje : crecerian infinitamente Jos gana-
dos , los hombres , y todos los vivientes. Qualquiera
que reflexione esta proposición , podrá añadirle otras
mil ventaias , que por la brevedad se omiten.
212 VIAGE DE ESPAÑA.

5,vos, para que llamadas personas del díclio


^Concejo , deis luego la orden de lo que
„ en esto se ha de tener sobre e l l o , presu-
„ puesto , que esto de los nuevos montes no
„ s e puede desde luego allí por las dichas per-
„ sonas executar, y qUe es necesario platicar
cerca de la o r d e n , y forma que se ha de
„ tener l .
21 „ E n quanto al segundo punto , han
„de ver el sitio , y disposición que hay pa^
„ ra lo de las otras plantas , y si hay r i o s , ó
„ arroyos , ti otros barrancos , y lugares hu-
„ m e d o s donde los dichos árboles se puedan
„ plantar 2 en lo p ú b l i c o , y concegil , y qué
„ género de árboles según la calidad , y dis-
„ po-
1 Según la nota antecedente , no se necesitarían mas
montes que los que allí se indican , y en la forma que
se dice , con solo lo qual tendría España un sin fin dé
millones de árboles útiles mas de los que tiene. Cada
pueblo podía , y debia tener su dehesa para los ganados
propios ; y quedando las sierras que no agradecen el
cultivo , para el mismo destino de los pastos , resulta-
ría una abundancia de carnes, y de lanas difícil de
comprehender j por el mismo t é r m i n o , y proporción se
poblaría el Reyno , pues donde hay que comer , sea lo
que fuere , hay vivientes ^ y donde no , no los hay.
2 Apenas habrá terreno de qualquier naturaleza que
sea , en el qual no se puedan criar árboles , ó arbustos*
las arroyadas , y lugares húmedos son adaptadas para
unos , y las tierras mas secas para otros. Todo el punto
está en que se sepa hacer, ó por mejor decir , en que se
sacuda la pereza , y quiera efectuarse. Quien «íicaz-
men-
C A R T A NONA. 323
„ posición de las t i e r r a s , y han luego de se-
wñalar lo que se ha de plantar, y de qué g é -
„ n e r o de á r b o l e s , y hacer que se ponga lue-
„ go en execucion al concejo , con pena que
5,1o haga así , y puniendo muy brevemente
„ para e l l o , y dando orden para que los á r -
„ boles si se obieren de traer de otras par-
„ tes para que se vaya luego por ellos 1 , pro-
„ veyendo como les pareciere cerca de esto,
„ y de la costa que en ellos se podrá hacer,
„ y también en lo que toca al tiempo, por-
„ que no ha de entrar ganado en las partes,
5, y lugares donde se obiere plantado,
22 „ Algunos han apuntado en esto de
,,las plantas de lo publico, y concegil, que
5, para que esto se hiciese con mas brevedad,
5? y
mente quiere una cosa , estudia los medios para conse«
guirla , que es el modo verdadero de lograrla.
1 A no ser mucha la discreción en los que pusiesen en
prádtica este medio de trasplantar a sería el mas mor-
tífero , y destruftivo de los árboles , como la experien-
cia lo ha enseñado en España. E l principio de los plan-
tíos deben ser los semilleros en cada pueblo de las
plantas que sean naturales en ellos. Arrancando los ár-
boles de donde están nacidos , para ponerlos donde se
quiere que los haya , executado uno, y otro sin la de-
bida experiencia,es causa de su mayor ruina. Este me-
dicamento , en lugar de ser saludable en el reynado del
Señor Ferdando Sexto , fue el mas destruftivo de las
plantas , y siempre lo será en no hacerse dicha opera-
ción con semilleros.
224 V I A G E D E ESPAÑA.
9,y facilidad se podrían diputar alguna par*
5, te de las riberas , arroyos , y barrancos,
„ dividiéndolo por suertes , para que perso-
„ ñas particulares de dicho concejo pusiesen
„ é hiciesen los árboles , y fruto de ellos su-
„ yo 1 , quedando el suelo público , y que es-»
„ t o fuese demás de la parte que se señalase
„ para que el concejo plantase ; y aunque es-
„ to sería peligroso 5 y ocasionado dando ge-
55 neralmente ; mas con limitación , y mode-
55 ración parece que se podría hacer,
23 „ T o d o lo que ansí se ordenare por
5, tales comisionados , cerca de dichas plantas,
„ ha de quedar asentado en el libro de dicho
„ concejo, y firmado de ellos , y de los A l -
„ caldes, y dos Regidores del lugar , que-
5, dando con los dichos comisionados copia de
55 todo , para lo llevar ante vos, y ha de que-
55 dar persona en el dicho concejo á quien
55 particularmente quede cometida la execu-
55CÍon de lo suso dicho , y que sea á su
„ cargo el dar cuenta de ello.
2 4 ,5Quanto al tercer punto de las he-
,5 redades de los particulares, han los comi-
„ sionados en cada lugar , según la calidad, y
,5dis-

1 Esto se observa en la ciudad de Coria con los o l i -


vos puestos en v a l d í o , y en otras muchas partes eoa
Otros árboles.
C A R T A NONA. 225
5,dispusicion de la t i e r r a , ordenar los á r -
3?boles que en los linderos de las v i n a s , y
„ o t r a s heredades se han de poner , declaran-
5, do el género de árboles , y quánto espacio,
„ y término ha de haber entre á r b o l , y ar-
„ b o l , para que se les pueda poner tasa , y
5, numero de los que han de plantar 1, po-
5,niendo p e n a , y tiempo á los d u e ñ o s , y es-
^ to se ha de publicar en el concejo , y pre-
9,gonar, y también en la cabeza de los p a r -
„ tidos, y en las demás partes, y lugares que
„ convenga , sobre presupuesto , que muchas
„ de las heredades serán de diversos dueños
„ de fuera de los dichos lugares ; y porque
5, será de poco fruto hacerse las dichas plan-
5, tas , ni todas las diligencias que cerca de
„ e s t o se ordenaren, si no hay mucho recau-
5, d o , y guarda por lo que toca á los gana-
„ dos, que no puedan p a c e r , ni entrar don-
„ de las dichas plantas se pusieren, provee-
„ reís que cerca de esto de la guarda , y de
,,las penas, y de todo lo demás que con-
v i n i e r e para este e f e é t o , se ponga la orden
„ q u e pareciere convenir; y ansimismo pro-
„ veereis cerca de lo que se ha de dar á las
Tom. V I L P „ guar-

1 Esta providencia es conforme á lo que en varias par-


íes de este Viage se ha dicho de alindar con árboles los
campos. Véase tom. V . pag. 6,
226 V I A G E D E ESPAÑA.
5,guardas, y la costa que en ello se oviere
5,de hacer.
25* Estos comisarios habiendo visto , y
^ordenado lo susodicho en el primer lugar
?ítde su partido, pasarán adelante á los otros
5, lugares , proveyendo en ellos por la misma
9, orden , y acabando tornarán por los mismos
?, lugares para ver lo que se ha hecho, y
„ lo que se ha executado de lo que dexaren
„ ordenado , y llevarán de todo relación par-
ticular á vos , y á los diputados , donde se
„ verá t o d o luego ; y habiendo proveido, y
9, O r d e n a d o lo que d i c h o es , y pareciere ser
5, necesario , nos, enviareis de t o d o relación
9, al concejo, y encárgaseos m u c h o la suma
diligencia, y suma brevedad porque n o se
„ pierda el tiempo I . Fecha en Madrid á vein-
„ te y dos dias del mes de Febrero de mil
55 é quinientos y sesenta y siete años, n : Por
3, mandado de los Señores del Consejo.rzZa-
5, bala.
26 „ E n cumplimiento de esta Real O r -
„ den
í "És de notar esta brevedad tan recomendada ^ y la
eíícácia en mandar que no se pierda el tiempo ^ que si
uno j y otro se compara con la succeslva destrucción de
montes , y plantíos , o se han de reputar por de nin-
gún provecho dichas providencias , ó se ha de confesar
la mas clásica desidia, é ignorancia de nuestro propio
bien.
C A R T A NONA. 327
„ den se juntó la ciudad ; contaron un gran
5,número de montes, y resolvieron que solo
„ habia necesidad de conservarlos por tener
„ de toda casta de á r b o l e s , como pinos, cas-
„ taños , avellanos , naranjos , ciruelos , pera-
„ l e s , alisos, sauces, fresnos , robles, encinas,
„ y solo de la tierra de Casatexada, y Pera-
„ leda mandaron lo siguiente Otrosí acor-
5, daron, y mandaron que en el campo de A r a -
^ ñ u e l o , y en todos los lugares , en berreña-
„ les , y viñas planten árboles de perales , y
5,aceytunos , higueras , y otros árboles fruta-
r l e s por ser tierra aparejada para ello,dentro
„ de un año primero siguiente , so pena de se-
5,tecientos maravedís al que no lo hiciere , rer-
„ p a r t i d o s en la forma sobredicha, de manera,
„ que en cada heredad se ponga, y plante has-
5, ta seis árboles , y dende arriba lo que los
5, dueños quisieren , y los conserven , y crien
5, so las dichas penas, y que á su costa la c i u -
„ d a d hará plantar
P 2 Es-
1 Aquí hizo falta una instrucción de plantar , criarj
engerir , y podar los árboles, y sobre todo de hacer se-
milleros en cada pueblo ; verdad es , que las ciudades
pbdierorji, y debieron darla , teniendo presente la cali"
dad de los terrenos, á qué plantas eran adaptados, por-
que de no hacerse a s í , es consiguiente destruir las plan-
tas en lugar de aumentarlas , y no ha muchos años se
verificó con indecible pérdida de la nación , como ya
queda insinuado.
228 V I A G E D E ESPAÑA.
17 Estos son los dos puntos de importan-*
cía , sobre que dixe quería escribir á V . de
los quales podemos sacar la satisfacción en es-
to de p l a n t í o s , de que nuestros pensamientos
son del todo sólidos , y bien fundados , ó no
lo fueron las razones con que el R e y D . F e -
lipe Segundo , y su Consejo dieron las expre-
sadas providencias, lo que toda persona de
juicio estará lexos de creer , mayormente sí
conoce el imponderable m a l , qüe por la es-
casez de árboles padece el R e y n o , y la r i -
queza , hermosura, abundancia, y aumento
de población que se seguiría , si se efec-
tuase una vez el plantarlos en todas partes,
como sería f á c i l , si se pusiesen en p r á d i c a
jos medios propios , y eficaces para conse-
guirlo V
Con
1 É ü la instruccioñ de Felipe I I . á D. Diego de C o -
varrubias , quando le hizo Presidente del Consejo de
Castilla , el afio de 1582 , en que le encargaba las co-
sas mas importantes del Reyno , se hallan estas pala-
bras : Una cosa deseo ver acabada de tratar, y es lo que
toca á la conservación de los montes , y aumento de ellos^
qué es mucho menester , y creo que andan muy al cabo',
temo que los que vinieren después de nosotros han d?
téner mucha quexa de que se los dexamos consumidos^
y plegué á Dios que no lo veamos en nuestros mas
Qualquiera que haya recorrido España , creerá haberse
Verificado esta profecía en la mayor parte de ella , ya
¿ek í-eSpéto á los árboles de lás sierras , ya respeto á las
plantas de los valles , pudiéndose tener por seguro que
su
; CARTA NONA. - • 229
28 Con esto cierro la plana á mis nar-
raciones de Plasencia , que , conio V . habrá
notado , han sido mas difusas que las de otras
partes. E l l o es , que por dár gusto á V . y
por acordarme de tanto como me, encargó a l
salir de Madrid, que no dexase nada de lo que
supiese , y viese en Extremadura;, provincia
mas desconocida que otras , me engolfo en
ciertos puntos , y voy rezelando que también
se me ha de pegar la roña de Antiquario ( d í -
gase sin ofensa de los sabios, que por su s ó -
lida instrucción son en esta linea personas
de importancia en la República de las l e -
tras) hablo de cierta clase de gentes que los
Italianos llaman anticaglari (poco mas ó me-
nos ropavegeros en nuestra lengua) cuyos co-
nocimientos solo trascienden á la materiali-
dad de los monumentos, sin que sepan h a -
cer uso de ellos, ni para las l e t r a s , ni para
las artes. Si V . quiere ponerme en los de es-
ta clase, vaya enhorabuena ; porque si he de
decir la v e r d a d , mas quisiera ser autor de
que se hiciese un puente , ó un pedazo de
camino \ de que se plantasen dos docenas de
árboles , y se cogiesen otras tantas fanegas de
trigo , en tierra antes inculta , que de desci-
P 3 frar,
su dimiñücion ha ido continuando desde el tiempo de
Felipe I I . hasta el nuestro.
230 V I A G E D E ESPAÑA.
f r a r , y demostrar quantas dificultades pue-
den ocurrir en aquella linea.
Con esta salva continuaré en enviarle a
V. copias de lápidas romanas , como ya lo
he puesto en práética con mas empeño que
antes; seguiré haciendo lo mismo , pues se-
g ú n veo , y estoy informado, hay mas cose-
cha de esto en E x t r e m a d u r a , que de otras
cosas conducentes á nuestra aftual felicidad.
Quando V . ponga semejantes hallazgos á la
vista de nuestro buen amigo D . . . estoy
viendo que se ha de volver loco á puro ex-
tremos de regocijo , y aun tengo por cier-
to que:

"Pallescet super his , etianí stillahit amicis


ex oculis rorem , saliet, tmdet pede ierram.

Mañana muy temprano marcharé de aquí:


iio le digo á V . adonde , ni de donde le
escribiré ; pero á lo que entiendo no faltará
tnateria. Quiérame V . como siempre ; y si
me escribe presto, sea á la ciudad de Coria,
si no á la villa de Alcántara , que en una, y
otra pienso hacer alguna mansión. M i l abra-
zos á los amigos, que pueden estár seguros
de mi buena memoria. Plasencia &c.

FIN D E L SEPTIMO TOMO.


231

A D I C I O N ,

E N este tomo , y en el siguiente ha sido


indispensable poner varias inscripcio-
nes Romanas para satisfacer á diferentes
personas , y por tratarse en ellos de la pro-
vincia de Extremadura , rica de semejantes
monumentos. No ha parecido del caso tradu-
cirlas en castellano , primeramente porque los
inteligentes en este género de erudición no
lo necesitan , en segundo lugar porque no es
este el objeto primario de la obra presente,
y últimamente porque hubiera sido trabajo
inútil para los que no hacen alto sobre ellas;
y acaso les hubiera fastidiado ver prolonga-
das estas narraciones con dicho motivo. Si
alguno apeteciere instruirse en este r a m o , h a -
llará suficientes documentos en las obras de
Ambrosio de Morales , en las del P. Fiorez,
y en las de casi-todos los Cronistas de nues-
tras ciudades. Quando ya se habia impreso,
lo que pertenece á la ciudad de Plasencia , re-
cibió el Autor copia de una lápida , que de-
be referirse á la colección de las que hay en
casa del Marques de Miravel , llamada de
las bóvedas , en una pieza de la misma , se-
parada del parage que llaman el pensil , y
es la siguiente:

P4 HOR-
asa ADICION.
HORTULé A ^ D I C U L . E T . SACELL. CUM. DISTE©.
S E R V I L I A . C I N I R A . F E C I T . SIBI. E T . M. SERVILIÓ. LIB1
R A L I . OPTUMO. V I R O . SVO. PRO. P A R T E . TERTIA
H S . < X > «iL» Ñ . TVT. S E R V I L I O . S E R E N O . I T E M . P R O . PAR
T E . T E R . l~fS. V>ÜN. R V B R I A E . D I O N E . I T E M . PRO.
PARTE. TERTIA. O O t4¿> Ñ. ETQUOS. I . F . C.
H . S. I N . F R . P . X X 1 U I N . AGRO. P . íTlX
Q. CONDERE. V O L . D A B . I N . A R C A . TOW- * ^ NUM.
Acerca del Artífice de la Sillería de Piasen-
cía , de quien se - habla pag. 129. num. 1.
hasta 9, y sobre el vuelo que se le atribuye
en aquella ciudad , se puede añadir que
si realmente v o l ó , no ha sido solo él de los
de su profesión , á quien han ocurrido seme-
jantes bizarrías • pues entre las vidas de los
mas célebres Arquitectos , obra publicada en
Roma con grande aplauso en 1768 , y dedi-
cada al Príncipe Altieri , se encuentra en la
de Pablo Guidotti Escultor , y Arquitefto
pag. 326 , que con gran artificio compuso de
huesos de ballena ciertas alas, que cubiertas de
plumas, se las acomodó competentemente á l o s
brazos , y después de haberse probado á volar
diferentes veces en secreto , ostentó finalmen-
te su invención á la vista del publico , entre-
gándose al viento desde uno de los parages
mas elevados de la ciudad de L u c a , y vo-
lando la quarta parte de una milla • pero no
pudiéndolo sostener mas sus alas 5 c a y ó so-
bre
ADICION. 233
bre un texado con la ganancia de haberse
roto una pierna. A ñ a d e el Autor de dicha
obra , que también á Juan Bautista Dante de
Perugia , le vino el capricho de volar , y
que tuvo la misma fortuna ; pero no sucedió
a s í , según dice con graciosa ironía , al P. A n -
drés Grimaldi de Civitavechiá , el qual h a -
biendo trahido consigo una maravillosa m á -
quina en forma de águila de las Indias orien-
tales , montando sobre ella v o l ó el año de
i j S i de Calais á Londres , haciendo siete
leguas de distancia en cada hora , dirigien-
do su vuelo mas alto , ó mas baxo , y pof
qualquier parte que quería. U n suceso de
esta clase (concluye con chiste dicho Autor)
se halla registrado seriamente en la historia
moderna , y acaso mirará la posteridad se-
mejante embuste con grande honor de la edad
presente : ¿ y quién sabe quantos comentos
hará sobre é l ?

IN-
234
INDICE
De las cosas notables , que se con-
tienen en este libro.
Los números denotan los que lleva marginales
cada Carta.

CARTA PRIMERA.

O Bligacion de qualquier particular en ser-


vir al público, y mas quando aprecia
sus esmeros, n. 2.
Del territorio entre Madrid , y Móstóles , y
lo que hay dé notable en esta villa , y la
de Alcorcon , 4 hasta 7.
Acaecimiento peligroso en el rio Alberche, 10.
Casarrubios~, y su estado aéhial , 1 3 .
L o que hay de particular en dicha villa , 3
hasta 22.
Noves,y antigüedad que se le atribuye,&c.24.
Santa Olalla , su ventajoso territorio , y an-
tigua población , 25'.
Algunas particularidades en el territorio en-
tre N o v e s , y Santa O l a l l a , 26.
Otras en el de Santa Olalla hasta Talavera,
27 hasta 3 1 .
Hermosa situación de Talavera de la Reyna,
y de los antiguos nombres que se la atri-
buyen , 32.
D e la Iglesia de Monges de S. Gerónimo
de Talavera , 33 hasta el fin.
CAR-
INDICE. 43;
CARTA II.
Glesia Colegial de Talavera , i , y 2.
De lo que se encuentra en algunas de sus
Parroquias , 3 , 7 4 .
D e la iglesia de PP. Dominicos, y del sepul-
cro de D . García de Loaisa , Arzobispo de
Sevilla , y Cardenal &c. 6 , y 7 .
Lápidas , ó inscripciones Romanas que se en-
cuentran en varias partes de T a l a v e r a , 1 2 .
Varones de letras, naturales de T a l a v e r a , 1 y.
De la famosa ermita de nuestra Señora del
Prado , 1 6 .
De las nombradas Mondas de Talavera , 1 7 .
Notable inscripción de persona católica , 1 8 . '
Fábrica de losa , y alfares de T a l a v e r a , 19 , y
20.
Fábrica de seda en dicha villa , 21 hasta 26.
Famoso puente de Talavera sobre el Tajo, 2 7 .
De la villa de C e r v e r a , y máquinas para h i -
lar la seda, 30.
Expedición desde Talavera al convento de
S. Pedro de A l c á n t a r a , junto á la villa de
Arenas, 3 1 .
Cosas notables de la villa de V e l a d a , 3 3 .
D e l convento de S. Pedro de A l c á n t a r a , de sus-
preciosidades,y amena situaciones hasta 4 4 ,
CARTA III.

I TÍnerario desde Talavera á Guadalupe, 1,


Del puente llamado del Arzobispo sobre el
Tajo , 4 .
Mon-
236 INDICE.
¡Montes de Guadalupe , y su frondosidad na-
tural, 9 , y 10.
CARTA IV.

V illa de Guadalupe , y hallazgo de la San-


ta Imagen, con otras cosas muy notables,
1 ^ , y 3. •
Descripción del convento, é iglesia del Mo-
nasterio de Guadalupe, jT.
Diferentes sepulcros, y el del célebre Juris-
consulto Gregorio L ó p e z , 7 .
Varios artífices que trabajaron en la iglesia
del Monasterio de Guadalupe., y su bello
altar mayor , B hasta í o .
Sepulcros de Enrique I V , y de su madre la
Reyna Dona M a r i a , 11, y 12.
N i c h o , y camarín de nuestra Señora de G u a -
dalupe, y varias pinturas de Lucas Jor-
d á n , 14.
Varios dones ofrecidos á nuestra S e ñ o r a , y r i -
quísimas alhajas pertenecientes á la Santa'
Imagen, 15" , y 16.
Del coro de la iglesia , y sus ornatos , 17.
Sacristía, sus excelentes pinturas, y de otras
piezas inmediatas , 1 8 .
Capilla llamada 5 ^ ^ m 6 | , y alhajas que
. hay en ella , 19.
Celebre artífice Religioso de este Monaste-
. rio , 2 r .
Otra capilla en que se contienen cosas nota-
bles j 23.
Di-
INDICE. 237
Diversas particularidades del Monasterio , 2$
hasta 29.
D e Madrigalejo , y casa que allí tiene el M o -
nasterio de Guadalupe, 32.
CARTA V.

I TÍnerario desde Guadalupe á Talayera la


vieja, 1.
Descripción de la serranía de Guadalupe, %
hasta 10,
Talavera la vieja , y sus antigüedades , i r
hasta 19.
Famoso puente de Almaraz , y villa de este
nombre , 24.
Iglesia de Malpartida dePlasencia,29 hasta 36,
Ciudad de Plasencia, y su fundación, 39,y 4 0 .
Catedral de Plasencia, y sus portadas,4i,y 4 2 ,
Célebre altar de la Catedral de Plasencia , su
arquitectura , é Imágenes , 4 4 hasta 4 8 . i
Noticia del famoso escultor Gregorio Hernán-
dez , pag. 103 nota.
Sillería del coro de Plasencia, 4 9 hasta 5* 1.
Otras particularidades de este templo , y del
arquitefto Juan de Alva , 52 hasta 56.
Sacristía , y sus alhajas , $g.
Pinturas estimables en la sala de Cabildo, 6 1 .
De lo que se encuentra en algunas iglesias» de
Plasencia , 62 hasta ó ? .
Iglesia , y convento de PP. Dominicos, y sus
particularidades, 66 , hasta 7 2 .
De otras iglesias de P i a s e n c i a ^ i hasta 7 4 ,
Ca-
INDICE.
Casa del Marques de Miravel 9 llamada d$
las Uve das , ys".
Del que llaman Vensil en esta c a s a , y de las
antigüedades Romanas que ^en él se en-
cuentran , 76 hasta 87.
Otras fábricas , y particularidades de P l a -
sencia, 88 hasta 9 1 .
Varones esclarecidos de Plasencia, 92 hasta 95*.
CARTA VI.

H istoria curiosa que se cuenta del Artífice


que hizo la sillería del coro de la C a -
tedral de Plasencia , 1 hasta 10.
Viage de Plasencia al Monasterio de Y u s t e , 9.
Monasterio de Yuste , y algunas particula-
ridades de aquel sitio , 11 hasta 18.
Pueblos de la V e r a de Plasencia , 20.
Valle de Plasencia , 2 2 , y 23.
Estado aftual del Valle , y V e r a de Plasen-
cia , 24 hasta 3 1 .
CARTA V I L

T E r r i t o r i o desde Plasencia á Truxillo , 3.


Puente famoso llamado del Cardenal^ al 11*
D e l antiguo castillo de Monfraque , 13.
Puentes que llaman de D . Francisco, 20.
Montes de Truxillo , 21 , y 22.
Ciudad de Truxillo , 27 , &c.
D e l esforzado D . Diego García de Paredes, 29.
Iglesia de T r u x i l l o , 31 hasta 38.
Otras iglesias, y casas de Ayuntamiento, &c.
. 40 hasta 4 3 .
San-
INDICE. 239
Santa Cruz de la Zarza 9 y algunas a n t i g ü e -
dades , 52 hasta SS»
Xaraicejo 5 y su iglesia , 3 7 .
CARTA VIIL

E L aparato en emprender las cosas suele


ser motivo de que no se hagan, 2 hasta 4 .
Narración del pais de las Batuecas , 8.
Territorio entre Plasencia,y las Batuecas,9,y 1 o.
Fábulas inventadas , y creídas acerca de las
Batuecas, 11 hasta 14.
Impugnación á dichas f á b u l a s , 15* y 16.
Relación del valle llamado propiamente de
Batuecas, 17.
De las U r d e s , ó J u r d e s , 18.
Altísimas sierras que cierran los. valles de
Batuecas , y J u r d e s , 19 hasta 2 2 .
F i e r a s , y sabandijas de estos montes, 2 3 , y 2 4 .
Desierto , y convento de Carmelitas D e s -
calzos , 27 hasta 3 1 .
Noticia de las Jurdes , y de diversas alque-
rías , 33 hasta 36.
Otras noticias de dicho territorio , y serra-
nía , 37 hasta 4 4 .
E t y m o l o g í a s mal fundadas, 47 hasta y i .
CARTA IX.

O ndenanzas de Plasencia sobre los edificios,


y materiales de ellos, 2 hasta 8.
D e la policía , y aseo de la ciudad , 9.
Ramos de industria de que hoy carece P l a -
sencia j 1 1 ,
Pro-
140 INDICE.
Provisión Real sobre montes , y plantíos, 13,
Conformidad de dicha p r o v i s i ó n , con lo que
en varios parages de esta obra se ha ha-
blado , pag. 214 nota.
E l bien del público se efeétúa mejor muchas
veces con persuasiones de personas zelosas
que con ó r d e n e s , y aparato, pag. 216 nota.
Instrucción sobre los-montes , y p l a n t í o s , l y .
L u c r o que suele hacerse con comisiones Reales
en perjuicio de su verdadero objeto, ib. nota.
Urgente necesidad de plantar árboles en, tiempo
de Felipe I I , y mayor al presente, p.218 nota.
Ventajosas qualidades en los Párrocos para
promover por su medio el bien de los pue-
blos , pag. 219 nota.
Toda la tierra que se cultiva podria ser al mis-
mo^tiempo monte, y se podria verificar alin-
dando los campos con árboles, pag.221 nota.
Apenas hay terreno que no sea adaptado para
u n a , ú otra clase de árboles, pag. 222 nota 2.
E l principio de los plantíos deben ser semille-
ros , y lo peligroso del trasplantar los árbo-
les por quien no tiene inteligencia de ello,
pag. 223 nota.
Q u á n necesaria es una instrucción de sembrar,
plantar, criar , engerir , y podar árboles,
pag. 227 nota.
Instrucción de Felipe I I á D . Diego de Covar-
rubias, Presidente del Consejo, sobre la con*
servacion de los montes, pag. 228 nota.
F I N .
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