SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 1009/2017-S3
Sucre, 29 de septiembre de 2017
SALA TERCERA
Magistrado Relator: Dr. Ruddy José Flores Monterrey
Acción de libertad
Expediente: 20755-2017-42-AL
Departamento: Cochabamba
En revisión la Resolución 044/2017 de 23 de agosto, cursante de fs. 52 a 57,
pronunciada dentro de la acción de libertad interpuesta por Cynthia Torres Aguilar
en representación sin mandato de Humberto Mamani Paye contra Mirtha Gaby
Meneses Gómez y Nelson César Pereira Antezana, Vocales de la Sala Penal
Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba.
I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Contenido de la demanda
Por memorial presentado el 22 de agosto de 2017, cursante de fs. 17 a 21 vta., el
accionante a través de su representante manifestó que:
I.1.1. Hechos que motivan la acción
Dentro del proceso penal seguido en su contra por la presunta comisión del delito de
violencia familiar y doméstica, el Juez de Instrucción Penal y contra la Violencia hacia
la Mujer Primero de la Estación Policial Integral (EPI) Sur de la Capital del
departamento de Cochabamba, en audiencia de 20 de julio de 2017 dispuso su detención
preventiva, determinación contra la cual interpuso recurso de apelación incidental
solicitando se tenga por acreditado el presupuesto domicilio y se desestime la
concurrencia del art. 234.10 del Código de Procedimiento Penal (CPP) referido al
peligro efectivo para la sociedad o para la víctima así como los riesgos procesales del
art. 235.1 y 2 del mismo Código.
En audiencia de apelación, los Vocales de la Sala Penal Tercera del Tribunal
Departamental de Justicia de Cochabamba -ahora demandados- resolvieron ese recurso
mediante Auto de Vista de 9 de agosto de 2017, declarándolo procedente en parte,
dándose por acreditado el domicilio y por desvirtuado el riesgo procesal contenido en el
art. 235.1 del CPP, confirmando en lo demás el Auto apelado y en consecuencia
mantuvo la detención preventiva dispuesta en su contra, refiriendo entre otros aspectos
la concurrencia del peligro para la sociedad y la víctima, razonando que se tomó en
cuenta la agresividad excesiva ejercitada contra la última nombrada, afirmación que no
condice con el respeto a la presunción de inocencia reconocida por la Norma Suprema y
por los tratados internacionales.
Por lo referido, el Auto de Vista pronunciado por los Vocales hoy demandados carece
de fundamentación y motivación, incurriendo asimismo en una errónea interpretación
del art. 193 del Código Niña, Niño y Adolescente (CNNA) al considerar la aplicación
de la presunción de verdad de los testimonios de los menores que fueron presentados
como testigos del hecho, siendo que dicha norma solo es aplicable a los procesos
familiares en los que se tiene a menores de edad como sujetos procesales, no siendo este
el caso.
I.1.2. Derecho y garantía supuestamente vulnerado
El accionante a través de su representante considera lesionado su derecho al debido
proceso en sus elementos de fundamentación, motivación y presunción de inocencia,
citando al efecto únicamente el art. 8.2 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos.
I.1.3. Petitorio
Solicita se conceda la tutela y en consecuencia se deje sin efecto el Auto de Vista de 9
de agosto de 2017, disponiendo que los Vocales hoy demandados emitan una nueva
resolución restituyendo sus derechos lesionados.
I.2. Audiencia y Resolución de la Jueza de garantías
Celebrada la audiencia pública el 23 de agosto de 2017, según consta en el acta cursante
de fs. 50 a 51, presente la parte accionante y ausentes las autoridades demandadas y el
representante del Ministerio Público, se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción
El accionante a través de su abogado, ratificó in extenso el contenido de su memorial de
acción de libertad y ampliándolo señaló que los Vocales ahora demandados no
compulsaron correctamente los aspectos que fueron objeto del recurso de apelación
incidental presentado, incurriendo en un error al determinar la concurrencia del art.
234.10 del CPP en base a la naturaleza del delito sin una debida fundamentación,
mencionando de forma ilegal la agresividad del ilícito por el que se lo procesa, aspecto
que lesiona sus derechos puesto que con dicha afirmación se lo está considerando como
culpable sin que aún haya concluido el proceso penal y ante la inexistencia de una
Sentencia condenatoria, aspecto que contraria los derechos y principios constitucionales
que lo amparan.
I.2.2. Informe de las autoridades demandadas
Mirtha Gaby Meneses Gómez y Nelson César Pereira Antezana, Vocales de la Sala
Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, mediante
informe presentado el 23 de agosto de 2017, cursante de fs. 42 a 43 vta., manifestaron
que el accionante no cumplió con las reglas jurisprudenciales a efecto de posibilitar la
revisión de las determinaciones asumidas en la jurisdicción ordinaria, limitándose a
cuestionar el Auto de Vista emitido pretendiendo desnaturalizar la presente acción de
defensa, siendo que la Resolución pronunciada cumple con la exigencia prevista en el
art. 124 del CPP y conforme a los parámetros legales del art. 398 del mismo Código,
respondiendo a los argumentos de la apelación presentada por el ahora accionante, por
lo que no se lesionaron sus derechos.
I.2.3. Intervención del Ministerio Público
El Ministerio Público a través de su representante no asistió a la audiencia de
consideración de esta acción tutelar, pese a su notificación cursante a fs. 39.
I.2.4. Resolución
La Jueza Penal de Sustancias Controladas Liquidadora y de Sentencia Penal Quinta de
la Capital del departamento de Cochabamba, constituida en Jueza de garantías,
mediante Resolución 044/2017 de 23 de agosto, cursante de fs. 52 a 57, denegó la tutela
solicitada, en base a los siguientes fundamentos: a) Respecto a los argumentos
expuestos por los Vocales hoy demandados en el Auto de Vista de 9 de agosto del 2017
en el que producto de la compulsa de los elementos probatorios determinó la
agresividad excesiva del ahora accionante, no es de competencia del Tribunal de
garantías ingresar a la valoración de los elementos de convicción respecto a la
concurrencia del art. 234.10 del CPP, ya que dichos aspectos corresponden ser
compulsados por las autoridades competentes de la jurisdicción ordinaria; y, b) “…este
tribunal considera que no se ha vulnerado derecho o garantía alguna, más bien se ha
proseguido de conformidad la normativa vigente establecida en el ordenamiento jurídico
Boliviano…” (sic).
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo
siguiente:
II.1. Cursa Auto de 20 de julio de 2017 a través del cual el Juez de Instrucción Penal y
contra la Violencia hacia la Mujer Primero de la EPI Sur de la Capital del departamento
de Cochabamba dispuso la detención preventiva de Humberto Mamani Paye -ahora
accionante- (fs. 12 a 16).
II.2. Consta acta de audiencia pública de apelación de medida cautelar de 9 de agosto de
2017 en la cual el ahora accionante mediante su abogado expuso los motivos presentó
su recurso de apelación incidental (fs. 3 a 5).
II.3. Mediante Auto de Vista de 9 de agosto de 2017, Mirtha Gaby Meneses Gómez y
Nelson César Pereira Antezana, Vocales de la Sala Penal Tercera del Tribunal
Departamental de Justicia de Cochabamba -ahora demandados- resolvieron el recurso
de apelación incidental presentado por el hoy accionante, declarándolo procedente en
parte y confirmando el Auto apelado de 20 de julio de igual año con la modificación de
la no concurrencia del riesgo de fuga del art. 234.1 y 2 del CPP ni el riesgo de
obstaculización previsto en el art. 235.1 del mismo cuerpo legal (fs. 40 a 41 vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante a través de su representante considera lesionado su derecho al debido
proceso en sus elementos de fundamentación, motivación y presunción de inocencia,
toda vez que, en el proceso penal seguido en su contra, habiendo interpuesto recurso de
apelación incidental contra la Resolución que dispuso su detención preventiva, los
Vocales ahora demandados declararon procedente en parte dicho recurso, confirmando
su detención preventiva mediante un fallo carente de fundamentación, motivación y con
una errónea interpretación de la ley.
En consecuencia, corresponde en revisión, verificar si tales extremos son evidentes a fin
de conceder o denegar la tutela.
III.1. Obligación del Tribunal de apelación de fundamentar y motivar la
resolución que disponga, modifique o mantenga una medida cautelar
El Tribunal Constitucional Plurinacional, mediante la SCP 0339/2012 de 18 de junio,
estableció que:“El Tribunal Constitucional, ha desarrollado amplia jurisprudencia
sobre cuáles son las condiciones y formalidades que debe cumplir la resolución que
disponga una medida cautelar de carácter personal de detención preventiva de un
imputado y/o imputada, a través de la SC 1141/2003 de 12 de agosto, citada a su vez
por la SC 0089/2010-R de 4 de mayo, sosteniendo que: ‘...la aplicación de una medida
cautelar de carácter personal en el ámbito procesal penal debe cumplir con las
condiciones de validez legal, lo que significa que, la autoridad judicial competente,
para adoptar la decisión de aplicar la detención preventiva, de una parte, está
obligado a verificar y determinar la concurrencia de los requisitos previstos por el art.
233 CPP, para lo que deberá contrastar la solicitud fundamentada del Ministerio
Público con los elementos de prueba presentados sobre la concurrencia de los
requisitos, en el marco de las normas previstas por los arts. 234 y 235 CPP; de otra
parte, deberá fundamentar en derecho la decisión de aplicar la medida cautelar de
carácter personal, pues tomando en cuenta que uno de los principios fundamentales
inherentes al Estado Democrático de Derecho es la motivación de las decisiones de las
autoridades públicas, el juez está obligado a expresar los motivos de hecho y de
derecho en que se basa su convicción determinativa de la concurrencia de los
requisitos, así como el valor otorgado a los medios de prueba, esa fundamentación no
puede ser reemplazada por la simple relación de los documentos o la mención de los
requerimientos de las partes; de modo que está obligado a expresar los presupuestos
jurídicos que motivan la medida, con cita de las normas legales aplicables y la
descripción clara y objetiva de los elementos de convicción concurrentes’.
En cuanto al Tribunal de apelación, la citada SC 0089/2010-R, señaló: ‘…está
obligado igualmente a dictar una resolución debidamente fundamentada sobre la
necesidad de aplicar dicha medida cautelar de carácter personal, explicando la
concurrencia de los dos requisitos determinados en el art. 233 del CPP. En ese sentido,
se ha establecido que el Tribunal de apelación, está obligado a motivar y fundamentar
su Resolución, precisando los elementos de convicción que le permiten concluir en la
necesidad de revocar las medidas sustitutivas y aplicar la detención preventiva; a cuyo
efecto, debe también justificar la concurrencia de los presupuestos jurídicos exigidos
por el art. 233 del CPP y una o varias de las circunstancias señaladas por los arts. 234
y 235 del CPP, mediante una resolución debidamente fundamentada, conforme exige el
art. 236 del CPP, puesto que sólo cuando se han fundamentado debidamente estas dos
situaciones, se puede disponer la detención preventiva’.
Así también, la SC 0782/2005-R de 13 de julio, determinó que: ‘Ahora bien, la
exigencia de pronunciar una resolución motivada en la que se establezca la
concurrencia de los requisitos de validez para determinar la detención preventiva,
entendiendo por motivo fundado a aquél conjunto articulado de hechos que permiten
inferir de manera objetiva que la persona imputada es probablemente autora de una
infracción o partícipe de la misma y que existe riesgo de fuga y/u obstaculización de la
averiguación de la verdad no sólo alcanza al juez cautelar, sino también al tribunal
que conozca en apelación la resolución que disponga, modifique o rechace las medidas
cautelares, toda vez que si bien de conformidad con el art. 251 del CPP, las medidas
cautelares dispuestas por el juez cautelar, pueden ser apeladas y, por lo mismo,
modificadas, ello no significa que el tribunal de apelación cuando determine disponer
la detención preventiva, esté exento de pronunciar una resolución lo suficientemente
motivada, en la que se exprese la concurrencia de los dos requisitos que la ley impone
para la procedencia de esa medida cautelar’.
De lo que se concluye que la fundamentación de las resoluciones judiciales no sólo es
exigible al momento de disponer la detención preventiva, sino también cuando se
rechaza la solicitud de cesación de la detención preventiva, se determine la
sustitución o modificación de esa medida o, finalmente, cuando se la revoca;
aclarándose que la fundamentación se exige tanto en las resoluciones pronunciadas
en primera instancia, como aquellas emitidas en apelación y en toda decisión judicial
conforme establece el art. 124 del CPP” (las negrillas son nuestras).
III.2. Análisis del caso concreto
El accionante a través de su representante denuncia la vulneración de su derecho
invocado en la presente acción tutelar, puesto que, tras interponer recurso de apelación
incidental contra la Resolución que dispuso su detención preventiva dentro del proceso
penal seguido en su contra, los Vocales ahora demandados declararon procedente en
parte dicho recurso confirmando su detención preventiva mediante un fallo carente de
fundamentación y motivación y con una errónea interpretación de la ley.
De la revisión de los antecedentes que cursan en obrados, se tiene el Auto de 20 de julio
de 2017 por el cual el Juez de Instrucción Penal y contra la Violencia hacia la Mujer
Primero de la EPI Sur de la Capital del departamento de Cochabamba dispuso la
detención preventiva del ahora accionante (Conclusión II.1.), teniéndose asimismo el
acta de audiencia de apelación de medida cautelar en la que la defensa técnica del ahora
accionante expuso las razones del recurso interpuesto (Conclusión II.2.), el cual fue
resuelto por los Vocales hoy demandados mediante Auto de Vista de 9 de agosto de ese
año (Conclusión II.3.).
De la presente acción tutelar, se tiene que el accionante denunció presuntas lesiones a
sus derechos emergentes de la actuación de los Vocales ahora demandados en la
emisión del Auto de Vista de 9 de agosto de 2017, mismo que a decir del primer
nombrado carece de la debida fundamentación y motivación en atención a las razones
que habrían llevado al Tribunal de alzada a establecer la concurrencia del art. 234.10 del
CPP así como la incorrecta interpretación del art. 193 del CNNA en relación al valor de
la declaración de menores de edad en el proceso penal seguido en su contra.
El recurso de apelación incidental presentado por el ahora accionante contra el Auto de
20 de julio de 2017 y que fue fundamentado en audiencia, contiene la siguiente
denuncia de agravios:
1) “…el Juez a-quo hizo una incorrecta valoración de los elementos de convicción
puestos a su conocimiento, sobre todo respecto al elemento domicilio por parte del
imputado, señalando y detallando ampliamente la documentación presentada que
demostraría que éste si tiene su domicilio en el inmueble de sus padres…” (sic);
2) “Sobre el Num. 10 del Art. 234 del CPP, sostiene que la jurisprudencia establece que
es la parte acusadora quien debe probar la existencia del mismo y en el caso concreto se
sustentaría en circunstancias subjetivas y concretamente en las mismas circunstancias
del hecho ilícito que motiva la presente acción penal (…) vulnerando el principio de
legalidad, de presunción de inocencia, remitiéndose a la SC N° 056/2014 en sentido de
que la peligrosidad debe ser objetivamente demostrada y que en el caso presente, no se
acreditaría…” (sic); y,
3) “…sobre riesgos de obstaculización considera los fundamentos totalmente
subjetivos en cuanto al Num. 1 del Art. 235 del CPP, sin determinar de qué modo el
imputado podría destruir o modificar elementos de prueba y en relación al Num. 2 del
mismo cuerpo legal, fundado en la declaración de dos testigos menores de edad como
son las hijas del imputado, sin que exista una valoración psicológica a las mismas…”
(sic).
Al respecto, el Auto de Vista de 9 de agosto de 2017, pronunciado por los ahora
demandados, declaró procedente en parte el recurso de apelación incidental interpuesto
confirmando el Auto apelado con la modificación de la no concurrencia del riesgo de
fuga ni el riesgo de obstaculización previstos en los arts. 234.1 y 2; y, 235.1 del CPP, en
base a los siguientes fundamentos:
i) “…es evidente que el imputado habría acompañado diferente documentación, no solo
consistente en facturas de energía eléctrica, sino documentación relativa a derecho
propietario a nombre de Mariano Mamani Mamani, que según la documentación
relativa a familia que habría sido dada por acreditada por la autoridad jurisdiccional a-
quo, resultaría ser progenitor del imputado, y además (…) resultaría cónyuge de
Marcelina Paye Huarahuara que también resulta ser progenitora…” (sic) “…en tal
sentido, ese primer argumento del apelante resulta procedente para este Tribunal de
Alzada, por cuanto con la documentación presentada, se hubiera acreditado un
domicilio real establecido (…). En consecuencia, en el caso presente, al haber
acreditado el imputado los tres elementos arraigadores, no existiría riesgo de fuga
previsto en los Num. 1) y 2) del Art. 234 del CPP” (sic);
ii) “En relación al Num. 10) del Art. 234 del CPP, si bien es evidente que la autoridad
jurisdiccional a-quo habría señalado en el fundamento respectivo que éste, concurriría
por la misma naturaleza del delito que motiva la presente acción penal, empero, ese no
es el único argumento expuesto por el Juez a-quo a tiempo de imponer ese riesgo
procesal de fuga, sino esencialmente por la agresividad excesiva ejercitada por el
imputado, produciendo lesiones considerables en la humanidad de la víctima, y esto
denota la peligrosidad del imputado concretamente hacia la víctima; máxime si se toma
en cuenta el contexto en que se habría suscitado el hecho ilícito que motiva la presente
causa donde se tienen como testigos a los propios hijos del imputado que denotan ese
carácter agresivo del mismo y que no habría sido la única oportunidad en que habría
actuado de esa manera en contra de la integridad física de la víctima, sumado a ello que
las hijas resultarían ser menores de edad, tomando en cuenta además lo previsto por el
Art. 193 inc. c) del CNNA, respecto a la presunción de verdad en relación al testimonio
de una niña, niño o adolescente. En tal sentido, este Tribunal de Alzada, verifica que la
imposición del Num. 10) del Art. 234 del CPP no únicamente se funda en la naturaleza
misma del hecho ilícito y la imputación formal por el delito de Violencia Familiar o
Doméstica, sino por el carácter agresivo del imputado que denota el peligro efectivo
para la víctima concretamente…” (sic);
iii) Respecto a la concurrencia del Art. 235.1 del CPP “…es evidente que el argumento
efectuado por la autoridad jurisdiccional a-quo se funda en un documento público
relativo al certificado de nacimiento del adolescente Ariel Marcel Paye, sin determinar
de qué modo esta circunstancia le hace inferir la existencia de este riesgo procesal de
obstaculización…” (sic), en tal sentido se declaró procedente la apelación sobre ese
punto; y,
iv)“En relación al Num. 2) del Art. 235 del CPP, se encuentra objetivamente
demostrado que en el caso presente, existen testigos presenciales que resultan estar
vinculados familiarmente con la víctima y con el imputado, y que por su situación de
minoridad inclusive es posible que el imputado pueda influir negativamente en los
mismos; por lo que este segundo argumento del apelante es improcedente…” (sic).
Conforme a la jurisprudencia constitucional desarrollada en el Fundamento Jurídico
III.1. de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, se tiene que el debido
proceso contiene como uno de sus componentes el derecho a la fundamentación de las
resoluciones, debiendo entenderse este como la obligación que toda Resolución tiene de
ser motivada y fundamentada, exigencia a ser cumplida por las autoridades judiciales a
tiempo de emitir sus fallos, citando los motivos de hecho y de derecho, base de sus
decisiones y el valor otorgado a los medios de prueba, no siendo exigible una
exposición amplia de consideraciones y citas legales ni tampoco ser una mera relación
de los documentos o mención de los requerimientos de las partes, sino contener una
estructura de forma y de fondo que permite comprender la decisión tomada.
En el caso que nos ocupa, se advierte que los Vocales ahora demandados declararon
procedente en parte el recurso de apelación incidental interpuesto por el ahora
accionante a través de una Resolución suficientemente fundamentada, exponiendo de
forma clara las razones conducentes a la determinación asumida, advirtiéndose la
existencia de una estructura de forma y de fondo que hace comprensibles las razones
determinativas expuestas, y que contiene las consideraciones fácticas y el análisis
jurídico de la norma procesal penal y la jurisprudencia constitucional suficientes para
confirmar con modificaciones la Resolución impugnada.
Así, respecto a la acreditación del domicilio y de las posibilidades de abandonar el país
por parte del ahora accionante, los Vocales hoy demandados emitieron un
pronunciamiento favorable y conforme a su petición declarando procedente su apelación
respecto a ese punto concluyendo que “…en tal sentido, ese primer argumento del
apelante resulta procedente para este Tribunal de Alzada, por cuanto con la
documentación presentada, se hubiera acreditado un domicilio real establecido (…). En
consecuencia, en el caso presente, al haber acreditado el imputado los tres elementos
arraigadores, no existiría riesgo de fuga previsto en los Num. 1) y 2) del Art. 234 del
CPP” (sic). Asimismo, se declaró procedente la denuncia del accionante respecto a la
concurrencia del art. 235.1 del CPP, concluyendo que “…es evidente que el argumento
efectuado por la autoridad jurisdiccional a-quo se funda en un documento público
relativo al certificado de nacimiento del adolescente Ariel Marcel Paye, sin determinar
de qué modo esta circunstancia le hace inferir la existencia de este riesgo procesal de
obstaculización…” (sic).
Asimismo respecto a la concurrencia del art. 235.2 del CPP, se explicó claramente que
“…se encuentra objetivamente demostrado que en el caso presente, existen testigos
presenciales que resultan estar vinculados familiarmente con la víctima y con el
imputado, y que por su situación de minoridad inclusive es posible que el imputado
pueda influir negativamente en los mismos; por lo que este segundo argumento del
apelante es improcedente…” (sic), por lo que los argumentos esgrimidos por las
autoridades demandadas respecto a este riesgo procesal resultan ser claros y razonables.
Por otro lado, respecto a la concurrencia del art. 234.10 del CPP, las autoridades
demandadas explicaron de forma clara y detallada que el peligro para la sociedad o la
víctima o denunciante radica no solamente en la naturaleza del delito presuntamente
cometido sino también en la agresividad del mismo, circunstancias que denotarían la
peligrosidad del imputado -ahora accionante-, máxime teniendo a sus propios hijos
como testigos de lo sucedido, precisando que: “En relación al Num. 10) del Art. 234 del
CPP, si bien es evidente que la autoridad jurisdiccional a-quo habría señalado en el
fundamento respectivo que éste, concurriría por la misma naturaleza del delito que
motiva la presente acción penal, empero, ese no es el único argumento expuesto por el
Juez a-quo a tiempo de imponer ese riesgo procesal de fuga, sino esencialmente por la
agresividad excesiva ejercitada por el imputado, produciendo lesiones considerables en
la humanidad de la víctima, y esto denota la peligrosidad del imputado concretamente
hacia la víctima; máxime si se toma en cuenta el contexto en que se habría suscitado el
hecho ilícito que motiva la presente causa donde se tienen como testigos a los propios
hijos del imputado que denotan ese carácter agresivo del mismo y que no habría sido la
única oportunidad en que habría actuado de esa manera en contra de la integridad física
de la víctima, sumado a ello que las hijas resultarían ser menores de edad, tomando en
cuenta además lo previsto por el Art. 193 inc. c) del CNNA, respecto a la presunción de
verdad en relación al testimonio de una niña, niño o adolescente. En tal sentido, este
Tribunal de Alzada, verifica que la imposición del Num. 10) del Art. 234 del CPP no
únicamente se funda en la naturaleza misma del hecho ilícito y la imputación formal por
el delito de Violencia Familiar o Doméstica, sino por el carácter agresivo del imputado
que denota el peligro efectivo para la víctima concretamente…” (sic).
Por lo que no resulta ser evidente que los Vocales hoy demandados no hayan emitido un
pronunciamiento debidamente fundamentado y motivado respecto a la concurrencia del
art. 234.10 del CPP, teniéndose por el contrario respecto a la alegada errónea
interpretación del art. 193 del CNNA que los nombrados consideraron y valoraron de
forma integral todas aquellas circunstancias que en el caso concreto hacen que el
procesado ahora accionante se constituya en un peligro efectivo para la víctima, por lo
que la consideración del testimonio de menores en relación al art. 193 inc. c) del CPP
fue en ese marco; así, como las consideraciones realizadas respecto de la naturaleza del
delito y la mencionada agresividad del hoy accionante, aspectos que constituyen en
fundamentos razonables en la integral fundamentación y valoración de los elementos de
convicción que hacen a la concurrencia de dicho riesgo procesal.
Por lo referido, se concluye que el Auto de Vista de 9 de agosto de 2017, emitido por
los Vocales ahora demandados contiene una clara y detallada explicación de las razones
de la decisión asumida, no siendo evidente lo alegado por el accionante en la
interposición de esta acción tutelar respecto a que la referida Resolución carecería de la
fundamentación, motivación y correcta interpretación de la ley exigidas y que sería
contraria a los principios y normas constitucionales, advirtiéndose más al contrario que
se expuso adecuadamente los motivos de la determinación asumida y que los primeros
nombrados respondieron a partir de un análisis integral de los antecedentes cada uno de
los agravios denunciados a través de razonamientos jurídicos suficientemente
sustentados, por lo que no se advierte que los mismos hayan lesionado los derechos del
hoy accionante, correspondiendo en consecuencia denegar la tutela impetrada.
En consecuencia, el Juez de garantías, al denegar la tutela solicitada, actuó de forma
correcta.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la autoridad
que le confiere la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley del Tribunal
Constitucional Plurinacional; en revisión, resuelve: CONFIRMAR la Resolución
044/2017 de 23 de agosto, cursante de fs. 52 a 57, pronunciada por La Jueza Penal de
Sustancias Controladas Liquidadora y de Sentencia Penal Quinta de la Capital del
departamento de Cochabamba; y en consecuencia, DENEGAR la tutela impetrada,
conforme a los fundamentos del presente fallo constitucional.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
Fdo. Dra. Neldy Virginia Andrade Martínez
MAGISTRADA
Fdo. Dr. Ruddy José Flores Monterrey
MAGISTRADO