0% encontró este documento útil (0 votos)
39 vistas4 páginas

Los Efectos Del COVID 19 en La SALUD MENTAL

La pandemia de COVID-19 ha tenido un fuerte impacto en la salud mental de las personas. Se ha reportado un aumento de síntomas de estrés, ansiedad, depresión e insomnio. Además, puede empeorar los trastornos mentales preexistentes. Los niños y jóvenes también se han visto afectados y es importante reforzar la resiliencia familiar y brindar apoyo a los grupos vulnerables para minimizar el impacto psicosocial de la pandemia.

Cargado por

Cristofer Ortiz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
39 vistas4 páginas

Los Efectos Del COVID 19 en La SALUD MENTAL

La pandemia de COVID-19 ha tenido un fuerte impacto en la salud mental de las personas. Se ha reportado un aumento de síntomas de estrés, ansiedad, depresión e insomnio. Además, puede empeorar los trastornos mentales preexistentes. Los niños y jóvenes también se han visto afectados y es importante reforzar la resiliencia familiar y brindar apoyo a los grupos vulnerables para minimizar el impacto psicosocial de la pandemia.

Cargado por

Cristofer Ortiz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 4

Los efectos del COVID 19 en la SALUD MENTAL

Actualmente, el mundo vive una situación excepcional por el avance de la que denominan
la primera pandemia global de la historia producida por el coronavirus del síndrome
respiratorio agudo grave y la inédita medida de aislamiento social preventivo y obligatorio
utilizada por varios países. En enero de 2020, la OMS declaró la alerta sanitaria
internacional, ocupó todos los medios informativos y redes sociales.
En este nuevo contexto, caracterizado por una total alteración de la rutina socio-familiar y
el enfrentamiento a una enfermedad con altos niveles de contagio, se hace necesario
profundizar sobre sus efectos psicológicos, así como las estrategias a desarrollar para
favorecer la salud mental personal y comunitaria.
Desde la perspectiva de la salud mental, una epidemia de gran magnitud implica una
perturbación psicosocial que puede exceder la capacidad de manejo de la población
afectada. Puede considerarse, incluso, que toda la población sufre tensiones y angustias
en mayor o menor medida. El miedo, la preocupación y el estrés son respuestas normales
en momentos en los que nos enfrentamos a la incertidumbre, o a lo desconocido o a
situaciones de cambios o crisis, la soledad asociada con el sentimiento de haber sido
excluido del mundo y sus seres queridos, el malestar o la rabia ante la posibilidad de ser
contagiado por la negligencia de “otros”, el aburrimiento y frustración por no estar
conectado a la rutina habitual de la vida, el deseo de beber alcohol o consumir sustancias
de abuso para afrontar esta situación, los síntomas depresivos como desesperanza,
cambios en el apetito o alteraciones del sueño. Así que es normal y comprensible que la
gente experimente estos sentimientos en el contexto de la pandemia COVID-19,. Aunque
debe destacarse que no todos los problemas psicológicos y sociales que se presentan
podrán calificarse como enfermedades, la mayoría serán reacciones normales ante una
situación anormal. Los efectos, generalmente, son más marcados en las poblaciones que
viven en condiciones precarias, poseen escasos recursos y tienen limitado acceso a los
servicios sociales y de salud.
Durante la pandemia de la COVID-19, quizás sientas estrés, ansiedad, miedo, tristeza, y
soledad. Es posible que empeoren los trastornos de salud mental, que incluyen la
ansiedad y la depresión.
Existe un aumento considerable en el número de adultos que reportan síntomas de estrés,
ansiedad, depresión e insomnio durante la pandemia, comparado con las encuestas
previas a la pandemia. Algunas personas han aumentado el consumo de alcohol o drogas
ilícitas, ya que piensan que pueden ayudarlos a afrontar sus miedos sobre la pandemia. En
realidad, consumir estas sustancias puede empeorar la ansiedad y la depresión,
Los datos sugieren que la pandemia y las MSPS asociadas han provocado un aumento
mundial de los problemas de salud mental, incluidas, de forma generalizada, la depresión
y la ansiedad. Las personas con trastornos mentales preexistentes también tienen un
mayor riesgo de sufrir una enfermedad grave y morir por COVID-19 y deben considerarse
un grupo de riesgo cuando se les diagnostica la infección. En términos generales, los datos
indicaron que las tasas de suicidio en la mayoría de los países no aumentaron al comienzo
de la pandemia. Sin embargo, hubo indicios de un aumento del riesgo en los jóvenes, y el
impacto a largo plazo de la pandemia y la recesión económica asociada en la salud mental
y las tasas de suicidio sigue siendo motivo de preocupación, dado el vínculo bien
reconocido entre los comportamientos suicidas y las dificultades económicas. Por último,
antes de la COVID-19, solo una minoría de personas con problemas de salud mental
recibía tratamiento. Los estudios muestran que la pandemia ha ampliado aún más la
brecha de tratamiento de salud mental, y los servicios de salud mental ambulatorios se
han visto particularmente perturbados. La OMS reconoce esas repercusiones y sigue
considerando la salud mental como un servicio de salud esencial que debe mantenerse
durante la pandemia de COVID-19. Del mismo modo, los Estados Miembros de la OMS han
hecho hincapié en la importancia de ampliar los servicios de salud mental y los apoyos
psicosociales como componentes integrales de la cobertura sanitaria universal y en la
preparación, respuesta y recuperación ante emergencias de salud pública. En respuesta a
la pandemia, la OMS y sus asociados han desarrollado una amplia gama de recursos para
atender las necesidades de salud mental durante la pandemia y siguen trabajando para
promover la resiliencia y la recuperación.
Los trastornos mentales diagnosticados, como el trastorno por déficit de atención e
hiperactividad, ansiedad, autismo, trastorno bipolar, trastorno de la conducta, depresión,
trastornos alimentarios, discapacidad intelectual y esquizofrenia, pueden perjudicar
considerablemente la salud, la educación, las condiciones de vida y la capacidad para
obtener ingresos de los niños y los jóvenes.
Las experiencias personales y factores ambientales, como la crianza de los hijos, la
escolarización, la calidad de las relaciones, la exposición a la violencia o los abusos, la
discriminación, la pobreza, las crisis humanitarias y las emergencias sanitarias como la
COVID-19, conforman la salud mental de los niños e influyen en ella a lo largo de toda su
vida.
En el enfrentamiento a la COVD-19, a la par del aislamiento social y otras medidas
sanitarias, urge potenciar la resiliencia, el crecimiento personal, las relaciones
intrafamiliares y la atención especial a los grupos vulnerables para así minimizar el
impacto psicosocial de la epidemia en la población
BIBLIOGRAFIA
 CIENCIAS CLÍNICAS Y PATOLÓGICAS, Efectos de la COVID-19 en la salud mental de la
población, 2020

Los efectos nocivos de la COVID-19 sobre la salud mental de los niños, niñas y jóvenes son
solo la punta del iceberg, Unicef.

Salud mental y COVID-19: datos iniciales sobre las repercusiones de la pandemia (OMS)

González Menéndez R. Sandoval Ferrer JE. Manual de Psiquiatría. La Habana: ECIMED;


2019.

Villegas Chiroque M. Pandemia de COVID-19: pelea o huye. Rev Exp Med. 2020 Ene-
Marz;6(1):3-4. [

También podría gustarte