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Primer Sermon Galatas Quiénes Son Los Herederos Del Pacto

El documento resume quiénes son los herederos de la promesa en Gálatas 3:15-29. Indica que: 1) Cristo es el único heredero de la promesa, ya que la promesa hecha a Abraham se cumplió en él. 2) Aquellos que están unidos a Cristo también son herederos, pues participan de la promesa al ser uno con él. 3) La ley dada a Israel no anuló la promesa, sino que sirvió temporalmente para mostrar la necesidad de Cristo y la imposibilidad de salvación

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Primer Sermon Galatas Quiénes Son Los Herederos Del Pacto

El documento resume quiénes son los herederos de la promesa en Gálatas 3:15-29. Indica que: 1) Cristo es el único heredero de la promesa, ya que la promesa hecha a Abraham se cumplió en él. 2) Aquellos que están unidos a Cristo también son herederos, pues participan de la promesa al ser uno con él. 3) La ley dada a Israel no anuló la promesa, sino que sirvió temporalmente para mostrar la necesidad de Cristo y la imposibilidad de salvación

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¿Quiénes son los herederos del pacto (la promesa) en Gálatas 3:15-29?

Curso: La teología del Pacto.

Docente: Don Galardi

Ever Nain Iraheta.

Seminario Reformado Latinoamericano.

Trujillo colon, Honduras, Centroamérica, 3 de noviembre de 2020.


Contenido

Introducción

1. Cristo.

2. Los que están unidos a Cristo (26-29).

Aplicaciones

Conclusiones
Introducción:
Desde el versículo uno del capítulo tres el apóstol pablo está tratando de probar a los gálatas que
la salvación se obtiene por la fe en Cristo y no por guardar la ley. Los judaizantes estaban
enseñando que para poder ser salvo había que guardar la ley de Moisés. El apóstol dice
enfáticamente que eso no es así, que la salvación es únicamente por la fe en Jesús. También les
recuerda que los que quieren justificarse guardando la ley están bajo maldición ya que nadie
puede justificarse guardando la ley. También les dice que Cristo los ha redimido de la maldición
de la ley al hacerse maldición por nosotros.
En los versículos 15-29 amplia un poco más la idea de salvación por fe, haciendo énfasis
en que el pacto hecho con Abraham fue hecho con Cristo y con los que están en Cristo.
Aquí va a la raíz de porque la salvación se obtiene solo por la fe y no por las obras. Hace
énfasis en que la salvación por la fe es una promesa que Dios hizo a Abraham
gratuitamente. Una promesa que no requería nada de parte de Abraham y de todos los que
serían parte de esa promesa. Pablo demuestra que los judaizantes están equivocados al
decir que la salvación se obtiene por guardar la ley, ya que el pacto de la ley fue hecho
cuatrocientos treinta años después del pacto hecho con Abraham. Ese pacto de obras, al
que los judaizantes creían importante para la salvación, nunca fue dado para salvar sino
para mostrar la pecaminosidad del hombre y que este viera su impotencia y corriera a
Dios pidiendo misericordia, Pablo dice que solo era un tutor para mostrarnos la necesidad
de Cristo.
La salvación no es por las obras de la ley porque nadie puede guardar la ley. Dios sabia
eso por eso prometió una salvación sin obras de parte del hombre. Pero los únicos que
obtienen esa salvación son los que participan en la promesa que el Señor dio a Abraham.
En estos versículos vemos que el único heredero de la promesa es Cristo, en él se cumplen todas
las promesas del antiguo testamento, pero estas promesas también son para los que están en
Cristo, ya que somos uno con él. Veamos esto mas detalladamente:
1. Cristo.
1.1. El apóstol Pablo nos da varias razones aquí por las cuales el pacto de Dios con
Abraham era un pacto hecho con Cristo y no con todos los descendientes físicos de
Abraham.
a. La primera razón es porque el pacto es inalterable.
i. v 15. Primero, el Apóstol Pablo habla en términos que los Gálatas
entendían. Da un ejemplo de algo con lo cual ellos estaban acostumbrados
y comprendían bien. Él dice: Hermanos, hablo en términos humanos:
Aunque un pacto sea de hombres, una vez ratificado, nadie lo cancela ni le
añade. Les dice que, como ellos saben, una vez que dos personas han
hecho un pacto no puede ser alterado. Aun los hombres deben ser leales a
sus pactos. Después pasa a decir que Dios tampoco altera sus pactos, que
el pacto hecho con Abraham permanece fiel aun después de la venida del
pacto de la ley. ¿Si los hombres son fieles a sus pactos, será Dios infiel al
pacto que juramento? Esta idea es ampliada en el versículo 17.
b. La segunda razón es porque la promesa no fue hecha a muchos sino a una sola
persona.
i. En el versículo siguiente nos dice lo que está ilustrando: ahora bien, las
promesas a Abraham fueron pronunciadas también a su descendencia. No
dice: "y a los descendientes", como refiriéndose a muchos, sino a uno
solo: y a tu descendencia, que es Cristo. Nos dice claramente que las
promesas del evangelio fueron dadas a Abraham y a su descendencia y
dice que no fue a los descendientes, es decir a todos los judíos según la
carne, lo dice con toda la claridad del mundo. Pero también dice
claramente que es a una sola persona: Cristo.
ii. El pacto fue hecho con Cristo y eso no se puede cambiar nunca. Eso es
inalterable.
Martin Lutero dice: ¡Fíjate cómo el apóstol insiste en recalcar
que con «la simiente de Abraham» se señala a Cristo, para evitar
que los judíos se jacten de que es en ellos en quienes han de ser
bendecidos los gentiles!
c. Tercera razón, el pacto de obras que fue hecho con todos los Israelitas no fue
hecho para anular el pacto hecho con Cristo.
i. En el verso 17 dice específicamente lo que quería ejemplificar en el
verso 15. Su razonamiento es este: Dios confirmo un pacto con Abraham y
un pacto una vez confirmado nadie lo puede anular o añadirle, esto es
cierto aun en los pactos que los hombres hacen. Si los hombres deben ser
fieles a los pactos ¿Cuánto mas Dios debe ser fiel al pacto que hizo con
Abraham? Dios siguió siendo fiel a la promesa, aun después de la ley,
porque Dios ya había prometido que la promesa era por la fe y no por las
obras. El pacto Mosaico era un pacto de obras, pero su propósito no era
anular la promesa sino ser siervo de la promesa. En el versículo 18 el
apóstol usa un razonamiento que no puede ser contradicho, él dice que, si
la promesa fuera por guardar la ley ya no seria una promesa, es decir ya no
seria gratuitamente. Seria como el pago de un salario por haber cumplido
con algo. Como lo dice Pablo en Romanos 4:4: Al que obra, no se le
considera el salario como gracia, sino como obligación. Pero la promesa
es solo por la fe.
ii. En el versículo 18 el apóstol Pablo dice que la herencia se recibe por la
fe y no por las obras de la ley. Así que los herederos de la promesa no
pueden ser los israelitas que guardaban la ley sino para Cristo a quien Dios
le hizo la promesa.
d. Algunas razones por las que el pacto de obras no anula el pacto de la promesa.
i. La ley fue dada por causa del pecado, no fue dada para quitar el pecado
sino para contenerlo un poco hasta que llegara quien lo quitaría
definitivamente. San jerónimo dice: la ley fue dada para que sirviera de
freno a las transgresiones (v. 19).
Según Hendriksen fue dado para que el hombre pudiera ver que es
pecador. Él dice: Fue añadida a causa de las transgresiones; es
decir, fue dada al hombre además de la promesa con el fin de
despertar en su corazón y mente un sentido de su culpa.
La biblia la reforma dice así: Probablemente para definir el pecado
específicamente como la violación a la voluntad explícita de Dios,
y así hacer del pecado algo mucho peor (Ro. 5:13; 20, 7:7-8).
Lutero dice: La ley hace surgir (ponit) el pecado, el pecado la
remisión, y la remisión la salvación. Y todo esto porque sin la ley,
el pecado permanece muerto y no es reconocido, según Romanos
cap. 5 y 7. El pecado estaba en el mundo, pero no le era imputado
al hombre, hasta el advenimiento de Moisés y su ley.
El sentido es, pues: la ley fue dada a causa de la trasgresión, para
que la trasgresión exista como tal y abundase, y para que de esta
suerte el hombre, llevado al conocimiento de sí mismo por medio
de la ley, buscase la mano del misericordioso Dios; porque sin la
ley, el hombre está en ignorancia acerca de su pecado y se tiene a
sí mismo por sano.
Aunque todos estos comentaristas están en contra de que la ley fue
dada para que sirviera de freno al pecado hasta que viniera Cristo,
yo pienso que Jerónimo tiene razón al decir que fue dada para que
sirviera de freno. Creo que es la interpretación mas natural de la
segunda parte del versículo 19: hasta que viniese la descendencia a
quien había sido hecha la promesa. Dice que fue dada hasta que
viniese la descendencia. Era algo temporal, por mientras Cristo
venia la ley con todas sus ceremonias servían de freno al pecado,
pero también servían de apaciguamiento a la ira de Dios. Cada vez
que un animal era sacrificado el pecado era cubierto, no era
quitado sino cubierto, pero al venir Cristo quito completamente el
pecado. Creo que esa es la misma idea de Romanos 3: 25-26.
Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los
pecados; pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para
manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el
que justifica a los que tienen fe en Jesús (NVI).
Lutero dice: «Hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la
promesa»: esto es, en «la simiente» se daría la bendición, la
justicia y el cumplimiento de la ley; y las transgresiones que
existían por medio de la ley, ya no tendrían que ser refrenadas, sino
que serían extinguidas -lo cual es efectuado por la fe en Cristo.
ii. No fue dada para reemplazar a la promesa (versos 3:21-22).
La ley no podía impartir vida a las personas que estaban sujetas a
ella. La ley solo les mostraba que estaban muertas, pero no hacía
nada al respecto. El único que podía dar vida era Cristo. La ley no
fue dada como un medio de salvación, el único medio de salvación
es Cristo y se recibe por fe porque Dios hacia lo había prometido.
Si la ley hubiera sido dada como un verdadero medio de salvación
entonces no necesitaríamos a Cristo. Si la salvación se obtiene por
nuestras obras ¿Para que necesitamos la obra de Cristo?
iii. Fue dada para llevarnos a Cristo (23-24)
La ley nos muestra cuan pecadores somos, pero no nos da el poder
para vencer el pecado. Nos hace sentir impotentes y miserables.
Nos hace sentir sucios y merecedores de todo el castigo de Dios.
Cuando nos muestra todo eso sabemos que jamás obtendremos
salvación por nosotros mismos, y también nos muestra la terrible
ira de Dios contra esos pecados.
Pero cuando estamos en el mayor estado de desesperación somos
llevados a confiar en Cristo. De esta manera se cumple que la
salvación es solo por la fe en él.
La palabra que nuestra biblia traduce como tutor, es la traducción
de παιδαγωγὸς, esta palabra significaba tutor de niños, era alguien
que cuidaba e instruía a los niños hasta que llegasen a una edad
adulta.
1.2 Ahora bien ¿Cuál fue el pacto que Dios confirmo con Abraham?
a. Este pacto es el pacto que Dios hizo con Abraham en Genesis 222:18.
b. El pacto hecho con Abraham fue un pacto que justifica al hombre sin obras, la
promesa es que el hombre es justificado delante de Dios sin las obras de la ley,
eso es cierto de Abraham, él creyó a Dios y fue justificado (Gálatas 3:6),
perdonado. Esto también es cierto de los gentiles que creen en el evangelio, esto
lo dice Pablo claramente: Y la Escritura, habiendo previsto que por la fe Dios
había de justificar a los gentiles, anunció de antemano el evangelio a Abraham,
diciendo: "En ti serán benditas todas las naciones. “Desde luego, los que se basan
en la fe son benditos junto con Abraham, el hombre de fe. Esto también lo dice en
3:11 y 5:5.
c. ¿Qué quiere decir el apóstol con promesas? En el versículo 17 el apóstol dice
que el pacto que fue confirmado por Dios con Abraham y la promesa de ese pacto
no es abrogado por la ley. Así que, cuando habla de las promesas, está hablando
de las promesas del pacto y del pacto mismo pues el pacto es en realidad una
promesa. Así que promesa es sinónimo de pacto.
1.3 ¿Cuál fue el pacto de la ley que vino cuatrocientos treinta años después?
a. Era un pacto de obras, la ley decía: has esto y vivirás. Si alguien obedecía la ley
entonces vivía sino obedecía moría. Podemos ver que es un pacto de obras en los
siguientes versículos, 2:16, 3:2, 5, 10, 12, en estos versículos se habla de las obras
de ley. El versículo 13 dice que Cristo nos redimió de la maldición de la ley al
hacerse maldición por nosotros y según el verso 14 al hacerse maldición hizo
posible que los gentiles fuéramos parte de la bendición de Abraham. La maldición
que Jesús llevo fue morir en la cruz. La ley dice que todo el que peca debe morir,
por eso Jesús tuvo que morir para poder salvarnos y también vivió una vida
perfecta, cumplió con todas las obras de la ley, cumplió el pacto de obras que
Adán no pudo cumplir. Esto es lo que dice Pablo mas adelante: Pero cuando vino
la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,
para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la
adopción de hijos (Gálatas 4:4-5).
b. Los teólogos presbiterianos no están de acuerdo en que el pacto de la ley era un
pacto de obras. Dicen que el pacto mosaico era una administración del pacto de
gracia. Pero yo estoy convencido que los bautistas reformados y John Owen están
en lo correcto cuando dicen que el pacto Mosaico es un pacto de obras, diferente
al pacto hecho con Abraham. Ellos dicen que en Abraham había dos pactos, el
pacto de obras (Una renovación del pacto hecho con Adán) y el pacto de gracia.
El hecho de que el pacto Mosaico es otro pacto y no una administración del pacto
de gracia lo podemos ver claramente mas adelante en esta epístola, veamos lo que
dice: En estas cosas hay una alegoría, pues estas mujeres son dos pactos: Agar es
el pacto del monte Sinaí que engendró hijos para esclavitud. Porque Agar
representa a Sinaí, montaña que está en Arabia y corresponde a la Jerusalén
actual, la cual es esclava juntamente con sus hijos. Claramente habla de dos
pactos y no de dos administraciones. Aquí hace un contraste entre el pacto de
obras y el pacto de gracia, el pacto de obras engendra hijos para esclavitud, pero
la promesa del pacto de gracia engendra hijos libres (gálatas 4:24-25).
c. Este pacto de obras abarcaba a todo el pueblo, se entraba a él por nacimiento.
Pero el pacto de Dios hecho con Abraham no es por nacer dentro de cierta familia,
sino por tener fe en Jesús, al igual que Abraham.
2. Los que están unidos a Cristo (26-29).
a. La palabra de Dios nos enseña que todos aquellos que hemos creído en Cristo somos
uno con él. Él es la cabeza y nosotros somos su cuerpo. Él es la vid y nosotros somos los
pámpanos. Él es el esposo y nosotros la novia. Es por esta razón que también
participamos de las promesas que fueron hechas a él. En estos versículos vemos tres
cosas que los cristianos somos en virtud de ser uno con Cristo.
b. Somos hijos de Dios (26-27).
El apóstol Pablo comienza esta sección con las palabras así que, estas palabras
conectan estos versículos con los que le anteceden. En los versículos anteriores el
apóstol dijo que antes de Cristo estábamos custodiados por la ley, era nuestro
tutor pero ahora que esta Cristo ya no estamos bajo tutor, ahora ya somos hijos de
Dios.
El versículo 26 dice que todos somos hijos de Dios por medio de la fe en Cristo.
Y el versículo 27 nos dice que la manera en que es posible que nosotros seamos
hijos de Dios es porque hemos sido revestidos de Cristo. Cristo vivió una vida
perfecta para que nosotros podamos ser presentados perfectos delante de Dios,
pero él también murió en la cruz para quitar todos nuestros pecados pasados
presentes y futuros. Todo lo que Cristo hizo con su vida y con su muerte nos
pertenece a nosotros.
Pablo ya había expresado esta idea en 3:7.
c. Los gentiles y los judíos somos uno en Cristo (28).
En el antiguo testamento los gentiles eran personas que no pertenecían al pacto.
Estábamos separados de las promesas de Dios. No éramos parte del pueblo de
Dios, pero ahora por la obra de Cristo emos sido injertados en la simiente santa.
Ahora que estamos en Cristo ya no hay distinciones espirituales. Los judíos no
son diferentes a nosotros cuando a acercarse a Dios se refiere. Ellos ya no son los
únicos que tiene el privilegio de acercarse a Dios y tener comunión con él. En el
nuevo pacto todas las razas pueden ser parte de los hijos de Dios por la fe en
Jesús.
El apóstol repite esta misma idea en Gálatas 5:6; también la repite en 6;15.
d. Somos herederos según la promesa (29).
Los únicos herederos del pacto somos aquellos que hemos puesto nuestra fe en
Cristo ya que estar en Cristo nos hace ser descendencia de Abraham. Esta misma
idea se repite en 4:28.
Lutero lo expresa así: Ahora bien: la promesa de Dios no puede ser aplicada a
ningún otro sino a Cristo; por lo tanto, como nosotros no somos otra cosa que
Cristo, esta promesa debe ser aplicada también a nosotros. Somos pues en verdad
linaje de Abraham y herederos suyos no según la carne, sino según la promesa,
porque nosotros somos aquellos a quienes se menciona en la promesa: «los
gentiles digo, «que deben ser benditos (cap. 3:8, Gn. 12:3) en la simiente de
Abraham» (3:16). Así lo afirma el apóstol también en Romanos 9 (v. 8): «Los que
son hijos según la promesa son contados como descendientes: éstos son los hijos
de Dios, no los que son hijos según la carne, etc.».
Aplicaciones

1. Creo que es sumamente importante saber que las promesas fueron hechas a Cristo y a
nosotros. Sino tenemos eso bien claro nos desviaremos en muchas maneras.
2. Entender la naturaleza de este pacto es fundamental ya que sino lo entendemos vamos a
terminar predicado un evangelio que necesita nuestra ayuda para poder salvarnos.
Caeremos en el error de muchos que dicen que para salvarnos tenemos que hacer ciertas
obras.
3. En la época que vivimos es muy urgente predicar la salvación solo por la fe, la mayoría
de las iglesias que se llaman evangélicas predican un evangelio por obras.
Conclusiones:
La salvación que Dios ofrece es completamente gratuita, eso lo podemos ver claramente
en la promesa de Dios hecha a Abraham y en estos versículos de Gálatas. Nosotros no
agregamos nada a nuestra salvación, realmente la salvación es completamente una obra
del Señor.
Bibliografía:
COMENTARIOS DE MARTÍN LUTERO, CARTA DEL APÓSTOL PABLO A LOS GALATAS.

Hendriksen, Willian. Comentario al nuevo testamento: Galatas. Grand Rapids, MI 49560: Libros desafio ,
2005.

Nehemías Coxe y John Owen, De Adán a Cristo.

La biblia de estudio la reforma, Ligonier ministries y poema publicaciones, 20202.

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