Relato de una experiencia de la atención psicoterápica con los grupos de obesos
“En todos lados donde hay seres humanos hay grupos y tenemos que ir a ellos". jose bleger
La atención psicológica a grupos es una práctica común en las instituciones de salud, como una
posibilidad para hacer frente a las crecientes demandas asociadas, por ejemplo, a afecciones
crónicas que acaban por debilitar psíquicamente al sujeto.
Desarrollamos nuestra práctica clínica asistiendo a personas con obesidad. El estado epidemia de
esta psicopatología nos recuerda la urgencia con la que considerando su tratamiento y profilaxis.
Según Henrique Figueiredo RAM, "una enfermedad, para adquirir la dimensión de malestar social
epidémico, debe alcanzar el estatus de mal popular, es decir, tomar el lugar de un enfermedad con
las características de una propagación relativamente duradera, llegando a un gran número de
personas” (CARNEIRO, 2000, p. 13).
Podemos notar estas características en la obesidad, siendo de público conocimiento la peso
creciente de las poblaciones en todo el mundo.
Considerada un desafío para los profesionales que la afrontan, la obesidad es actualmente un
problema de salud pública, por lo que es importante desde este punto de vista vista, determinar
qué porcentaje de grasa corporal se asocia con una alta morbilidad y mortalidad (MUNDIM, 1996,
p. 20). Esta experiencia con la clínica de la social, nos llevó a reflexionar sobre el encuentro de los
sujetos del grupo con su patetismo, Término griego que incluye la doble expresión de pasión y
sufrimiento vivido pasivamente. Según Mario E.Pereira Es en este sentido que el pathei mathos hace
Agamenón, por Esquilo, el aprendizaje que puede provenir del sufrimiento asume la estatus de
prototipo de una tradición trágica en la concepción de lo psicopatológico (PEREIRA, 2004, 52). Para
Pereira, la psicopatología fundamental se fundamenta, antes cualquier otra cosa, en el
reconocimiento de la existencia de diferentes lugares, de diferentes posiciones discursivas frente al
sufrimiento humano (IDEM, p. 50).
El presente trabajo tiene como objetivo compartir una experiencia de atención a personas obesas,
utilizando fragmentos de sesiones para pensar nuestra práctica psicoterapéutica grupal, en una
clínica privada en la ciudad de São Paulo, dedicada a la atención de personas con dificultades de
alimentación, especialmente obesidad. al equipo de psicólogos, se solicitó atención grupal a
pacientes en tratamiento para bajar de peso, donde pudieron compartir experiencias sobre los
aspectos emocionales planteada por este proceso. Según Alexandre Kahtalian (1992), en la década
de 1990, En la década de 1930 era habitual dar a la obesidad el nombre de "trastorno de la
trastornos endocrinos", habiéndosele dado sólo a partir de las décadas de 1940 y 1950 un mayor
énfasis en su carácter psicológico, gracias a los trabajos de Bruch (1943), Fenichel (1966), Rascovsky
(1950) y otros (cf. Kahtalian, 1992, p. 274). Para este autor sobre al tratamiento psicoterapéutico de
la obesidad: En instituciones hospitalarias, el la terapia de grupo es la más adecuada (KAHTALIAN,
1992, p. 277).
Desde el principio, hemos tratado de ofrecer un servicio terapéutico, basado en la principios de la
psicoterapia de grupo de orientación psicoanalítica, basada en teorías y técnicas derivadas del
Psicoanálisis y la Psicología Social. Un tema importante que nos desafía, en este sentido, se refiere
a la gestión clínica del cuidado grupal, ya que, hacer frente a una demanda creciente significa
satisfacer más pacientes en menor tiempo, corriendo el riesgo de comprometer la técnica del grupo
que guiará el trabajo. El uso de la psicoterapia grupal de tutoría
tratamiento psicoanalítico en el cuidado de pacientes obesos sigue el dilema al que se enfrenta
Gregório Baremblitt llama la atención sobre el trabajo con grupos en general: El aumento de número
de usuarios de técnicas grupales seguramente llega a los grupos administrados sobre bases
psicoanalíticas, pero es sensiblemente más acentuada en el caso del otro directrices (BAREMBLITT,
1986, p. 16).
Se le ha dado menos credibilidad al psicoanálisis, en detrimento de Enfoques cognitivo-
conductuales en el cuidado de los obesos. para Eduardo Mundo: "(...) porque no es una herramienta
de trabajo que se somete a la estadística, toda forma de psicoanálisis parece ser rechazada, negando
al médico una modelo teórico sumamente útil para comprender sus dificultades y las de los obesos"
(MUNDIM, 1996, p. 22). En particular, estamos totalmente a favor de uso de bases psicoanalíticas
en el trabajo con grupos de obesos, fundamental, la en nuestra opinión, en su manejo.
Consideramos posible la técnica psicoanalítica y lo suficientemente bueno para ese propósito.
Sin pretender profundizar más en este tema en el presente trabajo, pertinente reavivarla
constantemente, buscando contribuir al avance de la clínica de grupos psicoanalíticos; después de
todo, todavía podemos notar la resistencia del analistas en la legitimación de la técnica del
psicoanálisis en el trabajo grupal.
Tanto el procedimiento de grupo como los analistas dedicados a este especialidad como usuarios
de la misma siempre han sido vistos como ciudadanos de segunda categoría en relación con los
monstruos sagrados, la didáctica y la consumidores del análisis individual altamente valorado
(BAREMBLITT, 1986, p. 19).
Delimitemos entonces nuestra posición, recordando con Baremblitt, el conocido fórmula
clasificatoria utilizada por Grinberg, Langer y Rodrigué, para ubicar la el psicoanálisis, como técnica
capaz de orientar el trabajo del grupo:
En la historia de las técnicas de grupo, después de un período inicial de psicoterapia para grupo (uso
de mecanismo de sugerencia tipo alcohólicos anónimos) paulatinamente se fue imponiendo una
modalidad al grupo (psicoanálisis individual de cada miembro en presencia de los demás), hasta
generalizarse, en el entornos de usuario, psicoterapia de grupo (psicoanálisis del inconsciente
grupo, compuesto de fantasmas que conciernen al grupo como una unidad).
(BAREMBLITT, 1986, p. 16).
Así, manteniendo la regla fundamental de la libre asociación, podemos facilitar la aparición de estas
construcciones fantasmáticas intersubjetivas, de orden inconsciente, que se revelan durante el
proceso grupal. Entendemos que el Comprender el vínculo es fundamental para ayudarnos a
operacionalizar la tarea en el colectivo, así como construir una metapsicología de los procesos
grupales. Segundo Pichon-Rivière "el vínculo es un concepto instrumental en Psicología Social que
asume una cierta estructura y que es manejable operativamente" (RIVIÈRE, 1982, pág. 31).
Esto nos lleva a pensar en la inclusión de sujetos en los llamados grupos homogéneos, tales como,
por ejemplo, grupos de pacientes con enfermedades crónicas, donde parece haber una
identificación en torno a la enfermedad. Según Breno Ramos, lo que subyace a la existencia de estos
grupos son los criterios médicos, especialmente los de selección y curación, basados en de
diagnósticos psiquiátricos y psicológicos. Aun así, según Ramos: Lidiar con de grupos orientados
analíticamente, el marco médico debería tener menos importancia, dando paso a otras
preocupaciones como la ambientación, empatía, criterios de desarrollo, etc. (RAMOS, 1997, p. 235).
Buscar una aproximación con el aspecto vincular en estos colectivos, a nuestro juicio, implica
pensar en la noción de ideal del yo, como reemplazo del ideal de grupo, presentes en la teoría
freudiana.Según Renato Mezan, el otro, en la teoría freudiana, aparece en cuatro posiciones
posibles, incluida la posición del modelo. Para él "la
La identificación es, en definitiva, un proceso por el cual el sujeto asimila uno o más rasgos de otro
individuo, los integra en su yo y, por lo tanto, cambia según el modelo o modelos de que se trate”
(MEZAN, 1985, p. 455).
En el caso de la obesidad, nos interesa el modelo que se estructura en torno al ideal de cuerpo
delgado y la serie de identificaciones posteriores que vienen a componer el ideal del grupo, como,
por ejemplo, la idea de que al perder peso, el sujeto vaciaría con sus kilos de más sus conflictos
psíquicos: Somos cabezas gordas, ¿no? aprendemos a lidiar con nuestras emociones del mismo
modo que no aprendemos a comer, pero cuando estemos delgados lo sabremos. Según Freud, la
identificación se conoce por el psicoanálisis como la expresión más remota de un vínculo afectivo
con otro persona (FREUD, 1925, p. 115). En ella estaría presente la idea de los lazos libidinales, que
permitir que los individuos abandonen su ideal del yo individual y lo reemplacen por el ideal del
grupo, permitiendo un vínculo:
En grupos efímeros encontramos el prodigio de la completa desaparición, aunque solo temporales
de lo que identificamos como adquisiciones individuales... Interpretamos este prodigio en el sentido
de que el individuo abandona su ideal del yo y lo reemplaza con el ideal de grupo. (FREUD, 1921, p.
163).
Para Freud, el ideal del yo devela un panorama importante para la comprensión de Psicología de
Grupo, porque también tiene esa vertiente social. Los lazos afectivos unificadores de grupo en torno
a una idea dominante, puede servir como un ideal para el grupo Me alivia saber que no soy el único
que pasa por esto, que hay otros con una cabeza gorda como yo. Queremos aprender a ser delgados
contigo (analista), que es delgado.
Freud afirma que: grupos humanos presentan una vez más la imagen familiar de un individuo de
fuerza superior en medio de una banda de compañeros iguales, cuadro que también se engloba en
nuestra idea de la horda primigenia” (1921, página 155)... "el líder del grupo sigue siendo el temido
padre primitivo; el grupo sigue siendo desea ser gobernado por la fuerza desenfrenada y posee una
pasión extrema por autoridad; el padre primitivo es el ideal del grupo, que dirige el ego en lugar del
ideal del yo. (IBID, pág. 161).
Según Renato Mezan, el otro, en la teoría freudiana, aparece en cuatro posiciones posible, entre
ellos, el modelo. Para el autor, "la identificación es, en definitiva, una proceso por el cual el sujeto
asimila uno o más rasgos de otro individuo, los integra en su yo y, por tanto, se modifica a sí mismo
según el modelo o modelos en causa.” (MEZAN, 1985, p. 455)
En el caso de la obesidad, nos interesa el modelo que se estructura en torno al ideal de cuerpo
delgado y la serie de identificaciones posteriores, que vienen a componer el ideal del grupo, como,
por ejemplo, la idea de que al perder peso, el sujeto vaciaría con sus kilos de más sus conflictos
psíquicos: "Nuestro pensamiento es gordo, no aprendemos a lidiar con nuestras emociones más de
lo que aprendemos a comer, pero cuando estemos delgados lo sabremos.Según Freud “La
identificación es conocido por el psicoanálisis como la expresión más remota de un vínculo afectivo
con otra persona” (FREUD, 1925, p. 115). En ella estaría presente la idea de vínculos mecanismos
libidinales, que permiten a los individuos abandonar su ideal del yo individual, sustituyéndolo por el
ideal del grupo, permitiendo un vínculo:
"En grupos efímeros, encontramos el prodigio de la desaparición completa,
aunque sólo temporales de lo que identificamos como adquisiciones individuo (...) Interpretamos
este prodigio en el sentido de que el el individuo abandona su ideal del yo y lo reemplaza con el
ideal del grupo. (FREUD, 1921, p. 163).
En el artículo Sobre el narcisismo (1914), comenta la falta de satisfacción que brotaría de la no
realización de este ideal, transformándose en un sentimiento de culpabilidad, así como, que puede
conducir a perturbaciones psíquicas. Este es un aspecto relevante para nosotros, ya que al tratar
con la obesidad, constantemente el terreno de la insatisfacción, que se manifiesta en el discurso del
grupo en su conjunto, revelando un conflicto contenido en la pérdida de peso, que acaba por
frustrar la expectativas tanto con respecto a la ponderación esperada como en relación con la
transgresión infligida por prescripción médica: sabía que no debía, pero Comí, no pude controlarme.
El deseo de perder peso puede eclipsar a otros, orden inconsciente, que se revelan durante el
trabajo en grupo.
Usamos el término dietética de los estudios de Henrique Figueiredo Carneiro, según el cual, como
huella más antigua de la ética, revela en el mundo antiguo la cuidado que el sujeto se imprimía a sí
mismo, habiendo sido actualmente incorporado por el ciencias médicas, que son las encargadas de
dictar las reglas para una preservación de la nuestro capital biológico. El autor nos lleva a reflexionar
sobre cuánto la dieta prescrita por la medicina puede fallar en este sentido:
Lo que falla en la dieta preconizada por la medicina, con respecto a mantenimiento del cuerpo
biológicamente eficiente, es el hecho de que, además de lo que que puede o no ser ingerido o
expulsado de él, tanto en el propio sujeto como en el otro- se presenta otra fuente regulatoria que
escapa a la parámetro necesario. Con esto surge un hecho irrefutable: los excesos y gastos, tan bien
señalados por la medicina como forma de cuidado en el mantenimiento de un capital biológico,
pierden sentido para el sujeto, que siempre encuentra la manera de subvertir las dietas. (CARNEIRO,
2000, pág. 88)
El grupo de obesos lleva una marca: necesitamos adelgazar, adelgazar. El médico casi los obligó a
hacerlo, para alejarlos del riesgo morboso que conlleva el exceso. En Como consecuencia de ello, la
demanda del paciente parece imponer un control sobre el aumento de peso, así como su
ponderación para evitar el peso considerado de riesgo, conocido como obesidad mórbida, según
Maria do Carmo Dias, sujetos con IMC (índice de masa corporal expresado en kilogramos por metro
cuadrado = peso / alto x alto) en el rango de 40 a 49,9 Kg/m2. (DIAS, 2003, p. 52).Bueno, ¿cómo
hacemos? propone Figueiredo Carneiro "(...) entre el hombre de la necesidad y el sujeto de la deseo
ahí está la brecha que instala la falta; y este exige otro orden de suplemento dietético que muchas
veces escapa a los ideales de la medicina.” (CARNEIRO, 2000, pág. 91)
La derivación de los pacientes a la clínica se realizaba a través de los sectores de psiquiatría,
endocrinología y nutrición, que demandaron apoyo psicológico para la los llamados pacientes
resistentes, es decir, con mayor dificultad para practicar la dietética prescritos, así como, sin mostrar
mejoría en el tema del peso corporal.
En cualquier caso, el sector de la psicología estaba abierto a recibir pacientes en atención,
independientemente de cómo les estaba yendo en el tratamiento. hubo para parte de la institución,
el interés de que los pacientes que estaban bien podrían servir como modelo para otros, que, quién
sabe, podrían animarse y no abandonar el programa de pérdida de peso.
En el sector de la psicología, se realizó un tamizaje, que tuvo en cuenta la criterios para la admisión
de pacientes en los grupos. Estos estaban abiertos, en número de hasta seis pacientes, pudiendo
recibir un nuevo miembro tan pronto como haya una vacante.
Esto significaba que los sujetos en diferentes etapas de tratamiento se encontraban en la Mismo
grupo.En nuestra opinión, a pesar de la vergüenza que provocan preguntas como: ¿Hay ¿Cuánto
tiempo llevas aquí? O: ¿Cuánto peso has perdido? – este aspecto se ha convertido
relevantes, que conducen a entendimientos internos (insights) en cuanto al momento de
pérdida de peso, expresión acuñada por uno de los grupos, para caracterizar el proceso
singularidad de la eliminación del exceso de peso.
Sabemos que el psicoanálisis nos permite trabajar la deconstrucción de los ideales, la
de un proceso de identificación/desidentificación. Adelgazamiento emerge, en
momento en el grupo, como un fantasma. La llegada de la gente delgada,
exobeso con miedo a volver a subir de peso, marcó un momento importante
de revelar el ideal del grupo.
Lívia: ¿Pero qué hace ella aquí? ¡Ya está delgada!
Mara: Si, pero mis problemas no se me quitaron con los ochenta kilos
que bajé de peso, pensé que después de bajar de peso todo se resolvería, pero no es así
Entonces, hay un gran temor de que todo vuelva y eso es lo que necesito. hablar.
Lívia: Sí, pensamos que las personas delgadas no tienen problemas, pero no es cierto. Mirar Mara,
parece que no puede ser feliz con su nuevo cuerpo y encuentra que volverá a engordar. En el fondo
sentimos este miedo.
Sara: Creo que es mejor entonces que abandone el tratamiento, porque solo vine aquí para perder
peso. Por otro lado, me estoy reconociendo y aceptando mejor, estoy mejor como sujeto que puede
saberse a sí mismo, pero mi cuerpo sigue mismo.
Petra: Pero Sara, ¿no crees que has avanzado lo suficiente, y que el adelgazamiento llegará?
como consecuencia de que te cuidas mejor?
Sara: Sí, tal vez tengas razón, esta historia de pérdida de peso no se me quita de la cabeza. cabeza,
el otro día soñé que mis enemigos custodiaban mi mesa de dulces.
Creo que los enemigos son todas las personas que me molestan por mí. perder peso.Aquí en el
grupo me siento bien, porque podemos hablar de otras cosas, podemos entender lo que también
significa esta historia de pérdida de peso.
Andalucía: Oye, pero al fin y al cabo estamos aquí para adelgazar, ¿no? el doctor dijo que teníamos
que hablar de ello. Sí, supongo que estoy demasiado asustado para averiguarlo. que el problema no
es sólo perder peso. Tú (dirigiéndose al terapeuta) nos dejas hablamos de nuestras cosas, no
seguimos preguntando si bajamos de peso o no, pero el tenemos que hacer lo más difícil, que es
hablar. Analista: El enfoque parece haber cambiado del dilema de engordar/perder a cómo es
difíciles de hablar, permitiendo que el grupo dé la bienvenida a aquellos que inicialmente fueron
vistos como portador de un defecto, al fin y al cabo todos somos, gordos o flacos.
Este grupo obtuvo resultados satisfactorios en términos de peso ponderal, o al menos controlar el
exceso. La desidealización de la pérdida de peso contribuyó a la asociación entre la dificultad de
perder peso y hablar, lo que permite una visión de la grupo respecto a la oralidad presente en el
comer y se movía a la palabra, permitiéndole hablar en su propio nombre. En este sentido, René
Kaës llama nuestra atención en cuanto a las formaciones psíquicas comunes a los sujetos en su
singularidad y al conjunto de grupo:
Llamo formaciones y procesos intermedios a las formaciones y procesos
vínculos psíquicos, de paso de un elemento a otro (...)
constituyen puntos de entrelazamiento del sujeto y el conjunto, el lazo del
presentación del tema al grupo. (KAËS, 1997, p. 224).
Entendiendo la relación interpersonal como un "factor patógeno básico de nuestra
civilización" (BLEGER, 1984, p. 72), si pensamos en el sentimiento de culpa que
heredado por el asesinato en grupo del padre primigenio, nos sumergimos en estas redes
conceptos conceptuales, dando un respiro al potencial del grupo para convertirse en sujeto de
tu propia historia A partir de la experiencia que permitió aprender de los
sufrimiento, el fantasma de la pérdida de peso en el grupo de obesos, dio paso a un
posibilidad de hablar, aunque sea difícil e impredecible. El proceso analítico de grupo
puede así producir cambios en el grupo/cuerpo, tocándolo a través del lenguaje
que lo reinvierte en la transferencia objeto de análisis. El grupo pudo identificar
sólo por la enfermedad, sino, por un vínculo erótico, que remitía a la
reprimido, a lo primitivo. Así, el grupo aparece como un revival de la horda.
primigenio (FREUD, 1920, p. 156), acercándonos al vínculo en torno a los ideales.
Finalmente concluimos nuestra presentación, felices de compartir este
experiencia, esperando colaborar con el avance del trabajo con grupos de
orientación psicoanalítica.