4to BIMESTRE
3.-EL ALMA
En donde residen los pensamientos, la voluntad y los sentimientos.
Intelecto:
La mente los pensamientos.
Emociones:
Estado de ánimo, deseo, ideales, gusto, disgusto, otros.
Voluntad:
Lo que sede el actuar del hombre a un deseo o pensamiento.
Tus pensamientos deben ser renovados.
Efesios 2:3 “Entre los cuales también todos nosotros vivíamos en otro tiempo en los deseo
de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por
naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”
Tenemos la mente de Cristo cuando dejamos andar según el alma.
Efesios 4:17 al 23 “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como a los
otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento
entenebrecido, ajeno a la voluntad de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la
dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a
la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Más vosotros no habéis
aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis iodo, y habéis sido por el enseñado,
conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos
del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el
Espíritu de vuestra mente.
1 Corintios 2:16 “porque ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas
nosotros tenemos la mente de Cristo”
Isaías 26:3 “Tu guardaras en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera;
porque en ti ha confiado”.
Todo deseo debe ser vencido y renovado
Existen deseos del viejo hombre o de la pasada manera de vivir que quieren volver a nacer
de nuevo.
Gálatas 5:17 al 25 “Porque el deseo de la carne es contra el espíritu, y el espíritu es contra
la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis .pero si sois
guardados por el Espíritu, no estay bajo la ley. Y manifiesta son las obras de la carne, que
son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicería, enemistades,
pleitos, celos irás, contiendas, descensiones, herejía, envidia, homicidio, orgias, y cosas
semejantes a estas; acercas de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que
los que practican tales cosas no heredaran el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es
amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contra teles
cosas no hay ley. Porque los que son de Cristo han crucificado la carne con sus paciones y
deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu”.
Otras citas: Colosenses 3:5, Tito2:11-12,1 Pedro 1:14-16, Judas 1:16 18.
Tu voluntad debe ser renovada
Debemos seguir la solicitud que tiene nuestro Espíritu de buscar las cosas de Dios y no las
de la tierra.
Mateo 26:40 “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está
dispuesto, pero la carne es débil”.
“Debemos inclinar nuestra voluntad
A lo que le agrada al Espíritu Santo”
Gálatas 5:24 “Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y
deseos”.
Romanos 8:1 “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús,
los que no andan conforme a la carne, sino conforme el Espíritu”.
4to BIMESTRE
4.-EL CUERPO
El cuerpo es el templo del Espíritu Santo y debemos cuidarlo.
1 corintios 6:19
Algunos desbalances en el uso del cuerpo
1. El cuerpo y el vientre lo convierte en su Dios
Filipenses 3:18-19 “Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, aun
ahora lo diga llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será
perdición, cuyo Dios es El vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que solo piensan en lo
terrenal.”
Se debe usar el cuerpo para vivir, y no vivir para el cuerpo, pues el cuerpo es un
instrumento de Dios y para Dios. La escritura, en su versión antigua, califica como obra de
la carne los banquetes, referidos así a la gula.
2. Otros privan de todo deleite o gusto su vida, creyendo que esto es santo.
Colosenses 2:20-23 “Pues si avíes muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del
mundo, por ¿que, como si viviréis en el mundo, os sometéis a precepto del mundo: No
manejéis, ni gustéis, ni aun toque (en conformidad a mandamientos y doctrinas de
hombre), cosas que todas se destruyen con el uso? Tale cosas tienen a la verdad cierta
reputación de sabiduría en culto voluntarios, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero
no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.”
Hay personas que someten su cuerpo a tratos que no vienen de Dios. Hacen su cuerpo
vomitar lo que han comido contar de no perder su esbelta figura, haciéndolo sufrir, como
Dios nunca ha deseado, sirviendo así a los ojos de de los demás, en lugar de servir a Dios
con el cuerpo. Obviamente, no debemos descuidar, el cuerpo, pero nunca será de Dios
ponerlo a sufrir, castigándolo con tal de tener una figura delgada, la cual es impuesta,
Más que por salud, por moda o pasiones de la carne.
El ejercicio corporal
1 Timoteo 4:8 “porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para
todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.”
Los dos extremos que existen en cuanto al ejercicio corporal son:
1. El ejercicio es pecado: Durante mucho tiempo se consideró el practicar algún
deporte como pecado. Al interpretar incorrectamente las Escrituras, ya que dice que
la caridad tiene promesa en esta vida y en la venidera. Pero lo que aquí se nos enseña
es que el ejercicio poco aprovecha porque tiene promesa solo para esta vida y no
para la venidera. Si servimos a Dios en esta vida, y lo servimos metido en dentro de
nuestro cuerpo, mantengámoslo bien.
2. El culto al cuerpo: Existe hoy una corriente de darle culto al cuerpo más que querer
estar realmente saludable, y debemos mantener el perfecto balance en este asunto.
Debemos averiguar cuál es la razón por las que se hacen las cosas, pues esto revelara
el por qué se ejecuta o cuida el cuerpo. Por ejemplo, ¿Desea estar saludable o
competir con otro por un mejor cuerpo? ¿Deseas estar bien para tu conyugue o para
ser exhibida? ¿Deseas mejor de salud o buscas ser admirado, no solo por otros, sino
por ti? ¿Está tu alma contenta o necesitas ciertas medidas para estar feliz?
Otro ejemplo son los artistas y modelos parecieran estar imponiendo la nada de cómo
debe ser su cuerpo. Las mujeres de hoy desean restaurar sus senos o presumirlos basado en
pasiones desordenada.
Obras carnales o de la ley que buscan justificación delante de Dios.
Filipenses 3:1-9 “por lo demás, hermanos, gozaos en el señor. A mí no me es molesto el
escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro. Guardaos de los perros, guardaos
de los malos obreros, guardaos de los mutiladores dl cuerpo. Porque nosotros somos la
circuncisión, los que en el Espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no
teniendo confianza en la carne. A aunque yo tengo también de que confiar en la carne. Si
alguno piensa que tiene de que confiar en la carne, yo más, circuncidado al octavo día, del
linaje de Israel, de la tribu de benjamín, hebreo de hebreo; en cuanto a la ley, fariseo; en
cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto la justicia, que es en la ley,
irreprensible. Pero cuantas cosas era para mí ganancia, las he estimado como perdida por
amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo toda las cosas como perdida por la excelencia
del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo
por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en el, no teniendo mi propia justicia, que es
por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.”
Este pasaje, incluyendo hasta el verso 9, encontramos que todas las cosas en que pablo
tenia puesta su confianza, las cuales herén de la ley, las estimaba como perdida y como
basura (la versión antigua dice “estierco”), con tal de conocer a Cristo y la justificación
mediante la fe y no las obras.
El cuerpo es el templo del Espíritu Santo.
1 Corintios 6:19 “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está
en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
El cuerpo no debe entregarse al pecado, sino para el Señor.
1 Corintios 6:13-20 “Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al
uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el
Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que levanto al Señor, también a nosotros nos
levantara con su poder. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitare,
pues, los miembros de Cristo y los hare miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no
sabeas que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán
una sola carne. Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. Huid de la fornicación.
Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica,
contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espirita Santo,
el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido
comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los
cuales son de Dios.”
1 Corintios 3:16-17 “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en
vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a e; porque el templo de
Dios, el cual sois vosotros, santo es.”
Algunos pecados que se cometen con el cuerpo son: fornicación, adulterio, lascivia, lujuria,
orgias y borracheras.
• El cuerpo se presenta en culto racional (Romanos 12:1)
• Que el cuerpo no sirva al pecado (Romanos 6:11-15)
• No reine el pecado en el cuerpo mortal (Romanos 6:11-15)
El cuerpo también es para el conyugue
• 1 Corintios 7:1-6 “En cuanto a las cosas que me escribisteis, bueno le sería al
hombre no tocar mujer; pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia
mujer, y cada una tenga su propio marido. El marido cumpla con la mujer el deber
conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su
propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio
cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de
mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a
juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. Más
esto digo por vía de concesión, no por mandamiento.
• 1 Corintios 7:32-35 “Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene
cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene
cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. Hay asimismo
diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del
Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de
las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido. Esto digo para vuestro provecho;
no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento
os acerquéis al Señor.”
Debo usar el cuerpo para expresar lo que soy por dentro, y no para componer lo de
adentro.