0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas10 páginas

El Papa Francisco y La Iglesia Latinoamericana

El documento analiza la relación entre el Papa Francisco y la Iglesia latinoamericana. Explica brevemente la organización y gobierno de la Iglesia católica antes de abordar el tema principal del Papa Francisco y su impacto, así como la vinculación entre el Papa y la Iglesia latinoamericana.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas10 páginas

El Papa Francisco y La Iglesia Latinoamericana

El documento analiza la relación entre el Papa Francisco y la Iglesia latinoamericana. Explica brevemente la organización y gobierno de la Iglesia católica antes de abordar el tema principal del Papa Francisco y su impacto, así como la vinculación entre el Papa y la Iglesia latinoamericana.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 10

Rodolfo C. Barra “El Papa Francisco y la Iglesia Latinoamericana.


ARGENTINA

“ El Papa Francisco y
la Iglesia Latinoamericana

Por Rodolfo C. Barra

Abogado. Universidad Católica Argentina.


Ex Ministro de la Corte Suprema de Justicia
de la Nación.

(En homenaje al aniversario de la asunción del Cardenal Jorge Bergoglio como Sumo Pontífice y en recuerdo del
ilustre canonista mexicano Dr. Alberto Pacheco Escobedo. Clase dictada en la Universidad de Georgetown y rese-
ñada en el Suplemento de Actualidad “La Ley” del 18/03/2014)

Introducción
La renuncia del hoy Papa emérito Benedicto XVI a la sede pontificia fue un hecho casi inédito en la historia de la Igle-
sia1, pese a que el instituto de la renuncia pontifica se encuentra contemplado en el canon (c.) 332 del Código de Derecho
Canónico (CIC). La dimisión papal impactó y conmocionó no sólo a los católicos, incluso por la no menor circunstancia
de la presencia de “dos Papas” viviendo a escasos metros de distancia dentro del mismo territorio vaticano2. No causó
menor conmoción la elección como Sumo Pontífice, por parte del Colegio de Cardenales, de un Obispo latinoamericano,
el Arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio, ahora Papa Francisco, venido del “fin del mundo”, como él mismo lo señaló

1. Con certeza, sólo deberían ser computados los casos de Benedicto IX, en 1045, Celestino V en 1294 y Gregorio XII en 1415.
2. En sentido estricto no se trata de “dos Papas”, si consideramos el oficio pontificio tanto desde un punto de vista jurídico como eclesiológico.
Benedicto XVI es hoy Papa emérito y Obispo emérito de Roma, así como, por ejemplo, cualquier obispo diocesano (ver texto) que haya renunciado
a tenor de lo dispuesto en los cc. 401 y 402 del CIC es obispo emérito de su antigua diócesis (cfr. c. 402, &1). El Obispo que renuncia no pierde la
potestad de orden propia del orden episcopal, salvo la relativa al ejercicio legítimo del suministro del sacramento de la consagración (no así de
su ejercicio válido), pero sí pierde la potestad de régimen, gobierno o jurisdicción y la potestad magisterial, salvo permiso por parte del Obispo
diocesano, para esta última. Claro que el Obispo de Roma es el Sumo Pontífice, de ahí que el Obispo emérito de Roma sea también Papa emérito.
Hay otras diferencias con respecto a la situación de otros Obispos diocesanos. Estos pueden ser invitados a renunciar al superar los 75 años de
edad (ver c. 401, &1, cit.) o ser sometidos a la remoción de su oficio diocesano (cfr. c. 416; aunque nunca de su calidad de Obispo consagrado) lo
que no ocurre con el Obispo de Roma. Este pierde su oficio de Obispo de la diócesis de Roma-Papa sólo por la muerte o la renuncia voluntaria a
cualquier edad (ambos son supuestos de “sede vacante”; cfr. Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, ns. 3 y 77), sin que sea claro que
pueda perderlo por enfermedad. La denominada “sede totalmente impedida” (c. 335; no puede ejercer el oficio por un hecho exterior –el Papa es
tomado prisionero por un ejército invasor, como pudo ocurrir durante la Segunda Guerra Mundial- o por enfermedad, no supone la pérdida del
oficio sino simplemente la discontinuidad de su ejercicio, hasta tanto el impedimento sea superado (no existe hasta el momento una regulación
específica para el supuesto de la sede pontificia “totalmente impedida”). Sobre los conceptos aquí utilizados, ver mi “Derecho Público Canónico”,
Marcial Pons, Buenos Aires, 2011). El Papa Francisco, en una entrevista publicada por La Nación de Buenos Aires y Corriere de la Sera de Roma
el 5/3/14, se ha referido a la figura del Papa emérito como “una institución”, como la del Obispo emérito, destacando, para el caso concreto de
Benedicto, su “sabiduría (que) es un don de Dios, y su aptitud para dar consejos”.

Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014 29


URBE

et
IUS 10 años Construyendo Ciudadanía

con el buen humor que caracteriza a sus signos pastorales3. en la historia de la humanidad8.
El Papa Francisco es en sí mismo una sorpresa, una especie
de “campanazo” pastoral que, más que aturdir, convoca a Se trata de la Iglesia católica apostólica romana, como
una atención superlativa. Si la Iglesia es, teológicamente, un habitualmente se la conoce, aunque ésta, estrictamente, no
Misterio inserto en el Misterio de la encarnación, muerte sea una denominación oficial9.
y resurrección del Hijo de Dios, Francisco se nos muestra
también, fundamentalmente en la acción pastoral4, como I.a. Es Iglesia porque, como vimos, es asamblea10 del pue-
un signo visible de ese Misterio de la Iglesia peregrina en blo, a la vez que es Católica y esto es universal, no sujeta a
la diáspora terrena, tal como lo recordó el Concilio Vatica- límites nacionales, culturas determinadas, ni orígenes racia-
no II en la Constitución Dogmática Lumen Gentium (LG)5. les. Es la asamblea de todos los pueblos en un solo Pueblo, lo
Esto a los católicos no debería, sin embargo, sorprendernos, que no significa la confusión de los primeros, el sincretismo
convencidos como estamos de que en la elección del Papa de las culturas, sino la universalización de las diversas reali-
interviene de alguna manera y a través de medios humanos, dades populares. Universo: lo uno en la diversidad, genera-
el Espíritu Santo. do por un principio unificador esencial que a cada diverso
pertenece como parte de su propia naturaleza. Precisamen-
El título de este artículo indica dos objetos de análisis: te, recordemos, la palabra “católico” proviene del griego y
el Papa Francisco, por un lado, y la Iglesia latinoamericana significa tanto “conformidad con el todo” como “universal”,
por el otro. Esto también tiene que abarcar, naturalmente, a ya que es la conformidad de lo diverso con el principio de
la vinculación entre ambos objetos, si es que tal vinculación unidad que les otorga, a cada parte, la esencia inteligible.
no fuese meramente casual, lo que desde ya rechazo. Así
entonces debemos tratar estos tres temas aunque con las I.b. Es apostólica, tanto porque es sucesora o continua-
limitaciones de una mera reflexión que está lejos, siquiera, dora de los apóstoles, como porque su misión principal es
de un ensayo. el apostolado para la salud de las almas. Así el c. 336 CIC
declara que en el Colegio Episcopal -el cuerpo de gobier-
Pero antes debemos recordar algunos conceptos bá- no de la Iglesia11 siempre con el Papa (que es Obispo de
sicos sobre la organización y el gobierno de la Iglesia, que Roma) - “continuamente persevera” (cc. 330 y 336) el cole-
nos serán de utilidad para comprender mejor nuestro tema gio apostólico original, es decir el de los originales apóstoles
principal6. con Pedro. Apóstol significa “enviado” y la Iglesia es enviada
por Jesús (LG, I.8) –su fundador histórico, al que se lo consi-
dera siempre presente en la Iglesia- para enseñar a todas las
I. La Iglesia personas lo que Él mismo había enseñado a los discípulos.
Claro que esta misión magisterial no es un fin en sí misma,
Existe una “Iglesia latinoamericana”, pero sólo porque sino que tiene un propósito determinante: la salvación de
existe una Iglesia universal. Esta es la asamblea (que, como las almas.
sabemos, es el significado del término “iglesia” en griego)
del Pueblo de Dios, pueblo que amén de su realidad tem- I.c. Es romana, porque su punto último de autoridad, por
poral –una unión “global” de “vecinos” en la fe- expresa tanto de unión, es el Obispo de Roma, lo que tiene un sen-
también una realidad supratemporal, espiritual: es el Cuer- tido eclesiológico (filosofía y teología de la Iglesia) así como
po Místico de Cristo, como lo definió San Pablo7, uno de histórico. Notemos que cuando Francisco se menciona a sí
los grandes fundadores –después de Cristo mismo- de esta mismo como Obispo de Roma, y no como Sumo Pontífice,
extraordinaria institución bimilenaria, que tanto ha influido

8. Y ciertamente lo continúa haciendo, de lo que es ejemplo, precisa-


3. Ya veremos más abajo que, al momento, un tema central de su mente, la resonancia pública de la designación y, sobre todo, del des-
magisterio es la alegría evangélica, la que es parte –y verdadero fun- empeño pastoral del Papa Francisco.
damento - de la también “franciscana” alegría vital. 9. Es el caso de nuestro art. 2 de la Constitución Nacional –“El Gobier-
4. La acción pastoral es, precisamente, activa, pragmática. El pastor, no federal sostiene el culto católico apostólico romano”- si bien para
para apacentar a su rebaño, camina a su lado, como lo remarcó el calificar e individualizar al “culto” y no a la Iglesia. Claro está que tal
mismo Francisco en el Consistorio cardenalicio del 22/2/14: “Cuando culto es el practicado por la Iglesia Católica. Por su parte, el art. 33,3º
con los cardenales hemos celebrado juntos la primera misa en la Capi- del Código Civil, se refiere simplemente a la “Iglesia Católica” para re-
lla Sixtina ‘caminar’ fue la primera palabra que el Señor nos propuso: conocerle su personalidad jurídica pública; sin embargo el Concordato
caminar, y después construir y confesar. Hoy vuelve esta palabra, pero del 10 de octubre de 1966 entre la República Argentina y la Santa Sede
como un acto, como una acción de Jesús que continúa: ‘Jesús camina- establece en su art. 1 que el “El Estado Argentino reconoce y garantiza
ba…’ Nos llama la atención esto en los evangelios: Jesús camina mucho a la Iglesia Católica Apostólica Romana…”, lo que muestra que en el
e instruye a los suyos a lo largo del camino. Esto es importante. Jesús ordenamiento jurídico internacional la misma Santa Sede (es ésta, y
no ha venido a enseñar una filosofía, un ideología…, sino una ‘vía’, no la Iglesia, el sujeto de derecho internacional público) denomina de
una senda para recorrerla con El, y la senda se aprende haciéndola, aquella manera a la institución que gobierna.
caminando.” 10. La LG I.6 enumera y comenta las “distintas imágenes de la Igle-
5. LG, I.1: “…la Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo sia”, siempre desde una perspectiva eclesiológica.
e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el 11. El Colegio Episcopal “cuya cabeza es el Sumo Pontífice” es “tam-
género humano…” bién, en unión con su cabeza y nunca sin esa cabeza, sujeto de la po-
6. Quienes se encuentren familiarizados con las cuestiones relativas a testad suprema y plena sobre toda la Iglesia” (c. 336, CIC). Cabe señalar
la Constitución y organización de la Iglesia pueden ahorrarse la lectura que el Papa, aún sin el Colegio, ejerce la “potestad ordinaria…suprema,
de los párrafos que siguen, hasta el número III. plena, inmediata y universal en la Iglesia” la que “puede siempre ejercer
7. Primera carta a los Corintio, 12.27; también carta a los Efesios, 1.22 libremente” (c. 331).

30 Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014


Rodolfo C. Barra “El Papa Francisco y la Iglesia Latinoamericana.”

está diciendo dos cosas: que es obispo como los demás obis- nales o territoriales de obispos (cfr, Exhortación Apostólica
pos y que, a la vez, goza de la mayor autoridad y responsa- Pastores Gregis, 63), por ejemplo, la Conferencia Episcopal
bilidad sobre toda la Iglesia (cfr. c. 331). para Latinoamérica y el Caribe, o CELAM13.

Estas conferencias regionales tampoco gozan de po-


II. Iglesia universal e iglesias particulares. testades de gobierno, ni con respecto a las Conferencias na-
cionales ni, menos, con relación a cada una de las diócesis
La Iglesia tiene una organización principalmente te- que las integran. Pero ello no disminuye su importancia:
rritorial, aún cuando existen también formas organizativas además de la tarea de coordinación pastoral, expresan la
personales, es decir, basadas en la calidad de las personas y voz unida de la Iglesia de una determinada región, y sus
no en el territorio. problemas comunes.
Toda la Iglesia es la denominada Iglesia Universal.
Como hemos visto, se encuentra gobernada por el Papa y III. Francisco y Latinoamérica.
por el Colegio Episcopal con el Papa (sin el Papa, no hay Co-
legio). El Papa puede tomar decisiones por sí solo, asistido o Así, entonces, si queremos aproximarnos a la Iglesia
no por sus “ministros”, los presidentes de los dicasterios que latinoamericana es conveniente escuchar la opinión de sus
conforman la Curia vaticana. Aclaremos que el Colegio de obispos reunidos en estas conferencias regionales que ya
los cardenales no es un órgano de gobierno, salvo durante llevan el número de cinco. En la Vª, celebrada en mayo de
la sede vacante. Durante la vida del Papa es un órgano con- 2007 en la ciudad brasileña de Aparecida, se emitió un im-
sultivo. A su muerte, administra y elige al nuevo Pontífice. portante documento (se cree que, en su redacción, tuvo una
determinante participación el entonces Cardenal Bergoglio)
Desde esta perspectiva la Iglesia se asemeja a un sis- con reflexiones socio-pastorales sobre las que luego vol-
tema unitario, ya que el Papa puede tomar decisiones sobre veremos.
cualquiera de las jurisdicciones en que se divide la Iglesia
universal. Pero es a la vez federal porque cada una de esas Aparecida analiza la situación de Latinoamérica14, con
jurisdicciones tiene un gobierno y competencias propias, sin un reconocimiento muy importante, que nos puede servir
perjuicio, cabe reiterar, de la potestad de gobierno inmedia- de ligamen entre la cuestión de la Iglesia latinoamericana
ta del Papa y, en su caso, del Colegio Episcopal con el Papa. y la designación de Bergoglio como Papa: “Para la Iglesia
Católica, América Latina y El Caribe son de gran importan-
La jurisdicción territorial por excelencia es la diócesis cia, por su dinamismo eclesial, por su creatividad y porque
–aunque existen otras, territoriales y personales a la que el el 43% de todo sus feligreses vive en ellas….” (100.a15). Sin
fiel pertenece en razón del domicilio. Su gobierno y autori- embargo hay signos de debilitamiento en la Iglesia latinoa-
dad máxima es el Obispo diocesano, sólo sometido al Papa mericana, tanto en la acción pastoral del clero como (y es su
y al Colegio Episcopal con el Papa. La diócesis solo existe en consecuencia) en la vida cristiana de la población (100, b).
la comunión con la Iglesia universal mientras que la Iglesia
universal vive plenamente en cada diócesis (cfr. c. 368). Si Latinoamérica es trascendente para el futuro de
la Iglesia, ésta debe ofrecer un rostro, y una conducción,
Dentro de un mismo Estado nacional existen diversas más latinoamericana. Bergoglio es latinoamericano -aun-
diócesis, normalmente con jurisdicciones territoriales coin- que de apellido y ascendencia italiana, lo que ayuda a que la
cidentes con las de las divisiones territoriales (estados loca- transición desde una conducción “europeo-céntrica” a una
les-provincias) del propio Estado. Para coordinar la acción conducción extracomunitaria sea algo más suave- lo que
pastoral de todas la diócesis de un mismo Estado nacional, podría haber sido tenido en cuenta por el Consistorio de
se han creado las Conferencias Episcopales, con limitadas Cardenales, atendiendo a la realidad cuantitativa – ¿tam-
potestades con respecto a cada una de las diócesis que la bién cualitativa?- de la Iglesia Latinoamericana. En 1978
integran (recordemos que el Obispo es la máxima autori- la Iglesia sorprendió al mundo eligiendo a un Papa de la
dad de la diócesis) pero que tienen una gran importancia “periferia” europea, especialmente por ser Polonia todavía
hacia fuera de la propia Iglesia por expresar la voz de la comunista, oficialmente atea y bajo la égida soviética. Un
que podemos denominar impropiamente “iglesia nacional”, poco más de 10 años después caía el comunismo, el muro
o conjunto de todas las diócesis de una determinada nación
(cfr. cc.447 y 448,1)12.

De la misma forma, se han creado conferencias regio- 13. Sobre el CELAM ver también Barra, Derecho Público Canónico, ob.
cit.&& 155 y ss. Aparecida, 183, señala que “El CELAM es un organismo
eclesial de fraterna ayuda episcopal, cuya preocupación fundamental
es colaborar para la evangelización del continente…(generando) una
12. El Documento Conclusivo de la reunión del CELAM en Apareci- sentida fraternidad entre los Obispos del Continente y una reflexión
da (Aparecida) destaca la importancia de las Conferencias Episcopales teológica y un lenguaje pastoral común que favorece la comunión y el
tanto desde un punto de vista eclesiológico y místico –“El Pueblo de intercambio entre las Iglesias”.
Dios se construye como una comunión de Iglesias particulares…espe- 14. Me refiero a “Latinoamérica”, a los pueblos latinoamericanos o a
cialmente por las más cercanas”- como también de unión entre los las necesidades y problemas de Latinoamérica, siempre con relación a
pueblos, particularmente a través del intercambio cultural, de cual las Latinoamérica y el Caribe.
Conferencias, tanto nacionales como regionales, son un precioso vehí- 15. Salvo aclaración, las citas corresponden al “Documento Conclusi-
culo (ver n° 182). vo” y su numeración de párrafos.

Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014 31


URBE

et
IUS 10 años Construyendo Ciudadanía

y el imperio soviético, implosión generada por mucha ra- es como una continuación de Aparecida.
zones, entre ellas el Papa y el movimiento de los obreros
polacos “Solidaridad”. Con la muerte de Juan Pablo, fue ele-
gido para la silla pontificia Benedicto XVI, quien, aunque ya IV. El Discurso Inaugural de Benedicto XVI y el
miembro de la Curia Vaticana, en cierta manera también Documento Conclusivo de la Conferencia de
llegaba de una periferia católica europea, si no geográfica, Aparecida.
política o económica (todo lo contrario) sí desde la perspec-
tiva de la conformidad con Roma, tal como lo es Alemania. 1.- En su Discurso Inaugural de la Conferencia de
Se trató de un Papa con imagen pública de académico antes Aparecida (“Discurso”) Benedicto XVI destacó el gran influjo
que pastoral (había influido bastante sobre Juan Pablo II, que el catolicismo ha tenido en la formación de Latinoamé-
aunque no tanto como muchos piensan) pero que resul- rica y el Caribe -claro está que “con luces y sombras”- sin
tó extraordinariamente pragmático: es quien produjo una que ello significara la pérdida de las propias identidades
gran revolución en la vida de la Iglesia al renunciar a su de los pueblos originarios y de los africanos traídos como
calidad Obispo de Roma y Sumo Pontífice ¿quizás con el esclavos (esto más que sombra es una gran obscuridad, la
fin de apurar los tiempos de la nueva perspectiva latinoa- obscuridad de la abominación) en número de tan grande
mericana? importancia que hoy también configura una de las caracte-
rísticas demográficas de nuestra región. A estos se sumaron
Es que la situación social latinoamericana no puede -con incidencia diversa según los países- las culturas de los
reducirse sólo a los problemas organizativos –políticos, eco- inmigrantes asiáticos y especialmente europeos, que, por lo
nómicos- aunque también importen mucho. La cuestión, demás, tuvieron una rápida integración en los medios lo-
como lo subraya Aparecida, es estructural. No se trata sólo cales. Esta gran construcción cultural, fundamentalmente
de limitar los excesos tanto del intervencionismo estatal de esencia cristiana, se encuentra hoy en peligro, cuestión
como del descontrol del mercado. Aquí, en Latinoamérica que ha sido el gran tema de toda la reunión del CELAM y el
se debe poner el acento en la superación de la exclusión, de mensaje papal.
la marginalidad y del narcotráfico. Estos son problemas de
estructuras, y la primera estructura que hay que considerar El gran catalizador cristiano ayudó a generar la unidad
es la vinculada con la espiritualidad del hombre latinoame- en la diversidad, sin graves manifestaciones de racismo (que
ricano, y de aquí la necesidad de adecuar también las es- nunca fue oficial) si bien no se debe olvidar el componente
tructuras orientadas a la acción pastoral. de discriminación racial en el fenómeno de la marginalidad,
el más grave de los problemas latinoamericanos.
En el aspecto interno de la organización eclesiástica,
cabe destacar que Bergoglio no era ni es hombre de la Cu- Latinoamérica ofrece una religiosidad popular muy
ria, aunque tiene suficiente flexibilidad o habilidad política rica que no contradice el magisterio de la Iglesia y que es
para convivir con ella y aprovechar sus tantos aspectos po- fermento del desarrollo humanista y la integración de la re-
sitivos mientras la reforma en pos de un gobierno universal gión. Así Benedicto XVI señaló muy bien (“Discurso”, 1) que
más colegiado y expedito. Es ortodoxo en el dogma y en la volver a las culturas y la religiosidad precolombinas sería un
cuestión de los valores. También es jesuita, lo que lo hace un lamentable retroceso17.
experto en Latinoamérica y en la inculturación de la fe sin
alterar la cultura del medio, en definitiva, la realización del 2.- La globalización, entendida como “un entramado
bien posible sin que ello suponga abandonar el compromiso de relaciones a nivel planetario”, tiene grandes resultados
de “manifestar el bien deseable”, como lo enseña el n° 168 positivos; en definitiva “es un logro de la gran familia hu-
de la Evangelii gaudium, que luego analizaremos. Además, mana y una señal de su profunda aspiración a la unidad”
lo demostró en Buenos Aires, es un “pastor con olor a ove- (“Discurso”, 2). Sus efectos positivos también se hacen sentir
ja”, en la feliz expresión que él mismo ha popularizado. en Latinoamérica, sin perjuicio de que con ella puede avan-
zar (como en Troya) el poder de los grandes monopolios
Francisco: si el nombre, como decía Marechal es signo económicos (que en la región siempre fueron factores de
y es destino16, Bergoglio será el Papa de la humildad, la influencia política negativa, generalmente antidemocrá-
misericordia y la naturaleza. Un nombre que rinde homena- tica) y un clima social que considera al lucro como valor
je a aquel santo un poco hippie que salvó la Iglesia en un supremo. Es un gran desafío de la Iglesia en nuestro conti-
momento muy difícil, aunque también gracias a la sabiduría nente fomentar y ayudar a que la globalización se rija “tam-
de la jerarquía, que lo supo comprender y aprovechar su bién por la ética, poniendo todo al servicio de la persona
energía pastoral y transformadora. humana, creada a imagen y semejanza de Dios” (ibíd.).

Francisco nos ha dado un anticipo de su pensamiento 3.- El Papa destacó (“Discurso”, 2) la evolución de
en un documento, la Exhortación Apostólica Evangelii gau- las naciones latinoamericanas hacia la democracia, pero
dium, La alegría del Evangelio, dirigido a los obispos, clero, también la preocupación ante el simultáneo avance -den-
los consagrados y los fieles laicos, que en muchos aspectos

17. A propósito de lo indicado en el texto, no es inoportuno advertir


16. Marechal, Leopoldo, “Heptamerón”, Sudamericana, Buenos Aires, contra una suerte de indigenismo ingenuo (o quizás mal intenciona-
1966, (Didáctica de la Patria, Canto 6): “El nombre de tu Patria viene do) que rechaza como “colonialista” a la cultura postcolombina, en
de argentum. ¡Mira que al recibir un nombre se recibe un destino!....” algunos casos hasta con necias manifestaciones iconoclastas.

32 Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014


Rodolfo C. Barra “El Papa Francisco y la Iglesia Latinoamericana.”

tro de la misma democracia, corrompiéndola- de “formas 5.- El catolicismo debe ser vivido en la realidad. La
de gobierno autoritarias o sujetas a ciertas ideologías, que realidad no es la que pretenden el marxismo y el capita-
se creían ya superadas, que no se corresponden con la vi- lismo, que la amputan de Dios (“Discurso”, 3). Esta aproxi-
sión cristiana del hombre y de la sociedad. Por otro lado mación a la realidad supone una concepción antropológica
Latinoamérica no logra despegarse, continúa el “Discurso”, abierta a la trascendencia en Dios y, por y con Dios, a los
de formas de liberalismo económico de “exclusión” (una otros. Es el “realismo de la fe”, cuya expresión comunitaria,
especie de “capitalismo” salvaje de nueva impronta18) con pero siempre cristológica, es la “opción preferencial por los
graves manifestaciones de inequidad en la distribución de pobres”. Y este es un mensaje muy importante para América
la riqueza y aumento de la cantidad de familias en situación Latina.
de marginalidad.
6.- Benedicto insta a los obispos latinoamericanos
Se previene, entonces, a nuestros pueblos sobre dos a profundizar la catequesis, pero no solo la religiosa. Junto
posturas desequilibradas con relación al justo medio. Por un con ella, y como producto de ella, se encuentra la “cateque-
lado, populismos asistencialistas –el Documento Conclusi- sis social”, según los principios de la denominada doctrina
vo, 74, habla de “regresión autoritaria por vía democrática social de la Iglesia (“Discurso”, 3 in fine). “La vida cristiana
que, en ciertas ocasiones, derivan en regímenes de corte –recuerda el Papa en el mismo lugar- no se expresa sola-
neopopulista”- en sí mismos incapaces de promover refor- mente en las virtudes personales, sino también en las vir-
mas estructurales en beneficio de un desarrollo sostenido, tudes sociales y políticas”. Estas virtudes sociales integran
lo que los conduce también hacia el autoritarismo político. también lo que la Iglesia denomina “la cultura de la vida”,
Por otro lado, el liberalismo económico que no encuentra que es vida con inclusión, sin marginalidad. ¡En qué gran
la forma (o en algún caso, no le interesa encontrarla) de medida, sobre todo en Latinoamérica, el aborto es conse-
acelerar el proceso de inclusión de los marginales o bien se cuencia directa o indirecta de la marginalidad, de la pobreza
dirige o ayuda al mantenimiento o profundización de las con exclusión!
situaciones de injusticia y subdesarrollo.
7.- En su n° 4, el “Discurso” insiste en proclamar que
Ambas situaciones aportan igualmente al “debilita- la cultura de la vida reclama un cambio de las estructuras
miento de la vida cristiana en el conjunto de la sociedad”, predominantes en Latinoamérica: “…las estructuras justas
lo que se expresa en el secularismo, el hedonismo, el indi- son una condición sin la cual no es posible un orden justo
ferentismo, amén del avance de sectas y otras expresiones en la sociedad”. Tanto el marxismo como el capitalismo fa-
seudoreligiosas, de gran proselitismo sobre todo entre los llaron en eso. Ya sabemos cómo y por qué falló el marxismo,
marginados y desencantados (cfr. “Discurso”, 2). el que adoleció de un vicio, en definitiva común con el capi-
talismo: la creencia que ciertas estructuras podrían funcio-
4.- La recomposición de esta situación no puede ser nar aisladas, generando, por sí solas situaciones de justicia,
solo espiritual, ni mucho menos introspectiva o “intimis- como es el caso (en el capitalismo) del funcionamiento del
ta”, como una fuga “hacia el individualismo religioso con mercado sin un marco jurídico apropiado. El marxismo ha
abandono de la realidad urgente de los grandes problemas oprimido las almas, afirma el “Discurso”, pero lo mismo está
económicos, sociales y políticos de América Latina y del ocurriendo en los sistemas capitalistas “…donde crece cons-
mundo”, es decir “una fuga de la realidad hacia un mundo tantemente la distancia entre pobres y ricos, y se produce
espiritual” (“Discurso”, 3). El Papa frente al CELAM reiteró una inquietante degradación de la dignidad personal con
así una afirmación tradicional del catolicismo: el hombre la droga, el alcohol y los sutiles espejismos de la felicidad”.
fue creado en cuerpo y alma. Como continuando con el La búsqueda de las estructuras justas debe hacerse, no por
lema benedictino de “ora et labora”19, la sociedad cristiana medio de las ideologías, sino con la ayuda de la recta razón
tiene que ser una sociedad justa, que realice el bien común y (ibíd.). Pero es necesario recordar que tales estructuras nun-
que al realizarlo lo distribuya, sin olvidar que no hay justicia ca serán definitivas, deberán ser siempre renovadas aunque
sin caridad20. con fidelidad a “un ethos político y humano”.

8.- El Documento Conclusivo de Aparecida (“Apa-


18. En la encíclica “Centesimus annus”, de 1991 –en el centenario de la recida”) vuelve sobre la cuestión de la globalización como
encíclica Rerum novarum de Leon XIII- Juan Pablo II se preguntaba si realidad a escala mundial del fenómeno humano (35), una
es hacia el capitalismo donde se deben dirigir los pueblos recién libera-
gran revolución informativa (36) aunque caracterizada
dos del comunismo y los países del tercer mundo. La respuesta que da
la encíclica en su nª 42 es positiva, si se entiende por capitalismo a la por una fragmentación y unilateralidad de los mensajes
“economía de empresa” o de “mercado” o “libre”. “Pero –continúa- si que conduce a la pérdida de la unidad, del sentido del co-
por ‘capitalismo’ se entiende un sistema en el cual la libertad, en el nocimiento de los acontecimientos, e incluso de nosotros
ámbito económico, no está encuadrada en un sólido contexto jurídico mismos. Darle a ese “rompecabezas” global informativo un
que la ponga al servicio de la libertad humana integral y la considere sentido de unidad solo será posible mediante la religación
como una particular dimensión de la misma, cuyo centro es ético y re- de sus elementos, para lo cual un aporte inestimable será,
ligioso, entonces la respuesta es absolutamente negativa” (ver también,
Centesimus annus, 40)
19. ¿Es exagerado decir que los benedictinos han sido para Europa lo
que los jesuitas para Latinoamérica? primer lugar aquello que le corresponde según la justicia…La justicia es
20. Este es el gran tema de la encíclica “social” de Benedicto XVI, “Ca- la primera vía de la caridad, o, como decía Paulo VI, ‘la medida mínima’
ritas in veritate” (La caridad en la verdad). Ver, entre otros, su n° 6: “… de aquella…Por otra parte, la caridad supera a la justicia y la completa
No puedo darle (gratuitamente) al otro de lo mío, sin haberle dado en en la lógica del don y del perdón”.

Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014 33


URBE

et
IUS 10 años Construyendo Ciudadanía

precisamente, el religioso. A la pluri o multiculturalidad das caricaturas socialistas del populismo latinoamericano,
debe dársele un significado unitario (“Aparecida”, 42) pro- engaña a los jóvenes con falsas sensaciones, a menudo con
pio de la naturaleza humana, donde convergen “la varie- la gran tristeza frustrante de la droga y el alcohol, mientras
dad de los significados en una única vocación de sentido”, que los aleja de la verdadera alegría de la cultura de la vida,
como lo expresa la profunda concepción antropológica del que es “la alegría de la buena noticia del Reino de Dios”
documento (Ibíd.). “A las personas no les asusta la diver- (“Aparecida”, 28 y 29)25.
sidad. Lo que les asusta, más bien, es no lograr reunir el
conjunto de todos estos significados de la realidad en una 10.- En este marco, “Aparecida” aclara que la ciencia
comprensión unitaria que le permita ejercer su libertad con y la técnica no pueden ser solo puestas al servicio del mer-
discernimiento y responsabilidad” (Ibíd.). Es desde la verdad cado (45), “con los únicos criterios de la eficacia, la rentabi-
del ser de la persona, a cuya búsqueda esta nunca renuncia, lidad y lo funcional”, lo que ayuda a distorsionar la realidad
como se puede iluminar la realidad, una realidad tal que y, a veces también, a contrariar las exigencias de la dignidad
en ella la persona se desenvuelva “con libertad y alegría, de la persona. Esta advertencia es especialmente dirigida a
con gozo y esperanza” (Ibíd..). Hoy no se encuentra en pe- los “medios de comunicación de masas” (ibid.) cuando, con-
ligro la diversidad, sino el sentido de unidad que proyecte ciente o inconcientemente, impulsan “una especie de nueva
al hombre, en particular al latinoamericano, a un “destino colonización cultural” (46) artificial, homogénea, individua-
histórico común” (43). lista, que afirma exasperadamente derechos individuales y
subjetivos “sin un esfuerzo semejante para garantizar los
9.- El Documento no rechaza la acción propia del derechos sociales, culturales y solidarios”, perjudicando así
mercado, que, en palabras de Juan Pablo II es el mejor ins- especialmente a “los más pobres y vulnerables” (47). Aún
trumento para la asignación de los recursos21. Pero en el así, no se ha perdido en Latinoamérica el reconocimiento de
mismo lugar, el Papa advierte que tal instrumentalización la sencillez y de lo “débil y lo pequeño” (52), como destello
vale solo para los bienes transables, y no para aquello que de la humildad bienaventurada según el grado superior de
hace a la dignidad humana, lo que “es debido al hombre la justicia enseñada por Jesús en el Sermón de la Montaña26
porque es hombre”. Y aún sobre aquellos bienes transables,
el correcto funcionamiento del mercado requiere un marco 11.- El mercado, como hemos visto al recorrer el Dis-
jurídico apropiado y coherente. En el mundo de hoy, y par- curso Inaugural, no debe ser reducido a una visión unilate-
ticularmente en Latinoamérica, es posible advertir un fun- ral, al que parecen empujarlo ciertas tendencias generadas
cionamiento distorsionado del mercado e incluso de éste en en la globalización27 en “su cara más extendida y exitosa…
sí mismo: “la avidez del mercado” (“Aparecida”50, destaca- su dimensión económica” (61). Es unilateral la concepción
do agregado) que “descontrola el deseo de niños, jóvenes que se detiene en “la eficacia y la productividad como va-
y adultos” con la ilusión de una falsa felicidad a la que se lores reguladores de todas las relaciones humanas” (61), lo
pretende (en vano) alcanzar sólo “con bienestar económico que convierte a la globalización en “un proceso promotor
y satisfacción hedonista”22 . Podríamos denominar a esta de inequidades e injusticias múltiples” (61) dejando de lado
deformación como “mercadismo”, más que una ideología “valores objetivos que se encuentran más allá del mercado
una forma de vida23 caracterizada por la búsqueda del lucro y que constituyen lo más importante de la vida humana: la
por cualquier medio y sin limitación alguna, por el consu- verdad, la justicia, el amor, y muy especialmente, la dignidad
mismo24. Se trata, en definitiva, de una forma de egoísmo y los derechos de todos, aún de aquellos que viven al mar-
–un “individualismo pragmático y narcisista” (“Aparecida”, gen del propio mercado”. La competencia despiadada y la
51)- de los que más tienen en medio de una sociedad donde búsqueda obsesiva del lucro (cfr.,62), ambos practicados de
hay cada vez mayor marginación. La cultura “mercadista” manera desorbitada, llevan a “una dinámica de concentra-
afecta también gravemente a los marginados –por el sen- ción de poder y riqueza en manos de pocos” especialmente
tido de frustración que les genera- y a una clase especial en lo que hace al conocimiento. “La pobreza hoy es pobreza
de excluidos del sentido de la vida: los más jóvenes. Estos de conocimiento y del uso y acceso de nuevas tecnologías”
son llevados al padecimiento de “una nueva adicción por (62, ver nota 27). Pero notemos que el documento mues-
las sensaciones y crecen, en una gran mayoría, sin tener re- tra su realismo al hacer un llamado a los empresarios para
ferencias de los valores y las instancias religiosas” (Ibíd..). El “que asuman su responsabilidad de crear más fuentes de
“mercadismo”, como el marxismo y el comunismo, o las bur-

25. Como veremos en seguida, el tema de la alegría evangélica es como


21. Centesimus annus, 34 un estandarte en la pastoral iniciada por el Papa Francisco.
22. Naturalmente el CELAM no rechaza el bienestar económico, que 26. Mateo 5, 3-12
es precisamente lo que falta en Latinoamérica, sino que previene con 27. “Conducida por una tendencia que privilegia el lucro y estimula
respecto a la visión unilateral del bienestar económico, que es nece- la competencia, la globalización sigue una dinámica de concentración
sariamente hedonista. En la cultura de la vida, que es la cultura de la del poder y riquezas en manos de pocos, no sólo de los recursos físicos
persona, el bienestar económico equitativo es un elemento indispensa- y monetarios, sino sobre todo de la información y los recursos huma-
ble (no el único ni el sólo importante) para el desarrollo integral del ser nos, lo que produce la exclusión de todos aquellos no suficientemente
humano, tal como lo enseñó el Papa Paulo VI en la Encíclica Populorum capacitados e informados, aumentando las desigualdades que marcan
progressio, sobre el progreso de los pueblos. tristemente nuestro continente y que mantienen en la pobreza a una
23. La “idolatría del mercado”, según el nº 40 de la Centesimus annus. multitud de personas. La pobreza hoy es pobreza de conocimiento y del
24. También Centesimus annus, 36, donde se identifica el consumismo uso y acceso a nuevas tecnologías” (Aparecida, 62). El texto hace re-
como una amenaza que pesa especialmente sobre las economías más cordar la afirmación de Juan Pablo II en la Centesimus annus acerca de
avanzadas. que el conocimiento es la nueva “riqueza de las naciones” (cfr. 32 y ss.)

34 Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014


Rodolfo C. Barra “El Papa Francisco y la Iglesia Latinoamericana.”

trabajo y de invertir en la superación de esa nueva pobreza” de fuera (claro que gracias a un clima propicio interno) y
(62). Este compromiso empresario sólo puede ser requerido que se retroalimentan como una bola nieve. Entre ellos se
en una economía de mercado inserta en un marco jurídico destacan la corrupción, tanto pública como privada (70), el
adecuado (no “mercadista”). En este marco, “la empresa está alarmante progreso del narcotráfico (70), y como corolario
llamada a prestar una contribución mayor en la sociedad”, de ellos, el desempleo, subempleo y el trabajo informal, que
dice Aparecida (69) haciendo un llamado a la “responsabi- ya alcanza a la mitad de la población (71).
lidad social-empresaria” y al desenvolvimiento de formas
neutralizadoras de los instrumentos de concentración de la 15.- Los obispos latinoamericanos declararon tam-
riqueza –los grandes monopolios- como son las pequeñas y bién su confianza en la “Sociedad Civil”29 (75), indispensa-
medianas empresas, que pueden ayudar muchísimo al desa- ble ámbito de desarrollo humano libre y personalizador, lo
rrollo económico con desarrollo humano (cfr., 63). que no excluye la necesaria intervención estatal, no sólo en
la definición de las reglas jurídicas adecuadas, sino como
12.- Esta alternancia entre la crítica de la ideología impulsor de “políticas públicas en los campos de la salud,
del mercado o “mercadismo” y el reconocimiento del pa- educación, seguridad alimentaria, previsión social, acceso a
pel de la iniciativa privada –por ejemplo el ya mencionado la tierra y a la vivienda, promoción eficaz de la economía
reconocimiento del importante papel económico-social de para la creación de empleos y leyes que favorecen las orga-
la “pequeña y mediana empresa”- se explica desde la pers- nizaciones solidarias” (76). La “democracia verdadera y es-
pectiva también global de la necesidad de “promover una table” necesita de ese marco, ya que no puede sobrevivir sin
globalización diferente que esté marcada por la solidaridad, justicia social, sin Estado de Derecho y sin división de pode-
la justicia y el respeto a los derechos humanos, haciendo res (cfr,76). También necesita de las organizaciones sociales
de América Latina y El Caribe no sólo el Continente de la cuya actuación “está fortaleciendo la democracia partici-
esperanza, sino también el Continente del amor…”. Precisa- pativa” (75). No puede haber democracia verdadera con un
mente con respecto a la concreta situación latinoamerica- Estado debilitado –advierte sobre los “ajustes estructurales
na, donde “Una globalización sin solidaridad afecta nega- de la economía” (76)- y la ausencia de aquellas instituciones
tivamente a los sectores más pobres…”, Aparecida lanza su y valores. Por supuesto, la corrupción que recrudece tanto
denuncia tal vez más angustiosa en contra del flagelo de la en el Estado como en la sociedad (77) es un factor de atraso,
exclusión social: “Ya no se trata simplemente del fenómeno de desencanto y de retroceso democrático. También llama la
de la explotación y la opresión, sino de algo nuevo: la ex- atención por el recrudecimiento de la violencia, por delitos
clusión social… Los excluidos no son solamente ‘explotados’ comunes, pero fundamentalmente por el crimen organiza-
sino ‘sobrantes’ y desechables’” (65). do, el narcotráfico, los grupos paramilitares, el terrorismo,
la violencia de grupos juveniles y la violencia familiar (78).
13.- De allí la crítica que en el n° 66 Aparecida hace Todos ellos son causa y producto (en una retroalimentación
a las instituciones financieras28 y empresas transnacionales malvada) del subdesarrollo, la exclusión, la corrupción y la
cuando subordinan las economías locales y debilitan los Es- pérdida de valores.
tados hasta tornarlos “impotentes para llevar adelante pro-
yectos de desarrollo al servicio de sus poblaciones”; también 16.- Otra situación de peligro que amenaza a Lati-
las industrias extractivas y la agroindustria, cuando no ac- noamérica es la que, en general, puede denominarse como
túan con previsiones para evitar el daño ecológico (cfr.,66). “destrucción ecológica”. América Latina, dice el n° 83, es el
En lo estrictamente regional, el Documento llama a que los Continente de la biodiversidad (su flora y fauna) y, en lo
Tratados de Libre Comercio entre países con economías asi- humano, de la “socio diversidad representada por sus pue-
métricas tengan en cuenta las necesidades de la parte más blos y culturas”. Estas diversidades deben ser respetadas y
pobre. Se destaca la exigencia de adecuar con racionalidad protegidas30. En tal sentido “Aparecida” señala la situación
los derechos de propiedad intelectual (66 y 67), los requeri- de peligro que sufre la Amazonia –sobre cuya internacio-
mientos de estas naciones más sufrientes, con la vista en el nalización, al servicio de los “intereses económicos de las
bien supremo de la vida y la salud. corporaciones transnacionales” (86) advierte- y los hielos
del Ártico y de la Antártida (ibid.)
14.- Aparecida no deja de advertir sobre algunas
–quizás las más importantes- de las causas de atraso de 17.- Aparecida no deja de subrayar el gran aporte
nuestros países, y también sobre elementos generadores que para nuestros pueblos significa “la globalización de la
de exclusión. Se trata de defectos o vicios que vienen des- justicia en materia de derechos humanos y de los crímenes
de dentro (culpa propia) y muchas veces fomentados des- contra la humanidad”31 (82). Un lugar destacado en ese sen-
tido lo ocupan los acuerdos de integración regional, que se

28. El Documento de Aparecida es particularmente severo en relación


al sistema financiero: “La actual concentración de la renta y la riqueza 29. Centesimus annus insiste en los ns. 13 y 49 sobre el concepto de la
de principalmente los mecanismos del sistema financiero. La libertad “subjetividad de la sociedad”.
concedida a las inversiones financieras favorecen el capital especulati- 30. Así la protección frente a la “apropiación intelectual ilícita” sobre
vo, que no tiene incentivos para hacer inversiones productivas de largo el valor medicinal de plantas y organismos que, en perjuicio de los
aliento, sino que busca el lucro inmediato en los negocios con títulos agricultores, son patentados por industrias farmacéuticas y de bioge-
públicos, monedas y derivados” en contradicción con la verdadera fi- nética (83).
nalidad de la economía, que es la creación de la riqueza orientada “al 31. Como lo destaca Aparecida, este es un positivo elemento de inclu-
desarrollo global y solidario del hombre y la sociedad en la que vive y sión, en tanto que “a todos permitirá vivir progresivamente bajo iguales
trabaja” (Cita del Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, n° 334). normas llamadas a proteger su dignidad, su integridad y su vida” (82).

Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014 35


URBE

et
IUS 10 años Construyendo Ciudadanía

están fortificando en el Continente (con algunas debilida- 3.- El Papa sueña “con una gran opción misionera
des a ser corregidas) y que deberían integrar no sólo a los capaz de transformarlo todo”, costumbres, estilos, horarios,
mercados, sino a las “instituciones civiles y sobre todo a las lenguaje y, sobre todo, la estructura eclesial, comenzando
personas” (82)32. por la parroquia y las iglesias particulares (27-30). La ac-
titud de primerear y de aguantar es también una “actitud
18.- También el CELAM hace, en “Aparecida”, un lla- de salida” (27), de búsqueda de invitados para el banquete.
mado a la difusión y la aplicación de la Doctrina Social de la En esta dinámica pastoral, la “actitud de salida” llama a la
Iglesia (99; 82) que es una forma de dar “la buena nueva de transformación de las Conferencias Episcopales, para que
la dignidad humana” (Cap. 3°) que se integra con la buena gocen de “atribuciones concretas” y “alguna auténtica au-
nueva de la vida, la familia, el trabajo, el destino universal toridad doctrinal” (32). Pero como, nos dice, “estoy llamado
de bienes y la ecología, tanto de la naturaleza como la hu- a vivir lo que pido a los demás”, Francisco también sueña
mana, conceptos todos que van necesariamente unidos33. con una “conversión del papado” (32) y de las estructuras
centrales de la Iglesia, ya que “una excesiva centralización,
más que ayudar, complica la vida de la Iglesia y su dinámica
V. La Exhortación Apostólica Evangelii gaudium (La misionera” (ibid.). La colegialidad, tan querida por el Conci-
Alegría del Evangelio; EG). lio Vaticano II, parece ser un punto clave en el pensamiento
del nuevo pontífice.
1.- En el primer documento orgánico de su ponti-
ficado, el Papa Francisco nos brindó este anuncio que es, 4.- El tema principal de la EG –y seguramente del
para los cristianos, una nueva (en realidad, de siempre, pero pontificado de Francisco- es el pastoral y misionero, lo que
a veces olvidada) llamada en la vida de la fe, y una nove- no podría ser distinto en un sacerdote formado con los je-
dad cultural para el mundo moderno en general: la alegría suitas y formador de jesuitas. Por eso Francisco exhorta a
evangélica (que Francisco tanto ejemplifica con sus gestos). comunicar el Evangelio con “un objetivo pastoral y un estilo
Esta alegría se destaca frente a la “tristeza individualista”, misionero” (35) sin caer en la obsesión “por la transmisión
egoísta, que aplasta a la persona aún en medio de la “múlti- desarticulada de una multitud de doctrinas que se intenta
ple y abrumadora oferta de consumo” (EG, 2) muchas veces imponer a fuerza de insistencia” (ibid). El mensaje debe ser
inútil. Es una alegría cósmica –“La creación entera participa apto para llegar a todos, concentrado en “lo esencial” de la
de esta alegría…” (4)- que, como la alegría de San Francisco, Buena Nueva, “que es lo más bello, lo más grande, lo más
“se vive en medio de las pequeñas cosas de la vida cotidia- atractivo y al mismo tiempo lo más necesario. Lo esencial es
na”. Es un llamado destinado a conmover a este mundo ba- primero en el “orden y jerarquía (que existe) en las verdades
nal y triste, pero también a ciertos cristianos “cuya opción de la doctrina católica”, estructura jerárquica que rige tanto
parece ser la de una Cuaresma sin Pascua” (6), la Pasión sin para los dogmas de fe, como para el resto de las enseñanzas
Resurrección. Esta alegría es necesariamente comunicativa, de la Iglesia, incluso en el orden moral (36). En tal “núcleo
ya que “el bien siempre tiende a comunicarse” (II.9). En de- fundamental” de todas las verdades reveladas, “lo que res-
finitiva, comunicar la alegría es un acto de justicia -dar al plandece es la belleza del amor salvífico de Dios manifesta-
otro el bien que le corresponde- pero también de caridad o do en Jesucristo muerto y resucitado” (ibid., destacado en el
amor fraterno: reconocer al otro en su dignidad y, por ello, original). Dios es misericordia y así entonces la EG recuerda
buscar su bien. las enseñanzas de Santo Tomás en cuanto a que en el obrar
exterior “la misericordia es la mayor de todas las virtudes”
2.- Francisco plantea la necesidad de una nueva (37). También en esta afirmación es posible advertir la im-
evangelización (14)34 a la manera de aquel que compartien- pronta pastoral –con “olor a oveja”- y misionera de la labor
do una alegría “ofrece un banquete deseable”, no proseli- del Papa Bergoglio.
tista, sino simplemente “atractivo” (14). Una evangelización
que “primerea”35 ya que toma la iniciativa, “acompaña” a 5.- La “inculturación” a la que EG se refiere en el
la humanidad en su peregrinaje de gozos y sufrimientos, n° 116 es un elemento pastoral y misionero de primordial
con “aguante”36 apostólico y pastoral con “olor a oveja”, y importancia para Latinoamérica. La inculturación no es un
que también “festeja” con todos cada pequeña victoria en avance de una manifestación histórica específica de la cul-
la obra común de la evangelización (24). tura cristiana –la europea- en los pueblos latinoamerica-
nos, lo que sería una forma de imperialismo cultural, sino
el camino inverso. En la inculturación, dice el Papa en el
lugar antes mencionado (con cita de Juan Pablo II), la Igle-
32. En la Argentina, la reforma constitucional de 1994 tuvo muy espe- sia “introduce a los pueblos con sus culturas en su misma
cialmente en cuenta esta realidad institucional y cultural, en el art. 75, comunidad”, ya que cada cultura es un aporte enriquece-
incs. 22 y 24, de la Constitución Nacional. dor de la “manera de anunciar, concebir y vivir el Evange-
33. “La mejor forma de respetar la naturaleza es promover una ecología
lio” (ibid.). La evangelización es inculturación (122) en una
humana…” (“Aparecida”, 126).
34. Siguiendo las huellas del CELAM en Aparecida, pero esta vez para
concepción dinámica de la cultura “que un pueblo recrea
la Iglesia Universal, conforme lo discutido en la XIII Asamblea General permanentemente”, lo que supone igualmente una concep-
Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que cita. ción dinámica de la evangelización: “el pueblo se evange-
35. El Papa utiliza un neologismo muy argentino, que indica una liza continuamente a sí mismo”, afirma citando a Puebla y
actitud de anticipación, de ganar por ser primero. Aparecida (122). De ahí que los pastores deben afrontar el
36. Es otra expresión muy usada en la Argentina, que señala acompa- desafío de “una prédica inculturada” que permita evange-
ñamiento, apoyo, tanto físico como moral.

36 Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014


Rodolfo C. Barra “El Papa Francisco y la Iglesia Latinoamericana.”

lizar la síntesis (143), como en el caso de Latinoamérica. Y hacia una acción transformadora como un signo de espe-
así, en este proceso de inculturación de la evangelización ranza que brota del corazón amante de Jesucristo” (183).
–o de una evangelización “inculturada”- se destaca la par-
ticipación del Pueblo de Dios en la obra misionera, de todos 8.- Como en el caso de Aparecida, la gran preocupa-
los fieles, aún, o principalmente, los laicos, que gozan del ción de la EG se centra en la “inclusión social de los pobres”
“sensus fidei”, del “instinto de la fe”, que “los ayuda a dis- de cuyo “clamor” participa (186 y 187). La solidaridad, la
cernir lo que viene realmente de Dios” (119). Se trata de una función social de la propiedad y el destino universal de los
visión popular de la fe para el rebaño, pero también desde bienes –los tres esencialmente unidos y prioritarios en re-
el rebaño, que es, enseña la EG “infalible ‘in credendo’”, esto lación a “la apropiación de los bienes por parte de algunos”
es, “que cuando cree no se equivoca, aunque no encuentre (188)- son valores eminentes de efectos inclusivos (188/89).
palabras para explicar su fe” (119). Es que el pueblo latino- La propiedad privada es de gestión, cuidado, acrecenta-
americano es creyente, a veces con exteriorizaciones que miento de los bienes en beneficio del bien común (189).
recuerdan raíces de culturas originarias o africanas, pero El pobre posee un gravamen sobre tales bienes en cuanto
es creyente en Nuestro Señor, y en la Virgen, que en su acreedor a sus frutos37 (189). El título de tal crédito: la ca-
advocación de Guadalupe simboliza y abraza a toda la fe lidad de ser humano, lo que es debido al hombre porque es
cristiana de Latinoamérica. hombre (Juan Pablo II). La devolución principal de lo debido
al hombre es en trabajo, porque es el bien que más se co-
6.- Los pastores con “olor a oveja” deben conducir rresponde con la dignidad humana (192). La sociedad actual
el rebaño hacia los mejores pastos, hacia el “bien deseable” –Latinoamérica en particular- es una deudora morosa, in-
(168) en su clásica tríada de lo bueno, lo bello y lo verda- cumplidora, que ha instalado una cultura del desperdicio de
dero (167). De esas tres manifestaciones del bien sobresale los bienes (191) y del patrimonio común de la humanidad:
(según la perspectiva) la belleza, que es un camino hacia la naturaleza. Es la cultura del individualismo hedonista, en
el bien (168), porque el bien es sobre todas las cosas algo definitiva, no evangélico, pagano (193 y 195).
hermoso y así deseable. Este es también un bien practicable,
aún con las limitaciones o dificultades que puedan acarrear 9.- Francisco anuncia la buena nueva de la inclusión,
las circunstancias de cada uno. En el orden moral el bien y nos pide ser apóstoles de ella. Esta es una gran responsa-
debe ser realizado y promovido con paciencia (171), seña- bilidad de los fieles, que como los primeros discípulos, te-
lando el mal objetivo sin condenar a la persona, a la que hay nemos que ayudar a Cristo en la distribución del pan y los
que ayudar a corregirse y crecer en el camino del bien (172). peces a la multitud con hambre. Trabajar por la inclusión es,
Los pastores, más que “detectólogos” de las desviaciones y para la Iglesia Pueblo de Dios, fruto de “la opción preferen-
caídas, tienen que comportarse como “alegres mensajeros cial por los pobres”, la que es “una categoría teológica antes
de propuestas superadoras, custodios del bien y la belleza que cultural, sociológica, política o filosófica” (198). “Quie-
que resplandecen en una vida fiel al Evangelio” (168). Pa- ro una Iglesia pobre para los pobres” –clama el Papa que
reciera que en la enseñanza de Francisco los atributos del tomó el nombre del poverello de Asis- porque los pobres
bien no fuesen cuatro sino cinco: el bien es alegre con la “en sus propios dolores conocen al Cristo sufriente” (198).
alegría, precisamente de lo bueno. El mal –el egoísmo, la
falta de caridad para con el otro y para con uno mismo (no 10.- Aquella es la perspectiva con que el Papa ana-
quererse como hay que querer al prójimo), como ocurre con liza el problema de la economía y la distribución del ingre-
el consumo de drogas, o con la corrupción en todas sus ma- so. Siguiendo la línea de Aparecida, llama a renunciar a la
nifestaciones- es ausencia de bien, por lo tanto es ausencia “autonomía absoluta de los mercados y de la especulación
de alegría. El mal es triste, doloroso y aburrido. financiera” y combatir “las causas estructurales de la in-
equidad”, que es “la raíz de todos los males sociales” (202).
7.- La evangelización presenta, necesariamente, una
dimensión social, ya que debe ser redimida tanto la persona 11.- La complejidad de la economía globalizada, su
individual como sus relaciones sociales (178) según también determinismo sobre las economías más débiles (cfr. 206)
lo enseña –y es su razón de ser- la Doctrina Social de la y la gravedad a la que ha llegado la exclusión, particular-
Iglesia. El anuncio del Evangelio tiene que provocar conse- mente en Latinoamérica, son circunstancias que impiden
cuencias sociales (180), porque “Dios quiere la felicidad de confiar en la “mano invisible del mercado”, o que el mero
sus hijos también en esta tierra” (182). El Evangelio no es crecimiento económico suponga mayor equidad (204). Esta
un opiáceo, es terriblemente transformador también aquí es una condición necesaria, pero no suficiente. La reforma
y ahora. “De ahí que –afirma citando a Juan Pablo II- la de las estructuras de inequidad exige que los gobiernos,
conversión cristiana exija revisar especialmente todo lo que
pertenece al orden social y a la obtención del bien común”
(182). Hay un llamado a una evangelización -social- mi- 37. Es esta una doctrina superadora de la muy liberal del “derrame”. El
litante: la religión no puede ser relegada a “la intimidad bien común –cuyo elemento esencial es la inclusión social- no vive de
las sobras, de lo que se derrama del vaso lleno, un vaso que amplía más
secreta de las personas”. “Una auténtica fe –que nunca es rápidamente su capacidad de contener, que su posibilidad de derramar.
cómoda e individualista- siempre implica un enorme deseo El bien común es acreedor de los frutos de la riqueza apropiada –en
de cambiar el mundo” (183). Por eso exhorta a los fieles – la medida en que lo establezca la ley prudente y razonable- porque,
laicos y clérigos- a profundizar el estudio y la reflexión del por encima de la apropiación, la riqueza es para todos. La apropiación
“pensamiento social de la Iglesia” que no es condenatorio, sólo es lícita cuando es así orientada, cuando es útil para fructificar en
sino principalmente “positivo y propositivo, y así orienta bien de todos, especialmente de los más necesitados (cfr., Centesimus
annus, 43).

Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014 37


URBE

et
IUS 10 años Construyendo Ciudadanía

responsables de la ley que orienta hacia el bien común, “olor a oveja”, que es olor a pueblo.
establezcan el marco jurídico de los sistemas económicos.
Tal marco jurídico es fruto de la política, que en su sentido - El todo es superior a la parte (234): La EG recuerda
propio, “es una de las formas más preciosas de la caridad” el principio tomista acerca de que el “todo es más que la
(205). La lucha contra la inequidad (contra la exclusión) parte, y también es más que la mera suma de ellas” (235).
requiere del crecimiento con justa distribución del ingre- Este principio ayuda a resolver la tensión entre lo global y
so, con creación de fuentes de trabajo, de “una promoción lo local, evitando, tanto los extremos de un “universalismo
integral de los pobres que supere el mero asistencialismo” abstracto y globalizante” -con daño a la identidad local so-
(204). Una suerte de tercera posición entre el capitalismo bre la que tanto insiste Aparecida- como el del folklorismo
y, no ya el fenecido comunismo, sino el “populismo irres- de “ermitaños localistas”, vicio que puede afectar la econo-
ponsable” (204) que tanto se extiende en nuestra Latino- mía y la política, pero también la evangelización, cuando el
américa, como un verdadero opio popular que neutraliza la fiel es incapaz “de dejarse interpelar por el diferente y de
transformación de las estructuras de inequidad en estruc- valorar la belleza que Dios derrama” (234) también fuera
turas de justicia social. de los límites de la propia confesión, aun cuando sea pro-
fesada como la verdadera. El principio es, claro está, apli-
12.- La construcción de la justicia social debe tener cable a la acción del Estado, al que le “compete el cuidado
en cuenta las “tensiones bipolares propias de toda realidad y la promoción del bien común de la sociedad”38 (240) pero
social” (221). Estas tensiones, a diferencia de lo que prego- siempre con respeto a la exigencias de la subsidiariedad y la
nan ciertas doctrinas neomarxistas (con poco de marxismo solidaridad (240), que son los dos grandes principios de la
serio y mucho de intelectualismo de café) deben ser enfren- organización de toda comunidad humana.
tadas con voluntad superadora en pos del “desarrollo de la
convivencia social y la construcción de un pueblo donde las La EG finaliza con una invocación a María, como lo
diferencias se armonicen en un proyecto común” (221). Con hace también Aparecida (cfr. n° 553) para un Continente
tal finalidad, Francisco propone, como “genuino camino especialmente mariano. María es la “Madre del Evangelio
hacia la paz dentro de cada nación y en el mundo entero” viviente” (287), “que sabe transformar una cueva de ani-
(ibid.), cuatro principios de orientación para la conviven- males en la casa de Jesús, con unos pobres pañales y una
cia social (221 y ss), cuya mención sirve de colofón a esta montaña de ternura” (286) y cuyo rostro –que nos mostró
apretada introducción a ciertos (muy pocos) aspectos de las a todos los latinoamericanos por intermedio del indio San
recientes enseñanzas del Papa Francisco: Juan Diego Cuauhtlatoatzin- nos hace volver a creer en “lo
revolucionario de la ternura y del cariño”.
- “El tiempo es superior al espacio” (221), o la plenitud
del tiempo supera el límite del momento: Los constructo- De la hermosa plegaria que cierra el documento, me
res sociales –como los pastores de la grey espiritual que es permito trascribir la siguiente estrofa en la que Francisco
la Iglesia (cfr. 225)- deben “trabajar a largo plazo, sin ob- le ruega, y le canta, a María: “Consíguenos ahora un nuevo
sesionarse por los resultados inmediatos” (223). “Nada de ardor de resucitados/ para llevar a todos el Evangelio de la
ansiedad, pero sí convicciones claras y tenacidad”, continúa vida/ que vence a la muerte. / Danos la santa audacia de
la EG, 223, para generación de procesos “que construyan buscar nuevos caminos/ para que llegue a todos/ el don de
pueblo” (224). la belleza que no se apaga”.

- La unidad prevalece sobre el conflicto. El conflic-


to no nos debe dejar indiferentes, pero tampoco debemos
convertirnos en sus prisioneros (cfr. 227). Es preciso saber
“sufrir el conflicto” pero para resolverlo y “transformarlo en
el eslabón de un nuevo proceso” (ibid.), en una construcción
de síntesis que tenga como cimiento la “comunión en las
diferencias” (228). El Papa nos propone “hacer la historia”
desde la solidaridad. No una paz negociada, sino una diver-
sidad reconciliada (230) en una unidad que no deja de ser
“pluriforme” y capaz de engendrar “nueva vida” (228).

- La realidad es más importante que la idea (231 y ss.):


No debemos quedarnos en la “tensión bipolar entre la idea y
la realidad”, porque, en definitiva, “la realidad simplemente
es, la idea que se elabora” (231). La realidad es superior a
la idea porque ésta existe en función de aquella, y sólo así,
a partir de su comprensión, la segunda puede conducir a
la primera (cfr. 232). Entre las dos debe existir un diálogo
constante, evitando caer tanto en “los purismos angélicos”
como en “los totalitarismos de lo relativo” y otras formas
de “intelectualismos sin sabiduría” (231). “La realidad ilu-
minada por el razonamiento” (232) tiene que ser el princi- 38. Nuevamente la distinción entre Estado y Sociedad, que vimos más
pio convocante de los pastores y constructores sociales con arriba.

38 Revista URBE et IUS, Buenos Aires, Número 13, Invierno 2014

También podría gustarte