Casiano Floristán, Teología Práctica
Casiano Floristán, Teología Práctica
a~ont.ecinn.ento~ y experiencias, el narrador informa y expresa su pro- hacia los últimos libros de la Biblia, atribuidos a los apóstoles, se
pIa VIvenCIa e mtenta provocar una respuesta 2 • Ahora bien antes de advierte que las reflexiones de tipo teológico son cada vez más nu-
que la obra literaria se escriba con inspiración, han transcurrido varias merosas y concisas, aunque todas ellas estén siempre en torn? a unos
fases. Al comienzo está lo acontecido; luego el acto pastoral, en virtud sucesos misteriosos ocurridos en Galilea y Jerusalén. En reahdad, los
del. cual se pr?clam,a, se predica, se instruye, se celebra y se ora; Y escritos del NT no son reflexiones teológicas sino testimonios de la
al fmal se escnbe. Sm olvidamos -como afinna L. Alonso Schokel- palabra de Dios., «La persona de Cristo -escr~be P.-R. Tragan-. ~s
que «el lenguaje es primariamente hablado y la palabra es primaria- el alma del NT. El es el objeto de la fe, el contemdo de la proclamacIOn
m~nte. sonora»3. La f~nción de la escritura es conservar la palabra, del kerigma, el fundamento de la interpretación. e~ang.élica de !a co-
cns!alIzada en un. conjunto de libros precisos, llamado canon, cuyo munidad cristiana»6. En el evangelio se puede dIstmgUlr -escnbe P.
caracter es nonnatIvo para los fieles 4 • Después se desarrollará el trabajo Eicher- «entre el testimonio profético de la palabra de Dios que se
de leer y, entend~r el texto en .la liturgia, interpretarlo en la catequesis ha hecho historia y la doctrina acerca de esa verdad. Es verdad que
o teologIa y aplIcarlo en la vIda. La Escritura como palabra de Dios nunca se separa la predicación misionera (kerigma) de la doctrina
vuelve a encarnarse en el acto pastoral.
(didaskalia), pero se va imponiendo una diferenciación entre estas dos
El escritor bíblico, por estar atento a los acontecimientos indica- funciones básicas de la comunidad» 7 •
dores de la presencia salvadora de Dios, es sensible a lo concreto y a
Tanta importancia tienen los hechos obrados por Dios en Cristo
lo real y se m~~resa s~b~emane~a por la vida. Por ser persona creyente, que los apóstoles -enviados del Señor~ adquieren u?a clara con-
su preocupacIOn se dmge hacIa la experiencia religiosa como comu-
ciencia de ser «testigos de la resurreCCIOn» y «embaj~dores d~ la
nicación de vida divina. Y si describe sus propias experiencias o las
palabra». Lo que les interesa es el anuncio de .Jesucnsto o, SI ~e
del pueblo, lo hace fundamentalmente a base de narraciones relatos
prefiere, el acto pastoral que se resume al cO~Ienzo de la ~glesIa
p~rsonales e !nterpelaciones. Cuando tiende a expresar los he~hos con
apostólica en «ser constantes en escuchar la ensenanza de los ap~stoles
formulas racIOnales, lo hace con reservas para no vaciar su relato de
y en la comunidad de vida, en el partir del pan y en las oracIOn~s»
la adhesión espiritual que desea inculcar. No le interesa tanto inter-
pretar .el mundo de los hombres cuanto conmoverlo religiosamente, (Hech 2,42). Recordemos que Jesús no hab!ó t~o!ógica~en.t~ de DIOS
es deCIr, tran~formarlo; no pretende simplemente que los conocimien- sino que enseñó con parábolas o de fonna sIm~ohca el sIgmfIcado del
tos crezcan smo que las personas se conviertan5 • La Biblia narra una reino de Dios o la proximidad salvadora de DIOS.
historia de salva~i,ón y de libe~ación, abierta a un futuro prometedor, Las Escrituras son la base de la vida cristiana y de la reflexión de
con, la ?~eOCUpacIOn de 9ue se mstaure, aquí y para siempre, un reino los creyentes 8 • El oyente de la palabra, al ~sc~char las ens~ñan~as
de JustIcIa, que es el remo de Dios. apostólicas, se pone en contacto con el COnOCImIento de los mIs,tenos
de Dios. Por la fe acepta el hecho central de la persona de Jesus, de
sus obras y palabras, sin más reflexión que la necesaria para que se
2. De la Escritura a los símbolos de fe transforme su modo de vivir y de pensar.
El primer enunciado apostólico del co~teni~o de la pal~~ra de Di~s
El hombr~ bí~lico conside~a primacial la palabra de Dios dirigida y de la fe es el símbolo, resumen de la hIstona de salvac~on y explI-
al hombre, cnstalIzada en un lIbro y pronunciada solemnemente en la citación del mensaje central del NT. La fe se expresa teóncamente en
asamblea. La teología, como palabra del hombre sobre Dios, no tiene el credo, que comprende los artículos de lafe. «La ~alabra del cre~o,
para él demasiada. relevancia. Ni siquiera el término teología se en- palabra de confesión -afinna E. Vilanova-, va sIe,mpre precedI.da
cuentra en las Escnturas. Ellogos (palabra) o la gnosis (conocimiento) de una vivencia que quiere expresarse y que, a traves del lenguaje,
se denominan charis, es decir, gracia. En todo caso, según se avanza
6. P. R. Tragan, La teología bíblica: origen, desarrollo, perspectivas, en E. Vila-
nova Historia de la teología cristiana, 1, Barcelona 1987, 103.
2. Cf. L. Alonso SchOkel, La palabra inspirada, Madrid 31986, 126 ss.
3. Ibid., 231. 7'. P. Eicher, Dignidad de la teología y pluralismo teológico: Conc 191 (1984) 26-
4. A. Piñero, La formación del canon del NT, Madrid 1989; L. Duch, El libro en 27. 8. Cf. L. Cerfaux, La voz viva del evangelio al comienzo de la. Iglesia, San Sebastián
las religiones, Madrid 1989.
1958; J. Levie, La Biblia, palabra humana y mensaje de Dios, Btlbao 1961; P. Grelot,
5. Cf. Cl. Tresmontant, Ensayo sobre el pensamiento hebreo, Madrid 1962.
La Biblia, palabra de Dios, Barcelona 1968.
128 Teología Práctica Teología 129
puede ~er c?mpartida»9. Al ser la fe una participación del conocimiento fe» 13. La teología nace cuando la fe cristiana se confronta con la cultura
que DIOS tIene de sí mismo, es también comunicación de una vida griega y la política romana. De este modo el credo palestinense se
Ahora ~ien, abierta. tod~ la persona por la fe, y no sólo la inteligencia: hace cultural mente universal.
se despIerta en, el Intenor del creyente un afán de saber sapiencial, Durante la cristianización del imperio romano se desarrolla la de-
que es tanto. mas profundo cuanto más se ajusta el pensamiento a la nominada teología patrística, bajo una doble influencia: de la Iglesia
palabra de DIOS y s~ ~~nforma la vida a las exigencias de dicha palabra. en la sociedad de su tiempo y del imperio romano en el modo de vivir
El creyente es un InICIado en el misterio de Dios lO • y de pensar de los cristianos. Los Padres de la Iglesia no intentan una
~~ conocimiento divino actúa, según sus leyes, en la misma co- ordenación del dato teológico ni elaboran un sistema racional. Exponen
mUlll~m que, ~or la fe te~emos de Dios en Cristo. Dios se nos entrega la fe a lo largo de la lectura de la Escritura, que tiene lugar en las
no solo noetIcam~nte. SIn.O vitalmente, como un ágape que el amor reuniones catecumenales o en la celebración de la eucaristía. Se de-
ac~p~a: C:~anto. mas ftdelIdad hay en esta comunión, más se ahonda tienen en la consideración de los hechos salvadores y en su concate-
la InICIaCIOn cnstiana. La fe incita a conocer más y el conocimiento nación, no tanto de un modo racional y lógico sino histórico. Senci-
ll~va a una profundización de la fe, sin olvidar que la fe es conoci- llamente glosan la Escritura. Las glosas escritas aparecen con la
~Ient.o gracias a una revelación inédita porque es, ante todo, expe- intención de explicar el texto, mejorarlo o actualizarlo. No pretenden
nencla del mundo de Dios!!. ampliarlo.
. El credo bautismal, bajo forma de narración continua o a base de Algunos Padres intentan recapitular toda la teología en la persona
Interrogantes, es un signo de reconocimiento, a saber, un símbolo que de Cristo o sistematizar todo el pensamiento cristiano. Poco a poco
se acepta personalmente, se confiesa en la asamblea y se testimonia se introducirá el raciocinio en la comprensión de los misterios de Dios.
a?te lo~ ,otros. ,A~nque su origen es litúrgico, termina por cobrar una Incluso se intentará demostrar la verdad de la revelación con argu-
dIme?SIOn teologIca; de la ortopraxis comunitaria se pasa a la ortodoxia mentos racionales. En cualquier caso, la enseñanza teológica se basa
doctnnal. durante mucho tiempo en la lectio divina. Los maestros leen el texto
y lo comentan, dividiendo su trabajo en tres actos: la explicación
gramatical de la letra, la búsqueda de la significación de los elementos
3. De los símbolos de la fe a las sumas y, finalmente, la deducción del pensamiento, que se resume en una
sentencia.
Cuando la ~glesia abandona el espacio palestino y el ámbito ve- Llegó un tiempo en que las sentencias proliferaron; hubo que
te~otestamentan~ y se encarna en el mundo helenístico y romano, los seleccionarlas y comentarlas. De este modo se llegan a componer libros
p~meros apologzstas plasman la fe con fórmulas nuevas' así nace un de sentencias a base de recoger y clasificar pasajes oportunos de la
pnmer lenguaje teoló?ico. Con la conversión de algu~os filósofos Escritura o de la tradición. En los siglos XII Y XIII todo es sometido
pa~anos ~urge la. neceSIdad de estudiar las relaciones entre cristianismo a análisis, incluso la palabra de Dios. Precisamente en este tiempo la
y ftloso,ft~, conSIderado el primero como sabiduría y la segunda como teología cobra un nuevo rumbo con el uso del método dialéctico hasta
prop~~~utIca de la contemplación de Dios por medio de la fe. No hay constituirse como ciencia. Aparecen diversas escuelas. A la lectio de
OP~S~CIO~ ,entre ambas; el conocimie?t~ del misterio de Dios y la
la Escritura sucede la quaestio o propuesta de temas, para llegar a la
punfIcacIOn del hom?re e? su entendImIento se condicionan gracias disputatio, vistas las dificultades aparecidas y las posibles soluciones
al conocer. La .fe VIva SIempre busca la inteligencia!2. Dicho con para cada caso. Las cuestiones se seleccionan y se establece un orden
p.a~abra de E. Vtl~nova: «La inteligencia de la fe es elaborada y cla- entre sí. El maestro aspira a organizar científicamente todo el conjunto,
nfIcada en el camInO de lafides quaerens intellectum, hacia la ciencia. pero la línea seguida ya no es la histórica. Por eso es necesario buscar
Se trata, pues, de la historia del intelligere aplicado a la verdad de la principios arquitectónicos y pedagógicos nuevos. A partir del s. XII
aparecen las sumas, que son colecciones de cuestiones más o menos
9. E. Vilanova, Historia de la teología cristiana, o. c., l, 116. sistematizadas. En resumen, de la lectio hemos pasado a la suma a
10. M. D. Chenu, ¿Es ciencia la teología?, Andorra 1959, 35-36. través de glosas, sentencias y comentarios a las sentencias.
11. J. F. Malherbe, El conocimiento defe, en lnicPrTeol, l, 92 Y 107.
12. Cf. M. D. Chenu, La foi dans l'intelligence, Paris 1964. 13. E. Vilanova, Historia de la teología cristiana, o. c., l, 40.
Teología 131
130 Teología Práctica
Evidentemente, la fe es el punto de partida para hacer teología, la equivale -según A. Vilanova- a «un~ ~é.cnica basada en la com-
cual, como ciencia subalterna, recibe sus principios o artículos de fe de prensión de los textos a partir de un anahsis formal que conduce al
la subaltemante, que es la ciencia de Dios. El texto inicial es el texto enunciado de la verdad y a sus aplicaciones»16. D~ un~ parte, se
sacro; por todo esto, la teología es enteramente doctrina sacra. Santo introduce el análisis gramatical y se analiza el ~e~tldo hteral, pa:a
Tomás llega a la convicción de que la doctrina sagrada debe ser consi- llegar a una correcta interpretación. De otra, el ~bJetlvo de l~ teol?gta
derada como una ciencia. Su punto de partida es siempre el dato revelado, escolástica medieval reside en exponer la fe mediante una raci?nalidad
la palabra que Dios nos revela. La teología, según esto, es reflexión científica. La pedagogía parte de la lectura de la sacra pagma o de
sobre la Escritura; es ciencia de la fe, ya que por la fe creemos que la algún tratado importante, le sucede una discusión con argumentos a
Biblia es Escritura sagrada, es decir, palabra de Dios. En conclusión, la favor y en contra hasta llegar a unas conclusiones. Así se elab.oran las
teología es para santo Tomás ciencia de la fe y sabiduría espiritual (sa- cuestiones discutidas. La teolo~ía será desde e~~onces ~l ~onJunto de
pientia, sacra doctrina). Tiene dimensión kerigmática y puede todavía la doctrina cristiana, a diferencia de la concepClOn patnstlca. centrada
considerarse reflexión en vistas al anuncio cristiano de la fe. en la acción salvadora de Dios en la historia d~ la ~1Uma?id~d. Por
Al dato revelado se añaden conocimientos o ideas de orden hu- eso se hace más hincapié en la teología como CienCia (sctentta) q~e
mano. Se aprecia sobremanera el arte de argumentar. Entonces la en la teología como sabiduría (sapienti~). No obstante, algun~s teo-
teología como ciencia proyecta conclusiones. Incluso para leer la pa- logos de comienzos del s. XIII, como GUillermo de ~uxerre, Al~Jan~ro
labra de Dios hay que aportar un cierto caudal de conocimientos hu- de Hales y san Buenaventura, entendieron la teologi~ c?mo sabld~~la,
manos, basados en la autoridad y la razón. Pero el lenguaje de los dándole una orientación práctica. Ricardo de Medtavilla ent~ndlO ~a
teólogos debe ser sagrado, como contemplativa es toda su reflexión, teología como scientia practica, ya que trata del ,amor de D~os mas
ya que se mueven siempre en la atmósfera del misterio. Su tentación que de su conocimiento. De hecho, much?s t~olo~~s medievales,
y sus peligros residen en enunciar los objetos de la fe por medio de siguiendo a Aristóteles, consideraban que la Ciencta teonca se ordenaba
estructuras racionales l4 • La introducción de la conceptualización en la a la verdad y la ciencia práctica a la acción .. Según Duns Scoto, el
teología hace peligrar el sentido histórico de la palabra de Dios y conocimiento práctico es superior al especulatlvo. .
oscurecer el testimonio de la fe. El Libro de las sentencias de Pedro Lombardo se impuso ~omo
Además de utilizar nociones filosóficas abstractas, añadidas al dato libro de texto para los estudiantes de teología, a modo de una llltro-
revelado para llegar a conclusiones teológicas, se puede hacer teología ducción al conocimiento de las Escrituras. Fue comentado ~?r much~s
con la ayuda del método simbólico. No pocas veces recurre a este maestros teológicos, incluido santo Tomás. La preocupaclOn d~ arti-
método santo Tomás, aunque en general lo descarta como procedi- cular toda la teología en función del nivel cultural de los estudtantes
miento científico. No olvidemos que le precedió Hugo de San Víctor, dio origen a las sumas. Las sumas también prolif~raron, p~ro des~e
quien ideó toda una teología a base de símbolos y alegorías. La pastoral el s. XIII ocupó un lugar destacado la de santo ~omas, cuya lllfluenc~a
patrística utilizó abundantemente la alegoría, que en sentido paulino fue escasa en los siglos inmediatamente postenores al «doctor. an~e
(Gál 4,24) da la clave de la Escritura. lico». En cambio, la escolástica medieval se reno:ó extraordlll~na
Sin duda alguna, la teología debe tener continuidad con la palabra mente en los s. XVI Y XVII. Tanto Cayetano en Itaha c.omo Fr~~cisco
de Dios, y, aunque su camino para construir el sistema teológico sea de Vitoria, Domingo de Soto, Melchor Cano ~ Domlllgo Banez en
más filosófico que alegórico, nunca podrá rechazar plenamente la España, renovaron la teología tomista al estar abiertos a los problemas
tipología bíblica para la lectura e interpretación del texto sagrado 15 . de su tiempo.
La tradición de Duns Scoto y de la escuela de Ockham fue heredada
4. De las sumas a los manuales por los protestantes. Para Luter? l.a teología es pr~~tica '! ~o especu-
lativa, al considerar que el objetivo de .la reflexlOn cnstiana no es
A partir del año 1200 y a lo largo de los tres últimos siglos de la meramente Dios sino la relación entre Dios y el hombre ..Al me;lO~ a
Edad Media aparecieron las universidades, caracterizadas teológica- partir del 1600, los teólogos protestantes aceptan el sentido practico
mente por el instrumento de reflexión denominado escolástica, que
de toda la teología 17 •
14. M. D. Chenu, ¿Es ciencia la teología?, o. c., 68.
15. Cf. M. D. Chenu, La théologie au douzieme siecle, París 31957; J. de Ghellinck, 16. A. Vilanova, Historia de la teología cristiana, o. ~., 1, 68?
Le mouvement théologique du Xl/e siecle, Bruxelles 21948. 17. Cf. W. Pannenberg, Teoría de la ciencia y teologw, MadrId 1981,238-248.
132 Teología Práctica Teología 133
«Hasta el s. XVII -afinna N. Lash-, la teología fue ante todo de que ofrezcan muy poca»21. En resumen, escribe el citado teólogo
~na búsqueda desde la fe (fides quaerens intellectum) ... A partir de antes del Concilio, «la dogmática actual es muy ortodoxa, pero no
fmales del s. XVII, en que la Iglesia pasó a ser ciudadela más que muy viva»22. La faltaba dimensión pastoral.
sacramento, las tareas de la teología pasaron de la búsqueda a la
defens~, la demostració~ y la prueba. El teólogo se convirtió en pro-
pag~ndIsta de, l~s doctnnas de la Iglesia»18. La decadencia del pen- 5. De los manuales a la teología conciliar
s~mI~nto teol~?I~O es ma~ifies!a a partir del s. XVIII, en el que las
CIenCIas ecles~astIcas no smtolllzan con la cultura de entonces, quizá «Desde comienzos del s. XIX (en la teología protestante) y de
por haber olVIdado las fuentes bíblicas, litúrgicas y patrísticas. Por mediados del s. XX (en la teología católica) -escribe N. Lash-, en
este motivo, se alejan los teólogos del dato revelado y se centran en que la Iglesia comenzó a recuperar cierto sentido de su sacramenta-
los elementos filosóficos a los que se llama teología. No olvidemos lidad, la misión de la teología fue cada vez más la de hacer ~e inter-
la cr~sis moderna de la filosofía especulativa y la distancia que la mediario entre la práctica de la fe y los lenguajes y usos socIales»23.
IgleSIa llega a tener del denominado mundo moderno. «Es triste com- En Europa se produce una cierta renovación teológica al acabar la
probar -~finna M.-? Chenu-:- que, durante varios siglos, la teología primera guerra mundial. Es decisivo el cambio que se opera en el
se encerro en una mtemporalIdad que la redujo a un sistema abs- protestantismo alemán, al pasar de un concepción liberal a una teología
tracto» 19 . dialéctica defendida por K. Barth, F. Gogarten y E. Brunner. Los
La e~ol~ción que se. ?roduce en la teología de los siglos XVIII y teólogos católicos se acercan entonces a una concepción más personal
XI~ perjUdICa .la reflexlOn sobre la acción pastoral. En lugar de ser y vital del mundo religioso. Influyen notablemente los franceses H.
el SIstema servIdor modesto de la palabra de Dios, es la Escritura la Bergson (1859-1941), con su filosofía vital, y M. Blondel.(1861-1949)
que se somete al sistema, de tal modo que los textos bíblicos se usan _ mediante su concepción de la acción. En estos años se reVIve un agudo
a menudo; co~ un~ clara desviación exegética, para probar el sistema. sentido histórico merced a las contribuciones de W. Dilthey (1833-
~a te~logIa, CIenCIa de los textos relativos a la Biblia, se convierte en 1911). De ahí el interés en relacionar religión y vida, como se ma-
CIenCIa de los textos relativos a los escritos de Santo Tomás o 'más nifiesta en algunas tendencias pastorales de entonces.
tarde, en ciencia que comenta las aportaciones del magisterio. ' Ya vimos que la teología enseñada en los seminarios y facultades
C0?"I0 los comentarios a la suma son muy extensos, se empiezan tenía un sello escolástico y clerical. Antes de la segunda guerra mundial
a publIcar manuales de teología, sobre todo desde el s. XVIII. En se comienza a criticar tímidamente la teología oficial por demasiado
general tienen poca Escritura y mucho dato racional. De ahí la reacción racional e intelectual y por su lejanía de la mística cristiana. Desde la
negativa de muchos pastoralistas ante la teología especulativa por su espiritualidad se comprueba la distancia que hay entre teología y vida
escasa dimensión pastoral. espiritual. Las obras de A. Stolz, Th. Soi~o~; J. de, ~uibert, J. ?~n
Karl Rahner afirmó que la «falta de originalidad» en los manuales zález Arintero, etc., son exponente de una VISlOn teologIca de la mIstIca
«es de tales dimensiones que horroriza»20. En vísperas del Vaticano o de una penetración espiritual de la teología24 .
II a~enas se_ diferenciaba la exposición dogmática de la que hubo La teología escolástica sufrió una nueva crítica a finales de la
d~scIentos anos antes, a pesar de las transformaciones humanas ocu- década de los trenta por parte de la escuela kerigmática de Innsbruck.
mdas. Además,' n~ l~ histo~i~ de los dogmas ni la teología bíblica, ya J.A. Jungmann señaló en 1936 la separación peligrosa que se daba
desarrolladas, lllcIdIan sufICIentemente en la fonnación de los estu- entre teología y predicación25 . Le siguieron en esta opinión sus colegas
diantes. «La poca vitalidad de nuestros manuales y el escaso servicio
que prestan a la predicación y al testimonio -continúa K. Rahner- 21. [bid .• 17.
no nacen de que en ellos haya demasiada escolásica, sino, al contrario: 22. [bid., 24.
23. N. Lash, Teologías al servicio .... o. c., 137.
24. H. Urs von Balthasar, Teología y santidad, en Ensayos teológicos, Madrid 1964,
18. N. Lash. Teologías al servicio de una tradición común: Conc 191 (1984) 137.
235-268.
19. M. D. Chenu. en E. Vilanova. Historia de la teología cristiana, o. c., 20. 25. Cf. J. A. Jungmann, Die Frohbotschaft und unsere Glaubensverkündigung. Re-
20. K. Rahner. Ensayo de esquema para una dogmática, en Escritos de Teología 1 gensburg 1936; id., La predicación de la fe a la luz de la buena nueva, San Sebastián
Madrid 1961. 12. ' •
1964.
134
Teología Práctica Teología 135
de !nns?~uck J. B. ~otz, F. Lakner, H. Rahner y F. Dander6 • Los institutos de pastoral, revistas de teología práctica y sesiones o semanas
k:r~gmatlcos pretendIeron elaborar una teología distinta de la esco- de reflexión apostólica para sacerdotes. Se pretende además renoyar
lastIca o esp~culativa, denominada «teología predicable» (Verkündi- la parroquia como célula básica de la acción pastoral. La situacIón
gun~stheologIe). Junto ~ l~ teología escolástica, cuyo objeto es Dios que aparece después de la convulsi.ó~ que s_u puso l~ segunda guerra
- ~fIrn:a~on -, debe ~xIstIr una ~eología de la predicación o teología mundial, precedida por la guerra cIvIl espanola, eXIge nuevas refle-
keng~atIca, c~yo objeto sea Cnsto, al servicio de la fe y de la ca- xiones y acciones pastorales. . ..
tequesI~. La pnmera se bas~ía .en el ver~m o en Dios; la segunda se Todas estas exigencias de renovación encontraron senas dIfIcul-
centr?na en el bonum praedlcablle o en Cnsto. Evidentemente aunque tades que provenían de los aferrados a la posesión tranquila del pen-
este Intento t~ajo aportaciones saludables para la pastoral,' hubiera samiento teológico rutinario. Quizá se dieron algunos excesos entre
causa~? la ru~n~ de la teología, y, por consiguiente, el desvío de la los renovadores. Lo cierto es que se condenaron algunos libros de los
reflexIOn teologIca~pastoral. Por eso, las propuestas kerigmáticas no dominicos M. D. Chenu y L. Charlier, publicados cinco años antes 29 •
e~contraron en realIdad aceptación, ya que toda teología es kerigmática Según algunos teólogos escolásticos, las nuevas tendencias teológi~as,
sIempre que se nutra de la palabra de Dios y explicite científicamente bañadas de modernismo, tendían a desacreditar la doctrina escolástIca.
el kerigma o evangeli0 27 •
Las discusiones que se originan en 1946 y 1947 en tomo a la naturaleza
. La separación entre teología y liturgia fue advertida por O. Casel de la teología dan lugar a que se hable de la nouvell~ théologie, juzga?a
9UIen pretendió relacionarlas con la teología de los misterios en u~ y criticada por muchos sin conocerla en profundIdad. Aquellas dIS-
Intento, de dar fun~amento teológico al movimiento litúrgico. 'Se de- cusiones, que hoy nos parecen sobrepasadas, dan lugar a que el ma-
sarrollo entre los ~nos 1921 y 1941. Casel contribuyó decididamente gisterio puntualice el valor que posee la teología. Pío XII intervi~ne
a res.t~urar el. se~tI?o de la lIturgia, concebida por él como la conti- en 1946 con sendos avisos a jesuitas y dominicos y con la encíchca
nuaCIOn del eJercICIO sacerdotal de Cristo, que se hace presente en el Humani generis en 1950. Algunos historiadores de la teología, preo-
culto de la Iglesia28 •
cupados al mismo tiempo por los problemas del apostolado, habían
También influ~ó. beneficiosamente en la renovación de la teologia, comparado la escolástica medieval con la del momento, y daban a
p?C~ ~ntes de la u!tn:na guerra mundial, el desarrollo de los estudios entender que la actual estaba desfasada. Se deseaba una renovación
hI~toncos. El creCImIento de una teología positiva, basada en la Es- teológica, no sólo desde las fuentes, sino desde su adaptación a los
cntur? y en los dat?s fundamentales de la historia, produjo un influjo problemas del mundo moderno para que tuviese .una di~e?sión p~s
benefI~I?S~ en la mI~ma teología especulativa, con la que debe guardar toral. Las tres encíclicas de Pío XII sobre la IglesIa (MyStICI corpons,
un eqUIlIbno annOlllOSO.
1943), la Escritura (Divino afflante Spiritu, 1943) y la liturgia (Me-
Por .último, se h~ señalado la separación entre teología y mundo.
diator Dei, 1947) intentaron dar orientaciones pontificias teóricas y
Conce~Ida ,l~ teologIa para una Iglesia en régimen de cristiandad, se
la consIdero Incapaz de contestar a los grandes interrogantes del mundo prácticas30 • • ,
Toda esta serie de problemas debatIdos en tomo a una teologIa
~oderno. J?n la t~?logía pastoral hay que tener presente las nuevas que se suponía consagrada por la Iglesia ha? tenido la ~irtud de echar
cIrcun~tancIas P?htIcas, culturales y religiosas que emergen en Europa
des pues de la pnmera guerra mundial y que contribuyen a la aparición un primer surco eclesiológico para postenores reflexIOnes sobre.}a
?e n~eyos problemas. Los manuales de pastoral antiguos se muestran teología pastoral y sobre la teología escolar en orden a la preparacIOn
InsufIcientes. Por eso se intenta responder a las nuevas demandas con de futuros pastores. «La nueva fase de la teología -que K. Rahner
ha llamado teología del futuro- empieza con el final de la neoes-
26. Cf. H. Rahner, Eine Theologie der Verkündigung, Freiburg 1938' F D d colástica» y la celebración del Concilio Vaticano 11. La teología -con-
Ch:ls:us alles und in allen. Gedanken zum Aujbau einer Seelsorgedogmatik I~ns~n e{: tinúa K. Rahner- es «reflexión científica y racional de la fe de una
Lelpzlg 1939. , ruc
27. Cf K. Rahner, Kerigmatische Theologie, en LThK VI 126' A A E t b
29. Mediante un decreto del 6 de febrero de 1942, el santo Oficio puso en el Indice
Romero, La controversia en torno a la teología kerigmática ~n
y: l ' Md'
XV Sem'ana' E . _sle dan
'spanoa e las obras de M. D. Chenu, Une école de théologie (1937) y de L. Charlier, Essai sur le
eo ogta, a nd 1956, 367-409; A. de Villalmonte, La teología kerigmática Ba l
1963. , rce ona probleme théologique (1938). ., . ..
30. Cf. G. Martina, El contexto histórico en el que naclO la Idea de un nuevo conCIlIO
. 2~. Cf. I. Oñatibia, La presencia de la obra redentora en el misterio d 1 1 ecuménico, en R. Latourelle (ed.), Vaticano II: balance y perspectivas. Veinticinco años
Vltona 1954; Th. Filthaut, Teología de los misterios, Bilbao 1963. e cu to,
después (1962-1987), Salamanca 21990, 25-64.
Teología 137
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Iglesia que está en diálogo abierto» con el mund0 3l . De este modo, dimensión sociopolítica de la existencia humana . Un nuevo paso ha
la teología vuelve a situarse en la vida de los creyentes en Iglesia para dado la teología de la liberación al acentuar la categoría de praxis
ser concebida -según G. S6hngen - como «ciencia de la fe al servicio histórica o praxis de liberación, cuyo sujeto son los pobres. «La teo-
de la comunidad de fe de la Iglesia»32. logía como reflexión crítica de la praxis his~óric~ -escribe G .. Gutié-
Con la constitución Gaudium et spes del Vaticano n, la teología rrez- es así una teología liberadora de la hIstona de la humamdad y,
procede hoy de un modo más inductivo que deductivo. De este modo, por ende, también, de la ~orción de ella. -reu~ida en ecclesi~- que
al incorporar al quehacer teológico la vida concreta de las comunidades confiesa abiertamente a Cnsto»39. J. Sobnno entIende la teolopa como
cristianas - y de toda la Iglesia -, con sus gozos y sus sombras, intellectus amoris, «como reacción de la misericordia ante pueblos
aparece un nuevo lugar teológico. Dicho de otro modo, el principio cruficicados», a partir de «una determinada precomprensión subjetiva
nuevo interpretativo de la Escritura es la existencia actual de la Iglesia. (la opción por los pobres) y en un determinado lugar objetivo (el
«Gracias a esta visión -escribe E. Vilanova -, se puede poner en mundo de los pobres)>>40.
posición primera y previa una teología que emana, antes de cualquier
conceptualización científica, de la fe vivida del pueblo de Dios, cuya
praxis histórica forma parte de la inteligencia de la fe»33. P. Eicher
nos recuerda que «la teología cristiana es reflexión sobre la palabra BIBLIOGRAFIA
de Dios que testimonia el Espíritu o interpretación de la confesión de J. Comblin, Hacia una teología de la acción, Barcelona 1964; id., Historia
fe en los cuadros de pensamiento del mundo»34. da teología católica, Sao Paú lo 1969; Y. Congar, La fe y la teología, Barcelona
Al acentuar hoy que la teología es inteligencia de la fe del pueblo 1970; id., Situación y tareas de la teología, hoy, Salamanca 1971; M. D.
de Dios y que la fe está orientada básicamente hacia el testimonio y Chenu, ¿Es ciencia la teología?, Andorra 1959; H. Denis, Teología, 4para
el compromiso de los creyentes en el mundo, se valora hoy la vertiente qué? Los caminos de la teología en el m~ndo de hoy, ~ilbao 1981.: P. Elcher,
pastoral de la teología. K. Rahner afirma que la teología, por ser La théologie comme science pratique, Pans 1982; 1. Femer - M. Lohrer (eds.),
ciencia de la fe, es ciencia práctica, ya que su propósito es la reali- Mysterium salutis. Manual de teología como historia de salvación, 9 vols.,
Madrid 1969-1984; M. Grabmann, Historia de la teología católica, Madrid
zación de la esperanza y del amor35 . En cuanto ciencia práctica, la 1946; A. Grillmeier, Vom Symbolum zur Summa, en J. B. Metz y H. Fries
teología es inteligencia de la praxis de fe en la autorrealización de la (eds.), Kirche und Überlieferung, Freiburg 1960, 119-169; B. Lau~et y F.
Iglesia o ciencia de la práctica eclesial. Refoulé (eds.), Iniciación a la práctica de la teología, 5 vols., Madnd 1984-
También han contribuido a realzar el carácter práctico de la teología 1986; E. Neuhausler y E. Gossmann (eds.), ¿Qué es teología?, Salamanca
las teologías políticas y la teología de la liberación 36 . J. Moltmann 1969; K. Rahner, Teología, en Sacramentum Mundi, Barcelona 1971, VI, 530-
acentúa el concepto de promesa y centra el cristianismo en el futuro 563; G. Thils, Orientaciones actuales de la teología, Buenos Aires 1959; E.
y en la esperanza; por eso entiende la reflexión teológica como «spes Vilanova, Historia de la teología cristiana, 3 vol., Barcelona 1987 ss.; H.
quaerens intellectum». De este modo, la teología de la esperanza Vorgrimler _ R. Vander Gucht (eds.), ~ teol08.ía en el siglo XX; 3 vols.,
Madrid 1973-1974; R. Winling, La teologw del siglo XX. La teologw contem-
contribuye, según Moltmann, a relacionar de un modo nuevo la Iglesia
poránea (1945-1980), Salamanca 1987.
con la sociedad, ya que propone una praxis escatológica que los cre-
yentes deben llevar a cab03? En una perspectiva análoga, J.-B. Metz
centra la reflexión en el anuncio del reino de Dios y critica la priva-
tización de la teología contemporánea. La teología debe considerar la
sucristo y a su ministerio, es decir, a su misión salvífica -escribe A. b) Visión patrística del triple oficio de Cristo
Favale-, tienen su más concreta expresión en la alegoría o imagen
joánica del buen pastor (Jn 10)>>3. Desde estos presupuestos, la doctrina Algunos sostienen que el NT da pie para deducir el denominado
ecIesiológica del magisterium, ministerium y regimen se derivó fre- triplex munus Christi, aunque nunca se presenta en la Escritura una
cuentemente del «triple oficio de Cristo» como maestro o doctor (fun- trilogía sistemática de las tres funciones. No obstante, algunos Padres
ción ~rofética), sacerdote o sacrificador (función cultual) y rey o pastor de la Iglesia se hacen eco esporádicamente de esta trilogía, preocupados
(funCIón regia). Este triple oficio de Cristo dio lugar posteriormerite por relacionar el triple oficio de Cristo con algunos textos del AT ,
a los tres poderes jerárquicos: el magisterio o poder de enseñar las para aplicar sus consecuencias a la condición cristiana. Así, Eusebio
«verdad~s. de f~>~; el orden o poder de santificar la vida cristiana por de Cesarea (265-340) afirma que el triple oficio real, sacerdotal y
la «admlllIstracIOn de los sacramentos»; y la jurisdicción o poder de profético es participado por todos los cristianos del mismo Cristo, rey,
gobernar a los bautizados para «dirigir la grey cristiana». De ahí se sacerdote y profetas. Juan Crisóstomo (344-407), dirigiéndose al cris-
extrajo modernamente el triple ministerio de la palabra, de los sacra- tiano le dice: «Tú te haces rey, sacerdote y profeta por el bautismo;
mentos y de la dirección o kybernesis (acción de guiar un barco). Estos rey, por la victoria sobre tus malas acciones y la destrucción de los
minist~rios se denominaron asimismo funciones pastorales: la profética pecados; sacerdote, por la ofrenda de ti mismo a Dios, la inmolación
(anuncIO de la palabra), la litúrgica (celebración del culto) y la cari- de tu cuerpo y de tu persona (2 Tit 2,2); profeta, por el conocimiento
tativa (servicio de la comunidad). del futuro, por la inspiración y la signación»9. Pedro Crisólogo (406-
450) afirma de un modo semejante que los tres oficios de Cristo
Los intentos de fundamentar esta triple división en dos textos
enriquecen al cristiano lO • También Jerónimo (347-420) conoce la dis-
neotestamentarios parecen forzados exegéticamente4. El primer texto
tinción de los tres oficios, prefigurados ya en la ley y que aplicará a
~s de Juan ~14,6): «y?, soy el camino, la verdad y la vida». Según un los cristianos!!. Agustín de Hipona (354-430) compara extensamente
mtento de lllterpretacIOn, a todas luces exagerado, Jesús es maestro el profetismo, sacerdocio y realeza de la antigua alianza con la nueva 12 •
como verdad, rey como camino y sacerdote como vidaS. Próspero de Aquitania reconoce en Samuel la imagen de Cristo en el
E! segundo t~xto es de M~teo (28, 18-20): «Se me ha dado plena ejercicio de su triple oficio real, sacerdotal y profético 13. Este testi-
autondad en el Cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todas las monio patrístico se mantiene firme hasta el s. IX. Con todo, los Padres
naciones, bautizadlos para vincularlos al Padre y al Hijo y al Espíritu no formularon una trilogía sistemática de ministerios pastorales.
Santo y enseñadles a guardar todo lo que os mandé; mirad que yo
estoy con vosotros cada día, hasta el fin de esta edad». En este texto
podrían observarse tres cosas: la adhesión al mensaje del reino, el acto c) Evolución teológica del triple oficio
f~ndamental del bautismo y la puesta en práctica del evangelio en la
v~da. Al menos se expresa un mandato de proyección misionera me- La escolástica medieval se hizo eco del triple oficio de Cristo, pero
dIante el empleo de tres verbos de acción: hacer discípulos, bautizar tampoco llegó a formular una doctrina completa sobre la división
y enseñar, pero se trata más de una «síntesis cristiana» que de un tripartita de los principales servicios cristianos. Por ejemplo, san Bue-
«programa pastoral»6. El escriturista F. Prat anotó que Cristo aparece naventura describe el triple oficio en varias ocasiones!4. Para santo
como rey en los sinópticos, profeta en Juan y sacerdote en la carta a Tomás, «la potestad espiritual es doble, una sacramental y otra juris-
los Hebreos?
8. Demostratio evangelica IV, 15; PG 22, 293; CD, 296 C, 301 B Y 305 B. Cf. P.
Dabin, Le sacerdoce royal des fidi!les dans la tradition ancienne el moderne, Paris 1950,
3. A. Favale, El ministerio presbiteral. Aspectos doctrinales, pastorales y espiri- 531.
tuales, Madrid 1989, 30. 9. In 2 Cor., hom. 4,7; PG 61, 417. Cf. este texto en P. Dabin, O. c., 548.
4. Yo mismo lo hice en TeoIAP, 262-265. 10. Sermo 32: PL 55, 264 A; Sermo 59: PL 52, 363 BC; Sermo 60, col. 367 A. Cf.
5. 1. de la Potterie, "Yo soy el camino, la verdad y la vida» (Jn 14,6), en id., La estas citas en P. Dabin, O. c., 119.
verdad de Jesús. Estudios de cristología joanea, Madrid 1979, 107-144. 11. Comm. in Zach. III, 12; PL 25, 1516 B, 1517 A. Cf. P. Dabin, O.C., 87.
6. Cf. M. Vidal, ¿Tiene fundamento bíblico la división tripartita de la teología 12. La ciudad de Dios, 1.17, a partir del c. 4.
pastoral?: Pent 8 (1970) 3-17. 13. Lib. de promiss., p. 2, c. 24; PL 51,796 A. Cf. cita en P. Dabin, O. c., 121.
7. F. Prat, La théologie de S. Paul, Paris 1925, 11 ed., 198 s. 14. Cf. Lignum vitae 39.40.42.45; ed. Quaracci VIII, 82 S.
Práctica 219
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diccional»15, aunque no faltan en el Angélico textos relativos al oficio misma división pastoral. Entre los teólogos católicos, la doctrina del triple
pastoral en los que describe la triple función. En el Comentario a San oficio como trilogía sistemática se aceptó a comienzos del s. XIX, cuando
Mateo (c. 28) escribe: «Euntes ergo docete omnes gentes. Hic iniungit se integró la eclesiología en la dogmática. Hasta ese moment? se ~ablaba
officium; et triplex iniungit officium. Primo, docendi; secundo bap- de ordo y de jurisdictio. Desde entonces se puso un gran enfasls en el
tizandi; tertium officium informandi quantum ad mores». En la Suma magisterio. Influyeron E. Klüpfel Y ~. Galur~22. ..
se expresa así: «Quantum ad alios pertinet, alius est legislator, et alius El Vaticano I consideró la doctrma del tnple OfICIO de este modo:
sacerdos, et alius rex, sed haec omnia concurrunt in Christo tanquam «Est in Ecclesia visibile magisterium, a quo credenda interius exte-
in fonte omnium gratiarum» 16. Pero tampoco faltaron escolásticos que riusque profitenda fides publice proponitu~; vi~ibile qU?9ue .minist~
enumeraron otros muchos officia Christi diferentes, llegando algunos rium, quod visibilia Dei mysteria, quibus mtenor sa~CtIfIcatIO homl-
a señalar diez, como es el caso de Gregorio de Valencia. nibus et debitus Deo cultus comparatur, munere pubhco moderatur ac
Con la reforma protestante se vuelve a considerar bíblicamente el curat; visibile regimen, quod mem~roru~ int.er s~ commu~ion~m o~
ministerio pastoral en su triple vertiente, al situar el servicio profético dinat, externamque omnem et pubhcam fldehum m Ecclesla d~Sp~~lt
junto a los otros dos, el sacerdotal y el real, ambos expuestos ampliamente ac dirigit. .. »23. En otro pasaje del mismo ~squema ~~b~e la con.st1tu~IOn
en la tradición anterior. Calvino es quien mejor describe la doctrina del de la Iglesia se dice: «Statuit in EcclesIa es~e vlSlbIl~ m~gls~enum,
ministerio 17. A partir de 1545 -escribe J. Fuchs-, el reformador gi- visibile ministerium, visibile regimen a Chnsto Dommo mstItutu~,
nebrino «introdujo la doctrina de las tres funciones en la teología de la per quam triplicem potestatem externam ac conspicuam vera Ecclesla
Iglesia reformada»18. En ese tiempo Lutero sólo hablaba de dos funciones Christi coharet triplici externu nexu»24. De estos y otros muchos textos
de Cristo como «rex» y «sacerdos». Calvino llegó a admitir que el papado del Vaticano I se puede concluir que la mayoría de los Padres defen-
posee los tres títulos de Cristo, aunque los ejerce «fríamente y con escaso dieron la distinción de las tres potestades.
fruto» 19. Su concepción pastoral se basa en Jesucristo «ministro y me- En el siglo pasado se planteó el problema de dilucidar si se dan
diador» del NT. En la edición de 1560 de su Institutiones escribe que en la Iglesia dos poderes (orden y jurisdicc~ón) o tres, inclulendo
«el oficio y cargo que le ha sido dado (a Cristo) por el Padre cuando también el magisterio. En general, los canolllstas y muchos teolo~os
vino al mundo consiste en tres partes, ya que le fue dado como profeta, afirmaban que los ministerios son dos, ya que la potestad de ensenar
rey y sacrificadoD>20. Desde entonces, la doctrina del triple oficio es queda englobada en la de jurisdicción. Pero no faltaron teólog?s ca-
clásica entre los teólogos protestantes, sobre todo calvinistas. Los lute- tólicos que defendieron la trilogía de los poderes o de las funcIOnes.
ranos la aceptaron plenamente en el s. XVII. La encíclica Mystici Corporis Christi de P~o XII.afirma clara~ente la
El C:atecismo Romano, editado por primera vez en 1566, afirma que doctrina de la triple potestad de la IglesIa. Cnsto «concedIO a los
«Jesucnsto, nuestro Salvador, en el instante mismo de su encamación apóstoles y a sus sucesores la triple potestad de enseñar, regir y ll.evar
asumió el triple oficio de profeta, sacerdote y rey»21. En la teologí~ a los hombres hacia la santidad»25, enviándolos «como maestros, Jefes
católica penetró modernamente la doctrina del triple oficio a finales del y santificadores en la comunidad de los creyentes»26. Por este ~otivo,
s. XVIII, sin duda por influencia protestante. Al menos en el año 1758, a través de quienes poseen la sagrada potestad,. «se perpetuan .los
M. Gerbert afirma que los teólogos de entonces (se refiere, más bien, a oficios de Cristo, doctor, rey y sacerdote»27. Esta tnple potestad resIde,
los protestantes) distinguían las tres funciones. En 1789, año de la Re- pues, en «enseñar a los hombres una ~octrin~ ~nfalible,. gobernarlos
volución francesa, D. Schrarnm describe la obra de Cristo basado en esta por medio de pastores ilustrados por vIrtud dlvma y rocIarlos con la
15. 2-2, q. 39, a. 3; ef. 3, q. 22 Y q. 59. 22. Cf. Y. Congar, Orden y jurisdicción en la Iglesia en id., Santa Iglesia, Barcelona
16. 3, q. 22, a. 1-3. 1965, 183-213. Es un artículo aparecido por primera vez en: Irén 10 (1933) 22-31; 97-
17. Cf. A. Ganoezy; Calvin, théologien de I'Église et du ministere, Paris 1964; id., 110; 243-252; 301-408. . " .
Calvin et Vatican /1. L'Eglise se/ovante, Paris 1968; J. Bose, L'office royal du Seigneur 23. Primum schema constitutionis dogmaticae de Ecclesta Chnstl, c. 4; Mans1 51,
Jésus-Christ, Geneve 1957. 540 d.
18. J .. Fuchs, Origines d'une trilogie ecclésiologique a l'époque rationaliste de la 24. Anol. 6 del c. 4; Mansi 51,562 b-c." ' . . ..
théologie: RSPhTh 53 (1969) 187. 25. Mystici Corporis Christi, en ColecClOn de enclchcas y documentos pontifIcIOs,
19. J. Calvino, Institutiones religionis christianae JI, c. 15. Madrid 1962, 1036.
20. Ibid., JI, 15, 1 Y 2. 26. Ibid., 1033.
21. Catecismo Romano, p. 1 , c. 2 a. 3B. 27. ¡bid., 1030.
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Teología Práctica Práctica 221
lluvia de gracias celestiales»28. En la encíclica Mediator Dei, también definitiva, la misión de la Iglesia, expre~ada en ~érminos de l~ trip~e
de Pío XII, se afirma el triple oficio pastoral de la Iglesia, que «tiene acción pastoral, consiste en hacer «comullldades VIvas de fe, de hturgIa
de común con el Verbo encamado el fin, la obligación y la función y de caridad» (AG 19; cf. 14-15.' 20 Y 39) .. , .
de enseñar a todos la verdad, regir y gobernar a los hombres, ofrecer De hecho la división tripartIta de la aCCIOn pastoral ha sIdo uno
a Dios el sacrificio aceptable y grato»29. Los tratados escolares sobre de los mayor~s logros en la renovación teol?gico-pastoral mod~r~a.
la Iglesia escritos hasta el Vaticano II han defendido, bien la división Se basa en la herencia eclesiológico-dogmátIca de lo~ poderes Jer~r
bipartita del oficio pastoral, bien la división en tres partes30.
quicos aludidos, traducidos en término~ ~íbli~o-teol~g.Icos. La~ accIO-
En la teología pastoral previa al Vaticano II se aceptaron tres
nes eclesiales son anunciadas así: el mIlllsteno profetlco, que I~cluye
ministerios o acciones pastorales: la pastoral profética o acción eclesial
el poder del magisterio, es servicio de la pa~a?ra ~n t~d,os ~us lllvel~s:
de la palabra, la pastoral litúrgica o acción pastoral del culto y la
evangelización, catequesis y homilía; el mIlllsteno lzturglco, ~ue ~n
pastoral hodegética (de hodos, camino) o acción pastoral de la caridad.
Son tres aspectos de la misión de la Iglesia. F.-X. Arnold y P.-A. cluye el poder del orden sacerdota~ e~ la celebración de los. ~l1stenos
Liégé fueron los grandes pastoralistas de las acciones eclesiales. cristianos en varios aspectos: eucanstIa, sacramentos y o~ac~on. d~ ~as
El Vaticano II expresa en múltiples ocasiones la división tripartita horas; y el ministerio hodegético, qu~ in~l~ye el pode~ ,de Juns~IccIOn,
de las acciones pastorales. Los tres munera Ecclesiae son continuación es el servicio cristiano en la orgalllzacIOn y dIreccIOn eclesIal y la
del triple munus Chisti. Así, la constitución Lumen gentium aplica el promoción caritativa total como servicio cristiano al mundo.
triple servicio pastoral a todo el pueblo de Dios, es decir, al sacerdocio
común de los fieles y al sacerdocio jerárquico (LG 10-12), ya que
Cristo es «maestro, rey y sacerdote nuestro, cabeza del nuevo y uni- 2. Nueva estructuración de la acción pastoral
versal pueblo de Dios» (LG 13). Según el Concilio, son los obispos
quienes participan de un modo más eminente en la triple potestad, En el manual alemán de teología pastoral de 1964, K. Rahner examina
puesto que, como sucesores de los apóstoles, presiden «en nombre de las «funciones esenciales que permiten a la Iglesia y a sus responsables
Dios la grey, de la que son pastores como maestros de doctrina, realizar su misión», después de haber reflexionado sobre. el .s~r de la
sacerdotes del culto sagrado y ministros de gobierno» (LG 20). Esta Iglesia como fundamento de su acción pastoral. La reahz~cIOn .de la
triple potestad episcopal la reciben «en forma eminente» con la con- Iglesia en la historia es, para K. Rahner, «el sacramento pnm,ordIal de
sagración u ordenación episcopaPl. Los presbíteros, en virtud del la presencia de Dios como misterio ~e verdad y ~e amo: SubsIstentes)~.
sacramento del orden, «han sido consagrados como verdaderos sacer- Esto exige ver la Iglesia «en su totahda~» y ~?ahzar «~omo» la. IglesIa
dotes del NT, a imagen de Cristo, sumo y eterno sacerdote, para se realiza «hoy», teniendo en cuenta la sItuacIOn act~al mterpretada teo-
predicar el evangelio y apacentar a los fieles y para celebrar el culto lógicamente. Evidentemente, la acción de la IglesIa no ~e red~c~ al
divino» (LG 28; PO 4-7 y OT 4). «Son cooperadores del orden epis- ministerio eclesiástico o sacerdotal. Para K. Rahner las funcIOnes basI~~s
copal en la triple función sagrada que por su propia naturaleza co- eclesiales son seis: la proclamación de la palabr~, el c~lt?, la cele?raCIOn
rresponde a la misión de la Iglesia» (AG 39). Al definir el Vaticano de los sacramentos, la disciplina canónica, la. vIda cnstIana consIder~da
II a los laicos, afirma que son «los fieles que, en cuanto incorporados en todas sus dimensiones y la caridad. Ensegu~d~ se. pregunta el ~on?cIdo
a Cristo por el bautismo, integrados al pueblo de Dios y hechos par- teólogo si estas funciones son igualmente ~<ongman~s» y <~cons!ItutIvas»
tícipes, a su modo, de la función sacerdotal, profética y real de Cristo, del ser de la Iglesia. Observa que la candad podna ser mcl~I?a e~ la
ejercen en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano vida cristiana, la disciplina podría considerarse dentro d~ ~a ad1ll1111stracIOn
en la parte que a ellos corresponde» (AA 31; ver también 2 y 10). En sacramental y el culto podría integrarse en la c~lebrac~o~ sacram~nt~l o
viceversa. Incluso llega a decir que hay dos funcIOnes basIcas ~~nstItuIdas
28. Ibid., 1034.
por la palabra y el sacramento, a las que se añaden cuatro se~IcIos ~~no~
29. Mediator Dei, en Colección de encíclicas .. , o. c., 1083.
30. La doble potestad fue defendida, por ejemplo, por L. Lercher en Institutiones
«sagrados». Según este criterio, K. Rahner señala tres funcIOnes basIc.as.
theologiae dogmaticae, Innsbruck 31939, l, tes. 46, n. 456. La división tripartita se la proclamación de la palabra (presencia de Dios com.~ verdad), la ~I~a
encuentra en J. Salaverri, Sacrae Theologiae Summa, Madrid 21952, l, tes. 31, n. 1304. de caridad (presencia de Dios como amor) y l~ celebracIOn de la eucanstIa
31. La triple función del obispo está descrita en LO, 25-27 Y en en, 12-16. (unidad de la verdad y del amor), en el sentIdo de que el mundo sacra-
Práctica 223
222 Teología Práctica
mental es la mediación más central, fuente y culminación de las otras describe cinco acciones pastorales: 1) proclamación de la buena nueva;
funciones eclesiales32 . 2) oración y culto (pastoral catequética, pastoral.homilética y pas~~ral
El pastoralista alemán V. Schurr entiende por acciones eclesiales litúrgica); 3) acción educativa (pastor~l parroq.mal, pastoral famIlIa:,
«todas aquellas actividades en las que la Iglesia realiza su propia pastoral escolar, pastoral de los medIOS de .vId~" pastoral de. mO.~I
esencia, no sólo para su propia afirmación, sino para la entrega a Dios mientos); 4) entreayuda y caridad y 5) orgamzacIOn y reorgamzacIOn
y el servicio a la salvación de los hombres»33. Reconoce la trilogía de de las estructuras (estructuras jerárquicas, reglas de conducta, orga-
las funciones doctrinal, sacerdotal y pastoral en la teología pastoral nización de personas y grupOS?8.
tradicional, correspondiente a «tres disciplinas independientes de ho-
milética-catequética, de liturgia y de hodegética (dirección o gobier-
no). Ultimamente se piensa -sigue diciendo V. Schurr- que estas 3. División cuatripartita de la acción pastoral
ramas, al menos en lo que atañe a lo esencial de su asunto, hay que
volverlas a reinsertar en el tronco de la teología pastoral como en su Al estudiar el lugar que la liturgia ocupa en la acci?n ~~ la Iglesia
ciencia básica»34. Como «funciones pastorales fundamentales» señala como «culminación» y «fuente» a la luz de la constItucIOn Sacru:n
V. Schurr la homilética, la catequética, la liturgia, el servicio cristiano Concilium (n. 10), propuse en Teología de la acción pastoral (Madnd
al mundo y la dirección de la Iglesia 35 . 1968) una distinción elemental -corriente entre l~s franceses- ~ntre
De un modo semejante, R. Zerfass prefiere dividir la acción pastoral un antes de la liturgia (evangelización y catequesIs) y un ~espue~ ~el
por «campos de acción» que por situaciones o funciones ministeriales. compromiso de caridad?9. Aunque esta división era tripartIta (mmIs-
Señala seis campos siguiendo la división tripartita de la acción pastoral: terio profético, litúrgico y caritati~o), da?~ pi~ ,para hablar de .una
1) Martyría, que abarca la «proclamación» (diferentes procesos de in- división en cuatro partes, al añadIr la edIfIcacIOn de ~a comumdad
terpelación de la llamada de Dios por la palabra, como es la predicación, misma a las tres acciones anteriores. En 1985, al estudIar la pastoral
la meditación, los ejercicios, las misiones populares, etc.) y la «forma- litúrgica como parte de la acción pastoral, propuse la división en ~uat~o
ción» (todo el ancho campo de la educación religiosa, iniciación cristiana partes correspondientes a cuatro momentos:. dos antes de ~a h.turgIa
y religión escolar). 2) Diakonía, que comprende la «atención pastoral» (tiempo de la evangelización y de la catequesIs) y dos despues (tiempo
(de enfermos, personas en crisis, dirección espiritual, visitas a las casas, de la comunidad y del servicio al mundo )40.
etc.) y el «trabajo social» (de asistencia, promoción y potenciación). 3) Recientemente E. Alberich señala «cuatro formas fundamentales
Koinonía, que abarca la «coordinación» (de actividades de grupos, ini- de presencia eclesial»: diaconía, koinonía, kerigma y liturgia. «De
ciativas de la base, etc.) y la «celebración» (de todo lo relativo al campo este modo - afirma -, la Iglesia se presenta en el mundo como el
litúrgico y a las expresiones de lo religioso). Entiende los tres términos lugar por excelencia del servicio, de la fraternida~, del signifi,c~do,
griegos enunciados como «servicio a la palabra « (diakonía), «servicio de la fiesta, en correspondencia con cuatro categonas antrop?:ogIcas
a los pobres» (koinonía) y «servicio a la paz» (koinonía?6. de base: el pensamiento, la acción, la relación ~ la celebra.clO~: Son
El pastoralista norteamericano J. W. Fowler divide las acciones modos equivalentes de subrayar la complementaneda~ y el sIgn~fIca~~
eclesiales en cinco: 1) administración; 2) proclamación y celebración; de estas cuatro formas de ser en el mundo signo ecleSIal del Remo» .
3) solicitud pastoral; 4) formación y transformación de las personas y D. Borobio indica asimismo cuatro dimensiones de l~ mi~ión, ~l, ana-
5) compromiso con las estructuras sociales37 . El francés J. B. Bagot lizar el puesto de la liturgia en la acción de la IglesI.a: dIm~nsIOn. ~e
la palabra o profética (martyría: predicación, ca~equesIs), ~a. dm~~nsIOn
32. Cf. K. Rahner, Die Grundfunktionen der Kirche, en HdPTh, 1, 216-219.
33. V. Schurr, Pastoral, en SM, V, 288. del culto o litúrgica (leiturgía: alabanza a. DIOS, Y .san~I~IcacIOn .d~l
34. V. Schurr, Teología pastoral en el siglo XX, en H. Vorgrirn1er - R. Vander hombre), la dimensión de la caridad ~ ;eal (~Iak~ma: JU~tICI~ ~ serv~c~o
Gucht (eds.), La teología en el siglo XX, Madrid 1974, 326. al prójimo) y la dimensión de comumon o dIrectiva (komoma. serVICIO
35. V. Schurr, Teologia pastoral en el siglo XX, o. c., 326-372 y SM, 288-294.
36. Cf. R. Zerfass, Der Selbstvollzug der Kirche im Wort, Sakrament und sozialem
38. Cf. M. Viau, Introduction aux études pastorales, Montreal-Paris 1987, 89-90.
Dienst. Eine Einführung in die Grundfragen der Praktische Theologie, 1982, 15-17.
37. J. W. Fow1er, Practical Theology and the Shaping of Christian Uves, en Don 39. Cf. TeolAP, 385-386.
S. Browning (ed.), Practical Theology: The Emerging Field in Theology, Church and 40. Cf. C. Floristán, Pastoral litúrgica, en Ce1ebrIg1, 1, 545-546.
World, San Francisco 1983, 150-155. 41. E. A1berich, Catequesis y praxis eclesial, Madrid 1983, 22-25.
224
Teología Práctica
Práctica 225
a la comunión desde la presidencia a . 42
esta cuádruple división en el primero d la comullIda~) . Fundamenta 1. Evangelización (<<kerigma»)
(2, 42-47), siguiendo a determinados e los tres ~umanos de los Hechos
rasgos: la palabra aposto'II'ca la co~entanstas, al acentuar estos La primera acción o praxis cristiana es la proclamación, con hechos
, cOmun' f t 1 1 f .,
pan y las oraciones. En realidad esta .I?,n ra erna, a rac~lOn del y palabras, del evangelio del reino a los pobres y, desde la justicia
tación de los ministerios según los Ll Vlslon43 procede de una mterpre- con los pobres, a todos los hombres, con un propósito de conversión
Qechos al evangelio y a su mensajero Jesucristo. En cuanto primera y fun-
A. Charron distingue cuatro funci . .,
profética, cultual, hodegética y so .ones en la mlSlOn de la Iglesia: damental acción pastoral, la evangelización debe ser testimonio y
perspectiva, considero cuatro accio~I~¡Cultur?I44. De ac~erdo a esta profesión de fe en la experiencia humana, signo de interrogación es-
mulación del mensaje conciliar h h ecleslales a partIr de la for- piritual, manifestación del sentido de la humanidad y anuncio explícito
el sínodo de Obispos de 1985'. eEc a P~r el cardenal G. Danneels en de la obra de Jesucristo, revelador del Dios cristiano.
. «cclesI b V b D' .
Christi celebrans, pro salute mundi» a,. su. er? el, mystena
Dios, celebra los misterios de Cristo (La Igl~s~a, baJO la palabra de
de otro modo: la comunidad de creyent al serVICIO ~e~ mundo). Dicho 2. Catequización (<<didaskalia»)
de Dios, celebra la liturgia y se e es, que se edIfIca por la palabra
al reino. También podría basarse ~~t:rn~ ~n. ~l mundo como servicio Un segundo momento de la praxis profética viene dado por la
e~ementos esenciales que tiene el crist?IV~slOn. pastoral en los cuatro necesidad de una teoría y práctica cristianas de la iniciación o re-
llldad, la eucaristía y el ministerio. lallIsmo. la palabra, la comu- iniciación a la fe y por el proceso permanente y creciente de profundizar
De este modo, la actual teología la fe por parte de la comunidad cristiana y de todos sus componentes.
teoría de la praxis de los cristianos y d~~storal,. como teol?gía prác~ica o La catequesis debe explicitar el sentido ofrecido por la revelación con
las acciones pastorales en tomo a cuatro a Igl~sIa en la sO~Iedad, en~Iende una reinterpretación actual; enseñar los puntos esenciales de la fe en
puede variar, según se desdoble en dos ámbItos. ~~ rea~Idad, el numero su historia, contenidos y actualidad; educar popularmente la vigencia
o no el mIlllsteno de la palabra. de la fe y de los sacramentos y contribuir a la actualización del discurso
cristiano.
a) La misión profética o pastor 1
a de la palabra (<<martyría»)
La misión profética (martyría) cor 3. Interpretación teológica (<<krisis»)
al anuncio y verificación del evangeli~esponde,.e~ un sentido amplio,
la fe teologal. Se muestra en este á '!3s servIcIo de la palabra o de Es el polo crítico y profético del discernimiento, donde se ilumina
finalidad de este ministerio es despemblto a Jesús como profeta. La la vida a la luz del sentido cristiano ofrecido por Jesús. Es llamada a
de Dios y revelar el horizonte cristia~tar la fe, desentrañar el sentido conversión y a transfiguración constantes. La interpretación debe ana-
.o
la evangelización, la catequesis y la del proy~~to hu~~no. Incluye
InterpretaclOn teologIca.
lizar críticamente la vida de los cristianos y de la Iglesia, iluminar lo
cotidiano y confrontar la fe con la cultura, la técnica, la ciencia, etc.
42. D. Borobio, Ministerios laicales. Mall . .
1984, 22-23; Id., Leitourgia y diakonia. La I't ~I~l del C/'lstlano comprometido, Madrid
c t d' . 1 u, gla c .,
ua ro lmenSlOnes de la misión: Salrn 36 (1989) 13 omo expreslOn y realización de las b) La fraternidad vivida o pastoral comunitaria (<<koinonía»)
, 43. Cf. Ph. H. Menoud, La vie de l'Églis e ,6 ..
Etudes SUr les Actes des Apotres, Paris 1967 latssante, Neuchlltel 1952; J. Dupont,
BrescJa 1974; Varios, Koinonia. Communauté_;o,503-5~9; P. C. Bori, Chiesa primitiva, La misión de la fraternidad vivida (koinonía) es servicio de caridad
1743-1769. IIl1lunlOn, Pans 1975 y en DSAM, VIII, ad intra. Desvela el misterio de la comunión y revela la paternidad
. 44. A. Ch~on, Les caractéristiques théol' , de Dios en la fraternidad cristiana. Su objetivo es hacer crecer a la
vl~ante en parOlsse: CornChr 17 (1978) 44-45' ~glques d une communauté chrétienne
d'mtervention, en J. G. Nadeau (ed.), La praxéol I~., La spécifícité pastorale du projet
comunidad entera. Jesús aparece como maestro. Los creyentes se con-
o gregan en la comunión mediante el instrumento organizativo de la
Montreal 1987, n, 153-184). Cf. Conunission d'lle pastorale. Orientatiolls et parcours,
de Québec: un heritage, un projet, Montréal 1971, ~~~I~u~. les lai'cs et I'Église, L'Église comunidad cristiana. Se reunen en asamblea para conocer experien-
cialmente la sabiduría de Dios y poder confrontarla con todos los
Práctica 227
226 Teología Práctica
problemas del proceso humano histórico, con objeto de construir una BIBLIOGRAFIA
nueva fraternidad.
La misión de la Iglesia o de las comunidades cristianas es la D. Borobio, Leitourgia y diakonia. La liturgia como expresión y realización
evangelización, que anuncia la salvación de Dios, ocurrida en Cristo de las cuatro dimensiones de la misión: Salm 36 (1989) 135-155; .Y. Cong~r,
Sur la trilogie Prophete-Roi-Pretre: RSPhTh 67 (1983) 97-115;. Id., PropIe-
y esperada por la humanidad. Esto exige aceptar, como sujeto colec-
dades esenciales de la Iglesia. La Iglesia es una: MS IV/1, MadrId 197~, 38~-
tivo, su obediencia a las exigencias liberadoras de la palabra de Dios 409' A Charron Les caractéristiques théologiques d'une communaute chre-
desde la esperanza cristiana en el Espíritu santo; denunciar proféti- tien~e ~ivante en 'paroisse: ComChrét 17 (1978) 17-52; A. Fen:ánd~z, Mu~e:a
camente cualquier situación real de opresión, experimentando en carne Christi et munera Ecclesiae, Pamplona 1982; 1. .Fuchs, ~agl~tenum, mmls~
propia las miserias del pueblo, y anunciar la plena libertad y el Reino terium, regimen. Vom Ursprung einer ekklesiologlschen T:¡/og~e, Bonn 19~1,
de justicia prometido por Dios, abriendo vías continuas de reforma y 'd O' 'nes d'une trilogie ecclésiologique a l'époque ratlOnalzste de la theo-
l., ngl M"ll (d) 17
de cambio o de conversión. logie: RSPhTh 53 (1969) 185-211; F. Klo~terrnann - 1. u er es., ver-
kündigung _ Gottesdienst - Seelsorge, WIen 1977; K .. Rahner, I?,ze Grund-
funktionen der Kirche. Theologische und pastoralthe~loglsche, Vo~uberlegu~g,
c) La vida sacramental o pastoral litúrgica (<<leitourgía») en HdPTh, 1, 216-219, traducido al francés ~n ~ervlces d~ 1 Églzse et actlOn
pastorale, Paris 1969, y al italiano en .Fu~ZlOm d~lla Chlesa. Il programm,a
di una comunita cristiana, vol 5 de StUdl del Teologza P~storale, Roma-.BrescIa
La misión litúrgica abarca todo el conjunto de la celebración de 1971; J. Salaverri, La triple potestad de la IgI:si~: MIscella~ea ComIllas 14
los misterios cristianos. Su propósito es celebrar el culto cristiano. Es (1950) 5-84; L. Schick, Das dreifache Amt Chnstl und der Klrche. Zur Ents-
servicio de esperanza. Revela el agradecimiento a Dios y muestra que tehung und Entwicklung der Trilogien, Frankfurt-Bema 1982.
el mundo no es catástrofe. Aparece Jesús como sacerdote de la nueva
alianza. También es llamada esta función doxología.
La liturgia, etimológicamente, es algo que se hace, es decir, ac-
tividad, acción o praxis. La liturgia es la acción simbólica cristiana
de la asamblea, reunión en un momento dado de la comunidad de
creyentes. En resumen, es acción simbólica actualizadora de la praxis
pascual de Jesús el Cristo, que comprende toda la acción liberadora
de Jesús (o de su causa) hasta su muerte, sin olvidar la acción de Dios
en la resurrección y donación del Espíritu.