Hacela corta
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. Selección breve de Una Marta
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Copia, difundí, recomendá, escribí, leé… engrosemos los
archivos
donde nos refugiamos
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CARNE DE LAS COSAS - René Vivian
Poema de René Vivian traducido por la investigadora María Dolores
Martínez Muñoz.
Tengo, en mis dedos sutiles, el sentido del mundo,
pues el tocar penetra como hace la voz.
La armonía y el sueño y el dolor profundo
tiemblan en la punta de mis dedos.
Comprendo mejor, por el roce, las cosas bellas.
Comparto su intensa vida al tocarlas.
Es entonces que sé lo que hay en ellas
de noble, de dulcísimo y como de canción.
Porque mis dedos han conocido la carne del barro,
la carne lisa del mármol, de femeninos contornos
que la mano que los sabe modelar ha herido,
y la de la perla y la del terciopelo.
Mis dedos han conocido la vida íntima de las pieles,
¡vellón caliente y soberbio en el que hundo las manos!
Mis dedos han conocido el ardiente secreto de los
cabellos
donde se han deshojado miles de jazmines.
Y, al igual que los que vienen de muy lejos,
mis dedos han recorrido horizontes infinitos,
han iluminado, mejor que mis ojos, caras
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y me han profetizado oscuras traiciones.
Mis dedos han conocido la piel sutil de la mujer,
y sus crueles estremecimientos y sus hipócritas
perfumes...
¡Carne de las cosas! Creí a veces apagar un alma
con el prolongado roce de mis dedos...
Extraído de: https://escaramuza.com.uy/nota/constelacion-
lesbiana/721
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AMAR A UNA MUJER – Diana Bellesi
de Eroica, Buenos Aires: Ediciones Último Reino, 1988
Las varas de agapanto
se abren en diciembre
Su azul ofrece
una cara terrestre
azogando el cielo
Caer sobre ellas
no es caer
sobre el campo abierto
-¿de margaritas?-
del deseo
-Amar a una mujer, dijiste,
lo sé, por memoria
del amor primero
Como aquél
ninguno más involuntario
ni más fiel
Grácil
el gusano quemador apoya
sus seudópodos y sigue
¿ciega travesía
del instinto?
¿del tejido vivo
asegurando
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perduración y muerte
de la muerte?
Amar a una mujer, dijiste,
vuelve a ser
niña y madre para siempre
para ambas
la ciudad de donde fuimos desterradas
y es, sin embargo
la vez primera
en perfecta polaridad
o semejanza
donde emerge la persona
y la madre se aleja
Sé lo que te ofrezco
No las flores de agapanto, no
un mundo de materia cruel
y más fina
Tus aros tintinean
mientras sales
¿del sueño o la vigilia?
gitana dormida en el desierto
dame de tu seda
de tu cántaro de vino
Cartago arderá mañana
qué importa
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si te ciñe mi abrazo
y tus nalgas se tensan
bajo mis manos
Te amo, Dido
Es a vos
y es a Eneas a quien amo
Tus ojos no esconden
el destello:
Resigno
Vuelvo a signar
que es tu cuerpo el que deseo
aunque acabe
nuestra puesta en escena
y tenga que caer
sobre agapantos
como sobre la espada de Eneas
cuando las naves
partan en el mar
Cuando digo la palabra
nuca
¿te chupo suavemente
hasta hundir
el diente aquí?
¿Estoy tocándote acaso?
Cuando digo pezón
¿la mano roza
las dilatadas rosas de los pechos tuyos?
¿te toco acaso?
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¿Toca, lengua, la comisura
de mis labios y aprisiona
en la vasta cavidad el cuerpo
que desea ser tocado y ceñido
por tu lengua cuando nombra
mi boca la palabra lengua, acaso?
No me mandes al rincón
No hagás de mí el testigo
que se mira con palabras
Es la mano nombrada
no el nombre
quien desea aprisionar tus nalgas
-Hábleme
-¿Cómo será?
-¿Qué?
-Tu voz
¿fuego oculto en la madera
del fuego que se expande?
¿Así será?
El cuerpo de tu voz
en el instante en que
no me mandes al rincón
fluye miel de las granadas
No quiero
tocar un fantasma
ni quiero
la fantasía cortés
del trovador a su dama
Es a vos, mi amada
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áspero cuerpo de la amiga a quien deseo
Gesto
de mutua apropiación
instante
donde no se sabe
los límites del tú, del yo
El nombre y lo nombrado
en tersa conjunción que sabe
no durará
y sabe
es más eterno
que el filo de un diamante
Alegre
relámpago de zarpa
y de mordisco
animal
el más bello de todos
el instinto
impera aquí
Su voz no tiene traducción
Verbal moneda de intercambio
no
Sólo el audaz abrazo, amiga mía,
responde aquí
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QUEERLAND – Gabby De Cicco
Yo que monto, rozo, lamo tus nalgas. Yo
que perezosa devengo nave en tu río, y cabalgo las ancas
salvajes de tu cuerpo. Yo que hago de mi cuerpo
un vicio, no penetro.
***
De mí dicen que soy: bollo, torta, tortillera. Sin huevos
se hace esta pasta, cocinada despacito entre dos
minas de carbón u oro.
Revolver con el don del dedo que sabe que allí
donde toca algo, brota. Fuego, boca de fuego,
que deshace los nenúfares de tu jardín.
Bésame diosa. Bésame, como si fuera esta noche
la última.
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ESTRATEGIAS DEL DESEO – Cristina Peri
Rosi
Las palabras no pueden decir la verdad
la verdad no es decible
la verdad no es lenguaje hablado
la verdad no es un dicho
la verdad no es un relato
en el diván del psicoanalista
o en las páginas de un libro.
Considera pues, todo lo que hemos hablado tú y yo en
noches en vela
en apasionadas tardes de café
-London, Astoria, Arlequín-
sólo como seducción
en el mismo lugar que en las medias negras
y el liguero de encaje:
estrategias del deseo
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DESEO – Cristina Peri Rosi
Amaneció lloviendo en Barcelona
-ciudad de aguas escasas-
Hilos transparentes
agujas de araña
se descolgaban lentamente.
Sostuve el cielo con las manos
con los sueños con el pensamiento
Una oración
una pequeña súplica
una demanda:
que las aguas no se detuvieran
hasta tu llegada
para flotar contigo en el diluvio
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QUISE SER HOMBRE – Rosamaría Roffiel
Una vez quise ser hombre
para casarme con mi hermana
que ya lleva tres divorcios.
Para amar a mis amigas
que en cada relación mueren un poco.
Quise ser hombre
para fecundar sus vientres,
no de hijos, sino de poesía,
vino tinto, relojes parados,
unicornios azules.
Para decirle a Josefina
cuanto admiro su forma de entregarse.
Para escribirle a Rosi
esas cartas que no llegan nunca.
Llamar por teléfono a Pilar
que espera tantas tardes.
Llenar de caricias prolongadas
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el espacio de Beatriz,
que vive sola
y le tiene miedo a los temblores.
Quise ser hombre,
para amarlas a todas y no sentir más
el frío de sus lágrimas en mi playera,
ni mirarlas apagarse,
ni presenciar sus funerales
en sus ataúdes de treinta años.
Quise ser hombre
para invitarlas a volar el periférico,
a bailar descalzas porque el América
le ganó al Guadalajara,
para llevarlas del brazo hasta una cama
donde no tengan que fingir orgasmos.
Pero soy mujer y, aunque puedo
compartir con ellas la poesía,
escribirles cartas,
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llamarlas por teléfono,
llenarlas de caricias prolongadas,
volar el periférico,
bailar descalzas,
secar su llanto,
tocar su alma…
No es suficiente.
No les alcanza.
Porque, desde niñas, aprendieron
que los hombres son un premio al que hay que amar,
sin importar si ellos las aman.
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TUS SABORES – Rosamaría Roffiel
Tu sexo me sabe a naranja
a campo
a miel
me sabe a volcán que se alza
a leyenda
a raíz que se prende a su ser
a puño cerrado
a patria
a ti
tu sexo me sabe a mujer.
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CÁNTICO – Rosamaría Roffiel
me gustan las mujeres esdrújulas
sin brújula
sin mítica
con tónica.
las que aman con las vísceras
las células
las glándulas
las rítmicas
intrépidas
impúdicas
las pérfidas
ingrávidas
poéticas
las mágicas
las lésbicas
lunáticas
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me gustas tú, andrómeda
erótica
magnífica
política
mujérica.
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NOSIS DE LOCRI (S III ac)
«Nada más dulce que el deseo, las demás alegrías
son secundarias. De mi boca escupo hasta la miel.
Esto dice Nosis. Quien no ha sido besada por Afrodita,
no sabe qué flores son las rosas.»
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QUIÉN DIJO QUE ERA FÁCIL – Audre Lorde
Tiene tantas raíces el árbol de la rabia
que a veces las ramas se quiebran
antes de dar frutos.
Sentadas en Nedicks
las mujeres se juntan antes de marchar
hablan sobre las chicas problemáticas
que contratan para ser libres.
Un empleado casi blanco ignora
a un hermano que espera para atenderlas primero
y las damas no se dan cuenta ni rechazan
los pequeños placeres de su esclavitud.
Pero yo que estoy limitada por mi espejo
como por mi cama
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veo la causa en el color
como también en el sexo.
y me siento acá preguntándome
cuál de mis yoes sobrevivirá
a todas estas liberaciones.
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EN LA DISTANCIA - Safo
De veras, quisiera morirme.
Al despedirse de mí llorando,
me musitó las siguientes palabras:
“Amada Safo, negra suerte la mía.
De verdad que me da mucha
pena tener que dejarte.” Y yo le respondí:
“Vete tranquila. Procura no olvidarte de mí,
porque bien sabes que yo siempre estaré a tu lado.
Y si no, quiero recordarte lo que tú olvidas:
cuantas horas felices hemos pasado juntas.
Han sido muchas las coronas de violetas,
de rosas, de flor de azafrán y de ramos de aneldo,
que junto a mí te ceñiste. Han sido muchos los
collares que colgaste de tu delicado cuello, tejidos
de flores fragantes por nuestras manos.
Han sido muchas las veces que derramaste
bálsamo de mirra y un ungüento regio sobre mi cabeza.”
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INSOMNIO – Elizabeth Bishop
La luna en el espejo del buró,
a un millón de kilómetros, se mira
(con orgullo, tal vez, pero nunca
nunca, esboza una sonrisa)
está mucho más allá del sueño, o
tal vez ella duerma de día.
Si el universo la abandonara,
lo mandaría al demonio
y encontraría un curso de agua,
o un espejo, donde morar;
así que envolvé el asunto en una telaraña
y arrojalo a un pozo
a ese mundo a la inversa
donde la izquierda está siempre a la derecha,
donde la sombra en realidad es el cuerpo,
donde toda la noche están despiertos,
donde playo es el cielo, como acá
hondo es el mar, y vos me amás
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UN ARTE – Elizabeth Bishop
El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.
Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.
Después entrénate en perder más lejos, en perder más
rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.
Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.
Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.
Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca (¡escríbelo!) un desastre.
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Contenido
CARNE DE LAS COSAS - René Vivian .................................... 3
AMAR A UNA MUJER – Diana Bellesi ..................................... 5
QUEERLAND – Gabby De Cicco................................................ 10
ESTRATEGIAS DEL DESEO – Cristina Peri Rosi .............. 11
DESEO – Cristina Peri Rosi .......................................................... 12
QUISE SER HOMBRE – Rosamaría Roffiel .......................... 13
CÁNTICO – Rosamaría Roffiel ...................................................17
NOSIS DE LOCRI (S III ac) ........................................................... 19
QUIÉN DIJO QUE ERA FÁCIL – Audre Lorde.....................20
EN LA DISTANCIA - Safo ........................................................... 22
INSOMNIO – Elizabeth Bishop.................................................. 23
UN ARTE – Elizabeth Bishop .....................................................24
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