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Chernick, M. Las Dimensiones Internacionales de Los Conflictos en América Latina

Este documento analiza las dimensiones internacionales de los conflictos internos en América Latina desde la Guerra Fría hasta la actualidad. Explica que tras el fin de la Guerra Fría, la comunidad internacional jugó un papel importante en lograr acuerdos de paz en Centroamérica. Sin embargo, ha tenido menos éxito con conflictos alimentados por la movilización étnica, el crimen organizado y el tráfico de drogas en países como Colombia y Perú. Aunque Estados Unidos ha intervenido militarmente contra las drogas, este enfoque

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Chernick, M. Las Dimensiones Internacionales de Los Conflictos en América Latina

Este documento analiza las dimensiones internacionales de los conflictos internos en América Latina desde la Guerra Fría hasta la actualidad. Explica que tras el fin de la Guerra Fría, la comunidad internacional jugó un papel importante en lograr acuerdos de paz en Centroamérica. Sin embargo, ha tenido menos éxito con conflictos alimentados por la movilización étnica, el crimen organizado y el tráfico de drogas en países como Colombia y Perú. Aunque Estados Unidos ha intervenido militarmente contra las drogas, este enfoque

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LAS DIMENSIONES INTERNACIONALES DE LOS CONFLICTOS

INTERNOS EN AMÉRICA LATINA: DE LA GUERRA FRÍA


(A LA PAZ NEGOCIADA EN CENTROAMÉRICA)
A LA GUERRA ANTINARCÓTICA

Marc W. Chernick*

Los exitosos acuerdos que, a principios presidente constitucional, Jean Ber-


de los años noventa, pusieron fin a los trand Aristide, fue reintegrado al poder
levantamientos armados en El Salvador en 1994, sólo después que Washington
y Nicaragua, fueron las primeras declaró que una intervención militar
señales del surgimiento de un nuevo dirigida por los Estados Unidos era
modelo de intervención internacional en inminente. Aun en una nueva era de
América Latina. Tras frustrar previas diplomacia multilateral, Estados
iniciativas de paz, Estados Unidos Unidos no renunció a la intervención
cambió de rumbo al finalizar la Guerra militar en el hemisferio. Sin embargo,
Fría, apoyando negociaciones esta vez la lógica e intención de la
supervisadas inter-nacionalmente para intervención fueron notablemente
los conflictos centroamericanos cuando distintas de las de previas acciones
éstos estaban a punto de empezar su por parte de Estados Unidos. Usando
segunda década de existencia. El sus tropas como frente de avanzada
consecuente proceso de paz abrió las (para el personal) de la ONU y la OEA,
puertas a una constructiva participación Estados Unidos destituyó un régimen
de la comunidad internacional en la militar inconstitucional y restauró un
política interna de esta región dividida gobierno elegido democráticamente.
por la guerra. Las acciones multilaterales han sido
En Haití, la comunidad muy efectivas en resolver conflictos
internacional restauró el gobierno internacionalizados por la Guerra
democrático después que un golpe de Fría, como en Centroamérica, y en
estado derrocó al presidente electo de restaurar el gobierno civil en Haití. Sin
esta nación caribeña. Durante tres años, embargo, han sido
sanciones económicas fueron considerablemente menos efectivas
coordinadas con iniciativas respecto de otros problemas, algunos
diplomáticas de la Organización de viejos, otros nuevos.
Estados Americanos (OEA) y las
Naciones Unidas (ONU). Las solas La guerra de guerrillas ha persistido
sanciones, sin embargo, fracasaron en en Colombia, Guatemala y Perú a pesar
su intento de desalojar a los generales
haitianos. El

* Ph.D., profesor de Ciencia Política, Georgetown University.


6 • Colombia Internacional 41

de los esfuerzos realizados para lograr la Este capítulo se inicia con un breve
paz, porque estos conflictos no se recuento de los tipos de conflicto y la
originaron en las rivalidades de la evolución de la intervención extranjera
en la región, desde la declaración de la
Guerra Fría.
Doctrina Monroe a principios del siglo
XIX hasta el principio de la Guerra Fría
a mediados del siglo XX. La segunda
Las nuevas fuentes de violencia en la sección examina el período de la Guerra
región son la movilización étnica, el Fría, analizando particularmente las
crimen organizado, y el tráfico de fuentes del conflicto interno, la
drogas. En Colombia, Ecuador, naturaleza de la intervención extranjera
Guatemala, México y Perú, grupos y los infructuosos esfuerzos regionales
guerrilleros se han alzado en armas para terminar con los conflictos
para exigir más derechos para las centroamericanos en los años ochenta.
poblaciones indígenas largamente
excluidas de la política nacional. En
América Latina en general, los La tercera sección analiza los
movimientos étnicos no han adoptado exitosos esfuerzos de paz realizados
las plataformas separatistas favorecidas inmediatamente terminada la Guerra
por varios grupos en los Balcanes y la Fría. Al desenredarse los conflictos
nacionales de la guerra "por
Unión Soviética. Los movimientos
mandato", liderada por los
étnicos latinoamericanos han operado superpoderes, la paz fue posible. La
en el marco más amplio de luchas mediación regional e internacional
sociales por una mayor participación jugó un papel decisivo en el término de
política. Como resultado, sus estos conflictos. Las transiciones a la
campañas han encontrado permanente democracia en los países de la región
apoyo en otros sectores de la sociedad. jugaron también un papel clave: el
punto de partida para las negociaciones
en El Salvador y Nicaragua fue el
En Colombia y Perú, algunos grupos acuerdo entre todas las partes
insurgentes se han transformado en involucradas, en que el poder sólo
podía transferirse legítimamente por
grandes sindicatos criminales al mismo
medio de elecciones y una
tiempo que mantienen agendas políticas competencia democrática abierta.
radicales. Otros grupos poseen agendas
criminales y comerciales más simples. El
tráfico de drogas ha generado nuevas e
La cuarta sección de este capítulo
intensas formas de violencia, no sólo en
examinará nuevas fuentes de violencia
Colombia y Perú, sino a lo largo de los en la región junto con nuevas formas de
Andes, Centroamérica, México y otras intervención externa. Un examen de la
partes de Sudamérica. La violencia región revela que muchos países se
relacionada con las drogas, que creció encuentran acosados por grupos
con el auge en la exportación de insurgentes y el crimen organizado.
cocaína y heroína, es una de las Algunos de estos conflictos podrían ser
principales fuerzas desestabilizadoras resueltos mediante el tipo de
en la política latinoamericana de los operaciones de paz multifuncionales,
años noventa. Ni Estados Unidos ni la llevadas a cabo en Centroamérica a
comunidad internacional han principios de los años
desarrollado respuestas adecuadas a
estos desafíos.
Dimensiones internacionales de conflictos • 7

noventa. La comunidad internacional dinadas, en naciones individuales, sin


ya se encuentra involucrada en el coordinación han sido inefectivas y de-
proceso de paz en Guatemala, que sestabilizantes. Actualmente el tráfico
intenta resolver el último de los de drogas es "el" asunto multilateral que
conflictos revolucionarios de América por excelencia afecta la integridad polí-
Central**. tica y económica de docenas de países.
De este modo, este capítulo concluye
Cabe destacar que la mayoría de con una serie de recomendaciones para
estos conflictos armados no han un nuevo enfoque multilateral al pro-
amenazado con extenderse a territorios blema del tráfico de drogas y la violen-
vecinos o con incorporarse a los cia en América Latina en la Posguerra
poderes regionales. El hecho que ha Fría.
generado la intervención militar
extranjera ha sido el tráfico de drogas.
Desde 1989, la misión principal del DE LA DOCTRINA MONROE A LA
ejército de Estados Unidos en el GUERRA FRÍA
hemisferio ha sido combatir este
problema. Este país ha negociado
nuevos acuerdos de seguridad con los
países productores y distribuidores de A pesar de las muchas disputas territo-
drogas. Sin embargo, este enfoque riales y rivalidades nacionales, América
militar ha fallado rotundamente. Peor Latina ha experimentado pocas guerras
aún, ha sembrado la discordia entre los entre estados. El sistema interamericano
aliados de Estados Unidos en la región. —la red de tratados e instituciones de
defensa mutua que se desarrollaron du-
El capítulo concluye contrastando rante el curso del siglo XX— fue capaz de
las exitosas operaciones de paz multifun- prevenir o resolver rápidamente la ma-
cionales implementadas en el hemis- yoría de esas potenciales guerras. La
ferio occidental al término de la Guerra presencia de un poder regional domi-
Fría, con las fallidas políticas para el nante —los Estados Unidos— también
combate del tráfico de drogas y de otras ayudó a contener conflictos fronterizos
fuentes de violencia interna en América y guerras.
Latina. Las primeras representan una
nueva forma de involucramiento en la Esto no quiere decir que la historia
política de la región por parte de la co- de América Latina haya sido pacífica. Si
munidad internacional; las últimas re- las guerras entre estados fueron episódi-
presentan un retorno a la diplomacia bi- cas y excepcionales, la violencia interna
lateral y a los enfoques militares del no lo fue. Desde la revolución mexicana
pasado. Contra las operaciones globales (1910-1917) a "la violencia" en Colombia
de narcotráfico, completamente inte- en los años cuarenta y cincuenta, de los
gradas a los flujos del comercio interna- grupos guerrilleros en Centroamérica y
cional, las actividades militares no coor- los Andes en los años ochenta al alza-

** Nota del CEI: Este artículo fue escrito antes de la firma del Acuerdo de Paz en Guatemala, en diciembre
de 1996.
8 • Colombia Internacional 41

miento zapatista en México a mediados Estados Unidos ocuparon Veracruz,


de los noventa, América Latina ha sido México, por siete meses, en un desastro-
testigo de incontables rebeliones, insur- so intento por influenciar el resultado
gencias, golpes de estado y guerras ci- de la revolución mexicana. En 1915, tro-
viles. pas de Estados Unidos comenzaron una
ocupación de diecinueve años en Haití.
Algunos de estos conflictos provoca- Un año más tarde, fuerzas de este país
ron masivas pérdidas de vidas huma- desembarcaron en República Dominica-
nas, como la feroz revolución mexicana. na; no fueron retiradas hasta 19241.
Otros significaron sólo un mínimo de-
rramamiento de sangre y generaron un Las intervenciones de Estados Uni-
mínimo comentario internacional. Con dos en el Caribe y Centroamérica son
algunas excepciones, estos conflictos no ocasionalmente caracterizadas como ac-
involucraron a estados vecinos. El siste- ciones menores dirigidas a decomisar
ma interamericano previno o limitó exi- oficinas de aduana y a proteger dere-
tosamente la intervención de poderes chos de propiedad. Esta caracterización
vecinos. El único estado no sujeto a es- es inexacta o, en el mejor de los casos,
tas restricciones fue Estados Unidos, incompleta. Incluso en las primeras dé-
que, como poder predominante en la re- cadas del siglo xx, Estados Unidos inter-
gión, se involucró tanto en los principa- vino en el hemisferio principalmente
les conflictos así como en los más insig- por razones estratégicas: deseaba asegu-
nificantes. rarse un tráfico comercial sin restriccio-
nes a través de líneas marítimas seguras
En 1823, Estados Unidos declaró la bajo el amparo de naciones con gobier-
Doctrina Monroe. Esta autorizaba su nos pro estadounidenses.
intervención unilateral en el hemisferio
para evitar que poderes europeos explo- El comienzo de la Guerra Fría en
taran el vacío de poder dejado por Espa- América Latina, en los años cincuenta,
ña al perder sus colonias. En 1903, el co- resucitó en el siglo XX la política de inter-
rolario de Roosevelt a la Doctrina Monroe vención unilateral que caracteriza al si-
proporcionó una nueva lógica para la glo XIX.
intervención: la fuerza militar de Esta- Estados Unidos reafirmó los princi-
dos Unidos podía usarse para restaurar pios básicos de la Doctrina Monroe, pro-
la estabilidad política en cualquier na- hibiendo intervención externa en el he-
ción latinoamericana o caribeña. misferio occidental. La Unión Soviética,
en el pensamiento oficial estadouniden-
El corolario de Roosevelt anunció la se, reemplazó a Europa como el poder
era de la "diplomacia de garrote". Esta- hostil y extrahemisférico.
dos Unidos sucesivamente sofocó insu-
rrecciones en Cuba en 1906,1912,1917 y La revolución cubana, en 1959, puso
1933. En 1912, nuevamente marines de el asunto de seguridad hemisférica en el

1 Walter Lafeber, Inevitable Revolutions: The United States in Central America (New York: Norton, 1993).
Dimensiones internacionales de conflictos • 9

centro del debate de la política exterior CONFLICTOS INTERNOS DURANTE LA


de Estados Unidos. Más aún, proveyó la GUERRA FRÍA
lógica para una extensa reformulación
de la política estadounidense en Améri- La Guerra Fría no trajo paz a América
ca Latina. Cuando Fidel Castro alineó a Latina. Por el contrario, en casi todos los
Cuba con la Unión Soviética, Washing- países de la región surgieron grupos
ton desarrolló una estrategia de seguri- guerrilleros que, influenciados por el
dad regional de largo alcance basada en pensamiento marxista, desafiaron a los
dos pilares conceptuales y programáti- gobiernos existentes. Las escarpadas
cos: contrainsurgencia y asistencia en el montañas, las escasamente habitadas
desarrollo. Estas iniciativas habrían de selvas y planicies, y las barriadas urba-
moldear la política de la región por los nas de la región probaron ser apropia-
siguientes treinta años. das para la guerra irregular. En Cuba y
Nicaragua los respectivos movimientos
LA GUERRA FRÍA EN AMÉRICA guerrilleros organizaron una extensa
alianza de grupos políticos y clases so-
LATINA ciales, derrocaron a los respectivos dic-
tadores y tomaron el poder. En Chile,
La Guerra Fría en América Latina puede
una coalición de partidos de izquierda y
ser entendida mejor enfocándose en tres
marxistas llegaron al poder por medios
dimensiones de la política regional: con-
electorales, sólo para ser derrocados tres
flictos internos; intervención externa
años más tarde por medio de un golpe
por parte de Estados Unidos y otros ac-
de estado respaldado por los Estados
tores; y los fallidos esfuerzos de paz en
Unidos.
Centroamérica durante los incendiarios
últimos años de la Guerra Fría. Esta sec- Las ideas e ideologías jugaron un pa-
ción examinará cuidadosamente cada pel fundamental en el fomento de la lu-
una de estas áreas. El análisis de los cha armada a lo largo y ancho de la re-
esfuerzos de paz mirará los primeros, gión. Para mediados del siglo xx, el
fundamentalmente fallidos, intentos de marxismo, el leninismo y el maoísmo
actores regionales por promover una habían hecho grandes avances en la re-
solución amplia y definitiva a las gue- gión. Tras la revolución cubana, La Ha-
rras centroamericanas en el período bana se convirtió en una verdadera Meca
previo a la caída del Muro de Berlín. El para estudiantes revolucionarios latino-
análisis se centrará en dos iniciativas de americanos deseosos de replicar la expe-
paz: Contadora y el Plan de Paz de Arias. riencia de la revolución cubana en sus
Estos dos planes de paz, particularmen- tierras natales. Cuba proveyó de entre-
te el encabezado por el presidente de namiento y asistencia a muchos de esos
Costa Rica, Osear Arias, proveerían las grupos revolucionarios.
bases pragmáticas para la paz en la Pos-
guerra Fría, finalmente posible gracias En una América Latina profunda-
al nuevo contexto internacional, parti- mente católica, otra nueva forma de
cularmente a la nueva postura de Esta- pensamiento revolucionario surgió en
dos Unidos. los años sesenta: la teología de la libera-
10 • Colombia Internacional 41

don, basada en una fusión del análisis mo, que aún opera, ha sido liderado por
de clases marxista con la "opción prefe- sacerdotes españoles desde los años
rencial por los pobres" del Segundo ochenta.
Consejo Episcopal del Vaticano. El Se-
Las políticas religiosas, ideológicas y
gundo Consejo Vaticano se reunió de
revolucionarias encontraron suelo fértil
1963 a 1965. Su trabajo fue aprobado en en un continente que experimentaba
la reunión de obispos latinoamerica- cambios sociales masivos. Desde los
nos de 1967 en Medellín, Colombia. En años cuarenta, en adelante, el nivel de
América Latina, un nuevo énfasis de la urbanización de América Latina creció a
Iglesia en los pobres significaba una reo- una tasa nunca antes vista en el mundo
rientación histórica de la tradicional en desarrollo o industrializado.
postura de la Iglesia católica en la re-
gión. La Iglesia se alejaba de su alianza Para los años ochenta, el continente
tradicional con las oligarquías latinoa- era ya principalmente urbano, con abul-
mericanas, redefiniéndose a sí misma tadas áreas metropolitanas forzadas a
como defensora de los pobres. Muchos acomodar a incesantes migraciones del
sacerdotes y trabajadores laicos consi- campo3. Con sólo unas pocas notables
deraron que la nueva teología les pro- excepciones, las decrecientes poblacio-
veía de una licencia para involucrarse en nes rurales quedaron atrapadas en for-
luchas comunitarias y políticas. Para mas de organización social semifeudal.
algunos, la teología de la liberación Muchos países fallaron en la implemen-
apoyaba el compromiso con grupos re- tación de reformas agrarias serias4.
volucionarios marxistas que también Al mismo tiempo, décadas de asis-
trabajaban en nombre de los pobres y tencia internacional expandieron am-
desposeídos. Era una mezcla potente. pliamente los programas educacionales,
En Centroamérica y Colombia, la teolo- sin proveer suficientes oportunidades
gía de la liberación habría de influenciar de empleo para aquellos que avanzaban
profundamente a los grupos guerrilleros en el sistema. Las universidades se con-
establecidos, particularmente al Frente virtieron en centros de reclutamiento y
Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) entrenamiento revolucionarios5. Améri-
en Nicaragua y al Ejército de Liberación ca Latina, en la segunda mitad del siglo
Nacional (ELN) en Colombia2. Este últi- xx, fue testigo de décadas de protesta

2 Donald C. Hodges, Intellectual Foundations of the Nicaraguan Revolution (Austín: University of Texas
Press 1986), pp. 268-288; Daniel H. Levine, Popular Voices in Latín American Catolicism (Princeton, N.J.:
Princeton University Press, 1992)
3 Alejandro Portes and John Walton, Urban Latín America: The Political Condition from above and Below
(Austín: Univeristy of Texas Press, 1976).
4 Alain De Janvry, The Agrarian Question and Reformism in Latín America: (Princeton. N.J.: Princeton
University Press, 1992), (Baltimore Md.: Johns Hopkins University Press, 1981).
5 Timothy E Wickman-Crowley, Guerrilas and Revolution in Latín America: A Comparative Study oflnsur-
gents and Regimes Since 1956: (Princeton. N.J.: Princeton University Press, 1992), pp. 19-48.
Dimensiones internacionales de conflictos • 11

urbana y rural así como de insurgencias mente quedaron envueltos en la política


revolucionarias. de la Guerra Fría. En efecto, el pretexto
para el comienzo de la Guerra Fría en
En los años sesenta, los grupos gue- América Latina surgió en Guatemala en
rrilleros eran mayoritariamente un fenó- 1954, cuando la Agencia Central de Inte-
meno rural. Para los años setenta habían ligencia de Estados Unidos (CÍA) derro-
aparecido importantes movimientos gue- có un gobierno reformista en nombre de
rrilleros urbanos, particularmente en la contención del comunismo6. Tras el
Argentina y Uruguay. Desde entonces, fin de la Guerra Fría, se dio término a las
notablemente en Colombia, El Salvador guerrillas en El Salvador y Nicaragua.
y Perú grupos guerrilleros han estableci- En Colombia y Guatemala, sin embargo,
do bases sociales tanto en el campo como ello no ocurrió: particularmente en es-
en las barriadas pobres de las grandes tos países las raíces domésticas del con-
ciudades de la región. flicto eran profundas.
Algunos de estos levantamientos ar-
mados fueron impulsados por la natu- LA INTERVENCIÓN INTERNACIONAL
raleza cerrada de los sistemas políticos DURANTE LA GUERRA FRÍA
nacionales y fueron posibles gracias a la
existencia de estados débiles. Colombia Estados Unidos combatió las políticas
y Guatemala son los principales ejemplos. revolucionarias de la izquierda latinoa-
Colombia desarrolló un sistema bipar- mericana, particularmente después de
tidista, dominado por la élite, que siste- la revolución cubana de 1959, proveyen-
máticamente excluyó a terceros parti- do una amplia asistencia contrainsur-
dos. Guatemala fue gobernada por una gente a los gobiernos de la región. En
sucesión de gobiernos militares que ex- unas pocas ocasiones Estados Unidos
cluyeron y reprimieron a la población desplegó tropas o creó ejércitos que ac-
indígena mayoritaria en este país. Tanto tuaron en su nombre.
en Colombia como en Guatemala, el Es-
tado tenía un alcance limitado sobre La política estadounidense fue dise-
buena parte del territorio nacional. En ñada para prevenir el avance del comu-
ambos países los movimientos insur- nismo y la expansión de la influencia so-
gentes fueron capaces de movilizar po- viética en el hemisferio para prevenir
blaciones privadas de sus derechos civi- "otro Cuba" en el dialecto de la época.
les y organizarías en rebeliones contra Sin embargo, en una región que históri-
los gobiernos estatales. camente, aunque con frecuencia irónica-
mente, ha sido llamado el "patio trase-
Aunque la mayoría de estos movi- ro" de Estados Unidos, la competencia
mientos insurgentes tenían orígenes do- geopolítica con la Unión Soviética era
mésticos, los combatientes inevitable- asimétrica. Con la excepción de Cuba en

6 Pero Gleijeses, Shattered Hope, The Guatemakn Revolution and the United States, 1944-1954 (Princeton
N.J.: Princeton Unversity Press, 1991).
12 • Colombia Internacional 41

América Latina, la Unión Soviética dio entrenamiento de fuerzas militares y


sólo un modesto apoyo a grupos revolu- policiales locales.
cionarios o gobiernos izquierdistas. In-
Los estados latinoamericanos rara-
cluso Cuba, activa durante tres décadas
mente intervinieron en los asuntos in-
en el entrenamiento y apoyo de grupos
revolucionarios, fue incapaz de contra- ternos de otros países de la región. Las
rrestar la abrumadora influencia y re- excepciones fueron Cuba, Costa Rica y
Venezuela. Cuba apoyó movimientos
cursos militares de Estados Unidos en la
guerrilleros a lo largo y ancho del he-
región7.
misferio, especialmente en Colombia, El
El único lugar donde una segunda Salvador y Nicaragua. Costa Rica y Ve-
revolución triunfó fue en Nicaragua en nezuela apoyaron a la guerrilla sandinista
1979. Sin embargo, la revolución nicara- durante la revolución nicaragüense.
güense fue ganada con los pertrechos, La intervención soviética directa en
financiación y apoyo logístico provistos los asuntos internos de estados latinoa-
por los gobiernos socialdemócratas de mericanos fue también mínima. La prin-
Costa Rica y Venezuela, además del apo- cipal excepción fue la asistencia económi-
yo del gobierno cubano. Más aún, fue ca y militar de la Unión Soviética a Cuba,
ganada en el momento en que Estados que hizo posible el apoyo de Cuba a gru-
Unidos redujo su apoyo al gobierno de pos insurgentes latinoamericanos (ade-
Somoza, como parte de la política de ad- más de grupos insurgentes y gobiernos
ministración Cárter de promoción de los africanos). La presencia de la Unión So-
derechos humanos. viética en Cuba, sin embargo, tuvo un
efecto decisivo en la política de Washing-
La Guerra Fría fue, por lo tanto, ca- ton hacia la región durante la Guerra Fría.
racterizada por cinco formas de interven-
ción externa en los conflictos internos de Las tropas estadounidenses fueron
América Latina: apoyo latinoamericano enviadas a países latinoamericanos en
a grupos insurgentes en otros países de sólo dos ocasiones durante la Guerra
América Latina; asistencia soviética a Fría: a la República Dominicana en 1965
Cuba y, en menor escala, a Nicaragua; y a Granada en 19838. En ambos casos,
despliegue de tropas norteamericanas; las tropas fueron retiradas rápidamente
creación de ejércitos que actuaron en una vez que los objetivos militares y po-
representación de Estados Unidos; y ex- líticos fueron alcanzados. En cada caso,
tensión de la asistencia militar de Esta- Estados Unidos buscó legitimar su inter-
dos Unidos a los gobiernos locales y el vención invocando la ley internacional

7 Colé Blaiser, The Giants Rival: The U.S.S.R and Latin America. (Pittsburgh, Penn.: University oí Pitts-
burgh Press, 1983).
8 Abraham F. Lowenthal, The Dominican Intervention. Baltimore M.D.: Johns Hopkins University Press,
1994); Thomas Carothers, In the Ñame of Democracy: U.S. Policy Toward Latin America in the Regan Years
(Berkeley: University of California Press, 1991); Robert A. Pastor, Whirpool: U.S. Foreign Policy toward
Latin America and the Caribbean (Princeton, N.J.: Princeton University Press, 1992), chap. 8.
Dimensiones internacionales de conflictos • 13

e interamericana. En ambos casos, Esta- dos Unidos estableció estrechas relacio-


dos Unidos afirmó que actuaba para nes con las fuerzas armadas de la mayoría
proteger a ciudadanos norteamericanos de los países de la región. Los ejércitos
atrapados en la zona de conflicto. Tam- fueron entrenados y equipados para pe-
bién en ambas instancias, Estados Uni- lear guerras de guerrillas internas res-
dos afirmó que había descubierto cons- tándole énfasis a la guerra externa.
piraciones comunistas que amenazaban
En 1961, militares de Estados Unidos
a naciones vecinas, activando de esta
y América Latina desarrollaron una
manera las provisiones del Tratado Inte-
doctrina regional, conocida como la
ramericano de Asistencia Recíproca (el
doctrina de seguridad nacional, que re-
Tratado de Río)9. En 1965, Washington
flejaba su fundamental preocupación
buscó y recibió aprobación oficial de la
con la guerra interna. Esta doctrina bus-
OEA y pudo llamar a la fuerza de inva-
caba combinar la guerra irregular contra
sión una Fuerza Interamericana de Paz.
enemigos internos con programas na-
Los ejércitos locales, organizados, cionales para promover el desarrollo
entrenados y financiados por Estados económico y el bienestar social. La doc-
Unidos, constituyeron otra forma de in- trina de seguridad nacional se basaba en
tervención externa en América Latina. el supuesto de que la inmensa pobreza
En Guatemala, en 1954, Estados Unidos y desigualdades sociales de las regiones
planeó el derrocamiento del gobierno eran campos de cultivo para la subver-
reformista de Arbenz, creando un ejér- sión marxista y, por lo tanto, debían ser
cito rebelde de antiguos oficiales milita- confrontadas por razones de seguridad
res guatemaltecos. Este fue el modelo nacional10.
para la fallida invasión de Bahía Cochi-
nos en 1961. Fue también el modelo para La doctrina de seguridad nacional,
la guerra de los contras en Nicaragua, con su énfasis en la guerra interna y el de-
una guerra civil que duró ocho años, de sarrollo económico, situó por varias déca-
1982 a 1990. das a las nuevas fuerzas armadas entre-
nadas por Estados Unidos en el centro
La asistencia militar y los programas de la política nacional latinoamericana.
de entrenamiento norteamericanos fue- En país tras país, las fuerzas armadas
ron formas de intervención más comu- como institución, en claro contraste con
nes, especialmente en países sudameri- los caudillos militares golpistas tradicio-
canos avanzados como Brasil y Chile. nales, se tomaron el poder. El golpe de
Después de la revolución cubana, Esta- estado de 1964, en Brasil, fue el primer

9 Henry P Devries, Cases and Materials in the Law of the Americas (New York: Parker School of Foreign
and Comparative Law, Columbia University, 1976), pp. 634-640.
10 Alfred C. Stepan, "The new proffessionalism of internal warfare and military role expansion", in
Alfred C. Stepan, ed., Authoritarian Brazil: Origins, Policies and Futures (New Haven, Conn.: Yale Uni
versity Press, 1973), pp. 47-68; Lars Schoultz, National Security and U.S. Policy toward Latin America
(Princeton, N.J.: Princeton University Press 1987); Francisco Leal Buitrago, El oficio de la guerra.
14 • Colombia Internacional 41

golpe de "seguridad nacional". Le siguie- el presidente Reagan y sus principales


ron golpes similares en Chile (1973), Uru- asesores hicieron expresar su intención de
guay (1973) y Argentina (1976)11. Los revertir la revolución nicaragüense13.
nuevos regímenes autoritarios suprimie-
La escalada de la guerra en Centroa-
ron despiadadamente a subversivos,
mérica era predecible; no así el desenla-
sindicatos, partidos políticos, organiza-
ce. Por primera vez, un conflicto en el
ciones estudiantiles, y demás opositores.
hemisferio occidental atrajo a actores re-
Las libertades civiles fueron suspendidas; gionales e internacionales comprometi-
los derechos humanos fueron tremenda- dos a mejorar y arreglar pacíficamente
mente violados. En Argentina, más de
el conflicto, a pesar de la oposición de
9.000 personas "desaparecieron"12.
Estados Unidos a un proceso de paz re-
Durante los años setenta, la política gional. El primer intento de pacificación
de seguridad nacional de Estados Uni- se lanzó cuando los líderes de cuatro na-
dos se enfocó en el Cono Sur. En los años ciones —Colombia, México, Panamá y
ochenta, Estados Unidos estuvo preocu- Venezuela— se reunieron en la pequeña
pado por las revoluciones comunistas en isla panameña de Contadora, en di-
Centroamérica. Estas brutales guerras ciembre de 1983.
marcaron la fase final de la Guerra Fría
en el hemisferio. Las iniciativas de paz EL PROCESO DE PAZ DE CONTADORA
regionales que intentaron dar fin a estos
conflictos fueron las primeras señales de Cuando el grupo de Contadora se reu-
una nueva era. nió por primera vez, las guerrillas salva-
doreñas, uno de los movimientos insur-
EL PROCESO DE LA PACIFICACIÓN gentes más fuertes que han existido en
REGIONAL
América Latina, estuvieron cerca de to-
marse el poder. Al mismo tiempo, los
La administración Reagan entró en fun- andinistas en Nicaragua estaban con-
ciones sólo un año después del levanta- solidando su revolución. Los miembros
miento en Nicaragua. Rápidamente se del grupo de Contadora creían que una
comprometió a prevenir la expansión de invasión por parte de Estados Unidos
la revolución en Centroamérica, por me- era inminente. Les preocupaba el hecho
dio de la contención de los fuertes mo- de que una intervención armada en
vimientos insurgentes en El Salvador y Centroamérica prolongaría e intensifi-
Guatemala, con sólidos lazos con Cuba, caría los conflictos; temían que la inesta-
Nicaragua y la Unión Soviética. Más aún bilidad centroamericana se transmitiera

11 David Collar, ed., The New Authoritarism in Latin America (Princeton, N.J.: Princeton University Press,
1979).
12 Nunca Más: Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Buenos Aires: Editorial
Universitaria, 1984), p. 16.
13 Morris J. Blachman et al., eds., Confronting Revolution: Security Through Diplomacy in Central America
(New York: Pantheon, 1986).
Dimensiones internacionales de conflictos • 15

a sus propios países. Colombia, envuel- desfavorables. A lo largo de 1983 y 1984,


ta desde hacía mucho tiempo en una las relaciones entre Estados Unidos y
disputa limítrofe con Nicaragua por las Nicaragua se deterioraron. Sólo seis se-
islas de San Andrés, y enredada en su manas después que el grupo de Conta-
propia y prolongada guerra de guerri- dora produjo su primera propuesta, la
llas estaba particularmente preocupada. administración Reagan envió una fuer-
México, tradicionalmente un paraíso za invasora a Granada. Algunos oficia-
para refugiados centroamericanos, esta- les de la administración Reagan dieron
ba profundamente inquieto por las po- a entender que Nicaragua sería la próxi-
sibles implicaciones regionales de una ma. En los meses siguientes, una gran
escalada militar en Centroamérica14. fuerza fue armada en Honduras frente a
Para los presidentes de Contadora, las costas de Nicaragua, como parte del
inclinados al populismo, los grupos in- más grande ejercicio militar en la histo-
surgentes revolucionarios en El Salva- ria de la región; esta fuerza se mantuvo
dor y Guatemala, así como el gobierno en su sitio bajo diferentes nombres por
sandinista en Nicaragua, eran vistos los siguientes cinco años15.
como nacionalistas y reformistas. Se
oponían más a la intervención de Esta- Las tensiones aumentaron en abril
dos Unidos que a la consolidación de de 1984, cuando se reveló que la CÍA ha-
gobiernos izquierdistas en la región. bía minado las bahías de Nicaragua. Las
El principal objetivo del grupo de siguientes propuestas de Contadora
Contadora era el de prohibir todo invo- contenían disposiciones más fuertemente
lucramiento externo en las guerras de la favorables a la verificación y la demo-
región. Esta meta sería lograda por me- cratización, claramente una concesión a
dio de acuerdos para terminar toda ayu- Estados Unidos. Sin embargo, el grupo
da militar externa a gobiernos y grupos continuó insistiendo en que la asistencia
insurgentes en Centroamérica. Las ba- militar externa debía terminar. Estados
ses militares extranjeras serían cerradas Unidos continuó presionando a sus alia-
y los consejeros militares extranjeros se- dos en El Salvador y Honduras para que
rían enviados a casa. rechazaran el tratado, especialmente
después que Nicaragua anunció que es-
Los cuatro presidentes enfrentaban
taba preparada a firmar el acuerdo sin
unas probabilidades abrumadoramente
más modificaciones16.

14 Véase Mark Chernick, "Colombia en Contadora: Foreign policy in search of domestic peace", in Ro-
bert Biles, ed., Inter-American Relations: The Latin American Perspective (Boulder Coló.: Lynne Rienner,
1988), pp. 76-96, Terry Karl, "México, Venezuela and the Contadora Initiative", in Morries Blachman
et al., Confronting Revolution.
15 William M. LeoGrande, "The United States and Nicaragua", in Thomas W Walker, ed., Nicaragua: The
First Five Years (New York: Praeger, 1985), pp. 442-444.
16 Ver Jack Child, The Central American Peace Process 1983-1991 (Boulder, Colo.: Lynne Rienner, 1992),
caps. 2,3.
16 • Colombia Internacional 41

La iniciativa de Contadora finalmen- aceptable para Estados Unidos. La pro-


te falló, aunque muchas de sus disposi- puesta de Arias llamaba a Nicaragua a
ciones fueron adoptadas después del fin sostener elecciones abiertas, justas y su-
de la Guerra Fría. A mediados de los años pervisadas internacionalmente a cam-
ochenta, sin embargo, Estados Unidos no bio del acuerdo por parte de Estados
estaba preparado para retirarse de Cen- Unidos para suspender toda asistencia a
troamérica o para reconsiderar su políti- los contras17.
ca hacia Nicaragua.
El proceso de paz fue de esta manera
EL PLAN DE PAZ ARIAS transformando desde una iniciativa di-
plomática latinoamericana para acabar
Para 1986, los líderes de Contadora ha- con la intervención externa en la región
bían dejado de ser intermediarios via- en un ambicioso esfuerzo centroameri-
bles. El presidente de Costa Rica, Osear cano para promover la reconciliación
Arias, desarrolló su propio plan para la nacional a través de elecciones y demo-
paz. Significativamente, Arias reconoció cracia. El plan completo, que Arias pre-
y aceptó el involucramiento militar de sentó a los demás presidentes centroa-
Estados Unidos en la región. El Plan mericanos, en febrero de 1987, en
Arias, a diferencia de las propuestas de Esquipulas, Guatemala, ofreció una fór-
Contadora, permitiría a Estados Unidos mula para acabar con las insurgencias
continuar proveyendo asistencia militar dentro de un marco democrático. El
a las fuerzas armadas regulares de los plan hacía un llamado a los países pla-
países centroamericanos. gados con guerras civiles para estable-
Pero Arias estaba también compro- cer e implementar un cese al fuego; es-
metido a terminar con el apoyo exterior tablecer una Comisión Nacional para la
a grupos insurgentes; especialmente la Reconciliación; establecer una amnistía
financiación por parte de Estados Uni- general para oficiales militares e insur-
dos de la resistencia nicaragüense, me- gentes; iniciar un diálogo entre el go-
jor conocida como "los contras". La bierno y los rebeldes; llamar a elecciones
campaña de los contras amenazaba con libres y justas que incluyeran a los ex in-
involucrar a Costa Rica en el conflicto: surgentes; y desarmar y desmovilizar a
bajo presión de Washington, los prede- las fuerzas irregulares.
cesores de Arias habían permitido a los
contras usar territorio costarricense para Tres disposiciones del plan estaban
lanzar sus ataques a Nicaragua. En con- dirigidas a actores externos: los poderes
secuencia, solucionar el conflicto nica- externos debían cortar toda ayuda a
ragüense representaba un objetivo de fuerzas irregulares; los estados centroa-
alta prioridad para Arias. Y ello requería mericanos debían negar el uso de su te-
necesariamente encontrar una fórmula rritorio para ataques a países vecinos; y
procedimientos efectivos de verifica-

17 Dario Moreno, The Struggle for Peace in Central America (Gainesville: University Press of Florida, 1994),
cap. 4.
Dimensiones internacionales de conflictos • 17

ción internacional debían establecerse a los contras y mantener la presión so-


para todas las fases del acuerdo18. La bre los sandinistas. Sólo después que
versión final del plan de paz, conocido éstos fueran derrotados en los comicios
como Esquipulas II, firmado por los pre- en 1990, Estados Unidos accedió final-
sidentes centroamericanos en agosto de mente a desmantelar la fuerza contra,
1987, debía ser implementada en no más tres años después de la firma de Esqui-
de noventa días. Como finalmente ocu- pulas II.
rriera, el arreglo del conflicto nicara-
güense tomaría otros tres años. En El Sal- LA POSGUERRA FRÍA EN AMÉRICA
vador, las negociaciones se prolongaron LATINA
por otros cinco años. En Guatemala,
acuerdos parciales fueron alcanzados en América Latina compartió la euforia que
1994 y 1995, pero los términos finales de surgió inmediatamente terminada la
un acuerdo aún se muestran Guerra Fría. Después de una década de
evasivos***. insurgencias y guerras civiles en Cen-
troamérica, la región dio la bienvenida a
En fin, el Plan de Paz Arias propor- la posibilidad de paz que la nueva era
cionó un programa para la paz que parecía ofrecer. Casi inmediatamente se
pudo ser implementado sólo después resucitó el Plan de Paz Arias. Más aún la
de los cambios internacionales y domés- ONU y la OEA, reflejando nuevos consen-
ticos, producto del fin de la Guerra Fría. sos en las comunidades internacionales
El plan requería de un compromiso para e interamericanas, se preparaban para
la paz y la democratización que simple- desempeñar un papel más activo en la
mente no existía en 1987. Estados Uni- pacificación y el mantenimiento de la
dos apoyaba fuertemente la realización paz en el hemisferio. Primero en Nicara-
de elecciones en Nicaragua, pero no es- gua y luego en El Salvador, ambos or-
taba dispuesto a cortar sus lazos con los ganismos multilaterales, pusieron en
contras. En los años que siguieron a Es- marcha importantes misiones diseña-
quipulas II, una y otra vez las fechas lí- das para traer la paz a una región asola-
mites para la desmovilización fueron ig- da por la guerra.
noradas. Estados Unidos continuaba Más allá del impacto producido por
eludiendo el problema. En momentos el cambio en la política de los superpo-
claves, cuando el Congreso norteameri- deres, los conflictos centroamericanos
cano pudo haber votado la suspensión también se beneficiaron de una década
de la ayuda, la administración conven- de democratización en América Latina.
ció a los líderes del Congreso de conti- Para 1990, la mayoría de los gobiernos
nuar proveyendo "ayuda humanitaria"

18 Véase "Peace Plan by Oscar Arias, 15 February 1987", y "Esquipulas II: Procedure for the Establishment
of a Firm and Lating Peace in Central America", reprinted en Moreno, Struggle for Peace, pp. 184-198.
*** Nota del CEI. Como se mencionó en nota anterior, este artículo fue escrito antes de la firma del Acuer
do de Paz guatemalteco, en diciembre de 1996.
18 • Colombia Internacional 41

de la región eran democráticos. Al mis- taban capacitadas para iniciar las nego-
mo tiempo que se enfocaban en la pro- ciaciones y respaldar la apertura demo-
moción de la paz en Centroamérica, los crática requeridas por el Plan Arias.
poderes del hemisferio iniciaron una
Para 1989, los cambios que ocurrían
reevaluación del rol de la democracia en
en otras partes del sistema internacional
América Latina y el Caribe. Por primera
facilitaron la aceptación de las propues-
vez, todos los países miembros de la OEA
tas de Arias. Primero, Estados Unidos,
afirmaron su compromiso con la demo-
como parte de su reevaluación de su re-
cracia y llamaron a tomar acción inme-
lación con la Unión Soviética, se mostró
diata en caso de que el mandato consti-
más interesado en acabar con los con-
tucional fuera suspendido en alguna de
flictos en Centroamérica. Segundo, el
las naciones miembros. Esta nueva pos-
colapso del comunismo en Europa
tura, específicamente interamericana,
oriental tuvo un efecto dramático en los
alteraba, al menos conceptualmente, el
grupos insurgentes de izquierda y mar-
tradicional énfasis de la región en la in-
xistas a lo largo y ancho de América La-
violabilidad de la soberanía nacional y
tina. Varios grupos, incluyendo aquellos
su invariable apoyo al no intervencio-
en Centroamérica, comenzaron a reeva-
nismo.
luar su posición frente al conflicto arma-
Esta sección examinará primero el do y la democracia. Finalmente, todas
proceso de paz en Nicaragua y El Salva- las partes estuvieron dispuestas a expe-
dor. Concluirá con una discusión de la rimentar con la novedosa fórmula de
nueva tendencia regional hacia la de- Arias para resolver los conflictos inter-
mocracia y de las primeras decisiones nos de la región. Inmediatamente des-
tomadas por la OEA, considerando va- pués del fin de la Guerra Fría, la OEA y la
rias formas de intervencionismo multi- ONU fueron invitadas a la región para
lateral en el nombre de la promoción de ayudar a restaurar la paz interna. Por
la democracia. medio del montaje de operaciones de
paz multifuncionales, estas organizacio-
LA PACIFICACIÓN HECHA POSIBLE nes internacionales cooperaron en la
mediación de conflictos y en la verifica-
América Central fue una de las primeras ción del cese al fuego. Además, observa-
regiones en sentir las consecuencias de dores y asesores internacionales fueron
los eventos de 1989 en Europa oriental. enviados a la zona para ayudar a los ad-
Los estancados procesos de paz fueron versarios a reconocer y buscar solucio-
resucitados tras la discriminación de las nes a algunas de las causas fundamenta-
tensiones internacionales, reafirmándo- les del conflicto en la región.
se los líderes regionales. El Plan de Paz
Arias había tropezado principalmente, Misiones especiales de la ONU y la
porque Estados Unidos no estaba dis- OEA fueron enviadas a Nicaragua y El
puesto a apoyar un acuerdo que dejaba Salvador. En ambos países, las misiones
a un Estado hostil prosoviético enclava- de paz siguieron el programa del Plan
do en Centroamérica. Más aún, las par- Arias. Las etapas críticas para el logro de
tes locales en conflicto ni deseaban ni es- la paz en Nicaragua fueron el llamado a
Dimensiones internacionales de conflictos • 19

elecciones libres y abiertas, y el fin del había recuperado el control de casi todo
apoyo exterior a la oposición armada. el territorio nacional. Los contras se
Los acontecimientos claves en El Salva- encontraban particularmente acorrala-
dor fueron una profunda reestructura- dos en sus bases en Honduras y sólo
ción del aparato de seguridad del Esta- eran capaces de realizar acciones milita-
do, una reducción en el tamaño de las res menores a través de la frontera. Para
fuerzas armadas y la purga de la policía. el gobierno sandinista, sin embargo, la
Acuerdos críticos también llevaron a im- persistencia de los contras significaba la
portantes reformas en el ámbito de los continuación de una guerra muy impo-
derechos humanos, la participación pular que restaba recursos y apoyo del
electoral y la distribución de tierra. En gobierno.
ambos países, las misiones de la ONU y
la OEA participaron en la verificación de La cuestión decisiva, de la que depen-
los acuerdos de paz, el monitoreo de las día todo el proceso de paz, era si Estados
elecciones, la supervisión de la reduc- Unidos respetara la demanda centro-
ción y entrega de armas, la desmoviliza- americana de suspender la financiación
ción de tropas y la implementación de de los contras como parte de un proceso
reformas políticas y sociales. La evolu- más amplio de democratización nicara-
ción del proceso de paz, en Nicaragua y güense. La respuesta fue negativa du-
El Salvador, muestra cómo las guerras rante 1987 y 1988. En 1989, tras la inau-
civiles pueden ser resueltas por medio guración de la administración Bush, la
de negociaciones, mediación externa y política estadounidense se tornó ambi-
la pacificación multifuncional. gua. Reacio a abandonar completamen-
te a los contras y alienar a muchos en su
propio partido, el presidente Bush ela-
NICARAGUA boró un compromiso que proveyó a los
El proceso de paz en Nicaragua fue en rebeldes nicaragüenses con US$60 mi-
algunos aspectos menos complejo que llones en "ayuda humanitaria" en el pe-
su contraparte en El Salvador. En Nica- ríodo inmediatamente previo a las elec-
ragua, el proceso de paz no requirió de ciones nicaragüenses, en febrero de
grandes negociaciones entre el gobier- 199019.
no sandinista y los contras. Las princi-
pales decisiones que pusieron término a El proceso de paz llegó a depender
la guerra fueron tomadas por actores ex- de la celebración de elecciones libres y
ternos. abiertas en Nicaragua. Estados Unidos
Sin el apoyo de Estados Unidos, los no suspendería la ayuda antes de la re-
contras no contaban con los recursos ne- alización de las elecciones. Los contras
cesarios para continuar luchando. Ade- no se desarmarían ni se desmoviliza-
más, para 1988 el ejército sandinista rían. Honduras se mostró incapaz de ce-
rrar las bases militares de los contras por

19 Cynthia Arnson, Crossroads: Congress, the President, and Central America, 1976-1993 (University Park:
Pennsylvania State University Press, 1993).
20 • Colombia Internacional 41

la presión de Estados Unidos. El área guerrilleras de la región, y en la preven-


principal en el que se logró progreso, ción de la realización de acciones que in-
que probó ser crítica, fue el estableci- volucraran el uso del territorio de un es-
miento de equipos internacionales de tado como base para la agresión armada
observación y verificación de eleccio- a otro. Onuven, la unidad de observa-
nes. Los cinco presidentes centroameri- ción electoral de la ONU en Nicaragua,
canos solicitaron formalmente la asis- desarrolló las primeras elecciones su-
tencia internacional de la ONU y la OEA pervisadas por la ONU en un país sobe-
en la creación de tres unidades especia- rano, que no estuviera ni dividido ni fi-
les: la Comisión Internacional para el nalizando un mandato colonial.
Apoyo y la Verificación (CIAV), que con-
taba con unidades separadas de la OEA y En una de las elecciones mejor moni-
la ONU que supervisó la desmoviliza- toreadas de la historia, los sandinistas
ción y repatriación voluntaria de los fracasaron en las mismas. Los costos so-
contras; el Grupo Observador de la ONU ciales de la guerra, las penurias econó-
en Centroamérica (Onuca), desplegado micas provocadas por el embargo de Es-
principalmente a lo largo de las fronte- tados Unidos y el anhelo de paz del
ras; y el Grupo Observador de la ONU pueblo nicaragüense fueron todos fac-
para la Verificación de las Elecciones en tores que llevaron a la derrota sandinis-
Nicaragua (Onuven). ta. Esto sólo se hizo patente en retros-
pectiva. En el momento, en cambio, la
Las unidades de la CIAV fueron esta- derrota fue sorpresiva. Las encuestas de
blecidas para asistir en la desmoviliza- opinión pública y las masivas manifesta-
ción voluntaria, repatriación y el traslado ciones sugerían que los sandinistas gana-
y reubicación de los contras desde sus rían fácilmente .
campamentos en Honduras. La CIAV-OEA
fue responsable por la desmovilización Una amplia coalición de oposición,
y reinstalación dentro de Nicaragua. fuertemente respaldada y abiertamente
Una vez que el proceso de desarme co- financiada por Estados Unidos, ganó las
menzó, después de las elecciones, la elecciones2 . Los sandinistas, aunque no
unidad de la OEA se convirtió en el prin- preparados para la derrota, acataron el
cipal organismo internacional responsa- veredicto y aceptaron trabajar con la
ble por la supervisión de la completa oposición en la transferencia pacífica
desmovilización. del poder. Sin embargo, insistieron en
que dicha transferencia pacífica sólo po-
La misión de la Onuca consistió en la dría lograrse después de la desmoviliza-
ventilación del término de los embar- ción de los contras. El nuevo gobierno
ques de armas destinadas a las fuerzas de Violeta Chamorro hizo inmediata-

20 Carlos Sarti, "Las negociaciones políticas en Centroamérica", en Carlos Vilas, ed., Democracia emergen
te en Centroamérica (Ciudad de México: Universidad Autónoma de México, 1993), p. 348.
21 Véase Linda Robinson, Intervention or Neglet: The United States and Central America Beyond the
1980s (New York: Council on Foreign Relations, 1991), pp. 46-48.
Dimensiones internacionales de conflictos • 21

mente un llamado a los contras para que agenda se enfocó ahora en dos asuntos
depusieran sus armas. principales: la reducción del tamaño de
las fuerzas armadas y la implementa-
Los resultados de las elecciones trans-
ción de reformas constitucionales y
formaron la dinámica del proceso de paz.
electorales que facilitaran la transforma-
Notablemente, Estados Unidos aceptó
ción del FMLN, desde un movimiento
apoyar la desmovilización de los con-
guerrillero en un partido político 23 .
tras bajo los términos del plan Arias. Los
Esto, en sí mismo, significó una victoria
contras no participaron en ninguna for-
para quienes trabajaban por la paz en
ma significativa de esta discusión: Es-
Centroamérica. El Plan Arias había pro-
tados Unidos simplemente felicitó a los
movido exitosamente la democracia
líderes contras por haber completado
multipartidista como la forma legítima
exitosamente su misión de forzar a los
de gobierno en la región, desterrando
sandinistas fuera del poder, y les comu-
específicamente los modelos nicara-
nicó que ahora podían disolverse victo-
güenses y cubanos. En 1989, el FMLN
riosos.
manifestó por primera vez su voluntad
Cinco meses después de las eleccio- de participar en elecciones justas y de-
nes y tres meses después de la transfe- mocráticas, transformando su lucha ar-
rencia de poder, los últimos contras en- mada en una lucha política y electoral24.
tregaron sus armas a la CIAV-OEA. Cerca La idea de elecciones abiertas provo-
de 23.000 contras se registraron y reci- có una violenta oposición. Después de
bieron unos pocos objetos personales a una serie de bombas y amenazas de
cambio de sus armas; 17.000 armas fue- muerte dirigidas al FMLN, en las que el
ron destruidas22. gobierno negó estar involucrado, el
FMLN rompió el diálogo. Nueve días
EL SALVADOR después, las guerrillas lanzaron la ma-
yor ofensiva de la guerra en un ataque a
En septiembre de 1989, representantes San Salvador, la capital de El Salvador.
del gobierno de El Salvador y del Frente
de Liberación Nacional Farabundo Mar- Las negociaciones sólo se reanuda-
ti (FMLN) iniciaron conversaciones direc- ron una vez que los presidentes centroa-
tas, cara a cara, tal como lo estipulaban mericanos, reunidos en Costa Rica, ape-
los Acuerdos Arias firmados dos años laron a la ONU para brindar su apoyo al
antes. Las guerrillas desistieron de sus reinicio de las conversaciones. En enero
anteriores demandas por una participa- de 1990, mediadores de la ONU iniciaron
ción en el poder: aceptaron las eleccio- una ronda de diplomacia de enlace en-
nes como la vía legítima al poder. Su tre las dos partes del conflicto salvado-

22 Child, The Central American Peace Process, p. 106.


23 Jbíd., pp. 5-6.
24 Eliseo Francisco Ortiz Ruiz e Irene Sánchez, "El Salvador: la construcción de nuevos caminos", en
Carlos Vilas, ed., Democracia emergente en Centroamérica, pp. 266-267.
22 • Colombia Internacional 42

reno25. Seis meses después del ataque mensaje para Cristiani: era tiempo de
del FMLN a San Salvador, en abril de terminar la guerra27. El 31 de diciembre
1990, el gobierno y el FMLN acordaron en el último día en su cargo del Secreta-
continuar con las conversaciones direc- rio General de la ONU, Javier Pérez de
tas bajo la supervisión de la ONU. En ju- Cuellar, se logró finalmente un acuerdo.
lio, ambas partes acordaron desplegar La importancia del esfuerzo media-
un grupo de observadores de derechos dor de la ONU debe ser destacada. El di-
humanos de la ONU. En diciembre, este plomático peruano Alvaro de Soto, en-
organismo internacional autorizó la viado personal del Secretario General
creación del Grupo Observador de la durante las conversaciones, jugó un pa-
ONU en El Salvador (Onusal), el que fue pel clave en el progreso de las negocia-
desplegado a mediados de 1991. Onusal ciones. Una de las decisiones más sabias
era una extensión de Onuca, este último tomadas por de Soto fue la de no insistir
consistente en equipos que patrullaban en la implementación de un cese al fue-
las fronteras de Nicaragua. go como condición previa a las negocia-
Finalmente, en enero de 1991, las con- ciones. Su postura fue la de no permitir
versaciones de paz directas se reanuda- que las conversaciones de paz fueran
ron en Ciudad de México y llegaron a socavadas o retrasadas por cada esca-
una dramática conclusión en los últimos ramuza, asesinato o explosión de una
días de diciembre de 1991, en la sede de bomba, como había ocurrido en el pasa-
la ONU en Nueva York. El 29 de diciem- do. Su postura fue aceptada por ambas
bre, el presidente Bush envió un equipo partes en conflicto28.
de seis oficiales de alto rango del Depar- El documento final presentaba acuer-
tamento de Estado a Nueva York para dos substanciales para la democrati-
negociar directamente con el presidente zación de la política y la sociedad salva-
salvadoreño Alfredo Cristiani. Estados doreña29. Los acuerdos de Nueva York
Unidos se encontraba en una favorable contenían compromisos específicos
posición negociadora: El Salvador era para:
entonces el sexto país que más ayuda fi-
nanciera estadounidense recibía en el • Reformar, purgar y reducir las fuer-
mundo26. Estados Unidos tenía un claro zas armadas: éstas eran las principa-

25 Véase Tommie Sue Montgomery, Revolution in El Salvador: From Civil Strife to Civil Peace. 2- ed. (Boul-
der, Coló.: Westview, 1992), cap. 8.
26 Washington Office on Latín America (WOLA), E¡ Salvador: Is Peace Possible? Washington, D.C.: WOLA,
April 1990), p. 12.
27 Tommie Sue Montgomery, Revolution in El Salvador, pp. 224-225.
28 Comentarios hechos por Alvaro de Soto en el Woodrow Wilson Center for International Scholars,
(Washington D.C.: WOLA, April 1990), p. 21.
29 El Salvador Agreements: The Path to Peace (United Nations Department of Public Information in Coo-
peration with United Nations Observer Mlssion in El Salvador, May 1992).
Dimensiones internacionales de conflictos • 23

les demandas de las guerrillas y el formas económicas por medio de la


mayor obstáculo para llegar a un creación de este foro dirigido a la de-
acuerdo. El gobierno accedió a: pur- tección y a la búsqueda de solucio-
gar a los militares violadores de dere- nes a los graves problemas económi-
chos humanos; recortar el tamaño de cos y sociales vistos como la raíz del
las fuerzas armadas en un cincuenta conflicto.
por ciento; desmantelar todos los ba- • Instituir un programa de reforma
tallones de contrainsurgencia, fuerzas agraria. Éste fue el único asunto eco
paramilitares y unidades autónomas nómico expresamente aludido en los
de inteligencia; y retirar el ejército de acuerdos de Nueva York: se alcanzó
las funciones de seguridad interna. un acuerdo para distribuir tierras y
Abolir la Guardia Nacional, la Policía ofrecer acceso a crédito y a servicios
del Tesoro y la Policía Nacional. Los rurales.
acuerdos requerían reemplazar las • Establecer la verdad, tal como en Ar
agencias de seguridad interna existen- gentina y Chile en los años ochenta
tes por una nueva Policía Nacional y noventa, una Comisión para la Ver
Civil. La nueva fuerza estaría com- dad seria establecida con el fin de in
puesta principalmente de civiles que vestigar y documentar abusos ante
no hubieran estado envueltos en el riores a los derechos humanos. En El
conflicto. Lo restante estaría com- Salvador, a diferencia de los otros
puesto en igual medida por ex miem- casos, esta Comisión consistiría en
bros del FMLN y de la Policía Na- un organismo internacional inde
cional. pendiente, compuesto por un conse
Proveer garantías que permitieran al jo de tres miembros nombrados por
el Secretario General de las Naciones
FMLN participar efectivamente en el
Unidas.
proceso electoral: entre otros asuntos,
se incluían el aseguramiento de la Los acuerdos requerían que Onusal
protección personal de las guerrillas jugara un más amplio papel en la verifi-
durante su campaña electoral y su cación de todas las fases de los acuerdos.
participación abierta en el proceso Las disposiciones para separar y desmo-
político y la implementación de re- vilizar a los combatientes entraban en
formas que facilitaran la conversión vigencia inmediatamente. Los acuer-
del FMLN en un partido político via- dos, en consecuencia, demandaban que
ble. El acceso a los medios de comu- el Secretario General de la ONU incre-
nicación era clave en este respecto. mentara el tamaño del contingente de
Crear nuevas instituciones para im- Onusal para así poder cumplir con el
plementar los acuerdos: la Comisión nuevo mandato.
Nacional para la Consolidación de la
paz (Copaz), con participación con- Onusal operó en El Salvador duran-
junta del gobierno y la oposición, y te abril de 1995. Supervisó la implemen-
el Foro Económico y Social. El proce- tación de la mayoría de los acuerdos,
so de paz aplazó fundamentales re- particularmente la reestructuración de
24 • Colombia Internacional 41

las fuerzas armadas y la policía30. Sin forzados por los cambios radicales ocu-
embargo, hubo mínimo progreso en la rridos en Europa oriental y la Unión So-
distribución de tierras a los ex comba- viética a finales de los años ochenta y co-
tientes. A pesar de esto, los logros de mienzos de los noventa32.
Onusal fueron substanciales. La ONU
demostró que era capaz de crear instru- La izquierda centroamericana fue
mentos efectivos y multifuncionales igualmente afectada por estos cambios.
para resolver conflictos internos. Ella también se convirtió en activo par-
ticipante en el debate regional e interna-
LA DEMOCRATIZACIÓN Y cional sobre la caída del comunismo en
EL PROCESO DE PAZ Europa oriental y la Unión Soviética. En
CENTROAMERICANO 1989, el FMLN aceptó por primera vez el
principio de la democracia representa-
La paz en El Salvador y Nicaragua fue tiva como la base fundamental para ter-
alcanzada no sólo gracias al proceso de minar con el conflicto en El Salvador. En
paz internacional, facilitado por el fin de Nicaragua, los sandinistas aceptaron la
la Guerra Fría. La paz también alcanza- idea de unas elecciones justas, abiertas y
da fue el resultado de la creciente acep- supervisadas internacionalmente. Al
tación de formas de gobierno democrá- perder las elecciones, ellos cedieron el
tico a lo largo y ancho de la mayor parte poder. No se puede subestimar la im-
de América Central y del Sur, una región portancia de la transformación ideológi-
que anteriormente viviera por décadas ca y política en la región. La aceptación
principalmente bajo mandato autori- generalizada de la democracia contribu-
tario. yó decisivamente al movimiento hacia
la paz. La idea de democracia finalmen-
La idea de democracia, anteriormen-
te parece resonar en América Latina.
te despreciada por la izquierda, adqui-
rió nuevo valor para aquellos que sufrie-
La izquierda no fue la única en ini-
ron abusos a sus derechos humanos y
ciar una travesía ideológica que conclu-
transgresiones a sus libertades civiles,
yó con la aceptación de la democracia.
durante los años setenta y ochenta en
Mientras la izquierda en América Latina
Brasil y el Cono Sur31. El nuevo respeto
fue influenciada por desarrollos exter-
de las libertades civiles y el mandato de
nos en Europa oriental y la Unión Sovié-
la ley, y la valorización del pluralismo
tica, los cambios en los puntos de vista
democrático, en América Latina, fueron
de la derecha fueron principalmente el

30 Jack Spence et al., The Salvadoran Peace Accords and Democratization: A Three Years Progress Report and
Recommendations (Cambridge, Mass.: Hemisphere Initiatives, March 1995).
31 Véase Francisco Weffort, "Why Democracy?", in Alfred Stephan, ed., Democratizong Brazil: Problems of
Transition and Consolidation (New York: Oxford Univesrsity Press, 1989), pp. 327-350.
32 Véase Steve Elner y Barry Carr, The Latin American Left: From the Fall of Allende to Perestroika (Boulder,
Co.: Westview, 1993); Jorge Castañeda, Utopia Unarmed: The Latin American Left after the Cold War (New
York: Knopf, 1993).
Dimensiones internacionales de conflictos • 25

producto de la presión por parte de Es- ron las primeras respuestas. En Perú
tados Unidos. (1992) y Guatemala (1993), presidentes
electos cerraron el Congreso y asumieron
La derecha salvadoreña, por ejem- poderes dictatoriales. En Haití (1992), el
plo, inicialmente rechazó los acuerdos Presidente fue derrocado por un golpe
de paz; sólo cedió después que Estados de estado convencional.
Unidos se mostró ampliamente partida-
rio de una solución negociada. Como re- En respuesta, la OEA convocó a los
sultado, una derecha democrática surgió ministros de Relaciones Exteriores del
en Centroamérica en los años noventa. hemisferio, quienes censuraron las ac-
En El Salvador, el grupo Arena conocido ciones ilegales. Sus llamados a acción
por su asociación con los escuadrones colectiva, sin embargo, fueron sólo ex-
de la muerte, de extrema derecha, fue hortatorias. A diferencia de las Naciones
transformado en un partido político Unidas, la Carta de la OEA carece de es-
moderno. Un candidato de Arena ganó tipulaciones para sanciones obligato-
la presidencia en 1990, y fue Arena el que rias34. En cambio, la presión diplomática
negoció la paz con el FMLN. Arena tam- de la OEA aisló a los tres regímenes, e
bién derrotó al FMLN en los comicios de hizo un llamado a los estados miembros
1994. para extender sus acciones. En el caso de
Haití, por ejemplo, llamó a la suspensión
INTERVENCIÓN MULTILATERAL de las relaciones comerciales y económi-
Y UNILATERAL
cas con este país. Este era el límite de la
capacidad de intervención de la OEA.
La OEA jugó un papel activo e indepen-
diente en el término de las guerras cen- Sin embargo, las tres tomas ilegales
troamericanas. A comienzos de los años de poder fueron revertidas. En Perú, el
noventa, los países miembros de la OEA presidente Alberto Fujimori convocó a
se movilizaron cautelosa pero firme- nuevas elecciones siete meses después,
mente, a favor de la acción colectiva para tras una fuerte presión de la OEA y la
hacer frente a golpes de estado y otras suspensión de casi toda ayuda económi-
violaciones del orden constitucional33. ca de Estados Unidos. En Guatemala, la
presión internacional provocó la renun-
La pregunta crítica resultó ser una de cia del presidente Jorge Serrano, tras fa-
instrumentos: ¿Con qué implementaría llar éste en obtener apoyo interno a sus
la OEA su nuevo compromiso con la de- acciones. Varios observadores creen que
mocracia? Crisis constitucionales en las acciones de los enviados de la OEA en
Perú, Guatemala Y Haití proporciona- Guatemala, por medio de reuniones con

33 Véase Inter-American Dialogue (IAU), The Organization of American States: Advancing Democracy, Human
Rights and the Rule of Law. A Report of the Inter-American Dialogue Commission on the OAS (Washington
D.C.:IAD, 1994).
34 Heraldo Muñoz, "The OAS's Comparative Advantage", en IAD, The Organization of American States,
p. 32.
26 • Colombia Internacional 41

Los principales actores políticos guate- la ONU o a la habilidad de la ONU para


maltecos, contribuyeron a la caída de Se- imponer sanciones económicas y milita-
rrano35. En Haití, las fuerzas armadas go- res a estados individuales. Aunque la
bernaron por más de tres años antes que OEA ha desarrollado un consenso en la
su gobierno fuera depuesto por una promoción de la democracia, sus estados
fuerza interventora de Estados Unidos, miembros están aún lejos de llegar a un
que reinstaló el presidente constitucio- acuerdo respecto de la aplicación obli-
nal. En el caso de Haití, la OEA fue rápida gatoria de sanciones, o uso de la fuerza
en condenar el golpe, pero su papel en para reinstaurar la democracia tras la sus-
revertirlo fue mínimo. pensión de un mandato constitucional.
Los tres casos analizados trazaron los El caso de Haití expuso las limitacio-
límites del "nuevo intervencionismo" de nes de la OEA. Cuando el presidente
la OEA. La organización estaba prepara- Aristide fue derrocado en septiembre de
da para denunciar cualquier suspensión 1991, la OEA inmediatamente hizo un
de un mandato constitucional e iniciar llamado para la restauración de la de-
inmediatamente acciones diplomáticas mocracia y del presidente haitiano. La
para reinstaurar la democracia. Esto la OEA, seguidamente, recomendó que to-
diferencia de la ONU, cuya Carta no in- dos los estados miembros suspendieran
cluye ninguna estipulación para la ma- relaciones económicas y comerciales con
nutención de la democracia. El consenso Haití. Un año de resoluciones e iniciati-
regional, junto con iniciativas diplomá- vas diplomáticas probó lo inefectivo de
ticas oportunas y resoluciones exhorta- estas medidas. Las sanciones económi-
torias, puede ser efectivo tal como ocu- cas no fueron aplicadas uniformemente.
rrió en el caso de Guatemala.
A finales de 1992, la administración
Sin embargo, la OEA no controla ejér- Bush llevó el caso ante la ONU, recono-
citos y tiene medios limitados para ase- ciendo implícitamente los límites de la
gurar el cumplimiento de sus resolu- OEA. En junio de 1993, el Consejo de Se-
ciones. Los anteriores casos de usos de guridad de la ONU declaró a Haití una
fuerzas militares interamericanas han amenaza para la paz y la seguridad re-
resultado ser ad hoc y generalmente in- gionales.
satisf actorios, como en República Domi-
nicana en 1965. En Centroamérica, la A continuación, impuso un embargo
misión de la CIAV-OEA, usada para des- de armas y petróleo a la nación caribe-
movilizar a los contras en 1990, resultó ña. Las negociaciones sostenidas en Go-
ser un caso de uso exitoso de soldados vernors Island, mediadas por la ONU,
latinoamericanos en una misión especí- llevaron a un acuerdo que habría reins-
fica. Pero aún no existe a nivel de la OEA, talado a Aristide en el poder y garanti-
algo equivalente a las fuerzas de paz de zado amnistía a los generales golpistas.

35 Viron Vaky y Heralgo Muñoz, The Future of the Organization of American States (New York: Twentieth
Century Fund, 1993), pp. 26-27.
Dimensiones internacionales de conflictos • 27

Pero pronto el acuerdo se desintegró. En El precedente, sin embargo, se man-


octubre, el Consejo de Seguridad apro- tiene, así como el principio de apoyo re-
bó un bloqueo naval de Haití. gional a la democracia representativa y
constitucional. ¿Qué es lo que esto au-
La crisis haitiana fue resuelta en sep- gura? En general, las naciones de la re-
tiembre de 1994, cuando Estados Unidos, gión continúan apoyando a una OEA in-
apoyado por el Consejo de Seguridad tervencionista. Reunidos en Miami en
de la ONU, envió tropas para derrocar al diciembre de 1994, los jefes de Estado
gobierno militar ilegal y reinstaurar al del hemisferio (excluyendo a Cuba)
presidente constitucional. Seis meses más aprobaron un rol aún mayor para la OEA
tarde, Estados Unidos traspasó el con- en los asuntos regionales. La promoción
trol a las fuerzas de seguridad de la ONU de la democracia continúa teniendo una
y a las misiones especiales de la OEA. particularmente alta prioridad. Sin em-
Aristide fue reinstalado en el poder tres bargo, a medida que el mundo de la Pos-
guerra Fría toma forma en América La-
años después de haber sido derrocado;
tina, nuevos temas, como el combate al
la acción militar unilateral probó ser más narcotráfico y el crimen organizado, co-
decisiva que tres años de iniciativas mienzan a copar la agenda36 .
multilaterales.

El caso haitiano no provee una guía NUEVOS CONFLICTOS INTERNOS,


clara para pronosticar cuándo y dónde NUEVAS FORMAS DE INTERVENCIÓN
actuará Estados Unidos, y cuándo y
dónde no lo hará. Por tres años Estados Las reformas tradicionales de insurgen-
Unidos vaciló entre el aislacionismo y el cia armada en América Latina, así como
los retos de la Guerra Fría al gobierno
intervencionismo, el unilateralismo y el
democrático, parecen haber pasado a la
multilateralismo. Cuando sí actuó lo historia. El último de los grupos insur-
hizo impulsado fundamentalmente por gentes autoproclamados, basado en la
consideraciones domésticas: Washing- lucha de clases —Sendero Luminoso en
ton estaba ansioso de detener la inmi- Perú, que lanzó su lucha armada en
gración ilegal proveniente de Haití. De 1980— fue gravemente debilitado a co-
hecho, líderes afroamericanos comen- mienzos de los años noventa por medio
zaron a denunciar la política de Estados de una dura, pero inteligente campaña
Unidos. Para el final de 1994, líderes del intrainsurgente. Sendero, además, se
Congreso y activistas de derechos civi- mostró insensible respecto de la pobla-
les denunciaban la indiferencia de la ción campesina e indígena que lo apo-
política estadounidense de inmigra- yaba, y fracasó en conseguir el apoyo de
ción, frente al sufrimiento del pueblo las clases pobres urbanas que finalmen-
haitiano. te intentó reclutar en reemplazo de su

36 Organization of American States (OAS), A New Vision of the OAS. Working Paper of the General Secretariat
for the Permanent Council (Washington, D.C.: OAS, 1995).
28 • Colombia Internacional 41

menguante base rural. Aunque extraor- región automáticamente terminó con su


dinariamente exitosa en desafiar al go- apoyo a los movimientos revoluciona-
bierno y la sociedad peruana por más de rios latinoamericanos. La OEA ya había
una década, la versión de Sendero del anulado su anterior apoyo al embargo,
pensamiento maoísta probó finalmente y la mayoría de las naciones latinoame-
estar desconectada de las aspiraciones ricanas habían reiniciado silenciosa-
de la mayoría de la población pobre37. El mente relaciones diplomáticas y econó-
auge y caída de Sendero Luminoso cie- micas con Cuba. Capital extranjero de,
rra un capítulo de la guerra revolucio- entre otros, Canadá, Italia, México y Es-
naria en América Latina, iniciada con las paña ha mantenido a flote la economía
guerrillas comunistas en las montañas cubana.
colombianas en los años cuarenta y
Un conflicto violento en Cuba es aún
cincuenta, y que floreciera en las déca-
posible. Si se inicia un conflicto, proba-
das siguientes con las revoluciones cu-
blemente atraerá de alguna forma a Es-
bana y nicaragüense, y la formidable
tados Unidos. Sin embargo, para media-
fuerza de la guerrilla salvadoreña de los
dos de los noventa, lo peor de la crisis
años ochenta.
económica cubana ya había pasado. Pa-
Lo que queda de la vieja era revolu- rece que Cuba entrará al siglo XXI sim-
cionaria es una debilitada, aunque per- plemente como una nación caribeña
sistente Cuba. De cualquier modo, la más, aunque con una fuerza laboral me-
caída de la Unión Soviética hizo a Cuba jor entrenada y mejor educada que la
geopolíticamente irrelevante, además, mayoría.
de desatar una severa recesión econó-
mica en la isla. El gobierno cubano so- El retiro del apoyo cubano a las gue-
brevivió reorientando su economía para rrillas y demás movimientos de libe-
competir más efectivamente en la nueva ración latinoamericanos, basados en la
economía global. Abrió su economía a la lucha de clases, no puso fin a los movi-
inversión extranjera, promovió el turis- mientos insurgentes armados en el he-
mo y fomentó las exportaciones tradi- misferio. Algunos movimientos armados
cionales y no tradicionales. de oposición, tales como aquellos de Co-
lombia y Guatemala, persistieron. Al
El mantenimiento del bloqueo eco- mismo tiempo, nuevos movimientos
nómico de Estados Unidos, principal- guerrilleros, como el Ejército Zapatista
mente provocado por la ruidosa comu- de Liberación Nacional (EZLN) en el es-
nidad cubano-americana, ha hecho aún tado sureño mexicano de Chiapas,
más doloroso el ajuste económico cuba- emergieron con una nueva agenda para
no. Sin embargo, Washington está solo la acción revolucionaria. Más pertur-
en el mantenimiento de las sanciones eco- bante aún, el mundo de la Posguerra
nómicas a Cuba. Cuando La Habana Fría ha sido testigo de un nuevo tipo de
buscó reintegrarse a la economía de la violencia organizada, asociado al verti-

37 David Scott Palmer, ed., Shinning Path of Peru (New York: St. Martins, 1992).
Dimensiones internacionales de conflictos • 29

ginoso ascenso del narcotráfico en Amé- INSURGENCIA Y VIOLENCIA DESPUÉS


rica Latina. DE LA GUERRA FRÍA
Estas nuevas formas de violencia
casi inmediatamente atrajeron la aten- Uno de los aspectos más impresionan-
ción de poderes externos. En particular, tes de América Latina en la Posguerra
desde fines de los ochenta, Estados Uni- Fría es la persistencia de grupos de opo-
dos inició un importante nuevo esfuer- sición armados. Con el colapso de la
zo para combatir el tráfico de drogas en Unión Soviética, la crisis en Cuba, la de-
el hemisferio. Para 1990, con los conflic- rrota electoral de los sandinistas y los
tos centroamericanos llegando a su fin, acuerdos negociados en El Salvador, al-
la asistencia estadounidense a la región gunos pensaron que la era de guerrillas
andina sobrepasó en monto a la ayuda a y política armada había terminado en
las pequeñas naciones centroamericanas, Latinoamérica39.
que habían dominado la política regio-
nal norteamericana durante una década. La mayor parte de la vieja izquierda,
En septiembre de 1989, la administra- desde el FMLN en El Salvador a las ex
ción de Bush lanzó una nueva ofensiva guerrillas en Uruguay y Colombia, ree-
contra el narcotráfico considerado des- valuó su posición frente a la democracia,
de entonces como la amenaza número especialmente cuando sus sociedades se
uno de la seguridad nacional de Estados volvían más pluralistas y democráticas.
Unidos. El presidente Bush prometió ir Pero para los años noventa, la izquierda
directamente a la fuente del problema ya no podía movilizar el apoyo que al-
para terminar con la producción y la guna vez poseyera. Décadas de repre-
distribución de drogas. Desde entonces, sión autoritaria, el estancamiento eco-
personal militar de inteligencia y anti- nómico, la crisis del sindicalismo y la
narcóticos estadounidenses han sido crisis ideológica de la izquierda resulta-
desplegados a través de la región, en un ron en la marginación de muchos de los
monumental esfuerzo por detener el viejos partidos. El colapso del socialis-
flujo de cocaína, marihuana y heroína38, mo en Europa oriental y la Unión Sovié-
hacia el norte. tica dejó a los partidos comunistas de la
región sin dirección. El Frente Patriótico
Esta sección considerará primero, la
Manuel Rodríguez, un movimiento
aparición de nuevas formas de violencia
guerrillero vinculado con el Partido Co-
y rebelión en Occidente. Luego anali-
munista chileno, simplemente suspen-
zará las formas en que poderes exter-
dió sus actividades cuando la dictadura
nos están siendo atraídos hacia estos
de diecisiete años de Pinochet llegó a su
conflictos.
fin.

38 Bruce Bagley, "Dateline Drug Wars: Colombia: The Wrong Strategy", Foreign Policy, no. 77 (Winter
1989, 90), pp. 154-171; Bruce Bagley, "Myths of militarization: Enlisting Armed Forces in the War on
Drugs", in Peter H. Smith, ed., Drug Policy in the Americas (Boulder, Co.: West view, 1992), pp. 129-150.
39 Castañeda, Utopia Unarmed.
30 • Colombia Internacional 41

Otros movimientos guerrilleros, sin guerrillas colombianas han negociado en


embargo, continuaron la oposición arma- Bogotá con los sucesivos gobiernos de
da. Algunos tenían raíces en las luchas este país desde 1982. Las guerrillas guate-
de liberación marxistas, del período de maltecas, dentro del contexto del Plan de
la Guerra Fría, tales como las guerrillas Paz Arias para Centroamérica, se reu-
en Colombia y Guatemala, así como la nieron por primera vez con negociadores
facción disidente de Sendero Luminoso del gobierno en 1987. En cada caso, los
en Perú, conocida como Sendero Rojo. grupos guerrilleros, militarmente débiles
No obstante, cada uno de estos movi- en Guatemala y políticamente débiles en
mientos guerrilleros había transformado Colombia, han intentado negociar acuer-
substancialmente sus bases sociales, pos- dos amplios en temas que cuentan con
turas políticas, alianzas y fuentes de fi- apoyo tanto a nivel nacional como inter-
nanciamiento. Al mismo tiempo, nuevos nacional, como la democracia, los dere-
movimientos iniciaron acciones armadas: chos humanos y el término de la opre-
los zapatistas, en México, reflejan cons- sión a las minorías.
cientemente las divisiones sociales y las
aspiraciones políticas de los años noventa. Guatemala fue uno de los países sig-
natarios de los acuerdos de paz centroa-
Tres características distinguen a los mericanos, que comprometían al go-
movimientos guerrilleros latinoamerica- bierno a participar en un proceso de
nos de los años noventa de los movimien- reconciliación nacional con la oposición
tos insurgentes del período de la Guerra armada. Las guerrillas guatemaltecas
Fría: nuevas estrategias políticas con res- —la Unión Revolucionaria Nacional
pecto a las negociaciones de paz; nuevas Guatemalteca (URNG), que incluye a las
bases sociales entre la población indígena dos principales fuerzas guerrilleras de
y otros grupos privados de sus derechos ese país— fueron severamente reprimi-
civiles; y la movilización de nuevos recur- das en los años sesenta y, finalmente,
sos que incluyen actividades criminales y fueron forzadas a internarse en las tie-
en particular el narcotráfico. rras altas y selvas guatemaltecas. Así, gra-
dualmente comenzaron a adoptar la cau-
NUEVAS ESTRATEGIAS POLÍTICAS EN sa de la largamente oprimida población
GUATEMALA Y COLOMBIA indígena de Guatemala. A diferencia de lo
ocurrido en otras partes de América Lati-
Los movimientos guerrilleros de los na, las guerrillas guatemaltecas transfor-
años noventa son tanto actores políticos maron su lucha revolucionaria en una
como militares: los procesos de paz han campaña por la población indígena40.
dado a los grupos insurgentes notoriedad
y un escenario político al tiempo que han
Para fines de los años ochenta, los in-
ampliado el ámbito de sus luchas. Las
surgentes formaban una fuerza comba-

40 Carlos A. Smith, ed., Guatemalan Indians and the State, 1545-1988 (Austin: University of Texas Press,
1990); Susand Jones, The Battle for Guatemala: Rebels, Death Squads and U.S. Power (Boulder, Co.: Wes-
tview, 1991).
Dimensiones internacionales de conflictos • 31

tiente severamente mermada, una som- Después de varios años de negocia-


bra de los que fueran originalmente; sin ciones, finalmente se alcanzaron acuer-
embargo, persistieron. Bajo los términos dos en las siguientes áreas: derechos hu-
de los acuerdos de paz centroamerica- manos (firmado en marzo de 1994); el
nos, el gobierno y las guerrillas se reu- establecimiento de una comisión para
nieron por primera vez en Oslo en 1987. clarificar pasadas violaciones a los dere-
La ONU designó varios "amigos" del chos humanos (firmado en junio de 1994);
proceso de paz guatemalteco: los go- reasentamiento de los grupos desplaza-
biernos de Estados Unidos, México, Co- dos por el conflicto (junio de 1994); y de-
lombia, España, Noruega y Venezuela. rechos de la población indígena (marzo
de 1995). El ritmo de las negociaciones
Estados Unidos, en ese momento, no ha sido lento y la implementación de los
estaba proporcionando cantidades sig- acuerdos firmados ha sido incremental
nificativas de ayuda militar a las fuerzas y parcial. Después de ocho años de con-
armadas guatemaltecas. Debido a gra- versaciones, ningún acuerdo se ha alcan-
ves abusos a los derechos humanos en zado para poner fin a la propia guerra.
Guatemala, la mayoría de la ayuda mili- Sin embargo, este prolongado proceso
tar estadounidense había sido suspen- muestra cómo las guerrillas, a pesar de
dida para comienzos de los años ochen- su debilitada posición, fueron capaces
ta, quedando sólo un pequeño flujo de de hacer suyos problemas reconocidos
por otros miembros de la sociedad y uti-
financiamiento furtivo por parte de la
41 lizar las negociaciones para replantear-
CÍA . Como resultado, las fuerzas arma-
las y buscarles remedio. Su agenda
das guatemaltecas poseían una conside- política cuenta con un amplio apoyo na-
rable libertad de acción. Gracias al con- cional e internacional, aun cuando las
tinuo apoyo de los negociadores de la guerrillas en sí mismas y su lucha arma-
ONU y de los buenos oficios de los "ami- da posean una legitimidad cuestiona-
gos" del proceso de paz guatemalteco, ble. Su agenda política disfruta de una
las guerrillas y el gobierno de Guatema- más amplia resonancia, precisamente
la, finalmente, acordaron un marco de porque el gobierno y ciertas políticas
referencia para las negociaciones en gubernamentales carecen de legitimi-
abril de 1991. El marco acordado es inte- dad. En consecuencia, las negociaciones
resante, porque llama a discutir abierta- han sido utilizadas por ambas partes
mente las profundas divisiones estruc- para restablecer su legitimidad política.
turales, políticas y sociales que plagan a Debido a que las guerrillas guatemalte-
la sociedad guatemalteca42. cas han adoptado la más amplia agenda

41 "Death Threat Report Draws U.S. Response", Washington Post, April 15,1995, p. A5, "Truth and Con-
secuences: Rep. Toricelli Leaked the Goods on the CÍA. Was it Loyalty or Betrayal?", Washington Post,
April 17,1995, p. Cl.
42 Documentos básicos del proceso de paz (Ciudad de Guatemala: Fundación para la Paz, la Democra
cia y el Desarrollo (FUNDAPAZD), 1992).
32 • Colombia Internacional 41

regional de democratización y pluralismo ciaciones con las guerrillas eran vistas


cultural, gobiernos extranjeros y orga- como una forma de democratizar al go-
nizaciones no gubernamentales (ONG), bierno y, tanto o más crítico, extender el
interesados en los temas de derechos alcance geográfico del Estado. Sin em-
humanos e indígenas, han sido atraídos bargo, en Colombia, a diferencia de lo
a participar en el proceso de paz guate- que ocurrió en Centroamérica, poderes
malteco. La ONU, por su parte, se ha in- externos u organizaciones internaciona-
volucrado en asuntos de verificación. les no fueron invitados a participar del
Sin embargo, ningún poder externo ha proceso de paz. El gobierno colombiano
logrado presionar eficazmente para po- consideraba a los grupos insurgentes
ner fin al conflicto guatemalteco; la solu- como un asunto doméstico, y deseaba
ción al conflicto armado, aunque quizá
evitar el reconocimiento internacional
inevitable, continuará entonces su mar-
de las guerrillas. El gobierno colombiano
cha a un paso angustiosamente lento.
negoció bilateralmente con los distintos
El más viejo movimiento guerrillero movimientos guerrilleros, y ello resultó
colombiano tiene sus raíces en la san- finalmente en algunos éxitos parciales y
grienta guerra civil conocida como la algunas grandes frustraciones y fracasos.
Violencia, y se remonta a los años cua-
renta y cincuenta. En el período que si- La primera ronda de negociaciones,
guió a la revolución cubana, guerrillas sostenida entre 1982 y 1986, terminó en
comunistas formaron las Fuerzas Arma- un espectacular fracaso cuando el Movi-
das Revolucionarias de Colombia (FARC), miento 19 de Abril (M-19) ocupó el Pala-
una agrupación prosoviética vinculada cio de Justicia, en noviembre de 1985,
al Partido Comunista de Colombia. El para protestar por las acciones del go-
segundo mayor grupo armado fundado bierno. La toma concluyó en una feroz
en este período fue el ELN, una agrupa- masacre en la que murieron todos los
ción procubana que devino en un grupo guerrilleros involucrados en el asalto y
marxista-cristiano liderado por sacerdo- la mitad de los jueces miembros de la
tes revolucionarios que adherían a la Corte Suprema43. La segunda ronda de
teología de la liberación, doctrina radi- negociaciones, sostenida durante 1989 y
cal cristiana que floreciera en América 1990, probó ser más exitosa. Varios gru-
Latina en los años sesenta y setenta. pos, entre los que cabe destacar al M-19,
Para los años ochenta, más de media depusieron sus armas y formaron parti-
docena de grupos armados desafiaban dos políticos. La agenda de negociacio-
al régimen civil colombiano, reflejando nes estaba estrechamente enfocada en
tanto la naturaleza cerrada de la política la implementación de un cese al fuego,
colombiana como la ausencia de control la concesión de amnistía y la transfor-
estatal sobre grandes áreas de ese país. mación de los movimientos guerrilleros
Al igual que en Centroamérica, las nego- en partidos políticos viables.

43 Ana Carrigan, The Palace of justice: A Colombian Tragedy (New York: Four Walls, Eight Windows, 1993).
Dimensiones internacionales de conflictos • 33

Aunque se llegó a acuerdos con cua- par en las conversaciones. Sin embargo,
tro grupos pequeños, sólo un mínimo ninguna de las partes se muestra capaz
progreso se logró en las conversaciones de negociar en medio de las hostilida-
con los dos principales grupos, FARC y des. Las partes han utilizado el proceso
ELN, los que contaban con grandes ejér- de paz con propósitos meramente polí-
citos y una considerable influencia en ticos y así han eludido una discusión se-
algunas áreas del país. Las zonas bajo su ria del problema. La mediación interna-
control incluían la frontera agrícola a lo cional parece ser necesaria para avanzar
largo de las planicies y las selvas que se en las conversaciones y crear los incen-
desprenden de la ladera oriental de los tivos necesarios para que algunas partes
Andes, así como en algunas de las nue- puedan finalmente poner fin a más de
vas barriadas urbanas. Las FARC y el ELN treinta años de guerrillas.
exigían reformas estructurales en las
áreas económica y social y denunciaron LAS NUEVAS BASES SOCIALES EN
abusos a los derechos humanos por par- MÉXICO Y ECUADOR
te del ejército y grupos paramilitares gu-
bernamentales. Por décadas, la base social de la mayoría
de los movimientos guerrilleros de Amé-
Las FARC y el ELN tenían muy pocos rica Latina se organizó sobre la base de
incentivos para negociar un arreglo fi- la lucha de clases. Sin embargo, en los
nal: militarmente se encontraba en una años noventa surgieron varios movi-
posición sólida y segura, estaban además mientos sobre la base de la exclusión po-
bien financiados y poseían una gran in- lítica o cultural de grupos étnicos o re-
fluencia a nivel local. Con el tiempo, las gionales.
FARC y el ELN se convirtieron en un nue-
vo tipo de movimiento de oposición: re- Grupos insurgentes en México y Gua-
tuvieron algo de su identidad y agendas temala reflejan conscientemente las di-
políticas, pero se involucraron profun- visiones étnicas y regionales. En Perú,
damente en actividades criminales y en Sendero Luminoso tiene raíces tanto en
la producción ilícita de coca y amapola. términos de discriminación étnica como
regional, aunque su lucha sigue estando
En 1995, el gobierno colombiano articulada en términos de clases.
hizo algunas ofertas a las guerrillas en
un esfuerzo por reiniciar las estancadas En algunas partes de América Lati-
negociaciones. Por primera vez, el go- na, la población indígena constituye en-
bierno manifestó su voluntad de invitar tre el cuarenta y sesenta por ciento de la
a mediadores internacionales a partici- población total44. Con la declinación de

44 De acuerdo con el Banco Mundial, la población indígena constituye el 56,8% de la población de


Bolivia; 29,5% de la de Ecuador; 43,8% de la de Guatemala; 14,2% de la de México; y 40,8 % de la de
Perú. Se considera frecuentemente que Ecuador y Bolivia tienen un mayor porcentaje de población
indígena. Vase Mary Elizabeth Gonzales, "How Many Indigenous People?", in George Psacharopou-
los y Harry Anthony Patrinos, ed., lndigenous People and Povcrty en Latin Ámerica: An Empirical Analisis
(Washington D.C.: World Bank, 1994).
34 • Colombia Internacional 41

la izquierda en la política latinoamerica- Los rebeldes mexicanos se vincula-


na, los movimientos indígenas han sido ron hábilmente con la política del Nafta.
capaces, en algunos casos, de llenar el Iniciaron su levantamiento en enero lo.
vacío político generado a nivel de los in- de 1994, día de la inauguración del Naf-
telectuales, campesinos e inmigrantes ta y, por tanto, justo cuando se integra-
recientes en las ciudades. ban por primera vez las economías de
Canadá, México y Estados Unidos. Pre-
Estos movimientos indígenas no sos- cisamente cuando México esperaba ce-
tienen posturas o proformas separatistas, lebrar su entrada al "primer mundo", los
en cambio, demandan una redefinición zapatistas revelaron un México muy
de la nación y una profunda reforma distinto del oasis de estabilidad presen-
política. La teoría de la modernización tado por los patrocinadores del tratado
daba por descontado que el sólo desa- de libre comercio. Una de las demandas
rrollo económico generaría naciones se- de los zapatistas era la suspensión del
culares e integradas que dejarían atrás Nafta. Afirmaban que el Nafta provoca-
las injusticias de las sociedades tradicio- ría una aún mayor explotación de su re-
nales. En los años noventa, los movi- gión nativa en Chiapas, una de las zonas
mientos indígenas están demandando más pobres de México, pero rica en re-
el reconocimiento de múltiples naciones cursos naturales exportables.
y grupos étnicos dentro de un Estado
común. Esto puede ser un reflejo del he- Las principales demandas de los za-
cho de que en algunos países latinoame- patistas consistían en propuestas para la
ricanos las poblaciones indígenas se en- democratización de México. El suyo, de-
cuentran ampliamente dispersas sobre clararon, era un movimiento indígena
el territorio nacional. En consecuencia, que aspiraba al cambio mediante una
un programa separatista sería muy poco generalizada reforma democrática de
realista. las instituciones políticas mexicanas.
Sus llamados a una reforma democráti-
Aunque estos movimientos indíge- ca encontraron un amplio apoyo en la
nas han buscado legitimarse por medio sociedad mexicana. El nombre de su
de la democracia, sus medios pueden no movimiento evocaba a uno de los hé-
ser democráticos. Justo cuando los líderes roes campesinos de la revolución mexi-
e intelectuales de la región declaraban el cana, Emiliano Zapata. Los zapatistas
fin de la era de la insurgencia armada en declararon que no eran marxistas y que
América Latina, un hasta entonces des- no estaban interesados en tomarse el
conocido movimientos guerrillero, el poder.
EZLN, inició un levantamiento armado Aunque las propuestas e ideología
en el sur de México. El alzamiento causó del EZLN eran novedosas en algunos as-
conmoción en México, Estados Unidos pectos, otros elementos del levanta-
y la comunidad financiera internacio- miento de Chiapas eran más familiares.
nal, que esperaban la tranquila imple- Chiapas es un área remota con una gran
mentación del Tratado Norteamericano población indígena. Está dominada por
de Libre Comercio (Nafta). caudillos políticos regionales y afectada
Dimensiones internacionales de conflictos • 35

por un sistema agrario que se caracte- guyendo que el fraude generalizado ha-
riza por una tenencia de tierras extre- cía ilegítimos los anteriores comicios.
madamente desigual y la presencia de Otra de sus demandas se refería a dere-
aparceros y campesinos sin tierras. chos culturales, incluyendo el fin del
Además, la región es agobiada por la analfabetismo en las comunidades indí-
presencia de una gran población de tra- genas, la enseñanza obligatoria en las
bajadores migratorios provenientes de lenguas indígenas y tribunales indígenas
todo México que se asentaron en las tie- de justicia diseñados de acuerdo con las
rras recientemente abiertas en la selva costumbres y tradiciones locales46.
de Lacadona. En este sentido, Chiapas
Después que un cese al fuego pusie-
se asemeja a las zonas con presencia
guerrillera de Perú y Colombia. ra final a los entrenamientos iniciales, el
EZLN actuó más como movimiento so-
Los zapatistas probaron ser extrema- cial que como milicia armada. Sus de-
damente diestros en movilizar el apoyo mandas de democracia hicieron eco de
de grupos indígenas, organizaciones in- la frustración nacional con el sistema
ternacionales de derechos humanos y unipartidista que ha dominado la políti-
otras organizaciones no gubernamenta- ca mexicana desde los años treinta. La
les de Norteamérica, Sudamérica y Eu- promoción de los derechos indígenas
ropa. Los zapatistas fueron uno de los por parte del EZLN encontró apoyo en
primeros grupos insurgentes en hacer
comunidades indígenas a lo largo y an-
amplio uso de la Internet45. Bajo la pre-
cho de México y, ciertamente, en toda
sión de la atención mundial, el gobierno
mexicano pasó de la confrontación a la América Latina.
negociación después de doce días de Las negociaciones entre el gobierno
entrenamientos armados. y los zapatistas progresaron muy poco
La primera ronda de negociaciones en 1994. Aunque el gobierno mexicano
entre el gobierno y los zapatistas contó lanzó una breve contraofensiva a co-
con la mediación de la Iglesia católica lo- mienzos de 1995, el cese al fuego se ha
cal. En estas conversaciones el EZLN con- mantenido en general. Pero más signifi-
tinuó definiendo sus posturas. Su prin- cativo es el hecho de que, por medio de
cipal demanda fue la realización de su alzamiento, los zapatistas se estable-
elecciones libres y democráticas, argu- cieron efectivamente como actores en
mentando que "la democracia es un de- la política nacional: reestructuraron la
recho fundamental de indígenas y no agenda política, erosionaron aún más la
indígenas por igual. Exigieron nuevas legitimidad del gobierno y desafiaron el
elecciones en el estado de Chiapas, ar- concepto prevalente de "democracia

45 Deedee Halleck, "Zapatistas on-Line" NACLA Report on the Americas, vol. 28, no. 2 (September/October
1994), pp. 30-32.
46 Zapatistas: Documents o¡ the New Mexican Revolution, December 31 1993- June 12 1994 (New York:
Autonomedida, 1994), pp. 238-243.
36 • Colombia Internacional 41

participativa", enfatizando en los dere- usado las armas, por ejemplo, durante
chos colectivos, culturales y étnico. el alzamiento del EZLN, aunque para la
mayoría de los grupos indígenas las ar-
México no es el único país en América
mas tienen sólo un valor simbólico. Es-
Latina donde se ha cuestionado severa-
tos grupos no poseen grandes reservas
mente el valor de la concepción secular
del Estado moderno. Dos veces, a co- de armamentos sofisticados. En socieda-
mienzos de los años noventa, la pobla- des en las cuales el grupo racial domi-
ción indígena de Ecuador paralizó al go- nante es el mestizo o "de sangre mezcla-
bierno y a la economía ecuatoriana por da", donde la mayoría de la población
medio de huelgas masivas y el bloqueo presenta alguna combinación de sangre
de las principales carreteras del país, europea, indígena y africana no existe evi-
deteniendo el transporte y las comuni- dencia en el sentido de que movimien-
caciones. En ambas ocasiones, el movi- tos basados en la identidad hayan lle-
miento indígena ganó importantes con- vado, o puedan llevar una política de
cesiones en términos de tierra, lenguaje "depuración racial". Sin embargo, estos
y autonomía política, aunque falló en conflictos podrían potencialmente vol-
impulsar una reforma constitucional verse violentos si los miembros de las co-
que oficialmente estableciera el carácter munidades étnicas e indígenas continúan
"multinacional" de Ecuador. Dado que siendo ciudadanos de segunda clase, ex-
la población indígena de Ecuador no se cluidos de la política nacional.
encuentra geográficamente concentra-
da, sino entremezclada con poblaciones
de origen europeo, africano y mixtas, el
LAS NUEVAS FUENTES DE RECURSOS EN
movimiento indígena no demanda au- COLOMBIA Y PERÚ
tonomía geográfica; en cambio, concibe En Guatemala, las guerrillas transfor-
la autonomía en términos culturales y
maron exitosamente su rebelión en un
políticos.
movimiento indígena. En Colombia y
Protestas indígenas similares han Perú, las guerrillas siguieron un camino
ocurrido en Colombia y Bolivia. En Co- distinto en los años noventa.
lombia, donde existe una población in-
dígena mucho más pequeña dispersa a Desprovistas del apoyo soviético y
lo largo del país, el movimiento indíge- cubano a comienzos de los años noven-
na ganó concesiones especiales en la ta, las guerrillas colombianas acudieron
nueva Constitución de 1991. Se creó un a actividades criminales para financiar
distrito de votación nacional especial, su guerra. Estas se han convertido en un
garantizando un mínimo de dos asien- componente clave de su movimiento,
tos indígenas en el Senado colombiano. extendiendo prácticas que fueron siem-
Dos años después, otro distrito especial pre parte de la experiencia guerrillera
fue creado para las comunidades afro- colombiana. Para los años noventa, las
colombianas. La confrontación acerca guerrillas colombianas participaban ru-
de la definición de la nación representa tinariamente en secuestros, extorsión,
un importante choque de ideas. Se han robos y otras actividades criminales, ha-
Dimensiones internacionales de conflictos • 37

ciendo difícil de distinguir las diferen- lombia la riqueza proveniente de las


cias entre insurgencia y crimen. drogas benefició no sólo a las guerrillas
sino también a grupos armados ilegales
Esta tendencia se ha visto facilitada asociados con terratenientes, jefes polí-
por la transformación de la región an- ticos y narcotraficantes.
dina en el principal centro mundial ex-
portador de coca, y de su producto final, Las guerrillas colombianas, particu-
cocaína. En los años ochenta, las eco- larmente las FARC, se convirtieron en las
nomías de la región andina, particular- principales autoridades en algunas re-
mente Colombia, Perú y Bolivia, fueron giones productoras de drogas de Ca-
transformadas por el rápido aumento de quetá, Guaviare, Putumayo y otros lu-
la demanda de coca y cocaína. En Boli- gares de la cuenta amazónica norte. Más
via, que exporta principalmente coca y tarde, tropas de las FARC tomaron con-
pasta de coca a Colombia para ser pro- trol de las zonas productoras de opio en
cesada a cocaína, la bonanza de las ex- las tierras altas de los Andes centrales.
portaciones dio origen a fuertes movi- Esto dio a las FARC unas fuentes de ri-
mientos campesinos que llegaron a queza sin precedentes, que les permitió
depender del comercio de la coca. Aun- expandir grandemente sus actividades
que la situación ha creado continuos militares a comienzos de los noventa, así
conflictos con el gobierno boliviano que como reclutar y ganar apoyo hasta de
enfrenta grandes presiones de Estados cientos de miles de campesinos produc-
Unidos para reprimir el comercio de coca, tores de coca y amapola.
no se han producido enfrentamientos En los años ochenta, Sendero Lumi-
armados. En general, las disputas han noso desarrolló en Perú una relación si-
sido resueltas pacíficamente, con el go- milar con campesinos cultivadores de
bierno y las organizaciones campesinas coca, particularmente en el Valle Alto
tratando de responder, de la mejor ma- Huallaga47. En los noventa, las principa-
nera posible, a las en último término les áreas de operaciones de Sendero
irreductibles presiones nacionales e in- Rojo están en el Alto Huallaga y Hualla-
ternacionales. Este no fue el caso en ga Central y en nuevas zonas producto-
Perú y Colombia en donde ya existían ras de coca a lo largo del río Ene.
grupos insurgentes armados. En estos
países el auge de la exportación ilegal Los campesinos de las zonas produc-
transformaría completamente la diná- toras de droga en Colombia y Perú sue-
mica del conflicto armado. Perú, como len consistir en trabajadores migrantes
Bolivia, estaba integrado en la economía desesperados por trabajar. El tráfico de
regional como fuente productora de coca. drogas ha provisto una alternativa eco-
Colombia producía tanto coca como co- nómica, provocando una gran migra-
caína. En Perú, el tráfico de coca ayudó ción de trabajadores y campesinos a las
a sostener a Sendero Luminoso. En Co- remotas zonas productoras, creando bo-

47 José E. González, "Guerrillas and Coca in the Upper Huallaga Valley", in Palmer, Shinning Path of Peru.
38 • Colombia Internacional 41

yantes nuevos pueblos más allá del con- guerrilla; en otras, se ha enfocado en lle-
trol efectivo del Estado48. Las guerrillas gar a acuerdos con los carteles.
se han beneficiado de esta dinámica:
grandes números de personas han co- A medida que la distinción entre los
menzado a realizar actividades ilegales grupos insurgentes tradicionales y la ex-
en las zonas bajo su control. torsión armada tiende a desvanecerse,
los esfuerzos para negociar arreglos pa-
Los cultivadores de coca y sus patro- cíficos a las guerras de guerrillas se vuel-
nes guerrilleros no deben confundirse ven considerablemente más complejos.
con los "carteles de la droga", las gran- Es evidente que la negociación de una
des organizaciones criminales multina- paz con las guerrillas implica el compro-
cionales que refinan la hoja y pasta de miso de los grupos insurgentes a aban-
coca, transformándola en la cocaína que donar las actividades realizadas con el
después contrabandean a los mercados tráfico de drogas. También supone el
mundiales. La mayoría de las ganancias compromiso del Estado en la búsqueda
del tráfico de drogas ha caído en manos de formas de subsistencia alternativa
de los carteles, no de las guerrillas de los para los campesinos cuya subsistencia
campesinos productores. Estos carteles depende del cultivo de coca y amapola.
operan, por definición, al margen de la Éstos no son objetivos imposibles, y son
ley. En Colombia, el cartel de Medellín, probablemente más factibles y menos
en los años ochenta, y el cartel de Cali, costosos que el desmantelar los carteles
en los años noventa, desafiaron al Esta- de la droga. Sin embargo, negociar la
do. Estas empresas multinacionales ile- paz con las guerrillas sin poner fin al trá-
gales han invertido en ejércitos privados fico de drogas dejaría grandes números
que protegen sus intereses y amplían su de cultivadores y productores armados
influencia política. más allá del control del Estado.

El Estado colombiano de los años no- Este problema no se limita a Colom-


venta se enfrenta, por lo tanto, a múlti- bia. La violencia vinculada a las drogas
ples oponentes armados. El conflicto bi- ha influenciado la política de muchas
polar entre la derecha y la izquierda, naciones latinoamericanas, particular-
entre el Estado y sus contrincantes gue- mente México. Entre otros países, tales
rrilleros, se ha transformado en un con- como Brasil y Venezuela, la violencia
flicto multipolar entre el ejército, las vinculada a las drogas y a los problemas
guerrillas, los narcotraficantes, y un sociales está comenzando a sobrepasar
conjunto de grupos paramilitares que la autoridad de las instituciones tradicio-
juran lealtad a diferentes patrones. En nales. Estos desafíos representan actual-
Colombia, el Estado, en algunas ocasio- mente las mayores amenazas a la segu-
nes, se ha inclinado a negociar con la ridad y estabilidad de América Latina.

48 Catherine M. Conaghan y James M. Malloy, Unsettling Statecraft: Democracy and Neoliberalism in the
Central Andes. (Pittsburgh, Penn.: University of Pittsburgh Press, 1994), pp. 197-198.
Dimensiones internacionales de conflictos • 39

NUEVAS MISIONES MILITARES reemplazaron a América Central como


los mayores centros receptores de ayuda
Las normas tradicionales de la interven- militar de Norteamérica en la región. El
ción externa en América Latina se han presidente Bush anunció una estrategia
visto dramáticamente alteradas por el fin andina contra el narcotráfico que inicial-
de la Guerra Fría. Existen ahora tres ra- mente canalizaría US$439 millones a
zones fundamentales para la interven- Colombia, Perú y Bolivia. Al mismo
ción militar en los asuntos internos de tiempo, personal militar fue enviado a la
otro país: combatir el tráfico de drogas región: tropas militares estadounidenses
(hoy el asunto militar más importante en construyeron y operaron sistemas de ra-
el hemisferio); promover la democracia
dar en las selvas y a lo largo de las costas
y mantener la paz. El uso de tropas para
de Colombia; la Agencia Antinarcóticos
promover la democracia y mantener la
de Estados Unidos (DEA) construyó una
paz ya ha sido examinado. Para Estados
Unidos y otras naciones del Caribe y base en el valle del Alto Huallaga, en el
América Latina el combate al narcotráfi- Perú; especialistas del ejército de Estados
co se ha convertido en la principal mi- Unidos entrenaron soldados andinos y
sión militar de la región. asistieron en la lucha contra las guerrillas,
con base en las zonas de cultivo de
Antes de 1989, el Departamento de drogas49.
Defensa de Estados Unidos se oponía
Al combatir el tráfico de drogas en
al uso de soldados y equipos militares
estadounidenses en operaciones anti- países con grandes grupos insurgentes
narcóticos. Sin embargo, a medida que guerrilleros, Estados Unidos se involu-
América Central dejaba de ser una preo- cró nuevamente en actividades contrain-
cupación militar, y frente a un recorte surgentes. Después de 1989, toda la asis-
presupuestal y una disminución en las tencia militar estadounidense a la zona
misiones globales, el Secretario de De- andina fue dedicada a misiones antinar-
fensa estadounidense Richard Cheney cóticos; no se destinaron fondos para
decidió, en 1989, involucrar a las fuerzas programas contrainsurgentes preexis-
armadas de Estados Unidos en la "gue- tentes. Una vez más, esta vez en Colom-
rra" contra las drogas. El combate al nar- bia y Perú, Estados Unidos se dedicó a
cotráfico se convirtió en el foco principal apoyar a los ejércitos locales en progra-
de las actividades militares de Estados mas de contrainsurgencia. Aun cuando
Unidos en el hemisferio. Estados Unidos intentaba establecer el
gobierno civil y desarrollar el respeto
El Comando Sur de Estados Unidos, por los derechos humanos en América
en Panamá, transformó una base de Latina, su política antinarcóticos en la
vanguardia en el mundo de la Posgue- región andina le llevó a fortalecer sus re-
rra Fría. En 1989, las naciones andinas laciones con militares que poseían algu-

49 Bagley, "Myths of militarization", op. cit.


40 • Colombia Internacional 41

nos de los peores registros de derechos dos. La guerra contra las drogas ha ge-
humanos en el mundo50. Más aún, nerado más inestabilidad que estabi-
existía creciente evidencia de que su lidad.
involu-cramiento en la guerra contra las
drogas estaba corrompiendo a las CONCLUSIONES
unidades militares asignadas a estas
operaciones51. En Perú, las fuerzas El fin de la Guerra Fría hizo posible ne-
armadas fueron uno de los principales gociar el término de las atrincheradas
apoyos para la suspensión temporal, por guerras de guerrillas centroamericanas.
parte del presidente Fujimori, del A lo largo del camino, la comunidad
gobierno democrático. internacional ganó una valiosa expe-
Para mediados de los años noventa, riencia en cómo poner término a gue-
Estados Unidos participaba en opera- rras civiles. Nuevos instrumentos multi-
ciones antinarcóticos a lo largo y ancho laterales fueron creados y probados;
de América Central y el Caribe. México varias organizaciones internacionales se
surgió como uno de los principales ca- involucraron en la política doméstica de
nales para la distribución de los narcóti- naciones internamente divididas, de
cos andinos, y los carteles mexicanos de forma que no tenían precedente en
la droga se volvieron tan temibles como América Latina. Al mismo tiempo, la co-
sus contrapartes colombianos. En con- munidad internacional se vio sorpren-
secuencia, Estados Unidos ha presiona- dida por la persistencia de antiguos gru-
do a las fuerzas armadas mexicanas a pos insurgentes y el surgimiento de
participar en la guerra contra las drogas. nuevas formas de violencia en la región.

Los resultados de la guerra contra las La experiencia acumulada en Améri-


drogas han sido escasos. Media década ca Central ajustada a condiciones nacio-
de combate al tráfico de drogas no ha re- nales específicas, será indudablemente
sultado en una disminución del flujo de útil en la solución de otros conflictos ar-
cocaína desde la región andina52. De he- mados en la región. Las ideas sobre la
cho, los traficantes han comenzado tam- reestructuración de sistemas políticos y
bién a exportar heroína, diversificando la transformación de conflictos armados
eficazmente sus productos y mercados. en competencias electorales pueden ser
La guerra contra las drogas ha reprodu- aplicadas efectivamente en otros luga-
cido, una vez más, la vieja tensión entre res. Los principales candidatos en Amé-
la preferencia latinoamericana por mo- rica Latina son Colombia, Guatemala,
delos de toma de decisiones multilatera- México y Perú.
les y el unilateralismo de Estados Uni-

50 Americas Watch, in Desperate Straints: Human Rights in Peru after Decade of Democracy and Insurgency
(New York: Americas Watch Report, 1991).
51 WOLA Clear and Present Danger: The U.S. Military and the War on Drugs in the Andes
(Washington, D.C:
WOLA, 1991).

52 Comisión Andina de Juristas (CAJ), Drogas y Control Penal en los Andes (Lima: CAJ, 1994).
Dimensiones internacionales de conflictos • 41

Sin embargo, las misiones de paz cesos de paz. Durante varios años las ba-
multifuncionales, que trabajaron dentro ses para una posible paz en Centroamé-
del marco del desarrollo de regímenes rica fueron tomando forma, involucran-
políticos más democráticos, serán me- do compromisos con la democracia y la
nos efectivas frente a las clases de guerra reconciliación nacional. La aceptación
lideradas por los carteles de la droga y de la "verificación internacional" (el tér-
los sindicatos criminales guerrilleros. El mino preferido en Latinoamérica) de los
tráfico de drogas involucra el movimien- acuerdos de paz, o, en el caso de El Sal-
to global de armas, estupefacientes, bie- vador, de operaciones de paz multifun-
nes, dinero y personas, pero las guerras cionales, fue crítica en el avance de las
contra las drogas están en su mayoría negociaciones. La mayoría de los parti-
confinadas a entornos domésticos: los cipantes están de acuerdo en que libra-
capos de la droga mexicanos asesinan a dos a su propia suerte, los negociadores
oficiales mexicanos; los líderes de carte- del gobierno y la guerrilla no habrían
les colombianos asesinan a oficiales co- podido llegar a un acuerdo final.
lombianos; ejércitos privados vinculados
al cartel de Cali luchan contra guerrillas En segundo lugar, la ONU fue la me-
colombianas por territorio e influencia jor garantía del éxito del proceso de me-
política. Terminar con el tráfico interna- diación externa. Las iniciativas de Con-
cional de drogas y los violentos conflic- tadora y centroamericanas sentaron las
tos nacionales que promueve requerirá bases para la paz en América Central,
de un esfuerzo concertado tanto a nivel pero los actores locales no eran lo sufi-
internacional como a nivel nacional. En cientemente desinteresados como para
estos particulares conflictos, las ideas proveer la mediación necesaria o para
operativas no son democracia y partici- ejercer presión e interponer ideas. La
pación, sino justicia y control. ONU, vista como más imparcial, ocupa-
ba en este punto una mejor posición
para hacer avanzar las negociaciones.
LAS LECCIONES APRENDIDAS EN
CENTROAMÉRICA En tercer lugar, avanzar desde un
amplio marco de principios regionales a
Las fórmulas democráticas probaron ser acuerdos de paz específicos involucraba
poderosas herramientas de resolución no sólo contar con los recursos de orga-
de conflictos en América Central. Su éxi- nizaciones internacionales, sino tam-
to fue facilitado por un fuerte compro- bién una sofisticada evaluación de las
miso regional con la democracia. Las ne- particulares situaciones nacionales de
gociaciones también requerían del las causas del conflicto, y una clara vi-
respaldo de Estados Unidos; sin embar- sión del futuro. Esto significó duras ne-
go, una vez ese respaldo parecía próxi- gociaciones y un considerable grado de
mo, una serie de medidas e iniciativas compromiso, e incluso aún no habría
aumentaban las probabilidades de paz. sido posible sin una profunda evolución
en las orientaciones políticas de los pro-
En primer lugar, la mediación exter- pios combatientes. En El Salvador, el
na jugó un papel importante en los pro- acuerdo de paz se enfocó en asuntos ta-
42 • Colombia Internacional 41

les como seguridad, justicia, participa- en Guatemala y México, probablemen-


ción democrática y tierra. El acuerdo no te, delinearán las futuras respuestas re-
llevó al logro de los ambiciosos objetivos gionales e internacionales a los conflic-
sociales originalmente propuestos por los tos internos en el hemisferio.
combatientes de izquierda. En cambio,
estableció un marco de referencia para PERSPECTIVAS FUTURAS
la construcción de una sociedad demo-
crática. Tanto la derecha como la izquier- América Latina es ahora más democráti-
da, finalmente, aceptaron este marco. ca de lo que nunca ha sido. Pero partes
Sin embargo, en Nicaragua —con la ex- de la región continúan empantanadas en
cepción de los acuerdos para las eleccio- conflictos. El consejo regional en la pro-
nes de 1990 y la desmovilización de los moción de la democracia aún se restrin-
contras— la mayoría de estos asuntos no ge a la concepción formal de elecciones
fueron específicamente discutidos hasta y disrupciones de la autoridad constitu-
después de Esquipulas II. Como resulta- cional. De esta manera, cuando la comu-
do las disputas continuaron aflorando nidad interamericana presionó para la
en cada una de estas áreas, en particular restauración de la democracia en Guate-
respecto del tamaño del ejército, la re- mala y Perú, a comienzos de los años no-
construcción nacional, justicia, tierra venta, sus acciones no consideraron
para los ex combatientes. En diferentes para nada fundamentales problemas
contextos nacionales, pueden ser nece- subyacentes, tales como un exceso de
sarias otras reformas. En Guatemala, los autoridad militar, violaciones a los dere-
combatientes ya han definido los asun- chos humanos y la exclusión de grandes
tos sobre derechos indígenas y el retor- sectores de la población de la vida públi-
no de refugiados. Estos acuerdos están ca nacional. No obstante, éstas son las
diseñados para formar parte de un pa- principales fuentes de los conflictos y la
quete mayor que incluye democratiza- violencia, actuales y futuros.
ción y reformas estructurales, similares
a aquellas negociadas en El Salvador. Más aún, la ONU y la OEA necesitan
aplicar su considerable experiencia en la
En la medida en que el proceso gua- resolución de conflictos, a los asuntos
temalteco avanza lentamente bajo la relacionados con el tráfico de drogas y el
mediación de la ONU, la posibilidad de crimen organizado. Esto requerirá que
alcanzar acuerdos negociados con co- Estados Unidos, que continúa contro-
munidades indígenas armadas y desar- lando la agenda, modifique su enfoque
madas, se vuelve cada vez más posible. actual. Estados Unidos promovió unila-
Ello requiere, sin embargo, darle un ma- teralmente la militarización de la guerra
yor lugar a los derechos indígenas en la contra las drogas; sus aliados no tuvie-
agenda regional para la democracia. La ron otra elección más que cooperar53.
manera como se resuelvan los conflictos Estados Unidos continúa haciendo uso

53 Ibíd.
Dimensiones internacionales de conflictos • 43

de sus influencias en términos de ayuda jugar un papel mucho más importante


y comercio para promover su propia vi- en el combate al narcotráfico. Estas or-
sión de cómo estos problemas deberían ganizaciones multilaterales están mejor
ser enfrentados. equipadas para tratar las dimensiones
Sin embargo, el enfoque militar ha internacionales del problema, así como
fracasado en su objetivo de reducir la para desarrollar e implementar un enfo-
exportación de drogas desde América que no militar frente al mismo. Las na-
Latina. No ha logrado tampoco detener ciones consumidoras de droga deben ser
el flujo de dinero y armas. Cada vez que capaces de desarrollar programas efecti-
la fuerza militar ha sido usada a nivel vos de tratamiento y rehabilitación de
nacional, ha agravado el problema. La consumidores. En naciones productoras
acción militar termina siendo favorable debería enfatizarse el desarrollo econó-
a los movimientos guerrilleros que en- mico y el fortalecimiento de los sistemas
cuentran apoyo entre los campesinos judiciales. Las operaciones policiales y
productores de coca y amapola. En al- de inteligencia necesitan ser mejor coor-
gunos casos, la política de Estados Unidos dinadas a un nivel multilateral. A tal
ha forzado a los gobiernos a enfrentarse punto que el tráfico de drogas ha pro-
a las poblaciones indígenas residentes en porcionado recursos a guerrillas y ejér-
las zonas de cultivo. citos privados, un enfoque internacio-
Si se desea enfrentar eficazmente el nal concertado para detener el comercio
problema del tráfico de drogas, el tema global de narcóticos contribuirá a la re-
debe ser reconceptualizado. En las na- ducción de estos conflictos internos. En
ciones consumidoras, el narcotráfico es el contexto de una estrategia antidrogas
un problema social; en América Latina, no militar, la comunidad internacional,
es un asunto económico y político que conjuntamente con los gobiernos de la
involucra a violentas organizaciones cri- región andina, podría promover más
minales, y a campesinos y trabajadores eficazmente acuerdos negociados a las
industriales desplazados, atraídos al restantes guerras de guerrillas de la re-
sector más lucrativo de la economía ile- gión, particularmente en Colombia.
gal. La definición del narcotráfico sim-
plemente como un asunto de seguridad Las naciones del hemisferio debe-
nacional ha llevado al uso indiscrimina- rían trabajar sobre la base de la red de
do de la fuerza y a estrategias militares recursos ya existentes en los sistemas in-
contraproducentes. teramericano e internacional. Las opera-
ciones de paz en Centroamérica y Haití
El problema debe ser enfrentado
multinacionalmente. Ningún país por sí demuestran que la acción multilateral en
mismo, ni siquiera Estados Unidos, po- el hemisferio occidental puede ser efec-
see los recursos o los medios necesarios tiva cuando existe la voluntad, entre los
para hacer frente a las dimensiones glo- estados miembros, de definir normas
bales y ramificaciones políticas del tráfi- políticas y condiciones para la paz, y de
co de drogas. La ONU y la OEA podrían actuar.

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