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FernandezAbrilGuillermoAlberto2013 Cultivo Palama y Ssee

Este documento analiza los impactos de la expansión del cultivo de palma africana en el municipio de Villanueva, Casanare, Colombia, en los servicios ecosistémicos culturales. Describe cómo la palma africana ha reemplazado ecosistemas como sabanas y bosques, transformando el paisaje local. También examina cómo esto ha afectado la cultura de los pobladores, incluyendo la cultura llanera y afrocolombiana. El documento presenta estudios de caso de cómo la vida de varios residentes se ha visto afect

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Este documento analiza los impactos de la expansión del cultivo de palma africana en el municipio de Villanueva, Casanare, Colombia, en los servicios ecosistémicos culturales. Describe cómo la palma africana ha reemplazado ecosistemas como sabanas y bosques, transformando el paisaje local. También examina cómo esto ha afectado la cultura de los pobladores, incluyendo la cultura llanera y afrocolombiana. El documento presenta estudios de caso de cómo la vida de varios residentes se ha visto afect

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ANÁLISIS DE LOS IMPACTOS EN LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS CULTURALES

GENERADOS POR LA EXPANSIÓN DEL CULTIVO DE PALMA AFRICANA (ELAESI


GUINEENSIS) EN EL MUNICIPIO DE VILLANUEVA, CASANARE

Trabajo de grado para optar por el título de Magíster en Desarrollo Rural

Presentado por:

Guillermo Alberto Fernández Abril

Directora: Carmenza Castiblanco

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA


FACULTAD DE ESTUDIOS AMBIENTALES Y RURALES
MAESTRÍA EN DESARROLLO RURAL
BOGOTÁ D.C.
MAYO DE 2013

1
Contenido Página

AGRADECIMIENTOS 4
CAPÍTULO 1 6
1.1. Introducción 6
1.2. Justificación 11
1.3. Estado del Arte 12
1.4. Metodología 15
CAPÍTULO 2 20
MARCO CONCEPTUAL 20
2.1. La narrativa de los servicios ecosistémicos 20
2.1.1. Clasificación de los servicios ecosistémicos 22
2.1.2. Los servicios ecosistémicos culturales 23
2.2. Cultura y Territorio 27
2.3. Migraciones 30
2.4. Cultura Llanera 31
2.5. Cultura afrocolombiana 34
CAPÍTULO 3 CONTEXTO REGIONAL 38
LOS TATUAJES DE VILLANUEVA 38
3.1. Generalidades del municipio 38
3.2. Contexto histórico. De la ganadería al monocultivo 39
CAPÍTULO 4 RESULTADOS 46
La cultura y el territorio ya no son los mismos 46
4.1. Relatando el territorio, historias de vida 46
4.1.1. Don David, el último llanero de Villanueva 46
4.1.2. Heriberto Mina, el primer afrocolombiano coleador 58
4.1.3. Hugo Angola, el deportista 65
4.1.4. Gina Pineda y José Angola, la pareja mezclada 71
4.2. Mapeando las transformaciones de los ecosistemas de Villanueva 73
4.2.1. Las transformaciones de los ecosistemas desde la perspectiva de la
ciencia 73
4.2.2. Las transformaciones de los ecosistemas desde la visión de los pobladores:
cartografía social 75
4.2.2.1. Finca de Don Alfonso 75
4.2.2.2. Finca de don Luis 80
CAPÍTULO 5 ANÁLISIS 86
LA RETERRITORIALIZACIÓN DE LA CULTURA 86
5.1. Los impactos en los ecosistemas 86
5.2. Los impactos en la cultura 91
CONCLUSIONES 103
CONSIDERACIONES FINALES 106
BIBLIOGRAFÍA 108
ANEXOS 119

2
Este trabajo está dedicado a don David, el último llanero de Villanueva

y a Heriberto Mina, el primer afro coleador.

3
AGRADECIMIENTOS

A la naturaleza del azar de la vida, a mi madre y familia.

A los protagonistas de esta historia, por haber permitido abrir su pasado, presente y
futuro.

Natalia, copiloto de viaje interestelar. Totó, compañera fiel. Gilma, perpetua consejera.

Laura, a seguir conspirando por un mundo mejor.

Arturo Camargo, su colaboración indisoluble fue determinante.

A los acompañantes desde la academia, mi tutora, Carmenza Castiblanco, por guiarme y


traducirme. A mis jurados invisibles, Diana y Luis Alberto. A la profesora Flor E.

Heimunth, Migue, y demás compañeros de maestría comprometidos por un desarrollo


rural participativo y autónomo de las comunidades indígenas, campesinas y
afrocolombianas.

Demos Orinoquia, Diana y Camilo, maestros.

A Gloria, flamante correctora.

A todos quienes contribuyeron de alguna forma, para la realización del presente trabajo,
estaré eternamente agradecido.

4
El otro día -prosiguió Markovic en el mismo tono-

se me ocurrió algo viendo la televisión en un hotel. Los hombres

antiguos miraban el mismo paisaje durante toda su vida, o mucho tiempo.

Hasta el viajero lo hacía, pues todo camino era largo.

Eso obligaba a pensar sobre el camino mismo.

Ahora, sin embargo, todo es rápido. Autopistas, trenes…

hasta la televisión nos muestra varios paisajes en pocos segundos.

No hay tiempo para reflexionar sobre nada.

Hay quien llama a eso incertidumbre del territorio.

Arturo Pérez-Reverte

El pintor de batallas

5
CAPÍTULO 1

1.1. Introducción

El municipio de Villanueva alberga típicos ecosistemas de piedemonte y sabanas


naturales que constituyen un territorio de riquezas naturales y culturales que han sido
diezmadas por la actividad agroindustrial a lo largo de su desarrollo. La estructura
predominante en la tenencia de la tierra es el latifundio; actualmente existen en el
municipio aproximadamente 13 700 hectáreas sembradas, con respecto a los demás
cultivos, el 81,61 % se encuentra sembrada con palma africana. (EOT, 2010)

Como en la mayoría de territorios rurales de Colombia, el municipio de Villanueva ha sido


sometido a despojos, saqueos y guerras profundas, desde la conquista hasta el día de
hoy, en un mundo globalizado y en crisis (Leff, 2007). Antes de la llegada de los palmares
a Villanueva, la gente local dependía de los ecosistemas de sabana para sus medios de
vida y esparcimiento. Hoy las sabanas y bosques han disminuido notoriamente, así como
la flora y la fauna asociadas a ellas. Los esteros, morichales y bosques de galería se han
transformado en bosques de palma africana. (Ver Cap.4.2.)

En la actualidad existen aproximadamente 400 000 ha sembradas con palma de aceite en


más de 100 municipios de Colombia (Fedepalma, 20111). Con amplio apoyo de los últimos
gobiernos, grandes grupos empresariales han buscado oportunidades para hacer
negocios en las zonas rurales de la Orinoquia (Fedepalma, 20112 ). Así, grandes empresas
agroindustriales han venido ocupando zonas baldías y zonas campesinas, bajo un modelo
económico de explotación agrícola exportador que impacta la economía campesina, que
cada vez tiene menos posibilidades de inserción en dicho modelo3.

1 Disponible en: http://portal.fedepalma.org//documen/2012/ofertayconsumoaparente.pdf Consultado el 4 de


enero de 2013.
2JensMesa, Presidente de Fedepalma, En: Entrevista UN radio. 27 Octubre de 2011. Disponible en: http://
www.censat.org/articulos/10055-audios/10332-audio-un-analisis-la-palma-africana-y-agrocombustibles
Consultado el 21 diciembre 2012.
3 Son varios los casos de posesión ilegal para implementar cultivos de palma africana, como lo ocurrido en
Jiguamiandó y Curvaradó en el Chocó colombiano. Ver: http://www.lasillavacia.com/historia-invitado/22660/
yamile-salinas-abdala/el-caso-de-jiguamiando-y-curvarado-estrategia-criminal Consultado el 21 de diciembre
de 2012.
6
El desarrollo del cultivo de palma en el municipio de Villanueva, se inicia en la década de
los setenta, cuando los hijos del presidente Alfonso López Michelsen, Juan Manuel López
Caballero y Felipe López Caballero4, entonces dueños del hato La Libertad, deciden
venderle a unos industriales del Valle del Cauca, quienes dieron inicio a la siembra de
palma africana en esta zona, dadas las excelentes condiciones edafoclimáticas para la
implementación del cultivo.

Desde entonces, se comenzaron a drenar sabanas inundables naturales, a deforestar


bosques de galería, para dare paso al monocultivo, transformando el ecosistema y la
cultura, en beneficio del mercado, sin evaluar las consecuencias ecológicas y culturales,
ni los efectos de esta transformación en los medios de vida de los habitantes locales
(Fajardo, 20095 ).

Los cambios de uso del suelo generan cambios en las estructuras sociales y ecológicas
del territorio, derivados de una planificación desde y para las élites regionales y locales,
en torno a un modelo económico que sólo ha enriquecido a los grandes industriales del
país, sin pensar que sus riquezas acumuladas dependen directamente de los ecosistemas
que sobreexplotan (Ibíd.). La historia del municipio de Villanueva se divide el antes y
después de la llegada de la palma africana. Después de la palma africana, los
ecosistemas y la cultura han sido irreversiblemente transformados.

Antes de la entrada de la empresa Palmar del Oriente, en 1976, Villanueva se constituía


como una región puramente ganadera. A la gente local no le interesaba trabajar en el
palmar, preferían seguir trabajando llano en sus fincas y haciendas. Por esta razón, se da
en el municipio una migración voluntaria en torno a una búsqueda de nuevas
oportunidades. Así, llegan al palmar personas de diferentes zonas del país pero sobre
todo afrocolombianos del Cauca y Valle del Cauca. El municipio cuenta en la actualidad
con 5 000 afrocolombianos aproximadamente, de un total de 23 226 habitantes (DANE),
lo que constituye una colonia representativa (información alcaldía municipal).

4 Ver los siguientes artículos: Caso La Libertad: López miente seis veces. 26 de marzo de 1977. En: http://
tribunaroja.moir.org.co/CASO-LA-LIBERTAD-LOPEZ-MIENTE-SEIS.html y el artículo: Andanzas de la familia
presidencial. Agosto 15 de 1977. Disponible en: http://tribunaroja.moir.org.co/ANDANZAS-DE-LA-
FAMILIA.html Consultados el 21 de diciembre de 2012.
5En: “Comentarios y recomendaciones desde la perspectiva del desarrollo rural a los documentos elaborados
para el panel de expertos “Políticas frente al Cambio Climático”. 2009. Disponible en:
http://www.pnud.org.co/img_upload/61626461626434343535373737353535/CAMBIOCLIMATICO/
4.%20Memorias%20Panel%20Nacional%20Pol%C3%ADticas%20de%20pobreza%20y%20adaptaci
%C3%B3n%20al%20cambio%20clim%C3%A1tico%20en%20Colombia/4.1%20Textos/2.%20Comen%20Dar
%C3%ADo%20Fajardo.%20Dllo%20Rural%20y%20CC.pdf Consultado el 12 febrero de 2013.
7
Esta población aportó la mano de obra barata que, en buena medidad, constituyó el
soporte financiero que respaldó el auge palmero en la región. Muchos afrocolombianos
siguen trabajando en el palmar, incluso se dan casos en los que toda la familia trabaja allí.
El hilo cultural tejido entre lo afro y lo lIanero en las últimas décadas a raíz de la llegada
de la palma africana, constituye un tema de estudio realmente interesante.

En este contexto, la cultura se vuelve un instrumento valioso para comprender las


transformaciones e impactos sobre los ecosistemas. Es por esto que los servicios
ecosistémicos han permitido analizar las relaciones que tienen las comunidades rurales
con los ecosistemas, sus lazos reales e imaginarios con el territorio, las funciones
culturales como la espiritualidad, la inspiración, los sistemas de conocimiento, por
mencionar algunas de las categorías desarrolladas por la Evaluación de Ecosistemas del
Milenio (EM, 2005).

La llegada del cultivo de palma africana a Villanueva ha generado diversos impactos en


los servicios ecosistémicos, especialmente en los servicios culturales, elementos que son
objeto de esta investigación, la cual toma como insumos los resultados del ejercicio de
investigación del primer año en la maestría, en el que se exploraron impactos ambientales
causados por el cultivo de palma a través de la voz de los primeros colonos que llegaron a
Villanueva en la década de los cincuenta.

Las preguntas que guiaron la investigación son: ¿Cuáles son los procesos socio-
culturales asociados al cultivo de la palma que han incidido en las configuraciones del
territorio en Villanueva? ¿Cuáles han sido las transformaciones en los ecosistemas
naturales y su incidencia en la prestación de servicios ecosistémicos culturales en el
municipio? ¿Cuáles han sido los cambios en las tradiciones culturales de los habitantes
de Villanueva a partir de la implementación de los cultivos de palma?
Los objetivos de la investigación son los siguientes:

Objetivo general

• Analizar y describir los impactos en los servicios ecosistémicos culturales


generados por la expansión del cultivo de palma africana en el municipio de
Villanueva.

8
Objetivos específicos
• Identificar los principales procesos socioculturales inherentes a la
implementación y expansión de los cultivos de palma africana en el
municipio de Villanueva.

• Describir las principales transformaciones en los ecosistemas naturales


generados por la expansión de los cultivos de palma africana y su
incidencia en la prestación de servicios ecosistémicos culturales en el
municipio de Villanueva.

• Analizar y describir la incidencia de las transformaciones del territorio en las


tradiciones culturales de los Villanuevences.

La metodología empleada se basa en el uso de herramientas cualitativas de investigación,


historias de vida y cartografía social. En el caso de las historias de vida, se hicieron
entrevistas semidirectivas con 25 personas (15 adultos y 10 niños). Para la cartografía
social, se desarrolló el mapa de recursos naturales y uso del suelo (Geilfus, 2002) con dos
antiguos campesinos en sus fincas, vecinas a los palmares.

Se identificaron y analizaron los siguientes servicios ecosistémicos culturales y sus


impactos generados a raíz de la llegada y expansión del cultivo de palma en el municipio
de Villanueva: i) Servicios espirituales, ii) los sistemas de conocimiento, iii) la inspiración,
iv) las relaciones sociales, v) el sentido de lugar e identidad, vi) los valores del patrimonio
cultural y vii) la recreación.

Para el primer servicio se puede afirmar que los ritos y creencias afrocolombianas y
llaneras están perdiéndose. Sin las sabanas, matas de monte y bosques de galería, la
bola de fuego, la llorona y demás leyendas del llano pierden sentido y con el tiempo no
aparecerán más en el imaginario llanero. En relación con los sistemas de conocimiento, el
ecosistema de sabana ligado a la ganadería, creó un lenguaje, unos símbolos, una jerga
típica con gran variedad de significados, experiencias y lecciones que conforman el
conocimiento tradicional.

Los relatos de los entrevistados, dejan ver que en el caso de la inspiración, a pesar de la
pérdida de los ecosistemas que constituyen la fuente central de inspiración y creación, no
9
se afectan del todo elementos como el arte, la música, el folclor, los símbolos, etc.; estos
permanecen operantes en las manifestaciones culturales de los habitantes de Villanueva.

En las relaciones sociales, la mezcla cultural tiene fuerte impacto en las características
relacionales al interior de las familias y en las relaciones que se establecen entre
diferentes grupos que se reflejan en los valores de solidaridad, confianza, respeto por los
mayores y compromisos compartidos, siendo muy diferentes en los dos tipos de cultura.

Se observa a partir de los testimonios que el sentido de lugar e identidad, se mantiene


tanto en los llaneros como en la comunidad afrocolombiana. Lo cual se refleja en el
racismo y discriminación del que han sido objeto los afrocolombianos desde su llegada al
municipio.

Los valores paisajísticos, estéticos y culturales, son diezmados con la transformación de


los ecosistemas de sabana, bosques y esteros, el patrimonio ecológico está fuertemente
ligado al paisaje cultural llanero. Las futuras generaciones no podrán disfrutar
directamente de estos valores paisajísticos y culturales.

Por último, con relación al servicio de recreación, se han perdido los juegos tradicionales
llaneros, a su vez las fiestas afrocolombianas no son reproducidas en Villanueva, ni
siquiera se celebra el día de la afrocolombianidad. Se ha intentado mantener la
idiosincrasia de estas dos culturas con la creación del Festival de las Colonias.

Se concluye que el servicio ecosistémico cultural que se ha afectado de manera crítica en


el municipio de Villanueva, a partir de la llegada de palma africana, es el paisaje-
patrimonio cultural. Este servicio entró en una fase de deterioro irreversible.

Contrario a lo esperado, los demás servicios ecosistémicos culturales no sufrieron


afectaciones severas, el sincretismo cultural ha sido determinante para que éstos
servicios se mantengan vivos en la memoria colectiva de los habitantes del municipio de
Villanueva. A pesar de que existe un sincretismo cultural todavía persisten muestras de
racismo hacia la comunidad afrocolombiana, que sigue latente aunque no se manifieste
tan intensamente como en el pasado.

10
Este documento está organizado en 5 capítulos, el primer capítulo aborda la introducción
que describe la problemática y hallazgos de la investigación, la justificación, el estado del
arte y la metodología. El segundo capítulo hace referencia al soporte conceptual de los
servicios ecosistémicos, enfatizando en los culturales, el territorio, las migraciones y las
culturas llanera y afrocolombiana. El tercer capítulo plantea la contextualización de la
región, los tatuajes de Villanueva.

En el cuarto capítulo titulado La cultura y el territorio ya no son los mismos, se narran las
historias de vida de los entrevistados y se muestran los ejercicios de cartografía social
realizados con los campesinos locales. El quinto capítulo, Análisis y conclusiones, se
refieren las variables de análisis que corresponden a los servicios ecosistémicos
culturales, llamado La reterritorialización de la cultura, mediante la medición comparativa,
la triangulación de información secundaria y conceptual, las historias de vida, la
cartografía social y los análisis del autor.

1.2. Justificación

En los últimos años, en esferas académicas y científicas, el concepto de los servicios


ecosistémicos ha cobrado fuerza y el tema ha sido motivo de importantes debates,
evidenciando que son una herramienta efectiva para generar políticas dirigidas a la
conservación y protección de los ecosistemas del planeta.

A nivel nacional, son pocos los estudios adelantados para generar insumos académico
científicos que enriquezcan el debate nacional sobre los impactos en los servicios
ecosistémicos culturales, actualmente con la llamada locomotora del desarrollo impusada
por el gobierno, resulta apremiante el aporte de investigaciones que identifiquen esta
encrucijada ambiental.

Revisando literatura actual, se observa que los servicios ecosistémicos culturales se han
evaluado de forma marginal, a sabiendas de que el paisaje cultural es el vínculo principal
entre naturaleza y cultura, lo tangible y el patrimonio inmaterial, la diversidad biológica y
cultural de las sociedades humanas. (Tenberg et al., 2012).

La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (EM) señala que los servicios culturales
actualmente no están siendo reconocidos en la planificación y gestión del territorio y que
estos podrían aportar una mejor interpretación sobre la manera en que las sociedades se
11
relacionan con los ecosistemas. Esta evaluación también afirma que el enfoque
ecosistémico reconoce implícitamente la importancia de los sistemas socio-ecológicos, y
que la formulación de políticas deben empoderar a la población local a participar en la
gestión de los recursos naturales como parte del paisaje cultural, la integración de los
conocimientos locales y las instituciones involucradas (EM, 2005).

En las últimas décadas el municipio de Villanueva ha contemplado una serie de


transformaciones demográficas y culturales derivadas del fenómeno de migración de
trabajadores hacia la producción palmera. En este contexto, el presente trabajo aporta un
análisis conceptual de los servicios ecosistémicos culturales vinculados especialmente al
concepto de territorio.

Como se mencionó anteriormente, uno de los objetivos del trabajo es recolectar pruebas
sobre los impactos en los servicios ecosistémicos culturales, en el municipio causados por
la expansión del cultivo de palma africana. Para ello se utilizan métodos cualitativos de
investigación como la cartografía social y las historias de vida, con el objetivo de
identificar los valores del patrimonio cultural que constituyen la base para la planificación
de la conservación, así como la formulación de políticas ambientales a nivel regional y
nacional.

1.3. Estado del Arte

Se han realizado estudios sobre las transformaciones de los ecosistemas y la cultura, no


desde la palabra clave o concepto de los servicios ecosistémicos, pero sí desde otras
dimensiones analíticas; autores como De Groot y Constanza en los años noventa, han
trabajado estos temas en los que se puede hacer una lectura de estas tesis a la luz del
concepto de los servicios ecosistémicos culturales para establecer que si han existido
métodos y análisis que han aportado al desarrollo de estos conceptos.

En Colombia no se encontraron estudios que aborden los impactos en los servicios


ecosistémicos culturales ligados a la palma africana. Sin embargo, si se encuentra
numerosa literatura que desarrolla el concepto de los servicios ecosistémicos.

La tesis de Guzmán (2010), Valoración de un sistema productivo agropecuario priorizado


y su relación con los servicios ecosistémicos en cuenca del río Otún, muestra “elementos
para identificar estrategias en la cuenca del río Otún, que mejoren la relación entre los
12
ecosistemas y los sistemas productivos agropecuarios. Para ello se analiza la oferta de
servicios ecosistémicos en sistemas productivos agropecuarios y se valora un sistema
productivo priorizado por los actores”.

Otra tesis importante que ayudó a estructurar el presente estudio, fue la realizada por
Laverde (2008), Servicios ecosistémicos que provee el páramo de la cuenca alta del río
Teusacá: percepción de los actores campesinos y su relación con los planes ambientales
en la vereda Verjón Alto, Bogotá D.C. Laverde encontró que los “actores locales
(campesinos) reconocen los servicios de provisión que son de carácter tangible,
especialmente los relacionados con el agua”, concluyó que “el páramo en la comunidad y
en la literatura se asocia con este recurso, por esta razón, es indispensable que la
comunidad tome conciencia sobre la importancia que representa la conservación del
páramo, como proveedor de servicios indispensables para su bienestar”.

La tesis Identificación participativa de los bienes y servicios ecosistémicos en la zona de


amortiguación del Páramo de Chiles y su articulación al plan de manejo. Resguardo
Indígena Chiles, frontera colombo- ecuatoriana, Municipio de Cumbal (Nariño), realizada
por Hoyos (2007) revela que “dentro del conocimiento local de la comunidad de la zona de
amortiguación del resguardo de Chiles, se reconoce la asociación entre los bienes y
servicios ecosistémicos percibidos y los ecotopos identificados mediante las diferentes
coberturas presentes en su territorio. Además evidencia que la gente sí siente
preocupación por la conservación de su páramo, reconociendo que sus prácticas de
manejo no son las mejores”.

A nivel nacional, la tesis relacionada con palma africana: Efectos del monocultivo de la
palma de aceite en los medios de vida de las comunidades campesinas. El caso de Simití-
Sur de Bolívar, desarrollada por Álvarez (2009), es una fuente esencial para relacionar
información con el presente estudio. El objetivo de la investigación de Álvarez es la
identificación de los efectos generados por la siembra masiva de palma de aceite en los
medios de vida de la población campesina. Toma como marco de referencia el enfoque de
medios de vida sostenible, "enfoque que permite indagar por los activos a los cuales
tienen acceso los campesinos de la región en un determinado momento histórico, los
cuales posibilitan el desarrollo de unas estrategias de producción y de generación de
ingresos para alcanzar unos logros en materia de medios de vida".

13
Otro estudio que enriquece la presente investigación es el de Ángel Arango (2002), una
propuesta interesante que podría ser incorporado en los EOT y POT municipales sobre
cómo incorporar: La biodiversidad como unidad básica de ordenamiento territorial:
lineamientos para su inclusión, el caso del Municipio de Villanueva, Casanare.

A nivel internacional, se ubicó el trabajo de Nusser (2001) el cual fue una fuente
significativa para comprender que la identidad del paisaje y su transformación requiere un
enfoque integrado que tenga en cuenta las interacciones entre las estructuras naturales
del paisaje (aspectos ambientales) y las fuerzas motrices humanas que han dado forma a
los cambios (aspectos del desarrollo). El estudio comparó fotografías terrestres del
paisaje cultural, siendo un método apropiado para obtener una base de datos sobre los
cambios actuales de uso del suelo y la cobertura vegetal. Este autor sugiere establecer
conexiones entre el comportamiento micro de las comunidades locales, los cambios a
nivel macro de las estructuras y los patrones del paisaje, ya que siguen siendo retos
importantes de la investigación.

El trabajo de Tenberg et al. (2012), ilustró la importancia de la narrativa de los servicios


ecosistémicos culturales y cómo se relacionan con los conceptos de paisaje, patrimonio e
identidad. El artículo presenta dos casos de estudio, uno en Suecia y el otro en Timor,
donde identifican los servicios ecosistémicos culturales, y los integran con la metodología
DIVE (describir, interpretar, ordenar y permitir), para documentar valores del patrimonio
cultural en los paisajes.

Esta metodología propone una matriz de tiempo/escala como un estado inicial de


referencia, se utiliza no sólo para organizar los datos recogidos, sino también para
analizar cómo los cambios sociales han afectado las estructuras y funciones del paisaje
local. Se ayudaron de fotografías aéreas, mapas históricos y contemporáneos, registros
históricos, aplicaron entrevistas semi-estructuradas con informantes clave y
sistematizaron la información dentro de la matriz. Los casos de estudio demuestran que
esta metodología puede ser usada para identificar los servicios ecosistémicos
relacionados con la información sobre el patrimonio cultural.

Los trabajos de Altman & Chemers (1993), Baptiste (1994), ICAN (1998), Etter et al.
(1999), Márquez (2001), Pereiro de Lima (2003), Vanegas (2006) han sido de gran
importancia para entender la historia de los procesos transformadores del paisaje,
basados en la información histórica de poblamiento, complementada con información
14
ecológica que permite identificar los ecosistemas afectados. A través del uso de
entrevistas, encuestas, análisis cartográficos, cruce de mapas de ecosistemas y
fotografías aéreas (como principales herramientas investigativas) se obtiene una visión
detallada de la incidencia de las actividades degenerativas del paisaje.

A manera de diagnóstico de los sectores económico, rural, educativo, salud, ecosistémico


y de infraestructura, el Esquema de Ordenamiento Territorial del municipio de Villanueva
(E.O.T) (Alcaldía municipal, Corporinoquia, 2010) y el Plan de Desarrollo Municipal (El
cambio recién empieza, 2012-2015) presentan una serie de datos que muestran el estado
actual de Villanueva y plantean una serie de posibles alternativas de desarrollo.

1.4. Metodología

Este ejercicio académico utiliza herramientas de investigación cualitativas como las


historias de vida (HV), cartografía social, observación descriptiva y no participante6 . Los
niveles de análisis corresponden a los objetivos específicos de la investigación (Figura 1).

Se revisaron fuentes secundarias, tesis, artículos científico-académicos, documentos


alojados en la web, prensa, páginas de internet de instituciones gubernamentales, el EOT
municipal y los planes de desarrollo nacional, regional y municipal.

Para el desarrollo del primer objetivo, que corresponde a los procesos socio-culturales, se
diseñaron entrevistas semidirectivas, en total se entrevistaron 25 personas, 15 adultos y
10 menores de edad. (Ver Anexo 1).

Para la selección de los relatores, se identificaron actores clave, según Pourier en Osorio
(2006), “son aquellas personas que explican las características de su vida, permitiendo
dar cuenta de los acontecimientos de su existencia como actor, de los actores que se
relacionan con él dentro de su grupo social, y de otros grupos con los cuales ha estado en
contacto durante su vida”.

6La observación descriptiva significa que usted no desea modificar la actividad en ninguna manera, usted
apenas quiere registrarlo tal como sucedería sin su presencia. Disponible en: http://www2.uiah.fi/projekti/
metodi/printabl/262.htm Consultado el 23 Nov. 2012
15
Figura 1. Esquema de la ruta metodológica

Con las personas entrevistadas, se tejió un ambiente de confianza desde el principio y se


llegó a ellas gracias a la estrategia de “bola de nieve”: “cuando se entrevista miembros de
un grupo, podemos pedir a las personas que nos indiquen otras personas que compartan
sus puntos de vista y también otras que sean de opinión contraria. Este es un buen
método, por ejemplo, para recoger los distintos puntos de vista existentes en un grupo7.
De esta manera, se pudo establecer contacto con otras personas cuyos testimonios
fueron definitivos para la realización del presente ejercicio académico.

Luego de conformar el guion de la entrevista (ver Anexo 2) se realizaron “entrevistas


semidirectivas” y se procedió a la elaboración de las historias de vida. La entrevista
semidirectiva, “utiliza preguntas abiertas y cerradas. La recomendación sobre el tipo de
entrevista está orientada hacia un término medio, donde el investigador se deje guiar
además por el curso mismo de la historia” (Osorio, 2006).

7Disponible en: http://www2.uiah.fi/projekti/metodi/printabl/252.htm Consultado el 23 de Nov. 2012


16
El guion de la entrevista fue organizado de tal forma que el flujo de las charlas se
explicara al objeto del estudio pero “no se trata de ir inquiriendo sobre cada uno de los
temas en un orden prefijado, sino de crear una relación dinámica en la que, por su propia
lógica comunicativa, se vayan generando los temas de acuerdo con el tipo de sujeto que
entrevistamos, arbitrando un primer estímulo verbal de apertura que, verosímilmente, sea
el comienzo de esa dinámica que prevemos” (Alonso, 1998).

Se logró contactar 8 a 25 personas para las entrevistas: tres mujeres afrocolombianas,


ocho hombres afrocolombianos, tres hombres y una mujer no afrocolombianos, y 10
menores de edad, afrocolombianos. La mayoría de las entrevistas con los niños, fueron
realizadas en las instalaciones del Colegio Ezequiel Moreno Díaz, con autorización del
rector de la institución.

El trabajo de campo fue realizado entre octubre - diciembre de 2012 y enero - marzo de
2013. La mayoría de las entrevistas fueron realizadas en la casa de los protagonistas.
Todas fueron grabadas, y la duración oscila entre 30 minutos y dos horas.

La información primaria se recopiló en Villanueva y la secundaria en las bases de datos


de universidades e internet. Durante el ejercicio de primer año, se pudo entrevistar a un
campesino local, el cual vive alrededor de un cultivo de palma africana, en la etapa final
se hicieron el resto de entrevistas en Villanueva.

Luego de recolectar los relatos, se procedió a la transcripción literal de los testimonios. El


manejo de las historias de vida seleccionadas en el informe tuvo en cuenta “mantener la
autenticidad de las vivencias de los entrevistados y particularmente de sus procesos”.
(Osorio, 2006).

Para las historias de vida, se seleccionaron cuatro testimonios para ser mostrados en su
totalidad, por su riqueza y afinidad con los objetivos del presente estudio (un llanero
criollo, dos afrocolombianos y una pareja mezclada). Con el resto de entrevistas, se hizo
un análisis comparativo en los capítulos 4 y 5, siendo este “el más empleado cuando se
trabajan varias historias de vida. Cada entrevista es estudiada a profundidad en los
ámbitos temáticos, cronológico, relacional, etc. y confrontada con las otras […] La
comparación no solo se puede hacer con otras entrevistas, sino también con otras fuentes

8Antes de iniciar las entrevistas se informó sobre su objetivo, obteniendo el visto bueno de los entrevistados
para la utilización de estos insumos en la publicación y tratamiento académico de la investigación adelantada.
17
de información”. El investigador “hace su interpretación y análisis, en donde se refiere a
los entrevistados y retoma breves expresiones para ilustrar su lectura” (Osorio, 1993.
Carrasco y Lentz, 1985. Salazar, 1990 en Osorio, 2006).

Cabe decir que el investigador, en algunos testimonios, eliminó expresiones reiterativas


para tener una mejor comprensión y facilitar la lectura, eso sí, sin traicionar los mensajes
e ideas, “el investigador es solamente el inductor de la narración, su transcriptor y,
también el encargado de “retocar” el texto, tanto para ordenar la información del relato
obteniendo en las diferentes sesiones de entrevista como el responsable de sugerir al
informante la necesidad de cubrir los huecos informativos olvidados por el
sujeto” (Pujadas Muñoz, 1992).

Para el desarrollo del segundo objetivo, correspondiente a las transformaciones en los


ecosistemas, se realizaron 2 ejercicios de cartografía social (mapa de recursos naturales,
el uso de la tierra), (Geilfus, 2002) con dos antiguos campesinos locales en sus fincas
vecinas a los palmares (ver capítulo 4.2.2.). A su vez, se hizo un mapa con herramientas
SIG, en el que se muestran los ecosistemas presentes en Villanueva (tomados de
Ecosistemas de Colombia, Humboldt, 20089 ), los cultivos de palma africana, el distrito de
riego y las dos fincas de los campesinos vecinos de los palmares. (Ver capítulo 4.2.1).

En el tercer objetivo, relacionado con las tradiciones culturales, se abordó mediante los
resultados de la cartografía social y las entrevistas semidirectivas.

El análisis de los impactos se trabajó triangulando la información secundaria recopilada,


con el marco conceptual del presente estudio y los resultados obtenidos para cada
objetivo.

Las historias de vida como herramienta metodológica, tienen la “capacidad para


acercarnos al ser humano, con su pasado, su presente y sus perspectivas de futuro. El
ser humano en sus espacios vividos y añorados, en sus tiempos diversos que se
articulan, con sus creencias, percepciones, valoraciones, memorias y olvidos que van
cambiando. Esa enorme posibilidad nos confronta con la búsqueda tan ansiada de la
verdad, para mostrarnos que existen múltiples verdades. Nos plantea el reto de reconocer

9 Ver: http://hermes.humboldt.org.co//ecosistemas/colombia/
18
y asumir la subjetividad del ser humano, en toda su perfección e imperfección a la
vez” (Osorio, 2006).

La cartografía social es una metodología de investigación participativa, “que invita a la


reflexión, organización y acción alrededor de un espacio físico y social específico. […]
Permite identificar y sistematizar las representaciones que un grupo, comunidad u
organización tiene de un territorio, es útil para avanzar en la organización, gestión y
defensa del territorio” (Torres et al. 2011). Con el uso de la cartografía social se busca
conocer y comprender las transformaciones del territorio desde la visión de los primeros
llaneros criollos, testigos de la transformación de su entorno.

19
CAPÍTULO 2
MARCO CONCEPTUAL

“La naturaleza es como la cultura, un sistema complejo en permanente cambio adaptativo.


Panárquicas e interdependientes además”
Brigitte L. G. Baptiste 10

2.1. La narrativa de los servicios ecosistémicos

El concepto de los servicios ecosistémicos (SE) ha sido desarrollado para proporcionar


una evaluación global de los beneficios que los humanos obtienen de los ecosistemas.
Se basa en la idea de que los bienes y servicios son generados por las funciones
ecológicas (o procesos), que dan lugar a los beneficios o las cosas que tienen valor para
la gente. (De Groot, 1992, 2006, De Groot et al., 2010; Costanza et al., 1997).

Sobre todo, dicho valor se ha interpretado como un valor económico, instrumental, o


tangible (Carpenter y Turner, 2000), se han establecido enlaces directos entre los
diferentes servicios y beneficios con la economía (Millennium Ecosystem Assessment
(ME), 2005). A pesar de que la economía es útil, en la elaboración y aplicación de
incentivos para la conservación de importantes ecosistemas es bien sabido que el
lenguaje del mercado sólo captura una parte del valor total de los ecosistemas (Vejre et
al., 2010; Ludwig, 2000; Rees, 1998).

Algunos aspectos de los ecosistemas sólo pueden expresarse en términos biológicos, por
su valor en cuanto a que contribuyen al funcionamiento del ecosistema (Heal, 2000).

Los servicios ecosistémicos culturales, han demostrado ser resistentes a la valoración


monetaria ya que muchos aspectos de los ecosistemas - como sus cualidades estéticas o
espirituales - se valoran justamente a causa de los beneficios no comerciales que prestan.
Un requisito previo para la evaluación integral del ecosistema y de los aspectos
intangibles, es ponerlos a la par con los productos clásicos y los servicios de mercado, por
lo tanto, hay que aumentar su visibilidad (Daily et al., 2009; Plummer, 2009).

10 En: Twitter: @Brigittelgb Consultado el: 30/01/13 8:43am.

20
Según la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (2005) “los servicios que prestan los
ecosistemas son los beneficios que la gente obtiene de los mismos”; sin embargo, resulta
relevante señalar otras definiciones, según Daily ( 1997) en Piñeros (2006) son “un amplio
rango de condiciones y procesos a través de los cuales los ecosistemas naturales y las
especies que hacen parte de ellos ayudan a sostener la vida humana”.

En el contexto nacional Mugueitio et al., (2003) los definen como: “efectos y productos
útiles para la sociedad humana y la vida en general, que son generados por los
ecosistemas y agroecosistemas”; y Baptiste (2005) en, CAR y Humboldt, (2006) como el
“conjunto de funciones propias de la dinámica de una comunidad biótica estructurada en
un territorio determinado, que pueden ser capturados directa o indirectamente por las
sociedades humanas. Por este motivo se entienden y pueden medirse como flujos de
materia y energía que provienen de los diversos niveles de organización biótica, que se
insertan en procesos productivos de la sociedad humana”.

El concepto de los servicios ecosistémicos se basa principalmente en paradigmas de las


ciencias naturales y económicas, lo cual hace difícil aplicar el concepto de los servicios
culturales. Esto se demuestra en la Evaluación de la Economía de los Ecosistemas y la
Biodiversidad (TEEB, 2010), donde solo se dedica el dos por ciento del total de sus
páginas a los servicios ecosistémicos culturales. (Tengberg et al., 2012).

En el TEEB, se proporciona un análisis económico detallado de los servicios del


ecosistema (visión mercantilista), dejando de lado la discusión de los valores culturales
intangibles de las sociedades humanas. Esto podría ser porque la Evaluación de los
Ecosistemas del Milenio fue diseñada para responder a las peticiones gubernamentales
recibidas a través de los acuerdos multilaterales sobre medio ambiente (PNUMA), la
Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB), la Convención de las Naciones Unidas
de Lucha contra la Desertificación (en inglés:UNCCD), la Convención de Ramsar sobre
los Humedales 11 y la Convención sobre Especies migratorias (CMS), las cuales son
generalmente percibidas como las responsables del sector ambiental mundial. (Ibíd.)

La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio se centra en los vínculos que existen entre
los ecosistemas y el bienestar humano. Los principales servicios ecosistémicos, de

11 Colombia es miembro de estas convenciones. La CDB, mediante la Ley 165 de 1994, la CNULD, mediante
la Ley 461 de 1998,la Convención de Ramsar sobre los Humedales: Ley 357 de 1997.
21
aprovisionamiento, de regulación, de soporte y los servicios culturales están relacionados
entre sí en el concepto de esta evaluación, pero la literatura muestra claras tendencias de
separación de estas categorías en los campos de investigación especializados.

Según la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, los servicios ecosistémicos


culturales es uno de los cuatro principales categorías de servicios. Sin embargo, los
servicios culturales no pueden ser tratados de forma independiente, ya que interactúa con
los otros. Es por ello que se necesita de enfoques interdisciplinarios para mejorar la
comprensión de los servicios ecosistémicos culturales, que tengan en cuenta el
dinamismo entre las interacciones entre el humano y su ambiente, y las posibles sinergias
entre lo cultural y los demás servicios ecosistémicos.

A medida que el enfoque de servicios ecosistémicos (Turner y Daily, 2008) se está


convirtiendo en una herramienta clave en la toma de decisiones ambientales, existe una
necesidad de que la conservación del patrimonio cultural tenga cabida y pueda participar
e influir en el discurso de los servicios ecosistémicos. El cual está reconocido por la
UNESCO en la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972, que insta en
la protección de los lugares en el mundo como bienes culturales y naturales de valor
universal.

2.1.1. Clasificación de los servicios ecosistémicos

La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (2005) diferencia cuatro categorías de


servicios ecosistémicos:

Tabla 1
Servicios ecosistémicos y su definición (EM, 2005)

Servicios ecosistémicos Definición

Son servicios necesarios para la producción de

Servicios de base o soporte los demás servicios de los ecosistemas, como


por ejemplo, formación del suelo, ciclos de los

nutrientes, producción de materias primas.

22
Servicios ecosistémicos Definición

Son productos que se obtienen de los

Servicios de suministro o provisión ecosistemas, como por ejemplo, alimentos,


agua pura, leña, fibras, bioquímicos y recursos

genéticos.

Son beneficios que se obtienen de la regulación

de los procesos de los ecosistemas, entre estos,


regulación del clima, regulación de las
Servicios de regulación
enfermedades, regulación del agua,
purificación del agua, regulación de

inundaciones, sequías, regulación de la


degradación del suelo.

Son beneficios intangibles que se obtienen de

los ecosistemas, como enriquecimiento


Servicios culturales
espiritual, religioso; recreación; ecoturismo,

inspiración; sentido de identidad; pertenencia


a un lugar y herencia cultural.

2.1.2. Los servicios ecosistémicos culturales

Uno de los mensajes principales de la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio en


relación con los servicios culturales y recreativos es que las culturas humanas, los
sistemas de conocimiento, las religiones, los valores patrimoniales, las interacciones
sociales y los servicios de esparcimiento siempre han sido influenciados y moldeados por
la naturaleza y las condiciones de los ecosistemas en los que la cultura se basa. Al mismo
tiempo, la gente siempre ha influido y conformado el entorno para mejorar la
disponibilidad de ciertos servicios de valor. La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio
identifica seis categorías de los servicios culturales y recreativos proporcionados por los
ecosistemas y los paisajes con el fin de facilitar la valoración (EM, 2005).

Lo mágico-religioso-sagrado, lo espiritual, la inspiración (uso de motivos naturales u


objetos de arte, folclor, etc.), la apreciación estética de los paisajes naturales y cultivados,
y recreación y turismo, los valores del patrimonio y la identidad cultural son las seis

23
categorías de los servicios ecosistémicos culturales, reconocidos por la Evaluación de los
Ecosistemas del Milenio (EM, 2005).

Chan et al. (2012), cuyo artículo Repensar los servicios ecosistémicos para abordar y
navegar mejor los valores culturales, pone de manifiesto que la eficacia del marco de los
servicios ecosistémicos en la toma de decisiones se ve frustrada por la fusión de
servicios, los valores y beneficios, y el incumplimiento de tratar adecuadamente los
diversos tipos de valores. Ellos distinguen ocho dimensiones de valores, que tienen
implicaciones para la adecuada evaluación y toma de decisiones, lo que demuestra la
naturaleza interconectada de beneficios y servicios.

Los autores discuten las implicaciones de estas propuestas para la investigación de los
servicios ecosistémicos y esbozan brevemente un programa de investigación para permitir
la toma de decisiones que sea ecológicamente adecuada y socialmente justa. Debido a
que muchos servicios ecosistémicos producen beneficios culturales, la caracterización
completa de estos servicios, debe abordar valores no materiales/culturales a través de
métodos de diversas ciencias sociales.

Gee et al. (2010), muestran un estudio de caso titulado: Los servicios culturales de los
ecosistemas en el contexto de los parques eólicos en alta mar: Un estudio de caso en la
costa occidental de Schleswig-Holstein. Basado en la aplicación de encuestas a los
residentes locales, identifican los servicios ecosistémicos culturales que presta el mar y
los valores intangibles asociados a este. Manifiestan que algunos residentes perciben
como una amenaza significativa ciertos servicios culturales a raíz de la puesta en marcha
de los parques eólicos en el lugar. Los autores admiten que el enfoque presentado
aumenta la visibilidad de los valores de los ecosistemas intangibles, sin embargo, el
problema es que estas evaluaciones son temporales y no se ponen automáticamente a la
par con el valor de mercado intangible del ecosistema.

Los servicios ecosistémicos culturales (SEC) se definen por la Evaluación de Ecosistemas


del Milenio (EM) como “beneficios no materiales que las personas obtienen de los
ecosistemas a través del enriquecimiento espiritual, el desarrollo cognitivo, la reflexión, la
recreación y las experiencias estéticas'' (EM, 2005).

La Declaración de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural (2001), la Convención para la


Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI, 2003) y la Convención de la
24
UNESCO sobre Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales
(2005), revelan un mayor reconocimiento de la importancia del patrimonio inmaterial y la
diversidad cultural en la conservación y preservación del patrimonio. Estos convenios
tienen por objetivo apoyar los esfuerzos de conservación de las culturas del mundo12.

Sistemas de conocimiento

Servicios Relaciones
espirituales sociales

Recreación Inspiración

Valores del
Sentido de lugar e
patrimonio cultural
identidad
– Paisaje cultural

Figura 2. Servicios ecosistémicos culturales. (Chan, 2012).

12 Colombia es miembro de la Convención de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, tras suscribirla y
ratificarla mediante la Ley 1037 de 2006. Para el caso del presente estudio, la cultura llanera y afrocolombiana
tienen expresiones culturales inmateriales que están en vilo por la llamada Locomotora del Desarrollo,
materializada en proyectos minero-energéticos y agroindustriales. El gobierno central, está por emitir un
documento (CONPES Altillanura) que establece la inversión de grandes capitales en el piedemonte llanero,
que incentiva la producción de monocultivos, principalmente de palma africana, sin medir las consecuencias
en las transformaciones de los servicios ecosistémicos en las comunidades locales afectadas por este modelo
de desarrollo económico. Paradojas de un estado que se vanagloria en convenciones culturales y ambientales
mundiales, pero que en la realidad territorial local, pareciera que poco le importara conservar las riquezas
naturales y culturales colombianas. Colombia está en deuda con ella misma y el mundo.
25
Chan et al. (2012), proporciona un panorama más amplio y hasta la fecha, se tienen las
siguientes categorías sugeridas:

• La diversidad cultural (en el sentido de que la diversidad de los ecosistemas es un factor


que contribuye a la diversidad de culturas).

• Servicios espirituales (reconociendo que muchas religiones fijan los valores espirituales
y religiosos, a los ecosistemas o sus componentes).

• Los sistemas de conocimiento (tradicional y formal) (apreciando que los ecosistemas


influyen en los tipos de sistemas de conocimientos desarrollados por las diferentes
culturas).

• Valores educativos (entendiendo que los ecosistemas y sus componentes y procesos


constituyen la base de la educación, tanto formal como informal, en muchas sociedades).

• Inspiración (comprendiendo que los ecosistemas proporcionan una rica fuente de


inspiración para el arte, el folclore, los símbolos nacionales, la arquitectura y la
publicidad).

• Valores estéticos (muchas personas encuentran la belleza o valor estético en diversos


aspectos de los ecosistemas, como se refleja en el apoyo a los parques, los recorridos
paisajísticos, y la selección de los lugares de vivienda).

• Las relaciones sociales (con la noción de que los ecosistemas influyen en el tipo de
relaciones sociales que se establecen en las culturas particulares. Sociedades de pesca,
por ejemplo, difieren en muchos aspectos de las relaciones sociales de sociedades
nómadas o sociedades agrícolas).

• El sentido de lugar e identidad (los ecosistemas como un pilar central de la “sensación


de pertenencia a un lugar”, que se asocia con las características reconocidas de su
entorno).

• Los valores de patrimonio cultural (entendiendo que muchas sociedades se identifican


en cualquiera de los paisajes de importancia histórica (paisajes culturales) o especies de
importancia cultural).

• Recreación y ecoturismo (reconociendo que la gente suele elegir dónde pasar su tiempo
de ocio basado en parte, en las características de los paisajes naturales o cultivados en
un área particular).

26
2.2. Cultura y Territorio

Antes de profundizar en las relaciones entre los conceptos de territorio y cultura, se debe
precisar primero por separado cada concepto para luego conjugarlos en una sola noción
como efecto de lo que pretende este trabajo.

Cultura
La semioticidad (significación) para Díaz (1998) de una cultura, “está dada
fundamentalmente por la forma en que esa sociedad se relaciona con los signos y los
convierte en un sistema de representación para facilitar comunicación social. Dentro de
los elementos culturales que sufre este fenómeno están los comportamientos sociales, los
mitos, los ritos, las creencias”.

La cultura según Serje (2005), implica entenderla “como un proceso de construcción de


realidad, inmerso en relaciones de dominación, en el que juegan los propósitos, los
intereses y las emociones, los que a su vez responden a las condiciones también
cambiantes del contexto, implica visualizarla como dinámica, abierta, relacional,
fragmentaria, heterogénea, contradictoria, siempre en permanente creación por parte de
sociedades que reaccionan, rechazan, resisten, que apropian y dan significado de
maneras diversas a sus coyunturas, sus entornos, sus contextos”.

Desde una concepción “semiótica, de pautas de significados”, la cultura sería “el conjunto
de signos, símbolos, representaciones, modelos, actitudes, valores, etc., inherentes a la
vida social”. (Giménez, 1996).

Para Giménez existen tres dimensiones analíticas de hechos culturales:

1. La cultura como comunicación. Abarca los símbolos, los signos, los emblemas y
señales, donde se incluyen la lengua, el hábitat, la alimentación, el vestido, etc. No
desde una perspectiva funcional, sino desde sistemas semióticos 13.

2. La cultura como almacenamiento de conocimientos. Las creencias, la intuición,


la contemplación, el conocimiento práctico del sentido común, etc.

13Sistemas de significación creados por una cultura. “Dimensión simbólica-expresiva de todas las prácticas
sociales”. (Giménez, 1996:13).
27
3. La cultura como visión del mundo. Las religiones, las filosofías, las ideologías,
en general, “toda reflexión sobre totalidades, que implican un sistema de valores
que dan sentido a la acción y permiten interpretar el mundo”.

Sin la cultura, no existiría una “colectividad”, ya que la cultura re-crea su memoria, ayuda
a enlazar a la gente, con lo cual permite “legitimar sus acciones…la cultura está en todas
partes” (Giménez, 1996). Giménez aclara: “las formas objetivadas o materializadas sólo
cobran sentido si pueden ser apropiadas y permanentemente reactivadas por sujetos
dotados de “capital cultural incorporado”, es decir: del habitus requerido para “leerlas”,
interpretarlas y valorizarlas”.

Territorio

El concepto de territorio conserva su afinidad con el origen desde la ciencia geográfica en


lo que hace alusión a un espacio, pero para los fines de esta investigación, se tomará un
abordaje distinto. La forma de llegar al concepto encierra mayor complejidad, en tanto
entiende el territorio como una totalidad: naturaleza - sociedad, una unidad inseparable.
Comprender el territorio como una totalidad es fundamental para entender su
multifuncionalidad y su multiterritorialidad (Duarte, 2010). Enfatizamos que todas las
unidades territoriales forman totalidades por contener en sí todas las dimensiones del
desarrollo: la política, la economía, la social, la cultural y la ambiental. Como los territorios
son creaciones sociales, tenemos varios tipos de territorios, que están en constante
conflicto. Considerar al territorio como uno es ignorar la conflictividad. (Mançano
Fernandes, 2009).

El territorio es visto como una concepción ambiental del espacio material y


simbólicamente construido, culturalmente creado y transformado (Márquez, 2001), sin
embargo para Zambrano (2001) el territorio también puede ser interpretado como un
espacio terrestre, real o imaginado, que un pueblo (etnia o nación) ocupa o utiliza de
alguna manera, sobre el cual genera sentido de pertenencia, que confronta con el de
otros, lo organiza de acuerdo con los patrones de diferenciación productiva (riqueza
económica), social (origen de parentesco) y sexo/género (división sexual de los espacios)
y ejerce jurisdicción. Estas dos definiciones son complementarias en el análisis ambiental
de la transformación de los paisajes y la configuración del territorio.

28
Parafraseando a Giménez, ahora sí estamos listos para describir las probables relaciones
entre los conceptos de territorio y cultura.

Giménez (1996) describe tres dimensiones que relacionan la cultura y el territorio. En la


primera dimensión, el territorio establece un “espacio de inscripción” de la cultura, lo cual
equivaldría a una de “sus formas de objetivación”.

El sociólogo mexicano nos aclara que ya no existen “territorios vírgenes” o “plenamente


naturales”, sino “territorios tatuados” por las “huellas de la historia, de la cultura y del
trabajo humano” (Ibíd.). En pocas palabras esto se conoce como geografía cultural, el
cual introduce el concepto de “geosímbolo”, donde Bonnemaison (1981) en Giménez
(1996) lo define como: “un lugar, un itinerario, una extensión o un accidente geográfico
que por razones políticas, religiosas o culturales revisten a los ojos de ciertos pueblos o
grupos sociales una dimensión simbólica que alimenta y conforta su identidad”.

La “naturaleza antropizada”, o bien llamados “bienes ambientales”, tales como las “áreas
ecológicas, los paisajes rurales, urbanos y pueblerinos, los sitios pintorescos, las
peculiaridades del hábitat, los monumentos, la red de caminos y brechas, los canales de
riego, etc”., según Giménez (1996), deben considerarse también como “bienes culturales”
y “por ende como formas objetivadas de la cultura”.

En la segunda dimensión de la que habla el pensador mexicano, el territorio es visto


“como marco o área de distribución de instituciones y prácticas culturales espacialmente
localizadas, se trata siempre de rasgos culturales objetivados como son las pautas
distintivas de comportamiento, las formas vestimentarias peculiares, las fiestas del ciclo
anual, los rituales específicos que acompañan al ciclo de la vida, las danzas lugareñas,
las recetas de cocina locales, las formas lingüísticas, o los sociolectos del lugar” (Ibíd.)
Estos atributos culturales son de tipo “etnográfico”, lo que Bouchard (1994) en Giménez
(1996), llamó “cultura etnográfica”.

En la tercera dimensión, Giménez (1996) explica que el territorio “puede ser apropiado
subjetivamente como objeto de representación y apego afectivo, como símbolo de
pertenencia socioterritorial. En este caso los sujetos (individuales o colectivos) interiorizan
el espacio integrando a su propio sistema cultural” (Ibíd.) Es el paso de una “territorialidad

29
cultural externa culturalmente marcada” a una “realidad territorial interna e invisible,
resultante de la “filtración subjetiva de la primera, con la cual existe”. (Ibíd).

Santos Jara (1991) en Giménez (1996), lo explica de esta manera: “la identidad se
recompone, se redefine y se readapta, pero sobre la base de conservar lo esencial de la
antigua identidad y de la matriz cultural que le sirve de soporte”. Los referentes simbólicos
y subjetivos a la cultura del lugar, se conservan vivos y operantes, lo que Giménez definió
como la “reterritorialización simbólica de la cultura de origen en los lugares de destino”.

2.3. Migraciones

Este concepto para el presente trabajo, no implica hacer una revisión exhaustiva de la
historia de todos los movimientos humanos, ni tratar de encontrar sus causas y efectos,
sólo busca esbozar a modo general, una definición que se ajuste a la realidad práctica de
esta investigación.

Los desplazamientos humanos hoy en día siguen siendo parte de la condición humana,
con diferentes escalas e intensidades según las coyunturas demográficas, sociales,
económicas, políticas y culturales.

Osorio (2008), explica que “más allá del cambio de lugar, las migraciones propician una
serie de encuentros y desencuentros de culturas, valores y conflictos, que modifican de
manera diversa tanto las sociedades de salida como las de llegada y reorientan de
manera silenciosa y profunda, desde los proyectos de vida individual y familiar hasta las
dinámicas globales de sociedades locales y nacionales”.

Hay diversas tipologías de migraciones, entre las que se encuentran principalmente la


migración forzada, los desplazamientos internos y los desplazamientos voluntarios. Este
último tipo de migración, es el que vivieron la mayoría de afrocolombianos que llegaron a
Villanueva, en búsqueda de una nueva oportunidad laboral y existencial.

La migración voluntaria “es el desplazamiento que ocurre por razones económicas y


personales, y para el cual no existen motivos de seguridad, de amenaza a la vida o de
causa política”. (Carballo y Flores, 2004). Para los países en desarrollo, esta migración
se relaciona con “un desplazamiento rural-urbano o se trata de migraciones de carácter

30
estacional relacionadas con la demanda de mano de obra en los sectores agrícolas y de
la construcción”. (Ibíd). Los afrocolombianos que llegaron a Villanueva, fueron la mano de
obra en los primeros cultivos de palma en la región y gracias a esta migración, se ha
cambiado la estructura económica, demográfica y cultural del municipio de Villanueva.
Osorio (2008) manifiesta que la mayoría de las migraciones voluntarias surgen de
“situaciones de gran inequidad en la concentración de los recursos y oportunidades en la
economía capitalista y muchos de sus procesos de articulación van a depender del tipo de
trabajo y de economías en los cuales se insertan los inmigrantes”.

A su vez, las migraciones “constituyen espacios de intercambio y de hibridación


sociocultural económica y política, de bienes y recursos materiales y simbólicos, de
conocimientos y sabiduría sumamente valiosos. Supone el traslado y surgimiento de
estigmas para reconocer, valorar y comprender al otro, con lo cual se pone en evidencia
las constantes y enormes dificultades para la construcción de las sociabilidades”. (Ibíd.).

Las migraciones internas viven dinámicas de estigmatización y de exclusión, no sólo entre


países y culturas, sino al interior del mismo. Estas replican relaciones de dominación, de
sobreexplotación del trabajo y en el caso de Villanueva, se demuestran dinámicas de
discriminación y racismo hacia la población afrocolombiana por parte de la gente blanca
de la zona. A pesar de que Colombia se vanagloria de su diversidad cultural, son muchos
los casos en diferentes zonas del país donde las comunidades afrocolombianas e
indígenas son víctimas de este tipo de estigmatizaciones en los lugares a los que llegan.

En síntesis, las culturas y diferentes fenotipos humanos, son el resultado de las


migraciones que la humanidad ha hecho desde hace miles de años hasta la actualidad.
Es increíble que exista xenofobia en el mundo y en Colombia, a sabiendas de que todos
los humanos venimos del mismo ancestro africano.

2.4. Cultura Llanera

No se trata de caracterizar a profundidad la rica y vasta cultura afrocolombiana y llanera


en dos o tres páginas. Solo se hace un breve recuento de cada cultura para efectos
prácticos del presente trabajo.

La cultura llanera hace parte de la macrocultura colombiana. A la vez, esta cultura


propone la existencia de otras subculturas que constituyen la cultura llanera: el llanero

31
criollo y el llanero citadino por ejemplo. “Los rasgos significantes -semióticos- que
caracterizan estas subculturas, son los que van a hacer diferente al llanero del costeño,
del bogotano y del habitante de cualquier otra región del país”. (Díaz, 1998).

La naturaleza que determina la cultura llanera es una dicotomía entre el estatismo y la


movilidad. El llanero criollo se caracteriza por su movilidad, ya que por su trabajo, tiene
que trasladarse incesantemente en los hatos ganaderos. Esta circunstancia origina modos
especiales de relacionarse con su ambiente y con la sociedad, este dinamismo no sólo es
determinado por el trabajo en los hatos, sino por el clima, la estacionalidad entre las
épocas de invierno y verano, pues gran parte del trabajo en la Orinoquia colombiana
depende de las lluvias y la temporada de sequías. El llanero citadino, por el contrario, ha
dejado esta dinámica volviéndose algo sedentario, deja su finca para vivir en algún casco
urbano, ya sea por la educación de sus hijos, o en un intento por mejorar su calidad de
vida, o por las nuevas formas de producción u oficios que van abriendo nuevas
oportunidades laborales. (Díaz, 1998).

La relación espacial de estas dos subculturas, el llanero criollo y el citadino, está


estipulada por las “oposiciones básicas que le dan significación a su imaginario
proxémico”.14 (Díaz, 1998). La primera de estas divisiones es la de “espacio abierto y
espacio cerrado”. El universo del llanero criollo es la sabana infinita, su espacio abierto
sin límite alguno. El llanero citadino ha limitado su espacio a la urbe, a un espacio
“cerrado”, cuyos límites son las “fronteras de la ciudad” (Ibíd.) Del llanero descalzo, al
llanero calzado. Del llanero en caballo, al llanero motorizado.

El llanero criollo ha integrado hoy en día “algunos elementos de la modernidad a su vida


cotidiana: el televisor, el radio y en algunos hatos la telefonía celular”. (Díaz, 1998). El
espacio social tanto del llanero criollo y el citadino, gira en torno a la familia nuclear y el
espacio político “está determinado por las actividades que se ejercen en los poblados y
las ciudades”. (Ibíd).

El llanero criollo, es conocido como un ser valiente, fuerte, trabajador, bravo, que requiere
de extensos espacios para poder subsistir, para sentirse libre en la vasta sabana. “El
llanero es libre como el aire, como los pájaros, como su propio ganado que no conoce
cercas. Baila alegre al son de un buen joropo mientras se asa la carne. Las tierras le

14El término proxemia se refiere al empleo y a la percepción que el ser humano hace de su espacio físico, de
su intimidad personal; de cómo y con quién lo utiliza. Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Prox
%C3%A9micaConsultado el 17 de Nov. 2012.
32
pertenecen. Monta todo el día en su inseparable compañero, su caballo, sobre el que se
pierde en el horizonte de pastos y pantanos”. (Paulo, 1963 en Rausch, 2008).

Además de esta relación particular del llanero criollo con la naturaleza (la sabana, el
ganado, los caños, la flora y la fauna, etc.), se encuentra una relación de la cultura con el
lenguaje verbal y no verbal. Las creencias y leyendas llaneras son bien conocidas dentro
de la idiosincrasia regional. Entre las más populares está la tradición de “rezar el ganado”
con el propósito de aliviarlo de alguna dolencia o perturbación o protegerlo de una
mordida de culebra durante el arreado en largas travesías.

Las leyendas llaneras tienen origen “indígena, español o religioso” (Díaz, 1998). Entre las
más representativas, están la del Chivato o diablo, el duende: espíritu burlón, la llorona, la
Pata Sola, el mito de rompellanos, Juan Machete, la garza morena, la madre vieja y la
serpiente de las siete cabezas, la leyenda del carrao, el tesoro de Caribabare, la bola de
fuego, el Silbón, entre otras 15. En toda leyenda, “existe en general un código ético que
busca transmitir una enseñanza moral, lo mismo que unas normas de
comportamiento” (Díaz, 1998).

El sentido del ritual, sin importar su carácter sagrado o profano, muestra “cómo en la base
semiótica (de significado) del ritual existe un código que es el que transmite, a distintos
niveles, el mensaje que se desea comunicar” (Ibíd).

La finalidad de fondo de los rituales a lo largo de la historia de la humanidad, ha sido el de


“transmitir la ideología dominante y conseguir la interiorización de patrones de
comportamiento y creencias que van perfilando las sociedades de cada época”. (Díaz,
1998). Se manifiesta cómo estos ritos, creencias y prácticas en una cultura, suministran
testimonios invaluables que “ponen de manifiesto y transmiten relaciones de tipo religioso,
político y social”. (Ibíd).

Se muestra cómo el sincretismo cultural16 da lugar a lo que hoy se conoce como


tradiciones llaneras, que surgen de los constantes desplazamientos geográficos de
individuos hacia la región desde la época de la conquista; permitiendo el surgimiento de
una amalgama de costumbres que, junto a las tradiciones de indígenas, conforman la

15Tomado de: http://www.llanera.com/llanos/?categoria=60#.ULUkIYdX22q Consultado el 17 de Nov. 2012.


16 Entendido como el proceso de transculturación y mestizaje entre distintas culturas. Fuente: http://
es.wikipedia.org/wiki/Sincretismo_cultural Consultado el 17 de Nov. 2012.
33
cultura llanera. Por ello, existen variadas y fascinantes manifestaciones, representadas
por el joropo y la danza, por los poemas llaneros, por el trabajo de llano, por el coleo, por
sus fiestas populares y por el sabor de una novilla joven, más conocida como mamona a
la llanera.

2.5. Cultura afrocolombiana

“Ay qué día tan bonito, me dan ganas de cantar


cantaré a mi bella tierra, y cantaré a La Libertad
cantaré por los senderos, los caminos y las montañas
que el Pacífico es mi tierra, linda, bella colombiana
qorque mi cultura vive, contra todo sobrevive
no importa la polución lo importante es que respire
porque están los decimeros, bailarines, curruneros,
cantadoras, marimberos, currulao, yo cantaré
currulao, juga y bundé y aguabajo cantaré
currulao, yo cantaré
por La Libertad en el alma, que entre dicha y entre la calma…” 17

La Constitución Política de Colombia de 1991 reconoció a las comunidades


afrocolombianas como pueblo -con un conjunto de derechos colectivos- que forma parte
de la diversidad étnica y cultural de la nación.

En la Ley 70 de 1993 hito nacional del reconocimiento afroamericano, donde se


reconocen los derechos colectivos sobre tierras y conocimientos ancestrales, define la
Comunidad Negra como: “…un conjunto de familias de ascendencia afrocolombiana que
posee una cultura propia, comparte una historia, y [que] tiene sus propias tradiciones y
costumbres dentro de la relación campo-poblado, que revela y conserva conciencia de
identidad que la distingue de otros grupos étnicos…”(Art. 2 de la Ley 70 de 199318 ). Este
concepto de comunidad negra lo abordó la Corte Constitucional en la Sentencia T- 422 de
199619 , la cual determinó que una comunidad negra existe independientemente de una
base territorial urbana o rural determinada.

17Parte de la letra de la canción “Cantaré” del grupo Bahía.


18 Disponible en: http://afrocolombians.com/pdfs/LEY_70_1993_AFRO[1].pdf Consultado el 23 de Nov 2012
19Disponible en: http://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-86260_Archivo_pdf1.pdf Consultado el 23 Nov
2012
34
Los afrocolombianos son descendientes de africanos que vinieron a América en calidad
de esclavos, provenientes de distintas regiones y etnias africanas. “Independientemente
de los sentimientos que hubieran tenido los negros para odiar tal situación, lo fundamental
fue que no podían continuar viviendo con sus valores tradicionales ni dejar de hacerse a
los nuevos que se les imponía. Asumieron, pues, la única elección posible dentro de la
esclavitud: imitar, pero, a la vez, modificar, recrear y adaptar a su espíritu cuanto recibían
y cuanto daban en el proceso de mestizaje. La necesidad de hacerse a una nueva cultura
y expresar en ella lo que tenían de la suya propia, constituyó el sentido de su lucha”.
(Zapata Olivella, 2010).

La población afrocolombiana incluye la población afro de los valles interandinos, de las


costas atlántica y pacífica, las zonas de pie de monte caucano, y de la zona insular
caribeña. Además de las comunidades afrocolombianos palenqueras (descendientes de
los cimarrones que huyeron y constituyeron palenques, residencias anticoloniales,
fortificadas y aisladas en las que se concentraron como esclavos libres); y raizales
(descendientes del mestizaje entre indígenas, españoles, franceses, ingleses, holandeses
y africanos, en las islas caribeñas de San Andrés, Santa Catalina y Providencia). (Min.
Cultura, 201220).

Desde la colonia, las prácticas, objetos y festivos rituales, fueron perseguidos y


condenados por la iglesia católica y los “criollos” de la época, juzgándolos por ser
oscurantistas y demoníacas. Los ritos y las tradiciones afrocolombianas concentran una
resistencia ancestral que posibilitó conservar la cultura y pervivencia de los saberes
ancestrales, sus conocimientos mágico-religiosos y medicinales. (Zapata Olivella, 2010).

Como bien lo recuerda el pensador Zapata Olivella (2010): “Todo contribuyó a que el
negro en Colombia, aun cuando se evadiera a la selva, no estuviera en condiciones de
reconstruir las formas materiales de su cultura. Sin embargo, pese a estas dificultades, los
esclavos, impulsados por la necesidad de procurarse viviendas, instrumentos de música,
herramientas, armas de cacería para su propia subsistencia, o impelidos por el mismo
amo a la confección de útiles para su uso –canoas, tejidos, alimentos, etcétera–, lograron
rehacer con elementos americanos muchas formas de su cultura material”.

20En: http://www.mincultura.gov.co/?idcategoria=38618 Consultado el 21 de Nov 2012


35
Esta totalidad de conocimientos que acumula un pueblo en sus diversas expresiones y
vivencias sociales comprende el lenguaje y sus componentes (la leyendas, los cuentos,
las coplas, etc.), los patrones de conducta en el vestir, en la alimentación, en la protección
de las fuerzas naturales como las enfermedades o una catástrofe; en cómo el humano
transforma la naturaleza para su beneficio, en los ritos y ceremonias que giran alrededor
del nacimiento, matrimonio y muerte; “las danzas, bailes y cantos; los oficios y sus
aplicaciones en la cerámica, la pesca, el alboreo agrícola y la vaquería. Nada escapa al
folclor dentro de la comunidad” (Ibíd).

Para las comunidades negras y afrocolombianas el territorio “está constituido por el agua,
las rocas, el viento, la lluvia, el suelo, las mareas, los ríos, los montes, los esteros, las
fincas y las veredas, así como por los conocimientos y las costumbres relacionadas con el
cuidado y el uso de los diferentes espacios del territorio” (Comité de Comunidades
Negras, 2009, en http://www.mincultura.gov.co/?idcategoria=38618).

La convivencia y adaptación al “espacio acuático” (Oslender, 1999) que tienen los


afrocolombianos, en torno al río y al mar, “son el eje central de referencia en la formación
de identidades y prácticas discursivas cotidianas de las comunidades negras” (Restrepo,
1996 en Oslender, 1999). Relación tejida bajo imaginarios y formas particulares de
relacionarse con la naturaleza con la que interactúan día a día, “expresados en las
subjetividades que se derivan del vivir en un lugar específico y que informan el sentido de
lugar” (Oslender, 1999).

Otro elemento esencial de la cultura afrocolombiana, es la abundante tradición oral, la


cual articula la “creatividad simbólica enredada en la vida cotidiana” (Routledge, 1996 en
Oslender, 1999). Siendo esta una forma de memoria colectiva que reivindica su origen
africano, su sentido identitario y de pertenencia, expresadas al contar su pasado, presente
y futuro en exquisitas fuentes artísticas y literarias.

A manera de síntesis, la cultura afrocolombiana se puede simbolizar en las siguientes


palabras del maestro Zapata Olivella (2010): “A través de las faenas físicas, las
artesanías, la culinaria, la familia, los oficios, las prácticas mágicas y médicas, etcétera, el
negro introdujo formas anímicas y lingüísticas al castellano. Mediante la música, con la
incorporación de instrumentos y cantos, traspasó una serie de vocablos que aludían al
mundo africano: regiones, labores, hábitos, vestidos, etcétera. La religión a la que se ligó
desesperadamente, más por conveniencia que por aceptación de la nueva fe, le brindó
36
oportunidad para sincretizar los dioses y practicar los ritos de sus antepasados, como lo
prueban la supervivencia del vuduismo, el ñañiguismo, la macumba, el candomblé y las
ceremonias fúnebres del velorio de los angelitos y los cantos religiosos. A todos estos
cultos están asociados palabras, oraciones, dioses, cantos, objetos y bailes, plenamente
asimilados por el castellano de ambos mundos”.

37
CAPÍTULO 3 CONTEXTO REGIONAL
Los tatuajes de Villanueva

3.1. Generalidades del municipio

El municipio de Villanueva (4º 35. N y 72º 55. W) dista unos 300 Km de Bogotá, se ubica
al suroeste del departamento de Casanare, sobre la parte baja de piedemonte. Limita al
norte con el municipio de Sabanalarga, al sur y occidente con el departamento del Meta,
siendo los ríos Upía y Meta sus límites naturales y al oriente con los municipios de
Monterrey y Tauramena, donde el río Túa es su límite natural. El municipio ocupa una
extensión territorial de 852 kilómetros cuadrados (EOT, 2010).

El casco urbano del municipio se encuentra localizado a 300 metros sobre el nivel del mar
y presenta una temperatura promedio de 25.7°C, siendo los meses de enero a marzo los
más calurosos; la temporada de lluvias se presenta a partir del mes de abril,
prolongándose hasta octubre, de acuerdo con la estación del IDEAM Huerta La Granja,
estas características indican un clima cálido y húmedo (EOT, 2010).

Figura 3. La línea amarilla corresponde a la Marginal de la Selva, que en Villanueva se llama


Avenida Alfonso López, la carretera atraviesa en dos el casco urbano del municipio. A la derecha,
se observa parte de los cultivos de palma africana. La carretera, los cultivos, la urbanización, lo
grandes tatuajes del municipio. Fuente: Google Earth. Consultado el 13 de enero de 2013.

38
Villanueva ha pasado por una fase inicial, fundamentada en una cultura criolla entre 1940
y 1960. Luego, entre 1962 y 1963, el municipio es reconocido institucionalmente, y a
finales de los setenta, desde la llegada de las palmeras en 1976, vive un proceso de
migración acelerado, constituyéndose hoy en día una pequeña ciudad donde reside gente
de distintos lugares del país. Este crecimiento de la población y los distintos procesos de
migración, se ven expresados en sus índices demográficos. Según el DANE su población
es de 23.226 personas (Plan de Desarrollo 2012-2015), del total, aproximadamente 5,000
son afrocolombianos.

El índice de Necesidades Básicas Insatisfechas NBI para el total del municipio es de


32,09; para la cabecera municipal es de 27,5 mientras que para el área rural es de 52,83
(Ibíd.).

Villanueva es uno de los enclaves más antiguos de palma en el país, hoy las tres
empresas en el municipio (Palmas de Casanare, Palmar del Oriente y Palmeras Santana),
tienen sus propias plantas de procesamiento. Hay un municipio en el Casanare, Orocué,
donde Ingenios Manuelita S.A. adquirió más de 15 000 ha, para sembrar palma africana,
apuntándole a los agro-combustibles (ver Anexo 3). Es muy probable que este municipio
repita la historia de Villanueva. Los llanos orientales de Colombia son para el sector
palmero un oasis en medio del desierto.

La primera plantación de palma africana en Villanueva se estableció en el año 1978 con la


empresa Palmar del Oriente. Posteriormente se establecieron las empresas Palmas
Casanare en 1986 y Palmas Santana, en el año 1988. Actualmente el 11,5% del territorio
del municipio está destinado a ese cultivo (Ver Anexo 4). Entre los años 1985 y 1995 el
área de cultivo de palma africana en los llanos orientales creció de 18 000 a 48 000 has.
Para el 2005, 89 000 has. (Dishington, 2007). En el 2008, Casanare tenía 14 710 has,
Meta 96 206 (ENA, 2008). Según Dishington (2007), Arauca y Casanare cuentan con
1 934 000 has aptas para el cultivo.

3.2. Contexto histórico. De la ganadería al monocultivo

El municipio de Villanueva (como la mayoría de municipios en Colombia), ha atravesado


por una serie de cambios en su estructura ambiental, social, económica, política y
cultural que influyeron en la transformación del paisaje desde la colonia hasta la
actualidad (Rausch, 2008). Estos cambios son generados por un conjunto de procesos

39
que interconectados configuran su territorio, lo que a su vez determina factores como la
tenencia de la tierra, la producción agropecuaria, el uso de recursos naturales, la
conectividad con otros municipios del departamento y de la región, todos encadenados
hacia una meta común, el “desarrollo” (Rodríguez, 1992).

Antes de la conquista española, los indígenas presentes en la Orinoquia, eran nómadas,


cazadores y recolectores, que hacían un uso “sostenible” de los recursos naturales. A lo
largo de los siglos XVI y XVII, llegan los primeros encomenderos, rancheros, cazadores
de esclavos y misioneros que subyugaron a los indígenas 21 y así se establecieron los
remotos y pequeños enclaves (Rausch, 2008).

Durante el siglo XVIII, el mestizaje entre españoles e indígenas conlleva al nacimiento de


una nueva “subcultura”, la llanera “criolla”, la cual fue la base del ejército libertador. En el
siglo XIX, se reestablecen las misiones y a su vez, el gobierno colombiano promovió la
construcción de caminos, la navegación fluvial a vapor por el Río Meta, se apoyó la
migración y se fomentó el crecimiento económico mediante nuevos cultivos, mejores
pastos y razas de ganado. A mediados del siglo XX, a raíz de la violencia entre 1948 y
1958 hay una migración masiva, sobre todo en el piedemonte, lo cual catapultó el
establecimiento de los primeros cascos urbanos en la región. (Ibíd.) (Ver Figura 4).

Villanueva nace como resultado de la migración masiva de personas que llegaron del
interior del país, principalmente del departamento de Boyacá. Este fenómeno migratorio
es la consecuencia de la muerte de Jorge Eliecer Gaitán (el 9 de abril de 1948) que da
inicio a un periodo de persecución y desplazamiento forzado (como sucedió en diferentes
regiones del país).

21Los indígenas de Casanare fueron “enjaulados” en tres resguardos, donde “resguardan” lo que les queda de
su cultura. Población indígena proyectada 2011 en Casanare: 6,691 indígenas de 10 pueblos diferentes
(Amorúa, Kuiba, Masiguare, Sáliba, Sikuani, Tsiripu, Yaruros, Wipiwi,Yamalero y U’wa). En el municipio de
Orocué hay 12 resguardos: El Duya, San Juanito, Paravare, Consejo, Médano, Suspiro, Saladillo y
Macucuana (Total en ha: 46.935,3.) En los municipios de Hato Corozal y Paz de Ariporo está el resguardo
multiétnico Caño Mochuelo, área 94,670 ha. En los municipios de Sácama y Támara, el resguardo Chaparral
Barronegro (7.800 ha) Fuente: DANE, 2005. En: La visibilización estadística de los grupos étnicos
colombianos. Versión electrónica:
http://www.dane.gov.co/files/censo2005/etnia/sys/visibilidad_estadistica_etnicos.pdf Consultado el 22 de
diciembre 2012. Todos los resguardos han presentado propuestas de ampliación a lo largo de los últimos
años.

40
2

4
3

5
6

7 9

Figura 4. Los dibujos ilustran los diferentes períodos históricos con los respectivos modelos de
explotación económica de cada época y las principales transformaciones territoriales en el
municipio de Villanueva.

Se funda como inspección por la necesidad educativa de los hijos de los migrantes, ya
que no había centros educativos cercanos (Forero, 1998). A mediados del siglo XX,
colonos de las vegas del río Upía con trabajadores del hato La Libertad, deciden fundar
Villanueva. En 1966 surge como inspección de policía bajo dominio de Sabanalarga,

41
Boyacá. Villanueva se vuelve el municipio número 19 del departamento de Casanare en
1982 (Rodríguez, 1992).

Ospina (1998) relata que el hato La Libertad juega un papel clave en la historia de
Villanueva. En los años veinte se funda y es el gran hato de la zona dedicado a la
ganadería extensiva. El territorio actual del municipio de Villanueva, era el hato La
Libertad. En 1974, este terreno es testigo de una reforma agraria auspiciada por Juan
Manuel López Caballero (hijo del presidente de la época Alfonso López Michelsen) y sus
socios, en lugar de desalojar a los aproximadamente 300 colonos, deciden realizar una
negociación que duró varios años, llevando a la división del hato entre los que vivían allí y
los que habían comprado. Se titulan 350 predios sin ninguna institución gubernamental de
por medio, ni siquiera el Incora.

Después de superada esta tensa situación, los socios inversionistas del hato La Libertad,
tuvieron el camino despejado para los planes agroindustriales que querían implementar
en la región. A pesar de tener menos hectáreas, la concertación abrió el auge
agroindustrial en la zona.

La carretera que hoy en día se conoce como la Marginal de la Selva (que comunica
Bogotá-Villavicencio-Villanueva-Yopal-Arauca-Venezuela), fue diseñada con el propósito
de motivar el mercado y el desarrollo22 regional. La primera vía que empieza con la
conquista de la Orinoquia, se construyó hacia 1950-1953, procedente de Villavicencio-
Puerto López-Puerto Porfía-Cabuyaro-Barranca de Upía-Villanueva. Desde la década del
sesenta se diversificó la actividad agrícola y con la llegada de los cultivos de palma
africana y arroz, la agroindustria hizo su aparición en el municipio de Villanueva, pasando
del latifundio ganadero, con sabanas naturales, con agricultura de subsistencia, hacia la
apertura económica vía agroindustria.

Se abre una nueva frontera: llegan el arroz, la palma africana y los afrocolombianos.
Cuando Juan Manuel López Caballero y sus socios se ven forzados a vender el ganado
y a legalizar los títulos con los colonos, la tierra se valoriza. Con la titulación, se
definieron los nuevos linderos, las cercas de alambre llegaron, el ganado se vendió, las

22Desarrollo minero-energético, agroindustrial y ganadero. Hoy en día se habla del CONPES-Orinoquia, la


despensa agrícola colombiana. Se habla que van a construir un tren que una Colombia con Venezuela. Se
habla de “canalizar el Río Meta”. Se sabe que los grupos económicos más prósperos de Colombia adquirieron
tierras en la Orinoquia para explotar vía monocultivo parte de las sabanas tropicales colombianas. Villanueva
es la madre de lo que se quiere replicar en la Orinoquia. Territorios que fueron vírgenes terminarán siendo
centros urbanos desordenados sin ninguna rigurosidad ambiental institucional.
42
vegas de los ríos también fueron apetecidas, lo que generó una fuerte presión sobre la
tierra, que incubará impactos futuros por el cambio del uso del suelo.

La Ley 5ª de 1973, catapultó la expansión de la frontera agropecuaria. Con esta ley se


crea el Fondo Financiero Agropecuario con el objetivo general de promover inversiones
en el sector rural, capitalizando proyectos agropecuarios. Esta ley cae como anillo al
dedo a los López Caballero y asociados con la ley expedida llamada Ley de Fronteras
del mismo año, donde se aplicaba exención de impuestos a privados que intervinieran en
la región Casanareña, durante diez años.

La titulación ayudó a que los colonos privilegiados tuvieran acceso a créditos para la
mecanización de la tierra, bajo sociedad anónima, individual o asociaciones, o como
productor de cultivos de algodón, sorgo y arroz. A su vez, la ganadería extensiva pasa a
mejorar las razas y pastos intensificándola. De esta forma la sabana, esteros y bosques
de galería, se van transformando.

Los otros colonos, los tradicionales, no participaron de esta nueva economía. Siguieron
produciendo economía de subsistencia, basada en la domesticación de gallinas, cerdos y
algunas cuantas cabezas de ganado.

Los empresarios en la década del setenta, catalizaron el auge agroindustrial que vivía
Villanueva. Esta colonización empresarial, permitió concentrar tierras y nuclear la
población alrededor de la ganadería intensiva y los cultivos agroindustriales, los cuales
empezaron a ser receptores de mano de obra rural. Alrededor de esta industria (ganadera
y agroindustrial) se crearon nuevos modos de integración social que reconfiguraron una
determinada forma de ver el territorio y su relación con los ecosistemas.

Villanueva pasó de la ganadería extensiva, a la incursión de las agrocadenas, lo que


repercutió en que la economía campesina, la cultura y el paisaje llanero disminuyeran en
la región. Por sus particularidades agropecuarias, Villanueva se especializó en el
monocultivo de palma y el arroz (al igual que las experiencias del vecino departamento del
Meta), golpeando la economía de los pequeños productores rurales, quienes se ven
empujados a insertarse en las grandes empresas, cambiar de actividad económica, o
desplazarse a otras regiones.

43
La gente del común en Villanueva, también le ha apostado al arroz, corriendo el riesgo de
perderlo todo. Muchas de estas personas con poco capital, empeñan sus posesiones y
se lanzan al abismo, si se les abre el paracaídas, ganan, de lo contrario, mueren
económicamente (dependiendo del mercado nacional y extranjero). Los grandes
terratenientes, los que cuentan con el capital, el crédito, la maquinaria, la tierra, los
insumos, todo el kit capitalista de inversión, si no tienen suerte en la comercialización, no
sufren un impacto económico tan dramático como en el caso de la población pobre.

Hoy en día, el municipio está siendo explorado y explotado por las compañías petroleras.
La otra locomotora del desarrollo que traerá nuevas y dramáticas transformaciones al
territorio.

Figura 5. En rojo, títulos mineros a 2009. Fuente ANH, 2009.

44
Figura 6. Escena común en los llanos orientales: ganado,
llaneros y mulas petroleras en el camino.

Símbolos institucionales del municipio

Solo con ver el escudo del municipio de Villanueva, se puede percibir que la agroindustria
y la ganadería, se tomaron la dinámica económica, social y ambiental del municipio. En el
escudo aparecen tres plantas y una cabeza de ganado, la espiga de arroz, el algodón y la
protagonista de esta tesis, la palma africana. Viendo el escudo, se pone de manifiesto que
la palma africana protagoniza un eslabón esencial en la configuración actual del
municipio.

Figura 7. Escudo y bandera de Villanueva. Fuente: E.O.T. 2010.

45
CAPÍTULO 4 RESULTADOS
LA CULTURA Y EL TERRITORIO YA NO SON LOS MISMOS

El presente capítulo tiene como objetivo presentar los relatos producto de las historias de
vida y la cartografía social, que ponen en evidencia, en la voz de los propios actores las
transformaciones culturales y ecosistémicas causados por la llegada y expansión del
cultivo de palma africana al municipio de Villanueva. En el sub capítulo 4.1., se relata el
territorio por medio de cuatro historias de vida, don David, el último llanero de Villanueva
(entrevista 1), Heriberto, el primer coleador afro (entrevista 2), Hugo Angola, el deportista
(entrevista 13), y por último el relato de una pareja mezclada, Gina Pineda (entrevista 15)
y José Angola (entrevista 14).

El sub capítulo 4.2., corresponde a los resultados de un mapa elaborado a partir del mapa
de Ecositemas de Colombia (IAvH, 2008), y la cartografía social hechos con dos antiguos
campesinos titulado Mapeando las transformaciones de los ecosistemas de Villanueva.

4.1. Relatando el territorio, historias de vida

4.1.1. Don David, el último llanero de Villanueva

La entrevista con don David (entrevista 1) fue realizada en su restaurante. Él vive en una
casa frente al restaruante, con su esposa, un hijo, su nuera y la nieta. Don David tiene 65
años.

Don David comienza el viaje a su pasado así:

"Yo nací aquí en esta región, en 1948. El pueblo se comenzó a fundar en 1962. En 1949,
un señor llamado Campo Elías Forero, llegó con la familia, huyendo de la persecución
política del 48, de la violencia que comenzó a raíz de la muerte de Gaitán”. (Don David me
pregunta si he escuchado de esa historia, yo le digo que sí, que algo. Don David
continúa:) "Ellos vivían en la región del Guavio, y allá le mataron un hijo, y le sacaron a
correr, le tocó dejar la finca, el ganado, todo botado. Entonces se vino por acá y compró
una finquita, pensando en que la violencia no llegaría por acá. En el 50, las tropas del
gobierno llegaron a perseguir a los liberales, a darles plomo”.

46
La primera violencia
“En marzo de 1950 bajó una comisión quemando casas, nos quemaron las casas a todos.
Se puede decir que a todos los habitantes del Casanare, ya que por entonces la orden era
que quemaran todo, hasta las casas. El mismo ejército nos quemaba las casas en
presencia de nosotros, sacándonos a empujones, con todo adentro; la casa era de palma
imagínese la llamarada. Nos decían que el llano lo tenían que dejar arrasado, que la
orden del presidente era que no quedara ni un liberal vivo. El gobierno del presidente
Laureano Gómez fue salvaje. Y así fue que nos quemaron las casas y nos tocó irnos,
dejarlo todo, bestias, ganado, todo se acabó, se perdió. Nos mataron los caballos para
que no tuviéramos en que andar, el ganado para que no tuviéramos que comer.

Figura 8. Don David Pérez en su restaurante.

A nosotros nos llevaron a Villavicencio desde Barranca de Upía, Barranca ya existía. Nos
llevaron en avión para Villavicencio y por cuenta del gobierno nos metieron en unas
bodegas, pero eso era invivible, mi mamá les dijo que nos dejaran salir, entonces le
dijeron que váyase, pero si resultan muertos no respondemos. Duramos bregando salir
tres días para Bogotá, porque mi mamá había comprado una casa lote desde 1943. Y allá
nos metimos. Allá la pasamos, pero cuando volvimos aquí no encontramos sino la tierra,
las fincas caídas, el ganado se perdió todo, por ahí unas 500 reses, todo se perdió, ni una
vaca se encontró. Al año rescatamos una por allá en la finca de un señor que la tenía en
otra vereda, mi mamá la encontró y se la quitó.

47
A comenzar de ceros, mi mamá sola con nosotros, mis hermanos y yo, mi papá se había
ido con otra señora. Nos siguió ayudando pero no en la manera que debía ser y así nos
criamos. Pasó el tiempo y nosotros logramos sobrevivir aquí porque por esa época subía
mucha ganadería de Arauca y todo Casanare para Villavicencio y los alrededores de
Cumaral para cebar. Por ese camino real, entre los primeros de abril y los últimos de
junio, en ese lapso de tiempo pasaban 25-30 mil reses. Al rescatar la finca en la que
vivíamos, hicimos corrales de alambre para posadas ganaderas, algo nos generaba
entraditas lo de las posadas porque les vendíamos la comida a los vaqueros y nos
pagaban el alquiler de corral y los potreros para los caballos.

Al correr el tiempo en 1960, pasada la violencia, echamos a volver todos los que nos
había tocado irnos, más la gente que se había quedado, que no quisieron salir, por ahí
entre las selvas, escondidos, lograron sobrevivir y se quedaron. Ya se había hecho una
necesidad la construcción de una escuela, y ahí nació la idea del pueblo. El de la idea fue
un señor Antonio Forero (familiar de don Campo Elías Forero). El señor era médico, le
salvó la vida a mucha gente. En esa época había mucho paludismo, mucha hepatitis y
toda esa vaina; a punta de hierbas y medicamentos que traía de Bogotá trataba a la
gente. Le llegaban a la hora que fuera, la una, dos de la mañana, alguien llegaba a
caballo y "don Antonio, ayúdeme que tengo un chino que se está muriendo allá en la
finca". El médico preguntaba qué tiene, y uno que fiebre, tembladera, entonces buscaba
una inyección y la echaba en un pollero, con unas pastas y se iba con el tipo. Llegaba allá
y le aplicaba la droga a los muchachos, los alentaba. Él sirvió mucho aquí”.

El primer médico y fundación de Villanueva


“El médico fue uno de los principales de la idea que había que fundar un caserío, al hacer
una escuela, necesariamente había que haber más casas entonces pensaron que un
pueblito. El hizo un memorial, como no había máquina de escribir, lo hacía a puño y letra,
lo hizo firmar de varios vecinos, después de haber hecho reuniones con todos los vecinos
y habitantes de la vereda. Todos aprobaron que sí, él recogió las firmas y se fue para
Tunja, pues esto le pertenecía a Boyacá. Le llevó el documento al gobernador y éste le
dijo que lo pasara a la asamblea departamental. Allí quedó y si, salió la ordenanza, el
pueblo fue fundado por ordenanza, emanada por la asamblea departamental, del 15 de
noviembre de 1962. Mire esas cosas de la vida, jurídicamente, hoy se están cumpliendo
50 años Villanueva, las casas se comenzaron hacer en el 63, pero jurídicamente cumpliría
años hoy.

48
Eln el documento que se llevó a Tunja, ya iba el nombre, era pidiéndole al señor
gobernador, que nos hiciera el favor y nos diera el permiso para fundar un pueblo que se
llamara Villanueva. Yo tenía una copia de esa ordenanza, se la presté a un amigo y la
perdió. Quedó Villanueva. El nombre lo sugirió el señor Campo Elías Forero Romero.
Cuentan que estaba leyendo un libro titulado "Lo que el cielo no perdona", escrito por un
cura de Antioquia23 , y en ese relato se contaba la historia de un cura que recogía a los
liberales que mataban los conservadores y los botaban al río Cauca. Con algunos
colaboradores, los rescataba y les daba cristiana sepultura. Allí se menciona a un
Villanueva, entonces al señor le pareció bonito ese nombre. Lo propuso en una reunión y
todos dijeron que sí. Quedó el nombre de Villanueva.

La orden salió y como este le pertenecía a San Luis de Gaceno, entonces el alcalde de
San Luis delegó al personero para que viniera a trazar el pueblo, a que hiciera reunión
con los habitantes y que le dijeran dónde trazar el parque y otras calles. Dio la casualidad
que el personero de allá era hermano de Don Antonio Forero. Finalmente, se reunieron en
la finca de Campo Elías Forero Forero y el hijo Campo Elías Forero Romero que hace
poquito murió.

Citaron a la gente, hubo la reunión y ahí midieron el parque principal con una cabuya y un
metro. Con la ayuda de una escuadra, hicieron el trazado para que el parque quedara
bien cuadradito. Se llegó gente de todos lados a comprar tierra, a comprar lotes, un lote
valía 20 pesos, o sea, le cobraban lo de la hechura del documento. Se fundó el pueblo y
echó a progresar”.

Los López y el hato La Libertad


“En la época cuando López fue presidente, hubo el derrumbe de la vía Bogotá-
Villavicencio en el sector de Quebradablanca, que duró bastante tiempo cerrada,
entonces dijeron que había que hacer una vía alterna, la vía más corta era esta unida con
la de San Luis de Gaceno, por eso hicieron la carretera por acá.

Como un hijo de López había comprado aquí el hato La Libertad, entonces la oposición
dijo claro y de eso se pegaron y le hicieron la guerra a López, que habían comprado La
Libertad y que allá había petróleo, había oro, esmeraldas, todo eso lo decía doña
Consuelo de Montejo en El Bogotano, el periódico.

23 El padre Fidel Blandón.


49
Le mandaron un poco de gente a invadir, amparados con los de la ANUC (Asociación
Nacional de Usuarios Campesinos) buscando tierras para trabajar. Un poco de
sinvergüenzas que han recorrido todo el país invadiendo tierras, logran ganar el pleito, al
año usted no encuentra un carajo de esos ahí. Cogen el pedazo, lo marcan y lo venden y
se van a invadir a otros lados, esa es la vida de ellos. Ellos en el momento del pleito
alegan que la tierra es para el que la trabaja y nosotros queremos trabajar. Llegan a hacer
el mal a la región. Estamos hablando de principios de los setenta.

Lo cierto fue que hicieron la carretera y Juan Manuel López, el hijo que compró, acabó
con el ganado, lo vendió todo, eso tenía unas 10 000 reses cuando la compró, tal vez
más. Acabó el ganado para poder pagar pues se puso a negociar y después no tenía con
qué pagar, le tocó vender el ganado para pagar la tierra".

De África a Villanueva, la llegada de la palma y los afrocolombianos


"A cambio de eso, Juan Manuel López se trajo un poco de empresas como Palmar del
Oriente, también trajeron a otra empresa que se llama sucesores José Jesús Restrepo
(Palmas Casanare), que son los dueños de la Casa Luker (ver Anexo 5). Vinieron otros
señores Torres (ver Anexo 5) hicieron otra palmera (Santana), y con ellos había llegado un
doctor llamado Rodrigo Rueda Arciniegas, una gran persona, que vino con López, y les
ayudó a arreglar el problema con los colonos que había en La Libertad.

El hombre se quedó aquí, compró parte de la tierra de La Libertad y puso otra palmera.
Ese señor terminó siendo el primer alcalde que tuvo Villanueva. En esa época Casanare
era una intendencia, cuando elevaron a municipio a Villanueva, entonces la intendente era
una señora llamada Luz Marina González, de Támara, y ella nombró de alcalde al doctor
Rodrigo. Yo siempre he dicho que el mejor alcalde que tuvo Villanueva en su historia ha
sido ese señor.

Al haber las palmeras, ya echaron a traer los afro, andaban los buses de por allá de
Guachené, se veían dos, tres buses llenos de gente en el año 1976. Ya vino a ver la
mezcla con los afro y los casanareños, más la llegada de gente de todos lados, de todo el
país, de ahí que se fundó una fiesta que se llama, Festival de las Colonias y participan
nueve, diez colonias, donde la gente se junta y en la fiesta cada cual saca su carroza,
traen a los mejores expositores de las culturas de cada departamento, siendo la mejor
fiesta que tiene Villanueva.
50
De ahí que la cultura llanera, ya como que ha perdido mucho, porque ya la juventud ya no
quiere la música llanera, son muy contaditos, aquí hay costeños, vallunos, hay paisas,
boyacos, santandereanos, pastusos. De todas partes usted encuentra gente. La cultura
llanera ya no predomina tanto. Se ha ido perdiendo precisamente por eso. De los antiguos
que vivíamos aquí ya quedan muy pocos, y los que han nacido, la juventud que ha nacido
acá, es una mezcla, un revuelto de tantos departamentos, por ejemplo, gente de aquí se
casa con afrocolombianos y así. La cultura llanera se va perdiendo, las costumbres.

Llegan las empresas y acabaron las grandes ganaderías. Las cambiaron por arroz, por
palma, por sorgo, algodón. La llegada de las empresas ayudó a que gente de otras
regiones vinieran y así fue que Villanueva creció. Todo se ha ido acabando”.

Le pregunto que si la llegada de las palmeras partió en dos la historia de Villanueva, don
David contesta: “si señor, claro, la partió totalmente. Nosotros vivíamos de la ganadería
como le decía, por ejemplo cuando existía el hato La Libertad, eran cinco fundaciones y
cada fundación tenía un encargado y dos o tres mensuales. Cuando hacían trabajo de
llano, habían 30-40 vaqueros que íbamos a trabajar allá, el hato nos brindaba empleo por
25-30 días y ya. De todos modos eso era una manera de subsistir. De resto trabajaba uno
en las otras fincas, porque aparte de La Libertad había otras fincas y fundos no tan
pequeños. Yo me dediqué más que todo a la ganadería”.

El paisaje ganadero impactado


“Ya después de la violencia mi papá volvió, se radicó en Cumaral, tuvo fincas, y bajaba a
comprar ganado por los lados de San Luis de Palenque y Trinidad. Nos bajábamos a
mediados de noviembre con los caballos y estábamos volviendo a subir por acá los
primeros de enero. Luego salíamos para Cumaral, nos gastábamos 7 días, con ganado.
Desde San Luis de Palenque se gastaban 20-22 días. Todos los días a las 3 o 4 de la
mañana a ensillar los caballos, arriar el ganado con toda la paciencia del caso porque
había que tratarlo con mucho cuidado para que aguantara el viaje. En el puro centro de
llano como no hay piedra, los animales cuando llegaban por acá pisaban piedra, se
renquiaban, se jodían las patas con las piedras, había mucho animal que tocaba dejarlo
por ahí en un potrero en alguna finca, para el otro viaje cuando volvía uno, ya lo
encontraba recuperado y lo llevaba.

51
Yo no quise estudiar por irme a ganadiar. Mi papá me tenía estudiando en Barranca de
Upía en 1958 y estudié un año, le dije que no, que me llevara a ganadiar, así era feliz, a
trabajar en la finca, lo que saliera. La pasada de ese ganado por el Río Upía, nadando, y
uno como vaquero tenía que caerle detrás del ganado, a todos esos caños que habían
pa’bajo, caños de caribes, tembladores, rayas y caimanes, sin miedo alguno.

Pregunto a Don David qué comían, si cazaban, pescaban, él cuenta: “el llanero por
naturaleza cuida mucho la fauna, uno se fijaba antes de cazar no fuera a matar una
hembra, una venada, los cachicamos como se podían coger vivos, uno los cogía y los
veía y si era una hembra no la mataban, se mataba a los machos. Todos esos cuidados
había, pero cuando echó a llegar la gente, esa gente no tiene en cuenta nada, eso le dan
a lo que caiga. Había gente que mataba de a 8-10 cachicamos, el cachicamo es un
animal que no se puede guardar como decir la carne de vaca o de cerdo que la saló y la
colgó al sol; el cachicamo no, esa se pierde.

Esa gente tan depredadora que echó acabar con la fauna, lo mismo que a talar los
montes donde nacían las aguas, los nacimientos, nosotros teníamos todos esos cuidados,
eso por naturaleza nosotros lo sabíamos y nosotros lo cuidábamos. Y dígame cuando
echaron a llegar los señores mafiosos. Desde los ochenta en adelante, una cosa feroz.
Echaron a comprar haciendas, a tumbar monte donde nacían los caños, donde había
lagunas y morichales le metían retroexcavadoras y las secaban. Todo eso con el permiso
de las autoridades competentes, la alcaldía, Corporinoquia, la UMATA, y nadie pone
cuidado a eso.

Uno no tenía formas de ir a decir nada porque cómo. Después ya llegaron los paracos
fundados por los mismos señores narcos que había en la región, ahí sí que menos podía
decir uno nada porque le mandaban ahí mismo. Aquí acabaron con unos nacederos de
agua, unos humedales bien bonitos, muy buenos que producían mucha agua, que
mantenían el hábitat de muchos animales, los pocos que quedaban, eso rozaron y le
metieron candela y acabó todo y nadie dijo nada.

Desafortunadamente, lo que yo digo, la cultura de los pueblos se acaba cuando echa a


llegar gente de otras regiones y no le ponen cuidado a lo que uno lleva toda la vida
cuidando”.

52
Le pregunto por las fincas de su familia. “Cuando mi padre murió todo eso se acabó, mis
hermanas en Cumaral vendieron y aquí mi mamá murió en abril de 1972, todo se repartió
y nosotros vendimos también, por varias razones, yo vendí por 20,000 pesos 80 ha en
1978. Por ejemplo mi parte la vendí porque me echaron a robar, como echó a llegar tanta
gente de todos lados y en esa finca había un caño que tenía muy buen pescado, la gente
se metía a pescar y de paso le robaban a uno las cosas, las ollas, la herramienta, todo.
Decidí vender mi parte, además en ese entonces yo todavía no tenía mujer, y me aburrí.
Lástima, ahí teníamos el conuco, buenas plataneras, yuca, frutales, potreros para los
caballos y ganado. En la finca teníamos de todo, eso había chigüiro, venado, cachicamo,
lapa, cajuche, tigre, danta, todo había por aquí en todas estas matas, uno veía atravesar
la manada de cajuches, 100-200 de una mata a otra. La gente que llegó, se avisaban
entre ellos, huyy que viene una manada y le salían con piedra, palo, escopeta, lo que
fuera y acababan con la manadita”.

“¿Quién controlaba eso?” -se pregunta Don David- a lo que él mismo responde: “nadie.
Todo se ha ido acabando a raíz de eso. Con la llegada de las palmeras y arroceras
imagínese, cogen un estero de esos y le meten una retro y lo secan para sembrar. Ha
habido sitios donde se forman los garceros, donde anidan, ellas buscan los sitios más
húmedos, de difícil acceso al hombre, ellas se meten allá, unos zurales bien berracos
donde hay guios y hay de todo bicho. Ahí forman sus viviendas las garzas, donde todas
las tardes llegan a dormir ahí. Llega el buldózer, pal suelo y se acabó todo. Lo poco que
queda hoy, llegan con las avionetas fumigando y envenenan todos esos animalitos y
matas.

Tanto las arroceras como las palmeras comenzaron casi a la par. Primero las palmeras y
de ahí echaron a entrar los arroceros. Casi paralelo, pero los cultivos grandes que
tuvieron mayor incidencia fueron principalmente las palmares. En seguida en el sector,
Palmar del Oriente compró una empresa que se llama Soceagro o se llamaba, unas 4 000
ha. Allá recogían arroz todos los días del año. Pusieron aeropuerto, talleres, maquinaria,
de todo. No paraban, sembraban, recogían, y hágale, los 365 días del año.

El daño ecológico de esas empresas, tanto palmeras, como arroceras, fue grande, pero
desde el punto de vista del progreso y desarrollo del municipio, si ayudó bastante, pues lo
que movió la economía de Villanueva fue la palma. Usted se para a las 4am en la plaza
de mercado y ahí salen 50-60 buses cargados de gente para trabajar en las palmeras.
Figúrese cuánta plata mueve ese personal. Si cada bus se lleva mínimo 40 personas, y
53
son 50 buses, fuera de los que se van en motos, en otros carros. De ahí que Villanueva
ha tenido su economía propia, hasta ahora están llegando los petroleros como para decir
que no hemos tenido regalías como en otros municipios de Casanare”.

La encrucijada
“Esas industrias traen sus pros y sus contras, el caso de las petroleras, es más los
contras que los pro, porque ellos hacen el daño y se van y nos dejan aquí jodidos, hacen
las perforaciones, se tiran las aguas, y se van y nos dejan únicamente las carestías
porque el comercio de todo se pone a subir porque es zona petrolera, le suben a todo. En
eso tampoco hay control de nadie ni nada y entonces qué? Eso es lo que nos traen los
señores petroleros”.

Aprovecho y le pregunto sobre esta casa. “Esta es en arriendo, la del frente si es nuestra,
esta es para el restaurante. Anteriormente tuvimos otra casa, con un supermercado bien
montadito, pero los amigos lo buscan a uno es para joderlo. Eso fue a partir del 86,
pusimos la tiendita y tres años llegamos a tener el supermercado, vendíamos de todo,
víveres, cacharrería. Cada mes y medio viajaba a Bogotá a traer la mercancía,
ventiladores, planchas eléctricas, licuadoras, ollas a presión, lozas de todos los precios.
En el 95 me tocó venderlo todo porque fiamos mucho a la gente y eso nos llevó a la
quiebra. Como trabajábamos todo con crédito, aquí vienen las empresas de Villavicencio,
de Bogotá, y le dejan a uno a un mes la mercancía, y así trabajábamos nosotros y bien,
fueron 4-5 años que se trabajó muy bien. Pero desafortunadamente nos cogieron los
amigos y nos dañaron. Nos descuidamos y no nos pusimos las pilas a tiempo con las
fiadas y nos tocó venderlo todo.

La casa de enfrente la compramos ahorita en abril, hasta este año pudimos volver a tener
nuestro propio ranchito, y eso con la ayuda de mis hijos que ya trabajan, nos han
colaborado, y entre todos ahí la levantamos, como dicen por ahí, tener una casa no es
riqueza pero no tenerla si es pobreza”.

Don David ¿se siente llanero? “Claro, sí señor, nací acá, me siento casanareño 100% y
conocí gran parte del Casanare y lo conocí trabajando con el ganado”. Le pregunto que si
él tuviera el poder de decisión de haber dado o no los permisos para la entrada de palma
y arroz, hubiera accedido. “Pues uno si quisiera eso, pero es muy difícil, porque al entrar
esas empresas, llega el progreso, por ejemplo, si no hubiera llegado la carretera,
estaríamos viviendo ahí del ganado de La Libertad, del trabajo de La Libertad, no del
54
ganado, porque el ganado era de los dueños, y de lo poco que uno hubiera podido hacer
en otros trabajos, pero como llegaron las empresas, eso no fue del todo malo, como le
digo, ecológica y culturalmente hacen un daño enorme, que después tratan de subsanarlo
diciendo yo doy para la cultura tanto, traigo tal, pero entonces al venir mucha gente de
diferentes lugares, eso ha dado para que el pueblo haya tenido el progreso que ha vivido.

Si no hubieran venido esas empresas, ahí estaríamos los mismos, viviríamos mucho
mejor desde luego, pero siempre en el atraso, no tendríamos la misma tecnología que
tenemos hoy, Villanueva ya está a la par con cualquier ciudad del mundo. Uno sí, desde
luego, quisiera que bonito haber podido seguir viviendo en la vida que vivíamos en mi
juventud, pero entonces es difícil, uno si lo quisiera, pero la tecnología entra y mejora y
acaba con otras. Ahora que lo pienso, no sé qué sería mejor”.

Remembranza al llano
“En esas ganaderías, los encargados de los fundos o los dueños, le decían, siga ¿usted
ya desayunó? o almuerzo o comida, según la hora, y le ofrecían a uno tinto, agua, la
charla, bienvenido ¿qué se le ofrece?. De las costumbres de acá del llano, de la región,
cuando llegaba la semana santa, todos los días de esa semana no se trabajaba, había
mucho respeto por los días santos. El lunes visitábamos un familiar, el martes otro, y así
pasaba toda la semana, se compartía con toda la vereda, y si llegaban forasteros también
eran bienvenidos.

La comida era algo especial. No podía faltar el pan de arroz, eso era indispensable. Las
hallacas de galapa, o de marrano, la miel de abejas y el queso. Para el queso, se cogían
vacas del ordeño desde el miércoles de ceniza, que comienza la cuaresma y se decía,
vamos a coger la quesera, esa eran las vacas de ordeño. Todos los días saque cuajada y
haga queso, y póngale al sol a que se seque. Antes de semana santa, se iba uno al monte
con alguien a mirar árboles donde había abejas, abejas nativas, no ahora que solo hay
pura africanizada. Le decían guanotas y pintaditas; tumbe ramas y en esos gajos huecos,
ahí tenían sus panales que parecían tinajitas que las abejas llenaban de miel y las
tapaban.

Llegaba la visita a la casa y la primera atención que le hacían era darle un plato, con
queso y miel de abejas, uno untaba eso y comía eso, con tinto. Al rato venía el pan de
arroz, a veces masato. Ni hablar del cerdo frito, del topocho maduro y la carne asada.

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Cuando no había un cerdo apropiado se mataba una novilla y se asaba, la propia ternera
o mamona a la llanera. La verdadera mamona es una ternera que esté mamando todavía.

Y para distraernos jugábamos mararayes, unas pepitas circulares negras. Se jugaba


también trompo y zaranda. En esas habían señoritas, niñas, ellas jugaban la zaranda,
después del almuerzo salían con la zaranda a los patios inmensos bien barridos, limpios,
las niñas botaban la zaranda y los hombres con los trompos a romperlas, uno sí que se
divertía con eso, en todas partes.

Así eran las vivencias de esas épocas. Todavía algo queda en algunas partes del llano,
bien abajo, a medida que llegan las empresas, por ejemplo la palma, quién les dice, no
vendan, si vienen a generar empleo, que es lo que la gente necesita, toca dejarlo, ya
cuando uno se da cuenta es cuando han hecho el daño pero ya es tarde, ya no hay nada
que hacer”.

Le pregunto a don David si alguna vez vio la bola de fuego o alguna de esas cosas. “Vea
que no. Todo el mundo la veía, pero yo no la vi. Ni tampoco vi a un gigante que salía,
decían que era un tipo alto como un poste de luz, y eso lo vio mucha gente. Fundado el
pueblo una vez apareció y se iba a llevar un chino. El chino gritó y la mamá salió y el
gigante lo soltó. Conozco de un señor que veía mucho a la bola de fuego, por donde
saliera la veía. Eso no le aparece a todo mundo. Tengo amigos que los privó, se los
encontraban por ahí caídos. Pero yo no”.

La segunda violencia, los paras


“Eso fue terrible. La cantidad de gente que mataron, gente inocente, eso fue feroz.
Llegaron esos señores de Monterrey, las autodefensas de Casanare fueron fundadas en
Monterrey, con el permiso de altas esferas del gobierno, en ese entonces Horacio Serpa
era el ministro del Interior. Y de ahí se empezó a extorsionar a todo el mundo, hasta el
descaro de ponerle vacuna a un pobre jornalero, el que tuviera de 50 vacas para arriba
tenía que pagar 5 000 pesos por cabeza y 5 000 pesos por ha de tierra. ¡Ay de que no
pagara!

Con nosotros afortunadamente no se metieron, y en esa época estábamos recién


fracasados, comenzando, para qué, a nosotros no nos quitaron nada ni se metieron con
mis hijos. Dada la casualidad que un señor amigo que yo conocía del DAS, resultó que
estaba metido con esa gente, y cómo le decíamos no llegue. Llegaba de buena manera y
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todo y tal vez ese vínculo favoreció a que no nos pasara nada, hasta que lo mataron, ellos
mismos dicen, en tal caso desapareció. A lo que fue finqueros y comerciantes eso fue
terrible. Incluso había sinvergüenzas de esas que llegaban a una tiendita y se sentaban a
tomar cerveza, y se la acaban, se iban sin pagar, nadie les podía decir nada.

Ya en la última etapa, cuando se formó la guerra entre los casanareños y los urabeños 24,
eso aquí lo que fue la Mata de la Urama, todo eso de Caribayona, el primer encuentro que
tuvieron, se citaron por radio teléfono, se desafiaron, se encontraron y se dieron y hubo
una matazón tenaz. Hasta soldados cayeron allá.

En pleno día en el centro se mataba gente, y en el campo, me contaba un amigo que


tiene una finca por allá, que el hombre se encontraba cientos de muertos por el camino,
ahí tirados. Una vez un tipo, un comandante de esos se llevó como a doscientas personas
en un solo tacazo, trabajadores de palmeras, viejos y jóvenes, hombres y mujeres se llevó
este tipo25. La presión del Estado los hizo devolver pronto. Uno no podía dormir tranquilo
por esas épocas. Yo veía tomando cerveza al comandante de la policía con el de los
paracos ¿cómo se denunciaba a esa gente? Se hacían consejos de seguridad y el policía
diciendo “y es que la gente no nos colabora denunciando”. Lo creen a uno como idiota.
Ahí de que uno dijera algo, le aparece al otro día debajo de la puerta un papel, le damos
24 horas para que se vaya por sapo, o se muere. Eso no fue sólo aquí, fue en la mayoría
del país, en el Urabá, la costa, el pacífico, qué cantidad de crímenes tan horribles.

Colombia es muy bonita pero existen dos cosas que se tienen tirado al país, la violencia y
los políticos corruptos. Todos esos gobernadores que ha tenido Casanare y las cantidades
de dinero que se robaron, de las regalías. Los llevan a la cárcel un tiempo, pero ellos allá
gozan de todos los privilegios, salen con plata, destituidos pero con millones y libres.
Nunca los obligan a entregar lo que se robaron, nada. No entiende uno como son las
leyes del Estado. Pobreza e injusticia nos tienen en una guerra eterna.
Desafortunadamente eso le ha pasado al país.

24 Sobreesta guerra y poderío territorial paramilitar en Casanare se recomienda ver: http://


www.verdadabierta.com/el-destierro-del-llano Consultado el 04 de febrero de 2013.
25 Ver:
http://www.caracol.com.co/noticias/actualidad/liberados-mas-de-230-rehenes-que-tenian-en-
su-poder--los-paras/20010517/nota/100552.aspx Consultado el 5 de febrero 2013.
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Hoy, vivimos del restaurante este, entre semana llega poca gente, pero los fines de
semana si llegan bastante, sobre todo los domingos, pues se vende comida típica
llanera”.

Figura 9. Don David en su restaurante

4.1.2. Heriberto Mina, el primer afrocolombiano coleador

Cuando me llegó la historia de un coleador afrocolombiano, no dudé en buscarlo para que


me contara su testimonio (entrevista 2). Fui hasta su casa, lo encontré bajando mangos
de un árbol, lo acompañaba uno de sus hijos. Le comenté el por qué me interesaba
entrevistarlo. Le noté un brillo en sus hijos, y me dijo sonriendo: hagámosle. Sacó unas
sillas, sirvió un par de tintos de un termo, nos sentamos y nos sumergimos en su pasado,
presente y futuro. Heriberto vive con sus dos hijos pequeños y su esposa.

De Puerto Tejada, Cauca a Villanueva


“Yo nací en Puerto Tejada, Cauca. Yo trabajaba allá en oficios varios, en cultivos,
limpiando soya, limpiando maíz, trabajé en una hacienda donde había ganado, desde que
era pequeño me gustaba la ganadería, a los 14 años me compré la primera novilla,
cuando yo me vine para el llano, yo ya tenía como unos 5 animales en la casa. Aquí en el
Casanare llegué a tener 95 reses. Desde niño me ha apasionado esa actividad. No he
tenido finca propia porque eso requiere mucho capital, nunca me ha llamado mucho la
atención esa idea.

Yo llegué a Villanueva porque aquí vivía un tío y un hermano. Ellos iban cada año a la
casa. La verdad, yo no tenía muchas ganas de venirme para acá, más bien vine como de

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paseo, como a cambiar de ambiente, y me terminó cautivando, me gustó y me quedé, yo
llegué al Casanare en el año de 1989, tenía 21 años.

Figura 10. Heriberto posando como llanero.

Vine como a darme una vuelta, tenía familiares acá y aproveché eso. Comencé
trabajando en las palmeras, trabajé como auxiliar de campo. Yo en el Cauca había
trabajado con animales, me gustaba mucho la ganadería. Pedí un curso en la empresa
para estudiar en el Sena, me lo aprobaron, estudié por dos años en Villavicencio, yo soy
técnico agrícola. Luego de eso, llegué a trabajar en el Palmar del Oriente como
supervisor.

Al llegar acá, la gente de aquí en esa época, a nosotros nos miraba con la misma
importancia que tiene un papel quemado, fue bien difícil que la gente se acostumbrara a
verlo a uno. La tradición del Casanare en esa época, era gente a caballo, descalza, con
una camisa de manga larga, y buen sombrero. La gente tomaba en las cantinas, dejando
los caballos amarrados en un palo”. (Como en el viejo oeste norteamericano).

“Cuando yo llegué a trabajar en el palmar del Oriente, me hice amigo del vaquero de la
empresa. Un domingo me invitó a que fuéramos donde un señor que tenía unas hijas
bonitas, que fuéramos a visitarlas. Cuando llegamos, me miraron los niños y salieron a
correr, yo dije ¡caramba!, que será eso. Fue complicado ese contacto con la gente local.

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Pero más difícil para mí fue cuando me autorizaron el curso en el Sena, para trabajar
como supervisor, llegar un negro a mandar, ahí hubo problemas. Me tocó demostrarles
que sí sabía, que el que sabe exige, que esto lo vamos hacer así y así. Yo cuando estudié
en el Sena me le pegué a un veterinario que hacía la pasantía y él me enseñó muchísimo.
Le preguntaba y le preguntaba, y gracias a eso, pude enriquecer mis conocimientos. No
me quedó grande manejar la parte que correspondía al cuidado de los semovientes
(búfalos, bueyes y mulas), que se usaban para jalar las zorras de recolección de frutos y
las búfalas de cría para el ordeño, como la cría de equinos.

Nosotros vivíamos en los campamentos. Hace 18 años pude comprar esta casa con los
ahorros. Dos cuadras allá, eso era una mata de monte. Pero no vivía acá, vivía en los
campamentos pues me quedaba bien lejos. Pasó el tiempo, tumbaron el monte y
empezaron a lotear todo eso. En ese entonces, había muchos burros sueltos, ganado
suelto, las calles sin pavimentar, todo eso, se acabó, era bien bonito el pueblo”.

Al preguntarle cómo fue que empezó con el coleo, Heriberto se acomoda en su silla, se
endereza, y hace un gesto que irradia júbilo.

Figura 11. Heriberto recién llegado a Figura 12. Heriberto trabajando llano
Villanueva Fuente: Archivo personal Heriberto

El primer afrocolombiano coleador


“En ese entonces, estábamos con unos compañeros del trabajo en Catama, Villavicencio,
y les dio por ir al coleo, me invitaron, fui y vi como a un animal se le quebró la pata, justo
en frente de donde yo estaba, eso no me pareció bueno, no me gustó eso. Se pasó el
tiempo y se llegó el día en que la empresa, patrocinaba a dos coleadores de Villanueva

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para ir a un evento. El día antes un coleador se accidentó, como la gente sabía que a mí
me gustaba montar a caballo, y que lo hacía desde mi infancia, a pelo, en el Cauca se
montaba sin silla, con un costal o un apero, aquí si era con silla, más seguro.

Un señor, me propuso que reemplazara al que había tenido el accidente, que hiciera parte
del equipo. Yo le respondí que un negro del Cauca coleando, como sería la rechifla de la
gente. Me dijo que practicáramos y a ver cómo me iba. Ni yo sabía, ni el caballo que yo
tenía tampoco, éramos dos novatos. Fuimos y empecé a practicar, a correr ganado, a
cogerlo por la cola y a tumbarlo. El señor me dijo que yo estaba listo, que no necesitaba
practicar más. Vamos al coleo, a lo cual yo repliqué: pues vamos y nos fuimos a colear a
Caribayona.

Los turnos para salir a colear, se hacen escogiendo balotas de una bolsa. Mi compañero
metió la mano para escoger la balota que me correspondía a mí, y va y saca el número
uno. Me avisó y yo no podía creerlo, le dije que cambiáramos de turno, que yo que iba a
salir de primeras, yo primíparo, el caballo también, él había sacado el 20, le propuse que
el saliera de uno y yo de 20. Cuando fuimos hablar con los organizadores, éstos no
dejaron. Me tocó a mí de primero, y yo salí en tenis y cachucha. Salí detrás del toro y esa
bulla de la gente y lo tumbé de costado, que equivale a 10 puntos. Al otro toro que me
tocó, le metí 30 puntos, campana y campana. El primer día terminó y yo quedé con 40
puntos. Mi compañero quedó con 60. Ese día terminé de tercero.

Al otro día, yo hice 60 puntos y mi compañero de equipo, 40. En total yo hice 90 puntos, y
quedé de segundas en el primer coleo que participaba. Suerte de principiante. Eso me
motivó a mí para seguir coleando, desde ahí salió la idea del coleo. El segundo torneo al
que fui, me lo gané y de premio me dieron una silla último modelo, bellísima. Ahí comenzó
el negro coleador del palmar, ya cuando había torneos, la gente sabía de mí y se
entusiasmaba al verme. El caballo que yo entrené, terminó siendo excelente. El caballo
era de la empresa, yo le cuidé, le puse nombre, Parrandero, un caballo criollo muy bueno.
Nos adaptamos el uno al otro y él ya me conocía como yo lo conocía a él.

En el palmar hay canales bien anchos, para el riego y yo me bajaba porque el caballo no
era capaz de brincar conmigo al otro lado, yo me bajaba y me pasaba por la orillita y el
caballo se me iba detrás, yo lo jalaba del lazo y él se iba detrás, me pasaba de lado y yo
me le subía, y el caballo se dejaba, tranquilo. Hacíamos esas travesías para acortar
camino. Yo tenía un buen caballo para el coleo. Me gané con él varios coleos pequeños.

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Figura 13. Heriberto en una de sus coleadas. Fuente: Archivo personal Heriberto

El primer caballo cuarto de milla que usé, fue en un coleo en Barranca de Upía, un coleo
grande, famoso, y quedé de segundas. Ya coleaba con botas y casco, como exige el
reglamento. Luego me invitaron a la Copa Mustang, en Medina, Cundinamarca, y allá
quedé de tercero, ganándole a gente muy reconocida del llano. Así fue creciendo la fama,
la bulla, el Mina, salí en revistas especializadas y todo.

La última vez que coleé fue hace cuatro años, y ahí me gané la Garza de Oro, en Maya
Cundinamarca. Después de eso no volví a colear porque me agarraba un dolor en la
cintura que terminó siendo una hernia discal, por eso, no pude volver a montar un caballo,
me hicieron dos cirugías de columna. Yo no culpo al coleo, ya que en las palmeras trabajé
duro, cortando y cargando frutos, vendí leche como 5 años, me echaba dos canecas al
hombro, por eso no puedo decir que el coleo fue lo que me causó la hernia, de golpe fue
la acumulación de todo lo anterior. Desde pequeño he hecho trabajos que implican mucha
fuerza, con las cosechas, los bultos, las herramientas, entonces no creo que el coleo
fuera el determinante”.

De la cultura llanera
“Cuando ganadiaba en las noches, nunca se me atravesó por el camino ni la bola de
fuego, ni el silbón, ni la llorona, nada de eso. Amigos dicen que si han visto la bola de
fuego. Me cuentan que si se aparece la bola de fuego, uno tiene que soltar el rejo y con la
punta de la gaza meterlo en la cabeza de la silla y soltarlo, la bola de fuego llega hasta la

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punta del rejo y no se acerca más. Uno no puede mirar para atrás, cuando uno la mira
más lejos es cuando está más cerca y cuando la mira cerca, es que está retirada. A la
llorona hay que correrla con el mandador, cuentan que aparece los viernes santos. Yo
nunca he visto eso.

Al ganado le canto pero no lo rezo, en el llano hay personas que saben de esos rezos
para blindar a los animales de enfermedades y mordeduras de serpientes, eso yo no lo
hago porque no lo aprendí. La música llanera me fascina, no la bailo, pero escucharla y
mirarla me gusta mucho, mis hijos si saben bailar, aprendieron en el colegio. Me gusta la
música llanera recia.

A pesar de que quiera volver al Cauca, yo me siento más de acá que de allá, porque he
vivido la mayor parte de mi vida”. Al preguntarle si se siente más llanero que afro,
responde: “ahí si me la dejó difícil”, -frunce el ceño manifestando una duda profunda-,
respira y contesta: “no, afrocolombiano”.

De la cultura afrocolombiana
“El rito del bunde poco se hace por acá. Sí se ha hecho, pero son pocos los niños que se
mueren. Cuando se hace, se toca el bunde, unos bailan, unos cantan, de esos cantos no
me acuerdo de ninguno, pero esa es la tradición, cantarle al angelito. La gente no lo llora,
si lo lloran no se va al cielo. El bunde se hace hasta los 10 años de edad, a los mayores
de esa edad, ya no se le hace el bunde, se vela normal, por nueves noches, todas las
noches, se reza la novena y la terminación de la novena que sí la rezan toda la noche, a
las 6 de la mañana entregan el rosario con unos reglamentos específicos. Me acuerdo de
una señora que cantaba unos cantos bien bonitos en esas novenas.

También celebrábamos en el Cauca, el 28 de diciembre, el día de los inocentes, la gente


se coloca máscaras, con cuernos, asemejando al diablo, colocarse una cola y un vestido
rojo, con rejo en mano y esos diablos van dando fuete al que se atraviese. Los 31 de
diciembre, aquí en Villanueva queman el año viejo, en el Cauca lo sacan a pasear, a
bailar, una persona se viste de la viuda y se coloca un poco de trapos en la barriga y llora
y pide plata, y después de eso, ahí sí lo queman. Yo a mis hijos les cuento sobre estas
tradiciones que hacemos en el Cauca, pero acá en Villanueva, no se hacen.

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Recuerdo con regocijo la preparación del champús para semana santa en el Cauca. El
chontaduro, yo tengo en la nevera mi chontaduro. Me lo envían, los cocino, los pelo y los
echo a congelar. Saco unos tres y preparo el jugo.

No voy a la casa hace dos años, pero claro que he regresado, yo voy siempre. Mi madre y
hermanos viven allá. Me comunico con ellos casi todos los días. Me gustaría vivir
nuevamente en Puerto Tejada. Ahora, ya estoy pensionado, y en el Cauca la vida es muy
barata, aquí en Villanueva es caro todo. Lo que allá es caro es la carne, el resto es muy
económico. Con un sueldo mínimo como el que yo tengo de pensión, con eso vivo con mi
familia sobrado.

La verdura que es bien costosa aquí, allá es muy barata, la papa es de Nariño, y como
son vecinos con el Cauca, sale bien barata. Pocas cosas venden por libras, allá casi es
por montones, allá siembran por montones gran variedad de verduras. El plátano no se
compra por libras, allá le venden por racimos. Pensándolo bien, si me gustaría volver a
casa. De herencia, mi abuelo nos dejó a mi hermano y a mí, un pedazo de tierra como de
hectárea y media, entonces nosotros tenemos ese pedazo, que nos dejó el abuelo y me
gustaría irme a vivir allá. Mi hermano vive allá, el cuida eso, allá tengo como unas 20
vacas que he enviado desde acá. El ordeña y vende la leche”.

Villanueva de mis afectos


“Venir a Villanueva me cambió la vida, tanto la vida misma, como los conocimientos, hasta
la jerga llanera me la conozco toda. Lo que aprendí trabajando llano, en los palmares, en
el Sena, en relacionarme con gente estudiada, los ingenieros, a nivel intelectual crecí en
todos los sentidos.

Villanueva ha experimentado un cambio impresionante en los últimos años, cuando


llegamos esto era un pueblo lejano de todo, ahora mire a su alrededor. El resplandor
ganadero que vivió Villanueva en el pasado, disminuyó drásticamente, el ganado bajó
mucho en densidad y hasta en los precios. Los insumos, las vacunas, las medicinas, son
bien caras, hasta los trabajadores son difíciles de conseguir, pues prefieren trabajar con
los petroleros, ganan más, y si uno les ofrece trabajo con ganado, cobran a precio de la
bolsa de Nueva York” (Heriberto suelta una carcajada). “La economía de Villanueva gira
alrededor de los palmares. Los finqueros se están asociando para sembrar palma, la
ganadería y llanero serán un mero recuerdo de antaño. Ahora el petróleo, gente viene y

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se va. La vida ahora va a mil, ya no es como antes. A pesar de toda esa transformación,
Villanueva me sigue gustando mucho.

En Villanueva tengo tres casas, esta y dos más. Las otras, las tengo en arriendo. Vivo de
eso, de la pensión y la lechería que tenemos con mi hermano en el pueblo natal. Si me
llegara a ganar la lotería, me compraría una finca en el llano y ahí si ya no volvería al
Cauca, me dedicaría a la finca”.

El futuro soñado
“Mi sueño, es montar un restaurante allá en mi pueblo, con las costumbres llaneras de
preparación, y adornarlo con artefactos típicos de la cultura llanera. La casa de nosotros
allá en Cauca, queda en una esquina donde la carretera hace una ye, y yo he querido
colocar en ese punto un asadero de carne como se hace acá en el llano, con todas de la
ley. Hacer el techo con palma de moriche, bien bonito. Tocaría llevar un llanero de por acá
para que ase la carne, descalzo, con su sombrero y pantalón arremangado. Sería cebar al
ganado ahí en el lote y sacrificarlos en el propio negocio, para darle toda la atmósfera
llanera”.

4.1.3. Hugo Angola, el deportista

La entrevista con Hugo (entrevista 13), fue hecha en una oficina del colegio donde trabaja
su esposa Epi. A su vez, el colegio es la casa de la familia Angola Roda. Ellos viven allí.
Hugo tiene 37 años.

Antes de empezar, le pregunto a Hugo si sabe de dónde viene su apellido, a lo cual él


responde: “mi apellido es africano, de Angola, según mi abuelo que nuestros
descendientes venían de lo que hoy es el país de Angola, netamente africano”.

De Puerto Tejada a Villanueva


“Yo nací en un pueblo que se llama Puerto Tejada, Cauca, y fui criado en otro pueblo
cerca a ese municipio donde yo nací, que se llama Guachené. Yo llegué aquí a Villanueva
en 1985, cuando tenía doce o trece años, de ahí para atrás viví en Guachené. Yo llegué
acá por medio de mi madre, mi padre se fue a buscar otros horizontes a Venezuela, y por
allá se quedó y no regresó. Mi madre se hizo cargo de nosotros, somos cinco hermanos.
Mi madre vino a trabajar en palma y nos trajo con ella.

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Figura 14. Hugo Angola y su familia.

Inicialmente, traían a la gente por medio de lo que se conoció como “enganche”, irse
desde Villanueva, e ir a traer gente de por allá del norte del Cauca. Los traían a
Villanueva, a los que les gustaba, los que se quisieran quedar, pues se quedaban
trabajando, los demás si no les gustaba, pues se iban. Eso pasó porque aquí los llaneros
eran netamente ganaderos, ellos para trabajar la palma les pareció muy duro. Entonces a
los empresarios se les iluminó el bombillo y se ingeniaron traer negros de por allá, para
que trabajaran en los palmares y así sucedió. Así nos trajeron aquí y por eso que somos
muchos afro en Villanueva, dicen que hay 5 000.

En Cauca hay mucha caña, y la caña con la palma son similares en su cosecha, que es
cortar, llevar, transportar, y así, entonces los dueños, me imagino yo, dijeron esa gente
nos puede servir, y verdad, fue la mejor opción que pudieron hacer. Nos explotaron al
100%”. (Dice esto entre risas).

Guachené, Cauca
“Mi infancia en Guachené vivíamos en el casco urbano, en aquella época había 5 000
habitantes, como era un pueblo pequeño, todos nos conocíamos con todos, uno era
conocido de todo el mundo. La economía de Guachené eran las parcelas de la gente en
sus fincas, en esas parcelas se sembrara café, cacao, naranjas, zapotes, el plátano y la
yuca, todo lo sembraban en una sola parcera; yo digo que el que más tenía tierra podría
tener unas cinco o seis hectáreas. De eso vivía la gente, autoconsumo y comercializaban
los productos. Lo otro era el oro, mucha gente iba al río y hacían “tambaque”, que era
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echar arena en un baile de madera y era sacudir toda la tierra y quedaba todo el oro ahí.
Otra gente trabaja en la caña de azúcar, porque era pura mano de obra humana, ahora ya
no, ahora son las máquinas.

El viaje de Guachené a Villanueva, fue muy traumático, muy largo, nos echamos unas 40
horas por ahí. El trayecto más demorado fue el de Bogotá a Villanueva, de Bogotá a
Villavicencio había muchas curvas y casi no había pavimento, y de Villavicencio a
Villanueva, ni se diga, eso eran unas trochas ni las berracas. Cuando se crecía el río nos
tocaba esperar a que bajara el cauce del río para poder cruzarlo. Ya ahorita se empezó a
desarrollar y se llegó a lo que conocemos, la Marginal de la Selva. De Guachené a Bogotá
no fue tan duro, pues ya había pavimento”.

Villanueva, la vieja
“Las calles de Villanueva eran un tierrero, el aeropuerto quedaba casi en la mitad del
pueblo. Era bien rudimentario pero si tenía sus cosas básicas, el colegio, la iglesia, un
parque principal e infantil, había un puesto de salud, no había acueducto, el agua la
tomábamos de una represa pequeña, que todavía existe”.

La llegada a Villanueva
“El recibimiento por parte de los habitantes fue duro, tedioso, aburridor, llegar uno a una
tierra ajena y de color diferente la gente lo ve a uno como si uno fuera un bicho raro, un
animal. Eso se fue cambiando a medida que demostramos que éramos gente buena y
trabajadora, nosotros veníamos a trabajar.

Nosotros no llegamos directamente a Villanueva, nosotros llegamos directamente a los


campamentos de los palmares, uno se quedaba allí, las mujeres eran las que cocinaban y
los hombres en el campo. Cuando las madres ya no podían tener los hijos allí, sacamos
una casa en arriendo en el pueblo, por intermedio de un doctor del palmar, porque si no
hubiera sido por él, no hubiéramos conseguido casa tan fácil. Ese señor fue y habló con el
alcalde y le dijo que le colaborara con eso, que esa gente es trabajadora.

Cuando se fueron cerrando los campamentos, los alcaldes se quejaban que esa carga
que era de los palmares, ahora pasaba al municipio, de ahí fue que empezaron a ver
programas de vivienda de los palmares hacia el municipio, como Villa del Palmar. Los
alcaldes les decían a los gerentes de los palmares que eso era responsabilidad de ellos,
habernos traído aquí a nosotros, ellos tenían que responder por nosotros.
67
Cuando entré a estudiar, los niños no se podían sentar al lado de uno porque ese es
negro, y uno decía, Dios mío a donde nos fuimos a meter, y eso fue que lo que causó que
nosotros los negros nos demorábamos mucho para estudiar. Ir al colegio era bien
traumático, a que lo trataran a uno como un bicho. Ya después eso fue cambiando. La
gente empezó a recapacitar y ya viendo que en el caso mío, fui muy buen deportista y ya
iba representando el colegio con el deporte o con las danzas entonces, ya lo empezaron a
ver a uno de una forma diferente.

La gente decía que éramos bruscos en el trato, si la gente misma no nos dejaba la
oportunidad de tratarlos. Una anécdota de esas, cuando a uno lo invitaban a las
minitecas, nadie quería bailar con el negro. Cuando ellos empezaron a ver que ellos
bailaban de una forma y nosotros de otra, entonces ellos ya querían saber cómo era que
se bailaba, ahí ya se empezaba a ver esa mezcla, ya empezó la gente a cogerle más
cariño a los negros.

A pesar de que en una época fueron muy racistas, la gente se culturizó, ya nos miran con
otros ojos, ya no nos señalan y tildan como antes.

En mi caso, me saqué ese prejuicio de mi mente porque ya fui uno de los mejores
estudiantes, por el deporte, por las danzas, por el estudio, uno tenía que sobresalir de una
u otra forma. Luego vinieron las novias no afrocolombianas, si uno le gustaba a una
muchacha, ya las cosas eran diferentes. A raíz de todo esto, ya empezaron a verse las
mezclas”.

Mezcla de culturas
“El mayor acercamiento entre el llanero y el negro, fue el deporte, eso fue fundamental,
pues nosotros veníamos de una tierra netamente futbolística, aquí en el llano, en ese
entonces, al negro solo le ganaban en coleo, el resto de deportes, éramos nosotros los
sobresalientes. El deporte fue un trampolín para esa unión de culturas, los equipos
terminaron mezclados, rompiendo la estigmatización.

A Villanueva no llegaron solamente negros, llegaron gente de distintas regiones, pero los
negros si manteníamos entre nosotros, ya después si vino una mezcla que no ha parado
en estos días”.

68
Relaciones sociales afro
“En cuanto a las relaciones entre los afro, políticamente no estamos organizados, es una
mezcla de falta de envidias, de inteligencia, no sé cómo llamarlo, si alguien de la
comunidad quiere salir adelante, nosotros mismos no los dejamos, por nuestra propia
envidia. En vez de rodear a ese líder, nosotros mismos le ponemos zancadilla. En la
historia de Villanueva, solo hemos tenido dos concejales afro, después de tanto tiempo.
Acá somos muy desunidos. Es triste decirlo”.

Identidad, sentido de lugar


“Mis abuelos y mis tíos siguen en Guachené, si los he visitado varias veces, uno va los
visita y se regresa, aunque ya van seis años que no voy. Por celular también estamos en
contacto con ellos.

La comida de por acá es muy simple, en el Cauca si nos gusta condimentarla bastante,
acá en Villanueva solo se conseguía cebolla, a veces ajo, en el Cauca había mucho más
diversidad de color y sabor en las comidas.

Uno no es de donde nace, si no donde se hace, yo aquí en Villanueva llegué niño, aquí
me volví hombre, trabajé, tengo mi familia, aunque no desconozco mi tierra ni mi cultura,
si me siento más de aquí de Villanueva que de Guachené”.

De la cultura afro
“Acá en Villanueva se ha perdido mucho como esas tradiciones, porque estamos en
cultura diferente y nos ven con otros ojos, allá cuando estábamos en el Cauca, los 28 de
diciembre, allá en el pueblo, le dan fuete a la gente, allá usted se pone una máscara, se
disfraza y sale a perseguir gente.

Cuando se muere un niño, en el Cauca hacemos algo que se llama bunde, coger una
tambora y tocar, una señora o un señor canta, y todo el mundo a adorar ese niño que se
murió, aquí en alguna época lo hicimos, pero la gente local nos miraba extraño,
cantándole a un niño muerto, qué le hacíamos, esa es nuestra cultura, pero eso se ha ido
perdiendo, ya no lo hacemos.

69
Eso es falta de ganas, recrear nuestras tradiciones acá, por ejemplo, en Colombia se
celebra el día de la afrocolombianidad26, y aquí ese día pasa desapercibido, no se hace
nada, esa fecha es especial para nosotros, habiendo tanto afro en Villanueva y no somos
capaces de organizarnos para celebrar nuestro día. Nos falta ponernos la mano en el
corazón y volvamos a traer todas esas raíces. Lo lamentable de esa situación, son las
nuevas generaciones de afrocolombianos, que ya ellos no saben nada de nuestra cultura
y tradiciones. Yo conservo mi dialecto afro, ojalá no me cambie nunca”.

De la cultura llanera
“Si he tenido la oportunidad de experimentar con ganado, ir a las fincas y trabajar llano,
marcar ganado, a encerrar, es bien bonito, iba por aprender, a ver cómo lo hacen, a pesar
de que uno es de otra cultura, uno se interesa por las prácticas culturales de las otras, por
eso me gustaba trabajar en fincas, más que por el dinero, voy por hobby. Como es bonito
es bien duro y peligroso, el que no sabe de eso, ni mejor se meta al corral, se enreda uno
con un ganado de esos, con un toro y se puede lastimar. El coleo también me gusta, no
soy muy amante, pero si me gusta.

No me gustaría quedarme solo por la noche en la sabana, nunca he visto la llorona ni la


pata sola, ni la bola de fuego, ni el silbón, pero dice la gente que existen, y uno sin saber
cómo es la contra, ni sabe cómo controlarse, que tal uno por allá en el centro del llano y
solo, como le digo, no he visto nunca nada, pero pueda que sí existan de tantos relatos de
amigos de por acá que dicen que sí han visto cosas de esas”.

Recreación en Villanueva
“La cultura afro somos muy folclóricos, nos gusta mucho el bullicio, sea la música que
sea, yo me la gozo, sea llanero, salsa, bullerengue, la disfruto. Llanero aprendí a bailar en
el colegio, mis hijos todos saben bailar música llanera. Cuando hay presentaciones de
música llanera, me gusta ir a verla, la música llanera siempre lleva un mensaje bonito, se
caracteriza por eso, por cantarle a la naturaleza, al amor, a la mujer, eso me gusta.

Nosotros con mi familia tratamos de estar unidos cuando hay la fiesta de las colonias,
vamos juntos y disfrutamos de los eventos, hay muchas representaciones folclóricas de
todas las regiones, uno ve cosas muy bonitas en las colonias, como uno no puede ir al eje

26 Ley 975 de 2001.


70
cafetero por ejemplo, la fiesta de las colonias le permite a uno ver parte de la cultura de
esas tierras”.

El gran proyecto
“Me gusta mucho Villanueva, mis hijas están bien acá, por lo pronto seguiremos acá, no
queremos con mi familia empezar de ceros otra vez.

Me gustaría trabajar con los niños y jóvenes afro de Villanueva, hacer una cátedra de
afrocolombianidad, para que ellos no pierdan sus raíces, recrear la memoria de nuestros
ancestros”.

4.1.4. Gina Pineda y José Angola, la pareja mezclada

La entrevista de Gina (entrevista 15) y José (entrevista 14) fue en la casa de ellos. La
casa es a su vez, su negocio, una tienda típica colombiana.

Figura 15. Gina, José y su bebé, el niño mayor es hijo de Gina.

La rola y el caucano
Gina: “Yo soy de Santander pero criada en Bogotá”. José: “Yo soy de Guachené, Cauca”.

El encuentro
Gina recuerda: “Inicialmente mi tía era la que vivía acá, al lado de la casa de José, en
unas vacaciones yo vine por ocho días, a visitar a mi tía. Al tercer día, mi tía hizo un
sancocho, ella invitó a la mamá de José, ahí tuvimos la oportunidad de hablar, él me dice
que trataba de hacerse notar, que se atravesaba, que me miraba, pero a mí me daba
igual, yo no venía a Villanueva con el fin de ligar, mucho menos negros, yo decía eso. Ahí
nos conocimos. Después de eso, seguimos hablando y se llegó la hora de devolverme

71
para Bogotá. A los ocho días José se fue para Bogotá. Me cayó bien el negro y ya
llevamos cuatro años.

Empezamos la relación, íbamos y nos visitábamos, hasta que José me dijo vente a vivir
acá, y decidí venirme. No ha sido fácil la adaptación. El clima, yo de Bogotá y pasar a este
clima. Acostumbrarse a otras cosas que no es lo de uno, es nuevo, de todas maneras,
uno tiene que adaptarse. El adaptarse como yo hago las cosas, porque son totalmente
diferentes, él tiene unas costumbres, yo tengo otras, muchas veces nos contrariamos
porque cada uno hala para un lado distinto”.

José explica que llegó a Villanueva por su mamá “en la tierra de nosotros era muy difícil
conseguir trabajo, y aquí estaba lo de la palma, mi madre se vino para acá a trabajar en
eso y nos trajo, y aquí estamos. La llegada fue complicada, a mí que me tocó estudiar por
acá, en el salón había 40 alumnos y solo éramos 4 negros, mi hermano y otros dos. Uno
notaba mucho racismo, pero no con el propio llanero, la gente de otras partes, de afuera,
eran más racistas que la gente local llanera”.

Relaciones sociales
Gina comenta: “Mis padres al principio no estaban de acuerdo, los únicos que me
apoyaron fueron mis hermanos, pero papá y mamá no, fue difícil, por todo, por la
distancia, por el hecho de José ser afro, la condición en la que yo estaba, el cambio, todo,
ya con el tiempo han ido aceptando, y con el nieto, lo adoran. Ya cuatro años, ya era
hora”.

En cambio, José explica: “Mi familia recibió bien a Gina, no fue problemático”. Según
Gina, “la gente afro me caen bien, no me siento incómoda”.

Identidad, sentido de lugar


“Me siento casanareño y caucano, por igual, las raíces las tengo allá, pero he vivido aquí
casi toda la vida, diría que un 50 y 50. Me gustaría volver al pueblo de mi madre, son las
raíces”. Cuando a Gina se le preguntó si le gustaría irse a vivir con José a Guachené,
respondió: “de visita solamente (risas). Por ahora me siento muy amañada en Villanueva,
de hecho si tomé esa decisión de venirme de Bogotá y cambiar esa rutina, no creo que
me haya equivocado, estoy amañada en Villanueva”.

De la cultura afro a José le queda…


72
“De cultura tengo la tambora, yo toco la tambora, hace 4 años que dejamos de tocar con
los del grupo, antes nos reuníamos y tocábamos bunde, curruluao, ritmos afro, ya no,
porque cada quien está en sus rollos, cada quien en sus responsabilidades, su hogar, y
nos dividimos, además no hay nadie quien nos apoye, entonces eso se necesita.

Los afro no estamos unidos en Villanueva por culpa de los líderes que hemos tenido,
cuando pierden la credibilidad de la gente, más de un líder nos ha fallado, por eso es la
división. La juventud no quiere meterle a eso, ellos están en otras cosas”.

Para Gina los afro son: “muy folclóricos, me gusta además que sean arraizados a su
tierra, a las cosas de ellos, a su folclor, a todo eso, en las colonias esta gente se mueve y
disfruta de esos momentos. Es bien chévere”.

De la cultura llanera José qué tiene…


“Me fascina la música llanera, la escucho, voy a verla, mi cantante preferido es Villamil
Torres. Bailaba joropo en el colegio, ahora ya no, solo la veo y escucho. Me gusta el coleo
también, cuando puedo voy”.

Villanueva hoy
José menciona: “Villanueva ha tenido un cambio bravo, cuando yo llegué eran como
cuatro cuadras, no había más de 500 habitantes, comercio casi no había, ahora es una
ciudad. Para vivir tenemos la tienda, Gina dedicada al bebé, y yo trabajo en los palmares,
recogiendo frutos. A Villanueva le agradezco mucho. La casa es de nosotros”.

4.2. Mapeando las transformaciones de los ecosistemas de Villanueva

En esta sección se busca contrastar las transformaciones de los ecosistemas que se


evidencian en el mapa de ecosistemas y uso actual del suelo en el municipio de
Villanueva, elaborado a partir del mapa de Ecositemas de Colombia, (IAvH, 2008), con los
conocimientos y percepciones que tienen los pobladores de dichas transformaciones y
que son plasmadas en los mapas que ellos elaboraron en los ejercicios de cartografía
social.

4.2.1. Las transformaciones de los ecosistemas desde la perspectiva de la ciencia

73
El mapa de cobertura y uso actual del suelo en Villanueva (figura 16), muestra cómo los
ecosistemas de sabana en piedemonte aluvio-diluvial y BMD (Bosque medio denso) en
piedemonte aluvio-diluvial (Humboldt, 2008) se transformaron en plantaciones de palma
africana (aprox. 13 700 ha), cultivos de arroz (2770 ha) y ganadería (10 811 ha). Tan sólo
quedan 7342 ha de bosque natural (8,89% del área total del municipio).

Figura 16. El mapa muestra las transformaciones de los ecosistemas en el municipio de Villanueva.
Los círculos representan los cultivos de palma africana establecidos a la fecha, el color carmelita
representan éstos cultivos (13 700 ha). El color azul marino corresponde a sabana inundable (17
454 ha). El azul son los cuerpos de agua (2 570 ha). El agroecosistema ganadero en color café (10
811 ha). Cultivos de arroz, color gris (2 770 ha). Fuente: autor, ajustado de Ecosistemas de
Colombia, IAvH, 2008.

Ahora se puede observar, cómo los campesinos locales mapean las transformaciones
más dramáticas que se han dado en el territorio mutado.

74
4.2.2. Las transformaciones de los ecosistemas desde la visión de los pobladores:
cartografía social

4.2.2.1. Finca de Don Alfonso


La finca de nombre Morroco, propiedad de don Alfonso Vargas (entrevista 3), está ubicada
en la vereda La Libertad, nombre que heredó del hato. Tomando la vía Villanueva-
Villavicencio hay un desvío (5 minutos en carro), cuya carretera destapada entre el
bosque de palma conduce a la finca de don Alfonso (20 minutos después del desvío).

Don Alfonso vive con su esposa, su hijo y la esposa del hijo, en una finca de 20 ha, en
medio de los cultivos de palma de las empresas Palmar del Oriente, Casanare y Santana.
Don Alfonso migró de Santa Teresa, Boyacá hace unos 45 años, con su esposa y sus
pequeños hijos (hoy mayores de edad). Llegó buscando mejores tierras y oportunidades a
raíz de la época de la violencia de los años cincuenta. Desde que él y su familia llegaron,
han permanecido allí.

Viven del cultivo de yuca y plátano, frutales tales como papaya, mangos, cocos,
guanábanos, naranjos, nonis. También tienen 60 cabezas de ganado (cebú y criollo) que
les proporcionan leche y carne. De los cultivos, no venden nada, todo es para el
autoconsumo. El ganado es el que le proporciona sus ingresos. Los cultivos y el ganado
le dan lo necesario para vivir.

El primer agrónomo que llegó al palmar, incitó a don Alfonso a sembrar palma27 . Los del
palmar se comprometían a arreglarle la tierra, en darle las semillas y lo ayudarían a
administrar el cultivo de palma. Sabiamente, él no quiso. En palabras de él: “si sembraba
palma, me tocaba salir de las poquitas vacas que tenía, la palma no me iba a dar leche ni
carne”. Desde entonces, no lo volvieron a molestar hasta que un día, le ofrecieron
comprar su terreno. En palabras de don Alfonso: “ellos querían que uno les regale la
tierra, que se las venda barato”. Inteligente, volvió a declinar la oferta de los palmeros.

27Con el mismo discurso de hoy: “los linderos de las fincas se eliminan y se consolidan en una sola
unidad empresarial. Los pequeños productores son accionistas y a la vez trabajadores de su
empresa (especialmente durante la etapa de desarrollo de la palma), de manera que logran un
buen nivel de ingresos como parte de un negocio competitivo a escala y un adecuado flujo de caja
en un cultivo de tardío rendimiento”. En: FEDEPALMA. Visión y estrategias de la palmicultura
colombiana: 2000-2020. Lineamientos para la formulación de un plan indicativo para el desarrollo
de la palma de aceite. Bogotá, diciembre de 2000.
75
Figura 17. Mapa que ubica la Finca El Morroco en medio de los tres palmares más grandes en el
municipio de Villanueva. Fuente: Google earth. Consultado el 3 de octubre de 2012.

Don Alfonso cuenta que antes de los cultivos, había sabanas, ganadería, morichales. El
hato La Libertad (donde se encuentra hoy el cultivo de la empresa Palmar del Oriente)
tenía unas 46 000 ha, divididas en 6 hatos. Los dueños de La Libertad, eran la familia
bogotana López Caballero. Don Alfonso trabajó con ellos, por varios años, “trabajando
llano”. Los López vendieron y los nuevos dueños sembraron palma y arroz.

Don Alfonso cuenta que antes de que fuera tierra arrocera y palmera, eran contadas las
personas, no “había casi nadie, para llegar de una casa vecina a la otra, me demoraba 2 o
3 horas a caballo, eran bastante retiradas, había muy poca gente, ahora sí que está
sobrando, ahora si hay cantidad”.

Don Alfonso relata que la primera gente que fue poblando la vereda, era de Boyacá, la
gente “fue llegando y colonizando lotes, construían sus ranchos y así empezó a crecer el
pueblo”. Muchos de los primeros colonizadores, se han ido. Así como ellos se fueron, la
fauna y flora también. Don Alfonso recuerda que antes salía de caza con sus hijos. Traían
venados, cachicamos, chigüiros, patos, con la cara entristecida comenta: “hace años que
no veo un bicho de esos, hasta el ganado se está yendo”. Ya poco queda. Ahora sólo
“están los arroceros, palmeros y los petroleros”. “Antes había morichales y esteros, todo
eso se acabó”. (Ver Figuras 18 y 19).
76
Figura 18. Mapa de recursos naturales y uso del suelo antes de la llegada de los palmares a
Villanueva. Don Alfonso pudo ubicar 4 esteros, El Arco, Largo, El Boral y Algarrobo, los cuales
fueron drenados para darle paso a los cultivos de palma. Fuente: Don Alfonso, Cartografía Social.
Realizada el 3 de marzo de 2013.

Con referencia al caño que pasa por su finca recuerda que antes: “los chinos se bañaban,
ahorita viene contaminado”. Ellos conservan aun un “jagüey” (sería oportuno hacerle
pruebas al agua del “jaguey” y al caño que pasa por la finca, ya que podrían estar
filtrándose los químicos del cultivo). La fertilidad de la tierra no se ha afectado, sus plantas
parecieran confirmarlo (también sería oportuno hacer análisis de tierras, comparar la del
cultivo de palma con la del cultivo de pancoger de don Alfonso).

Don Alfonso es consciente de que su vida ha cambiado después de la entrada de los


cultivos de palma. Hasta la gente ha cambiado. Sin embargo, él y su familia están felices.
Mientras que hacía la entrevista y la cartografía social, sus hijos jugaban al dominó.
Ninguno de los Vargas trabaja, ni han trabajado en los cultivos de palma. Ellos ríen de
esa posibilidad, uno de ellos apunta: “si estuviéramos trabajando en esos cultivos, no
estaríamos jugando dominó”.

77
Figura 19. Mapa de recursos naturales y uso del suelo después de la llegada de los palmares a
Villanueva. La finca hoy en día está rodeada por los tres grandes palmares. Las líneas en negro
corresponden a los canales del distrito de riego. Fuente: Don Alfonso, Cartografía Social. Realizada
el 3 de marzo de 2013.

Al preguntar a don Alfonso sobre el futuro, responde: “moriré aquí, aquí quiero ser
enterrado, con mis gallinas, mis marranos, mis perros, mi ganado”. Aunque ante una
buena oferta de su tierra, la vendería, y se iría a una finca más retirada.

En cuanto a los impactos del cultivo de palma, sobre el bienestar humano, don Alfonso
manifiesta “a veces no cierran arriba la compuerta principal, y baja el agua bien sucia,
para lavar, para uno bañarse, para cocinar sacamos el agua del jagüey, pero el caño al
pasar pesado y hondo, el jagüey sube y el agua se pone amarilla, lechosa, se pone fea.

Cuando hacen los riegos, cierran la compuerta arriba, y nos la quitan casi toda, hemos
visto mortandad de hartísimos pescados, porque el agua se calienta y no tienen oxígeno
para respirar, eso nos pasa cada año, cuando empiezan los riegos, y cuando terminan, ya
el agua baja sucia, al no cerrar la compuerta principal.

Antes de los palmares no había tanta mosca, lo que es de abril a julio cada año, hay
millones de moscas acá, una plaga terrible. Los del palmar del Oriente vinieron a colocar
60 trampas, pero eso no es suficiente, ojalá usted pudiera venir y darse cuenta de esa
plaga. Además las moscas atacan al ganado, la gente de la Umata sabe del problema, al

78
igual que los de Corporinoquia, el ICA y nadie hace nada, solo nos mandaron a poner 60
trampas que no sirven casi, son millones de moscas, pareciera imposible parar eso.
Hasta los perros, los gatos, nosotros, mantenemos desesperados. Esa mosca pica y le
deja una roncha roja a uno, y pican bien duro.

Los de Santana, no colaboran para nada, nunca han ayudado para poner una trampa o
algo, lo que sí hacen es traer estiércol que traen de sus cocheras y vienen y lo riegan aquí
como a 50 metros, el olor es insoportable, como si uno viviera dentro de la cochera,
además vienen y tiran la tusa de la palma al otro lado del caño, aquí cerquita. Uno pone la
queja y es como si no pasara nada, es mejor no ir. Los del Oriente y Casanare, para que
ser uno desagradecido, ellos si han estado pendientes, con lo de las trampas y mandan la
gente a limpiarlas, cada tercer día. Ellos si botan la tusa lejos, pero igual cuando esa
mosca dice a reproducirse, se riegan por todos lados, es tremendo. Hay más moscas en
los potreros, que en los mismos palmares. Todos los finqueros que estamos cerca de los
palmares, tenemos ese problema. Lo único que les pedimos es controlar eso, y no se ha
podido.

Cuando pescamos en el caño, al arreglar el pescado, al lavarlo, le llega a uno un olor


como a ACPM, y a veces como un olor a sifón, como a cañería, por supuesto no lo
preparábamos, nos tocaba botarlo, no sirve para comer. Cuando la gente se baña en el
caño, salen con una rasquiña y se les brota la piel”.

Figura 20. Entrada a la finca Morroco, antes había sabana, hoy hay cultivos de palma africana.

79
4.2.2.2. Finca de don Luis

La finca El paraíso, de propiedad de don Luis Martínez (entrevista 4), está ubicada
también en la vereda La Libertad. Se toma la misma vía que conduce de Villanueva a
Villavicencio y por otro desvío a 5 minutos, se toma una destapada que llega a su finca.

La finca tiene 14 ha Sus padres se la compraron al hato La Libertad a finales de los


setenta, en ese entonces una hectárea costaba 500 pesos. Don Luis vive con su esposa
en la finca. Él tiene 57 años.

Figura 21. El mapa muestra la finca El Paraíso. Se observan los palmares Casanare y Santana al
oriente. Fuente: Google earth. Consultado el 3 de diciembre de 2012.

Don Luis nació en Sabanalarga, pero fue criado en Villanueva. Él llegó con sus padres y
hermanos, en el año 1958. Don Luis cuenta que esta región “era pura ganadería, no había
nada de cultivos, en La Libertad había 13 000 cabezas de ganado, 180 caballos de silla.
Antes, no había ninguna cerca, esto era parte del hato La Libertad, yo trabaja allá
ensillando a las cuatro de la mañana, desesperado a las siete de la noche, sin desayuno,
sin almuerzo, la sola comida a las ocho de la noche. Trabajo de llano es bien pesado,
pero a todos nosotros nos gustaba eso. La mayoría de gente de por acá trabajaba en el
hato La Libertad, ganadiando”.

80
Todos los esteros (ver Figuras 22 y 24) que don Luis recuerda, las madre viejas, “todo eso
se acabó, en esos esteros se encontraba chigüiros, venados, de toda clase de animales,
galápagas, patos, cachicamos, hasta tigre, en los esteros había mucho pescado, uno que
llaman curito (figura 23), eso lo acabaron cuando le metieron la retro para arreglar la
tierra, para darle paso a la palma, hoy en día ya no se encuentra nada de eso, uno le
pregunta a un niño sobre un pato real, y el niño le responderá ¿qué es eso? ya se acabó
la escuela viva”.

Figura 22. Mapa de recursos naturales y uso del suelo Finca El paraíso antes de la llegada de
palma. Don Luis pudo ubicar 5 esteros, Mate moriche, el guio, Mate palma, el Boral y Algarrobo,
también ubicó un bajo llamado los Trompillos y 2 nacederos. Tanto el bajo como los esteros fueron
drenados. Fuente: Don Luis. Cartografía social. Realizada el 02 de marzo de 2013.

Sobre las leyendas del llano, don Luis recuerda que una vez “andando de noche escuché
el llanto de unos niños, por ahí atravesando las matas de monte, andaba yo en una mula,
no había nada alrededor”. Al preguntarle si se siente llanero, él contesta, “claro que me
siento llanero, y me siento muy orgulloso de ser de acá”.

Al indagar si le hubiera gustado ver estas tierras sin palma africana, don Luis repone: “si
los dueños del hato La Libertad no hubieran vendido a los empresarios de palma, de
pronto todavía se pudieran preservar las sabanas, esteros y bajos, con ganado pastando
por ahí. Esa gente vendió porque muchos muchachos de por acá empezaron a cachilapiar
(robar ganado), esa gente se aburrió de eso y vendieron. Quién se va a robar una palma
81
de esas, quién se va robar un metro de tierra, pero el ganado, eso era pan comido,
póngale el hierro y listo, es suyo”.

Fig. 23. Perfil esquemático de un morichal indicando la frecuencia de aparición de los recursos
alimenticios más importantes utilizados por los peces. Nótese la importancia (57%) del material
proveniente del ecosistema terrestre. Don Luis comentaba que él pescaba en los esteros. Fuente:
Marrero et al. (1997), en: (Lasso et. al. 2010)

Figura 24. Mapa de recursos naturales y uso del suelo Finca El Paraíso después de la llegada de
palma. Las líneas negras corresponden a canales del distrito de riego de los palmares. Fuente:
don Luis. Cartografía social. Realizada el 02 de marzo de 2013.

82
Don Luis hoy en día vive de la ganadería y del conuco, maíz, yuca, plátano y algunos
frutales que le dan lo necesario para vivir con su esposa.

Tabla 2. Matriz de resultados

Objetivos Variables de Indicador/dato


análisis

Migración De los adultos afrocolombianos entrevistados, su


arribo voluntario a Villanueva, estuvo
relacionado de alguna manera con la llegada de
Palmar   palma africana. Los testimonios de Heriberto
Santana (entrevista 2), Hugo (entrevista 13), José
(entrevista 14) y Ludwin (entrevista 6) lo
confirman.
Relaciones sociales
A pesar de que existe un sincretismo cultural en
Identificar los Villanueva, todavía hay muestras de racismo
Palmar  
principales procesos contra la comunidad
Oriente afrocolombiana, no tan
socio-culturales fuerte como en el pasado, pero sigue latente.
inherentes a la Sentido de
implementación y identidad Todos los entrevistados, incluyendo los niños,
expansión de los reconocen un sentido de lugar, se sienten
cultivos de palma orgullosos de su lugar de origen.
africana en el
municipio de Paisaje cultural Los relatos de don David (entrevista 1), los
Villanueva. campesinos locales, don Alfonso (entrevista 3) y
don Luis (entrevista 4), nos muestran cómo era el
paisaje antes de la llegada de los cultivos de
palma africana. Son muchas las especies de flora
y fauna asociadas a los ecosistemas de
piedemonte y sabana, que son de gran
importancia cultural, las cuales están en vilo de
desaparecer por la expansión del cultivo de
palma y otros monocultivos en la región. Estos
paisajes, las futuras generaciones no podrán
disfrutarlos.

83
Objetivos Variables de Indicador/dato
análisis

Mapa ecosistemas El mapa de cobertura y uso actual del suelo en


transformados en Villanueva (Fig. 16), muestra las transformaciones
Villanueva, de los ecosistemas en el municipio de Villanueva.
Casanare. La sabana en piedemonte aluvio-diluvial y el
bosque medio denso en piedemonte aluvio-
diluvial, pasaron a ser plantaciones de palma
africana (13 700 ha aprox.), cultivos de arroz (2
770 ha aprox.), quedando tan solo 7342 ha de
bosques naturales (el 8,89% área total de
Villanueva). La extensión de ganadería extensiva
(10 811 ha) fue superada por la palma.

De esas sabanas inundables, tan solo quedan 17


Describir las
454 ha, y cuerpos de agua 2 570 ha, los cuales
principales
seguirán desapareciendo con la expansión actual
transformaciones en
de la palma (y otros monocultivos) en el
los ecosistemas
municipio.
naturales generados
por la expansión de
Mapa de recursos Viendo los mapas, producto de la cartografía
los cultivos de palma
naturales y uso del social, (Cap. 4.2.2), se demuestra cómo esteros y
africana y su
suelo (Geilfus, otros cuerpos de agua, fueron drenados para
incidencia en la
2002) con don darle paso a las plantaciones de palma. Estos
prestación de servicios
Alfonso y don ecosistemas prestaban bienes y servicios
ecosistémicos
Luis. ambientales a las comunidades locales antes de la
culturales en el
llegada de la palma al municipio.
municipio de
Villanueva.
Don Alfonso y don Luis, mencionaron que antes
de la llegada de palma africana, ellos veían
manadas de chigüiros, cajuches, micos, lapas,
armadillos, felinos, osos (melero y perezoso) y
venados. Hace tiempo que ninguno de ellos ha
visto alguno de estos animales por sus predios.
Según sus testimonios, los animales que ven
ahora son algunas aves, ratas, serpientes y
moscas (por el mal manejo de la pudrición del
raquis y otros desechos de la palma).

El mapa con herramientas SIG y el mapa hecho


con los dos campesinos, confirman la pérdida de
biodiversidad a partir de la llegada de la palma
africana al municipio de Villanueva.

84
Objetivos Variables de Indicador/dato
análisis

Sistemas de Tomando los relatos de don David, (entrevista 1),


conocimiento Heriberto (entrevista 2), y Jason (entrevista 11),
se demuestra cómo el llanero criollo creó un
conocimiento particular semiológico, en el
lenguaje, en la forma de relacionarse con su
entorno, un agroecosistema ganadero en sabana.

Recreación (los Don David comenta cómo la gente local se


juegos divertía antes de la llegada de palma africana. Las
tradicionales, nuevas generaciones ya no practican la zaranda
fiestas y ritos). ni los mararayes. La Semana Santa ya no se
celebra con ese fervor y pasión antigua.

Analizar y describir la Todos los afrocolombianos adultos y algunos


incidencia de las niños entrevistados disfrutan del folclor llanero,
transformaciones del un ejemplo más del sincretismo cultural.
territorio, en las
tradiciones culturales Las entrevistas con los afrocolombianos adultos
de los Villanuevences. en Villanueva, dan cuenta de que no se celebra el
día de la afrocolombianidad. Muchos de sus ritos
no se practican, las nuevas generaciones no se
ven interesadas en replicarlas, a pesar de sentirse
afrocolombianos.

Según los testimonios de los entrevistados,


Leyendas locales incluyendo los niños, las leyendas llaneras, son
conocidas y siguen siendo parte de la memoria
colectiva de sus habitantes.

Inspiración A pesar de que se ha ido perdiendo la sabana, el


paisaje llanero continúa siendo parte de la
inspiración para recrear canciones, poemas,
escritos, figuras, artefactos, fotografías, videos,
etc.

85
CAPÍTULO 5 ANÁLISIS

LA RETERRITORIALIZACIÓN DE LA CULTURA

“Quien no se asombre con la naturaleza, no merece vivir”


Augusto Ángel Maya 28

Lo natural y lo ecológico construyen un contexto cultural en la relación de las sociedades


con su entorno. La cultura es un factor determinante que influye sobre las dimensiones
demográficas, económicas y ambientales. La cultura es la raíz de las prácticas sociales,
siendo parte esencial en las identidades culturales, en el comportamiento, en la capacidad
creadora, de innovación y en la adaptación de las comunidades a su territorio.

El sentido de pertenencia a un territorio puede ser un factor determinante en el


establecimiento de valores de uso y manejo de un ecosistema, así como la conformación
de estructuras sociales que regulen el acceso a recursos que son estratégicos para la
sobrevivencia de un grupo social. Al no obtener este privilegio se generan conflictos por la
dominación y uso del territorio.

5.1. Los impactos en los ecosistemas

La estructura y funcionalidad de los ecosistemas transformados por la llegada y expansión


de los cultivos de palma africana en el municipio de Villanueva, eran bien comprendidos
por los antiguos llaneros del municipio que los habitaban, los entendían, los apropiaban,
los transformaban y en esa medida los valoraban. Los ecosistemas transformados (figura
25) constituían sus medios de vida y de trabajo. Hacían uso de la naturaleza en una
escala cuyo impacto era mínimo (comparado con el impacto del cultivo de palma
africana).

Se parte de una no comprensión de la estructura y funcionalidad de esos ecosistemas,


por parte de los empresarios foráneos que llegan con toda la parafernalia capitalista al
municipio de Villanueva. Ni siquiera entendían la importancia de la funcionalidad de esos

28 En: http://augustoangelmaya.com/index.php/obra/citas Consultado el 12 de marzo de 2013.


86
ecosistemas para el mismo funcionamiento de su sistema productivo agroindustrial, se
evidencia cómo arrasaron la sabana, los humedales y los bosques de galería.

Figura 25. Los ecosistemas transformados (matas de montes, bosques de galería, sabanas y
humedales (esteros y morichales), primero por la ganadería extensiva y luego por la
implementación de los monocultivos de palma africana y arroz, en el municipio de Villanueva.

Además de los ecosistemas transformados, la cultura también sufrió cambios. Si un


ecosistema es impactado, la cultura también lo es, se retroalimentan entre sí, son
simbiontes, lo que se afecta en uno, se afectará en el otro, existe una interrelación
dinámica entre los dos (figura 26).

Ecosistemas Servicios ecosistémicos Cultura


culturales

Figura 26. Cultura y naturaleza son formas simbióticas, que en la actualidad no se pueden
entender de manera independiente. (Ángel-Maya, 2012).

Los valores del patrimonio cultural de una sociedad, son la herencia propia del pasado de
una comunidad, con la que las personas viven en la actualidad y que se trasmiten a las
generaciones presentes y futuras. Estos servicios deberían ser preservados debidamente,
para que puedan ser fuente de experiencias emocionales y objeto de estudio para todos
que los usen, visiten o disfruten.
87
Las sociedades humanas siempre coevolucionan con su entorno a través del cambio, la
inestabilidad y la adaptación mutua. Como resultado, el cambio del uso del suelo no es
lineal y está asociado con otros cambios sociales y biofísicos, a través de una serie de
transiciones (Farley, 2007).

Las sabanas y bosques que existían antes de la llegada de los cultivos de palma, donde
sus principales ecosistemas (morichales, bosques de galería, matas de monte), regulaban
el ciclo hidrológico (funcionando como amortiguadores frente a las inundaciones) (Etter,
1998), (figura 27), y daban refugio a la flora y fauna asociada a estos ecosistemas, los
cuales prestaban bienes y servicios ecosistémicos a los llaneros, están dejando de existir.

Figura 27. Ciclos de nutrientes, elementos florísticos y faunísticos en los llanos inundables. Fuente:
Modificado de Machado-Allison (2005). En: Biodiversidad de la Cuenca del Orinoco (Lasso et. Al.
2010).

Don Alfonso y don Luis ilustraron cómo antes de la llegada de los palmares, existían
humedales conocidos como esteros y morichales, ecosistemas típicos de la sabana
inundable (ver Capítulo 4.2.). A manera de pregunta ¿quién responde por estas
transformaciones? ¿Por el drenaje de esteros y morichales? ¿Quién paga el daño

88
causado? ¿dónde se ven las compensaciones? preguntas que quedarán sin responder
ante el caos institucional ambiental del Estado colombiano29.

La biodiversidad30, una pieza fundamental en la conformación del territorio, fue barrida por
los cultivos de palma africana en el Municipio de Villanueva. Los ingenieros agrónomos al
servicio de la agroindustria no comprendieron (ni comprenden) las complejas
interrelaciones entre los organismos y los ecosistemas.

La gente local, antes de la llegada de la palma africana, disfrutaba de la caza, la pesca,


de la observación de vida silvestre y otras actividades al aire libre que los ecosistemas de
sabana inundable proveían. Esas actividades los mantenían sanos, proporcionándoles
vigorizante ejercicio físico en los “trabajos de llano”. El contacto con la naturaleza también
puede ser psicológica y emocionalmente restaurativa (Cunningham, 2008).

En la cultura llanera, la naturaleza tiene connotaciones espirituales a una especie o al


mismo paisaje, estando ligada al sentido de identidad y de lugar. Muchas de las leyendas
llaneras, sostienen que se debe tener una responsabilidad ética de cuidar la “creación” en
la medida de nuestras posibilidades. El valor de “existencia”, basado en el simple
conocimiento de que existe una especie, es razón suficiente para protegerla y preservarla.
(Ibíd.).

El biólogo E.O. Wilson31 , resume las amenazas humanas a la biodiversidad con las siglas
HIPPO, que significa la destrucción del hábitat, las especies invasoras, la contaminación
(humano) y la sobreexplotación. Se observa cómo a partir de los relatos de la gente y la
cartografía social, estas amenazas a la biodiversidad, las vivió y continúa viviendo
Villanueva; del agroecosistema ganadero (esteros, matas de monte, bosques de galería,

29Colombia tiene la Ley 357 de 1997, referente a la aprobación de la Convención de Ramsar, la cual precisa
los ecosistemas que quedan incluidos bajo tal denominación. Esta ley es la única que impone obligaciones al
estado colombiano para la conservación y protección de los humedales. Además se tienen los Esquemas y
Planes de Ordenamiento Territorial. Están en el papel, no en la práctica.
30 Entendida en tres formas (esenciales para preservar estos sistemas ecológicos): 1. La diversidad genética
es una medida de la variedad de diferentes versiones de los mismos genes dentro de las especies
individuales. 2. La diversidad de especies describe el número de diferentes tipos de organismos dentro de
las comunidades o ecosistemas particulares. 3. La diversidad ecológica evalúa la riqueza y la complejidad
de una comunidad biológica, incluyendo el número de nichos, niveles tróficos, y los procesos ecológicos que
capturan la energía, mantienen las redes alimentarias y reciclan los materiales dentro de este sistema.
(Cunningham, 2008).
31 En inglés la sigla HIPPO: Habitat Destruction, Invasive species, Pollution (human), and Overharvesting.
D i s p o n i b l e e n : h t t p : / / w w w. u n e s c o . o r g / n e w / e s / m e d i a - s e r v i c e s / s i n g l e - v i e w / n e w s /
edward_o_wilson_the_loss_of_biodiversity_is_a_tragedy/ Consultado el 15 de mayo de 2013.
89
con chigüiros, micos, cajuches, etc.) a uno cuyo paisaje es el agroindustrial de palma, con
algunas aves típicas de la Orinoquia, ratas (especie invasora), culebras e insectos (la
mosca que no deja en paz a los campesinos vecinos de los cultivos de palma.), polución
de cuencas vía vertimientos, etc.

Está claro que el hábitat está siendo destruido en el municipio de Villanueva y que
numerosas especies son menos abundantes de lo que una vez fueron ¿deberíamos tratar
de proteger y preservar tanto como sea posible?32 Para la locomotora del desarrollo esta
pregunta carece de sentido.

Los mecanismos causales detrás de las transiciones de uso del suelo en Villanueva
fueron causados por cambios socioeconómicos y la innovación industrial que tuvieron
lugar a raíz de la mecanización de la tierra para el establecimiento de los cultivos de
palma. Estos cambios son exógenos, conducidos por el desarrollo económico, la
globalización, con ellos la urbanización, trayendo consigo un fuerte impacto en la gestión
de la tierra, y por lo tanto una transición del uso del suelo (Lambin, 2010).

Según los datos de Corporinoquia, hay 13 327 ha sembradas de palma africana. Como el
EOT (Esquema de Ordenamiento Territorial), no exige un límite de siembra, en Villanueva
se sigue sembrando palma, por medio de finqueros y asociaciones de acuerdo a sus
propios recursos. El uso del suelo sigue transformándose y la palma sigue expandiéndose
por todo el municipio. El EOT (2010) admite que “la tierra está concentrada en el 1 % de
los propietarios, los cuales poseen 8 predios con más de 1000 ha y otro 1 % poseen 18
predios con un hectareaje entre 500 y 1000. Lo que significa que el 2 % del total de los
propietarios son dueños de 32 886 ha, en la mayoría de las cuales se desarrollan cultivos
y procesos agroindustriales”.

Teniendo en cuenta el calentamiento global, las emisiones de gases por parte de la


ganadería extensiva genera un impacto negativo para este fenómeno natural (debido a los
gases expulsados por el ganado33 ), mientras que la palma aporta (en proyectos MDL,

32 El EOT del Municipio de Villanueva (2010), hace énfasis en el capítulo 2. Físico-Biótico, de “incentivar el
establecimiento de zoocriaderos de las especies potenciales para comercialización y de gran presión de uso
local. Fortalecer la junta defensora de animales, con el ánimo de proteger y recuperar las especies
susceptibles y / o amenazadas. Capacitar y educar a la comunidad sobre la importancia que representan las
especies para el ecosistema " (EOT, 2010).
33Para ver más sobre los impactos de la ganadería. Ver: http://www.cambioclimatico.org/content/la-ganaderia-
amenaza-el-medio-ambiente Consultado el 4 de mayo de 2013.
90
GEF, Certificados de Emisión Reducida (CER), etc., bajo discursos de desarrollo
sostenible). Sin embargo, en términos de biodiversidad, la ganadería extensiva es más
benévola que los cultivos de palma africana. En el agroecosistema ganadero, las especies
típicas de flora y fauna del llano persisten, los chigüiros, los morichales, los cachicamos,
las aves, y otras especies más, conviven con el ganado. El ganado, como sistema
productivo, es la pieza fundamental de esa relación del llanero criollo con su entorno.

Al transformarse la sabana en monocultivo34 de palma africana, los índices en


biodiversidad cambian drásticamente, la pérdida de flora y fauna local es definitiva. De la
sabana natural, al monocultivo, de la tradición endógena local de uso del suelo de
ganadería, a una exógena globalizada de palma africana. De un impacto leve en los
servicios ecosistémicos a uno de gran impacto. El paisaje de sabana se transformó, pero
el paisaje cultural no ha desaparecido del todo, sigue presente en la memoria histórica de
sus pobladores.

El EOT (2010) reconoce que “la colonización empresarial se dio sobre los suelos de la
sabana, sin talar los bosques de galería, pero interviniendo los zurales, esteros y algunos
caños”.

5.2. Los impactos en la cultura

Los impactos en los servicios ecosistémicos culturales encontrados en el presente


estudio a raíz de la llegada de palma africana, influyen en la reconfiguración del territorio,
citando a Pellegrino et al. en Giménez (1996), expone cómo el territorio puede
manifestarse de varias maneras: “como zona de refugio, como medio de subsistencia,
como fuente de productos y de recursos económicos, como área geopolíticamente
estratégica, como circunscripción político-administrativo, como “belleza natural”, como
objeto de apego afectivo, como tierra natal, como espacio de inscripción de un pasado
histórico o de una memoria colectiva, como símbolo de identidad socio territorial, etc”.
Estas diversas formas del territorio sufrieron algún tipo de impacto, desde una

34 Los monocultivos a nivel mundial han provocado la degradación del medio ambiente, incluido el uso no
sostenible del agua, altos niveles de fertilizante vía escorrentía, uso excesivo de agroquímicos, los impactos
de pesticidas, la pérdida de la biodiversidad agrícola, la contaminación del suelo y la degradación de la tierra.
En: FAO, FIDA (2013) Disponible en: http://sustainabledevelopment.un.org/content/documents/
1802tstissuesagriculture.pdf Consultado el 19 de mayo de 2013.

91
perspectiva sociocultural, podría tratarse de una huella negativa en el espacio “cuasi-
sagrado dotado de alta densidad simbólica” (Ibíd.).

Muchas religiones fijan los valores espirituales y religiosos a los ecosistemas o sus
componentes. La espiritualidad llanera engloba una simbología ético-cultural (paz interior,
regocijo, dignidad, solidaridad, sobriedad, cordura, salud integral, honestidad, etc.). En
esa espiritualidad existen mundos paralelos al real, con seres que no vemos, ni oímos, ni
sentimos. Estos seres invisibles cuidan al llanero, a los animales, a la madre naturaleza.
De alguna manera al llanero que comete algún tipo de comportamiento inmoral, los seres
invisibles se le aparecerán y le darán una lección ética y moral.

Todos los afrocolombianos entrevistados, incluyendo los niños, habían escuchado hablar
de la bola de fuego, la llorona y el silbón. A pesar de que el espacio mágico religioso
tangible se esté perdiendo (la sabana, las matas de monte, los bosques), el espiritual
(intangible) persiste gracias al sincretismo cultural que vivió Villanueva, a raíz de la
migración de gente de distintas regiones de Colombia.

La cultura llanera se caracteriza por su modo especial de relacionarse con los aspectos
biofísicos y geográficos de su territorio. El clima, la estacionalidad entre las épocas de
verano-invierno, la inundación de la sabana, las quemas, todas estas características y
prácticas han sido parte de un aprendizaje y conocimiento por parte de los llaneros
criollos, que han sabido leer el clima, la naturaleza, han creado una relación particular con
el ambiente. El llanero aprendió a llevar su casa al hombro en los recorridos por la llanura
infinita. “Lleva la capotera donde introduce el chinchorro, el “poncho” para protegerse de
la lluvia y la carne seca o frita que lleva en el pollero sobre el anca del caballo”…“Monta
todo el día en su inseparable compañero, su caballo, sobre el que se pierde en el
horizonte de pastos y pantanos” (Rausch, 2008).

Hasta los afro llaneros como es el caso de Heriberto (entrevista 2) y Jason (entrevista 11),
demuestran cómo ellos tuvieron que aprender del conocimiento tradicional llanero en
cuanto al manejo del ganado y el deporte de toros coleados, para de alguna manera
sentirse llaneros criollos, por mera pasión y gusto. Jason recuerda: “la palma no me gustó,
así que me dejé llevar por la ganadería, por el coleo, me gustó eso, empecé arriando
ganado, y me gustó mucho. Desde chiquito me gustaron los caballos, verlos correr.
Cuando yo era chiquito, uno veía pasar esas ganaderías por las calles destapadas de

92
Villanueva, ahí empezó a cautivarme esa práctica. Uno corría detrás del ganado y los
vaqueros, ya después empecé a ir al matadero, aprendí como despresaban una res,
como la mataban, como se pelaba, luego aprendí a hacer nudos, a montar a caballo, los
locales amigos que tenían fincas me invitaban a trabajar llano y así fue”.

Jason afirma: “Los locales a veces me hacían montar caballos briosos y yo sin dominar
bien eso, lo hacían a propósito para probarlo a uno, para ver que tan bravo era uno. Y en
esas ya me fue gustando el coleo, correr detrás del ganado y tumbarlo en la sabana.
Después de haber aprendido el trabajo de llano me incliné por el coleo. Llegó un señor y
me patrocinó me dio un caballo y así fue la vaina, pariente. La primera vez que colié fue
en Puerto Rosales, una vereda de acá de Villanueva, el caballo se llamaba Fugitivo. Al
primer toro le metí campana y costado, al segundo igual”.

Además del conocimiento en las prácticas del trabajo de llano, el llanero en palabras de
Jason: “tiene muchos decires y palabras, coplas, poesías, refranes, uno hablando con
llaneros se va familiarizando con todo eso. A mí me dicen que por qué no hablo como
negro, yo les digo que nací en Villanueva, y con el contacto de la gente local, mi dialecto
es más llanero que afro”.

El “agro ecosistema ganadero” en sabana, influyó en los distintos tipos de conocimiento


desarrollados en este caso, por la cultura llanera, que van desde la jerga, la alimentación,
hasta hacer un nudo o simplemente ordeñar, enlazar el ganado al galope, o asar en
chuzos la famosa “mamona a la llanera”. Además de esto, el llanero conoce las diferentes
especies de serpientes, evita los ataques de los cajuches (marranos salvajes), conoce la
fauna y la flora, selecciona la madera y la leña de especies específicas, “callejonea” los
conucos y las matas de monte a la entrada del verano, cuida el conuco, lo trabaja, sabe
cómo fabricar una silla (Barrera, 2012)35.

Heriberto y Jason, aprendieron estas prácticas del llanero criollo asumiéndolas,


hibridizando conocimientos, entrelazando su cultura afrocolombiana, con la llanera. La
ganadería en el municipio de Villanueva, según los testimonios, está en declive. El
conocimiento basado en la ganadería a pesar de que se esté olvidando al perderse las
sabanas, sigue vivo en la memoria de personas como Heriberto y Jason. El plan futuro de
Heriberto es irse a su casa en el Cauca, montar un restaurante criollo llanero, llevándose

35 Barrera, Alejandro. 2012. “Villanueva, Casanare. Un tejido de historias”. Disponible en: http://villanueva-
casanare1962.blogspot.com/ Consultado el 20 de diciembre de 2012.
93
consigo el conocimiento llanero a su tierra natal y explotarlo como medio de sustento.
Jason sigue coleando y ganadiando en las sabanas que restan en Villanueva, y piensa
seguir haciéndolo por ahora.

Los ecosistemas proporcionan una rica fuente de inspiración para el arte, la música, el
folclor, los símbolos, etc. (EM, 2005). En Villanueva, don David se inspira en el chigüiro
para diseñarlos con residuos de madera que recoge en una empresa maderera en
Villanueva. Los chigüiros son los roedores más grandes del planeta y son endémicos de la
Orinoquia colombiana y venezolana. Don David vende cada chigüiro a $10 000 (figura
28).

Figura 28. Don David y sus diseños de chigüiros. Los mensajes que pone son: “Casanare es
bonito” y “Yo estuve en Villanueva y me acordé de ti”.

El folclor de la cultura llanera, se refleja en su música y su danza. Jason nos cuenta:


“cuando estuve por el Cauca, mis primos y amigos me decían que porque yo escuchaba
esa música tan fea, pues como no están acostumbrados, les parece así, a mí no me
importaba, les decía que ustedes no saben las cosas lindas que tiene el llano”.

Los afrocolombianos entrevistados, Hugo Angola (entrevista 13), Richard Cortés


(entrevista 7), Mauricio Asprilla (entrevista 12), José Angola (entrevista 14), y a la mayoría
de niños les gusta la música llanera y el joropo. Otro ejemplo de sincretismo cultural, se
perderán las sabanas, pero el folclor jamás.

94
Los ecosistemas influyen en el tipo de relaciones sociales que se establecen en las
culturas particulares. Villanueva era una sociedad ganadera, y pasó a ser agroindustrial,
catapultando la migración de gente de distintas partes del país. La mezcla cultural tiene
fuerte impacto en las características relacionales al interior de las familias y en las
relaciones que se establecen entre diferentes grupos y que se reflejan en lo que llamamos
costumbres.

Las características de los ecosistemas de un territorio constituyen un valor patrimonial


entendido como la herencia que los padres dejan a los hijos, en ese sentido se constituye
el lugar de origen, la identidad, que se asocia con las características reconocidas de su
entorno. La autodefinición de las personas entrevistadas, incluyendo los niños, resaltan
sus vínculos con las características ecológicas y biofísicas del territorio, igual que con su
raza o su cultura. Esta situación irradia una diversidad identitaria entre estas poblaciones
(afro y llanera), que van más allá de un discurso académico o político.

Los campesinos locales, don Alfonso (entrevista 3) y don Luis (entrevista 4), se
reconocieron a sí mismos como llaneros. Don David que fue un llanero criollo y que por
esos azares de la vida se volvió llanero citadino, se enorgullece de su territorio y cultura
llanera. El llanero citadino guarda todavía arraigo a la llanura y a otras tradiciones como el
coleo y en lo referente a la alimentación, la carne salada, la yuca y el plátano siguen
haciendo parte de su dieta cotidiana.

Heriberto y Jason, los afro llaneros, aman de todo corazón la cultura llanera, sin embargo,
su sentido de lugar e identidad yace en la cultura afrocolombiana. Los demás
afrocolombianos, tanto adultos como niños y jóvenes, se sienten afro, y todos respondían
a esta pregunta firmes y con orgullo, porque reconocerse como afros es evocar las
características de su territorio, el clima, los paisajes, los colores, olores y sabores, que
traen consigo remembranzas y nostalgias.

Richard Cortés (entrevista 7), recuerda su entorno local, en Satinga, Nariño: “lo que más
me hace falta de allá es el mar y el pescado, el ambiente (levanta su mirada, recordando
el Pacífico). A medida que va pasando el tiempo uno se va acostumbrando. Acá es pura
carne, siempre, de vez en cuando pescado, mientras uno allá salía a pescar a los esteros
(manglares) y listo. No hay como unos mariscos. Se pescaba tanto en el río como en el
mar, lo que cayera, se iba en canoa y se usaba chinchorro, malla, anzuelo. En los esteros
se pescaba piangua, en las raíces del mangle, deliciosa. Camarón en los ríos y langosta
95
en el mar. Yo me siento de allá, me siento afro, las raíces no se pueden perder, uno no
puede olvidar su tierra”.

Giménez (1996), acierta al afirmar que la “desterritorialización física no implica


automáticamente la desterritorialización en términos simbólicos y subjetivos”. Se puede
dejar corporalmente un territorio, pero esto no significa que se pierda la “referencia
simbólica y subjetiva” del territorio gracias a la “comunicación a distancia, la memoria, el
recuerdo y la nostalgia” (Ibíd.). Bien lo dice Giménez, “cuando se emigra a tierras lejanas,
frecuentemente se lleva la patria adentro”. La geografía de la percepción abarca esta
dimensión del territorio, ya que incluye una referencia primaria a los procesos identitarios.
Santos Jara (1991) en Giménez (1996), lo explica de esta manera “la identidad se
recompone, se redefine y se readapta, pero sobre la base de conservar lo esencial de la
antigua identidad y de la matriz cultural que le sirve de soporte”. Los referentes simbólicos
y subjetivos a la “cultura del lugar”, se conservan “vivos y operantes”, lo que Giménez
(1996) definió como la “reterritorialización simbólica de la cultura de origen en los lugares
de destino”.

A pesar de que a lo largo del documento se insiste en la pérdida de los aspectos


culturales llaneros, la llegada de personas de distintas regiones, catapultó la unión de
culturas. Este aspecto se considera positivo, ya que sin importar la raza, costumbres y
cosmogonías de cada cultura, se ha enriquecido la diversidad cultural (y genética) del
municipio de Villanueva, recreando una hibridación de culturas, un rico sincretismo
cultural.

Esta diversidad genética se observa en José (entrevista 14), Ludwin (entrevista 6) y


Richard (entrevista 7), cuyos hijos son de madres no afrocolombianas. Ludwin comenta:
“Tengo dos hijos, uno de 22 y otro de 8, la madre del primero es paisa y del segundo es
de Boyacá”.

Sin embargo, en Villanueva persiste aún el racismo. Mosquera & Rosero (1998), ilustran
dos formas de racismo en Colombia. Están las expresiones del infrarracismo, “que
produce una violencia difusa o muy localizada e implica el entrelazamiento de las
categorías de clase social y pertenencia étnica” (Wabgou et al. 2009:109). En el desarrollo
de la presente investigación se observó un agudo nivel de violencia verbal contra la gente
afrocolombiana.

96
Por otro lado, están las conductas de racismo fragmentado, las cuales surgen en
“diversas esferas sociales sin tornarse una razón de movilización política”. (Ibíd.) En
Villanueva, esto se refleja en distintas formas y ambientes, donde se expresan en el
alquiler de vivienda, el “bullying” escolar y las relaciones de poder dentro del ambiente
laboral.

Para esta última, Ludwin Escobar (entrevista 6) nos cuenta: “por mi color de piel, si he
sentido cierto tipo de exclusión aquí en Villanueva. En esta vaina de la palma, ahí es
donde se ve eso, discriminación del uno con el otro, sea el color que sea. Yo tuve jefes
que de alguna forma me la montaban por ser negro, me ponían tareas que a un blanco no
le pondrían.

Cuando fui ascendiendo, cuando tenía personas a mi cargo, un blanco me dijo, “oye
negro, que cómo es esto”, yo le respondí, yo me llamo Ludwin Escobar, usted cómo se
llama, -Juan-, bueno Juan, ya no hay más trabajo para usted, y lo despedí por faltarme al
respeto. Eso es de parte y parte36. La gente se respeta. Otra vez, un ingeniero, que negro
una cosa y la otra, y negro y negro, hasta que le repliqué, usted de dónde cree que viene
la especie humana, mis ancestros como los suyos, son negros, respete hombre! y el tipo
se calló y desde ese día, me llamó por mi nombre, todo un ingeniero en esas”.

Ana Lucía (entrevista 5), recuerda con pena cómo fue el recibimiento de la gente local:
“esa es la vaina, cuando la gente veía a negros caminando por la calle, la gente se
asustaba y se pasaban al otro lado, o se escondían, cuando llegamos acá, la gente se
asustaba, con esa negramenta. Hoy en día ya uno ve gente mezclada con negros, tanto
mujeres como hombres, con hijos y todo”.

Para Doña Leonor Zapata (entrevista 8), “cuando llegamos aquí la gente era bien racista,
todavía lo son, muchos todavía no han empatizado con la raza de nosotros. Nos miraban
mal, uno iba por la calle, y recibía uno que otro insulto. Nosotros bregamos mucho para el
arriendo37 , uno iba a buscar una casa y le preguntaban a uno cuántas familias eran, si
éramos más de cinco, no le arrendaban a uno”.

36 Estasituación recuerda la última película del director estadounidense, Quentin Tarantino, “Django
desencadenado”. El poder no tiene color ni compasión.
37Cuando los palmares deciden cerrar los campamentos, la gente que vivía allí, pasó a ser “responsabilidad”
del municipio. La salida de los afrocolombianos al casco urbano, engendró este tipo de conflictos.
97
Según los testimonios recogidos, todavía conseguir un lugar donde vivir es algo dramático
para los habitantes de Villanueva. El EOT (2010) reconoce: “los principales problemas en
la vivienda del municipio de Villanueva son: déficit de vivienda nueva y mejoramientos,
déficit de suelo para vivienda de interés social, escasez de recursos económicos en los
hogares, limitaciones en el financiamiento para la construcción de vivienda, acciones de
desarrollo habitacional desarticuladas municipio-departamento, debilidades en la
regulación del uso para VIS, alta movilidad y migración de diferentes regiones, por efecto
de la violencia y aumento del desarrollo comercial y agroindustrial en la cabecera, falta
legalización de los predios, surgimiento de asentamientos en zonas no integradas al
entorno y viviendas que requieren de demolición total”.

A continuación se abordará la pérdida de tradiciones, que son referentes esenciales en la


identidad cultural. Los adultos afrocolombianos, todos, conocen la ceremonia del bunde y
todos celebran la semana santa según la tradición. Doña Leonor comenta al respecto:
“Cuando se muere un niño, lo bundiamos, por acá si se hace, pero es rara vez que se
muera un niño. En semana santa, hacemos el champús, lo preparamos el jueves santo y
el viernes lo repartimos, se cocina el maíz, se le hecha hojas de naranjo agrio que quede
bien seco, cuando ya está bien blandito baja y al otro día se prepara con miel, lulo y piña,
y se le pone hielo”.

Figura 29. El velorio del angelito, el bunde.


Fuente: http://b.vimeocdn.com/ts/236/220/23622089_640.jpg

Hugo (entrevista 13) manifiesta su preocupación: “lo lamentable de esa situación, son la
nuevas generaciones, que ya ellos no saben nada de nuestra cultura y tradiciones”. Esta
última frase, se confirma con las entrevistas hechas a los niños, sólo dos conocían el rito
98
del bunde, Ingrid Gisela (entrevista 17) y María Angélica (entrevista 21), ella también
mencionó la preparación del shampús para la Semana Santa. Sergio Romero (entrevista
22) describe la cultura afro como “una cultura que somos muy alegres, digamos en
fiestas, cada rato queremos hacer rumbas”. A la hija de Ana Lucía (entrevista 25), le
gustaría irse a vivir a Quibdó, tierra natal de su madre, le encantaría disfrutar de las
fiestas de San Pacho (declarado por la Unesco Patrimonio Inmaterial de la Humanidad).

La gente suele elegir dónde pasar su tiempo de ocio basado en parte en las
características de los paisajes naturales o culturales en un área en particular. Don David
narró cómo la gente se divertía jugando con el trompo y la zaranda y con las semillas de
Mararayes en las veredas del municipio de Villanueva. Hoy en día, estos juegos ya no se
practican con la misma intensidad del pasado.

Figura 30. Mararayes. Figura 31. Trompo y Zaranda


Fuente: Imágenes de google. Consultado el 2 de febrero de 2013.

La migración de gente de diferentes lugares de Colombia a Villanueva, dio pie para que la
alcaldía organice cada año, el Festival de las Colonias. En los desfiles, cada región-
cultura de Colombia, muestran su bailes y trajes típicos. Las empresas agroindustriales
también hacen parte del evento, desfilando y patrocinando.

Se advierte cómo la migración de gente de diferentes lugares de Colombia, ha permitido


una integración entusiasta en los eventos culturales, donde se muestra la idiosincrasia de
cada región colombiana, compartiendo coreografías y gastronomías, estimulando la
participación comunitaria de sus habitantes. La música llanera sigue sonando, no en toda
la población, pero sigue siendo un referente identitario del municipio de Villanueva.
99
Figura 32. Desfile del Festival de las Colonias, Villanueva, 2012.

Figuras 33 y 34. Colonia Paisa. Típico cafetero paisa. El diablo recuerda al Carnaval del Diablo de
Rio Sucio, Caldas.

Figuras 35 y 36. Colonia del Pacífico y del Caribe.

100
Figuras 37 y 38. Carrozas de las empresas Palmicultoras.

Figuras 39 y 40. Niños con trajes típicos de la cultura llanera.

Figuras 41 y 42. Niños en clases de joropo. A la derecha, niña afrocolombiana en la clase.

101
A la mayoría de afrocolombianos adultos les gusta ir al coleo y participar de las
festividades de las Colonias. Doña Leonor (entrevista 8): “en las fiestas de las colonias,
con la colonia del Cauca salimos cada año a desfilar con nuestros trajes típicos, falda
blanca larga y la blusa blanca con arandelas”. Los niños afrocolombianos, con sus
familias suelen estar en los eventos del festival.

Las conmemoraciones, festividades y celebraciones representan el “sentimiento


colectivo”, que circulan entre lo mundano y lo divino y reflejan el proceso adaptativo, la
resignificación cultural y la reinterpretación de los símbolos. Son “procesos íntimamente
ligados al desarrollo material y espiritual de los pueblos, en tal forma que nos determinan
y conforman. Pertenecen todos ellos al ámbito de la cultura, podríamos afirmar que
constituyen su basamento y, por tanto, inciden en nuestra conducta, pensamientos y
expresiones cotidianas” (Zapata Olivella, 2010).

El EOT (2010) con respecto a la migración que vivió Villanueva, denota que: “ha servido
como un espacio integrador de las manifestaciones culturales de personas provenientes
de diferentes regiones colombianas que han colaborado en la construcción de la ciudad”.

102
CONCLUSIONES

El servicio ecosistémico cultural que se ha afectado de manera crítica en el municipio de


Villanueva, a partir de la llegada de palma africana, es el paisaje-patrimonio cultural. Este
servicio entró en una fase de deterioro irreversible.

Al contrario de lo que se esperaba, los demás servicios ecosistémicos culturales no


sufrieron afectaciones severas, el sincretismo cultural ha sido determinante para que
estos servicios se mantengan vivos en la memoria colectiva de los habitantes del
municipio.

A pesar de que existe un sincretismo cultural, todavía se evidencian muestras de racismo


en contra de la comunidad afrocolombiana, no tan fuerte como en el pasado, pero sigue
latente. Para sobrellevar esas formas de racismo, los afrocolombianos de Villanueva
desarrollaron estrategias individuales de adaptación.

Los afrocolombianos de Villanueva se desterritorializaron de su territorio ancestral, pero


llevan con ellos una cultura interiorizada. Su cultura se mantiene viva y operante por la vía
de la reterritorialización simbólica. Esta reterritorialización hace que exista una
colectividad, una memoria, que legitima su mundo esté donde esté.

Algunos llaneros locales demuestran aún la resistencia de las identidades


socioterritoriales campesinas, a pesar de los impactos sociales y ambientales de los que
han sido víctimas y testigos desde la siembra de la primera palma. Don Luis y don Alfonso
son una prueba contundente de ello.

Es claro que el conflicto armado tuvo protagonismo pues el territorio fue testigo de la
guerra entre el bloque urabeño-córdobés (Centauros) y las Autodefensas Campesinas de
Casanare. Villanueva es uno de los enclaves palmicultores más antiguos de Colombia.
Para futuros estudios, valdría la pena indagar si existió una relación directa entre la
expansión del cultivo de palma y el poderío territorial paramilitar en la región, que según
algunos testimonios, sigue vivo y reproduciéndose.

103
Conclusiones Metodológicas

Las historias de vida y la cartografía social como herramientas metodológicas cualitativas


fueron muy valiosas para comprender las transformaciones ecosistémicas y culturales en
el municipio de Villanueva, a raíz de la expansión del cultivo de palma africana.

Las historias de vida de las personas hacen parte constitutiva del documento, al mismo
tiempo son base de los análisis, esto puede transportar a realidades que los lectores
difícilmente pueden entender de otra manera.

El testimonio de don David es una fuente esencial que demuestra cómo la llegada de
palma africana al municipio de Villanueva, deterioró los ecosistemas y la cultura local.
Como instrumento, permitió comprobar el gran potencial que tienen las historias de vida
como herramienta cualitativa de investigación.

La cartografía social, aplicada con dos campesinos locales, fue de gran valor para
comprender cómo era la sabana natural antes y después de la llegada de palma africana
al municipio. Por medio de este instrumento se puede transportar a las sabanas
inundables del pasado y ver cómo la gente local dependía de los ecosistemas
transformados para sus medios de vida.

Las metodologías usadas reflejan lo que ha ido pasando en el territorio con los
ecosistemas, los usos del suelo, las relaciones sociales, la economía, la infraestructura,
procesos que van dejando huellas y transformaciones en el paisaje que van cambiando
las cosmovisiones de sus pobladores.

Para futuros estudios, en cuanto a las herramientas metodológicas utilizadas, volvería a


usar las Historias de Vida y la Cartografía Social, confrontando los testimonios en grupo
integrando a varios de los entrevistados para que se conozcan, para recapitular entre
todos los resultados de la investigación con el fin de obtener más información y contar con
mayores elementos de análisis sobre este tipo de cosas tan complejas, incrementando el
potencial de cada herramienta.

Hay una dimensión institucional que merece ser leída, y que este trabajo no abordó. Para
futuros estudios, habría que entrevistar a los actores institucionales, nuevos o antiguos
104
encargados de tomar decisiones, para ver cómo perciben el comportamiento de los
servicios ecosistémicos culturales. La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (2005)
hace énfasis en la política institucional como elemento central. Muchas de las decisiones
que se tomaron en Villanueva, venían de fuera, donde hay elementos de lectura
importantes que pueden ser valiosos para futuros análisis.

105
CONSIDERACIONES FINALES

En cuanto a percepciones de prácticas de manejo, de vivencias, etc., el arribo de gente de


distintas regiones de Colombia al municipio de Villanueva, ligado a la llegada de las
empresas palmicultoras, genera unas transformaciones que se pueden ver en negativo
para los servicios ecosistémicos culturales, pero también pueden verse en positivo, como
por ejemplo, mejor información para las personas, más oportunidades de empleo38 , etc.

Las necesidades básicas insatisfechas (NBI) del municipio son 32,09, sin embargo, para
el área rural corresponde a 56,83 y en la cabecera municipal 27,50. A pesar de haber
mejorado en los últimos años, la pobreza rural y urbana continúa, lo cual puede obedecer
a que la producción se realiza en zonas de expansión económica que anteriormente no
han generado economías endógenas de acumulación y uso intensivo de capital y trabajo,
y la falta de un marco institucional adecuado para solventar los posibles problemas
ocasionados por la expansión económica (pluralismo democrático, derechos de propiedad
claros, imperio de la ley 39, corrupción, etc.).

Esos datos, se deben tener en cuenta para futuros estudios y tratar de visibilizarlos, ya
que de alguna manera, impactaron la vida de los habitantes de Villanueva.

Para mejorar la planificación de las actividades agropecuarias en el municipio de


Villanueva, se recomienda insertar la narrativa de los servicios ecosistémicos en la
planificación territorial. Con el desarrollo de este tipo de información se puede aportar un
mejor análisis de los procesos de desarrollo territorial por medio del Esquema de
Ordenamiento Territorial y el Plan de Ordenamiento Territorial, constituyéndose un eje
central en el perfeccionamiento de una Estructura Ecológica Municipal, que proteja su
capacidad de proporcionar recreación material y espiritual, organizar la conectividad de
espacios y corredores que sostengan la biodiversidad y aseguren los procesos ecológicos
esenciales del territorio; ofreciendo servicios ecosistémicos que garanticen un verdadero
desarrollo sostenible y que estimulen el progreso de la calidad de vida de los habitantes
urbanos y rurales asentados en el municipio.

38 El
cultivo de palma africana y la extracción en bruto del aceite de palma representa para Villanueva la
generación de más de 1.300 empleos directos. La masa laboral que existe en el municipio se calcula en algo
más de 13.000 personas. Fuente: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1550861 Consultado el 9
de mayo de 2013.
39 North, Douglass. Evolución histórica de las formas de gobierno. En: Revista de economía institucional, No.
2, Primer semestre de 2000. Universidad Externado de Colombia. Pp. 133 - 148
106
Los procesos en la reconfiguración socio-ecológica en el municipio de Villanueva, fueron
catapultados principalmente por la transición de sus sistemas de producción, de la
ganadería en sabana natural al monocultivo industrializado. Sin duda, la última transición
de uso hacia la agroindustria de la Palma africana incidió directamente en las
transformaciones ambientales y socioculturales del municipio. Las empresas
palmicultoras, las autoridades locales y ambientales han contribuido con su acción u
omisión a la transformación irreversible del ecosistema Orinoquence.

Los derechos de las comunidades rurales campesinas e indígenas de la Orinoquia, se


violan sistemáticamente, los intereses de la gran industria y de los actores excluidos se
reúnen un mismo territorio, donde se reconfigura una disputa directa por los bienes y
servicios ecosistémicos, transformando las relaciones entre las costumbres locales y las
relaciones sociales.

Lo sucedido en Villanueva (migraciones voluntarias de distintas regiones buscando un


mejor futuro y des-ordenamiento territorial auspiciado por la agroindustria), se repetirá en
los distintos municipios casanareños que están fomentando proyectos agroindustriales en
su suelo (Maní y Orocué principalmente). Sin duda, las siete millones de hectáreas que se
tienen proyectadas para sembrar en la Orinoquía, generarán transformaciones
ecosistémicas, demográficas y culturales sin precedentes, durante los próximos veinte
años.

Se advierte cómo el capital opera y genera múltiples discursos de naturaleza que se


transforman y combinan históricamente. Desde esta perspectiva, los discursos de
desarrollo sostenible de los que habla FEDEPALMA, son insuficientes para comprender
de manera integral los conflictos que producen la introducción del cultivo de la palma en
los diferentes ecosistemas de Colombia y del mundo.

Por estas razones, la Orinoquia más que nunca, necesita de estudios científicos de todas
las ramas que contribuyan al debate regional, nacional e internacional en torno al modelo
de desarrollo operante que de alguna manera transforma negativamente las dinámicas
sociales y ecológicas de esta vasta región.

107
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de noviembre de 2012.

118
ANEXOS

Anexo No. 1. Personas entrevistadas en Villanueva, Casanare.

David Pérez (E1) Eriberto Mina (E2) Alfonso Vargas (E3) Luis Martínez (E4)

Ana Lucía (E5) Ludwin Escobar (E6) Richard Cortés (E7) Leonor Zapata (E8)

Epi Angola (E9) Mesías (E10) Jason (E11)


Hija (E26)
Hija (E27)
Hugo Angola (E13)

119
Mauricio Angola (E12) José Angola (E14) Bibiana Vanesa (E16) Ingrid Gisela (E17)
Gina Pineda (E 15) John Ararat (E18)
Ma. Angélica (E21)

Julieta (E20) Sergio Romero (E 22) Hija Ana Lucía (E25)

120
Tabla 3. Personas entrevistadas en Villlanueva, Casanare. 2012-2013

No. Fecha de Nombres Edad Estado civil Lugar de origen Nivel de


entrevista estudios
E1 15/11/12 David Pérez 65 Casado Villanueva --
Puerto Tejada, Técnico
E2 05/03/13 Heriberto Mina 45 Casado
Cauca Agropecuario
E3 24/05/10 Alfonso Vargas 73 Casado Boyacá --
Sabanalarga,
E4 07/03/13 Luis Martínez 57 Casado --
Casanare
E5 16/11/12 Ana Lucía 40 Casada Quibdó, Chocó Bachillerato
Candelaria, Valle
E6 13/11/12 Ludwin Escobar 39 Separado Bachillerato
del Cauca
E7 16/11/12 Richard Cortés 47 Separado Satinga, Nariño Bachillerato
E8 05/03/13 Leonor Zapata 62 Casada Guachené, Cauca Primaria
La Dorada,
E9 05/03/13 Epi Angola 42 Casada Licenciada
Caldas
Buenaventura,
E 10 14/11/12 Mesías 64 Viudo Primaria
Valle del Cauca
E 11 06/03/12 Jason Mosquera 21 Soltero Villanueva Bachillerato
E 12 13/11/12 Mauricio Asprilla 29 Casado Guachené, Cauca Bachillerato
Puerto Tejada,
E 13 04/03/13 Hugo Angola 37 Casado Licenciado
Cauca
Puerto Tejada,
E 14 04/03/13 José Angola 36 Casado Bachillerato
Cauca
E 15 04/03/13 Gina Pineda 34 Casada Bogotá Profesional
E 16 04/03/13 Bibiana Vanesa 15 --- Villanueva, Cas. 10 grado
E 17 04/03/13 Ingrid Gisela Mina 17 --- Villanueva, Cas. 11 grado
E 18 04/03/13 John Ararat 19 --- Villanueva, Cas. 11 grado
E 19 04/03/13 Jordan Steven 15 --- Villanueva, Cas. 10 grado
E 20 04/03/13 Julieta Pava 14 --- Villanueva, Cas. 8 grado
E 21 04/03/13 María Angélica Poso 17 --- Villanueva, Cas. 11 grado
E 22 04/03/13 Sergio Romero 14 --- Villanueva, Cas. 8 grado
E 23 05/03/13 Michel Angola 10 --- Villanueva, Cas. 5 primaria
E 24 05/03/13 Karen Angola 8 --- Villanueva, Cas. 3 primaria
E 25 16/11/12 Hija Ana Lucía 17 --- Villanueva, Cas. 8 grado

121
Tabla 4. Ocupación de adultos migrantes y tiempo de permanencia en Villanueva.

¿Cómo llegó a
Ocupación en lugar Villanueva: Primera Ocupación Villanueva? Tiempo en
No.
de origen ocupación actual (tipo de Villanueva
migración)
E2 Construcción Trabajador Palmar Pensionado Voluntaria 30 años
Ganadería Hato La
E3 Campesino Finca propia Violencia 50’s 60 años
Libertad
Ganadería Hato La
E4 Campesino Finca propia Voluntaria 55 años
Libertad
E5 Trabajo en casa Trabajadora Palmar Ama de casa Voluntaria 22 años

E6 Construcción Trabajador Palmar Construcción Voluntaria 20 años

E7 Construcción Construcción Construcción Voluntaria 27 años

E8 Ama de casa Cocinera Palmar Ama de casa Voluntaria 29 años

E9 Estudiante Profesora Profesora Voluntaria 12 años

E10 Trabajador Palmar Trabajador Palmar Mecánico Voluntario 30 años

E12 Estudiante Estudiante Construcción Voluntario 21 años

E13 Estudiante Estudiante Profesor Voluntario 24 años

E14 Estudiante Estudiante Palmar Voluntario 23 años

E15 Trabajadora Avianca Ama de Casa Ama de Casa Voluntaria 4 años

122
Anexo No. 2. Guion de las entrevistas semidirectivas

Objetivo: Indagar sobre el proceso histórico de llegada de los primeros habitantes y


afrocolombianos a Villanueva y sus repercusiones en la cultura.

Entrevistados: 25 personas de la cuales 15 son adultos y 10 menores de edad, quienes


por su antigüedad, vivencia y conocimiento de la región, pueden dar cuenta de las
transformaciones que se han generado en el territorio y la cultura, haciendo énfasis en la
llegada de palma africana al municipio.

Preguntas primeros habitantes en Villanueva

¿Cuál es su nombre?
¿De dónde es usted, de qué región, pueblo?
¿En qué época llego a Villanueva?
¿A qué se dedicaba antes de llegar a Villanueva?
¿Qué lo motivo a llegar a esta zona?
¿Llegó con su familia?
¿Qué existía en la zona cuándo usted llegó? ¿Por esos tiempos cómo era la vereda?
¿Cómo se fue poblando la zona?
¿Cómo aprendió la actividad de la ganadería?
¿Cómo se hizo usted a esta casa/finca?
¿Con quién vive ahora?
¿Cuándo usted llegó, que comía? ¿Cazaba, pescaba? ¿Qué cazaba/pescaba?
¿Había monte/boques/esteros? ¿De qué forma se beneficiaba de ellos?
¿Cómo se fue dando la actividad palmera en la zona, cómo llegó? ¿Antes qué había?
¿Hoy cómo se alimenta? ¿Ya no caza/pesca? ¿Qué come? ¿Cómo la paga?
¿Qué cultivos tiene en la finca?
¿Cuál es su sustento económico? ¿Le da lo necesario para vivir?
¿Ha cambiado esa producción de conuco desde que usted llegó?
¿Tiene problemas con la finca que usted no tenía antes? (agua/plagas/fertilidad)
¿Qué significa/representa para usted esta finca/casa?
¿Se siente llanero?
¿Ha visto la bola de fuego o algo extraño desde que se radicó acá?
¿Desde su llegada a la zona hasta hoy, qué cambios considera usted, han ocurrido en
Villanueva? ¿Qué otros cambios ha notado?
¿Es conocido en Villanueva fuerte presencia paramilitar en épocas anteriores, lo afectó en
algo?

Preguntas primeros afrocolombianos en llegar a Villanueva

¿Cuál es su nombre?
¿De dónde es usted, de que región, pueblo?
¿En qué época llego a Villanueva?
123
¿A qué se dedicaba antes de llegar a Villanueva?
¿Qué lo motivó a llegar a esta zona? ¿Cómo hizo para llegar? ¿alguien le dijo que
viniera?
¿Llegó con su familia? ¿La trajo después?
¿Cuántos años tenía cuando llegó a Villanueva, qué año?
¿Qué existía en la zona cuándo usted llegó? ¿Por esos tiempos cómo era la vereda?
¿Cómo fue el recibimiento de los habitantes al llegar ustedes?
¿Dónde vivían? ¿Dónde trabajaba? Si es en palma: ¿Cómo aprendió la actividad de
palmicultora? ¿Qué actividades hacía?
¿Cómo se asentaron en el casco urbano, compraron, recibieron ayudas, cómo fue?
¿Después de haber llegado a Villanueva, ha regresado a su tierra natal? ¿Tiene
comunicación con ellos?
¿Cómo vivía allá? ¿Vivía en un pueblo, en zona rural/urbana?
¿Qué comía?
¿Cómo le cambió su vida al llegar a Villanueva?
¿Se siente más de allá o de Villanueva?
¿Qué música le gusta? ¿Le gusta la música llanera, la baila?
¿Asiste a las fiestas de Villanueva?
¿Asiste al coleo?
¿Qué es lo que más le gusta y qué le disgusta de Villanueva hoy?
¿De todos los rituales que hacían en su pueblo, los hacen acá? Fiestas/ceremonias?
¿Qué conserva de la cultura afro?
¿Ha pensado en trasladarse a otro lugar más adelante?
¿En qué trabaja hoy?
¿Desde su llegada a la zona hasta hoy, que cambios considera usted, han ocurrido en
Villanueva? ¿Qué otros cambios ha notado?

Preguntas pareja mezclada

¿Cuáles son sus nombres?


¿De dónde son?
¿En qué época llegaron a Villanueva?
¿A qué se dedicaban antes de llegar a Villanueva?
¿Qué los motivo a llegar a esta zona? ¿Cómo hicieron para llegar? ¿Alguien les dijo que
vinieran?
¿Llegaron con su familia?
¿Cuántos años tenían cuando llegaron a Villanueva, qué año?
¿Qué existía en la zona cuándo ustedes llegaron? ¿Por esos tiempos cómo era la
vereda?
¿Dónde vivían?
¿Cómo se asentaron en el casco urbano, compraron, recibieron ayudas, cómo fue?
¿Después de haber llegado a Villanueva, han regresado a su tierra natal? ¿Tiene
comunicación con ellos?
¿Cómo vivían allá? ¿Vivía en un pueblo, en zona rural/urbana?
¿Qué comían?
¿Cómo cambiaron sus vidas al llegar a Villanueva?

124
¿Cómo se conocieron?
¿Tienen hijos? ¿Nacieron en Villanueva? ¿Se sienten afros/llaneros?
¿Se sienten más de allá o de Villanueva?
¿Qué música les gusta? ¿Les gusta la música llanera, la bailan?
¿Asisten a las fiestas de Villanueva?
¿Asisten al coleo?
¿Qué es lo que más les gusta y qué les disgusta de Villanueva hoy?
¿De todos los rituales que hacían en su pueblo, los hacen acá? Fiestas/ceremonias?
¿Qué conservan de su cultura?
¿Han pensado en trasladarse a otro lugar más adelante? ¿Volver a su tierra natal?
¿En qué trabajan?
Si es en palma: ¿Cómo aprendió la actividad de palmicultora? ¿Qué actividad realiza?

Preguntas niños afrocolombianos

Nombre
Edad
Curso
¿Dónde naciste?
¿Tus padres de dónde son?
¿Qué hacen tus papás?
¿Sabes cómo llegaron acá?
¿Con quién vives?
¿Cuando no estás en el colegio qué te gusta hacer?
¿Qué cocinan en tu casa?
¿Qué es para ti la cultura afrocolombiana?
¿Has ido al pueblo de tus padres?
¿Te gustaría vivir allá?
¿Qué sabes de la cultura llanera?
¿Qué te gusta de esa cultura?
¿Te gusta bailar música llanera?
¿Vas al coleo?
¿Has pensado qué hacer en el futuro?
¿Qué te gusta y qué te disgusta de Villanueva?
¿Tienes novia/o?
¿Eres afro?

125
Anexo No. 3. Cultivos de Palma en Orocué, Casanare

Fuente: Corporinoquia, 2010.

126
Anexo No. 4. Cultivos de Palma en Villanueva

Tabla 5. Cultivos de palma en Villanueva


Área total Has Ubicación
Nombre del Has
del predio Proyectada
Predio Empresa Vereda Establecidas
(Has) s N E
La Arboleda 280 0 250 995706 799988
La Libertad y el Palmas Santana El Caimán 5,100 0 3,500 989005 804324
Vigia
El Caimán Palma de El Fical 6300 300 4,247 988737 804306
Oriente
El Capricho-
Nuevo Horizonte, Palmas de La Libertad 3,802 0 3,260 1000018 805796
el Mango y Otros Casanare
Andalucía-La Lidia Astrid Flor 150 0 133 999657 807767
Lucha-Malibú González Amarillo
Buenos
Colegiales Samos 4500 500 1200 986430 815128
Aires Alto
San Nicolás Agropecuaria La Buenos 55 0 28 993528 807781
Victoria Aires Alto
Marmara Inversiones El Fical 120 0 100 987794 800603
Marmara
La Carolina Palmas La El Fical 20 0 18 972172 801368
Carolina
El Silencio Unipersonal El Fical 50 0 23 972272 801244
Palmarito Unipersonal Brisas del 10 0 10 987975 798661
Upía
Las Delicias Unipersonal El Fical 15 0 15 986004 800445
Los Chilacos Unipersonal Caimán 20 0 17 992463 798210
Bajo
Los Ranchos Unipersonal La Libertad 150 0 120 997471 798777
El Embrujo Agremiación Caimán 25 0 25 993698 796054
alto
Palamarito 2 Agremiación Caimán 15 0 15 993587 796198
alto
Venecia Agremiación Caimán 50 0 44 993622 796145
alto
Buenos Aires Agremiación Caimán 30 10 15 995080 796366
alto
El Amparo Agremiación Caimán 35 0 15 995080 796366
alto
El Taurete Agremiación Caimán 44 0 44
alto
Rio Grande Unipersonal El Encanto 120 6 94 1004164 789728
La Cigarra Flor 313 50 42 999792 807787
Unipersonal
amarillo
Gibraltar Agremiación El Encanto 52 0 52 1004870 790254
El Gran Valle Unipersonal Leche Miel 235 20 10
Colegio Ezequiel Casco
Unipersonal
Moreno Urbano 20 0 20 1002800 794258
Chaparral Agremiación Flor 35 0 30 996058 811110
Amarillo
127
Total 21,546 886 13,327

Fuente: Corporinoquia, 2010.

128
Anexo 5. Certificado de existencia y representación legal de la Cámara Comercio

Palmas Casanare. Sucesores de José Jesús Restrepo, Casa Luker, Manizales.


(izquierda).

Cámara de Comercio Palmas Santana. (de José Vicente Torres y asociados) (derecha)

129

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