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Mecanica de Suelo y Cimentaciones

El documento describe diferentes tipos de cimentaciones y factores a considerar para seleccionar la cimentación más adecuada para una estructura. Explica que las cimentaciones pueden ser directas o indirectas, y detalla zapatas aisladas, continuas y losas de cimentación como ejemplos de cimentaciones directas. También cubre el estudio de cargas, incluyendo cargas muertas, vivas permanentes y accidentales, y cómo distribuir las cargas a través de la estructura. Por último, ofrece lineamientos para escoger entre opciones de

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Mecanica de Suelo y Cimentaciones

El documento describe diferentes tipos de cimentaciones y factores a considerar para seleccionar la cimentación más adecuada para una estructura. Explica que las cimentaciones pueden ser directas o indirectas, y detalla zapatas aisladas, continuas y losas de cimentación como ejemplos de cimentaciones directas. También cubre el estudio de cargas, incluyendo cargas muertas, vivas permanentes y accidentales, y cómo distribuir las cargas a través de la estructura. Por último, ofrece lineamientos para escoger entre opciones de

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CAPITULO 15

ESTABILIDAD DE CORTES Y TERRAPLENES

Un talud de tierra no puede considerarse estable indefinidamente, porque tarde o temprano la


estabilidad que pueda presentar se pierde debido a los agentes naturales tales como las presiones
hidrostáticas, el intemperismo y la erosión. Un aumento temporal de cargas, la reducción de la
resistencia del suelo o una redistribución desfavorable de esfuerzos son causas que contribuyen de
una u otra manera a que el talud busque su posición más estable. La estabilidad de los paramentos
de un corte se confía a la resistencia propia del material que los forma y al valor soportante del suelo
subyacente al pie del talud.

Es frecuente observar que al fallar una parte del talud a lo largo de una superficie conchoidal se
defina una nueva superficie de deslizamiento más grande alrededor de la primera falla, siendo
posible que se produzcan hasta cuatro fallas, una dentro de la otra.

MÉTODO SUECO

K.E. Petterson propuso un método de cálculo de taludes que fue perfeccionado posteriormente por
Fellenius. El método, conocido por el nombre de Método Sueco, supone que la superficie de
deslizamiento de la cuña es cilíndrica y que la rotación se produce alrededor del centro del cilindro.
La figura 15.2 muestra una superficie de deslizamiento cilíndrica con su centro de rotación, en el
centro del arco abc.

Para determinar si el talud es o no estable se siguen los siguientes pasos:

1. Se escoge un centro de rotación aproximado haciendo uso de los datos de la tabla 15.1, que
representan el resultado de las investigaciones de Fellenius para cuando sea igual a cero.

2. La cuña de deslizamiento abc se divide en un número conveniente de ele mentos verticales, como
se muestra en la figura.

3. Se determina el peso de cada segmento de suelo que actúa en el centro de gravedad de cada
elemento, suponiendo para ello que la sección que se está estudiando representa una rebanada del
corte con un grueso igual a la unidad. Se supondrá que cada uno de estos pesos actúa sobre la base
de su segmento correspondiente. Si el suelo de todo el talud es de propiedades homogéneas, se
calcula el valor total de la resistencia por cohesión multiplicando la cohesión unitaria por la longitud
de la superficie de deslizamiento abc.

4. Si el suelo de todo el talud es de propiedades homogéneas, se calcula el valor total de la


resistencia por cohesión multiplicando la cohesión unitaria por la longitud de la superficie de
deslizamiento abc.

REDES DE FILTRACIÓN

Las presiones hidrostáticas que actúan en el interior de un talud se calculan por medio de la red de
flujo. Ésta es una solución gráfica de la ecuación general de escurrimiento de los líquidos a través
de medios porosos.

La red de flujo consiste en dos series de líneas que cruzan normalmente: las primeras, que se dibujan
con línea continua, representan la trayectoria del agua y se denominan líneas de flujo; la segunda
serie de líneas, normales a las líneas de flujo, se dibujan con líneas punteadas, unen puntos en que
el potencial hidrostático es igual y se llaman líneas equipotenciales.

Se ilustra una red de flujo que deberá estudiarse cuidadosamente para adquirir un cierto sentido
de la geometría de dichas redes.

TIPO DE FALLAS Y ALGUNOS PROCEDIMIENTOS PARA SU ESTABILIZACIÓN

Existen muchas formas en que el talud puede fallar, pero la falla por deslizamiento es la única
susceptible de un análisis matemático aproximado.

Las fallas ocurren por las siguientes causas:

• Por deslizamiento a lo largo de los planos de estratificación, como resultado del efecto lubricante
del agua que escurre por dichos planos.
• Por disgregación ocasionada por el agrietamiento que se produce al secar se las arcillas suaves,
especialmente las arcillas bentoníticas.

• Por disgregación debida a la intemperización, especialmente en calizas y lutitas margosas.

• Por la acción del empuje que se produce al sufrir expansión los estratos margosos y arcillas que se
saturan de agua.

• Por desplazamiento de los suelos que se encuentran debajo del pie de los taludes.

• Por la presencia de corrientes ascendentes de agua, que originan la condición conocida como suelo
movedizo.

• Por derrumbe de masas fragmentadas, ya sea a través del efecto solamente de la gravedad, o bien
estimulado por la fuerza expansiva de las arcillas y margas, o por presiones por erosión y por flujo
plástico o lodoso.

CAPITULO 18

PARTES DE UNA ESTRUCTURA

En toda estructura es necesario distinguir dos partes principales: la superestructura y la


subestructura. La subestructura es la parte de la estructura que sirve para transmitir las cargas de
ésta al suelo de cimentación.

TIPOS DE CIMENTACIÓN

Las cimentaciones pueden ser clasificadas en dos grupos: cimentaciones directas y cimentaciones
indirectas.

• Una cimentación directa es aquélla en la cual los elementos verticales de la superestructura


se prolongan hasta el terreno de cimentación, descansando directamente sobre él mediante
el ensanchamiento de su sección transversal con el fin de reducir el esfuerzo unitario que
se transmite al suelo. De este tipo son las zapatas aisladas, las zapatas conectadas, las
zapatas ligadas, las cimentaciones por trabes y las losas de cimentación.
• Una cimentación indirecta es aquella que se lleva a cabo por elementos intermedios como
los pilotes, cilindros y cajones de cimentación, ya que el suelo resistente se encuentra
relativamente a gran profundidad.
ESTUDIO DE CARGAS

Para llevar a cabo el estudio de las cargas en una determinada estructura es necesario apegarse al
Reglamento de Obras Públicas de la localidad. Las cargas que gravitan sobre una estructura se
dividen en cargas muertas, cargas vivas permanentes y cargas vivas accidentales.

Cargas muertas

La determinación del peso muerto de cada elemento de la superestructura, tales como losas, trabes,
vigas, escaleras y columnas, no presenta ninguna dificultad, ya que sólo involucra el conocimiento
del volumen de cada elemento y su multiplicación por el peso volumétrico del material con el cual
está hecho. Sin embargo, cuando se trata de calcular el peso muerto de los muros, además del peso
de la mampostería de tabique debe considerarse el de los aplanados que se suponen, generalmente,
de un centímetro y medio de espesor de cada lado. Algunos proyectistas no toman en cuenta el
peso de los aplanados, pero tampoco consideran los huecos por puertas y ventanas. En cambio,
otros sí toman en cuenta lo relativo a aplanados, pero restan del peso total lo correspondiente a
huecos en los muros por puertas y ventanas. El último procedimiento es el más correcto, aunque en
el primer procedimiento las compensaciones dan buena aproximación.

Cargas vivas permanentes

En cuanto a las cargas vivas permanentes, los valores anotados en los Reglamentos de las Oficinas
de Obras Públicas Municipales generalmente están en función del tipo de edificación.

Cargas vivas accidentales

Viento La presión del viento se supone que actúa horizontalmente (PH) con la intensidad que fije el
Reglamento del lugar. Usualmente se toman entre 70 y 100 kg/m2. Para determinar la presión
normal (PN) en kg/m2 sobre techos inclinados se aplica la fórmula de Duchemin.

DISTRIBUCIÓN DE CARGAS
Para calcular la manera como las losas transmiten las cargas a las vigas se puede seguir el siguiente
criterio:

• Si LIA es mayor que 1.5, la losa se considera como apoyada a lo largo de la mayor dimensión
(viga I); si LIAS 1.5 se considera como perimetralmente apoyada (viga II) y (viga III).
• Conocida la carga sobre las vigas se calculan las reacciones sobre los apoyos, ya sea por el
método de Cross o por medio de coeficientes. Sumando las reacciones de las columnas,
nivel por nivel, se llega a la reacción de la columna inferior. Esta reacción es la que se toma
para que, dividida entre el esfuerzo admisible del terreno, proporcione el área de la zapata
necesaria.

CÓMO ESCOGER LA CIMENTACIÓN MÁS ADECUADA

Para la selección del tipo de cimentación más conveniente de acuerdo con las características
mecánicas del suelo de desplante, y para que los asentamientos tanto totales como diferenciales
queden dentro de los límites permitidos según el tipo de estructura, se pueden seguir estos
lineamientos:

• Usar zapatas aisladas en suelos de baja compresibilidad (Cmenor a 0.20) y donde los
asentamientos diferenciales entre columnas puedan ser controlados, empleando el método
de asentamientos iguales; incluyendo juntas en la estructura, o cuando se tenga una
estructura con cierta flexibilidad en su comportamiento.
• Cuando se encuentren suelos con compresibilidad media (Centre 0.2 y 0.4), para mantener
los asentamientos dentro de ciertos límites, conviene emplear zapatas continúas rigidizadas
con vigas de cimentación. La intensidad de las cargas indicará si se unen las zapatas en una
o más direcciones.
• Cuando las cargas sean bastante pesadas y al emplear zapatas continuas éstas ocupen cerca
del 50% del área del edificio en planta, es más económico usar una sola losa de cimentación.
• En aquellos suelos que presenten una compresibilidad mediana, alta o muy alta, y que
además tengan baja capacidad de carga, es recomendable el uso de cimentaciones
compensadas. Estos suelos pueden presentar un índice de compresión e desde 0.2 hasta
más de 0.4. 7
• Cuando la cimentación por compensación no sea económicamente adecuada para soportar
las cargas pueden combinarse la compensación parcial y pilotes de fricción.
• Cuando las cargas sean demasiado elevadas conviene, para el caso de suelos de baja
capacidad de carga, usar pilotes de punta apoyados en un estrato resistente.

PROFUNDIDAD DE DESPLANTE EN LAS CIMENTACIONES

• Suelos cohesivos tipo CI:

• Suelos no cohesivos:

De esta formula se toma en consideración la posición del nivel freático:

El valor de "N" de la prueba de penetración normal (SPT) de campo debe corregirse, sólo en
materiales no cohesivos, así:

En las arcillas el valor de "N" no se corrige. Algunos datos prácticos, aproximados, que pueden
emplearse en estudios preliminares son:

• Humedad óptima = L.P.-1.5%


• Índice plástico = LL. *0.75 - 7.7
• Módulo de elasticidad estático = E= 8" C.B.R. (kg/em) Módulo de elasticidad dinámico = E
*14
• q (en arcillas) = 1.33 N (Tm/m?)

La capacidad de carga admisible en suelos granulares con ES = 2 y asentamiento de 2.54 cm puede


determinarse por la expresión dada por Meyerhof:

CAPITULO 19

Se dice que un material es elástico cuando sigue la ley de Hooke, en la cual las deformaciones son
proporcionales a los esfuerzos. Si se considera un sólido elástico, homogéneo e isotropo que se
extiende en todas direcciones, con una carga aplicada sobre él, se puede determinar la distribución
de presiones en su interior. El caso más sencillo de las distribuciones de presiones es el
correspondiente a una carga concentrada, vertical, en la superficie del semiespacio.

El problema matemático fue resuelto por Boussines en el año 1865 aplicando la teoría de la
elasticidad y las fórmulas por el obtenidas, las cuales llevan su nombre; éstas son:
En el caso de los suelos, la expresión de Boussinesq que más interesa es aquella que da la presión
vertical o, sobre un plano horizontal a la profundidad z y a una distancia radial r, o sea la primera de
las ecuaciones expuestas. La forma más usual de la mencionada ecuación es:

Fadum elaboró en 1939 una tabla (ver tabla 19.2) que simplifica el problema, partiendo de la
integración de la ecuación de Boussines para una superficie rectangular, quedando el punto bajo
investigación a una profundidad z debajo de una de las esquinas. El valor del esfuerzo vertical a la
profundidad z viene dada por la ecuación:

I = Valor de influencia que depende de m y de n.

m = Relación entre el ancho del rectángulo y la profundidad z

n = Relación entre el largo del rectángulo y la profundidad z

MÉTODO DE NEWMARK

Otra manera de determinar los esfuerzos consiste en hacer uso del gráfico de influencia de M.M.
Newmark.
El procedimiento para usar el diagrama de Newmark (ver figura 19.7) es el siguiente: Se dibuja el
plano de la cimentación en papel transparente a una escala tal que el segmento og del ábaco
represente la profundidad z del punto en el cual se requiere conocer el esfuerzo oz. Se coloca el
papel transparente con el dibujo de la cimentación sobre el ábaco de modo que la proyección del
punto que se estudia coincida con el centro del ábaco. Se encuentra el número de zonas cubiertas
por el área de la cimentación y el producto de este número por el coeficiente de influencia de cada
zona y por el valor de proporciona el valor de o, en el punto considerado. Los ábacos usados para el
cálculo real de esfuerzos bajo las cimentaciones tienen un gran número de subdivisiones. Esto
permite obtener un valor de influencia muy pequeño y el cálculo de esfuerzos para áreas irregulares
se facilita grandemente. En todos los casos el procedimiento que debe seguirse tiene que definirlo
el ingeniero que diseña, ya que la clase de obra y el tipo de proyecto serán aspectos que tiene que
tomar en cuenta para escoger el procedimiento que crea más adecuado. En muchas ocasiones
puede seguirse un método sencillo para determinar la presión o, aproximada, método denominado
2 en 1, en el cual la carga se supone distribuida bajo una pendiente de dos veces la altura por una
vez la base. Si se supone que al nivel del terreno una estructura tiene las dimensiones A y B a una
profundidad z el peso de la estructura se repartirá sobre un área de lados A + z y B + z. La presión
máxima se estima en un 1.5 veces la anterior, que es la media.

El área de repartición de dicha carga a una profundidad de 5 m: Área de repartición = 6 + 5) (20 + 5)


= 11 x 25 = 275 m2

Así, la presión media (no la máxima) a dicha profundidad será: La presión máxima estimada será:

Conocida ya la forma como se distribuyen las presiones en los suelos conviene ahora conocer la
resistencia de los diferentes estratos para así poder definir si se presentarán o no asentamientos
perjudiciales al colocar las nuevas cargas

CAPITULO 20

CAPACIDAD DE CARGA DE LAS CIMENTACIONES

La carga admisible en una cimentación es aquella que puede ser aplicada sin producir desperfectos
en la estructura soportada, teniendo, además, un margen de seguridad dado por el llamado
coeficiente de seguridad adoptado. La carga admisible no depende únicamente del terreno, sino
también de la cimentación, característica de la estructura y del coeficiente de seguridad que se
adopte en cada caso.
La presentación que sigue, relativa a la capacidad de carga de las cimentaciones, puede considerarse
como una perspectiva moderna del problema, ya que trata de incorporar, de manera general, las
contribuciones de importancia que se conocen hasta la fecha sobre el particular.

Por experiencias y observaciones relativas al comportamiento de las cimentaciones se ha visto que


la falla por capacidad de carga de estas ocurre como producto de una rotura por corte del suelo de
desplante de la cimentación. Son tres los tipos clásicos de falla bajo las cimentaciones:

a) Falla por corte general. Se tiene en arenas densas y arcillas rígidas.

Se caracteriza por la presencia de una superficie de deslizamiento continua dentro del


terreno, que se inicia en el borde de la cimentación y que avanza hasta la superficie del
terreno.

b) Falla por punzonamiento.

Se caracteriza por un movimiento vertical de la cimentación mediante la compresión del


suelo inmediata mente debajo de ella. La rotura del suelo se presenta por corte alrededor
de la cimentación y casi no se observan movimientos de este junto a la cimentación,
manteniéndose el equilibrio tanto vertical como horizontal de esta.

c) Falla por corte local. Se tiene en arenas medias y flojas y en arcillas suaves.

Representa una transición entre las dos anteriores, pues tiene características tanto del tipo
de falla por corte general como del de punzonamiento. En este tipo de falla existe una
marcada tendencia al bufamiento del suelo a los lados de la cimentación, y además la
compresión vertical debajo de la cimentación es fuerte y las superficies de deslizamiento
terminan en algún punto dentro de la misma masa del suelo.

CAPITULO 28

Los muros de contención tienen como finalidad resistir las presiones laterales producidas por el
material retenido. El procedimiento a seguir en el proyecto de muros de contención consiste en: a)
Selección tentativa de las dimensiones del muro, y b) análisis de la estabilidad del mismo frente a
las fuerzas que lo solicitan. En el caso de que el análisis indique que la estructura no es
satisfactoria, se alteran sus dimensiones y se efectúan nuevos tanteos hasta lograr que la
estructura sea capaz de resistir los esfuerzos a que se encuentra sometida. Para llevar a cabo el
análisis es necesario determinar las magnitudes de las fuerzas que actúan por encima de la base
de la cimentación, tales como empuje de tierra, sobrecargas, peso propio del muro y peso de la
tierra, y luego se investiga su estabilidad con respecto a:

1. Volteo

2. Deslizamiento

3. Presiones sobre el terreno

4. Resistencia como estructura.

TIPOS DE MUROS DE CONTENCIÓN

• Muros de gravedad

Son aquellos que resisten los empujes mediante su propio peso, y son económicos para
alturas menores de 4.5 m. En cuanto a su sección transversal, estos muros pueden ser de
diferentes formas. En cuanto a los materiales, éstos pueden ser de mampostería, de ladrillo
o de concreto ciclopeo. La estabilidad de este tipo de muro se logra sólo con su peso propio,
por lo que se requiere grandes dimensiones dependiendo de los empujes. La dimensión de
la base de estos muros oscila alrededor de 0.43 de su altura.

• Muros en ménsula

Son aquellos que trabajan como viga en voladizo, empotrados en una zapata inferior. Estos
muros son económicos para alturas hasta de 6.5 m. En cuanto a su forma, pueden ser de
diferentes tipos. Estos muros son de concreto reforzado y la forma más usual es la llamada
*T", que se analizará más adelante.

• Muros con contrafuerte

Son aquellos que resisten los empujes trabajando como losas continúas apoyadas en los
contrafuertes, es decir que el refuerzo principal en el muro lo lleva horizontales. Son de
conceto, económicos para alturas mayores de 6.5m.

• Muros en forma de T

La estabilidad de este tipo de muro se logra por la anchura de su zapata, y viene aumentada
por la acción del prisma de tierra que carga sobre la parte posterior de la zapata que ayuda
a impedir el vuelco. La resistencia se haya encomendada a la pantalla vertical, la cual se
calculará como una ménsula empotrada en su base con una carga igual al empuje de tierras
y a las sobrecargas que pueda tener.

CÁLCULO DEL FACTOR DE SEGURIDAD AL VOLTEO

El factor de seguridad a volteo se obtiene dividiendo el momento estabilizante entre el momento


de volteo. Para que el muro se considere que no voltea, el factor de seguridad debe ser igual o
mayor que dos. Para obtener el momento estabilizante M. se hará una tabla para ordenar valores.

Momento de volteo:

Factor de seguridad al volteo:

CAPITULO 34

DISEÑO Y PROYECTO DE ZAPATAS PARA ASENTAMIENTOS IGUALES

Cuando se proyecta una cimentación esto se lleva a cabo mediante el concepto de iguales presiones
de contacto, pero para el caso de arcillas o suelos arcillosos blandos, grava, arena o suelo arenoso
con compacidad relativa baja es conveniente el diseño de zapatas aisladas mediante el
procedimiento de asentamientos iguales, En donde se relacionan la carga sobre la columna, el ancho
de la zapata de cimentación, las características del suelo y la profundidad de esfuerzos significantes.
El profesor R. Hansen presenta las siguientes fórmulas.
• Zapatas en la superficie del terreno:

Donde C es el índice de capacidad de carga:

Esta ecuación la retoma de la propuesta por Terzaghi, que se desarrolló para un estrato
comprensible, donde se requiere el espesor del estrato (H) y la profundidad media de esfuerzos
significantes.

Para obtener el incremento de carga:

La presión intergranular inicial en el suelo a la misma profundidad equivale a:

Considerando que dentro de la profundidad de esfuerzos significantes el incremento de carga es


igual a la presión intergranular en 10 se obtiene:

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