R E V I S T A D E É S T U D t O S I N T E R N A C I O N A L E S
The Singapore Story (vol. l)
From Third World to First - The
Singapore Story: 1965-2000 (vol. 2)
Lee Knan Yew
(Memoirs, Singapore, Singapore Press Holdings, Times Editions, 1998 y 2000)
JLilDfOS Singapur, la ciudad-Estado del sudeste asi ático, con una superfi-
cie insular de alrededor de 600 km2 (cerca de dos tercios del
tamaño de Hong Kong), reúne algo menos de 4 millones de habi-
tantes y ha llamado la atención de los observadores internaciona-
les por su rápido proceso de desarrollo económico, que le ha per-
mitido acceder, en el último tercio del siglo pasado, a un elevado
nivel de vida. Singapur compite regularmente por los primeros
lugares en los rankings de competitividad con Estados Unidos y
otras grandes potencias económicas. Así, la revista Foreign Policy
(febrero 2002) lo sitúa en el tercer lugar de su índice de globali-
zación, después de Irlanda y Suiza. En los índices internacionales
de corrupción, Singapur aparece como uno con los países de me-
nor incidencia de este flagelo.
Todo esto motiva un sostenido interés en indagar el secreto
de los logros de este pequeño pero importante país. Al mismo
tiempo prevalece, especialmente en Occidente, cierta imagen ne-
gativa de Singapur. Suele presentarse como una sociedad alta-
mente regimentada, casi "orwelliana", en que las autoridades su-
peditan los derechos de las personas a múltiples regulaciones de
su comportamiento cotidiano. En una conferencia dictada en la
Universidad de Harvard, el propio Lee explica esta política como
parte de tina estrategia de "crear un oasis del Primer Mundo en
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The Singapore una región del Tercer Mundo". Según Lee, junto al desarrollo de
Síory infraestructura moderna (hardware, la "parte fácil") era necesa-
rio cambiar los hábitos de la gente ("la parte difícil, lenta y dolo-
rosa"). "Progresamos por medio de una serie de campañas dirigi-
das a toda la población: más cortesía, dejar de escupir, mantener
limpios los baños públicos... no tirar basura" (texto de la confe-
rencia del ex Primer Ministro Lee Kuan Yew en el programa
Collins Familiy International Pello wship, Harvard University, pu-
blicado en Straits Times, Singapur, 19 de octubre de 2000).
El primer tomo de The Singapore Story reseña los aconteci-
mientos políticos que condujeron -inesperadamente- a su inde-
pendencia en 1965. Los desafíos principales en esa época fueron
asegurar la supervivencia de la naciente colectividad en el medio
regional hostil de la Guerra Fría, evitando el desangramiento de
la ciudad-Estado, amenazada especialmente por el peligro de
enfrentamientos de raíz étnico-cultural, religiosa e ideológica en-
tre grupos de variados orígenes (chinos, malayos e indios). Fue la
época del joven abogado y político Lee Kuan Yew (anteriormen-
te conocido como Harry Lee), formado en Cambridge, naciona-
lista, independentísta de centro-izquierda, transitoriamente alia-
do con los comunistas, pero al mismo tiempo profundamente prag-
mático.
La lectura de este volumen da una idea del improbable resul-
tado de la apuesta de Lee, quien primeramente vio en la integra-
ción de Singapur a la Federación Malaya la "tabla de salvación"
frente a un eventual hegemonismo chino, una vez consumada la
retirada del Imperio Británico. Pero la opción escogida amenaza-
ba con someter a Lee y su puñado de seguidores a la dominación
de la oligarquía postcolonial malaya, vale decir, a una nueva for-
ma de sujeción. Trabado así un conflicto al interior de las élites
emancipadoras, la independencia (o virtual expulsión) de Singapur
del seno de la Federación (la actual Malasia) sería la prueba de
fuego de la viabilidad del nuevo Estado. La apuesta de Lee era
formar una entidad política basada en una sociedad multirracial
asiática pero al mismo tiempo pro-occidental, con una economía
de emporio comercial, pero con marcada vocación de movilidad
socioeconómica. Tal vez el relato contiene demasiados detalles
para el lector latinoamericano, pero en todo caso el hilo conduc-
tor se mantiene claro a lo largo del tomo.
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Libros En los 43 apretados capítulos del segundo volumen, Lee aborda
fundamentalmente dos grupos de temas: las políticas públicas que
llevaron a Singapur hacia el desarrollo y las bases de la política
exterior de la ciudad-Estado. En el primer aspecto, Lee confiesa
que su punto de partida, basado en su marco de referencia británi-
co, fue que el Estado de bienestar propugnado por los laboristas
representaba el mayor avance de la sociedad civilizada. No obs-
tante, Lee jamás perdió de vista que la opción socialdemócrata
del Reino Unido no se podía transplantar sin más a una sociedad
mayorítariamente china, donde la cultura de raíz confuciana con-
vive con otras culturas asiáticas. Por otra parte, la observación de
los numerosos fracasos económicos de los líderes independentistas
de orientación socialista del Tercer Mundo lo llevó a revalorizar
el papel del mercado. En la década de 1960, Lee aprovechó el
temor a la Revolución Cultural china, persuadió a diversas em-
presas multinacionales y a chinos de ultramar que se establecie-
ran en Singapur antes que en Taiwan o Hong Kong. En su política
exterior y de defensa, siguió de cerca el modelo de Israel, que
daba prioridad a las vinculaciones con los países desarrollados de
Occidente. Para los países islámicos vecinos, el acercamiento con
Israel naturalmente fue motivo de preocupación.
No cabe duda de que la inspiración del gobierno de Singapur
no fue de corte neoliberal. El gobierno siempre ha conservado un
papel activo en las decisiones sobre asignación de recursos. Va-
rias de las empresas más importantes del país son total o parcial-
mente controladas por el Estado, y las políticas de privatización e
internacionalización son relativamente recientes. Por otra parte,
con el fin de asegurar la adhesión popular a las políticas de desa-
rrollo, Lee enfatizó las políticas sociales, especialmente en los
críticos temas de vivienda y educación. El objetivo debía ser lo-
grar un grado importante de integración social y de legitimación
política, no una asimilación de las etnias a una nación que en
realidad aún no existía, salvo como proyecto. La política de vi-
vienda social orientada a la propiedad de los residentes en com-
plejos integrados debía fomentar hábitos de convivencia inter-
étnica, mientras la educación en inglés, con las lenguas maternas
como segunda lengua, debía forzar la internacionalización de la
fuerza de trabajo. El énfasis oficial en la "ingeniería social" de-
bía, a su vez, repercutir en las políticas de desarrollo de recursos
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humanos de las empresas y el reclutamiento de la burocraciay los
Los procesos de cuadros políticos ministeriales y parlamentarios.
integración y coo- En el ámbito internacional, el planteamiento de Lee es clara-
peración regionales mente pro-occidental en los temas vitales de la seguridad para
conjurar diversas amenazas externas (la China revolucionaria de
los años sesenta, la URSS y Vietnam, la Indonesia de Sukarno).
No obstante, han persistido diferencias importantes en tomo al
desarrollo político (especialmente los temas de los derechos hu-
manos y la concepción de la democracia). Las detalladas y agu-
das observaciones del autor acerca de sus múltiples contactos con
los líderes mundiales y asiáticos de los años sesenta hasta el 2000
son una lectura fascinante para todo aquel a quien le interese la
política internacional. En síntesis, en las palabras del Primer Mi-
nistro británico, Tony Blair, "estas memorias dan una perspectiva
única de la historia moderna de Singapur, así como del pensa-
miento de uno de los grandes líderes asiáticos del siglo XX".
Manfred Wilhehny
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