0% encontró este documento útil (0 votos)
255 vistas4 páginas

Benegas Loyo-Método Hipotético-Deductivo

Este documento introduce el método hipotético deductivo como una forma de hacer preguntas científicas. Explica que el conocimiento científico se basa en formular hipótesis y luego probarlas mediante la observación y experimentación. Usa el ejemplo de Semmelweis, quien formuló la hipótesis de que la muerte de mujeres en el hospital estaba relacionada con la presencia de médicos, y diseñó un experimento para probar esta hipótesis modificando una variable. Finalmente, define un experimento científico como una observación en

Cargado por

Renata Cuttitta
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
255 vistas4 páginas

Benegas Loyo-Método Hipotético-Deductivo

Este documento introduce el método hipotético deductivo como una forma de hacer preguntas científicas. Explica que el conocimiento científico se basa en formular hipótesis y luego probarlas mediante la observación y experimentación. Usa el ejemplo de Semmelweis, quien formuló la hipótesis de que la muerte de mujeres en el hospital estaba relacionada con la presencia de médicos, y diseñó un experimento para probar esta hipótesis modificando una variable. Finalmente, define un experimento científico como una observación en

Cargado por

Renata Cuttitta
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 4

ACTIVIDAD 2: Introducción al método hipotético-deductivo

Leé el artículo de la siguiente página y:


1) Subrayá las ideas principales.

2) Identificá los conceptos clave.

3) ¿Por qué el autor afirma que el método hipotético deductivo consiste en “una forma de hacer
preguntas”?

4) ¿Cuál es el punto de partida del método hipotético – deductivo?

5) ¿Qué es una hipótesis científica?

6) ¿A qué se refiere el autor cuando habla de “antecedentes” de la investigación científica?

7) Expliquen la siguiente frase: “El conocimiento científico se caracteriza por su método”.

8) A partir de la lectura del texto, ¿cómo definirías los siguientes conceptos?: variable, objetivo,
intersubjetivamente válido.

9) ¿Qué es un experimento?

Método hipotético deductivo: una forma de hacer preguntas


Diego Benegas Loyo

Hemos visto que existen distintas formas de conocimiento: mítico-religioso, sentido común. Ahora
vamos a hablar del conocimiento científico, una forma específica de conocimiento basada en el
“método científico”, que para muchos implica utilizar el método hipotético deductivo.
Pero vamos por parte: dijimos que las distintas formas de conocimiento tienen reglas diferentes y se
aplican a aspectos diversos de la vida. El conocimiento científico se puede aplicar a algunas
cuestiones, pero no a todas. Por ejemplo, la ciencia no puede contestar preguntas como “¿Por qué
existe la muerte?” ¿Por qué no puede? Porque la ciencia debe producir un conocimiento
transmisible – se entiende que transmisible a otra gente. Y ese tipo de preguntas, por ejemplo sobre
el sentido de la vida, son muy difíciles de transmitir, especialmente a alguien con creencias
diferentes.
Esto separa la ciencia de otras formas de conocimiento. El conocimiento religioso es
revelado, y quien tiene la verdad última es una entidad superior a los humanos. En cambio el
conocimiento científico es un saber humano – no es sobrenatural. Tal vez una inspiración
inexplicable nos haya mostrado la verdad de las cosas, pero para que esa intuición se convierta en
ciencia, hay que explicar y probar una idea a toda una comunidad de iguales. Podemos verlo en las
investigaciones de Semmelweis (Hempel 1987). Ignaz Semmelweis era un médico que se preguntó
más o menos nuestra pregunta sobre la muerte, pero de manera particular. La situación que lo
motivaba era que morían muchas mujeres en su división del hospital. Él encontró una regularidad
que le llamó la atención: morían más en su división que en la división vecina. Y entonces formula
una pregunta: “¿Qué factor es responsable de esta diferencia?”
Toda investigación científica parte de un situación problemática, siempre hay un asunto que
nos motiva a investigar. Pero un “problema de investigación” es siempre una pregunta. Una
dificultad de la vida, un inconveniente técnico, pueden ser muy complejos, pero no son
necesariamente problemas científicos. Un problema de investigación científica es aquel cuya
Diego Benegas Loyo. 2020. “Método hipotético deductivo: una forma de hacer preguntas” 2

resolución requiere saber algo que no sabemos. Es un problema de conocimiento: es decir, una
pregunta sobre algo que ignoramos. Claro que este “no sabemos” es un tanto particular. Porque si
yo no sé alguna cosa, lo puedo buscar en un libro, en Internet, o preguntarle a alguien. Una pregunta
es un problema científico cuando el conocimiento disponible no alcanza para contestarla. No es que
yo personalmente no sepa, sino que nadie sabe contestar esa pregunta. Entonces una investigación
comienza una vez que hemos revisado qué se sabe sobre un determinado tema.
Este paso es tan importante que lo encontramos en todo escrito científico como
antecedentes. A veces hay capítulos o artículos enteros dedicados solamente a revisar qué se sabe
de un asunto: se llaman “estado del arte”, que es como decir “cuál es el estado de las preguntas
sobre este tema en este momento”. A partir de esa revisión de lo que se sabe sobre un determinado
tema, uno puede plantear su propia pregunta de investigación. Para Semmelweis era: “¿qué factor
hacía que murieran más mujeres en su sección de la maternidad que en la otra?”
Para contestar esta pregunta tenemos que formular suposiciones, es decir: hipótesis. Una
hipótesis es una afirmación: es como decir, “yo pienso que esto sucede por tal motivo”. Una
hipótesis científica tiene que reunir ciertas características y se ha debatido mucho cuáles deberían
ser esas características. Por ahora, diremos que una hipótesis científica es una afirmación sobre
algún aspecto o fenómeno de la realidad (por supuesto, en las ciencias fácticas). ¿Pero cómo se
arma una hipótesis? En una situación cualquiera, muchos factores pueden estar incidiendo en la
realidad. A todos esos factores los llamamos variables, porque pueden variar. En el caso de
Semmelweiss el “número de muertes en la sala” es la variable que él quiere explicar. Él sospecha
que depende de otra cosa, pero no sabe de cuál. La presencia de un sacerdote es otra variable, la
presencia de alumnos de medicina, la cercanía de la morgue son otras; y podrían ser también: el
calor, el frío, la época del año, o incluso la mala suerte. Una parte de la investigación científica es
revisar cuáles variables inciden y cuáles no. Revisando los antecedentes encontramos las variables
que otros ya han estudiado. Otros pueden haber formulado hipótesis como: “cada vez que sucede A,
entonces sucede B”.
Para decidir si una hipótesis explica o no la realidad, tenemos que ponerla a prueba. La
evidencia que se pueda encontrar a favor o en contra decidirá si es cierta o no. Una técnica para
contrastar las hipótesis con la realidad es la observación. Hay distintas clases de observación, pero
siempre se guían por hipótesis – aunque a veces los investigadores no son concientes de las
hipótesis que asumen como ciertas. Para aclarar este asunto, algunos autores nos instan a distinguir
dos contextos: el contexto del descubrimiento y el contexto de la justificación (Popper 1980). Este
último es el que nos interesa ahora, porque la ciencia se caracteriza por cómo se justifica el
conocimiento. O sea: no importa cómo se nos ocurrió una idea, la cuestión es poder probarla. El
conocimiento científico tiene como regla que debe poder ser explicado a otra persona para que
llegue a la misma conclusión – por eso decíamos que debe ser “comunicable”. Más que “objetivo”,
en el sentido de algo que está más allá de las personas, necesitamos que sea válido entre un sujeto y
el otro. Si esto es así, lo llamamos intersubjetivamente válido, que es una forma más precisa de
decir que lo que vale para uno también vale para cualquier otro. dentro de la comunidad cientifica
En la época de Semmelweis ya existían algunas explicaciones. Unos decían que las mujeres
de su sala se enfermaban porque se asustaban cada vez que pasaba por allí un sacerdote a dar la
extremaunción a un moribundo. Esa es una hipótesis, porque afirma que algo es de una manera.
Más específicamente: esta hipótesis propone una relación entre dos variables: “el paso del sacerdote
(variable A) incrementa (relación) la muerte de las mujeres de la sala por fiebre puerperal (variable
B). Esta hipótesis podría ser verdadera o podría ser falsa. Para saberlo deberíamos ponerla a prueba.
El asunto será cómo – o sea, el método. El conocimiento científico se caracteriza por su método. Es
decir, lo esencial no es ni quién lo hace, ni si se utilizan o no determinados objetos, laboratorios, o
aparatos. Lo esencial en la producción científica es la utilización del método. En realidad es una
especialización de lo que podríamos llamar una “discusión racional”, pero es una discusión bastante
particular, porque está sujeta a la prueba por la experiencia.
Diego Benegas Loyo. 2020. “Método hipotético deductivo: una forma de hacer preguntas” 3

Una hipótesis es un enunciado, una proposición, y por tanto no se ve. Para ponerla a prueba
necesitamos ver algo en la realidad. Es decir, tenemos que deducir a partir de la hipótesis, sus
consecuencias observacionales. Para ello, nos planteamos una situación imaginaria: si esta hipótesis
fuera cierta, ¿qué observaríamos en la realidad? Y también nos planteamos lo contrario: si esta
hipótesis fuera falsa, ¿qué observaríamos? Si no podemos hacer esto, es decir, imaginar una
situación en la que se observen en la realidad las consecuencias de una hipótesis, decimos que la
hipótesis no es contrastable y por tanto, la ciencia no puede con ella. Por ejemplo, yo puedo tener
la hipótesis de que “pasar debajo de una escalera trae mala suerte”. Pero ¿cómo podría alguien
convencerme de que esa afirmación es falsa? No es una hipótesis que podamos contrastar o
comprobar por la experiencia, es decir no es contrastable empíricamente. Cuando abordemos el
falsacionismo, veremos que esto es un requisito indispensable para gran parte de la comunidad
científica. En el caso de Semmelweis, primero sometió a prueba las hipótesis de los demás. Tal vez
por empezar por lo más simple. Veamos: si fuera cierta la hipótesis de que “la presencia de un
sacerdote es el factor que aumenta las muertes en la sala”, entonces, cambiando el recorrido del
sacerdote, haciéndolo pasar por otro lado, las muertes deberían disminuir. Esa es una consecuencia
observacional, es decir, una consecuencia de la hipótesis que sí se puede observar. Y lo que diseñó
Semmelweis fue una forma de experimento, que es una clase de observación.
Un experimento es una observación en una situación creada artificialmente en la que el
investigador modifica solamente una variable (que llamamos independiente, porque no depende de
nada) manteniendo constantes todas las otras. La idea que sostiene el experimento es que si la
variable (dependiente) que vamos a medir, efectivamente depende de la otra, o sea, si hay una
relación entre ellas, entonces alterando una, la otra también va a modificarse. El experimento se
diseña a partir de las consecuencias observacionales que se deducen de la hipótesis. De ahí el
nombre: hipotético-deductivo. Para descartar las hipótesis previas, Semmelweis sacó al sacerdote de
ese paso, o sea, lo hizo pasar por otro lado (variable independiente), mientras mantuvo todos los
otros factores igual (esa es la condición del experimento) y el resultado fue… que no pasó nada. Es
decir, esto mostró que esas dos variables no estaban relacionadas. Las mujeres se enfermaban por
otro motivo. La cuestión entonces sería buscar cuál otra variable era la que estaba relacionada con
la que él buscaba explicar: ¿sería la presencia de los estudiantes? ¿Sería la cercanía con la morgue?
Los experimentos se van complejizando a medida que las preguntas se hacen más
complicadas. De hecho, la idea de Semmelweis era más sofisticada: él pensaba que no era ninguna
de las variables por sí misma, sino la confluencia de dos: la morgue y los estudiantes. Su hipótesis
era que los estudiantes traían “algo” desde la morgue hacia la sala. Pero detengámonos acá. Uno
también podría decir que traían “el espíritu de la muerte” a la sala, por ejemplo. Esa hipótesis no
sería científica. ¿Por qué? Porque si yo no creo en espíritus, nadie me puede convencer de su
existencia. La ciencia no necesariamente trata de lo que podemos ver, ya que las relaciones entre los
fenómenos generalmente escapan a nuestra percepción. Sin embargo para Semmelweis, eso
invisible no era algo espiritual, él pensaba que los estudiantes traían algo material desde la morgue,
por eso la ciencia tenía que ser eficiente para investigarlo. A ese “algo” que no se veía, Semmelweis
lo llamó “materia cadavérica” y consideró que si bien era invisible, no era un espíritu, sino que
existía en forma material. Por lo tanto, estaba sujeto a las leyes de la materia y sus consecuencias se
podrían de alguna manera hacer evidentes. Lo que hizo Semmelweis fue diseñar una experiencia
para producir evidencia que probara su hipótesis.
El experimento fue tal vez su mayor aporte a nuestra vida cotidiana. Le pareció que si era
cierta la hipótesis de que alguna materia venía desde la morgue hacia la sala, tenía que viajar sobre
las manos de los médicos practicantes, porque era lo único que entraba en contacto con los
cadáveres de la morgue y también con los cuerpos de las personas internadas en la sala. Entonces, si
los médicos se lavaban las manos con una sustancia que removiera todo lo que estuviera en la piel,
entonces “eso”, que estaba ahí en sus manos, no iba a poder pasar. Manteniendo todas las otras
variables igual, hizo que sus médicos se lavaran las manos siempre después de trabajar con
Diego Benegas Loyo. 2020. “Método hipotético deductivo: una forma de hacer preguntas” 4

cadáveres y antes de trabajar con pacientes. Y en ese caso, las muertes de su sala sí descendieron
significativamente.
¿Eso comprobó la existencia de la “materia cadavérica”? En realidad no. ¿Por qué? Porque
en ciencia es más fácil comprobar la falsedad que la veracidad de una hipótesis. La idea de que la
presencia del sacerdote era el factor responsable sí quedó descartada, esa variable no estaba
relacionada con la mayor mortandad. La experiencia con el lavado de manos solo probó que existía
alguna relación entre mortandad y lavado de manos. Pero una sola experiencia en contra podría
demostrar que la hipótesis era falsa. Y de hecho, hoy explicamos esta situación con otras hipótesis
que dejaron muy atrás las ideas de Semmelweis sobre “materia cadavérica”. Sin embargo, el lavado
de manos, es decir, la tecnología que se generó a partir de estas investigaciones, aún la seguimos
utilizando – de preferir, todos los días.

Referencias
Hempel, Carl. 1987. Filosofía de la ciencia natural. Madrid: Alianza
Popper, Kart. 1980. La lógica de la investigación científica. Madrid: Tecnos.

También podría gustarte