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LAVAQUE-Contacto Lingüístico NOA

Este documento describe varios rasgos lingüísticos del español del noroeste argentino que se originan en transferencias del quechua al español debido al contacto prolongado entre estas lenguas. Entre estos rasgos se encuentran el uso de "dice" para indicar información indirecta, la omisión de preposiciones, y la neutralización de los clíticos de tercera persona en la forma "lo". El documento analiza cómo estos rasgos reflejan influencias sintácticas y morfológicas del quechua en el español local.

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Este documento describe varios rasgos lingüísticos del español del noroeste argentino que se originan en transferencias del quechua al español debido al contacto prolongado entre estas lenguas. Entre estos rasgos se encuentran el uso de "dice" para indicar información indirecta, la omisión de preposiciones, y la neutralización de los clíticos de tercera persona en la forma "lo". El documento analiza cómo estos rasgos reflejan influencias sintácticas y morfológicas del quechua en el español local.

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Materiales para el estudio del Contacto Lingüístico.

Transferencias del quechua al español en el noroeste


argentino.

Ana María Femández Lávaque


Facultad de Humanidades - CIUNSa

El español del noroeste argentino y, más concretamente, el utilizado en la


provincia de Salta presenta numerosos rasgos diferenciales respecto a otras
modalidades de habla manejadas en otras zonas de la República Argentina como
por ejemplo, la variedad característica del nordeste o la cuyana y, sobre todo, la
porteña con foco expansivo centrado, lógicamente, en Buenos Aires.
En traba,jos anteriores, realizados por investigadores locales bien conoci-
dos, se ha intentado identificar dichos rasgos, de modo prácticamente exclusi-
vo, con modalidades evolutivas generadas a partir de una matriz genética exclu-
sivamente hispánica. Esta orientación metodológica de estudio no es, en mi opi-
nión, suficiente para explicar adecuadamente una buena parte de los rasgos ca-
racterizadores del español del área salteña y, más ampliamente, del usado en el
territorio hoy denominado generalmente noroeste argentino.
Por el contrario, mi propia hipótesis de base, de la que ha partido la inves-
tigación que vengo realizando, ha sido la de que la práctica totalidad de los ras-
gos que diferencian nuestra habla de las del resto de la República, proceden (a-
demás de hechos generados en arcaísmos hispánicos) de fenómenos de transfe-
renéia originados en la lengua quechua.
Efectivamente, sabemos que esa lengua aborigen fue de uso general en
toda la extensión de lo que hoy constituye el área del noroeste argentino, aunque
en el momento actual solamente persista en el centro de la provincia de Santia-
go del Estero. Las causas de ello son conocidas. En primer lugar, la llegada de
286 CUADERNOS DE HUMANIDADES

mitmas incaicos a dicha zona territorial antes de la conquista española2 • Poste-


riormente, el arribo de numerosos yanaconas que acompañaron a los conquista-
dores y que, por proceder del actual Perú, utilizaban el código quechua de co-
municación. Y, finalmente, el uso del llamado quechua general como lengua de
evangelización de las poblaciones locales, según preceptuaron el Tercer Conci-
lio Limense (1582-1583) 3 y el Primer Sínodo de Santiago del Estero, que tuvo
lugar poco después de aquél.
El empleo general del quechua se extendió, durante los siglos XVIT y XVIII,
desde Salta y Jujuy al norte, hasta Catamarca y La Rioja al sur y Santiago del
Estero al este. Testimonio de ello es la mención que hace Alonso Carrió de la
Bandera en su Lazarillo de ciegos caminantes (1770) al perfecto bilingüismo de
las señoras de Salta que manejaban simultáneamente el quechua y el español4•
Es muy probable que esa situación se modificara paulatinamente en la pri-
mera mitad del siglo XIX, sobre todo a causa de la Real Cédula de 1770, por la
que se intentó imponer el castellano como única lengua de uso en la América de
soberanía española, y de los acontecimientos de la independencia del país. De
todos modos, Catamarca, La Rioja y probablemente también amplias áreas de la
actual provincia de Salta, como los VaUes Calchaquíes, debieron de usar la len-
gua quechuaaún en el siglo pasado y es incluso posible que esta lengua fuera
todavía usada en la primera mitad de este siglo XX en algunas zonas de la Puna
de Jujuy y Salta como lo indica el Profesor Germán de Granda5 •
No cabe duda de que el contacto prolongado, durante más de dos o hasta
de tres siglos, entre el español local y el quechua determinó en aquel una buena
cantidad de rasgos gramaticales que tienen su origen en esta última lengua y
que, como antes decíamos, dan a nuestra modalidad de castellano rasgos diferen-
ciales notorios respecto al español usado en el resto del país.
Veamos, como ejemplo, algunos de tales rasgos estudiados ya por los in-
vestigadores del proyecto aludido y por su asesor, el Profesor de Granda:

• Empleo de dice pospuesto para indicar que la información transmitida


por el hablante no es directa sino indirecta, es decir que lo que él cuenta
le fue a su vez contado, que él no fue testigo presencial de lo que está
comunicando:

Juan está en el hospital dice.


'La gente dice que Juan está en el hospital, a mí no me consta'.

Se trata de un calco morfosintáctico del validador referencial quechua


-sil-shi6 •
MATERIALES PARA EL ESTUDIO DEL CONTACI'O LINGÜISTICO 287

Uso de expresiones como en lejos, en allí, en dentro, etc. que se origi-


nan en expresiones quechuas de localización, las cuales Jlevan el sufijo
-pi 'en' como en las lexías kaypi 'aquí', ukupi 'dentro', etc.
Es mucho mejor estar en aquí que en allá.

• Empleo de la dominada falsa pronominalización consistente en la atri-


bución a lo de valores de carácter aspectual como en los casos del tipo
no lo he entrado a Yacuiba o no lo ha venido. Estos usos provienen del
traslado al castellano de valores significativos existentes en los morfemas
quechuas -rqu, -ku y -pu7 •

• Neutralización de los clíticos españoles de tercera persona en una sóla


forma, lo, como en:
Lo pegó mucho a lah chicah.
Entonces lo churrnamoh toda la ropa.
Este rasgo proviene de la inexistencia de clíticos de tercera persona en
quechua y de la paralela ausencia en el mismo de transición marcadora
de objeto correspondiente a dicha persona gramatical, lo cual contrasta
fuertemente con la riqueza y complejidad de clíticos del sistema caste-
llanoH.

Eliminación de preposiciones del tipo de:


Yo no voy (a) comer.
Qui hora vamoh (a) ir.
El origen de este fenómeno se encuentra evidentemente en el hecho de
que la lengua quechua no posee preposiciones sino morfemas funcio-
nales postpuestos a la raíz nominal o verbal, es decir postposiciones.

Inexistencia o, al menos, debilitamiento de concordancia nominal, como


se manifiesta en estos ejemplos:
... mucho algarroba...
... todo la huella. ..
... tusca mah grueso...

Esta discordancia viene del hecho de que el quechua no posee morfe-


mas indicadores de género en la frase nominal, por lo cual en ella no se
establece conformidad de género entre el sustantivo y el adjetivo, no
288 CUADERNOS DE HuMANIDADES

siendo tampoco obligatoria en todos los casos la concordancia de nú-


mero.
Omisión del presentador nominal o artículo como en: ·
Quien compra (un) difunto?
Conoceh (el) cuero de piojo?

Esta particularidad se explica a partir de la inexistencia de artículo en


casi todos los dialectos quechuas, excepto el wanka que ha desarrolla-
do, por procedimientos internos, el presentador nominal kaq 9 •
Utilización de la forma yoka como pronombre de primera persona sin-
gular para la función sujeto sustituyendo, pues, a la forma castellana
general yo.
Esta realización que se da en la zona de la prepuna salteña, sólo en las
generaciones ancianas, tiene claramente su génesis en la adopción por
el castellano local del pronombre quechua equivalente ñuqa, fonéti-
camente articulado como [ñóqa] y adaptado a la fonética española por
un proceso parcial de analogía morfológica 10 •

Retroceso de formas léxicas de indudable origen quechua en determi-


nados contextos sociales, como aguaicar, anucar, antarca, chuñar
chuya, chupo, ishpar, etc.U

Desarrollo de doble marca de posesión con anteposición, en algunos


casos, del poseedor a la entidad poseída. Así, en:
De mi tata su hermano.
Ahora vamo a comé '1 bollo de mi ávio mío.
La causa de este fenómeno, a primera vista sorprendente, se encuentra
en dos rasgos de la sintaxis quechua: la anteposición obligatoria del po-
seedor a la entidad poseída y la utilización de dos marcas morfológicas,
-pa tras el elemento sintáctico de posesión y el morfema personal co-
rrespondiente después del elemento poseído:
Sipaspa llikllan 'De la muchacha su manta' .12

Omisión de cliticos preverbales, como en:


Antes mataban treinta o cuarenta vicuñas y (las) dejaban tirau ahí.
MATERIALES PARA EL ESTUDIO DEL CONTA<..'TO LINGÜISTICO 289

Según indiqué anteriormente, esta peculiaridad sintáctica deriva de que


en el código quechua no hay elementos morfológicos que marquen el
complemento pronominal de tercera persona (transiciones verbales) que,
por el contrario, sí existen cuando se trata de complementos de primera
y segunda persona (en el Quechua II respectivamente -wa y -su)i3.

• Abundancia de perífrasis con formas verbales de gerundio dotadas de


valor aspectual durativo, como:

Me vine cocinando 'deje cocinada la comida'


Han de estar llegando 'han de llegar ahora'

La abundancia de este uso en el castellano del noroeste argentino está


ligada a la presencia en la lengua quechua de un morfema verbal (en el
Quechua II, -chka) que indica aspecto verbal durativo y que se usa con
bastante frecuencia en dicho código lingüístico de comunicación 14.

Retención, por influjo quechua, en el español del noroeste de construc-


ciones registradas en el español medieval y clásico que han desapareci-
do en otras áreas diatópicas actuales del castellano. Así ocurre en casos
como los del empleo de las siguientes expresiones:

Nadie no llamó. Ninguno no me dijo.


Nunca no lo vi. Yo también no voy al hospital.

La razón del mantenimiento de estas construcciones en el español local


del noroccidente argentino consiste en que el sistema lingüístico quechua
tiene giros sintácticos equivalentes (mana - chupara la doble negación
y -pas/-pis +mana- chu equivalente a también no) que han preservado
el empleo de los giros sintácticos castellanos antes mencionados,
homólogos a los que se dan, para similares funciones, en la lengua au-
tóctona15.

• Retención, por la misma razón, de la construcción medieval y clásica


castellana demostrativo +posesivo+ nombre, coincidente con el orden
de elementos de la frase nominal en quechua, que siempre comienza
con el elemento demostrativo y finaliza con el Nombre o Sustantivo:

Llegó esta mi hija.


290 CUADERNOS DE HUMANIDADES

Tanto este rasgo como el anterior son daros ejemplos de doble causación
en el que intervienen un arcaísmo sintáctico castellano y su mantenimiento por
presión de una construcción sintáctica homóloga de la lengua ~emácula 16 •
A la precedente relación de rasgos originados, en el español del noroeste
argentino, por transferencias de estructuras quechuas durante el período en que
ambas lenguas estuvieron en contacto en nuestro territorio, podrían añadirse
varios fenómenos más, alguno de ellos de relevante interés 17 • Creo, no obstante,
que con los datos hasta aquí apuntados queda ampliamente sustentada la afir-
mación, que expresé al comienzo de estas líneas, referida a la notable influen-
cia que ha ejercido la lengua quechua en la determinación de una importante
cantidad, quizá mayoritaria, de los rasgos constitutivos de nuestra variedad es-
pecífica de español, diferente a las que se manejan en otras zonas de la Repú-
blica Argentina y, entre e11as, al habla porteña.
Ello coincide plenamente con el auge renovado que experimentan, en los
últimos años, los estudios cuyo objetivo es la compleja temática referida a pro-
cesos de transferencia lingüística generados por situaciones de contacto entre
códigos comunicativos. Esta reorientación de la temática mencionada, con va-
loración ampliamente positiva de los fenómenos de interferencia y convergen-
cia lingüísticas por contacto, ha tenido su origen en la publicación simultánea
en el año 1988 de dos importantes libros coincidentes en su orientación meto-
dológica, el de S. G. Thomason y T. Kaufman Language Contact, Creolization
and Genetic Linguistics (Berkeley) y el de Germán de Granda Sociedad, histo-
ria y lengua en el Paraguay (Bogotá).
La vigencia actual de los puntos de vista expresados en los dos volúmenes
mencionados en relación con la relevante importancia que, en el ámbito de la
lingüística histórica general, han adquirido los estudios relativos al contacto lin-
güístico y a sus resultados (transferencias) queda reflejada en las investigacio-
nes más recientes sobre esta problemática. Me refiero a estudios como J. Bechert
y W. WildgenEinführung in die Sprachkontaktforschung (Darmstadt, 1991), E.
H. Jahr (edit.) Language Coniact: Theoretical and Empírica[ Studies (Berlín-
Nueva York, 1992), K. Zimmermann (edit.) Lenguas en contacto en Hispanoa-
mérica (Berlín, 1995) o G. de Granda (edit.) Contactos y transferencias lingüís-
ticas en Hispanoamérica (Signo y Seña 6) (Buenos Aires, 1996) y, sobre todo,
al volumen Lenguas en contacto que acaba de ver la luz, solamente hace unos
meses, en Madrid con la autoría del conocido especialista rumano Marius Sala18 •

Notas
1 Proyecto No 474, Rasgos de español andino en áreas rurales de la provincia de Salta,

Consejo de Investigación, Universidad Nacional de Salta, 1995-1998.


MATERIALES PARA EL ESTUDIO DEL CONTACTO LINGÜISTICO 291

2 Ana María Lorandi, "Evidencias en tomo a los mitmaqkuna incaicos en el noroeste ar-

gentino" en Anthropologica, 9, 1991, pp. 211-243.


3 Rodolfo Cerrón-Palomino, "Unidad y diferenciación lingüística en el mundo andino"

en Lexis, 11, 1987, pp. 71-104.


4 En el antiguo Tucumán, hacia 1770, y más concretamente en la ciudad de Salta " .. .la

mayor parte de las mujeres saben la lengua quichua para manejarse con sus criados pero
hablan el castellano sin resabio alguno" (Concoloncorvo Lazarillo de ciegos caminan-
tes, Madrid, 1943, p. 104).
5 Germán de Granda, "Quechua y español en el noroeste argentino. Una precisión y dos
interrogantes" en Lexis, 17, 1993, pp. 259-274.
6 Ana María Fernández Lávaque, "Un calco funcional en el español del noroeste argen-

tino" en Anuario de Lingüística Hispánica, 9, 1993, pp. 59-64 y Germán de Granda


"Dos procesos de transferencia gramatical de lenguas amerindias (Quechua/Aru y Gua-
raní) al español andino y al español paraguayo. Los elementos validadores" en Revista
de Filología Española, 74, 1994, pp. 127-141.
7 Ana María Fernández Lávaque, "Dos quechuismos morfosintácticos en extinción en el

español del área de Salta (noroeste argentino)" en Actas de las 11 Jornadas de Lingüísti-
ca Aborigen, Buenos Aires, 1995, pp. 397-404.
8 Ana María Fernández Lávaque, "Un rasgo morfosintáctico de transferencia quechua en
el español de Salta (noroeste argentino)" en Actas del IV Congreso Internacional de El
español de América, I, Santiago de Chile, 1995, pp. 429-436 y Nelly Elena Vargas Orellana
"La neutralización de clíticos. Fenómeno rural que se expande hacia zonas urbanas" en
Actas de las lll Jornadas de Lingüística Aborigen, Buenos Aires, 1998, pp. 383-389.
9 Ana María Fernández Lávaque, "Morfosintaxis quechua en tres fenómenos del español
del noroeste argentino" en prensa en Actas del N Congreso Internacional de Historia
de la Lengua Española, Logroño (España).
10 Ana María Fernández Lávaque, "Una transferencia morfológica quechua en el español
de la prepuna salteña: /yóka/< /ñóqaf' en prensa en Anuario de Lingüística Hispánica,
Valladolid (España).
11 Ana María Fernández Lávaque, "Notas sobre un proceso de restricción en marcha. Lé-
xico de procedencia quechua en el habla de Salta" en Signo y Seña, 6, 1996, pp. 125-
136.
12 Germán de Granda, "Replanteamiento de un tema controvertido. Génesis y retención

del doble posesivo en el español andino" en Revista de Filología Española, 77, 1997,
pp. 139-147.
13 Germán de Granda, "Origen y mantenimiento de un rasgo sintáctico (o dos) del espa-

ñol andino. La omisión de clíticos preverbales" en Lexis, 20, 1996, pp. 275-298.
14 Germán de Granda, "La expresión del aspecto verbal durativo. Modalidades de trans-
ferencia lingüística en dos áreas del español de América" en Nueva Revista de Filología
Hispánica, 43, 1995, pp. 341-354.
15 Germán de Granda, "Retención hispánica y transferencia quechua en dos fenómenos

morfosintácticos del español andino" en prensa en Actas del XI Congreso Internacional


de ALFAL, Las Palmas (España).
16 Germán de Granda, "Otro caso de retención sintáctica por contacto en el españolan-

dino. La secuencia sintagmática demostrativo-posesivo-nombre" en prensa en Anuario


de Lingüística Hispánica, Valladolid (España).
292 CUADERNOS DE HUMANIDADES

17 Por ejemplo, el calco de la interrogación ¿qué haciendo? '¿cómo?' sobre las expresio-

nes quechuas del mismo valor imata ru(w)as (imata ruwaspa), imata nis (imata nispa).
18 Marius Sala, Lenguas en contacto, Madrid, Gredos, 1998.

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