0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 460 vistas8 páginasEl Uruguay Del 900-Santillana
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12. La construccion del Uruguay moderno
El Uruguay del 9
A pesar de la crisis econdmica de 1890 y de la Revolucién de 1897, el siglo Xx se
aproximaba leno de promesas. Diversas transformaciones de fndole econdmica,
social y politica imprimieron, al pats y a su capital, caracteristicas nuevas, que
comenzaron a diferenciarlo del Uruguay del siglo x1
Hacia una nueva sociedad .
Cierto es que para los contempordineos estas modificaciones de
conducta pareefan poco perceptibles, particularmente para los in-
telectuales ~escritores, artistas y poetas- que criticaron con ak
dez las costumbres conservadoras de la poblacién, y que suftie-
ron la reprobacién de la sociedad por sus manifestaciones, a ve-
ces demasiado atrevidas.
El Uruguay de la tiltima década del siglo xtx comenzé a “dis-
ciplinarse”, al decir del historiador José Pedro Barrén. El fin de
las guerras civiles, el fortalecimiento del Estado, el orden recla-
mado y logrado en la campafia ~para tranquilidad y progreso eco-
némico de hacendados e inversionistas extranjeros-, el acorta-
miento de las distancias con el desarrollo de medios de transporte
y comunicaciones, fueron algunas de las modificaciones en las
caracteristicas econémicas, sociales y politicas del pais. A esta
nueva estructura le correspondié una nueva mentalidad, que glo-
Hacia una nueva sensibilidad
A comienzos de siglo, algunos signos de la
modernidad: el tranvia a caballo y la propa-
‘ganda de jabén,
{© Santilana A. ros soon. Ley 15919
186. Ls consruccbn 9a Urucuay none
“ELinvestigador del historia de la sensibiidad adviete que ha
‘a 1900 estén presencia de sentimientos, conducts y valores,
diferentes als que habian madelado la vida de los hombres ene
Uruguay hasta por lo menos 1860.
Una nueva sensbiidad aparece defirtvamenteyaistlada en
las primeras décadas del silo XX aunque perviven -tal vz hasta
hoy rasgos de la anteror‘barbarie’
Esa sensblidad del Noveietos que heros llamado ‘civilzad’,
dliscplng ala sociedad: impuso la ravedad y el empague' al cur.
ol purtanism ala sexvadad, el trabajo al 'xcesvo ocio ant
uo, oculté fa muerte alefindolay embellecindola, se horror
ante el castigo de nifios, dlincuentesy clases trabajadoras y pre
Tiéreprimir sus almas, 2 menudo inconscente del nuevo métedo
de dominacionelegido En realidad, eo, para deco en menos
palabras, la 6paca dela vrovenza, a cupa ya disciplina,
“Los estancieros desde la revista de su gremio, los maestros
desde los libros de lectura y las aulas, los médicos desde sus con-
Sultorios, los curas desde sus confsionaros y pits, los pa
dres de familia desde las cabeceras de almuerzosy cena, los po
Itcos desde los editoriales de los diarios oe palamento, los of
cals del ejécito desde sus regimientos ls jefes de policia des
de sus edicts, todas las autoridades de aquella sociedad, enton
€es, comenzaron a predicar en estas afos en torna a nuevos cio.
Se5 diablo con énfasis no iqualado en el pasado por la unanimi-
ad ycuantia del isistencia (| Trabajo, ahoreo,diciplin, pun
[pata ren ysl hike del cuerpo, fueron decades a
ue dlabolizados el ocio, el jo,
Casingoberablesexaldags “0%, suc yf
JOs€ Prono Buen.
Historia dea sensibidad en el Uruguay, Tomo 2.
Montevideo, Ediciones dela Banda Oriental, 1993,
* Relacionen la nueva mentalidad del 900 con los cambios
operados en el pais en el periodo dene i
cate periodo denominado ‘la moder-
* fefialen, Seg el texto, cules fueron los sectores que
Pulsaron el “disciplinamiento”. ;Qué buscaban con esto?_-
Centeza César Candia
sf el trabajo, condenando cl ocio; los habitos pacticos
“iarare el pudor, ent al desenfreno ‘els aie
i rnvés de documentos, de opiniones de histoiadores y
siguse amalizarn algunos aspectos de la vida en el 00, Gran
Mare de ests documentos nos informan acerca de los hab .
Taek bres de las clases alta y media, esta itima, de recente for.
mracién en el pais. Ambos sectores tienen, entre los intlctales
Hea época, a sus criticos 0 cronistas, : :
enos recordados, pero no ausentes, etn los sectores popula
toniaron también momentos para la dversién. Muchos de ellos,
inmigrantesrecientemante aribados. Trajeron consigo aficos y
iresiones poco pracicadas en el pais fueron transmisres de
fdeologias “subversivas”: anarquismo y socialismo; imprimieroi
cambios en los hébitos alimentarios; incorporaron palabras i,
nuestro idioma; transmitieron su musica y sus diversas formas de
entender el mundo, y sobre todo, vinieron cargados de esperanzas
_ sess de ascenso social, que en muchos casos sus hijos vieron
rain Fron pron dear de sen ma puna nest
Pescadores y trabajadores del puerto.
{Al fondo un-almacén que recuerda, en su nombre, la patria de origen,
Reece ca
aun en las pocas circunstancias en que él
pueblo se atrevia a compartir con la case alta la
habitualidad de ciertos paseos, sabia conservar
tna distancia que, en lo que se refiere ala calle
Sarandi se limitaba a un simple cruce de ace
ra. Carlos Maria Maeso lo vio asi en su libro &T
Uruguay a través de un siglo:
‘Mira usted en la vereda del norte, la serpenti>
na de ls trajes vistosos, de los tocados elegan
tes, de las altas sombrilas,[.] las muchachas en
flor hamacandose voluptuosamente’,ellas comb
ricandose sus impresiones y ellos sus deseos.
Pase ala otra vereda, ala del sud, hasta el fio se
siente como si lo metieran en una heladera; ali
predominan el gacho y el velit las gentes Hevan
‘atados, se camina apresuradamente, los relojes
se han parado a la hora de-la necesidad y cada
segundo oye usted juramentos ¢ interjecciones
‘que le hacen suponer esta amablemente platican
‘doen la'Posada de la Marina’?
esse 0 Coins
La generacén encorsetada.
Lacon
CONSTRUCCION DEL UnUCuAY wooeeno 187eB a aC UC
£1 otro lugar era el Prado, pero solo los domingos o dias de
festa, El cascode la vieja quita de Buschental, ‘Buen Retr, ve
mia siendo ampliado por la Intendencia; al puente construido por
Su antguo propetrio,agreg6 en 1895 uno de ‘dos tramos apo
Yados en pilares de graito rojo, coronados de esfinges y de can
delabros de bronce’.Tardaria quince afios en constrirse la per
ola del Rosedal, pero las paseos se sembraron de estatuas gre
cofrancesas y de mirones, entre los cuales desfiaban, sin des
cenderjamis de sus volantas, yendo y viniendo durante horas
or el mismo tril, las seforas y sus hijas en edad de merece.
‘A cae la tarde los catuajes volian a todo correr por la avenida
de la Agraciada:encorsetadas y rigidas bajo sus enormes son
breros, las matronas habian cumplido con la funcién de ‘tomar
aire’ y saludar alas amistades;lasjovencitas retornaban ruboro-
sas comentando sus conquistas[.
[1 Otro era el parque Urbano con su ‘inmenso’ lago poblado
de islas, su casilo medieval, sus jardines de rocas en estilo
oriental, su fuente espaol su artificial aire ristico, parque que
los lugares de recreacién ademas es el inico del mundo que tiene como complemento de
| | primero era la calle Sarandi (25 de Mayo comenzaba a su beleza una playa tan hermosa como la playa Ramirez’, como
abandonarse) en el tramo que va de la Paza Consttucién ala decia un exaltado testi [.
Plaza Independencia con alguna incursén, cada vez més audaz,
or 18 de julio, Negando los més aresgados hasta la plaza C2
sgancha[. a
El parque urbano,
MSA, Pris tcp Ley 18913
Las playas
“Eran las mismas playas de hoy [.] pero no exist el placer
de la playa, Empez6 por aceptarselas como para prevenirse de
las enfermedades del invero,cidando que el podeoso sol no
aera las cabezas yno der a os cuerpos la entonces consi
deradahoribl pina del bronce. si .J a gente rataba de ir
temprano, como maximo a as 8 0a las 9, y hasta en los das
entoldados de nubes abria las sombrilas [.). Prudentemente,
los médicos sostenian que el bafo de mar debiitaba, y que no
debia durar ms de S minutos [7
“Led Los rigurosos traes de bafo femeninos, a usarse en z0-
nas de bafo cuidadosamente separadas para mujeres y hom
bres, hacian que ‘estas mujeres parcieran sn cuerps y sin ca
| a a eda igus cua de ea nocenca ena de
rubores. Asi cuando el tranva pasaba de una zona de bafo a
‘tra y por lo tanto, por encima del baRo de los hombres, as
madres decian asus jas que no miraran hace lado del mar.
Yias nfs, obedientes,bajaban ls os...
woz
HO.
Josena Le Acevoo oe Bu,
‘Gado por José Pedro Barr’ y Benjamin Nahum,
La playa,
Alf las para cambiarse y %
Al tondo, tas easilas para cambiarse y
Vestirse " para el
188 a consrmuccibw on. Unucuay wooeNoLos deportes
“Ademas de frrocariles y frigorfcos, los inglses rajeron el
gusto por la prctica de ls deportes. La mayor disponibiidad de
tiempo libre, sobre todo para las clases medias y alts, permiio.
su practica en las horas de ocio
Comenzaron a practicarse el ciclismo, el rem, el boxeo, y el
ue pronto se converira en el deporte preferdo por los urogua
yes, el fitbol. Fueron los empleados ingleses del ferrocari los
aque comenzaron a jugaro, los obreros lo aprendieron y en poco
tiempo se convirtié en el mas importante deporte popular’ Las
clases altas y los extranjeros buscaron entonces deportes mis
exclusivos, como el tenis 0 el golf
En 1886 se hicieron los primeros juegos entre residentes brit
nicos en Montevideo, En los talleres del ferrocari ubicados en
Pefarol nacié en 1891, usando su actual camiseta, el ‘Central
Uruguay Railway Cricket Club’. Unos diez afos ms tarde apare
ld, como respuesta uruguaya, el Club Nacional. El fitbol se po:
pulariz6 a pasos agigantados a partir de 1900 [..).
En 1911, un viajero inglés que recortia el Cerro de Montevideo
observ: ‘De repente, en medio de estas viviendas primitvas de
piedra, un pequefio grupo de nitios casi desnudos esta jugando
al football, utilizando una vieja piel de cordero, arollada hasta
imitar todo lo posible a una pelota, atada con un piolin.”
Jost Peano Baan én y Bua NaH
wo de Cabldo de Montevideo
tun improvisado juego de
eros aiios del 900 0
ero jie montevideano provoca el rezocio
En los prim
ffitbol en un baldio montevide
ylla tensidn de un grupo de ni
Las boinas, gorras de visera y som
diversas procedencias culturales y
iios.
smbreros dan cuenta de
tradiciones del vestir.
:
é
Corso de carnaval en la Rambla de Ramirez.
Las diversiones
Muy pocos [..] eran los esparcimientos de la gente de pue-
blo. Cuando se disponia de un domingo libre completo, se orga
nizaban paseos al campo donde se pasaba el dia entre asado, vi
no y guitrras[... En caso-de disponer de algunos pesos, se iba
con a familia a comer a alguna fonda como la Pontevedra, de Pé
rez Castellanos y Cerio, en la cual, segin cuenta Luis Alberto
Varela en Estampas Montevideanas, se podia comer tres clases
de pucheros la cilia a a espafiolay de cedo, ‘Cualqulera de
los tres, con media lito de vino y dos pedazos de pan, costaban
treinta centésimos, aunque la especialidad de la casa eran los“:
cies al gujo" como decian los peninsulares que la digi. En
ccasiones, los hombres libres (y los que seliberaban por una no-
che) iban a las ‘milongas’, que tenian nombres tan definidores
como La Graseria Los Ros, [. La Mortadela[..),cuyos bailon
(gos rara vez terminaban en paz.
“[] Fue en ambientes similares a esos que debut, en el in
vierno de mil novecientos quince, un joven cantor cuya vor seria,
Por siempre el simbolo musical del pals. En ese aio Visconte Ro:
mano, empresario del teatro Roya [.] percibi6 con angustia que
las recaudaciones de su negocio comenzaban a bajar y resolvio
enviar a Buenos Altes a una persona de su confianza a contratar
a algunos artistas capaces de recuperarle el pibico. Conocedor
el ofcio, el emisatio, don Manuel Barca se dio cuenta de que un
diuo casi desconocido que hacia sus primeras representaciones
{1 podia trabajar con éxito en Montevideo. Uno de sus itegran
tes era oriental y se llamabs José Razzano. El otro era un gordo
con rostro de bebe, simpético y conversador [Su nombre era
Carlos Gardel
Césan 0 Caos,
La generacinencorsetaa,
Lr constncerén ve. Urucuay wooenso 189ANALIZAR, INTERPRETAR, COMUNICAR
Trabajo con imagenes
Aspecto
del 900
“L] El uso de ‘corsés de nifias, armazones,
fajas eldsticas, abrochadoras y ballenas' era
‘Rorma en el Montevideo finisecular y nove-
Centista. Asi describié a la dama encopetada
en la playa, Josefina Lerena Acevedo de
Blixen: ‘Usaban corset con ballenas de hierro
para presentarse con {a silueta a la moda,
amplios el busto y las caderas, y ajustada la
Cintura, Llevaban el cuello alto hasta el men-
ton, las mangas abullonadas y largas, que
‘prolongaban los quantes. Y usaban zapatos y
‘medias negros, sombreros adornados con
Pajaros y flores y velos sobre la cara con
otitas de terciopelo,”
Y vestimenta de la mujer
Jost Peono Basin.
Bellas y seductoras en Ia intimidad
“PB. 1.” ~ Bs. As., 1904.
TON , . cere eciaa pet URUGUAY MODERNO:
Sefioras paseando por Ia Plaza Independencia de Montevideo,
hacia 1900.
La vestimenta definfa el porte amatronado que cubria todo el cuerpo
excepto el rostro; las caderas anchas y el busto prominente eran
garantias fisicas de la fertlidad.
El ideal femenino ,
El elogio finebre que escribié Vasquez Acevedo a su esposa es una sintsis
el ideal fermenino de fa época: “Mi Juana me queria con una fuerza extraordina
‘ia Para ella no habia en el mundo nada mas grande que su maridito; vvia pen
sando en mi bienestar; hacia verdaderos sacrficio, se imponia constantes con:
trariedades para evitarme los mis pequeos disgustos en la vida; se echaba en.
Cima ela, como cosa natural y justa todas las molestas del hogar, para ahorrar.
melas a mie insstia con verdadera sinceridad en que asi debia ser cuando yo
se lo reprochaba [.),
Como madre no concibo tampoco nada mas grande. Ella personalmente aten
a nuestros hijtos, desde fos mis grandes a los més chicos, velaba por su
bienestar de dia y de noche [..J. Cuando alguno estaba enfermo no pegaba los
«os en toda la noche y nose faba de sirventas..]Si yo le pedia que me deja.
5 compartir de noche sobre todo, sus tareas, para que ella descansase[..] s€
rehusaba a darme partcipacion: no faltaba més, me decia,eso me toca a my lo
decia con tal conviccion y firmeza que era imposible insistt
JOS Promo Bargin v Beynoi Nas
Batle, fs estanceros y el mperioBrténico, Tomo
Montevideo, Ediciones dela Bands Orlenal.
© Seatin los textos, cual era el ideal ferenino de la época? Compérenlo
con la actual situacién de la mujer,
¢ En a fotografia de las mujeres caminando por la Plaza
Independencia, gobservan algunas de las caractersticas anotadas
en los textos? (Cudles?
‘* En un didlogo imaginario, cde qué temas podrian hablar las
sefioras de la foto?
T9409 LEDS TaDPe ac)
“tos itimos afios del 80 habian sefalado el
de una repentina buena sociedad instala
a en la capital. Mientras Emilio Reus y Francisco
Piri extendian la ciudad con barrios para inmi-
arantes y artesanos, bien distantes del circulo
privlegiado donde se codeaban las buenas fami
jas, éstas aspiraban a comodidades que no
habian conocido sus antepasados. Montevideo
seguia siendo la pequefa aldea pero dentro de
ella se iniciaba el ascenso fulgurante de los com-
erciantes e industriales que desplazarian 0
absorberian por intermedio de cruzados matrimo-
nis al antiguo patrciado
Mientras en la mas baja escala, ls inmigrantes
menesterosos y los parias del campo alambrado
iban formando la nueva base socal de la capital,
al nivel de las clases superiores se iniciaba el
‘gusto por lo que se llamaba la ‘igh life’, en un
ds nitidamente la distancia
que las separaba del comiin.
Las dos organizaciones que se imponian al
concluir los afios ochenta daban la pauta de este
rumbo: fueron el Club Uruguay y el Jockey Club.
‘Ambos apuntaban a una superacion de un régi-
‘men anterior particularmente ingrato para los
rnacionales: el de los clubes privados exclusiva:
mente destinados a extranjeros -ingleses, france:
‘ses, alemanes- donde no se permitia el ingreso
de ningiin uruguayo |...)
[...] en 1888 se inaugura el Club Uruguay
cuyos marmoles fueron fatalmente de Carrara,
sus espejos obligadamente franceses y todo el
edificio, como podian imaginarlo los hermanos
Marini, sus constructores, una mezcla de Italia
renacentista y Versalles otofial. Algunos bailes,
muchos banquetes y homenajes, una tertulia
cansina, la posibilidad de un Carnaval para los
mejores solamente y una falange de mozalbetes
vestidos de punto en blanco [.., que pasaba las
horas frente a la puerta viendo desfilar a las
rujeres por la calle Saran, fueron sus rasgos
tipicos [1 Damas de la Cruz Roja Uruguaya,
Aca an
La ele époaue
Montevideo, Enceopedia Uuguaye.'°28. La mujer del 900
‘La mujer sumisa, econdmica, madre y esposa, debia ocuparse solo de su
hogar’. Pedro Giralt lo dice en sus Elementos de moral, de 1875, respondiendo a
la pregunta: ‘;Cual debe ser la principal ocupacién de la mujer? Respuesta: La
practca de los quehaceres domésticos, que son de su exclusiva jurisdiccién’. ‘La
‘mujer sin dedal es un ser horrible. En la casa de la mujer sin dedal reina un
espantoso desorden, el desaseoy hasta la licencia, Desgraciad el mardo de una
mujer sin dedal. Esa mujer sueFia con el divorco J le falta tiempo para obede-
‘cer a su marido y fuerzas para mandar a sus hijos’
‘@ Relacionen el texto anterior con la expre:
sién: “Consumimos como nacién civilizada
y producimos como tribu salvaje, de José
Pedro Varela 1 Mensajero del Pueblo, 1871
La consruccibn ox. Urvcuay wooseno 19]192 Lsconsrucein ox Unucua MODE
El pensamiento y la literatura en el 900
Enel plano filoéfico triunfaron el raconalsm, eliberalismo y el positivism, deendidos por las elites cultas, que manifestaron tam:
bién, en algunos casos, un pensamiento ato, vinculado al anarqulsmoo al naciente balsmo.
Gran parte de los esrtores del 900 perteecieron al movimiento iteratio iniciad en América ltina pore escritr Rubén Dario: el Mo-
dernismo. Las vanguardias estéticas se expresaron através de actitudes denominadas como “dandysmo’, que irrumpieron sobre las es
{ructuras tradicional, con una actitud critica y excéntrica Julio Hereray Relsig y Roberto de las Carreras son dos de los més impor
{antes representantes de esta acttud, que generé todo un movimiento de inteletuales que criticaron dcidamente a la sociedad de su
paca y asumieron, en general, acttudes escandalosas, expresién de un inconformismo individvalista, admirador sobre todo dela cult
'2francesa asi como despreciatvo de lo que consideraban primitivismo nacional
Como expresan los profesores José Pedro Bartin y Benjamin Nahum". sta genercion del Novecientosestuvo lejos de ser und
memente hos alos valores de las clases conservadras ya que dos de sus més ilustrados inteorantes los defendieron a capa yespada:
Carlos Reyls y José Enrique Rod6. En cambio esa generacin fue undnime en su desprecio po la ignorancia! de los de abajo.’
Un nuevo tipo de intelectual
TE tipo de intelectual de caf, apaecido hacia el 1900, era un fendmeno enteramente nuevo en el ambiente uruguayo. Hasta entonces
Solo habia existido tipo del intelectual universtario. El ‘doctor (el abogado) ea el tipo por excelencia del intelectual uruguayo, asi en la
politica como en las letras, Pero al entrar el nuevo siglo, el ‘doctor’ queda sélo como tipo del intelectual politico; los escritores ms nota-
bles, en adelanteson autodidactas, con pocos o ningunos cursos univrstaris; asi, Reyles, Rod6, Sanchez, Herrera y Ressi, Javier de
Viana [. Horacio Quiroga [..,y otros que han venido despues |."
‘Ase Zum Fae
‘Proceso intelectual del Uruguay
Montevideo, 1985,
EI dandy del 900
rel Se cracerizaba por elrebuscamiento en el vest, corbatas, somberos,calecs de extravagante fantasia; por la apetenca de
fensaciones, cuanto mis raras yculpables mejor, por el aristocratismo intelectual y la soberbia (Herrera y Reissg y de las Carreras esct,
bend desde las Tolderias el Tontovdeo) por la superioridad: or la insolencia; pr el desdén hacia el medio y el desplante cone we
ine de provocarloyescandlzrlo, despeténdoo en su chatura; po la jactanclagalante; por el cult del coraje por la prolamacioe
gullosa del vico real o supuesto; por la egoatria.”
Canuos Manrinez Mono.
Historia dela literatura uruguaya.
Montevideo, Capitulo Oriental, N11
Delmira Agustini,
Roberto de las Carreras,
(Sanians SA Pohbita su fncpa Ley 18.913ANALIZAR,INTERPRETAR, COMUNICAR
Trabajo con bibliografia especifica
Los intelectuales de! 900
Acostumbraban reunirse en especies de peas literaras, gr
pos cerrados que practicaban un determinado est lterario,
vinculado no solo a preferencasestéicas sino a todo un esto
de entender y llevar adelante la vida
“La Torre de los Panoramas”
“Lol BL cendcul funciona de dia, porque no hay instalacién
de luz en la Torre (.)
{al La Torre se funda a principios de 1903. Asisten poetas y
escritore locale, a quienes Julio Herer y Ressig lee sus pro-
ios poemas,alabando sin medida los que els le leen, y acu
den también visitantes extranjeros. Las paredes sentencian
‘Perded toda esperanza los que enti’ Prohbida la entrada a
los uruguayos’ ‘No hay manicomio para tanta locura, Segin de
las Carreras, él proclama alla neurastenia nacional y Julio la
‘morfina nacional.”
Caos Manriz Monto,
storia de literatura uruguay,
Montevideo, Capitulo Oriental N? 11
Los cafés
Otro lugar de reunién de intelectuales y artistas fueron los
cafés. Entre los més famosos estaban el Polo Bamba, en una es:
uina de la Plaza Independencia, el Café Moka, en Sarandi y
Bartolomé Mitre, v el Café Sarani, en Sarandiy Juncal.
Cada uno de ellos reuni a diferentes grupos, que a pesar de
lo pequeio de Montevideo, trataban de no vincularse entre si,
dadas en general sus diferentes posturas o sus rivalidades fn
el primero de ellos se reunia, entre otros, el grupo lderado por
Florencio Sanchez, en el que también participaba Emilio Frugo-
ni.
Este sector expres6 una forma de pensar diferente, més
preocupada por la problematica social dela época, como lo de-
muestra la obra itraria de Sanchez y la actuacién politica y
también lteraria de Frugoni, dirigente durante décadas del Par-
tido Socalista Uruguayo,
“La ciudad (J, bafiaba an en el rfo su honesta monotonia
provinciana, Alas diez de la noche ls calles estaban soitarias:
las fami en su hogar, los ‘alveras'en sus antos. .] Amar
leaban los faroles mortecinos en las aceras; sentados en los
boancos de la Plaza Independencia [.J, se discutian los agresivos
temas de la politica local, y en una esquina de esa plaza en los
bajos de una casa vieja, abria sus ampli virieras luminadas
el café iterario ms tpico (..] que ha tenido Montevideo [...
Su clientela lego a componerse cas exclusivamente de esc
tores, poetas y propagandistas, y su ambiente era el de un ag
tado centro intelectual, en toro a cuyas mesas de mrmol se
reunian noche a noche, a discutirarduos temas de socologia 0
de estétca los avenes en quienes habia brotado, con encendi
do bri, la semila dela ideas revolucionarias Los basil,
‘staban hinchados de libros, revstas, manuscritos. en tanto
en una mesa se discutia sobre la Revolucion Social -que paecia
hecho inminente-en otra un poeta [ea] sus limos so
netos [..)yaléen el fondo, la melena volcada sobre el mérmal
de una apartada mesa, alguien escrbia un discurso de incendia
tia retérica de plazuela, de esos que, a veces, valleron arestos
Paolcaes (..). En el Polo Bamba se hablaba mucho y se consu
mia poco |... Al joven intelectual le basta una taza de café para
liscutir toda la noche; y ese café no siempre se paga
(.J Para los buenos transetntes montevideanos, que mira
ban a través dela vidriras empafiadas por el humo espeso de
los cgarillos, quel mundo de ojos fbriles, de melenas escan-
alos (J, café Iterario tenia que parecerls un enjambre
de locos. No eran locos; estaban ebrios del vino de la juventud
de ls ideas [1
uearo Zou Fue
Proceso intelectual del Uruguay.
Montevideo, 1985.
‘Tertulia del Polo Bamba,
4 Qué aspectos dela sociedad de su época cuestionaron
[os intelectuales del 900?
‘ Comenten las frases escritas en la Torre de los
Panoramas por Herrera y Reisig. (Qué sentimientos se
expresan en ellas?
4 Consulten con su profesor de Literatura por qué
Roberto de las Carreras hablaba del “Tontovideo””
4 En julio de 1914, fue asesinada por su exesposo
Delmira Agustin. Los diaros de la época se ocuparon
‘mas del tema de la muerte trigica de la poeta que dela
recién declarada Primera Guerra Mundial.
Investiguen acerca de a vida y la obra de la poeta
{Cémo relacionan las razones del asesinato y el escin
dalo que éste provocd, com las caraceristicas dela
mentalidad del 900?
Lr constaucron oe. Urvcuay wooeavo 193
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