TRASTORNO
POR DEFICIT
DE ATENCION
Estudio y tratamiento
Temas desatacados de esta obra:
‘+ Atencién, cognicién y nifios con trastorno por
deficit de atencién
+ Cuatro clinice del nfo con trastomo por défcit
‘de atancién
+ Valoracién del nfo con trastomo por déficit de
atencién
Componentes basicos del entrenamiento
‘cognocitivo-conductual
+ Entrenamiento en habilidades sociales y en
solucién de problemas interpersonales
| Flactns duradarns y generalizades del entrena-
rmiento cognocivo-conductualTRASTORNO
POR DEFICIT
DE ATENCION
Estudio y tratamiento
Edward A. Kirby
Liam K. Grimley
Indiana State University, Terre Haute
Version en espafiol:
Claudio M. Ardisson Pérez
Fi wuss
UPONOREGA ETON
ses a oeVersién autorizada en espaol
de Ta obra publicada en inglés
por Pergamon Press con el titulo:
UNDERSTANDING AND TREATING
ATTENTION DEFICIT DISORDER. Firs ed.
@MCMLXXXVI, por Pergamon Books, Inc.
ISBN 0-08-033133-5
La presentacin ydisposicisn en conjunto de
‘TRASTORNO POR DEFICIT DE ATENCION
Estudio y tratamiento
son propiedad del editor. Ninguna parte de esa obra
‘puede ser reproducida o vansmitid, mediante ningi sistema
‘2méiodo,elecirénico 0 mecdnice(INCLUYENDO EL FOTOCOPIADO,
la grabaci6n o cualquier sistema de recuperaciOny almacenamiento
de iformacién), sn contentininto par esritn olson
Derechos reservados:
(© 1992, EDITORIAL LIMUSA, S.A. ée CY.
GRUPO NORIEOA EDITORES
Baléers 95, CP. 06040, México, DF.
‘Teléfono 521-50-98
Fax $1229.03
‘Miembro dela Cémara Nacional dels industria
Editorial Mexicana, Registro némero 121
Primera ediclin: 1952
moreso en Méxica
(685)
ISBN 968-18-4370-3
edico esta obra a la memoria de mi padre, Dennis M. Kirby, a mi madre Vera,
‘Ami esposa Sandy y a mis hijas gemelas, Molly y Jenny. se
Hate libro esté dedicado a la memoria de mis padres, Dr. Liam y Eileen Grimley,
Ami esposa, Marie, y a mis dos hijos, Kevin y Conor.ia tik i
Contenido
n
re B
i ap NBIUCCION Y GENERALIDADESS 15
’ is de Tos capitulos 9
_Goimentarios generates 20
Dinero, cocraciony wsk0s con Toa a
BB Variables relacionadas con presiaratencidn 23
~__ Mencidn selectiva 24
— Gapacidad de atencién 25
© Moncién sostenida 25
+, Aspectos motivacionales de la atencién 26
© {Qué insuficiencia padecen los nifios con TDA? 28
Eventos cognoscitivos 28
© Procesos cognoscitivos y metacognoscitivos 29
5 Estweturas cognoscitvas 29
Resumen 30
[Bi pesckuPcion y CUADRO CLINICODELOS NINOS CON TDA 31
amie 9 aegan
Ralph u . oe
Definicién y principales caracteristicas clinicas WV 32
Factores de selecci6n para tratamiento ae
‘Trastomo conductual y agresividad infantil pay A ae
Nios con problemas especificos de aprendizaje Y 41
U Surgimiento del cuadro cinico del nifo con TDA 2
\ 7
{8 Contenido Contenido, 9
| 4.VALORACION | 45 Resultados 17
Los padres como fuente de informacién 45 Fase dos 19
Entrevista con los padres. 46 Resultados bes
‘Cuestionarios y escalas de valoracign 31 Discusiéa 123
Escala de Valoracin del Autocontol (Self-Control Rating Scale,
SCRS) % A RESUMEN GENERAL Y CONCLUSIONES co
Escala de Valoracin para el Maestro (Teacher Rating Scale, TRS) 57
Cuestionario de Conducta Infantil (Child Behavior Checklist, CBCL) 60 Bibtiogratia 129
Entrevista con el nito 0
Escala de Wechsler de Inteligencia para Nifos; Revisada Apéndice 136
(Wechsler intelligence Scale for Children—Revised, WISC-R) 74
Prucbas de rendimiento % Indice onoméstico 137
Prucba de Apareamiento de Figuras Semejantes (Matching
Faniliar Figures Test, MFF) 16 {Indice temitico 139
Prucba de Figuras Ocultas para Nitios (Children's Embedded
Figures Test, CEFT) i) ‘Acerca de los autores : 143
Valoracién de niveles de excitacisn 80
Mediciones de cognicién social 2
a Resumen 2
RSs Oti,
i Entrenamiento en Autoinstrucciones Verbales (AIV) 8
4 ParicipaciGn del nifo con TDA en el entrenamiento en AIV 87
Costo de respuestas 90
Vigilancia cognoscitiva 91
Entrenamiento en habilidades sociales 93
Resumen 8
mnseftanza de Habilidades de Solucisin Cognoscitiva de |
Problemas Interpersonales (SCPI) xf
Valoracién de habilidades SCPI 97
Ejecucién simulada de SCPI de nifios con TDA y de un grupo
control 98.
(Cémo se dirigen las sesiones SCPI 99. ’
Fuentes de valoracién 9
Diferencias individuales entre nitios 103
Formato de ensefianza y secuencia de actividades 104
Préctica guiada en situaciones problema simuladas 108
Resumen 109
Mm it
ase uno ML
Aspectos del programa diseftados para aumentar la durabilidad y la
seneralizaciGn usProdlogo
Alo los principales desafos de lapsicologfaclinicaha sidoclaborar programas
de sfaiamiento para nifios a quienes sc ha diagnosticado trastomno por déficit de
| __ieiieidin(PDA). Aunqueson alentadoras las evidencias de beneficiosterapéuticos
re con medicamentos y modificacién de conducta, varios investigado-
‘fal
an las limitaciones de dichos recursos (Barkley, 1981; Dulcan, 1985;
My Henker, en prensa). Esto es especialmente obvio si se consideran las
Winierosas secuelas secundarias (sociales, académicas, de autoconcepto) que
‘earacterizar a esta alteraciGn
Desde sus inicios, se ha tenido la gran esperanza (al parecer justificada) de que
Wi méiodo de tratamiento cognoscitivo conductual satisfaga esta necesidad, en
escent etree eas evn de nl con TDA
hace poco sefalé Barkley (en prensa), estos pequefios sufren de una
Wefclencia en las conductas regidas por reglas.
aepawith
Ladoficiencia reside en el control que las reglas ejercen sobre laconducte... ot
jwoblemas més grandes surgen en situaciones donde las insirueciones requieren.
twa respuesta demorada,sostenida, exaca, o una actividad dirigida ala tare, en cit-
‘Sunatancias en que el reforzamiento es demorado, poco frecuente o inexistents,
(pine 24, cursivas atadidas)
adificultad de estoschicos para regular sus actividades de acuerdo con lo que
‘oxigen las situaciones impuestas de manera externa y por un periodo prolongado,
‘es mils evidente en el aula. Ahora bien, el cuadro clinico no es del todo sombrio.
Por ejemplo, varios estudios, como lo indican Barkley (en prensa) y Douglas
(19H0), seniatan que a ejecucién del muchacho con TDA mejora sie le pide que:
)jepita instrucciones, d) enuncie reglas, se able asf mismo y se haga preguntas,
9-6) establezca un ritmo propio.
eae
"n Prologo
Por otra parte, cuandoel ambiente social hace explicitaslasreglas,¢ inmediatas
¥y variables las contingencias, emplea reforzadores de apoyo, utiliza el costo de
Tespuestas, programa la generalizacién del tratamiento y lograqueclentrenamiento
sea parte del ambiente natural, serdn més factibles los efectos sostenidos del
tratamiento (véase Meichenbaum, en prensa).
Puesto que la MCC se ocupa de cultivar las habilidades autorreguladoras del
niflo, se espera que ayude a los nifios con TDA a superar sus innumerables
deficiencias. Pero estos objetivos de la clinica han resultado ser més dificiles de
‘conseguir y desafiantes de lo que se pens6 en un principio. Se necesitan gran
hhabilidad clinica e ingenio para establecer una relacién de colaboracisn con estos
equefios, a fin de que puedan aprender las habilidades de autocontrol,
melacognoscitivas y sociales esenciales para vencer sus dificultades. Ademds,
~horase sabe que son indispensables las intervenciones integralesdonde participen
familia, compafteros, hermanos, hermanas y maestros. El reto que implican estos
objetivoses lo suficientemente grande como para que los linicos-investigadores.
reflexionen acerca de esto.
‘Edward Kirby y Liam Grimley han enfrentado admirablemente a este desafio,
yy de manera interesante dan a conocer al lector sus dilogos internos. Me siento
‘complacido de tener la oportunidad de escribir este prdlogo, ya que sus esfuerz0s
‘me Parecen muy meritorios. No se puede decir que han realizado un trabajo
perfecto, pero si representa un gran avance. El lector recibe una combinacién de
ejemplos de casos clinicos y perspectiva critica, de tacto clinico y sensibilidad
también clinica, Los autores son a la vez entusiastas y criticos de la MCC, y
‘muestran una honestidad y conciencia inusitadas con respecto a sus limitaciones.
En todo momento, su gran admiraciGn por la MCC se ve debidamente equilibrada
por el reconocimiento que hacen de sus restricciones.
Lo més importante es que ambos autores han dado un gran paso al ser pre-
ccursores de formas de programar la generalizacién. Hace tiempo, Stokes y Baer
(4977) aconsejaron que no lamentésemos el hecho de no obtener generalizaciGn
¥y mantenimiento del tratamiento, sino que mejor alentésemos a los entrenadores
1a programar dicha generalizacién en sus regimenes de entrenamiento. Kirby y
Grimley tienen el mérito de demostrar cémo este conscjo puede traducirse cn
esfuerzos concretos de entrenamiento. Como lo comentan, se requieren mucho
mis desarrollo ¢ investigaci6n de programas a fin de mejorar nuestra habilidad
para lograr generalizacién y mantenimiento.
La tecnologia para ensefiar alos nifios habilidades de autocontrol ain esté en
sus primeras etapas formativas (véase Kendall y Braswell, 1985; Meichenbaum,
én prensa; Meyers y Craighead, 1984). La presente obra es una importante con-
tribucién a esta naciente bibliograffa. A medida que evolucione el area de MCC
con menores de edad, se podrd tener una mejor idea de lo que puede 0 no con-
seguirse, y dénde encaja dentro del reperiorio general del clinico. Todavia
pprsiste el reto clinico de cambiar el curso del desarrollo de chicos con TDA. Tal
ver ningtin procedimiento o tratamiento clinico tenga éxito completo, pero este
libro nos acerca un poco més a dicho objetivo.
Donald Meichenbaum
Universidad de Waterloo
Waterloo, Ontario, Canada
ete NO a
“pasta
Agradecimientos
Tips humerosos proyectos de investigacisn que genecaron gran parte de la infor-
{i para esta obra fueron generosamente patrocinados por las Fundaciones
¥ Henjamin Blumberg, y por la Comision para la Investigacién de la
jvoisidad Estatal de Indiana. Hay que mencionar asimismo la valiosa co-
in de Christy Watts y Vicki McMillen, quienes transformaron péginas y
de un manuscrto apenas legible, en otro nitdo y fil de ler.
fulores agradceen encarecidamente los numerosos comentarios y su-
Ji tan tiles aportados por Maric Grimley. Su interés por los nifios con
Hmioro por dtc ce scncdn y conductahiperoctva, so inci en sus aos
‘Hho macstra en el sal6n de clases, Més recientomente, sus experiencias como
‘iiiinistradora de una institucién educativa y como madre, resultaron de mucha
pra escribir algunas secciones especiales de este libro.
Tor Ultimo, dan las gracias por su cooperacién a Sandy Kirby. Al intervenir
consuliora editorial en este rabajo, Sandy, quien ensefa Lengua Inglesaen
Ielvesiad Essel de nciana, hizo ucho ts que simplemente coreg el
‘Uo, Pulidaconciencia cadaborrador de estaobra, afin de aumentarsuclaridad
¥ fiver, y en varios casos fue mas una coautora que editora
AUTORIZACIONES
es eurcios de a ist de cracteriscasconductules dels nos con TDA se tomaron
Wei Diagnostic and Statistical Maruat of Mertal Disorders, 3a edicin, dex American
Pisehinvic Association. Derechos reservados © 1980 por ls American Psychiatric
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Inicios en el tratamiento de nfios con trastomo por déficit de atencisn
Watan de mediados de losafiossetenta. Elorigen de nuestras investigaciones
le esta alteracién infantil persistentey algoevasivaes digno derecordarse
‘acelerador de lo que pudo imaginarse en ese entonces. Ocho nifios
se encontraban sentados al pie de la escalera de una antigua casa, que
/convertida en un lugar para proporcionar cuidados diurnos a nifios en
lar. La ayudante del maestro estaba sentada en los escalones y lefa
Alia una historia. Algunos de los chicos estaban quietos y escuchaban
pero la mayorfa se movian y murmuraban, Uno de ellos, robusto y como
‘le edad, estaba el cuello para ver detrés de la asistente, hacia arriba
|. Casi todos los niios lo vefan retorcerse y separarse de ellos para
‘por el dltimo escalén, y esconderse. De pronto, solt6 un chillido y
‘Yor que por lus escalones corrfa agua, Jo que cred un caos instanvéneo
sus compafieros se unfan aestegriterio y armaban una revuelta, emocio-
Autique cautelosos por este diluvio interior.
‘subié mientras me Hamaba, al primer autor de esta obra (Edward
‘para que la auxiliase, lo cual hice. La puerta del bafio de arriba estaba
[pero se habia rabado, y por debajo de ella salfa agua, Al tirar dela
In asistente exclams con voz enérgica y fuerte: “;D.J. abre la puerta!”
ue puiese obedever D.F., el batio se abrid y se pudo ver un nifio menudo
"hos con una mano sumergida en el desbordante depésito de agua del retrete,
un gran manojo de papel sanitario y con la otra manipulabalapalanca
Tenia los os totalmente abiertos con asombro. No fue sino hasta que
Jnayudante cuando DJ. vioa su derredor y se percats del desorden que
‘enusado, En tanto que la asistente hablaba con él y limpiaba el lugar, el
{raid de calmar a los otros nifios, que corrian desaforadamente pot
.,chocaban entre ellos y se cafan en la alfombra empapada. En un rin-
sos pequerios se comian svidamente los bocadillos del almuerzo.
‘ 516 ‘Introduccion y generalidades
Esta escena marca el inicio de lo que ha llegado a llamarse simplemente ef
programa de verano. En ese entonces, éste consistfa en un convenio con el
personal de dicha institucién preescolar, mediante el cual estudiantes avanzados
de psicologia escolar y de postgrado en psicologta de asesoramiento, aplicaban
y evaluaban distintas estrategias de intervencién con determinados chicos. En
£2808 dias, uno no se especializaba en un tipo particular de alteracin ni ofrecia un
‘método sistemético de tratamiento. Gran parte de los muchachos que asistian al
programa de cuidados diurmos, aparentemente presentaban un retraso en sus.
hhabilidades sociales y de maduracién. Aunqueel més problematico era D.J.,habia
‘otros nifios que solfan mostrar conductas impredecibles y altamente disruptivas,
Dehecho, laayuda que solicitabael personal se relacionabaen especial con el alto
srado de actividad y el escaso autocontrol que tenfan muchos de estos nifios.
Durante el periodo previoa la ntervencién, nuestros alurnnos registraron datos
de inea base relativosaciertas conductas demifios seleccionados. Estasconductas
isruptivas fueron’ asfcomo
‘umerosos casos en que el personal u ‘que eran
pasadas por alto, encontraban oposicién o eran desobedecidas. Dichas conductas
interferian demasiado con los programas del centro preescolar. Sin embargo,
‘excepto en contadas ocasiones,
cionaimente. Més bien, revelaban una falta de proposito y plan. Lo primero que
hicimos fue ayudar al personal a comprender y controlar mejor la conducta
de estos muchachos, y las estrategias incluyeron en gran parte
ién de cond
$e habl6 con los maestros para que aplicasen reforzamiento
inmediatamente después de conductas deseables ¢ hiciesen caso omiso de las.
inadecuadas, o recurriesen a tiempo fuera para castigarlas. Los estudiantes de.
ostgrado sefialaron a los profesores cuindo utilizar estos procedimientos, y
‘minuciosamente registraron y graficaron los resultados.
En general, los resultados fueron bastante positivos. Las lineas graficadas casi
siempre se orientaron en las direcciones correctas, y au vez, los estudiantes reci-
bieron comentarios de agradecimiento del personal de la institucidn preescolar.
No efectamos estudios de seguimiento para averiguar cudnto duraban los cam
{Tos nifios, pero ahora tenemos poderosas razones para suponer que si los hubié=
‘semos llevado a cabo, el aura de elicacia habria quedado demostrada por los datos.
Aunque este &xito continu hacia el segundo programa de verano, para entonces noso-
twos ya habiamos cuestionado nuesuo primer esfuerzo, y una interogante frecuente era:
Estos nifios habrian superado estos problemas o esta conducta sin la intervencisin?
Una forma de anticipar y despejar esta dua fue estudiar a niftos mayores, con una
historia mas larga o crénica de dificultades semejantes la delos primeres. Por tanto,
cenviamos cartas a todos los maestros de educacida elemental en las que describiamos
‘nuestro programa y explicébamos cémo reducta la impulsividad ¢ inerementaba 1a
‘coneentracisn y el autocontrul de los pequefis. En respuesta, varios niios de ms edad
fueron canalzados a nuesto programa en la Universidad Estaal de Indiana La respuesta
‘estas misivas evel6 dos aspectos. Primero, que existen numerososniflos que coinciden
‘con esta descripein gencral,y segundo, que éstos muestran diverss estilos de conducta,
Por lo que es complicado establecer criteriosrutinarios de deieeci6n.
Afin de que el programa pudiese ser aplicado a un grupo algo més homogéneo
de niitos, se utilizaron, modificaron o idearon varios instrumentos de deteccién
FF Mntrocuccién y generalidades 7
¥ valoracién. En los capftulos 3 y 4 se explican los mismos, asi como los proce-
Amiens ara usarios. Estos cierio facia a seeciGn de pequetios con
“leraciones primarias queimplican faltacrnicadeatencién,y que sonimpulsivos
Y descuidados en su estilo general de solucién de problemas.
‘Mola de aprendizae (por ejemplo, visual 0 auitvo)
Pose alos crtrios tan nigursos 9 espection para ser admitids en el pro-
frum, cada verano aumenta la canfidad denice referidos y aceptados en cl
Mnlsmo. Cada vez més macstos y otros profesionales considera este enfoque
te vataniento como un recurso especializado para cieras clases de nis. Al
oats, psa sora seers
cia (es decir, pocainhibicién de respuesta) en situaciones tanto académices
‘eomasocials. En general, estas alteraciones son identificadas primero por un pro-
esoro padre. Enel aula, estos pequefios a menudo
reducida y la impulsividad con frecuencia son evidentes
‘hogar, Ia
ee enna na
‘stl juego y trabajo, yes rest
“Hesoitn-y-esfuerzo. Una tercera drea problema que caracteriza a algunos, pero no a
todos estos nifios, es la hiperactividad. Esta se distingue por conducias tales como 662
Tin general, se han suprimido ciertos términos de diagndstico uilizados anterior-
Inet que relaionatan dich eondcas con cierto de dao creed, pues
fio s¢ encontré evidencia contundente de que existiese un nexo directo entre
fue las y alguna lesiGn neurol6gica especifica. Igualmente, se uilizan cada vez
Ios frecuenimenedesignocioes como ipercindico © hperacivo, ya que
Jos problemas de actividad motora aque aluden no siempre estin presentes, y ha
dejaco de considerarseles como un rasgo esencial de la alteraciOn en estudio, El
Aérmino actual, rastorno por déficit de atencidn, que aparece alo largo de esta
‘obra, cada dia goza mas de la acoptacién de los profesionales. Esto se debe al
Conjunto tan consistente de evidencias deinvestgacién, las cuales sefialan que las
dificaltadosde atencién parecen ser lacausa de otrsaspectosdelosinconvenientes
Que experimentan estos nifos.
De vuelta al programa de verano mencionado, continuamos con el empleo de
Lctieas de modificacidn de conducts, ales como reforzamiento, extinciGn, tem
po fvera y modelamiento, Los resultados de nuestros esfuerzos fueron muy simi-
Tares alos informados por otros investigadores; varios de estos nifios lograron
[progresos marcados en muchas de las mediciones de evaluacin. Empero, n0 se
‘observ6 lo mismo al realizar evaluaciones de seguimientoa fines del oto. Padres
y maestros que habian quedado complacidos con las mejorias, nos telefonearon18 Introduecién y generalidades
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