AC197-2022
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
Bogotá D. C., dos (2) de febrero de dos mil veintidós
(2022).
Decide la Corte el conflicto de competencia suscitado
entre los Juzgados Promiscuo Municipal de Silvania
(Cundinamarca) y Cuarenta y Tres Civil del Circuito de
Bogotá, para conocer de la demanda de pertenencia
promovida por Richard Javier y Derly Rocío Quitián Peña,
Eder Alexánder Naranjo Peña y Francisco Javier Quitián
Marín contra Carmen Cecilia, Luz Ángela, Gabriel Urias y
Yimmi Andrés Ortiz Moreno como herederos de José Urias
Arias; Cecilia Bohórquez Arias, Édgar Armando Choachí
Velandia, Héctor Leonardo Calderón Parra, Islena Pineda
Rodríguez, Ligia Lucy Bohórquez Arias, Aydé Peña Velazco,
Ana Delina Peña De Velazco, Luz Estella García Poveda,
Evangelista Rodríguez Reyes, María Bernarda Alarcón, Félix
Raymundo Romero Calderón, Abigail Mora de Murcia,
Édgar Alexánder Barrera Lozada; Luz Ángela Sánchez Díaz;
Jorge Hernando López Paipa, Esperanza Tibáquira Ávila,
Jhon Fredy Muñoz Buitrago, Mario Alexander Rico Suárez;
Sociedad de Activos Especiales S.A.S. «SAE S.A.S.»; Agencia
Nacional de Defensa Jurídica del Estado; Gonzalo Vargas
Riaño, Justiniano Bríñez Gonzales, Miguel Gonzales
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
Méndez, Álvaro Moreno Almeciga, Jorge Cañón Arévalo,
Helga Yadira Gonzales Camacho, Luis Eduardo Galindo,
Carmen Rozo Montejo como herederos de Damaso Cañón
Pineda.
ANTECEDENTES
1. Ante el primero de los despachos en mención los
promotores pidieron declarar que adquirieron por
prescripción extraordinaria el predio denominado «La Finca
Número Trece Llamada Inayer», ubicado en la vereda Loma
Alta del municipio de Silvania (Cundinamarca), que hace
parte de un lote de mayor extensión identificado con folio de
matrícula inmobiliaria n.º 157-18224.
En el libelo los demandantes invocaron que ese
juzgado es el competente, por «la ubicación del inmueble y el
domicilio del demandante…».
2. El despacho judicial de esa ciudad la rechazó por
falta de competencia territorial, habida cuenta que hay dos
normas que prevén la competencia privativa, como son los
numerales 7° y 10° del artículo 28 del Código General del
Proceso, el primero, la asigna al lugar donde está ubicado el
predio (fuero real), y el segundo, al del domicilio de la
entidad pública (fuero subjetivo); y el conflicto se resuelve
aplicando el canon 29 de la misma obra, pues es prevalente
la competencia por la calidad de las partes, toda vez que la
Sociedad de Activos Especiales S.A.S. «SAE S.A.S.», es una
entidad pública con domicilio en la ciudad de Bogotá, por
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ende, corresponde a su homólogo de dicha localidad el
conocimiento del asunto.
3. El estrado destinatario del expediente declinó su
conocimiento, en razón a que el numeral 7° del precepto 28
de la codificación adjetiva prevé que en los procesos en que
se ejerciten derechos reales es competente de modo
privativo el funcionario judicial del lugar donde esté
ubicado el bien, y en el sub examine el inmueble objeto de
declaración de pertenencia está localizado en el municipio
de Silvania (Cundinamarca).
Agregó que la Sociedad de Activos Especiales S.A.S.
«SAE S.A.S.», no figura como propietaria del predio objeto de
litigio, además, la entidad tiene cubrimiento en todo el país
razón por la que se debe practicar personalmente la
inspección judicial sobre el bien, de conformidad con el
numeral 9º del canon 375 de la misma obra.
CONSIDERACIONES
1. Habida cuenta que la presente colisión de
atribuciones de la misma especialidad jurisdiccional
enfrenta juzgados de diferentes distritos judiciales, incumbe
a esta Sala de Casación desatarla como superior funcional
común de ambos, de acuerdo con los artículos 139 del
Código General del Proceso y 16 de la ley 270 de 1996
modificado por el 7º de la ley 1285 de 2009.
3
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2. El numeral 7° del artículo 28 del Código General del
Proceso consagra que «en los procesos en que se ejerciten
derechos reales, en los divisorios, de deslinde y
amojonamiento, expropiación, servidumbres, posesorios de
cualquier naturaleza, restitución de tenencia, declaración
de pertenencia y de bienes vacantes y mostrencos, será
competente, de modo privativo, el juez del lugar donde
estén ubicados los bienes y si se hallan en distintas
circunscripciones territoriales, el de cualquiera de ellas a
elección del demandante» (Resaltado ajeno).
A su vez, el numeral 10º dispone que «[e]n los procesos
contenciosos en que sea parte una entidad territorial, o una
entidad descentralizada por servicios o cualquier otra
entidad pública, conocerá en forma privativa el juez del
domicilio de la respectiva entidad… Cuando la parte esté
conformada por una entidad territorial, o una entidad
descentralizada por servicios o cualquier otra entidad pública
y cualquier otro sujeto, prevalecerá el fuero territorial de
aquellas».
Por tanto, para dirimir esta dualidad de competencias
de carácter privativo, el canon 29 del CGP dispone que «[e]s
prevalente la competencia establecida en
consideración a la calidad de las partes… Las reglas de
competencia por razón del territorio se subordinan a las
establecidas por la materia y por el valor» (Resaltado por la
Corte).
4
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Por ende, en los procesos en que se ejercen derechos
reales se aplica el fuero territorial correspondiente al lugar
donde se encuentre ubicado el bien, pero en el evento que
sea parte una entidad pública, la competencia privativa
será el del domicilio de ésta, como regla de principio.
Esto en estrecha concordancia con lo decantado por la
Sala, a través del precedente (AC140-2020), que guarda
simetría con el sub examine, habida cuenta que el artículo
29 del Código General del Proceso da prevalencia al factor
subjetivo sobre cualquier otro, por cuanto la competencia
«en consideración a la calidad de las partes» prima.
Sobre el particular resáltese que el factor subjetivo se
establece a partir de «la calidad de las partes del juicio, con
el fin de otorgar competencia a jueces de jerarquía superior
cuando se trata de entidades públicas: nación,
departamentos, municipios, intendencias y comisarias»1, y
abre camino a los siguientes elementos axiales: I) una
competencia «exclusiva» que consulta a determinados
funcionarios judiciales y «excluyente» frente a otros factores
que la determinan, al punto que proscribe la
«prorrogabilidad»; II) cualificación del sujeto procesal que
interviene en la relación jurídico adjetiva, revestido de cierto
fuero como acaece con los Estados extranjeros o agentes
diplomáticos acreditados ante el gobierno de la República
en los casos previstos por el derecho internacional (vr. g.
num. 6°, art. 30 C.G.P.); y III) juez natural especial
1
Hernando Devis Echandía, Tratado de Derecho Procesal Civil Parte General, Tomo
II, Editorial Temis, 1962, p. 147.
5
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
designado expresamente por el legislador para conocer del
litigio en el que interviene el sujeto procesal calificado.
De allí que, como lo precisó esta Corporación en el
auto AC140-2020 mencionado, aludiendo al factor subjetivo
de competencia:
Entendido pacíficamente este, tanto por la doctrina como por la
jurisprudencia, como aquel que mira la calidad de las partes en
un proceso, dado que permite fijar la competencia según las
condiciones particulares o las características especiales de
ciertos sujetos de derecho que concurren al mismo, es indudable
que este ha estado presente en legislación procesal patria de
manera dispersa, al punto que su regulación aparece dentro de
los capítulos que disciplinan otros factores de competencia,
situación que se ha mantenido hoy día.
Para comprender lo anterior, basta con mirar el desarrollo que ha
tenido la ley procesal en punto al conocimiento de procesos civiles
en los que el Estado es parte, aspecto sobre el cual, la Sala en
providencia AC2429-2019, indicó:
‘Con el Código de Procedimiento Civil de 1970, se adscribió a los
jueces civiles del circuito todos los asuntos de ese linaje en los
que el Estado fuera parte. Bajo dicha normatividad, era la
calidad del sujeto el único criterio determinante de la asignación
de competencia entre funcionarios, sin consideración a la cuantía
del juicio, es decir, bastaba con que en la relación procesal
interviniera una entidad de derecho público –como demandante o
demandada–, para que el competente fuera el citado juez.
Posteriormente, el Decreto 2282 de 1989 dispuso que la
prerrogativa señalada en el canon 16 debía mantenerse
solamente en los asuntos de menor o mayor cuantía, de modo
que si la tramitación era de mínima cuantía, el fuero subjetivo
desaparecía, y el asunto se asignaba al juez municipal en única
instancia, siguiendo las pautas generales de atribución. Por ello,
cabe afirmar que a partir de la vigencia de la norma recién
citada, desapareció el fuero automático concerniente a la calidad
de las entidades de derecho público, amalgamándose el factor
subjetivo con el objetivo, cuantía del asunto. En la siguiente
reforma al Código de Procedimiento Civil, introducida por la Ley
794 de 2003, el fuero especial que viene comentándose se
eliminó definitivamente2, de modo que, quizá sin proponérselo, la
2
Ya que el numeral 1º del artículo 16 pasó a decir: “Sin perjuicio de la competencia
que se asigne a los jueces de familia, los jueces de circuito conocen en primera
instancia de los siguientes procesos: 1. De los procesos contenciosos que sean de
mayor cuantía, salvo los que correspondan a la jurisdicción de lo contencioso
6
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
nueva regulación vació de contenido el artículo 21 del mentado
estatuto adjetivo, relacionado con los sistemas de conservación y
alteración de la competencia, que estaba restringido a ‘la
intervención sobreviniente de agentes diplomáticos acreditados
ante el gobierno nacional”, pero siendo ahora estos los únicos
que, en vigencia de dicha legislación, conservaban un ‘fuero
especial’. El Código General del Proceso, a su turno, no replicó
ninguna de las referidas soluciones, sino que introdujo un
mandato de atribución subjetiva novedoso, ya no vinculado con
la cuantía del asunto, como sucedía entre 1989 y 2003, sino con
otro factor, el territorial, al decir que “[e]n los procesos
contenciosos en que sea parte una entidad territorial, o
una entidad descentralizada por servicios o cualquiera
otra entidad pública, conocerá en forma privativa el juez
del domicilio de la respectiva entidad’.
Conforme a lo expuesto, es viable sostener, entonces, que el
factor de competencia subjetivo no ha tenido un capítulo propio
en los ordenamientos procesales que han regido y rigen la
actividad judicial, en tanto sus disposiciones han quedado
inmersas dentro de capítulos que regulan distintos factores de
competencia3, como son el territorial (Num. 10º, Art. 28 C.G.P.) y
el funcional (Num. 6º, Art. 30, C.G.P. 4), circunstancia que no le
resta, de ninguna manera, su identidad y las características que
le son inherentes5.
Por tanto, es inobjetable que tales preceptos desarrollan el factor
subjetivo de competencia, el cual se establece a partir de la
calidad de las partes del juicio, con el fin de otorgar competencia
a jueces de cierta jerarquía o lugar cuando se trata de sujetos de
derecho público internacional o entidades públicas del Estado,
respectivamente6… (CSJ AC140 de 2020, 24 ene. 2020, rad.
2019-00320).
3. Lo dicho traduce que, en principio, correspondería
el conocimiento del asunto al Juzgado Cuarenta y Tres Civil
administrativo”, eliminando cualquier referencia a la Nación o entidades de derecho
público en general.
3
Ver en este mismo sentido, CSJ AC5444-2018 y AC2844-2019, entre otros.
4
Que armoniza con el Art. 27 ibídem.
5
como lo son: i) competencia exclusiva y excluyente: porque consulta a
determinados funcionarios judiciales y desplaza a otros factores que la determinan,
al punto que proscribe la prorrogabilidad; ii) cualificación del sujeto procesal: ya que
reviste de cierto fuero al extremo que interviene en la relación jurídico adjetiva,
como acaece en los supuestos de las normas citadas; y, iii) juez natural especial: ya
que es designado expresamente por el legislador el juez que va a conocer del litigio
en el que interviene el sujeto procesal calificado (CSJ AC5444-2018).
6
Coinciden con esta posición los tratadistas Hernando Devis Echandía, Tratado de
Derecho Procesal Civil Parte General, Tomo II, Editorial Temis, 1962, pág. 147, y,
Hernán Fabio López Blanco, Código General del Proceso – Parte General, Editorial
Dupré Editores, 2016, pág. 252.
7
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
del Circuito de Bogotá, localidad donde tiene su domicilio la
demandada Sociedad de Activos Especiales S.A.S. «SAE
S.A.S.», pues es el otro fuero concurrente aplicable y
privativo, de acuerdo con la comentada armonización de las
reglas de competencia para cuando esté vinculada una
persona jurídica de dicha connotación.
Lo anterior por cuanto la Sociedad de Activos
Especiales S.A.S. «S.A.E. S.A.S.» es una sociedad por
acciones simplificada, comercial de economía mixta del
orden nacional, autorizada por la ley, de naturaleza única,
descentralizada por servicios, vinculada al Ministerio de
Hacienda y Crédito Público, con domicilio en Bogotá.
En efecto, para que se apliquen los parámetros de
competencia de forma exclusiva, se debe tener certeza sobre
la condición del ente convocado, es decir, que se trate de
«una entidad territorial, o una entidad descentralizada por
servicios o cualquier otra entidad pública», de lo contrario, se
acudirá al fuero general.
El precepto 68 de la ley 489 de 1998 prevé que son:
«entidades descentralizadas del orden nacional, los
establecimientos públicos, las empresas industriales y
comerciales del Estado, las sociedades públicas y las
sociedades de economía mixta, las superintendencias y las
unidades administrativas especiales con personería jurídica,
las empresas sociales del Estado, las empresas oficiales de
servicios públicos y las demás entidades creadas por la ley o
con su autorización, cuyo objeto principal sea el ejercicio de
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Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
funciones administrativas, la prestación de servicios públicos
o la realización de actividades industriales o comerciales con
personería jurídica, autonomía administrativa y patrimonio
propio. Como órganos del Estado aun cuando gozan de
autonomía administrativa están sujetas al control político y a
la suprema dirección del órgano de la administración al cual
están adscritas».
Además, el parágrafo del canon 104 del Código de
Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso
Administrativo establece que por «entidad pública se
entiende todo órgano, organismo o entidad estatal, con
independencia de su denominación; las sociedades o
empresas en las que el Estado tenga una participación
igual o superior al 50% de su capital; y los entes con
aportes o participación estatal igual o superior al 50%»
(Resaltado por la Corte); por ende, la demandante es
entidad pública, de donde le resulta aplicable el numeral
10º del artículo 28 del Código General del Proceso.
Sobre la aplicación del numeral 10° del Código General
del Proceso la Sala ha manifestado lo siguiente:
El ordenamiento prevé diversos factores para saber a quién
corresponde tramitar cada asunto. Uno, el territorial, como
principio general señala que el proceso deberá seguirse ante el
funcionario con jurisdicción en el domicilio del demandado. Si son
varios los accionados o el único tiene varios domicilios, será
competente cualquiera de ellos, a elección del demandante.
Empero, hay ocasiones en las cuales esa regla se altera. Es así
como el numeral décimo del artículo 28 del Código de
Procedimiento Civil prevé que «[e]n los procesos contenciosos en
que sea parte una entidad territorial, o una entidad
9
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
descentralizada por servicios o cualquiera otra entidad, pública,
conocerá en forma privativa el juez del domicilio de la
respectiva entidad».
Por tanto, como en eventos a los cuales se ciñe el precepto recién
citado el legislador previó una competencia privativa, cuando
quiera que en un determinado asunto contencioso sea parte,
demandante o demandada, una persona jurídica de la señalada
estirpe, el funcionario llamado a aprehenderlo será únicamente el
del domicilio de esa entidad.
Conocer en forma privativa significa que solo es competente el
juez del domicilio de la entidad territorial o descentralizada por
servicios o de la entidad pública implicada (Resaltó la Corte,
AC2909, 10 may. de 2017, rad. n.° 2017-00989-00).
Desde esa óptica, si se recaba únicamente en el
domicilio principal de la demandante, la ciudad de Bogotá
es donde quedaría fijada la competencia territorial.
4. Sin embargo, el numeral 5° del artículo 28 del
Código General del Proceso dispone que para «los procesos
contra una persona jurídica es competente el juez de su
domicilio principal. Sin embargo, cuando se trate de asuntos
vinculados a una sucursal o agencia serán competentes, a
prevención, el juez de aquel y el de esta» (Subraya ajena).
Es decir que para conocer de una acción contra
persona jurídica, el primer juez llamado es el de su
domicilio principal, salvo que el asunto esté relacionado con
una sucursal o agencia, hipótesis para la que también se
consagró el fuero concurrente a prevención, entre aquella
autoridad judicial y la de la respectiva sucursal o agencia,
como se ha expuesto en varias ocasiones (entre otros,
AC8175-2017, 4 dic. 2017, rad. 2017-03065-00; AC8666-
2017, 15 dic. 2017, rad. 2017-02672-00).
10
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
Sobre la interpretación de este precepto ha dicho la
Sala que:
«Mandato este último del cual emana que si se demanda a una
persona jurídica, el primer juez llamado a conocer del proceso es
el de su domicilio principal, salvo que el asunto esté relacionado
con una sucursal o agencia, evento o hipótesis en que se
consagró el fuero concurrente a prevención, entre el juez del
primero o el de la respectiva sucursal o agencia.
Obsérvese cómo esa pauta impide la concentración de litigios
contra una persona jurídica en su domicilio principal, y también
evita que pueda demandarse en el lugar de cualquier sucursal o
agencia, eventualidades que irían en perjuicio de la comentada
distribución racional entre los distintos jueces del país, pero
también contra los potenciales demandantes que siempre
tendrían que acudir al domicilio principal de las entidades
accionadas, e inclusive contra estas últimas que en cuestiones de
sucursales o agencias específicas podrían tener dificultad de
defensa. De ahí que para evitar esa centralización o una
indebida elección del juez competente por el factor territorial, la
norma consagra la facultad alternativa de iniciar las demandas
contra esos sujetos, bien ante el juez de su domicilio principal, o
ya ante los jueces de las sucursales o agencias donde esté
vinculado el asunto respectivo» (Resaltó la Corte, AC489, 19
feb. 2019, rad. n.° 2019-00319-00).
Y aun cuando dicho precepto aplica para cuando una
persona jurídica es accionada, nada obsta su empleo en los
eventos en los cuales una entidad pública funge como
demandante, porque de esta forma se preserva el atributo
de prelación de competencia consagrado a su favor en el
numeral 10° del artículo 28.
5. En consecuencia, este caso debe ser conocido por el
despacho judicial de Silvania, municipio sobre el cual la
regional de la Sociedad de Activos Especiales S.A.S. «SAE
S.A.S.» de Bogotá ejerce sus atribuciones, en aplicación de
la parte final del numeral 5° del artículo 28 del Código
General del Proceso en concordancia con el numeral 10° de
11
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
este precepto, a cuyo tenor en los procesos contra una
persona jurídica es competente a prevención el juez de su
domicilio principal o el del lugar donde tenga agencia o
sucursal, si concierne a asuntos vinculados a estas, lo cual
acontece en el sub judice en tanto se pretende la
prescripción extraordinaria del predio en poder de la
Regional Centro Oriente de la Sociedad de Activos
Especiales S.A.S. «SAE S.A.S.», ubicada en Bogotá pero que
tiene atribuidos en los departamentos de Amazonas,
Arauca, Boyacá, Caquetá, Casanare, Cundinamarca,
Guainía, Guaviare, Huila, Meta, Norte de Putumayo,
Santander, Santander, San Andrés y Providencia, Tolima,
Vaupés y Vichada, habida cuenta que el inmueble objeto de
litigio está localizado en el municipio de Silvania
(Cundinamarca).
Lo anterior porque de acuerdo con la información
pública y de acceso abierto que reposa en el sitio web de la
Sociedad de Activos Especiales S.A.S. «SAE S.A.S.», es
hecho notorio la existencia de su Regional Centro Oriente
en la ciudad de Bogotá, lo cual, a la luz del mandamiento
167 de la ley 1564 de 2012, «no requier[e] prueba».
Recuérdese que, conforme a la jurisprudencia, los
sucesos notorios se caracterizan por un amplio grado de
divulgación dentro de un ámbito específico:
[P]ara que se advierta un hecho notorio como medio de prueba
con las consecuencias que esa calificación implica, se exige, por
lo menos, que sea conocido por la generalidad de las personas
pertenecientes a un determinado medio local, regional o nacional,
12
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
y que el juez tenga certeza de esa divulgación (CSJ SC 21 may.
2002, rad. 7328).
La doctrina ha perfilado que:
Los hechos notorios se exceptúan de la carga de la prueba, bien
por disposición expresa de la ley o bien en virtud del principio de
economía procesal frente a la cualidad de ciertos hechos, tan
evidentes e indiscutibles, que exigir para ellos la prueba no
aumentará en lo más mínimo el grado de convicción que el juez
debe tener acerca de la verdad de los mismos.
La palabra notorio expresa en castellano lo público y sabido de
todos. VICENTE y CARAVANTES sostiene que cuando los hechos
alegados por las partes sean tan patentes que no dejen lugar a
duda alguna, no es necesaria la prueba judicial por falta de
objeto sobre que recaiga7.
Esta Corporación puntualizó que el fallador, en todo
caso, no puede echar mano de supuestos hechos notorios,
con el fin de sustentar la decisión en criterios subjetivos, de
allí que para emplear esta noción debe exponer las razones
que le sirven de fundamento:
[S]i bien el hecho notorio está relevado de prueba, no le basta al
funcionario judicial referirse a él o traerlo a la providencia como
respaldo de sus propias y personales afirmaciones sin estar
debidamente acreditadas las circunstancias reales y concretas
que le sirven de apoyo, porque obrar en contrario … significa que
el fallador ha discurrido con un criterio meramente subjetivo que
comporta necesariamente la exposición de una opinión
completamente desligada de los hechos y las pruebas; cuanto
más si quiso dilucidar ese aspecto probatoriamente y no insistió
para lograrlo (CSJ SC 6 jun. 2006, rad. 1998-17323-01).
Igualmente, para establecer el conocimiento
generalizado debe tenerse en cuenta que, en los tiempos
actuales, gracias al auge de las tecnologías de la
información y las comunicaciones (TIC’s), generalmente los
7
Rafael de Pina y José Castillo Larrañaga, Instituciones de derecho procesal civil,
editorial Porrúa, México, 2007, 29 edición, p. 289.
13
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
datos se difunden con mayor rapidez, realidad que no
puede ser desatendida en el proceso ni por su director. No
en vano, desde 1996, en el inciso segundo de la regla 95 de
la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia (n.°
270), se dispuso que «[l]os juzgados, tribunales y
corporaciones judiciales podrán utilizar cualesquier medios
técnicos, electrónicos, informáticos y telemáticos, para el
cumplimiento de sus funciones».
En la misma línea, el inciso primero del canon 103 del
Código General del Proceso señala que, «[e]n todas las
actuaciones judiciales deberá procurarse el uso de las
tecnologías de la información y las comunicaciones en la
gestión y trámite de los procesos judiciales, con el fin de
facilitar y agilizar el acceso a la justicia así como ampliar su
cobertura» (se destaca).
Aunque ambas normas se conjugan para que las TIC’s
sean empleadas en la actividad judicial, resulta evidente
que la segunda de ellas impone a la administración de
justicia el deber de forzar su aprovechamiento, lo que no
puede considerarse como mera potestad, respecto de la cual
ha dicho la Sala:
…es comprensible que la teleología primordial de esa
implementación es ganar en términos de eficiencia y efectividad a
la hora de cruzar información con interés para la lid, y desde
luego que lograrlo reclama compromisos de cada uno de los
sujetos «procesales»; como quedó visto, en lo que concierne al
funcionario, singular o plural, atañe prestar sus mejores oficios a
fin de optimizar ese canal «comunicacional»… (STC4964, 18 abr.
2018, rad. 2018-00761-00).
14
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
La incorporación de las referidas tecnologías en la
actividad judicial, entonces, facilita el ejercicio de las
funciones de quienes administran justicia y asegura que los
usuarios satisfagan, con iguales oportunidades, sus
derechos fundamentales al debido proceso (artículo 29 de la
Constitución Política), la tutela judicial efectiva (canon 229
ibídem) y ser oídos en los procesos de los que hacen parte
(regla 8.1 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos).
Además, se cuenta con directrices específicas que
invitan a los jueces, tribunales y cortes a emplear los
canales de transmisión y almacenamiento de datos
electrónicos, por ejemplo, para eximir al demandante de la
carga de allegar con el libelo el documento que prueba la
existencia y representación de personas jurídicas de
derecho privado, cuando esa información conste en bases
de datos de entidades públicas o privadas encargadas de
certificarla8, o para oficiar a estos mismos entes a fin de
recabar lo pertinente con miras a ubicar el sujeto procesal
cuya notificación personal se intenta 9.
Así las cosas, es indiscutible que los falladores deben
procurar el uso de las TIC’s en el procedimiento, mandato
que también cobija la verificación del grado de divulgación
suficiente que tiene un hecho para estar exento de prueba.
8
Art. 85 del Código General del Proceso
9
Art. 291 ibíd.
15
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
Precisamente, en el marco de la conclusión
precedente, esta magistratura ha constatado que en la
página web de la Sociedad de Activos Especiales S.A.S.
«SAE S.A.S.» aparece la siguiente información acerca de las
regionales de la convocada10:
Expresado de otra manera, de acuerdo con la referida
base de datos oficial, que es de público acceso por estar
disponible en internet, la entidad demandada cuenta con
regional en la ciudad de Bogotá, pero que tiene atribuidos
en los departamentos de Amazonas, Arauca, Boyacá,
Caquetá, Casanare, Cundinamarca, Guainía, Guaviare,
Huila, Meta, Norte de Putumayo, Santander, Santander,
San Andrés y Providencia, Tolima, Vaupés y Vichada, hecho
que tiene un grado de divulgación generalizada, lo que
permite inferir su condición de notorio.
10
https://www.saesas.gov.co/index.php?idcategoria=54 consultada el 13 de enero
de 2022.
16
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En adición, la dirección web del Sociedad de Activos
Especiales S.A.S. emplea en su nombre el vocablo «SAE» y
la designación «.gov.co», que en idioma inglés (government)
es semejante al de las páginas gubernamentales y, por
tanto, asimilable a la «.gob.co», lo que genera confianza
sobre la integridad de los datos allí contenidos.
6. En suma, aplicando el factor territorial de
competencia el conocimiento de la demanda corresponde al
municipio de Silvania, por tratarse de un asunto vinculado
a la Regional Centro Oriente de la convocada (núms. 5º y
10º, art. 28 C.G.P.), atribución que coincide con el lugar de
ubicación del bien sobre el cual se ejerce el derecho real de
hipoteca (núm. 7º ibídem).
7. Como consecuencia de lo anotado, la Corte
resolverá el conflicto de competencia asignando el proceso
al Juzgado Promiscuo Municipal de Silvania y de esta
determinación se informará al otro juzgado involucrado.
DECISIÓN
Con base en lo expuesto, la Corte Suprema de
Justicia, Sala de Casación Civil, declara que el competente
para conocer del proceso de la referencia es el Juzgado
Promiscuo Municipal de Silvania, al que se le enviará de
inmediato el expediente.
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Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-04259-00
Comuníquese esta decisión al otro estrado judicial
involucrado en el conflicto, para lo cual se remitirá una copia
de esta providencia.
Notifíquese.
AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO
Magistrado
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