TRABAJO PRÁCTICO N °1
HISTORIA DE ESPAÑA
PROFESOR TITULAR: HERNÁN GARÓFALO
ALUMNA: PAEZ MUÑOZ LARA KATHERINA
CARRERA: PROFESORADO DE HISTORIA PARA EL
NIVEL MEDIO Y SUPERIOR
AÑO: 2023
Trabajo Práctico N°1
1. Explica como planteó Jean Flori los conceptos de Guerra Santa, jihad y cruzada.
2. Menciona expresamente a qué caso y por qué la Reconquista española podía ser
incluida en una de estas categorías (ten en cuenta para esto también el desarrollo
que propone F. García Fitz).
Respuestas:
Es una cuestión difícil de tratar en pocas palabras. Podría responder que para Jean Flori,
si se trata de la jihad contemporánea tal y como es predicada y lamentablemente
practicada por los musulmanes fanáticos que nosotros llamamos islamistas. En efecto,
estos asumen una política de terror ciego y golpean indiscriminadamente poblaciones
occidentales, sin otro objetivo que la venganza, el odio racial o religioso. La cruzada,
por horrible y condenable que fuera, tenía como objetivo la recuperación y defensa del
Santo Sepulcro de Jerusalén, primer lugar santo de la cristiandad, que estaba en manos
musulmanas. En cierto sentido, opinaba que se podía comparar la cruzada con la jihad
en la Edad Media ya que una y otra dieron lugar a masacres y atrocidades. Una y otra
fueron consideradas como guerras santas que procuraban el paraíso a los guerreros en
combate. Sin embargo, existen diferencias notables. La jihad ha sido practicada desde el
origen por Mahoma, el fundador del islam. Jesús, al contrario, rechaza en sus actos y en
su predicación todo recurso a las armas y a la violencia. La jihad, en su forma guerrera,
se admite desde el origen, en el islam. Fue anterior a la guerra santa cristiana, que fue
una desviación doctrinal. La jihad tenía como objetivo la conquista de territorios que no
habían sido poblados por el islam, los llamados territorios de la guerra, con el fin de
establecer la ley del islam, y no para convertir a sus habitantes. La cruzada, en cambio,
tenía como fin la reconquista de los lugares santos y de los antiguos territorios
cristianos, habitados todavía por numerosas poblaciones cristianas. Se podría decir, de
manera genérica, que la cruzada sería lo equivalente a una jihad que tuviera como
objetivo la liberación de la Meca o de Medina, en caso que estos lugares santos
musulmanes hubieran caído en manos de los cristianos. No se puede asimilar esta guerra
a una cruzada, ni a una guerra santa, esta guerra no se ha predicado en nombre de una
religión, ni promete ninguna recompensa espiritual a los que se comprometen en ella. Y
estos serían elementos definitorios de guerra santa. Sólo las autoridades religiosas
podrían proclamar una Guerra Santa. Una proclamación de este tipo sólo es posible en
una sociedad controlada y dirigida por religiosos, como fue el caso de la sociedad
cristiana medieval, y como es el caso todavía hoy en estados musulmanes cada vez más
numerosos.
2 La Reconquista española puede ser considerada bajo una de las premisas de las
categorías precedentes, es decir, como una GUERRA SANTA, en la cual los reinos de
la Península Ibérica van a luchar contra los musulmanes, que desde fines del S. VII e
inicios del S. VIII, se habían apoderado y retenido territorios propiedad de los
cristianos. Los monarcas cristianos se alían para continuar la Reconquista. La necesidad
de avanzar sobre el islam conduce a una militarización de la sociedad. Durante el S. XI,
cambia la imagen del ejército cristiano. Hasta entonces, la infantería (armada con
lanzas, hondas arcos) y la caballería ligeramente equipada (sin estribos ni herraduras)
habían llevado adelante operaciones de hostigamiento y guerrilla. Ahora, la infantería se
reduce marcadamente, dejando el peso de las operaciones a la caballería acorazada. El
equipo, más caro y difícil de conseguir, hace de la actividad guerrera una
especialización que requiere la entrega de beneficios reales para mantenerse y redunda
en la distinción social del que la ejerce. Así, el servicio militar de los grupos nobiliarios
se encuentra en estrecha relación con el sistema feudal.
Este proceso de Reconquista tiene algunas características distintivas:
Alcance de indulgencias
Entrega de beneficios espirituales
Por la participación, la GUERRA SANTA otorga aval a los pecadores.
Se dirimieron cuestiones de derecho y no de fe.
Es un proceso de cruzadismo sin papa (no están incitados por el papa).
Se puede decir que fue una Guerra Justa que busca la reclamación de un derecho
quebrantado.