¡Ay 1voz secreta del amor oscuro!
2
¡ay balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, camelia hundida!
¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro!
¡Ay noche inmensa de perfil seguro,
montaña celestial de angustia erguida!
¡Ay perro en corazón, voz perseguida,
silencio sin confín, lirio maduro!3
Huye de mí, caliente voz de hielo,
no me quieras perder en la maleza
donde sin fruto gimen carne y cielo.4
¡Dejo el duro marfil de mi cabeza,
apiádate de mí, rompe mi duelo!
¡que soy amor, que soy naturaleza5!6
Versos tensados por un violento juego de contrastes (calor/frio, carne/cielo), sinestesias (caliente voz, voz
de hielo, silencio sin confín, amor oscuro), y oxímoron (montaña celestial de angustia, caliente voz de hielo).
Conciencia del poeta sobre la inutilidad, improductividad, ineficacia de su canto (balido sin lana, corriente sin mar,
ciudad sin muro), o también entre la fuerza poderosa (montaña celestial) de sus sentimientos y los efectos
destructivos que provoca (la angustia erguida); entre la presión interna que ejerce la pasión y la dura oposición que le
mueve la razón (el duro marfil de mi cabeza).
La voz de la secreta y oscura pasión lorquiana se nos presenta simultáneamente “de hielo” y “caliente”. Es
de hielo porque controlada, limitada en sus posibilidades de expresión, y es simultáneamente caliente por efecto de la
pasión de la que ella se nutre, y que vehicula desde el plano “real” al plano “simbólico” (la forma “soneto”).
“Balido sin lana”, “corriente sin mar”, “ciudad sin muro” pueden interpretarse también como asociaciones
creadas para reforzar la idea de esterilidad e impotencia constitutiva de esa voz oscura lorquiana, pero también remitir
a su profundo anhelo hacia la libertad (ciudad sin muro), hacia la superación del límite, el de la muerte misma
(corriente sin mar).
Sonetos de amor oscuro
1
Sintetiza las diversas significaciones del amor oscuro: secreto, difícil, instintivo, doloroso.
2
Comienza con un endecasílabo rotundo.
3
Los dos cuartetos están estructurados en torno a la queja ¡ay!, de estirpe popular. Queja, lamento.
4
Referencia explícita al amor homosexual.
5
Exclamación final, identifica al amor con la naturaleza: pan-erotismo.
6
En los tercetos el tono se cambia por el imperativo, como quien espanta a un molesto asedio.
La prueba acaso más elocuente de lo difícil e incómoda que resultaba la
homosexualidad de Lorca, incluso para personas progresistas, fue el trato acordado a la
magnífica Elegía a un poeta muerto de Cernuda, publicada en Hora de España.
Después de cinco estrofas el lector se encontraba con una línea de puntos suspensivos, y
una nota a pie de página indicaba “Por desearlo así el autor, la versión aquí publicada del
anterior poema es incompleta”. La estrofa omitida era explícita:
Aquí la primavera luce ahora.
Mira los radiantes mancebos
Que vivo tanto amaste
Efímeros pasar junto al fulgor del mar.
Desnudos cuerpos bellos que se llevan
Tras de sí los deseos
Con su exquisita forma, y sólo encierran
Amargo zumo, que no alberga su espíritu
Un destello de amor ni de alto pensamiento.
La república en guerra no podía permitir que en su revista cultural de más prestigio se
difundiera tal revelación.
Los sonetos tardarían 50 años en ver oficialmente la luz. Por otro lado,
clandestinamente se los imprimió bajo el título de Sonetos de amor oscuro y se los remitió por
correo a ciertos afortunados.
En la portada de la Abc había desaparecido del título el adjetivo oscuro. También
faltaba en el de la editorial, firmado por L.M.A. Hubo toda una polémica en torno a ello.
Críticos planteando que lo oscuro decía “mucho más”, que no se aludía exclusivamente al amor
homosexual. Marcado prurito moralista y heterosexista de demostrar que, si Lorca era gay, lo
era de una manera “pura”. Incluso Francisco García Lorca se había demostrado incapaz de
afrontar o admitir la homosexualidad de su hermano. Por ello, hasta mediados de los ochenta,
ningún crítico estaba dispuesto a decir públicamente que Lorca era gay, por miedo a que se les
cerrara el acceso al archivo del poeta.
Sin embargo, parece seguro que para Lorca el adjetivo oscuro sí tenía un claro matiz
homosexual. Hay numerosas referencias en su producción escrita al adjetivo asociado
claramente a la idea del amor homosexual. Por ejemplo, el soneto amoroso nombrado Adam:
“otro Adam oscuro está soñando”. En los Sonetos del amor oscuro, entre las múltiples
referencias, podemos encontrar una explícita en el soneto sin título que empieza con ¡Ay voz
secreta del amor oscuro!
Otros sentidos serían secreto, escondido, que no ve la luz. Así también como máxima
libertad, precisamente porque se haya al margen de la mirada de los otros. Lo que no ve la luz
significa también infecundo (Adam). Difícil, hermético, impreciso, borroso, complicado.
Instintivo, pasional, mágico. Lo doloroso por imposible, por frustrado. El amor es, pues, la
primera razón que lo deja a oscuras.
Lorca alude también a tres antagonistas del amor: el mundo (los otros), el tiempo, y la
muerte. El mundo que todo lo ataca, en especial lo que no comprende, el tiempo que todo lo
desgasta y la muerte que todo lo acaba:
“Adela: Todo el pueblo contra mí, quemándome con sus dedos de lumbre, perseguida
por los que dicen que son inocentes”. 7
“yo íntimo” de la obra de Lorca, concepción de intimidad plasmada por Laura
Scarano, [en la cual conviven en un mismo plano tanto la subjetividad del poeta, los caracteres
individuales como las dimensiones socioculturales en donde se desarrolla la interioridad del
sujeto, donde se valida y cobra existencia la intimidad que, de este modo, debe ser concebida
como inseparable a la dimensión social que lo atraviesa].
El amor es claramente el aspecto principal que resulta de dicha concepción de
intimidad. Aparece fuerte y estrictamente ligado a un imaginario carnal, esto significa una
ruptura con una larga civilización encogida de pudor que no aludía al cuerpo (Cfr, Guillén, pg
13. 1995). Rompiendo con ésta concepción, la escritura lorquiana expone a dicha concepción de
amor a través de un procedimiento proveniente del surrealismo: el amor y la carnalidad no
referido directamente ni limitado al “más acá” sino plasmado en una evasión de la realidad
sensorial que sobrepasa “lo real”. Este elemento corpóreo-amoroso del autor no se encuentra
trabajado como referencia a la realidad de forma directa e inmediata, sino que es utilizado como
herramienta mediadora de la realidad de la que hace, en última instancia, referencia.
7
La casa de Bernarda Alba, referencia a la persecución que viven los amantes.