INDICE
GEOGRAFIA
AREQUIPA'
Ar equ ipa-5.Re al Cedu 1.a de 178.7 ,,V. ... ,.A
1, Tambo,,..i, .
ARICA •
2, •Arica. ,.,, U ,,..A'. , 9
3., Belén, ....... . 14
4 A Tacna,...... ,,.,,.... ,co*.0 0 O*i, 4 *,*ooc'OOOOO0 0 o
CAI LUCIA '
5. Cali al 11, ,.,.... % , 37
6. Copera que Santiago. 41
7.-; CKiváy,.,. . .y, ,.»aH#0 0 vOOo0'«"
■0 Oo.o9 0 *oot
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■ 49
8 ,• Lluta. .,., ,,viO3»OO0 0< ?Or*Ó& ■*Oo‘- 70í*A*0O 54
9. Race a,, ,, i',-. ooo**ooo.oao0.0 ■
>.4 o*¿¿ooo<1ó * ■56
10. Siguas 7¿Ai ,. ,,.,>,'V„: v 63
11, TiSeoP San Pedro de,r,, 64
D, CAMANA.
12, ¿\carí Api .0:A'A A< 67
13-, Aplao j San 'Pedro de < 75
14 , Caravelí ,,,,,,,,‘v,. 8.5
Í5, Chala, ¿ .< 88
: 163 Chala v, .<,.A A¿ 92
17 Guancarqui,,,,,,,.A 95
18, O c o ñ a A ,,i,,,;,, 101
E , CCME ESUYOS
. 1 9 ■Anda'gua.. 103
20.. And.aray, •,>1 . ... ,;«■« . 117
21 # Gayaran!, <,,, .,.> .A ., 123
22, Cha ellas - San Pedro de,,, 125
23. Choco ,. .,..A .... ....... 129
24 . Qhúquibamba . . . ........... 132
25, .Salamanca, A . 142
2ó ..V iraco , Santa Ur su1a de . 14 5
A MOQUEGUA
27, Carurnas ? San Felipe de., 153
28.r■Ichuña 5 San Ignac io de 2. 156
29, O r n a t e A . :158
30, Poes I' 0 •Pox i ï 16 0
• 31. Pu quina . 3,1 » , ■ » i-A v.¿;*>■.■;>•, *-.'.4 ,, . . . ,1 . 165.
321 Tór a ta.. .'lili ,v, 7:, ¿1 vi, i , <•, , 163
'•33i •Ubi.nas-, ...P.v ¿ , . « , . *»..» lili,!-, . ... 1. ... .1/ ,172
TIERRAS DB /INDIOS Y ESPAÑOLES
V a r i Cá
54 » CariiAña 01 c ; « : ■ il .-..¿i , ; li i-.- . v. *.1 1.1'. ,vi: * , 7y 17 7
351 Sibaya. P. . ,1. i. 'ó p; * y . , p. 71,1,1 ;7 i ¿. . .i., *■,.iP.- 189
36 ;. T a r a p a c á 7 . 17 , 7 . ¿ ¿'77 1 .1 . . 1, i . 7 . 7 «i P«. *R P l v 1,97
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GEOGRAFIA COLONIAL. DE AREQUIPA
1787-180:
Durante años viné reservando para T7méjor ppor tùnida$5- ÍP- pública,.
••••cien de'estos documentos sobre la Geografía arequipeña colonial. Con~
ellos pensaba elaborar una imagen de la administración eclesiástica ; y
la economía regional del sur peruano; pero el tiempo ha venido ganando
su mano en estas como otras cosas y no quisiera dilatar más la posibi-
lidad de que otros con mayor suerte utilicen estos datos i Í . D , 'Q
Los 89 documentos de estos dos tomos corresponden a dos operacio
nes administrativas diferentes aunque relacionadas entre sí a pesar de
los 1 5 - 2 0 años que mediaren entre ambas. El grupo del primer tomo
(36 docuiiientos) titulado por nosotros Descripcionesj fue preparado pa
ra obedecer a'una Real Cédula de 1787 cuyo gestor en Arequipa fue el
severo y eficaz Intendente Antonio Alvaroz y Jiménez,. Estos primeros
documentos contienen información sobre linderos de poblaciones, paisa
jes agrarios, situación demográfica, condiciones economico**sociales ,
etco El segundo grupo (53 documentos) se refiere a las Rentas de cada
uno de los curatos arequipeñes y fue redactado entre 1802-1803.
linos y otros documentos'respondían a una misma necesidad fiscal.
A La Corona española necesitaba mejorar sus ingresos y redefinir (a ...su
favor) las relaciones administrativas con América. El Despotismo Xlua
trado vino a cubrir estos propósitos de recolonización e intensifica-^
ción colonial con el manto ideológico de lo *’moderno7*.
Modernizar un sistema no significa eliminarlo sino todo lo con
trario por la vía de su mejoramiento y mayor rentabilidad. Lo 5moder
no1v fue así por sus propios orígenes oficiales un hecho ambiguo en la
América española. Los criollos intelectuales^, gentes de clases medias
y clases altas querían ser contemporáneos efectivos de sus homólogos',
europeos, lo cual significaba actualizar su formación e. información y
eventualmente coincidir (¿repetir?) con las tendencias principales de
la cultura europea moderna del siglo XVIII. Desde este ángulo su acti
tud frengo a lo ’moderno” del Despotismo Ilustrado fue una actitud re
ceptiva y favorable. Pero los programas administrativos de Carlos III
Carlos IV traían medidas contrarias a diferentes interesas coloniales
americanos incluyendo a sectores criollos y peninsulares. Los crio
llos entonces se fraccionaron» Algunos continuaron apoyando el;proyec
to político-fiscal del Despotismo Ilustrado. No lo hicieron tanto por-,
lealtad al soberano, oportunismo político o miedo a la sanción sino por^
que•pertenecían a sectores medios vinculados a la burocracia estatal
para los cuales no resultaban favorables las medidas del Despotismo I-
lustrado» Quién no era propietario de una hacienda (y este era ol ca
so de muchos criollos intelectuales) difícilmente podía por ejemplo
considerarse afectado por una reforma, o agravamiento del impuesto , de 7
Cabezón. ' ; .; '
Pero otro sector criollo, el más rico e influyente conformado por
aristócratas y nuevos comerciantes vio en las reformas de Carlos III - Car -
los IV un desconocimiento de lo que ellos consideraban sus derechos leríti -
mos. De este núcleo oligárquico y resentido nació la resistencia contra el
modernismo oficial español tal como resultaba expresado en las medidas de ti
po fiscal administrativo; •Y > en alguna medida esa resistencia conservadora
fue uno de los ingredientes involuntarios que favoreció la posterior ruptura
independiente»
Este es el destino final de todos, los reformismoSj incluyendo-las ac
tuales: no satisfacer a nadie y quedar a mitad camino.;,Asi:ha venido ocu
rriendo en el Perú durante los últimos .25. años en los:sucesivos; reformismos
de Belaúnde , Velazco y el Jpra. La derecha peruana no ha;cedido m milíme -
tro en combatir a esos reformísmos ? se lia:negado a toda modernización;zapita
lista efectiva que pudiese' hérxr sus ^intereses a corto plazo. Mientras.-que
los gobiernos reformistas? arrinconados fiscalmente y sin poder' financiar
los subsidios de un populismo en. la pobreza, tampoco han de contentar a los
sectores populares cuya radical izacion viene en aumento. ;
Alrededor de las gentes poderosas y díscolas.miedosas y agresivas
que dominaban el Perú criollo:-del siglo XVIII. fueron convocados otros secto
res de la población que por una razón u otra péMían algimas ventajas con
las reformas borbónicas del siglo XVIII. No resultaron imposibles entonces
algunas alianzas o coincidencias aparentemente A ’extrañasP en las que podrían
haber participado además de los grandes potentados, también los criollos de
clasés mediasj los mestizos y hasta la nobleza indígena. ¿ No sería este el
sustento de las supuestas relaciones cónspirativas entre Hoscoso y Tupac
Amaru?. El propio Baquíj ano? que todaviaSegimcón vivió en el Cuzco como se
cretario del obispó •Gorrichátegui, quizás terminaría per no ser ajeno a es
tas maniobras» Pero criollos grandes señores como Hoscoso no pretendían real
mente conspirar: sino crear dificultades al reformisme ilustrado para promo -
ver una rectificación que les conviniera. Un hombre como Hoscoso no hubiese
tenido escrúpulos en ’empujar7 a Tupac Amaru centra las autoridades•españo -
las del Cuzco con el solo fin de molestar a estas y hacer que tanto 61 como
su clase social ganarán posiciones frente a, la Corona., bo que UbscoscPno pu
do preveer es que a su ve'z Tupac;Amaru ¡iqseía un proyecto pTOpic que iba. más
allá de los plañes conspirativos reccionarios de algunos criollos ricos del
Cuzco. Cada uno pretendía utilizar al otro como '’compañero de viaje’> j.:,
No podemos continuar con estas reflexiones que nos apartarían.del ob
jetivo de las encuestas de 1787 y 1803. En ambas fechas estas informaciones
arequipeñas no eran pues uan investigar ion cinetífica objetiva sjño parte y
expresión del control estatal, Analicemos por separado estas Descripciones
( T. I ) y Rentas ( T. II ).o
El primer grupo de documentos, las Descripciones de 1 7 8 7 cubre casi
todo el extenso territorio de la Intendencia de ArequSpa incluyendo provin -
cias que hoy ya no pertenecen al Perú (Tarapacá. Arica, parte de Tacna). Su
erigen era como dijé de tipo fiscalista. La Corona española quería reorgani
zar el sistema de los diezmos porque le correspondía como sabemos una parte
de esa Renta ( o noveno real). Para ése fin ordeno a los Intendentes del vi
rreinato peruano que junto con la iglesia organizaran,una encuesta en todos
los obispados para dar a conocer con detalle el monto de la producción agrí
cola y por consiguiente las cifras correspondientes al diezmo eclesiástico
y al noveno real. Esta orden fue cumplida en todo el Perú aunque no siempre
dio iguales resultados. En el caso de Arequipa el Intendente Alvare2 y Jimé-
nesz actuó con celeridad. El resultado fue una operación mixta en la cual
■ , ni ...
intervinieron tanto* en el aparato civil como el eclesiástico. De acuerde
a Jas instrucciones recibidas desde España las: encuestas incluían varias
etapas. La primera correspondía a los párrocos, y alcaldes ordinarios de
cada pueblo quienes tenían a. su carpo la recopilación do 3los/datos bási
cosv ña tarea no era fácil! algunas veces había que convocar a'!los po
bladores :mas.?ahtigüosq:en otras, oportunidades el cacique se negó a mos
trar ■documentos sobre- los- ddnderos de- su ; jurisdicción; o-No siempre resul
ta posible distinguir aquellas partes' dé; la Descripción que '.corresponden
a cada:una de las -personas -que intervinieron. .--E1 mapa ^que: publicamos' ^'
sobré el pueblo- deaChoco podría servir-de ejemplo aporque es el- producto
de, distintos dinfomantcs incluyendo-’ -los indios que no. .sabían-, firmar-.Otra
t :ifxriiTtarl .-•fná--='.Í'A -niO-nSiirav.:>''!íC-,friOrrfl<;'-.'rínrnn0- Inh medidas- va-rialVm do riña
defínida/'-Cómo el •terreno: necesario- para el-sembríc" de éna -fanega de M&íz
O---trioc ■"G&dafanegada'es dividida 'en 1 'topos; yñcada topo: en. 24 eolios-. ■
;-:íi -Todo éste trabajo colectivo debía ser. remitido- luego en varias, co
pias (una quedaba en la-parroquia) al Cabildo eclesiástico'; él cual deri
yaba una’de' ellas -aî^Contador^ Deal è& las rentas decimales.:o Las últimas
etapas, prevenían una--'síntesis y coordinación qué- no fueron realizadas-en -
todas las intendencias 'peruánasd-De hecho-'tanto la'^Corona comodéi gobier
no -centrai 'de Lima reiteraron en diversas oportunidades la urgencia de
•estas '.encuestas .muchas de: las -cuales -hé habían-sido concluidas ni Siquie
ra en 1795. ' ‘ ;: -
y :•- -Mgunds párroeos y alcaldes-trataron de:salir dé- apuros y ;produjÓ~
roh-dcéumentos defectuosos -diminutos e incompletos .(ver entre otros los
de yute, Cabanoconde; Mata ; Sigüásp Atico ? l M n a ;, etc)-; -pero otros -den -•
cambio ej ecutáron verdaderas mohografías-con datos exhaustivos.sobre la -
economía de sus jurisdicciones, Ùria descripción típica contenía entre
otras las siguientes informaciones : 1ro. los límites de la respectiva
población; 2do.-caracterización geográfica mínima dei paisaje económico
agràrio y ganadero; -3rog relación;üe: -las. haciendas’con el nombre :de sus
.propietarios,"tipo de^ producción.^-va 1er de la misma .y>tcantidádéS'•corres
pendientes al diezmo; -4to.- información sobre las tierras de indios;y
Sto.-, r'eláción de contribuyentes^ Mo 'faltaban/ además reflexiones' y
análisis sobre;conflictos sóciales.; ■îlucîios ♦
grb -que;significábá-la.-extremavoarcelacì^ de la propiedad. "Otrosícqa;- "
probaron con alarma-la presión socio-económica que ejercían los- forá
neos en perjuicio -río sólo de los:iridiosdoriginaries sino tamü^ien' de,.los;
propios hacendados^ En ;-Taená por =ejempio-,•'Francisco Navarro- Salguero'i
fueron particularmente duros contra:los indios forasteros de Toquela ?
Cplina, y Pallah.ua en las cabeceras del Valle. Aunque forasteros se
apodèrÿxm del agua én(pérjuició •dé. las propiedades ubicadas en niveles
t-ajos. No pagaban -diezmo qd eran resis tentes y levantiscos como- que en
su mayoría fueron; partidar ios de Tupác Araaru. En este mismo orden :pode
mos- señalar el rol ambiguo'de los caciques y de los españoles' en pueblo
de indios. ''Algunos•dé íps caciques eran' ricos sólo-per -comparación con
lá 'pobreza ;'generalizadà péro là-encuesta revela que Otros: poseían cha-: :
eras y Menés .’eri;'à&ndàric'ia¿ ;';Éh-cuanto•'á ios .espacies „casados con in- ’
dias no siempre se distinguían ecbnomicamente dc sus parientes indíge
nas. Así podemos-comprobarlo en Cope-raque último.refugio■de las aellas
coloniales y republicanas. 7 . - y-p-eoe.A- d • •••• -.- q.A.
El paisaje agrario que dibujan estos informes, confirman algunos es_
tudios anteriores. El cultivo de más alta rentabilidad era el de caña y
los de menor valor correspondían a las chacras de Panilevar. De estas
últimas, nos dice el cura de Tambo, ';1la -más grande no da tanto como la
menor hacienda de caña” .- Igualmente -queda confirmado- el rol hegemónico
y múltiple de haciendas y sus propietarios; La hacienda arqqúipéña:es*táb'á.•
/, XV
claramente d i v i d i d a a l igual que otras :/del Perü, en-dos lotes: el prime
ro bajo la gestión directa del/ dneñó; y; eVíOtró explotado,bajo el sistema
ele arriendos. Los hacendados figuran igua.lmenteentre los primeros con-
tribuyéntes de diezmqs y su importancia local queda reiterada por el he
cho que, amenudoeran los .rematadores de diezmos. En el otro extremo
se encontraban las pequeñas propiedades dé-dos indios; tan .pequeñas que
algunos informes no lasenumeran porque son tan ridículas que no pasan
de dos topos. En las tierras de indios habría que distinguir dos clases
diferentes: 1ro.- Tierras de.propiedad personal y 2do.~ Tierras, tributa
rias ¿.^Las^prime^ estaban sujetas al regimen general de la propiedad
al igual que aquellas otras períenecientes a las demas.,castas coloniales;
podrían ser transmitidas por herencia y pagabm; obligatoriamente el diez
mo,; aunque durantelargo tiempo bajo la forma reducida del ^einteno. Las
tributarias en cambio, revertían a /la conunidád- al morir; su conseciona-■
M o y eran; asignadas a cualquiera de los nuevos tributarios. lar los pri ■
merosílempos coloniales no pagaron diezmo; pero luego se introdujo la
r i o v é e t a á - . d é c u a n d o sembraban cultivos 5'españoles1" (trigo).
En cuanto a.los documentos del Tomo II (Rentas Eclesiásticas)fueron
escritos a priheipips;del siglo XIX por los curas de 53 parroquias áre-
quipeñas correspondientes a 6 circunscripciones del obispado (Arequipa,
Arica.,- .Cailloma^íamanaP'Gond^^ ibfonnes estu ;
vieron sujotos a u n mismc modelo pue sten que. respondían a un cuestionario;/
/enviado desde la sede obispal. Por excepción,; encontramos a veces verda
-óer^v^eseripcibh^ige.o^á£icas como-íaihpcba por el sacerdote Silvestre
Antonio García sobre el curata de Yuta y sus 4 anexos.
principal objetivo de la encuesta era conocer las rentas decada
parroquia;:.b-T),; ■Ibídi|É.ci'as, 2) capellanías y buenas memorias; -3) fiestas ;
.4)-derechos■de'estola .(matrimonios, velatorios) ; 5) propiedades ^arro^
quialés.,;;etc.f^^:Tn^rectameñte resulta posible en algunos coses, conocer-
aspect^d#'l^xecóÉfe®áa:- Icóal: utilizando, cpmo indicadores las corxespon
dientes;renta¿ eclesiásticas-(ver;por ejemplo les diezmos y primicias
"dé SabaMía 1797-1801,)» Xa propia relación de festividades permitiría
dé otrá confeccionar u n ;ciiadrp fcc^arativp ;sobre la mayor o menor i n c i
dencia de le religioso en la vida cotidiana cíe las diferentes provin -
cías arequipeñas, 'Ashí..cepp.''dise!iar.-;úh-tentativo calendario religioso
de la sierra sur a. principio del siglo XIX.•
• Todos estos documentos (Rentas y Descripciones fueron ..encoh|rados
por mí hace años.en el archivo del Cabildo Eclesiástico, de Arequipa, mu
dio más' rico que. el arzobispal,,,En, aquella época ubique, tanhien m a
valiosa serie sobre los diezmos; arequipeños parte .'de..la.-cual -iba.-s.i^b^ya-
.publicada por el Seminario de Historia íiural Andina., Por ültimo, tuve,.
la fortuna de encontrar un valioso documentó sobre idolatrías arqquipa-
ñas del siglo XVIII (Juicio de un Hechicero) cuyo laborioso empáste ro-.
jo denotaba el especial cuidado, que el: asunto Íiabía merecido.: forrá,///’
traslado .de esé .hallazgo,, a mi .colega el Antropólogo ííanuel í-larzal quien
mesa por medio, compartía el permiso que por separado nos habían dispen
sado las autoridades eclesiásticas de Arequipa.
.I^shinvestigacipnes en Arequipa 1979-1986, formaban párte de un
programa mayor que- incluía entre otros los siguientes estudios: 1) T e
nencia de las tierras' en las comunidades .campesinas (en base a mi pubii
¿ación sobre Tierras, y Poblaciones en el Perú) 2) Precios en Arequipa
Colonial (ampliación'de lo hecho en colaboración con Posarlo Jiménez) ;
3) Economía Republicana T32T-1860) utilizanao las cuentas ele tesorería
fiscal. Pero, todo o su mayoría, ha quédado. en proyecto y materia pf-imá.-
la voluntad'personal se dirige & otros (intereses, fallpnlas previsiones
institucionales, la genté defecciona, traiciona o mal agradece}•etc. Por
todas esas sinrazones, vale -lá pena liberarse y liberar al poner de inme
diato en circulación estos informes con la esperanza de añadir en él fu
turo más próximo otros yolumenes siirdlares relacionados con la historia
regional ■peruana de loé siglos II -* HX,
Lima,, Agosto 1989.
■PABLO CACERA
Correcciones. '
Dice: . '
P. I : Para los cuales no resultaban favorables.
P. III: Cada fanegada 'es.dividida en 4 topos y cada topo en 24 eolios.
Debe decir:' • V -
P. .1 desfavorables.
P. III: Cada fanegada se divide en'4 topos y cada topo en 6 .eolios,Una
■'fanegada tenía por consiguiente 24 eolios. .