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Analisis Sentencia T - 134 de 2013 - YADY PAOLA SANCHEZ GONZALEZ

La sentencia T-134 de 2013 analiza el caso de Ana Gallo, quien solicitó pensiones de sobrevivientes para ella y sus 8 hijos después de que su esposo e hijo mayor murieron trabajando como mineros. Inicialmente, la ARP Positiva negó las pensiones, alegando que no eran responsables. La Corte Constitucional finalmente falló a favor de Ana Gallo, ordenando a la ARP Positiva que pague las pensiones adeudadas y futuras, y proteja los derechos fundamentales de Ana Gallo y sus hijos.

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Analisis Sentencia T - 134 de 2013 - YADY PAOLA SANCHEZ GONZALEZ

La sentencia T-134 de 2013 analiza el caso de Ana Gallo, quien solicitó pensiones de sobrevivientes para ella y sus 8 hijos después de que su esposo e hijo mayor murieron trabajando como mineros. Inicialmente, la ARP Positiva negó las pensiones, alegando que no eran responsables. La Corte Constitucional finalmente falló a favor de Ana Gallo, ordenando a la ARP Positiva que pague las pensiones adeudadas y futuras, y proteja los derechos fundamentales de Ana Gallo y sus hijos.

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Escuela de Posgrados

REGIMEN DE SISTEMA DE RIESGOS PROFESIONALES

Nota:

ANALISIS JURIDICO DE LA SENTENCIA T- 134 DE 2013

La sentencia T – 134 de 2013, consiste en una forma de adquisición de pensión de


sobrevivientes, entraremos analizar la actuación de la Corte Constitucional y las
instancias a las que acude la señora Gallo para adquirirla.

De los antecedentes expuestos, tenemos que en el presente caso una ciudadana la señora
ANA LIDA GALLO PASACHOA, en su calidad de madre cabeza de familia de ocho
menores de edad instaura la acción constitucional consagrada en el articulo 86 de
nuestra constitución política contra la ARP Positiva por considerar vulnerados sus
derechos fundamentales y los de sus hijos, al mínimo vital, vida digna y seguridad social,
al haberle sido negado el reconocimiento a las pensiones de sobrevivientes por la muerte
de su cónyuge y su primogénito, quienes fallecieron mientras trabajaban como mineros
en el municipio de Socotá – Boyacá.

Los fallecidos mencionados anteriormente se encontraban afiliados al sistema de riesgos


profesionales a través de la ARP Positiva, como dependientes de COOPSERVAR,
quienes en virtud de un convenio suscrito entre las minas Blanco y El Uvo, les
suministraba personal para las labores propias de la minería.

La negativa de la ARP al reconocimiento de los derechos pensionales se fundamenta


principalmente en que al momento de los accidentes que respectivamente le causaron
la muerte a los familiares de la accionante, estos se encontraban en oficinas diferentes
a los de la Cooperativa, por lo que era viable entender que se encontraban bajo la
subordinación de un tercero, considerando que la entidad que los afilio al sistema de
riesgos profesionales era distinta para la que estaban prestando el servicio, concluyendo
que el incidente se encontraba fuera de su cobertura.

La accionante fundamenta la acción de tutela interpuesta en que ella y sus menores


hijos dependían económicamente de los ingresos de los fallecidos, es decir de su esposo
y su mayor hijo, una de las pruebas aportadas fueron cada uno de los contratos de
trabajo en el cual se deja claro el cargo (minero) y cuál es el lugar donde desempeña
labores (Socotá –Boyacá).
En primer lugar, nos remitiremos a las decisiones de primera y segunda instancia, en
primera instancia se concedió el amparo transitorio pues, aunque hay una discusión
jurídica pendiente sobre cuál era el verdadero empleador, esto deber debatirse ante la
justicia ordinaria, lo más importante en el caso en concreto para esta instancia era
proteger los derechos fundamentales de la accionante y sus 8 hijos.

En segunda instancia el Tribunal revoca la decisión, debido a que la ARL había objetado
como laboral la calificación del incidente, por lo que no hay un dictamen definitivo,
convirtiendo el asunto en litigioso.

Por lo anterior se observa que la presente acción constitucional en su primer fallo e


instancia incurrió en un error donde determino que era improcedente la acción de tutela,
tomando como base la responsabilidad de las minas Palo Blanco y El Uvo, quienes tomo
como responsables por el reconocimiento de la prestación, esta Corte debió involucrar
como responsable a la ARP – POSITIVA, quienes tenían el deber de otorgar a los
sobrevivientes de los fallecidos la pensión de sobrevivientes, en tanto que los
beneficiarios cumplían en primera medida con los requisitos para ser favorecidos con
dicha pensión, teniendo en cuenta que los aportes se realizaban bajo el riesgo laboral
mas alto que corresponde al 6.96% tipo D, y en ningún momento fue ajeno a la actividad
que realizaban los trabajadores, así mismo, cabe anotar que es deber procesal en este
caso que prevalezcan los derechos fundamentales impetrados por lo accionante para ella
y sus menores hijos, en este punto se debe considerar que el debate jurídico de quien
fungía como verídico empleador del cónyuge y mayor hijo de la señora Gallo, no puede
ser obstáculo para la efectividad de los derechos fundamentales de la accionante y sus
hijos.

Por otra parte, y teniendo en cuenta todas las consideraciones de la Corte, para esta
Corporación Judicial es claro que la carga que conllevan los conflictos entre las
entidades involucradas no puede ser trasladado a los beneficiarios, por lo anterior una
vez evidenciados el cumplimiento de los requisitos de ley, la prestación debe ser
reconocida en un plazo máximo de 2 meses, transcurridos de los cuales no cumplidos
empezara a generar interés moratorio a cargo de la ARP, no dejando atrás que la ARP
puede después repetir contra quien considere responsable.

Finalmente, observamos que la Corte después de varias consideraciones y fallos, tomo


la decisión de priorizar los derechos de acuerdo con las condiciones reales del accionante
y sus pequeños hijos, tomando la decisión definitiva:

“Primero. - REVOCAR la sentencia dictada por el Tribunal Superior del Distrito


Judicial de Santa Rosa de Viterbo que declaró la improcedencia de la solicitud de amparo
presentada por la ciudadana Ana Ilda Gallo Pasachoa en contra de la ARP Positiva
Compañía de Seguros S.A., la Cooperativa Multiactiva de Servicios Varios
COOPSERVAR LTDA y las Minas Palo Blanco y El Uvo. En su lugar, CONCEDER la
protección de los derechos fundamentales al mínimo vital, a la vida digna y a la
seguridad social de la actora y sus ocho hijos menores de edad, conforme lo expuesto en
esta providencia.
Segundo.- ORDENAR a la ARP Positiva Compañía de Seguros S.A que, por
conducto de su representante legal o quien haga sus veces, dentro de los diez (10) días
hábiles siguientes a la notificación de esta sentencia, si aún no lo ha efectuado, reconozca
y empiece a pagar las pensiones de sobreviviente a las que tiene derecho la señora Ana
Ilda Gallo Pasachoa por la muerte de su esposo Alberto Rodríguez Sepúlveda y su hijo
Juan Alejandro Gallo, incluidas las mesadas dejadas de percibir desde la fecha de
fallecimiento de cada uno y los intereses de mora a que hubiere lugar, conforme al
parágrafo 2° del artículo 1 de la Ley 776 de 2002. Para el cumplimiento de esta orden
deberá verificar que no exista reclamación en curso de un tercero que alegue mejor
derecho que los aquí descritos.
Tercero. - COMPULSAR copias a la Superintendencia de Economía Solidaria
para que, de acuerdo con sus competencias, investigue la relación entre COOPSERVAR
y las minas Palo Blanco y El Uvo, con el objetivo de determinar si se han infringido las
normas que regulan la organización y funcionamiento de las cooperativas de trabajo
asociado, en particular, lo relacionado con la prohibición de intermediación laboral.

Cuarto. - LÍBRESE por Secretaría General la comunicación prevista en el


artículo 36 del Decreto 2591 de 1991.” (Resuelve, Sentencia T -134 de 2013).

Como conclusión podemos comentar que los derechos de la señora ANA LIDA GALLO
PASOCHA y SUS MENORES HIJOS, les fueron vulnerados en principio los derechos
fundamentales al mínimo vital, seguridad social y vida digna, obviando en este caso la
primicia y la inmediatez de la necesidad de subsistencia, lo anterior es claro de la actual
sociedad en la que vivimos, y que para las empresas que asumen estas responsabilidades
el principal objetivo es evadir la responsabilidad siendo ajenos a las situaciones
concretas de dichos casos, colocando muchas veces en riesgo la supervivencia de los
beneficiarios de dichas pensiones.

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