4 EL PLAN DE SALVACIÓN DE DIOS
<<Canten al Senor, habitantes de la tierra:
anuncien día tras día su salvación >> (1 Crónicas 16, 23)
Todos los acontecimientos de la historia humana mediante los cuales Dios preparó al mundo para la
llegada de Jesucristo y aquellos mediante los cuales Jesús logra su plan redentor, o de salvación para
la raza humana, se llama la historia de la salvación. Jesus iba a restaurar la gracia que había sido
perdida por el pecado original. Dios comenzó a revelarse al pueblo que él mismo había formado, el
pueblo elegido, para revelar también su plan de salvación. De entre esta comunidad sagrada
seleccionaría a la mujer que sería la madre del Redentor del mundo entero.
Dios llama a Abraham
Dios eligió a un hombre llamado Abram, quien vivía en la región de Mesopotamia hace casi cuatro mil
años. Hizo una alianza (un acuerdo o una promesa) con él, prometiendo hacerlo padre de muchos
descendientes, quienes llegaron a ser una gran nación. También le dijo que esta nación habitaría en un
maravilloso lugar llamado la Tierra Prometida.
Con tus descendientes voy a formar una gran nación; voy a bendecirte y hacerte famoso, y serás una
bendición para otros. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; por medio de
ti bendeciré a todas las familias del mundo.(Génesis 12, 2-3).
Abram aceptó la alianza y para mostrar su nueva misión de vida, Dios lo llamó Abraham, que significa
“padre de muchas personas” Cuando la aceptó, Abraham demostró mucha fe en Dios porque él y su
esposa ya eran muy viejos, pero aun asi creian que el Señor les daría muchos descendientes.
Confiaban tanto en Dios que estaban dispuestos a dejar su familia y a salir de su hogar para viajar a la
Tierra Prometida. Los primeros cristianos reconocieron la gran fe que Abraham tenía en Dios, y que se
menciona en la epístola a los Hebreos.
Por fe, Abraham, cuando Dios lo llamó obedeció y salió para ir al lugar que él le iba a dar como
herencia. Salió de su tierra sin saber a dónde iba. (Hebreos 11,8).
Aún hoy en día la liturgia de la Iglesia Católica, honramos a este hombre santo como “Abraham,
nuestro padre en la fe” (Plegaria Eucarística I)
Isaac continúa la Alianza
Después de la promesa de Dios a sus descendientes, Abraham tuvo un hijo llamado Isaac. No hace
falta decir que el niño fue muy querido por sus padres. Un día, Dios quiso poner a prueba la fe de
Abraham. Pidió que sacrificara a su queridisimo único hijo en un acto de culto: “Y Dios le dijo:
“Toma a Isaac, tu único hijo, al que tanto amas, y vete a la tierra de Moria. Una vez alla, ofrecelo en
holocausto sobre el cerro que yo te senalare” (Genesis 22, 2).
Sabiendo que el hombre tiene que amar y servir a Dios más que a su familia, Abraham subió a la
montaña con Isaac y preparó el sacrificio que Dios había indicado. Cuando Abraham estaba a punto de
sacrificarlo, un ángel le detuvo y le reveló que era una prueba de su fe. En ese momento Abraham
demostró que verdaderamente amaba a Dios más que a nadie, y por eso el Señor premió este amor
prometiendo continuar su alianza mediante Isaac. Después de la muerte de su padre, Isaac fue el
segundo patriarca, o líder, del pueblo escogido de Dios. El sacrificio de su único hijo que Abraham
estuvo dispuesto a hacer fue una prefiguración del amor de Dios a la humanidad. Una prefiguración es
una persona o un acontecimiento que anticipa otro evento al cual se asemeja de alguna manera.
En este caso, la prefiguración fue el sacrificio que Dios Padre haría para permitir que Jesus, su único
Hijo, fuera sacrificado en la Cruz por nuestros pecados.
La Alianza continúa con Jacob
Isaac se casó con una mujer llamada Rebeca, y ella dio a luz mellizos, Esau y Jacob. Dios escogió a
Jacob para que continuara la alianza que había hecho con Abraham, diciendo: Yo soy el Senor , el Dios
de tu abuelo Abraham y de tu padre Isaac. A ti y a tus descendientes les daré la tierra en donde estás
acostado. Ellos llegarán a ser tantos como el polvo de la tierra… y todas las familias del mundo serán
bendecidas por medio de ti y de tus descendientes. Yo estoy contigo; voy a cuidarte por donde quiera
que vayas, y te haré volver a esta tierra. No voy a abandonarte sin cumplir lo que te he prometido.
(Génesis 28, 13- 15)
Poco después de este evento Dios le dio a Jacob un nuevo nombre, Israel,que significa”el hombre que
se esfuerza con Dios”. Este nuevo nombre es muy importante porque el pueblo de Dios lo usa como el
nombre de su comunidad: los israelitas. Jacob tuvo doce hijos que fueron padres de las doce tribus,
o familias , que componían el pueblo escogido. Por eso Jacob fue el tercer patriarca del pueblo de Dios.
La historia de Jose
Entre los muchos hijos de Jacob, uno era especialmente querido: José. Los otros hijos le tenían envidia,
y estaban furiosos con su hermano. Empezaron a planear entre sí como hacer para eliminarlo para
siempre. Un día, cuando estaban en los campos cuidando sus ovejas, vendieron a Jose a un grupo de
comerciantes de esclavos que estaban en ruta a Egipto. Cuando regresaron a casa convencieron a
Jacob de que una fiera salvaje había matado a Jose.
Jacob se acongojo. !Si hubiera sabido que habían vendido a su hermano por veinte monedas de plata!
En este ejemplo, Jose nos recuerda a Jesus que fue vendido por uno de sus amigos por treinta
monedas de plata. También Jose prefigura a Jesus porque llegará a ser en Egipto el salvador de sus
hermanos. Los acontecimientos sucedieron así. Cuando llegó a Egipto, Jose fue comprado por una
familia importante en la corte real.
Muy pronto se hizo siervo de confianza del faraón (el rey egipcio) porque era buen mozo y muy
inteligente; tuvo muchos puestos importantes en la corte y llegó a ser el segundo hombre más poderoso
de todo Egipto. Mientras tanto, la tierra del pueblo elegido experimentaba hambre. Por eso los hijos de
Jacob viajaron a Egipto en busca de comida. Imagínate su sorpresa al encontrar a Jose como favorito
del faraón.
En vez de matarlos o encarcelarlos a causa de lo que habían hecho. José abrazo a cada uno de ellos y
les dio toda la comida que necesitaban. Invitó a su familia a mudarse a Egipto y vinieron a vivir con
él.José les proporcionó la tierra más fértil de Egipto y los amo de todo corazón.
En esto, Jose otra vez prefigura a Jesus. Jose perdonó a los que le hicieron daño y les dio todo lo que
necesitaban para una vida feliz. Nos recuerda también que Cristo perdona todos nuestros pecados y
nos da la gracia y las bendiciones necesarias para llevar buenas vidas cristianas mientras viajamos al
cielo, nuestro verdadero hogar. Por cuatrocientos años los israelitas vivieron en Egipto.
Mientras Jose vivió fueron tratados con honor y respeto. No obstante, años después, los nuevos
monarcas ya no lo hicieron. Un faraón en particular esclavizó a los israelitas. Los descendientes de
Jacob tuvieron que hacer trabajos forzados desde el amanecer hasta el anochecer; fueron usados
como “bestias de carga” para construir muchas de las pirámides en Egipto.
El pueblo de Dios comenzó a pensar que el Señor lo había abandonado; querían saber si había roto la
maravillosa y bendita alianza que había hecho con Abraham, con Isaac, y con Jacob. Fue en ese
momento difícil de su historia cuando Dios envió un hombre muy especial a su pueblo.
PREGUNTAS
48 Que es la historia de la salvación?
R. Es la historia del plan de salvación de Dios, cumplido en Jesucristo, para volver a reunir al hombre
con él para que compartiera su gloria para siempre (CIC 430- 31).
49 ¿De quién nacería el Redentor del mundo?
R. El Redentor del mundo nacería de entre el pueblo escogido de Dios, de una mujer llamada Maria,
quien era de la casa de David (CIC 488)
50 ¿Por que se considera a Abraham nuestro padre en la fe?
R. Abraham se considera nuestro padre en la fe porque creyó en la promesa de Dios de hacerle el
padre de un pueblo santo de quien nacería nuestro Salvador (CIC 59 - 60).
51 Qué es una alianza?
R. Una alianza es una promesa o un juramento que vincula a dos personas ( o grupo de personas).
La alianza de Dios con los israelitas los vinculó a sus leyes para que pudieran conocerlo y servirle
fielmente (CIC 62)
52 Quienes eran los israelitas?
R. Los israelitas eran el pueblo elegido de Dios del Antiguo Testamento. Fueron los primeros en oír la
Palabra de Dios. Dios les preparó para la llegada del Salvador, quien redimirá al mundo entero (CIC 64)