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Historia de La Locura en La Época Clásica Pt.1

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Stltitera Navi (pp13-42 onl vessin PDF (pp 6-19) Q Foucaul £00 00 (1988) Hatori dea ora spre cia Tam 1. Mio: PCE. En fas mérgenes de la co munidad, en las puertas df las ciudades, se abren terrenos, como grandes plaspis, en los cvales ya 20 acecha la enfermedad, la ual, xin embargo, 10s ha dejado esteriles e inhabitables por mucho tiem po. Durante sigs, estas egtensiones pertenecerin 2 lo inkumano, Del siglo xavial xvi, van a esperar y 8 solicitar por medio de extrafis encantamien- fos una nueva encarnacién del mal, wna mueca discinta del miedo, una magia renovada de pur! ficacién y de exclusin Desde Ia Alta Edad Media, hasta el misino fin de Tas Cruzadas, 10s leprosurfos habfan muultipli- cado tobre toda la superficie de Europa. sus civ dlades malditas. Segin Mateo de Pars, habia hasta 19 mil en toda la Cristandad.? En todo cso, hi cia 1266, en la época en que Luis VIII establecis, en Francia el reglamento de leprosario, ¢ hice un censo y son mis de 2 mill, Hubo 43 leprosatios x0 lamente en la didces de Paris: e contaban entee ellos BurgteReine, Corbeil, SaintValére, y el si- niestro Champ-Pourti; estaba también Charenton. Tos dos mis grandes se encontraban en la inme: data proxiniad dp Paris y eran SaintGeimain y Stint-Lazave:?volveremos a encontrar st nombre en Ia historia de gira enfermedad. Despucs del Siglo xv se hice el vacfo cn todas. partey, Saint Germain, desde el figuiente siglo, se welve una correcciotal para mluchachas; y antes de que Ile- ge San Vicente, ya no queda en Suint-Lavare mis ue un solo leproso, “el senor de Langlois, xbo Gado en li corte civil”, El leprosario dle Nancy, 13 4 PRIMERA PARTE ‘que figura entre fos mas grandes de Europa, cuenta solamente con cuatro enfermos durante la regen: cia de, Maria de Médicis. Segin las Mémoires de, Catel, existian 29 hospitales en Tolosa hacia el fin de la Edad Media’ de los cuales siete eran lepro- sarios; pero a prinfipios del siglo xvi se mencio- nan tres solamente SaintCyprien, Arnaud-Bernard | y Saint-Michel? Sq celebra con gusto la desapari- idm de la lepra: eh 1685 los habitantes de Reims hhacen una procesidn solemne para dar gracias a Dios por haber librado a la ciudad de aquel azote. Desde hacia ya_un siglo, ordenanza del 19 543, Francisco 1 habia ordenado que se hiciera un censo y un in: ventario “para remediar el gran desorden que cexistia entonces'en los leprosarios”; a su ver, En- rique IV prescribif en un edicto de 1606 una revi sién de cuentas, y afects “los dineros que se conse- guirian en esta pisqueda al mantenimiento de gentileshombres fobres y soldados baldados”. El 34 de octubre de IB12 se vuelve a ordenar el mismo control, pero esta ver se decide que se utilicen Ios ingresos excesivos para dar de comer a los pobres’ En realidad, la Euestidy de los leprosarios no se arregié en Francia antes del fin del siglo xvu, y Ie importancia secondmita del problema suscité més de un conflicto. No exigtian ain, en el aio de Vir At iomin sleet onn del Delfinado? El 20 de febrero de 1672, Luis XIV otorga a las srdengs de San Lizaro,y del. Monte Carmelo los dienes de todas Tas drdenes hospits, | “STULTIFERA Navts’ | + lariag y militares: se les encarga administrar $s leprasarios del reine.’ Unos veinte afios mids tafe se revoca el eficto de 1672 y por una serie de tdsh er de, marie Ue 1008 0 jlo 1695, Igs Biedeh de los leprosarios deberan afc: tarfe en adelante a los otros hospitals y estableci- migntos| de asistencia. Los pocos leprosos dispergos aug en ‘las 1200 casas que todavia existen, sein Tethidos en Saint Memin, cerca de Orleins® Beas préscripciones se aplican”primeramente en Patt, onde el Parlamento.transfiere los. ingresos en cuestion, al Hopital Général: el ejemplo es imi tado por [as jurisdicconesprovincales; Tolosi afecta los bienes de sus leprosavios al hospital de Jos incarabes (1696); los de Beaulieu, en Nor snandia, pasan al HtelDieu fle Caen: los de Voley fon otprgados ail hospital de Sainte-Foy Sélo, con SaintMeamin, el recinto. de Ganets, cerca de Bur eos, quedard como testimonio. Part un millon y medio de habitantes, existian cen el Higlo xt, en Inglaterra y Escocia, 280 lepro sarios. Pero en el siglo xiv el vaelo comienza a uuando Ricardo TIT ordena una invest bia fundado a finales del siglo xu un hospital, en cl cual, en 1434, solamente se reservaban dos pla- zas para leprosos, y eso si se pudiera encontrar alguno+° En 1848 el gran leprosario de Saint. Alban. tiene solamente tres enfermos; el hospict! de Ronjmenajl, en Kent, es abandonade veintictis trq alios mis |tdhde, pues no hay leprosos. En Chie tah, ell lazargtq de San Bartolomé, establecido ey I $00 00 1078, habla sido uno de i fds importantes de Inglaterra; durante el reinadg, de Isabel no tiene ya sino dos pacientes, y ¢s suprimido finalmente en 1627. sno de desuparicién de la lepra ; asi sucede en Leipzig: en Munich, en Hamburgo, En 1542, los, Dienes de los leprosarios de Schleswig Holstein son transferidos a los hospitales. En Stuttgart; el infor- me de un magistrado, de 1589, indica que desde cincuenta afios atris no existen leprosos en 1s. casa que les fuera destinada. En Lipplingen, el lepro- sario es ocupado Fipidamente por incurables y por locos. Exurafa desapwicion es ésta, que no fue lograda, indudablemente, por las oscurts prictiens de los médicos: mis bieh debe de ser resultado esponti: neo de lx sogregacidn, as! como consectiencia del fin de las Cruzadas, de Ta ruptura de los lazos de Europa con Oriente, que eva donde se hallaban los, focos dle infeccidn. i mis tempo, que la lepra, y que cn tina époct en Ia cual, desde utuchoy afios atria, Jos leprosarigs esti vacios, son los valores y Jas Umigenes que Se; lan unio ol pons del OSTULTIFERA NavIS" ” eproso; permanecera cl sentido de su exelusidn, Ia importancia en el grupo social de esta figura sistente y temible, a In cual no se puede apartar sin haber trazado antes alrededor de ella un ciret Jo sagrado. » compa de. Tos argo, mo esis, separado de la grat Los leproses de Bruoghel asisten de! lejos, pero para siempre, a le ascensién del Calvario, donde todo wn pucblo acomipavia a Cristo. Y. testigos hieraticos del mal, Jogran su salvacién en esta misma exclusion y gra cias a ella: con una extrafia reversibilidad que se pone Ta de fos méritos y plegarias, son salvados por Iu mano que no les es tendids. El peeador que abandona al leproso en su puerta, le abre las pur Desaparecida Ip lepra, clvidado el leproso, 0 cas ‘estas estructuras fpermanecerén. A menudo en los | rismos lugares, Hos juegos de exclusion se repe: | tirén, en forma extrafiamente parecida, dos 0 ttes siglos més tarde. Los pobres, los vagabundos, los muchachos de correccional, y las “cabezas aliena- das’, tomaran nuevamente el papel_abandonedo por el ladrén, y veremos qué salvacién se espera de esta exclusién, tanto para aquellos que la su- fren como pata quienes los excluyen. Con un sen tido completamente nuevo, y en una cultura muy distinta, las formas subsistirin, esencialmente esta forma considerable de separacién. rigurosa, que es exclusion social, pero reintegracién espiritual. Pero no nos anticipemos. rosos: en el reinado {le Francisco I, se intenta inicialmente aislarlas en el hospital de Ia parro- quia San Eustaquio, Iuego en el de San Nicolés, que poco antes habian| servido de leproserias. En dos ocasiones, bjjo Carlos VIII, después en 1559, se les habian deftinado, en Saint-Germain-desPrés, diversas. birracip y casuchas antes utilizadas por los leprosos."! Pfonto sen tantas que debe pensarse fn construir ottps edificios “en ciettos lugares es paciosos cle nueftra mencionada ciudad y en otros barrios, apartadgs dle sus vecinos”.!3 Ha nacido una nueva lepra, quq ocapa et lugar de la primera. Mas Isruurirers Navis) “ae ng sin biibuttes ni conlictos, pes fos leprooe mifraos|siehten| miedo: les repugna recibir a fos & regién Iegados| al mundo del horror. “Est mira- is cimtagiosd et nimis. formidanda infiraitas lugares “segregades", cn ‘cambio son demasiado. para hacerles valer; 19s venéreos, por todas arts) pronto ocupan st lugar. “TY! sin’ embargo “no son Tas enfermedades vené- reas las que desempefiarin en el mundo clisico el papel que tenia la lepra en la cultura medieval, A Detar le esas primeras medidas de exclusién, pron- { ocupan ti lugar entie las otras enfermedades. Be hilen 6 de fal grado se reibe a lon venéreos en Jos hospitales. EI Hétel-Diew de Paris los alo- ja: en varias ocasiones se. intentaexpulsarlos, pero es instil allf permanecen y se mezelan con fos otfos enfermos.* En Alemania se les constru- {em casas especiales, no para establecer la exclu- sion, sino para asegurar sw tratamiento; en Augs bburgo los Ficar fundan, dos lhospitales de ese género, La ciudad de Nuremberg nombra un mé ico, quien afirmaba poder "die malafrantzos ver tueiben’.! Yes que ese mal, a diferencia de la lepra, muy melee (es se inventan tratamientos; la compafiia de Saint. Come toma de los arabes el uso de! merewr en ef Hétel-Diew de Paris se aplica sobre todo la triaca, Llega después la gran bog det guayaco, ris precioso que el oro de América, si hemos de creer a Fracastor en su Syplitidis y w Ulrich voi ~ here 400 og il a ” PRIMERA PARTE Huten, Por doquier se practican curds sudorficas. En summa, en el curso del siglo xvt el mal venéreo se instala en ef orden de_las enferinedades. que Fequieren tratamiento, Sin duda, std hujeto a toda clase de juiis sores: pero exe holzonte modi fica muy poco, Ia captacién médica dé la enfer- edad. \ ajo la influencia del mundo del iento tal como se ha constituido en el la ehfermedad venérea s¢ ha separado, en cierta medida} de su contexto médica, y se ha Inegrado, al lado de I locura, en un espato mo ral de exclusién. En realidad no es allt dgnde de! Duscarse Ia verdadera herencia de la l¢pra, sino en un fendmeno bastante complejo, y qbe el mé digo tardara bastante en agopinrse, . 1) Ese fenémeno es la locuti} Pero seri |necesstip) | tin largo momento de latencl ae 8 siglos, para! | que este nuevo azote que sursle.a 13 lepra en los! , ‘miedos sceulares susite, corhd ella, afanes de se: paracién, de éxdusién, de purifcacfin que, sin embargo, tan bene Je son consuscancia les. Antes de que la locura sea dominada, a me.” diados del sigld xvu, antes de que en su favor se hhagan resucitar Yiejos vitos, habla ¢stado aunada, obstinadamente, a todas las grandés ex ee del_Renacimiento. Bs sia presencia, con algunas de ols esenciales, lo que ahora detjemas rec ot rnera muy compendiosa, i Empecetos pot in mis whe dl exp figs, | también In mis simbotiea. Un objeto nubvo aciba Ae aprecer en el pj shag del Rénac “STULTIFERA Navis* a 1 Navrenschiff es evidentemente una composi- Inia dda eo iy lo de los Angonautas, que ha vuelto a cobrar juven- tad y vida entre log grandes temas de la mitologia, y al cual se acaba de dar forma institucional ‘en los Estados de Borg Nef des princes et des 1502, y después una Nef des Dames vertueuses en 1508; hay también unk Nef de Santé, junto. a Ja Blauve Schute de Jacob van Oeswvoren de 1413, del Narrenschff de Brandt (1497) y de la obra de Josse Bade, Stultiferae naviculae seephae fatuaram ‘mulierum (1498). El cuadro de Bosco, con segu ida, pertenece a esta flota imaginaria. De todos extos navios.novelescos 0 satiricos, et Norrenschiff'es el tmico que ha tenido existencia real, ya qué’ sl existieron festor barcos, que tan portaban de una ciudad hr otra_sus catgamentos ‘insensatos. i Esta costumbre era muy frecuente sobre 2 PRIMERA PARTE & todo en Alemarfia; en Nuremberg, durante la pr: mera mitad de siglo x, se regisrd Ia presencia) | dle 62 locos; $1 fueron expulsadas; en los cincuenta] aiios siguientes, constan otras 21 partidas obliga-, | torias; ahora bien, jodas estas cifras se relieven’ J sblo a locos deteniddos por las autoridades munici-' pales® Sucedia freclentemente que fueran con- fiados a barqueros: ¢n Franefort, en 1399, se en- cargo & noi marinefos que libraran a la ciudad‘ | de un loco que se paseaba desnudo; en los pri- 7 Imeros afios del siglo hv, un loco ctiminal es rem! tide de Ia misma manera a Maguncia. En ocasio nes los marineros dejan en tierrd, mucho antes de Jo. prometido, estos. incémodos) pasajeros: como. | ejemplo podemos mencionar a aguel hesvero de Franefort, que partié y regres) clos veces antes de ser devuelto definitivamente a Krevenach? | ‘A menudo, las ciudades de Europa debieron ver Hegar estas naves de locos. No es fécil explieap el sentido exacto de esta corsumtre. Se puta Pensar que s¢ oata de una medida general de expalsién mediante la cual tos municipios se deshacep. de los locos. vagabundos: hhipétesis que no bastq_ para explicat los lechos, puesto que ciertos locos son cutados como tales, Iuego de recibidos en'los hospitales, ya antes de que se construyeran para ellos cass especiales; en ol HotekDieu de Paris hay yacijas vesetvadas para ellos en los dormitorios;# ademds, en la mayor parte de fas ciudades de Europa, ha existido du- Fante toda la Edad Media y et Renacimiento un lugar de detencién reservado a los insensatos; as, por ejemplo, el Chételet de Melun ® o la famosa Torve de los Locos dle el misnio. objeto i 1 il j |) | psreuriena wave os tifnen los! innfimerables Narvtirmer de Alemppiaes fio Jas puettas de Litbeck o et Jungpfel! > ‘mburgoe" Los locos, pus, no som siempre exes pulsados. S yones, entonces, que no Quentrans en elect, en Ia fontabilidad le clertas ciudades medievales, subveniiones destinadas a los Tocos, o danaciones hecas en favor de los Snsens tést*t En realidad el problema no es tan simple, pues jcxisten sitios de concentcién donde los Focos| mis numeronos que en otra partes, no son autddionos, En primer lugar, se mencionan Tos Ts gargs de. peregrinaciin:SuineMathutin de. Lar Shane, SaincHiddevert de "Gourmay, "Besancon, cos, qu n locos nos descensdian Jos rios de Re- nania, en diveccién de Belgica y de Gheel: ovvos remontaban el Rin hacia el Jura y Besancon. Pero hay owas ciudades, como Nuremberg, que no eran, ciertamente, sitios de peregtinacion, y que rednen gran mimero de locos, bastantes mas, ten todo caso, que los que podria proporcionat la misma ciudad. Estos locos son alojados y mante- nidog por el presupuesto de Ia ciudad, y sin em Fargo, no son tratades: son pura. y_simplem lugares de “eontrspereriicdn” gif cone funclirse con los sitios a donde, por } contrario, Jos insensatos fueran condieides i titufo de pete: arinos. i s posible quel pac bio de Giese hayn desarrollo de esta meats fomo un gat de. petegriicion que vuelve cerrado, tora santa done In loca aguarda Ta Tiberacién, pero donde el hombre cred, siguiendo vigjs tenn un reparto ital, Bs que fa ctculacin de os locos, el adenn aque Tos expulss, su partida y embareo, no tenen todo ‘st sentido en et solo nivel-de i util social ‘0 de la seguridad cle fos civdadanos. Hay ‘otra significaciones mis proximas i los Tits. 9 A. NAVIS™ % Sehales, todas éstas, de que la partida de los locos ra uno de tantos exilios rituales. Asi se comprende mejor el curioso sentido que tiene [a navegaciin de Igs locos y que le da sin duda su prestigi a parte, pricticamente posee una eficacia indiscftiblef contiar el loco « los marineros es evitar, sefuramente, que el insen- sato merodee indefinidanfente bajo los muros de Ja ciudad, asegurarse de fue ird lejos y volverlo prisionero de su misma phrtida. Pero a todo esto, cl agua agrega Ia masa oskura de sus propios valo- ‘lla Io lleva, pero hape algo mis, to puriticas ‘STULTIF Hacia ef otro mundo es adonde parte el loco en su Toca batquilla; es del otro mun- do de donde viene cuando desembarca u 5 Ro ace mis aque desplegar, a lo largo He una geogratia mitad Teal y mitad imaginaria, ba situacidn liminar det Toco en el horizonte del cuidado del hombre me- ieval, situacién simbolizada y también reaizada el privilegio que se. otorga al loco de estar Pacer en as pertas dela dad exclusion ebe reciuirlo; st no puede ni debe tener como prisién mis que € mismo wnbral, se le retiene fn Jos lugares de paso. Fs puesto en el interior del exterior, e inversimente. Posicién altamence sim- Dlica, que seguird siendo snya hasta nuestros dis, con silo que admitamos que la fortalera de anta- fio se hia convertido en €l castillo de nuestra com- enc. * PRIMERA PARTE EL agua y 1 navegacién tienen por cierto ese papel. Encerrado en ei navio de donde no se puede scapar, el loco es enragado al rio de mil Urazos, | al mar de mil caminos, a esa gran incertidubre | exterior a todo. Esti prisioneto en medio de 12 | ‘std sdlidamence | . Es el Paste (© sea, el prisionero del viaje. ue tierra desembarcar;, tampoco' | sabe, cudnde desembarca, de qué tierra vie |jero por excele | No se sabe en } Sélo tiene verd4d y patria en esa extensién infe: | _/ fiida, enue ach eras que no pueden pertene cerles* Es en Ae ritual y en sus valores donde: \ encontramos et origei) det protongado parentesco', || imaginario, cuya existencia podemos comprobar sin cesar en la cultura ocdidental? <0 es, inversamente, exe parentesco, el que, desde ‘el comienzo de los, | Sempos determina, y fuego ija el sito del embar- | co? Una cosa podemo} afirmar, al menos: el agua y la Tocura estin unidas desde hace mucho tiempo | en 1a imaginaciOn del hombre ewropeo. Ya Tristin, disfrazado de loco, se habia dejado ‘urojar por los barqueros en la dosta de Corntiail: Jes. Y cuando se presenta en el castillo del rey | Marco, nadie 1o reconoce, nadié sabe de donde | Viene, Pero dice demiasindas cosas extaiias, fami- | Tiates y lejanas; conoce demasiado los secretos de lo bien conocido, para no ser de otro mundo, muy | proximo. No viene de la tierra silida, de sdlidas Guedes, sno is bie de Ja inguitd incsante el mar, de los camitos desconocides que insi- rndan taitos extras sabores, de est planicie fans tistica, revés det riundo. Isolda es la. primera en darse cuenta de que aquel Toco es hijo del mar, Fo) serentirepa wavs 9g = de qué to han arrojado alli marineros insolentes> Qi siglo xv De | Pee eoelpmpergtd ea ts Selamence en los aston le secrets trates, ie iejpnia de ts mujeres, Ia imagen en fin te Ga dite panicle, hacen prder al hombre Ta fe tn Dfos y todos los vinculog firmes que to ataban wa pales as, se cnteya al Diablo al océane ees as fi Waciendo aur Jado una immnensa literatura que va de Ofelia 4 In| Lorelei, civemos solamente Jos grandes a sis, semiantropoldgicos, seinicosmolégicos, de h, en los cuales 110 00 a Priel Pero si la navegaciém de los locos esta en rela- cin, pia la imaginacign occidental, con tuntos motivos inmemorisles, gpor qué hacia el siglo xv ‘parece tan bruscamente 1a forimulacién del tema fn Ta literatura y en Ia iconogealia? gPor qué de pronto esta silueta de Ia Nave de los Locos, con su tvipulacidn de insensatos, invade los paises mas conocidos? Por qué, de la antigua unién del agua y la locura, nace un dia, un dia preciso, este Barco? Bs que la barea sinbolize cde unainguibod singh rependnamente en el ovine a eu tits europea fines de In Edad Media, [locate gg eee ores hr et eet E Tn pine Togat, una sere de codmts y de fe bot Sorgen sin dada, es muy Ifjane. Pero a final de ta Elad Media, dichos eos ve eaten a ea ay acura” que, aunque evignatiaan Viebs 7 dee: ton como hucedia en él pred, los Teieren foes no ya al ongullo nt lala de cata tame Se eee ee cisamente culpable, pero que arrastrd a todestlos hombres, secretamente comp tenes La denne En las farsas y soties, el personaje del Lo det Necio, del Bobo, adquiere mucha importan: cias# Novesté ya simplemente al maigen, silueta “sTULTIFER| NAVIS” Fy ridicula y familiar: # ocuga el centro del teatro, como poseedor de la verdad, representando el pa pel complementario ¢ inverso del que representa, Ja Jocura en los cuentos y en las sitivas. cont lebguaje de necio, sin palabras tazonables que dan un desen- norte de Europa, ocupan su sitio en el teatro y twansforman en critica social y moral 1o que hubo en ellos de parodia religiosa espontiines. En la literatura sabia Ja locura también actist fen el centro mismo de ta ravén y de la verdad, Ella embarca indiferentemente @ todos los hom bres en ga navio insensato y Ios resuelve a lanzarse a una odisea en comin. (Blauwe Schute de Van Oeswvoren, el Narrenschiff de"Brant.) De ella con- jura Murner el reino maléfico en su Navrenbe- Schwéruhg. Aparece unids al amor en la sitira de Cortoz Contre Fol Amour, y en el dilogo de Louise Labé, Débat de Folie et Amour, discuten ambos para saber cuuit de fos dos es el primero, cuit de los los hace posible 41 otro, y es Ia locura In que concuce al amor a) su guiss, Ta locura tiene tam- ida sus juegos acddémicos; es objeto de disc eee retin: Lae 2” PRIMERA PARTE | csrunriveRa Navi , om ie el i de 1h peste y de las guerras. Lo que pende gg cor bre|la existencia humana es esta consumacion y Tt impfeling te orden all cual ninguno escapa, La preygncia redacta el Mpnopolium Philosophorum,** y Judo- jue amenaza|desde el interior mismo del milndo, & cus Gallus elf Monopolium et Societas, vulgo des ‘una preserfcia descarnada, Pero en los viltimos Lichtschiffs4® Rn fin, en el centro de estos graves id gira sobre si Pero es también su presencia ven- la de la Chaise-bieu|debié de ser compuesta alre-| | juivada en estos ademanes de todos 1os dias dedor de 1460, ylen {485 Guyot Marchand publica | juegos, los grandes textos de los humanists: Flay- hi der y Erasmo. Frente a estos manejos y a su in- el descubrimiento de est cansable dialéqica, frente a estos discursos inde. iamente requcdados y examinados, encontrarnos una larga genedlogia de imagenes, dese las de Je- xi EI horror delante de rénimo Bosco 41a "Cura de la locura” y la “Nave Tos fimites absolutos de Ta muerte, se interioria = de los locos" hasta Brueghel y su "Dulle Grete”: en tna ironia continua; se le desarma por adelante | y el grabado transcribe lo que el teatro y la lite tadot se le vuelve rsible; dindole una forma cote | Tatura habian ya expuesto: los temas entretejidos diana y domesticada, renovindolo a cada instante | de la Fiesta y la Danza de Tos Locos?” Ast pode. en dl especticulo de Ia vida, diseminindolo en los | mos ver cuin cierto es que, «ewe el siglo xv, el Sieids em Ios defectos yen los aspectos ridiculos | Tost de ia Tecura ha persguido la inmginacin | | de ead unol Rl anigulamiénvo de la muerte no | del hombre occidental. |} -esimadg, puestG que ya era todo, puesto que Ix | Danza Macabraf del'cementerio de Jos Inocentés | | ' brs, rida de feascabelet. Ya_estd_vacta Ica da sin dada Ios primere aos de sito | oll ater. a | 1 su Danse Macabie. Eos sesenta afios, seguramente, qui, al anunciar que ya Feina, indican que su presa Vieron el tiunfo de esta imagineria butions, rela serd ura triste conguista.)1o que la muerte des tiva a la muerte. En {1492 Brant escribe e] Narven enmascara, no era sino mascara, y nada mas; para schiff; cinco afios ms tarde es wraducido al latin; dlescubrir el rictus del esqueleto ha bastado levan- {e21 los Wimos aiios del siglo, Bosco compone_su tar algo que no era ni ve}dad ni belleza, sino “Nave de los locos"! El Elogio de la locura es de solampnte un rostro dle yeso y oropel. Es ta misma 1509, ET orden de sucesion es claro. sonrisn a de la mascara vana_y Ia del cadaver Hasta Ta segunda mitad del siglo xv, 0 un poco mis, veina s6lo el tema de Ja muerte, El fin del hombre y el fin de Jos tiempos aparecen bajo los) atch ee | | | | ay pes | 2 PRIMERA PARTE | sritos de Margot le Folle vencen, en pleno Rena cimmiento, al “Triunfo de la Muerte’, que se can taba a fines de la Edad Media en fos muros de los. cementerios. La susticucidn del tema de ta muerte por el de ta focura no sefiala una raptira sino mis bien una torsion en el interior de 1a misma inquietud. Se trata atin de Ja nada de Ia existencia, pero esta nada no es ya considerada como un término exter- no y final, ala ver amenaza y contlusidn, Es sen. tida desde’ e] jpterior como Ia fora continua y constante de Ia existencla, En tanto que en otto tiempo la loeurs de fos hombres donsistia en ino ver que el término de In vida se aproximaba, mien. tras que antigiamente habia que atmerlos ala peu Ja prudencia consistirt en denunciat in locura por doquier, en ensefiar a Tos hmanes que no son mis que mudrios, y que si el término esti, pro mo porque Ts oc, convert en vnier se confundird con la muerte, Esto es lo que pro fetiza Eustagaio Deschamps me Sou qpbandes, débiles y bl4ndos viejo codiciosos mal hablade. No" veo mis que loo locos, €l fn se aproxin en veka, \ Dues toto ets mpl “STULTIFERA NAVIS" 3 ete Ta locura y de la nada esta anudado tan fuertemente en el siglo xv que subsstré argo tiempo, y atin se le|encontraré en el centro dela experiencia clasica de Ja Tocura™ Con sus diver sas formas —>plisticls o literarias~ esta experien- tia de la insensatez parece tener sina extrafa cohe- rencia. La pintura el texto nos envian del uno I otro continuamente; en éxte comentario, en aquilla, iustracion. La Narrentanz es un solo y Inismo tema que # encuentra y se vuelve 2 en- Contrar en fiestas populares, en representaciones teatrales, en los grabados; toda Ja ttima parte del Elogio te la lucura esti construida sobre el mo elo de ona larga danza de locos, donde cada profesién y cada estado desfilan para integrar la fran rongla de In sinrazdn, Es probable que en, la eTentacion” de a ‘un buen mimero. de faces de Ta fauna fancéstica que se ve en la tela pro- vvengan de las mascdras tradicionales; algunas, aca- 40, hayan sido tomadas del Malleus# En cuanto a la famosa “Nave de lds locos", gno es acaso una traduccién directa del Narrenschiff de Brant, del cual Hleva el titulo| y de cual parece ilustrar de manera muy precisa el canto xxv1l, consagrado a 4 ver a estigmatiza® los paatores ef edaces? Hasta fe hia llegado a suponer que el cuadro de Bosco cera parte de toda tna ser de pinturas, que ius teaban los cantos principals del poema de Brant.* ‘En realidad, no hay qug dejarse engaftar por lo que hay de estricto en Ist continuidad de los te- thas, ni suponer més de lo que dice 1a historia.®™ Es probable que no se pueda hacer sobre este tema ao PRIMERA PARTE tun andisis como el que ha realizado Emile Male sobre épocas anteriores, principalmente respecto al tema dee’ muerie, Ente et verbo y Ini entre aquello que pinta el Ienguaje y To que dice Ia plastlea, Ia bella unidad empieza. a separarse una sola igual significaion no les es inmedia- tamente comin. Ys es vera! que Ix Imagen tie neat Ta vocaciga de deer, We traxmite. algo que es consustancial al lenguaje, es preciso teeo Focer que ya no dice las misnas cosas ¥-que Bea cias a tun Valores pldsticospropios, ln pintura:¢ Sdenira en nn experiencia que se apartara cada ver mis del Tenguaj, sea Ia que sea fa identidad Superficial del tema, La palabra y In imagen ilus- tvan aun la misma fabula dela locura en el mismo mundo mera peo gun yx do deeone dite rentes, que indcan, en una hendidara apenas per. ceptible, To que se convetir en In gran linea de se. pataciin en ly experiencia octidenal de Ia focurn, mundo, Sn! Las formas iar aubslten ab por un tiempo, pero poco a Poco se vuelven llencows can ce det de ro fordar y de ensei,y slo maniiestan algo ines visible pa gl lenge, pero familar a a isa, aque es su prppia press. tanastin, Libera deta sabia y del texto que In ondenab, la imagen comiesps a gravitar shededor te at or pia locus, wsruutirera Navisy (85 Paradéjicamente, esta’ liberaciin viene de la abundancia de significaciones, de una multiplica- cidn del sentido, por si misma, que crea entre las cosas relaciones tan numerosas, tan entretejidas, tan ricas, que no pueden ya ser descifradas mis que en el esoterismo del saber; Las cosas, por st parte, estin sobrecargadas de atributos, de indi- rigs, de alusiones, y terminan por perder su propia faz, El sentida no se lee ya en una percepcidn inmediata, la figura cesa de hablar de si misma: entie el saber que la anima y la forma a la cuat se tiaspone se ha creado un vacio, Aquélla queda libre para el onirismo. Un libro da testimonio de cesta \proliferacién de sentidos al terminar el mun. do, gético; es el Speculum humanae salvationis® quel] ademis de las correspondencias establecidas por Ja tradicién patristica, establece todo un sim: holigmo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, simbolismo que no es del orden de 1a profecia, sino que se refiere a Ia equivalencia imaginaria. La Pasisn «le Cristo no esti solamente preligurad por el sacrificio de Abraham; todos los suplicios y los suefios innumerables que éstos engendvan, cestin en velacién con Ia Pasion. Tubal, el herrero, y la rueda de Tsaias, ocupan su lugar alrededor de la cruz, integrando, fuera de todas Tas leccio- nes del sacrificio, cl cuadro fantistico del encar nizamiento, de los cuerpos torturados y det dolor. He aqui la imagen sobrecargada de sentidas st plqmentarios. obtigad a revelarlos. ¥ el suctia, fo ingpsnf p fifaronuble, pueden desizare a eve exteso fe sentifto. Las figuras simbdticas se fe Forman |Ficilmepte en. siluetas dle pesudilla, i aquella. vieja ima pla, pademos mencionar 00 014 il 3% PRIMERA PARTE de la sabiduria, tan a menudo éxpresada, en los grabados alemanes, por un pajarg te cuelo largo Cayespensafemo al subi engmente de cr. zn a la cabers, tienen tiempo de ser pesadon Felexonadon = Ios valores de pte ubbele' alensan por el hecho de estar detasiado. acentus, dos: el largo camino de reflexidil Hega a ser, en |! Ja imagen, el alambique de un sabe sul, que des tila Tas quibeaewencis. ET cuello fel Gutenmessh indetinidamente, para expres mejor, | ‘sibidurfa, todas las mediaciones rex. | les del saber; y el hombre simbéliéo llega a ser |) un pajaro fatastico cuyo cuelld demmesurado se repliega mil veces sobre el mismo, wn ser sin sem. | tido, colocado entre el animal y Ia cdsa, mds pro ximo a los prestigios propios de Ia imagen que al r de tn sentido. Esta smbdlica sab{duria es pri- Sonera de las locuras del sue. 1 Existe una conversin cn det mundo | | de las imigenes: el const ot ‘un sentido | multiplicado lo libera del | n de Ia formas. Se | insertan tantas signifcaciones diversas bajo la su Perfice de la imagen, que ésta termina por| no | oecer al expectdor mis que un|rosto nigh | | vico. Su poder no es ya de a sino de fas. cinacidm, Es|caractevistica Ia evolugion del famoso tems) familiar desle Ia Edna Medi que encontramos en los salterios ingles, en Charties yen Bo { “STULTIFERA NAVI a ‘aqui que en el siglo xv, a grille, imagen de Ia locura humana, Wega a ser tne de is figuras privlegiadas de la innumera bles “Tentaciones". ‘La tranguifidad del eremita no se ve turbada por los objetos del deseo: son formas dementes, que encierran un secreto, que han surgido de un sueio y permanecen en la super je de un mundo, silenciosas y furtivas. En! la ‘Tentacién” de Litboa, enfrente de San Antonio cextd sentada una de estas figuras nacidas de la lo- cura, de su soledad, de su penitencia, de sus p vacones: una dif sonia suming i rosin cuerpo, pura presencia de a inquietud que apa- rece con una mueta agi, Ahora bien eta siluta de pesadilla es a 1d ver syjeto y objeto de Ja ten- tacién; es ella la que fascfna la mirada del asceta; ‘ambos permanecen| prisioferos de una especie de interrogacién especular, fndefinidamente sin res- puesta, en un silencio habitado solamente por ef hormigueo inmundo que 40s rodea.® sque en ocasiones Forrible~, los fantasmas df sw Tocura tienen, para €l hombre del siglo xv, mbyor poder de atraccion Gque la descable realidad de la carne. eCuil_es, pues, el = fascinacién, que en * PRIMERA PARTE cl pensumiento medieval, Tas Tegiones de animales, Tas que habia. dado) Adin nombre para, siempre, tepretentaban sinbi Tieamente los ylores de Ta Iismanidad.®. evo. principio del Renagimiento las relaciones on Ia Imimalidad ve investen : cuando, el tltimo dia, el hombre pecador aparece bolos humanos; les ahora ella la que fascina al hom- ! ¢ S, STULTIFERA, Naviss 7 89% Enel polo opuesto a esta naturaleza de tinieblas, & y esotérico is extralias € color ean, todas, en el espacio del gran secreto, y el San Ahtorfio que es tentado por ellas no esti sometido ala fiolencia del deseo, sino al aguijén, mucho ms isin de In curofidad: c tent po ese saber, tan proximo y tan lejano, que se le ofrece y lo esquiva al mismo tiempo, por la sontisa del grilles el movimiento de retroceso del santo no indica més que su_negativa de franquear los li- mites permitidos del saber; sabe ya —y ésa es st tentacién— lo que Cardano dird mas tarde: "La Sabidurfa, como las otras materias preciosas, debe ser arrancada a las entrafias de la Tierra." Este saber, tan temible € inaceesible, Io posee el Loco fen st inocente boberia. En tanto que el hombre coh y prudente no percibe sino figuras frag- menthuias "por lo mismo mis inquietantes~ ¢l_ Locolabarca todo en una esfera injacta: esta bola de arta, que pura todos novoiros esta vaca, esti, 24 oj llcna de un espeso.e_invsible saber, ‘Buell se burla del invilido que intenta penetrar en la esfera de cristal; © es esta burbuja ivisada del saber ia que se balancea, sin romperse jams “linterna itvitoria, pero infinitamente.preciosa~, fn el extremo de la. pértiga que lleva ai hombro Margot la Tolle, Es ella también Ia que aparece en el reverso del “Jardin de lat Dellcas”. Ouo Simbolo del saber, el atbol (el axbol profibido, e! fsbo! de la inmortalidad prometida y'del pecado), ntafio plantado en el corarin del ParaisonFerve | i | | : 9 “STULTIFERA. NAVIS" a 0 | PRIMERA PARTE nul, ha sido! arrancado y es ahora el mistil det de Durero, enviado por Dios mismo: no son los navio de los, Ipcos, como puede perse en el grax Angeles del Triunfo y de la reconciliacién, ni los i heraldos de la justicia \serena; son los guerreros | desmelenados de 1a loca venganza, I bado que ilustia las Stultiferae naviculae de Josse Bade: es éLsin duda el que se balaricea encima’ | de ta “Nave ide los locos” de Box, Que anuncin el aber ge Tos eos Puesto que | eave protibido, if duda = tik vel | Por todo: cura fascina al hombre Las imagenes fantisticas [que hace nacer_no son apariencias fugitivas que Hesaparecen rapidamente fave dé || de Ia superficie dellas cosas. Por una extrafla pa- a reino de Satin y el fif foot indo la wltima | | lcd es el supremo ey: e ohmipoenca | sobre la Tiered y la eald dnferndt LA "Na Jos locos” se desliza por un jpasajl! dlicioso, don- de todo se ofrece al deseo, una especie de Para. Fenovado, puesto que el hombre no conoce ya. ni el sufrimiento ni la necesidad;, y sin embargo, no ha recobrado la inocencia. Esta (falsa felicidad constituye el triunfo diabético del Anticristo, y es el Fin, proximo ya. Es certo que los suefios del Apocalipsis no son una novedad en el siglo’ Xv5 pero son muy diferentes de los suefios de antai La iconografla dulcemente caprichoja del siglo x1, donde los eatillos estin caidos como si fueran dat dos, donde Ik Bestia es siempre el Dtogén tradi- cional, mantenido a distancia por [a Virgen, donde =en una palabla— el orden de Dios y su préxima radoja, lo que nace en el més singular de los deli- ros, se hallaba ya escondido, como un secreto, como tuna verdad inaccesible, en las entrafias del mundo, Cuando el hombre despliega Ta arbitrariedad de su locura, encuentra la oscura necesidad del mundo; €l animal que acecha en sus pesadillas, en sus nnoches de privacién, es 4u propia natursleza, 1a que descubrird la despiadhda verdad del infierno; fas imagenes vanas de a fiega boberia forman el gran saber del mundo: y fa, en este desorden, en este universo enloquecido} se adivina lo que ser a crueldad del final. En muchas imagenes el Re- nnacimiento ha expresado Ho que presentia de las amenazas y de los seereto$ del mundo, y €s esto sin i victoria son siempre visibles, es sustituida por und duda lo que les da esa graVedad, lo que dota a su | vision det mndo donde toda abiduaja ext ani) | fantasla de coherencia gn grande i Alla, Es Cl yean webbpt de Td natpraera; Tal i il montafias se derrumban yj se yuelven planicies, la En la misma época los tfmas literarios, filoséficos t tierra vomita los muertos,|y Ios huesos}asomat so- | y morales veferentes a lapocura son de distinta es- i bre las tumbas; las estrells| cjen,/ a tferra s€_in- ie |S cendia, toda vida se seea yinjucre+ Et bin no tens 1 eee nee iae et ago | _ Moshe que devora 8 vilja Eade mundo. Es sala igurar enue ios malos soidados de Th {— Siente‘nsirur a ios aballefor del Apocaigus |) Paleomaquia®*Rorma, pari, anto en Pari como fra Nava (pp.4-18) en version POF (pp 2035) sal M. (1998), Historia de la ocwra ena spc lia Tome | México: FCE | Fo | gut, PRIMERA PARTE ir en Amiens, Re las tropas malvadas y de las doce dualidades qhie se reparten la soberania ded alma humana: Fete Idolatria, Esperanza y Desespeii cién, Caridad y Avaficia, Castidad y Lujuria, Pru- dencia y Locura. Paciencia y Célera, Dulaura y Dureza, Concordia ¥ Discordia, Obediencia y Re- hhelién, Perseverancial e Ineonstanela. En el Renaci miento, 1a Locura ibandona ese sitio modesto y; pasa a ocupar el primero, Mientras que, en la obra de Hugues de Suint-Victor, el drbol genealdgico de los Vicios, el del Viejo Adan, tenfa por rait el or ahora es la Locura Ja que conduce el ale- gre coro de las Webilidaded! huinahas.) Indiscutido corifeo, ella Tas guia, las arrastra y las nombra. “Reconocedlas aguj,.en el grupo de mis compaie- ras... Esta del certo fruncido, es Filautia (el Amor Propio). Bsa que ves reir con los ojos y aplaudie con las manos, es Colacia (la Adulacidn). Aquella que parece estar meio dormida es Letea (e! Ol vido). Aquella que|se apoya solve los codlos y

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