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Explotación de Fósiles No-Convencionales en Ee - Uu. Lecciones para América Latina

Este documento analiza la explotación de recursos energéticos no convencionales como el gas y petróleo de esquisto en Estados Unidos. Señala que aunque esto ha generado euforia por la posibilidad de una "revolución energética", también conlleva grandes impactos ambientales y de salud debido a los químicos tóxicos usados. Además, explica que la búsqueda de "independencia energética" de Estados Unidos realmente se refiere a reducir su dependencia estratégica de las reservas de

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Explotación de Fósiles No-Convencionales en Ee - Uu. Lecciones para América Latina

Este documento analiza la explotación de recursos energéticos no convencionales como el gas y petróleo de esquisto en Estados Unidos. Señala que aunque esto ha generado euforia por la posibilidad de una "revolución energética", también conlleva grandes impactos ambientales y de salud debido a los químicos tóxicos usados. Además, explica que la búsqueda de "independencia energética" de Estados Unidos realmente se refiere a reducir su dependencia estratégica de las reservas de

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En: Centro Internacional de Información Estratégica y Prospectiva Instituto de Estudios de América

(Compiladores)

NUESTRA AMÉRICA Y ESTADOS UNIDOS


DESAFIOS DEL SIGLO XXI

Jorge Beinstein • John Saxe-Fernández • Foad Izadi


Luis Arizmendi • Luis Barrios • Robinson Salazar
Guillermo Navarro Jiménez • Marcelo Langieri
Juan Carlos Ruiz • Martín Guerra • César Villalona

Memorias del Seminario


Quito, 30 y 31 de Enero, 2013
Facultad de Ciencias Económicas
Universidad Nacional del Ecuador

Explotación de fósiles no-convencionales en ee.uu. lecciones para


América Latina1

John Saxe-Fernández

1. Preámbulo: euforia por los fósiles no-convencionales en tiempos del “techo


del Petróleo”. Wall Street, la burbuja “shale” y la “seguridad nacional”.

1.1 Euforia del “gas shale” y el “techo del petróleo”

En lo que es ejemplo típico de la euforia en torrente por los fósiles “no-convencionales” 2 que
caracteriza en tiempos recientes a la prensa estadounidense, en que destacan el Financial Times (FT),
Washington Post, Forbes, entre otros, apareció un artículo con subtítulos que claman que “ya existe la
tecnología para extraer las reservas” (de gas y petróleo no convencional -“shale”) que permite una
revolución energética en Estados Unidos de América (EUA). Con esas reservas, proclama el autor, se
recuperará la economía y el empleo del colapso de 2008, se propiciará una revolución que establecerá un

1
El autor agradece la invitación del Centro Internacional de Información Estratégica y Prospectiva (CIIEP) para
presentar este trabajo en el Seminario Internacional "Nuestra América y Estados Unidos: Desafíos del siglo XXI",
organizado por el Instituto de Estudios de América (ASINS), Instituto de Ciencias Internacionales de la Facultad de
Jurisprudencia de la Universidad Central de Ecuador y la Casa América Latina (HOLA). Quito, República del
Ecuador, el 30 y 31 de enero del año 2013.
2
Los combustibles fósiles “convencionales” son los yacimientos y estratos de alta calidad, fácil acceso y bajo precio.
“El gas natural normalmente está atrapado en bolsas de roca porosa  (como una esponja) a mucha presión, las cuales
basta perforar hasta llegar a la bolsa, cuando la bolsa se pincha el gas fluye hacia arriba por la diferencia de presión.
Este gas... es relativamente fácil de extraer, basta con perforar hasta la profundidad de la bolsa, que suele estar a unos
pocos cientos de metros bajo tierra. Es el gas conocido como convencional” Los “no-convencionales” se refiere a los de
menos calidad, mayor dificultad requiriendo mayor inversión en dinero, energía y otros procedimientos. Por ejemplo,
los depósitos en aguas profundas, bajo el hielo o el petróleo que se deriva del tratamiento de “arenas bituminosas” (en
Alberta, Canadá), el gas de lutitas o el petróleo shale (tight oil). “Los gases no convencionales, se caracterizan por
estar en rocas de baja porosidad y baja permeabilidad, lo que hace que estén en mucha menos concentración y se
hagan más difícil de extraer. Estos gases no convencionales los hay de varios tipos. El gas de pizarra o gas de esquistos
(shale gas en inglés)... se encuentra atrapado en estratos o capas de pizarra a mucha profundidad (desde los 400 a los
5000 metros). Dado que la pizarra tiene una permeabilidad muy baja, el gas está distribuido en pequeños poros o
burbujas, muchas veces microscópicas, no conectadas entre sí, lo que hace necesario romper las capas de pizarra para
conseguir reunir el gas y que fluya hacia la superficie para ser recogido.” Algo similar ocurre con el petróleo o aceite
“no convencional” conocido como “shale” y “tight oil”, cuya explotación también se distribuye en pequeños poros o
burbujas distribuidas en áreas amplias. Su explotación requiere menos presión que la del gas seco. Fuente:
http://fracturahidraulicano.info/gas-fracking.html
“puente dorado” para la transición hacia otro patrón energético, se fortalecerá la “seguridad nacional” y
militar, y EUA recuperará la “independencia energética”. 3
Por lo que se refiere a la tecnología 4 utilizada en la producción de petróleo o gas “no convencional”
(shale) sus promotores sólo la identifican como “fracturación hidráulica”, “hidrofractura” o “fracking”,
pero no detallan sus características: como cuál es el consumo de energía para producir un barril de
petróleo -o su equivalente en unidades térmicas británicas si se trata de gas-, ni se habla de los impactos y
costos sobre el entorno inmediato, la salud de la población, fauna y flora o el medio ambiente global.
Tampoco se menciona que cada pozo de fractura hidráulica (frack) requiere de entre 20 a 30 millones de
litros de agua enlazada con unas cuatro toneladas con cientos de sustancias químicas, muchas de ellas
altamente tóxicas, mutagénicas y cancirogénicas. Esa “mezcla” que se inyecta a muy alta presión contra
fracturas naturales de la roca, es un “secreto corporativo” legalizado en EUA bajo auspicio del entonces
vicepresidente R. Cheney durante el gobierno de Bush II (2001-2008) por lo que se la conoce como “The
Halliburton Loophole” (“rendija legal”). Antes de arribar a la vicepresidencia de EUA Cheney fue
Secretario de Defensa de Bush padre y luego gerente general de Halliburton (HAL) la principal empresa
de servicios petroleros del mundo. Con Schlumberger (SLB), Hughes & Baker y Weatherford, HAL
encabeza ese importante nicho y es el mayor consumidor de herramientas y equipo para el “fracking” en
EUA. Hasta el momento y por su extenso uso en ese país, se han identificado cerca de 519 sustancias de la
tóxica “mezcla fracking”. Cada firma elabora su propia y secreta fórmula que se inyecta hacia el subsuelo
entre mil quinientos o más metros hasta llegar a la roca madre y de ahí, usando la perforación horizontal,
se dispersa otros mil quinientos metros o más, serpenteando en todas direcciones. Parte de la tóxica agua
retorna a la superficie luego de recoger otros elementos depositados por la naturaleza a lo largo de
millones de años: metales pesados y sustancias radiactivas como radón, radio o uranio. El resultado
sobre la salud humana, animal y vegetal y el medio ambiente es semejante al de la minería a cielo abierto.
Otra porción del fluido contamina los acuíferos. Cuando el agua de reflujo no se puede almacenar en la
superficie, se envía en cientos de pipas “a plantas depuradoras de la zona que no suelen estar preparadas
para ese tipo de contaminaciones.”5 
En lo que concierne a los antecedentes geopolíticos del fenómeno, téngase presente que la anhelada
“independencia energética” se refiere a la “dependencia estratégica”, 6 porque EUA de gran productor y
exportador de petróleo al inicio del Siglo XX pasó a la categoría de “importador neto” de petróleo y llegó a
su “peak oil” (techo de producción) a principios de los 1970. Por lo que en sus evaluaciones estratégicas
que se actualizan periodicamente, son esenciales las “incertidumbres y aconteceres político-militares” del
Oriente Medio (OM), sede del 60 por ciento de las reservas mundiales de petróleo convencional, así como
la incidencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que incluye además de los
principales productores del OM, a Ecuador y Venezuela, con una reserva de petróleo convencional y no
convencional considerada de dimensiones semejantes, si no es que mayor, a la de Arabia Saudita . La
3
Ed Crooks, “US shale gas bonanza: New wells to draw on”, Financial Times, Oct 5, 2011 (FT.com).
4
“La fractura hidráulica consiste en hacer una perforación vertical hasta la capa de pizarra. A esta perforación se le
pone un tubo de acero, con un recubrimiento de cemento para proteger los acuíferos de los aditivos químicos que
posteriormente se añaden.
Una vez se llega a la pizarra se vuelve la perforación horizontal, a través de la capa de pizarra. Esta perforación
horizontal tiene una media de un kilómetro y medio de longitud, aunque puede llegar hasta los 3 kms.
Una vez en la capa de pizarra se utilizan explosivos para provocar pequeñas fracturas. Realizadas estas fracturas se
inyectan, por etapas, miles de toneladas de agua a muy alta presión, mezclados con arena y aditivos químicos.
Esta agua a presión fractura la roca liberando el gas que luego, junto con el agua, el arena y los aditivos retorna a la
superficie (retorna entre un 15 y un 80% del fluido altamente tóxico inyectado).
El pozo se va fracturando entre 8 y 12 etapas, con lo cual el conducto sufre unos cambios de presión muy grandes con
el consiguiente peligro de quiebra del revestimiento de cemento.
Entre los aditivos químicos utilizados se encuentran benzenos, xilenos, cianuros, hasta llegar a unas 519 sustancias
químicas entre las que se encuentran elementos cancerígenos y mutagénicos (ver adelante).
El fluido de retorno también trae a la superficie otras sustancias que pueden contener estas capas de pizarra. Es muy
común que estas rocas contengan metales pesados (mercurio, plomo…), así como radón, radio o uranio, ambos
elementos radiactivos que llegan a la superficie cuando previamente no estaban allí.” Fracturaciónhidráulicano op cit.
5
Ibid.
6
John Saxe Fernández Dependencia Estratégica: una aproximación histórico-conceptual UNAM 2009:
http://conceptos.sociales.unam.mx/conceptos_final/422trabajo.pdf?
PHPSESSID=ffc42510e755335c76404a255913b8ab
OPEP es una coalición que impacta día a día el mercado mundial de crudo. Por el control de sus
integrantes sobre las grandes reservas mundiales de crudo convencional, las “siete hermanas” vieron
fragilizar su “integración vertical”, es decir, las actividades que van desde el pozo hasta los
encadenamientos petroquímicos y la comercialización de los productos: un asunto esencial para el éxito
comercial de las grandes petroleras.
La “independencia energética” fue una bandera enarbolada desde los años setenta del siglo XX por el
aparato de “seguridad nacional” de EUA, junto a las grandes petroleras (big oil) de entonces, conocidas
como “las siete hermanas”, muchas de ellas hoy fusionadas, Standard Oil (ahora Exxon-Móbil o -XOM-),
Shell, British Petroleum (BP), Chevron-Texaco, Conoco-Phillips, etc.
Los hallazgos petroleros en México y Canadá (en tierra azteca se descubrió el yacimiento super-
gigante “Cantarell”, el tercero más grande del mundo) coincidieron con el arribo de la reserva de petróleo
convencional de EUA al techo de producción (peak oil) en 1970, como lo anticipó el geólogo Marion King
Hubbert.7 En 1956 Hubbert predijo, en medio del rechazo generalizado dentro y fuera de la industrial del
gas y del petróleo, que la producción petrolera de EUA llegaría a su máximo a principios de los años 1970.
Así ocurrió. Para Estados Unidos arribar al peak oil y los reportes geológicos sobre los “hallazgos” además
de concitar enorme interés -y codicia empresarial-, sobre sus dos vecinos inmediatos, fueron
acontecimientos de enorme magnitud económica y estratégica. EUA ya transitaba veloz a la categoría de
“importador neto” de petróleo y poco después vino el embargo petrolero que le impuso la OPEP, como
réplica a su apoyo a Israel durante la Guerra del Yom Kippur, en Octubre 1973.
Además del desastre que fue para EUA el disparo en los precios (primer shock petrolero) por ser el
principal consumidor de petróleo per cápida del mundo, aquello también fue un trauma estratégico.
Aunque siempre dejando la puerta abierta para la intervención unilateral en el Golfo Pérsico, la ruta
“racional” para enfrentar el predicamento alentada por el gobierno de James Carter (ahorro y
conservación energética, mejoras en la tecnología de la máquina de combustión interna, límites a la
velocidad en carreteras, estímulo a las fuentes de energía limpias y renovables, solar, viento, entre otras
medidas) fue detenida en seco al arribar Reagan a la Casa Blanca y postergada desde entonces, a favor de
salidas militares para apoderarse de las reservas de los otros -OPEP- utilizando la mano visible de los
monopolios, el puño clandestino de la CIA y el puño visible del Pentágono, con un Ejército cuyo lema
para los automovilistas de EUA ha sido: “don´t conserve. We´ll go out and get it for you” -literal: “no
ahorre -gasolina-. Nosotros nos desplazamos y se la conseguimos”.
Con la mira en los recursos naturales estratégicos no renovables de “las Américas”, la Casa Blanca
empezó, como paso previo, impulsando el establecimiento de una suerte de “mercado común” que
integrara los recursos energéticos de México y Canadá a EUA. Años después la “independencia” se
formalizaría en un mecanismo comercial y geopolítico de América del Norte bajo diseño y guía de
Washington, algo que, treinta años después, vuelven a enarbolar los cabildos del “big oil” y los
promotores del gas y petróleo “shale”.
Ese diseño geoestratégico y empresarial fue elaborado en 1979 por la consultora Blyth Eastam &
Dillon de Wall Street. En 1994 se formalizó en el Tratado de Libre Comercio de la América del Norte
(TLCAN). Posteriormente, en 2002, en una reorganización del Departamento de Defensa (DdD) durante
el gobierno de Bush II, se incorporó a México y Canadá al “perímetro de seguridad” de EUA por medio
del “Comando Norte” (Northcom). El objetivo fue proyectar hacia América Latina y el Caribe este
esquema imperial conjuntando el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), con el ya existente
“Comando Sur”, con sus bases militares y la “Cuarta Flota”, y un programa de intervención/ocupación de
“guerra irregular”, basado en el terrorismo de estado, ensayado en el Plan Colombia y posteriormente por
medio de la Iniciativa Mérida en México.
La noción kissingeriana de usar al TLCAN como punta de lanza hacia América Central, el Caribe y
América del Sur la sintetizó Alan Stoga de la consultora Kissinger Associates, representante de los
mismos intereses empresariales, bancarios y de seguridad a los que Kissinger siempre sirvió, como
consejero de seguridad nacional y Secretario de Estado: “por razones comerciales y estratégicas (...) Es
necesario empezar a explorar lo que significaría un acuerdo de libre comercio hemisférico. El eje clave es
México, Estados Unidos y Canadá. Si este acuerdo trilateral de libre comercio se desarrolla, se
7
Kenneth S. Deffeyes, Hubbert´s Peak: The Impending Oil Shortage, Princeton, Princeton University Press, 2001.
empezarían a alentar relaciones comerciales que a la larga conduciría a una zona comercial hemisférica”. 8
El rechazo en Mar del Plata, Argentina, al ALCA (2005), encabezado por Hugo Chávez, fue un paso
histórico: libró a Sudamérica de los grandes desplomes en derechos humanos, soberanía y economía que
México ha sufrido, por la torpe adhesión de Calderón a la “guerra irregular” del Pentágono (bajo fachada
de “guerra al narco”) y por el enclaustramiento económico/comercial con EUA.
Consolidada la prognosis de Hubbert9 en los hechos, a mediados de la década 1990 varios analistas
aplicaron ese método a la producción mundial de crudo, estimando la Agencia Internacional de Energía
(AIE) como fecha aproximada del “peak oil” mundial, entre 2004 y 2008. Como lo anticiparon C.B.
Hatfield, R.A. Kerr, C.A. Campbell 10 y J. H. Laherrere,11 el petróleo se colocó como ingrediente central en
la agenda mundial porque había llegado el fin del petróleo barato. En el horizonte ya se perfilaba el peak
oil. Fatih Biro, primer economista y Director del departamento de Economía Global de la AIE, señaló el
año 2006 como el inicio del peak oil, indicando una tasa de disminución de la producción mundial de
5.8% anual. Lo que entonces se detecta va en una dirección que tiende a pronunciarse. El banquero de
energía Matthew Simmons advertía ya la declinación de Arabia Saudita, primer productor mundial. 12 Con
el declive en la producción de Ghawar en mente (se trata del mayor yacimiento petrolero del mundo),
Simmons comenta que “sería necesario descubrir tres nuevas Arabia Saudita, sólo para nivelar el
declive”.13 Burgan, el segundo gran yacimiento mundial localizado en Kuwait, colapsó en el 2005 y por
esas fechas Cantarell de México, el tercer yacimiento mundial cayó 35%. En Rusia, segundo gran
productor mundial, se percibe la declinación, igual que en Nigeria. En el mundo son perceptibles
síntomas de declinación en la producción, pero con el aumento de los precios, Caracas vio acrecentarse
de manera significativa su reserva por su enorme y variada dotación de petróleo, 14 sumado a que Chávez
rechazó el mandato estadounidense de “extracción máxima”.
Es claro, por otra parte, que la disminución de la capacidad ociosa global de petróleo, entendida por
la Administración de Información de Energía del Departamento de Energía de EUA (AIE-DE) como “el
volumen de producción de petróleo que puede ser llevado al mercado en un plazo de 30 días o menos y
mantenerse ahí al menos 90 días”, ha sido una preocupación central tanto en la inducción como en el
freno a las operaciones militares. En los casos de Irak y Libia, se determinaron “márgenes aceptables” de
aumento en los precios para proceder con las operaciones de la guerra de agresión. A diferencia de la
invasión y ocupación contra Irak, que lleva 10 años, en Libia la operación fue más en el tenor de
“blitzkrieg”, al menos al nivel operativo. En 2012 la AIE-DE consideró que de atacar el Pentágono a Irán
aumentaría seis veces la escasez entre oferta y demanda global sobre la base de las estimaciones de
producción y consumo en Febrero de ese año: “el uso global de combustible promedia 3 millones de
barriles diarios (mbd) más que la producción si se excluye a Irán del cálculo y 500 mil barriles más si se
le incluye.”15
Luego del fallido intento de golpe de Estado contra Hugo Chávez en abril, 2002, el régimen Bush-
Cheney profundizó la línea Reagan con la brutal petroguerra contra Irak. 16 La “diplomacia de fuerza” en
pos del crudo siguió en el destrozo de Libia y en el acoso a Irán que se intensifica peligrosamente, como

8
Citado en John Saxe-Fernández, “América Latina ¿Reserva Estratégica de EUA? 06/06/09 disponible en
http://www.pvp.org.uy/?p=699
9
M. K. Hubbert, “Nuclear Energy and the Fossil Fuels”, American Petroleum Institute Drilling and Production
Practice, Proceedings of Spring Meeting, San Antonio Texas, 1956, pp7-25- Ver Deffeues op cit pp 1-13.
10
C. B. Hatfield, “Oil Back on the Global Agenda”, Nature 387:121, 1997 ; R. A. Kerr, “The Next Oil Crisis Looms Large
-and perhaps Close-” Science 281:1128-31 1998.
11
C.A. Campbell y J.H. Laherre “The End of Cheap Oil”, Scientific American, March 1998 pp 78-83.
Reflexiónese:http://dieoff.org/page140.htm
12
Matthew Simmons Twilight in the Desert: The Coming Saudi Oil Shock and the World Economy New York, John
Wiley & Sons, 2005.
13
Simmons, op. Cit. p 27.
14
La cesta venezolana cubre desde el Anaco Wax API:40.5 0.24 al Boscan API: 10.1 5.50.
15
http://www.eia.gov/todayinenergy/detail.cfm?id=6410
16
Gregg Muttit en Fuel and Fire, Londres, Bodley Head, 2011, discute más de mil minutas de las reuniones secretas
entre el gabinete de Tony Blair, British Petroleum, Shell y British Gas. Se trata de más de mil documentos obtenidos
por medio de la ley de libertad de información en los que es explícito el papel central del petróleo en la brutal guerra
de agresión y posterior genocidio desatado contra el pueblo iraquí en marzo de 2003.
advirtió Larry Wilkerson, ex Jefe del Staff del Secretario de Estado Collin Powell, al comentar las
enmiendas de la Ley de Defensa Nacional que abren la vía a otra guerra de agresión. 17 Wilkerson
consideró altamente significativo y preocupante la exclusión en la Ley de Defensa Nacional de un párrafo
indicando que “ninguna parte o sección de esta Ley puede ser interpretada como autorización para una
guerra contra Irán”.18
La campaña del “big oil” por concesiones territoriales para la explotación “shale” que se observa en
varios países de la región (Argentina, Uruguay, México) repleta de graves riesgos para la población y el
territorio, ocurre junto a crecientes presiones del Departamento de Defensa para que en Argentina,
Uruguay, el aparato militar adopte su esquema de “guerra irregular”, bajo parámetros semejantes al Plan
Colombia o la Iniciativa Mérida, cuyo ADN proviene de los programas de contrainsurgencia. Es decir, que
se asuma un abandono de la función de “defensa nacional” a favor de funciones de “seguridad interior”.
En la Décima Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, Washington dio a conocer su “nueva
Política de Defensa para el Hemisferio Occidental”, en la que el Secretario de Defensa comentó que EUA
“se propone completar el retiro de Afganistán e Irak”. Pero, como comenta un analista argentino, la mala
noticia es que pese a ello, en el hemisferio occidental procuraremos ser el socio predilecto en materia de
seguridad, afianzando alianzas bilaterales y multilaterales, ya que ningún país por sí mismo puede hacer
frente a los desafíos multifacéticos y solapados que presenta el siglo XXI. Este es el nuevo nombre de la
doctrina de las nuevas amenazas que Washington impulsó a comienzos del siglo, y que implica el empleo
de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior. Las tres leyes argentinas que lo prohíben, están
hoy bajo asedio estadounidense.19
El intento de imponer la “guerra irregular” para enfrentar un rubro de “desafíos multifacéticos y
solapados”, se da en un contexto mundial caracterizado por una creciente multipolarización, que avanza
veloz desde el fin de la expansión económica de la Segunda Guerra Mundial junto a evidencias
inequívocas de agotamiento de recursos naturales estratégicos “convencionales”, encabezados por gas y
petróleo. La militarización de la política exterior de EUA y el regionalismo unilateral “norteamericano” es
parte de sus “respuestas” ante el problema de los “recursos”, como se observa en Irak, Libia y en la vasta
campaña de guerra psicológica y político-militar desatada contra Irán. Las tres naciones victimizadas son
integrantes de la OPEP, coalición que controla el 70% de las reservas mundiales de petróleo. La
unilateralidad de la diplomacia de fuerza de EUA, con sus los altos costos sociales y humanitarios,
acrecienta la perceptible incapacidad objetiva de esa potencia para articular, con el consenso necesario,
los pivotes para el manejo de la economía y la política internacional. 20

1.2 Gas y petróleo shale: curalotodo

Por lo que no extraña que luego del colapso económico-financiero de 2008 el tema de la
“independencia energética de la América del Norte” reapareciera en la narrativa de bancos, firmas de
inversión y del sector público de EUA, que promueve al “shale” como “curalotodo”, dentro y fuera de su
jurisdicción. Se le considera no sólo el vehículo para “un renacimiento industrial” y la solución del
desempleo, sino también como motor hacia la transformación de “América del Norte en un Oriente
Medio” como lo proclama Citigroup, la firma “too big to fail” dueña de Bancomer que representa cerca de
la mitad del sistema bancario “mexicano”.
Estos y otros milagros “shale” aduce Ed Crooks del FT, afectado por el tipo de fiebre que suele
aquejar a analistas e inversionistas que operan bajo inercias del “boom” del gas shale o que se identifican
con “hedge funders” de cara dura, detectados en Goldman Sachs, Morgan Stanley Smith Barney,
Citigroup etc, cuando mal informan a su clientela para invertir en una dirección, mientras apuestan
17
Ver entrevista de Wilkerson a Real News
http://therealnews.com/t2/index.php?option=com_content&task=view&id=31&Itemid=74&jumival=9236
18
Wilkerson, entrevista, Ibid.
19
Horacio Verbitsky, “ Los Nuevos Desafíos” Página 12, 8/X/2012: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-
205135-2012-10-08.html
20
Ver John Saxe-Fernández, Petróleo y Estrategia, México, Siglo XXI, 1980; Arturo Guillén “La Declinación de la
Hegemonía estadounidense” en Mito y Realidad de la Globalización Neoliberal, México, Porrúa/UAM, 2007 pp 145-
172.
contra ella en tiempos de colapsos en los precios, o de burbujas especulativas a punto de reventar .21
Crook, en una amalgama de verdades a medias exclama que “en el curso de los dos últimos años (...) la
industria del gas y petróleo ha despertado ante la explotación de formaciones geológicas (plays, en la
jerga petrolera de EUA) que abundan en petróleo y gas, y en los líquidos del gas natural como el etano y
el propano, que se usan para alimentar la industria de los petroquímicos”. Firmas de vanguardia,
incluyendo a Chesapeake Energy, Exxon Mobil y Hess- han invertido miles de millones de dólares
adquiriendo derechos de perforación sobre las tierras. 22
El analista hacía notar que ante la desaceleración, la erosión de la preeminencia industrial y del
desempleo que abaten a EUA luego del traumático y crónico colapso de 2008, en las regiones donde se
localizan formaciones geológicas de interés, Texas y Dakota del Norte entre ellas, está emergiendo una
“revolución industrial” impulsada por el gas y petroleo shale. Todo una hazaña tecnológica porque, dice
Crooks, lo que era “comercialmente imposible” ahora “está al alcance nuestro gracias a técnicas que han
sido perfeccionadas en la última década”. 23 La lluvia de loas que han acompañado al “boom” en la
producción de estos fósiles “no convencionales” (artículos de periódico, en magazines, revistas
especializadas, programas de radio, televisión y la red) devino en diluvio, cuyo impulso sale de las
fronteras y arrastra en su retórica y “desinformación” tanto a inversionistas extranjeros como, en más de
una ocasión, a políticos, académicos y gobiernos con líderes ansiosos de participar en el “shale boom” y
en las ofertas de sus persuasivos cabilderos. La exuberancia de la “burbuja shale” recibe hoy estímulos de
otras ramas, vinculadas a la energía y por tanto centrales al funcionamiento de la civilización como la
conocemos. Ahí están, desde luego, las beneficiadas con la explotación y abaratamiento del gas shale en
EUA: además de contemplar modificaciones para el uso de dicho gas shale en buena parte de su flota
automovilística, las gaseras aspiran a lograr grandes subsidios gubernamentales, mientras otras ramas de
la economía se benefician del colapso del precio. Por ejemplo, los consumidores residenciales e
industriales de electricidad y las firmas dedicadas a su generación y, de manera particularmente intensa,
la petroquímica.
La euforia del “gas shale” recuerda las películas de vaqueros heroicos mata-indios de Hollywood: el
gerente general de Dow Chemical, la poderosa contratista militar y líder de la petroquímica, exhuda
satisfacción ante la gran “hazaña” de los hombres y la tecnología que permite abrir la roca madre y sacar
el gas shale, ahí bajo resguardo de la roca por decenas o centenas de millones de años: es “una
oportunidad fenomenal”, “un regalo (a EUA) de los emprendedores, los excavadores del gas y del
petróleo”.24

1.3 Del Bravo al Cabo de Hornos

Los cabildos y los mismos capitanes de la poderosa industria del gas y el petróleo de EUA muestran
gran interés en América Latina, desde la Cuenca de Burgos en el árido nor-oeste de México hasta Vaca
Muerta en Neuquén, Argentina. Los publicistas, políticos, empresarios y analistas de la academia
promotores del “shale” que aparecen al sur del Rio Bravo se inclinan, al igual que sus contrapartes
estadounidenses, por invisibilizar los devastadores impactos del “fracking” ya manifiestos en EUA luego
de pocos años de uso más generalizado.25 La experiencia de EUA muestra una avalancha de rechazo al
21
Este tipo de figuras retóricas, exageradas, intentan plasmar en el auditorio una idea o imagen difícil de olvidar.
22
Ed Crooks, “US shale gas bonanza: New wells to draw on”, Financial Times, Oct 5, 2011 (FT.com).
23
Ed Crooks op. cit. pág.2.
24
Entre otros recursos extraídos del gas natural está, por ejemplo el etileno, fundamento de la industria de los
plásticos. En los medios de EUA no se dedican espacios para que el público visibilice lo que ocurre en regiones clave,
como Dakota del Norte donde, igual que en el resto de la Unión, se cierran pozos y se abandonan a cielo abierto
enormes estanques repletos de toneladas de muy peligrosas “mezclas frack”. No se cierran todos los pozos. En Dakota
del Norte las empresas enfatizan la explotación del “tight oil” y el gas húmedo. Los precios del aceite “shale” son altos.
25
Para una versión “light” del Shale, acoplada a la geopolítica de la “América del Norte”, ver Olga Pellicer, “La
Perspectiva Energética”, Proceso, 10/III/2013 p 42-43. Pellicer celebra el “shale” y su “innovadora tecnología”.
Exxon-Móbil también celebra esa tecnología sin mencionar la palabra “fracking” o la “fractura hidráulica”. Exxon lo
hace en un flamante anuncio en p. 21 de la misma revista en el que la empresa, que encabeza la producción de gas
shale en EUA profetiza un futuro repleto de combustibles fósiles sin mencionar el clima global extremoso que ayudará
a desatar. Dice Exxon-Móbil que “El futuro energético mundial depende de las inversiones del día de hoy”. “Se espera
“fracking” que crece sobre los daños al bienestar, la salud de cientos de comunidades rurales, indigenas,
barriadas obreras, suburbanas y urbanas. También con efectos devastadores sobre la flora y fauna, el
agua y el medio ambiente local y global. Inevitablemente tratar de ocultar los costos del fracking resultó
una tarea “imposible”26 en lo interno, aunque la población latinoamericana sobre la que se ciernen estos
riesgos, permanece poco informada, con excepción de comunidades argentinas que ya conocen un
infierno que tiende a generalizarse. 27
Las decenas de miles de pozos shale (“fracks”) están por doquier en EUA, en zonas rurales, urbanas,
suburbanas y exurbanas, o en las cercanías de las fuentes de agua de grandes “corredores urbanos” con
gran población, como el que se extiende de Boston a Washington DC (BosWash) que incluye además,
entre otras urbes a Nueva York, Filadelfia, Pittsburg y Baltimore; o el corredor urbano en California, que
va de San Francisco a Los Ángeles, asentado este último en formaciones con “tight oil” (similar en calidad
al aceite de lutitas de Chicontepec, México). Los costos ocultos del “fracking” salen a la luz, y los
derrames de contaminantes y víctimas se acumulan. Es una experiencia y un trauma de enorme
dimensión, que es necesario que la población latinoamericana analice y evite. Pretender invisibilizar los
efectos del “frackin” sobre la salud, el medio ambiente local y global, y la contaminación de recursos
vitales como las aguas profundas y superficiales es como querer tapar el sol con un dedo. La movilización
ciudadana en EUA no se hizo esperar. Tampoco la “respuesta” del “big oil” (ver adelante).

1.4 El desplome del shale

Junto a la protesta por las “externalidades” de la explotación shale, aparecieron trabajos de


investigación que revelaban una sistemática desinformación bajo aliento del cabildo fósil, a base de
sobreestimar las reservas registradas por parte las empresas y la inclusión de premisas en los modelos
usados para determinar las curvas de declinación, con mesetas de decenios de años luego de un primer
descenso, que contrastan con los registros de producción con curvas de descenso exponencial. En medio
de la inducción de escenarios económicos optimistas, decenas de articulistas del ramo manifestaban un
entusiasmo que en correos internos de las empresas y de la misma Administración de Información de
Energía del Departamento de Energía (EIA-DE, por sus siglas en inglés) calificaban en privado como
“exuberante”, con la sospecha de su intención para alentar más inversión personal e institucional -fondos
de pensión, etc-. Seguía la celebración del “shale” cuando el “boom” había acabado, cuando el festín
terminaba: ya la orquesta y las parejas habían empezado el abandono parcial del salón de fiestas. La
prensa, del New York Times al Bloomberg, empezaban a revisar con más detenimiento y seriedad la
retórica, los tabúes y los mitos de las grandes gaseras/petroleras y sus cabildos sobre la explotación
“shale”.
A fines de 2011 Crook, impertérrito ante el desplome del precio del gas natural en EUA, que llegó a su
máximo histórico en 2005 y empezó una curva de descenso empeorada por el desastre recesivo de 2008.
Ajeno ante crecientes manifestaciones de escepticismo sobre la solidez geológico/económica y los costos
a salud y medio ambiente de la “fractura hidráulica”, celebraba y alentaba desde el FT la inversión en
“no-convencionales”. Meses antes el New York Times ya había publicado trabajos de investigación con
testimonios y registros internos de la industria del gas y del petróleo, y de instancias oficiales, sobre los
manejos opacos e incertidumbres en el negocio “gas shale”, 28 mientras la comunidad científica y
académica acumulaba estudios y evidencia de las graves consecuencias a la salud y alto costo de las
“externalidades” del fracking. 29

que la demanda energética mundial crezca alrededor del 35% entre los años 2010 y 2040. Por ello, es crucial invertir
hoy para desarrollar nuevos recursos energéticos”...”Exxon-Móbil enfrentando el gran desafío energético mundial”.
26
Análisis documentales de alto valor han sido ofrecidos, entre otros periodistas de investigación por Ian Urbina.
Entre otros consultar Ian Urbina y Jo Craven McGinty, “Learning Too Late of the Perils in Gas Well Leases”, New
York Times, December 1, 2011.
27
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Ru9-pQVfGKo
28
Ian Urbina, “Insiders Sound an Alarm Amid a Natural Gas Rush”, New York Times, June 25, 2011; Ian Urbina,
“Behind Veneer, Doubt on Future of Natural Gas”, New York Times, June 26, 2011; Clifford Krauss and Eric Lipton
“After the Boom in Natural Gas”, New York Times, October 20, 2012.
29
Que se analizarán adelante.
En años recientes el “big oil” al igual que las firmas de servicios petroleros -Halliburton (HA), Baker
& Hughes, Schlumberger (SLB) y Weatherford-, han hecho cuantiosas inversiones en tierras,
adquisiciones de empresas vinculadas a la explotación de gas y petróleo “shale” en EUA y formalizado
enormes contratos para la compra de equipos. Las pérdidas son considerables. HA y SLB, grandes
consumidores de equipos y herramientas, y proveedores de servicios para la fractura hidráulica,
registraron pérdidas por mil millones de dólares (mmd) en el cuarto semestre de 2012, al hundirse las
ganancias de la perforación fracking, según informó David Wethe de Bloomberg y la firma PacWest de
Houston, que calculó una caída en los precios del fracking del 14% en 2012 y del 8% en 2013. En materia
de equipo HA formalizó pedidos por $10 mil millones de dólares, excediendo 30% la demanda. Hizo
pedidos por 15.6 millones de caballos de fuerza (HP) y la demanda fue de 12 millones. 30 De aquí que
aumente más el interés en la apertura y concesiones que se les ofrece en México, Argentina y ¿Uruguay?.
No sólo están interesadas, sino que les urge porque hicieron una apuesta riesgosa. Todo “boom” (auge)
tiene su “bust (caída) y el shale no es la excepción. Es una situación en que firmas tipo Exxon-Móbil
recurren a la persuasión de sus cabildos, para agilizar la toma de decisiones a su favor.
El colapso del precio del gas, que hasta principios de Enero 2013 había caído 85 por ciento de la cima
del 2005, afecta a firmas con capacidad suficiente para enfrentar los costos de la apuesta, como
ExxonMóbil o BHP Billiton, pero decenas de firmas pequeñas y medianas tendrían enorme dificultad en
evadir la ruina.31 Rex Tillerson, el gerente de Exxon-Móbil (XOM) describió este predicamento al Foreign
Relations Council, el “cabildo de cabildos” del alto capital en EUA. Lo hizo de manera gráfica: “hoy todos
estamos perdiendo hasta la camisa. No ganamos dinero. Las cuentas están en rojo”. 32 El reconocimiento
de los pésimos resultados de las cuantiosas inversiones hechas en la explotación del gas shale, fue un
balde de agua para la exuberante retórica a favor de los fósiles “no-convencionales” de las grandes firmas
encabezadas por XOM, principal productora de gas natural de EUA tras comprar la gasera XTO en
2010.33 Tillerson mencionó la “seguridad energética” de EUA y mostró “esperanza” por una “reforma”
(léase desnacionalización energética) en México. Poco después y en línea con XOM, los diputados del
Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el poder en México, con Enrique Peña Nieto en funciones
de presidente, avisaron durante la campaña electoral que se les instruyó “dar prioridad a la privatización
del gas shale”, una encomienda que ya es parte de la Estrategia Nacional de Energía presentada por el
Ejecutivo al Senado mexicano.34
El desplome del precio del gas natural (en el mercado de futuros se estimaba que en abril, 2013, se
colocaría en US$3.46 mmbtu -millón de unidades térmicas británicas-) motivó los dichos de Tillerson, a
los que se agregan devastadores hallazgos técnicos derivados del escrutinio de registros de la producción
diaria de pozos localizados en las formaciones geológicas 35 (llamadas “plays” o cuencas) con mayor
historial. Además el New York Times publicó reveladores documentos, correos y opiniones de altos
cargos y técnicos del sector público y privado que refuerzan esos estudios, ya que también cuestionan las
bases geológicas y económicas esgrimidas por el “big oil” para alentar la euforia y especulación del
negocio “shale”.
Pero el desplome del gas no amainó el interés en los “no-convencionales”. Ahora el énfasis es en el
“tight oil” (petróleo y gas húmedo no convencional”) planteándose que en 10 años, o máximo 20, EUA
será una potencia petrolera más que autosuficiente, con capacidad exportadora. Es que el entusiasmo y
desenfreno son crónicos en el mundo de la especulación, sea con “tecnológicos”, hipotecas tóxicas
“securitizadas” o con las “commodities”. A eso juegan las Goldman Sachs, Citigroup, Barclays o Morgan
Stanley en la “economía casino” de este mundo. No es novedad.

1.5 Los trucos del negocio “shale”

30
David Wethe, Bloomberg.com 5 de Octubre, 2012.
31
Gregory Meyer and Guy Chazan, “US natural gas prices fall to decade low”, FT/updated January 19, 2012.
32
Wall Street Journal (27/VI/12).
33
Ibid.
34
La Jornada,1/III/2013 p.18:
http://www.jornada.unam.mx/2013/03/01/politica/018n1pol
35
Llamadas “play” en la jerga petrolera de EUA. En español serían “cuencas”.
Iguales o incluso mayores elogios al “gas shale” emiten los altos cargos públicos de EUA donde la
desinformación juega un papel central. Muchos de los desfiguros de las empresas han sido avalados por
contratistas de la IEA-DE con vínculos con el “big oil”. En el caso del sector público de EUA, el “shale” se
presenta como ingrediente básico al ser agregado al arsenal de la retórica, de la geopolítica (en especial
la relacionada con los vastos recursos naturales existentes en América Latina) y en general, al de la
“seguridad nacional” tanto ante escenarios bélicos como civiles. Se usa la exageración deliberada de la
retórica empresarial sobre el “gas shale” para efectos político-electorales cortoplacistas ante problemas
graves como el desempleo crónico y de largo plazo. En el discurso de senadores, diputados, secretarios y
ex-secretarios de Estado, demócratas y republicanos”, el “shale” encarna “la promesa de un renacimiento
industrial”. Esa es una “percepción” compartida por la Casa Blanca y en especial por el Departamento de
Defensa (DoD), principal consumidor de combustibles fósiles de EUA y del mundo, según informa el
Defense Energy Support Center (DESC).36 Se indica que, por ejemplo, en 2004 el consumo militar de
petróleo (gasolinas, turbosina, aceites) fue de 144 millones de barriles, es decir, 395 mil barriles diarios
(40 millones más que el promedio en tiempos de paz). El involucramiento de empresas como Kellog
Brown and Root, ex-subsidiaria de Halliburton, en contratos para el abastecimiento de combustibles
durante la petroguerra desatada por Washington contra Irak so pretexto del 11/09/2001, mostró al
público el tipo de abusos con los recursos públicos que caracterizan a estas relaciones clientelares. 37 El
vínculo histórico entre la industria del gas y del petróleo con el expansivo aparato militar de EUA amerita
especial atención dados los llamados de voceros de las firmas dedicadas a la explotación de fósiles no-
convencionales para el uso de programas militares, ante la creciente ola “anti-frack” que se ha observado
en EUA en los últimos ocho años, como respuestas comunales, municipales y estatales, ante los destrozos
ocasionados por la fractura hidráulica (ver adelante).
La oficina encargada del abastecimiento de combustible para el Departamento de Defensa -Dod-,
plantea que “como el consumo de petróleo representa la más alta prioridad de todos sus usos, por
muchos y muchos años no existirán límites fundamentales al suministro de combustible para el DoD”. 38
En esta esfera, donde los aportes del cabildo fósil son cruciales para las campañas de diputados,
senadores o aspirantes a la Casa Blanca, la retórica del “shale” adquiere un paroxismo sorprendente. En
efecto, la promoción del fracking se acompaña con Bancos/firmas de inversión “too big to fail”, entre
ellos Citigroup (dueño de Banamex en México y uno de los principales tenedores de grandes bloques
accionarios de XOM) junto a Barclays, el Fondo de Jubilados Universitarios, entre otros. Además de los
miles de cabilderos que a diario visitan las oficinas del Congreso, están presentes “institutos de
investigación” (think tanks) a la par de los grandes cabildos de la industria y entes como la Kennedy
School en Harvard, el poderoso American Petroleum Institute (API) y el American Legislative Exchange
Council (ALEC) que alienta la interrelación/fusión de políticos y grandes corporaciones petroleras,
siempre generosas en lo referido a financiar campañas electorales de senadores y diputados.
En el Washington oficial el “shale”, además de ser la ruta para la “independencia energética” lo es
para la “seguridad militar”, y por obra y gracia de los cabilderos es también la panacea ecológica ante el
calentamiento global. El shale gas se presenta como energía “limpia”. Obama repite el mantra que dice
que es “un enlace”, hacia “fuentes energéticas renovables”. En el informe al Congreso del 25 de enero
2012 aseguró, categórico, que la tecnología (fracking) “nos proporciona 100 años de suministro de gas
natural”.39
36
US Defense Energy Support Center Fact Book 2004.
37
Me he referido a este asunto en Terror e Imperio, México, Debate, 2006. Más detalles en
http://www.contractormisconduct.org/index.cfm/1,73,221,html?ContractorID=29&ranking=10
38
Report from Office of Under Secretary of Defense.
39
Para la exaltación del “gas natural” en la transición energética planteada por Barack Obama, (quien no menciona
que en EUA la disponibilidad de “gas natural” es precaria y en realidad usa ese término para referirse a lo que la
industria conoce como gas “no-convencional” (shale, esquisto etc). consultar “Remarks by the President in State of
the Union Address, United States Capitol. Washington, D.C. Enero 25, 2012”. Disponible colocando cursor aquí:
http://www.whitehouse.gov/photos-and-video/video/2012/01/25/2012-state-union-address-enhanced-
version#transcript y moviendo la guía de tiempo al minuto 27 con.22 segundos. La transcripción es reveladora.
Utiliza el término “natural gas” para referirse al “shale gas”. Pero en un apartado deja claro que conoce la diferencia y
hable de que “en terrenos públicos el gobierno exigirá a las empresas identificar los componentes de las sustancias
usadas para obtener el gas. Obama dijo: And nowhere is the promise of innovation greater than in American-made
Eso dijo el presidente al abrazar la “revolución del gas” ante el público y el Congreso. Es probable que
sus asesores se abstuvieron de advertirlo sobre lo fallido del planteo en lo científico (calentamiento
global), geológico y económico, lo cual llama la atención porque cinco meses antes del Informe a la
Nación de enero 2012 geólogos y analistas del mercado mostraban que a pesar del sorprendente aumento
en la producción diaria de gas (que pasó de menos de 1 mil millones de pies cúbicos -mmpc- en 2003
cuando se empezó a utilizar el fracking, a 20mmdpc en 2008, cuando el “boom” estaba en la cima)
“todavía no está claro que estas formaciones geológicas tengan valor comercial a los precios actuales, por
los altos costos de capital requeridos para la adquisición de tierras y realizar el ciclo completo de
perforaciones; y porque las reservas y los factores económicos cruciales dependen de cálculos sobre
niveles de recuperación última en modelos que asumen (y predicen) que las tasas de declinación se
mantendrán en niveles comercialmente adecuados lo que contrasta con la dura realidad que emana del
estudio sistemático, por primera vez, los registros de producción diaria de miles de pozos. Los
especialistas llamaban a una cautela desatendida por quienes escuchan con más atención -o interés- a los
empresarios y sus cabilderos, propagandistas y geólogos del negocio shale, algunos de ellos bajo contrato
con la AIE del Departamento de Energía, cuya información y mapas son utilizados al Sur del Bravo.
Pero estudios independientes de las cuencas shale, por ejemplo de los analistas Arthur Berman y
Lynn Pittinger indican que “debido a que la historia de producción de estas formaciones es de pocos
años, este modelo no ha mostrado ser correcto y puede ser demasiado optimista”. 40 El análisis detallado
de los perfiles de declinación, tanto de pozos individuales como de grupos de “fracks” localizados en tres
de las principales formaciones geológicas: Barnett, Fayetteville y Haynessville, que “cuentan con el mayor
historial de producción disponible en EUA y por tanto ofrecen más confianza en la determinación de las
tendencias reales, que otras formaciones más recientes”, indican “que la industria infló las reservas al
menos al 100 por ciento”.41
Los autores reconocen que toda formación geológica es única, pero plantean que hasta que no se
disponga de registros con historiales más amplios, la cautela aconseja asumir que las formaciones con

energy.  Over the last three years, we’ve opened millions of new acres for oil and gas exploration, and tonight, I’m
directing my administration to open more than 75 percent of our potential offshore oil and gas resources.  
(Applause.)  Right now -- right now -- American oil production is the highest that it’s been in eight years.  That’s right
-- eight years.  Not only that -- last year, we relied less on foreign oil than in any of the past 16 years.   (Applause.) But
with only 2 percent of the world’s oil reserves, oil isn’t enough.   This country needs an all-out, all-of-the-above
strategy that develops every available source of American energy.  (Applause.)  A strategy that’s cleaner, cheaper, and
full of new jobs.We have a supply of natural gas that can last America nearly 100 years.  (Applause.)  And my
administration will take every possible action to safely develop this energy.  Experts believe this will support more
than 600,000 jobs by the end of the decade.  And I’m requiring all companies that drill for gas on public lands to
disclose the chemicals they use.  (Applause.)  Because America will develop this resource without putting the health
and safety of our citizens at risk.The development of natural gas will create jobs and power trucks and factories that
are cleaner and cheaper, proving that we don’t have to choose between our environment and our economy.  
(Applause.)  And by the way, it was public research dollars, over the course of 30 years, that helped develop the
technologies to extract all this natural gas out of shale rock –- reminding us that government support is critical in
helping businesses get new energy ideas off the ground.  (Applause) Now, what’s true for natural gas is just as true for
clean energy.  In three years, our partnership with the private sector has already positioned America to be the world’s
leading manufacturer of high-tech batteries.  Because of federal investments, renewable energy use has nearly
doubled, and thousands of Americans have jobs because of it. When Bryan Ritterby was laid off from his job making
furniture, he said he worried that at 55, no one would give him a second chance.  But he found work at Energetx, a
wind turbine manufacturer in Michigan.  Before the recession, the factory only made luxury yachts. Today, it’s hiring
workers like Bryan, who said, “I’m proud to be working in the industry of the future.”Our experience with shale gas,
our experience with natural gas, shows us that the payoffs on these public investments don’t always come right away. 
Some technologies don’t pan out; some companies fail.  But I will not walk away from the promise of clean energy.  I
will not walk away from workers like Bryan.  (Applause.)  I will not cede the wind or solar or   I will not cede the wind
or solar or battery industry to China or Germany because we refuse to make the same commitment here.   We’ve
subsidized oil companies for a century.  That’s long enough.  (Applause.)  It’s time to end the taxpayer giveaways to an
industry that rarely has been more profitable, and double-down on a clean energy industry that never has been more
promising.  Pass clean energy tax credits.  Create these jobs.  (Applause.) Battery industry to China or Germany
because we refuse to make the same commitment here.  We’ve subsidized oil companies for a century.  That’s long
enough.  (Applause.)  It’s time to end the taxpayer giveaways to an industry that rarely has been more profitable, and
double-down on a clean energy industry that never has been more promising.  Pass clean energy tax credits.  Create
these jobs.  (Applause.) We can also spur energy innovation with new incentives.  The differences in this chamber may
be too deep right now to pass a comprehensive plan to fight climate change.   But there’s no reason why Congress
shouldn’t at least set a clean energy standard that creates a market for innovation. 
40
Arthur E. Berman y Lynn F. Pittinger, “US Shale Gass: Less Abundance, Higher Cost” The Oil Drum, August 5, 2011
www.theoildrum.com/node/8212
41
Berman y Pittinger, op cit p.1 El énfasis es mío.
registros de producción más recientes seguirán una pauta similar a las que cuentan con más antecedentes
en los registros de producción. Lo que lleva a Berman y Pittinger a plantear que ya se cuenta con
información “más que suficiente” de las formaciones Barnett y Fayeteville para afirmar que la
metodología usada hasta ahora “sobreestima considerablemente las reservas recuperables”. 42
Del escrutinio que hicieron de los registros de producción de la formación Haynesville resultó que la
producción efectiva no alcanza los niveles tan proclamados por las empresas y celebrados por sus
secuaces en los medios. “En efecto”, concluyen, “es difícil entender cómo las compañías justifican el
despliegue de 125 estructuras de perforación, en una formación geológica que no ha demostrado hasta
ahora viabilidad comercial según las proyecciones presentes, hasta que los precios del gas excedan los
US$8.68 por mmbtu”.43
En documentos, entrevistas y emails recabados por Ian Urbina del New York Times 44 se muestra que
lo que más interesa y atrae a los inversionistas es el ingreso de más reservas a sus activos. En este
sentido, va el interés del “big oil” en Neuquen, Argentina y en concesiones uruguayas. También el interés
de Rex Tillerson de Exxon, en el gas y aceite shale de México y su anuncio ante el Council on Foreign
Relations de que, pérdidas aparte, XOM seguirá perforando. Es por las exigencias legales: para
incorporar reservas a los activos de cualquier empresa que cotice en bolsa, los pozos deben estar activos
mostrando viabilidad comercial. El asunto no ha dejado de llamar la atención de la cúpula
administradora y técnica de las empresas, que a lo largo del “boom” y luego “bust” del gas shale,
evidenciaron su escepticismo sobre las exageradas expectativas de las gaseras advirtiendo que de manera
“intencional y aún criminal, (las empresas) inflan la productividad de sus pozos y las dimensiones de sus
reservas”.45
Como los diseños “shale” al sur del Bravo usan mapas y cálculos de la AIE del Departamento de
Energía, hechos por contratistas vinculados al “big oil”, vale recordar 46 que abundan documentos y
correos de altos cargos y técnicos de AIE “escépticos sobre la industria shale”. Les huele a Enron y a
fraude Ponzi, por decir lo menos. Pero el asunto va más allá en profundidad y efectos, que las
manipulaciones de “tecnológicos” o de “tóxicos inmobilidarios securitizados”. Se afecta de manera directa
y profunda a los fundamentos mismos de la vida y salud humana y animal, del medio ambiente global.
Se juega con los límites atmosféricos y pasa al punto de no-regreso en el calentamiento global.
Como se indicó, la fracturación hidráulica es una técnica devastadora en la que, en cada pozo, han de
vertirse decenas de millones de litros de agua y enorme variedad de de sustancias y químicos tóxicos. No
extraña el aumento registrado de resistencias al “fracking”.
Pero simultáneamente en documentos internos, correos electrónicos y entrevistas anónimas, altos
ejecutivos de firmas de energía, abogados corporativos, geólogos de la industria y del sector público y
analistas de mercado que han solicitado el anonimaton, han advertido de La intencionada exageración
para plasmar en la opinión pública una imagen positiva del “fracking”. Difícil de olvidar, campaña que se
da en medio de un vacío informativo no sólo sobre las características, exigencias hídricas e impactos
sobre los acuíferos y ríos, la salud y el medio ambiente sino también, de lo que en criterio de quienes
están vinculados a esta industria es una clara e ilegal desinformación al público, dentro y fuera de EUA,
emanada de las altas esferas de la finanza y la especulación.
El interés en los fósiles “no-convencionales” se extiende por las Américas, de la Cuenca de Burgos en el
noroeste de México, a Vaca Muerta, en Neuquén, Argentina. En el mundo, EUA y al sur del Bravo, la
promoción del negocio con fósiles genera inmensas ganancias que se perciben en los informes anuales de
los grandes monopolios. En paralelo, se desarrolla una extensa e intensa socialización de los costos, por
la naturaleza inherente al “fracking” y al manejo oficial en que se utilizan los instrumentos de influencia
disponibles (del cabildo fósil fluye dinero a raudales), económico-financieros, propagandísticos y de
seguridad en un contexto de guerra de clase, en centro y periferia, y de acentuada explotación
imperialista.

42
Ibid.
43
Ibid,p.2 El viernes 1 de marzo, 2013 el precio de los futuros del gas natural (para abril 2013) era de 3.456 por
mmbtu: millón de unidades térmicas británicas).
44
New York Times, 25/VI/2011).
45
Ver Ian Urbina, NYT, 25/VI/2011.
46
Ver Ian Urbina (New York Times 27/VI/11 Drilling Down Series).

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