BODAS DE SANGRE
Federico García Lorca fue un poeta y dramaturgo español, nacido en Granada y perteneciente a la
Generación del 27. La obra Bodas de Sangre fue estrenada en 1933 en Madrid, es una tragedia con la que
Lorca, inspirado por una historia real, inició una “trilogía dramática de la tierra española” que prosiguió con
Yerma y La casa de Bernarda Alba.
Esta obra pertenece al género teatral y subgénero tragedia clásica, debido a la importancia del
destino en la trama y a los personajes predestinados a sufrir.
El tema principal es el amor que se presenta en un triángulo amoroso entre el Novio, la Novia y
Leonardo. También cabe destacar el retrato de un mundo rural en el que mandan los hombres y el
desarrollo del paisaje andaluz. Otros subtemas que predominan son: la muerte, con el luto constante de la
Madre y la personificación con la Mendiga, y la honra, diferente para hombres y mujeres.
La estructura externa está formada por tres actos con tres cuadros el primero, y dos cuadros el
segundo y el tercero. La estructura interna se divide en tres partes. El acto primero corresponde con un
planteamiento donde se expone la trama y se presenta a los protagonistas. La Madre, mujer de buena
posición social que vive traumada por la muerte de su marido y de su hijo mayor, conversa con el Novio.
Ella no está convencida y se altera al saber que la Novia tuvo relaciones en el pasado con Leonardo el de
los Félix, casado contra su corazón con la prima de ésta. El acto segundo corresponde con el nudo, la
Novia, joven indecisa atrapada entre dos hombres, muestra que no quiere casarse tirando el azahar. Se
celebra la boda y la Novia se retira para descansar. El Novio y la Madre mantienen una conversación,
interrumpida por el Padre, hombre movido por tres valores que deciden sus acciones: el honor, el dinero y
las tierras. Más tarde, la mujer de Leonardo, con un hijo y embarazada de otro, afirma haberlos visto huir
en caballo. Finalmente, el acto tercero corresponde con el desenlace, donde Lorca incorpora elementos,
paisajes y personajes distintos a los expuestos anteriormente. Los tres leñadores comentan lo sucedido
tras la boda mientras que la Luna y la Mendiga, la encarnación de la muerte, participan en la muerte de
Leonardo y el Novio. El drama concluye con el enfrentamiento cara a cara de la Madre y la Novia. La
estructura es circular, pues el primer y último cuadro del drama presentan varios rasgos en común.
La acción principal se desarrolla en un pueblo rural, probablemente andaluz, donde las casas están
distanciadas unas de otras. Destaca un cambio de escenario en el acto tercero, transmitiendo cierto
misticismo. La narración de los hechos está ordenada cronológicamente, y aunque es poco precisa, queda
claro que la acción transcurre en pocos días.
Lorca combina la prosa y el verso, usando este último para expresar la alegría del casamiento
cantando canciones. En la obra destacan figuras retóricas, abundan las metáforas (“Plata en la cara de la
novia”, se identifica la pata con la llegada de la muerte). El autor reproduce el habla coloquial, incorporando
algún vulgarismo o expresión coloquial (“¡Ay, galán, / deja tu sombrero por el olivar!”). En cambio, algunos
personajes como la Madre y la Mujer expresan sus sentimientos de dolor recurriendo a la metáfora e
hipérbole (“Pasan los meses y la desesperación me pica en los ojos y hasta en las puntas del pelo” o “Me
duele hasta en las puntas de las venas”). Se hace un uso exhaustivo de símbolos. El caballo se identifica
con el personaje de Leonardo, siendo la encarnación de la pasión amorosa. La Luna y la Mendiga se
identifican con la muerte. El mar representa la libertad, la naturalidad y la dicha. El olvido viene simbolizado
por la cruz de ceniza, que en el catolicismo representa la muerte y la purificación. El azahar simboliza la
virginidad de la Novia y la pureza.
Bodas de Sangre es una obra que destaca por su sencillez, donde el uso de símbolos y la
personificación de objetos crean un entorno misterioso. La descripción minuciosa de la sociedad patriarcal
de la época, las leyes sociales, la honra, las pasiones elementales y el destino se han llevado mi atención
a lo largo de la lectura. Además, pienso que la obra transmite numerosos temas y valores propios del día a
día.