INTRODUCCION
SITUACIÓN JURÍDICA Y RELACIÓN JURÍDICA
El presente ensayo busca presentar y analizar las implicancias de las relaciones
jurídicas en el derecho civil, para llegar a un análisis y una comprensión sobre el tema
propuesto empezaremos entendiendo que el derecho nace por una necesidad de
ordenamiento social y jurídico, estas, como tal, tendrán una consecuencia jurídica, el
derecho es quien seleccionará qué situaciones requieren de un ordenamiento. Ante
una realidad jurídica el derecho es quien se adapta a su objeto de estudio, que es la
persona, es por ello por lo que actualmente el derecho sigue cambiando y ajustándose
a las necesidades de su objeto. Es bien sabido que el contacto social es un natural
sentido del ser humano pues este necesita relacionarse con los otros, dicho contacto
social da la creación a una relación humana que une necesidades o intereses
específicos tales como religiosos, económicos o sentimentales, estas también
adquieren el nombre de relación social. El jurista Savigny, en el siglo XIX, fue quien
definió este concepto, aclarando que no todas las relaciones sociales necesariamente
serán una relación jurídica pues no toda relación social necesita un ordenamiento a
reglas de derecho. Es por ello por lo que toda relación jurídica existe de persona a
persona, de sujeto a sujeto mas no de sujeto a objeto, esta relación llega a ser jurídica
cuando hay un hecho jurídico pues está determinada por una regla del derecho
Partiendo de estas premisas podemos presentar un primer concepto general de
relación jurídica estableciendo que es “todo vínculo de Derecho entre dos o más
personas, o entre una de ellas al menos, con trascendencia en el ordenamiento
vigente". Esta investigación abarca temas desde la definición de una relación jurídica,
así como los elementos que intervienen. En forma básica y didáctica, cuáles son los
elementos que concurren en los conceptos de relación jurídica y situación jurídica,
¿cuáles son los argumentos que los diferencia? así como las imbricaciones existentes
entre ambos. Los conceptos de “relación jurídica” y “situación jurídica” son tan clásicos
en los estudios de Derecho como decisivos para la comprensión de cuestiones de
máxima relevancia en la Teoría del Derecho. En particular, no pueden entenderse
nociones como “derecho subjetivo”, “potestad”, “sujeción”, “obligación” o “deber” sin
antes comprender cuándo estamos ante una relación jurídica y que situaciones de
poder y sometimiento se derivan de ella.
DESARROLLO DEL ANALISIS
SITUACIÓN JURÍDICA Y RELACIÓN JURÍDICA
LA SITUACION JURIDICA
Concepto La relación jurídica es uno de los conceptos clásicos del Derecho. Sus
antecedentes más antiguos se remontan al Derecho Romano donde ya se acuñó la
expresión iuris vinculum para hacer referencia a la obligatio de una persona respecto
de otra. Más tarde; Kant asociaría el concepto mismo de Derecho con "la relación
externa y ciertamente práctica de una persona con otra, en tanto que sus acciones
pueden influirse entre sí" Pero será F. Savigny quien formule el concepto de relación
jurídica considerándola como una "relación de persona a persona, determinada por
una regla jurídica, que asigna a cada uno un dominio en el que su voluntad reina
independientemente de otra voluntad ajena" Para Savigny, la relación jurídica se
convierte así en el instrumento idóneo con el que delimitar el ámbito de derechos y
deberes de una persona respecto de otra.
¿Qué es una relación jurídica?
Una relación jurídica es un vínculo que se establece entre dos o más personas
(naturales o jurídicas) en virtud de una norma jurídica. Estas relaciones están
reguladas por el ordenamiento jurídico y generan derechos y obligaciones para las
partes involucradas.
Es preciso citar a un autor destacado jurista y catedrático español que ha realizado
importantes contribuciones al campo del Derecho Civil, en su obra "Fundamentos de
Derecho Civil Patrimonial" Luis Diez-Picazo donde menciona lo siguiente:
"La relación jurídica es el vínculo que se establece entre dos o más sujetos de
derecho, en virtud del cual uno tiene un derecho subjetivo que puede exigir o reclamar
frente a otro sujeto, quien tiene la obligación correlativa de cumplir o respetar ese
derecho" (Luis Diez Picazo, 2003). En una relación jurídica, existen al menos dos
sujetos: un sujeto activo (titular de un derecho) y un sujeto pasivo (obligado a cumplir
con una obligación). Por ejemplo, en un contrato de compraventa, el vendedor es el
sujeto activo que tiene derecho al pago del precio, mientras que el comprador es el
sujeto pasivo que tiene la obligación de pagar dicho precio. Estas relaciones jurídicas
pueden ser de diversos tipos y estar reguladas por diferentes ramas del derecho,
como el derecho civil, penal, laboral, comercial, entre otros. Cada una de estas ramas
establece los requisitos, derechos y obligaciones específicos para cada tipo de
relación jurídica.
Es importante destacar que las relaciones jurídicas son reconocidas y protegidas por
el sistema legal de un país, y su incumplimiento puede dar lugar a consecuencias
legales, como demandas, sanciones o compensaciones económicas.
A partir de ese momento la relación jurídica va a constituirse en una de las categorías
centrales del Derecho. H. Kelsen, por ejemplo, asocia el concepto de relación jurídica
con los de derecho subjetivo y obligación, y define a aquélla "como la relación entre
sujetos de derecho; es decir, entre el sujeto de una obligación jurídica y el sujeto del
derecho subjetivo correspondiente". Otros autores irán más lejos y situarán a la
relación jurídica en el núcleo mismo de la Teoría del Derecho. Así, A. Levi considerará
que el Derecho es un conjunto de relaciones a las que define "como todo vínculo entre
sujetos, considerado en función de la norma de derecho, la cual califica y regula el
comportamiento recíproco y correlativo de los mismos". Existe coincidencia doctrinal al
entender la relación jurídica como una relación intersubjetiva entre dos o más
personas, regulada por el ordenamiento jurídico, y de la cual se derivan situaciones de
poder o de deber para las personas relacionadas. Sin embargo, el análisis doctrinal no
es siempre coincidente al abordar aspectos como la fuente de la relación jurídica, su
estructura o sus clases. Fundamentación histórica Dos son las posturas históricas en
torno a la fuente de la relación jurídica: por un lado, la que entiende que el
presupuesto de la relación jurídica es el Derecho y, por otro, la que considera que
aquel presupuesto es una relación social preexistente. La doctrina actual se inclina por
la primera de las tesis afirmando que la relación jurídica no es la simple juridificación
de una previa relación social.
Nacimiento de Relación Jurídica
Según Brebbia el nacimiento de la relación jurídica se trata de adquirir un derecho
subjetivo, si la norma lo muestra a determinado sujeto como resultado de una medida
legal, se puede adquirir un derecho recién nacido o un derecho ya existente, las
formas de obtener un nombre de dominio son por registro y en segundo lugar por
venta o transferencia de crédito. Con base en lo anterior, parece que el derecho no
debe confundirse con su adquisición.
El nacimiento suele dar una idea del origen de algo o del comienzo de la vida, sucede
cuando se cumplen todos los requisitos del ordenamiento jurídico. Cada vez que surge
un derecho, por ejemplo, se adquiere un sujeto, porque ese derecho subjetivo puede
existir sin dueño, pero en cambio, no siempre se puede crear un nuevo derecho
relacionado con la adquisición, porque se puede adquirir algo que ya pertenecía a otro
sujeto. Adquirido. , debe recordarse que no puede surgir un nuevo derecho si antes no
había derecho sobre la misma cosa, pero si el derecho anterior termina antes de que
se produzca la nueva adquisición.
Se reconoce que aquélla suele producirse sobre relaciones sociales preexistentes que,
tras ser objeto de regulación, adquieren ciertos efectos jurídicos. Sin embargo, se
señala que esto no es así en todos los supuestos y que, como ocurre con la relación
tributaria que tiene lugar entre los ciudadanos y la Hacienda Pública, existen
relaciones jurídicas creadas ex novo por el propio ordenamiento. Además, muchas
relaciones sociales de indudable trascendencia - amistad, compañerismo, noviazgo,
etc. No son objeto de tratamiento jurídico y, por tanto, no acceden a la categoría de
relación jurídica. Finalmente, se subraya que el conjunto de derechos y deberes
derivados de una relación jurídica es aquel determinado en cada caso por el
ordenamiento.
De este modo, el Derecho es el único presupuesto necesario tanto a la hora de
determinar cuándo estamos ante una relación jurídica, cuanto a la hora de establecer
sus consecuencias jurídicas. Por último, hemos de señalar el empleo de la expresión
institución jurídica para referirse a las normas que regulan una concreta relación
jurídica Ejemplo: la compraventa, el matrimonio.
Una expresión que ya utilizara Kelsen para identificar con ella al conjunto de derechos
y deberes derivados de una determinada relación jurídica. Estructura La mayoría de la
doctrina se refiere a la existencia de tres elementos en toda relación jurídica: los
sujetos, el objeto y el contenido. Los sujetos Son las personas entre las cuales tiene
lugar la relación intersubjetiva. Pueden formar parte de esa relación jurídica tanto
personas físicas como personas jurídicas, es decir, personas titulares de derechos y
deberes. Aunque habitualmente se alude a la existencia de dos polos personales
diferenciados sujeto activo y sujeto pasivo, cada uno de esos polos puede estar
constituido por varias personas e, incluso, por una colectividad. Igualmente, con la
expresión sujeto activo se suele indicar la titularidad de un derecho, mientras que con
la de sujeto pasivo se indica la titularidad de un deber. Sin embargo, la mayoría de las
relaciones jurídicas generan una reciprocidad de derechos y deberes entre las
personas relacionadas, por lo que éstas suelen ser, a la vez, sujetos activos y pasivos
de una misma relación jurídica.
El objeto Es el ámbito material con su complejo de bienes e intereses sobre el que
recae la relación intersubjetiva. Ahora bien, hemos de recordar que no todos los
ámbitos de la vida humana sobre los que se producen relaciones personales dan lugar
a una relación jurídica, sino solamente aquellos a los que el Derecho ha querido
otorgar consecuencias jurídicas. El contenido Es lo que algunos autores han llamado
el vínculo correlativo que une a los sujetos de la relación jurídica.
Un vínculo que está formado por el conjunto de situaciones jurídicas de poder y de
deber que ocupan cada uno de los sujetos relacionados. Clases No existe un criterio
unánime y homogéneo a la hora de clasificar las relaciones jurídicas. No obstante,
todos los autores coinciden en la distinción entre relaciones de Derecho Privado y
relaciones de Derecho Público: Relaciones de Derecho Privado Son aquellas en las
que los sujetos relacionados son particulares o actúan en calidad de tales. Estas
relaciones se desenvuelven en condiciones de paridad, y los bienes e intereses
predominantes en la relación son de carácter privado. Relaciones de Derecho Público
Son aquellas en las que siempre interviene un sujeto de Derecho Público (un poder o
autoridad pública) que, además, se encuentra en una situación de superioridad cuando
se relaciona con un sujeto de Derecho Privado. Asimismo, en este tipo de relaciones
los bienes o intereses que se encuentran en juego tienen una relevancia
predominantemente pública. Al margen de esta clasificación pueden citarse, a título
ilustrativo, aquellas otras como la que distingue entre relaciones jurídicas
independientes, dependientes unas de otras y conexionadas, o la que distingue dentro
de las relaciones de Derecho Privado entre relaciones obligatorias, jurídico reales,
familiares, hereditarias, etc.
LA RELACION JURÍDICA
En realidad es más preciso hablar de situaciones jurídicas subjetivas, pues no otro
cosa son las posiciones que ocupan los sujetos que participan en una relación jurídica.
A partir de ahí ha sido tradicional distinguir entre situaciones jurídicas de poder (o
activas) y situaciones jurídicas de deber (o pasivas): Situaciones jurídicas de poder La
situación jurídica de poder se produce cuando el ordenamiento atribuye a una persona
el poder jurídico suficiente para realizar conductas o para demandarlas de otros.
La situación jurídica de poder por antonomasia es el derecho subjetivo, sin embargo,
éste no agota el conjunto de posibles situaciones jurídicas de poder y, junto a él,
también se incluye a la potestad. El derecho subjetivo Es la posición de poder atribuida
por el ordenamiento para satisfacer intereses propios. Por ello, generalmente es
renunciable, transmisible y prescriptible (ejm. derecho de crédito). Dicho poder está
formado por un haz de facultades entendidas como posibilidades de actuación que
tiene el titular del derecho. Según la naturaleza de aquellas facultades, los derechos
subjetivos pueden manifestarse como derechos a algo derecho a demandar una
acción positiva o negativa de terceros- o como libertades, esto es, meras posibilidades
de hacer o no hacer.
Como categoría especial de derechos subjetivos debe aludirse a los derechos
constitucionales. Éstos, a diferencia de los demás derechos subjetivos, no nacen tras
entablarse una relación jurídica, sino que están reconocidos directamente por la
Constitución Peruana. Por otro lado, en tanto que derechos constitucionales gozan de
unas garantías reforzadas de tutela.
La potestad Es la posición de poder atribuida por el ordenamiento para satisfacer
intereses de terceros. Por ello, como regla general las potestades no son transmisibles
ni prescriptibles como ocurre con la mayoría de los derechos subjetivos. Además,
mientras que los derechos subjetivos generalmente nacen tras entablarse una relación
jurídica, las potestades tienen su origen directo en la norma jurídica. Las potestades
suelen ser objeto de distintas clasificaciones. Así, por ejemplo, puede distinguirse
entre: a) potestades privadas (ejercidas por un sujeto de Derecho Privado -ej. patria
potestad) y potestades públicas (ejercidas por un sujeto de Derecho Público -ej.
potestad expropiatoria). Potestades regladas (ejercidas conforme a unas condiciones
establecidas por el Derecho -ej. potestad sancionadora) y potestades discrecionales
(ejercidas conforme a la apreciación subjetiva del titular -ej. potestad de nombrar o de
ascender), c) potestades innovativas (cuyo ejercicio crea, modifica o extingue otras
situaciones jurídicas -ej. potestad reglamentaria) y potestades conservativas (cuyo
ejercicio se orienta a conservación y tutela de otras situaciones jurídicas -ej. potestad
de policía). Situaciones jurídicas de deber La situación jurídica de deber se produce
cuando el ordenamiento obliga a una persona a observar una determinada conducta.
La situación jurídica de deber por antonomasia es la obligación pero, al igual que
ocurría con el derecho subjetivo, no agota el número posible de situaciones de deber
y, junto con ella, se incluyen el deber público, la sujeción o la carga: La obligación
Posición de deber considerada como el correlato de un derecho subjetivo y definida
como la necesidad de observar una determinada conducta en favor del titular de un
derecho que, a su vez, la puede exigir de acuerdo con lo dispuesto por el
ordenamiento.
El deber público Posición similar a la obligación pero con un contenido más genérico
pues no está dirigida a satisfacer intereses concretos de una persona (derecho
subjetivo) sino intereses generales. La sujeción Considerada como el correlato de una
potestad, se define como la necesidad de observar una conducta que puede ser
exigida por el titular de una potestad de acuerdo con lo dispuesto en el ordenamiento.
La carga Es una posición de deber peculiar en cuanto que supone la necesidad de
observar una conducta, generalmente de hacer, pero para satisfacer intereses propios
y no ajenos. Por ello, su incumplimiento tiene como única consecuencia la pérdida del
beneficio que estaba unido a la satisfacción de la carga.
ALGUNOS EJEMPLOS:
MATRIMONIO:
El matrimonio bajo ley es reconocido como la unión formal voluntaria entre dos partes
adultas. Como sabemos a esta unión se la reconoce como relación jurídica creando
situaciones jurídicas entre las partes, estas se sitúan en obligaciones como por
ejemplo a la fidelidad, el apoyo mutuo y la convivencia formal con el cónyuge. El
matrimonio es, pues, el negocio solemne mediante el cual un hombre y una mujer
asumen el compromiso de una convivencia estable y de ayuda recíproca como marido
y mujer. (Bianca, 1985, p. 31).
LA SUCESIÓN TESTAMENTARIA O INTESTADA:
Como sabemos el derecho sucesorio se apertura a través de la muerte del causante o
persona jurídica , abriendo la posibilidad de adquirir el patrimonio del causante , lo cual
se puede realizar de dos formas , para empezar contamos con la sucesión
testamentaria que generalmente se da con la existencia del testamento del causante,
lo cual en ella puede decidir voluntariamente dejar parte o por completa disposición de
su patrimonio a una persona de confianza , en segundo lugar tenemos a la posesión
intestada que surge a través de la inexistencia de un testamento , lo cual genera que
los llamados herederos forzosos acrediten el bien del difunto.
LA POSESIÓN:
La posesión está reconocida en el código civil “Artículo 896.- La posesión es el
ejercicio de hecho de uno o más poderes inherentes a la propiedad “como vemos en
términos simples es el derecho que tienen las personas de un bien, en el cual pueden
ejecutar actos materiales sobre el mismo. La posesión como derecho es la
consecuencia jurídica de la posesión como hecho, es decir, la posesión se sustenta en
la apariencia de un derecho frente a terceros (conducta posesoria). (Martín Mejorada
C, La Posesión en el Código Civil Peruano).
LA PROPIEDAD Y COPROPIEDAD:
La propiedad es el poder que ejerce una persona sobre un bien, por otro lado la
copropiedad admite que dos o más personas obtengan los mismos derechos y
obligaciones al adquirir el bien, estos casos se pueden visualizar con la sucesión
intestada imaginemos que al tomar el patrimonio del causante existan no solo un
heredero forzoso, tal vez tenga hermanos, el bien inmueble pasaría a ser de ambos,
volviéndose copropietarios.
CONCLUSIÓN
La conclusión en el campo de la acción o inacción humana es un marco
constante de relaciones jurídicas en las que surgen, cambian o desaparecen
ventajas y desventajas subjetivas por un "hecho jurídico" definido como evento
o falta del mismo. La norma actual del artículo 2084° consagra aparentemente
tres factores de conexión para la filiación extramatrimonial, aunque en realidad,
el factor de conexión es, en última instancia, la ley del domicilio del hijo. La
propuesta normativa estima que la adecuada solución sería la de otorgar al
juez la facultad de escoger entre las diversas alternativas de conexión aquella
que lo conduzca a la aplicación de la ley material más favorable al
reconocimiento del hijo. En tal sentido, debido a que la determinación de la
filiación extramatrimonial comprende tanto la declaración de paternidad, como
la de maternidad.
No obstante, el actual artículo 2086° se encuentra técnicamente bien
estructurado, el Grupo de Trabajo considera que no es conveniente
matrimonializar a los hijos extramatrimoniales, porque todos los hijos gozan de
los mismos derechos, por lo que se estima derogar el presente artículo.
Con esta modificación se precisa que los Registros de Testamentos y de
Sucesiones Intestadas son de competencia nacional, además se establece la
presunción que la oficina registral competente es la del ultimo domicilio del
causante o testador, salvo prueba en contrario.
Se propone unificar en un solo artículo los actos inscribibles en el Registro de
Testamentos y Sucesiones Intestadas.
“Relación jurídica” es por tanto una conexión entre personas o su prevalencia
con la correlación de situaciones jurídicas que aclaran el derecho privado
(actividad y negocio jurídico), cuyo objeto es un servicio que refuerza derechos
y obligaciones. , garantizado por la ley (sanciones).
Luego existe una “averiguación judicial”, cuando el ordenamiento jurídico
considera no sólo los llamados factores esenciales, sino también la
“aplicabilidad o calidad” de los hechos y acciones para producir consecuencias
jurídicas de acuerdo con los criterios determinantes de validez o discapacidad.
Legales luego. Entender que una norma material tiene valor jurídico está
relacionado con actuar de acuerdo con ese valor.
El actual artículo 1988° constituye una norma de reenvío a la legislación
especial a efectos de establecer los regímenes en donde se establezca un
sistema de seguro obligatorio. En esos términos, la disposición normativa
carece de efectos prácticos, razón por la cual se ha considerado conveniente
su derogación. En su reemplazo, se propone una disposición normativa en la
cual se permita, ante los vacíos en la regulación de la responsabilidad
extracontractual, recurrir a las disposiciones de la responsabilidad por
inejecución de obligaciones, en la medida de que sean compatibles con su
naturaleza. Así por ejemplo, temas vinculados a la prueba del daño (artículo
1332) o a los convenios limitativos o exoneratorios de responsabilidad (artículo
1328) podrán ser empleados en la responsabilidad extracontractual. El
justificativo de esta propuesta se encuentra en el reconocimiento de funciones
comunes, pero diferenciables dada la naturaleza de cada sistema, de la
responsabilidad civil.
El Grupo de Trabajo propone que en este artículo se regule una de las tres
modalidades posibles de la Compraventa de Bien Futuro, que en este caso es
la que tiene un contenido íntegramente conmutativo. Mediante esta
modificación, en el Código Civil estarán reguladas las tres modalidades
posibles de Compraventa de Bien Futuro de manera separada: la Compraventa
de Bien Futuro con contenido íntegramente conmutativo (artículo 1534°), la
Compraventa de Bien Futuro con contenido parcialmente conmutativo y
aleatorio a la vez (artículo 1535°) y la Compraventa de Bien Futuro con
contenido íntegramente aleatorio (artículo 1536°). En virtud a este tratamiento
normativo ya no se generarán confusiones tanto en la teoría como en la
práctica sobre estas tres modalidades de Compraventa de Bien Futuro.
considera conveniente señalar de manera expresa la consecuencia de la
ineficacia en caso una disposición contractual sea contraria a una norma legal
de carácter imperativa.
Disolución de la relación jurídica: Una implicancia de una relación jurídica
puede ser la posibilidad de su disolución o terminación. En caso de
incumplimiento grave de las obligaciones, ambas partes pueden tener el
derecho de poner fin a la relación jurídica.
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