La Luz
del Ser
Título del autor para la traducción española de su libro:
Resonance in the heart
Zero degrees of separation
Escrito y publicado por
Gilbert Schultz
www.seeing-knowing.com
Copyright — Gilbert Schultz 2010
Melbourne, Australia
Pintura de la portada de Gilbert S.
© del título y la portada para la edición española
Gilbert Schultz – 2014
Traducción al español y prólogo:
Fernando Rozas
Por favor, comparta este libro con aquellos
que estén interesados.
“El libro de Gilbert es como una flecha que
atraviesa todas las creencias que tienes
sobre ti, dejándote sin ningún lugar
adonde ir, salvo de vuelta a aquel que nunca
dejaste: consciencia presente.”
– Mark Callahan –
Dublín Oct 2010
Contenido
Prólogo a la edición en español 8
Introducción 10
Encontrándote, aquí 11
La consciencia ES 17
La realidad es 18
Cognición pura 22
No saber nada 24
Buscadores de la verdad evitando lo obvio 26
Lo que es 28
Neocosmotermología 30
VER ininterrumpido 32
Deja de complacerte en la historia de ‘llegar a ser’ 37
Oportunidades 42
No-deviniendo 47
Estados mentales 52
¿Dónde tiene lugar el ver? 57
Ninguna respuesta en la mente 60
Conocimiento poco común 63
La investigación directa es necesaria 65
¿Quién soy yo? 74
Esclavitud del yo 80
La vacuidad se mueve como todas-las-cosas 89
Quietud 100
Vida 110
Identidad 118
7
Prólogo a la edición en español
En dos palabras, el mensaje de la No-Dualidad es, a un tiempo, sim-
ple y elegante: “La Realidad es No-Dual, es decir, carece de toda di-
visión”. No existen líneas divisorias en lo Real. Toda división o se-
paración es únicamente conceptual. La línea del ecuador no ‘corta’
efectivamente a la Tierra en dos hemisferios.
El ser humano no está efectivamente separado de su entorno me-
diante una bolsa de piel. La Tierra no está efectivamente separada del
Sol, ni éste de la Vía Láctea, ni ésta de otras galaxias, ni éstas de…
ad infinitum.
Como puede apreciarse, la No-Dualidad puede ser definida o resu-
mida de una manera muy breve. Pero ¿significa esto que si entende-
mos las palabras hemos entendido el ‘mensaje’ de la NoDualidad?
Porque si es así, entonces saldría sobrando, en primer lugar, este li-
bro, y con él todos los demás libros escritos o por escribir sobre la
No-Dualidad. ¿Por qué habríamos de necesitarlo entonces, cuando
es tan desconcertantemente fácil comprender ‘intelectualmente’ lo
que la No-Dualidad es?… ¡Pues porque ‘comprenderlo’ intelectual-
mente equivale a no comprenderlo en absoluto! Para ilustrar esto,
imagínese que usted, por un motivo u otro, jamás condujo una bi-
cicleta. Entonces viene alguien y le describe cómo se conduce una
bicicleta. Y esa descripción puede o no ser exhaustiva. En cualquier
caso, concluido el recuento de posibles instrucciones o descripcio-
nes, usted no se habrá acercado ni un ápice a la experiencia real de
conducir una bicicleta. Todo lo que usted tendrá será un montón de
instrucciones y descripciones inútiles.
La dificultad típica del estudiante de No-Dualidad es que éste puede
en todo momento darse cuenta que el maestro tiene algo que él de-
sea, pero sólo puede comprender muy poco de lo que el maestro está
8
enseñando. Y ese poco que el estudiante puede comprender llena de
miedo su corazón. Las palabras del maestro serán eficaces si
y sólo si logran atravesar esa espesa malla de resistencias al ‘mensaje’
por parte del estudiante. Es decir, si esas palabras ‘resuenan’ en su
corazón. El intelecto es impotente para ‘comprender’ de verdad. La
pericia de un verdadero maestro estriba precisamente en su talento
para atravesar la espesa malla de creencias y resistencias (incluido
ese ‘miedo en el corazón’) por parte del estudiante. Dice Mark Ca-
llahan a propósito del libro que el lector tiene entre manos: “El libro
de Gilbert es como una flecha que atraviesa todas las creencias que
tienes sobre ti, dejándote sin ningún lugar adonde ir, salvo de vuelta
a aquel que nunca dejaste: consciencia presente.”
El ‘lugar’ desde donde se emite el mensaje es el mismo que el lugar
donde éste se recibe: consciencia presente. El milagro de la ‘reso-
nancia en el corazón’ se produce si y sólo si el estudiante está since-
ramente dispuesto a dejarse atravesar por las palabras del maestro.
¿Está usted dispuesto?
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Introducción
No-dualidad significa uno sin segundo. No puede haber ninguna
dualidad en no-dualidad.
La apariencia es aparente separación. No obstante, es sólo una esen-
cia expresándose a sí misma como toda la diversidad que llamamos
‘fenómenos’ – la apariencia.
Dado que existes como la existencia misma, debes ser entonces ese
uno sin segundo. CONOCER es todo lo que está ocurriendo.
Conocer es una actividad – energía. Esta actividad de conocer estodo
lo que hay. No hay nada fuera de esta actividad de conocer. No hay
nada dentro de esta actividad de conocer. No hay ningún dentro ni
ningún fuera – porque este uno, sin un segundo, nunca puede ser
dividido. Es realidad. Hay sólo una realidad.
10
Encontrándote, aquí
El LARGO camino a ‘ninguna parte’ es el drama del buscador. Es
sólo eso, un camino a ninguna parte. La proyectada liberación está
siempre en alguna parte, más adelante en el ‘tiempo’. El propio mo-
vimiento de tratar de alcanzarla es la actividad misma que ciega al
buscador. (Lo ciega) con oscurecimientos al hecho inmediato de la
presencia-consciencia auto-cognoscente auto-liberada ahora, y todo
reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza ocurre en ESTA in-
mediatez, que nunca se desvía de AHORA. No importa lo que es,
fue o será. Todo ocurre en este ahora, ahora mismo – no hay nigún
otro momento.
No-dualidad está más allá de tiempo y mente. Algunas de las ex-
presiones de no-dualidad están obviamente pareciendo ‘causar’ que
reflexiones sobre las creencias. Ésta es la utilidad de tales expresio-
nes. La CREENCIA no es NUNCA lo REAL. Lo que tú eres no está
EN una mente o EN un cuerpo. El cuerpo y la mente APARECEN
en lo que tú eres. Tú no puedes conocer LO QUE eres ni negar que
ERES. Quédate con lo que es absolutamente inmutable y ve que lo
cambiante se revela naturalmente como lo cambiante. Lo revelado
no es algo que tú esperes o para lo que tengas una etiqueta. El fu-
turo es desconocido. La mente no puede ‘agarrar’ la consciencia ni
manipularla. Hay simplemente la actividad de CONOCER. No hay
NINGÚN ‘conocedor’.
El misterio permanece como tal hasta el momento del reconocimien-
to. TÚ, como una supuesta entidad separada, no puedes HACER que
el reconocimiento ocurra. Todo ‘tratar de lograrlo’ es mantenerlo
‘oculto’, pese a que es obvio y auto-evidente todo el ‘tiempo’.
11
El final de la búsqueda infructuosa de la verdadera identidad de uno
puede aparecer en cualquier momento, porque tu verdadera natura-
leza no es otra que la VIDA misma. Sin vida no hay nada.
El dolor en el cuerpo es una señal de que algo necesita de alguna
atención. La mente traduce el dolor en una historia sobre un perso-
naje central, ficticio, y es esta historia la que va acumulándose como
experiencia insoportable e ineludible – una historia – que se agrega
al dolor factual. Habitualmente, el dolor es bastante soportable si se
deja como tal en la inmediatez. Si es demasiado para el cuerpo, éste
se vuelve inconsciente. Es así como el cuerpo lidia con el dolor ex-
cesivo.
Por otro lado, todo dolor psicológico no es otra cosa que la mente
resistiéndose a LO QUE ES – ‘yo no quiero esto’. El ‘yo’ es resistencia
a ‘lo que es’. Eso es lo que el ‘yo’ es – una historia de resistencia.
Como dispositivo mecánico, la idea de ‘yo’ funciona bastante bien en
circunstancias cotidianas prácticas. Sin embargo, cuando las cosas
van adonde el ‘yo’ no quiere que vayan, la resistencia se dispara y
enciende su modo auto-destructivo, y todo el infierno se desata.
Y todo esto… ¿qué es? Es energía en conflicto con energía – el ‘yo’
es la creencia de que ‘tengo el control’, y cuando la evidencia revela
cualquier cosa contraria a esa creencia, aparece como una desespe-
ración, como ‘algo’ que desespera por recuperar su imaginario ‘con-
trol’ nuevamente.
Una nueva creencia – la de que este ‘yo’ está atrapado en un patrón
cíclico – no va a ser de ayuda. Cualquier creencia simplemente per-
petúa la historia de ‘yo’. Una genuina y sincera exploración de lo que
está teniendo lugar, y de ‘a quién’ le está ocurriendo todo esto, puede
producir una sorprendente apertura. Ahora bien, yo puedo describir
qué ocurrió conmigo, pero ello sólo será más información de segun
12
da mano. Básicamente, hay un claro VER que yo no soy ninguna de
estas ‘cosas’ que tomaba por mí mismo. Soy, tan sólo, la simplicidad
del VER desnudo.
Algunos dicen: ‘Quédate con esa impresión de presencia’. La expre-
sión ‘quédate con…’ implica tiempo y esfuerzo. ¿Y qué tal si la ex-
presión significara, de hecho, ‘relájate y no hagas nada’, ni siquiera
tomes en cuenta al tiempo. ‘Quédate con esa impresión de presencia’
significaría, entonces, que tú ERES ESO. ¿Y no es precisamente eso
lo que Gran Mahavakya (‘ESO es lo que tú ERES’ o ‘YO SOY ESO’)
significa?
El lenguaje mismo parece introducir el tiempo. Pero considera lo
siguiente: ¿Hay algún objeto en el pasado? ¿Dónde está el pasado?
¿Qué pasado hay, si no piensas en ello? ¿Qué futuro hay, si no piensas
en ello? ¿Qué presente hay, si no piensas en ello? El tiempo es sólo
conceptualización, que está ocurriendo AHORA MISMO.
Tú no puedes SALIR de esta presencia que llamamos AHORA. No
hay NINGÚN OTRO momento que este ‘AHORA’. Con claridad, la
palabra ‘tiempo’ pierde su aparente significado.
La consciencia desnuda no es un objeto en el patrón espacio/ tempo-
ral. Todo, sin una sola excepción, es una apariencia ‘sobre’ esta vigilia
desnuda, y no es otra cosa que esta vigilia desnuda.
Todo aquello que produzca un genuino interés en lo que está tenien-
do lugar, realmente, es completamente válido. Algunos de ‘nosotros’
creíamos estar atascados en ese ciclo repetitivo de viejos hábitos, que
parecen ser tan fuertes. Algunos parecen precisar de una buena sa-
cudida (una sacudida a esa creencia de ser ‘alguien’ atascado) para
que esa visión se debilite. Todo lo que se necesita es echar una buena
mirada al ‘asunto’ – una mirada fresca y noconceptual (VER puro).
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Dejar de lado las viejas visiones, opiniones y creencias.
Todo es obvio, pero el hábito es ‘mirar’ desde la perspectiva de las
viejas creencias (mente es tiempo). Las viejas creencias enmascaran
la realidad.
Si realmente VES lo que se está señalando, entonces las cosas serán
vistas instantáneamente a la (nueva) luz de la inmediatez. La ‘jaula
de la creencia’ está hecha de pensamientos, ideas, conceptos y creen-
cias. En el instante que uno realmente mira las cosas tal como son,
una natural ‘espaciosidad’ aparece. Estaba siempre presente, pero ig-
norada. Una impresión de re-descubrimiento aparece.
En la apariencia de espacio y tiempo, hubo un ‘tiempo’ en que creía
ser una ‘persona’ separada. Sé ahora (y ‘ahora’ es todo lo que hay),
que la ‘persona’ no existe, salvo como una idea y sus sensaciones aso-
ciadas.
Directa e inmediatamente, te digo que ni una sola de tus historias
sobre ti mismo como un ‘yo’ es verdadera. Todo pensamiento viene y
va. Las creencias erróneas se desechan naturalmente, a medida que
son ‘vistas a través’. Es justo como cuando la creencia en un espejis-
mo de agua se descarta, una vez visto como espejismo.
Naturalmente, tú no sigues creyendo que puedes beber el agua de un
espejismo, o mojarte los pies en ella.
La imagen del ‘yo’ es como un espejismo – es una imagen psicológica
que ha ido acumulándose año tras año. Está hecha básicamente de palabras
e impresiones, y todas las palabras son de la memoria (pasado). Una imagen
no puede hacer nada. La imagen de ‘yo’ es un punto de referencia supuesto (o
creído), que no tiene ninguna sustancia ni independencia de la actividad de
CONOCER. La actividad de conocer no es una ‘entidad’. La esclavitud del ‘yo’
es simplemente la creencia de que esta ‘ego-imagen’ puede ver, oír y conocer –
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pero una imagen no puede hacer nada en absoluto. Tal como la imagen de la
portada de este libro – ella no puede hacer nada. Es una imagen.
Palabras son palabras
Ninguna palabra puede capturar el significado de la vida. Todas estas palabras
son como cualesquiera otras, sólo palabras. Los libros sagrados y la literatura
profana son lo mismo. Están hechos del mismo material: papel, tinta y pala-
bras. No hay nada en ningún libro que pueda sostenerse por sí mismo. Las
palabras se registran y evocan un significado, ¿pero de dónde? Tú suministras
todo el significado. El destino de todos los libros impresos es quedar reducidos
a polvo. La consciencia no está sujeta a la mente.
No hay ningún real ‘llegar a ser consciente’ que tenga lugar en alguna parte.
Todo aparece como un desplegarse sobre la consciencia. El despliegue es siem-
pre cambiante, mientras que la consciencia permanece tal como es.
Si alguna palabra resuena en ti, bien. Si no, no te preocupes. Muévete hacia
aquello que resuena. Es la resonancia lo que ‘cuenta’. Cualquier supuesto ‘llegar
a ser’ que esté ‘apareciendo’, pertenece al tiempo y la mente. La consciencia no
está sujeta a la mente.
El tiempo es memoria y la mente es tiempo. Toda duda está limitada al tiem-
po. ¿Y quién es el que recuerda? ¿Quién es ése envuelto en recuerdos?
¡Los recuerdos son sólo olas transitorias de apariencia! Lo constante ‘es-idad’
ES – tú ERES realidad. ¿Por qué sacrificas tu absoluto silencio y la simplicidad
del comprender, por un puñado de creencias, palabras y conceptos?
Enfatizar la ‘iluminación’ como algún logro especial es la información más in-
conducente de todas. Hipnotizada por esa promesa, la mente pasa por alto la
perfecta y simple naturaleza de la vigilia ordinaria. Tú debes SER, y sólo pue-
des ser, siempre, esta presencia que tú eres. No hay ninguna necesidad de co-
locar una identidad (‘yo’) sobre esta cognición desnuda.
Como ‘el gurú del gurú’ de mi último maestro señala: “Tú eres el silencio y
la quietud desde la cual surge el universo entero.” La manifestación es sólo la
apariencia de ‘ninguna cosa’.
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El psicológicamente limitado ‘yo’ no conoce (no sabe) esto, ni tampoco puede
conocer (saber) realmente nada en absoluto, simplemente porque, en sí mis-
mo, es una entidad supuesta (en la que se cree), hecha sólo de pensamientos, y
los pensamientos no pueden conocer (saber) nada por sí mismos.
El pensamiento es aparentemente poderoso. Sin embargo, todo pensamien-
to no tiene más sustancia que la de una efímera mariposa en la imaginación.
Nuestra verdadera naturaleza silenciosa absorbe cada sonido. No hay NIN-
GUNA entidad aquí o allí que conozca nada, y no obstante, todo es conocido
espontáneamente y sin esfuerzo, con anterioridad a la idea de ‘yo’.
Puede muy bien que caigas en la cuenta de que esta PRESENCIA desnuda
– esta simple presencia cotidiana, tal como es – es ‘lo que yo soy’. La presen-
cia no cambia, aun cuando pueda haber la creencia de que está en constante
flujo. Es la mente la que está vibrando en la miríada de ‘cosas’, no la presencia
o consciencia.
Cuando la mente concreta su propia vacuidad, todas las preguntas y posibles
respuestas desaparecen naturalmente por sí mismas, y se cae en la cuenta de
que ‘lo que verdaderamente soy’ está totalmente desnudo, sin ninguna carga.
Es CONOCER, la actividad de conocer.
No tiene ninguna forma. La libertad no tiene obligación alguna, ni objetos, ni
sujetos, ni ídolos ni imágenes. En el VER desnudo, la creencia es naturalmente
reemplazada, sin incidentes, por este CONOCER inmediato, el cual, irónica-
mente al parecer, ha estado siempre presente, aunque aparentemente cubierto
por creencias.
Lee con la mente abierta. Detente siempre que aparezca el impulso de hacerlo
así. ‘CONOCER’ ES. No hay nada que sacar de este libro. Puede que revele
simplemente lo que ha sido siempre obvio, bien a la vista.
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Si coges un ‘regusto’ de lo que se está señalando, no quedarás solo.
Como a un sabueso tras las huellas de un zorro, el aroma te llevará
adonde necesitas ir. El aroma es la resonancia en el ser – el tañir de
la campana – el conocer (el saber) que hay algo innatamente conoci-
do y verdadero, aun cuando la mente no pueda explicarlo.
Es en verdad muy, muy simple. Esta energía pura, que se manifiesta
como esta apariencia fenoménica llamada ‘el mundo y yo’, parece
seductora, y la mente tiene el hábito de enredarse con sus propias
ocupaciones, pero los hábitos pueden romperse.
Observa a la mente y ve cómo opera. Calla y VE. CONOCER es
cognición instantánea, inmediata. ¿Puedes realmente negar que está
ocurriendo ahora mismo?
El niño alcanza la ‘madurez’ cuando cae en la cuenta de que Santa
Claus pudiera ser un personaje inventado, ¿verdad? Tal vez entonces
el adulto alcance la ‘madurez’ cuando haya la ‘realización’ de que el
‘yo’ es también un personaje inventado.
¡No hay NINGÚN individuo real en ninguna parte! Todos los pensa-
mientos aparecen y desaparecen… no obstante, tú permaneces. Aun
en el sueño profundo, si alguien llama a tu puerta lo bastante fuerte,
o en un terremoto, vas a despertar y levantarte.
La consciencia ES.
Cuando ‘estás’ en sueño profundo, no hay nada que conocer. Los
sentidos, abatidos, han sido arrullados hasta la pasividad. En el
sueño profundo, has retrocedido hasta tu verdadera naturaleza – ¡la
FUENTE única!
Por la mañana estás repuesto. ¿Necesitas acaso conectar las baterías
antes de que la consciencia esté allí? ¡No! La consciencia está allí
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antes de que abras los ojos. ¡Nunca se fue! Es lo que tú ERES. Una vez
despierto te pones en movimiento, y pronto te colocas una máscara
y una identidad limitada, inconscientemente, y el drama de la vida se
despliega una vez más.
Uno debe ‘entrar’ en la propia nada conscientemente, para realizar la
verdadera naturaleza de uno. Si estas palabras ayudan en algo, santo
y bueno. Deja a los ‘otros’ aferrarse a sus sagradas creencias de estar
atrapados en el tiempo, atrapados en un sistema de creencias mecá-
nico o habitual. Los pensamientos son materia muerta.
El pasado, muerto y terminado. En este presente vivo ‘deja que los
muertos entierren a los muertos’ – deja que el pasado se haga cargo
del pasado – y sé esta inmediatez, que es eternamente ahora. Es tiem-
po de sacudir la jaula de las creencias erróneas. Sin una sacudida,
las tristes historias del ‘yo’ simplemente se perpetúan. Así que… ¡no
más historias tristes sobre ‘mí’!
La realidad es
Hay un conocer inmediato de todo lo que necesitas conocer, y está
espontáneamente presente sin esfuerzo. Es la eliminación de creen-
cias lo que ‘descubre’ la presencia cognoscente innata. Ver está ocu-
rriendo, conocer está ocurriendo. ‘Ver/Conocer’ está ocurriendo es-
pontáneamente.
Cuando la niebla se despeja, aquello que siempre estuvo aquí es visto
claramente. Nada ha ocurrido, salvo que la niebla ha aclarado. Esto
se consigue, sin esfuerzo, descansando en la naturaleza verdadera de
la mente, que es clara y vacía. Usualmente, instrucciones directas así
son rechazadas demasiado rápidamente. Pero recuerda: la duda es
sólo un pensamiento.
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Cualquier rechazo a algún ‘señalamiento’, se debe simplemente al
apego habitual a una postura mental. ¿Dónde está la fe en lo que es
auténtico? Tu naturaleza auténtica es realidad o, podría uno decir, tu
naturaleza auténtica está en comunión directa, sin mediaciones, con
lo que es real. Es realidad. Si eso implica dualidad, entonces simple-
mente ve que no hay ninguna dualidad en no-dualidad.
¡La realidad es! La mente es simplemente puntos de referencia sur-
giendo dentro del ámbito de la cognición directa. El punto de refe-
rencia llamado ‘yo’ es un personaje fantasma dentro de todos estos
puntos de referencia. El ‘yo’ no puede ver, conocer o ser algo separa-
do, con alguna naturaleza independiente. Hay únicamente CONO-
CER inmediato. Ninguna ‘biblioteca’ de autoconocimiento existe en
algún lado. La ‘realización’ de ayer es inútil frente a este momento
inmediato. Tratar de ver ‘con los ojos de ayer’
es un ejercicio ilusorio. Pueden surgir muchas cosas que lucen como
auto-conocimiento, pero el experimentar inmediato no puede ser
sacrificado en absoluto por ninguna descripción. En esencia, es úni-
camente este inmediato experimentar y nada más. La comprensión
permanece silenciosa.
Al soltar cualquier apego o cualquier concepto, uno encuentra una
libertad natural, donde no hay ninguna necesidad de aferrarse o col-
garse de nada. ¡Simplemente sé lo que eres! Observa a la mente. Ve
que tú nunca dejas este momento actual.
Ningún instrumento cronológico puede separar este ahora en partes
– la separación es sólo un concepto en la mente. En una casa aban-
donada, un solitario reloj continúa con su tictac en esta inmediatez.
¿Cuánto tiempo ha pasado? El reloj deja de pulsar. ¿Algo ha sucedi-
do? ¿Cambia esta historia realmente algo? Quizás al
escuchar esto, algo pueda activarse, algo pueda escurrirse entre la
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hipnosis de la ilusión; una simple gota de lluvia puede tocar una hoja
agostada y reseca y traerle nueva vida.
Cualquiera sea la razón, has tropezado con este ‘mensaje’. Quédate
con él hasta empaparte por completo. Arrojará fruto. Tan sólo ve que
el VER presente (conocer) ¡es todo lo que realmente hay! ¿Qué otro
ver hay? Los personajes de un sueño no pueden ver.
Nuestra libertad natural ya está aquí. Es sólo la mente la que necesi-
ta limpiarse de creencias erróneas. Muchos pasos parecen tomarse,
física o metafísicamente, pero ni uno solo te aparta (o te aleja) real-
mente de esta PRESENCIA, la cual está aquí y ahora.
En el espacio de un universo que está más allá de toda medida, una
pequeña mota de apariencia denominada ‘humanidad’, dotada de
una luz de ‘auto-consciencia’, intenta medir el significado de todo
mediante un aparato llamado cerebro. En su arrogancia, imagina que
puede controlar a la ‘naturaleza’ y conquistar todo tipo de ‘cosas’. Ol-
vida que hasta algo tan simple como ‘el mal tiempo’ le patea el trasero
con frecuencia, y a veces tan duro como para conmover su supuesto
‘poder’. La ‘humanidad’ busca en los cielos otros planetas y otras for-
mas de vida, e ignora la maravilla de lo que está en ‘su propio patio
trasero’.
La ‘humanidad’ es una pequeña onda en un océano infinito. Para el
hombre, la consciencia es un misterio porque no puede medirla, o
encontrarla como alguna cosa en particular. Permanece claramente
obvia COMO todas las cosas, y sin embargo está oculta a la manera
de un vasto y sutil ‘portador de onda’, dentro del cual el así llamado
‘individuo’ aparece como un pequeño e insignificante patrón de
onda.
El hombre tiene sus teorías y se aferra a ellas. Con frecuencia las so-
mete a ajustes para contentarse, pero la ironía es que el hombre raras
20
veces es feliz. Discute con sus hermanos sobre casi cualquier cosa,
y puede argumentar durante días y semanas enteras, especialmente
sobre su propia teoría favorita.
Tentativamente se une a otros en tribus y naciones y hace política en
cada cruce de caminos. Explota los recursos del planeta y hace la
guerra por ‘cosas’ abstractas y oscuras, que luego pretende justas y
honorables. Invade a otras naciones bajo el manto de la ‘razón’, y lue-
go se pregunta por qué se siente tan mal. Dilapida los recursos finan-
cieros de las naciones para sostener conflictos sobre fronteras que no
existen, y hace esto no por un corto periodo sino durante un siglo
tras otro. Se vierte tanta sangre como para llenar un lago entero, y
todo ello se justifica como algo necesario. Tal es el poder de su ‘razón’
– sesgada y limitada, egocéntrica y despreciable. No es ciertamente
una conducta admirable, o a la que uno podría aspirar.
En ningún punto considera que todo es tan sólo una apariencia, y
que él mismo no es otra cosa que un fantasma, una idea. ¡Qué mezcla
de todo tipo de ‘cosas’ es este hombre! Su verdadera naturaleza es ig-
norada, prefiriendo un montón de ruido mental y una serie de esta-
dos psicológicos, sin tener ninguna idea (del lugar) de donde surgen.
21
Cognición pura
Cognición pura o conocer puro es todo lo que hay. Es claro decir
que ‘una resonancia ocurre en el ser’ – ‘suena una campana’, hay una
sensación de que algo es verdadero. Si uno queda adherido a creen-
cias limitadas (intelecto), las cosas simplemente seguirán girando en
círculos, cambiando de forma dentro del mismo laberinto mental,
una y otra vez.
No puedes colocarte detrás de esta clara y presente actividad de CO-
NOCER. Tú eres ESO. La gente sueña con el despertar. Ignoran que
la vigilia (cualidad-despierta) está ya aquí, y que ser ssencillo y abier-
to es suficiente. La VIDA irrumpe ‘cuando’ la supuesta entidad deja
de interferir. Tú CONOCES (sabes) esto. No hay ninguna necesidad
de proteger algo que no es real.
Aquellos que se aferran a una aparente ‘comprensión intelectual’, pa-
san por alto el (hecho de) que el intelecto no es otra cosa que ‘men-
te adquirida’, algo mecánico, y que no puede en verdad comprender
nada.
No hay ninguna paz en la mente. La mente es inquieta por naturale-
za. La mente no puede morar como quietud porque es movimiento.
No tienes que buscar el despertar, ni el espacio o el silencio. Hay
mucho más silencio en el universo que sonido. Hay mucho más es-
pacio vacío en el universo que ‘materia’. Sé afectuoso con tu propio
ser (cualidad-de-ser).
Lo que necesitamos ver es que todo – cada cosa, cada mota de polvo,
cada pensamiento, cada sentimiento, cada estado – está apareciendo
22
en ninguna otra parte que en este claro y vacío espacio de CONO-
CER, el cual no es otra cosa que tu verdadera naturaleza. A veces se
le llama ‘estado natural’. No cambia en esencia, y todos los patrones
espacio-temporales y cambios aparecen en esa presencia ‘inmutable’,
‘carente-de-estados’. Cada ‘cosa’, sin embargo, es transitoria.
La mente es un concepto, una etiqueta. Hablamos sobre la mente
como si fuera una ‘cosa’. Es NINGUNA COSA. Los fenómenos se
manifiestan sin etiquetas, las cuales arriban con la mente. La capaci-
dad de la mente (o del cerebro) está bastante más allá del uso rudi-
mentario que le damos en las actividades mundanas. Antes se
decía: “Si no la utilizas, la pierdes.” Estar limitado a una existencia
propia de un robot, en donde nuestra identidad no ha sido investiga-
da, deja a la mente (o el cerebro) trabajando de un modo mecánico.
Tan pronto como empezamos a investigar lo que somos, un misterio
se despliega.
La apertura se revela a sí misma. Cualquier conclusión a la que lle-
guemos sobre esto es una idea transitoria.
23
No saber nada
VE todo de modo fresco y nuevo. La misma vieja calle por la que
caminas es fresca y nueva, pero si sólo estás consciente del mapa
mental te perderás la frescura de este momento. Ve a tu pareja de
modo fresco y nuevo. Las cosas se ‘abren’ y adviertes que tú realmen-
te no conoces (no sabes) nada. No obstante, conocer está ocurrien-
do. Mi verdadera identidad no puede ser del pasado o del futuro, y
ciertamente NO es la idea prefabricada de la traducción
mental en el presente.
La realidad es lo que es porque la realidad es todo lo que hay y es
omni-inclusiva. Cada átomo del universo ‘aparece’ en ESO. La ener-
gía apareciendo como un sueño es ESO. Debido a que el TODO está
impregnado con esta ‘presencia cognoscente’, no hay ningún interior
o exterior de ESO.
El que ve y lo visto ‘dependen’ del VER. Nunca es al revés. Si no
hubiera ningún VER, tampoco habría ninguno que ve ni nada visto’.
Nada existe sin el VER. En la misma ecuación, tú no puedes ‘hacer’
nada sin esa fuerza vital que anima todo. El fundamento de todo
ser no es una cosa, no es un objeto. Si fuera un objeto, llenaría todo
el espacio. Si llenara todo el espacio, entonces tendría que ser total-
mente transparente. De otro modo oscurecería la visión. Se hurta to-
talmente a la vista del ‘punto de vista individual’. Para la consciencia
imparcial, es totalmente claro y obvio. ¿Cómo pasar de una visión a
otra? Bien. Para empezar, incluye al cuerpo en la visión ‘abierta’. El
cuerpo es el asiento de la creencia en ‘yo’, y el ‘yo’ no puede ver. Todo
aparece en el VER. No hay nadie ‘que ve’.
El reconocimiento ocurre ÚNICAMENTE porque la cognición
ya está ocurriendo.
24
La mente no surge, así como tampoco el sol sale ni se pone. Lo que
llamamos ‘mente’ es tan sólo otro pensamiento. La mente
es sólo
una etiqueta. No obstante, la mente es infinita en su verdadera natu-
raleza. Es clara y vacía. Es debido a esta ‘claridad’ de la vacuidad que
todo lo que aparece en la mente es realmente claro y obvio.
Los detalles de ese conocer están siempre cambiando – es contenido
siempre fresco – no obstante, la naturaleza básica de la consciencia
es inmutable. Encuentra eso que no cambia en ti mismo y ‘quédate
con ello’, y la creencia en ser alguien separado se desvanecerá.
El ‘yo’ es resistencia a ‘lo que es’ – este desnudo aquí y ahora. Pocos
comprenderán lo que estoy diciendo, pero uno o dos sabrán, debido
al sabor de ello, que lo habían ‘tenido’ ya. La mente hará alimento de
cualquiera de los señaladores, y los ‘maestros’ ignorantes agregarán
lo suyo enviando a la gente a la búsqueda de algún ‘nivel más pro-
fundo’. No hay niveles de consciencia superiores o más profundos.
Podemos ver que el ignorante pretende saber algo, implicando que
necesitas trabajar duro para conseguirlo, pero el señalamiento direc-
to es que tú ya eres ESO.
Algunos dicen que necesitamos ‘volver atrás’, des-identificarnos. El
volver atrás es sólo una descripción. No hay nada que hacer ni nadie
que lo haga. Este CONOCER no está localizado en ningún patrón o
ser. Todos los patrones y todos los seres aparecen en el conocer.
Simple. Pero difícil, porque uno parece insistir en ser una ‘persona’,
y no hay ninguna
Innatamente tú CONOCES. Hay conocer.
25
La mente es como un laberinto geométrico con partes móviles.
‘Podemos’ pasarnos la vida entera moviendo las partes del laberinto
en el intelecto sin cambiar nada. El reconocimiento de nuestra ver-
dadera naturaleza es cósmico, ilimitado, PRESENCIACONSCIEN-
CIA. Imposible de describir e imposible de negar. Lo que es VERDA-
DERO es simple y está AQUÍ AHORA.
Buscadores de la verdad evitando lo obvio
Hablando en términos generales, los ‘buscadores’ son como niños
jugando en un lodazal durante horas. Cuando su madre los llama a
casa para que se aseen, no quieren dejar el lodazal ni tampoco asear-
se. El lodo conceptual con el que juega la mayoría de ‘buscadores’ los
absorbe en el tiempo y el proceso. Cuando se les dice que no hay nin-
gún tiempo ni proceso, no toleran fácilmente tal ‘idea’ o posibilidad.
En esta actualidad de ‘ahora mismo’, cualquier otra cosa (que ésta) es
sólo conceptual. Es todo conceptos.
‘Suelta’ todas las ideas y conceptos. Todos son de segunda mano. Tú
NUNCA dispondrás esos conceptos en algún bonito patrón, o en
alguna clase de ‘paz mental’. No hay ningún rompecabezas, ni pieza
que le falte. Lo que tú eres es lo que tú ERES. Lo que tú no eres, nun-
ca llegarás a serlo. No hay ningún ‘llegar a ser’ – hay SÓLO SER.
Eso es directo y va al grano. El primer movimiento es ese ‘agitarse’
de la consciencia llamado ‘yo soy’. Sin ese ‘yo soy’, o ‘vigilia’, no hay
nada perceptible aquí. En el sueño profundo no hay ningún testigo.
No obstante, CONOCER permanece, y conocer, en sí mismo, no es
algo perceptible. Es, de hecho, tu propio ser – presencia sin límites.
Todo fenómeno no es otra cosa que la expresión dinámica de la cons-
ciencia misma. Un espejismo no contiene agua, del mismo modo
que un ‘buscador’ no contiene sustancia alguna.
26
¿Puedes escuchar el silencio? ¿Puedes tocar la nada? ¿Puedes ‘aga-
rrar’ la consciencia? ¿Puedes verte a ti mismo? ¿Puedes parar de pen-
sar? ¿Puedes parar de ver? ¿Puedes parar de oír? ¿Puedes ser algo
que no eres? ¿Puedes volverte algo distinto de lo que eres? ¿Puedes
HACER algo en absoluto? ¿Puedes tú, como supuesta ‘cosa’ separada,
encontrar jamás la totalidad?
La realidad es indescriptible. Y la pura intuición (visión-interior)
jamás será capturada por palabras o ideas. Envolvemos nuestras
creencias con bellas cintas y papel de regalo, y luego las ofrecemos
por ahí. La creencia no es nunca lo real.
¿Cómo podría algún objeto contener la vacuidad? El edificio en que
estás está construido EN (o sobre) la vacuidad. El universo entero se
mueve sobre esta misma vacuidad. Nunca ha cambiado. Lo que apa-
rece cambia constantemente.
La consciencia’espacial’ (análoga al espacio) está más allá de los lími-
tes de la mente. Esta consciencia cotidiana ordinaria está más allá de
toda limitación. A veces se le llama estado natural. Todos los senti-
dos están allí como instrumentos. Sin esa inteligencia viva y pulsante
que está ‘detrás’ de todo, todo equivaldría a nada. Es ‘ninguna-cosa’
apareciendo como ‘todas-las-cosas’. No dos. Tales noticias pueden
disparar el miedo en el corazón del más valiente. Tal es el drama de
la vida.
La consciencia es la actividad de conocer.
27
Lo que es
Sea lo que sea eso que ES, no puede ser otra cosa que LO QUE ES.
La disolución del buscador ocurre espontáneamente. Nadie puede
hacer que ocurra. Tú nunca estuviste esclavizado a nada, aparte de
creencias erróneas, y ninguna de ellas realmente existe. Así que la
esclavitud es una imagen de ‘yo’ inventada. La esclavitud de ‘yo’ es
una ilusión, así como la imagen de ‘yo’.
¿Quién quiere saber esto? El ‘yo’ dirá con firmeza: ‘Yo no’. Esa creen-
cia hará aparentemente cualquier cosa para evitar su propia destruc-
ción. Tal es la naturaleza de la búsqueda. Es un frustrante ‘camino’
en un supuesto proceso de ‘llegar a ser’, y no hay ningún proceso así.
Hay únicamente SER, aquí mismo, ahora mismo.
Todas las sombras son proyectadas por una única fuente de luz.
Cuando la luz del VER pasa a primer plano, todas las sombras se
funden en el plano de fondo.
Creer que hay un ‘yo’ que, de alguna manera, ha sido separado de la
totalidad de la VIDA, es sólo una creencia en un concepto efímero.
Parece causar muchos problemas, y por tanto, es sabio investigar esta
aparente ‘causa’. Es una ficción, y entonces, tanto la causa inventada
como el efecto resultante son una y otro ficciones. Saber esto es libe-
ración.
‘Liberación’ es un concepto que implica esclavitud – liberación de
algo. Lo que se está señalando es ESO que nunca ha estado en escla-
vitud, eso que nunca ha estado en lo fenómenico. Todo aparece en
ESO y es ESO, pero no como aparece. Es como cuando a un hom-
bre confinado en una cueva apenas iluminada, al salir fuera le toma
algún tiempo acostumbrarse a la luz. ¿Qué más quieres? ¿Cuántas
rosas debes oler antes de conocer a la rosa?
28
¿Cuántas mañanas debes acoger antes de advertir que la mente no es
otra cosa que algo mecánico, que gira como una rueda?
¿Qué es lo que quieres? ¿Qué es lo que te falta? ¿Capacidad de com-
prensión? Todo el drama del mundo no equivale a otra cosa que a un
juego de los elementos. La rueda gira y todas las cosas consideradas
buenas y verdaderas son enfrentadas a aquellas consideradas malas
y falsas. Ni el cielo ni el infierno existen de otro modo que como
reinos imaginarios de la mente, representando los polos opuestos de
la misma.
En el instante que tomas partido, te embarcas en un conflicto. ¿Qué
calidad de atención se requiere para reconocer esto? Desde tiempos
inmemoriales, esta lucha de los opuestos se ha representado como el
mundo de las apariencias.
Reyes y reinas, imperios y naciones han ascendido y caído una y otra
y otra vez. ¿Qué se ha ganado? ¿Qué se ha perdido?
29
Neocosmotermología
‘Neocosmotermología’. ¿Qué significado tiene esa palabra? Ninguno
en absoluto. Puedes buscarle algún significado e incluso puedes ima-
ginar uno. No tiene ningún significado. Así como esta palabra ‘tiene’,
no tiene significado, así también lo que es genuino y verdadero en ti
mismo nunca puede ser comprendido (o corrompido) por meras pa-
labras o significados. Innatamente, este conocer está presente como
la presencia misma. Presencia autocognoscente.
‘Sí pero…’, dice la mente. La mente, por su naturaleza misma, es dua-
lista, así que esta así llamada mente parece ‘crear’ problemas para su
aparente ‘propietario’ llamado ‘yo’. Las tendencias inventadas de la
mente son el ‘mal-estar’ de SER. La relajación en el estado natural, fá-
cilmente observable en un bebé que duerme, no es algo extraño para
ti. Deja de buscar significados inventados y fantasías espirituales, y
relájate en SER. Desde allí, ve si hay algo más que desees.
‘Sí pero…’, dice la mente. La mente, por su misma naturaleza, es dua-
lista, así que esta así llamada mente parece ‘crear’ problemas para su
aparente ‘propietario’ llamado ‘yo’. Las tendencias inventadas de la
mente son el ‘mal-estar’ de ser. La relajación en el estado natural, fá-
cilmente observable en un bebé que duerme, no es algo extraño para
ti. Deja de buscar significados inventados y fantasías espirituales, y
relájate en SER. Desde allí, ve si hay algo más que desees.
Mientras creas que hay ahí un sólido ‘alguien’ que va a volverse ilu-
minado en algún momento futuro, un sutil velo de ignorancia nubla-
rá la mente. ‘Cuando’ este alguien es visto como una transparencia,
como un patrón apareciendo dentro de este directo e inmediato VER
(que yo soy), se sabe entonces, de modo in-mediato, que (ese patrón)
es una apariencia en esta PRESENCIA cognoscente (que yo soy), y
así se sabe, directa e inmediatamente, que yo no soy esta apariencia.
30
Este patrón de creencia comúnmente denominado ‘yo’ no es lo que
yo soy.
‘Para entonces’, que sólo puede ser ‘esta inmediatez’ de AHORA, este
patrón de creencia habitual habrá perdido ya su ‘agarre’ en la mente.
La mente es sólo creencia y nunca ha tenido ningún real ‘agarre’ so-
bre nada, salvo sí misma. Puede desvanecerse sin dejar rastro muy
fácilmente. Desaparece cada noche en el sueño profundo. (Este hués-
ped no invitado, la mente inquieta, no tiene que quedarse para el
desayuno. ¡Dale una patada y échalo fuera!).
La creencia re-aparece debido a que es un hábito de larga data, un
‘patrón de recurrencia’. Ahora sus raíces han sido cortadas o afloja-
das, y con un continuado VER sin esfuerzo, es totalmente ‘vista a
través’, y parece evaporarse, llevándose consigo la aflictiva identifica-
ción de esa creencia habitual en ser un ser limitado, una mera per-
sonalidad. Paradójicamente para la mente, no hay ‘nadie’ haciendo
algún esfuerzo para producir esta libertad. VER está ya ocurriendo.
‘VER puro’ es este ver ahora. El ojo no ve. Ni el ver ni el ojo están
limitados por las interpretaciones mentales, que son sólo contenido
mental transitorio. Todas las traducciones de una experiencia o
evento cualquiera que han aparecido y desaparecido en este ver, ja-
más han tocado siquiera al ver mismo.
31
VER ininterrumpido
Si uno mira las cosas con detenimiento, uno puede ver claramente
que todas nuestras reiteradas referencias a un ‘yo-centro’ son sólo
una serie de apariencias en la clara y vacía naturaleza de la mente.
No tienen NINGÚN poder para atar a nadie. El VER sigue siendo
ininterrumpido, pase lo que pase.
Todo es claro y obvio. ¿‘Quién’ no conoce esta obviedad?
Tienes que ver claramente la naturaleza de las apariencias. Creer que
tienen alguna sustancia es el error. Uno debe prestar atención en la
inmediatez viviente, y ver ‘a través de’ estas apariencias de manera
que toda duda se desvanezca.
Todos los conceptos son simplemente objetos transitorios en la men-
te, incluidos aquellos sobre la vacuidad y la consciencia. Para tras-
cender las visiones limitadas de la condición individualizada, apare-
ce como una necesidad para la mente abrirse a su propia naturaleza
‘espacial’ (análoga al espacio). El ‘yo’ es resistencia a lo que es. Abrir-
se a esta naturaleza ‘espacial’ no es un ‘hacer’ como tal, porque es sin
esfuerzo y ya está totalmente presente.
No obstante, está aparentemente oscurecida por la creencia en los
pensamientos. Descarta esos pensamientos y VE qué es lo que que-
da. Esta inmediatez de CONOCER carece de compromisos. Toda
cháchara sobre auto-purificación es ridícula. ¿Cómo puedes puri-
ficar eso que nunca ha sido contaminado, o que ni siquiera existe
realmente? Vean cuán ridículo es este camino de purificación. La
verdad última ‘atraviesa’ toda falsedad en ESTE AHORA. La esencia
del mensaje es tu propia naturaleza auténtica – PRESENCIACONS-
CIENCIA.
32
La INTELIGENCIA, que lo penetra TODO, es lo que mantiene junta
tu vida aparentemente fragmentada y separada. La vida nunca estu-
vo fragmentada en primer término, salvo por la creencia en el ‘yo’, el
cual no existe – así que la fragmentación es sólo aparentemente tal
para un ser conceptual llamado ‘yo’. La INTELIGENCIA PURA está
a cargo de todo el ‘show’, y ningún ‘tú’ separado está haciendo nada
en absoluto, en ninguna parte.
¿Te ha sacado alguna vez una creencia del modo de búsqueda? Un
verdadero maestro provoca la erradicación de todas las creencias, y
eso te deja vacío.
Las creencias habituales se desvanecen una y otra vez hasta que dejan
de aparecer como creencias. De otra manera, todo lo que tiene lugar
es un ‘estilo de vida’ esclavizado, acompañado de un autoengañoso
e imaginario ‘progreso’, además de interminables prácticas de puri-
ficación.
¿Por qué establecerse en una visión limitada y la esclavitud del ‘yo’?
La libertad está aquí, como realidad sin pensamientos. ¿‘Quién’ no
sabe esto? ¿Por qué nos complacemos,’ internamente esclavos’, a ideas
de segunda mano o a conceptos de algún otro sobre cómo debería
uno vivir o ser? Todas estas actividades son ilusiones, adheridas a la
ilusión de ser un buscador. ¡Es una lucha de sombras!
Esta energía pura, que se manifiesta como esta apariencia fenoméni-
ca llamada ‘el mundo y yo’, parece ser seductora, y la mente tiene el
hábito de comprometerse con sus propias ocupaciones. Observa a la
mente y ve cómo opera. Calla y ve. Caerás en la cuenta de que esta
simple presencia cotidiana es ‘lo que soy’. ¡Simplemente tal como es!
33
¿‘Quién’ es ese que es arrastrado y se pierde en las apariencias? ¡Nadie!
No hay ningún individuo separado que quede perdido. El ‘espejismo’
(el buscador) se desvanecerá sin dejar rastro, con o sin la aceptación o
negación, asistencia o resistencia, del buscador.
Puede que tengas la impresión de estar esperando a que las cortinas
del escenario se levanten antes de ‘hacer lo tuyo’, pero te aseguro que
no hay ninguna cortina. ¡Todo está a la vista! No hay dónde ocultarte
ni nada con qué cubrirte. La consciencia está desnuda. Tú eres invisi-
ble. Todos tus disfraces están hechos de la materia de los sueños, y las
contorsiones de estos múltiples personajes están, simplemente, en el
sueño. Es sólo un montón de apariencias girando en torno a puntos de
referencia en (o sobre) NINGUNA COSA. Rastrea todo ello hasta el
primer instante de ser. El CONOCER no está nunca en el objeto que
aparece.
Comúnmente se cree que la realidad está oscurecida por el que busca
la unidad. No está oscurecida en absoluto. Está justo aquí, en todo mo-
mento. Es muy simple, y sin embargo, siempre parecerá una paradoja
a la naturaleza dualista de la mente ordinaria. Debes saber que ‘nadie’
ve (a la realidad) porque no puede ser vista. No obstante,
no podemos decir realmente que no la vemos. ‘Nadie’ la conoce por-
que no puede ser conocida. Pero no podemos decir realmente que no
la conocemos. ¿Por qué? Porque nunca se configura como alguna ‘cosa’
Es esta actividad de VER. Es esta actividad de CONOCER. Tú la bus-
cas y tratas de conceptualizar aquello que es siempre anterior a
todo concepto. Cuando la nombras (tornándola en un concepto), ello
no establece ninguna diferencia en absoluto. Habiéndole dado tantos
nombres, piensas que la comprendes. En vez de eso, ve con precisión
y claridad que toda esa conceptualización ‘atada al tiempo’ es simple-
mente contenido mental. ¿Eres tú ese contenido mental? ¿O
estás más allá de eso? Todos los conceptos vienen y van. Tú, ¿vienes
34
y vas?
Sólo podemos ser eso, y no obstante, tratamos de ser todo tipo de
otras ‘cosas’ y cualidades que consideramos superiores (o lo que sea).
Y lo que tratamos de ser es siempre ‘distinto de lo que es, ahora’. No
obstante, la presencia-consciencia sin esfuerzo es esta presencia, esta
autenticidad que tú eres. Tú no tienes elección en ser eso (o cualquier
otra cosa). De hecho, el darse cuenta de esa presencia-consciencia
no es otra cosa que la simplicidad de ser. Esta siempre-presente cog-
nición directa es in-mediata, y reconocer eso imparte a la mente lo
que la gente llama ‘realización’. La realización parece ir y venir. La
presencia ES.
Así pues, todo aquello que aparece como contenido mental, no es ni
puede ser algo separado de la presencia auténtica. Lo singular es que
esa directa cognición (CONOCER) no puede ser ‘apagada’. Es inin-
terrumpida. Es ‘experimentar’ ininterrumpido. Toda prueba en con-
trario es sólo opiniones y cosa de oídas.
El amor no es un concepto. Es un aspecto de la naturaleza de la no-
dualidad. Amor es otra palabra para SER o CONSCIENCIA. El amor
no es un problema. El sexo no es un problema. Es el significado que
atribuimos a la vida lo que aparentemente crea todos los dramas de
la vida. ¿Cuántas guerras han empezado por amor o apego? ¡Todas
las guerras son actividad ego-céntrica!
No hay NINGUNA enseñanza de no-dualidad. No-dualidad ES lo
que ES. La dualidad es sólo apariencias: lo que ‘parece ser’. Un con-
cepto (‘yo’) nunca puede VER. ‘Ver’ está ocurriendo, y ‘el que ve’ es
un fantasma, un reflejo en la mente. Lo que es auténtico permanece
auténtico e incorruptible, y lo que es irreal simplemente permanece
irreal.
Oculta al buscador está la cosa misma que él busca. Está oculta por
la actividad de ‘buscar’ y la identificación como un objeto: ‘yo’. ¿Qué
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está oculto? Simple conocer cotidiano. Sin nada agregado como con-
tenido mental, se revela a sí mismo como lo ‘constante singular’, que
uno sabe que es ‘lo que soy’, sin nada agregado.
Pon a un lado toda resistencia y simplemente descansa en una visión
‘abierta’. Sin ninguna referencia o incluso noción a un pasado, y sin
referencia siquiera a un futuro con sus inevitables expectativas y an-
ticipaciones, deja a la mente descansar en nada en absoluto.
36
Deja de complacerte en la historia de ‘llegar a ser’
No hay ningún método ni práctica. ¡Punto final! No obstante, para
aquellos que se tragan la ‘historia de yo’, y están convencidos de que
algún ‘evento’ especial es necesario antes de que puedan ser libres,
déjenme sugerirles algo. Cojan una hoja de papel en blanco y un
lápiz. Tomen asiento y escriban un recuento sobre ‘quiénes piensan
que son’. Incluyan lo que deseen. Es posible que ciertas experiencias
del pasado les tengan encerrados en la creencia de estar separados,
así que escriban un corto recuento de ello, en sus propias palabras.
Una página es suficiente. Sean honestos y claros en lo que escriban.
No continúen adelante, a menos que hayan completado la tarea.
Nadie tiene derecho a leer lo que sigue sin escribir primero este
recuento. Si has estado engañándote la vida entera, y la lectura de
esta nota es otro ejemplo de tu estilo fraudulento, entonces no hay
nada que pueda yo hacer para ayudarte.
Siéntate en silencio en algún lado y lee la primera línea de tu re-
cuento. Admite que está hecho de palabras. Cada palabra ha sido
aprendida en el ‘pasado’. Lo que tú eres no pertenece al pasado. Lo
que tú eres es sutil y siempre nuevo. Admite que la descripción es
una aproximación y se refiere a ‘alguien’. Ahora bien, lo que tú eres
ahora mismo no es esa ‘persona’ descrita. ¿Puedes VER eso clara-
mente? Es todo puntos de referencia.
Lee las siguientes líneas de tu recuento. Observa cómo la descrip-
ción
requiere de la memoria y de la impresión de ‘yo’. Ve que lo que eres
ahora es un testigo del recuento escrito sobre ‘alguien’. Lo que
verdaderamente eres ahora mismo no es ese alguien. ¿Podría esa
descripción ser sobre algún otro? ¿Hay algún debilitamiento de la
37
creencia de que el recuento es verdaderamente sobre lo que eres? La
mente es tiempo y la mente es ‘yo’.
Detén el pensamiento por un momento. ¡Ninguna mente! Lo que
verdaderamente eres no se ha desvanecido mientras el pensamiento
estaba detenido. Ahora bien, ¿explica ese recuento escrito lo que
verdaderamente eres? ¿O es sólo una historia sobre ‘alguien’, un
alguien que habitualmente crees que tú eres? El hábito puede rom-
perse. Ahora bien, repite lo que he sugerido. Detén la mente y ve si
todo no es, ya, claro y obvio. No creas en nada. Acude al conocer.
Sé el conocer y nada más que ESO.
Es únicamente tu propia autenticidad lo que buscas, y la paradoja es
sólo un malentendido respecto a lo que está siempre aquí. Lo que
está siempre aquí es ‘consciencia no-conceptual’. Ese puro espacio
de conocer es ilimitado como el espacio. Ninguna entidad podría
jamás abarcarlo o contenerlo, porque un concepto no tiene ninguna
sustancia en absoluto. Todas las aparentes ‘entidades’ sólo pueden
surgir ‘en’, o ‘sobre’, ese ‘puro espacio de conocer’, y en ninguna otra
parte.
El viaje más profundo que puedas jamás emprender es ‘intentar’
entrar en ese puro espacio del conocer. ¿Cómo se hace? Mil glori-
ficados ‘gurús’ podrán señalarte cientos de caminos sobre cómo se
hace, pero todo ello es un sinsentido. ¡No puede hacerse! ¿Y por qué?
Porque tú ERES ese espacio del conocer, y ese que intenta entrar…
¡sólo puede desvanecerse!
El puro ver es instantáneo. Lo que parece demorarlo es el ‘tratar’ de
ser ‘testigo’ de ello, pues este testigo introduce un punto de
referencia: el YO. Esto tiene que ser visto claramente.
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¡La búsqueda de la verdad en uno mismo es innecesaria! Es la men-
talidad de ‘buscar’ lo que lleva a la mente en un ‘viaje’ interminable
a ninguna parte. El ser auténtico no está apartado de la pura fun-
ción de los sentidos. Los sentidos no ‘mienten’ en la inmediatez de su
‘contacto’. Lo que la mente traduce (desde ese contacto), sin embar-
go, puede ser una gruesa distorsión. El buscador está aparentemente
atrapado en el reino de estas traducciones y proyecciones mentales.
‘Piensa’ que está viendo. No está viendo en lo absoluto. Uno podría
decir que está ‘mirando’, pero ni siquiera está haciendo eso.
La única ‘cosa’ que se resiste al señalamiento directo es denominada
‘yo’. Y el ‘yo’ no es lo que tú eres, pues el ‘yo’ siempre está cambiando,
y la realidad nunca cambia. Por eso se le llama realidad. No tiene
ninguna duración en absoluto.
Te has establecido ‘aparte’ de tu propia presencia auténtica, al dar
crédito a una ilusión. ¿O es que un hipnotizado ‘buscador’ me está
mirando ensismismado? ¡Despierta! ESTE inmediato conocer es
todo lo que HAY. Lo que buscas es sólo tu propia autenticidad, y la
paradoja es que siempre está aquí. Es consciencia no-conceptual
Al descartar al ‘yo’ como agente del ‘ver/conocer’, se sabe entonces
que el ‘ver/conocer’ está libre de toda ‘cosa’. ¡Libre de todas las cosas!
Esta libertad no puede manufacturarse artificialmente por la mente.
Aquellos que ‘pretenden’ y los falsos profetas suenan como una cam-
pana rajada. La dulce resonancia del ser inmediato es tu verdadera
naturaleza. Nada puede separar la esencia de la libertad.
Tú eres la libertad misma. Tú eres la inmediata resonancia del serpre-
sencia. Tú, en verdad, no puedes ser ‘otra’ cosa que eso.
Permanece con ello y todos los apegos se disolverán sin esfuerzo.
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El terreno de toda especulación es: puntos de referencia en la mente.
Todos ellos aparecen dentro del ámbito del ver. Nadie puede ‘ver’
por ti. ‘Tú’, como un ser separado, no puedes ver. VER está ocu-
rriendo.
Al ver lo que se ha señalado, la creencia en ‘yo’ se disuelve, junto con
el concepto asociado de ser algo separado. Nunca podrá ser dado por
supuesto nuevamente. Las palabras tienen una utilidad: expresar lo
que a menudo es inexpresable. Pero hay ‘algo’ más allá de las pala-
bras, y me pregunto por un instante si ustedes lo sienten así.
La mente no es el enemigo, sin embargo. Todo lo que se necesita es
comprender a la mente. Obsérvala imparcialmente. Comprender
está de hecho más allá de la mente. La mente traduce ‘comprensión’
en lo que la gente llama ‘comprensión intelectual’, más descripciones,
palabras e historias. Todo lo que se necesita es comprensión ordina-
ria. Las elaboradas condecoraciones que el ‘yo’ lleva como su ‘orgullo
y prejuicio’, o como su ‘culpa y pecado’, son, todas ellas, nociones li-
mitadas al tiempo.
La frustración se debe a algunos conceptos que se han recogido por
ahí. Un perro persiguiéndose la cola puede ser gracioso sólo por un
momento, pero luego ya no es tan gracioso. Al parecer, la mente debe
arder hasta extinguirse por sí misma.
Todos hemos oído sobre algún ‘estado superior del ser’, y utilizamos
eso para evaluarnos a nosotros mismos y hallar que algo nos falta. ¿Y
qué si todo ello es un montón de basura? La consciencia no es un
‘estado’. Tú no puedes saber lo que la consciencia es. Lo que verdade-
ramente eres ES consciencia. Empieza con ESO.
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Tú eres el centro de ‘tu mundo’. Todas las cosas y todos los demás
están apareciendo en ese mundo. ‘Tú’ crees que hay alguien allí ‘ha-
ciéndolo’ todo. ‘(Ese alguien) es YO’… puede que aparezca como un
pensamiento. ¿De dónde vino ese pensamiento? Es un sutil movi-
miento sobre la vacuidad. Verbalízalo, y entonces parece tener MÁS
sustancia. Cree en ese ‘yo’, y cargará consigo todo un drama, pero
cada partecita de ese drama es simplemente APARIENCIA. Tú NO
estás en la apariencia. Lo que verdaderamente eres es ‘ninguna cosa’,
sobre la cual todas las cosas aparecen.
DESEAR que las cosas sean diferentes es la artificiosa jaula de la
creencia. VE que no existe. Un pájaro encerrado en una jaula duran-
te diez años no saldrá por la puerta si se la deja abierta… Los patro-
nes de pensamientos habituales no pueden liberarte.
Yo no soy lo que (a)parezco ser. Tú no eres lo que pareces ser. Saber
eso es amor, más allá de los pares de opuestos. Este amor no puede
tornarse en odio.
41
Oportunidades
Cada vez que uno es ofendido es una clara oportunidad de ver qué es
eso que es ‘ofendido’. Ésa es la única utilidad que hay en la consciencia
aprehensiva. Si rastreas todo hasta la clara y presente cognición des-
nuda, queda patentemente obvio que ‘tú’ no estás haciendo nada. En
tanto creas que tú eres el ‘hacedor’ (autor) habrá ilusión.
Desde el punto de vista de la mente habituada (creencia en ‘yo’), nues-
tra verdadera naturaleza aparece como una ausencia, y así, parece
amenazante para el ‘yo’. Sin embargo, no es en absoluto un vacío. Es
esta vacuidad VIVIENTE, que está REPLETA. ‘Ecuanimidad’ es la na-
turaleza de la claridad, del ver, del conocer – realidad no oscurecida.
El buscador nunca puede devenir en ‘quien encuentra’. ‘Nosotros’ bus-
camos la evidencia del significado de la vida a través de un microsco-
pio, y nuestros orígenes en el espacio profundo, cuando la evidencia
está siempre a plena vista. La vida es un movimiento sobre la vacuidad.
Todo significado es agregado por el intelecto y ES el intelecto, y no hay
ningún ‘nosotros’ como tal. Hay únicamente un ver ocurriendo.
El cuerpo aparece en la mente y la mente aparece en la consciencia.
La consciencia no aparece ni desaparece. Si crees que entretenerse con
el concepto de ‘tener un cuerpo de dolor’ es útil o tiene algún valor du-
radero, entonces todo ello es sólo un bordado agregado a otra historia
sobre ‘yo’. Todo ello implica y mantiene la impresión del ‘yo’ en movi-
miento – una historia sobre alguien que está sufriendo. ¿Quién es ése?
Todos los métodos y prácticas de cualquier buscador son un patrón
de energía (supuesto o creído), y cada esfuerzo realizado mantiene a
ese patrón buscando activamente.
La mente aparece como un ‘desear’ una solución al malestar sentido.
42
Ese sentimiento, cuando es investigado, lleva directamente al asunto
medular. Las paradojas se disuelven en el puro conocer. Es imper-
sonal. No hay ningún beneficio para ninguna ‘entidad’ (supuesta o
creída).
El intelecto no conoce nada. Sin la consciencia, el intelecto no existe.
Los conceptos que uno pueda tener sobre lo que la consciencia es,
son sólo más conceptos… todos los cuales están apareciendo SOBRE
o EN la consciencia. ‘Tú’, como esa ‘entidad’ supuesta o creída, no
puedes ‘ponerte detrás’ del CONOCER.
Todo lo que estás leyendo aquí son palabras, sólo palabras. Durante
todo el tiempo, tú estás presente y consciente. Estas palabras, o cua-
lesquiera otras, ¿qué agregan o quitan a esta presenciaconsciencia
que tú eres? ¡Nada!
En la exhaustiva investigación de la propia consciencia, lo que es
claramente evidente se revela por sí mismo de manera natural, y la
‘vieja’ creencia de ser un buscador es ‘reemplazada’ por el conocer,
sin mediaciones ni artificios.
Debe enfatizarse que esto no es una adquisición, porque este conocer
está ya presente. Puede uno llamarle vigilia. Si esta vigilia no estuvie-
ra presente contigo, no habría ninguna posibilidad de conocer nada
en absoluto. Permanece en todo ‘momento’, libre de lo conocido y li-
bre del conocedor. Una profunda intuición (visión interior) está aquí
como pura consciencia. ‘Pura consciencia’ es lo que verdaderamente
somos. No hay NINGÚN despertar del soñador.
Debes saber que nada toca el espacio del conocer donde el ver está
ocurriendo. Todo está apareciendo EN el ver. Todo está apareciendo
SOBRE o EN la consciencia, y ES consciencia.
43
Ve que ‘el que ve’ y ‘lo visto’ son simplemente objetivaciones EN la
consciencia espacial, que es también denominada VER.
Al tenerse un sentido fragmentado de sí, el deseo de ser completo
surge naturalmente, pero basado en una falsa premisa. Es un movi-
miento que intenta ser quietud (las técnicas comunes de meditación
son un buen ejemplo de esto). Nuestra verdadera naturaleza es YA
completa. Es la Totalidad de Lo Que Es.
Abandonar las cosas que te hacen sufrir debería ser lo más fácil del
mundo. El buscador es sólo un fantasma, y es esto lo que causa el
sufrimiento. ¿Qué es eso sobre lo cual aparece la fachada de este bus-
cador inexistente? ‘Eso’ es el puro funcionamiento del ‘verconocer’, o
consciencia espacial. Todas las descripciones de ti mismo se refieren
a estados y cualidades, y lo que tú eres verdaderamente no es ‘un
estado’ y nunca puede ser un estado, excepto en la apariencia, la cual
es toda transitoria.
Todos los estados son sólo patrones de energía, que parecen ‘ir y
venir’ en esta presencia inmutable. Todo lo que se requiere es tener
una clara visión interior, y toda la historia de ‘yo’ se viene abajo. Pue-
de aparecer como una pequeña rendija en la vieja armadura de la
creencia; no obstante, empezará a venirse abajo. Puede parecer como
un proceso, pero no es necesario conceptualizar sobre ‘procesos’. No
hay ningún proceso real, excepto en la apariencia.
Al creer que uno es el cuerpo, la visión se limita a un organismo, y
así la visión es naturalmente limitada. Pero esa inteligencia-energía
está apareciendo como todas las cosas, incluyendo todos los seres
sensibles.
El conocer está impregnando la totalidad. Lo orgánico por sí mismo
no conoce nada. Esta sensibilidad viviente que denominamos ‘yo
44
soy’ es este inmediato conocer, esta presencia-consciencia. Un cuer-
po muerto es orgánico, pero los ojos no pueden ver, los oídos no pue-
den oír, etcétera. Los ojos son instrumentos del ver. Los microbios
en ese cuerpo muerto están vivos y consumen ese cuerpo. Así que
la VIDA está aun allí y en todas partes. Es todo consciencia. La vida
vive de la vida. La cualidad-viviente, la fuerza vital no es negociable.
La Unidad no es negociable.
‘Yo y el otro’ es la base de la impresión de separación. Sobre esa IDEA
se construyen nociones efímeras sobre todas las experiencias y even-
tos, los cuales han sido referidos de manera consistente a ese ‘yo’ de
la memoria, y una HISTORIA ha sido ‘almacenada’ y acumulada y
creída. Y creída sólo porque no ha sido investigada.
Así que esta impresión de separación es SÓLO una IDEA. ‘Cortar a
través’ de esa idea es simple, y sin embargo, puede parecer como la
‘cosa’ más difícil que pueda uno ‘acometer’. La razón de la dificultad
es que ‘yo creo ser este yo’: ése es el porqué. No obstante, el ‘yo’ no
puede ver o conocer nada, así que no puede ser lo que yo soy. La
resistencia a una clara investigación es el ‘yo’ y toda su ‘inversión’
acumulada. La creencia no es lo real.
(¡Son tantos los que desean instrucciones para ‘devenir’!). No hay
ningún devenir. Pero si insistes, familiarízate entonces con ‘eso’: eso
que no cambia. Tú nunca serás capaz de NOMBRARLO. Es Realidad.
El puro ver, el puro conocer no es tocado por los movimientos en la
mente. Lo que el ‘buscador’ no advierte es que el buscar, la búsqueda,
es el problema. En el momento que ‘tú’ tratas de verlo, una forma de
‘veedor’ (sujeto que ve) aparece. La traducción del ‘ver’ (por parte de
la mente) oscurece el ver, a través del hábito de creer que ‘yo soy el
que ve’ (veedor).
45
La confusión es un mal-estar, una experiencia en la mente y el cuer-
po. La ‘causa’ necesita ser investigada. Investigando esa confusión,
uno puede establecer que los conceptos, en conflicto unos con otros,
son en verdad la causa del mal-estar o confusión. Al reconocer que
la confusión es ‘causada’ por la errónea creencia en los conceptos,
éstos se resuelven por sí mismos de modo natural. La visión ‘desde
lo alto de la colina’ es clara. Si estás en ‘el valle de la desesperación’,
debes hacer el esfuerzo requerido para ‘ascender’ mediante la inves-
tigación. La claridad intrínseca a ‘lo alto de la colina’ puede lograrse
rápidamente en el valle.
Lo que tú eres es claridad, pero si la creencia ha logrado ‘enganchar-
te’, esa claridad parece estar comprometida.
46
No-deviniendo
No devengas lo que no eres y sé lo que eres. Tratar de devenir algo
distinto que lo que eres es el problema. Investiga lo que tú eres en el
momento. Si estás confundido, entonces la investigación traerá clari-
dad, siempre que la investigación sea exhaustiva. Yo podría explicar
la mecánica de ello, pero sólo VERÁS por ti mismo si investigas. Si
no lo haces, entonces quedarás apenas con teorías y conceptos.
Aquél con un problema es sólo un patrón de energía, una creencia.
Incluso eso es inteligencia-energía apareciendo como ese patrón y
como la creencia de que es real.
Tu mente es como un balde suspendido en una caída de agua. Se está
llenando constantemente con pensamientos e imágenes. Tú te iden-
tificas con todo ello y te sientes insatisfecho porque nada es perma-
nente. Todo es reemplazado constantemente por ‘nuevo input’ (aun
cuando la mayor parte es un sinsentido conceptual, viejo y rancio). Si
volteas el balde, un espacio claro y vacío se hace claramente presente.
Este sabor de la clara presencia no está restringido por la forma del
balde. En efecto, ese espacio claro y vacío del conocer incluye, dentro
de él, la caída de agua. De hecho, todo el universo está apareciendo
en ESO. La consciencia es cognición directa. La mente asiste en el
re-conocimiento – o rememoración.
No puedes saber (o conocer) lo que eres. Sólo puedes ver y eliminar
la creencia en lo que no eres. En el ver que tú no eres nada de lo que
parece ser, hay un vuelco, y entonces ves y sabes que tú eres todo
ello – omni-inclusivo – como la real presencia ilimitada, la presencia
viviente inmediata de ‘lo que es’. Tú eres ESTO: presencia desnuda.
Todos las cosas, y quiero decir todas, son una apariencia en lo que
tú ERES. Un pensamiento o una actitud no es otra cosa que un (a)
parente patrón de energía.
47
¿Es ‘tu vida’ sólo una rueda que gira repetidamente para la mente?
¿Una historia sobre un personaje ficticio? ¿Es eso lo que eres?
No hay nadie (que esté) atrapado en conceptos, nadie identificado.
La consciencia desnuda no tiene ningún contenido, ni centro ni
frontera. Eso es innegociable. Ningún buscador puede lograr nada
jamás, y esos patrones de creencia no podrán tener jamás capacidad
alguna de lograr nada en absoluto, excepto algo tan igualmente tran-
sitorio como el buscador mismo.
No hay ningún devenir. Tú ya eres lo que buscas.
Buscar es inútil. Paradójicamente, no hay nadie que detenga la bús-
queda. Así que la vieja pregunta surge una vez más: ¿‘Cómo’ ocurre?
Y yo digo: Dado que la pura función de ver ve a través del espejismo,
no hay nada adicional ocurriendo, ningún elemento agregado que
uno ‘haga’. Es que el espejismo se revela a sí mismo como tal única-
mente EN el VER. Este factor es del todo sutil y fácilmente pasado
por alto, debido a la mentalidad identificada habitual. ¿Quién des-
pierta? ¿Quién duerme?
La cognición es quietud y movimiento. Nada aparece en realidad. Lo
que aparece es apariencia. La apariencia no es la realidad. Tú eres el
espíritu atemporal, inmortal. Consciencia desnuda. ¿Dónde está la
duda en esto? Ve que cualquier duda sólo puede ser un pensamiento,
un sentimiento que aparece en la mente. Sea lo que sea aquello que
aparece, desaparece, y aquello que permanece está atemporalmente
presente.
Es conocer lo que es. La mente está ocupada con ‘lo que no es’: un
sueño. Nada, en ningún momento, se queda en la mente. No puede.
Puede dar vueltas y vueltas como una rata alrededor del queso, pero
se irá, y en su marcha, dejará espacio para la siguiente rata, ad infi-
48
nitum. Tú no eres ninguna rata – pensamiento, sensación o estado
de cosas. El ver no está oscurecido por nada en absoluto. La visión
‘abierta’ está siempre presente. La clara consciencia natural es libre
y carente de forma. Esto es tan obvio que ‘nosotros’ ni siquiera lo
notamos.
Cuando cualquiera expresa algo, se implica que hay ‘alguien’ allí.
Todo aparece como una danza de energía apareciendo como ‘mate-
ria’. Cualquiera sea la forma que parezca ser, no es otra cosa que el
cero apareciendo como el uno, o el dos, o el tres, o más.
Un texto de las Escrituras aparece espontáneamente, sin ‘razón’:
‘Cuando dos o más se reúnen en mi nombre, YO SOY (yo estoy)
también allí.’ El significado habitual de este texto es un común
malentendido que ha mantenido a muchos, aparentemente, en es-
clavitud. La mente traduce todo de un modo personal, agregando
sus viejas ideas y significados. Cualquiera sea el estado en que creas
estar, sin importar cuán fragmentado parezca, el desnudo ‘yo soy’
está presente. ¿Qué mantiene juntas a las moléculas de un cristal?
¿Qué cualidad de la vida es la que mueve e impregna cada célula, y
orquesta la magnífica arquitectura de un cuerpo viviente? No es el
débil razonamiento de un ‘yo’ el que hace estas cosas. No es un hacer
aislado, de cualquier modo o manera. Permea el universo entero en
este mismo instante.
El creer que TÚ estás haciendo algo es el obstáculo. El ‘problema’ es
la CREENCIA en ese YO. ¿QUIÉN tiene problemas? Tiene que ser el
YO. El dueño de todo ello es una ficción.
Todo lo que puedo hacer es señalar a tu verdadera Esencia, pero eres
tú quien debe comprenderlo, no como un objeto ‘tú’, o como cual-
quier EVENTO en el tiempo o el espacio, sino COMO lo que ya
ERES. Es simplemente este inmediato ver-conocer, que ya está ‘ocu-
49
rriendo’ ahora mismo. NO es la mente creando objetos a través de su
traducción. ¿Qué esfuerzo necesitas hacer para SER lo que ya eres?
¡Ninguno en absoluto! En el REALIZAR lo que tú eres, se ve que
todo está auto-realizándose tal como es, y que no hay ninguna se-
paración: es UNO. Tú ERES el potencial ilimitado. Sé eso… sé ESO.
Con cualquier cosa que ‘(a)parezca’ ocurrir, no hay causa ni efecto
alguno, aparte de la apariencia de una causa o un efecto. No hay nin-
guna causa definida que pueda hallarse en alguna parte, y tal signifi-
cado (de causa o efecto) es atribuido por la mente, únicamente desde
la memoria. Hemos aprendido a atribuir una ‘causa’ donde de hecho
es imposible distinguir una causa de un efecto. Todas las aparentes
‘causas’ provienen de la Naturaleza Singular del Potencial Infinito,
el cual NUNCA se manifiesta. ESO es la ACTUALIDAD, la REALI-
DAD. ESO es omni-inclusivo. No hay nada fuera de ESO.
Nada separado o distinto.
¿Desde dónde estás viendo? Cada aparente causa y cada aparente
efecto aparecen EN el ver. Es VER indiferenciado. Es VER-TODO.
Es
sólo la mente la que separa y divide lo que es verdaderamente uno.
La intuición (visión interior) puede aparecer como un vislumbre de
‘verdad’. En esencia, es ver desnudo, ver ininterrumpido. Tú eres
ESO. Cuando la creencia es eliminada por la clara intuición o visión
inteior, el conocer ya no fluye más hacia alguna creencia para hacerla
parecer real.
No hay ningún individuo que haya adquirido claridad. Todos los
buscadores, todos los gurús y seres ordinarios son una apariencia en
ESO, que es la Claridad Misma.
50
La verdadera intuición (visión interior) toma a la mente por sorpre-
sa. La mente traduce naturalmente la resonancia de la pura intuición
(visión interior) en palabras. Pero no hay adónde ir ni nada qué lo-
grar, y todo es perfecto tal como es. No tiene caso pretender saber.
Este momento de ver nunca provendrá del uso del ‘yo’ de la memoria
(mente).
51
Estados mentales
Todos los estados mentales – vigilia, sueño, ensueño o sueño profun-
do – son iguales. Todos son energía moviéndose sobre la vacuidad.
Ese movimiento, o aparente movimiento, ‘crea’ el mundo, sea que se
le denomine mundo real o mundo de ensueño. Los aborígenes aus-
tralianos lo llaman ‘Tiempo de Ensueño’. En una leyenda, una cria-
tura mítica llamada serpiente arcoíris se mete bajo tierra y duerme…
sueña a todas las criaturas, hombre, animales, árboles y paisaje, etcé-
tera, existiendo.
No hay salida del sueño en el sueño. Lo que verdaderamente eres no
está en el sueño. Las impresiones del sueño se registran ‘sobre’ tu ver-
dadera naturaleza. Tú eres la fuente del sueño y la luz. En el sueño
hay muchos giros y vuelcos, trucos e ilusiones. El millonario nunca
está satisfecho – siempre desea más. El rey más rico puede fácilmente
ser infeliz. Amasamos fortunas y adquirimos toda clase de ‘cosas’ en
el sueño. En ningún punto la cualidad vigil (despierta) es perturbada
o alterada por el sueño.
Tú eres esta vigilia desnuda, la cual no es un estado. Debido a que
imaginas todas las cosas, no puedes hallar esta cualidad vigil (des-
pierta). Aun cuando nunca se ha perdido, imaginamos que se en-
cuentra en alguna parte, delante, en el ‘tiempo’. En el sueño están
todos aquellos que tratan de convencernos de que nos pueden llevar
‘allí’ y brindarnos un mágico estado del ser. Es todo un sueño.
Deja de ignorar el estado natural. Deja de enfocarte en el contenido y
quédate con el hecho de tu SER. Eso es todo lo que necesitas. Lo que
encuentras no es algo nuevo. Los ‘ganchos’ del sueño pierden su ‘aga-
rre’.
La resonancia no es una elección. Lo que es verdadero resuena natu-
52
ralmente. Una resonancia artificial suena como una campana rajada.
Eso es un concepto (sólo en caso de que no lo hayas advertido). La
resonancia no es un concepto, ¿o vas a decirme que sí?
No tienes idea de qué concepto aparecerá luego. ¿Es eso un concep-
to? Los conceptos no ‘causan’ nada por sí mismos. Son expresiones
no distintas de cualquier otra expresión o apariencia. ¿Puedes real-
mente encontrar algo sustancial en estos fenómenos, que tú’ puedas
señalar con precisión y decir: ‘Eso es lo que soy’? Y, sea eso lo que
fuere, ¿es también un concepto?
Puedes pensar que los pensamientos que aparecen son ‘tus pensa-
mientos’. ¿Los eliges tú? ¿Puedes realmente decidir qué ‘pensamien-
to’ pensarás? ¿Tienes en verdad ‘voluntad’ para ‘hacer’ algo? ¿Puedes
cazar tu propia sombra? ¿Puedes pensar un pensamiento?
Sin importar cuál pueda ser tu circunstancia, tu estado natural au-
téntico de clara apertura está siempre presente. Mientras más inten-
tes figurártelo (con la mente), más se desplegará en ‘sistemas’ y ‘ma-
trices’ de basura conceptual de creciente complejidad. Rastrea todo
ello hacia atrás, hasta esta simplicidad de auténtica presencia.
Los conceptos son conceptos. Conocer es conocer. ¿Cuál de ellos
(‘conceptos’, o ‘conocer’) es inmutable?
Todas las impresiones están registrándose ‘ahí mismo’, en ese espa-
cio interior de consciencia, el cual sólo está aparentemente limitado
por ese cuerpo tuyo de acuerdo a estructuras de creencia comunes o
populares.
Hay un ‘camino’ directo, pues la luz te toca de la manera más íntima
posible… allí donde no hay división alguna entre ‘yo’ y ‘otro’.
53
Cada experiencia no es otra cosa que tú mismo, y la única experien-
cia es ESTO, ahora mismo. Puede que aparezca como una memoria
o como las impresiones actuales e inmediatas recibidas en este mo-
mento. Cuando la mente cesa de fijarse en el ‘pasado’ o el ‘futuro’,
COMO SI fueran algo real, la presencia natural de la vigilia ‘parece’
estar libre de restricciones.
Lo trascendente está ocurriendo AHORA. Dado que es el incesante
y puro funcionamiento de la consciencia, está siempre presente.
No hay ninguna dualidad en No-Dualidad. ¿Cuántos ‘tú’ hay allí? Un
espejo, un reflejo. La apariencia de ‘muchos’ en el reflejo de un único
espejo es obviamente uno. Ese mismo principio del espejo se aplica a
la consciencia. La mente discriminadora imagina muchos reflejos, y
el más próximo es denominado ‘yo’. Deja de referirte a él y ve qué
ocurre.
Todo está contenido en el VER. Todos estos conceptos aparecen en
el VER. El ver no asume nada. Todo es siempre fresco, como ESO
que nunca ha sido VISTO por ningún VEEDOR (aquel que ve). Es
TODO VER. Los juicios de la mente limitada aparecen en el VER. La
creencia en el juicio aparece en el VER. Todo es el ver. ¿Que más
podría ser?
La forma del Buda es vacía. La esencia del Buda (vigilia) es ver for-
ma(s). Este es el significado de la escultura en la imagen de El Buda
Durmiente. La naturaleza del Buda está en todas partes; es el VER.
Sin palabras o memoria, ¿hay algún problema? ¿Hay algún condicio-
namiento o algún pasado, sin palabras? ¿No es la claridad y levedad
del ser lo que queda empantanado por la historia de ‘yo’? Es la HIS-
TORIA misma lo que enturbia y tiene mal sabor.
54
Un personaje ficticio nunca puede encontrar la libertad porque el
personaje nunca ha existido, sea en libertad o en esclavitud. Es intere-
sante cómo esta obviedad no queda clara para todo el mundo.
Todos los conceptos son limitados, y la prisión de la mente no es otra
cosa que conceptos limitados, que no aparecen sino EN la claridad
del conocer inmediato. Cuando el verdugo libera la hoja de la guillo-
tina, ¿no está la presencia apareciendo como un patrón de energía?
Y mientras tu cabeza rueda dentro de la cesta, ¿no está la presencia
apareciendo como otro patrón, dentro de este vasto despliegue de
posibles patrones? ¿Eres tú únicamente ese patrón en partcular?
Si estoy perdido en material mental, todo lo que necesito es un direc-
to ‘señalamiento’ a aquello que yo soy, y usualmente, eso es el seña-
lamiento a aquello que no soy. En palabras sencillas: Yo soy (estoy)
Presente y Consciente. Quédate con esa simplicidad y el resto se des-
plegará naturalmente.
Sal al campo tanto como puedas y saborea la cualidad viva de todo.
Siente esa sutil atmósfera con todas sus luces y sus sombras. Ve que
no estás separado del aire que respiras. Ve que no estás separado del
agua, de la tierra, del sol y del espacio. Tú eres la cualidad viva misma
que está experimentándolo todo.
Todo está bien, incluidos los denominados ‘aspectos negativos’. Ve
que eres el espacio del conocer, y que éste no tiene límite alguno. To-
dos tus hermanos y hermanas aparecen en este espacio que tú eres.
Hay todo un reino de sutil cualidad-viva más allá de las fijaciones
mentales, y ser (estar) con esta sutil naturaleza de ser te nutrirá de
formas inimaginables.
¿Por qué ignorar el modo natural del ser, prefiriendo el drama y el
conflicto interioriores? Deja de castigarte a ti mismo y a los demás y
55
vive esta vida espontánea, abierta y libremente. Es siempre fresca y
nueva. Esta aquí ahora. Sólo necesitamos ‘abrirnos’ a ella, y en esa
apertura, desechar las ‘viejas visiones e ideas’.
Nadie más puede hacerlo por ti. Tampoco tú puedes ‘HACERLO’,
pero si el esfuerzo desaparece en una apertura relajada, espontá-
neamente, entonces esa sutil cualidad de ser resonará con las más
grandes cualidades de la naturaleza. Uno descubre que este estado
natural carece de límites, y que yo soy ESO.
Como la enseñanza Dzogchen afirma: ‘La gran perfección es cons-
ciencia no-conceptual.’
56
¿Dónde tiene lugar el ver?
‘¿Desde dónde estás viendo?’, es una pregunta directa. Sería más
exacto preguntar: ‘¿Dónde tiene lugar el ver?’.
No hay necesidad de librarse del pensamiento ‘yo’ o ‘ego’. Simplemen-
te hay que VERLO como lo que es. Ni rechaces ni aceptes nada. Deja
todo TAL COMO ES, y entonces las ‘cosas’ te dejarán TAL COMO
ERES – Ecuanimidad. Ningún problema. Si percibes un problema,
entonces tú tienes un problema. Pero ¿quién es este ‘tú’ que está en
problemas?
‘¿Desde dónde estoy viendo?’. El ‘testigo’ es un punto de referencia
en la mente, un mero pensamiento: ‘Yo atestiguo’. Un concepto tra-
duce el ver en ‘yo veo’, y el pensamiento ‘yo veo’ no puede ver. El
‘yo’ cambia de ‘forma’, o se mueve a una nueva ‘ubicación’ (punto de
referencia). Si la atención no se involucra con el pensamiento, esta
actividad de ver claramente puede ser excepcionalmente reveladora,
dado que no hay ningún ‘tú’ que esté realmente viendo nada en lo
absoluto. Hay sólo VER. Así, en el ver realmente eso, la vieja idea de
que soy una ‘persona’ pierde asidero totalmente, de modo natural.
Es como una puerta abriéndose a un vasto campo abierto. Habiendo
estado encerrada en ‘casa’ durante tanto ‘tiempo’, esta ‘visión abierta’
no tiene puntos de referencia que los hábitos mentales puedan colo-
car sobre ella. La mayoría corre de vuelta a ‘casa’. El coraje de perma-
necer en lo abierto, sin ningún ‘ropaje conceptual’, es nuestro estado
natural de ‘abierta consciencia espacial’, no adornado por conceptos
del pasado.
Los conceptos aparecen sobre la cognición desnuda. ¿En qué punto
entras ‘tú’ en el aparente proceso de ver/ conocer? ¿No es el aparen-
te proceso, también un concepto? ¿Qué ‘entidad’ está presente si no
57
piensas en ello? ¿Qué ‘tiempo’ hay allí? La ÚNICA salida de todos tus
problemas es: o ver a través de los conceptos, o bien ver que la mente
es NINGUNA MENTE.
El amor es luz, la luz es energía, y la energía es un movimiento – la
actividad BÁSICA es CONOCER. Sin el conocer, ¿qué hay allí? Sin
esta fuerza vital, ¿qué hay allí? ¿Qué nombre tiene un haz de luz
como para apropiárselo e identificarse con él? ¿Qué duración tiene?
Cuestiona las historias. Ellas se desmoronarán… todas y cada una.
Pausa un pensamiento. En esa pausa hay una obvia consciencia des-
nuda y sin adornos. Ten un vislumbre de ella tan a menudo como
puedas. Una vez que tengas un buen regusto de ella, las creencias
erróneas serán abatidas naturalmente. No es un método ni una prác-
tica. Realmente, el impulso de mirar o VER no proviene de la mente.
La libertad no es un estado mental artificial. Es la perfección no-con-
ceptual del SER natural. Está presente ahora. ¿Qué es lo que aparen-
temente la oscurece?
La cosa es que no hay ningún ‘tú’. La INTEGRIDAD es iluminación.
Todo ser está lleno de luz y está hecho de luz. La luz no se mueve a
través del espacio. La LUZ es PRESENCIA. Esta profundidad puede
detener a la mente en seco. Todo está contenido en el VER. El VER
es la LUZ, absolutamente estable e inmutable. Los aparentes cam-
bios (que aparecen) no tienen NINGUNA DURACIÓN. Estos pen-
samientos no tienen NINGUNA DURACIÓN. Es todo LUZ, y lo
que tú eres es esta auto-refulgente luz del conocer. ¿Desde dónde
estás VIENDO? La mente puede parar de conceptualizar. El recono-
cimiento es que todo está contenido en el VER. Nada está separado
del VER, y así, todo ES el ver. ¿No es obvio?
El ‘yo’ no es otra cosa que el ‘no reconocimiento’ de nuestra verdade-
ra naturaleza. Y parece que no ‘abandonará’ sin luchar.
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El amor-al-yo es vanidad, limitante y vulnerable. El amor-de-Sí, que
es omni-inclusivo, es la pura existencia ilimitada y natural.
La liberación-del-yo aparece como un concepto dualista, pero en
realidad la liberación de la creencia de ser un ‘yo’ es ‘una historia que
nunca puede ser contada’, porque no hay nadie allí para contarla ni
nadie a quien contarla. ¿Asustado? La calidez del estar abierto a ‘lo
que es’ disuelve la creencia en lo que no es.
El concepto ‘mi consciencia’ viene y va. La consciencia no viene ni
va. No puede ser limitada por aquello que aparece en ella. El espa-
cio y el tiempo son apariencias en la consciencia. La consciencia es
atemporal y no tiene en ninguna parte límites (que aparezcan) en
ella. Así que el límite es una apariencia. Todo es consciencia. ‘Cons-
ciencia de’ es una traducción mental. ‘Mi consciencia’ es un pensa-
miento. ¿QUIÉN está reclamando qué?
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Ninguna respuesta en la mente
No hay NINGUNA RESPUESTA en la mente. De modo que ¿por
qué insistes en buscarla allí?
Imaginamos que tenemos elección, y ‘nos’ felicitamos o nos castiga-
mos por las elecciones que supuestamente ‘hacemos’. Sin embargo, si
observamos con detenimiento el aparente proceso de hacer eleccio-
nes, verás que no hay evidencia alguna que apoye la creencia de que
hay un ‘elector’. La VIDA te vive. Si has llegado hasta allí, sin venirte
abajo, ¿por qué imaginas que, si ves a través de la ilusión, la VIDA te
abandonará?
¿Por qué a veces te sientes invisible? ¿Por qué sientes que debes cau-
sar una buena impresión ‘ahí fuera’? ¿Cuál es tu verdadera identidad?
¿Y qué límites proyectas en el mundo?
La auto-indagación no es útil como algo a repetir. No es una práctica.
Y debería abandonarse rápidamente. Como práctica a largo plazo, se
vuelve una frustrante prisión. ¿Por qué? Es frustrante porque no hay
ningún ‘yo’ que encontrar. Lo que eres es lo que eres.
Lo que buscas, ya lo ERES. ¿QUIÉN está formulando la pregunta
‘¿quién soy yo’? Lo que hay que VER es que todas las respuestas son
respuestas conceptuales.
¿Desde dónde estás VIENDO? Mira dentro de ese espacio del cono-
cer… y VE que está vacío. No hay pensamientos depositados en ese
espacio. No hay NINGÚN pasado, NI futuro, NI presente. La ÚNI-
CA realidad de la que puedes estar del todo seguro es la del HECHO
de tu propio ser.
Tan sólo VE que este SER no está dividido en ser personal y ser im-
personal.
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El ‘yo’ en sí mismo es inofensivo y del todo necesario para lo que
llamamos vida diaria. Las actividades de la mente son igualmente
inofensivas. Así que te formulo esta pregunta: ¿Estás tú ‘en la mente’,
o más allá de la mente?
¿Cuáles son ‘tus’ problemas? ¿Y son los problemas otra cosa que ‘au-
to-referencias’ en la ‘mente limitada al tiempo’, de múltiples ideas
sobre algún tipo de amenaza, peligro, pérdida o ganancia para ese
‘yo’? ¿No provee el mundo natural el suficiente drama con que lidiar,
como para estar inventando aun más drama?
¿Quién despierta? ¿Quién duerme? ¿Cuál es la ‘cosa’ más preciosa
que tienes? ¿No es la ‘vida’? ¿Y tú la tienes? ¿O la vida ‘te tiene’? ¿Qué
soy yo? Indaga, explora en ello. ¿Eres tú alguna estructura cristalina
líquida? ¿O un misterio biológico? ¿Qué es esta luz que brilla en tus
ojos? ¿No es la luz por medio de la cual ves y conoces? ¿Cómo podría
lo que tú eres, tu autenticidad, tu estado natural, estar separado de la
fuente de esa luz?
Cuando alguien preguntó a Sri Nisargadatta Maharaj: ‘¿Cuál es el
propósito de la vida?’, éste respondió: ‘El propósito de la vida es vivir’.
Básicamente, el VER-CONOCER está ocurriendo, y este funcionar
puro no está en el tiempo. Sea lo que sea aquello que aparece como
un proceso, es sólo material mental. La falsa identidad está tejida del
mismo material. Cuando lo falso es ‘visto a través’, se sabe que todo
es una apariencia transparente sin NINGUNA sustancia. Este verco-
nocer es natural. Está ocurriendo ahora. NO es una postura artificial
en la mente. Nadie puede ‘estar ahí como consciencia’: ésa es sólo
una expresión.
NO hay objetos – el mundo es una apariencia. ¿Quién aceptará un
punto de vista tan radical? Ocurre tan sólo que es la realidad. Esto
61
no requiere de ninguna aceptación; rechazarlo tampoco es posible.
Como ‘científicos’, realizamos experimentos con ratas y ratones. Bus-
camos evidencias sobre el significado de la vida a través de un mi-
croscopio, y también nuestros orígenes en el espacio profundo. La
evidencia está ahí, a simple vista. Es un movimiento sobre la vacui-
dad. Todo significado es agregado por el intelecto y ES el intelecto. El
acertijo está en tu propia mente, y el problema es que no tienes una
mente. Muéstrame tu mente y verás el acertijo.
No hay nada más que lograr, una vez que esta VIDA UNA es recono-
cida como lo que YO SOY. Es tan simple, y no obstante, tan aparen-
temente oculto por lo fenoménico que nadie parece reconocerlo. ¿A
quién le inquieta? El señalamiento es simple… VIDA UNA… tú eres
ESO. Ninguna separación. ¿Qué más necesitas?
El VER-CONOCER no está en el patrón que aparece. Cada patrón es
único, pero el patrón no conoce ni ve nada. El patrón está muerto sin
aquello que lo impregna. Descubre qué es eso que lo impregna y el
misterio se resuelve por sí mismo. ¿Cuál es este consistente ‘agente’
que está presente en el organismo vivo? ¿Qué es lo que imparte un
orden vivo al animal, o a uno mismo? ¿Es la mente? ¿Es un pensa-
miento? ¿Es una idea? ¿Es la inteligencia? Podemos decir con alguna
certeza que es la VIDA. Pero la vida está en todas partes y no está li-
mitada a un organismo. Así que decir que es la vida, de alguna mane-
ra, no es satisfactorio. ¿Hay alguna vida individual o hay únicamente
(Una Gran) Vida?
62
Conocimiento poco común
Lo que de ordinario no advertimos es que la Vida no está localizada
en ciertas partes específicas del Universo, y que no está separada de
nada en absoluto. La Vida es todo.
La inteligencia que impregna toda la manifestación no está apartada,
ni por un pelo, de tu propia naturaleza verdadera. La presencia na-
tural de tu propio ser no es otra cosa que esta inteligencia, la cual se
despliega a sí misma no sólo como tu cuerpo y como lo que llamas
‘mente’, sino como el planeta Tierra y el Universo entero, sin un solo
grado de separación en el tiempo o el espacio.
Todo es de este ‘único instante’, y es esta presencia cognoscente ahora
mismo, y este momento es el solo y único instante, que nunca está
dividido en partes. Podríamos llamarle ‘la duración pura de la eter-
nidad’. ¿Cuándo abandonaste alguna vez ESTE momento? No es una
pregunta capciosa ni ningún juego intelectual.
Considéralo. Incluso un momento de contemplación es simplemente
la inteligencia mirando a un patrón en la mente, y ese aparente re-
conocimiento de algo ‘profundo’ u ordinario no es otra cosa que un
movimiento en este momento inmediato, que en sí mismo nunca se
mueve. Este momento no tiene ningún comienzo ni final, y nunca
viene ni va.
No tenemos que hacer nada en absoluto.
La vida orgánica en la Tierra es una fina película de energía, organi-
zada como una capa de sustancias en transformación. Es una pelícu-
la o capa que está específicamente ‘en su lugar’, para el intercambio
de infinitamente diversas frecuencias de ‘rayos’ cósmicos, fluyendo
hacia atrás y hacia adelante entre los cuerpos celestes. Es ‘auto-soste-
63
nible’. Nada se pierde. Podrías decir que la vida orgánica es el pulmón
del planeta. Por ejemplo, la selva amazónica transforma el dióxido de
carbono en oxígeno a una escala masiva.
La pulsación de la VIDA obviamente está en todas partes. Desplaza
el foco fuera de nuestra visión o escala habitual, y la ‘vida’ está ob-
viamente presente en todas partes. Tal como es arriba, es abajo. Lo
interior es lo exterior y lo exterior es lo interior. Ninguna separación.
(El ‘espacio’ ahí fuera, en el ‘espacio profundo’, es el mismo espacio
‘aquí abajo’ en el reino microscópico).
La vida vive de la vida. Los animales comen vegetales y comen ani-
males, transformando patrones en un despliegue incesante. La Ex-
presión de la Esencia Única es esta manifestación… una expresión
viva de sí misma, auto-sostenible, presencia-consciencia autolumi-
nosa. Todos los elementos están organizados en un despliegue per-
fectamente sinfónico. Un ‘arcoiris’ de pura luz, desplegado como
todas las posibilidades. Es AUTO-COGNOSCENTE – AUTORE-
GULADO – AUTO-CONSCIENTE.
Toda posibilidad y movimiento se está actualizando COMO esta
AUTO-CONSCIENCIA. Incluso la ignorancia de esta obviedad es
esta Esencia Una, expresándose a sí misma COMO todas las posi-
bilidades. ‘Tú’, como una ‘cosa’ aparentemente separada, no puedes
conocer nada. Hay únicamente UNA presencia cognoscente. ESO no
cambia, y sin embargo, es incesante cambio en su expresión.
¿Hay algo, cualquier cosa, que no esté consciente ahora mismo? En
tanto te tomes a ti mismo como una ‘persona’ en el ‘tiempo’, ¿cómo
pueden estas funciones naturales informar a la mente de la verdade-
ra naturaleza de las cosas? El muro que separa al buscador de aquello
que busca es una frontera ficticia, hecha del mismo material que el
del que está hecho el buscador: conceptos.
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En el instante que hay una genuina intención de descubrir lo que es
verdadero (auto-indagación), adviene una respuesta desde la inteli-
gencia, y la inteligencia ‘actúa’. ‘Corta a través’ de las creencias erró-
neas, y toda resistencia es puesta a un lado. En un instante, toda la
matriz de la creencia es desactivada. ¿Por qué habrías de creer en
el ‘yo’ nuevamente, cuando éste ha sido ‘visto a través’? Aún parece
ser real, y la creencia de que es real aparece en los (aparentes) ‘otros’,
quienes aún creen que existe un ‘yo’ en sí mismos.
La investigación directa es necesaria
El ordenamiento de las palabras de una manera no convencional
puede conducir la atención de vuelta a su origen, en tanto no haya
ninguna fijación en algún punto conceptual en el lector. La verdade-
ra naturaleza de la mente es clara y vacía, y esto debe saborerse. Una
visión muy diferente es activada entonces, por así decirlo. El claro
espacio vacío del conocer es donde ‘habita’ el estado natural sin-es-
tados. No tiene ningún límite ni ubicación específica.
Donde quiera que el cuerpo deambule en el mundo, la consciencia
está ahí, sin ser transportada por el cuerpo, porque el cuerpo es sim-
plemente un instrumento de cognición para que la consciencia regis-
tre su propia presencia, que carece de límites.
Abandonar lo que te hace sufrir debería ser lo más fácil del mundo.
¿Qué CONOCES (o sabes) de tu atención? ¿Qué hay ahí sin prestar
atención? ¿Qué es eso que presta atención? Investiga esto. Cuando la
investigación ocurre, este misterio se revela por sí mismo como Inte-
ligencia – pura en su presencia ‘abierta’ y sin cargas. No es personal
ni limitada en su inmediatez.
La mente aprehensiva la cubre con conceptos y una habitual fijación,
65
y tú has creído que eso es lo que tú eres.
La cuestión principal es: CONOCER ES. Es todo muy simple, real-
mente. Presta atención.
Al prestar atención, el drenaje de energía, que habitualmente fluía
hacia las creencias habituales, deja de hacerlo, y consiguientemente
las proyecciones mentales disminuyen. ‘Lo que es’ te informa enton-
ces del modo más preciso. Tú no puedes estar totalmente alerta a lo
que ES si estás enganchado o identificado con conceptos.
Si todos los métodos son desechados y todos los intentos de concep-
tualizar o agregar algo descartados, ello te deja presente y consciente.
En esta apertura puede que surja la consciencia del hecho de que
nunca hubo un momento en que no estuvieses presente y conscien-
te, incluso en medio de un gran drama. Este puro e incondicionado
conocer, es de la naturaleza esencial e inmediata de todas las cosas,
la cual incluye por supuesto a uno mismo. Es UNO.
La mente necesita estar alineada con su propia inteligencia pura, y
las expresiones vertidas en estas líneas ‘asisten’ en este alineamiento.
La esencia verdadera que tú eres no está en el ‘tiempo’ ni en ningún
‘lugar’. Esto es aparentemente redescubierto mediante un proceso de
negación: yo no soy esto, ni aquello, etc. Eliminando la atribución de
identidad a estos conceptos, el estado natural se revela por sí mismo
sin identificación alguna.
La Unidad es de una esencia singular. Nada divide esta integridad en
ámbitos de ‘tiempo’ o ‘separación’. Ninguno de ellos es ‘otro’ que
ESTA directa e inmediata cualidad-viviente. Nada puede haber entre
tú y ESTO. Tú estás presente y consciente.
Nunca es materia de identificación en lo absoluto. Es más bien como
66
una des-identificación. Elimina todo aquello a lo que te agarras, has-
ta llegar a tu propia identidad verdadera. Tú no desaparecerás, pero
todo tu ‘carga’ sí lo hará. El descubrimiento último es la propia natu-
raleza verdadera. La identidad natural no necesita de ningún apoyo
en lo fenoménico.
¡Tú eres libre! Expón todas las ‘razones’ por las cuales crees estar ata-
do, y ve directamente que no hay tal atadura.
Todo olvidar y todo recordar es sólo el desfile de este ‘contenido
mental’. Advierte que todo este contenido es transitorio. Ni una
fracción permanece como algo a lo que podamos atribuir la palabra
‘permanente’. Nada se adhiere. La aparente continuidad de este con-
tenido está acompañada por los habituales estados emocionales en
el cuerpo.
Todo el contenido desaparece en el sueño profundo. Lo que es autén-
tico, sea lo que fuere, no desaparece. Descubre lo que eres realmente.
Auto-Conocimiento. ¿Cuál es tu autenticidad? Es contraproducente
estar ansioso al respecto. Relájate en ello.
No hay ningún devenir: tú ya eres lo que buscas. Si sientes que estás
perdido en un sueño, mira de vuelta al espacio del ver, y ve que el
soñar está ocurriendo dentro. Se desvanecerá rápidamente. Así des-
cubrirás el espacio ‘abierto’ de inteligencia que tú eres. Sé libre AHO-
RA. Cuando aparezca el próximo concepto, míralo y date cuenta de
que ‘Yo no soy ese concepto. Estoy libre de él’. Y asunto concluido.
El consejo que a menudo repito es: Tan a menudo como te sea po-
sible, quédate con la naturaleza esencialmente silenciosa de tu pre-
sencia natural, aunque sea por unos minutos. Desecha toda idea so-
bre ser ‘alguien’. Déjate ser simplemente ‘apertura’. Una impresión de
vastedad puede ser presenciada. Déjala ser. Reasume entonces tus
67
actividades ‘normales’. El observar está ocurriendo – y sin etiquetas
ni palabras no hay ningún testigo, ni objetos.
Deja a la mente descansar en nada. Déjala ser espaciosa. Una aper-
tura viviente. Observa. Ve. El ver natural está espontáneamente aquí.
No hay NINGÚN despertar. Ve que tú eres (o estás), en verdad, pre-
sente y consciente. Es tan simple, que todo aquel que hace de ello
gran aspaviento, se lo pierde por completo, aun cuando está siempre
presente.
Ve y conoce que tú ERES la potencialidad desaprovechada misma.
Nada se logra ni nada se adquiere. Los patrones cambiantes son co-
nocidos por la esencia-cognoscente inmutable. Ver está ocurriendo.
Los objetivos de la vida están ocurriendo. Aspectos prácticos ocu-
rren, y son aparentemente necesarios para funcionar en la vida. Nin-
gún problema. Sin embargo, uno debe ‘ir más allá’ del ámbito de la
identificación con, y como, este ‘contenido mental’. Tú estás más allá
de este contenido, ya, y sin embargo, es ‘NINGUNA cosa’ para la
mente (dualista).
Así que pregúntate esto: ‘¿Quién es ese que desea conocer la respues-
ta?’ Ve la insustancialidad de ese ‘quién’ claramente, y asunto con-
cluido.
La indagación debe hacerse. El ver está ocurriendo, y es este ver lo
que es la esencia de la investigación, no el conceptual ‘observador’
anexado. Interminables conclusiones y opiniones hay por docenas,
y carecen de valor. Explora el espacio del conocer y no anexes tu
identidad a nada en absoluto. Procede de esa manera y volverás al
lugar que nunca dejaste. Sé el ‘autor’ hasta que éste se revele con toda
claridad.
68
La aparición de ‘alguien’ es eso: una aparición. La percepción no es
el ver. Puedes percibir un perro en una colina una noche de luna. Lo
que aparece es realmente un arbusto con el aspecto de un perro. El
arbusto nunca fue un perro.
La mente es un computador de reconocimiento de patrones… relle-
na aquello que está apareciendo en el ver… y así, no vemos las cosas
de manera fresca.
La mente es pasado… sea un microsegundo atrás, o el año pasado, o
la década pasada. La mente es en su mayor parte memoria. Desecha
los conceptos y ve lo que ES.
Arranca del hecho de tu propio ser. No agregues ningún concepto a
ese cualidad-de-ser.
Ve las cosas como son, sin desear que sean diferentes. Sea lo que sea
aquello que surja, déjalo tal como es…Si surge el pensamiento ‘No
me gusta esto’, déjalo tal como es… Si surge el pensamiento ‘Sí,
pero…’, déjalo tal como es. Ve qué ocurre.
SER ES. ‘Devenir’ nunca será. Todo lo que necesitas ‘hacer’ es VER
qué es lo que aparentemente está impidiendo reconocer totalmente
tu verdadera naturaleza. La historia de ‘Yo, no encontrando’, es eso:
una historia. Ser no es un concepto. La supuesta entidad es concep-
tual, y lo sepas o no, todo lo que hay es SER. Tú eres ESO.
No hay NINGÚN DEVENIR total o completo; ningún fundirse con
la Unidad. TODOS LOS EVENTOS son conocidos como apariencias
transitorias, sin importar cuán grandes o pequeños parecen ser. Todo
lo que ‘parece ocurrir’ (o no ocurrir), es la disolución de la CREEN-
CIA de estar separado. Eso está totalmente disponible AHORA.
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ESO que NUNCA ha sido dividido, nunca puede ser re-unificado. Si
deseas re-unificar la mente, ésta continuará por siempre, porque la
creencia en una mente dividida es respaldada por el esfuerzo de re-
unificarla, de manera que la supuesta división simplemente se des-
pliega de maneras más y más sutiles. EMPIEZA del hecho de que la
mente no está dividida por conceptos o pensamientos, y la mente
quedará silenciada. El ‘observador’ no es otra cosa que pensamiento.
El ‘pensador’ es sólo otro pensamiento. VER que el pensador es sólo
un pensamiento extirpa la creencia de ‘yo soy un pensador’. Esto es
visto desde más allá de la apariencia de un ‘pensador’. Por tanto, uno
sabe que yo no soy este pensamiento ‘yo pienso’, o lo que fuere.
La simplicidad de todo ello consiste en tan sólo mirar las cosas del
modo más exhaustivo. Ve y sabe que no hay ‘nadie allí’, en ese espa-
cio habitual llamado ‘yo’. Si esto no se ‘hace’ y ese ‘yo’ no es expues-
to, entonces la mente continuará dividiendo ESO que nunca ha sido
dividido, y así uno deambulará en el abismo de la ignorancia como
cualquier otro buscador.
Adhiérete a la directa simplicidad del conocer inmediato. Continúa
leyendo sin perder esta presencia consciente, esta cualidad de ‘yo
soy’. ‘Yo’ representa el conocer, y ‘soy’ es el verbo ‘ser’. ‘Tú’ no puedes
separar el conocer del ser. Ellos son UNO (Gnosis). Esta simple ‘in-
tención’ de ser consciente de esta consciencia es suficiente.
La mente es simplemente pensamientos e imágenes. Muchos escu-
chan esto y se deslizan de vuelta en la conceptualización (sobre esto o
cualquier otra cosa). El esfuerzo sin-esfuerzo del puro ser no depen-
de de ningún pensamiento. Esta presencia inmaculada está ya aquí,
completa. Sé la luz consciente – la luz de la consciencia, la luz del
VER inmediato. Todo lo que hay es conocer. La actividad inmediata
del conocer no es una ‘persona’. El ‘conocedor’ es un pensamiento:
‘yo’ conozco (‘yo’ sé). No hay ningún ‘yo’ que conozca (o sepa) nada.
70
El filo de la navaja de la inmediatez es, de hecho, la vastedad de esta
expansiva ‘consciencia cósmica’.
Si lo intentas, la mente llegará a un vacío ‘espacio de conocer’, y el
filo de la navaja de la inmediatez desechará la actividad del intelecto.
Lo que queda podría ser llamado ‘realidad sin-pensamiento’.
La consciencia cósmica se despliega a sí misma como lo que parece
ser. Realidad es lo que realmente es.
Nuestra verdadera naturaleza es ‘vigilia’ (cualidad-despierta). No
hay NINGÚN despertar. Implicar que lo hay, es sólo un sueño au-
toperpetuándose. La consciencia cósmica es completa tal como es.
Si debes venerar algo, entonces venera esa esencia vital que tú eres.
Dedícale cada momento de vigilia y reconoce que está en todas par-
tes. Sé afectuoso contigo mismo. Deja de maltratarte con conceptos.
Ellos no tienen ninguna sustancia.
Oscilar entre la esperanza y la desesperación sólo te llevará al ago-
tamiento. No hay ninguna respuesta en la mente. La ÚNICA salida
de la mente es… ¡PUNTO FINAL! El pensamiento de que no puedo
parar de pensar es sólo un pensamiento. En vez de verter toda la
energía en la desesperación, simplemente detén el pensamiento por
un momento. En esa detención hay un espacio obvio y claro.
Saboréalo. Esta espaciosidad en donde ningún pensamiento surge es
el plano de fondo del Universo – quietud, vacuidad, silencio, paz.
La ecuanimidad es reina soberana y es omni-inclusiva. Es comple-
tamente ordinaria. Lo que buscas ya lo eres. Tú eres la llave, pero no
como una supuesta entidad.
71
La búsqueda es el problema. La única salida de la mente es ‘¡punto
final!’.
Todo fluye tal como lo hace, y luego inventamos ‘leyes’ para explicar-
lo todo. Son teorías de hechura humana, basadas en la observación.
Ahora bien, esta así llamada ‘enseñanza’ dice que debemos hacer una
investigación, una investigación muy ‘personal’ de nuestra ‘propia’
consciencia. Hay una maravillosa inteligencia totalmente disponible
para nosotros. Es de hecho lo que somos.
Ningún paso es necesario, en ningún reino mental, para ‘lograrla’. Es
nuestra misma ‘sustancia’, o mejor dicho, nuestra aparente sustancia
emerge desde ESO – Inteligencia-Energía.
La investigación es, básicamente, la mente explorándose a sí misma
y eliminando todo aquello en lo que erróneamente ha estado creyen-
do. Este volver a los fundamentos es muy instructivo para la mente.
El así llamado ‘yo’ parece tomar parte en esta investigación.
Luego, en algún momento, ese punto de referencia llamado ‘yo’ es
visto como lo que es. Esta ‘visión-interior’ (insight) es desde más allá
de nuestro reino psicológico normal de pensamientos, etc. Así, aun
cuando el ‘yo’ parece ser parte de la investigación, pierde su ‘agarre’
sobre lo que verdaderamente somos, y entonces se sabe que ‘yo estoy
libre de ese erróneo punto de referencia’. Es como una bocanada de
aire fresco: muy vigorizante. Uno necesita estar vigilante en este pun-
to, porque la mente volverá, y todo lo que tiene para intentar explicar
lo ocurrido es material basado en la memoria. Al observarlo todo,
este ‘momento’ puede ser un periodo muy rico de ‘visióninterior’.
El concepto ‘consciencia’ no es la consciencia – bueno, lo es, pero
sólo como un concepto. ‘Consciencia de’ es dualista. La consciencia
es auto-consciente. No hay ninguna separación.
72
El UNO está auto-realizándose en este momento – tal como es.
¿Quién tiene un problema? Si hay un problema, entonces debe ser
para el ‘yo’. Investiga ese ‘yo’ y ve si es real.
Tú puedes continuar buscando una respuesta, pero no hay ninguna
que satisfaga a la mente. La mente, por su propia naturaleza ope-
rativa, no puede quedar satisfecha con ninguna respuesta final. Se
dividirá casi de inmediato en dos, y luego en más, creando así más
preguntas. El estado natural del ser no depende del material mental.
Lo que VERDADERAMENTE ERES está aquí mismo, ahora mismo.
No puede estar en ninguna otra parte. Lo que verdaderamente eres
no necesita ninguna respuesta, y no tiene preguntas tampoco. Ra-
ramente se habla de la inutilidad de la búsqueda en los círculos co-
rrientes de aspirantes. Si fuera realmente señalada en términos in-
equívocos, se desvanecería de manera dramática.
No hay ninguna razón por la que tendrías que buscar de nuevo. Desde
este preciso momento, ve que todo es claro y obvio tal como es. Luego,
simplemente VE qué es lo que trata de apartarte de ESO. Simple.
La reacción mantiene el drama en movimiento. Deja todo tal como
es: no trates de cambiarlo o alterarlo. Fluye simplemente con ello.
Haz lo que necesita hacerse sin resistencia.
La verdad ES. No puede ser sacrificada ni santificada. La verdad es
tanto las comodidades ordinarias como las reuniones familiares.
¿Por qué maltratarte a ti mismo (y a los demás) con simples
construcciones conceptuales, sin importar cuán ilustradas puedan
parecer?
Todo es tal como es. Sé lo que eres y deja a todo el mundo ser lo que
es, y la alegría brotará como una rosa en el desierto.
73
¿Quién soy yo?
Ramana Maharshi diría que uno debe formularse la pregunta
‘¿Quién soy yo?’. En verdad, uno ni siquiera tiene que hacer eso. Tan
sólo VER que este espacio es vastamente vacío.
Todos los nombres y estados del ser son etiquetados en el estado
vigil. Lo que tú eres no tiene ninguna etiqueta, y la comprensión es
silenciosa y sin palabras. Está ya presente porque ES la presencia
misma. Tratar de lograr cualquiera de estos estados del ser es sólo
dar vueltas en un carrusel. La realización ES… ‘Yo soy ESO’. Esto no
necesita probarse a ningún ‘otro’, porque todos los ‘otros’ son una
apariencia en ESO.
NO HAY NINGUNA RESPUESTA EN LA MENTE. ¿Por qué seguir
buscando allí? Los pensamientos continuarán dividiéndose y
floreciendo en una historia interminable. ¡Punto Final!
Atestigua la desaparición del pensamiento. Esta directiva detendrá a
la mente. El pensamiento cesará. El testigo no es sino un
pensamiento descriptivo, surgiendo como ‘yo estoy viendo’. No hay
ningún ‘yo’ que vea. VER ese simple hecho es suficiente. ‘Para la
mente’ puede parecer como un vislumbre de pura cognición
ocurriendo – ningún concepto en absoluto. Todo aparece en el VER.
La mente cree en un punto de vista, y agrega una historia del ‘yo’ (el
veedor). Son sólo palabras apareciendo. Los pensamientos aparecen
y desaparecen; no obstante, no tienen ninguna sustancia. Ve eso.
Conoce eso.
Ordinariamente, lo que no advertimos es que la Vida no está
localizada en ningún punto específico del Universo, y no está
separada de nada en absoluto. La Vida es todo.
74
La inteligencia que impregna la totalidad no está separada ni por un
pelo de tu propia naturaleza verdadera. El factor singular que hemos
pasado por alto, por ser demasiado obvio, es el factor del ‘conocer’.
No se necesita ningún ‘paso’ ni práctica en este ‘aquí mismo ahora
mismo’. ¿Y no es siempre así? Toda impresión de ‘ir y venir’ no es
sino un espejismo en la mente identificada. La presencia, en este
momento, es natural y está libre de toda adherencia. No trates de
hallar la verdad de esto o aquello en un concepto. La Realidad es
anterior a todo pensamiento o concepto.
¿Puedes realmente detectar algún ‘arribar’ en, o de ‘Este Momento’?
¿Puedes detectar alguna ‘salida’ de ‘Este Momento’, ahora mismo?
Atente a eso. Observa. Investiga.
Tú eres la inmediatez, esta actividad de conocer, que no tiene pasado
ni futuro. Tú eres tan sólo la inmediatez misma. No hay NINGUNA
‘persona’ en eso. ¿Quién es ese que está atrapado en los reinos
conceptuales de la mente? ¿Y no es tan sólo un concepto, con las
sensaciones habituales agregadas?
Así que si sientes que no estás totalmente presente en esta
inmediatez, mi consejo es éste: Descarta todo concepto y ‘toma el
camino de regreso’ a esta inmediatez, y ve que el marco conceptual
realmente se disuelve o desvanece en el ver. Lo que queda (y es claro
y obvio) es este puro ‘yo soy’ que tú eres. Quédate con eso, y ve que
incluso eso es conocido desde ‘más allá’ de eso.
Nadie puede enseñarte cómo se hace esto. Debe ser tu propia
exploración original. Para el intelecto es algo que confunde, así que
deja a la inteligencia natural misma que trabaje sola. No pienses
sobre eso. Tan sólo ve ‘dentro’ de todo ello. VER está
inmediatamente presente. Al desaparecer el material mental
75
habitual, las viejas tensiones habituales en el organismo se
disuelven. La vida continúa como de costumbre, pero hay un saber
que esa presencia cognoscente es la vigilia misma – siempre
inmediata y jamás tocada por nada en absoluto.
El significado que encuentras en estas frases está apareciendo en
tu propia mente.
Cuando se satisface cualquier deseo hay una momentánea ausencia
de deseo, pero pronto retorna, porque la satisfacción del mismo es
transitoria y la mente no se quedará quieta con ese cumplimiento. Al
tener un sentido fragmentado del yo, el deseo de completarse surge
naturalmente, pero bajo una falsa premisa – un movimiento que
intenta ser quietud (las técnicas comunes de meditación son un buen
ejemplo de esto).
Nuestra verdadera naturaleza ya es completa. Es la Totalidad de Lo
Que Es.
Advierte el espacio en que el cuerpo aparece. Por un momento, tan
sólo sé consciente del espacio. Dondequiera que estés, el espacio es
exactamente el mismo.
En respuesta a esa declaración, alguien preguntó: ‘Cuando dices ‘sé
consciente del espacio’, ¿quieres decir actuar como un testigo y
percibir todo lo que es perceptible?’. A esa pregunta respondí: ‘Tú
ERES consciencia. No lo compliques. Sé consciente de ello. Simple’.
La cognición es estable, inmóvil y móvil – es la actividad de conocer.
Esta presencia inmediata del puro funcionar, ver, conocer, está YA
ocurriendo. No hay NADA que hacer salvo reconocer eso. No hay
necesidad de ninguna entidad en ese reconocimiento. De hecho, en
76
el reconocimiento no hay NINGUNA entidad en absoluto. Eso es
patentemente obvio en ese momento de reconocimiento. Es NO-
CONCEPTUAL. El ‘yo’ es una IDEA, un concepto, y ese concepto en
que se cree traduce ulteriores eventos y experiencias EN una historia
adicional a ese YO. La historia está siendo actualizada
consistentemente de manera habitual, pero ello es innecesario, y uno
debe VER que es innecesario antes de que pueda ser descartada.
Si un pensamiento parece querer cambiar algo, eso es lo que es. Si
ese pensamiento continúa y algún aparente cambio parece ocurrir,
eso es lo que es. Creer que una entidad está realmente ‘haciendo
algo’, es también lo que es. Ver a través de una creencia en ese
aparente proceso, es también lo que es.
La energía es un movimiento. La realidad es aquello que no cambia.
Así que la realidad es la potencialidad que no se mueve de un lugar a
otro. Es todo apariencia. Todos los lugares aparecen como ‘otredad’
aparente. Debido a que el aparente patrón independiente que
llamamos ‘persona’ está completamente impregnado por esta
‘presencia cognoscente’, parece haber una asociación con el patrón
de energía, y una identidad parece formarse de la nada. La
continuidad de estas asociaciones forman un ‘hábito de referir’
aquello que esté aparentemente ocurriendo, asociado a esta ‘forma’
– la ‘identidad inventada’.
La ‘historia de yo’ queda como un eco y parece haber adquirido
cierta solidez o sustancia, formada únicamente de energía. Es todo
energía apareciendo COMO ‘materia’. Se desvanecerá como un eco si
no es sostenida por la creencia, o si no se le agrega algo
conceptualmente. Mantener la historia de ‘yo’ es un trabajo duro
(para ningún otro que ese supuesto ‘yo’).
Ahora bien, si mi verdadera identidad es el TODO, entonces todo el
77
drama sobre desaparecer es un falso temor, surgido de la nada. ¿Y
no es eso lo que el Buda descubrió? Vacuidad es forma; forma es
vacuidad. La Realidad no está obstruida.
Todo aquello que ES, no puede ser otra cosa que LO QUE ES. La
mente convertirá en alimento cualquier indicador, incluyendo éste, y
el ignorante enviará a la gente en busca de algún ‘nivel más
profundo’. No hay niveles de consciencia superiores o más
profundos. Fácilmente podemos ver que los ‘maestros’ ignorantes
pretenden saber algo, insistiendo e implicando siempre que
necesitas trabajar duro para lograr aquello que según ellos es la
meta.
Sin embargo, el señalamiento directo es: tú ya eres ESO. La clara
visión de un punto de referencia, aparentemente activo ‘hace un
momento’, es indicativo de la liberación del estar identificado. No
hay nada que hacer ni nadie que lo haga. Este conocer no está
localizado en ningún patrón o ser. Todos los patrones y todos los
seres aparecen en el Conocer. Simple. Sólo parece difícil porque uno
al parecer insiste en ser una ‘persona’, y no hay ninguna.
La confusión es un mal-estar, una experiencia en la mente y el
cuerpo. La ‘causa’ necesita ser investigada. Al investigar la
confusión, uno puede comprobar que los conceptos, en conflicto
unos con otros, son en verdad la causa del mal-estar o confusión. Al
reconocer que la confusión es ‘causada’ por la errónea creencia en
conceptos, ellos se resuelven por sí mismos de manera natural.
Lo que tú eres es claridad, pero la creencia convierte esa claridad en
más y más creencias, y así la claridad se ve aparentemente
comprometida. No devengas en lo que no eres, y sé lo que eres.
Tratar de convertirte en otra cosa que lo que eres es el problema.
78
Investiga lo que eres en el momento. Si eres confusión, entonces la
investigación traerá claridad siempre que ésta sea exhaustiva. Yo
podría explicar la mecánica de ello, pero tú VERÁS por ti mismo si
investigas. Si no lo haces, entonces sólo quedarán teorías y
conceptos.
Todo es luz apareciendo. La consciencia brilla a través de una mente
despejada. La ‘tormenta’ siempre está ‘ahí fuera’.
¿Experimenta la forma alguna cosa? ¿Qué es lo que experimenta a la
forma?
¿Qué más quieres? ¿Cuántas rosas debes oler antes de conocer a la
rosa? ¿Cuántas mañanas debes acoger, antes de advertir que la
mente es una cosa mecánica, girando como una rueda?
¿Qué es lo que quieres? ¿Qué es lo que te falta? ¿Capacidad de com-
prensión?
Todo el drama del mundo equivale a nada más que un juego de los
elementos. La rueda gira y todas las cosas consideradas buenas y
verdaderas quedan enfrentadas a aquellas consideradas malas y
falsas. Ni el cielo ni el infierno existen en otra parte que en ámbitos
mentales imaginarios, que representan los polos opuestos de la
mente. En el instante que tomas partido, te metes en un conflicto.
79
Esclavitud del yo
Desde tiempo inmemorial, esta lucha de los opuestos se ha
desplegado como el mundo de las apariencias. Reyes y reinas,
imperios y naciones han surgido y desaparecido una y otra vez. ¿Qué
se ha ganado? ¿Qué se ha perdido?
‘Nos’ hemos limitado a nosotros mismos con palabras. Toda queja o
crujir de dientes, toda resistencia, es meramente una apariencia –
un simple movimiento sobre la vacuidad.
Déjame conducirte hacia la obvia claridad de ‘ver la verdad’ de lo que
aquí se escribe. Deja a la mente descansar en nada; déjala espaciosa
y libre tan sólo por un momento. Reconoce la vacuidad ‘desde’ la que
este ‘ver-conocer’ está viendo. La verdadera naturaleza de la mente
es clara y vacía. Incluso si apenas un vislumbre es saboreado, será
suficiente. Ese ‘saboreo’ echará abajo toda creencia. Puede parecer
que toma algún ‘tiempo’. La resistencia, el ‘yo’, perderá su aparente
poder y todo se resolverá por sí mismo de manera natural.
Libertad es lo desconocido, la frescura ilimitada de ser. La
consciencia ‘fijada’ no puede encontrar punto de apoyo en su propia
naturaleza vacía. A través del agotamiento o de la clara intuición
(visión-interior), una apertura puede aparecer espontáneamente.
Tú eres la pura función de ‘Ver/Conocer’. El espacio del conocer se
‘abre’ al estar la mente quieta. Sin este momento de quietud, ¿qué
otro método puede poner en primer plano esta visión ‘abierta’? Uno
debe darse cuenta de la propia nada, y en ésta, todo aprendizaje
toma una cualidad transparente.
Los grandes sabios y los seres ignorantes son, todos ellos, tan sólo
apariencias en esta presencia atemporal de lo que yo soy.
80
Tu presencia auténtica es más afilada que cualquier objeto material,
y ‘corta a través’ de todos los disfraces, sin excepción. ¡Nada puede
detener al VER! El puro ver penetra todo camuflaje y está lleno de
‘conocer’.
Cuando emerges de una niebla, todo es claro y obvio. Lo que se
conoce entonces es que la no-claridad era sólo un estado transitorio
de cosas, y que aquello que es, ES, y estuvo allí todo el tiempo.
Debemos prestar atención a la inmediatez de nuestra vida,
tal como es.
Deja a la mente descansar en nada en absoluto, y ve tan sólo que
todo lo que hay, es Conocer. Eso que es estable e inmutable en ti
mismo es el factor cognoscente, y todas las cosas son atestiguadas
por este centro de perfección. No obstante, el llamado testigo es
realmente invisible.
Debe surgir una profunda resonancia que corresponda a la po-
tencia del mensaje.
El estado natural es, en sí mismo, sin-pensamiento. No obstante, el
pensamiento aparece en él. Si esto da en el blanco, entonces habrá
un enmudecimiento. El Silencio se traga todo sonido y la Quietud se
traga todo movimiento, incluyendo todo contenido mental, y eso
está ocurriendo ahora mismo.
Conocer es. Ser es.
Todo lo que se conceptualiza como ‘final’ está de hecho atado al tiempo,
y así desaparecerá como cualquier otra cosa. ¿Qué queda? ¿Qué es lo
que nunca te ha dejado? Tú no tienes siquiera que encontrarlo. Tú ERES
eso. Así pues, es obvio que la mayoría de ‘enseñanzas’ por ahí mantienen
sutilmente la zanahoria delante del burro. ¿Eres tú un burro?
81
Todo lo que hay o alguna vez hubo es ESTE momento. Y este
momento es la Revelación Eterna, TAL COMO ES. No hay
NINGUNA entidad aquí, allí o en cualquier parte. Yo soy la esencia
COGNOSCENTE de ESO, y soy ESO. Presencia-consciencia autocog-
noscente.
La ‘verdad’ no puede ser VISTA. ES el VER. Ver está ocurriendo. Esa
frase es mucho más profunda de lo que la mayoría puede apreciar.
Si exploras el lugar donde el ver está ocurriendo, encontrarás sólo es-
pacio vacío. El punto de referencia de ‘alguien mirando’, es algo de la
mente. El ver está realmente más allá, y no está limitado por ningún
punto de referencia o ‘testigo’.
La verdadera naturaleza de TODO fenómeno es vacuidad. Lo que tú
estás viendo es el despliegue dinámico de la consciencia.
Puede que preguntes ‘¿Qué soy yo, sin mi gurú o maestro?’ Tú estás
Presente y Consciente, y ESO en su natural desnudez no es ningún
concepto. El desechar todo concepto sobre ello te deja, aquí y ahora,
con esta realidad sin-pensamiento. Si continúas corriendo tras
maestros y gurús simplemente continuarás en la noria, hasta que
veas ‘la zanahoria delante del burro’.
El único que puede liberarte es tú mismo, y esto ocurre únicamente a
través del ‘ver’. Los conceptos que usamos se irán desechando
naturalmente. Queda el ver, como siempre es el caso. ¿Y no está el
ver ocurriendo ahora? No es un hacer, así que deja de ‘tratar’ de ver.
Tan sólo ve.
Todos los conceptos son limitados y la prisión de la mente no es otra
cosa que conceptos limitados, que no aparecen en otra parte que EN
la claridad del inmediato conocer.
82
Los conceptos son conceptos. Conocer es conocer. ¿Cuál de estos dos
es inmutable? Si estoy perdido en material mental, ¿quién es ése (que
está perdido)?
Yo estoy (yo soy) Presente y Consciente. Quédate con esa simplici-
dad de ser, y ve qué ocurre. Sumérgete en la naturaleza tan a menudo
como puedas y saborea su cualidad-viva. Siente la sutil atmósfera
con todas sus luces y sus sombras. Ve que tú no estás separado del
aire que respiras. Ve que no estás separado del agua, de la tierra, del
sol, del espacio. Tú eres la cualidad-viva misma, la cual está experi-
mentándolo todo.
Todo está bien, incluso los aspectos (considerados) malos.
Ve que tú eres el espacio del conocer y que éste no tiene ninguna
frontera. Todos tus hermanos y hermanas aparecen en este espacio
que tú eres.
No tomes acción consciente alguna que pueda causar daño a algo o
alguien. Si tomas esto como una útil sugerencia, vas a encontrar o
reafirmar todo un reino de sutil cualidad-viva, y esto te alimentará
de maneras que no puedes siquiera imaginar. La imaginación será
reemplazada por la plenitud de la vida: ésa es nuestra potencialidad
en todo momento. ¿Por qué clausurarla prefiriendo el drama y el
conflicto internos? Deja de maltratarte (a ti y a todos los demás) y
vive esta vida espontánea siempre fresca y nueva, abierta y
libremente. Está aquí. Sólo necesitamos abrirnos a ella y, en esa
apertura, desechar las ‘viejas visiones e ideas’.
Ningún otro puede hacerlo por ti. Tampoco tú puedes ‘hacerlo’, pero
si el ‘tratar’ de hacerlo desaparece en una relajada apertura, total-
mente espontánea, entonces esa sutil cualidad-de-ser resonará con
las cualidades superiores de la naturaleza. Uno descubre que este es-
83
tado natural carece de fronteras (Yo Soy Eso).
Como la enseñanza Dzogchen afirma: ‘La gran perfección es
consciencia no-conceptual’.
No hay ninguna dualidad en No-Dualidad. ¿Cuántos ‘tú’ hay? Un es-
pejo – un reflejo. La apariencia de ‘muchos’ en el reflejo de un único
espejo es, obviamente, un solo reflejo.
Lo que debe verse es que, sin importar lo que esté apareciendo en la
consciencia, es y sólo puede ser la consciencia apareciendo como
expresión energética en formas y patrones. Ser consciente de esto es
espontáneo y carente de artificios. En esencia, se conoce ya. Sin
embargo, debido a las creencias – creencias en eso que está
apareciendo – este conocer es traducido en más patrones de creencia
para la mente.
Lo que comúnmente no se ve, es que este conocer no es tocado por
nada de lo que esté apareciendo. Es realmente intocable, y está
siempre presente como la directa cognición de ‘lo que es’.
El despliegue energético de lo fenoménico no es otra cosa que
consciencia. Tú eres esta consciencia, y la apariencia es esta
consciencia. Así pues, tú no estás separado de nada en absoluto.
Todo aparece dentro de esta consciencia, ahora mismo. Incluso los
conceptos que se intercambian o transmiten son simplemente la
consciencia apareciendo como lo conceptual.
Una ‘persona’ es sólo una serie de puntos de vista transitorios, y to-
dos ellos dependen enteramente de la energía de la creencia.
La verdadera naturaleza de AHORA es ‘presencia’. ¡Eso es incues-
tionable! ESTA presencia no cambia de ninguna manera, aun
84
cuando dentro de esta presencia todo aparente cambio se está
registrando directamente. Simplemente sé la presencia que tú eres y
nada más. Eso es auto-realización. Sabiendo esto por completo, no
puede haber ninguna duda en esa presencia cognoscente porque no
hay ninguna duda en ella. Duda es ignorancia. Conocer es conocer.
Nunca se encontrarán ambos.
Las palabras llevan a más y más palabras. Raramente las palabras
convergen en un punto de unidad. Una frase que describa la Unidad
de manera más o menos completa, sin duda neutralizará a la mente
dualista, proveyendo así una ventana o visión desde la propia
verdadera naturaleza de cognición y comprensión. La mente dualista
ego-céntrica puede resistirse a esta visión, debido a que la luz del ver
directo revela lo que el ego-centro no desea reconocer.
Es así que, habitualmente, esta clara visión es de corta duración.
Pareciera que las intuiciones (visiones-interiores) son almacenadas
en la memoria y se desvanecen en las experiencias de ayer. Todas
ellas pierden la vitalidad e inmediatez de la intuición directa. El
egocentro puede ‘bordar’ nuevas conexiones con estas memorias,
creando así, aparentemente, un reino de logros personales o lo que
sea.
La siempre-presente vitalidad de esta inmediata cualidad-viva no
puede ser reducida o atrapada dentro de alguna creencia o memoria.
Nuestra naturaleza es presencia – esta consciencia ahora – la cual es
siempre fresca y nueva.
El cuerpo y el mundo son una única prenda, una prenda sin costuras
– el traje manifiesto de la apariencia-manifestación. De manera que
ESTE momento, tal como soy, es la así llamada Total Liberación, la
Absoluta e inmediata perfección sin costuras tal como soy. ¿‘Quién’
busca eso que está siempre presente? Es sólo una ola. Incluso esta
85
ola de movimiento, este movimiento de búsqueda, es la perfección
de ESTE UNO apareciendo como ‘muchos’.
Todo movimiento es ESO. ¿No eres tú esa inmóvil cualidadcog-
noscente, que conoce todos estos movimientos? Al centro de todo
ello hay un obvio espacio vacío. Los llamados ‘buscadores’ pier-
den de vista su valor único, porque lo llenan con la ceguera de la
búsqueda. Cuán extraordinario es todo ello. No obstante, ¡cuán
ordinaria y simple es la presencia!
CONOCER es todo lo que HAY. El ‘conocedor’ aparece y desaparece.
El conocer NUNCA desaparece. De hecho, nunca ha aparecido como
una cosa definida. Es TODAS-LAS-COSAS, sin una sola excepción,
y sin embargo es Ninguna Cosa. La mente jamás resolverá esto.
Simplemente sé el conocer y nada más que el conocer.
Descarta todos los pensamientos y conceptos y VE. Tú debes ser este
UNO sin segundo. Es sólo un pensamiento, una creencia lo que
sugiere otra cosa. Y un pensamiento o creencia no tiene sustancia
alguna. Es todo.
Sea lo que sea lo que es, ES. Sea lo que sea lo que NO es, NUNCA
será. Si la búsqueda está apareciendo, no hay nada que hacer al
respecto. Al mirar realmente en ese ‘buscar’, el ‘buscador’ se evapora
en la misma (no) cosa que estaba (aparentemente) siendo buscada.
Como un santo dijo: Lo que tú estás buscando es realmente el ver
mismo.
Cada célula del cuerpo es pura sensación. Cuando la mente está en
calma, la sutileza de la presencia pasa a primer plano. Todo está
hecho de luz. Incluso las sombras proyectadas por la mente
dependen de la luz de la consciencia.
86
Uno, sin un segundo. Éste es el ‘experimentar’ carente de
pensamiento del puro ser – este indescriptible silencio de ser. ¿Es
esto en donde uno se sostiene en el aire como una transparente
mariposa, entre todo y nada? Todo lo que aparece, desaparece de
manera consistente en la vacuidad. No obstante nada ocurrió jamás.
El suelo bajo tus pies es realmente vacuidad. El universo entero se
mueve sobre la vacuidad. ¡Qué maravilla!
Cuando empezamos a destruir el tejido de la creencia, se abre la
bolsa de trucos. Puede parecer que somos empujados de una u otra
manera. Quédate con lo que es, y observa, ve. Nota que lo que tú
realmente ERES nunca se ha movido de ‘este momento’ – esta
presencia-consciencia.
Todos los estados son ilusorios y transitorios. Ve todo de modo
fresco y nuevo.
Recordar y olvidar son sólo estados mentales. El mundo es vacuidad.
Sea lo que sea lo almacenado en la memoria, está ya rancio. El pan
de ayer es para los mendigos. ¿Qué es lo que falta, en verdad?
Buscar es el problema. La simple revelación es: UNA VIDA, UN SER.
TODO es eso, incluso la creencia de ser (o estar) separado.
La Inteligencia actúa a través de los patrones. Cuidar del cuerpo es
natural. NUNCA hubo ninguna entidad que hiciera alguna cosa,
JAMÁS. La vida entera ha sido ESA inteligencia en acción.
VIDA… hay ÚNICAMENTE VIDA. Aparece como galaxias, hormi-
gas, moléculas, neutrones, etc. No hay ninguna ubicación (hábitat)
para ninguna entidad. Todo es simplemente un movimiento de una
nada creadora en quietud. Lo que hay que darse cuenta es que no hay
87
ningún ‘tú’ separado. La TOTALIDAD es iluminación. Esta cuali-
dadde-ser está llena de luz y está hecha de luz. La luz no se mueve a
través del espacio. LUZ es PRESENCIA. Presencia auto-iluminante.
Hay únicamente VIDA. ‘Tú’ imaginas que es ‘tu’ vida. ¿Dónde la
‘cogiste’? Millones de criaturas sensibles son animadas por esta
VIDA. Aparecen y desaparecen. La VIDA permanece. No obstante,
la vida realmente nunca aparece. La luz en los ojos de tu amado es
VIDA.
Aparece como una resonancia en el ser luego de un (aparente)
periodo de olvido. Es siempre de una belleza inesperada en el
incesante ‘experienciar’.
Es todo apariencia únicamente. ¿Cuántas nubes ha habido en el
cielo? ¿Tiene alguna de ellas características duraderas y distintivas
como una entidad separada? Millones de millones de nubes se han
congregado y arremolinado, arrojado su lluvia, granizo o nieve, y se
han disuelto de nuevo en el cielo vacío. Millones se están formando
ahora mismo y millones se están disolviendo también. Ni una sola
nube ha dejado una huella de sí misma en ninguna parte. Ninguna
nube está adherida al cielo. Ningún pensamiento está adherido en la
mente.
Hay millones de microbios en y sobre tu cuerpo, y sobrepasan en
número, de lejos, a las células de tu cuerpo. ¿Quién eres tú? ¿Quién
conduce este ‘show’? Pensamos que ‘somos’ muy importantes, pero
incluso algo como el ‘mal tiempo’ puede ponernos en nuestro lu-
gar muy fácilmente. Corremos y nos escondemos, nos ponemos a
cubierto y luego reemergemos y recomenzamos nuestra arrogante
conducta, una y otra vez. ¿Quiénes somos? Cualquier bichito puede
borrar de escena a cientos de miles de nosotros en unos pocos días.
La tragedia de ello es que las actividades ego-céntricas y la im-
88
presión de auto-importancia ‘causan’ todo el sufrimiento, y pocos
están dispuestos a examinar estos factores con alguna precisión.
La vacuidad se mueve como todas-las-cosas
El espacio es vacío. Una insinuación de movimiento ‘crea’ formas
desde la nada. La remolineante actividad ‘crea’ una impresión de
algo ‘ocurriendo’. La ‘identidad’ se forma desde la nada. En el centro
mismo del experimentar hay una absoluta quietud: observar puro.
No hay ninguna entidad con alguna sustancia en el claro ver.
Retrocede desde el punto de referencia que haya allí… retrocede. Ver
‘parece’ retroceder. Así tú ves con qué has estado identificado.
Retrocede y continúa retrocediendo hasta que no quede ninguna
‘forma’ de identidad. De esa manera uno ‘entra’ en lo Absoluto –
Ninguna Cosa. Nadie ha ido más allá de ninguna-cosa.
La presencia natural es sutil y de una naturaleza espacial.
Ha sido descrita como ‘la paz que sobrepasa (o más allá de) todo
entendimiento’. Ninguna Mente.
Quédate con la resonancia en el ser. Cualquier cosa que resuene
claramente es ‘tu guía’. Es lo que tú eres lo que reconoce lo que es
verdadero, porque ES la verdad misma. Lo que algunos llaman ‘la ley
de vibraciones recíprocas’ te conduce al corazón de tu ser. Se real-iza
(se advierte) que tú nunca dejaste esta esencia-corazón.
SER es esta inmediatez. No hay nada fuera de esta inmediatez. Toda
postulación sobre algo existente fuera de esta inmediatez es sólo una
apariencia en esta inmediatez. La evidencia únicamente puede estar
en esta inmediatez.
89
La desaparición de la creencia en ‘llegar a ser’ revela al ser desnudo.
La aparente ‘llegada’ es, en realidad, una ‘partida’… una partida de
algo en lo que se ‘creía’: la idea de ‘llegar a ser’. Nada se logra. Nadie
queda liberado. El estado natural está ya aquí.
La única realidad de la que estás absolutamente seguro es el hecho
de tu propio ser.
Todos los sentidos están aquí como instrumentos. Sin esa viva y
pulsante inteligencia que está ‘detrás’ de todo, todo equivaldría a
nada. Es Ninguna-Cosa apareciendo como todas-las-cosas.
Si existe una realidad absoluta, entonces debe penetrar todo tiempo
y todo espacio. Por tanto, también debe penetrar (o permear) la
mente.
Todo lo que tienes es este ‘experimentar’ ahora mismo. Cada expe-
riencia aparece en este experimentar y en ninguna otra parte.
La cognición es una ‘quietud’ y un movimiento – Nirvana y Samsara,
si prefieres llamarlo así. La capacidad de cognición es desde más allá
de ese patrón (ese movimiento), llamado ‘persona’ o individuo, cuer-
po, mundo, etc. Ése es el porqué lo observamos todo.
No hay ninguno/a que experimente alguna cosa como algo separado,
y no hay ni ‘más profundo’ ni ‘más superficial’ en ‘lo que ES’. Hay
presencia, y el ‘espacio’ mismo aparece en esta presencia
cognoscente. En ese espacio aparecen los objetos, la materia y las
sustancias gaseosas. El universo entero, incluyendo cada mota de
polvo estelar, es potencialmente conocido por eso sobre lo cual
aparece: esta consciencia espacial. La consciencia no está limitada a
los individuos, en lo absoluto.
90
El cuerpo aparece en la mente y la mente aparece en la consciencia.
La consciencia no aparece ni desaparece. Se puede decir que ‘los
pensamientos aparecen y desaparecen’ sobre, o en la consciencia,
pero no son otra cosa que la consciencia apareciendo como
pensamientos, conceptos, ideas y memoria.
Ahora bien, ¿dónde aparece todo ello? Ésa es la pregunta. Todo se
registra limpiamente y con precisión, antes de lo que la mente ‘hace’
con ello.
El VER está ocurriendo, y todas las cosas – palabras, estados del ser,
conceptos y mundo – aparecen en el VER. No hay ningún ‘veedor’.
Cuando ‘amanece’, la memoria de una carga largamente padecida
desaparece. Antes de que la mente pueda reconstruir la historia de
‘yo’, relájate y respira con libertad. Ve que todo es luz, todo es esta
pura consciencia – es auto-consciente.
Esta vacuidad que abarca todo, más allá de donde los limitados ojos
pueden ver, es auto-luminosa. Este estado natural es un arrobamien-
to lleno de gozo, más allá de toda descripción.
Incluso las palabras que parecen traer una nueva intuición (visió-
ninterior), no son otra cosa que una apariencia en el ‘espejo’. El
reconocimiento llega inesperadamente, y sólo puede ocurrir
PORQUE ya ha sido conocido. Éste es un punto sutil, a menudo
pasado por alto, pero éstas son sólo palabras.
El conocer es una actividad, un movimiento. Sin este conocer, nada
es. Este conocer no puede ‘apagarse’ ni ‘encenderse’. Rastrea tus
‘pasos’ hasta el origen del ser. El devenir (llegar a ser) se desvanece y
te deja tal como tú eres. Nunca puedes etiquetar eso.
91
Todas las sombras son proyectadas por una única fuente de luz.
Cuando la luz del ver pasa a primer plano, todas las sombras se
funden en el plano de fondo.
Todo está contenido en el ver. Las sensaciones del cuerpo dan la
impresión de ‘algo localizado’ en el espacio. La aparente duración de
la contemplación proporciona una impresión de ‘tiempo’.
Investigando todas estas sensaciones y conceptos y eliminando las
asociaciones que ‘atribuyen’ alguna identidad a ellas, la visión
‘abierta’ se expande de manera natural.
Sea lo que sea eso que aparece, DEBE ser registrado en ‘alguna
parte’. Eso es lógico. ¿Pero dónde se están registrando realmente
estas impresiones, estas sensaciones? La mente intentará responder
a esto, pero no puede. ¿Dónde está el testigo de todo ello?
Las abstracciones no son satisfactorias. ¿Puedes detectar que la men-
te no desea ‘ir allí’?
El hábito de una ilusoria ‘auto-tranquilización’ puede quedar
perturbado por cualquier examen detenido de lo que realmente está
ocurriendo. ¿Existen los objetos ‘ahí fuera’? Parecen existir. ¿Es el
mundo un lugar objetivo? ¿Estás en medio de él? ¿Y todos los
demás? ¿No están convencidos también de eso?
El mundo es una apariencia de un número finito de patrones y
puntos de referencia. No obstante, ni uno solo de ellos está
realmente separado de cualquier otro punto o patrón. ¿Es un ÚNICO
patrón con un infinito grado de complejidad? ¿Y puede una palabra
o concepto explicar realmente algo?
Una creencia NUNCA es lo actual o real.
92
Investiga el ‘lugar’ donde el ver está ‘ocurriendo’. Sé totalmente
‘abierto’ y desecha toda noción preconcebida. Lo obvio es obvio y
noconceptual, claro y auto evidente. Tú no eres una persona.
El pulso de la vida está fluyendo a través de tu cuerpo, ahora mismo.
¿Hay alguna separación entre esos aparentes dos?
El universo es como una molécula que parece contener a todo
átomo. El universo es un punto que contiene todos los puntos.
El pensamiento que aparece ahora mismo no es lo que tú eres.
Tú eres la luz por la cual ves y conoces todas las ‘cosas’.
Somos vacuidad y plenitud – Estos dos estados en apariencia
diferentes no son ‘dos’. Uno es ‘apariencia’ y el otro es invisible.
Nada puede traer a ti lo que tú eres. Ni nada puede quitártelo.
No hay NINGÚN despertar del soñador.
El más elevado y respetado de los ‘maestros’ y la más malvada de las
personas en quienes puedas pensar son, de hecho, igualmente
‘apariencias’, que aparecen en ninguna otra parte que en el claro y
vacío espacio del conocer que tú ERES.
Lo que tú eres es la VIDA misma. ¿Cómo podrías ser otra cosa que
ESO? Sin importar qué aspecto o expresión de la vida se tome como
punto de referencia, sólo puede ser una apariencia transitoria en
esta VIDA atemporal. Puedes creer que ‘tú’ estás viendo, hablando,
caminando, haciendo toda clase de cosas. El hecho es que ‘tú’ estás
siendo vivido. No hay ninguna elección. Intenta ‘salir’ de la VIDA.
Puedes estudiar una colonia de hormigas y desarrollar una muy sutil
93
filosofía sobre la VIDA y sus interconexiones. Las bibliotecas del
mundo equivalen a ‘conocimiento muerto’, tinta sobre papel. El
único significado que cualquier conocimiento tiene es el que tú le
das – e incluso ese ‘dar significado’ no es ‘tu hacer’.
Conocer es una actividad – un movimiento. Sin este conocer, nada
es. Este conocer no puede ‘encenderse’ o ‘apagarse’. Vuelve sobre tus
‘pasos’ hasta el origen del ser. El ‘devenir’ (llegar a ser) se desvanece
y te deja tal como eres. Nunca puedes etiquetar eso.
Todo aparece en el ver. Todo es el ver. El contenido de la mente está
alineado tan estrechamente con la inteligencia, que ha acabado por
creer que él (el ‘yo’) es la inteligencia. No hay ninguna entidad con
alguna sustancia en el claro ver. Retrocede desde cualquier punto de
referencia que haya allí. Retrocede. Ver parece retroceder. Así ves
eso con lo que te has identificado. Retrocede y sigue retrocediendo
hasta que no haya ninguna ‘forma’ de identidad. Así uno ‘entra’ en lo
absoluto. ‘Ninguna cosa’. Nadie ha ido más allá de ‘ninguna cosa’.
No hay ninguna persona. En ninguna parte. Ningún Jesús. Ningún
Buda. Ningún Mr. Twinkle Toes. NINGUNA PERSONA. NINGÚN
TÚ. No hay dónde correr ni dónde esconderse. Ni nadie que corra ni
nadie que se esconda. Asunto concluido. Marcador: CERO. Todo lo
que es ‘percibido’ es la ‘apariencia’. Es UNA apariencia. ¿De dónde
‘procede’? De la vacuidad. ¿A dónde va? De vuelta a la vacuidad.
Asombroso…
La realización de la absoluta libertad equivale a la realización de la
propia nada.
Éste es un punto paradójico.
94
Este ámbito de la mente es la esclavitud del yo.
Pocos lo ‘atraviesan’. Ningún daño en ello.
La consciencia ‘fijada’ no puede ‘hallar’ ningún punto de apoyo en su
vacía naturaleza de libertad total. Por agotamiento, o a través de
clara intuición (visión interior), puede espontáneamente aparecer
una apertura. Uno encuentra que “no soy ninguna de estas ‘cosas’
que ‘vienen y van’.” Uno encuentra la sólida, inmutable, siempre
presente, y no obstante, efímera ‘actualidad’ de la presenciaconsciencia.
La Unidad es atemporal. No obstante, aparece como el despliegue
siempre fresco y natural de todos los fenómenos.
Tú eres (o estás) presente y consciente. Este hecho no puede ser
dividido, y siempre que ‘tú’, como un ser aparentemente separado,
consideras este hecho, éste brilla naturalmente.
Tú eres esta función pura del ‘ver/conocer’. Al estar la mente quieta,
se ‘abre’ entonces el espacio del conocer. Sin este momento de quie-
tud, ¿qué otro método podrá colocar en primer plano esta visión
‘abierta’?
Uno debe realizar (darse cuenta de) la propia nada, y en ello, todo
aprendizaje toma una cualidad transparente. Como dice el Buda: ‘Yo
soy sin-forma’.
Todos los grandes sabios y seres ignorantes son simplemente apa-
riencias en esta presencia atemporal de lo que yo soy.
Tu presencia auténtica es más filosa que cualquier objeto material, y
‘atraviesa’ todos los disfraces, sin excepción. ¡Nada puede detener el
‘ver’! El ver puro penetra todo camuflaje y está lleno de ‘conocer’.
95
Cuando emerges de una neblina, todo queda claro y obvio. Se sabe
entonces que la no-claridad era sólo un estado transitorio de cosas, y
que eso que es, ESTÁ y estuvo allí todo el tiempo. Debemos prestar
atención a la inmediatez de nuestra vida tal como es.
Deja a la mente descansar en nada en absoluto, y ve tan sólo que todo
lo que hay es ‘conocer’.
Eso que es estable e inmutable en ti mismo es el factor cognoscente,
y todas las cosas son ‘atestiguadas’ por este centro de perfección. No
obstante, el llamado ‘testigo’ es realmente invisible.
¡Cuán asombroso es el que uno pueda descubrir su propia naturaleza
verdadera, aun cuando nunca se perdió realmente!
En la apariencia de espacio y tiempo, tú sabes que la Tierra está en
una posición realmente única en este sistema solar. No sólo eso: el
sistema solar está en una posición única en esta galaxia. La galaxia
tiene varios brazos en espiral girando en torno a un centro muy bri-
llante. Miles de millones de estrellas similares a nuestro Sol están
dispersas a través de esta galaxia. Si nuestro sistema solar estuviera
dentro de cualquiera de los brazos de nuestra galaxia, el polvo,
prolífico en estos brazos, limitaría de hecho nuestra visión del resto
de esta magnífica galaxia, que llamamos comúnmente ‘Vía Láctea’.
El estar en medio de estos brazos espirales nos permite una clara
visión de los cielos, donde gran número de otras galaxias son
visibles. El telescopio Hubble nos ha proporcionado una gran
cantidad de ejemplos de la multiplicidad que aparece ‘ahí fuera’.
¿Qué significa todo ello? Inteligencia en acción. ¿Por qué tendría la
inteligencia en un planeta criaturas capaces de explorar el universo,
para luego colocarlas donde éstas no pudieran ver lo bastante lejos?
No sería inteligente arreglar las cosas así, y de hecho no es el caso.
96
La ciencia busca signos de vida a través del universo. Es todo
apariencia únicamente. Los individuos buscan dentro de sí mismos
su propia naturaleza verdadera. No está oculta. ¡Es tan clara y obvia!
No es necesario buscarla. Necesitamos únicamente ‘rastrear
nuestros pasos’. Elimina las creencias erróneas y VE.
La inteligencia se expresa a sí misma de los modos más notables. No
sólo organizando todos los elementos del modo más bello y orde-
nado, sino proporcionándote también una clara visión de tu propia
naturaleza verdadera.
Ahora bien, hay una pieza de información que no se conoce
comúnmente. Esta clara visión dentro de tu propia naturaleza
verdadera no es vía conceptos o ideas. No es vía la memoria
(pasado). Está siempre presente antes de que la mente empiece
siquiera la búsqueda, lo cual puede ‘suceder’ en ‘cualquier
momento’.
Es ver puro – conocer puro. Estos aspectos de la consciencia son
inteligencia en acción. No hay ninguna separación entre lo que tú
eres y esta inteligencia o este ver o conocer. De hecho, tú ERES esta
inteligencia, que se despliega a sí misma del modo más espléndido
desplegando todas las posibilidades.
Puedes rastrear cada ‘cosa’, pensamiento, sentimiento, idea o
concepto hasta esta inmediata cognición pura, la cual es esta
cognición inmediata, ahora mismo. No es un extraño para ti. NO es
un concepto. No hay nada erróneo (o correcto) en ella. Todas las
cosas, sin una sola excepción, aparecen en esta cognición pura.
Puede que parezca estar detrás de los ojos, en alguna parte de ese
claro espacio dentro de la cabeza. No obstante, no está limitada a
ninguna ubicación, espacio o tiempo. Esto es el misterio más allá
de todos los misterios, y sin embargo es simple, muy simple. Es
97
noconceptual. Ver es la simplicidad esencial de esta actividad de
conocer lo que soy. Yo soy aquello por lo cual conozco (sé) que soy…
Reconocer nuestra propia naturaleza verdadera no es vía creencia o
memoria. ¿Qué es este reconocimiento? Este reconocimiento es
noconceptual, sin palabras – ver-conocer. Parece que utilizamos
conceptos para señalar ‘algo’ que ya es innatamente CONOCIDO.
Podríamos llamarle ‘cualidad-yo-soy’ – el hecho de tu propio ser.
Las palabras e indicadores siempre se quedan cortos – pero algunos
se aproximan bastante. El reconocimiento no puede ser predecido
por la mente. Simplemente ‘surge’. La esencia del re-conocimiento
es cognición pura. Cognición ‘antes de’ – ‘ya conocido’. ‘Ajá’. Una
resonancia canta en el ser, como el solo de un ave en el silencio de la
noche. Saboréala tan a menudo como puedas. ‘Escucha’ a tu propia
verdadera naturaleza. La mente naturalmente se volverá quieta y
silenciosa. No es meditación – no hay ningún meditador, ni
mediador – es consciencia no-dividida, sin mediaciones.
Indescriptible porque no hay etiqueta para ella… no obstante,
podemos llamarle ‘consciencia simple, ordinaria, cotidiana’.
No se requiere de ninguna búsqueda – tú eres ESO.
Este universo interminable e infinito es el aspecto fenoménico de tu
propio ser.
Si deseas esta libertad, entonces obtén un mensaje que hable alto y
claro. Déjate impregnar muy bien por él. No dejes que la mente
vagabundee en material superfluo. No saltes de un maestro a otro.
Este es un hábito de muchos buscadores y conduce a la confusión y
al intento de mezclar diferentes expresiones.
La consciencia es sin-pensamiento, o mejor dicho: contiene igual-
mente ‘pensamiento’ y ‘no-pensamiento’, sin preferencias.
98
A veces se le llama ‘consciencia no-conceptual’.
Cuando todo el material mental es ‘visto a través’, ¿qué es eso que
está viendo?
El estado natural es en sí mismo sin-pensamiento. No obstante, el
pensamiento aparece en él.
Si esto da en el blanco, entonces habrá un enmudecimiento.
El silencio sobrepasa todo sonido y movimiento, incluido todo con-
tenido mental, y esto está ocurriendo siempre.
Conocer es. Ser es. Sea lo que sea aquello conceptualizado como
‘final’, está de hecho limitado al tiempo, y así desaparecerá como
todo lo demás.
¿Y qué queda? ¿Qué es eso que nunca te ha dejado? Tú no tienes
siquiera que encontrar ESO.
Tú ERES eso. Vemos así que muchas de las ‘enseñanzas’ ahí ‘fuera’
están manteniendo sutilmente ‘una zanahoria ante el burro’. ¿Eres
acaso un burro?
Deja de tratar de ser el VEEDOR, y deja que el VER sea sin-esfuerzo.
La fuente de la dualidad es la No-Dualidad.
La fuente de la incomprensión es la comprensión (conocer).
La fuente de todo sonido es el silencio.
99
Quietud
La fuente de todo movimiento es quietud.
Caos y Orden aparecen como diferentes escalas dimensionales.
El fundamento de todo es VACUIDAD.
El concepto ‘yo’ es común – el mismo ‘yo’ aquí y allí. El lenguaje es el
lenguaje.
No es que ‘nosotros’ somos ‘uno’.
Es que el ‘uno’ aparece como dos.
Sin el ‘uno’ siendo la fuente de ‘todo’, nada ‘sería’. Sin embargo, este
‘siendo’ es sólo la ‘cualidad-SOY’, que aparece desde el ‘yo’.
El ‘yo’ es incognoscible.
La verdad nunca es condicional. ¡Es auto-evidente, obvia!
La ‘relatividad’ y lo ‘absoluto’ son realmente UNO, aunque el intelec-
to nunca puede resolver esa verdad.
La realidad absoluta nunca puede ser conocida de otra manera que
como este ‘aquí mismo, ahora mismo’. Nada está separado.
Yo lo expreso con estas palabras: cero grados de separación. Lo que
tú verdaderamente ERES no necesita nada en absoluto. La ‘verdad’
no puede ser VISTA. ES el VER. Ver está ocurriendo. Esa frase es
mucho más profunda que lo que la mayoría puede apreciar.
100
Si exploras el lugar donde el ver está ocurriendo, encontrarás sólo
espacio vacío. El punto de referencia del ‘mirar’ es de la mente. VER
está realmente más allá, y no está limitado por ningún punto de
referencia o ‘testigo’.
Todo lo que hay, y siempre es, es ESTE momento.
Y este momento es la ‘revelación eterna’, justamente TAL COMO ES.
No hay NINGUNA entidad aquí, allí, ni en ninguna parte.
Yo soy el CONOCER de ESO.
‘La verdadera naturaleza de TODO fenómeno es vacuidad.’
El despliegue dinámico de la consciencia es lo que tú estás viendo.
VER está ocurriendo. CONOCER está ocurriendo. Ninguna entidad.
Toda complacerse en el ámbito de las explicaciones sólo mantendrá
a la mente girando en círculos.
Libera (o realiza) la alegría del simple ser, y descarta todos esos erró-
neos conceptos de separación de una buena vez.
Tú eres el aparente centro del mundo.
(¿De qué está hecho ese ‘tú’?… es otro asunto a investigar.)
¿Qué sabes tú sobre este centro?
Si no sabes (o conoces) esto de modo exhaustivo, entonces ¿qué otra
cosa podrías saber (o conocer)?
101
Todas las impresiones se están registrando ‘ahí mismo’, en ese
espacio interior de la consciencia, espacio que sólo aparentemente
está limitado por ese cuerpo tuyo, de acuerdo a estructuras de
creencia populares o comunes.
No hay ningún ‘camino’ y no hay ninguna división de ‘yo’ y ‘otro’.
Al mirar ‘dentro de’ (al investigar) este centro de percepción, éste
simplemente se ‘abre’ más y más.
Al ‘soltar’ cualquier apego o concepto, uno encuentra una libertad
natural, donde no es necesario agarrarse o cogerse de nada.
El coraje para entrar en ESTO totalmente no proviene de ninguna
psicología o posición en la mente.
Está ya aquí como el ser-presencia auténtico que tú eres.
ESTO se auto-revela como el estado natural, que ha estado siempre
contigo como tu verdadera esencia.
Eso es una mesa, aquello es una silla, eso es una taza de café y aquél
es Chris.
Descarta las palabras ‘mesa’, ‘silla’, ‘taza de café’ y el nombre Chris
y… ¿qué queda?
ESO.
Otra palabra para ESO es PRESENCIA.
La forma en que estas palabras se auto-revelan a tus ojos es PRESEN-
CIA.
102
Tus ojos tienen un gel cristalino, el cual, en un ojo sano, es siempre
transparente.
No está obstruido por ninguna de las impresiones del denominado
pasado. No es tocado por el futuro.
Tu mente es también límpida como el espacio, y NO está obstruida
por pasado ni futuro. Es PRESENCIA – VER – CONOCER.
Esta inmediata cualidad-viva, que aparece como todas las formas,
objetos, pensamientos, estados y sentimientos, más el reconocimien-
to de las mismas, no es instigada por ‘ti’ (la forma).
Esta siempre-inmediata cognición es inteligencia pura.
Descubre QUÉ eres (olvida ‘quién’ piensas que eres).
La inteligencia pulsa a través de ti como el UNO y ÚNICO.
¿Dónde está la división? ¿Dónde está el ‘buscador’ de la UNIDAD?
(¿Temblando a las puertas de Dios?)
‘Ven a Casa (ven a ti mismo). Todo está perdonado.’
Presencia.
Tu eres (tú estás) presente y consciente.
Siéntete ‘dentro de’ esta presencia que tú eres.
No imagines nada, sólo siéntete ‘dentro de’.
103
No es un objeto. No obstante, contiene a todos los aparentes objetos.
No es un sujeto. No obstante, contiene a todos los aparentes sujetos.
No tiene ninguna cualidad específica. No obstante, contiene todas
las cualidades por igual.
Simple presencia.
La realidad última es ESO (presencia ordinaria).
Es sin-pensamiento. No obstante, contiene a todo pensamiento.
No es imaginaria. No obstante, contiene a toda imaginación.
PRESENCIA. ‘Yo soy PRESENCIA y nada más que ESO’.
Pareciera que ‘cosas’ y ‘eventos’ invadieran esta apertura, pero si uno
simplemente vuelve a la simplicidad de sólo VER directamente
desde la propia verdadera naturaleza, entonces se sabe a fondo que
nada se adhiere a este espacio abierto.
Ni una molécula se posa ahí.
Echa una mirada al cielo y ve cuán grande es realmente.
Cosas y eventos aparecen y desaparecen.
No soy algo que pueda ser reducido a algún lugar o evento.
El espacio está lleno de cosas. Algunas de ellas parecen ser las
mismas cosas en una rotación cíclica. La oficina o el hogar.
104
Todo está apareciendo en la inmediatez de este momento.
Cada momento es fresco y nuevo. El despliegue dinámico de la
consciencia es siempre fresco. Es la ‘condición vigil’ (la vigilia)
misma.
Yo no soy una ‘cosa’. Esta ‘no-cosa’ que soy, es este CONOCER. Esta
presencia consciente. Sólo en ser este ‘conocer’ (y nada más que),
puede todo revelarse como lo que es.
Tú eres ese luminoso ser lleno de luz.
Las nubes de la relatividad nunca pueden apagar ese brillo auto lu-
minoso.
Deja que esa luz brille en toda su gloria inmediata, y ella relucirá
atravesando las nubes del desconocer.
La noticia bomba es que no hay nadie en ninguna parte, ni para de-
sear ni para no desear libertad. Libertad es todo lo que hay.
No hay ninguna esclavitud en el amor. Las intuiciones (o visiones
interiores) advendrán. El deseo de un tiempo futuro se disuelve. La
aparente dua-lidad se disuelve en unidad. Tú eres totalmente libre –
como un rayo de luz – veloz y no obstante morando en la quietud
absoluta.
El cuerpo está lleno de luz. El cuerpo es forma iluminada. La
vacuidad es una amenaza para el ‘yo’. La luz que brilla en tus ojos
brilla desde la vacuidad. No hay nadie que sepa (o que conozca) esto.
Todas las cosas aparecen en esta luz, y luz y oscuridad son uno. La
certidumbre de ser no es un concepto vulnerable.
105
Cuando la mente es conducida a su propia pobreza, donde cualquier
intento de describir de manera consistente fracasa, la verdadera
naturaleza de la mente se revela como comprensión silenciosa,
realidad sin-palabras. Ser sin-esfuerzo – consciencia consciente.
Lo que tú eres es auto-consciente.
Hay únicamente VIDA. ‘Tú’ imaginas que es ‘tu’ vida. ¿Dónde la
obtuviste? Millones de criaturas sensibles son animadas por esta
vida. Ellas aparecen y desaparecen. La vida permanece. No obstante,
la vida nunca aparece realmente – la luz en los ojos de los que amas
es vida. Aparece como una resonancia en el ser, luego de un aparente
periodo de olvido.
Es siempre de una belleza inesperada en el incesante experimentar.
Lo que verdaderamente eres es la permanencia apareciendo como
una forma transitoria, tratando de volverse permanente. Por
fortuna, fracasa completamente – de otro modo sería un ‘infierno’
sin salida. Ningún estado es permanente, y la naturaleza siempre
cambiante de los fenómenos es la consciencia auto-liberadora
misma. ¿Quién no puede ver esto?
Una flor de loto de mil pétalos (consciencia) se despliega como un
mundo que aparece. Cada ‘pixel’ se registra sobre la claridad de la
realidad, que aparece como este conocer desnudo. Antes de lo
fenoménico, nada es conocido – no obstante, una presencia gozosa
se extiende como incomprensible certidumbre subyacente, más allá
de las limitaciones de la mente. Yo soy – la existencia misma es
abrazada por la no-existencia. ¿Cómo puede esto transmitirse, o
incluso pensarse? Es no-conceptual. El SER y el VER ya están
‘ocurriendo’. No es necesario ningún ‘hacer’ de parte de alguna
supuesta ‘entidad’. El hábito de la creencia es un hábito de muy larga
106
data. El hecho es que el ‘yo’ no puede VER ni SER – no tiene
ninguna sustancia. Investiga este fenómeno de la creencia. Es
energía apareciendo como patrones. Un patrón es algo que se repite
a sí mismo. Esta presencia inmediata de la consciencia desnuda no
es un patrón. Realmente nunca se repite a sí misma. Es siempre
fresca. Éste es el porqué nadie puede reclamarla.
¿Puede alguien reclamarla realmente como una ‘adquisición per-
sonal’? El verdadero mensajero simplemente señala. Sé nada, y ve
aquello que está siendo señalado.
El espacio es vacío. El espacio es nada.
Alguna insinuación de movimiento ‘crea’ formas de la nada.
¿Puede algo venir de la nada?
La actividad ‘crea’ la impresión de que algo está ‘ocurriendo’.
¿La ‘identidad’ se forma de la nada?
En el centro del ‘experimentar’ hay una absoluta quietud – observar
puro – presencia auto-cognoscente.
La impresión de duración y secuencia son conocidos como
apariencias, en un sutil estado indescriptible e inmutable del ser.
Incluso el ‘ser’ mismo está incluido junto con el no-ser en este
‘lugar’. ‘Desde’ este ‘lugar’ es obvio que todos los ‘elementos’ están
‘apareciendo’, incluyendo la impresión de identidad, nombre, forma
y aparente sustancia.
El sutil goce del ser – la consciencia silente del ser: no esto, no aquello.
107
Yo soy ESO.
Debido a este ‘yo soy’, todo es tal como es.
Sea lo que sea eso que esté apareciendo, está TODO en esta presencia.
No hay NINGUNA separación.
Nada puede agregarse a nada, y nada puede extraerse de nada.
Ninguna Cosa.
No hay NINGÚN centro ni circunferencia en este SER.
NO PUEDES negar este CONOCER. Es CÓSMICO. NO es personal.
Yo sé que tú eres ESO.
El ver-conocer puro es inteligencia pura. ¿Por qué sacrificarlo por una
creencia en ‘yo’?
La inteligencia está ‘haciendo’ todo.
La VIDA misma anima todo, sin una sola excepción.
Tú ERES esta VIDA. Una VIDA. Un SER. Una CONSCIENCIA.
La duda es sólo un pensamiento.
Este interminable universo infinito es el aspecto fenoménico de tu
propia cualidad-de-ser.
108
La clara y vacía naturaleza de este no-mediado conocer es la poten-
cialidad pura de la no-dualidad.
Hay inteligencia en la base de todas las ‘cosas’, conceptos e incluso
sueños.
Esta ‘función pura’ de VER está ocurriendo ahora, mientras lees es-
tas palabras.
Nunca puedes ‘ingresar ahí’, porque tú ERES eso.
Esta clara presencia-consciencia espacial es ESO en lo cual todo apa-
rece y desaparece.
¿Has cambiado realmente en esencia, en este espacio puro de ahora?
Te digo que es claramente obvio, ahora mismo, que eres libre.
Tú eres la luz por la cual ves y conoces – y nada más que eso.
Nada puede traer lo que tú eres a ti.
Cuando se olvida el concepto ‘yo’, la cognición directa es ‘liberada’ de
oscurecimientos, y los sentidos y funciones puros de la presencia no
están ya ‘aparentemente’ ocultos al interior de los fenómenos del
cuerpo-mente o ‘mundo’.
En la profunda ‘liberación’ de la auto-realización (que fluye libre-
mente), no hay ninguna ‘forma’ llamada ‘yo’.
Tú eres eso. Presencia desnuda.
109
Vida
Hay vida. ¿Quién puede dudarlo? La primera evidencia directa de
ello es la cualidad-viva ahí, como ‘este momento viviente’ ahora
mismo. Es lo que tú eres en esta inmediatez. ¿No eres ya esa
presencia iluminada?
Una presencia natural que no necesita ni prácticas ni métodos para
producirse.
Tú no puedes llevar nada entre la Vida y lo que tú eres realmente –
pues son uno y lo mismo. Uno sin segundo.
¿Aún sigues sin verlo claramente?
Tú, como una supuesta entidad, no tienes NINGÚN poder en abso-
luto. En esencia, tú eres la potencialidad – la totalidad misma.
Yo soy ‘ninguna cosa’ – la mente no puede captar ESO. La mano
aparece en el espacio y trata de agarrar el espacio… del mismo modo
que la mente aparece en el espacio y trata de captar la consciencia.
El concepto ‘consciencia’ no es la cocniencia – bueno, lo es, pero sólo
como una apariencia, como un concepto. No hay ninguna separa-
ción aquí.
La ÚNICA SALIDA es que la mente llegue a un final. Ningún pensa-
miento. Ningún concepto.
El amor NO ata.
Lo que habitualmente se experimenta (y de lo que se habla) bajo el
nombre de ‘amor’ tiene una naturaleza vinculante. Hay exclusividad,
o un efecto de exclusión. Este… ‘sólo te amo a ti y a nadie más’… etc.
110
Yo te amo a ti y a nadie más – tú debes amarme a mí y a nadie más.
¿Cómo puede eso ser amor? El amor no está limitado por nada. No
será limitado por nada – NO PUEDE ser limitado por nada.
Puede que la intimidad sea una ‘sensación’ deseable. No obstante, a
muchos les atemoriza. Algunos son adictos a ella, como a una droga.
Puede convertirlos en horribles tontos (en la apariencia).El
‘negociar’ una relación íntima está usualmente lleno de drama.
Lo esencial del amor es el amor de ser. Tú amas ser. No es una elec-
ción. Cuando estás abierto en ese amor de ser, puedes reconocer la
luz del amor en todos y cada uno.
Como dice Krishna: ‘Soy el brillo de luz en los ojos de tu enemigo’.
“Mientras los hombres puedan respirar y los ojos ver, mientras ESTO
viva, te dará vida a ti.”(William Shakespeare).
‘¿Estás tú despierto?’, es una aguda pregunta en la inmediatez. La
respuesta debe ser: ‘Sí, estoy despierto’. En el instante de comprobar
y ver si estoy despierto, hay un ‘intervalo silencioso’. Sobre ese
silencio y esa quietud se mueve el universo. La ‘vigilia desnuda’
(cualidad-despierta) es claramente obvia. ‘Tú’ no podrás ser capaz de
definirla o etiquetarla con alguna palabra que se le ajuste. Todo lo
que podemos hacer es señalar a ESO. Yo soy ESO – tú eres ESO.
Todo es ESO.
Apertura – el verdadero maestro.
El mensajero sólo puede entregar el mensaje. ¡El no puede realizarlo
(darse cuenta) por ti!
Yo puedo llevarte al jardín más hermoso del mundo. Es cosa tuya el
111
que lo veas. TÚ debes ver toda su belleza.
La clara naturaleza de la mente sólo se abrirá, al parecer, con tu
participación natural y sin artificios, con una consciencia atenta.
‘Apertura’ es su verdadera naturaleza. En otras palabras parece
abrirse, y sin embargo, siempre está abierta por su naturaleza
misma. Hay presencia, con el ver y el conocer ocurriendo. Aparta a
un lado toda idea preconcebida y deja que la mente descanse en
nada más que su propia presencia abierta (mente despierta).
Es la consciencia que está brillando a través de la mente.
(En la apariencia) la disolución del buscador es activada por la luz
del conocer.
La oscuridad es disipada por la luz.
La ignorancia es disipada por el CONOCER.
Los pensamientos aparecen espontáneamente. Las flores aparecen en
el campo y los pensamientos aparecen en la mente.
Todas las expresiones manifestadas, incluyendo los pensamientos,
aparecen y desaparecen todos espontáneamente.
Todo aparece u ocurre espontáneamente, sin ninguna entidad con
volición alguna detrás de ello.
La realidad es sin-palabras – inmutable. Tu verdadera naturaleza es
ESO. No hay ninguna posibilidad de que puedas no ser ESO. Puedes
negar sistemáticamente cada ‘cosa’, pero la realidad permanece atem-
poralmente presente.
112
Si insistes en un maestro, entonces la UNIDAD misma es el maestro,
la enseñanza y el alumno.
La señal de un verdadero maestro es que ocasiona la erradicación de
todas las creencias, y eso le deja a uno claro y vacío.
Cuando la atención se mantiene en un delicado equilibrio de presen-
cia a lo que es, entonces la línea divisoria entre interior y exterior se
desvanece.
En la apariencia de cosas, el patrón que comúnmente denominamos
‘buscador’ es trascendido en un momento de intuición (visión inte-
rior). Esto demuestra que la presencia física del maestro no es nece-
saria. El verdadero maestro es ‘tu propio’ ser auténtico, en el cual no
hay ninguna línea divisoria o propiedad de nada.
El buscador con aguda discriminación siempre encuentra al maestro
apropiado.
Una vieja historia Zen:
Cierto día, un maestro y un monje ascienden por unas montañas.
Caminan en silencio por muchos kilómetros. El monje dice entonces
al maestro: “He estado con usted durante veinte años y aún no lo
‘logro’. He intentado cada ruta posible y he aplicado diligentemente
todas las prácticas imaginables, ¡pero aún no lo consigo!” El maestro
entonces se detiene y le dice: “Siéntate aquí y descansa un rato.” Se
sientan un momento y luego se tienden, mirando las nubes pasar. El
maestro dice entonces: “¿Escuchas los ladridos de ese perro?”. “Sí,
escucho al perro”, responde el monje. “¿Escuchas los tañidos de esa
campana?”, pregunta el maestro. “Sí, escucho la campana”, responde
el monje… “Es eso”, dice el maestro.
113
Cuando rompe el alba y la consciencia se agita sobre esta vigilia, la
impresión de unidad es muy obvia aquí y en todas partes, incluso
antes de que los ojos se abran. La memoria de una carga largamente
padecida desaparece, y el alivio producido trae lágrimas a los ojos.
El estado ‘despierto’ (vigilia) y el estado ‘dormido’ aparecen en la
consciencia. El estado de ‘ensueño’ no puede existir en el estado
‘despierto’ – se desvanece. En el sueño profundo no hay ninguna
idea de un ‘testigo’ y no hay reacción alguna de la mente a las
impresiones que están registrándose. El ‘tú’ o el ‘yo’ no están
presentes como referencias. El cuerpo está descansando, y podría
decirse que las ‘baterías’ están recargándose. Tú no sabes nada de la
muerte… es sólo una etiqueta. No puedes recordar haber nacido. No
puedes decir lo que tú eres con un 100% de precisión – puedes decir
lo que no eres, investigando lo que eres. Identidad y líneas divisorias
son ‘datos’ ficticios. No hay cosa tal como un punto en el espacio que
esté separado de la totalidad. Si te dijera lo que verdaderamente
eres, la mente lo rechazaría. Redescubrir lo que tú eres es un
descubrimiento íntimo instantáneo. Desde esa ‘punto’ aparece el
universo entero. Tales afirmaciones suenan absurdas para el
intelecto, a menos que se haya tenido un regusto de ello.
Sólo un pájaro cautivo canta a la libertad. La apertura natural del
universo es obvia. Mira dentro del cielo nocturno y la apertura es
obvia. Esa vastedad aquieta la mente y uno se llena de una sensación
de maravilla.
Uno simplemente permanece con esa apertura y ‘coge’ un regusto de
ello, tan a menudo como puede. La adicción a la creencia en el ‘yo’ es
hábito de larga data, pero como todos los hábitos, puede romperse.
Lo que rompe el hábito es lo factual del VER A TRAVÉS de la
creencia. No es necesario fabricar nuevas creencias a partir de lo que
se ha reconocido. De hecho, hay una natural eliminación de la
114
‘creación’ de nuevas creencias, debido a que la naturaleza de la
creencia es cortada de raíz. Sin saborear esto, todo queda como
meras postulaciones teóricas. La mente tiende a imaginar un ‘cuco’
en la oscuridad y se asusta mortalmente con muy poca cosa.
La imaginación no es real, así que ¿cómo puede algo que no es real
hacerte daño? La palabra ‘vacío’ pierde su ‘cualidad’ intimidante una
vez que se detiene por un momento la imaginación. La mayor parte
del pensamiento consiste en ideas imaginarias. Atente a los hechos
que sabes que son verdaderos.
No hay NINGÚN centro ni circunferencia en este SER.
NO PUEDES negar este CONOCER.
Es CÓSMICO. NO es personal.
Yo sé que tú ERES ESO
El ver-conocer puro es inteligencia pura. ¿Por qué sacrificar eso por
una creencia en el ‘yo’?
La inteligencia-energía está ‘haciendo’ todo.
A través de los tiempos, muchos han ‘señalado’ de maneras únicas a
nuestra verdadera naturaleza. Es necesario ‘permanecer con’ la
resonancia en el ser – saborearla. Si la mente sigue esta resonancia
se aquietará, y el VER se abrirá y el CONOCER abatirá toda
ignorancia de una manera única en cada caso. Cada uno es único.
Cómo eso se expresa a sí mismo con uno y con otro puede ser muy
diferente, en la apariencia.
115
La ESENCIA permanece única y el concepto de estar separado de la
TOTALIDAD se desvanece, sin necesidad de asistencia alguna. La
‘fachada’ es ‘vista a través’ y la creencia deja de impregnarla. Todo
cambia, y sin embargo, lo que es esencialmente inmutable
permanece tal como siempre fue, es y será.
En tanto exista una consciencia aprehensiva tratando de ‘conseguir
algo’, lo claro y obvio estará habitualmente oscurecido por esta
actividad de ‘agarrar’. En medio de ese ‘agarrar’, una clara visión de
esa actividad puede ‘ocurrir’ y uno puede SABER que ‘yo no soy’ esa
actividad. El pesado plomo se convierte en oro. El peso de ‘mi’
dramática historia desaparece al instante. Saborear esto es un buen
‘punto de inflexión’, no para una ‘persona’ sino para esa clara y
presente cualidad-de-ser, que es omni-inclusiva.
El pensamiento que aparece ahora mismo no es lo que tú eres.
Tú eres la fuente de esa luz por la cual ves y conoces todas las ‘cosas’.
Tú eres la inmediata cualidad-viviente y nada más que eso.
Más allá de eso no hay ‘ninguna cosa’. Desde esa ‘ninguna cosa’, todas
las cosas aparecen y desaparecen.
Éste es el hecho inmediato, que es imperceptible desde cualquier po-
sición en la mente.
Lo que tú realmente estás viendo es ‘ninguna cosa’ apareciendo como
‘cosas’ en la mente.
No puedes probar que las cosas existen, pero no puedes negar que tú
existes.
116
Cuando ves que tú no dejas esta presencia del conocer, entonces
todas las cosas toman una naturaleza muy distinta de la que estabas
condicionado a creer.
Tú nunca puedes ‘entrar en eso’ porque tú ERES eso.
Una clara presencia espacial (análoga al espacio), en la cual todo
aparece y desaparece.
¿Realmente has cambiado tú, en esencia, en este espacio puro de
ahora?
Yo te digo que es claramente obvio, ahora mismo, que tú eres libre.
Esta ‘enseñanza’ VIVA no es otra cosa que ESTA inmediatez
brillando a través de diversos seres sensibles ‘que hablan desde el
inmediato conocer’. Sus palabras son profundas y punzantes hasta la
médula para cualquiera que tenga la capacidad de oír lo que se está
señalando.
Sin memoria ni palabras, ‘¿quién soy yo?’. Yo aún SOY, presente y
consciente.
Ten un profundo respeto por el espacio en que el cuerpo aparece.
Siempre que recuerdes, simplemente sé consciente del espacio.
Dondequiera que estés, el espacio es exactamente el mismo. Sé
consciente de él. Simple.
117
Identidad
Tú, como una supuesta entidad, no tienes NINGÚN poder en abso-
luto. En esencia, tú eres la potencialidad – la totalidad misma.
Lo que verdaderamente eres es UN ser – UN conocer – UNA
consciencia – ‘espacial’ (análoga al espacio) en su naturaleza.
Fácilmente puede reconocerse que esta clara y vacía consciencia
espacial, no contiene ninguna separación – ninguna dualidad en
absoluto.
Ese CONOCER, que nunca ha cesado, no está dividido en partes
(espacio-volumen), ni en fragmentos de ‘tiempo’ (duración). Es, en
verdad, uno sin segundo. Todo lo que aparece en este ‘espacio de
conocer’ puede muy bien aparecer como ‘partes’, pero cada una de
ellas está contenida en la unidad, la totalidad, esa consciencia
espacial que por su misma naturaleza es omni-inclusiva. Todas las
cosas que has percibido alguna vez, han aparecido en ningún otro
‘lugar’ que en esta consciencia ‘espacial’ que eres. Todos los
argumentos en favor o en contra de esto (o sobre cualquier otra
cosa) deben aparecer en esa consciencia ‘espacial’.
No hay ningún alma, salvo en tu imaginación.
Conocer es todo lo que está ocurriendo, y sin embargo, este conocer
nunca se ha manifestado como conocimiento ni como ignorancia.
Todo lo que hay es ESO. Yo soy ESO.
Tú ya eres lo que buscas. La limitada llama de la consciencia del yo
no puede compararse con el brillo de lo que es naturalmente ‘au-
toconsciente’, y que permanece sin nombre. Ése es (el lugar) desde
donde estás viendo.
118
No hay conocimiento ‘superior’ o ‘inferior’. La esencia de todo co-
nocimiento es ‘conocer’ – la inmediata actividad de conocer. Yo soy
ESO – tú eres ESO. Ninguna separación.
La Claridad o Unidad es obvia – tan obvia que ‘nosotros’ no recono-
cemos su simplicidad. La mente es tiempo, con un aparente pasado,
presente y futuro, que arrastra su estructura inventada.
Tú no puedes re-vivir el momento anterior. Tampoco puedes vivir un
momento futuro. La imaginación es imaginación (imágenes). El
presente es un concepto. La cualidad-viva no es un concepto. La
inmediatez de la cognición desnuda no es un concepto.
La investigación del ‘ego-centro’ no revela ‘nada’ – un espacio claro y
vacío, consciencia espacial (análoga al espacio). Éste es el
descubrimiento más íntimo, y sin embargo, puede fácilmente
pasarse por alto porque es muy sutil. Esa nada, esa vacuidad,
‘ninguna cosa’, es desde donde el ver tiene lugar. En eso, todo es
claro y obvio. Una vez que esto es verdaderamente reconocido, uno
sabe lo que uno es, y también que jamás podrá ser adecuadamente
explicado mediante cualquier cosa de la memoria. Se conoce (se
sabe) que este claro y presente ‘conocer’ nunca puede ‘desaparecer’,
y por ese conocer, todo es conocido como lo que es. Este conocer es
lo más íntimo de todo – porque es lo que tú eres. Y ESO no está
dividido en partes. Es no-dualidad. Los ‘buscadores’ lo buscan ‘ahí
fuera’, y fracasan una y otra y otra vez.
El señalamiento está ocurriendo. No obstante, pocos, al parecer, si-
guen los señalizadores hasta el meollo mismo – la esencia-corazón
del ser.
Mi pasado maestro – y el último – Bob Adamson, disipó todas las
dudas asistiéndome en la exhaustiva investigación de todas mis
119
creencias. Ahora vivo en una libertad que no viene ni va. Es la
creencia la que impide tu propia liberación. Yo vivo en un momento
de ‘cualidad-viva’, ¡o un momento vive en mí!
Es la remoción de las artimañas del yo lo que conduce a la
liberación. ESTO es la liberación. No hay ningún ‘antes’ de la
iluminación ni ningún ‘después’ de la iluminación. Todo lo que es
hay, es ESTO.
Hay una maravillosa presencia consciente, inteligencia en acción, y
no está apartada en modo alguno de lo que tú eres.
Sólo hay ‘una presencia’ y ‘un momento’ – es ESTO. Es presencia-
consciencia auto-realizante.
Hay una ‘facilidad’ de ser en la cual todo fluye tal como lo hace. Todo
es atestiguado, y cualquier respuesta en uno mismo es también
atestiguada sin perderse en todo el drama de ello. (Drama) que a
veces puede parecer muy ‘dramático’. En verdad, nada se adhiere en
ninguna parte. Todo drama se disuelve naturalmente.
La vida es fugaces momentos de duración indistinta en la presencia
atemporal.
No hay comprensión inferior o superior. No hay consciencia inferior
o superior. No hay realidad inferior o superior. No hay ser inferior o
superior. No hay ‘yo soy’ inferior o superior. No hay ‘yo’ inferior o
superior. No hay nada inferior o superior.
No hay ninguna liberación. No hay ningún despertar. No hay nadie
con o sin consciencia. No hay nadie con o sin comprensión. No hay
nadie dentro ni fuera de este espacio de conocer.
120
No hay ningún ‘dentro’ ni ningún ‘fuera’. Mira limpiamente y con
precisión y ve que no hay nadie aquí en lo absoluto.
Suponer la libertad como una posesión es realmente esclavitud para
el ‘aparente poseedor’. La libertad no tiene causa.
Sea lo que sea aquello que se superpone sobre este espacio de
conocer, no puede ser otra cosa que conceptos, patrones y formas,
los cuales siempre aparecen únicamente en ESTA inmediatez – este
‘ahora’, y no es otra cosa que esta inmediata energía de ser. Todas y
cada una de las cosas que aparecen, surgen desde su propio no-ser.
Desplegándose incesantemente en un instante, no tienen ninguna
duración salvo como las aparentes ondas en la mente. Es ahí donde
el aparente ‘tiempo’ nace, y sin embargo, nada llega ni nada se
marcha jamás de ESTE MOMENTO.
¿Qué pienso yo? El ‘yo’ es un pensamiento y no puede pensar. La
creencia de que ‘yo’ puedo pensar es ilusión y un sinsentido dualista.
La vida es una aparente serie efímera de momentos consecutivos,
momentos de duración indistinta, en esta presencia atemporal.
Cuando todas las palabras, ideas y símbolos se desvanecen en la
mente, todo lo que queda es lo que siempre estuvo ahí – ver puro –
conocer puro.
Los hábitos mentales se agitan y la sombra del ‘yo’ es iluminada y su
humildad abrazada. El ‘yo’ se disuelve junto con su concepto de estar
separado. Nunca se creerá en ello de nuevo. Las palabras tienen una
utilidad, expresar lo que a menudo es inexpresable. Hay ‘algo’ más
allá de las palabras, y por un instante me pregunto nuevamente si
ustedes así lo sienten.
121
Cuando era niño me sentaba a mirar las brasas de carbón de la
chimenea. Veía muchas cosas ir y venir. Criaturas de todas clases.
Rostros y lugares aparecían y desaparecían espontáneamente.
Ahora que soy mayor veo un mundo en este Fuego Cósmico. Toda
tipo de dramas aparecen y desaparecen. Los mismos ojos miran las
imágenes siempre cambiantes. La mente ya no trata de extraer algún
sentido de esas efímeras imágenes. Ningún ‘dragón’ ronda esta
claridad del ver-conocer.
El factor inmutable es este inmediato CONOCER. Eso es lo que yo
soy. Eso es lo que tú eres.
¿Quién soy yo? Yo soy el yo sin-yo. Soy invisible, más allá de los
patrones manifiestos de toda apariencia. Yo soy lo que tú eres.
Porque tú pareces no saber de mi existencia, yo te toco suave y
delicadamente con el codo, desde el ‘interior’. Tú me has olvidado
debido a una ignorancia que llamas ‘auto-conocimiento’, junto con
lo que llamas ‘conocimiento mundano’.
Es mi actividad la que te anima, incluyendo tu auto-complacencia en la
ignorancia. Porque sin mi actividad, incluso la ignorancia no ‘ocurriría’.
Desde el silencio surge un sutil ‘OM’, y esta actividad es el primer instan-
te, el único instante del conocer.
Porque confiaste erróneamente en esa ignorancia para proteger a un
personaje soñado, que en tu ignorancia llamas ‘yo’, esa ‘forma’ sufre
y te desafía al disolverse constante y consistentemente en el vacío.
Tú luchas por aferrarte a tus logros, méritos que sueñas son ‘tu
hechura’, pero ellos se deslizan entre tus dedos como arena fina.
Mientras más te aferras a tus sueños de logro, más se escabullen.
Todo es infinito, y tú forcejeas con limitaciones finitas que no existen
realmente.
122
Lo burdo de la consciencia aprehensiva nunca puede producir otra
cosa que más apariencias de sufrimiento. No obstante, tú continúas
aferrándote y luchando, ignorando las ‘lecciones’ impartidas
compasivamente por la existencia misma.
Este sutil y atemporal ‘Om’ puede disolver la más burda de las
creencias. No obstante, eres ‘tú’ quien debe acercar a ‘tu supuesto
yo’, acercarlo tanto pero tanto… a un estado similar a lo efímero, un
estado de sutil cualidad-de-ser, de manera que esta disolución pueda
‘tener lugar’ realmente.
Te he enviado varios miles de mensajes. He sacudido el suelo mismo
por donde caminas, y aún sueñas estar separado de mí, de lo que YO
SOY. He insultado a tu personaje soñado hasta la abstracción, y tú
aún maquinas cómo escapar a mi mensaje.
Este infinitamente sutil ‘Om’ de mi ser puro, trenza el tejido del uni-
verso con LUZ, esta luz de conocer, este conocer (este saber) de mi
propia existencia. YO SOY.
Esta consciencia ‘análoga-a-un-espejo’ es reflejada COMO cada
partícula, y el secreto que estoy revelándote ya mismo es sólo una
reverberación de este ser puro, y ESO es lo que YO SOY. ESO es lo
que TÚ ERES.
Muchos adoran mi ‘imagen’ e ignoran la prístina naturaleza del
CONOCER puro, y así permanecen en la ignorancia. No me
concierne – pues SOY la libertad misma – y esta libertad está
totalmente disponible para todos, y es el TODO.
Es sólo tu imaginación la que te ata – y es sólo la luz del inmediato
CONOCER la que puede disolver esa aparente esclavitud.
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Esta luz impregna estas palabras, proferidas AHORA en esta
inmediatez del conocer atemporal, el cual ‘aparece’ ahora mismo
entre el amanecer de la creación y la víspera de la destrucción.
En ‘este sacratísimo lugar’ has erigido un monumento que tú llamas
YO.
Dudas y preguntas pueden ser solventadas muy eficazmente,
abriendo así una clara visión. Si hay un genuino impulso de ver
realmente’a través’ de la supuesta ‘entidad’, unos pocos minutos es
todo lo que toma. Yo no diría esto si no fuera verdad. El
señalamiento puede ‘ponerte’ en el punto preciso. Las tendencias
mentales pueden ser vistas como lo que son, y algo puede ser
reconocido instantáneamente. Uno no puede hacer esto por uno
mismo muy fácilmente, si fuera siquiera posible. El claro ver ya está
ocurriendo.
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