¿Qué es?
La religión católica define la ética como las normas que debe seguir el hombre para vivir
según las reglas de Dios y así alcanzar en el paraíso la felicidad eterna. Según el filósofo
alemán y de gran influencia en la concepción de la filosofía de la religión, Max Scheler, la
ética cristiana es “la verdad revelada por Dios y propuesta por la Iglesia como principio del
comportamiento moral”. Así mismo la ética cristiana es poner en práctica el bien, llevando
a cabo obras positivas para el hombre siguiendo la palabra del profeta Jesucristo
expresada en el Evangelio, además se refiere a un comportamiento justo y altruista. Se
pone de manifiesto la moral asumida con madurez espiritual y bajo el conocimiento, por lo
menos, de los aspectos básicos del evangelio
Características de la ética cristiana
La ética cristiana tiene criterios que deben ser respetados y seguidos por aquellos que
practiquen la fe del cristianismo. Sus características describen el comportamiento que
debe seguirse en función de hacer el bien.
Verdad
Es necesario definir el concepto de la «mentira» para poder comprender el de la
«verdad». La mentira es la disociación entre lo que se piensa, se dice y se hace. Cuando
lo que se hace, se dice y se piensa concuerdan, se puede decir que vivimos en la verdad.
Bondad
Es tratar al semejante como quisiéramos ser tratados. El amor es la mejor guía para llevar
a la práctica esta característica de la ética cristiana. El que actúa amorosamente y de
buena fe será naturalmente bondadoso con el prójimo.
Justicia
Se puede definir como una práctica cotidiana en cada acto de la vida más que como una
acción aislada. Se refiere a ciertas características en el trato hacia los semejantes:
honradez, equidad, rectitud, honestidad…
Fe
Es la confianza en Dios, sin importar las circunstancias por las que se esté atravesando y
a pesar de cualquier momento difícil vivido.
Humildad
La humildad no tiene que ver con la pobreza o la autoestima. Se refiere a la capacidad de
ver a todos los seres humanos como iguales, nadie es superior o inferior a nadie.
También se trata sobre acatar con confianza los designios de Dios, aunque no sean
comprendidos, aceptando que él todo lo sabe.
Amor
Es la principal característica y de ella parten todas, pues Dios es amor. Según La Biblia se
debe amar al prójimo como a nosotros mismos. No habla de amar con condiciones, si el
otro lo merece o si nos ofrece el mismo amor a cambio. Se trata de un amor incondicional
y universal por el ser humano.
Virtudes y fundamentos
La Biblia contiene los fundamentos de la ética cristiana. Estos fundamentos son diez
mandamientos recogidos por Moisés y entregados por Dios en el monte Sinaí y son las
bases esenciales que deben determinar el comportamiento cristiano.
Amar a Dios sobre todas las cosas
Para los cristianos este es el más importante de todos los mandamientos. El primer valor
moral expresado en los mandamientos es el amor que se le debe profesar al único Dios
(ya que es una religión monoteísta) y que debe ser superior a cualquier otro amor.
No tomar el nombre de Dios en vano
Con este mandamiento la ética cristiana define como malo (o pecado) el hecho de
blasfemar o jurar en vano nombrando a Dios.
Santificar las fiestas
La religión cristiana tiene determinadas fechas en las que se honra el nombre de Dios.
Por ejemplo, los domingos los cristianos deben congregarse en la iglesia para oír la
palabra de Dios dicha a través de los evangelios. Igualmente sucede con otras fechas
donde se conservan algunas conductas, como no comer carne en Semana Santa, asistir a
las iglesias, etc.
Honrar al padre y a la madre
Este mandamiento se refiere al respeto que se le debe demostrar a nuestros progenitores.
Valorar a los padres y cuidarlos cuando estos envejecen forma parte del actuar cristiano.
No matar
Para los cristianos Dios da la vida y solo él sabe cuándo esta se termina, por lo tanto la
vida es sagrada y nadie debe atentar contra otro ser humano.
No cometer actos impuros
Los actos de lujuria son considerados pecados. De igual forma mirar a una mujer casada
o estando casado es considerado adulterio. Tener relaciones sexuales fuera del
matrimonio no está permitido.
No robar
La usurpación de los bienes ajenos va en contra de todo tipo de ética, la ética cristina no
es la excepción. Para los cristianos estos pecados son incitados por el egoísmo y la
codicia. La generosidad es una cualidad que debe enaltecerse y practicarse para evitar
caer en esta falta.
No dar falso testimonio ni mentir
Para la ética cristiana mentir rompe con las normas. La vida del cristiano debe estar
apegada a la honestidad y a la verdad. Además, se debe amar la verdad, ya que las
palabras de Jesucristo enseñan que la verdad nos hará libres.
No consentir pensamientos ni deseos impuros
En este mandamiento se valoran de negativos los pensamientos y deseos desordenados,
que atenten contra la moral, la castidad y las buenas costumbres.
No codiciar los bienes ajenos
Los sentimientos de avaricia y los desbordados deseos de riqueza van contra la ética
cristiana. Un buen practicante del cristianismo debe poder desprenderse de los bienes
materiales, siguiendo el ejemplo de Jesús y de sus discípulos que debieron abandonarlo
todo para seguirlo.
Principales teóricos de la ética cristina
Los estudios sobre la ética comienzan con el surgimiento mismo de la filosofía griega, con
Sócrates como máximo representante y el primero en usar el término “ética”. Han existido
muchas formas de entender la ética.
La ética cristiana está sustentada en la Biblia, ya que es el manual por el que se rige el
comportamiento cristiano. En este sentido el elemento ético tiene origen en Dios, quien lo
transmite a su creación a través de las escrituras. Sus máximos representantes son: San
Agustín, Santo Tomás de Aquino y Martín Lutero.
San Agustín
La ética de San Agustín es netamente religiosa. El origen de la moral se basa en el amor
hacia Dios, único camino para lograr una vida honesta y buena. Esto solo es posible a
través del amor expresado hacia el Creador y al prójimo.
Sus estudios de Dios lo llevaron a concluir que esta era la única forma de encontrar la
felicidad, ya que el ser humano es insuficiente en sí mismo y solo puede encontrar la
grandeza en el Ser Supremo. De esta forma el mal moral es el alejamiento de Dios, y la
causa de las cosas positivas están contenidas en la bondad divina.
San Agustín es considerado el máximo pensador y representante del cristianismo del
primer milenio. Se debe tomar en cuenta que la ética cristiana medieval es una ética que
se desarrolla en un contexto social lleno de jerarquías, donde la iglesia destaca como
poder. Su ética tiene algunos atributos fundamentales: la virtud, el amor, la distinción (el
amor verdadero es el de Dios y es el único honesto), el destino y el problema del mal.
Santo Tomás de Aquino
Fue un estudioso de la filosofía y teología, y uno de los grandes teólogos y representantes
del catolicismo. En sus estudios teológicos aplicó el cristianismo en la ética. También se
centró en reconciliar el intelecto con la fe a través de una síntesis filosófica donde
enseñaba las obras y pensamientos de grandes filósofos y eruditos como Aristóteles.
En su concepto sobre la moral del cristianismo, la felicidad no es la posesión de bienes
materiales en la vida terrenal. Según él, el verdadero bienestar es espiritual y continúa en
otros planos después de la muerte. Además, el hombre por sí mismo es incapaz de tener
una clara visión del bien, por lo que necesita de la ayuda de Dios para ese encuentro con
la ética y la moral.
Martín Lutero
Inició su formación moral religiosa durante su camino como monje, a través de la práctica
de la virtud, por medio de acciones devotas. En el ejercicio de esas experiencias
reconoció que detrás de cada acción devota existe un trasfondo egoísta, donde el que
ejecuta la acción siente que está ganando algo.
Estas limitaciones de la moral lo atormentaron por mucho tiempo, hasta que leyó una cita
reveladora: “En el Evangelio se revela la justicia que ante Dios tiene valor: el justo vivirá
por la fe”. Con de este pensamiento que reconoció como verdad, se dio cuenta de que a
través de las acciones y virtudes no podía ganarse a Dios, solo la fe era el camino para
lograrlo.
Conclusión: La ética cristiana son las normas que valoran y regulan el comportamiento
cristiano. Esta práctica, al igual que la teología moral, guía a sus seguidores por el camino
del amor, la justicia y las buenas costumbres. Los aspectos básicos se encuentran
resumidos en 10 mandamientos que tocan el tema de la idolatría, el robo, el adulterio, el
asesinato, la deshonestidad, etc.