Introducción a la geografía económica
Introducción a la geografía económica
Referencias
LECCIÓN 1 de 2
Introducción a la geografía económica
Caso problemático
La consultora inmobiliaria internacional, Real Estate Consultant, recibe inversionistas
europeos en su agencia de Buenos Aires. Éstos desean diversificar sus negocios, atraídos
por la gran disponibilidad de tierras, recursos paisajísticos y del subsuelo de nuestro país.
El abanico de interés es el potencial para la explotación agropecuaria, minera, turística, o
bien, para la urbanización residencial. En una semana, la consultora se comprometió en
elaborar una caracterización completa de los factores naturales de nuestro país, a los
efectos de ofrecer diversas alternativas de inversión para sus potenciales clientes.
La humanidad estuvo influenciada , sin lugar a dudas, por el espacio físico en el que le tocó vivir en cada una
de sus eras, como también por la evolución de sus formas de pensar y comunicarse, la evolución de la
agricultura desde hace unos 12000 años y la evolución científica, que comenzó hace unos 500 años,
incluyendo la revolución industrial.
La geografía económica tiene como fin contribuir en la comprensión de un abanico de problemas
contemporáneos.
Para ello, es importante tener en cuenta tanto las influencias ambientales como las espaciales, al momento
de indagar acerca de la actividad económica. Esto no significa una regresión hacia el determinismo
geográfico, sino que más bien nos ayuda a revelar, de manera más exhaustiva, la naturaleza no
determinista del proceso económico y las funciones que el juicio humano y la percepción ambiental
cumplen en la toma de decisiones que conforman el espacio económico.
Los geógrafos, de esta manera, están interesados no sólo en la ubicación de las cosas sino también, en
igual medida, en el por qué están ubicadas en el lugar en el que están, y en los procesos naturales que
permitieron tal ubicación. El proceso económico moderno se ve influenciado por la acción del ser humano
sobre los factores naturales y los efectos de esa acción sobre ellos, es decir, su conservación.
En la actualidad, podemos observar distintos niveles de desarrollo entre los países, provocado por las
diferencias en la organización social, en las estructuras productivas, en sus recursos financieros y modos
de vida diferentes. Estas diversas realidades se comprenden en su totalidad cuando tenemos en cuenta
que el 20% de la humanidad vive en países desarrollados y el 80% en países en vías de desarrollo,
posiblemente porque los primeros son poseedores de avances tecnológicos que los países
subdesarrollados, o bien los obtienen tarde o bien nunca los obtienen.
La geografía económica moderna resulta ser muy útil para realizar el diagnóstico de esta problemática, ya
que nos permite arrojar un poco de luz sobre el estado de cada país y sus posibilidades de mejora.
Sin lugar a dudas, el ser humano es el actor y destinatario del proceso económico, y la superficie terrestre
vendría a representar el escenario, en conjunto con todo su contenido, es decir, la flora y fauna, ríos, mares,
montañas, climas y la delgada capa de atmósfera que se agranda en función de los avances tecnológicos
en materia de comunicaciones.
Todos estos recursos, que permiten la vida sobre la Tierra, constituyen uno de los tres pilares de la
actividad económica, son los factores de la producción, es decir, la tierra (naturaleza o medio ambiente). El
segundo pilar lo constituye el trabajo (el ser humano), y el tercer pilar lo completa el capital (ahorro).
El conocimiento pleno, sus causas y efectos, nos ayudan a entender, entre otras cosas, cómo suceden los
eventos económicos, cómo la humanidad se ha adaptado a la superficie terrestre, cómo explota sus
recursos, cuáles son las variables causantes, sus características y particularidades. Esto es lo que investiga
la geografía económica (Peruzzotti, 2017).
Figura 1. Relación de los factores y la geografía económica
Fuente: elaboración propia..
Concepto y objeto de estudio de la geografía económica
Si bien podemos definir a la geografía económica de diversas maneras, una forma eficaz de acercamiento
a la temática consiste en cuestionarnos sobre las siguientes preguntas y tratar de contestarlas:
¿Cuál es la razón de los patrones de uso de la tierra?
¿Por qué varía tanto el precio de la tierra?
¿Por qué se pueden obtener ciertos artículos en cualquier parte y otros no?
¿Cómo se explica la ubicación de las explotaciones de los recursos naturales?
¿Cómo afecta la contaminación de una planta industrial al medio?
¿Por qué grandes extensiones de terreno están casi deshabitadas teniendo un clima y
vegetación parecidos al de las regiones habitadas?
¿Dónde y cómo las personas se ganan el sustento, y dónde y cómo se gastan sus ingresos?
Las respuestas de estas preguntas surgirán del diagnóstico que nos permite hacer la geografía económica
de nuestro país. El diagnóstico será la base de cualquier política económica, es el reflejo de la realidad
socioeconómica de un país.
La importancia de la geografía económica radica en que “trata de establecer la localización y la estructura
de las necesidades humanas, su grado de satisfacción, la distribución de los recursos naturales, su
disponibilidad y acceso, los recursos, su distribución y comportamiento; los recursos económicos y
técnicos.” (Peruzzotti, 2017)
Figura 2. Diagnóstico de la geografía económica
Fuente: elaboración propia.
La geografía económica todavía se dedica al estudio regional, ya que el carácter de las
regiones es, con frecuencia, un importante aspecto a considerar por las empresas, en la
medida que concierne a la oferta de ciertos tipos de trabajo.
Además, la importancia que adquiere lo local en el mundo de la globalización ha dado lugar
al empleo, desde el inicio de la década de 1990, de términos como glocal. Con esta
expresión, se entiende la interconexión que se establece entre los procesos
socioeconómicos globales y la capacidad de respuesta desde lo local, con sus
características, recursos y estrategias para situarse de forma competitiva en dicho
contexto general. La economía de los países altamente industrializados se basa en gran
medida en el consumismo, y la geografía económica acrecienta su interés por las pautas
de consumo, así como en la producción. Recientes trabajos, por ejemplo, se han centrado
en la venta al por menor y en la oferta de servicios. Estos estudios, se han visto influidos
por el reciente resurgimiento de la geografía cultural, que analiza, a partir de una serie de
aspectos como la arquitectura, la pintura, los periódicos, la televisión o la moda, los
patrones espaciales de la cultura humana. Las numerosas relaciones entre las pautas de
consumo y sus efectos sobre la identidad de las localidades, se han convertido en una
cuestión fundamental en este tipo de investigación.
Otro reciente tema de interés ha sido el desarrollo sostenible de ciertas actividades
económicas. Por desarrollo sostenible se entiende un modelo de desarrollo que no sólo
implica el crecimiento económico, sino también la consecución de un contexto social más
justo, equilibrado en el espacio y respetuoso con los bienes naturales. Se trata de una
nueva cultura de explotación de los recursos naturales para hacer frente a las
necesidades actuales, sin comprometer la capacidad y acceso de generaciones futuras.
La geografía económica ha mostrado, por ejemplo, los aspectos negativos del desarrollo
económico, como la polución, la degradación de los suelos y la desertización, evaluando
sus efectos en la sociedad del bienestar y proponiendo recomendaciones para un futuro
desarrollo más equilibrado. En esta línea, y durante las últimas décadas, la geografía
económica, en todas sus modalidades, se ha hecho más crítica, orientando su
preocupación por la desigual distribución de la riqueza y el bienestar. Los últimos
progresos en esta cienciaimplican un importante elenco de escalas geográficas (desde el
conjunto del planeta al barrio) y la observación y análisis de pautas y procesos mucho más
complejos y delicados que los anteriores modelos neoclásicos. Así pues, se puede advertir
un importante cambio en el campo del interés de la geografía económica, que abarca
desde la explotación de los recursos hasta el bienestar humano en todas las partes del
mundo (EcuRed, s.f., https://bit.ly/3bJnfIE).
De esta forma, podemos plantear que…
Geografía económica es la rama de la geografía que relaciona la
actividad económica (producción y consumo) con el lugar del
planeta en donde se lleva a cabo. La ciencia se interesa no solo por
dónde están las cosas sino por qué están situadas en donde se
encuentran y la naturaleza de los procesos que afectan a tal
ubicación. (Peruzzotti, 2017, p.)
La nueva geografía económica
En los últimos años, la geografía económica se ha centrado en el estudio de la localización de la producción,
es decir, se realiza la siguiente pregunta: ¿por qué la producción se localiza en determinadas regiones y por
qué en otras no? Además, la nueva geografía económica ofrece un marco teórico para el estudio de los
mecanismos de aglomeración de las actividades económicas y el impacto de las disparidades geográficas
sobre las disparidades económicas. Esta situación, que se presenta en nuestro territorio, también puede
darse en cualquier territorio de cualquier país, dando lugar a países con regiones muy productivas y otras no.
Veamos, por ejemplo, a Australia, donde si bien su mayor superficie es desértica, la misma sigue siendo
muy productiva, lo que hace de este país una economía fuerte y próspera, con una buena calidad de vida
para sus ciudadanos.
Relaciones con la economía y el comercio
La teoría premiada
La teoría de Paul Krugman, apunta a realizar un estudio sobre los patrones del comercio internacional y su
localización, para conocer las consecuencias e implicancias del libre comercio y de la globalización, y para
analizar las fuerzas que están influyendo en la ampliación de las áreas urbanas a lo largo de todo el mundo.
Retomando sus postulados, podemos puntualizar lo siguiente:
Por una parte, podemos enfatizar en que hay muchos productos y servicios que podrían
producirse con costos más bajos que los actuales, si se aumentará su producción. Esto
generaría lo que podemos llamar economías de escalas.
Por otra parte, debemos mencionar que el incremento de la producción sería una
consecuencia de una mayor demanda, que sólo sería posible al abrirse al comercio
internacional.
Al bajar los costos, se produce una disminución de los precios y, por ende, un aumento en el ingreso de las
personas. Será este nuevo ingreso el que les permitirá acceder cada vez más a una mayor cantidad de
bienes y servicios.
La idea central de todas estas teorías es que los países están organizados en regiones y
en sistemas centro-periferia, es decir, que la economía se organiza en el espacio con
ciertas reglas de subordinación económica. Krugman llega a sostener que no son los
países los que exportan, sino ciertas regiones industrializadas de cada país. Lo pueden
hacer porque la organización del espacio, en un centro y una periferia, genera economías
de varios tipos que hacen competitivas a las regiones. Sin embargo, Krugman asume que
el centro, que es industrial, es el que exporta y la periferia contribuye con insumos y
alimentos al centro. Esta teoría debe ser adaptada a países como el Perú, Bolivia o Ecuador
en los cuales la periferia es la que exporta, en general materias primas, mientras que el
centro importa, para mantener una industria dependiente de insumos importados. Así, el
modelo centro-periferia para ser aplicado a países andinos deberán tener características
casi inversas a los países industriales exportadores. (Gonzales de Olarte y Levano, 2001, p.
3)
La estructura económica espacial de los países obedece a dos fuerzas que se dan en el
tiempo:
Fuerzas Centrípetas: con dos características
–
1. Las actividades extractivas se localizarán en aquellos lugares con recursos naturales abundantes y
rentables. (…)
2. La producción industrial podría localizarse en cualquier parte del territorio, en teoría; sin embargo,
existen fuerzas económicas que tienden a concentrar la producción industrial en un sólo lugar y,
desde ahí, exportar hacia otros lugares. (Gonzales de Olarte y Levano, 2001, p. 4)
Fuerzas Centrífugas
–
(…) tratan de dispersar la producción industrial. Ellas pueden depender de los incentivos
que pueden tener las empresas para abastecer los mercados de la periferia desde la
periferia y no desde el centro, del incremento de los costos de producción en el centro
respecto a la periferia, o del valor de la tierra en el centro (por ejemplo, el valor de la tierra
para instalar una fábrica o el costo del alquiler).
En los modelos, llamados de centro-periferia, se evalúa si las fuerzas centrípetas son
relativamente más fuertes que las centrífugas, para mantener y reproducir un centro
industrial ya establecido. Dentro de esta perspectiva, una política comercial
proteccionista genera un mercado doméstico más grande que permite aprovechar las
economías de escala que surgen de un mayor volumen de producción industrial. En el
modelo que presentamos, mostramos que la política comercial proteccionista, que
orienta la producción doméstica hacia al mercado interno, contribuye a mantener un
centro industrial previamente existente, en el cual se concentran la producción industrial,
población y obreros; mientras que una política neoliberal genera los efectos contrarios.
(Gonzales de Olarte y Levano, 2001, pp. 4 - 5)
Sobre la base de los conceptos clave de la economía en el espacio, tales como:
economías de escala, externalidades, costos de transportes, distancia, demanda y
recursos naturales, el modelo ha querido mostrar de qué manera una política comercial
que estimule la substitución de importaciones y dirija la producción sólo hacia el
mercado interno influirá en la concentración de la producción industrial en una región
central (…) [en el caso de Argentina, Capital Federal o el Conurbano Bonaerense y la
ciudad de Córdoba]; mientras que la liberalización del comercio exterior podría disminuir
dicha concentración creando nuevos centros regionales de producción industrial, siempre
y cuando los diferenciales de salarios entre regiones no sean favorables a la región
central [por ejemplo, el caso de las industrias de la Unión Europea, buscando economías
de escala en China o Latinoamérica]. Sin embargo, existe la posibilidad de que un
incremento de la concentración de la producción industrial en el centro (…) [ CABA o
Córdoba] se deba a algún componente del contexto macroeconómico, por ejemplo, al
atraso cambiario, antes que a incrementos de economías de escala o externalidades
positivas. El modelo también resalta el efecto negativo de las débiles articulaciones o
eslabonamientos de las actividades productivas, que utilizan ciertos recursos naturales,
la minería por ejemplo, sobre todo por su débil contribución a la generación de empleo.
Esto constituye una limitante importante para el crecimiento económico de las regiones
que poseen abundancia de ellos. (…)
Finalmente, pese a las varias limitaciones y supuestos, el modelo muestra que los
requerimientos para la generación de centros alternativos no pasan tanto por el grado de
apertura de la economía, sino por el tamaño de los mercados de trabajo, sus
segmentaciones, los diferenciales de salarios que pueden generarse y su impacto en la
conformación de centros urbanos, con importante demanda de bienes y servicios.
(Gonzales de Olarte y Levano, 2001, pp. 20 - 21)
Las relaciones que se dan entre las actividades económicas y el espacio de los sectores económicos, están
establecidos según criterios internacionales que son adoptados por los diferentes países y que se pueden
clasificar de la siguiente manera:
1 Sector Primario: abarca las actividades económicas que se basan en la obtención de bienes y
recursos de origen natural. Algunas de estas actividades son la pesca, la minería, la
agricultura, la explotación forestal, la extracción de petróleo y captación de agua. Estas
actividades, por lo general, son vinculadas al ámbito rural y sus recursos e insumos son
considerados como los más elementales por el resto de los sectores económicos.
2 Sector secundario: hace alusión a la transformación de bienes y recursos obtenidos de la
naturaleza o de medios primarios. Estos procesos de valor agregado y cada vez más
automatizados, se desarrollan en ámbitos urbanos, debido a la cercanía de mano de obra y de
consumidores. Incluye, además, actividades industriales como las de la alimentación, del
acero y generación de energía.
3 Sector terciario: se refiere a las actividades cuyos productos son intangibles, pero referidos a
transacciones económicas, tales como la actividad bancaria, el comercio, transporte y
turismo. Están menos vinculadas a un espacio concreto, pero donde mejor se desarrollan es
en espacio urbano.
4 Sector cuaternario: es hace referencia a un sector económico que comprende los servicios
altamente intelectuales, tales como investigación, desarrollo e innovación. Estas actividades,
estaban incluidas en el sector terciario, pero su importancia creciente hace que se considere
por separado. Aquí podemos encontrar la industria de alta tecnología, tecnología de la
información, telecomunicaciones, internet, investigación científica, educación, consultoría y la
industria de la información.
El comercio
El desplazamiento físico de bienes puede ser solo circulación, sin ser comercio. Para serlo, deben coincidir
la localización de las riquezas o su producción y el consumo o utilización de ellos. Dicho de otra forma, es
necesario el intercambio. De esta manera, las actividades incluidas en el sector terciario o de servicios,
valorizan los bienes al hacerlos circular hacia los lugares de consumo o aplicación a actividades
industriales, como bienes intermedios.
Este concepto, que es aplicable al mercado interno de un país, lo es también en el intercambio comercial
con el mercado internacional.
El comercio interno, tendrá como limitación los controles fiscales y la lealtad comercial y normativa
sanitaria, y, a su vez, operará con la moneda nacional, tendrá competencia local y le afectará el sector
externo en cuanto a la competencia internacional que opere en el país.
Debe tenerse en cuenta que el comercio exterior forma parte de la política económica y comercial de un
país. Así, tendrá reglamentaciones tendientes a restringir importaciones (países proteccionistas) o a
facilitarlas (países liberales o librecambistas), como también encontrará medidas arancelarias y no
arancelarias, diversas monedas, y los precios irán variando en la marcha de los mercados internacionales.
Los sectores que intervienen en el comercio internacional pueden ser: empresas, bancos, transporte
internacional, despachantes, compañías de seguros internacionales, agentes de compraventa, compañías
financieras, organismos públicos de nuestro país (DGA – SENASA - INASE- INAL - BCRA), secretaría de
comercio, cancillería, embajadas, organismos internacionales (OMC - UNCTAD), y cámaras de comercio
sectoriales.
Relacionamos ahora lo mencionado anteriormente con el caso dado.
Si tenemos en cuenta el caso presentado de Real Estate Consultant, los inversores europeos
solicitan asesoramiento sobre el potencial para diferentes actividades que pertenecen a diferentes
sectores y localizaciones físicas.
En primer lugar, es importante destacar el interés que pueden tener los inversores europeos. Aquí
debemos entender que Europa es una integración económica de 28 países, que en su mayoría son
países desarrollados, industrializados y totalmente globalizados, por lo que la estructura económica
espacial naturalmente es hacia el comercio interregional, extra regional y global.
De las fuerzas centrípetas, podemos observar sus dos características:
La primera, volvemos a enunciarla: “Las actividades extractivas
se localizarán en aquellos lugares con recursos naturales
abundantes y rentables”. (Gonzales de Olarte y Levano, 2001, p.
4) Así, podemos decir que las relaciones espaciales de nuestro
país se logran adquiriendo materias primas o produciéndolas en
nuestros territorios aptos (inversión agropecuaria o minera),
que luego exportarán a sus plantas industriales, que pueden o
no estar localizadas en territorio europeo. Cumpliendo la
segunda característica, enunciada nuevamente a continuación,:
”La producción industrial podría localizarse en cualquier parte
del territorio, en teoría, sin embargo, existen fuerzas
económicas que tienden a concentrar la producción industrial
en un sólo lugar y, desde ahí, exportar hacia otros lugares.”
(Gonzales de Olarte y Levano, 2001, p. 4)
Pero debemos aclarar que también cumplen con las fuerzas centrífugas
(…) que tratan de dispersar la producción industrial. Ellas pueden depender de los
incentivos que pueden tener las empresas para abastecer los mercados de la
periferia desde la periferia y no desde el centro, del incremento de los costos de
producción en el centro respecto a la periferia o del valor de la tierra en el centro.
(Gonzales de Olarte y Levano, 2001, p. 4)
En este sentido, y teniendo en cuenta que se tratara de turismo, podría ser de interés ofrecer
localizaciones nuevas, exóticas para sus operadores turísticos europeos o de cualquier otra
localización. Seguramente, sus intereses están relacionados con el crecimiento global de sus
negocios, diversificándolos en diferentes sectores.
En conclusión, nuestro territorio puede ofrecerles la explotación agropecuaria y la minera, podría
pertenecer al sector primario (agricultura- minería) y su localización estaría en aquellas regiones
productivas rurales o dónde existan los recursos naturales para su extracción. El turismo es un
servicio, pertenece al tercer sector y estará localizado en función de la necesidad que quiera
satisfacer (turismo cultural, religioso, paisajístico, costas y playa, montaña, deportivo, de compras de
salud, entre otros). En el caso de considerar la urbanización residencial, estamos hablando del
segundo sector, o sea, el de la industria y la construcción, y seguramente estará localizado en las
ciudades y urbes.
C O NT I NU A R
LECCIÓN 2 de 2
Referencias
EcuRed (S.f) Geografìa económica. Recuperado de https://www.ecured.cu/Geograf %C3%ADa_econ
%C3%B3mica
Gonzales de Olarte. E. y Levano. C. (2001) El modelo centro-periferia en los Andes. Recuperado de:
http://files.pucp.edu.pe/departamento/economia/DDD193.pdf
Peruzzotti, P. A. (2017). Geografía Económica Argentina. Buenos Aires, Argentina: Editorial Libros & Bytes.
C O NT I NU A R