¿QUÉ ES
EL SOCIALISMO
DEL
SIGLO XXI?
Michael Lebowitz
Michael Lebowitz
Michael Lebowitz, 2016
Traducción de Ester Pérez
o
Serie: Socialismo del siglo XXI N 3
Centro de Investigaciones
"Memoria Popular Latinoamericana"
o
Calle 13, N 504,
Ciudad de La Habana, Cuba
2
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
ÍNDICE
1. ¿QUÉ NO ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?.........5
2. EL ESLABÓN CLAVE......................................................7
3. EL SEGUNDO PRODUCTO EN EL SENO DE LAS
RELACIONES CAPITALISTAS......................................13
4. LA INVERSIÓN DE LA INVERSIÓN CAPITALISTA Y
EL DESARROLLO DE LAS CAPACIDADES DE LOS
TRABAJADORES...........................................................16
5. EL TRIÁNGULO ELEMENTAL DEL SOCIALISMO.......19
6. LA SUBORDINACIÓN DE LA VIEJA SOCIEDAD.........24
7. ¿POR QUÉ SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?................35
1) ¿Una transición con las “armas melladas” del
capitalismo?...............................................................38
2) “Socialismo real”: el modelo soviético........................41
3) ¿Reinvención o restauración?...................................47
3
Michael Lebowitz
Nota del autor:
Publiqué mis primeras reflexiones acerca de este
tema en Venezuela en marzo de 2005 bajo el título:
“¿Qué es el socialismo?”. Luego éstas tuvieron un
mayor desarrollo en “El socialismo no cae del cielo”
publicado en www.rebelion.org. Este trabajo tuvo
varias ediciones en español en Venezuela y Cuba. En
inglés apareció en Build It Now: Socialism for the 21st
Century, Monthly Review Press, Nueva York, 2006,
libro que fue publicado ese mismo año en Venezuela
por el Centro Internacional Miranda bajo el título:
Construyámoslo ahora. El socialismo del siglo XXI.
Varios títulos de mi autoría contienen análisis
ulteriores que utilizo aquí: The Socialist Alternative:
Real Human Development, Monthly Review Press,
Nueva York, 2010 (La alternativa socialista. El
verdadero desarrollo humano, Ciencias Sociales,
Cuba, 2016); Contradictions of “Real Socialism”. The
Conductor and the Conducted, Monthly Review
Press, Nueva York, 2012 (Las contradicciones del
“Socialismo Real”. El dirigente y los dirigidos, Ruth,
Cuba, 2015); y The Socialist Imperative: From Gotha
to Now, Monthly Review Press, Nueva York, 2015,
que existe solo en inglés.
Nota del traductor:
La mayor parte de las citas de Marx están traducidas
directamente de las obras en inglés. En estos casos
se incluye el título en español entre paréntesis.
4
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
1. ¿QUÉ NO ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
1. A menudo, la mejor manera de comenzar a
entender algo es considerar lo que no es.
2. El socialismo del siglo XXI no es una sociedad
en la que las personas venden su capacidad de
trabajo y son dirigidos desde arriba por otras cuyo
objetivo son las ganancias y no la satisfacción de
las necesidades humanas. No es una sociedad en la
que los dueños de los medios de producción se
benefician dividiendo a trabajadores y
comunidades para deprimir los salarios e
intensificar el trabajo, esto es, lucrar mediante un
incremento de la explotación. El socialismo del
siglo XXI, en resumen, no es capitalismo.
3. Tampoco es una sociedad estatista en la que las
decisiones emanan de arriba hacia abajo y todas las
iniciativas están en manos de los funcionarios
estatales o los cuadros de una vanguardia que se
auto-reproduce. El socialismo del siglo XXI
rechaza un Estado que se coloca por encima de la
sociedad y “estruja a la sociedad civil viva como
una boa constrictor”.1
1. Karl Marx, “First Outline of the Civil War in France”
(Primer borrador de La Guerra Civil en Francia), en Karl Marx
and Frederick Engels, On the Paris Commune, Progress
Publishers, Moscú, 1971, pp. 149-150, 154. Ver: Michael A
Lebowitz, Beyond Capital: Marx’s Political Economy of the
5
Michael Lebowitz
4. El socialismo del siglo XXI tampoco es
populismo. Una sociedad en la que las personas
recurren al Estado para que les proporciones
recursos y respuestas a todos sus problemas solo
produce eso: personas que se dirigen al Estado en
busca de todas las respuestas y dirigentes que lo
prometen todo.
5. Además, el socialismo del siglo XXI no es
totalitarismo. No es una sociedad en que el Estado
pide uniformidad en la actividad productiva, las
opciones de consumo o los estilos de vida. En
particular, el socialismo del siglo XXI no dicta las
creencias personales (mediante, por ejemplo, una
religión de Estado o un ateísmo de Estado).
6. El socialismo del siglo XXI tampoco le rinde
culto a la tecnología y las fuerzas productivas, un
fetiche que en la Unión Soviética adoptó la forma
de inmensas fábricas, minas y granjas colectivas
para lograr supuestas economías de escala y que
destruyó la tierra, nuestro hogar común.
7. Por último, a contrapelo de lo que afirma su
autoproclamado inventor (Heinz Dietrich), el
socialismo del siglo XXI no es “esencialmente una
cuestión de complejidad informática” que requiere
Working Class, Palgrave Macmillan, Nueva York, 2003,
pp.193-195 (Más Allá de El Capital. La Economía política de
la clase obrera, Editorial Ciencias Sociales, Cuba, 2008,
pp.303-304).
6
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
cálculos cibernéticos de las cantidades de trabajo
concreto como base para un intercambio de
equivalentes.2
2. EL ESLABÓN CLAVE
8. Pasemos entonces a explicar qué es el
socialismo del siglo XXI. Hay lecciones que
aprender de las experiencias del siglo XX, y la
Constitución Bolivariana de Venezuela, adoptada
en 1999, refleja muchas de ellas. En el énfasis del
Artículo 299 en “asegurar el desarrollo humano
integral”; en la declaración del Artículo 20 de que
“toda persona tiene derecho al libre
desenvolvimiento de su personalidad”; en la
importancia que el Artículo 102 concede a
“desarrollar el potencial creativo de cada ser
humano y el pleno ejercicio de su personalidad en
una sociedad democrática”; en la afirmación del
Artículo 62 de que la participación del pueblo es
“el medio necesario para lograr el protagonismo
2. Heinz Dieterich, Entrevista con Cristina Marcano, Rebelión,
2 de enero de 2007. En su charla durante el Festival Mundial
de la Juventud celebrado en Caracas en 2005, Dieterich
planteó que tres requisitos objetivos para construir una
economía socialista son las matrices matemáticas (por
ejemplo, tablas de input-output), una “completa digitalización
de la economía” y una red de computación que conecte las
principales organizaciones económicas. Ver: Heinz Dieterich,
La revolución bolivariana y el socialismo del siglo XXI (2005)
en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=19098rebelion.org
7
Michael Lebowitz
que garantice su completo desarrollo, tanto
individual como colectivo”; en la identificación de
la planificación democrática y el presupuesto
participativo en todos los niveles de la sociedad; en
el énfasis del Artículo 70 en “la autogestión, la
cogestión y las cooperativas en todas sus formas”
como ejemplos de “formas asociativas guiadas por
los valores de la mutua cooperación y la
solidaridad”; así como en las obligaciones
mencionadas en el Artículo 135 que “en virtud de
la solidaridad y responsabilidad social y asistencia
humanitaria correspondan a los o a las particulares
según su capacidad”, están presentes los elementos
del socialismo del siglo XXI.3
9. Para entender más a profundidad este concepto
de socialismo resulta necesario rescatar el papel
central que Marx le concediera al desarrollo
humano. En sus Manuscritos de 1844, Marx
introdujo el concepto de “ser humano rico”: una
persona que ha desarrollado sus capacidades y
3 El vínculo esencial entre el protagonismo y el desarrollo
humano que plantea la Constitución Bolivariana resulta muy
singular entre las constituciones latinoamericanas del siglo
XXI. Ver el análisis de la Constitución Bolivariana en
Lebowitz, Construyámoslo ahora. El socialismo del siglo XXI,
Cap. 7 “La revolución de las necesidades radicales: La
elección bolivariana del camino al socialismo, en inglés Build
It Now: Socialism for the 21st Century, Cap.7 “The
Revolution of Radical Needs: Behind the Bolivarian Choice of
a Socialist Path”.
8
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
habilidades hasta el punto en que es capaz de
“sentirse gratificado de muchas maneras” y “cuya
realización existe como exigencia interior, como
necesidad”. “En lugar de la riqueza y la pobreza de
la economía política”, Marx proponía “el ser
humano rico y la necesidad humana rica”.4
10. En resumen, la verdadera riqueza no es la
acumulación de bienes materiales, sino el
desarrollo de las capacidades humanas. En los
Grundrisse Marx se preguntaba: “¿Qué es la
riqueza sino la universalidad de las necesidades,
capacidades, placeres, fuerzas productivas, etc.,
individuales?”5 En consecuencia, subrayaba la
importancia del “desarrollo de la individualidad
plena, que es tan multilateral en su producción
como en su consumo”.6 Esa era la concepción de
Marx del socialismo: la creación de una sociedad
que eliminara todos los obstáculos al pleno
desarrollo de los seres humanos. Y mantuvo esa
posición en El capital: a diferencia de la sociedad
en la que el obrero existe para satisfacer la
4. Karl Marx, Economis and Philosophical Manuscripts of
1844 (Manuscritos económicos y filosóficos de 1844), en
Marx and Engels, Collected Works, Vol. 3, International
Publishers, Nueva York, 1975, pp. 302, 304.
5. Karl Marx, Grundrisse, Vintage Books, Nueva York, 1973,
p. 488.
6. Op. cit., p. 325.
9
Michael Lebowitz
necesidad de incremento del capital, Marx evocaba
allí explícitamente lo que llamó “la situación
inversa, en la que la riqueza objetiva existe para
satisfacer la necesidad de desarrollo del obrero”.7
11. Consideremos lo que implica la necesidad de
desarrollo del obrero. En esa situación inversa,
todo individuo es capaz de desarrollar sus
potencialidades, en otras palabras, lograr “el
absoluto despliegue de sus potencialidades
creativas”, el “total despliegue del contenido
humano”, el “desarrollo de todas las fuerzas
humanas como un fin en sí mismo”.8 [...] cuando
con el desarrollo de los individuos en todos sus
aspectos crezcan también, las fuerzas productivas y
corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza
colectiva [...].9 Los seres humanos ricos son la
premisa y el resultado de esa situación inversa.
12. Pero, ¿cómo se producen esos seres humanos
ricos? ¿Cómo se puede garantizar que todos tengan
la oportunidad de desarrollar a plenitud sus
potencialidades? No es haciéndoles donativos
desde lo alto. Marx lo afirmaba con mucha
7. Karl Marx, Capital, Vol. 1 Vintage Books, Nueva York,
1977, p. 772.
8. Karl Marx, Grundrisse, op.cit., pp. 488, 541, 708.
9. Marx-Engels, Crítica del Programa de Gotha, en C. Marx y
F. Engels, Obras Escogidas, T III, Editorial Progreso, Moscú,
1974, p. 15.
10
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
claridad. En sus Tesis sobre Feuerbach insistía en
que no se cambia a las personas cambiándoles sus
circunstancias (creando, por ejemplo, nuevas
estructuras, nuevas comunidades, etcétera, e
insertando a las personas en ellas). Por el contrario,
Marx sostenía que son los seres humanos
realmente existentes quienes cambian las
circunstancias y se cambian a sí mismos en el
proceso. Eso es la “práctica revolucionaria”: el
“cambio simultáneo de las circunstancias y la
actividad humana o el cambio de sí mismos”.10
13. Como en el caso de los seres humanos ricos
como meta a alcanzar, el concepto central del
desarrollo humano mediante la práctica ya estaba
presente en los Manuscritos de 1844. Al comentar
el interés de Hegel en la actividad (actividad solo
en su forma ideal), Marx insistió repetidamente en
la actividad humana como la manera real, concreta,
mediante la cual los seres humanos se producen a
sí mismos, y describió explícitamente al “hombre
verdadero como el resultado del trabajo del propio
hombre”.11 Este concepto del cambio simultáneo de
las circunstancias y de las personas recorre como
10. Karl Marx, “Theses on Feuerbach”(Tesis sobre
Feuerbach), en Marx y Engels, Collected Works, Vol. 5,
International Publishers, New York, 1976, p. 4.
11. Karl Marx, Economis and Philosophical Manuscripts of
1844, op.cit., pp. 305, 332-333, 342.
11
Michael Lebowitz
un hilo rojo toda la obra de Marx. Por ejemplo,
Marx argumentó en los Grundrisse que en el acto
mismo de la producción “los productores también
cambian, dado que incorporan nuevas cualidades,
se desarrollan en la producción, se transforman,
desarrollan nuevas fuerzas y nuevas ideas, nuevos
modos de relacionarse, nuevas necesidades y un
nuevo lenguaje”.12
14. El eslabón que conecta la práctica
revolucionaria y el desarrollo humano resulta
obvio también en las luchas de los trabajadores
contra el capital, que transforman “las
circunstancias y a los hombres” y hacen a los
obreros capaces de crear un mundo nuevo. De ahí
que Engels subrayara que gracias a esas luchas el
obrero “ya no es el mismo que era antes; y toda la
clase obrera, tras pasar por ellas, es cien veces más
fuerte, más ilustrada y está mejor organizada que al
inicio”.13 De manera similar, Marx insistía en que
las luchas por los salarios impedían que los obreros
se convirtiesen en “instrumentos de producción
apáticos, indiferentes, más o menos bien
alimentados”; de hecho, sin ellas, los obreros
12 Karl Marx, Grundrisse, op.cit., p. 494.
13. Frederick Engels, The ‘ten hours’ Question (no parece
haber versión en español), 1850, en Marx and Engels,
Collected Works, Vol. 10, International Publishers, New York,
1978, p. 275.
12
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
serían “una masa descorazonada, necia, vencida,
incapaz de resistir”.14
15. En resumen, lo que nos forma es lo que
hacemos: ese es el quid del eslabón clave de Marx
entre el desarrollo humano y la práctica. Podemos
seguir dominados por las viejas ideas y dejar que
nos siga formando la cultura heredada, o podemos
construirnos como personas nuevas mediante
nuestro protagonismo. Como reconociera la
Constitución Bolivariana, el desarrollo humano y
la práctica no pueden separarse: el protagonismo
de las personas es necesario para garantizar “su
completo desarrollo, tanto individual como
colectivo”.
3. EL SEGUNDO PRODUCTO EN EL SENO DE LAS
RELACIONES CAPITALISTAS
16. Una vez que comprendemos el estabón clave
de Marx podemos entender que toda actividad
humana tiene dos productos: el cambio de las
circunstancias y el cambio de las personas; el
cambio del objeto del trabajo y el cambio del
trabajador. Además del producto material de la
actividad, siempre hay un segundo producto: el
14. Karl Marx, Russian Policy Against Turkey-Chartism, en
Marx y Engels, Collected Works, Vol. 12 , International
Publishers, New York, 1979, p.169.
13
Michael Lebowitz
producto humano. Lamentablemente, a menudo se
olvida ese segundo producto.
17. En consecuencia, tenemos que hacernos una
pregunta que rara vez se plantea: ¿cuáles son los
cambios del trabajador? ¿Qué tipo de personas se
produce en el centro de trabajo? La respuesta es
que depende. Depende de la naturaleza de las
relaciones en el seno del proceso de producción.
En condiciones apropiadas, ese segundo producto
puede ser positivo. Pero como comprendió Marx al
analizar por qué no luchaban los obreros, el
segundo producto también puede ser negativo.
18. Consideremos lo que ocurre en el seno de las
relaciones de producción capitalistas. En el centro
de trabajo capitalista, las personas se ven
sometidas a “la poderosa voluntad de un ser que
está fuera de ellas, que somete su actividad a sus
propósitos”. Y esta subordinación al capital lesiona
y deforma a los obreros. En El Capital, Marx
describió la mutilación, el empobrecimiento, “el
quebrantamiento del cuerpo y la mente” del obrero
“atado de pies y manos de por vida a una única
operación especializada” que es resultado de la
división del trabajo característica del proceso de la
manufactura capitalista. Pero ¿acaso el desarrollo
de la maquinaria no rescató a los obreros en el
capitalismo? No, afirmó, sino que completó “la
separación entre las capacidades intelectuales del
proceso de producción y el trabajo manual”.
Completó, en resumen, el quebranto del cuerpo y
la mente.
14
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
19. Y en esa situación, explicó Marx, la cabeza y la
mano se separan y se tornan hostiles, y se pierde
“todo átomo de libertad, tanto en la actividad física
como en la intelectual”. “Todos los medios para el
desarrollo de la producción sufren una inversión
dialéctica”, indicó Marx; “deforman al obrero hasta
convertirlo en un fragmento de hombre”, lo
degradan y “le alienan las potencialidades
intelectuales del proceso de trabajo”.15
20. En resumen, en vez de producir el desarrollo
integral de los seres humanos, el capital deforma al
trabajador y lo convierte en un fragmento; en vez
de producir un ser humano pleno, en la producción
capitalista se produce “el total vaciamiento” y “la
total alienación” del trabajador.16 El segundo
producto de la producción capitalista es el ser
humano fragmentado, mutilado, cuyo goce consiste
en poseer y consumir cosas; el ser humano
empobrecido.17
15. Karl Marx, Capital, Vol I., op.cit., pp. 548, 643, 799.
16. Karl Marx, Grundisse, op.cit., p.488.
17. Marx insistió también en que el capital no solo destruye a
los obreros, sino también a la naturaleza. Aunque una sociedad
puede legarle la tierra “mejorada a las generaciones que la
suceden”, la producción capitalista “solo desarrolla la técnica
y el grado de combinación del proceso social de producción
quebrantando simultáneamente las fuentes originales de toda
riqueza: el suelo y el obrero”. Ver el análisis en el Cap.1 “The
15
Michael Lebowitz
4. LA INVERSIÓN DE LA INVERSIÓN CAPITALISTA Y
EL DESARROLLO DE LAS CAPACIDADES DE LOS
TRABAJADORES
21. Marx subrayó que el capitalismo lo invierte
todo. Lo característico de las relaciones de
producción capitalistas es que “no es el obrero
quien utiliza los medios de producción, sino que
son los medios de producción los que utilizan al
obrero”.18 Al referirse en otro momento a esta
inversión, Marx señaló que “no es el obrero quien
emplea las condiciones de su trabajo, sino lo
opuesto; son las condiciones de trabajo las que
emplean al obrero”.19 Por tanto, “en esta inversión,
o mejor esta distorsión de la relación entre trabajo
muerto y trabajo vivo; entre el valor y la fuerza que
crea valor que es peculiar y característica de la
producción capitalista”,20 los sujetos se convierten
en objetos, los medios se convierten en fines. Marx
concluía afirmando que en el seno del sistema
capitalista, “todos los medios para el desarrollo de
la producción sufren una inversión dialéctica y se
convierten en medios de dominación y explotación
de los productores”.21
Capitalist Nightmare and the Socialist Dream”, en Lebowitz,
The Socialist Imperative: From Gotha to Now, op.cit.
18. Karl Marx, Capital, Vol I, op.cit., p. 988.
19. Karl Marx, Capital, Vol I, op.cit., p. 548.
20. Op.cit., p. 425.
21. Op. cit., p. 799.
16
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
22. En contraste, Marx avizoraba la situación
inversa, en la que los medios para el desarrollo de
la producción no fueran medios de dominación y
explotación. Para construir una sociedad orientada
hacia “la necesidad de desarrollo del propio
trabajador” hay que invertir la inversión
capitalista; hay que poner fin a “esta
distorsión…peculiar y característica de la
producción capitalista”. Al hacerlo, ponemos fin al
quebrantamiento y la fragmentación de los
productores y creamos las condiciones en que los
productores sean capaces de desarrollar sus
capacidades, las condiciones para que el segundo
producto de la actividad productiva sea un ser
humano rico.
23. Mientras que en las relaciones capitalistas el
obrero “en realidad considera el carácter social de
su trabajo, su combinación con el trabajo de otros
en pro de un fin común, como una fuerza que le es
ajena”, con la inversión de la inversión capitalista
(o sea, la negación de esa negación específica), los
productores asociados invertirán “sus diversas
formas de fuerza de trabajo con plena conciencia
como una fuerza de trabajo social única”. En la
“situación inversa” en lugar de la mutilación de los
trabajadores, éstos desarrollan sus capacidades:
“cuando el trabajador coopera con otros de manera
planificada, se arranca las cadenas de su
17
Michael Lebowitz
individualidad y desarrolla las capacidades de su
especie”.22
24. Para Marx era absolutamente esencial invertir
la división capitalista del trabajo, esa “inversión
dialéctica” que quebranta el cuerpo y la mente del
obrero y lo aliena de “las potencialidades
intelectuales del proceso de trabajo”. En la
situación inversa, los productores, plenamente
conscientes, planifican juntos y ponen fin a la
separación entre el pensar y el hacer. “No hay duda
—señalaba Marx en El Capital— que esos
fermentos revolucionarios cuyo objetivo es la
abolición de la vieja división del trabajo son
diametralmente contrarios a la forma de
producción capitalista”.23
25. Al poner fin a lo que Marx llamó (en la Crítica
del Programa de Gotha) “la subordinación
esclavizadora de los individuos a la división del
trabajo, y con ella, la oposición entre trabajo
mental y físico” 24, el segundo producto puede dejar
de ser un fragmento distorsionado de hombre y
convertirse en un ser humano rico. Para poner fin a
la separación entre el pensar y el hacer Marx
subrayara la importancia de introducir la educación
22. Karl Marx, Capital, Vol. 3, Vintage Books, Nueva York,
1981, p. 178; Capital. Vol. 1. op.cit., p. 447.
23. Karl Marx, Capital, Vol 1, op.cit., p. 619.
24. Marx- Engels, Crítica al programa de Gotha, op.cit., p.15.
18
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
en el centro de trabajo: este era para él un método
no solo para “aumentar la eficiencia de la
producción, sino el único método para producir
seres humanos plenamente desarrollados”.25
5. EL TRIÁNGULO ELEMENTAL DEL SOCIALISMO
26. Cada día en que el pensar y el hacer
permanecen separados es un día en el que el
segundo producto es un ser humano fragmentado y
quebrantado. Y eso apunta a la necesidad de que la
toma de decisiones esté en manos del trabajador
para romper la división entre la mente y la mano.
En su ausencia, continúa la división entre quienes
piensan y quienes hacen, así como la situación que
Marx describió diciendo que “el desarrollo de un
lado de las capacidades humanas tiene como base
la negación del desarrollo del otro lado”.26 Al
reconocer la Constitución Bolivariana que el
protagonismo del pueblo es la vía necesaria para
garantizar “su completo desarrollo, tanto individual
como colectivo” identifica con ello un elemento
esencial del socialismo del siglo XXI.
25. Karl Marx, Grundisse, op.cit.,p. 614.
26. Karl Marx, Economic Manuscript of 1861-63 (Manuscrito
económico de 1861-63), en Marx and Engels, Collected
Works, Vol. 30 , International Publishers, New York, 1988,
p.191.
19
Michael Lebowitz
27. Obviamente, la actividad mediante la cual las
personas desarrollan sus capacidades no se limita a
la esfera de la producción en los términos estrechos
en que la define el capitalismo. Los seres humanos
nos producimos a nosotros mismos mediante todas
nuestra actividades, no solo en los lugares que son
reconocidamente centros de trabajo, sino también
en nuestros hogares y comunidades. De ahí que
toda actividad cuyo objetivo sea contribuir al
desarrollo de los seres humanos (especialmente las
que nutren directamente el desarrollo humano)
deba entenderse como un aspecto de la producción.
Y lo que es más: las propias concepciones que
orientan la producción deben también producirse.
Solo mediante un proceso en el que el pueblo
participe en la toma de las decisiones que lo
afectan en todos los niveles relevantes (esto es, sus
barrios, sus comunidades y la sociedad como un
todo), los objetivos que orientan la actividad
productiva pueden llegar a ser los objetivos del
propio pueblo.
28. No obstante, la creación de las condiciones en
los centros de trabajo y las comunidades para que
las personas desarrollen sus capacidades es solo un
aspecto del concepto de socialismo del siglo XXI.
¿Cómo puede satisfacerse la necesidad de
desarrollo del obrero si el capital es dueño de
nuestra herencia social, de los productos del
cerebro social y la mano social, en otras palabras,
si los resultados del trabajo social realizado a lo
largo del tiempo [los medios de producción] son
20
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
monopolizados por aquellos cuyo objetivo es el
incremento del capital? ¿Y cómo podemos
desarrollar nuestro potencial si nos relacionamos
con otros solo como un medio para satisfacer
nuestro interés material individual y con los demás
productores como competidores y rivales en el
mercado? El socialismo, considerado como un todo
interconectado, como un sistema de reproducción,
no solo contiene la producción social organizada
por los trabajadores, sino también la propiedad
social sobre los medios de producción y la
producción para satisfacer las necesidades y los
propósitos comunales.
29. En resumen, la “situación inversa, en la que la
riqueza objetiva existe para satisfacer la necesidad
de desarrollo del obrero” es un sistema orgánico,
una combinación específica de producción,
distribución y consumo; un sistema de
reproducción. Lo que Chávez denominó en enero
de 2007 “el triángulo elemental del socialismo”
(propiedad social, producción social y satisfacción
de necesidades sociales) es un paso hacia la
concepción de ese sistema. Propiedad social
porque es la única forma de garantizar que nuestra
productividad común, social, se dirija al libre
desarrollo de todos y no a la satisfacción de los
objetivos privados de los capitalistas, algunos
grupos de productores o los burócratas del Estado;
producción social porque construye nuevas
relaciones de cooperación y solidaridad entre los
trabajadores y les permite desarrollar sus
21
Michael Lebowitz
capacidades; y producción para satisfacer las
necesidades sociales porque en vez de interactuar
como individuos separados e indiferentes,
funcionamos como miembros de una comunidad y
partimos del reconocimiento de que “el libre
desarrollo de cada uno es la condición para el libre
desarrollo de todos”.27
30. Estos tres lados del “triángulo socialista”
interactúan para formar una estructura en la que
“todos los elementos coexisten simultáneamente y
se apoyan entre sí.”28 No obstante, esa misma
interdependencia de los tres lados indica que el
logro de cada uno de los elementos depende de la
existencia de los otros dos. Sin producción para
satisfacer las necesidades sociales, no existe una
real propiedad social; sin propiedad social, no hay
toma de decisiones por parte de los trabajadores
orientada a satisfacer las necesidades sociales; sin
toma de decisiones por parte de los trabajadores,
no se produce una transformación de las personas y
27. Para un análisis de los tres lados del triángulo social y su
lógica en un sistema orgánico, ver Lebowitz, La alternativa
socialista. El verdadero desarrollo humano, Caps. 1-4; en
inglés The Socialist Alternative: Real Human Development;
Kart Marx and Frederic Engels, The Communist Manifesto (El
Manifiesto Comunista), en Marx y Engels, Collected Works,
Vol.6, International Publishers, Nueva York, 1976, p. 506.
28. Karl Marx, , The Poverty of Philosophy (La pobreza de la
filosofía), en Marx y Engels, Collected Works, Vol. 6, p.167;
Karl Marx, Grundisse, op.cit., pp.99-100.
22
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
sus necesidades. Los tres lados son necesarios,
porque la ausencia de uno de ellos contamina al
conjunto.29 De ahí que este sistema orgánico
específico solo reproduce sus premisas mediante
instituciones y prácticas gracias a las cuales las
personas desarrollan sus capacidades en los tres
frentes.
31. En este caso particular, esas instituciones son
los consejos de trabajadores y los consejos en las
comunidades, y los medios para integrarlos
horizontal y verticalmente. Esas instituciones son
esenciales para garantizar un proceso de
producción dirigido a las necesidades y propósitos
comunes, en el que el protagonismo en el centro de
trabajo y la comunidad asegure que se trata de una
producción social organizada por los productores,
y que constituyen un Estado: un tipo particular de
Estado, un Estado desde abajo, un Estado de tipo
comunal.30 Ese Estado, al que Marx llamó “auto-
gobierno de los productores” es un elemento
central del concepto de socialismo del siglo XXI,
lo que Chávez comprendió al describir a los
29. Ver, por ejemplo, el análisis de este problema en relación
con la autogestión yugoslava en Lebowitz, La alternativa
socialista. El verdadero desarrollo humano.
30. Para un análisis de los procesos involucrados en la
planificación desde abajo, ver Lebowitz, Cap. 10 “The State
and the Future of Socialism”, en Lebowitz, The Socialist
Imperative: From Gotha to Now, op. cit.
23
Michael Lebowitz
consejos comunales venezolanos como “las células
del nuevo Estado socialista”. Y este nuevo Estado
no desaparece. Por el contrario, forma parte
integral del socialismo como sistema orgánico.31
6. LA SUBORDINACIÓN DE LA VIEJA SOCIEDAD
32. Pero un sistema orgánico no cae del cielo:32 un
nuevo sistema nunca produce sus premisas desde el
inicio. Por el contrario, al surgir, un nuevo sistema
necesariamente hereda premisas del anterior. Sus
premisas y presuposiciones son premisas
“históricas” producidas fuera del sistema; ese
sistema no se desarrolla al inicio sobre sus propias
bases.
31. Ver la discusión en Cap. 10 antes mencionado. Algunos
prefieren no llamar Estado a este conjunto de instituciones,
porque son “las fuerzas vivas” de la sociedad y no “un órgano
colocado por encima de la sociedad”, sino “completamente
subordinado a ella”. No tiene importancia si prefieren llamar a
esos consejos articulados un “no Estado”, siempre que
concuerden con que el socialismo, en tanto sistema orgánico,
requiere de esas instituciones y prácticas para ser real. Karl
Marx, , “First Outline of the Civil War in France”, op.cit.,
pp.152-53; Marx, Critique of the Gotha Programme.
32. En el socialismo como sistema orgánico “toda relación
económica presupone a todas las demás en su forma
económica [socialista] y todo lo que se hipotetice es, por tanto,
también una presuposición, ese es el caso de todo sistema
orgánico”. Leve paráfrasis de Marx. Grundisse, op.cit., p.278.
24
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
33. Por tanto, al surgir, todo nuevo sistema es
inevitablemente defectuoso, lleva “en todos sus
aspectos, en el económico, en el moral y en el
intelectual, el sello de la vieja sociedad de cuya
entraña procede”.33 En consecuencia, como
indicara Marx, el desarrollo de un sistema orgánico
“consiste precisamente en subordinar a sí todos los
elementos de la sociedad, o en crear a partir de ella
los órganos de los que aún carece. Es así como se
convierte históricamente en una totalidad”.34
34. Debido a los defectos específicos que ha
heredado de la vieja sociedad, el socialismo debe
proceder a subordinar esos elementos a fin de
producir sus propias condiciones de existencia.
Pero ese proceso está sujeto a muchas variaciones,
porque cada sociedad posee características
singulares (su historia, su nivel de desarrollo
económico y su correlación de fuerzas interna) y
existe es una coyuntura externa específica. Dada la
diferencia de los puntos de partida, los caminos
para alcanzar el objetivo diferirán. Como Lenin
señalara en 1923, insistir en que solo una hay una
33. Marx-Engels, Crítica del Programa de Gotha, op.cit.,
p.14.
34. Karl Marx, Grundisse, op.cit., p. 278.
25
Michael Lebowitz
vía para construir el socialismo es una concepción
del marxismo “pedante hasta lo imposible”.35
35. No obstante, para armar los elementos de la
nueva sociedad, sea cual fuere la vía, resulta
indispensable dar un paso común a todos: el
control y la transformación del Estado. Para poner
fin al dominio del capital es necesario arrebatar el
Estado al capital, esto es, acabar con la capacidad
del capital para utilizar la policía, el sistema
judicial, el ejército, los órganos legislativos y los
demás mecanismos de opresión que utiliza para
imponer su poder. Sin eliminar el control
capitalista sobre el poder estatal, toda amenaza real
al capital dará al traste.
36. En el Manifiesto comunista, Marx y Engels
plantearon que “el primer paso de la revolución de
la clase obrera es elevar al proletariado a la
posición de clase dominante, para ganar la batalla
de la democracia” y que entonces los obreros
utilizarían su “predominio político para arrebatar
gradualmente el capital a la burguesía”.36 Pero el
35. V. I. Lenin, Nuestra Revolución (enero de 1923), en Lenin.
Obras Escogidas en 12 tomos, Editorial Progreso, Moscú,
T. XII, p.163
36. Marx, Engels, The Communist Manifesto (El manifiesto
comunista) en Marx - Engels, Collected Works, Vol. 6,
International Publishers, Nueva York, 1976, p. 504; ver
Michael A. Lebowitz, Más Allá de El Capital. La Economía
política de la clase obrera, Editorial Ciencias Sociales, Cuba,
26
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
siglo XX demostró que el predominio político de la
clase obrera no se logra simplemente mediante una
victoria electoral o la toma del Estado. La
verdadera batalla de la democracia supone la
creación de instituciones que provean el espacio en
el que los miembros de la sociedad puedan
desarrollar sus capacidades mediante su
protagonismo.
37. Por supuesto, ese proceso no se da de la noche
a la mañana y, en realidad, puede ser muy
prolongado. Pero Marx comprendió que debemos
comenzar inmediatamente (“desde el mismo
inicio”) a eliminar los defectos heredados de la
vieja sociedad. Lo planteó claramente en la Crítica
del Programa de Gotha al introducir la cuestión de
dos “deducciones” específicas del producto social
total previas a su distribución a los productores
individuales para su adquisición de bienes de
consumo. La primera deducción son “los gastos
generales de administración, no concernientes a
la producción”, es decir, los costos asociados con
la administración del Estado. Marx planteaba con
toda claridad: “En esta parte, se conseguirá, desde
el primer momento, una reducción
2008; Marx’s Political Economy of the Working Class (Nueva
York: Palgrave Macmillan), 2003, Cap. 10.
27
Michael Lebowitz
considerabilísima que irá en aumento a medida que
la nueva la sociedad se desarrolle.”37
38. Pero, ¿por qué se produce esa reducción
inmediata y por qué constituye una medida del
desarrollo de la nueva sociedad? La argumentación
de Marx debe ubicarse en el contexto de lo que
aprendiera unos años antes con la Comuna de
París. Esos costos se ven “considerablemente
reducidos”, explica, porque el Estado cesa de ser
“una fuerza pública organizada para la
esclavización de la sociedad”. Eso fue lo que la
clase obrera en movimiento había descubierto
durante la Comuna: desde el mismo inicio las
funciones del Estado son“arrebatadas a una
autoridad que usurpa la preeminencia sobre la
sociedad y devueltas a los agentes responsables de
la sociedad”.38 Y de haber triunfado la Comuna,
planteaba Marx, en lugar del viejo gobierno
centralizado “toda Francia se habría organizado en
comunas de auto-trabajo y auto-gobierno”. De
hecho, el resultado sería “una reducción de las
funciones estatales a unas pocas funciones para
37. Ver el amplio análisis de la Crítica, y en especial de las
dos “deducciones” en Marx-Engels, Crítica al Programa de
Gotha, op.cit., Cap. 2, p. 13; Lebowitz, The Socialist
Imperative: From Gotha to Now, op. cit.
38. Karl Marx, , The Civil War in France (La Guerra Civil en
Francia), op. cit., pp. 68-73.
28
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
propósitos nacionales generales”.39 En resumen, “a
medida que se desarrolla la nueva sociedad” el
Estado se convertirá cada vez más (en palabras de
la Crítica)] “de órgano que está por encima de la
sociedad en un órgano completamente subordinado
a ella”.40
39. ¿Y qué sucede con ese viejo Estado, con su
“sistemática y jerárquica división del trabajo” en la
que la administración y el gobierno del Estado se
consideran “misterios, funciones trascendentes que
solo se pueden poner en manos de una casta
entrenada: parásitos del Estado, sicofantes bien
pagados y propietarios de sinecuras”? Desde el
inicio este se ve “considerablemente reducido”, y
la nueva sociedad procede a crear los nuevos
órganos de los que carece: las comunas de auto-
trabajo y autogobierno proporcionalmente a su
desarrollo,41 Marx afirmaba que la experiencia de
la Comuna revelaba “la forma política al fin
descubierta con la cual llevar adelante la
emancipación económica del Trabajo”. Al
describir el curso de la primera de esas
deducciones, desde “el mismo inicio” y “a medida
que la nueva sociedad se desarrolla”, la Crítica del
39. Karl Marx, “First Outline of the Civil War in France”,
op.cit., pp. 155-156.
40. Marx-Engels, Crítica al Programa de Gotha, op.cit., p. 22.
41. Karl Marx, “First Outline ...” op.cit., pp.154-155.
29
Michael Lebowitz
Programa de Gotha reflejaba lo que Marx había
aprendido de la Comuna.42
40. La segunda deducción apunta a la
transformación en la distribución del producto
social total en la nueva sociedad. Y Marx indicaba,
que existía, en segundo lugar, “la parte que se
destine a la satisfacción colectiva de las
necesidades tales como escuelas, instituciones
sanitarias, etcétera. A diferencia de la primera
deducción, Marx indica que esta “parte aumentará
considerablemente desde el primer momento, en
comparación con la sociedad actual, y seguirá
aumentando en la medida en que la sociedad se
desarrolle”.43 Comparada con la sociedad existente,
una parte cada vez mayor del producto social total
se dedica de inmediato a ampliar
considerablemente el suministro de recursos para
la satisfacción común de necesidades; una parte
cada vez mayor de ese producto es descontado de
sus reclamos privados de los individuos. No
obstante, Marx señalaba que “aquello de lo que se
priva al productor en su condición de individuo
privado, lo beneficia directa o indirectamente en su
condición de miembro de la sociedad”. En vez de
distribuir de acuerdo con la contribución realizada,
42. Karl Marx, Civil War in France , op. cit., p.75.
43. Marx-Engels, Crítica del Programa de Gotha, op.cit.,
p.13.
30
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
una concepción de “derecho” heredada de la vieja
sociedad, a medida la nueva sociedad se desarrolla,
surge una nueva relación de distribución en la que
nuestros reclamos sobre el producto social se hacen
cada vez más en nuestra condición de miembros de
la sociedad. El grado de ampliación de los bienes
comunes es lo que mide el desarrollo de la nueva
sociedad.
41. Pero esta nueva relación de distribución que
emerge no puede sostenerse en el aire. No se puede
imponer el concepto de distribución “justa” a los
productores. Marx señalaba en la Crítica que el
“derecho nunca puede ser superior a la estructura
económica ni al desarrollo cultural de la sociedad
por ella condicionado”44. En consecuencia, para
introducir nuevas relaciones de distribución se
requiere de nuevas relaciones de producción. En
lugar de su relación de propietarios individuales de
“la condición personal la producción, la fuerza de
trabajo”45 que reclaman un equivalente de su
actividad individual, emerge una nueva relación de
producción. La condición para esta nueva relación
de distribución es un nueva relación de producción
en la que los trabajadores productores funcionen
conscientemente como miembros de una
44. Op. cit., p.15.
45. Op. cit., p.16.
31
Michael Lebowitz
comunidad (y “el desarrollo cultural de la sociedad
por ella condicionado”).46
42. Para subordinar el derecho burgués basado
sobre la propiedad individual, los productores
asociados deben crear nuevos órganos que
garanticen la cooperación consciente de
“actividades, determinadas por necesidades y
propósitos comunes”. Como se describe en los
Grundrisse, en esa relación de productores
asociados “se presupone una producción común,
una comunalidad, como la base de la producción”.
Y esta nueva relación de producción determina la
relación de distribución: Es “su presupuesto
carácter común comunal lo que determina la
distribución de productos. El carácter comunal de
la producción hará que el producto sea comunal,
producto general desde el mismo inicio”.47
43. En resumen, la relación de distribución no se
cambia mediante exhortaciones. Cambia cuando la
nueva sociedad hace participar directamente a los
46. Marx entendía que una de las “marcas de la vieja
sociedad” era que inicialmente solo se trascendía parcialmente
“el estrecho horizonte del derecho burgués”. Aunque las
condiciones materiales de producción eran ahora de propiedad
común, al inicio los obreros seguían siendo “los propietarios
de la condición personal de la producción, la fuerza de
trabajo” (Marx-Engels, Crítica al Programa de Gotha, op.cit.,
p.16).
47. Karl Marx, Grundisse, op.cit., pp. 171-172.
32
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
productores en un proceso consciente de
planificación “determinado por necesidades y
propósitos comunes”. “A medida que la nueva
sociedad se desarrolla [aprende a] distribuir su
tiempo de manera útil a fin de lograr una
producción adecuada a sus necesidades generales”.
Como señalara Marx en los Grundrisse, “la
economía del tiempo, junto con la distribución
planificada del tiempo de trabajo entre las
diferentes ramas de la producción es la primera ley
económica de la producción comunal”.48 En
resumen, la planificación realizada por los
productores asociados es medular en esta
estructura económica en la que “los instrumentos
de trabajo son de propiedad común y el trabajo
total se regula de manera cooperativa”.
44. Es así como se desarrolla la nueva sociedad
sobre sus propias bases, como procede a producir
sus propias premisas. Subordina cada vez más
elementos heredados de la vieja sociedad y crea
nuevos órganos para planificar de manera
cooperativa la distribución del trabajo de la
sociedad a fin de satisfacer “la necesidad de
desarrollo del trabajador”. Lo hace sustituyendo de
modo creciente el viejo Estado, que se coloca por
encima de la sociedad, por un nuevo Estado basado
sobre instituciones democráticas “completamente
48. Op. cit., pp.172-173.
33
Michael Lebowitz
subordinadas” a la sociedad, esto es, “comunas de
auto-trabajo y auto-gobierno” mediante las cuales
las personas desarrollan todas sus potencialidades
(esa multifacética “individualidad rica”).
45. La Crítica del Programa de Gotha, entendida
en el contexto de los Grundrisse y de lo que Marx
aprendió posteriormente de la Comuna de París,
contiene los elementos del socialismo del siglo
XXI, en especial el eje del desarrollo humano
multifacético y la creación de instituciones que
estimulen el protagonismo necesario para el
“completo desarrollo, individual y colectivo”. Al
reconocer que, al nacer, el socialismo “presenta
todavía en todos sus aspectos, en el económico, en
el moral y en el intelectual, el sello de la vieja
sociedad de cuyas entrañas procede”49, la Crítica
identifica el proceso mediante el cual los defectos
heredados de la vieja sociedad se ven superados
por la creación de nuevas relaciones entre los
productores. “Desde el primer momento [...] a
medida que la nueva sociedad se desarrolla”50, cada
paso debe construir las capacidades de la clase
obrera.
49. Marx-Engels, Crítica del Programa de Gotha, op.cit.,
p.14.
50. Op. cit., p.13.
34
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
7. ¿POR QUÉ SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
46. Pero, ¿por qué hablamos de socialismo del
siglo XXI y no simplemente de socialismo? Muy
sencillo: porque se produjo una ruptura. El énfasis
decisivo de Marx en el desarrollo humano
desapareció en los experimentos socialistas del
siglo XX. Les faltó la centralidad del eslabón
clave: el desarrollo humano y la práctica en el
cambio simultáneo de las circunstancias y de las
personas mismas. Y ante la incapacidad de pensar
específicamente en el segundo producto (positivo o
negativo), desapareció la cuestión acerca de la
naturaleza de las personas producidas en el seno de
relaciones de producción específicas.
47. Un distanciamiento de la perspectiva de Marx
que se produjo en el siglo XX fue la interpretación
teórica del socialismo como una etapa aparte con
características específicas que la diferencian del
“comunismo”, y no como un proceso. Otro fue el
desarrollo concreto del “socialismo real”. Estos dos
distanciamientos ocurridos en el siglo XX
configuraron la comprensión popular del
significado del socialismo e interactuaron para
apoyarse entre sí.
48. El enfoque de Marx del socialismo como un
proceso lo hace dirigir la atención, como hemos
visto, hacia la consideración de los elementos de la
vieja sociedad que deben subordinarse, y al
proceso mediante el cual se produce el completo
desarrollo de los seres humanos “tanto individual
35
Michael Lebowitz
como colectivo”. La idea del socialismo como una
etapa específica, sin embargo, surgió en el curso de
la lucha bolchevique por el poder, y condujo a un
énfasis muy diferente, a uno que subrayaba la
centralidad del desarrollo de las fuerzas
productivas.
49. En el contexto de las acusaciones de que los
bolcheviques eran utópicos poco realistas, Lenin
interpretó en 1917 la distinción realizada por Marx
en la Crítica del Programa de Gotha entre la
sociedad comunista tal como surge inicialmente
(su “fase inferior”) y su “fase superior” como si
esta señalara una diferencia entre una primera
etapa de socialismo y una etapa última de
comunismo, solo posible después de “un enorme
desarrollo de las fuerzas productivas”.51 La
distinción de Marx entre dos momentos en el
proceso mediante el cual la nueva sociedad avanza
al producir sus propias premisas (y, por tanto,
tendiendo a convertirse en un sistema orgánico)
cristalizó, en consecuencia, como una diferencia
entre dos sistemas: socialismo y comunismo, cada
uno con su propia y sumamente diferente relación
de distribución.
51. V. I. Lenin, El Estado y la revolución (ago.-sep. 1917), en
Lenin, Obras Escogidas en tres tomos, T.2, Editorial Progreso,
Moscú, 1960, pp.368-374.
36
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
50. Como ya se señaló con anterioridad, cuando
surge la nueva sociedad, una de las “marcas de la
vieja sociedad” es que los trabajadores siguen
siendo los “propietarios de la condición personal
de la producción, de la fuerza de trabajo” y, como
resultado, se consideran con derecho a obtener un
equivalente a cambio de su actividad. Pero en vez
de centrarse en el desarrollo de nuevas relaciones
de producción (una nueva estructura económica) a
fin de crear las condiciones para eliminar esa
marca, la fórmula del socialismo del siglo XX
aceptó esta orientación personal y construyó a
partir de ella al insistir en un llamado “principio
socialista” de distribución a los individuos sobre la
base de contribución de éstos. Si las personas en
esta etapa se orientan hacia lo individual, entonces,
según esta lógica, lo más importante es garantizar
que cuenten con los necesarios incentivos
económicos para inducirlos a trabajar bien.
51. Aunque Marx ya hubiese insistido en la Crítica
en que desde el primer momento y en la medida
que la nueva sociedad se desarrollara
prevaleciendo crecientemente un principio de
distribución diferente y cada vez más a medida que
la nueva sociedad se desarrollara; aunque
rechazara el enfoque que afirma que el derecho de
distribución debe ser equivalente a la actividad
realizada calificándolo de “derecho a la
desigualdad” y la visión unilateral de los
productores que los trataba “solo en cuanto
obreros [sin ver en ellos] ninguna otra cosa, es
37
Michael Lebowitz
decir, se prescinda de todo lo demás52”; aunque
declarara: “ es equivocado, en general, tomar como
esencial la distribución y hacer hincapié en ella, así
fuera lo único importante.53 (y no en el modo de
producción), todo lo que tomaron de la Crítica del
Programa de Gotha sus intérpretes del siglo XX
fue la conclusión de que la distribución según la
contribución resulta necesaria en la etapa
socialista.54
1) ¿UNA TRANSICIÓN CON LAS “ARMAS MELLADAS” DEL
CAPITALISMO?
52. Pero, ¿cuánto trasciende este principio
socialista las “marcas” económicas, morales e
intelectuales de la vieja sociedad a fin de alcanzar
la etapa superior del comunismo? Si “el derecho no
puede ser superior que la estructura económica de
la sociedad”, ¿es posible avanzar por un camino
socialista sin cambiar las relaciones económicas
entre los productores?
53. La respuesta del siglo XX fue que el desarrollo
de las fuerzas productivas en la etapa socialista,
respaldado por los incentivos materiales, crea
52. Marx-Engels, Crítica del Programa de Gotha, op.cit.,
p.15.
53. Op. cit., p.16.
54. Sobre este tema ver M. Lebowitz, La alternativa
socialista. El verdadero desarrollo humano, op. cit., pp.54-57.
y pp.70-72.
38
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
condiciones de abundancia. Y en el comunismo, en
tanto que sistema en el que se da esa abundancia, el
trabajo de las personas “sea tan productivo que
trabajen voluntariamente según su capacidad” y
esa abundancia les permitiría recibir libremente
“según sus necesidades”.55 En resumen, surgirían
personas nuevas como resultado de un efecto de
“chorreo” del desarrollo de las fuerzas productivas.
54. Pero quien tratara de encontrar en Marx la
menor sugerencia de que resulta posible llegar a
una etapa futura de abundancia aprovechando un
defecto heredado del capitalismo buscaría en vano.
De hecho, el segundo producto característico de la
producción en esas condiciones apunta
precisamente en la dirección opuesta. Como el
propietario de “la condición personal de la
producción, la fuerza de trabajo” quiere obtener el
máximo posible de la sociedad a cambio de su
propiedad, considera que su trabajo es un medio
para conseguir artículos de consumo; y si no
obtiene lo que entiende que se le debe (el
equivalente), ofrece menos trabajo. Trabajo
alienado para obtener productos alienados,
alienación de los demás miembros de la sociedad y
alienación de las condiciones de producción de
propiedad socialista (y, por ende, potencialmente,
su robo como medio para conseguir más artículos
55 Lenin, op.cit., p.369.
39
Michael Lebowitz
de consumo). ¿Se puede alcanzar la abundancia en
esas condiciones? Si el trabajo alienado conduce a
necesidades siempre crecientes de poseer
productos alienados, ¿puede alguna vez eliminarse
la escasez?
55. La genuflexa adoración al “principio socialista”
impide comprender que las relaciones de
producción de la (llamada) etapa socialista pueden
producir el desarrollo cultural y la conciencia
compatibles con la restauración del capitalismo.
Como alertara Che Guevara en El socialismo y el
hombre en Cuba, la utilización del interés material
conduce a un callejón sin salida:
Persiguiendo la quimera de realizar el socialismo con
la ayuda de las armas melladas que nos legara el
capitalismo (la mercancía como célula económica, la
rentabilidad, el interés material individual como
palanca, etcétera) se puede llegar a un callejón sin
salida. Y se arriba allí tras de recorrer una larga
distancia en la que los caminos se entrecruzan
muchas veces y es difícil percibir el momento en que
56
se equivocó la ruta.
56. De hecho, una vez que se acepta y se utiliza
como palanca el interés material individual, la
solución a todos los males resulta clara: utilizar esa
palanca cada vez más. Desde esta perspectiva, la
fuente de los problemas económicos debe ser—
56 Ernesto Che Guevara: El socialismo y el hombre en Cuba,
Casa Editora Abril, La Habana, 2015.
40
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
como explicara Gorbachov— “las serias
infracciones del principio socialista de distribución
según el trabajo”.57 La cuestión es sencilla: si se
intenta crear la nueva sociedad con la ayuda de
sus defectos, con la herencia de la vieja sociedad,
en vez de construir la nueva se refuerzan los
elementos de la vieja. Al convertir el derecho a un
equivalente (ese “derecho a la desigualdad”) en un
“principio socialista” que debe aplicarse, el
concepto de una etapa socialista aparte socava la
construcción del socialismo como proceso.
2) “SOCIALISMO REAL”: EL MODELO SOVIÉTICO
57. Comprender la desviación teórica del concepto
de socialismo elaborado por Marx resulta
importante, en especial para quienes intentan
comprender la mudanza del legado marxista Pero
mucho más importante en la configuración de la
visión que se tiene del socialismo ha sido la
experiencia concreta de los experimentos
socialistas del siglo XX. A partir de lo que en otros
tiempos se llamara “la rica experiencia de los
países que han construido (o construyen) con éxito
el socialismo”, el concepto de “socialismo real”
apareció en la Unión Soviética y Europa Oriental
durante la década de 1970 con el propósito
57. Lebowitz, Las contradicciones del “Socialismo Real”. El
dirigente y los dirigidos, op.cit.,p.170. Inglés, p.138.
41
Michael Lebowitz
fundamental de distinguir el sistema allí existente
de concepciones teóricas o abstractas del
socialismo.58 Por tanto, el “socialismo real” se
refiere a la Unión Soviética y a los países que
aceptaron, con variaciones, el modelo soviético.
58. El modelo resultaba atractivo (especialmente
en los países pobres), porque la Unión Soviética
pudo combinar su numerosa población rural con
inversiones estatales encaminadas a construir una
base industrial, y logró mejoras sustanciales de los
niveles de vida, y todo eso en un contexto de
hostilidad extrema. No obstante, ya a inicios de los
sesenta, las deficiencias del modelo eran cada vez
más evidentes, tanto que Che predijo la
restauración del capitalismo en la Unión
Soviética.59
59. Sin dudas, el modelo soviético rechazaba
explícitamente el capitalismo, en particular por la
tendencia inherente de este último a generar
desempleo, desigualdad e inseguridad. De ahí que
una característica del “socialismo real” fuera su
énfasis en el pleno empleo (y la protección de los
58. Richard Kosolapov, Socialism: Questions of Theory,
Progress Publishers, Moscú, 1979, pp.8, 11-12, 482.
59. Ver el análisis de la crítica del Che al Manual de
Economía Política soviético en Helen Yaffe, Che Guevara:
The Economics of Revolution, Palgrave Macmillan, Nueva
York, 2009, Cap. 9.
42
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
trabajadores contra los despidos), el subsidio de las
necesidades, la protección contra los aumentos de
precios y la promesa de futuros aumentos del nivel
de vida. Estos claros beneficios para los
trabajadores formaban parte de un “contrato
social” por el cual los trabajadores, a su vez,
aceptaban el papel dirigente del partido y el Estado
en el centro de trabajo y la sociedad,
60. Pero, a pesar de esos beneficios (que ahora son
fuente de nostalgia en los países que han
restaurado el capitalismo), ese contrato social
impedía el desarrollo de seres humanos ricos. Una
característica del modelo del “socialismo real” es
la convicción de que el partido/Estado (y solo él)
sabe cómo construir el socialismo, que él (y solo
él) puede apreciar el cuadro completo y que, en
consecuencia, él (y solo él) debe dirigir. Su
perspectiva es la del director de orquesta que cree
que la espontaneidad y la ausencia de una unidad
predeterminada desembocan en un desastre, que
sin su dirección advendría el caos y que, por tanto,
se debe impedir que la clase obrera cometa
errores.60
61. De ahí que en el centro de trabajo no hayan
sido los trabajadores quienes tomaban las
decisiones. Por el contrario, era “la poderosa
60. Ver Lebowitz, Las contradicciones del “Socialismo
Real”..., op. cit.
43
Michael Lebowitz
voluntad de un ser fuera de ellos” la que
determinaba qué y cómo producir. Y tampoco que
haya cesado la separación entre el pensar y el hacer
ni la subordinación del individuo a la división
capitalista del trabajo; en vez de desarrollar las
capacidades de los trabajadores, el “socialismo
real” producía “un fragmento de hombre”,
degradado y alienado de “las potencialidades
intelectuales del proceso de trabajo”. Además, se
desalentó el protagonismo en el centro de trabajo y
la sociedad que hubiese permitido el cambio
simultáneo de las circunstancias y las personas.. Al
transmitir sus decisiones desde la cima mediante
las organizaciones sociales oficiales (y
marginalizar la actividad social fuera de ellas), el
partido/Estado impedía a la clase obrera (para
decirlo con palabras de Rosa Luxemburgo)
“cometer sus propios errores y aprender de la
dialéctica de la historia”.61
62. Después de todo, ¿por qué seguir un camino
tan incierto e indeterminado si el partido/Estado
podía guiar correctamente a la sociedad? Dada la
propiedad estatal sancionada por la ley sobre los
medios de producción (considerada equivalente a
las relaciones de producción socialistas), la tarea
61. Rosa Luxemburgo, The Russian Revolution and Leninismo
or Marxism? (La revolución rusa), University of Michigan
Press, Michigan, 1962, p. 108.
44
¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
central (plasmada en la teoría oficial) era
desarrollar las fuerzas productivas y garantizar así
el paso a la etapa de abundancia en la que la
distribución se haría según la necesidad y el trabajo
según el deseo.62 Para decirlo en términos sencillos,
una de las premisas del “socialismo real” era de las
circunstancias de los trabajadores y los propios
trabajadores cambiarían bajo la dirección del
partido/Estado.
63. ¡Claro que esa es precisamente la perspectiva
que Marx rechazó en sus Tesis sobre Feuerbach!
Quienes se proponen cambiar las circunstancias en
nombre del pueblo, explicó, olvidan “que son los
hombres quienes cambian las circunstancias, y que
el educador debe ser educado. De ahí que esa
doctrina esté condenada a dividir a la sociedad en
dos partes, una de las cuales es superior a la
sociedad.
62. En realidad, el desarrollo de las fuerzas productivas se
convirtió en la respuesta a todas las preguntas, no solo la del
paso de una etapa a otra, sino también la de cómo avanzar en
una etapa. Lo que se tornó importante fueron cuestiones como
la cantidad de acero producida, el porcentaje de la actividad
económica en manos estatales: una concepción cuantitativa
para apreciar el progreso. Esta perspectiva, que giraba en torno
a una concepción de etapas marcadas por diferentes niveles de
las fuerzas productivas, era tan esquemática que la gran
pregunta intelectual era si un país con un bajo nivel de
desarrollo económico podía tornarse socialista o si debía
esperar… y esperar.
45
Michael Lebowitz
64. ¿Qué se perdió en el “socialismo real”? En
obvia referencia a lo que le faltaba al modelo
soviético, Che comentó en 1964 [refiriéndose al
sistema cubano]:
[hemos establecido]–creo que por primera vez en el
mundo, ya lo podemos decir sin que suene
petulante— por primera vez en el mundo un sistema
marxista, socialista, congruente o aproximadamente
congruente, en el cual se pone al hombre en el
medio, se habla del individuo, se habla del hombre y
de la importancia que tiene como factor esencial en la
63
Revolución.
65. Considérese lo que ocurre cuando se olvida el
eslabón clave planteado por Marx entre el
desarrollo humano y la práctica (esa “coincidencia
del cambio de las circunstancias y de la actividad
humana o cambio de sí mismos”). Al “socialismo
real” le faltaba el protagonismo de la clase obrera:
protagonismo en el centro de trabajo, protagonismo
en la comunidad, protagonismo en toda la
sociedad. El resultado era predecible: alienación en
el centro de trabajo, baja productividad y ansia de
productos alienados; el resultado eran
“instrumentos de producción apáticos, indiferentes,
más o menos bien alimentados”. El “socialismo
real” no solo fue incapaz de producir seres
63. “Reuniones bimestrales”, 5 de diciembre de 1964, en
Orlando Borrego Díaz (comp.), Che en la Revolución cubana,
Editorial José Martí, La Habana, 2015, p. 423.
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¿QUÉ ES EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI?
humanos ricos; su segundo producto fue una clase
obrera carente de la voluntad y la fuerza para
impedir la restauración del capitalismo. Ese
camino es un callejón sin salida.
3) ¿REINVENCIÓN O RESTAURACIÓN?
66. Hugo Chávez, el presidente venezolano, estaba
decidido a no seguir ese camino, e insistió en la
ruptura con el modelo del “socialismo real”. En un
rechazo explícito a la experiencia soviética, a la
que calificó de capitalismo de Estado, en enero de
2005 declaró: “tenemos que reinventar el
socialismo” y en meses subsiguientes, convocó
específicamente a la invención del socialismo del
siglo XXI. “Debemos reclamar el socialismo como
una tesis, un proyecto y un sendero”, insistió, “pero
debe ser un nuevo tipo de socialismo, un
socialismo humanista que pone encima de todo a
los seres humanos, no a las máquinas o al
Estado”.64
67. En el centro de la visión de Chávez sobre el
socialismo del siglo XXI estaba su insistencia en el
eslabón clave del desarrollo y la práctica humanos.
64. Cleto A. Sojo, 2005. “Venezuela’s Chávez Closes WSF
with Call to Transcend Capitalism”, Venezuelanalysis.com (31
de enero); Lebowitz, Construyámoslo ahora. El socialismo del
siglo XXI, op.cit., p. 107; en inglés Build It Now: Socialism for
the 21st Century, op.cit., p.109.
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Michael Lebowitz
“A los socialistas hay que hacerlos”, explicó en un
Aló Presidente en 2007. “Una revolución no solo
tiene que producir comida, bienes y servicios, sino
que también tiene que producir, y es más
importante que todas esas cosas, nuevos seres
humanos: nuevos hombres, nuevas mujeres”.
Chávez, que concordaba con la idea del Che acerca
de la necesidad de desarrollar simultáneamente las
fuerzas productivas y los seres humanos
socialistas, insistía en que el único camino es la
práctica: “Tenemos que practicar el socialismo, esa
es la única forma de decirlo, hay que construirlo en
la práctica. Y esa práctica nos creará a nosotros
mismos, nos cambiará; si no, no lo lograremos”.65
68. Precisamente porque comprendía la
importancia de la práctica revolucionaria, Chávez
insistía en el desarrollo de los consejos comunales,
en los que las personas transformaban las
circunstancias y a la vez se transformaban a sí
mismos, y llamaba a esos consejos las células del
nuevo Estado socialista. Esa es la razón de que
Chávez en su última reflexión (cuando ya estaba
gravemente enfermo), enfatizara la absoluta
necesidad de construir las comunas (“¡Comuna o
nada!”) y señalara que los centros de trabajo
capitalistas, con la jerárquica división social del
65. Hugo Chávez Frías, “Aló Presidente”, No 219, 27 de
marzo de 2007. (N. de la T.: retraducido del inglés).
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trabajo que les resulta inherente, debían ser
sustituidos por otros en los que reinara la plena
participación de los productores asociados y la
adecuada coordinación (y que fueran, por tanto,
“radicalmente diferentes” a la organización tanto
de la economía capitalista como de la variedad
poscapitalista “presentadas engañosamente como
‘planificación’”).66
69. Para Chávez, el camino era la democracia
protagónica en el centro de trabajo y la comunidad,
entendida como la práctica que transforma a las
personas. No obstante, resulta esencial comprender
que no se trata de una reinvención. Por el
contrario, el socialismo del siglo XXI es una
restauración revolucionaria: es el retorno a la idea
de Marx acerca del socialismo. Esta visión
renovada (como se refleja en el “triángulo
elemental del socialismo”) vuelve a poner en el
centro el desarrollo humano, el pleno desarrollo del
potencial humano. Insiste en que:
(1) Todas las personas tienen derecho a compartir el
legado social de los seres humanos –un derecho
igual al uso de los productos del cerebro social y la
mano social, y al beneficio derivados de ellos— a fin
de poder desarrollar todo su potencial.
66. Hugo Chávez Frías, Golpe de timón Ediciones Correo del
Orinoco, Caracas, octubre de 2012.
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Michael Lebowitz
(2) Todas las personas tienen derecho a desarrollar
sus potencialidades y capacidades mediante la
democracia, la participación y el protagonismo en el
centro de trabajo y la sociedad, proceso para el cual
estos sujetos de la actividad deben contar con la
precondición de la salud y la educación que les
permita hacer pleno uso de esa oportunidad.
(3) Todas las personas tienen derecho a vivir en una
sociedad en la que los seres humanos y la naturaleza
pueden ser cuidados, una sociedad en la que puedan
desarrollar sus potencialidades en comunidades que
67
tengan como base la cooperación y la solidaridad.
70. Esa visión renovada resulta sumamente
necesaria hoy en día, por que puede volver a
estimular a las personas a luchar contra el
capitalismo y “reclamar el socialismo como una
tesis, un proyecto y un sendero”,
67 Ver la propuesta de una carta de desarrollo humano en
Lebowitz, La alternativa socialista. El verdadero desarrollo
humano, op.cit., p.114. En inglés. p.131.
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