UNIVERSIDAD NACIONAL “SAN LUIS GONZAGA”
FACULTAD DE CIENCIAS BIOLÓGICAS
ESCUELA ACADÉMICA PROFESIONAL DE BIOLOGÍA
ASIGNATURA: FITOPATOLOGÍA
DOCENTE: BARRIOS SAYRITUPAC, MARGARITA MEDALY
ALUMNOS:
- García Bellido, Saúl Higinio
- Gilt Mendoza , Vladimir
- Hernandez Ramos, Christopher Andreé Jesús.
- Herrera Herrera, Katherin Del Pilar
- Huallcca Anyosa, Jimena Hilary
- Huaracc Huallcca, Yudith Yuliana
CICLO Y SECCIÓN: VII “A”
ICA – PERÚ
2023
INTRODUCCIÓN
En el mundo entero la agricultura comercial está en transición. La agricultura sostenible
busca un equilibrio entre producción, protección al ambiente y factores socioculturales. El
manejo de los factores que causan daño a las plantas combina una serie de proceso en forma
integral, el manejo de las enfermedades requiere en primer lugar del conocimiento de los
procesos naturales que determinan su desarrollo e impacto agronómico de cada una por ello
es importante conocer a profundidad las enfermedades pero principalmente cómo y por quien
son causadas. De las miles de especies de organismos fitopatógenos, solo un grupo
relativamente pequeño es capaz de causar enfermedad en un hospedante. Para que un
microorganismo se llegue a establecer como un patógeno en una determinada planta, deben
cumplirse una serie de requisitos. En primer lugar la planta debe proporcionar un nicho
ecológico adecuado para el microorganismo, lo cual la convierte en un hospedante potencial.
En segundo lugar el patógeno debe tener mecanismos que le permitan acceder a los nutrientes
presentes en la planta, para lo cual necesita vencer las barreras estructurales que ésta posee.
En tercer lugar se requiere que la planta no detecte la invasión por parte del posible patógeno
y que por lo tanto no accione los mecanismos de defensa activa que posee, o que si lo hace,
estas sean ineficaces contra el patógeno. En el presente trabajo se estudiaran las fuerzas
mecánicas y armas químicas por las que estos patógenos se introducen en el hospedante y son
capaces de causar una enfermedad, además de encontrar algunos ejemplos bien claros de la
invasión por fuerza mecánica refiriendo principalmente a hongos, nematodos y plantas
parásitas que ejercen una fuerza mecánica clara para la invasión de las plantas.
1. FUERZAS MECÁNICAS
Las fuerzas mecánicas de los fitopatógenos se refieren a las diversas formas en las que
estos organismos pueden ejercer presión física sobre las plantas huésped para ingresar,
colonizar y propagarse.
Algunas de las fuerzas mecánicas utilizadas por los fitopatógenos incluyen:
1.1 Penetración: Los fitopatógenos pueden utilizar estructuras especializadas,
como apresorios y haustorios, para penetrar la superficie de la planta huésped y
acceder a los tejidos internos. Estas estructuras pueden ser producidas por hongos
patógenos, como el oidio, o por bacterias y nematodos fitopatógenos.
1.2 Inserción de estructuras espoliadoras: Algunos fitopatógenos, como los
nematodos fitopatógenos, pueden insertar estructuras especializadas en las
raíces de las plantas huésped para extraer nutrientes y agua. Estas estructuras,
llamadas espolones, pueden causar daño directo a las raíces y debilitar la
planta.
1.3 Inserción de estructuras de alimentación: Los insectos fitófagos, como
los áfidos, pueden insertar su aparato bucal en los tejidos de la planta para
extraer savia, que puede debilitar la planta y facilitar la entrada de otros
fitopatógenos.
1.4 Diseminación: Algunos fitopatógenos utilizan fuerzas mecánicas para
diseminarse de una planta a otra. Por ejemplo, los hongos patógenos pueden
liberar esporas en el aire, que son transportadas por el viento hasta otras plantas
huésped.
Otros fitopatógenos, como los virus, pueden ser diseminados por vectores
biológicos, como insectos o ácaros, que se alimentan de las plantas infectadas y
luego se alimentan de plantas sanas.
En general, las fuerzas mecánicas de los fitopatógenos les permiten superar las
barreras físicas de las plantas huésped y acceder a los recursos internos que necesitan
para sobrevivir y reproducirse. Estas fuerzas mecánicas son un componente
importante de la interacción entre los fitopatógenos y las plantas huésped, y pueden
ser utilizadas como objetivos para el desarrollo de estrategias de control de
enfermedades vegetales.
MECANISMOS DE PENETRACIÓN DE LA CUTÍCULA
Antes de ponerse en contacto con las células vivas de la planta hospedante, el patógeno debe
atravesar la cutícula de la misma. Esto puede llevarse a cabo de varias maneras
Penetración Directa:
Este proceso requiere fuerza mecánica o enzimas,siendo la degradación enzimática de la
cutícula lo más común. En muchos hongos incluyendo necrotrofos como
Colletotrichum sp. Y Fusarium sp.
Y biotrofos como mildius polvosos, la producción de cutinasa es parte del proceso de la
penetración. En varios estudios se ha demostrado que los hongos mutantes que no producen
cutinasa no son capaces de penetrar la cutícula directamente.
Penetración por aberturas naturales:
Los patógenos pueden penetrar por tomas, hidátodos, nectarios o lenticelas. La penetración
vía estomática es común en royas y mildiús vellosos. La localización de los estomas por
hongos parece estar vinculada con un estímulo táctil, relacionado con la superficie foliar a
nivel de estoma. Las bacterias foliares pueden penetrar los estomas por su propio
movimiento. El número y grado de abertura de los estomas influye sobre el nivel de la
infección. Así algunas variedades de tomate con un número reducido de estomas son menos
afectadas por Xanthomonasaxonopodis
pv. Vesicatoria que variedades con estomas más abundantes. Una Aplicación práctica
derivada del conocimiento del mecanismo de penetración se relaciona con la aplicación de
productos fungicidas. Por ejemplo, la aplicación de fungicidas de contacto a la superficie
superior del follaje es menos eficaz en el combate de las royas o mildius vellosos que la
aplicación en la superficie inferior, donde se encuentra la mayor cantidad de estomas.
Penetración a través de heridas:
Las plantas sufren rupturas de su cutícula o epidermis por varias causas, como daño
mecánico, daño de insectos,nematodos y otros herbívoros, cortes de poda, cosecha y otras
prácticas y por el crecimiento mismo de planta. Todas estas heridas favorecen a la infección
por fitopatógenos, aun la de aquellos que no las quieren obligatoriamente. La bacteria
Ralstonia solanacearum
penetra a través de heridas causadas por la producción de raíces nuevas. Muchos hongos
causantes de muertes descendente en árboles, como
Botryosphaeria spp. Penetra por los cartes de la poda. El Hongo
Phoma costarricensis,
causante de la enfermedad conocida como ariete en el cafeto, se ve favorecido en zonas muy
ventosas por daño mecánico causado por el viento en el follaje de la planta. Los hongos
Rhizopus sp. Y Penicilium spp. Causan pudriciones poscosecha en muchas frutas y requieren
heridas en la superficie de estas para poderlas infectar. Se ha observado que las hojas con
heridas exudan sustancias que pueden provocar una respuesta quimiotáctica en algunas
bacterias. Por ejemplo, la bacteria
Pseudomonas syringae
pv. Phaseolica es atraída hacia los exudados producido por hojas heridas de frijol. Un caso
particular de la penetración a través de heridas es la penetración por medio de vectores, en la
cual el patógeno es colocado directamente en los tejidos internos de la planta durante las
actividades alimentarias del vector. La mayoría de los virus, los
Los espiroplasmas, los fitoplasmas y algunas bacterias, hongos y nematodos son transmitidos
de esta manera.
1. ARMAS QUÍMICAS DE LOS FITOPATÓGENOS
Las armas químicas utilizadas por los fitopatógenos son de gran importancia debido a
su papel en la patogenicidad de estos agentes. Estas sustancias tóxicas, como las
toxinas, enzimas destructivas y metabolitos secundarios, desempeñan un papel crucial
en la capacidad de los fitopatógenos para infectar y causar enfermedades en las
plantas.
Estas armas químicas actúan de manera específica sobre las células vegetales,
provocando desde daño directo hasta la inhibición de procesos metabólicos clave.
1.1. Tipos de armas químicas utilizadas por los fitopatógenos
Los fitopatógenos utilizan diferentes tipos de armas químicas para infectar y
dañar a las plantas. Algunas de las principales armas químicas utilizadas por
los fitopatógenos incluyen toxinas, enzimas degradativas y sustancias que
inhiben la respuesta inmune de las plantas. Las toxinas producidas por los
fitopatógenos son compuestos químicos que pueden causar daño directo a las
células vegetales.
1.1.1. Toxinas producidas por los fitopatógenos
Los fitopatógenos pueden producir diversas toxinas que les permiten
colonizar y causar daño a las plantas hospedadoras. Estas toxinas
pueden ser de naturaleza proteica, como las toxinas del tipo toxina-A
que afectan directamente a las células vegetales, o pueden ser de
naturaleza lipídica, como las fitotoxinas que causan daño en tejidos y
órganos vegetales específicos.
1.1.2. Enzimas destructivas secretadas por los fitopatógenos
Los fitopatógenos son capaces de secretar enzimas destructivas que les
permiten colonizar y debilitar a las plantas hospedadoras. Estas
enzimas tienen distintas funciones, como la degradación de la pared
celular de las plantas, la descomposición de los tejidos vegetales y la
interferencia con los procesos metabólicos de las células.
1.1.3. Metabolitos secundarios tóxicos de los fitopatógenos
Los fitopatógenos tienen la capacidad de producir una amplia variedad
de metabolitos secundarios tóxicos que les permiten causar daño a las
plantas hospedadoras. Estos metabolitos incluyen compuestos
químicos como alcaloides, terpenos, fenoles y ácidos grasos, entre
otros. Algunos de estos metabolitos tienen propiedades
antimicrobianas y pueden inhibir el crecimiento de otros
microorganismos en el ambiente circundante.
1.2. Mecanismos de acción de las armas químicas
Las armas químicas utilizadas por los fitopatógenos actúan a través de
diferentes mecanismos de acción. En primer lugar, estas armas pueden causar
daño directo a las células vegetales. Esto puede incluir la degradación de
membranas o paredes celulares, lo que compromete la integridad estructural
de las plantas. Además, estas armas químicas pueden inhibir procesos
metabólicos clave en las células vegetales, como la fotosíntesis o la síntesis de
proteínas, lo que afecta negativamente su funcionamiento.
1.2.1. Daño directo a las células vegetales
Las armas químicas utilizadas por los fitopatógenos pueden causar
daño directo a las células vegetales. A través de la secreción de
toxinas, enzimas destructivas y metabolitos secundarios tóxicos, estos
fitopatógenos pueden afectar negativamente la integridad de las células
vegetales. Las toxinas producidas por los fitopatógenos pueden
ingresar a las células vegetales y causar daños en sus componentes,
como la membrana plasmática y el núcleo.
1.2.2. Inhibición de procesos metabólicos clave
La inhibición de procesos metabólicos clave es un mecanismo
utilizado por los fitopatógenos para debilitar y dañar a las plantas.
Estos organismos producen y secretan sustancias químicas que
interfieren con las vías metabólicas esenciales de las células vegetales.
1.2.3. Inducción de respuestas de defensa en las plantas
La inducción de respuestas de defensa en las plantas es un mecanismo
mediante el cual los fitopatógenos activan las defensas naturales de las
plantas para protegerse a sí mismos. Los fitopatógenos secretan
diversas moléculas señalizadoras que alertan a la planta de la presencia
de un ataque y desencadenan respuestas de defensa.
1.3. Efectos de las armas químicas en las plantas
Las armas químicas utilizadas por los fitopatógenos pueden tener diversos
efectos en las plantas. En primer lugar, se ha observado que estas armas
pueden causar un retraso en el crecimiento y desarrollo de las plantas. Esto se
debe a que las toxinas producidas por los fitopatógenos pueden interferir con
los procesos metabólicos y limitar la disponibilidad de nutrientes para las
plantas.
1.3.1. Retraso en el crecimiento y desarrollo de las plantas
Uno de los efectos de las armas químicas utilizadas por los
fitopatógenos es el retraso en el crecimiento y desarrollo de las plantas.
Estas sustancias tóxicas pueden afectar directamente a las células
vegetales y provocar una inhibición en los procesos metabólicos clave
para el crecimiento normal de las plantas.
1.3.2. Daño en tejidos y órganos vegetales
Los fitopatógenos pueden causar daño en los tejidos y órganos
vegetales a través de diversas estrategias. Algunos fitopatógenos
producen enzimas destructivas que degradan componentes cruciales de
las plantas, como las paredes celulares y las proteínas.
1.3.3. Disrupción de la respuesta inmune de las plantas
La disrupción de la respuesta inmune de las plantas es un mecanismo
clave utilizado por los fitopatógenos para colonizar y causar
enfermedades en las plantas hospedadoras. Los fitopatógenos tienen la
capacidad de suprimir el sistema de defensa de las plantas, evitando así
la activación de respuestas de defensa efectivas.
1.4. Estrategias de los fitopatógenos para eludir las defensas de las plantas
Los fitopatógenos han desarrollado diversas estrategias para evadir las
defensas de las plantas y así poder colonizar y causar enfermedades. Una de
estas estrategias es la producción de variantes de armas químicas, mediante la
generación de diferentes cepas o mutaciones que les permiten evadir el
reconocimiento por parte de las plantas y superar su defensa.
1.4.1. Producción de compuestos antimicrobianos
Los fitopatógenos tienen la capacidad de producir compuestos
antimicrobianos como una estrategia para contrarrestar las defensas de
las plantas hospedadoras. Estos compuestos son sustancias químicas
que tienen propiedades antibacterianas, antifúngicas o antivirales, y su
producción por parte de los fitopatógenos puede inhibir el crecimiento
y desarrollo de los microorganismos antagonistas que intentan
combatirlos.
1.4.2. Activación de respuestas de defensa específicas
La activación de respuestas de defensa específicas es un mecanismo
que las plantas utilizan para contrarrestar las armas químicas de los
fitopatógenos. Cuando las plantas detectan la presencia de
fitopatógenos, desencadenan una serie de respuestas inmunes
específicas para combatir la infección.
1.4.3. Modificación de la estructura celular para evitar daños
Las plantas han desarrollado estrategias para contrarrestar las armas
químicas de los fitopatógenos, como la modificación de la estructura
celular para evitar daños. Por ejemplo, algunas plantas han
desarrollado una mayor deposición de lignina en sus paredes celulares,
lo que las hace más resistentes a la penetración de los fitopatógenos.
1.5. Aplicaciones en el control de enfermedades de cultivos
En el campo de la agricultura, el control de enfermedades de cultivos es de
vital importancia para garantizar la producción de alimentos. Las armas
químicas utilizadas por los fitopatógenos pueden ser aprovechadas en
estrategias de biocontrol. Una de las aplicaciones es el uso de toxinas
producidas por los fitopatógenos como biocontroladores.
1.5.1. Uso de toxinas fitopatógenas como biocontroladores
El uso de toxinas fitopatógenas como biocontroladores es una
estrategia prometedora en el control de enfermedades de cultivos. Estas
toxinas, producidas por los propios fitopatógenos, tienen la capacidad
de inhibir el crecimiento y desarrollo de otros patógenos presentes en
las plantas.
1.5.2. Desarrollo de agentes antimicrobianos para el control de
fitopatógenos
El desarrollo de agentes antimicrobianos para el control de
fitopatógenos es una estrategia fundamental en la agricultura. Estos
agentes son sustancias químicas diseñadas específicamente para inhibir
o eliminar la acción de los fitopatógenos.
1.5.3. Ingeniería genética para mejorar la resistencia de las plantas
La ingeniería genética es una estrategia utilizada para mejorar la
resistencia de las plantas a los fitopatógenos. A través de la
modificación genética, se pueden introducir genes de resistencia en las
plantas, lo que les permite combatir de manera más efectiva las
enfermedades causadas por estos agentes.
2. EFECTO DE LOS PATÓGENOS SOBRE LA FISIOLOGÍA DE LAS
PLANTAS
3.1. Efectos de los patógenos sobre la fotosíntesis
- Cualquier alteración que ocasionen los patógenos sobre la fotosíntesis dará
como resultado la enfermedad de la planta.
- El hecho de que los patógenos interfieran con la fotosíntesis lo demuestra la
clorosis, las lesiones necróticas y la disminución y menor producción de frutos
en plantas infectadas.
- Los patógenos especializados en infectar a los órganos fotosintéticos, como
los hongos foliares producen evidentemente una grave disminución de la
actividad de las células fotosintéticas afectadas.
3.2. Efectos sobre la translocación del agua y los nutrientes de la planta
- La interferencia de los patógenos sobre el movimiento del agua, los nutrientes
y las sustancias orgánicas, provoca deficiencias.
- Las partes de la planta con deficiencias no realizarán su función.
3.2.1. Traslocación ascendente del agua y los nutrientes inorgánicos (xilema)
a. Efecto de los patógenos sobre la absorción del agua por las raíces.
- Hongos, bacterias, nemátodos y algunos virus afectan a la cantidad de
raíces funcionales.
- Algunos parásitos vasculares inhiben la formación de pelos
radiculares.
- Otros alteran la permeabilidad de las células de la raíz.
b. Efecto de los patógenos sobre la translocación del agua por el
xilema.
- Los vasos afectados se obstruyen: se llenan con estructuras del
patógenos y sustancias que secreta éste o la propia planta en
respuesta a la infección.
- Algunas bacterias, hongos y nemátodos inducen la formación de
agallas en el tallo y raíces.
c. Efectos sobre la transpiración:
● Infección por patógeno
- Disminución de la protección por la cutícula.
- Aumento de la permeabilidad de las células.
- Alteración en los estomas.
● Incremento de la transpiración
● Las hojas se marchitan y pierden turgencia
● Producción de tílides y gomas
3.2.2. Translocación de los nutrientes orgánicos (floema)
● Los patógenos pueden interferir en el movimiento de los nutrientes
desde:
- Las células de la hoja al floema.
- Por el floema.
- Hasta las células que los utilizan.
- Acumulación de nutrientes y almidón.
3.3. Efectos sobre la respiración de la planta
● La tasa respiratoria aumenta al principio de la infección, continúa aumentando
hasta la esporulación del patógeno y después disminuye.
- Variedad resistentes: aumento rápido de la respiración y rápida recuperación.
- Variedad susceptibles: aumenta lentamente pero más continuo.
● La respiración es el proceso en el cual, las células por medio de oxidación,
degradan carbohidratos y ácidos grasos, liberando la energía necesaria para los
varios procesos bioquímicos fundamentales (especialmente en las células no
fotosintéticas), dando como desechos agua y dióxido de carbono.
3.4. Efectos sobre la permeabilidad de las membranas
● La perturbación de la membrana normalmente incrementa su permeabilidad.
- Pérdida de sustancias útiles como electrolitos, pequeñas moléculas e iones
hidrosolubles.
- Entrada de sustancias indeseables.
3.5. Efectos sobre la transcripción y la traducción
3.5.1. Efectos sobre la transcripción
● Lo causan virus y hongos parásitos obligados.
- Los virus utilizan sus propias enzimas o modifican las del hospedante
para sintetizar su propio RNA.
- En las primeras etapas de infección aumentan los niveles de RNA ->
mayor síntesis de sustancias de defensa.
● En algunas plantas aumentan la actividad de las ribonucleasas (rompen
el RNA)
3.5.2. Efectos sobre la traducción
● Las plantas infectadas muestran un aumento en la actividad enzimática,
principalmente las asociadas a la producción de energía y de
compuestos fenólicos.
● Aumenta la actividad de la RNA polimerasa y de la ribonucleasa.
3. CONCLUSIONES:
1. Las plantas utilizan una variedad de compuestos químicos como mecanismos de
defensa contra los fitopatógenos, y la comprensión de estos mecanismos es
fundamental para el manejo integrado de enfermedades en la agricultura.
2. Los patógenos pueden alterar la salud de las plantas desde adentro. Desde virus hasta
hongos, estos microorganismos desencadenan respuestas de defensa en las plantas,
perturbando su crecimiento, metabolismo y capacidad para obtener nutrientes.
3. Los patógenos como los hongos , las plantas superiores parásitas y nematodos son los
aplican una presión de tipo mecánico sobre la superficie de la planta que tienen como
objetivo penetrar y enfermar a la planta.
4. Los fitopatógenos por lo general poseen la capacidad de producir diversas toxinas que
afectan el desarrollo fenológico de la planta, por ello es importante conocer la
fisiología de la misma, así sabremos identificar el impacto que causan estos a los
diferentes cultivos. Ica ocupa a nivel nacional el 1er puesto en agroexportación. Por
esta razón es la más propensa a sufrir los daños y enfermedades que producen estos
patógenos. Sin embargo hoy en día gracias a los estudios realizados se están
produciendo controladores biológicos a base de levaduras, hongos, bacterias
aprovechando las cualidades de estos microorganismos para remediar el suelo, el
desarrollo óptimo de las plantas y la calidad de los frutos .