UNIDAD 1. Comercial y Societario
UNIDAD 1. Comercial y Societario
La materia mercantil existió siempre, desde remotos orígines, siempre que se realiza un
intercambio de cosas con un interés lucrativo, podemos decir que el hombre realiza
comercio. El comercio ha existido desde que existe el hombre, y seguirá existiendo
independientemente de su regulación separada o unificada con el Derecho Civil. Osea,
como punto de partida, no debe confundirse el comercio (como conjunto de actividades que
efectúa la circulación de bienes y servicios entre quienes producen y quienes consumen)
con la regulación jurídica del mismo
Pero la material comercial como disciplina autónoma y diferenciada del resto del derecho
privado, no se manifiesta hasta la época medieval. Allí, cuando nacen las nuevas ciudades
tras el periodo feudal, nace la aculación de capital privado que determina la aparición de
una clase social emparentada a los burgos (ciudades), que es la burguesía).
Galgano, hoy más vigente que nunca en sus postulados, resalta la diferente esencia de los
negocios jurídicos mercantiles de los negocios jurídicos civiles, señalando que los civiles
hallan su ratio en el derecho de propiedad y sus derivaciones, mientras que los negocios
jurídicos mercantiles tienen como eje la especulación. Ello seguirá siendo así porque la
unificación es sólo normativa pero no altera la substancia de la realidad.
Concepto y autonomía.
Es así como el Derecho Comercial adquiere autonomía puesto que cambia a la par de la
realidad del comercio, que es tan dinámica como los cambios del mercado y la forma de
producir y de adquirir. Necesita ley y jueces especiales que respondan a esta esencia
diferente del derecho común.
Esta Lex mercatoria nace para regir las relaciones entre los comerciantes de manera
uniforme a través de la aplicación de los usos y costumbres mercantiles. Además, varios
autores ven en ella la contrapartida de los derechos que la burguesía terrateniente
ostentaba como privilegios propios de su linaje nobiliario.
Los contratos eran civiles y comerciales, regulados en el Código civil los primeros, y en el
de Comercio los segundos. Así existía, por ejemplo, la compraventa civil y la comercial.
Existía una dualidad de regímenes.
Concepto (Franja): Cuando las relaciones sociales de los hombres quedan sometidas a una
norma jurídica, se convierten en relaciones jurídicas, lo cual también ocurre con las
relaciones económicas (que son sustancialmente sociales). Surge entonces el Derecho
Comercial, que según Vítolo, es el “conjunto de normas y principios específicos que regulan
la actividad económica en el mercado y el tráfico de bienes y servicios en el mismo”.
Tiene como características: No tiene esfera de acción netamente delimitada: regula tanto al
comercio como a los comerciantes (Importancia de la especulación); No formalista;
Generado por quienes lo practican; Fuerte importancia de la costumbre; Permanente
evolución.
Favier Dubois (hijo), también lo conceptualiza, afirmando que, “El Derecho Comercial es la
rama del Derecho que regula a las Empresas, a los Negocios y a las relaciones dentro del
Mercado. Para él, podemos encontrar dentro del Derecho Comercial normas de Derecho
Privado (que regulan la empresa y negocios), y normas de Derecho Público (que regula el
mercado).
Por último, Piedecasas afirma, “El Derecho Comercial es aquel complejo normativo que
comprende la regulación del mercado, los operadores del mercado, la actividad mercantil,
los receptores de la actividad mercantil, la regulación y el control sobre esta, así como los
sistemas de resolución de conflicto mercantil”.
Contenido.
El desarrollo del crédito trajo como consecuencia la creación de Bancos y otras instituciones
crediticias. A su vez, la creciente complejidad de la industria ha provocado el surgimiento de
nuevas relaciones en el campo del trabajo y los negocios, por eso podemos ver el derecho
de los seguros, el nacimiento de nuevos tipos de sociedades.
En años más contemporáneos, Fontanarrosa nos dice que observamos una nueva fase de
la evolución del derecho mercantil. Se ve que el derecho social se aproxima al derecho
comercial, antes que al derecho civil. Entonces esta impresión que hace el derecho social
en el mercantil lleva lentamente a que se regrese a un sistema subjetivo de orden mercantil
profesional.
Fontanarrosa nos dice que la creciente intervención del Estado en la economía privada, con
el aumento de los monopolios, la creación de empresas estaduales, la competencia a las
empresas privadas, y la política de planificación de muchos gobiernos, contribuyen a darle
una nueva fisonomía al derecho comercial.
Empresa.
Entonces, el segundo caso, que abarca un montón de casos, se sintetizan dentro de un solo
concepto, el de empresa, que los economistas suelen definir como “organización de
producción de bienes o servicios, destinados a ser vendidos, con la esperanza de
realizar beneficios”. Este el otro concepto económico (Fontanarrosa). Si seguimos esto,
entonces tenemos diferentes características también:
La empresa existe en la realidad tangible de todos los días, es un fenómeno real, y cuando
lo tratamos de conceptualizar jurídicamente, es una tarea ardua y desaconsejada. Pero a
este “fenómeno” de la empresa, podríamos describirlo como “actividad completa y
organizada de factores de la producción, para fabricar o intermediar en productos o
servicios, con un fin”. Si ese fin es económico o de lucro, estamos frente a una empresa
civil o comercial, es importante hacer ese aporte, ya que Etcheverry entiende que también
pueden existir empresas sin fines especulativos (como asociaciones o fundaciones), que
también son unidades integradas por personas y bienes, que podrían caracterizarse así.
Fontanarrosa (autor recomendado) nos dice que jurídicamente la empresa es este quid
inmaterial, y algo abstracto, consistente en la actividad de organización. Y que junto a
ella se encuentra la hacienda, que es el conjunto de bienes organizados para la
explotación de la empresa, conjunto constituido por cosas corporales (dinero,
mercaderías, localo establecimiento), derechos (nombre comercial, enseña, marcas,
patentes), créditos y deudas, y las relaciones jurídicas de diverso orden constituidas
con el personal y la clientela, y esa especial aptitud de la hacienda para producir
utilidades (aviamiento)
Halperin define la empresa mercantil como “la organización de bienes y servicios para la
producción de bienes o servicios con un fin económico.
Zaldivar dice que la empresa es una universalidad institucional, es decir, una creación
opuesta a la contractual, formada por una serie de elementos, algunos de los cuales
escapan al control de las partes; la actividad de todos estos elementos, más que tender a la
utilidad del propietario de la empresa, procuran el beneficio de la colectividad.
Establecimiento.
● Unificación: la alquimia mercantil fue lo que la produjo, e hijo que de una pluralidad
de elementos heterogéneos (bienes materiales, local, mobiliario, mercaderías, etc…;
inmateriales, nombre, marca; procedimientos y mecanismos operativos; y
captadores de clientela), una unidad. Para lograr esta unidad, los comerciantes
debieron empezar a tratarla como una, dándole un nombre englobante, acá es
donde aparecen las deignaciones, fondo de comercio, establecimiento, casa de
comercio, hacienda, negocio. Entonces, los viejos comerciantes empezaron a decir
cosas como “Me voy porque tengo que abrir “el negocio”. ¿Y qué era el negocio?
Justamente era esta pluralidad o conjunto heterogéneo de bienes, bajo el orden y
disposición de un propio comerciante, en dirección y con el propósito de obtener los
beneficios proyectados. Luego lo…
● Objetivización: ahora a esa pluralidad unificada, los comerciantes la convirtieron en
un objeto de negociaciones, y de este modo, por ejemplo, un ferretero que vendía
clavos en su fondo de comercio, un día vendió la ferretería como un todo unitario,
con un local habilitado, su nombre, su mobiliario, su mercadería, su sistema de
compras, su clientela y todos los clavos. Y lo vendió por un precio superior al a la
suma del valor de todos esos bienes. ¿Por qué? Porque ese fondo, estaba unido por
un intengible (aviamiento), que confería un plusvalor (valor llave).
El ser objeto de negociaciones, como unidad, coloca al fondo, como categoría jurídica, y
ellos, a su vez posibilita su conceptualización jurídica. De esta forma, el fondo de comercio
será una estructura jurídica, que si bien posee una conformación plural heterogénea,
presenta una unidad lógico-funcional, fundada en que todos sus componentes,
debidamente organizados, confluyen en una finalidad común, la obtención de los beneficios
empresariales proyectados y esperables. Y en vistas de esa finalidad es que el empresario
ha “aviatado” todos los bienes que conforman el establecimiento, razón por la cual dicha
estructura es apta para ser objeto unitario de distintas relaciones y actos jurídicos,
recibiendo un tratamiento normativo, relativamente unificado, o lo más unificado posible.
Tiene una ley específica que es la 11.867, esta llama indistintamente “establecimiento
comercial e industrial”, “fondo de comercio” y “negocio”. La cuestión principal de esta figura
es precisar si esa plural realidad a la que llamamos fondo de comercio, puede o no,
someterse a un tratamiento jurídico como una unidad susceptible de ser objeto de distintas
relaciones y negocios jurídicos, lo que implica, procurar la construcción de un concepto
jurídico de la figura, y por otra parte, subsumirla dentro de una o más categorías jurídicas,
es decir, precisar su naturaleza jurídica.
Empresario.
Una persona física no puede ser nunca una empresa, sino un empresario, la persona
jurídica es simplemente empresario, y como tal, titular de la empresa, pero no es la empresa
misma.
Vitolo nos dice que los principios del Derecho Comercial se encuentran absolutamente
presentes en el articulado del nuevo Código, ya que el mismo no ha importado una
unificación del Derecho Civil y el Derecho Comercial, sino que se limita a la concentración
de un único cuerpo normativo central de normas estructurales y ciertos institutos del
Derecho Civil y del Derecho Comercial, manteniendo, la plena vigencia de las leyes
especiales complementarias dictadas en relación a cada una de estas ramas, y que en su
mayoría no han sido modificadas. Lo que si cambia, es que ahora ya no es tan fácil
identificar la naturaleza civil o comercial de las normas por su ubicación en un Código
diferencia, sino que hay que estar atento a la naturaleza de los derechos y obligaciones que
la norma particular regula, y de allí surgirá el conjunto de disposiciones aplicables, en
especial en lo que hace a las reglas, valores, principios, usos, prácticas y costumbres.
Tener en cuenta LAS PROYECCIONES DEL NUEVO CÓDIGO EN EL DERECHO
COMERCIAL, por Fernando Pérez Hualde, que está en la guia de estudio del ADE.
1. a) La sociedad. Caracterización.
Artículo 1 LGS. Concepto. Habrá sociedad cuando una o más personas en forma
organizada conforme a uno de los tipos previstos en esta ley, se obligan a realizar aportes
para aplicarlos a la producción o intercambio de bienes o servicios, participando de los
beneficios y soportando las pérdidas.
Origen y evolución.
Algunos autores como Hierro Anibarro y Galgano dicen que es el origen de la Sociedad
Anónima lo que produjo el gran cambio histórico, luego del descubrimiento de América.
Hasta ese momento el patrimonio, como atributo de la persona era único e indivisible, lo que
llevaría a los emprendedores de la conquista a poner en juego sus propiedades personales
en caso de fracasar. Para ello el Estado concedió este privilegio consistente en separar
(pared que divide patrimonios) su propio patrimonio personal de “aquel patrimonio”
afectado. Aparece entonces la separación de los dos patrimonios: el propio y el afectado al
nuevo continente.
Pero surge un PROBLEMA con la Revolución francesa, en donde se exaltan los principios
de: igualdad, libertad, fraternidad. Si todos los individuos son iguales ante la ley… cómo
explicar que algunas personas tengan dos patrimonios: el personal y otro afectado a una
actividad por la cual corren el riesgo limitado a lo que está en ese patrimonio sin exponer
su patrimonio “personal”.
Es así como, para dar una solución jurídica a esta situación, surge la gran idea: ese
patrimonio pertenece a otro sujeto, un sujeto que no es persona física, sino la persona
jurídica, distinto del socio. ESE es el empresario, centro de imputación normativa
diferenciada de los socios, que es quien ejerce el comercio.
Hay Sociedad, en sentido amplio (según la ley 19.550) cuando se presentan los siguientes
elementos:
- Fondo Común: formado por los aportes originarios de los socios fundadores y que
formarán el patrimonio de la sociedad, distinto del patrimonio de los socios. La cifra que
representa la suma del valor de esos aportes se denomina “capital social”.
La “Especulación” compone la causa fin objetiva, a la vez que constituye la causa fin
subjetiva, es decir, aquello que llevó a los socios a realizar este negocio jurídico y asumir el
riesgo.
El beneficio buscado sólo puede ser obtenido por los socios, de una sola forma: aplicando el
Fondo común (aportes) al Fin común (objeto social), y participando en la gestión de este
negocio común a título igualitario. “El interés social, es el común denominador del interés
jurídico de los socios en la sociedad”. La sociedad por lo tanto es el instrumento del que
se valen los socios para obtener esa finalidad común, en virtud de la cual corren el
riesgo en común.
MUTUAL: Sin fines de lucro. Inspirados en la solidaridad de brindar ayuda frente a riesgos
eventuales o de concurrir a su bienestar material y espiritual. Mediante contribución
periódica. Por ejemplo, mutual de accidentes de trabajo.
d) Asociación bajo forma de sociedad: art. 3 LGS.
Art 3 LGS: “Las asociaciones, cualquiera fuere su objeto, que adopten forma de sociedades
bajo alguno de los tipos previstos, quedan sujetas a sus disposiciones”.
Se trata ontológicamente (en su esencia) de una asociación y por tanto goza de las
exenciones impositivas propias de esta figura que NO puede repartir lucro subjetivo
(ganancias a repartir entre los miembros).
De este modo las reglas de organización interna y la división del capital social en acciones
permite a la asociación valerse de este tipo y su reglamentación social, sin perjuicio de tener
que respetar la tipicidad de la asociación civil, que debe perseguir un fin de Bien Común o
Interés General y no puede repartir lucro subjetivo, ni aun adoptando el tipo de una
sociedad.
Entonces, viene a colación hablar de ella porque la ley permite que la AC adopte la forma
de sociedad NADA MÁS para la organización y comodidad pero en su esencia sigue siendo
AC. NUNCA VA A PODER REPARTIR BENEFICIOS Y ESTÁ EXENTA
IMPOSITIVAMENTE.
Toma como criterio las características personales del socio. Es decir, si al constituir o
ingresar en una sociedad habría de importar si el o los otros socios son personas idóneas
para la gestión de la sociedad. Conforme a este criterio, las sociedades se clasifican en:
Acá los socios responden solidaria e ilimitadamente, aunque subsidiariamente, por las
obligaciones sociales. Con lo que: la actuación de un socio, cuyas condiciones personales
no compatibilizan con un buen hombre de negocios, puede activar la responsabilidad
patrimonial de todos los socios, que responderán si luego de excutidos los bienes de la
sociedad existiere un saldo.
Los acreedores sociales sólo cuentan con el patrimonio de la sociedad y no con el de los
socios. Para ello la ley exige que los aportes sean cosas ciertas susceptibles de ejecución
forzada. En este tipo social lo que importa es el “capital”, o la cosa aportada (intuitu rei)
puesto que ese aporte es la contrapartida de la limitación de la responsabilidad. La
condición personal de los socios no interesa. Sus condiciones personales en nada importan.
a) las sociedades de persona (la colectiva como insignia) que, como hemos visto
refiere a un grupo de personas de confianza o familia
La S.A. cerrada se caracteriza porque la propiedad del capital social está en manos de un
reducido grupo humano y NO porque se trate de una sociedad que movilice grandes montos
o poder económico.
Un ejemplo puede ser Laboratorios Roemmers S.A., que por el monto de su capital está
comprendida en el art. 299 como sociedad de gran envergadura económica. Sin embargo,
la propiedad de las acciones está en manos de la familia Roemmers que a su vez integran
el directorio. Estos estatutos se diseñan con cláusulas que “limitan” pero no impiden la libre
transmisibilidad de las acciones, cláusulas que consisten en un derecho de preferencia a
favor de los otros socios, a los efectos de mantener el elenco originario familiar.
Como puede apreciarse la propiedad del capital social no pertenece a un grupo reducido de
personas sino por el contrario, el capital social se encuentra disperso en muchos
propietarios entre los cuales hay meros especuladores.
Estas sociedades son controladas de forma permanente (art. 299) y también por la
Comisión Nacional de Valores que es quien autoriza la cotización. Para ello se exige un
directorio profesionalizado.
- Sociedades típico-regulares
Estas sociedades tienen vocación de regularidad, es decir, han adoptado uno de los tipos
previstos en la LGS o en la Ley SAS, cumpliendo todos los requisitos del tipo elegido y sin
agregar elementos extraños al tipo y luego han transitado el trámite ante el organismo de
contralor obteniendo su inscripción registral (art. 7) lo que las constituye en sociedades
regulares.
- Sociedades atípicas-irregulares
Son las incluidas en la Sección IV. Ya sea porque sus socios, a sabiendas, no optaron por
ningún tipo, diseñando una sociedad con sus propias reglas pero que cumple con la causa
fin societaria y por tanto es sociedad; ya sea porque adoptó un tipo, pero agregó elementos
extraños al mismo, o porque le faltaron requisitos esenciales; ya sea porque inició el trámite
ante el organismo de contralor y luego lo abandonó cayendo en lo que antiguamente se
denominaba “irregularidad”. En esta Sección se incluye a las sociedades de hecho y a las
sociedades civiles.
Todas son sociedades, pero su regulación está prescripta en la Sección IV con un régimen
especial.
- Sociedades en formación
Son las que están atravesando el iter constitutivo. Se aplican los arts. 183 y 184 LGS.
Nuestros autores clásicos, entre ellos Salvat y Machado, estudiaron a la sociedad como un
contrato, sin poner en duda su naturaleza jurídica. EL CONTRATO COMO ORIGEN DE LA
SOCIEDAD ES LA DOCTRINA CON MÁS ADEPTOS, INCLUSO POR NUESTRA
LEGISLACIÓN..
La adopción, por parte de la Ley 19.550, del contrato plurilateral de organización, puede
verse reflejada en los artículos: 4, 5 y 89 (referentes al contrato constitutivo de sociedad) y
arts. 16 y 91 (referentes al carácter plurilateral del contrato), entre otros.
1) Es consensual, basta el consentimiento de los otorgantes para hacer nacer los derechos
y obligaciones que se derivan del carácter de socio, así como para generar los efectos
característicos del contrato.
3) Es oneroso, porque no es concebible que una persona pueda adquirir los derechos de
socio si no cumple con la necesaria aportación del fondo común.
4) Es de ejecución continuada o de duración, el contrato de sociedad no se celebra para
una sola operación sino para realizar actividades y obtener con ellas ganancias para sus
socios.
CARACTERÍSTICAS
4) El contrato social presenta una plurilateralidad que es funcional. De allí que los socios se
encuentren en una misma situación jurídica.
7) Dentro de los contratos asociativos, pueden existir; contratos asociativos sin organización
o de organización. Este último caso que es el del contrato de sociedad. Explica Nissen: “es
un contrato de organización, pues en la sociedad, cada parte constituye, a través de
prestaciones coordinadas, el patrimonio de un nuevo sujeto de derecho, creado a través del
contrato, y por el cual los socios pretenden obtener el beneficio esperado”. Continúa
Nissen: “por otra parte el carácter organizacional del acto constitutivo de la sociedad, surge
de la necesidad de reglamentar, en el contrato social o estatuto, las relaciones entre los
socios y de estos con la sociedad, así como el funcionamiento del ente, en su parte interna,
como así también frente a terceros”. Se da como resultado una nueva voluntad unitaria. Esa
voluntad no es la de cada uno de los socios, ni la suma de todas ellas, puede estar incluso
estar en contradicción con la de alguno de ellos, no obstante, lo cual se mantiene decisiva y
soberana en el ámbito de las cuestiones sociales.
8) El contrato de sociedad genera personalidad jurídica y por ello queda comprendido
dentro de los llamados contratos personificantes, porque da nacimiento a un sujeto de
derecho, distinto de los socios contratantes, como un centro de imputación normativa
diferenciado.
La personalidad jurídica constituye un aspecto clave por cuanto representa la “pared” que
separa a los socios y sus patrimonios individuales del sujeto de derecho nacido como
consecuencia del contrato social y el patrimonio de ésta.
Dispone el art 2 de la ley 19550: “la Sociedad es un sujeto de derecho con el alcance fijado por esta
ley”. De un conjunto de seres humanos el Derecho hace nacer otro ser diferente, pero a la vez
dependiente del conjunto
Interinfluencia.
La sociedad es tanto un contrato como un sujeto de Derecho, por cuanto ese contrato no se
agota con el nacimiento de la sociedad, sino que constituye su ADN y su fuente de vida.
La sociedad nace del contrato y muere con el contrato. El último acto de defunción
societaria es la inscripción de la cancelación del contrato social, en el que también se puede
estipular la forma de distribución de la cuota de liquidación.
El tiempo es esencial para la aplicación del Fondo común al Fin común, y de esta forma
lograr la satisfacción del interés que llevó a los socios a contratar (causa fin subjetiva). El
transcurso del tiempo, corriendo el riesgo en común, requiere del contrato como fuente que
suministra las bases de la organización y de la estabilidad. Es el contrato quien amalgama
los intereses individuales y los dirige en una dirección común, permitiendo que el Sujeto de
Derecho pueda gestionar ese patrimonio surgido de los aportes con el fin de desarrollar la
actividad de mercado que el propio contrato describe, con la finalidad de crear valor que se
traduzca en utilidad para los socios y prosperidad en la comunidad y naciones.
Las disposiciones normativas del Derecho Societario se dirigen a la creación de figuras que
respondan a los negocios de cara al futuro. Dentro de este orden también se prevén
soluciones a los posibles conflictos dentro de la naturaleza propia del mercado, que conlleva
al riesgo en pos de la creación del valor, contemplando los dos polos de su ámbito:
“oferente empresario”- “consumidor”.
Se trata de un Derecho especial con autonomía respecto del Derecho privado general y
dotado de sus propios principios, sin por ello extinguir la posibilidad de utilizar los principios
del Derecho privado general en caso de laguna y cuando ello corresponda.
El Orden Público Mercantil está constituido por los Principios Constitucionales con
contenido patrimonial y los Principios Generales del Derecho, ambos reconocidos
expresamente en nuestro CCyC.
FALTA
ARTÍCULO 150. Leyes aplicables. Las personas jurídicas privadas que se constituyen en la
República, se rigen:
b) por las normas del acto constitutivo con sus modificaciones y de los reglamentos,
prevaleciendo las primeras en caso de divergencia;
c) por las normas supletorias de leyes especiales, o en su defecto, por las de este Título.
Las personas jurídicas privadas que se constituyen en el extranjero se rigen por lo
dispuesto en la ley general de sociedades.
La ley aplicable determina la prescripción de las acciones internas (problemas entre socios
y sociedad), pero las externas (entre sociedad y 3ros en cumplimiento del objeto social)
prescribirán según su naturaleza y se tramitarán por el procedimiento previsto para la
pretensión correspondiente. Es decir, que cuando sean externas tendrá que verse en CCyC
para saber su prescripción, que tienen la prescripción general de 5 años (a menos que haya
un plazo distinto en la legislación local).
El nuevo Código Civil y Comercial de la Nación no establece ninguna norma específica para
las sociedades, por lo que se aplican las normas generales sobre prescripción.
Resultan alcanzadas por este plazo general de cinco años la inmensa mayoría de acciones
derivadas de la LGS. A manera de ejemplo, citaremos las siguientes:
Este artículo contiene una norma procesal general de carácter subsidiario para los casos en
los que no se dispone un trámite específico para una sanción. Se aplica exclusivamente a
los pleitos societarios, no entre la sociedad y terceros, los cuales se rigen por los principios
generales de la materia.
Los jueces fijar audiencia con asistencia de las partes al momento de la apertura a prueba
de la causa, con el siguiente contenido:
Opinión de Thaller: no duda que el acto constitutivo de la sociedad sea un contrato, pero no
obstante su naturaleza contractual, se debe reconocer que él establece entre los
contratantes un vínculo muy distinto, y que puede señalarse diciendo que la sociedad crea
entre las partes que la forman un interés común y no un interés contrario.
La sociedad no provoca ese antagonismo: las estipulaciones del contrato deben producir
una ventaja, se realiza en provecho de todos los adherentes y no de uno. Entre los
asociados hay confraternidad. El bien de cada uno de ellos es solidario con el de todos los
demás.
Troplong y Graziani plantearon la figura del contrato a favor de un tercero. Se señaló que
las obligaciones asumidas por los socios, especialmente las de aportar, lo son en relación al
nuevo ente que surge, no hacia los consocios; de este modo la sociedad resultaría el
tercero beneficiario.
Las teorías que consideran a la sociedad como un contrato bilateral oneroso resultan
insuficientes para explicar una serie de aspectos e inadecuadas para resolver
convenientemente los problemas que se suscitan con respecto a la sociedad.
En los contratos bilaterales cada parte se obliga frente a la otra y está legitimada para lograr
que su contraparte cumpla en su favor las estipulaciones del contrato. El ejercicio de esa
acción se halla librado al propio arbitrio del contratante, que es quien decide al respecto en
base a su exclusivo interés. En las sociedades no ocurre lo mismo, porque si bien es cierto
que el socio considerado individualmente tiene un interés legítimo en que se efectúen los
aportes, es la sociedad y no él individualmente quien dispone de la acción compulsiva al
cumplimiento de las obligaciones emergentes del estatuto social.
b) Anticontractualistas:
Von Gierke negó la naturaleza contractual, caracterizando al vínculo societario como una
relación jurídica unilateral (acto de fundación unilateral) a la que denominó “acto social
constitutivo” del cual nace un nuevo sujeto de derecho.
i) Acto Colectivo
Sostiene Messineo que el acto por el cual dos o más personas constituyen una sociedad (a
una asociación o fundación) es un acto unilateral (acto colectivo), puesto que todas las
declaraciones de voluntad se encuentran del mismo y único lado. La voluntad de dos o más
sujetos son del mismo contenido y tienden a un fin común y a un efecto jurídico común en el
que participa cada uno de los declarantes.
El fin común, el efecto jurídico común, constituyen la función jurídica del contrato, que es la
conciliación de intereses opuestos, en el que las declaraciones de voluntad son dirigidas de
una parte hacia otra parte, circunstancias que no se dan en la sociedad, dado que las
declaraciones de voluntad son paralelas, coincidentes y de igual contenido, lo cual impide
admitir la existencia de un contrato.
Messineo critica la concepción del contrato plurilateral. Las reglas de este contrato no
cuadrarían siempre con las de la sociedad, pues si dicho acto es un contrato, requiere la
unanimidad de los contratantes para cualquier resolución, cosa que no ocurre en la
sociedad, propio del acto colectivo, indicándonos la naturaleza del acto constitutivo de
sociedad.
Sostiene que la sociedad debe ubicarse en el cuadro de los “actos complejos”. El problema
radica en establecer la distinción entre acto complejo y acto colectivo.
Según Messineo, el acto complejo se da cuando dos o más declaraciones de voluntad que
tienen el mismo fin y contenido, y las correspondientes declaraciones, se funden en una
voluntad unitaria, de manera que no es ya posible discernir entre ellas.
A diferencia del acto colectivo donde puede bastar la mayoría de voluntades, el acto
complejo no se forma sino con el concurso de todas las declaraciones de voluntad, que son
necesarias, en cada caso, para que el mismo sea productor de efectos jurídicos.
Los autores partidarios del contrato plurilateral señalan que las opiniones
anticontractualistas incurren en un doble error:
2. Si bien es cierto que del acto constitutivo surge un sujeto de derecho, esto no
desnaturaliza la posición de parte que asume cada socio en ese acto, pues las
declaraciones de voluntad se entrecruzan, resultando la sociedad de ese acuerdo de
voluntades que permanecen discernibles y diferenciadas.
b) Constituye una especie dentro de los contratos plurilaterales, singularizada por dar
nacimiento a una organización colectiva. El sujeto de derecho.
c) En el contrato de sociedad, las partes ponen en común sus prestaciones para el
logro del fin social; cada contratante tiene la correspondencia a su prestación, no en las
prestaciones de los otros, sino en su participación en el resultado útil obtenido mediante
el empleo en común de todas las prestaciones.
La nulidad o anulabilidad que afecte a una de las partes no hace nulo o anulable el contrato
de sociedad (art 16 ley 19550).
Esta nueva noción de contrato plurilateral puede utilizarse, según Ascarelli, para toda clase
de sociedades, incluso la sociedad anónima, en el cual habrá una serie de contratos entre
cada suscriptor y los promotores que posteriormente serán unificados por la asamblea de
accionistas.
Las Teorías contractualistas frente a los supuestos en que el ente societario no nace
de un contrato.
La sociedad de un solo socio, que puede tener su origen en una declaración unilateral de
voluntad y hasta en el acaecimiento de un hecho, constituye una excepción al principio
general que caracteriza, como contractual, la constitución de sociedades.
· De duración: no se realiza para una sola operación sino para realizar actividades que
reputen ganancias a sus socios, esto hace a su sinalagma funcional
- Jurídica: organiza a las personas y crea un sujeto de derecho, no pueden actuar por sí
sino que requiere de órganos.
Contratos asociativos
ARTÍCULO 1444.- Forma. Los contratos a que se refiere este Capítulo no están sujetos a
requisitos de forma.
ARTÍCULO 1445.- Actuación en nombre común o de las partes. Cuando una parte trate
con un tercero en nombre de todas las partes o de la organización común establecida en el
contrato asociativo, las otras partes no devienen acreedores o deudores respecto del
tercero sino de conformidad con las disposiciones sobre representación, lo dispuesto en el
contrato, o las normas de las Secciones siguientes de este Capítulo.
ARTÍCULO 1446.- Libertad de contenidos. Además de poder optar por los tipos que se
regulan en las Secciones siguientes de este Capítulo, las partes tienen libertad para
configurar estos contratos con otros contenidos.
ARTÍCULO 1447.- Efectos entre partes. Aunque la inscripción esté prevista en las
Secciones siguientes de este Capítulo, los contratos no inscriptos producen efectos entre
las partes.
Con la sanción del Código Civil y Comercial de la Nación aquellos contratos de colaboración
“empresaria” fueron sacados de la LGS y pasaron a ser regulados por el CCyCN, perdiendo
la palabra “empresaria”, aunque no su naturaleza, puesto que sigue tratándose de contratos
entre empresas.
El Código ha querido establecer una distinción tajante con los esquemas de tipo societario,
a fin de crear figuras diferenciadas de la sociedad que permitan que la imputación de los
derechos y obligaciones que se contraigan o adquieran recaigan directamente sobre uno o
más de los partícipes del respectivo contrato.
Art. 1446. LIBERTAD DE CONTENIDOS: Además de poder optar por los tipos que se
regulan en las Secciones siguientes de este Capítulo, las partes tienen libertad para
configurar estos contratos con otros contenidos.
Si los contratantes optaran por recurrir a alguno de los contratos asociativos regulados en el
Capítulo 16, deberán ajustarse a lo que disponen los artículos 1448 a 1478; si, por el
contrario, resolvieran conformar un contrato asociativo diferente y con contenido propio,
dichos contratos se regirán por:
Agrupaciones de colaboración
Art. 1453 DEFINICIÓN: Hay contrato de agrupación de colaboración cuando las partes
establecen una organización común con la finalidad de facilitar o desarrollar determinadas
fases de la actividad de sus miembros o de perfeccionar o incrementar el resultado de tales
actividades.
Las contribuciones de los participantes y los bienes que con ellas se adquieran, constituyen
el fondo común operativo de la agrupación, durante el término establecido para su duración,
se mantendrá indiviso este patrimonio sobre el que no pueden hacer valer su derecho los
acreedores particulares de los participantes.
Responsabilidad de los participantes: Por las obligaciones que sus representantes asuman
en nombre de la agrupación: los participantes responden ilimitada y solidariamente respecto
de terceros con el fondo común operativo, no hay beneficio de exclusión.
Uniones transitorias
Art. 1463 DEFINICIÓN: Hay contrato de unión transitoria cuando las partes se reúnen para
el desarrollo o ejecución de obras, servicios o suministros concretos, dentro o fuera de la
República. Pueden desarrollar o ejecutar las obras y servicios complementarios y
accesorios al objeto principal.
3- Los contratos, derechos y obligaciones vinculados con su actividad se rigen por el Código
Civil y Comercial.
Art. 1470 DEFINICIÓN: Hay contrato de consorcio de cooperación cuando las partes
establecen una organización común para facilitar, desarrollar, incrementar o concretar
operaciones relacionadas con la actividad económica de sus miembros a fin de mejorar o
acrecentar sus resultados.
Un ejemplo orientador lo constituyen los consorcios para unir esfuerzos para la exportación
de bienes al exterior. No es lo mismo vender un producto como empresa individual, que
figurar en el exterior como conjunto de empresas que venden un mismo producto. La unión
los hace más visibles y considerables ante el mundo.
este puede perseguir fines de lucro y hacer trascender su actividad económica hacia
terceros y al mercado, no existe el socio oculto o partícipe y tienen una vocación de
estabilidad y permanencia y no de transitoriedad.
Los resultados que genere la actividad desarrollada se distribuyen entre sus miembros en la
proporción que fija el contrato, y en su defecto por partes iguales.
Negocio en participación
- la parte contratante o GESTOR (o partícipes gestores) que son quienes actúan frente a
terceros bajo su nombre y resultan titulares de derechos y obligaciones.
- la parte PARTÍCIPE (o partícipes) que no actúa frente a terceros ni tiene acción contra
éstos, ni éstos contra los partícipes, en tanto no se exteriorice la apariencia de una gestión
común. Permanecen ocultos frente a los terceros como así también la existencia del
vínculo. Es decir, se genera una relación contractual interna, válida y vinculante
exclusivamente entre ellos.
El gestor actúa en nombre propio y es quien adquiere los derechos y obligaciones frente a
los terceros. Debe rendir cuentas al partícipe.
La responsabilidad del gestor es ilimitada, pero si actúan varios es solidaria entre ellos.
Art 1. Ley 19.550: “habrá sociedad [antes decía comercial] cuando una o más personas
[ante decía dos o más personas] en forma organizada, conforme a uno de los tipos
previstos en esta ley, se obliguen a realizar aportes para aplicarlos a la producción o
intercambio de bienes o servicios participando de los beneficios y soportando las pérdidas”
- Pluralidad de partes
- Tipicidad
a) Brindar a los interesados un marco de normas jurídicas dentro de las cuales encuadran la
sociedad que constituyen;
b) Permitir el conocimiento fácil y preciso para quienes se asocian y para los terceros que
contratan con aquéllas, respecto de la organización, estructura y responsabilidad de los
socios, régimen de administración, gobierno, fiscalización etc., contribuyendo de esta forma
al resguardo del valor seguridad jurídica, valor fundamental en el mundo de los negocios;
c) Evitar trastornos y abusos que generaría una amplia libertad de los contratantes en este
aspecto. Da un marco de certidumbre a los terceros, lo que beneficia a la sociedad, puesto
que los terceros se muestran más proclives a entablar relaciones con el ente.
La excepción a la tipicidad está determinada por el art 119: las sociedades constituidas en
el extranjero bajo un tipo no previsto en la ley. Ésta es un sujeto de derecho con plena
capacidad, y según el artículo, corresponde al juez de la inscripción determinar las
formalidades a cumplir en cada caso, con sujeción al criterio del máximo rigor previsto en la
presente ley (el máximo rigor está previsto para las S.A.).
- Organización
Hay autores para quienes la organización puede ser concebida desde un doble punto de
vista:
1) económica: es la organización de los factores de la producción, la sociedad es el ropaje
jurídico de la empresa (Champaud)
2) jurídica: organiza a las personas y crea un sujeto de derecho, éstas no pueden actuar por
sí, sino que se requiere de órganos.
a) Poner un orden en las diferentes relaciones jurídicas que se establecen en su seno, entre
los socios y entre estos y la sociedad. Marcar la estructura: Fondo Común aplicado a un Fin
Común, mediante una Gestión Común para obtener Ganancias y establecer su dinamismo;
b) Dotar al ente de órganos con competencia para cumplir con las funciones que requiere
todo sujeto de derecho para actuar en el ámbito jurídico y para hacer efectivas las
regulaciones del punto a), o sea, dotar a la sociedad del modo de expresar su voluntad.
Estas pautas, que son válidas para todas las sociedades, están contenidas en diversos
incisos del art. 11 LGS;
c) Referir a la empresa, dado que el sujeto de derecho será el empresario que ejerce la
actividad económica sobre una empresa. Ésta última entendida desde el enfoque
económico como la organización de los factores de la producción, para la producción e
intercambio de bienes y servicios destinados a un mercado.
- Aportes
El principio general consiste en obligaciones de dar o de hacer, con una excepción: en las
S.A. y las S.R.L. hay obligación de dar bienes determinados, susceptibles de ejecución
forzada. En las obligaciones de dar, se presume que son de “dar en propiedad”, salvo que
expresamente se indique que son en uso y goce. Con respecto a la obligación de “dar en
uso y goce”, se autoriza como aporte solo en las sociedades de interés. En las sociedades
por acciones (S.A. y en comandita por acciones) y S.R.L. solo se aceptan como
prestaciones accesorias.
Según el art. 1 LGS, los aportes deben efectuarse para aplicarlos a la producción o
intercambio de bienes o servicios.
"Por bienes, se comprenden los medios materiales, de oferta limitada, para la satisfacción
de las necesidades humanas.”
“Por servicios, desde el punto de vista jurídico, se comprenden las prestaciones de hacer
que una persona debe a otra. Desde el punto de vista económico se entiende por tal las
prestaciones, que, conforme a pautas culturales, generalmente aceptadas, son susceptibles
de ser intercambiadas conforme a los mecanismos del mercado.”
1) El Riesgo Común soportado por los socios. Participan de los beneficios, pero deben
soportar las pérdidas, en caso de haberlas. Cabe relacionar este aspecto con los diferentes
modos o grados de responsabilidad que asumen los socios por las obligaciones sociales en
cada tipo social.
3) La causa fin subjetiva de los socios, que constituyeron la sociedad con la motivación de
que resulte exitoso el emprendimiento, con vocación a percibir utilidades.
D. Elementos ordinarios del acto constitutivo de sociedad. (TODO EL PUNTO
FRANJA)
Son sujetos
Entre los elementos comunes que, se han concebido como configurativos del contrato y de
la declaración unilateral de voluntad se encuentran:
La Ley 26994 introduce la figura de la Sociedad Anónima Unipersonal y sus requisitos son:
● Solo se podrá constituir como sociedad anónima, por instrumento público y acto
único
● No puede ser único socio otra SAU.
● La denominación debe ser SOCIEDAD ANÓNIMA UNIPERSONAL O SAU, de esta
forma cualquier 3ero interesado conoce el tipo de sociedad de que se trata.
● El capital social debe estar totalmente integrado al momento de la constitución
● Están sujetos a la fiscalización estatal permanente lo que implica que deben tener
una SINDICATURA PLURAL Y UN DIRECTORIO PLURAL EN FORMA
OBLIGATORIA.
La impersonalidad ya no es causal de disolución en ningún tipo social y si se trata de una
sociedad en comandita simple o por acciones o capital e industria al convertirse en
unipersonal se transforman automáticamente en SAU, si no deciden otra cosa en el término
de 3 meses.
Artículo 94 bis LGS. La reducción a uno del número de socios no es causal de disolución,
imponiendo la transformación de pleno derecho de las sociedades en comandita, simple o
por acciones, y de capital e industria, en sociedad anónima unipersonal, si no se decidiera
otra solución en el término de TRES (3) meses.
Crítica.
Debe primar el criterio del legislador en el art 1, por lo que no diferencian unipersonalidad
originaria y devenida, los autores que así sostienen, la opción de continuar como sociedad
unipersonal las hace incurrir en la Sección IV, salvo que se transformen, voluntariamente,
en SAU. (Vítolo).
En cuanto a la transformación en SAU ipso jure, previsto para las sociedades con dos
categorías de socios, parece lógico interpretar que la ley da por cumplidos todos los
recaudos previstos para la transformación; pero no evita que el socio único deba
instrumentar la sociedad conforme las exigencias del nuevo tipo.
Mientras el estatuto no esté inscripto, la sociedad unipersonal funcionará según las reglas
de la Sección IV.
El socio único de una colectiva, SRL o SA que optara por transformar la sociedad en SAU,
deberá recurrir al trámite común de transformación, ya que el 94 bis no los considera
supuestos de transformación ipso jure.
La capacidad también se rige, en principio por las normas del CCyC o por leyes especiales,
salvo casos especiales de:
Se prevé un doble régimen, esto es, uno de comunidad de bienes (se divide 50 y 50, solo
sociedades de responsabilidad por aportes), y otro de separación de bienes (patrimonios
divididos, cada uno tiene lo suyo).
La total permisión de los cónyuges para constituir o participar en cualquier sociedad es,
para Nissen, exagerada, pues de conformidad con el texto legal del art. 28, podrían ahora
los cónyuges integrar una sociedad colectiva o en comandita, en carácter de comanditados,
en las cuales ambos asumen una responsabilidad ilimitada y solidaria por las obligaciones
sociales, lo cual iría a contrapelo con las previsiones de los arts. 461, párr. 2, 467 y 505
CCyC.
Asimismo, la derogación de la Ley 14.394 justificó la adecuación del nuevo art. 28 a la LGS,
el cual solo hace referencia a los supuestos de indivisión forzosa de bienes de los menores,
manteniendo igual solución, pues los principios que gobiernan dicha problemática son
idénticos.
a) Cumplidos los 18 años, la persona humana adquiere plena capacidad para ser titular de
derechos y deberes jurídicos, y se encuentra habilitada para la celebración de todos los
actos jurídicos.
c) En cuanto a los menores que hayan recibido por herencia un establecimiento mercantil
sujeto a indivisión, los herederos menores de edad o con capacidad restringida sólo pueden
ser socios con responsabilidad limitada, debiendo el contrato constitutivo ser aprobado por
el juez de la sucesión.
Asimismo, se prevé que la existencia de posibilidad de colisión de intereses entre el
representante legal, el curador o el apoyo y la persona menor de edad, incapaz o con
capacidad restringida, obligará al juez a designar un representante ad hoc para la
celebración del contrato y para el contralor de la administración si fuere ejercida por aquel.
En cuanto a la sanción por el incumplimiento de esta norma, el art. 29 LGS prevé que, sin
perjuicio de la transformación de la sociedad en una de tipo autorizado, la infracción del art.
28 se hace solidaria e ilimitadamente responsables al representante, al curador o al apoyo
de la persona menor de edad, incapaz o con capacidad restringida y a los consocios
plenamente capaces, por los daños y perjuicios causados a la persona menor de edad,
incapaz o con capacidad restringida.
e) La ley presume que el hijo mayor de 16 años que ejerce algún empleo, profesión o
industria, está autorizado por sus progenitores para todos los actos y contratos
concernientes al empleo, profesión o industria, recayendo los derechos y obligaciones que
resulten de su ejercicio, exclusivamente sobre los bienes cuya administración está a cargo
de los hijos, estén conviviendo o no con sus padres (at. 683 CCyC).
Artículo 30 LGS. Sociedad socia. Las sociedades anónimas y en comandita por acciones
solo pueden formar parte de sociedades por acciones y de responsabilidad limitada. Podrán
ser parte de cualquier contrato asociativo.
Esta limitación, ya consagrada por el texto original de la Ley 19.550, preveía una
incapacidad más amplia aún, pues solo permitía a las sociedades anónimas y en comandita
por acciones participar en sociedades por acciones, no incluyendo, como ahora sucede, a
las sociedades de responsabilidad limitada.
Esa prohibición tuvo su antecedente en un antiguo fallo de la CSJN del 30 de julio de 1948,
dictado en los autos “Gob. Nac. c/ Cía. Ferrocarriles de petróleo”, en el cual se resolvió que
las sociedades anónimas no pueden constituir sociedades colectivas, por el carácter intuitu
personae de estas, consagrando un criterio que fue recogido luego por la Ley 19.550 como
medio para impedir que por vía de una participación en una sociedad no accionaria, la
sociedad anónima escape al control estatal previsto por el art. 299 LGS, o los
administradores expongan a la sociedad al riesgo de la quiebra si integran una sociedad por
interés.
La cuantía de la participación de una sociedad, cualquiera fuere el tipo social adoptado por
una u otra, se rige por el art. 31 LGS, que en protección del objeto social de la sociedad
participante y en defensa de los socios de esta compañía, prohíbe tomar o mantener
participación en otra u otras sociedades por un monto superior a sus reservas libres y a la
mitad de su capital, y de las reservas legales, salvo cuando el objeto de la participante fuera
exclusivamente financiero o de inversión. Limitando precisamente la participación en otras
compañías, el legislador pretendió evitar que el objeto social de la partícipe pueda cumplirse
a través de la participada. Toda participación que exceda de dichos límites deberá ser
enajenada dentro de los seis meses siguientes a la fecha de la aprobación del balance de la
sociedad participante del que resulte que el límite ha sido superado, y comunicado dicho
exceso a la entidad participada dentro de los diez días de la aprobación del referido
balance. Dispone la ley que el incumplimiento en la enajenación del excedente produce la
pérdida de los derechos de voto y a las utilidades que correspondan a esas participaciones
en exceso hasta que se proceda a dicha venta.
Inhabilitados para contratar respecto de bienes relacionados con procesos en los que hayan
intervenido o intervienen.
Corredores
El 1346 CCyC admite que podrán actuar como corredores, personas humanas o jurídicas.
Martilleros.
● Para los herederos del socio fallecido, en las sociedades colectivas y en comandita
simple, cuando el ingreso de ellos se hubiera pactado en el contrato social.
● El caso de las sociedades constituidas por el concursado o fallido con sus
acreedores, que obliga a incorporarse aun a quienes han votado en contra de tal
propuesta (art. 43, párr. 1, ley 24522), normas cuya inconstitucionalidad nos resulta
de toda evidencia.
Artículo 90 LGS. Muerte de un socio. En las sociedades colectivas, en comandita simple,
de capital e industria y en participación, la muerte de un socio resuelve parcialmente el
contrato. En las sociedades colectivas y en comandita simple, es lícito pactar que la
sociedad continúe con sus herederos. Dicho pacto obliga a éstos sin necesidad de un nuevo
contrato, pero pueden ellos condicionar su incorporación a la transformación de su parte en
comanditaria.
Las limitaciones a la transmisibilidad de las cuotas serán, en estos casos, inoponibles a las
cesiones que los herederos realicen dentro de los tres (3) meses de su incorporación. Pero
la sociedad o los socios podrán ejercer opción de compra por el mismo precio, dentro de los
quince (15) días de haberse comunicado a la gerencia el propósito de ceder la que deberá
ponerla en conocimiento de los socios en forma inmediata y por medio fehaciente.
Para evitar que los herederos del socio sean obligados a participar contra su voluntad en
una sociedad en cuya constitución no intervinieron, aspecto que había sido criticado por la
doctrina llamándolos "socios a palos".
ARTÍCULO 2330. Indivisión impuesta por el testador. El testador puede imponer a sus
herederos, aun legitimarios, la indivisión de la herencia por un plazo no mayor de diez años.
Puede también disponer que se mantenga indiviso por ese plazo o, en caso de haber
herederos menores de edad, hasta que todos ellos lleguen a la mayoría de edad:
a) un bien determinado;
En todos los casos, cualquier plazo superior al máximo permitido se entiende reducido a
éste.
El juez puede autorizar la división total o parcial antes de vencer el plazo, a pedido de un
coheredero, cuando concurren circunstancias graves o razones de manifiesta utilidad.
ARTICULO 2331. Pacto de indivisión. Los herederos pueden convenir que la indivisión
entre ellos perdure total o parcialmente por un plazo que no exceda de diez años, sin
perjuicio de la partición provisional de uso y goce de los bienes entre los copartícipes.
Si hay herederos incapaces o con capacidad restringida, el convenio concluido por sus
representantes legales o con la participación de las personas que los asisten requiere
aprobación judicial.
Estos convenios pueden ser renovados por igual plazo al término del anteriormente
establecido.
Cualquiera de los coherederos puede pedir la división antes del vencimiento del plazo,
siempre que medien causas justificadas.
En estos casos, la indivisión se mantiene hasta diez años a partir de la muerte del causante,
pero puede ser prorrogada judicialmente a pedido del cónyuge sobreviviente hasta su
fallecimiento.
El cónyuge supérstite también puede oponerse a que la vivienda que ha sido residencia
habitual de los cónyuges al tiempo de fallecer el causante y que ha sido adquirida o
construida total o parcialmente con fondos gananciales, con sus muebles, sea incluida en la
partición, mientras él sobreviva, excepto que pueda serle adjudicada en su lote. Los
herederos sólo pueden pedir el cese de la indivisión si el cónyuge supérstite tiene bienes
que le permiten procurarse otra vivienda suficiente para sus necesidades.
En el caso de las sociedades constituidas por el concursa o fallido con sus acreedores, que
obliga a incorporarse aun a quienes han votado en contra de tal propuesta.
El objeto de contrato de sociedad está constituido por las prestaciones de dar y hacer que
se comprometen a efectuar los socios. No debe confundirse con el “objeto social” (u objeto
de la sociedad) que consiste en la categoría de actos a la cual se va a dedicar la empresa
(por ej.: compraventa de clavos). Esta es la postura defendida por Nissen, que se basa en
los artículos 1003 a 1011 del CCyC.
Otra parte de la doctrina (Villegas, Muñoz, Vanasco) solo considera al “objeto social”, por lo
cual, cuando hablan del objeto, siempre se refieren a la actividad desarrollada por la
sociedad.
ARTICULO 279. Objeto. El objeto del acto jurídico no debe ser un hecho imposible o
prohibido por la ley, contrario a la moral, a las buenas costumbres, al orden público o lesivo
de los derechos ajenos o de la dignidad humana. Tampoco puede ser un bien que por un
motivo especial se haya prohibido que lo sea.
Por lo tanto:
- Debe ser posible. Para que la imposibilidad constituya un vicio de anulación del
contrato, dicha imposibilidad debe ser absoluta, tanto física como jurídica.
- Debe ser lícito, ya que todo objeto contrario a la ley anularía la obligación.
- No debe ser un bien que por un motivo especial se haya prohibido que lo sea.
El objeto debe diferenciarse del “objeto social” incluido como requisito por el art. 11, inciso
3, de la LGS. Aquel está constituido por las prestaciones de dar o de hacer que se
comprometen a efectuar los socios y que constituyen a su vez el objeto de las obligaciones
originadas en el contrato de sociedad (arts. 1003 a 1011 CCYC). El objeto social, que es
requisito de inclusión esencial en todo contrato de sociedad, consiste en el ámbito de las
actividades económicas delimitadas en el contrato o acto constitutivo.
La causa-fin (art. 281 CCyC) es concebida como la razón determinante del compromiso
asumido. La doctrina no es uniforme con respecto a esto.
Lo inobjetable es que, como lo señala el art. 726 CCyC, no hay obligación sin causa. Esto
es lo que se ha dado en denominar el principio de necesidad de la causa.
● Principio de presunción de causa (art. 727 CCyC), según el cual, aunque la causa no
se encuentre expresada en la obligación, se presume que existe mientras el deudor
no pruebe lo contrario
● Principio de legitimidad de causa, según el cual la obligación fundada en una causa
ilícita es de ningún efecto (arts. 725 y 726 CCyC).
Entonces, la causa del contrato de sociedad, es la finalidad que han tenido los fundadores
para su constitución, y no es otra cosa que la obtención de ganancias a través de la
realización de actividades previstas en el contrato social.
FALTA
Los elementos comunes a todo acto constitutivo de sociedad son los mencionados por el
art. 11 LGS, el cual dispone que:
4) El capital social, que deberá ser expresado en moneda argentina, y la mención del aporte
de cada socio. En el caso de las sociedades unipersonales, el capital deberá ser integrado
totalmente en el acto constitutivo;
7) Las reglas para distribuir las utilidades y soportar las pérdidas. En caso de silencio, será
en proporción de los aportes. Si se prevé sólo la forma de distribución de utilidades, se
aplicará para soportar las pérdidas y viceversa;
8) Las cláusulas necesarias para que puedan establecerse con precisión los derechos y
obligaciones de los socios entre sí y respecto de terceros;
El CCyC en su art. 151 dispone que la persona jurídica deba tener un nombre que la
identifique como tal, con el aditamento indicativo de la forma jurídica adoptada. La persona
jurídica en liquidación debe aclarar esta circunstancia en la utilización de su nombre.
Las sociedades, como sujetos de derecho y personas jurídicas (art. 148 inc A) CCyC y art. 2
LGS), tienen dentro de los atributos de la personalidad el nombre societario, que es el modo
o la forma a través de la cual se identifican. Este modo de identificación puede adquirir dos
formas de expresión: razón social y denominación social.
La RAZÓN SOCIAL se integra con el nombre de uno o más socios de la sociedad que
tengan responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria por las obligaciones sociales con el
agregado del tipo social correspondiente, expresado en forma completa, por abreviatura
(salvo en las sociedades en comandita simple) o por la expresión “y Cía.” en el caso
particular de las sociedades colectivas.
Una novedad introducida por la LGS mediante una modificación sustancial, es la generación
de esta obligación respecto de todos los tipos sociales deben tener un plazo de duración. Es
importante que exista certeza en ciertos negocios jurídicos, lo cual les interesa a:
→ Los socios que han de conocer de antemano la fecha cierta límite de sus obligaciones y el
momento de disolución.
→ Los 3° que conocen por el régimen de publicidad mercantil el momento extintivo de la vida de
la sociedad.
Para la protección integral del sistema se ha buscado evitar que los socios queden
comprendidos indefinidamente a través de la participación social y que en un plazo cierto
recuperen la posibilidad de desligarse y obtener su parte del patrimonio social.
A su vez los 3° al vencimiento del plazo de duración de la sociedad podrán ejercer derechos
de ejecución sobre las cuotas de liquidación de los socios.
La norma consiste en un supuesto de excepción al art 155 CCyC el cual señala que la
duración de la persona jurídica es ilimitada en el tiempo, excepto que la ley o el estatuto
dispongan lo contrario. Puede ocurrir que se constituya una sociedad sin plazo de duración,
y ello hará que se le apliquen las normas de la sección IV.
El inciso 6 del art 11 LGS dispone que entre los requisitos comunes a todo contrato o DUV
para que la constitución de una sociedad, se encuentra en de que el instrumento
constitutivo debe prever la organización de la administración, fiscalización y reuniones de
socios.
Existe un margen de libertad de los socios para escoger alternativas en esta materia. Dentro
de las normas de organización pueden contemplarse diversas soluciones:
La Ley 26994 incorpora la posibilidad de constituir sociedades libres, con diseño propio sin
que ello añeje la nulidad o invalidez de la sociedad ni el contrato a quien desee escapar de
los moldes rígidos de la tipicidad societaria, se le permite hacerlo, quedando la sociedad
sujeta a las normas de la Sección IV.
La ley exige en el ART 11 inc. que tanto el contrato como la declaración unilateral de
voluntad, deben indicar el momento a partir del cual son exigibles las obligaciones o pueden
ejercer sus derechos los socios y los alcances de las prestaciones que componen el aporte
y el modo de ejecución.
El artículo 89 de la LGS, permite que los socios prevean en el contrato constitutivo causales
de resolución parcial y de disolución no contemplados en la ley. En caso que no se
estableciera un régimen especial región las disposiciones del capítulo I. El CCyC ha
establecido normas en materia de disolución y liquidación de la persona jurídica que operan
supletoriamente.
FALTA
Oponibilidad de la modificación.
Los socios sólo pueden hacer valer dichas modificaciones entre sí y frente a la sociedad.
CLASE
Romero. El contrato asociativo es aquel en el cual uno asume un posible riesgo a cambio de
un posible beneficio.
El problema de hacer una sociedad de hecho en Argentina era la aberratio iuris (osea, si tu
consocio te quería exigir algo, esos contratos no eran oponibles ni entre partes). Esto
ocurrió desde el año 1972 hasta el 2015. Entonces, cuando a Romero lo escucha. EL
PROBLEMA DE LOS CONTRATOS DE SOCIEDAD DE HECHO ERA QUE NO ERAN
OPONIBLES ENTRE LAS PARTES, SI EL OTRO SOCIO NO CUMPLÍA EL CONTRATO
NO PASABA NADA (ROMERO). LO PEOR SEGÚN BORETTO ERA QUE SE HACÍAN
MUCHISIMO. PARA LO ÚNICO QUE SERVÍA ERA PARA SACAR EL CUIT EN LA AFIP.
Entonces, el Estado sacaba una ley especial de obra pública que me permitia asociarme,
entonces, a través del derecho administrativo, saneabamos esto.
Una UTE, siempre sale, siempre va hacia afuera, se juntan más de dos empresas, y
tenemos siempre un contratista, que suele ser el estado, en cambio la AC, es un servicio
que se prestan ellos mismos (según ROMERO se parece a una cooperativa), no tiene fines
de lucro directo, solo nos proveemos a nosotros mismos, pero OJO, estas pueden afectar la
competencia (por eso había que notificar al organismo de defensa de la competencia,
porque a través de una ase puede haber una libre competencia, no van para afuera de
manera directa, pero pueden ir para afuera). Ambas, tanto la AC, como la UT, como la
sociedad accidental (contrato asociativo no societario). Estos NO SON SUJETO DE
DERECHO, son solo contratos.
Pero a la AFIP le chupó un huevo. Que en la ley del IVA son sujetos obligados
………………
La AFIP tornó a estos contratos una PORONGA, SON UNA JODA, entonces, aparece una
tercera figura (LA PEOR DE TODAS SEGÚN ROMERO), que se llaman consorcios de
cooperación, estos son un mix entre la UT y la AC, que se hicieron con la intención de
“evadir” a la AFIP, que decía más o menos que, hasta que se den cuenta (por 10 o 15
años), no van a ser sujeto del IVA. Estas las copiaron de una figura que ya estaba en la
AFIP, los consorcios de……………………… Como al operador economico no le sirvió, no la
usó, lo que provocó que en menos de 5 años sacaran otra ley.