XIV Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología.
XXIX
Jornadas de Investigación. XVIII Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR.
IV Encuentro de Investigación de Terapia Ocupacional. IV Encuentro de Musicoterapia.
Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 2022.
Notas sobre la realidad sexual
del inconsciente.
Bonoris, Bruno.
Cita:
Bonoris, Bruno (2022). Notas sobre la realidad sexual del inconsciente.
XIV Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en
Psicología. XXIX Jornadas de Investigación. XVIII Encuentro de
Investigadores en Psicología del MERCOSUR. IV Encuentro de
Investigación de Terapia Ocupacional. IV Encuentro de Musicoterapia.
Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires.
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TRABAJO LIBRE
NOTAS SOBRE LA REALIDAD SEXUAL DEL INCONSCIENTE
Bonoris, Bruno
Universidad de Buenos Aires. Facultad de Psicología. Buenos Aires, Argentina.
RESUMEN 2. ¿Qué es la teoría sexual? ¿Acaso es una teoría? En verdad,
Este trabajo se inscribe en el proyecto de investigación UBA- Freud no tiene una teoría sexual, más bien la sexualidad
CyT (2018-2022): “Génesis, delimitación y transformaciones del asedia su obra como una plaga, como un imperativo epis-
concepto de goce en la obra de J. Lacan”. En este contexto se témico que atraviesa radialmente todas sus ideas. La teoría
intentará presentar de manera introductoria las múltiples pro- de la seducción, la teoría de la mala higiene sexual para las
blemáticas que abre el problema del sexo, la sexualidad y la neurosis actuales, la teoría del conflicto sexual/moral para
sexuación en psicoanálisis, más específicamente, en su relación las psiconeurosis de defensa, la teoría de la perversión poli-
con el concepto del inconsciente. Para Freud el descubrimien- morfa del niño, la teoría de la pulsión como energía sexual,
to del inconsciente y de la importancia de la sexualidad fueron la teoría del síntoma como satisfacción sexual, la teoría del
prácticamente correlativos. Lacan sostuvo la importancia de “lo síntoma como ensamble de la pulsión y fantasías sexuales,
sexual” para el inconsciente. Sin embargo, la pregunta insiste: el complejo de Edipo, el complejo de castración, la teoría de
¿Por qué el inconsciente es sexual? la diferencia sexual anatómica y sus consecuencias psíqui-
cas, etc.; y podríamos seguir algunos renglones más.
Palabras clave 3. Con fines propedéuticos diré que existen dos grandes capí-
Sexo - Sexualidad - Sexuación - Inconsciente tulos sobre el sexo o la sexualidad en psicoanálisis. El pri-
mero de ellos es el de la “satisfacción sexual”, la idea de
ABSTRACT que el síntoma, además de ser un mensaje inconsciente,
NOTES ON THE SEXUAL REALITY OF THE UNCONSCIOUS implica una satisfacción sexual. El síntoma, sostuvo Freud,
This paper is part of the UBACyT research project (2018-2022): es la práctica sexual de los neuróticos. El concepto central
“Genesis, delimitation and transformations of the concept of de este capítulo es la pulsión, y el término con el que queda
jouissance in the work of J. Lacan”. In this context, we will try asociado es “sexualidad”. El segundo es el de la diferencia
to present in an introductory way the multiple problematics that sexual. El concepto nuclear es el falo, y el término con el que
the problem of sex, sexuality and sexuation in psychoanalysis se asocia es “sexo” o “sexuación”. Indudablemente, ambos
opens, more specifically, in its relation with the concept of the capítulos están conectados.
unconscious. For Freud, the discovery of the unconscious and 4. Según Lacan la realidad del inconsciente es sexual. Nue-
the importance of sexuality were practically correlative. Lacan vamente, ¿por qué? “El asunto es tan difícil de abordar que
maintained the importance of “the sexual” for the unconscious. acaso sólo pueda esclarecerse con una consideración histó-
However, the question insists: Why is the unconscious sexual? rica” (Lacan, 1964: 159).
5. En 1976 Foucault publicó el primer tomo de su historia de
Keywords la sexualidad: “La voluntad del saber”. Allí realizó una de las
Sex - Sexuality - Sexuation - Unconscious críticas más audaces que se le hicieron al psicoanálisis. Se
trató de una doble crítica: una política y una epistémica. La
“Mi querido Jung, prométame que nunca desechará la teoría crítica “política” es la famosa interpelación a la hipótesis
sexual. Es lo más importante de todo. Vea usted, debemos hacer represiva, es decir, un cuestionamiento a la teoría psicoana-
de ello un dogma, un bastión inexpugnable contra la negra ava- lítica del poder. La segunda, la epistémica, es sobre el lugar
lancha del ocultismo.” Sigmund Freud de la historia para el psicoanálisis. Lo que dice Foucault es
que si bien se ha creído que a partir del siglo XVII se su-
1. Ningún analista parece dudar de que el psicoanálisis es una frió de modo exponencial una represión sobre el sexo, una
teoría y una práctica íntimamente vinculada con el sexo, la censura sobre los discursos del deseo, un poder limitante
sexualidad o la sexuación. Sin embargo, no está nada claro sobre nuestra condición sexuada; en verdad, precisamente
el alcance que “lo sexual” tiene para la clínica psicoanalíti- desde ese momento, los discursos sobre el sexo no han de-
ca, en especial, luego de la obra de Lacan. No tenemos ni la jado de proliferar, la confesión de la carne no ha dejado de
menor idea de lo que es el sexo, de cuáles son sus límites. crecer, el sexo ha sido perseguido hasta sus ramificaciones
Sea como fuera, sabemos que eso importa. Sa vie sexuelle, más íntimas. Es justamente aquí en donde reside la efica-
ça visse exuelle (Lacan, 1967-68). cia del poder: en hacernos creer que en la verdad del sexo
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encontraremos la esencia de nuestro ser y que, por lo tanto, infructuosamente. El remedo es la creación de enfermedades
debemos decirlo todo sobre para liberarnos de las cadenas funcionales, dinámicas, corporales, aunque “sin localiza-
represivas que nos impiden ser quienes realmente somos. ción”, como por ejemplo, la histeria y la perversión. Esta últi-
El éxito de los dispositivos de poder no se basa en su capa- ma es una enfermedad de una función especifica: el instinto
cidad de silenciarnos, sino en hacernos hablar, actuar...ser. sexual. Curiosamente, nadie dijo qué era el instinto sexual.
De este modo, el sexo fue elevado a la condición de funda- En una psiquiatría con ascendencia cristiana esto era una
mento ontológico: nuestra esencia sería, sobre todo, sexual obviedad: la sexualidad tiene el único objetivo de reproducir-
(Foucault: 1976). se. Toda expresión de la sexualidad que no se corresponda
6. Según Lacan, las condiciones de posibilidad de surgimiento con el propósito de la naturaleza debe ser considerada per-
del sujeto del inconsciente se produjeron en el siglo XVII, versa. Nace entonces la homosexualidad, que no puede con-
luego del nacimiento de la ciencia moderna y de su correlato fundirse con la sodomía. La sodomía es una categoría ético-
filosófico -ontológico y epistemológico-: el cogito Si segui- jurídica, la homosexualidad es una categoría ético-ontológica.
mos esta lógica, y articulamos las hipótesis de Foucault y El sodomita hace, el homosexuales. La homosexualidad es el
de Lacan, debemos concluir que el inconsciente solo pudo signo más claro de el modo en que la sexualidad se elevó a
surgir precisamente en el momento en que el sexo quedó la dignidad del ser.
elevado como categoría ontológica, es decir, cuando la pre- 11. Según Krafft-Ebing, la perversión del instinto sexual no debe
gunta por el ser gravitó alrededor de la posición sexuada. confundirse con la perversión en el acto sexual. El acto se-
¿No es la invención del psicoanálisis concomitante con el xual perverso podría ser inducido por condiciones que no
nacimiento, no sólo de una exhortación a buscar la verdad sean patológicas. Por monstruoso que pueda ser no es clí-
del ser en el sexo, sino, justamente, de un padecer especí- nicamente decisivo. Con el fin de diferenciar entre enferme-
fico vinculado a este imperativo? ¿Será que el inconsciente dad (perversión) y vicio (perversidad), sostiene el psiquiatra,
freudiano nació saturado de sexualidad porque su invención hay que investigar toda la personalidad del individuo y el
fue simultánea a la elevación de la sexualidad como princi- motivo original que conduce al acto perverso. Ahí se encon-
pio ontológico? trará la clave del diagnóstico.
7. En la conferencia “Lugar, origen y fin de mi enseñanza” La- 12. En el siglo XIX la sexualidad se consideró como el mejor
can dijo: “Se podría pensar en primer lugar que debe ha- modo de conocer la mente humana, como la expresión de
ber habido una razón para que la sexualidad haya asumido nuestra individualidad. Desde entonces, por ejemplo, cual-
una vez la función de la verdad. Y además, si la asumió una quiera que tuviera vínculos sexo-afectivos con personas
vez, la conserva [...] la sexualidad agujerea la verdad [...] del mismo “sexo”, es muy probable que se considerara a
es justamente el terreno, si puedo decirlo así, en que no si mismo y fuera considerado por otros, no solo como un
se sabe con qué pie bailar a propósito de lo que es verdad enfermo mental, sino como un enfermo moral. Y esto poco
[...] La cuestión no es evidente por razones que obedecen tiene que ver con la autopercepción o con un trabajo racio-
a la esencia de la cosa, es decir que uno se pregunta en nal de deconstrucción de ideas. Se trata de modos de vida.
esta relación, cuando se es un hombre por ejemplo, si se es La homosexualidad, un concepto psiquiátrico del siglo XIX,
verdaderamente un hombre, o para una mujer, si se es ver- se transformó en modos genéricos de pensar, actuar y sentir.
daderamente un hombre, o para una mujer, si se es verdade- En realidades racionales y afectivas.
ramente una mujer. No solo se lo pregunta el partenaire, sino 13. ¿Por qué los psicoanalistas conservamos a la “homosexua-
cada uno, uno mismo se lo pregunta, y esto cuenta para todo lidad” como categoría clínica?
el mundo, cuenta de inmediato” (Lacan, 1967-68: 35-36). 14. En 1905 Freud publicó “Tres ensayos de teoría sexual”. Este
8. La neurosis es una pregunta. Y la pregunta de la histeria es texto pudo haber acabado con gran parte de las categorías
qué es ser una mujer. ¿No es esta una inquietud compren- psiquiátricas. En verdad, pudo haber puesto fin a cualquier
sible en un mundo en donde estallaron las identidades y se conocimiento sobre “la naturaleza sexual”. Sin embargo, el
buscaron las respuestas en la posición sexuada? Más com- desenlace fue bien distinto.
prensible aún, si se trata de mujeres de fines del siglo XIX. 15. “Paramos mientes en que concebíamos demasiado estrecho
9. La pulsión es el eje de la subversión freudiana con respecto el enlace entre la pulsión sexual y el objeto sexual. La expe-
al sexo. Su contrasubversión es la diferencia sexual. Más es- riencia recogida con los casos considerados anormales nos
pecíficamente los factores que derivan en ella: la evolución enseña que entre pulsión sexual y objeto sexual no hay sino
libidinal y el complejo de Edipo y de castración. Me explicaré. una soldadura, que corríamos el riesgo de no ver a causa
10. Freud nace en 1856, en pleno desarrolló de la medicina aná- de la regular correspondencia del cuadro normal, donde la
tomo-patológica. Los médicos abren los cadáveres, buscan pulsión parece traer consigo al objeto. Ellos nos prescribe
con éxito exponencial las locaciones físicas de las enferme- que debemos aflojar, en nuestra concepción, los lazos en-
dades. Los psiquiatras, en cambio, siguen este imperativo tre pulsión y objeto. Probablemente, la pulsión sexual es al
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comienzo independiente de su objeto, y tampoco debe su sino fálicos y castrados.
génesis a los encantos de éste” (Freud, 1905: 134). 23. La encrucijada en la etapa libidinal es la etapa fálica. ¿Por
16. Entre la pulsión y el objeto no hay ningún vínculo natural. qué es tan importante esta etapa? Porque a partir de allí se
No hay tal cosa como el instinto sexual. Todo vínculo entre produce el sepultamiento del Edipo vía el complejo de cas-
la pulsión -y ya no instinto- sexual y objeto es contingente. tración. En otras palabras, se origina la represión de la se-
La heterosexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad, u xualidad infantil y, por lo tanto, se constituye el inconsciente
otras relaciones deseantes que existan, son contingentes. como instancia edípica.
Ninguna de ellas puede adjudicarse ningún tipo de superio- 24. Thomas Laqueur, en su libro La construcción del sexo, dice
ridad “natural”, ni de ningún tipo. que hasta el siglo XIX -con un comienzo lento y progresivo
17. Unas páginas después de esta cita demoledora, Freud escri- en el XVII- no existía un modelo de la diferencia sexual. Es
bió un apartado sobre la “Prevención de la homosexualidad”. decir, que los dos sexos no se distinguían ontológicamente
18. En la obra de Freud las contradicciones no son fortuitas sino por sus aparatos reproductivos o genitales. Hombre y mujer
que son esenciales. En el mismo texto, por ejemplo, dijo: “El formaban parte de la misma escala de la gradación del ser.
psicoanálisis considera más bien que lo originario a partir El hombre, por supuesto, estaba más alto en esa escala. La
de lo cual se desarrollan luego, por restricción hacia uno u mujer era un hombre imperfecto...por falta de calor. Hombre
otro lado, tanto el tipo normal como el invertido es la inde- y mujer compartían los mismos órganos genitales, con la
pendencia de la elección de objeto respecto del sexo de este especificidad de que la mujer los tenía invertidos. Era un
último, la posibilidad abierta de disponer de objetos tanto hombre “mal hecho”. Hasta el siglo XIX la mujer tenía un
masculinos cuanto femeninos, tal como se puede observar pene invisible.
en la infancia y en épocas prehistóricas. En el sentido del 25. “En el apogeo del proceso de desarrollo de la sexualidad in-
psicoanálisis, entonces, ni siquiera el interés sexual exclusivo fantil el interés por los genitales y el quehacer genital cobran
del hombre por la mujer es algo obvio, sino un problema que una significatividad dominante, que poco le va en zaga a la
requiere esclarecimiento, respecto del cual cabe suponer una de la edad madura. El carácter principal de esta organiza-
atracción en el fondo de carácter químico” (Ibid.: 132). ción genital infantil es, al mismo tiempo, su diferencia res-
19. El factor evolutivo y el imperativo biologicista son un lastre pecto de la organización genital definitiva del adulto. Reside
en la obra freudiana. en que, para ambos sexos, sólo desempeña un papel un ge-
20. Freud realiza un movimiento sorprendente al convertir a nital, el masculino. Por tanto, no hay un primado genital, sino
la perversión en una categoría antropológica. Si en la psi- un primado del falo. Por desdicha, sólo podemos describir
quiatría se va desde la normalidad hacia la perversión, para estas constelaciones respecto del varoncito; carecemos de
Freud se parte de la perversión para arribar a una “norma- una intelección de los procesos correspondientes en la niña
lidad”, algo difícil de definir. ¿Cómo se llega a esta “norma- pequeña”.(Freud, 1923: 146)
lidad” si se parte de una perversión sexual polimorfa? Por 26. El falo no es el pene, sino algo bastante más interesante: un
dos vías reciprocas: la evolución libidinal -oral, anal, fálico, supuesto. El falo es el elemento central de una teoría sexual,
genital- y el complejo de Edipo. Ésta es la contrasubversión, aquella que dice que “todos tienen genital masculino”.
lo que “normaliza”: una evolución tórpida -con fijaciones, re- 27. Para el niño, dice Freud, “es natural presuponer en todos los
gresiones, represiones, etc.- hasta la encrucijada que dirime otros seres vivos, humanos y animales, un genital parecido
los caminos hacia la normalidad: el falo. al que él mismo posee”. ¿Pero por qué es natural? ¿Se trata
21. En la obra de Freud, la organización “típica” de los huma- de una proyección universal: “si yo lo tengo deben tenerlo
nos como seres sexuados -la división entre sexo, género y todos”? Indudablemente, no. El motivo por el cual el niño
deseo- no está al comienzo, sino al final. Freud va de la -y aparentemente la niña- creen que “todos lo tienen” es
bisexualidad (en tanto sexo) a la monosexualidad, de la bi- porque el pene es el elemento más importante del mundo.
sexualidad (en tanto deseo) a la heterosexualidad y de la El pene es tan valioso que el niño es capaz de preferirlo
perversión a la normalidad. No hay masculinidad ni femini- por sobre la madre y el padre. El pene es el lugar donde
dad en un inicio. Esta diferencia se logra en la pubertad y se sostiene su narcisismo, su existencia. Quien tiene pene,
es, para Freud, la “oposición que después influye de manera por supuesto, está en un lugar de privilegio. Por otro lado,
más decisiva que cualquier otra sobre la trama vital de los vale recordar que “la premisa universal del pene” no es un
seres humanos” (Ibid.: 200). invento freudiano, sino una teoría que se sostuvo durante
22. En la etapa oral la división “sexual” es sujeto-objeto, en más de veinte siglos.
la anal, activo-pasivo, en la fálica, fálico-castrado, y en la 28. El niño desmiente la falta de pene en la mujer. A mi entender,
genital, masculino-femenino. Esto nos lleva a concluir que esta es la teoría epistemológica más interesante de la obra
la división sexual masculino-femenino no forma parte del de Freud. La idea principal es que la percepción nunca pue-
inconsciente. En el inconsciente no hay hombres y mujeres, de ser fuente de conocimiento en la medida que un supues-
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to libidinizado lo impide. El investigador puede comportarse deseo de un hijo, y con este propósito toma al padre como
como el niño amenazado (primero ve algo que no existe -el objeto de amor” (Freud, 1925: 274) En otros términos, no le
pene-, luego crea un subterfugio teórico -ya le crecerá o es interesa el padre en sí mismo, sino porque es quien puede
muy pequeño- y por último saca una falsa conclusión -está darle un hijo. La heterosexualidad femenina es un medio para
castrada-). Hay cosas que no se pueden ver ni se pueden un fin específico: tener un hijo, el falo anhelado. El cuerpo
decir por las estructuras de saber libidinizadas, como por femenino es, en este sentido, un cuerpo reproductivo.
ejemplo, la premisa universal del falo. No hay experiencia 34. Las consecuencias en la vida erótica del Complejo de Edipo
pura, porque en toda experiencia actúa el inconsciente, las son notables. Para el varón, el horror ante el ser castrado
ruinas del saber mítico que orientan las sensibilidades. explica para Freud la misoginia, la impotencia y la homose-
29. Cuando se reprime el Complejo de Edipo, la diferencia se- xualidad; así como la división tajante entre amor y deseo. Si
xual se inscribe en el inconsciente como fálico-castrado. En ama no desea, si desea no ama. Degradación o incesto. Un
definitiva, en el inconsciente no existe la diferencia sexual varón heterosexual solo puede gozar en la medida en que
hombre-mujer. No hay representación del órgano sexual fe- degrada a la mujer a la condición de objeto de su fantasma.
menino, no porque éste sea un agujero, un misterio, un enig- 35. “La dicotomía madre-puta está dibujada artificialmente so-
ma, o lo que fuere, sino porque cuando se reprime el Edipo bre el cuerpo de las mujeres, un poco como el mapa de
no hay conocimiento del mismo. África: sin tener en cuenta las realidades del terreno, sino
30. El inconsciente es masculino porque gravita alrededor de la únicamente los intereses de los colonizadores. Esta separa-
suposición de un órgano: el falo. ción no procede de un proceso natural, sino de una voluntad
31. “¿Puede atribuírsele [a la mujer] también una organización política” (Despentes, 2006: 96)
fálica y un complejo de castración? La respuesta es afirma- 36. Todo lo psíquico es político. ¿No se trata en un análisis de
tiva, pero las cosas no pueden suceder de igual manera que analizar los fundamentos libidinales de las voluntades políti-
en el varón. La exigencia feminista de igualdad entre los cas, es decir, su reproducción en el mito individual del neu-
sexos no tiene aquí´ mucha vigencia; la diferencia morfo- rótico? La familia no es el origen de los complejos, pero sí el
lógica tiene que exteriorizarse en diversidades del desarro- lugar en donde se reproducen y adquieren su faz sintomática.
llo psíquico. Parafraseando una sentencia de Napoleón, «la 37. Para Freud, el feminismo es otra consecuencia de la envidia
anatomía es el destino»” (Freud, 1924: 185). del pene, “roca de base” del psiquismo para la mitad de la
32. La premisa fálica se enfrenta contra un hecho inevitable: la humanidad. De la “joven homosexual” dice: “la muchacha
diferencia morfológica. En verdad, la diferencia morfológica arrastraba de sus años de infancia un «complejo de mascu-
es un hecho para los siglos XIX y XX. Con anterioridad, no linidad» muy acentuado. De genio vivo y pendenciero, desde
existía algo así como una diferencia morfológica. Mi pro- aquella inspección de los genitales había desarrollado una
puesta es que no se enfrentan una teoría contra un hecho potente envidia del pene cuyos retoños impregnaron más y
sino dos “teorías”: un saber mítico, el del supuesto universal más su pensamiento. Era en verdad una feminista, hallaba
del falo, contra un saber científico -para la época de Freud-, injusto que las niñas no gozaran de las mismas libertades
el de la diferencia anatómica. que los varones, y se rebelaba absolutamente contra la
33. El Complejo de Edipo para la mujer es más enrevesado. En suerte de la mujer” (Freud, 1920: 161).
primer lugar, la niña -al igual que el niño- toma a la madre 38. No creo importante develar si Freud era machista o no, sino
como objeto de amor. Freud terminará afirmando que este responder la siguiente cuestión: ¿El inconsciente está es-
vínculo preedípico, anterior a la elección del padre, es la tructurado según una lógica patriarcal? Tal vez Freud no
fuente más intensa para la producción sintomática. La niña haya errado en el diagnóstico sino en el modo en que lo con-
entra al Edipo (heterosexual y masculino) a partir del com- cibió, es decir, como algo dado, natural, propio de la psiquis
plejo de castración, exactamente al revés que en el caso del humana. Parece cierto que la diferencia sexual está inscrip-
varón (que reprime sus deseos incestuosos y agresivos para ta en el inconsciente alrededor de un elemento simbólico
conservar su pene). La niña descubre la diferencia sexual, masculino. Si el inconsciente es, al menos en una de sus
se da cuenta en el acto de que no tiene pene y lo quiere. Lo acepciones, un saber mítico, un saber no sabido que genera
envidia, dice Freud. Esta situación solo se supera por un des- modos de sentir, pensar y actuar, es posible conjeturar que
lizamiento de la libido que va, por “ecuación simbólica”, del gravita alrededor del falo. La dificultad freudiana consiste,
deseo de tener un pene hacia el deseo de tener un hijo. El hijo según entiendo, en creer que estos elementos necesarios
es un sustituto del falo. De este modo, toma al padre como son propios del psiquismo y no formaciones históricas, y por
objeto de amor. La idea de Freud es sorprendente: la mujer lo tanto, contingentes, por más antiguas que sean. Si esto
se convierte en heterosexual, es decir, reemplaza a la madre fuera cierto, es posible pensar que el falo puede dejar de ser
por el padre como objeto de amor, como medio para tener el elemento simbólico que organiza y determina la diversi-
un hijo. “Resigna el deseo del pene para remplazarlo por el dad sexual. ¿Esto es deseable? Seguramente. Conocemos
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los efectos segregativos y opresivos del falocentrismo. ¿Esto BIBLIOGRAFÍA
resolvería, finalmente, los conflictos de las diversas posicio- Despentes, V. (2006) Teoría King-Kong. Buenos Aires: Literatura Ran-
nes sexuadas y de los vínculos amorosos y sexuales? Segu- dom House, 2018.
ramente no, solucionaría otros problemas. Lo importante es Foucault, M. (1976) Historia de la sexualidad. Tomo 1: La voluntad del
que el analista no patologice ni esencialice las posiciones saber. Buenos Aires: Siglo XXI, 2008.
sexuadas sino que atienda al conflicto sexual inherente a Freud, S. (1905) Tres ensayos de teoría sexual, en Obras Completas,
cualquier hablanser. El hecho es que Freud analizó un in- TVII. Buenos Aires: Amorrortu, 2003.
consciente falocéntrico y lo caracterizó como un elemento Freud, S. (1920) Sobre la psicogénesis de un caso de homosexualidad fe-
necesario del psiquismo y no como un dispositivo de poder. menina, en Obras Completas, TXVIII. Buenos Aires: Amorrortu, 2003.
¿Es el inconsciente, en algunas de sus facetas, un dispositi- Freud, S. (1923) La organización genital infantil, en Obras Completas,
vo de poder? ¿No es acaso esto lo que sostuvo Lacan cuan- TXIX. Buenos Aires: Amorrortu, 2003.
do dijo que el inconsciente es el discurso del amo o que el Freud, S. (1924) El sepultamiento del complejo de Edipo, en Obras
inconsciente es la política? ¿Cómo ingresa en este problema Completas, TXIX. Buenos Aires: Amorrortu, 2003.
el discurso capitalista? Freud, S. (1925) Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia ana-
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griegos hasta Freud. Madrid. Ediciones Cátedra: 1994.
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