El Rin Desemboca en El Tíber, Historia Del Concilio Vaticano II - Ralph Wiltgen, 1967
El Rin Desemboca en El Tíber, Historia Del Concilio Vaticano II - Ralph Wiltgen, 1967
ELRIN
DESEMBOCA EN EL TÍBER
HISTORIA DEL CONCILIO VATICANO II
CRITERIO LIBROS
MADRID
1999
A mis padres, Michael y Martha Wiltgen,
de Chicago, con gratitud.
CRITERIO LIBROS
A mis hermanos, Grace, Joan, Marie y Charles.
Apdo. de Correos 3.198
28080 Madrid (Espafia)
Tfnos.: 91 55305 82
629 145095
Título original: The Rhine fWws into the Tíber: A History ofVatícan II
TAN Books. Rockford (Illinois), 1985
la ed. en Hawthorn Books. Nueva York, 1967
Traducción: Carmelo López-Arias Montenegro
ISBN: 84-923838-9-5
Depósito Legal: S. 1.210-1999
Imprime:
Gráficas VARONA
Polígono «El Montalvo>í, parcela 49
37008 Salamanca
Evidentemente, la historia de este Concilio habrá de
escribirse según las mejores normas que los antiguos
fijaron a los historiadores. Ésta es la primera: "No te
atrevas a decir nada falso, pero tampoco a ocultar la
verdad. Que nada de lo que escribas haga sospechar
favoritismo o animadversión" (Cicerón, Oro 11, 15).
Pablo VI
31 de enero de 1966
Índice
PRIMERA SESrÚN
SEGUNDA SES¡ÚN
11
La colegialidad ....................... "................................................. 131
Observadores-delegados e invitados........................................... 139
La Alianza Mundial........ ... ...... ......... ..... ............. ...... ...... ........... 148
Aprobación del esquema sobre los medios de comunicación social 152
Aprobación y aplicación del esquema sobre la liturgia................. 158
12 13
I
Primera sesión
11 de octubre a 8 de diciembre de 1962
14
UN SALTO HACIA DELANTE
17
diciéndola y aceptando goroso sus aclamaciones. Porque, por decirlo "tiene que mirar al presente, considerando las nuevas condicio~es y
así, este concilio era su creación: el vigesimoprimer concilio ecuméni- formas de vida introducidas en el mundo moderno, que han abierto
co en la historia de la Iglesia Católica, y el segundo que se celebraba nuevas rutas al apostolado católico". '
en el Vaticano. (Hada apenas tres meses que era Papa cuando anunció El Concilio, declaró, no debía ocuparse de exponer punto por
a diecisiete atónitos cardenales su intención de convocar un Concilio punto la doctrina básica de la Iglesia tal como había sido ense~ada por
ecuménico: fue el 25 de enero de 1959, en el monasterio benedictino los teólogos antiguos y modernos, "que suponemos conocelS y q~e
anexo a la basílica de San Pablo Extramuros.) tenéis presente en vuestro espíritu". Para eso, añadi~: no e~~ necesano
Ante la entrada principal de San Pedro descendieron la silla gesta- un Concilio. Insistió en que debía tener lugar una adheslOn renova-
toria, y él continuó recorriendo a pie la larga nave. Los Padres conci- da, serena y tranquila, a todas las enseñanzas de la Iglesia, e~ ~u inte-
liares, que ya habían ocupado sus lugares en la inmensa aula conciliar gridad y precisión, como todavía aparecen en las actas conclhares de
(23 metros de ancho por 190 metros de largo) le aplaudían y vito- Trento y del Vaticano". .
reaban al pasar. Representaban a todos los continentes: Norteamérica El Papa llegó luego a la sección más importante de su alocuClón:
(14 %), América del Sur (18 %), América Central (3 %), Europa "el espíritu cristiano, católico y apostólico de todos espera qu~ se dé un
(39 %), Asia (12 %), África (12 %) y Oceanía (2 %). paso adelante hacia una penetración doctrinal y una formaCIón d~ las
Cuando el Papa Juan alcanzó el altar que presidía el aula, se arro- conciencias que esté en correspondencia más perfecta con la fi~ehdad
dilló para rezar. Entonces tuvo lugar la primera oración oficial del a la auténtica doctrina". Esta doctrina, dijo, debía ser estudiada y
Concilio Vaticano I1, el Veni, Creator Spiritus, con la cual el Papa y los expuesta "en conformidad con los métodos de la investigación y con
Padres conciliares pidieron de consuno al Espíritu Santo su ilumina- la expresión literaria que exigen los métodos actuales. Una cosa es ~~
ción y dirección para la tarea que tenían por delante. Luego se celebró sustancia del depositum fidei (... ) y otra la manera como se expresa..
la Misa, tras la cual , según una costumbre que se remonta a los pri- Insistió en la necesidad de una gran paciencia y una cuidadosa COnsI-
meros concilios, los Evangelios fueron solemnemente entronizados deración, para que las enseñanzas del Concilio fuesen "de carácter pre-
sobre el altar. valentemente pastoral".
Por último, el Papa Juan pronunció su alocución de apertura. Aunque el Papa Juan llamó la atención sobre "doctrinas falace~,
Dijo confiar en que la Iglesia obtendría del Concilio nuevas energías opiniones, conceptos peligrosos", elaboró su disertación ~n un ,Opti-
y nuevas fuerzas, y miraría "intrépida al porvenir". Su contagioso mismo característico. Las ideas del hombre, señaló, cambIan segun las
optimismo estalló al decir: "disentimos de esos profetas de calami- épocas, y a menudo los errores de una generación concreta desapare-
dades que siempre están anunciando infaustos sucesos como si cen con tanta rapidez como nacen, "como la niebla ante el sol". La
fuese inminente el fin de los tiempos"; "van diciendo que nuestra Iglesia siempre se ha opuesto a los errores, recordó, y "frecuentemen~e
hora, en comparación con las pasadas, ha empeorado, y así s~ com- los condenó con la mayor severidad". Hoy día, sin embargo, la Iglesl.a
portan como quienes nada tienen que aprender de la Historia, la "prefiere usar de la medicina de la misericordia más que de la seven-
cual sigue siendo maestra de la vida". Porque la Historia, declaró el dad. Piensa que hay que remediar a los necesitados mostrándoles la
Papa, mostraba que en realidad las cosas no habían sido mejores en validez de su doctrina sagrada más que condenándolos".
el pasado. Dijo creer firmemente que los hombres se hallaban "más conven-
El Papa Juan no deseaba dejar ninguna duda sobre su ortodoxia. cidos del máximo valor de la dignidad de la persona humana y de su
"La tarea principal del Concilio", afirmó, "es ésta: que el sagrado depó- perfeccionamiento, y del compromiso que esto significa .( ... ). ~o que
sito de la doctrina cristiana sea custodiado y enseñado en forma cada más cuenta es que la experiencia les ha enseñado que la vlolenCla cau-
vez más eficaz". Además, la Iglesia nunca debe apartarse "del patrimo- sada por el poder de las armas y el predominio político de nada sirven
nio sagrado de la verdad recibida de los padres". Al mismo tiempo, para una feliz solución de los graves problemas que les afligen".
18 19
En conclusión, recordó a los Padres conciliares su obligación de experiencia en cada área concreta. Pero como todos los miembros de
responder a las inspiraciones del Espíritu Santo, de modo que su tra- las comisiones preparatorias habían sido designados por la Santa Sede,
bajo respondiese a las expectativas del momento y a las necesidades de algunQs Padres conciliares se sintieron agraviados por esta lista. El ter-
los pueblos del mundo. Ello "pide de vosotros serenidad de ánimo, cer folleto incluía diez páginas con dieciséis espacios en blanco nume-
concordia fraterna, moderación en los proyectos, dignidad en las dis- rados consecutivamente en cada página, en los cuales los Padres con-
cusiones y sabiduría en las deliberaciones". ciliares debían escribir los candidatos de su elección.
El escenario estaba preparado. Las tareas del Concilio Vaticano II Cada una de las diez comisiones conciliares debía estar presidida
podían comenzar. Se anunció que la primera Congregación General se por un cardenal nombrado por el Papa, y constab~~ de veinticuat:o
abriría el sábado 13 de octubre a las nueve de la mañana. miembros, dos tercios elegidos por los Padres conclhares y un terCIO
designados por el Papa. Los nombramientos papales se harían tras el
anuncio del resultado de las elecciones.
LA ALIANZA EUROPEA El arzobispo Pericle Felici, Secretario General del Concilio, se
encontraba explicando a la asamblea de Padres, en su fluido latín, el
La cuestión crucial que se planteaba ¡mte los Padres conciliares era procedimiento electoral, cuando el Cardo Liénart, que ejercía como
la composición de las diez comisiones conciliares. Los obispos alema- uno de los diez presidentes conciliares (los cuales se sentaban ~n una
nes discutieron posibles candidatos en la residencia del Cardo ]oseph larga mesa presidiendo el aula conciliar), se levantó de su aSle~.to y
Frings, arzobispo de Colonia (Alemania), de setenta y cinco años, pidió la palabra. Expresó su convicción de que los Padres concilIares
cuyas dinámicas cualidades de liderazgo no se veían menoscabadas por necesitaban más tiempo para estudiar la cualificación de los diversos
la debilidad, la edad ni su ceguera parcial. Se suscitó un considerable candidatos. Según explicó, tras consultar con las conferencias epis~o
revuelo cuando alguien informó que la Curia romana había preparado pales nacionales todos sabrían quiénes eran los candidatos má~ ~u~lfi
una lista de candidatos para distribuirla en el momento de la elección. cados, y sería posible votar con conocimiento de causa. SOhclto un
Con objeto de contrarrestar este movimiento, se propuso que debía aplazamiento de algunos días para la votación.
permitirse a cada conferencia episcopal nacional nombrar sus propios La sugerencia fue recibida con aplausos, y tras un .~omento .~e
candidatos para cada comisión. El Cardo Frings, presidente de la Confe- silencio el Cardo Frings .se levantó para secundar la mOClOn. Tamblen
rencia Episcopal Alemana, supo después que el Cardo Achille Liénart, él fue aplaudido.
obispo de Lille, de setenta y ocho años de edad y presidente de la Con- Tras una apresurada consulta con el Cardo Eugene Tisserant,
ferencia Episcopal Francesa, tenía la misma idea. Los dos cardenales quien como primero de los presidentes del Concilio dirigía.l.a asam-
acordaron pues un plan de acción. blea, el arzobispo Felici anunció que la Presidencia .del ConCIbo ha~ía
Tras la Misa que abrió la 1 Congregación General el 13 de octu- accedido a la petición de los dos cardenales. La seSIón fue suspendIda
bre, los Padres conciliares recibieron tres folletos preparados por el hasta las nueve de la mañana del martes 16 de octubre.
Secretariado General. El primero contenía una relación completa de El primer encuentro de trabajo, incluida la Misa, había durado
los Padres conciliares, todos ellos elegibles a menos que ocuparan ya sólo cincuenta minutos. Al salir del aula conciliar, un obispo holandés
algún puesto. El segundo era una lista de los Padres conciliares que voceó a un sacerdote amigo suyo desde alguna distancia: "¡Ha sido
habían participado en las diversas comisiones preparatorias del Concilio. nuestra primera victoria!". .
Era la denominada lista 'curial', que había provocado tanta agitación Las diferentes conferencias episcopales nacionales se pUSIeron
entre los obispos alemanes. Como explicó después el Secretariado inmediatamente a trabajar en la confección de sus listas. Los obispos
General, la lista se preparó simplemente como una ayuda para los alemanes y austríacos, dados sus lazos lingüísticos, decidieron establ~~
Padres conciliares, de modo que éstos pudiesen ver quiénes tenían ya cer una lista combinada. Los dos cardenales alemanes no eran elegI-
20 21
ña, cuatro de los Estados Unidos, tres del Reino Unido, tres de Aus-
bIes, por ser el Cardo Frings miembro de la Presidencia del Concilio, y
tralia, y dos de Canadá, India, China, Japón, Chile y Bolivia. Otros
el Cardo Julius Dopfner, de Munich, miembro del Secretariado de
cinco países estaban representados con un candidato cada uno, y
Asuntos Extraordinarios del Concilio. S1n embargo, el Cardo Franzis-
África por dieciséis. Esta lista del Cardo Frings vino a ser denominada
kus Konig, de Viena, que no ocupaba ningún puesto en el Concilio,
la lista 'internacional', y contenía 109 candidatos cuidadosamente
quedó pronto ubicado a la cabeza de la lista de candidatos a fa comi-
seleccionados para garantizar una amplia representación de la alianza
sión más importante de todas, la Comisión Teológica. Al finalizar las
discusiones, el grupo germano-austríaco disponía de una lista de europea en las diez comisiones.
La tarde del lunes 15 de octubre, al menos treinta y cuatro listas
veintisiete ~andid~tos: tres austríacos, veintitrés alemanes, y un obispo
distintas de candidatos se habían preparado y entregado al Secretario
de IndoneSia naCido en Holanda que había recibido su formación
General del Concilio, quien las hizo imprimir en un folleto de vein-
litúrgica en Alemania y Austria.
tiocho páginas titulado Listas de Padres conciliares propuestas par las
Otras conferencias episcopales preparaban sus listas de modo
similar. Canadá tenía doce candidatos; Estados Unidos, veintiuno;
Conférencias Episcopales para la elección de las Comisiones Conciliares.
Todo el martes 16 de octubre se empleó en introducir los nom-
Argentina, diez; Italia, cincuenta. Los superiores generales presentaron
bres de los 160 candidatos en las urnas. Del escrutinio, trabajo tedio-
a seis de sus miembros para la Comisión de Religiosos, y uno para cada
so porque existían unos 380.000 nombres escritos a mano, se encargó
una de las demás comisiones.
Sin embargo, al irse formando las listas, el elemento liberal del el alumnado del Pontificio Colegio de la Urbe. En la III Congregación
Concilio comprendió con inquietud que su propuesta de elaborar General, el sábado 20 de octubre, el Secretario General anunció que el
Papa Juan, a propuesta de la Presidencia del Concilio, había derogado
listas separadas por conferencias episcopales no constituía una salva-
el arto 39 del Reglamento del Concilio, que exigía mayoría absoluta
guarda real contra el dominio ultraconservador de las comisiones. En
(la mitad más uno) en todas las elecciones. Ahora bastaba la mayoría
efecto, en. aquellos tempranos días del Concilio se pensaba que países
como Itaha, España, los Estados Unidos, el Reino Unido y Australia, relativa, y los dieciséis Padres conciliares que recibiesen el mayor nú-
y toda Iberoamérica, se alinearían con los conservadores. Sólo' Italia mero de votos para cada comisión se considerarían elegidos para ella.
El resultado de estas elecciones fue notablemente satisfactorio
tenía en torno a 400 Padres conciliares, los Estados Unidos unos 230,
España cerca de 80, e Iberoamérica "casi 650. Europa tenía más de para la alianza europea. De los 109 candidatos presentados por la
1100, incluyendo los italianos y los españoles. África, con sus casi 300 alianza, 79 resultaron elegidos, lo que suponía un 49 % de los puestos.
Cuando se proclamaron los nombramientos papales, éstos incluían
votos, estaba en el alero, y podía ser ganada para cualquiera de los dos
ocho candidatos más de los adelantados por la alianza europea. Los
bandos. Tales consideraciones impulsaron a los obispos de Alemania,
Austria y Francia a proponer una lista combinada con los obispos de candidatos de la alianza constituían el 50 % de los miembros elegidos
para la Comisión Teológica, la más importante. En la Comisión Litúr-
Hola~da, Bél~ica y Suiza. ~ mis~o tiempo, el obispo holandés Joseph
BlomJous, qUien regía la dióceSIs de Mwanza (Tanzania), junto con gica la alianza tenía una mayoría de 12 a 4 entre los miembros electos,
el arzobispo Jéan Zoa, de Yaoundé (Camerún), nacido en África, se y de 14 a 11 una vez realizadas las designaciones papales.
habían ocupado de organizar a los obispos del África anglófona y fran- Ocho de cada diez candidatos propuestos por la alianza europea
cMona. E~l?s ofrecieron su lista de candidatos al grupo encabezado por ocuparon un puesto en las comisiones. Alemania y Francia estaban
el Cardo Fnngs, asegurando así numerosos votos africanos. representadas en todas las comisiones, salvo en una. Alemania tenía
Los seis países europeos, que formaban ahora una alianza de once representantes; Francia, diez. Holanda y Bélgica obtuvieron cua-
hecho, aunque no nominal, encontraron candidatos adicionales de tro puestos cada una; Austria, tres; y Suiza, uno.
te~d~ncia liberal entre c~rdenales, arzobispos y obispos de otros países.
Pero el resultado de la elección no satisfizo a todos. Uno de los
ASI, Incorporaron en su lista a ocho candidatos de Italia, ocho de Espa- obispos africanos dijo que se había sobreentendido que, a cambio del
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apoyo africano para todos los candidatos de la alianza en la Comisión Doce días después de su nombramiento para la presidencia de la
Teológica, la alianza apoyaría a todos los candidatos africanos para la Comisión Ante-Preparatoria, el Cardo Tardini invitó a .las Sag:adas
Comisión de las Misiones; sin embargo, sólo tres de los nueve candi- Congregaciones de la Curia Romana a realizar un estudIO ampho de
datos de África habían sido elegidos. Por otra parte, no fue elegido todas las materias de su competencia, y a plantear propuestas con-
ninguno de los quince superiores generales propuestos como candida- cretas sobre los asuntos que considerasen podía ser útil presentar a
tos por la Conferencia de Superiores Generales, aunque representaban las futuras comisiones preparatorias. Tres semanas más tarde, envió
a comunidades sobremanera competentes en liturgia, ed~cación, 2593 copias de una carta a otros tantos prelados de todo el x,nundo,
misiones y vida religiosa. informándoles de que el Papa Juan XXIII deseaba su consejO en ~a
En el último momento se anunció que el Papa Juan nombraría elaboración del elenco de temas que debían discutirse en el ConCi-
nueve miembros para cada comisión, en lugar de los ocho previstos en lio. En principio el Cardo Tardini había planeado enviar un cuestio-
el Reglamento. De los noventa que designó, ocho eran superiores nario indicando los temas apropiados, pero cuando supo cuánto
generales. De los 250 Padres conciliares elegidos o nombrados para las deseaba el Papa crear una atmósfera de libertad y discusión abi~rta,
diez comisiones conciliares, 154 (el 62 %) habían trabajado en una decidió lo contrario. Añadió en su carta que los prelados eran lIbres
comisión preparatoria, y por tanto tenían experiencia previa. de consultar a "clérigos prudentes y expertos" la formulación de sus
Tras esta elección, no parecía demasiado difícil prever qué grupo respuestas. La carta no sólo fue enviada a quienes go~aban. del dere~o
estaba lo bastante organizado como para asumir el liderazgo del Con- de asistencia al Concilio en virtud del derecho canómco, SlfiO tamblen
cilio Vaticano II. El Rin había comenzado a desembocar en el Tiber. a obispos auxiliares, vicarios y prefectos apostólicos, y superiores
generales de congregaciones religiosas no exentas.
En julio de 1959 el Cardo Tardini invitó a los rectores de l:s
TERCERA VICTORIA
universidades católicas y a los decanos de las facultades de teOlogla
de Roma y de todo el mundo (sesenta y dos en total) a preparar una
El trabajo del Concilio consistía, por decirlo con brevedad, en
serie de estudios sobre cuestiones que considerasen especialmente
examinar los esquemas (borradores previos) de las constituciones y
decretos, y luego enmendarlos, aceptarlos o rechazarlos. Para entender oportunas e importantes. Les dijo a los rectores y decanos de Roma:
lo que suponía el rechazo de un esquema, lo cual ocurrió a menudo "por lo que podemos prever a día de hoy, es más que pr~bab[e que
durante la primera sesión, debemos contemplar el pasado de los esque- el Concilio tenga un carácter práctico, más que dogmático; pasto-
mas, que fueron preparados durante un periodo de tres años y cinco ral, más que ideológico; y que dará normas, más que definiciones.
meses de intenso trabajo previo a la apertura del Concilio. Ello no impide la posibilidad o necesidad de recordar y reafirmar
La primera fase del trabajo comenzó el día de Pentecostés (17 de aquellos puntos de doctrina más importantes en nuestros días, Y. que
mayo) de 1959, cuando el Papa Juan creó una Comisión Ante-Prepa- son hoy más atacados. Tampoco impide la posibilidad o necesI~ad
ratoria presidida por su experto Secretario de Estado, el Cardo Dome- de plantear resúmenes y recordatorios rápidos y serenos de los pnn-
nico Tardini, para auxiliarle en la determinación de las materias obje- cipios doctrinales, antes de establecer las normas prácticas".
to del Concilio. (El Derecho Canónico estipula que es responsabilidad Mons. Felici envió una segunda carta a los prelados que con fecha
del Papa establecer las materias y los procedimientos que deben seguir- 21 de marzo de 1960 aún no habían respondido: "El Sumo Pontífice,
se en un Concilio ecuménico.) El Papa eligió como miembros de la quien se halla dedicado directa y personalmente a la conducció~ y
comisión a un representante de cada una de las diez Sagradas Congre- preparación de las actividades del Concilio, le estaría muy agradecIdo
gaciones de la Curia Romana, y como secretario designó a otro muy si respondiese". Adjuntaba una copia de la carta enviada por el Cardo
diestro miembro de la Curia, Mons. Felid. Tardini nueve meses antes.
24 25
Se recibieron un total de 1998 respuestas (77 %) a las dos cartas. cuatro países). Este cuerpo central era la agencia de coordinación de los
Las respuestas más numerosas llegaron de Méjico (92 %), España (93 %), otros grupos, supervisaba su trabajo, enmendaba sus textos, los decla-
Irlanda (94 %), Congo (95 %) e Indonesia (100 %). Los Estados Unidos raba adecuados o inadecuados para su tratamiento en el Concilio, e
respondieron en un 70 % (151 de 216), y Canadá en un 69 % (62 de 90). informaba al Papa de las conclusiones alcanzadas por cada comisión y
Estos porcentajes fueron· bajos a causa de la pobre respuesta de los cada secretariado, de modo que él pudiese tomar las decisiones finales
obispos y arzobispos auxiliares de ambos países. La respuesta de los en cuanto a qué temas debían someterse al Concilio.
titulares de diócesis y archidiócesis en los Estados Unidos fue del 89 %, Cuando el Papa Juan fundó la Comisión Preparatoria Central,
Y en Canadá del 90 %. En Alemania llegó al 100 %. ~ nombró como Secretario General a Mons. Felici, de cuarenta y ocho
Mons. Felici trabajó calladamente con nueve asistentes en una años de edad, elevándole al rango de arzobispo tres meses después.
oficina de diez habitaciones situada a Ia' sombra de San Pedro. Su tarea Aunque la especialidad del arzobispo italiano era la jurisprudencia, su
consistía ~n clasificar y resumir las recomendaciones que llegaban por hobby era el latín, y había publicado varios libros de poemas latinos.
correo. Pnmero se fotocopiaban las cartas y luego se archivaban los ori- Había nacido en Segni, donde su tío materno, rector del seminario
ginales. Las fotocopias se dividían en secciones y se clasificaban por local, le inculcó el amor por el latín. Ordenado sacerdote a los veinti-
materias. El Papa Juan afirmó más tarde que seguía personalmente dós años, y designado juez de la Rota Romana (el Tribunal Supremo
estas labores, llevadas a cabo "con exactitud y cuidado", y que había de la Iglesia Católica) a la edad de treinta y seis, se convirtió en direc-
examinado del modo más atento las sugerencias de los obispos, las pro- tor del colegio de jurisprudencia de la Rota Romana antes de ser ele-
puestas de las Sagradas Congregaciones de la Curia Romana, y los gido por el Papa Juan para las tareas conciliares.
deseos y estudios especiales presentados por las universidades católicas. El9 de julio de 1960, el arzobispo Felici envió a los miembros de
Las respuestas de los prelados llenaban ocho gruesos volúmenes; las comisiones preparatorias y secretariados los asuntos que, en cuanto
los de las universidades y facultades de teología, tres; y los de las Sagra- escogidos o aprobados por el Papa, debían ser estudiados. Cuatro meses
das Congregaciones de la Curia Romana, uno. Afiadidos a estos doce después, la actividad de estos organismos comenzó oficialmente cuan-
volúmenes, uno contenía todas las declaraciones del Papa Juan con- do el Papa Juan recibió en la basílica de San Pedro a los 871 hombres
cernientes al Concilio, dos incluían ~n análisis de las propuestas de los implicados (entre ellos, 67 cardenales, 5 patriarcas, 116 arzobispos, 135
prelados, y uno constituía el índice. Estos dieciséis volúmenes de casi obispos, 220 sacerdotes seculares, 282 sacerdotes regulares, y 8 laicos).
diez mil páginas servirían como base para el trabajo de las futuras Tras dos años de trabajo, que concluyeron la víspera del Concilio
comisiones preparatorias. Mons. Felici y su equipo completaron todo con la disolución de la mayoría de dichos organismos, se había prepara-
este trabajo en el espacio de un año. do un total de 75 esquemas. Unos eran simplemente capítulos de esque-
La Comisión Ante-Preparatoria estaba ahora en disposición de mas completos, otros fueron luego combinados entre sí por la Comisión
indicar qué materias debían someterse a estudio en el Concilio. También Preparatoria Central, y otros, en fin, fueron remitidos a la Pontificia
podía sugerir (y era otra de sus misiones) qué estructura organizativa exi- Comisión para la ReVisión del Código de Derecho Canónico, por con-
giría llevar a cabo la segunda fase del trabajo preparatorio del Concilio. siderarse demasiado especializados para su tratamiento en el Concilio.
El día de Pentecostés (5 de junio) de 1960, el Papa Juan inauguró De esta forma, los 75 esquemas quedaron reducidos a 20. Éstos, como
la segunda fase del trabajo preparatorio. Se establecieron doce comisio- señaló con posterioridad Mons. Vincenzo Carbone, miembro del Secre-
nes preparatorias y tres secretariados. Por encima existía una Comisión tariado General, eran sólo "borradores preliminares, susceptibles de ulte-
Preparatoria Central con tres subcomisiones. El mismo Papa presidía la rior mejorarnientd'. Como en otros concilios, serían perfeccionados
Comisión Preparatoria Central, que constaba de 108 miembros y 27 "sólo mediante su discusión en el Concilio, con la asistencia del Espíri-
consultores de 57 países (su equivalente en el Concilio Vaticano 1había tu Santd'. Lo cierto era, sin embargo, que ningún otro concilio había
tenido nueve miembros, todos ellos cardenales, y ocho consultores de tenido una preparación "tan vasta, tan diligente y tan profundi'.
26 27
El 13 de julio de 1962, tres meses antes de la apenura del Conci- reescribir por completo los cuatro primeros esquemas". Dicha revi-
lio, el Papa Juan decretó que los siete primeros esquemas, denomina- sión completa era, de hecho, el propósito real que se tenía en mente.
dos oficialmente Primera serie de esquemas de Constituciones y Decretos, Una tercera nota sugería que el Vaticano II debía seguir el ejemplo
se enviarían a todos los Padres conciliares del mundo. Como estaban del Concilio de Trento, y abstenerse de zanjar cuestiones todavía
numerados consecutivamente, la mayoría de los obispos entendió que controvertidas entre los teólogos. El P. Schillebeeckx sugirió también
se pretendía tratarlos en su secuencia numérica. que se evitase el estilo académico, tanto en el lenguaje como en el
Poco después, diecisiete obispos holandeses se reunieron en 's- tratamiento, y que "la buena nueva se proclamase con buena volun-
Henogenbosch, a invitación del obispo Willem Bekkers, para discutir tad y de forma positiva".
los esquemas. Existía una insatisfacción generalizada con las cuatro Se prepararon versiones en latín, inglés y francés de este comen-
primeras constituciones dogmáticas, tituladas Las foentes de la Reve- tario. El obispo Tarsicio van Valenberg, capuchino holandés de
lación, La preservación Integra del depósito de la fe, El orden moral cris- setenta y dos afios, imprimió en Roma cerca de 1500 copias, que se
tiano, y Castidad, matrimonio, familia y virginidad, y un acuerdo distribuyeron a los obispos de todos los países a medida que llegaban
general en que el quinto, sobre liturgia, era el mejor. Se discutió y al Concilio.
aprobó entonces una proposición según la cual debía prepararse, y Antes de la difusión de este comentario, las conferencias episco-
distribuirse ampliamente entre los Padres conciliares, un comentario pales no hablan conocido lo que los obispos de otros países pensaban
que resaltaile los puntos débiles de las constituciones dogmáticas y sobre las primeras cuatro constituciones dogmáticas. Como declaró un
sugiriese la ubicación del esquema sobre liturgia en el primer lugar prelado, "sólo después de ver el comentario se atrevieron los Padres
de la agenda conciliar. conciliares a manifestar sus secretos pensamientos sobre los esquemas".
En realidad, el único autor del comentario, publicado de forma Como consecuencia de esta iniciativa holandesa, conferencias
anónima, fue el P. Edward Schillebeeckx, O.P., un belga profesor de episcopales y obispos individuales elevaron a la consideración de la
Teología dogmática en la Universidad Católica de Nimega (Holanda) Presidencia del Concilio numerosas peticiones para que se retrasase el
y teólogo de cabecera de la jerarquía holandesa. Contenía una crítica tratamiento de las cuatro constituciones dogmáticas, y el esquema de
devastadora a las cuatro constituciones dogmáticas, a las que se acu- liturgia fuese discutido en primer lugar. En realidad nada se había
saba de representar exclusivamente a una escuela de pensamiento decidido sobre la secuencia de debate de los esquemas, pues según el
teológico. Sólo el quinto esquema, sobre liturgia, era descrito como Reglamento este asunto era jurisdicción de la Presidencia del Concilio.
"un trabajo admirable". La propuesta fue apoyada con fuerza por los cardenales Frings,
Debe resaltarse que el movimiento litúrgico había estado activo Liénart, y Bernard Alfrink (de Utrecht, Holanda), en una reunión de
en Europa durante décadas, y que el Papa Juan había designado a un los diez presidentes del Concilio celebrada tras la breve 1 Congregación
elevado número de obispos y periti de los países del Rín para la comi- General del 13 de octubre. El lunes inmediato, el Papa Juan recibió a
sión preparatoria de liturgia. Como resultado, habían conseguido los diez presidentes' en audiencia privada. A la maftana siguiente se
introducir sus ideas en el esquema, y logrado la aprobación de un anunció en el aula conciliar que el primer esquema que se presentaría
documento que consideraban muy aceptable. a discusión sería la constitución sobre liturgia.
En la primera página de su prolijo comentario, el P. Schillebeeckx Con este anuncio del martes 16 de octubre, durante la II Con-
escribía: "si es usted de la opinión de que el siguiente comentario nece- gregación General, la alianza europea se había anotado otra victoria.
sita más tiempo de estudio y reflexión, sería conveniente solicitar a la Aunque las dos primeras (la posposición de las elecciones y la coloca-
Presidencia del Concilio que se traten en primer lugar los esquemas ción de candidatos cuidadosamente seleccionados en las comisiones
V, VI y VII, y sólo después los cuatro primeros". En una segunda conciliares) recibieron una amplia cobertura informativa, esta tercera
nota iba más lejos: "se podría plantear la cuestión de si no sería mejor victoria pasó desapercibida.
28 29
LA SAGRADA LITURGIA Otro se refería a la cuestión de la concelebración, esto es, a la cele-
bración simultánea de la misma Misa por dos o más sacerdotes. El
El 22 de octubre de 1962, el boletín oficial de noticias del gabi- esquema actual sólo permitía la concelebración en dos casos: la .Misa
nete conciliar de prensa sólo dedicaba dos frases al primer debate sobre de bendición del santo crisma el Jueves Santo, y en grandes reunlOnes
liturgia, una con los nombres de los prelados que habían hablado de sacerdotes. A la luz de estas restricciones, aseguró el obispo Zauner,
aquella mafiana, y otra afirmando que "tuvieron lugar veinte interven- "la concelebración parece ser algo excepcional (... ) aunque los herma-
ciones, todas ellas referidas al esquema en su conjunto, unas defen- nos orientales aún hoy la consideran legítima y la estiman enorme-
diéndolo y otras atacándolo". Los centenares de periodistas que habían mente, como la Iglesia romana durante la Edad Media'. .
viajado hasta Roma para informar a sus lectores de lo que se estaba Otra de las principales objeciones del obispo era la categónca afi~
diciendo en el Concilio se mesaban los cabellos desesperados cuando mación del esquema, según la cual el latín debía mantenerse en la recI-
leyeron tan parco comentario. tación del Oficio Divino, de acuerdo con la venerable tradición de la
El primer orador aquel día fue el Cardo Frings. Informó al Con- Iglesia Occidental. Pedía la restauración de la siguiente disposició~,
cilio de que en realidad la Comisión Preparatoria Central había exa- que había sido suprimida del texto original: "pero cuando el conocI-
minado un texto más largo que el que tenían ahora ante sí los Padres miento del latín sea muy insuficiente, y cuando no exista esperanza
conciliares. Se habían eliminado algunos pasajes imponantes, inclu- legítima de modificar esa situación, se permitirá a las conferencias
yendo fundamentales "Declaraciones" que explicaban ciertas aparentes episcopales dictar en sus regiones normas para la utilización de otra
innovaciones, y en consecuencia cada .Padre conciliar debería recibir lengua". La disposición había sido incluida originariamente por la
una copia adicional del esquema en la forma completa en· que había Comisión Preparatoria porque algunos de los futuros sacerdotes estu-
sido redactado por la Comisión Preparatoria. diaban en escuelas públicas, donde aprendían un latín insuficiente, o
La solicitud del Cardo Frings era secuela de la publicación, el sábado ninguno en absoluto; si habían de leer el Oficio Divino en latín,
20 de octubre, de un informe de seis páginas del obispo Franz Zauner, obtendrían de él un menguado provecho espiritual.
de Linz (Austria). El obispo Zauner, candidato de la Alianza Europea, A medida que el informe del obispo Zauner iba siendo conocido
había sido elegido para la Comisión Litúrgica por más de dos mil con mayor amplitud, un número creciente de Padres conciliares pedían
votos, el número más alto recibido "por un Padre conciliar para cual- desde el estrado que el texto, tal como había sido redactado por la
quier comisión. También había pertenecido a la Comisión Prepara- Comisión Preparatoria de Liturgia, fuese impreso y distribuido entre
toria de Liturgia, y por tanto conoda los detalles del texto que dicho ellos. Pero en ese momento no se llevó a cabo ninguna iniciativa ofi-
organismo había presentado a la Comisión Preparatoria Central. cial al respecto.
El obispo Zauner aprobó el documento en general, pero llamó la El día que habló el Cardo Frings intervino también el Cardo Gio-
atención sobre los once pasajes concretos del esquema que él y "otros vanni Battista Montini, arzobispo de Milán, quien un afio después
Padres conciliares de diversas naciones" habían querido cambiar. presidiría la segunda sesión del Concilio como Papa Pablo VI. Expre-
Uno se refería a la sección titulada El lenguaje de la liturgia. El só su satisfacción general con el esquema, en particular porque ponía
obispo pidió la restauración de la cláusula que en el texto original el énfasis en el aspecto pastoral de la liturgia. Era evidente por el tono
autorizaba a las conferencias episcopales a "establecer los límites y de su intervención que deseaba mediar entre los liberales y los conser-
determinar la forma en que podría autorizarse una lengua vernácula vadores, resaltando que el esquema estableda un equilibrio entre dos
en la liturgia, siempre que dicha decisión sea aceptada por la Santa puntos de vista extremos. Por un lado, dijo, no concedía autorización
Sede". En el texto que se encontraba ahora ante el Concilio se leía a quienes introdujesen a su antojo cambios en costumbres venerables,
que los obispos podían simplemente "proponer" tales sugerencias a dañando importantes elementos de la liturgia de origen tanto huma-
la Santa Sede.
no como divino; por otro lado, no respaldaba la opinión según la cual
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un rito es absolutamente inalterable, y deben conservarse a toda costa Consideró que el esquema en su conjunto constituía un logro
las ceremonias surgidas como resultado de las circunstancias históricas. notable; "todos los honores son debidos -dijo- a la comisión que lo ha
Siempre que los elementos básicos resultasen salvaguardados, dijo, la preparado, así como al movimiento litúrgico en sí mismo, responsable
forma en que la liturgia había sido transmitida, y que era como dn ves- de que el esquema llegase a existir".
tido que envolvía los misterios divinos, podía cambiarse y adaptarse a El patriarca volvió a la cuestión de la lengua litúrgica. Cristo
las necesidades presentes. "Tales cambios cieben hacerse, por supuesto, mismo había hablado en la lengua de sus contemporáneos, "y ofre-
con prudencia y sabiduría". ció el primer Sacrificio Eucarístico en una lengua que pudo ser
El Cardo Montini continuó diciendo que el esquema no consti- entendida por todos los que le escuchaban: el arameo". Los Apósto-
tuía en modo alguno una ruptura con el culto divino y católico here- les mantuvieron dicha costumbre. "Nunca se les ocurrió la idea de
dado del pasado. Al contrario, recomendaba que se formasen comisio- que en una asamblea cristiana el celebrante leyese los textos de las
nes después del Concilio "para hacer esa herencia más evidente, Sagradas Escrituras, cantase los salmos, predicase o partiese el pan,
comprensible y útil para los hombres de hoy". Y apoyaba la afirmación utilizando una lengua diferente a la de la comunidad allí presente".
del esquema según la cual "los obispos con cura de almas debían tam- El uso dellatin que hace la Iglesia latina en la liturgia, dijo, "resulta
bién estar representados" en dichas comisiones postconciliares. Sin anormal en la Iglesia de Oriente". E incluso la misma Iglesia roma-
saberlo, el Cardo Montini estaba estableciendo normas que él mismo na, al menos hasta la mitad del siglo III, usó el griego en la liturgia,
seguiría luego como Papa Pablo VI. "porque era la lengua que hablaban los fieles de la época". Y si el grie-
En cuanto al lenguaje de la liturgia, los lenguajes tradicionales, go se abandonó en beneficio del latín, fue precisamente porque en
"como el latín en el ámbito de la Iglesia latina", debían conservarse aquel tiempo el latin se había convertido en la lengua de los fieles.
intactos "en aquellas partes del rito de naturaleza sacramental y, en el "¿Por qué debía entonces la Iglesia romana dejar de aplicar el mismo
verdadero sentido de la palabra, sacerdotal". Debía obviarse inme- principio hoy día?".
diatamente cualquier dificultad en la comprensión, por parte de los En el Este, precisó el patriarca, nunca se había planteado el pro-
laicos, de las partes didácticas de la sagrada liturgia. blema de la lengua litúrgica. "Realmente todas las lenguas son litúrgi-
El Cardo Montini declaró también su apoyo cordial al principio cas, pues el salmista dice 'que todos los pueblos recen al Sefior'. Así
de que "las ceremonias deben reducirse de nuevo a una forma más pues, el hombre debe rezar a Dios, anunciar el Evangelio, y ofrecer "el
simple". Esto no significaba abandonar la belleza del servicio divino sacrificio, en todas las lenguas, sean cuales fueren. Los Orientales no
ni su fuerza simbólica, sino meramente abreviar las ceremonias y podemos entender cómo es posible reunir a los fieles y obligarles a
expurgar de ellas todo lo que fuese repetitivo y complicado en exceso. rezar en una lengua que no entienden. La lengua latina está muerta,
En su opinión, este principio debía guiar la anunciada reforma de la pero la Iglesia vive. El lenguaje es un instrumento para la gracia (...).
liturgia, pues se correspondía bien con el temperamento del hombre La lengua utilizada debe ser una lengua viva, porque está destinada a
moderno. . los hombres, y no a los ángeles".
Al día siguiente se dirigió al Concilio en francés -aunque la len- En conclusión, el patriarca sugería que las conferencias episco-
gua prescrita para el debate era el latín- Maximos IV Saigh, un pales fuesen autorizadas por el esquema para decidir si la lengua ver-
anciano venerable y barbudo de ochenta y cuatro afios, Patriarca nácula debía ser introducida en la liturgia, yen qué forma. Tal como
melquita de Antioquía, quien pronto se dio a conocer por la rudeza había quedado, el texto concedía a las conferencias episcopales
y vigor de sus intervenciones. Explicó que, como él no pertenecía a "meramente el derecho de proponer a la Santa Sede en Roma la
la Iglesia latina, quería afiadir a la discúsión el testimonio de un introducción de las lenguas vernáculas. Pero para eso ni siquiera es
patriarca del Este "que sigue con gran interés el progreso del movi- .necesaria una conferencia episcopal; cualquier católico puede hacer
miento litúrgico en la Iglesia latina". una propuesta".
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El arzobispo Enrico Dante, secretario de la Sagrada Congregación recorte del texto hasta su forma actual. La situación fue finalmente
de Ritos, habló con firmeza contra el esquema sobre la liturgia. Dijo aclarada por el Cardo Cado Confalonieri, miembro de la Curia y pr~
que la legislación littirgica debía permanecer como prerrogativa exdu~ sidente de la subcomisión de enmiendas de la Comisión Preparatoria
siva de la Santa Sede. El latín debía continuar siendo la lengua litúrgi~ Central, a la cual debían someterse todos los borradores. El 5 de
ca, y utilizarse la lengua vernácula sólo para la enseñanza y ciertas ora~ noviembre manifestó a la asamblea de Padres conciliares que sólo su
ciones. Esta posición fue apoyada por otroS tres miembros de la Curia: subcomisión era responsable de los cambios efectuados.
el Cardo Antonio Bacci, miembro de la Sagrada Congregación de Este reconocimiento ante el aula conciliar se interpretó como otro
Ritos, considerado el más eminente latinista del Vaticano; el arzobis~ triunfo de los liberales. Y fue seguido de un triunfo aún más impre-
po Pietro Parente, consultor de la Sagrada Congregación de Ritos, y sionante: la restauración de la mayoría de los pasajes -incluidas las
primer ayudante del Cardo Alfredo Ottaviani en la Sagrada Congrega- "Declaraciones"- que habían sido eliminados del borrador original de
ción del Santo Oficio; y el arzobispo Dino Staffa, secretario de la la Comisión Preparatoria.
Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades. El Cardo Giu~
seppe Siri, arzobispo de Génova y líder conservador, sugirió que se
nombrase una comisión mixta con miembros de las comisiones teoló~ LA PRENSA Y EL SECRETO
gica y litúrgica para revisar todo el esquema.
El 30 de octubre, al día siguiente de su setenta y dos cumpleaños, Pío IX ordenó a todas las personas relacionadas de cualquier
el Cardo Ottaviani se dirigió al Concilio para protestar contra los drás- manera con el Concilio Vaticano I (1869-1870) un estricto secreto
ticos cambios que se estaban sugiriendo para la Misa. "¿Queremos sus- sobre cualquier aspecto referente a los trabajos del Concilio. El Papa
citar el asombro, o tal vez el escándalo, en el pueblo cristiano, intro- explicó que también se habla impuesto el secreto a los participantes en
duciendo cambios en un rito tan venerable, aprobado durante tantos Concilios anteriores, siempre que la ocasión lo había justificado. "Pero
siglos y ahora tan familiar? No se debe tratar el rito de la Santa Misa ahora más que nunca se nos presenta como necesaria dicha cautela
como si fuese un vestido adaptado a la moda caprichosa de cada gene- -dijo- porque las poderosas y destructivas fuerzas de la iniq~idad
ración". Al estar hablando sin papeles a causa de su ceguera parcial, se aprovechan enseguida cualquier oportunidad para provocar OdIOSOS
excedió del tiempo limite de diez minutos que se había solicitado a ataques contra la Iglesia Católica y su doctrina'. Esta rígida obligación
todos que observasen. El Cardo Tisseranr, decano de los Presidentes del del secreto, y la inexistencia de una Oficina de Prensa del Concilio,
Concilio, enseñó su reloj al Card. Alfrink, quien presidía aquella forzaron a los periodistas desplazados para cubrir el Vaticano 1 a obte-
mañana. Cuando el Card. Ottaviani alcanzó los quince minutos, el ner su información por caminos tortuosos. La cobertura informativa
Cardo Alfrink hizo sonar la campanilla de advertencia. Pero el orador resultante fue considerada por las autoridades de la Iglesia como ayuna
estaba tan enfrascado en su tema que o bien no oyó la campana, o bien de objetividad y equilibrio, por buena que pudiese haber sido la volun-
la ignoró deliberadamente. Ante una señal del Cardo Alfrink, un téc- tad de los periodistas. .
nico apagó el micrófono. Tras confirmar el hecho golpeándolo suave- Para evitar que esta situación se repitiese en el Vaticano n, se deci-
mente, el Cardo Ottaviani se desplomó en su asiento, humillado. El di6 pronto llevar a cabo un esfuerzo especial para suministrar a los
más poderoso cardenal de la Curia Romana había sido silenciado, y los periodistas información auténtica. En una rueda de prensa concedida
Padres conciliares aplaudieron con alborozo. \ por el Cardo Tardini el 30 de octubre de 1959, a la que asistieron más
Una y otra vez se solicitó desde el estrado que se facilit;.ase a los de un centenar de periodistas, se anunció la creación de una Oficina
Padres conciliares el esquema sobre la liturgia en su integridad, tal de Prensa del Concilio para dar a los periodistas la oportunidad de
como había propuesto el Cardo Frings. Se extendió la sensación de que obtener "información precisa y actualizada sobre las diversas fases del
una poderosa mano que actuaba entre bastidores era responsable del Concilio". Dicha Oficina de Prensa abrió sus puertas el18 de abril de
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1961, Y sirvió inicialmente como servICIO de información para la "todo cuanto estuviese en su mano para satisfacer las demandas de los
Comisión Preparatoria Central. En calidad de tal, produjo un total de periodistas y facilitar su trabajo (... ). Como es natural, esta oficina tiene
112 despachos informativos durante la fase preparatoria del Concilio. ciertas y necesarias limitaciones, dado que la información fa~ilitada ~eb.e
En junio de 1961 el Papa Juan dijo a quienes se dedicaban al tra- ser siempre aprobada, y nunca puede violar las leyes de las Imprescmdi-
bajo preparatorio que no deseaba "olvidar a los periodistas", cuyos bIes reserva, discreción y secreto que el bien del Concilio exige".
deseos de noticias sobre el Concilio él apreciaba. "Sin embargo", aña- Tres artículos diferentes del Reglamento del Concilio, aprobado
dió, "les invitamos a reflexionar sobre el hecho de que un concilio ecu- por el Papa Juan dos meses antes de su apertura, abordaban específi-
ménico no es ni una academia de ciencias ni un parlamento, sino una camente la cuestión del secreto. En su forma más leve, éste era impues-
reunión solemne de toda la jerarquía de la Iglesia para discutir asuntos to incluso a los delegados-observadores de las Iglesias cristianas no-
que conciernen a la vida ordinaria de la Iglesia y al bien de las almas. católicas invitadas a asistir al Concilio. El artículo 18 establecía: "los
Es evidente que todo ello interesa a los periodistas, pero también que observadores pueden informar a sus comunidades de lo que sucede en
exige un respeto y una reserva especiales". el Concilio. Sin embargo, al igual que los Padres conciliares, están
En octubre del mismo año, el Papa Juan recibió a la prensa en obligados a guardar secreto en relación a otras personas, como se indi-
audiencia y dijo que se haría todo lo posible para suministrarles infor- ca en el artículo 26". Los términos de la obligación, en lo referente a
mación detallada sobre la preparación y desarrollo del Concilio. "De los Padres conciliares, eran muy breves: "los Padres están obligados a
hecho, somos muy conscientes del precioso servicio que la prensa guardar secreto sobre las deliberaciones del Concilio y las opiniones de
puede prestar dando a conocer el Concilio en su verdadero rostro, y cada cual". La obligación del secreto impuesta por el artículo 27 era
consiguiendo que sea entendido y apreciado como merece por el gran todavía más rigurosa: "procuradores, peritos conciliares, empleados,
público. Sería lamentable que por falta de una información suficiente, funcionarios y todos aquellos que trabajan en el Concilio, están obli-
o por falta de discreción u objetividad, un evento religioso de esta gados antes de la apertura del Concilio a prestar juramento ante e!
importancia fuese presentado de forma tan inexacta que distorsionase Presidente o su delegado, comprometiéndose a realizar con lealtad su
su carácter y los verdaderos objetivos que se ha marcado". trabajo y a guardar secreto sobre los documentos, discusiones, opiniones
Un mes después, el Papa dijo a la Comisión Preparatoria Central de los Padres, y votaciones".
que no todo podía darse a conocer a la prensa: "necesariamente, cier- Aunque Mons. Vallainc llevó a cabo esfuerzos heroicos par~ faci-
tas deliberaciones (... ) deben quedar veladas por el silencio". litar información, ésta era tan anónima que la prensa no podía CItarla.
Seis días antes de la apertura del Concilio, e! Cardo Arnleto Cicog- Se encontraba en un dilema. Él sabía lo que querían los periodistas, y
nani, Secretario de Estado, bendijo e inauguró la recientemente comprendía la legitimidad de sus demandas, pero no podía compla-
ampliada Oficina de Prensa del Concilio, en frente de San Pedro. La cerles. Y esto irritaba a los periodistas con quienes estaba en contacto
oficina estaba equipada con todo tipo de moderna tecnología, y en e! diario. Si él se aventuraba a dar una información más detallada de lo
curso de las cuatro sesiones produjo 176 boletines de noticias y 141 habitual, aquellos Padres' conciliares que lo interpretaban como par-
estudios especiales en inglés, francés, italiano, alemán, español, portu- cialidad hacia conservadores o liberales, o como injurioso para el Con-
gués, polaco, árabe y chino. Antes incluso de la apertura de! Concilio, cilio, se quejaban ante las autoridades, y Mons. Vaillanc recibía nuevas
se habían ya acreditado más de mil periodistas de todo e! mundo. instrucciones del arzobispo Felici. Su trabajo consistía en permanecer
Durante la primera sesión, el director de la Oficina de Prensa del tan neutral como fuera posible.
Concilio, Mons. Fausto Vallainc, dependía directamente del Secretaria- Durante la primera sesión, a través de una gran diversidad de
do General, arreglo que se demostró de lo más insatisfactorio y fue canales llegaron peticiones urgiendo una mejora en la organización de
modificado antes de la segunda sesión. El día de apertura de! Concilio la prensa. El Centro de Información español redactó un memorándum
emitió un boletín precisando que la Oficina de Prensa del Concilio haría sobre el tema dirigido al Secretariado del Concilio; peticiones más o
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menos formales las hicieron también el comité de prensa de la jerar- cuencia, aparecieron en La Croix largas y abun~~tes citas de.las decla-
quía de los Estados Unidos, mucho~ obispos de varios países indivi- raciones de los obispos franceses en el aula concihar. El arzobiSpo Re~é
dualmente, y diversos periodistas a título personal. Aunque mejoraron Stourm, de Sens, representante de prensa de la jerarquía francesa, diJO
algo los boletines remitidos a la prensa, nunca consiguieron ser total- después que los obispos franceses se consideraban a sí mismos respon-
mente satisfactorios. Continuaba acentuándose la existencia de un sables de su pueblo, y deseaban mantenerle informado; en consecuen-
acuerdo básico entre los Padres conciliares, sefialándose sólo los desa- cia habían utilizado la prensa para ello.
cuerdos sobre puntos menores, incluso en casos en que luego resultó Muchos Padres conciliares de Italia, Francia y Canadá enviaban
patente que los desacuerdos eran mucho más que menores. Y la pre- hojas informativas semanales sobre el Concilio a sus periódic?s ~ioce
sentación de argumentos de ambos lados sobre una cuestión tendía a sanos. La prensa reproduda con amplitud algunas de estas hOjas infor-
dar la impresión de que las opiniones estaban divididas de forma equi- mativas, como la del Cardo Montini. El arzobispo coadjutor de Nueva
valente, cuando no era éste el caso en modo alguno. Orleans, John Patrick Cody, emitió semanalmente desde Rom~ ~or v~a
Algunos Padres conciliares, en particular los de Canadá, intenta- telefónica para mantener informado al pueblo de su archidiócesiS
ron acabar por completo con la obligación del secreto, permitiendo sobre el progreso del Concilio, pero sólo durante la segunda sesión.
que la prensa asistiese a las sesiones dentro de San Pedro. Sin embar- Al tiempo que se abría el Concilio, se establecieron varios centros
go, este propósito encontró no sólo la oposición de las autoridades del de información nacional. Pronto creció su importancia, ante la gene-
Concilio, sino también la de muchos Padres conciliares. Durante la ralizada necesidad que tenía la prensa de información sobre el Conci-
primera sesión, la obligación del secreto nunca fue revocada formal- lio, y comenzaron también a ejercer una influencia totalmente inespe-
mente, ni siquiera mitigada. rada en sus deliberaciones.
En consecuencia, no es sorprendente que el Cardo Manuel La más elaborada, influyente y regular agencia fue la dispuesta por
Gonc;alves Cerejeira, de Lisboa, pidiese la palabra en el aula conciliar la jerarquía de los Estados Unidos; se la podría considerar muy bi~
el 16 de noviembre para decir que se sentía obligado a hacer la "triste como una de las principales contribuciones de dicha jerarquía al ConCi-
observación"'" de que la obligación del secreto sobre los asuntos del lio. Oficialmente se la conoda como US. Búhops' Press Panel. Actuaba
Concilio apenas se observaba, pues todo lo que se había dicho en la dentro de los límites del Reglamento del Concilio, y su principal pro-
sesión anterior, dos días antes, era ya de público conocimiento. En rea- pósito era suministrar más información sobre sus actos, e iluminar las
lidad, muchas de las que los Padres conciliares consideraban filtracio- complejísimas cuestiones debatidas. Durante la primera sesión, el panel
nes de información sobre el Concilio, eran noticias que habían sido solía estar formado por once miembros, todos ellos expertos en las mate-
divulgadas por la misma Oficina de Prensa del Concilio. Todos los rias relacionadas con el trabajo del Concilio: teología dogmática, teolo-
días, al poco de terminar una congregación, tenía lugar en la Oficina gía moral, Sagradas Escrituras, ecumenismo, historia de los c~ndlios,
de Prensa del Concilio una sesión informativa oral para los medios de derecho canónico, liturgia, seminarios, etc. Estos expertos clarificaban
comunicación, y dos o tres horas después la misma información esta- definiciones y posturas, y aportaban a la prensa un material básico sobre
ba a su disposición en forma de boletín. Muchos Padres conciliares se los asuntos discutidos cada día en el aula conciliar. Al ir avanzando el
vieron a sí mismos en la embarazosa situación de no revelar informa- Concilio, estas informaciones recibieron cada vez mayor atención.
ción a personas externas al Concilio, sólo para ver exactamente esa La jerarquía alemana estableció un centro de información en el
misma noticia en el periódico de la mafiana siguiente. que un obispo o teólogo leía semanalmente un texto genérico. La
El diario francés La Croix, publicado en París por los Agustinos jerarquía espafiola abrió una oficina de información dedicada sobre
de la Asunción, gozó de la especial confianza de la jerarquía francesa. todo a facilitar información a los mismos obispos espafioles. La jerar-
~tos obispos sabí:m que La Croix imprimiría fielmente lo que ellos quía holandesa creó un centro de documentación que durante la pri-
dIJeran, y no practicaría el sensacionalismo con las noticias. En conse- mera sesión produjo una serie de cuarenta documentos de investiga-
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ción en holandés. Las jerarquías francesa y argentina también esta- Para aplacar el temor del obispo a ser citado e~uivoc~damente,
blecieron oficinas de información. le sugería que primero me concediese una entrevista pnvada, que
En un estudio que realicé antes del Concilio sobre las actitudes de luego yo redactaría y sometería a su aprobación. Una vez aclarada
la prensa ante la cobertura informativa del Concilio, el jefe de la ofici- la transcripción se harían las traducciones. En la rueda ?e prensa
na romana del Newsweek, Curtis Pepper, me dijo: "nada puede susti- posterior cada periodista recibiría ese boletín en su propIa le~~ua.
tuir a las entrevistas con la, gente importante". Mencionó la reunión Contendría numerosas citas textuales que la prensa podría utilIzar
del Consejo Ecuménico de las Iglesias en Nueva Delhi (India), donde con libertad. Este procedimiento garantizaba la exactitud sustancial
él y los demás representantes de la prensa habían gozado de la oportu- de cualquier relato que la prensa pudiera difundir, y disipaba los
nidad de entrevistar a los asistentes. Según me explicó, "esto resolvió temores del Padre conciliar en cuestión. La misma rueda de prensa
ambigüedades y permitió una información más exacta por parte de la era conducida en dos y a veces tres lenguas; los boletines es~aban
prensa". Esta opinión fue confirmada por Robert Kaiser, de la delega- disponibles en seis idiomas. De esta forma,. duran.te la pnmera
ción romana del Time, quien dijo que "lo que la prensa necesita es sesión el Divine Word News Service pudo orgamzar qUInce ruedas de
tener acceso a los obispos y teólogos, y que éstos tengan libertad para prensa, ampliamente citadas, con siete obispos y oc~o arzobisp~s de
hablar con franqueza sobre algo que constituye un acontecimiento doce países. Esta costumbre se extendió con amplItud en sesiones
humano en el cual entran en diálogo hombres inteligentes". posteriores.
La mayoría de los Padres conciliares que llegaron a Roma des-
confiaban de la prensa. Creían que iban a ser mal citados, y por tanto
rechazaban reunirse y cooperar con periodistas desconocidos para
ellos. Y como los Padres conciliares hablaban un número tan vasto de EL PUNTO DE VISTA DE LOS MISIONEROS SOBRE LA LITURGIA
idiomas, la mayoría de los periodistas se restringieron automáticamen-
te a sus propios grupos lingüísticos. éomo yo era sacerdote y miem- La elección del esquema sobre liturgia como primer tema de
bro de una orden misionera internacional y plurilingüe, me vi en una debate iba a tener un número inesperado de efectos colaterales. Las
posición más ventajosa para contactar con Padres conciliares de muy muy prácticas consideraciones del esquema que ~e~taban a la viven~ia
diferentes partes del mundo. - eclesiástica del culto afectaban sobre todo a los mISioneros y a los obIS-
Al igual que otros periodistas, tuve que superar el obstáculo del pos nacidos en Asia y África. Si el debate hubiese comenzado por c~l
secreto. Convencido por Pepper y Kaiser de la importancia de las rue- quier otra cuestión, tal vez estos obispos no habrían actuado nt se
das de prensa, consideré indispensable encontrar una vía para que un habrían involucrado en él hasta mucho más tarde. Ellos conocían
Padre conciliar hablase ante la prensa sin temor a romper la obligación mejor que nadie la importancia de la reforma litúrgica, particular-
del secreto conciliar. Al mismo tiempo, obviamente sus palabras mente en lo referente a la lengua. Al mismo tiempo, sabían que no
debían tener alguna relación directa con el Concilio; las exposiciones podían efectuar por sí mismos las reformas dese~d~. Y como l~ ali.an-
genéricas no bastaban. La solución alcanzada fue muy simple. En vez za europea simpatizaba enteramente con sus opmlOnes, se solt~arlz:
de pedir a un Padre conciliar que hablase sobre lo que estaba sucedien- ron con ella, acrecentando su tamaño y poder. Una consecuenCIa mas
do en el aula, yo simplemente le rogaría que expusiese en términos de la prioridad concedida en el debate a la liturgia fue que el P. Schi-
prácticos las necesidades y deseos de su propia diócesis en relación a la llebeeckx y otros opositores a las cuatro constituciones dogmáticas
materia actualmente en discusión. Esto no violaba el secreto, y no dispusieron de tiempo suficiente para precisar las insuficiencias de
dejaba de ser información actual para la prensa. Porque era evidente dichos textos y pedir su completa revisión. Se organizó un buen. n~me
que lo que un obispo pudiese decir al respecto sería eco de las opinio- ro de conferencias sobre las materias afectadas, a las que aSIstieron
nes que él u otros estaban expresando en el aula conciliar. multitudinariamente los Padres conciliares.
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El único representante de Asia en la Comisión Litúrgica era el sorprendió a sus lectores con una entrevista exclusiva. El propio
obispo holandés Willem van Bekkum, obispo de Ruteng (Indonesia), comentario del obispo sobre su rueda de prensa, que había durado
que había conquistado una reputación internacional por el trabajo que hora y media, fue: "nunca podría haber explicado tanto en los diez
había leído sobre la reforma litúrgica y las misiones en el Congreso de minutos asignados a los oradores en el estrado conciliar",
Pastoral Litúrgica celebrado en Asís en 1956. Su candidatura habia La rueda de prensa salió tan bien que yo estaba impaciente por
sido favorecida por la alianza europea, en parte porque había recibido repetir la experiencia. El domingo 28 de octubre sugerí al arzobispo
su esp~ialización en liturgia de los dos líderes del movimiento litúrgi- Eugene D'Souza, de Nagpur (India), que tal vez querría comunicar a
co en Alemania y Austria. El 23 de octubre, al día siguiente de comen- los informadores su pensamiento sobre el uso en la liturgia de las len-
zar la discusión del esquema, le convc:nd de que me permitiese orga- guas y costumbres locales de la India. Comprendiendo que la causa de
nizar para él una rueda de prensa. El tema anunciado era la adaptación la reforma litúrgica había avanzado gracias a la publicación de las
de la liturgia a la cultura indonesia. declaraciones del obispo Van Bekkum, el arzobispo aceptó, y la con-
Como era de esperar, la prensa se presentó en gran número. El ferencia tuvo lugar al día siguiente. Él tenía razones para creer que
obispo dijo que había sido capaz, con la ayuda de su grey indonesia, existía una seria oposición, porque el Cardo Dopfner le había dicho:
de "cristianizar fiestas tribales en las que se conservaban las estructuras "nos encontramos ante una gruesa pared de piedra, y no parece que
sociorreligiosas originales". Antes de la apertura del Concilio, pensaba vayamos a poder atravesarla".
que propuestas como las que él pretendía hacer no tel'ldrían ocasión de Ante una estancia abarrotada de reporteros, el arzobispo D'Souza
ser escuchadas, pero ahora era "muy optimista": "Estos últimos días, afirmó que "el rito del matrimonio tal como es ahora resulta ininteli-
en encuentros privados con obispos misioneros de otras partes del gible para muchos de nuestros católicos que viven en áreas rurales".
mundo, he sabido que nuestra experiencia en Ruteng se ha multipli- Para hacerlo más comprensible, en ciertas regiones de la India se habían
cado cientos de veces en Asia y África. Y he hallado una cálida simpa- incorporado algunas costumbres locales. "Por ejemplo, dado que un
tía hacia estas ideas entre los liturgistas occidentales". Las costumbres anillo no significa nada en absoluto para algunos de nuestros fieles, lo
indonesias tradicionales, como las fiestas de acción de gracias por la que el marido entrega a la mujer es un plato llamado thalee". Declaró
cosecha, las fiestas en honor de los muertos, y las fiestas del año nuevo que en otros lugares se empleaba el "nudo nupcial" como signo exter-
agrícola, podían ser "transformadas" en Cristo sin peligro" y aprobadas no o símbolo del contrato matrimonial. "El rito completo de la mayor
por la Iglesia. En cuanto a la cuestión de la lengua, el obispo Van Bek- parte de nuestros sacramentos y sacramentales debería tener un color
kum insistió en la importancia de la espontaneidad en el culto, y seña- local". Y sobre la cuestión del idioma, añadió: "el uso de la lengua
ló que dicha espontaneidad desaparecía cuando los fieles se enfrenta- vernácula en la administración de los sacramentos es una necesidad,
ban a una lengua extraña. Él esperaba que lenguas distintas del laún por la sencilla razón de que ritos hermosos se pierden completamente
-las de Asia y África, por ejemplo- pudiesen convertirse en "lenguas para nuestro pueblo si son en latín". Si las lenguas y costumbres loca-
sacramentales" introduciéndolas en la liturgia, y especialmente en la les no se introducen en la liturgia, la Iglesia "nunca conseguirá el
misa. El resultado sería "una liturgia más rica y más vital". impacto debido en nuestro país".
Cuando el obispo Van Bekkum abandonó la rueda de prensa, se Consideraciones similares se expresaron en una rueda de prensa
encontró con el arzobispo Bernardin Gantin, nacido en Mrica y al del obispo Lawrence Nagae, de Urawa (Japón), quien so~vo que el
frente de la archidiócesis de Cotonou en Dahomey. Tras escuchar la catolicismo había progresado tan despacio en su país (que contaba
conferencia le dijo el arzobispo al obispo: "se convierte usted en nues- 300.000 católicos) porqu~ su presentación había sido demasiado occi-
tro portavoz". Una hora después, los informativos de toda Italia y las dental. "Para que el catolicismo sea reconocido y aceptado por la clase
agencias internacionales de noticias difundían las ideas del obispo Van . trabajadora, que constituye el grueso de la poblaci6n japonesa, es nece-
.
Bekkum por todo lo largo y ancho del mundo. L'Osservatore Romano sario que la Iglesia Cat6lica aparezca como una fuerza espiritual y
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había hablado en el aula conciliar aquella mañana, acudieron a la con-
social. muy mod~rna y dinámica". La Iglesia Católica debe tener algo
ferencia en número excepcionalmente grande. Para avisar a los perio-
especIal que deCIr al hombre moderno y algo especial que darle, prosi-
distas de estas ruedas de prensa, yo tenía que distribuir mis despachos
guió: "el Japón moderno, viendo sólo en la Iglesia Católica ceremonias
en los escalones de la Oficina de Prensa del Concilio, dado que duran-
y prácticas institucionales, considera la religión católica similar a sus
te la primera sesión no se permitió colocar noticias en el panel interior.
propias religiones tradicionales, desfasadas y difuntas, incapaces de
Las autoridades sostenían que los reporteros considerarían entonces la
aportar una contribución seria y valiosa a la moderna vida japonesa".
En consecuencia, abogaba por una liturgia más simple y por una rueda de prensa como oficial.
El obispo Duschak dijo a los medios de comunicación que había
aproximación más directa, de modo que la gente se sintiese capaz "de
dedicado toda una vida al estudio de la pastoral litúrgica, y que su pro-
participar más inmediatamente con el sacerdote". Defendía también la
puesta actual era producto de más de treinta años de labor sacerdotal
eliminación en la liturgia de elementos como las genuflexiones, las
en Filipinas: "Mi idea es introducir una misa ecuménica, desp.ojada
cuales, dijo, procedían de la cultura occidental y carecían de significa-
donde sea posible de añadiduras históricas, basada en la esencIa. del
do para los japoneses. "En nuestro país, donde realizamos una incli-
Santo Sacrificio, enraizada en las Sagradas Escrituras. Con esto 9Ulero
nación profunda para mostrar reverencia, preferiríamos utilizar dicho
decir que debería contener todos los elementos esenciales de la Ultima
movimiento en lugar de la genuflexión". Asimismo, otras ceremonias
Cena, utilizando una lengua y unos gestos comprensibles, adoptando
y símbolos eran incomprensibles para los japoneses: por ejemplo, el
el método yel espíritu de las oraciones y palabras que se usaron enton-
beso de objetos durante las funciones litúrgicas. Según él, esta cos-
ces. Sería una forma de celebrar la misa que todos los miembros de la
t,umbre debería ser menos frecuente, porque "en Oriente el beso está
comunidad, incluso si fuese la primera vez en su vida que asistían a
fuera de lugar". También afirmó que la señal de la Cruz no había de
Misa, podrían entender enseguida sin complicadas explicaciones ni
practicarse con tanta frecuencia.
comentarios históricos especiales". Las oraciones hechas por los hom-
El esquema sobre liturgia prosiguió en su noveno día de discusión
el 5 de noviembre. Veinticuatro Padres conciliares hablaron en esta bres, continuó, se emplearían en muy escasa medida; por el contrario,
se pondría el énfasis en las promesas ~e ~as Sagradas ~sc~it~ras, en las
reu~ión, i~sistien~o en muchos de los mismos temas, preocupaciones
y diferenCias mall1festadas en sesiones anteriores. Algunos abogaron palabras que Cristo pronunció en la Uluma Cena al mstltUlr el Santo
Sacrificio y en su oración sacerdotal por la unidad, y en las admo-
por un acortamiento de las oraciones al pie del altar, por concluir la
niciones de San Pablo sobre la Eucaristía contenidas en la primera
rr:isa ~n elIte, missa est y la bendición, por utilizar el púlpito para la
LiturgIa .de la Palabra y el altar para la Liturgia del Sacrificio, y por Epístola a los Corintios.
El obispo Duschak no aceptaba las razones habituales para con-
pronun~l,ar solamente la: palabras Corpus Christi al distribuir la Santa
servar intacto el canon de la Misa: "Si en siglos pasados los hombres
Comull1on. Aquella manana uno de los oradores fue el alemán Wil-
fueron capaces de elegir y crear ritos para la misa, ¿por qué no sería
hel.m I?u~c~~, obispo de.Calapan y vicario apostólico de las Filipinas,
capaz de hacerlo el mayor de todos los Concilios ecuménicos? ¿Por q~é
qUIen mSlStlo en la necesidad de lo que denominó una 'misa ecumé-
no habría de ser posible ordenar la elaboración, con toda la reverenCia
ni~a' -modelada ~on arr~glo a la Última Cena-, además de la forma ya
debida, de una nueva fórmula para la misa, adaptada, deseada y com-
eXIstente de la mIsa de nto latino.
El comunicado facilitado aquel día por la Oficina de Prensa del prendida por el hombre moderno, que vive en un mundo cada día más
pequeño y más uniforme?". La sustancia del Santo Sacrificio perma-
Concilio no ~encio.naba la propuesta del obispo Duschak. De hecho,
recalcaba la neceSidad de preservar sustancialmente la estructura necería, dijo, pero el rito, la forma, el lenguaje y los gestos se acomo-
actual de la Misa', y señalaba que "sólo se pueden permitir cambios darían a nuestra era moderna, permitiendo así al hombre moderno
menores". Sin embargo, por la tarde se había concertado con él una obtener de ella un beneficio espiritual mayor. Más aún, toda la misa
rueda de prensa, y cuando los informadores supieron que el obispo debería decirse en voz alta, en lengua vernácula y cara al pueblo. "Creo
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también probable que si le ofrecemos al mundo tal forma ecuménica a ese hombre, ya las veinticuatro horas me presentó a su amigo el obis-
de celebración eucarística, la fe en la presencia sacramental de Cristo po Antonio de Castro Mayer, de Campos (Brasil). La conferencia tuvo
de las comunidades cristianas no-católicas podría renovarse o incluso lugar el 7 de noviembre y resultó muy concurrida.
enderezarse" . "¿Podemos estar seguros -preguntó el obispo-- de que la traduc-
El obispo Duschak insistió en que no estaba proponiendo la abo- ción de la misa a la lengua vernácula transmitirá a los fieles todos los
lición de la forma existente de la Misa latina. Simplemente sugería la matices del texto latino? (...). Nos vemos aquí ante una cuestión de la
introducción de una forma o estructura adicional de la misa. Cuando máxima importancia, que no puede decidirse sin una meditación pro-
se le preguntó si su propuesta tenía origen en el pueblo al que él ser- funda".
vía, respondió: "No, pienso que ellos se opondrían, al igual que se El uso de una lengua que no todos entiendan fácilmente, "añade
oponen muchos obispos. Pero si se pusiera en práctica, creo que la una cierta dignidad al servicio divino, rodeándolo de un tono miste-
acep tarían" . rioso que, en cierta medida, es connatural a las cosas que pertenecen a
Cuando un miembro de alto rango de la Oficina de Prensa del Dios". Según el obispo Mayer, la sabiduría de los siglos había dispues-
Concilio, conservador, vio el boletín que yo había preparado para los to la utilización de una lengua arcaica en las funciones litúrgicas de
periodistas asistentes a esta rueda de prensa, me pidió seriamente que ciertos ritos no latinos de la Iglesia Católica, y también en las religio-
examinase mi conciencia y decidiese de una vez por todas dejar de nes no católicas mejor conocidas. Y puesto que estaban disponibles
publicar los boletines, dado que ésa era tarea de la Otlcina de Prensa diversos misales con el texto de la misa traducidos a las lenguas vivas,
del Concilio. Pero cuando busqué consejo en algunos Padres concilia- el obispo Mayer dudaba de que a la introducción de las lenguas ver-
res progresistas, me dijeron: "¡Continúe! Si se mete en problemas, náculas en la misa siguiese necesariamente un resurgimiento espiritual,
haremos desaparecer los obstáculos". como algunos pretendían.
Antes de la conclusión del Concilio, la Comisión para la Aplica- Al mismo tiempo, el obispo concedía que "en ciertas áreas cultu-
ción de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia ya había aprobado, rales donde el idioma se aparta mucho del latín, podría llevarse a cabo
a título experimental, tres diferentes fórmulas para la Misa, en las cua- un cambio gradual. El cambio sería del latín a una lengua más en
les toda ella, incluido el canon, se decía en voz alta, en lengua verná- armonía con la cultura local, siempre que se conservase un elemento
cula, y con el sacerdote de cara al pueblo. Parte de la propuesta del universal básico". En este punto él explicó que no necesariamente que-
obispo Duschak ya se estaba poniendo en práctica. ría decir que la lengua de sustitución debiese ser la vernácula. Además
el cambio habría de efectuarse gradual y orgánicamente, "siempre ins-
pirado y dirigido por la Santa Sede, que goza de la especial asistencia
"LA VIDA CRISTiANA NO CONSISTE EN UNA COLECCION del Espíritu Santo en todo lo que pertenece al culto divino y a la salva-
DE ANTIGUAS COSTUMBRES" ción de las almas". En cuanto a los pueblos de Occidente que poseían
el rito latino, no parecía que durante mucho tiempo fuese a haber
En los primeros días de noviembre se me acercó el arzobispo razón, en lo que al obispo Mayer se le alcanzaba, para abandonar el
Geraldo Sigaud, de Diamantina (Brasil), a quien yo tenía por un con- latín de la misa.
servador, es decir, por un Padre conciliar más cauto que la media a la Los comentarios del obispo Mayer contrastaron notablemente
hora de propugnar cambios. En un tono contrariado, comentó que yo con las observaciones realizadas aquel mismo día por el Papa Juan en
parecía organizar ruedas de prensa sólo para los partidarios de la len- una audiencia pública concedida tras seguir la sesión matutina del
gua vernácula. Yo le aseguré que si un Padre conciliar favorable al latín Concilio mediante un circuito cerrado de televisión. Explicando las
deseaba dirigirse a los medios de comunicación, estaba a su disposición actividades de los Padres conciliares, el Papa dijo: "lo que tenemos
para convocar una rueda de prensa. El arzobispo me dijo que conocía entre manos no es estudiar cuidadosamente un viejo museo, ni una
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escuela de pensamiento del pasado. Sin duda ello puede ser útil -romo Como el Reglamento no preveía límites en el número de orado-
puede ser útil visitar antiguos monumentos-, pero no es suficiente. res que podían dirigirse a la asamblea sobre un capítulo dad~, el Con-
Vivimos para avanzar, valorando a la vez todo lo que el pasado pueda cilio avanzó muy despacio durante su primer mes. Las autondades del
ofrecernos como experiencia. Pero debemos movernos hacia delante Concilio recibieron muchas reclamaciones y sugerencias, obligando al
por el camino que Nuestro Señor nos ha abierto". Y para evitar todo Papa a autorizar a la Presidencia del Concilio que solicitase una ~ota
malentendido en cuanto a su intención, añadió que "la vida cristiana ción de clausura cuando un tema pareciese agotado. El6 de nOVIem-
no consiste en una colección de antiguas costumbres". bre, día en que se anunció esta nueva facultad, se utilizó inmediata-
El domingo anterior se había manifestado de palabra y obra a mente, pues hasta ese momento setenta y nueve oradores se habían
favor de las lenguas vernáculas. Era el cuarto aniversario de su corona- dirigido a la asamblea sobre el segundo capítulo del primer esquema.
ción, y tanto los fieles de Roma como los Padres conciliares se encon- Por aquellos días se adoptaron otros dos métodos para agilizar el desa-
traban presentes para la celebración en San Pedro. Hablando en latín rrollo del Concilio: los capítulos menos importantes del esquema se
a los Padres conciliares, el Papa dijo: "ésta debe ser la lengua común discutirían conjuntamente, y los grupos de Padres conciliares podrían
utilizada por los prelados de la Iglesia universal para comunicarse con disponer de ponavoces. ..
(... ) la Sede Apostólica, y debe ser utilizada habitualmente en las reu- Para su propia instrucción y orientación, los Padres conclhares
niones conciliares". Tras saludarles en latín, dijo, pasaría al italiano, comenzaron a formar grupos según criterios lingüísticos o nacionales,
"especialmente porque puede ser comprendido más fácilmente por la y muchos de ellos se encontraban todas las semanas en horas y lugares
mayoría de los presentes, esto es, por'el pueblo, que se ha reunido aquí concretos. Uno de estos grupos era la Conferencia de Padres concilia-
en gran número para celebrar el aniversario del Pontificado de su Pas- res de lengua alemana, quienes se reunían todos los lunes por la noche
tor y Padre". Era exactamente el mismo argumento que los obispos en la residencia del Cardo Frings para determinar la política a seguir la
misioneros habían estado empleando para la introducción de las len- semana siguiente. Entre su casi centenar de miembros figuraba~ tod.os
guas vernáculas en la misa. los obispos de Alemania, Austria, Suiza, Luxemburgo, Escandmavla,
El Papa Juan habló largamente en italiano de los méritos del rito Islandia y Finlandia, así como muchos obispos misioneros y superio-
ambrosiano, en el cual el Card. Montini, de Milán, celebraba aquel día res generales de ascendencia alemana, austríaca y suiza. Y su fuerza
la misa de aniversario en honor del Papa. Señaló que, externamente, residía en que no sólo se unían para las discusiones, sino en que casi
la misa de rito ambrosiano parecía diferente a la misa de rito latino, siempre actuaban como un bloque.
pero que esta diferencia externa no era en absoluto un obstáculo para
"la sincera fidelidad a Roma" de los católicos de Milán. Estas palabras
alentaban a los obispos de .África y Asia, que habían estado defendien- ACTUAIlZACIÓN DE LA LITURGIA: PROBLEMAS SUBYACENTES
do en el Concilio no sólo la introducción de la lengua vernácula en la
misa, sino también la adaptación de la misa y otras funciones religio- Durante la discusión de los primeros cuatro capítulos del esque-
sas a la cultura local. ma sobre liturgia, la cuestión de la lengua vernácula surgía una y otra
"Es natural", prosiguió el Papa Juan, "que los nuevos tiempos y vez. Aparecía de modo prominente en el Capítulo 1, en el cual se esta-
circunstancias sugieran formas y aproximaciones diferentes en la trans- blecían principios generales. Surgía otra vez en el Capítulo II, con rela-
misión y presentación externa de la doctrina. Pero la sustancia viva ción a la misa; en el Capítulo III, sobre los sacramentos; y en el Capí-
consiste siempre en las verdades puras, evangélicas y apostólicas, con tulo IV; sobre el Oficio Divino. Desde fuera, esa incesante
las cuales las enseñanzas de nuestra Santa Iglesia se conforman perfec- preocupación por la introducción de la lengua vernácula en la liturgia
tamente". Los obispos misioneros lo entendieron como un apoyo del parecía a menudo una perorata innecesaria y repetitiva. Podría haber-
Papa a su posición. se pensado que una solución simple consistía en permitir una liturgia
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,
en le~~a vernác,ula en aquellos países cuyos obispos la apQyaban, y También se propusieron cambios en el Oficio Divino o breviario.
permItir a los ObISpOS que prefiriesen el latín conservar dicha lengua. Por ejemplo, el Cardo Paul Léger, de Montreal (Canadá), hiw una pro-
Pero, como ocurre con las soluciones más simples, ésta no profundi- puesta muy radical, calurosamente aplaudida, en favor de la completa
zaba lo suficiente. reorganización del Oficio Divino. Sugería que se prescribiese una
Mientras que los textos y ritos latinos se utilizasen universalmen- forma para los clérigos comprometidos en el apostolado activo, y otra
te en la Iglesia, la Curia Romana sería competente para examinarlos y para los monjes. Para los primeros el breviario constaría de tres seccio-
controlarlos. Pero si cientos e incluso miles de lenguas y costumbres nes, una para recitar por la mafiana, otra para la tarde (ambas en latín),
locales se introducían en la liturgia, la Curia perdería automáticamen- y una tercera consistente en pasajes especiales seleccionados libremen-
te esa prerrogativa. Las conferencias ep~copales, con conocimiento de te y leídos en una lengua cualquiera. Otros oradores propusieron que
las lenguas propias y comprensión de las costumbres locales, se con- todo el Oficio Divino estuviese en lengua vernácula. Un obispo fran-
vertirían en jueces más competentes en la materia. Y precisamente en cés sugirió que se dispensase automáticamente al sacerdote de ciertas
ello estaba insistiendo la mayoría emergente. Quería que se autorizase partes del Oficio Divino si celebraba dos misas o predicaba dos veces
a las conferencias episcopales a tomar ciertas decisiones importantes en un mismo día.
sobre las costumbres litúrgicas, En el otro lado, la Curia suponía con Por el contrario, otros oradores insistieron en la importancia del
razón que si aceptaba el principio de la jurisdicción local en materia breviario para la vida espiritual tanto de los sacerdotes dedicados al
litúrgica, se establecería un precedente que habilitaría a las conferen- ministerio activo como de los monjes, y rechazaron la propuesta de
c~~ episcopales para obtener un poder de decisión más amplio tam- que fuese abreviado. Algunos deseaban mayor espacio para textos del
ble,n en 0r:as áreas. És:a fu~ una de las razones de su oposición a que Nuevo Testamento, omitiendo ciertos salmos de carácter histórico
se introdUjesen en la lIturgIa las lenguas vernáculas y las costumbres relacionados con sucesos concretos de la historia del pueblo hebreo.
locales.
El boletín oficial de noticias de la Oficina de Prensa del Concilio
Durante el Vaticano 1 (1869-1870) la Curia había guiado a la afirmó que la razón aducida por los Padres conciliares para abreviar el
mayoría, y los obispos de habla alemana y los obispos franceses habían Oficio Divino era "conceder a los sacerdotes la posibilidad de dedicar-
encabez~do la minoría. Pero ahora lo~ papeles se habían invertido, yen se más a las actividades apostólicas". Continuaba diciendo, en relación
el espaCiO de apenas un mes los obispos de habla alemana y los de a tales propuestas, que se había insistido en cómo "todo tipo de acti-
Franci~ se hallaban al timón del Vaticano n. El aspecto que adoptó vidad pastoral, por generosa que sea, se hace estéril si no se alimenta
este pr~mer gran conflict~ ~obre la liturgia supuso un duro revés para de la oración del sacerdote". Algunos Padres conciliares sostuvieron
la Cuna, porque las pOstclOnes adoptadas cristalizaron e influyeron que el informe era tendencioso, pues no recogía las múltiples razones
profundamente sobre el patrón de voto global característico del Con- aporradas para el recorte del breviario. Como la jerarquía canadiense
cilio.
era la más directamente afectada, presentó una protesta oficial.
Los historiadores aceptan que la primitiva Iglesia Cristiana se En efecto, los Padres conciliares habían expuesto muchas razones
adaptó satisfactoriamente a la cultura romana, prevalente en aquella para reducir la longitud del Oficio Divino, además de la consideración
época. Y se preguntan si no podría realizarse el mismo proceso en la hada las actividades apostólicas. Por ejemplo, una reducción en el
India, Japón, África, las Islas de los Mares del Sur, etc. Al comienw del tiempo empleado en las oraciones formales del breviario dejaría más
Vaticano II la Iglesia en todos esos países era aparentemente idéntica a tiempo para la meditación, la lectura espiritual, el examen de con-
la Iglesia de Roma. ¿Será todavía así de aquí a cincuenta afios? Las dis- ciencia, y otras prácticas de piedad personal. La razón subyacente a la
cusiones y las decisiones del Concilio no dejan espacio para dudar de idea de recitar el breviario en lengua vernácula era que facilitaría una
q~e, en la apariencia externa, la Iglesia en tales países puede ser muy mejor comprensión del texto y por tanto produciría mayores benefi-
dtferente.
cios espirituales.
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Para acelerar el procedimiento, los últimos cuatro capítulos se dis- Dijo que el Santo Padre, deseando satisfacer el deseo "expresado por
cutieron conjuntamente. El resultado fue un verdadero caleidoscopio muchos Padres conciliares", había decidido introducir el nombre de
de propuestas. Por ejemplo, las hubo en favor de un calendario litúr- San José en el canon de la misa inmediatamente después del nombre
gico fijo en todo el mundo. Y aunque se adujeron argumentos en con- de la Santísima Virgen. Esta iniciativa recordaría para siempre que San
tra, parecía haber un consenso para fijar la fecha de la Pascua de Resu- José había sido el Patrón del Concilio Vaticano n. "Esta decisión del
rrección, por ejemplo, el primer domingo de abril. Se hizo hincapié en Santo Padre", afiadió el cardenal, "entrará en vigor el próximo 8 de
que habría de alcanzarse un entendimiento al respecto con las Iglesias diciembre, y en el intervalo la Sagrada Congregación de Ritos prepa-
orientales y protestantes, y con las autoridades civiles. rará la documentación necesaria".
También se sugirieron formas y medios de facilitar a los fieles una El Cardo Montini describió después este lance inesperado como
observancia más regular de los domingos y fiestas de guardar. En ese "una sorpresa del Papa al Concilio".
sentido, una propuesta consistía en que la obligación de acudir a misa Algunos medios criticaron severamente al Papa Juan por adoptar,
los domingos se transfiriese a un día cualquiera de la semana para el mientras el Concilio estaba reunido, lo que se consideraba una deci-
caso de personas impedidas de asistir el domingo. sión independiente. En realidad este decreto era sólo la culminación
El obispo Johannes Pohlschneider, de Aachen (Alemania), sugirió de unas campafias, esporádicas pero intensas, que databan desde 1815,
asimismo que el ayuno cuaresmal se restringiese al Miércoles de Ceni- mediante las cuales se habían recogido y enviado al Vaticano cientos de
za, el Viernes Santo y el Sábado Santo por la mafi.ana. Alegaba dos miles de firmas de la jerarquía y de los laicos. Las campafias se habían
razones: una, que generalmente el hombre moderno no observaba la hecho particularmente intensas ante los anuncios del Vaticano 1 por
ley "a causa de lo vertiginoso de la vida moderna y el estrés generaliza- Pío IX, y del Vaticano II por el Papa Juan. Inmediatamente después
do", y otra, que muchos obispos y sacerdotes se dispensaban a sí mis- del anuncio del Papa Juan, Mons. Joseph Phelan, de la Iglesia de San
mos del ayuno porque les privaba del vigor necesario para cumplir sus José en Capitola (California), emprendió una campaña junto con sus
extensos deberes pastorales. Si los obispos y los sacerdotes no ayunan, feligreses y recogió unas 150.000 firmas.
observó el obispo Pohlschneider, difícilmente puede esperarse que lo Sin embargo, los principales responsables de la iniciativa del Papa
hagan los fieles. Al mismo tiempo, puesto que "la vida cristiana no Juan fueron los padres Roland Gauthier y Guy Bertrand, directores del
puede existir durante largo tiempo sin un espíritu de penitencia y Centro de Investigación y Documentación del Oratorio de San José en
abnegación", debía aconsejarse constantemente a los fieles la realiza- Montreal, quienes en 1961 redactaron un folleto de setenta y cinco pági-
ción de "sacrificios concretos". nas narrando la historia de estas campafias. Expusieron que la ubicación
El último orador el 30 de octubre. fue el obispo auxiliar Ildefonso del nombre de San José después del de la Virgen María en el canon de
Sansierra, de San Juan de Cuyo (Argentina), quien manifestó su espe- la misa reconocería de forma oficial, doctrinal y litúrgicamente, la santi-
ranza de que no cayese en el olvido "el deseo de muchísimos obispos y dad eminente de San José, después de María, sobre todos los santos.
sacerdotes" de incluir el nombre de San José en el canon de la misa. El Estos dos padres de la Santa Cruz, en colaboración con los carmelitas
5 de noviembre, el obispo Albert Cousineau, de Cap-HaYtien (Haití), descalzos de la Sociedad Iberoamericana de Josefología de Valladolid, y
antiguo superior del Oratorio de San José en Montreal, formuló exten- con los Padres de San José del Bienaventurado Leonardo Murialdo, del
samente idéntica petición de que "el nombre del Bienaventurado José, Centro de Investigaciones San José de Viterbo (Italia), publicaron su
Esposo de la Biehaventurada Virgen Maria, fuese introducido en la folleto en inglés, francés, espafiol, portugués e italiano, y mucho antes
misa en todos los lugares donde se mencionase el nombre de la Biena- de que el Concilio comenzase enviaron copias del mismo junto con una
venturada Virgen María". solicitud a los Padres conciliares de todo el mundo.
Al final de la XVIII Congregación General, el 13 de noviembre, A mediados de marzo de 1962 se le entregaron al Papa Juan seis
el cardenal Secretario de Estado hizo un anuncio especial al respecto. volúmenes con la petición firmada por 30 cardenales, 436 patriarcas,
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arzobispos y obispos, y 60 superiores generales. Mientras examinaba las siado negativo, demasiado agresivo, demasiado intolerante, demasia-
firmas, el Papa Juan dijo: "algo se hará por San José". Estas firmas le con- do unilateral, y globalmente pasado de moda. Le faltaba tono pasto-
firmaron en su deseo personal de hacer algo especial por San José, a ral, decían, condenaba a buenos autores católicos citándoles fuera de
quien había venerado desde la infancia con una devoción muy especial. contexto, y se observaban en él bastantes errores teológicos. Una de
El 19 de octubre, tres días antes de que comenzase a discutirse la las principales objeciones era que reconocía dos fuentes de la Reve-
liturgia en el aula conciliar, se informó oficialmente al P. Edward Hes- lación en lugar de una.
ton, de los Padres de la Santa Cruz -que había presentado las firmas El esquema sobre las fuentes de la Revelación fue presentado por
en nombre de los tres centros-, de que el Papa Juan había decidido lle- el Cardo Ottaviani el 14 de noviembre. Era su primera aparición en
var a cabo la propuesta, e iba a incluir el nombre de San José en el el aula conciliar desde que había sido silenciado por el Cardo Alfrink
canon de la misa. dos semanas antes. Habló de! valor pastoral del esquema, y dijo que
El 13 de noviembre, día en que se hizo pública la decisión del e! primer deber de cualquier pastor de almas era enseñar la verdad,
Papa Juan en el aula conciliar, marcó también el fin de la larga discu- que siempre y en todas partes es la misma. Luego presentó a Mons,
sión sobre la liturgia, que había ocupado quince sesiones, con un pro- Salvatore Garofalo, otro bien conocido conservador, y le cedió la
medio de veintidós intervenciones diarias. Al final de la mañana se palabra para e! informe introductorio del esquema. Mons. Garofalo
anunció que al día siguiente la discusión comenzaría con el esquema había pertenecido a la Comisión Preparatoria Teológica y el Cardo
sobre las fuentes de la Revelación. Ottaviani le había mantenido como consultor de la Comisión Teo-
lógica del Concilio.
Mons. Garofalo, que no era Padre conciliar, dijo que la primera
PUNTO MUERTO Y RESOLUCIÓN tarea de! Concilio era defender y promover la doctrina católica con la
mayor precisión posible. No se trataba de renovar la doctrina, dijo,
No era difícil predecir que el esquema sobre las fuentes de la sino sólo de estudiar y conocer con mayor profundidad la doctrina ya
Revelación se enfrentaría con serios problemas en el estrado conciliar. existente. Describió el minucioso trabajo que había conducido a la
Sus oponentes, conducidos por el P. Schillebeeckx y los obispos preparación del esquema, y sefíaló que hombres doctos de muchas
holandeses, habían estado haciendo propaganda en su contra fuera naciones y diversas universidades habían contribuido a él. Luego expli-
del aula durante más de un mes. Aunque la Comisión Preparatoria có brevemente el contenido de los cinco capítulos.
que había redactado el documento había incluido a liberales como el La reacción del aula conciliar fue rápida y devastadora. El Cardo
obispo John Wright, de Píttsburgh, el obispo Joseph Schroffer, de Alfrink de Holanda, el Cardo Frings de Alemania, el Cardo Bea de la
Eichstatt, y Mons. Gerard Philips, de Lovaina, se consideró que el Curia, el Cardo Kenig de Austria, el Cardo Liénart de Francia, el Cardo
esquema llevaba la impronta del Cardo Ottaviani v del P. Sebastian Leo Suenens de Bélgica, el Cardo Léger de Canadá, e! Cardo Joseph
Tromp. Éste, aunque holandés y jesuita, era colocado sólo detrás del Ritter de los Estados Unidos, y el Patriarca Maximos rv, expresaron
Cardo Ottaviani como campeón del conservadurismo. El Cardo Otta- categóricamente su insatisfacción con el esquema. Les apoyó el arzo-
viani le había elegido como secretario de la Comisión Preparatoria bispo Adrianus Soegijapranata, de Semarang, presidente de la confe-
Teológica, y le había nombrado para el mismo puesto en la Comi- rencia episcopal de Indonesia, quien dijo hablar en nombre de todos
sión Teológica del Concilio. los obispos de su país. No sólo atacó el esquema sobre las fuentes de la
Durante el primer mes del Concilio se organizó un buen núme- Revelación, sino también las otras tres constituciones dogmáticas, afir-
ro de conferencias ofrecidas por eminentes teólogos liberales, a las mando que ninguna de ellas correspondía a las preocupaciones pasto-
que habían asistido con profusión los Padres conciliares. Los orado- rales del Concilio. Puesto que la amplia mayoría de los obispos de
res sefíalaron las deficiencias del esquema, acusándolo de ser dema- Indonesia eran holandeses, y puesto que habían elegido como asesor
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teológico al jestÚta holandés P. Peter Smulders, vehementemente propusieron el nombramiento de un comité especial que redactase
opuesto a las cuatro constituciones, la posición de la jerarquía indone- un nuevo esquema, un comité que no se restringiese a una sola
sia no resultó inesperada. escuela de pensamiento.
El Cardo Siri, de Génova, y el Cardo Fernando Quiroga y Palacios, En la XXI Congregación General, el Cardo Dopfner, que había
de Santiago de Compostela, expresaron su general satisfacción con el sido uno de los sesenta y siete cardenales de la Comisión Preparatoria
esquema, diciendo solamente que requería ciertas enmiendas. El único Central, señaló que algunos de los Padres conciliares comenzaban a
orador que manifestó una aprobación completa del texto tal como preguntarse cómo era que los miembros de la Comisión Preparatoria
estaba fue el Cardo Ernesto Ruffini, de Palenno (Italia). Luego llamó Teológica y de la Comisión Preparatoria Central eran tan vehementes
la atención sobre un texto alternativo que estaba circulando entre los en sus ataques a un esquema que antes habían aprobado. Explicó que
Padres conciliares, y preguntó: "¿Con qué autoridad?". las cosas no habían sido tan pacíficas en las reuniones de las comi-
En efecto, estaba circulando un texto rival, mimeografiado y siones preparatorias. "Las mismas objeciones que se hacen ahora desde
encabezado por la sigtÚente afirmación: "Puesto que parece imposible el estrado del Concilio se hicieron entonces alli", dijo, "pero fueron
~ue el Concilio discuta todos los esquemas y los vote, habría que omi- simplemente desestimadas".
tIr algunos y acortar y combinar otros. Por tanto, los presidentes de las El Cardo Ottaviani se levantó sin previo aviso para protestar con-
conferencias episcopales de Austria, Bélgica, Francia, Alemania y tra esa afirmación. Recordó además a los Padres conciliares que el dere-
Holanda se atreven a sugerir como base de discusión el siguiente ma- cho canónico prohibía e! rechazo de esquemas que habían sido apro-
terial compendiado procedente de los dos primeros esquemas, presen- bados por el Papa. Tras ello, e! Cardo Norman Gilroy, de Sidney
tados aquí en un tono más positivo y pastoral". (Australia), que presidía, señaló que según e! artículo 33.1 del Regla-
Un grupo de Padres conciliares de IberoamérÍca (así se identifica- mento del Concilio, los esquemas sí podían ser rechazados. Dicho
ban a sí n:ismos) publicaron una declaración de dos páginas atacando epígrafe rezaba así: "se permite a todos los Padres conciliares hablar
las dos pnmeras constituciones dogmáticas. "Tal como están", afirma- sobre todos los esquemas propuestos, aceptarlos, rechazarlos, o enmen-
ban, "estos dos esquemas contradicen el propósito de este Concilio. darlos". Una vez más el Cardo Ottaviani se sentó, derrotado.
Van retra~ados respecto al momento presente del progreso teológico y De los dieciocho oradores de la tormentosa XXII Congregación
de! estudlO de la Sagrada Escritura, no corresponden a la situación General, dos defendieron el esquema, siete pidieron cambios impor-
actual del ecumenismo, frustran las expectativas del mundo moderno, tantes en el texto, y nueve lo rechazaron completamente.
y les falta claridad doctrinal". Desarrollaban cada una de estas opinio- Surgió una gran inquietud ante el aparente punto muerto de la
nes, y concluían con la siguiente aseveración: "es evidente que estos situación. Se propuso que la discusión del esquema fuese pospuesta
dos esquemas no responden a las necesidades teológicas y pastorales hasta la segunda sesión. El obispo Alfred Ancel, auxiliar de Lyon
modernas. Deben ser pues completamente reescritos en línea con estas (Francia), sugirió que tal vez el Papa desease nombrar algunos exper-
observaciones" . tos más de la escuela de pensamiento opuesta para preparar un esque-
En la XX Congregación General, el 16 de noviembre, la tem- ma totalmente nuevo.
pestad continuó arreciando. Nueve de los veintiún oradores intenta- En ese momento subió al estrado el obispo Emite De Smedt, de
ron defender e! esquema planteando enmiendas. Dos no dudaron en Brujas (Bélgica), en nombre del Secretariado para la Unidad de los
alabarlo francamente. Comprendiendo lo dramático de la situación, Cristianos. "Numerosos Padres conciliares", dijo, "han mostrado una
uno de ellos dijo que se sentía como Daniel en la fosa de los leones. preocupación auténticamente ecuménica al estudiar e! esquema sobre
Otros nueve oradores retomaron objeciones ya previamente estable- las fuentes de la Revelación. Todos desean sincera y positivamente que
cidas, o sacaron a colación otras nuevas. Pedían que el esquema fuese el esquema favorezca la unidad. Sin embargo, las opiniones difieren:
rechazado en su forma actual y sustituido por otro. Algunos de ellos unos dicen que responde a las exigencias del ecumenismo, y otros
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dicen que no. Para juzgar mejor el asunto, tal vez les agradaría a uste- Padres conciliares había planteado objeciones a la forma del esquema,
des escuchar de nuestro Secretariado qué se requiere exactamente para la Presidencia del Concilio consideraba aconsejable solicitar un voto
que una propuesta pueda ser considerada ecuménica. Como saben, mediante el cual todos los Padres conciliares pudiesen en conciencia
nuestro Secretariado fue instituido por el Sumo Pontífice para ayudar dar a conocer su opinión sobre el asunto. La cuestión sometida a vota-
a los Padres conciliares en el examen de los diversos textos desde un ción era: "¿Debe interrumpirse la discusión del esquema sobre las
punto de vista ecuménico". fuentes de la Revelación?".
El obispo De Smedt recordó que aunque su Secretariado había Votaron un total de 2209 Padres conciliares. De ellos, 1368 (62 %)
brindado su asistencia a la Comisión Preparatoria Teológica, este orga,. votaron a favor de interrumpir la discusión, 822 (37 %) en contra,
nismo, "por razones que no tengo derecho a juzgar", no había acepta- y 19 (1 %) emitieron votos nulos. Puesto que el Reglamento exigía
do la colaboración ofrecida. "Propusimos la formación de una comi- una mayoría de dos tercios para adoptar una propuesta, los Padres
sión mixta, pero la Comisión Preparatoria Teológica respondió que no conciliares que deseaban interrumpir la discusión habían sido técnica-
era oportuno. De este modo, la Comisión Preparatoria Teológica asu- mente derrotados, y la discusión sobre el esquema tal como estaba
mió en solitario sobre sí la tarea más dificil: otorgar un carácter ecu- debla continuar.
ménico a nuestro esquema. <Con qué éxito?". Se intentó entonces saltarse el Reglamento, el cual, en palabras del
Concluyó con una dramática súplica: "Quienes hemos recibido Cardo Giacomo Lercaro, de Bolonia (Italia), habla conducido "a la
del Santo Padre el encargo de trabajar en este Concilio para el feliz esta- absurda situación de que prevaleciese el voto de una minoría bastante
blecimiento del diálogo con nuestros hermanos no católicos, rogamos pequeña sobre una fuerte mayoría", lo cual consideró como una "evi-
a todos ustedes, Venerables Padres, que eScuchen lo que piensa el Secre- dente deficiencia" del Reglamento.
tariado para la Unidad de los Cristianos sobre el esquema propuesto. Al día siguiente, el arzobispo Felici leyó un comunicado de la
Tal como lo vemos, es palpable que al esquema le falta espíritu ecumé- Secretaría de Estado, según el cual el Papa habla tomado en conside-
nico. No constituye un avance en el diálogo con los no católicos, sino ración los diversos puntos de vista manifestados en las intervenciones
un obstáculo. Iré todavía más lejos, diciendo que lo perjudica (. ..). Si de los días precedentes. Éstas le habían llevado a prever una discusión
los esquemas presentados por la Comisión Preparatoria Teológica no se laboriosa y prolongada del esquema. En consecuencia, consideraba útil
redactan en fOrma diferente, seremos' responsables de haber abortado, ,que el esquema fuese revisado por una comisión especial antes de rea-
con el Concilio Vaticano 11, una esperanza magnífica e inmensa. Esa nudar la discusión. Esta comisión especial de revisión incluiría a todos
esperanza es compartida por todos aquellos que, con el Papa Juan los Padres conciliares de la Comisión Teológica y al Secretariado para
XXIII, ansían en oración y ayuno que por fin se den ahora pasos serios la Unidad de los Cristianos. La labor de la comisión consistiría en revi-
y notables en la dirección de la unidad fraterna entre todos aquellos por sar el esquema, reducirlo, y subrayar con mayor relieve los principios
quienes, 'para que todos sean uno', rezó Cristo Nuestro Señor". de la doctrina católica ya tratados en Trento y en el Vaticano I. La
Mientras se alejaba del micrófono, la asamblea rompió en un comisión presentaría una vez más el esquema revisado a los Padres
atronador aplauso. ' conciliares para su estudio. En lugar del esquema actual, la siguiente
Al día siguiente, en la XXIII Congregación General, siete orado- Congregación General comenzaría la discusión del esquema sobre los
res manifestaron su aprobación del esquema, cuatro lo aprobaron sugi- medios de comunicación.
riendo enmiendas, y dos insistieron en su devolución. La victoria de los conservadores había durado poco. Los liberales
Para entonces, ochenta y cinco Padres conciliares habían hablado habían ganado la batalla de la elección de las comisiones; habían gana-
sobre el esquema en su conjunto, y el Secretario General intervino do el debate sobre la liturgia; y ahora habían ganado el debate sobre la
para señalar que había llegado el momento de examinar los capítulos Revelación. Cada vez eran más conscientes de la fuerza de su número.
por separado. Sin embargo, dijo, puesto que un buen número de y los conservadores cada vez estaban menos seguros de su posición.
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Cuatro días después L'Osservatore Romano anunció en portada la a treinta y siete conferencias episcopales, casi dos al día, excepto los
composición de la nueva comisión revisora. Ya no se refería al esque- domingos. Pocos obispos sabían que durante algún tiempo el Papa
ma sobre las fuentes de la Revelación, sino al esquema sobre la Divina había estado bajo estricta observación médica a causa de unas hemo-
Revelación. Esto parecía confirmar que el bando liberal, que se había rragias. La noche siguiente a su octogesimoprimer cumpleafios sufrió
opuesto a la noción de dos fuentes de la Revelación, había prevaleci- una hemorragia excepcionalmente severa, y hubo de cancelar nuevas
do. La nueva comisión de revisión tenía dos presidentes, los cardena- audiencias. Guardó cama durante ocho días, pero, resueltamente, se
les Ottaviani y Bea. Se habían afiadido también seis cardenales, entre forzó a sí mismo a conducir las ceremonias de clausura del 8 de
ellos los cardenales Frings y Liénart. diciembre. Un asalto similar de la misma enfermedad le costó la vida
a comienws del mes de junio.
Tal vez el Papa Juan temió que no viviría para ver la segunda
EN BUSCA DE LA UNIDAD sesiÓn si ésta no comenzaba hasta octubre de 1963. Ello puede haber
influido en su decisión de abrir la segunda sesión el 12 de mayo y
El Papa Juan celebró su octogesimoprimer cumpleaños el domin- clausurarla el 29 de junio, fiesta de San Pedro y San Pablo. Pero aun-
go 25 de noviembre de 1962, en la Pontificia Universidad Urbana, que estas fechas habían sido decididas tras consultar con las con-
diciendo misa para los 320 seminaristas mayores congregados allí ferencias episcopales, su anuncio suscitó inmediatas protestas de
desde todas las partes del mundo. muchos Padres conciliares, por motivos tanto pastorales como eco-
En su alocución, el Papa expresó ¿u convicción de que Dios guia- nómicos. Algunos Padres conciliares pensaban que tras una sesión
ba al Concilio. "Tenéis la prueba en lo que ha sucedido durante las primaveral de siete semanas, tendrían que volver para otra sesión en
últimas semanas. Estas semanas deben considerarse una especie de el otoño del mismo año. Para obispos con diócesis extensas que
noviciado para el Segundo Concilio Vaticano". Era natural, dijo, cuan- tubrir, especialmente en África, Asia e Iberoamérica, los intervalos
do muchas personas examinaban este o aquel punto, que las opiniones enJIe las sesiones conciliares serían entonces demasiado cortos como
y las propuestas variasen en cuanto a la mejor forma de poner en prác- permitirles cumplir con sus obligaciones pastorales. Además,
tica los principios fundamentales. "Es una sagrada forma de libertad acarreaba costosos gastos de desplazamiento, y los obispos misio-
hacia la cual la Iglesia, especialmente en estas circunstancias, ha de Nueva Guinea y muchos otros países lejanos habían tenido
demostrado su respeto. Ha ganado con ello una profunda y universal costear sus propios pasajes para la primera sesión. Sugirieron que
admiración" . asistencia se vería facilitada si los obispos de los países más ricos
Antes de irse, el Papa agradeció a los estudiantes sus oraciones, y .......,.v"'.u a pagar los gastos de desplazamiento de quienes recorrían
afiadió que, con la ayuda de esas oraciones, se prepararía "para el distancias.
nuevo periodo de vida, sea cual sea su duración, que el Señor nos con- La opinión generalizada era que la segunda sesión debía comen-
ceda". ¿Tuvo una premonición de su muene? Recordó a los seminaris- el 1 de septiembre de 1963, y clausurarse el 15 de diciembre. La
tas que rezaran por "el progreso continuo y feliz resultado del Conci- hemorragia del Papa la noche del 26 de noviembre puede haber
lio ecuménico". en su decisión, pues a la mafiana siguiente el arzobispo Felici
A la mafiana siguiente, el 26 de noviembre, se anunció por terce- que había modificado la fecha de apenura al 8 de septiembre
ra vez que la solemne clausura de la primera sesión del Concilio ten- 963. No se anunció ninguna fecha de clausura.
dría lugar el 8 de diciembre en San Pedro, y que sería presidida por el Si la segunda sesión hubiese comenzado el 12 de mayo de 1963,
Papa Juan. en principio se había planeado, sus primeras tres semanas habrían
Noviembre había sido un mes verdaderamente agotador para el Vll1\"lUlUU con las últimas tres semanas de vida del Papa Juan.
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El primer día de discusión del esquema sobre los medios de El sector liberal se hallaba pues más confiado que nunca. No sólo
comunicación, el 23 de noviembre, el Secretario General dio a cono- estaba bien representado en la Comisión Teológica, sino que había
cer que el siguiente tema de debate sería el esquema sobre la unidad de conseguido un fuerte apoyo de los Padres conciliares africanos e his-
la ~glesia, redacta~o po~ la Comisión Preparatoria para las Iglesias panoamericanos, éstos últimos con el Cardo Raúl Silva Henríquez, de
OrIentales. A contllluaCIón vendría el esquema sobre la Bienaventu- Santiago de Chile, como jefe de filas. Inicialmente los obispos afri-
rada Virgen María. canos procedentes de antiguos territorios del África francesa habían
Este anuncio produjo un considerable revuelo en el aula conciliar mostrado cierta frialdad hacia la jerarquía francesa, deseosos de evitar
pues justo ese mismo día se había distribuido otro esquema, titulad~ cualquier apariencia de subordinación colonial; pero dicha actitud
Sobre la Iglesia, que contenía un capítulo titulado Sobre el ecumenismo. desapareció rápidamente en el calor del debate, y sus sólidos lazos cul-
Los Padres conciliares se enfrentaban así a tres documentos diferentes turales con Francia impulsaron a muchos obispos de países francófo-
sobre el mismo tema: la promoción de la unidad de los cristianos. nos de Asia y África a apoyar a la alianza europea. Además, los supe-
Estaba, en primer lugar, e~ esquema sobre la unidad de la Iglesia; luego riores generales y los obispos misioneros nacidos en los países que
el capítulo s??re ecumemsmo del esquema sobre la Iglesia redactado formaban la alianza europea le daban su apoyo casi sin excepción. Y la
por la ComISIón Preparatoria Teológica bajo la dirección del Cardo alianza recibió también el concurso de otros numerosos obispos misio-
Ottaviani; y finalmente, como habían sabido algunos Padres concilia- neros y obispos de países hispanoamericanos, agradecidos por la gene-
res, un ~squema titulado Sobre el ecumenísmo católico preparado por el . rosísima ayuda financiera que habían recibido en afios anteriores de las
SecretarIado para la Unidad de los Cristianos bajo la dirección del dos agencias de captación de fondos de que disponía el Card. Frings:
Cardo Bea. MíSereor y Adveniat. Muchos de ellos, que aprovecharon la ocasión del
Los Padres conciliares que militaban en el movimiento ecuméni- Concilio para visitar al Cardo Frings y agradecérselo personalmente,
co quedaron totalmente insatisfechos con el capítulo de ecumenismo acabaron uniéndose a la alianza.
preparado por la Comisión Preparatoria Teológica del Cardo Ottavia-
ni. Creí~ que su mejor esperanza de modificar este capítulo residía en ***
tratarlo Junto con los otros dos esquemas sobre la unidad de los cris-
ti.an0s. ~ estrategia con~istía en'discutirlos uno tras otro, y luego fun- El éxito de la estrategia de la alianza se hizo evidente el 26 de
dirlos. SI un grupo que lllcluyese al presidente de la Comisión Teoló- 1<;lJI1UJ.<;, en la XXVII Congregación General, sólo tres días después
gica (Car~ .. Ottaviani), al presidente del Secretariado para la Unidad ue se anunciase el plan original de trabajo. Ese día, el Secretario
de l~s Cns~Ianos (Card. Be~), y al ~residente de la Comisión para las anunció que, tras el esquema sobre la unidad de la Iglesia, y
IgleSIas OrIentales (Card. ClCognanI), redactase un texto común revi- del esquema sobre la Bienaventurada Virgen María, el Concilio
sado, entonces la influencia conservadora sobre el texto final dismi- '''''",",W'U<L el capítulo de ecumenismo preparado por la Comisión Teo-
nuiría notablemente. el esquema sobre el ecumenismo católico preparado por el
Un objetivo todavía más importante para los liberales era el leCI:etan'ada para la Unidad de los Cristianos, y el esquema sobre la
esquema sobre la Iglesia en su conjunto. Si' pudiese discutirse inme- preparado por la Comisión Teológica.
diatamente después del esquema sobre la unidad de la Iglesia, enton- El Card. Cicognani introdujo el esquema sobre la unidad de la
ces el aluvión de críticas dirigidas contra él permitiría devolverlo a la en aquella misma sesión. "Una vez más deseamos", dijo el car-
nueva Comisión Teológica para su ,revisión. Y aunque esa Comisión "confesar solemnemente los lazos fraternales que nos unen en
estaba todavía encabezada por el Cardo Ottaviani, incluía también a los Orientales separados", y les pedía "meditar que en un
ocho repres~ntantes de. la alianza europea cuidadosamente escogidos, estuvimos unidos, fuimos uno". El propósito del documento
capaces de ejercer una Importante influencia. .presente, explicó, era "preparar el camino de la unidad en la verdad y
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caridad de Cristo". También señaló que el esquema insistía en la
importancia religiosa e histórica de los ritos orientales, y no hada refe-
rencia a pasadas discordias. "Nunca en los anales de la Iglesia se había
dicho tanto sobre la unidad de la Iglesia como en los tiempos moder-
nos", dijo, "y nunca desde los tiempos de León XIII se había hecho
tanto para conseguirla".
Las Iglesias Ortodoxas separadas tienen hoy 157 millones de miem-
bros en todo el mundo. Las Iglesias Orientales, distintas de las Ortodo-
xas, pertenecen a la Iglesia Católica. El término 'Iglesias Orientales' es
una expresión consagrada por el uso para referirse a aquellos laicos y
miembros de la jerarquía católica que pertenecen a los ritos orientales.
Al redactar el esquema, dijo el Cardo Cicognani, la Comisión
había intentado tomar en consideración no sólo las diferencias teoló-
gicas entre las Iglesias, sino también la forma en que las Iglesias Orto-
doxas están acostumbradas a expresar su teología. En consecuencia,
representantes de los seis principales ritos de las Iglesias Orientales
habían colaborado en la redacción del texto. En efecto, en la Comisión
Arzobispo Lefebvre
Preparatoria para las Iglesias Orientales habían estado representados
veinticuatro países y dieciséis comunidades religiosas, y también las
principales subdivisiones de los cinco ritos orientales principales: ale-
jandrino, antioqueno, bizantino, caldeo y armenio.
El primer orador en subir al estrado fue el Cardo Liénart. Afirmó
que el esquema contenía graves defectos tanto de contenido como de
forma, y debía ser rechazado. El Cardo Ruffini, de Palermo, y el Cardo
Michael Browne, Vicepresidente de la Comisión Teológica, pensaban
que debía induirse en el más amplio esquema sobre la Iglesia. El Cardo
Bacci, de la Curia Romana, expresó su apoyo al esquema tal como
estaba, y sólo propuso leves correcciones.
Al día siguiente, un cierto número de oradores solicitaron que los
tres documentos concernientes a la unidad de los cristianos fuesen
fundidos por los tres organismos que los habían redactado, y que el
nuevo esquema se discutiese en la segunda sesión. El esquema fue cri-
ticado por no referirse a los errores y faltas de la Iglesia Católica que
habían contribuido a la separación originaL Se señaló además que la
redacción era tan áspera y arrogante, y manifestaba tan menguado
espíritu ecuménico, que la misma forma del esquema podía ofender a
los hermanos separados, a quienes iba dirigido. Tres oradores pidieron
su rechazo total. Cardenal Ski
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En la siguiente sesión, varios intervinientes propusieron una revi- El cardenal prosiguió subrayando la valía de los miembros de la
sión completa del esquema. Algunos dijeron que hacía demasiadas Comisión Preparatoria Teológica, que había preparado el ~squema
concesiones; otros mantuvieron que era demasiado autoritario. Un sobre la Iglesia. Había estado formada por treinta y un mIembros,
Padre conciliar dijo que el esquema no debía admitir ninguna culpa por con treinta y seis consultores procedentes de quince países. La mayo-
parte de la Iglesia Occidental. El obispo Ancel, auxiliar de Lyon, repli- ría de estos hombres eran profesores de Universidad o de importan-
có que la admisión de equivocaciones no suponía renunciar a la verdad, tes instituciones eclesiásticas de enseñanza en diferentes partes del
siendo ruidosamente aplaudido. Otro orador afirmó que el tono del mundo. En el haber de todos ellos figuraban varias publicaciones de
decreto debía reflejar el respeto debido a las Iglesias Ortodoxas a causa importancia excepcional, algunas de las cuales se utilizaban ~omo
del elevado número de sus miembros, la antigüedad de sus tradiciones, libros de texto en seminarios y universidades. En consecuenCIa, [a
la evangelización que habían alentado, y el frecuente martirio que Comisión Preparatoria Teológica se había considerado intelectual-
habían padecido. El mismo orador deseaba que el esquema pusiese mente dotada para llevar a cabo la trascendental tarea de .redac:~ un
énfasis en que la herencia religiosa, histórica y litúrgica de Oriente era esquema sobre la Iglesia. Además había tenido en conslderaclO n el
una herencia de toda la Iglesia, sin distinción de Este ni de Oeste. aspecto pastoral del Concilio. .
Uno tras otro, los Padres conciliares pedían que los tres docu- Aquella mañana se acercaron al micrófono carorce Padr~s c~nCl
mentos fuesen fundidos en uno. liares. Seis de ellos pidieron revisiones tan completas que eqUlvahan al
El 30 de noviembre, cuarto dí~ de discusión, permanecían divi- rechazo total del texto en su forma actual. Se criticaba el esquema por
didos. La sesión terminó con una decisión casi unánime de concluir demasiado teórico, por demasiado legalista, por identificar el Cuerpo
el debate. Al día siguiente, por 2068 votos contra 36, el Concilio deci- Místico pura y simplemente con la Iglesia Católica, por referirse sólo
dió que los tres documentos se combinarían en un único esquema. condescendiente mente a los laicos, por insistir en exceso sobre l~s
derechos y autoridad de la jerarquía, y por carecer de un enfoque can-
tativo, misionero y ecuménico.
RESULTADOS DE LA PRIMERA SESI6N Uno de los oradores, el obispo De Smedt, recapituló su crítica en
tres epítetos: según dijo, el esquema era culpable de triunfalismo, cle-
El Concilio emprendió la discusión del importantísimo esquema ricalismo y legalismo. .
sobre la Iglesia en su XXXI Congregación General, el 1 de diciembre, La última intervención aquel día fue del obispo Luigi Carh, de
exactamente una semana antes de la clausura de la primera sesión. La Segni (Italia). Sostuvo que algunos Padres conciliares habían ne~ado
primera intervención correspondió al Cardo Ottaviani, quien como sus preocupaciones ecuménicas demasiado ~ejos. ~a no era ~oslble,
presidente de la Comisión Teológica deseaba hacer algunas observa- comentó, hablar sobre Nuestra Señora; nadie podla ser conSIderado
ciones preliminares. hereje; nadie podía emplear la expresión 'Iglesia militante'; '! ya no se
Sólo tres días antes había señalado que sería imposible completar consideraba adecuado llamar la atención sobre [os poderes l11herentes
la discusión del esquema de treinta y seis páginas sobre la Iglesia en los a la Iglesia Católica.
pocos días que quedaban, yen consecuencia había pedido a los Padres Los días posteriores pusieron de manifiesto el enorme desacuerdo
conciliares que se discutiese el esquema sobre la Bienaventurada Vir- ,'e]ast,ent:e entre los Padres conciliares. Algunos oradores afirmaron el
gen María, más breve (seis páginas), tal como se había anunciado ori- ;'c3:rác:ter pastoral del esquema; otros lo negaron. Algunos dijero~ que
ginariamente. No habría habido problema en completar la discusión se daba suficiente importancia a los laicos; otros, que el tratamIento
de dicho esquema, dijo, con el feliz resultado de que los Padres conci- tema era demasiado superficial. El Cardo Valerian Gracias, de
liares, "con la asistencia de Nuestra Señora', habrían concluido la pri- UULUL""Y, solicitó mayor delicadeza en el tratamiento de las relaci~)ll~s
mera sesión "en unión y armonía'. Pero su ruego fue ignorado. Iglesia-Estado. "Tal como está el texto", afirmó, "constituye una lllVI-
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tación abierta a los gobiernos para que nos martiricen'. El Cardo Bea . El mismo día 5 de diciembre, poniendo por obra las sugerencias
objetó la forma en que se citaba la Sagrada Escritura, y quería que se de los cuatro cardenales, el Papa Juan creó una nueva Comisió~.~;
mostrasen las preocupaciones pastorales en el texto mismo, y no sólo Coordinación "para coordinar y dirigir los trabajos del Conc~ho .
a partir de algunas exhortaciones entre paréntesis afiadidas al teXto. Estaría compuesta exclusivamente por cardenales, con el Cardo Ctcog-
El Cardo Bacci, de la Curia Romana, expresó su creencia de que nani como presidente, y los cardenales Liénart, Dopfner, Suenens,
los Padres conciliares concordaban en la sustancia doctrinal del docu- Confalonieri, SpeIlman y Urbani como miembros. La alianza europea
mento, y que el esquema se demostraría satisfactorio después de algu- estaba representada por tres miembros en esta poderosa comisió~ de
nas correcciones de estilo. El obispo Giulio Barbetta, de la Curia seis, y por tanto tenía el control del cincuenta por ciento de ,los asIen-
Romana, replicó al obispo De Smedt, insistiendo en que el texto no tos. Estaba creciendo en influencia y prestigio, porque a comIenzos del
era triunfalista, ni clerical en el tono, ni legalista. Concilio sólo había logrado controlar el 30 % de los puestos en la Pre-
El obispo maronita Miguel Doumith, de Sarba (Líbano), miem- sidencia del Concilio.
bro de la Comisión Teológica, criticó severamente el capítulo sobre los Además de crear la Comisión de Coordinación, el Papa Juan
obispos. Dijo que, así como una madre da a su hijo un juguete con mil aprobó con la misma fecha las normas que gobernarían el Concilio en
advertencias para que no lo rompa, así también "se nos da, con un el intervalo entre la primera sesión y la segunda. La primera de ~~as
millar de precauciones, una concepción del episcopado". No podía normas estipulaba que durante dicho periodo las comisiones conCIlIa-
borrar de su mente la dolorosa impresión de que los obispos, en el res someterían los esquemas "una vez más a examen y mejora". Por
esquema, no eran más que funcionarios del Papa. Sostuvo que con- supuesto esto implicaba que no sólo habría que revisar el esquema
ceder la consagración episcopal a quienes no tenían a su cargo una sobre la Iglesia, sino también las constituciones dogmáticas que ha-
diócesis desembocaba en el funcionalismo y la secularización del bían sido atacadas por el P. Schillebeeckx y los obispos holandeses ..
episcopado. El Cardo Alfrink señaló al respecto que casi una tercera Todas las normas se leyeron ante los Padres conciliares en la sesIón
parte de los obispos de la Iglesia eran titulares, y no se hada referen- matutina del 6 de diciembre, y los liberales las entendieron como otra
, ¡¡
cia a ellos en el esquema. (Los obispos titulares no tienen asignada victoria sobre la Curia.
ninguna diócesis.) A los Padres conciliares les sorprendió ver al Papa Juan acudir al
El primer día de debate del esquema, el Cardo Alfrink había soli- aula conciliar a mediodía del viernes 7 de diciembre, la última reu-
citado una cuidadosa coordinación de los textos para evitar inútiles nión de trabajo de la sesión, Rezó el Angelus con ellos y les habló
repeticiones en la agenda del Concilio. Esta propuesta, cuya adop- extensamente. Volvió otra vez al día siguiente para participar en las
ción iba a alterar profundamente la estructura organizativa del Con- solemnes ceremonias que señalaron la clausura del primer periodo.
cilio, así como la forma y contenido futuros de los esquemas, fue Felicitó a los Padres conciliares por lo que habían realizado, y les
apoyada en las tres siguientes congregaciones por los cardenales urgió a ser diligentes en el trabajo que les quedaba por delant~. "La
Léger, Suenens y Montini. primera sesión", les dijo, "fue como una pausada y solemne mtr~
ElIde diciembre, el Secretario General había abierto la sesión ducción al grandioso trabajo del Concilio". Dijo que era comprensI-
diciendo que la salud del Santo Padre mostraba mejoría, anuncio reci- hle que en tan vasta reunión hubiesen sido necesarios "unos pocos
bido con un sonoro y prolongado aplauso. El mediodía del 5 de ,días" para llegar a un acuerdo en puntos sobre los cuales "con toda
diciembre el Papa Juan apareció en su ventana para rezar el Angelus, y ""'«uu«,,, y razones de peso, existían opiniones marcadamente
muchos Padres conciliares abandonaron pronto la basílica para verle. Pero incluso esta manifestación de las diferencias había
Habló brevemente e impartió su bendición; más tarde diría que sus :sernplemLOO un papel providencial en el triunfo de la verdad, "por-
vestiduras rojas les habían hecho aparecer como una llamarada gigan- le ha mostrado al mundo'entero la santa libertad de que los hijos
te en el sol. Dios gozan en la Iglesia".
68 69
[1:1
1
¡
El Papa señaló que las comunicaciones modernas hadan posible yo mismo pude nunca esperar tantas afirmaciones audaces y explíci-
l'
que el trabajo intensivo de preparación y revisión de los esquemas con- tas de los obispos en el estrado conciliar". ¡l.
tinuase durante el intervalo previo a la segunda sesión. Pidió a todos El P. Küng consideraba que el rechazo del esquema sobre las fuen-
los obispos que, "aunque preocupados con la administración pastoral, tes de la Revelación constituía "un magnífico paso adelante en la direc-
continuasen estudiando e investigando los esquemas que se habían ción correcta. Es algo que todos en Alemania esperábamos. Pero sien-
distribuido, o cualesquiera que se les pudiese enviar. De esta forma, la do una minoría muy pequeña, no lo soñamos como posible". En
sesión que comenzaría en septiembre del año próximo (... ) procedería conclusión, dijo que "tal vez el resultado más decisivo de la primera
más segura y firmemente, y con mayor velocidad". Si los preparativos sesión es que parte de los obispos han comprendido que son ellos, y
avanzaban con seriedad, había fundamento para esperar que el Conci- no sólo la Curia Romana, quienes componen la Iglesia".
lio Ecuménico finalizase en las navidades de 1963, cuatrocientos años El obispo Sergio Méndez Arceo, de Cuernavaca (Méjico), dijo al
después de la conclusión del Concilio de Trento. final de la sesión que "había sido un Concilio absolutamente exitoso".
El teólogo alemán P. Joseph Ra.tzinger afirmó que la ausencia de Destacó que algunos Padres conciliares se habían quejado de que en el
textos conciliares ya aprobados al final de la primera sesión constituía aula conciliar se hablaba demasiado, e incluso se repetía demasiado.
"el grandioso, sorprendente y genuinamente positivo resultado de la "Pero yo creo", explicó, "que ello era necesario, si todos queríamos
primera sesión". El hecho de que ningún texto hubiese obtenido la averiguar cuáles eran los pensamientos de los demás. La basílica de
aprobación evidenciaba, según él, "una fuerte reacción contraria al San Pedro, donde tuvieron lugar nuestras reuniones, era como una olla
espíritu que animó el trabajo preparatorio". En ello reconocía "el . a presión gigante que transformó rápida y profundamente la perspec-
carácter verdaderamente histórico de la primera sesión del Concilio". tiva de los obispos del mundo entero".
Algunos días después del final de la primera sesión, el P. Hans El rechazo de los esquemas y los veloces cambios de perspectiva
Küng, teólogo suizo de la Facultad de Teología Católica de la Univer- . caracterizaron la primera sesión del Vaticano n.
sidad de Tubinga (Alemania), fue invitado a hablar en el panel de
Prensa de los obispos norteamericanos. En su alocución relató que
cuando se le preguntó al Papa Juan en una conversación privada por
qué había convocado el Concilio, se había acercado a su ventana, la
había abierto, y había dicho: "para que-entre aire fresco en la Iglesia".
El P. Küng aseguró con júbilo que lo que había sido en tiempos el
suefío de un grupo de avanzadilla en la Iglesia, "gracias al Concilio se
había difundido y había impregnado por completo la atmósfera de la
Iglesia". Auguró que si por alguna razón el Concilio tenía que concluir,
el movimiento en la Iglesia no se detendría, y pronto sería necesario
convocar otro Concilio.
Pidieron al P. Küng que enumerase algunos logros de la primera
sesión. Replicó que "muchos" habían temido que el Concilio pro-
mulgase oficialmente afirmaciones desafortunadas en materia de
dogma y ecumenismo. Hasta el momento, sin embargo, "todas esas
tentativas habían sido rechazadas". Este espíritu en el Concilio había
producido un cambio de atmósfera en toda la Iglesia. "Nadie que
haya estado aquí para el Concilio volverá a casa igual que vino. Ni .
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Segunda sesión
29 de septiembre a 4 de diciembre de 1963
PREPARATIVOS PARA LA SEGUNDA SESIÓN
Si eran verdad las palabras del P. Küng, según las cuales "nadie que
. haya estado aquí para el Concilio volverá a casa igual que vino", para
nadie lo eran más que para los obispos de lengua alemana y sus teólo-
gbS. Habían llegado a la primera sesión del Concilio esperando ganar
algunas concesiones. Volvían a casa conscientes de que habían obtenido
una victoria completa. Y confiaban en que habrían de llegar todavía
.triunfos innumerables.
Cuando a comienzos de la primera sesión los Padres conciliares
eligieron para las Comisiones conciliares a diecisiete de los veintiún
eandidatos propuestos por los más de doscientos obispos de Estados
Unidos, pareció casi como si el Concilio les contemplase como líderes.
a medida que pasaban las semanas de la primera sesión, los obis-
norteamericanos dieron la impresión de ser demasiado retraídos y
demasiado desunidos como para asumir el liderazgo. ¿Era porque
periti no les habían preparado programa alguno? Sin embargo,
había de retraído ni desunido en los obispos de los países del Rin.
habían demostrado en la primera sesión la importancia de dis-
de un texto concreto por el cual luchar. esquema sobre litur-
había sido ese texto, y la alianza estaba preparada para actuar con
. porque conocía de antemano lo que quería y lo que no quería.
El plazo de presentación de enmiendas al esquema sobre la Igle-
LU1JLL1Uli:l el 28 de febrero de 1963, y los obispos y teólogos de habla
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pea, entre otros al obispo Jan van Dodewaard, de Haarlem (Holanda), sobre la Iglesia compuesto por la Comisión Preparatoria Teológica. El
al obispo Léon Elchinger, coadjutor de Estrasburgo (Francia), y al P. esquema alternativo era mucho más corto, y buscaba un tono más pas-
John Schütte, superior general de los Misioneros del Verbo Divino, en toral, así como adecuarse al espíritu ecuménico. "En modo alguno pre-
situación óptima para transmitir las opiniones de la alianza a la confe- tende guardar silencio o disimular las verdades católicas, ni s~quiera
rencia de superiores generales en Roma. Toda esta actividad organiza- aquellas que los protestantes cuestionan o niegan. Sin embargo, mtenta
tiva giraba en torno al Cardo Dopfner, también miembro de la Comi- siempre tomar en consideración las objeciones protestantes, por
sión de Coordinación del Concilio, quien comunicó a los asistentes las supuesto sin tratar dichas objeciones explícitamente". .
decisiones a que había llegado la Comisión en su primera sesión en el Los Padres conciliares de habla alemana estaban ahora bIen pre-
Vaticano, del 21 al 27 de enero. Dos significativas resoluciones toma- parados para el debate de apertura de la segunda sesión, el esquema
das en la sesión habían sido tratar el esquema sobre la Bienaventurada sobre la Iglesia. Aún llevarían a cabo preparativos adicionales en una
Virgen María independientemente del esquema sobre la Iglesia, y segunda conferencia en agosto del mismo año, en Fulda.
reducir este último a cuatro capítulos. Conviene resaltar que las palabras con que comenzaba el esquema
La reunión de Munich dio lugar a una minuciosa crítica del alternativo, Lumen Gentium, tomadas de la alocución del Papa Juan
esquema sobre la Iglesia, así como a un esquema alternativo de cua- del 11 de septiembre de 1962, fueron luego adoptadas como primeras
renta y seis epígrafes. Estaba dividido en cinco capítulos, como había palabras y título oficial de la constitución dogmática del Concilio
sugerido el Cardo Suenens, y no en cuatro, como había decretado la sobre la Iglesia.
Comisión de Coordinación. El análisis y el esquema alternativo fueron
enviados al Papa Juan XXIII y al Cardo Ottaviani, presidente de la
Comisión Teológica, junto con una introducción especial. En ella se . EL FUNCIONAMIENTO DE LA COMISIÓN LITúRGICA
afirmaba que el análisis enumeraba las razones "por las cuales parece
que el esquema actual debe ser completamente revisado". Aseguraba En la segunda mitad de noviembre y principios de diciembre de
además que, al redactar el esquema alternativo, los Padres de habla ale- 1962, hacia el final de la primera sesión, la Comisión litúrgica presentó
mana habían tomado continuamente en consideración las normas una introducción revisada y un largo primer capítulo de su esquema
generales dictadas por el Papa el 5 dé díciembre de 1962, al final de la ante la asamblea plenaria del Concilio, para dilucidar en veintiocho
primera sesión. Tales normas insistían "especialmente en el aspecto . votaciones distintas. Contrariamente a lo esperado, la oposición fue
pastoral" de los decretos conciliares. ASimismo la introducción esta- muy pequeña. El mayor número de votos negativos en una votación
blecía que los Padres conciliares de habla alemana también habían de 150. El promedio de votos negativos, cuarenta. y cuando se
tenido en mente las directrices de la Comisión de Coordinación, en votó el capítulo completo, el 7 de diciembre, sólo once de los 2018
particular "señalar la relación con el Concilio Vaticano 1, recordar -y conciliares votaron negativamente.
presentar al mismo tiempo desde un punto de vista ecuménico- el ) Algunos atribuyeron esta aceptación casi unánime al estricto
papel del Sumo Pontífice y su primado, y aclarar la significación de la seguimiento que la Comisión Litúrgica dedicó a las observaciones de
colegialidad episcopal y del episcopado mismo". Padres conciliares durante el debate. Además, antes de someter los
Todos los Padres conciliares de Austria y Alemania recibieron del a votación, la Comisión Litúrgica había presentado a cada
Cardo Di:ipfner copias de estos documentos con fecha 16 de febrero. conciliar un exhaustivo informe impreso de cinco folletos expli-
Recibieron además un comentario sobre el esquema alternativo, junto con todo detalle qué se había hecho, y por qué.
con una bibliografía de unos treinta y cinco estudios teológicos en Eufórica ante esta reacción, la Comisión Litúrgica revisó el texto
alemán y francés. La frase introductoria del comentario explicaba que los restantes capítulos del esquema, y se congregó en Roma para
el propósito de este esquema era evitar ciertas carencias del esquema sesión de trabajo que comenzó el 23 de abril de 1963. Cada sub-
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I
comisión tenía que informar a la Comisión plenaria sobre el trabajo las que era responsable, cada subcomisión particular formulaba las
que habia hecho, y luego la Comisión plenaria examinaba los cambios enmiendas correspondientes y redactaba un informe explicando por
propuestos línea por línea y palabra por palabra. qué habían sido formuladas así. informe se leía e~tonces en la
Le pregunté a uno de los miembros de la Comisión Litúrgica, el sesión plenaria de la Comisión Litúrgica, y tanto los miembros de la
arzobispo Paul Hallinan, de Adanta (Georgia), que se hallaba en Roma Comisión como los peritos tomaban parte en la discusión subsiguien te".
para la reunión, si querría conceder uná rueda de prensa sobre el méto- El arzobispo Hallinan era el presidente de la Subcomisión de
do de trabajo empleado por la Comisión. Accedió de buena gana, y reci- mentos, y dijo que su primer informe y la discusión concomi:a~,te
bió a los medios de comunicación el 7 de mayo en el Hotel Columbus. habían durado dos días y medio. Pero después de que la subcomlSlon
"Querría destacar especialmente", dijo, "la cuidadosa considera- hubo revisado el texto de nuevo, el siguiente informe y la discusión
ción otorgada por la Comisión Litúrgica a todas las exposiciones rea- sólo ocuparon media hora. .
lizadas por los Padres conciliares el pasado otofio. examinado En la época en que tuvo lugar la conferencia de prensa, la Comi-
cada afirmación y las hemos clasificado, a grandes rasgos, en cuatro sión Litúrgica llevaba reunida dos semanas enteras. "Ya se ha com-
categorías". La primera categoría incluía "proposiciones ya contenidas pletado la discusión de las enmiendas propuest~ p~r. lo: P~~res
en el esquema mismo, o en enmiendas previas al esquema". La segun- conciliares sobre la misa, los sacramentos y el OficIO DIV1ll0 , diJO el
da contenía "propuestas que nuestra Comisión Litúrgica ha traspasa- arzobispo Hallinan. "Esta semana estamos votando la forma final de
do a otras comisiones que tratan de modo más directo la materia en las enmiendas que se presentarán a los Padres conciliares para su vota-
cuestión". La tercera englobaba sugerencias que la Comisión conside- ción en septiembre". Una vez que los Padres conciliares acepten las
raba demasiado detalladas, "y éstas se han remitido a una comisión enmiendas y cada capítulo con la mayoría de dos tercios exigida, "sólo
postconciliar que se constituirá cuando finalice el Concilio". La cuar- queda la formalidad de una votación final en sesión pública y ante la
ta y última categoría abarcaba "todas las enmiendas reales al esquema presencia del Santo Padre. Luego, con la aprobación del Santo Padre,
sobre liturgia, y éstas son las que hemos tramitado en nuestra subco- la constitución sobre la Sagrada Liturgia será promulgada y se conver-
misión y en las reuniones de la Comisión". tirá en ley para toda la Iglesia Católica. En ese momento la Comisión
El arzobispo Hallinan explicó entonces el funcionamiento de la Litúrgica del Concilio Vaticano Il habrá cumplido su misión".
Comisión Litúrgica y sus subcomisiones. La discusión sobre la liturgia El arzobispo sostuvo que existían "muy buenas razones para el
en el aula conciliar había tenido lugar desde el 22 de octubre hasta el optimismo y la confianza que habían reinado en este periodo de tres
13 de noviembre de 1962, y durante ese tiempo todos los Padres con- semanas entre los miembros de la Comisión (... ). En primer lugar, el
ciliares habían tenido libertad para presentar cuantas proposiciones u Cardo Larraona nos ha asegurado que el mismo Santo Padre está ~uy
observaciones deseasen. Él pudo hacerlo tanto oralmente como por complacido con el trabajo de la Comisión Litúrgica. En una audle~
escrito. "Este material ocupó unos diez volúmenes mimeografiados, y cia de hace unas tres semanas, expresó su seguridad en que el trabajO
alcanzó casi mil páginas", dijo el arzobispo; "sólo las propuestas sobre de la Comisión Litúrgica y de los Padres conciliares será un paso real
el sacrificio de la misa alcanzaban casi las 250 páginas". hacia el aggiornamento. Naturalmente esto nos llena a todos de con-
Durante todo el periodo, la Comisión se había reunido diariamen- fianza y satisfacción". .
te. Tan pronto como un Padre conciliar hablaba en el aula, el Secretaria- Luego se refirió al "estilo muy democrático" con el cual condUjO
do General remitía el texto de su intervención a la Comisión Litúrgica. las reuniones el Cardo Arcadio Larraona, presidente de la Comisión
"Básicamente, el tratamiento de las propuestas el pasado otoño fue idén- Litúrgica. Su política de darle a cada uno en todo momento todas las
tico al de la actual sesión de la Comisión Litúrgica", dijo el arzobispo. oportunidades para hablar libremente y desarrollar su propio pensa-
Cada una de las trece subcomisiones incluía tanto Padres conci- miento había producido sus fruros. Los miembros de la Comisión se
liares como periti. Una vez examinadas las propuestas del Concilio de habían instruido unos a otros. "Uno no puede ayudar, sino aprender,
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de hombres que están en ambientes totalmente diferentes: África, detrás tiva. Pero gracias a Dios tengo a pleno rendimiento el uso de todos los
del Telón de Acero, Iberoamérica, etc. Sin duda es cierto", continuó, sentidos y de todo mi cuerpo, y puedo así admirar aquí este imponente
"que esta Comisión ha trabajado de forma verdaderamente conciliar. espectáculo de caridad y de inocencia".
Ha sido internacional, ha sido abierta, ha sido libre, y sin duda cons- En la fiesta de la Epifanía, el 6 de enero de 1963, el Papa Juan
tó de un grupo de hombres consagrados a la tarea". XXIII dirigió una larga carta a los Padres conciliares de todo el mundo.
El arzobispo Hallinan afirmó que el optimismo de los miembros Les deda que ante sus ojos figuraba constantemente su imagen en la
de la Comisión Litúrgica se había producido también en buena medi- basílica de San Pedro, reunidos en Concilio. Y nada le era más querido
da por el entusiasmo que los mismos Padres conciliares habían mos- que entregarse "de pensamiento y palabra al serio y sagrado asunto del
trado en los días de clausura del Concilio, cuando votaron "casi por Concilio". Les recordó que el periodo entre el 6 de enero y el 8 de sep-
unanimidad a favor de la renovación, del aggiornamento. Y eso se habia tiembre de 1963, en que el Concilio reanudaría sus trabajos, "debía
contagiado. Podía experimentarse en los trabajos de la Comisión". considerarse como verdadera continuación de las tareas del Concilio".
A la Comisión se le habían asignado entre treinta y cuarenta penri. También era sagrado deber de cada uno de ellos "no sólo estar
"Estos hombres", dijo el arzobispo, "representan probablemente las presente en las próximas reuniones en la basílica vaticana, sino tam-
mentes más finas en el mundo litúrgico actual en cuanto a investi- . bién mantener la más íntima unidad de espíritu durante aquellos ocho
gación, dedicación al trabajo, fervor, experiencia, y todo lo demás. ,meses con todos sus hermanos en el episcopado. Deben mostrarse
Vienen de todos los continentes. Tener este grupo con nosotros fue ;prestos a responder las cartas que les dirija la Comisión encabezada por
como tener un estante con los mejores libros litúrgicos del mundo ... nuestro Cardenal Secretario de Estado, cada vez que les consulte algo.
sólo que éstos no eran los libros, éstos eran los autores. Fue un privi- . ;rodos y cada uno deben estudiar minuciosamente 10 que se les envíe,
legio muy notable disponer de estos hombres aqUlm • 1f tener al día la correspondencia. Como resultado de esa alacridad, sin
El P. Frederick McManus, profesor de Derecho Canónico en la .duda el Concilio progresará sabiamente, y esta grandiosa tarea hacia la
Universidad Católica de América, y adherido desde hada tiempo al Gual están vueltos todos los ojos apresurará su deseada conclusión".
movimiento litúrgico en los Estados Unidos, se sentó junto al arzobis- j El Papa Juan insistió en que los obispos debían considerar "cual-
po durante la rueda de prensa. El arzobispo le presentó ante los medios quier materia relacionada con el Concilio como la nifia de sus ojos", y
como "nuestro peritus norteamericano en este campo, uno de los más 'hacerlo todo "rápida" y "apropiadamente". Al estudiar los documentos
relevantes liturgistas de los Estados Unidos, un hombre que goza de Concilio, debían utilizar los servicios de sacerdotes "destacados por
la confianza de los obispos y de los laicos dentro del movimiento, .ÉU conocimiento y virtud".
rápidamente emergente dentro de los Estados Unidos, hacia el resur- Del 21 al 27 de enero, la Comisión de Coordinación se reunió en
gimiento de la liturgia". :el Vaticano bajo la presidencia del Secretario de Estado. El 28 de enero
Papa recibió en audiencia a los miembros de la Comisión y a otros
funcionarios del Concilio. Les expresó su enorme ilusión por romar el
Los ÚLTIMOS MESES DE V1DA DEL PAPA JUAN al Concilio con sus propios dedos en todas las etapas de su desa-
Estaba satisfecho con todo lo que se había hecho hasta el
Tras la primera sesión, y para demostrar al mundo que de nuevo Jl"'~HLOU. y con las decisiones adoptadas por la Comisión de Coordi-
disfrutaba de buena salud, el Papa Juan XXIII rindió visita al Hospital Como resultado de ellas existía la esperanza "de que el Conci-
del Nifio Jesús, en la Colina del Janículo, donde habló con los nifios habiendo comenzado con tan buen pie, alcanZaría rápidamente sus
enfermos y se dirigió a las enfermeras, religiosas, y demás personal del . Insistió en la importancia de la unidad orgánica en la agen-
hospital: "como podéis ver, estoy en perfecta salud, aunque no en dis- del Concilio, y dijo que el trabajo de preparación "debe avanzar
posición de echar una carrera o participar en una competición depor-
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Las comisiones y subcomisiones vivieron una intensa actividad padecía una terrible agonía. Pero la única respuesta del Vaticano ante
durante la primera parte de 1963. Todas las comisiones se habían divi- ese interrogante fue que el Papa se había sentido muy "fatigado"
dido en subcomisiones, y los miembros de las subcomisiones ponían a durante la ceremonia. Como supe más tarde, los colaboradores más
punto por correo los textos que luego presentaban a las sesiones ple- próximos del Papa habían temido que no pudiese soportar los agota-
narias de las comisiones afectadas cuando eran convocadas en Roma. dores oficios de Semana Santa, pero el Sábado Santo su salud había
Siete comisiones y el Secretariado del Cardo Bea se reunieron en Roma mejorado.
entre el 20 de febrero y el 1 de abril. . Unos días después, el 22 de abril, el Papa Juan aprobó el texto de
La Comisión de Coordinación, que supervisaba y coordinaba la doce esquemas y ordenó que se remitiesen a los Padres conciliares.
actividad de estas comisiones, mantuvo un gran número de encuentros Eran producto de las numerosas reuniones mantenidas por la Comi-
en el Vaticano, que comenzaron el 25 ae marzo. El 28 de marzo exa- sión de Coordinación y las comisiones conciliares. El Papa Juan había
minó los dos primeros capítulos del esquema sobre la Iglesia, así como sido implacable en su insistencia de celeridad. No había dado des-
el esquema revisado sobre ecumenismo. Este último había sido prepa- canso a nadie. Supo que su vida se apagaba, y trabajó febrilmente para
rado por una comisión mixta especial compuesta por miembros de la empujar a su Concilio.
Comisión Teológica, de la Comisión para las Iglesias Orientales, y del El 25 de abril me cité con el Dr. Luciano Casimirri, director de la
Secretariado para la Unidad de los Cristianos, por lo cual se invitó Oficina de Prensa del Vaticano, quien me dijo (extraoficialmente y con
asimismo a los presidentes, vicepresidentes y secretarios de estas dos gran tristeza) que el Papa era un hombre muy enfermo. En conse-
comisiones y del Secretariado. cuencia debían emprenderse de inmediato los preparativos para la
El Papa Juan decidió asistir también, y acudió a las seis de la cobertura informativa de su enfermedad final y muerte, y del posterior
tarde acompafiado por el Cardo Cicognani y el arzobispo Felici. Había cónclave. Una vez se diese a conocer su estado, dijo el Dr. Casimirri,
recibido informes diarios sobre el trabajo de la Comisión de Coordi- los periodistas acudirían en tropel a Roma para informar de la muerte
nación, y expresó gran satisfacción por todo lo realizado. Luego infor- del Papa y de la elección de un nuevo Papa. Me pidió, dado que él no
mó a los presentes que aquel día, 28 de marzo, había instituido una hablaba inglés con fluidez, y dado que los reporteros anglófonos eran
Comisión Pontificia para la Revisiqn. del Código de Derecho Canó- casi siempre el grupo mayor, que le ayudase en caso de necesidad.
nico. Ya el 25 de enero de 1959, cuando el Papa Juan anunció por pri- Más tarde, aquel mismo día y de otra fuente, supe que el Papa
mera vez el Concilio Ecuménico, proclamó también que el Código de . tenía hemorragias un día sí y otro no, y que su estado se deterioraba
Derecho Canónico debía ser reformado. El Papa presidió durante un fápidamente.
rato, y luego exhortó una vez más a los presentes a continuar su tra- El 30 de abril el Cardo Cicognani escribió a todos los Padres
bajo con entusiasmo, recalcando sus esperanzas de que el Concilio conciliares para notificarles que estaba haciendo cuanto estaba en su
produciría frutos abundantes. Tras impartir su Bendición Apostólica, mano para enviarles los primeros doce esquemas tan pronto como
abandonó la estancia. posible. Afiadía en la carta que a finales de junio esperaba tener
El siguiente hecho importante en el pontificado del Papa Juan, üispuesto otro conjunto de esquemas para que los distribuyera el
que se dirigía ya lentamente hacia el fm, fue la firma de su octava encí- ~e~:reltan' General. "Tengo el honor de informarle", escribió, "que
clica, Pacem in Terris, el 9 de abril de 1963. Santo Padre está extremadamente interesado en que estos esque-
El 14 de abril, domingo de Resurrección, un preocupante primer reciban un serio estudio. Si juzga usted que ciertas cosas todavía
plano apareció en la portada de rOsservatore Romano. Había sido Lecc~si't:an reconsideración, le invito a enviar sus observaciones, con-
obtenido en San Pedro durante los oficios vespertinos del Viernes y enmiendas, clara y adecuadamente escritos, al Secretariado
Santo, y le mostraba inclinándose para besar el crucifijo durante la del Concilio, antes de finales de julio. De esta forma, las
adoración de la Cruz. La expresión del rostro del Papa indicaba que I.;.V,lllE)1V.Ll<;;j conciliares tendrán tiempo suficiente para estudiar con
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atención dichas consideraciones y preparar sus informes, que acom- El 21 de mayo, el arzobispo Felici envió finalmente los primeros
pañarán a los esquemas ya enmendados cuando éstos se presenten seis esquemas. Al día siguiente, el 22 de mayo, el Papa Juan tenía
ante la Congregación General". programada a las 10 de la mañana una de sus habituales audiencias de
A medida que mayo avanzaba, e! Papa Juan no podía comprender los miércoles en la basílica de San Pedro. A las cüez menos cinco se
por qué los doce textos que él había aprobado el 22 de abril aún no anunció que el Papa no acudiría a la basílica, pero bendeciría a todos
estaban listos para ser enviados. Ni siquiera la mitad de ellos estaban desde su ventana a las cüez y media. Supe que el Papa Juan padecía de
preparados. El mismo arzobispo Felici se sintió entonces obligado a nuevo hemorragias, y durante toda la noche había recibido transfu-
remitir una misiva a todos los Padres c;:onciliares el 8 de mayo, justo siones de sangre.
una semana después de la carta de! Cardo Cicognani, informándoles de Al domingo siguiente por la mañana, el Papa dijo a quienes rodea-
que los seis esquemas serían enviados "en unos días". ban su lecho que, aunque su retiro espiritual ya hubiese comenzado, a
Precisamente e! día siguiente, el 9 de mayo, el Cardo Cicognani mediodía quería acercarse a la ventana, como de costumbre, para ben-
dirigió una carta más a los Padres conciliares, incluyendo esta frase: decir al pueblo en la Plaza de San Pedro. Sin embargo sus doctores se
"Su Santidad el Papa Juan XXIII desea informar a los Padres del Con- lo prohibieron, diciendo que debía evitar todo esfuerzo físico. Al día
cilio Vaticano II de que él mismo ha examinado atentamente los esque- siguiente, los sacerdotes romanos ponían en labios del Cardo Gustavo
mas que van a ser enviados a los Padres conciliares, y los examinará de Testa, que tenía acceso a los aposentos del Papa, la afirmación de que
nuevo, después de ser discutidos por los Padres conciliares, antes de había vomitado sangre. Según fuentes bien informadas, recibía trans-
darles su aprobación final". fusiones sanguíneas cada cuatro horas.
El Papa Juan no daba descanso a nadie. Estaba guiado por un El 28 de mayo, cuando el Cardo Cicognani le aseguró que todo el
deseo: ver cómo e! Concilio Vaticano 11 completaba su labor. Quería mundo estaba rezando por él, el Papa sonrió y, tras un breve silencio,
estar seguro de que los documentos estarían en manos de los Padres dijo: "Puesto que el mundo entero está rezando por el Papa enfermo,
conciliares, de modo que no hubiera excusa para no continuar con el es lo más natural que se le dé a esa oración alguna intención. Si Dios
Concilio. desea e! sacrificio de la vida del Papa, sea entonces ese sacrificio para
Se forzó a sí mismo a asistir a las ceremonias en que recibió el Pre- obtener abundantes favores para el Concilio ecuménico, para la Santa
mio Balzan de la Paz, el 11 de mayo. Al día siguiente visitó oficial- Iglesia, para la Humanidad, que anhela la paz".
mente el Quirinal. Dos días después, el Cardo Suenens entregó perso- El martes 30 de mayo el Papa Juan le dijo a su médico: "Dicen que
nalmente en Nueva York al secretario general de la ONU, U Thant, tengo un tumor. Pero eso no significa nada, si se hace la voluntad de
una copia de la Pacem in 'Terris, firmada por el Papa Juan. Dios. Espero llevar al Concilio a su conclusión, y ver la paz en el mundo".
El 18 de mayo volví a ver al Dr. Casimirri, quien afirmó que el Hacia la medianoche de esa misma jornada comenzó la crisis
estado del Papa Juan era "muy malo". final. Al ser informado de su estado al día siguiente, el Papa Juan pidió
El Papa Juan escribió otra larga carta e! 20 de mayo a todos los que se le administrasen inmediatamente los últimos sacramentos. Su
obispos del mundo, anunciando que realizaría su retiro espiritual confesor acudió al lecho, y luego le trajo el Santo Viático. A petición
anual en recogimiento y soledad durante la novena de Pentecostés, propia el Papa Juan recibió las santas unciones y pidió a su confesor
desde e! 25 de mayo al 2 de junio, Domingo de Pentecostés. Explicó que permaneciese cerca de su cama con el Santísimo Sacramento,
que informaba a los Padres conciliares de sus ejercicios espirituales mientras decía unas pocas palabras. Lo hizo con voz dara y fuerte,
"para que podáis acompañarnos en esos días con vuestras oraciones ofreciendo una vez más su vida por el exitoso resultado del Concilio
y vuestro recogimiento". Había escogido ese momento para hacer el Vaticano JI, y por la paz entre los hombres. Dijo también que todos
retiro "porque, según nuestra costumbre, actuamos a impulsos de una los Padres conciliares de! mundo debían saber que el grandioso traba-
buena inspiración". . jo comenzado se completaría sin duda ninguna.
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Tras dirigirse a todos los que le rodeaban, se volvió hacia su sobri- secretariado podría iniciar y promover el diálogo con estas grandes
no, Mons. Giovanni Battista Roncalli, y le llamó a su lado: "¡Mira, religiones con tanto éxito como el ya existente Secretariado para la
acabas de llegar y me encuentras en la carnal Los médicos dicen que Unidad de los Cristianos había hecho con las Iglesias cristianas no
sufro una dolencia estomacal. Pero esperemos que todo vaya a mejor, católicas. Cuanto más pensaba en ello, más necesario me parecía un
y pronto pueda dedicarme otra vez. al Concilio y a la Iglesia". secretariado así. ¿Y no debería haber observadores de esas religiones no
La tarde del viernes comenzó la larga vigilia en la Plaza de San cristianas en el Concilio?
Pedro. Día y noche, viernes, sábado, domingo de Pentecostés y lunes, A la mañana siguiente, temprano, telefoneé al arzobispo Zoa, cre-
el pueblo esperó y rezó. Luego, la tarde del lunes 3 de junio a las 19.49 yendo que su reacción sería indicativa, dada la presencia de tantos
horas, el Papa Juan murió. musulmanes en su diócesis. Cuando manifestó su apoyo al proyecto,
"¡El Concilio!", había dicho. "Bien sabe Dios que con simplicidad la siguiente cuestión era si podría encontrarse un obispo dispuesto a
he abierto la pequeñez de mi alma a la grandeza de su inspiración. ¿Me lanzar la idea en una conferencia de prensa.
permitirá concluirlo? Si lo hace, bendito sea. ¿Y si no me permite con- Sucedió que el obispo Antonio Thijssen, de Larantuka (Indonesia),
cluirlo? (...). Entonces contemplaré su gozoso final desde el cielo, donde pasaba unos días en Roma en mi misma casa. Discutimos la idea de
espero -más bien estoy seguro- me llevará la Divina Misericordia". otro secretariado, y me dijo que durante unas conferencias en el norte
de Europa las semanas anteriores, se había manifestado partidario de
invitar a observadores de religiones no-cristianas al siguiente concilio
UN SECRETARIADO PARA LAS RELIGIONES NO CRISTIANAS ecuménico, aunque no al actual.
El Cardo Tomás Tien, nacido en China, también se hallaba en Roma
El martes 2 de abril de 1963, el arzobispo Zoa, de Yaoundé por aquellos días, y reaccionó muy favorablemente a la propuesta.
(Camerún), miembro de la Comisión Conciliar para las Misiones, Consideraba que, puesto que las principales religiones no cristianas se
concedió una rueda de prensa en donde expuso sus opiniones acerca concentraban sobre todo en Asia, la idea no debía ser lanzada por
del esquema sobre las misiones. ún obispo de la India, como estaba planeado, sino por uno europeo.
Dijo haber percibido que la primera sesión del Concilio sólo ,"En Oriente tenemos un proverbio", afirmó: "no debe uno invitarse a
había manifestado dos preocupaciones principales: una preocupación ~í mismo". También pensaba que el Vaticano aceptaría la propuesta de
pastoral, que le impulsaba a estudiar formas en que la Iglesia podía mejor grado si se la planteaba un europeo, y aceptó hacer una decIa-
fomentar mejor el crecimiento espiritual de sus propios miembros; y r-adón ante la prensa en apoyo del secretariado, una vez que un Padre
una preocupación ecuménica, que dictaba lo que debía ser hecho u conciliar se hubiese manifestado públicamente en su favor.
omitido en orden a mejorar las relaciones con otros grupos cristianos. Contactamos de nuevo con el obispo Thijssen, y tras nuevas con-
Lo que parecía haber olvidado era que la Iglesia Católica era, por defi- :sultas, aceptó mantener una rueda de prensa sobre la cuestión el 6 de
nición, una Iglesia misionera. Su mensaje, dijo el arzobispo, no sólo se abril. A la conferencia asistieron representantes de todas las agencias
dirigía a sus miembros, o a otros cristianos, sino a todos los hombres. ,internacionales de noticias con delegación en Roma, así como miem-
Meditando aquella noche las palabras del arzobispo, en una capi- íbros de las embajadas de la India, Sudán y Arabia Saudita.
lla apenas iluminada, pensé en el inmenso bien que había realizado el El obispo Thijssen explicó que él era holandés de nacimiento,
Secretariado para la Unidad de los Cristianos, y me pregunté si no ciudadano indonesio desde 1949. "Indonesia es conocida en todo
podría instituirse un secretariado similar para las religiones no cristia- mundo por su tolerancia religiosa", dijo, "y yo mismo tengo muchos
nas. Había más de mil millones de seguidores del judaísmo, del Islam, . musulmanes o hinduistas a quienes respeto extraordinaria-
del brahmanismo, de los Vedas, del hinduismo, del jainismo, del El obispo afirmó que le agradaría ver "un secretariado especial
budismo, del confucionismo, del taoísmo y del sintoísmo. Ese nuevo :"..."'........1'-''' en Roma para las principales religiones no cristianas del
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mundo". El beneficio de semejante secretariado no sería unilatera1. ausencia del cardenal, fue recibido por el arzobispo Pietro Sigismondi,
"Los católicos, por ejemplo, podríamos aprender mucho de la liturgia, quien expresó su complacencia de que el obispo hubiese hablado a la
la cultura, y la fllosofía de estas religiones no cristianas". No estaba prensa sobre la creación de un secretariado especial para las religiones
proponiendo ninguna clase de sincretismo, dijo. "¡No, en modo algu- no cristianas. Aseguró al obispo que informaría al Cardo Agagianian
no! Simplemente vamos a comprendernos mejor unos a otros". sobre ello, y que el cardenal quedaría igualmente muy complacido por
El obispo creía que el mundo recibiría bien el establecimiento de la rueda de prensa. El obispo Thijssen explicó al arzobispo Sigismondi
dicho secretariado. Pensaba que estaba en línea con las aspiraciones de que él no había defendido la invitación de representantes de religiones
las principales religiones no cristianas del mundo, y en armonía con el no cristianas al aula conciliar, porque buena parte de la terminología
espíritu del Papa Juan XXIII, quien había manifestado su deseo de ser empleada les resultaría incomprensible. En su opinión, sería más bene-
considerado "un amigo leal y sincero de todas las naciones". ficioso para ellos recibir las explicaciones pertinentes de un Secretariado
Le pidieron al obispo Thijssen que comentase la afirmación de un especial externo a las reuniones conciliares, si es que dicho Secretariado
monje budista (recogida en un periódico de Tokio del 18 de enero de iba a funcionar en conjunción con el Concilio.
1963) en el sentido de que, aunque el Concilio Ecuménico iba a pro- El 8 de abril, antes de abandonar Roma en dirección a Madrid, el
mover la armonía religiosa e internacional, la presencia de observado- Cardo Tien realizó unas declaraciones a la prensa en las cuales abundó
res del budismo y de otras grandes religiones no cristianas "haría al en sus sugerencias. Tras expresar su total apoyo a la propuesta del
Concilio todavía más eficaz como instrumento para la paz mundial y obispo Thijssen, dijo ser "de la máxima importancia que la Iglesia
la cordialidad religiosa". El obispo replicó que, aun apreciando las opi- Católica llegue a una mejor comprensión de las principales religiones
niones del monje budista, personalmente consideraba la propuesta no cristianas del mundo, y que las religiones no cristianas lleguen a
prematura en relación al Concilio actual, centrado en la reforma inter- una comprensión mejor de la Iglesia Católica". Esto podría hacerse de
na de la Iglesia y en la unidad entre los cristianos. "Poco habrá que forma óptima "estableciendo un Secretariado donde destacados docto-
interese directamente" a los observadores no cristianos, dijo. Estaba res de las religiones no cristianas pudiesen encontrarse y conversar con
profundamente convencido, sin embargo, "de que la formación de un destacados doctores de la Iglesia Católica". En cuanto a la fecha de su
secretariado especial para las principales religiones no cristianas sería creación, dijo el cardenal, "me gustaría verla establecida muy pronto,
de inestimable valor en todo el mundo, y enriquecería indirectamente de modo que cuando se abra la próxima sesión del Concilio Ecumé-
la vida religiosa de todos nosotros". nico en septiembre, podamos tener aquí en Roma representantes de las
Interrogado por el representante de la Middle East News Agmcy principales religiones no cristianas". A su juicio, a dichos representan-
sobre si ya había hablado con el Papa sobre este tema, el obispo dijo tes se les debía permitir la asistencia a algunas reuniones dentro de la
que no, y que deseaba comprobar antes la reacción de la prensa, que basílica de San Pedro, pero añadió que pensaba que tendría poco inte-
tomaba el pulso del mundo. Dijo también que apreciaría la ayuda de rés para ellos estar presentes de forma regular.
los medios para dar a conocer la idea por todo el mundo. Las declaraciones del Cardo Tien y del obispo Thijssen seguían la
Otro periodista le preguntó al obispo si conocía otros Padres con- estela de la encíclica Pacem in Terris del Papa Juan. Muchos comen-
ciliares que apoyasen el plan. Respondió que había hablado del tema en taristas contemplaron el secretariado propuesto como una forma prác-
términos generales durante el Concilio con los dos jesuitas indonesios tica de concretar el deseo del Papa Juan de una mejor comprensión
arzobispos de Semarang y Yakarta, así como con el obispo Van Bekkum, internacional entre "todos los hombres de buena voluntad".
de Ruteng. "Los tres eran partidarios de la idea", dijo. El P. Edmundo Farhat, sacerdote libanés encargado de las emisio-
Inmediatamente después de la conferencia de prensa, el obispo nes diarias en árabe de la Radio Vaticana, asistió a la conferencia de
Thijssen acudió a hablar del tema con el Cardo Gregorio Agagianian, prensa del obispo Thijssen y se interesó en el proyecto tanto como yo.
en los cuarteles generales de la Congregación de Propaganda Fide. En Ambos pensábamos que ningún cardenal en la Iglesia estaba mejor
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cualificado para encabezar tal Secretariado que el Card. Konig, de También el Cardo Bea simpatizó con la idea, así como el Cardo
Viena. Era conocido internacionalmente como experto en religiones Gracias, de Bombay. Pocos días después, el Card, Liénart escribió que
no cristianas, había escrito copiosamente sobre el tema, y en tiempos había leído las declaraciones sobre la propuesta de Secretariado "con
había enseñado religión comparada en la Universidad. Decidimos bus- grandísimo interés". En su opinión, "la idea de establecer un secreta-
car una oportunidad para plantearle la idea. riado para las religiones no cristianas parece oportuna, pero la decisión
Toda iniciativa quedó suspendida el3 de junio con la muerte del al respecto corresponde al Soberano Pontífice".
Papa Juan XXIII. En las semanas siguientes, la gran cuestión era si el Estando el proyecto apoyado por el cardenal de la China y el car-
Concilio continuaría. denal de la India, y por los cardenales Bea, Frings, Liénart, Konig, y
El mundo no tuvo que esperar mucho. El 22 de junio de 1963, al presumiblemente Agagianian, el siguiente paso era someter el asunto a
día siguiente de su elección, el Papa Pablo VI pronunció su primer la consideración del Papa Pablo VI. Y puesto que debía ser presentado
mensaje radiofónico a la ciudad de Roma y al mundo, y afirmó: "la por un cardenal, la elección lógica parecía ser el Cardo Tien, primero
parte preeminente de nuestro Pontificado estará ocupada por la conti- en apoyar públicamente la idea. Por tanto contacté con él el3 de julio,
nuación del Concilio Vaticano II, sobre el cual están fijados los ojos de y le pregunté si escribiría al Papa Pablo VI proponiendo este nuevo
todos los hombres de buena voluntad. Ésta será nuestra principal secretariado y sugiriendo al Cardo Konig como el más cualificado para
tarea, en la cual pretendemos consumir todas las energías que Nuestro ser su presidente.
Sefior nos ha dado". El Concilio sería "el primer pensamiento de nues- El cardenal se mostró de acuerdo, me pidió que escribiese un
tro ministerio apostólico", y se comprometía a hacer cuanto estuviese en borrador preliminar de la carta, y luego solicitó que se la leyese. Cuan-
su mano "para continuar la labor de promover la unidad cristiana, feliz- do estaba a mitad de camino, puso su mano sobre mi brazo y me inte-
mente iniciada, con tan elevadas expectativas, por el Papa Juan XXIII". rrumpió. Recostándose en su silla y apoyando las manos sobre el
Podía esperarse que todos los cardenales permanecerían en Roma pecho, dijo con una sonrisa maliciosa: "creo que podríamos hacerlo al
hasta las ceremonias de coronación, programada para el día 30. El 25 modo chino". Explicó que para él resultaba difícil enviar esa carta al
de junio se enviaron por correo copias de las afirmaciones del Cardo nuevo Papa, al que apenas conocía, o proponer el nombre de un car-
Tien y del obispo Thijssen sobre el propuesto secretariado a los carde- denal concreto como más adecuado para encabezar la nueva organiza-
nales Alfrink, Cushing, Frings, Gilroy; Gracias, Konig, Liénart, Meyer, ción. "Sin embargo", sugirió, "si usted me escribiese una carta a mi,
Ritter, Rugambwa, Spellman, Suenens y Wyszynski. El 27 de junio, el podría explicar largamente cuáles serían las funciones de tal secreta-
Cardo Frings me permitió preguntarle sobre sus reacciones ante la pro- riado, mencionar los nombres de los cardenales y obispos que han
puesta de Secretariado. Él estaba de acuerdo en que podría revelarse manifestado su interés en él, e indicar los méritos del Cardo Konig para
como una fuente de tantas bendiciones para el mundo como era el wrigir el secretariado. También podría usted decir que tiene razones
Secretariado para la Unidad de los Cristianos, y añadió que no podía para creer que el Card. Konig no se opondría a que se le encomendase
pensar en nadie mejor cualificado para dirigirlo que el Cardo Konig. Se una tarea semejante".
encargó de sondear al Cardo Konig sobre el asunto. Tras llegar a Taiwan, adonde tenía que volar el día siguiente, el
El P. Farhat y yo conseguimos hablar con el Card. Konig el 30 de Cardo Tien escribiría al Papa Pablo VI incluyendo mi carta y afir-
junio, día de la coronación. Ya había discutido el tema con el Cardo mando que aprobaba el proyecto sinceramente. Me aconsejó otra cosa:
Frings, y pensaba que aquél era ciertamente el momento correcto para mi carta dirigida a él, y la suya al Papa, debían estar ambas escritas en
establecer tal organismo, pues las religiones no cristianas mostrarían Jtaliano, de modo que los miembros de la Curia Romana pudiesen
menos interés en la Iglesia Católica en cuanto finalizase el Concilio. El leerlas sin dificultad.
Cardo Konig dijo que hablaría con el Cardo Bea sobre ello esa tarde en El21 de julio el Cardo Tien me escribió desde Taipei, diciendo que
las ceremonias de coronación. había enviado las dos cartas al Santo Padre tal como estaba planeado.
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"En mi opinión, el Santo Padre no actuará rápidamente", escribió. conferencia. Al igual que en febrero, les decía, también se invitará a
"Primero estudiará el asunto, y luego consultará con otros cardenales". los Padres conciliares de Suiza y Escandinavia, así como a los Padres
Pero el 12 de septiembre, menos de ocho semanas después de la conciliares "de los países occidentales vecinos".
carta del Cardo Tien, el Papa Pablo VI anunció que "a su debido tiem- La carta contenía un programa de doce puntos. Enumeraba suce-
po se creará también un secretariado para los miembros de religiones sivamente los doce esquemas aprobados por el Papa Juan XXIII el 22
no cristianas". Nada se indicaba sobre el nombre del presidente del de abril y distribuidos a los Padres conciliares, junto con los nombres
nuevo secretariado. y direcciones de los obispos alemanes y austríacos pertenecientes a las
comisiones responsables de los esquemas afectados. Las observaciones
sobre cada esquema concreto debían remitirse al obispo apropiado,
LA CONFERENCIA DE FULDA y SUS CONSECUENCIAS quien prepararía un análisis del esquema y lo enviaría a todos los
participantes dos semanas antes de la conferencia. En ésta, el autor del
Tras el anuncio del Papa Pablo de que la segunda sesión se abriría análisis dirigiría la discusión. Sobre la base de tal discusión, se redac-
el 29 de septiembre de 1963, los Padres conciliares de todo el mundo taría un nuevo y más extenso análisis del esquema, indicando sus
reanudaron el estudio de los diversos esquemas. En algunos países ese aspectos positivos y negativos. El texto final se trasladaría al Secreta-
estudio fue emprendido por la conferencia episcopal en pleno. En los riado General del Concilio como la postura común adoptada por los
Estados Unidos, unos 125 obispos se citaron en Chicago a principios Padres conciliares de habla alemana reunidos en Fulda. Cada miembro
de agosto de 1963 con objeto de pasar revista extraoficialmente a los . e invitado a la conferencia recibiría también una copia impresa del
asuntos del Concilio. Los obispos de Argentina se reunieron en sesión texto final.
plenaria del 6 al 10 de agosto para decidir su posición sobre las distin- También escribió el Cardo Dopfner que intentaría obtener infor-
tas cuestiones conciliares. La conferencia episcopal italiana se congre- . exacta de Roma en cuanto al orden en que los esquemas iban
gó en Roma los días 27 y 28 de agosto. Los obispos de Sudáfrica se ser tratados. Dependiendo de la respuesta, explicó, el programa de
encontraron en Pretoria, también en agosto, y la conferencia episcopal puntos podría ser considerablemente abreviado. "Tan pronto
española en Madrid, a mediados de septiembre. reciba una palibra definitiva de Roma, os la comunicaré".
Sin embargo, la reunión que suséitó mayor interés fue la del 26 al Cuando se abrió la conferencia el 26 de agosto, estaban presentes
29 de agosto en Fulda (Alemania). cardenales y setenta arzobispos y obispos de diez países. Ale-
La Comisión de Coordinación del Concilio fue convocada en Austria, Suiza y los Países Escandinavos estaban representados
Roma el 3 de julio para una sesión de dos días. Examinó y aprobó los casi todos sus arzobispos y obispos. Francia, Bélgica y Holanda
esquemas sobre las misiones y el matrimonio; y el segundo día, el delegados; el mismo Cardo Alfrink representaba a Holanda.
Cardo Suenens informó de los esquemas sobre la Iglesia (Parte II) y el Cardo Frings.
sobre la Iglesia en el mundo moderno. También se discutió, y fue sus- El trabajo desarrollado por la alianza europea en Fulda fue impre-
tancialmente aceptada, una propuesta de Mons. Vallainc para que se y es lamentable que no todas las conferencÍas episcopales
mejorasen las relaciones con la prensa durante la segunda sesión. U'VJ"<U'~" y regionales trabajasen con la misma intensidad y dedica-
Inmediatamente después de la reunión, el Cardo Dopfner contac- Si lo hubieran hecho, no habrían encontrado necesario aceptar
tó con el Cardo Frings y con el Cardo Konig, con vistas a establecer un f"""""'vu',-" de la alianza europea cuestionándolas tan poco. El Con-
programa conveniente a todos para la Conferencia de Fulda. Como entonces habría sido menos unilateral, y sus conclusiones, verda-
fecha de apertura se fijó el 26 de agosro. rarnlell1te resultado de un esfuerzo teológico mundial.
El 9 de julio, el Cardo Dopfner remitió una detallada carta a Puesto que normalmente la opinión de los obispos de lengua ale-
todos los Padres conciliares de Alemania y Austria, invitándoles a la era adoptada por la alianza europea, y puesto que normalmente
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la postura de la alianza europea era adoptada por el Concilio, bastaba y esquemas alternativos antes de partir para la segunda sesión. Todo
con que un teólogo impusiese sus puntos de vista a los obispos alema- este trabajo se cumplimentó en conexión con la conferencia de
nes para que el Concilio los tomase como algo propio. Tal teólogo Munich de febrero y la conferencia de Fulda en agosto.
existía: era el P. Karl Rahner, SJ. Necesariamente, una reunión de Padres conciliares de tantas
Técnicamente, el P. Rahner era el teólogo consultor del Cardo naciones tenía que interesar a la prensa, y apareció una sucesión de
Konig. En la práctica, era consultado por muchos miembros de las reportajes con referencias a una "conspiración" y un "ataque" a la Curia
jerarquías alemana y austríaca, y muy bien podía considerársele la Romana y a algunos de sus representantes. Ciertos Padres conciliares
mente más influyente de la conferencia de Fulda. El Cardo Frings, en eran tildados de "progresistas", otros de "tradicionalistas", y otros de
el transcurso de una conversación privada, denominó al P. Karl Rah- "antiprogresistas". Se insinuaba que la Conferencia de Fulda tenía
ner "el teólogo más grande del siglo". como finalidad contrarrestar las posibles "inclinaciones personales" del
El obispo Schroffer, de Eichstatt, elegido para la Comisión Teo- nuevo Pontífice sobre la dirección que debía adoptar el Concilio, y que
lógica con mayor número de votos que cualquier otro candidato, era podrían desviarlo de la senda trazada por el Papa Juan.
responsable en Fulda de los tres esquemas elaborados por dicha Co- Esas afirmaciones produjeron una pronta y autorizada reacción.
misión: los esquemas sobre la Revelación, la Bienaventurada Virgen El Cardo Frings concedió una rueda de prensa donde manifestó que la
María, y la Iglesia. A mediados de agosto envió análisis separados de conferencia había sido convocada para discutir los esquemas concilia-
estos esquemas a todos los Padres conciliares invitados a Fulda. Explicó res. Señaló que todas las observaciones se habían remitido por escrito
que estos análisis habían sido preparados por el P. Rahner y poste- a las autoridades competentes en Roma. La palabra "conspiración",
riormente examinados y comentados por otros tres teólogos alemanes: aplicada a las reuniones de Fulda, era una "injusta estupidez". Y la con-
el P. Ratzinger, teólogo consultor del Cardo Frings, el P. Aloys Grill- ferencia episcopal alemana publicó una nota señalando su "profunda
meier, S.l., y el P. Otto Semmelroth, S.l. Había sido imposible, escribía consternación" ante las "completamente absurdas" conclusiones dedu-
el obispo, encontrar otros teólogos que examinasen el texto en el corto cidas de la conferencia de Fulda.
espacio de tiempo disponible, pero esos tres teólogos habían respaldado Los días 26 y de agosto la conferencia de Fulda completó su
totalmente los análisis del P. Rahner, manifestando solamente "algunos examen de tres de los más importantes esquemas conciliares: los de la
deseos", que habían sido incorporados al texto. Puede calibrarse la Iglesia, la Divina Revelación, y la Bienaventurada Virgen María. Ense-
medida en que los obispos de Alemania y Austria, y toda la Conferen- guida se redactaron numerosas propuestas; ocupaban un total de cin-
cia de Fulda, delegaron en el P. Rahner, comparando sus observaciones cuenta y cuatro páginas mecanografiadas. El Cardo Dopfner las llevó a
originales con las remitidas al Secretariado General del Concilio. Roma el 31 de agosto, cuando abandonó la conferencia para la cuarta
Muchas otras críticas de los esquemas, así como algunos esquemas reunión de la Comisión de Coordinación. Fueron presentadas al
alternativos, se distribuyeron poco antes o inmediatamente después de Secretariado General en nombre de los Padres conciliares de lengua
la conferencia. Dom Johannes Hoeck, presidente de los Benedictinos alemana y de la Conferencia Episcopal de Escandinavia.
de Baviera, y miembro de la Comisión para las Iglesias Orientales, El Cardo Dopfner aprovechó esta oportunidad para visitar al Papa
escribió a todos los asistentes a la Conferencia de Fulda, rogándoles Pablo VI en Castelgandolfo el 2 de septiembre. Entre otras cosas,
respondiesen sí o no a cuatro puntos específicos, para saber qué pos- hablaron de la conferencia de Fulda. "Fue un gran alivio para mí", dijo
tura debía adoptar en nombre de los Padres conciliares alemanes y después el Cardo Dopfner, "ver que Su Santidad no había tomado en
escandinavos en la reunión de su comisión, que iba a comenzar una serio los reportajes aparecidos en la prensa italiana sobre Fulda". La
semana antes de la apertura de la segunda sesión. audiencia había sido "muy cordial". Para contrarrestar "esos reportajes
Cada uno de los Padres conciliares de lengua alemana había reci- de prensa, que habían recibido mucha atención en Italia", el Cardo
bido un total de 480 páginas mimeografiadas de comentarios, críticas, Dopfner había preparado con el arzobispo Felici una explicación que
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aclarase el asunto, posteriormente publicada por la Oficina de Prensa comisión preparatoria técnico-organizativa, y durante toda la primera
del Concilio en L'Osservatore Romano, el4 de septiembre de 1963. sesión él y el Cardo Suenens habían servido con el Cardo Montini en el
Esta "explicación" afirmaba que la presencia en Fulda de repre- Secretariado para Asuntos Conciliares Extraordinarios, formado por
sentantes de conferencias episcopales vecinas no había sido una inno- siete miembros. El Cardo Lercaro era considerado como liberal, activo
vación, sino meramente una continuación de la costumbre iniciada en militante de la alianza europea, y amigo íntimo del Pontífice. El Cardo
Roma durante la primera sesión. El propósito de la reunión había sido Agagianian era contemplado por los liberales como el más aceptable de
garantizar "una preparación más cuidadosa y seria de las próximas reu- los cardenales de la Curia. Parecía pues que el Papa, al seleccionar a
niones conciliares". Aseguraba también que los obispos de habla ale- estos cuatro hombres, estaba apoyando al elemento liberal del Conci-
mana, tanto después de su conferencia de Munich como después de su lio, como había hecho su predecesor.
conferencia de Fulda, "habían transmitido a los demás el resultado de Mediante estos nombramientos papales la alianza europea creció
sus estudios". en poder e influencia, pasando de controlar el 30 % de la Presidencia
El Cardo Dopfner informó a los obispos de Alemania, Austria, del Concilio y el 50 % de la Comisión de Coordinación, a controlar
Suiza y Escandinavia, en una carta fechada el 7 de septiembre de 1963, el 75 % del plantel de cardenales Moderadores. Y puesto que el Cardo
de su audiencia con el Papa Pablo y del artículo publicado en L'Osser- Agagianian no era una persona de carácter, los treS cardenales Mode-
vatore Romano merced a la cooperación del arzobispo Felici. Aprove- radores liberales ejercían a menudo un control del 100 %.
chó la oportunidad para informar a los padres conciliares de que "en Además de esta reorganización estructural, hubo muchos cambios
aquel momento la secuencia de los esquemas a tratar en la próxima procedimentales. Uno de ellos, por ejemplo, establecía que si tres
sesión del Concilio era la siguiente: la Iglesia, la Bienaventurada Vir- miembros de una comisión así lo deseaban, podían invitar a las reu-
gen María, los obispos, los laicos, y el ecumenismo". niones a uno o más periti no asignados a esa comisión. Las normas del
Entretanto se habían preparado cambios importantes en la orga- Papa Juan establecían que todos esos peritos fuesen designados por el
nización y el procedimiento que regiría el Concilio. Fueron anuncia- presidente de la comisión de que se tratase.
dos por el Papa Pablo VI el 13 de septiembre. "Siguiendo el consejo el Vaticano 1, los Padres conciliares alemanes, austríacos y hún-
de venerables Padres conciliares", dijo, estaba revisando el Reglamen- garos habían pedido al Papa Pío IX que autorizase a un grupo mino-
to aprobado trece meses antes por el Papa Juan. Con las reglas revisa- ritario a defender su postura ante una comisión conciliar, pero el Papa
das, la Presidencia se incrementaba en un miembro, pero sufría un había denegado la petición. Según el nuevo Reglamento aprobado por
recorte de poder: el número de cardenales presidentes se elevaba de el Papa Pablo VI, "los Padres conciliares pueden pedir audiencia a cual-
diez a doce, y su función se reducía a velar por el Concilio, hacer cum- quier comisión para dar su opinión sobre el esquema a debate, tanto en
plir las normas, y "resolver dudas y dificultades". Ya no tenían ningu- su propio nombre como en nombre de un cierto número de Padres
na autoridad en la dirección de las discusiones conciliares. conciliares o de alguna región". La comisión mantendría una reunión
Las nuevas reglas asignaban la responsabilidad de "dirigir las acti- especial en la cual escuchar a dichos representantes.
vidades del Concilio y determinar el orden de discusión de los temas Las normas autorizadas por el Papa Juan dejaban a criterio del
durante las reuniones de trabajo" a cuatro cardenales Moderadores ele- presidente de la comisión determinar quién leería el informe de ésta
gidos entre los miembros de la Comisión de Coordinación, cuyo desde el estrado del Concilio. En el nuevo Reglamento ese dictamen
número había aumentado el Papa Pablo de seis a nueve. Los cuatro quedaba en manos de toda la comisión, y no sólo de su presidente.
moderadores elegidos por el Papa eran los cardenales Dopfner, Su e- En cuanto al informe en sí mismo, una nueva provisión decretaba que
nens, Lercaro y Agagianian. El Cardo Dopfner era bien conocido por debía representar la opinión mayoritaria de la comisión, pero también
su capacidad de organización; durante las etapas preparatorias del que podía nombrarse otro relator para exponer el punto de vista de la
Concilio había trabajado junto con el entonces Cardo Montini en la minoría.
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Otro punto revisado permitía a tan sólo cinco miembros de una Llegado este punto, era evidente cómo iban a desarrollarse las dis-
comisión "sugerir otra redacción para una enmienda propuesta", esta- cusiones. Habría una fuerte influencia germana que se dejaría sentir en
bleciendo que "esta nueva forma, junto con la original o bien sustitu- casi todas las decisiones y declaraciones conciliares de cierta impor-
yéndola, debe ser examinada por la comisión". ¿Por qué se determinó tancia. En todas las comisiones conciliares, los miembros alemanes y
un número de cinco? Puede haber sido mera coincidencia, pero la austríacos y los periti estarían muy bien coordinados para presentar las
alianza europea tenía un mínimo de cinco miembros en todas las conclusiones a que llegaron en Munich y Fulda. Con las conferencias
comISIones. . de Munich y Fulda, más los cambios drásticos emprendidos por el
Para evitar la posibilidad de un bloqueo procesal (como había Papa Pablo VI en el Reglamento de! Concilio, más la promoción de
sucedido al votar el esquema sobre las fuentes de la Revelación), las los carderiales Dopfner, Suenens y Lercaro al cargo de Moderadores,
nuevas normas dictaban que un voto de rechazo al esquema, o de apla- e! dominio de la alianza europea estaba asegurado.
zamiento de la discusión, sólo requería la mayoría absoluta (la mitad
más uno). Sin embargo seguía exigiéndose una mayoría de dos tercios
para la aprobación de los esquemas, las partes de esquemas, o las APERTURA DE LA SEGUNDA SESIÓN
enmiendas.
El moderador del día se hallaba facultado, cuando la lista de ora- En su alocución de apertura, el 29 de septiembre de 1963, el
dores hubiese concluido, a ceder la palabra a otros Padres conciliares Papa Pablo VI enumeró cuatro objetivos específicos del Concilio
que la solicitasen en aquella misma sesión, especialmente a los relato- Vaticano II: mayor conciencia de sí misma de la Iglesia, y compren-
res que pidiesen permiso "para ilustrar el asunto ante el Concilio más sión de su propia naturaleza; renovación interna de la Iglesia; pro-
claramente, o para refutar las objeciones" planteadas. Como anterior- moción de la unidad de los cristianos; y fomento del diálogo con el
mente los Presidentes, los Moderadores podían ahora intervenir y hombre moderno.
pedir que la asamblea votase si debía interrumpirse o no la discusión Luego el Papa se dirigió directamente a los delegados-observado-
sobre un tema. Tras la votación, los cardenales y otros Padres concilia- res: "aquí nuestras palabras se dirigen con respeto a los representantes
res podían pedir la palabra "si no era sólo en su propio nombre, sino de las denominaciones cristianas separadas de la Iglesia Católica, pero
también en nombre de al menos otros cinco Padres conciliares". Asi- que han sido por ella invitados a asistir en calidad de observadores a
mismo, después de completada la discusión, se facultaba a la minoría esta solemne asamblea. Nos los saludamos de corazón. Nos les agrade-
"para nombrar tres oradores adicionales, incluso entre los peritos, a cemos su intervención. Nos enviamos, valiéndonos de su presencia,
quienes se concede el privilegio de sobrepasar e! límite de tiempo de nuestro mensaje de paternidad y fraternidad a las venerables comuni-
diez minutos" . dades cristianas que están representando aquí. Nuestra voz tiembla,
Con una política definida establecida en Munich y Fulda, que nuestro corazón late, porque tanto mayor es para nosotros la inefable
podía ser revisada en las reuniones semanales del Collegio dell'Anima; consolación y la dulcísima esperanza de su proximidad de hoy cuanto
con 480 páginas de comentarÍos y esquemas alternativos; con un Padre su persistente separación nos llena de inefable dolor".
conciliar de habla alemana en todas las comisiones (en el intervalo El Papa Pablo habló también contra las persecuciones religiosas y
entre las sesiones, el Papa nombró al obispo de Fulda para la Comisión la intolerancia política, racial, y religiosa. En vez de emplear "amargas
de las Misiones, al morir uno de sus miembros electos); con el Cardo palabras", prefería sin embargo "expresar nuestro dolor con una fran-
Frings en la Presidencia del Concilio y el Cardo Dopfner en la Comi- ca y humana exhortación a cuantos sean responsables de estas cosas,
sión de Coordinación y ejerciendo como uno de los Moderadores, que noblemente depongan su injustificada hostilidad hacia la relí-
ninguna otra conferencia episcopal se Hallaba tan bien preparada para gión católica". Dijo que los católicos "deben ser considerados no como
asumir y mantener el liderazgo en la segunda sesión. enemigos o como ciudadanos desleales, sino más bien como miembros
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honrados y laboriosos de la sociedad civil a la que pertenecen". Al La XXXVII Congregación General (primera reunión de trabajo
mismo tiempo, se lamentó porque "el ateísmo invade parte de la de la segunda sesión) se abrió al día siguiente, 30 de septiembre. El
humanidad y arrastra consigo el desequilibrio del orden intelectual, primer esquema que abordó fue el de la Iglesia.
moral y social del mundo". Al final de la primera sesión, cuando dicho esquema fue devuelto
También tuvo unas palabras para las principales religiones no cris- a la Comisión Teológica, constaba de once capítulos. Abora tenía
tianas del mundo. "Asomada a la ventana del Concilio, abierta sobre cuatro: El misterio de la Iglesia, La Constitución jerárquica de la Iglesia
el mundo", la Iglesia mira "más allá de su propia esfera y ve las otras (con especial refirencia al Episcopado), El Pueblo de Dios y los laicos, y
religiones que conservan el sentido y el concepto de Dios, único, crea- La vocación a la santidad en la Iglesia.
dor, providente, sumo y trascendente, que tributan a Dios un culto Uno de los primeros puntos discutidos fue la noción de colegia-
con actos de sincera piedad y que fundan sobre estas creencias y prác- lidad episcopal, o gobierno de la Iglesia Universal por el Papa en
ticas los principios de la vida moral y social. La Iglesia Católica descu- comunión con todos los obispos del mundo. Fue realmente el núcleo
bre, naturalmente, y con dolor, lagunas, insuficiencias y errores en de todo el Concilio Vaticano II, que pretendió complementar al Con-
muchas de estas expresiones religiosas; pero no puede dejar de volver cilio Vaticano I, en el cual se había estudiado en detalle, y definido
a ellas su pensamiento, para recordarles que por todo lo que en ellas solemnemente, el primado del Papa.
hay de verdadero, de bueno y de humano, la religión católica tiene el Al definir la noción de colegialidad episcopal, los Padres conci-
aprecio que merecen". liares tenían que decidir: primero, si, de acuerdo con la enseñanza
La principal misión de la segunda sesión, dijo el Papa Pablo, es "la constante de la Iglesia, Cristo había querido que, junto al magisterio
que se refiere a la Iglesia misma y pretende estudiar su íntima esencia universal y autoridad de gobierno del Papa, existiese en la Iglesia otro
para darnos, en cuanto es posible al humano lenguaje, la definición organismo dotado de magisterio universal y autoridad de gobierno
que mejor nos instruya sobre la real y fundamental constitución de la (el colegio de los obispos) como sucesor de [os Apóstoles; segundo,
Iglesia y nos muestre su múltiple y salvadora misión". No debía consi- si la respuesta era 'sí', si todos los obispos constituían esa autoridad
derarse sorpresivo, dijo, que después de veinte siglos la Iglesia Católi- colegial, o sólo aquellos que gobernaban una diócesis; tercero, las
ca sintiese todavía necesidad de definir con mayor precisión su natu- condiciones bajo las cuales funcionaba dicha autoridad colegial; cuar-
raleza verdadera, profunda y completa, puesto que "la Iglesia es to, la relación entre la autoridad colegial de los obispos y la autoridad
misterio, es decir, realidad penetrada por la divina presencia, y por esto personal propia del Romano Pontífice.
siempre capaz de nuevas y más profundas investigaciones". Un problema tan complejo y multifacético estaba abocado a pro-
La noción de colegialidad era el aspecto más importante de la vocar diversas reacciones en el estrado conciliar.
Iglesia al que se enfrentaba el Concilio, dijo el Papa. Él aguardaba "con El Cardo Siri, de Génova, por ejemplo, sostuvo que los obispos
viva expectación y sincera confianza este próximo estudio, que dejan- "bajo determinadas condiciones" constituían ciertamente un colegio
do a salvo las declaraciones dogmáticas del Concilio Vaticano 1 sobre junto con el Romano Pontífice: era evidente a partir de las Sagradas
el Pontificado Romano, deberá ahora profundizar la doctrina sobre el ~Escrituras y la Tradición. Sin embargo, el concepto de colegio era "estric-
episcopado, sobre sus funciones y sobre sus relaciones con Pedro". Este tamente jurídico", y por tanto mucho más complejo que el de una sim-
estudio, y las conclusiones que se extrajesen de él, le ofrecerán "los cri- ple asociación. Implicaba, en efecto, "una solidaridad jurídica en el ser y
terios doctrinales y prácticos por los que nuestro apostólico oficio, en el obrar". El Cardo Siri pensaba que la redacción del esquema debía
aunque dotado por Cristo de la plenitud y la suficiencia de potestad organizarse más claramente y mejor, y ser armonizada con lo que ya
que vosotros conocéis, pueda ser mejor asistido y ayudado según las había definido el Concilio Vaticano 1 sobre el primado del Papa.
formas que se determinen con una más eficaz y responsable colabora- El Cardo Albert Meyer, de Chicago, apoyó la afirmación del esque-
ción de nuestros amados y venerables hermanos en el episcopado". ma según la cual Cristo había confiado su Iglesia a los doce Apóstoles
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como un colegio o grupo. En su opinión, el texto también debería afir- En la XLIV Congregación General, e! 9 de octubre, e! arzobispo
mar que el oficio de los Apóstoles era permanente, según las palabras de Sigaud, de Diamantina (Brasil), pidió un cuidado especial en la defi-
Cristo: "estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos" (Mt. 28, nición de la colegialidad episcopal. El arzobispo, que se autodenomi-
20) Y "[el Padre] os dará otro Paráclito que esté con vosotros perpetua- naba tradicionalista, dijo que la comparación de los artículos 12, 13
mente" Un. 14, 16). El cardenal citaba numerosos textos bíblicos para Y 16 del esquema revelaba que se estaba enseñando "una nueva doc-
demostrar que el Nuevo Testamento afirmaba la colegíalidad episcopal trina": que los doce apóstoles, con Pedro como cabeza, constituían
tan diáfanamente como la fundación de la Iglesia sobre Pedro. conjuntamente un auténtico y permanente colegio en sentido estricto,
El Cardo Léger, de Montreal, dijo a la asamblea que el concepto "incluso por institución divina".
de colegialidad episcopal no debilitaba la doctrina de! primado del El arzobispo temía que de esta doctrina se siguiesen gravísimas con-
Papa, pues la acción colegiada exige una cabeza en obsequio de su uni- secuencias. "Si por divina institución los obispos y el Papa constituyen
dad. Pedía que en el texto se afirmase que la pertenencia al colegio un colegio verdadero y permanente en sentido estrictO, entonces la Igle-
episcopal procedía de la consagración episcopal; todos los obispos, sia debe, habitual y ordinariamente (no extraordinariamente) estar diri-
residenciales o titulares, pertenecían al colegio episcopal. gida por el Papa junto con el colegio de obispos. En otras palabras, el
El obispo De Smedt, de Brujas (Bélgica), dijo que la colegialidad gobierno de la Iglesia, por institución divina, no es monárquico o per-
episcopal "siempre había existido en la Iglesia" y debía ser enfatizada sonal, sino colegial". Pero el ejercicio de la autoridad colegial por los
hoy más que nunca para que "Pedro" -el Papa- pudiese cumplir con obispos, como en los concilios ecuménicos, era un acontecimiento raro
mayor eficacia su función de dirigir a sus hermanos. Las antiguas en la historia de la Iglesia, y por tanto debía ser contemplado como una
barreras para la rapidez en las comunicaciones habían sido derruidas forma extraordinaria -no ordinaria- de gobernar la Iglesia Universal.
por el progreso científico, dijo, y por tanto era deseable e incluso La enseñanza católica tradicional sobre esta materia era que tOdos
imperativo que el Santo Padre, "en las materias de mayor importan- los obispos, al ser nombrados por el Papa, "reciben el deber, y conse-
cia", mantuviese la comunicación con otros obispos y con las confe- cuentemente la autoridad, de ejercer el oficio episcopal sobre los fieles
rencias episcopales. encomendados, dentro de los límites territoriales indicados por la
El arzobispo Staffa, de la Curia Romana, se dirigió a la asamblea autoridad competente". Debía distinguirse, señaló, entre los actos rea-
sobre "el poder completo y supremo del c<:legio episcopal". La cuestión, lizados por los obispos colectivamente, y los realizados colegialmente.
dijo, era si ese poder pertenecía exclusivamente a una persona, o a todo Un ejemplo de acción colectiva era la reunión de muchos obispos de
el colegio. La respuesta a la cuestión ya la había dado, señaló, el Con- una provincia eclesiástica o nación, cuya eficacia no derivaba de la ins-
cilio Vaticano 1 al definir que sólo Pedro tenía jurisdicción suprema titución divina y no podía decirse colegialmente producida. Las deci-
sobre toda la Iglesia. Recordó al respecto que en el Vaticano 1 el relator siones adoptadas en esas reuniones sólo tienen "eficacia jurídica, esto es,
había dicho, explicando el texto sobre el primado, que el poder del Papa son vinculantes dentro de la diócesis, si el Romano Pontífice aprueba la
sobre los obispos era siempre supremo, inmediato, y completo, y que el obligatoriedad de tales decisiones en virtud de su propio poder total
Papa tenía ese poder independientemente de los obispos. El arzobispo y universal; o si el obispo de la diócesis, en virtud de su propia juris-
Staffa señaló también que el relator había rechazado proposiciones que dicción, las aprueba como obligatorias para su propia diócesis".
habrían limitado el poder del Papa estableciendo el poder supremo en Debían evitarse, dijo el arzobispo Sigaud, dos "precipicios muy
el colegio episcopal, incluido el Papa. La estructura monárquica de la peligrosos". En primer lugar, "debemos evitar el establecimiento de
Iglesia habría sido entonces sustituida por una estructura aristocrática. una institución mundial a modo de concilio ecuménico permanente,
Ya en el siglo XIII el Papa Inocencio III (1198-1216) había escrito al para el cual unos obispos serían elegidos o delegados por otros, y que
Patriarca de Constantinopla afirmando que Cristo no había dado poder actuaría en nombre del colegio episcopal entero. De esta forma, junto
en la Iglesia a los otros sin Pedro, sino a Pedro sin los otros. con el Romano Pontífice, realizaría actos verdaderamente colegiales
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de forma habitual y ordinaria, y su eficacia se extendería por institu- África francesa occidental, mientras sirvió como Delegado Apostólico
ción divina a la Iglesia Universal". Ese organismo, dijo el arzobispo, para el África francófona de 1948 a 1959.
sería una especie de "parlamento mundial" dentro de la Iglesia. Pero, Era fácil suponer, dijo el arzobispo, que "tres, o cuatro, o cinco obis-
señaló, con toda certeza Cristo no instituyó un organismo semejante, pos de una conferencia episcopal nacional tendrían mayor influencia
porque durante veinte siglos los Romanos Pontífices y los obispos que el resto y ejercerían el liderazgo" . Él consideraba esto "un peligro
habían prescindido totalmente de él. "Por el contrario, sí que es claro para la autoridad magisterial y pastoral de los obispos, divinamente
para todos que Nuestro Señor Jesucristo confirió el supremo gobierno constituidos como maestros y pastores de su rebaño". Refiriéndose
de su Iglesia a la persona de Pedro para ser ejercido de manera perso- específicamente a la conferencia de arzobispos de Francia, dijo que en
nal, primero por Pedro, y luego por los sucesores de Pedro". ocasiones dicha conferencia emitía una declaración conjunta sobre
También debía evitarse otra forma de organismo, en concreto cuestiones sociales o pastorales. "Resulta entonces muy difícil para un
"cierta forma de concilio permanente nacional o regional, en el cual un obispo aislado disentir de la postura pública adoptada, y simplemente
cierto número de obispos de una nación o región tomarían decisiones se le reduce al silencio". El arzobispo Lefebvre lo calificaba como "un
jurídicas o doctrinales. El Romano Pontífice sería incapaz, en la prác- nuevo y no deseable poder por encima del obispo diocesano".
tica, de negar su aprobación a dichas resoluciones, y por tanto todos Iba más lejos, diciendo que se trataba de "una nueva forma de
los obispos de la misma nación o región se verían obligados a obser- colectivismo que invadía la Iglesia". La tendencia actual en el aula con-
varios". Resultaba claro que "tales organismos plantean muy serios ciliar, dijo, era fortalecer tanto las conferencias episcopales nacionales
impedimentos C.. ) al ejercicio del supremo poder ordinario del Santo que "los obispos individuales estarán tan restringidos en el gobierno de
Padre, y también al poder ordinario de cada obispo". sus diócesis que perderán la iniciativa". Un obispo aislado podía con-
Apenas había regresado el arzobispo Sigaud a su sitio, cuando tradecir a la conferencia episcopal nacional, "pero entonces su clero y
recibió un mensaje del obispo Carli, de Segni, felicitándole por su alo- sus laicos se hallarían perplejos, no sabiendo si seguir a su propio obis-
cución. Era el comienzo de una firme amistad entre los dos prelados. po o a la conferencia".
El arzobispo Sigaud presentó posteriormente al obispo Carli al arzo- El arzobispo sostenía que también estaba en marcha en el Conci-
bispo francés Marcel Lefebvre, superior general de los Padres del lio una influencia coactiva, "porque grupos minoritarios de diversas
Espíritu Santo. Los dos arzobispos se habían conocido en la primera naciones no hablan claro como deberían, sino que siguen callada-
semana de la primera sesión y habían formado un picc% comitato mente a sus conferencias episcopales nacionales". Lo que hacía falta
(pequeño comité) para oponerse a ciertas ideas que consideraban "en este Concilio católico" no eran agrupaciones de Padres conciliares
extremistas, y que en su opinión estabah siendo impuestas a muchos según criterios nacionales o lingüísticos, como hasta ahora, "sino agru-
Padres conciliares por las conferencias episcopales fuertes, especial- paciones (... ) basadas en criterios internacionales, escuelas de pensa-
mente las de la alianza europea. Ahora invitaban al obispo Carli a miento y tendencias específicas". De esa forma, sería posible saber qué
unirse a su pequeña alianza; el obispo aceptó la invitación. El Cardo pensaban los obispos, en vez de qué pensaban las naciones. "Porque
Dopfner admitió después que no había ningún obispo en el Conci- son los obispos, y no las naciones, quienes forman el Concilio".
lio a quien temiese más. El destacado teólogo francés P. Yves Congar, O.P., coincidía en que
En una entrevista exclusiva, el arzobispo Lefebvre me dijo que él las conferencias episcopales creaban un difícil problema que afectaba a
no veía una amenaza para el papado en las conferencias episcopales, la Iglesia en áreas muy vitales. Sostenía que tales conferencias no debían
pero que sí las consideraba una amenaza para la autoridad magisterial arruinar la responsabilidad personal de los obispos imponiéndoles los
y la responsabilidad pastoral de cada obispo en particular. Podía hablar dictados de una organización, ni tampoco amenazar, ni siquiera remo-
con conocimiento de causa, al haber fundado las conferencias episco- tamente, la unidad católica.
pales nacionales de Madagascar, Congo-Brazzaville, Camerún, y el Una vez más, el Concilio se encaminaba hacia un conflicto.
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EL ESQUEMA SOBRE LA BIENAVENTURADA, VIRGEN MARíA El P. Rabner continuaba sosteniendo que e! esquema empleaba
"tácticas que objetivamente no son honestas", pues "declara que no
A lo largo de las etapas preparatorias del Concilio, el esquema existe la intención de definir nuevos dogmas, y al mismo tiempo pre-
sobre la Bienaventurada Virgen Maria fue abordado unas veces de senta ciertas enseñanzas como si ya perteneciesen a la doctrina de la
forma independiente, y otras como capítulo de otro esquema. Iglesia, aunque todavía no son dogmas y, desde un punto de partida
En enero de 1963, tras la clausura de la primera sesión, la Comi- teológico moderno, no pueden convertirse en dogmas".
sión de Coordinación dictaminó en su primera reunión que el esque- Lo que él atacaba especialmente eran las enseñanzas del esquema
ma "sobre la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, sería sobre la mediación de la Santísima Virgen María, y el título de Media-
tratado separadamente del esquema sobre la Iglesia". En conformidad dora de todas las gracias que se otorgaba a la Santísima Virgen. Esta
con esta decisión, el esquema fue reimpreso y distribuido a los Padres enseñanza no se proponía como dogma de fe, sino más bien como una
conciliares, junto con otros once, antes de la segunda sesión. La única doctrina comúnmente creída por los católicos. Aunque dicha doctrina
diferencia se encontraba en la redacción del título. Originariamente se apoyaba en numerosos pronunciamientos del magisterio ordinario
rezaba Sobre la Bienaventurada Virgen María, madre de Dios y madre de de la Iglesia, especialmente recientes encíclicas papales, "esta doctrina
los hombres, y ahora Sobre la Bienaventurada Virgen María, Madre de la debe examinarse de nuevo cuidadosamente", pues el esquema "influirá
Iglesia. Una nota adicional en la cubierta especificaba que "sólo se cam- notablemente sobre la Mariología y la devoción de los fieles a María'.
biará el texto cuando los Padres conciliares hagan sus sugerencias". Si a pesar de todo se usaba la palabra mediación, debía ser definida con
Cuando los Padres conciliares alemanes y austriacos recibieron sus mayor claridad.
copias de! esquema, pidieron al P. Rahner que preparase comentarios El P. Rabner se esforzó en confeccionar una lista para los Padres
sobre él para llevarlos a la inmediata conferencia de Fulda. conciliares alemanes y austríacos con todo aquello que a su modo de
Según e! P. Rabner, cuyos comentarios escritos fueron distribuidos ver debía cambiarse u omitirse en el esquema. La sustancia del esque-
a todos los participantes en la conferencia, e! esquema, tal como estaba ma, sostuvo, podía afirmarse "sin agitar estas dificultades y peligros".
redactado, era "una fuente de gran preocupación" para él mismo y para y sugirió a modo de conclusión que "los obispos de Austria, Alemania
los padres Grillmeier, Semmelroth y Ratzinger, quienes también lo ha- y Suiza' debían sentirse "obligados a declarar abiertamente" que no
bían examinado desde un punto de vistá teológico. Sostuvo que si el texto podían aceptar el esquema en su forma actual.
se aceptaba en su forma actual, "produciría un daño inimaginable desde La conferencia de Fulda aceptó sus sugerencias con una excepción
una óptica ecuménica, tanto en relación a los orientales como a los pro- fundamental: él se había opuesto a dejar el título de Mediadora en el
testan tes". Nunca se insistiría demasiado, dijo, en que "todos los éxitos texto. Pero las propuestas finalmente enviadas al Secretariado General
conseguidos en el campo del ecumenismo gracias al Concilio y en cone- del Concilio por la conferencia de Fulda decían así: "la gran mayoría
xión con el Concilio resultarán baldíos si se mantiene el esquema así". de los Padres conciliares de Austria, Alemania, Suiza y Escandinavia no
Sería demasiado esperar, continuaba el P. Rabner, que el esquema se opone absolutamente a conservar las palabras Mediadora y media-
sobre la Santísima Virgen fuese rechazadó tan fácilmente como lo fue ción en el esquema. Sin embargo, parece deseable no emplear la expre-
el esquema sobre las fuentes de la Revelación. Por tanto debería urgir- sión Mediadora de todas las gracias". Estas expresiones, explicaban los
se "con toda la insistencia posible" a que el esquema de la Santísima Padres conciliares, suscitarían el problema de cómo la Virgen podía
Virgen se convirtiese en un capítulo o en un epílogo del esquema sobre ser la mediadora de las gracias sacramentales, que proceden de la
la Iglesia. "Sería la forma más fácil de suprimir del esquema afirma- naturaleza de los sacramentos mismos, "cuestión que podría muy bien
ciones que teológicamente no están bastante desarrolladas, y que sólo evitarse". Añadían, sin embargo, que la Comisión Teológica debía
podrían causar un daño incalculable desde un punto de vista ecumé- sopesar las razones aducidas por la minoría para excluir totalmente del
nico. Se evitaría también una áspera discusión". esquema los términos Mediadora y mediación.
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La propuesta sometida oficialmente por la conferencia de Fulda al devocionales, puesto que la Virgen no aparecería como ajena al plan
Secretariado General del Concilio citaba también escritos protestantes. providencial de salvación, sino más bien como parte de él. •
Mencionaba al obispo Dibelius, de la Iglesia Evangélica alemana, Dos días después, el Cardo Benjamín de Arriba y Castro, de Tarra-
quien en 1962 había dicho que la doctrina de la Iglesia Católica gona, tomó la palabra en nombre de sesenta obispos, la mayoría espa-
sobre María era uno de los principales impedimentos para la unidad. ñoles. Arguyó que, contrariamente a lo que se había sugerido en reu-
Se citaba a otras autoridades protestantes alemanas, como Hampe y niones anteriores, sería preferible adoptar un esquema separado sobre
Künneth, quienes habían recordado a los Padres conciliares de Roma la Santísima Virgen, dada la importancia de la Madre de Dios en la
que levantarían un nuevo muro de división aprobando el esquema economía de la redención. Sin embargo, si se decidía incluir dicho
sobre María. Por tanto, concluían estos escritores, el Concilio debía o texto en el esquema sobre la Iglesia, debería dedicársele un capítulo
bien guardar silencio sobre la materia, o bien reprender a los culpables entero, preferiblemente el segundo.
de excesos. Se citaba a autores protestantes más moderados, como el El 4 de octubre, la jerarquía de Inglaterra y Gales hizo circular
Prof. Meinhold, que habían manifestado su esperanza de que, si final- una carta presentando "un borrador de capítulo o epílogo sobre la San-
mente el Concilio se ocupaba de la Santísima Virgen María, lo hicie- tísima Virgen María, para incluirlo en la constitución sobre la Iglesia".
ra en el esquema sobre la Iglesia, pues entonces "podría tener lugar un Este borrador había sido preparado, para sustituir al esquema existente,
nuevo enfoque sobre la doctrina de la Santísima Virgen". por Dom Christopher Burler, abad de Downside y superior general de
La XXXV1I Congregación General, convocada el 30 de septiem- los benedictinos ingleses; se basaba "en el principio de que el Concilio,
bre y primera reunión de la segunda sesión, tenía ante sí el esquema especialmente con vistas a la orientación ecuménica que le había seña-
revisado sobre la Iglesia. Como primer orador sobre el asunto, el Cardo lado el Santo Padre, en la medida de lo posible debía fundamentar la
Frings, de Colonia, afirmó que sería muy apropiado incluir en el moderna comprensión católica de Nuestra Señora (incluyendo los
esquema sobre la Iglesia todo lo relativo a la Santísima Virgen María. dogmas definidos en 1854 y 1950) sobre las Sagradas Escrituras y las
Entre otras consideraciones, ello contribuiría mucho a impulsar el diá- pruebas tradicionales previas a la ruptura Este-Oeste". Según el nuevo
logo con los cristianos separados. El cardenal señaló que su afirmación Reglamento, si cincuenta Padres conciliares respaldaban este esquema
estaba respaldada por sesenta y cinco Padres conciliares alemanes y alternativo, podía ser presentado a los cardenales Moderadores, que
escandinavos. • entonces se verían obligados a remitirlo a la Comisión de Coordina-
El Cardo Silva Henríquez, de Santiago de Chile, fue el primer ora- ción para considerarlo y tomar una decisión.
dor al día siguiente. nombre de cuarenta y cuatro obispos hispa- Los servitas (Orden de los Siervos de María) divulgaron un folle-
noaInericanos, dijo que la devoción a la Virgen María en aquellos paí- to fechado el 4 de octubre en el que sugerían, entre otras cosas, que si
ses iba a veceS más allá de los límites de la devoción cristiana. Si se se conservaba en el esquema la referencia a los títulos de María, en-
adoptaba una constitución dogmática separada sobre la Virgen María, tonces debía atribuírsele más de uno: además del título de Medíatrix
sería difícil para los fieles relacionar la doctrina contenida en ella con [Mediadora] empleado en el esquema, debía asignársele el de Core-
la doctrina de la salvación cristiana en su conjunto. Por tanto apoyaba demptrix [Corredentora1.
la propuesta del Cardo Frings de que la doctrina católica sobre la San- Otro folleto con idéntica fecha, difundido por el P. Carolus Balic,
tísima Virgen se incluyese en el esquema sobre la Iglesia. Esa misma peritus de la Comisión Teológica, aducía multitud de razones para
mañana, el arzobispo Gabriel Garrone, de Toulouse, en nombre de conservar el esquema sobre la Santísima Virgen María como un docu-
"muchos obispos franceses", apoyó también la idea del Cardo Frings. mento aparte. Citaba a numerosos Padres conciliares, incluido el
Afirmó que la imagen teológica de la Iglesia se completaría insertando Cardo Spellman, quien en una intervención escrita había preguntado
todas las enseñanzas sobre la Santísima Virgen en la doctrina global si el esquema podía pasar en silencio títulos como Corredentora,
sobre la Iglesia. Ello supondría además un antídoto contra los excesos Reparadora y otros utilizados por los Sumos Pontífices, simplemente
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"porque a los protestantes les resultaría dificil comprenderlos". El car- los Padres conciliares tenían ya muchos esquemas ante sí, y nadie había
denal se oponía a esta suerte de razonamiento, porque "la tarea de un argüido que esos esquemas definiesen algo nuevo. Otra objeción,
concilio ecuménico es instruir a los miembros de la Iglesia, más que a recordó, era que se otorgaría más honor a María que a Cristo. Pero del
los de fuera de ella". texto de! esquema se desprendía claramente que María no estaba "ni
El 17 de octubre el Cardo Silva Henríquez presentó oficialmente por encima de Cristo, ni contra Él". Añadió que los abusos en la devo-
su propio esquema alternativo sobre la Santísima Virgen María. Era ción a María no eran un argumento contra un esquema separado, sino
consciente de que la jerarquía de Inglaterra y Gales también había pro- más bien en favor suyo, pues en un esquema aparte la verdad podría
puesto un texto. El que él presentaba sólo intentaba "ayudar a la con- presentarse con mayor claridad. Entonces preguntó e! obispo Grotti:
secución del texto definitivo". Cuatro días después distribuyó otro "¿Consiste e! ecumenismo en confesar la verdad, o en ocultarla?
borrador, explicando que había sido redactado por los obispos chile- ¿Debe el Concilio explicar la doctrina católica, o la doctrina de nues-
nos combinando su propio esquema con e! de Dom Butler y con e! de! tros hermanos separados? (...). La ocultación de la verdad nos perju-
canónigo René Laurentin, de Francia, uno de los periti. dica tanto a nosotros como a quienes están separados de nosotros.
El 24 de octubre, los cardenales Moderadores anunciaron que Nos perjudica a nosotros, porque aparecemos como hipócritas. Per-
tantos Padres conciliares habían pedido la inclusión del esquema sobre judica a quienes están separados de nosotros, porque les hace apa-
la Santísima Virgen María en el esquema sobre la Iglesia, que aquella recer como débiles y capaces de sentirse ofendidos por la verdad".
mañana se mantendría un debate sobre los motivos a favor y en con- El obispo Grotti concluyó su refutación con el ruego siguiente: "sepa-
tra de dicha solicitud. El Cardo Rufino Santos, de Manila (Filipinas), remos los esquemas. Profesemos nuestra fe abiertamente. Seamos
habló en primer lugar, aportando razones por las cuales los dos esque- maestros de quienes están en la Iglesia instruyéndoles con claridad, y
mas debían tratarse separadamente. "Ruego humildemente a los car- no ocultando lo que es verdad".
denales Moderadores que no permitan que se vote esta cuestión inme- El 29 de octubre se votó la siguiente cuestión: "¿Desean los Padres
diatamente", dijo, "sino que se disponga un intervalo de tiempo conciliares que e! esquema sobre la Santísima Virgen María, Madre de
adecuado para que los Padres conciliares puedan sopesar e! asunto y la Iglesia, se convierta en e! Capítulo VI del esquema sobre la Iglesia?".
someterlo a prudente consideración". A continuación, e! Cardo Kanig, Cuando se hizo el recuento de votos, hubo 1114 a favor de la fusión
de Viena, miembro de la Comisión Téológica como el Cardo Santos, de los dos esquemas; la mayoría exigida era de 1097. El P. Rahner
insistió en las ventajas de unir los dos esquemas. -y la alianza europea- habían ganado por un margen de 17 votos.
Al día siguiente circuló una carta firm~da por cinco Padres de rito
oriental, señalando que "entre los orientales unidos a la Sede Apos-
tólica, así como en los separados de ella, la Santísima Virgen María es EL DIACONADO
enormemente venerada", y apremiando a los Padres conciliares a votar a
favor de un esquema independiente sobre Nuestra Señora. Uno de los argumentos aducidos por la alianza europea al final de
El 27 de octubre, el obispo servita Giocondo Grotti, de Acre e la primera sesión para rechazar e! esquema sobre la Iglesia era que no
Purús (Brasil), difundió una refutación de todos los argumentos parti- mencionaba el diaconado. El Capítulo III del esquema contenía sólo
darios de fundir los esquemas. Al argumento de no dedicar un esque- un epígrafe sobre los obispos y otro sobre los sacerdotes.
ma especial a María porque ella es miembro de la Iglesia, e! obispo res- En la conferencia de Padres conciliares de habla alemana mante-
pondía que no era igual a los demás miembros: "dada su singular nida en Munich el 5 y 6 de febrero de 1963, la discusión se centró en
misión y sus singulares privilegios, debe recibir un tratamiento singu- torno a un esquema alternativo preparado por Mons. Philips y el P
lar". Al argumento de que un esquema aparte sobre María se interpre- Rahner. En este borrador, la sección sobre el sacerdocio era más larga,
taría como una nueva definición sobre María, e! obispo contestaba que y se añadían dos epígrafes sobre e! diaconado y las órdenes menores.
uo 111
El texto fue oficialmente sometido al Papa Juan XXIII y al Cardo Otta- do sobre rodo entre los liturgistas, que deseaban restaurar antiguas
viani a mediados de febrero de 1963, y la sección sobre los diáconos se costumbres sin tener en cuenta las circunstancias modernas. Con el
incorporó al esquema oficial revisado; no así la sección sobre las órde- paso del tiempo, sefíaló, el diaconado como rango permanente de la
nes menores. jerarquía había quedado obsoleto. Por tanto no debían darse pasos
Una de las frases del nuevo epígrafe decía: "aunque hoy en la Igle- adelante para restaurarlo sin una cuidadosa consideración de las
sia se suele considerar al diaconado sólo como un paso en el camino razones que desembocaron en su abandono. El papel del diaconado
hacia el sacerdocio, no siempre fue ésa la costumbre, ni lo es hoy en en la Iglesia moderna estaba siendo cubierto por muchos religiosos
todas partes". El texto revisado añadía además que "en el futuro puede legos, miembros de institutos seculares, y apóstoles laicos que consa-
restaurarse el diaconado como un rango propio y permanente de la graban su vida al servicio de la Iglesia; recordó que uno de los pro-
jerarquía, alJí donde la Iglesia pueda considerarlo conveniente para el pósitos del Concilio era precisamente fomentar el crecimiento de
cuidado de las almas". Correspondería a las autoridades eclesiásticas este tipo de actividad de!laicado.
competentes decidir si tales diáconos estarían obligados o no al celiba- En la siguiente Congregación General, el Cardo Dopfner respon-
to. Una nota a pie de página sefíalaba que el Concilio de Trento había dió algunas de las objeciones del Cardo Spellman. En cuanto a los
considerado algo similar el 6 de julio de 1563. seminarios para preparación de los diáconos, no serían necesarios: era
Este anexo al esquema sobre la Iglesia fue muy discutido al llevar cuestión de "sacramentalizar funciones que ya existen", no de introdu-
a cabo la Comisión Teológica esta última revisión. Cuando se le pidió cir otras nuevas. Quienes ya estaban preparados para esas funciones, o
comentar el esquema revisado sobre la Iglesia para los Padres concilia- estaban ejerciéndolas, como los catequistas casados en tierras de
res reunidos en Fulda, el P. Rahner dedicó treinta y tres líneas a defen- misión, recibirían la correspondiente gracia sacramental que les ayu-
der las catorce líneas sobre el diaconado, afirmando que era muy de- daría a desempefíarlas con mayor perfección. En conclusión, sefíaló
seable, a pesar de ciertas objeciones suscitadas, que la sección sobre los que el propósito de! texto era "simplemente aportar una base dog-
diáconos se conservase en su integridad. Su comentario fue aceptado mática para e! diaconado permanente y abrir la puerta a un posterior
verbatim [literalmente] por los Padres de Fulda, y presentado de forma estudio de la cuestión".
oficial al Secretariado General del Concilio antes de la apertura de la El Cardo Suenens, de Bélgica, procedió también a refutar las obje-
segunda sesión. ciones del Cardo Spellman. Siendo el diaconado de naturaleza sacra-
El Cardo Francis Spellman, de Nueva York, llevó el tema al Con- mental, pertenecía a la misma constitución de la Iglesia, y debía ser
cilio el 4 de octubre. Tras expresar su satisfacción general con el Capí- tratado en un plano sobrenatural. Ciertas funciones en la Iglesia sólo
tulo II del esquema revisado sobre la Iglesia, argumentó contra la con- debían confiarse a quienes tuviesen la necesaria gracia sobrenatural.
servación en él de la sección referida al diaconado. Afirmó que se Dios había establecido ciertos ministerios y gracias, que no deberían
trataba de una cuestión disciplinar, y por, tanto no debía incluirse en ser descuidados al edificar una comunidad cristiana; la comunidad
una constitución dogmática. En cuanto a si debía ser examinada en tenía derecho a ellos. El cardenal rechazó la especie de que e! matri-
otra constitución, él creía que no, y procedió a explicar su posición. monio de los diáconos menoscabaría el celibato sacerdotal o produci-
En primer lugar, dijo, los diáconos habrían de ser adecuada- ría un declive de las vocaciones. El diaconado mismo era un don de la
mente preparados para sus funciones. Sin embargo, en muchos luga- divina gracia, y fortalecería las comunidades cristianas ayudando al
res apenas era posible, o incluso imposible, erigir seminarios para los crecimiento de la Iglesia.
candidatos al sacerdocio. ¿Cómo entonces podían establecerse otras En conclusión, el Cardo Sueneru pedía que se procediese a votar al
casas para los diáconos? Además, si esos hombres que ya eran diáco- final de la discusión para determinar si existía consenso sobre e! tema.
nos iban a seguir siéndolo para siempre, habría automáticamente El arzobispo Bernard Yago, de Abidjan (Costa de Marfil), sugirió
menos sacerdotes. La idea de un diaconado permanente había surgi- que los Padres conciliares podrían estar interesados en escuchar una
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voz desde África sobre el asunto. Defendió el establecimiento de un vosotros, venerables Padres, no nos privéis de esta esperanza cuando el
diaconado permanente; los diáconos podían desempeñar un impor- asunto sea votado. La puerta ya está abierta. Si algunos de vosotros no
tante papel especialmente en países de misión, pues muchas comuni- queréis entrar, no os forzaremos a ello. Pero encarecidamente os roga-
dades sólo rara vez veían a un sacerdote. A la objeción de que no debía mos que no nos cerréis la puerta, porque nosotros sí queremos entrar.
revivirse una costumbre que databa de los primeros siglos del cristia- ¡Permitidnos, por favor, hacerlo!". Su petición fue recibida con aplausos.
nismo y se había descartado hada tiempo, replicó que de hecho África El arzobispo Custodio Alvim Pereira, de Lourenyo Marques
estaba experimentando su primer siglo de; cristianismo. (Mozambique), habló en nombre de treinta y ocho obispos de Portugal.
El arzobispo Paul Zoungrana, de Ouagadougou (Alto Volta), Dijo que si un candidato no tenía los conocimientos exigidos para
aceptó el principio del diaconado permanente, pero arguyó que la ser sacerdote y no era célibe, no era apto para el diaconado; por el
existencia de diáconos casados no sería en absoluto deseable en contrario, si poseía esos conocimientos y era célibe, debía convertirse
África Occidental. Una poderosa razón para insistir en el celibato era en sacerdote. En líneas generales estaba de acuerdo con que el matri-
que el mundo moderno necesitaba un firme testimonio de la posibi- monio de los diáconos menoscabaría el celibato sacerdotal.
lidad de una vida de castidad. Sin embargo, puesto que las circuns- El obispo Jean Gay, de Basse-Terre y Pointe-a-Pltre (Antillas fran-
tancias podían aconsejar la mayor utilidad de un diaconado no céli- cesas), apoyó la restauración del diaconado permanente, pero pensaba
be en algunas regiones, las conferencias episcopales deberían recibir que el matrimonio de los diáconos presentaría dificultades. Recordó
los necesarios poderes de la Santa Sede para dispensar de la obliga- que el Concilio de Trento (sesión XXIII) había procurado restaurar las
ción del celibato. órdenes menores en la Iglesia, y dijo que el presente Concilio ofrecía
El Cardo Bacci, de la Curia Romana, habló contra el principio una oportunidad para dar cumplimiento a ese decreto. Los hombres
del matrimonio de los diáconos; era inoportuno y peligroso. Si se casados con órdenes menores podrían ayudar en la liturgia, en la
relajaba la ley del celibato para los diáconos, el número de sacerdo- Acción Católica, a los catequistas, y en el trabajo administrativo. La
tes ciertamente disminuiría, pues los jóvenes "elegirían el camino restauración de las órdenes menores merecía atención, "y debía conce-
más fácil". Además, si el Concilio cedía en la obligación del celibato dérsele un lugar en el esquema junto al diaconado".
para los diáconos, pronto se oiría la petición de hacer lo mismo con El obispo Paul Sani, de Bali (Indonesia), dijo en rueda de prensa
los sacerdotes. que en la isla de Flores, en un domingo normal, un sacerdote necesi-
El obispo Jorge Kémérer, de Posadas (Argentina), se dirigió a la taba media hora para distribuir la Santa Comunión. "Esto aburre a los
asamblea en nombre de veinte obispos de Argentina, Uruguay, Para- congregados", dijo, "yen tal caso podríamos recurrir a la ayuda de los
guay y diversas tierras de misión. "Algo serio debe hacerse", dijo, "para diáconos". Sin embargo, dijo, "no soy partidario de un diaconado con-
resolver el importante y urgente problema de la disminución de sacer- ferido por el sacramento del Orden. Eso pudo ser bueno en los pri-
dotes en todo el mundo". Aunque teóricamente en Iberoamérica exis- meros siglos, cuando la Iglesia aún no estaba organizada. Pero muchas
tía un sacerdote para cada 6000 almas, en realidad "casi todas las dió- de las funciones realizadas por los diáconos ordenados en la primitiva
cesis tienen muchas parroquias con un único sacerdote a cargo de Iglesia las desempeñan hoy profesores, catequistas, y miembros de la
10.000 ó 20.000, ó incluso 30.000 almas". La solución no consistía en curia parroquial". Además, habría que abonar un salario a los diáconos
"importar" sacerdotes, dijo, pues la población de Iberoamérica ronda- ordenados por prestar unos servicios similares a los que realizan gra-
ba los 200 millones y se esperaba que fuese el doble a finales de siglo. tuitamente los parroquianos. "Esto supondría un revés para el movi-
"Lo que necesitamos es la restauración del orden del diaconado en la miento del apostolado laico, en el cual la gente presta sus servicios
jerarquía, sin la obligación del celibato". Hizo entonces su apelación espontáneamente y sin remuneración".
más dramática y elocuente: "La restauración del diaconado es nuestra El obispo se sentía especialmente inquieto por el hecho de que el
gran esperanza. Yes deseo de muchos obispos de Iberoamérica que sacramento del Orden, mediante el cual se confiere el diaconado,
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imprima un carácter indeleble en el alma de quien lo recibe. "Si un EL LAICADO
diácono ordenado se ve envuelto en un escándalo o una querella
vecinal, ¿qué haréis con él? La gente ya no acudirá a él para recibir la En el esquema sobre la Iglesia presentado a los Padres conciliares
comunión. Y los lazos lingüísticos, culturales, de propiedad y de durante la primera sesión, la pertenencia a la Iglesia se dividía en tres
familia convertirían su transferencia de una parroquia a otra en algo categorías, a cada una de las cuales se dedicaba un capítulo: jerarquía
más o menos imposible. Luego sus servicios cesarían, pero tendríais (obispos y sacerdotes), religiosos (miembros de órdenes y congrega-
que seguir manteniéndole". Por el contrario, un diaconado de juris- ciones religiosas) y laicos. Cuando el Concilio pidió una revisión del
dicción, o de poderes otorgados, era mucho más adecuado a las nece- esquema, la Comisión de Coordinación ordenó en enero de 1963 que
sidades misioneras. "Los obispos u ordinarios diocesanos recibirían se conservasen estos tres capítulos, pero cambiando su orden: jerar-
facultades o jurisdicción de la Santa Sede para nombrar de forma quía, laicos y religiosos. Menos de un mes después, en Munich, los
temporal a un individuo o individuos, casados o no, para desempe- obispos de lengua alemana pidieron que el capítulo sobre los religio-
ñar el trabajo o las funciones de los diáconos en ocasiones concretas". sos fuese considerablemente abreviado, y que precisase de forma más
El obispo dijo que tanto los hermanos legos, como los catequistas, explícita que la perfección a que aspiran los religiosos "en nada se dife-
casados o no, y otros hombres casados, serían elegibles para el dia- rencia de la perfección a que aspiran todos los cristianos". Estas opi-
conado, pero siempre temporalmente. En su opinión, si se concedía niones, apoyadas por los teólogos de la alianza europea, se hicieron tan
prioridad a los hermanos legos para servir como diáconos, cambiada fuertes en la Comisión Teológica que el capítulo sobre los religiosos se
su papel en el apostolado y se produciría un incremento de las voca- transformó en La vocación a la santidad en la Iglesia.
ciones religiosas. En el último minuto, a principios de julio, el Cardo Suenens con-
Sin embargo, otros Padres conciliares insistían en que el diacona- siguió que la Comisión de Coordinación alterase parcialmente sus dis-
do debía ser conferido mediante e! sacramento de! Orden, de modo posiciones de enero, y solicitó un capítulo adicional sobre El Pueblo de
que el diácono recibiese la gracia del sacramento para cumplir con sus Dios. Este capítulo, que evitaba cuidadosamente la palabra miembro,
obligaciones. El obispo Ermann Tillemans, holandés misionero en la debía redactarse de modo que no sólo incluyese a los católicos, sino a
isla de Nueva Guinea durante treinta y cuatro años, compartía esta todos los que de una forma u otra pudiesen llamarse cristianos. Sin
opinión. "No es lo mismo que enseñ~ la fe un catequista o laico no embargo, en julio era demasiado tarde para que el esquema ya revisa-
ordenado, o que lo haga un hombre ordenado. El hombre ordenado do lo fuese una vez más, pues debía enviarse por correo sin mayor dila-
contará con el auxilio de la gracia de su ordenación". ción a los Padres conciliares para que lo estudiasen. La solución fue
En conformidad con la sugerencia del Cardo Suenens, se celebró imprimir un pie de página informando a los Padres conciliares de que
una votación exploratoria e! 30 de octubre para determinar e! pensa- "según una norma reciente de la Comisión de Coordinación", el capi-
miento de la asamblea. Se preguntó a los Padres conciliares si debía tulo sobre los laicos sería dividido en dos partes, el Capítulo TI sobre
revisarse el esquema para tomar en consideración la oportunidad de el Pueblo de Dios, y el Capítulo IV sobre los laicos. La expresión
restaurar el diaconado como un grado distinto y permanente del pueblo de Dios se había copiado de la primera página del rechazado
ministerio sagrado, dependiendo de su utilidad para la Iglesia en luga- esquema del Cardo Ottaviani y de su Comisión Preparatoria Teológica.
res concretos. El voto prescindía de la cuestión de si se permitiría a los De esta forma, el número de capítulos en el esquema sobre la
diáconos contraer matrimonio. Iglesia aumentaba de cuatro a cinco. La estructura y contenido del
El resultado del voto de sondeo fue de una mayoría del 75 % par- esquema eran ahora precisamente lo que los obispos alemanes habían
tidaria de establecer el diaconado como un grado permanente y espe- pedido en sus resoluciones oficiales de febrero de aquel año en Munich,
cífico del ministerio sagrado. cuando habían estudiado un esquema alternativo sobre la Iglesia de
cinco capítulos, preparado principalmente por Mons. Philips, de Bél-
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gica y por el P. Rahner, de Alemania. Los otros capítulos indicados en cuanto miembros de un linaje caído", y en que "incluso después de
el pie de página del Cardo Suenens eran: Capítulo 1, el misterio de la nuestra incorporación a la Iglesia, somos conscientes de nuestra debi-
Iglesia; Capítulo III, la constitución jerárquica de la Iglesia; y Capí- lidad y caemos en el pecado". Las dificultades para vivir una buena
tulo V, la vocación a la santidad en la Iglesia. vida cristiana, dijo el cardenal, proceden tanto de fuentes internas
El estudio de los dos capítulos sobre los laicos y sobre el Pueblo como externas. La fuente interna era la tendencia al mal ínsita en la
de Dios, discutidos como una unidad (y no sin algo de confusión) naturaleza herida del hombre, junto con sus caídas reales en el pecado.
como resultado de un cambio de última hora, comenzó en la XLIX La fuente externa era el demonio, como refería abundantemente la
Congregación General, el 16 de octubre. Escritura. (El Cardo Meyer se convirtió pues en uno de los pocos
El obispo Wright, de Pittsburgh (Estados Unidos) habló sobre la Padres conciliares que mencionaron al diablo.) Por tanto, dijo, si el
importancia histórica y teológica del capítulo sobre los laicos. "Los fie- documento del Concilio debía llegar al corazón de los hombres, ape-
les han esperado cuatrocientos años", dijo, "una afirmación conciliar sadumbrados por una conciencia de pecado y de incapacidad moral,
positiva sobre el lugar, la dignidad y la vocación de los laicos". Consi- debía introducirse en el texto un nuevo epígrafe para describir la
deraba errónea, por demasiado negativa, la noción tradicional dellai- Iglesia como el hogar del Padre Misericordioso, donde los pecados del
cado establecida por la ley eclesiástica; el laico era definido como quien hijo pródigo son perdonados.
no es "ni clérigo ni religioso". Una vez que el Concilio hubiese decla- Los obispos norteamericanos estaban especialmente interesados
rado "la naturaleza teológica dellaicado", dijo, "la osamenta jurídica en que el esquema mencionase específicamente la igualdad racial. El
de la Iglesia se vivificaría con carne y sangre teológicas". obispo Robert Tracy, de Baton Rouge (Louisiana), en nombre de los
Dom Godefroi Dayez, presidente de la Congregación Benedicti- 147 obispos de los Estados Unidos, dijo que una referencia del Con-
na de Bélgica, llamó también la atención sobre la defectuosa definición cilio a la igualdad racial consolaría a todas las personas que en todo el
del laicado en el esquema. Según el texto, "el Sagrado Concilio, al mundo se veían privadas de sus derechos y libertades, y sujetas a sufri-
emplear la palabra 'laico', la entiende en el sentido de aquellos fieles mientos y discriminación, no a causa de alguna transgresión por su
que, por medio del bautismo, se unen al Pueblo de Dios. Sirven a Dios parte, sino simplemente porque pertenecían a una raza determinada.
en el estado ordinario de fieles cristianos (. .. ). Pero no pertenecen ni al Aunque sólo países como Estados Unidos, Sudáfrica, Rhodesia, y hasta
orden jerárquico, ni al estado religioso sancionado por la Iglesia'. El cierto punto también Australia, padecían problemas raciales, dijo el
~bad consideraba incorrecta esta definición. En sentido estricto, dijo, obispo Tracy, "sus repercusiones y efectos son hoy internacionales, y
los laicos forman un grupo separado de los clérigos, pero no separado por tanto materia que merece la atención conciliar. En consecuencia
de los religiosos, pues muchos religiosos (hermanas, hermanos, ciertos pedimos", concluyó, "que se incluya en el capítulo sobre el Pueblo de
monjes) pertenecían de hecho allaicado, aunque fuesen miembros de Dios una declaración dogmática solemne sobre la igualdad de todos
órdenes religiosas. "Lamentablemente, muchos ignoran que la vida los hombres, sin distinción de nación o raza'. Su propuesta fue recibida
religiosa no es ni clerical ni laica, sino que está basada en un carisma con aplausos, e incorporada al texto final.
especial". Pedía la inserción de un nuevo pasaje en el texto donde se El Cardo Siri, de Génova, se opuso a la nota al pie de la primera
afirmase que el laico era "quien no es clérigo". Además, el texto debía página del capítulo sobre los laicos que anunciaba que la Comisión de
distinguir entre los laicos en general, los laicos que pertenecen a órde- Coordinación había decidido recientemente dividirlo en dos capítulos,
nes religiosas, y los laicos que pertenecen a institutos seculares. uno sobre el Pueblo de Dios, y otro sobre ellaicado. Se mostró muy
El Cardo Meyer, de Chicago, arguyó que el texto no era "ni ade- partidario de la expresión bíblica Pueblo de Dios, pero opuesto a dedi-
cuado ni realista, porque olvida dos hechos fundamentales". En vez de carle un capítulo aparte. "De tal capítulo podría inferirse que el Pue-
hablar sólo de las gracias, dones y privilegios del Pueblo de Dios, el blo de Dios puede subsistir o actuar incluso sin la Iglesia, lo cual sería
esquema debería insistir también en que "todos somos pecadores en contrario a la doctrina según la cual la Iglesia es necesaria para la sal-
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vación". Esta propuesta, sin embargo, no recibió apoyos, y se adoptó guida tras largas discusiones, de la opinión según la cual este capítulo
el orden indicado en la nota a pie de página. debía ocuparse de la santidad en toda la Iglesia, y en ese contexto
El estudio del capítulo sobre los laicos se extendió desde la XLIX mencionaría de modo especial, pero no exclusivo, a quienes viven en
Congregación General, el 16 de octubre, hasta la LV Congregación religión" .
General, el 24 de octubre. En ese tiempo se dirigieron a la asamblea Contra este argumento, la Unión Romana de Superiores Generales
82 oradores: 13 cardenales, 1 patriarca, 16 arzobispos, 49 obispos, y 3 decidió el 14 de octubre pedir un informe detallado sobre la materia
superiores generales. El capítulo fue devuelto a la Comisión Teológica al obispo Enrico Compagnone, de Anagni, carmelita descalzo nombra-
para ulterior revisión. do por el Papa Juan para la Comisión de Religiosos, y previamente
miembro de la Comisión Preparatoria para los Religiosos.
El obispo Compagnone explicó que la comisión preparatoria
LAs ÓRDENES RELIGIOSAS Y LA VOCACIÓN UNIVERSAL A LA SANTIDAD había expresado su deseo de que el esquema sobre la Iglesia mencio-
nase a las órdenes religiosas, "pues constituyen una parte integrante de
Uno de los grupos minoritarios menos conocidos en el Concilio la Iglesia". En consecuencia, la Comisión Preparatoria Teológica había
era la Unión Romana de Superiores Generales, que incluía 125 miem- incluido en su esquema un capítulo titulado De los estados de Vida con-
bros, algunos de ellos obispos, pero en su mayoría sacerdotes. Ellos sagrada para alcanzar la perfección evangélica. Inmediatamente después
estaban particularmente molestos por el hecho de que, en el intervalo de la primera sesión, la Comisión de Coordinación había encargado a
entre la primera y la segunda sesión, los miembros de la alianza euro- una comisión mixta constituida por miembros de la Comisión Teoló-
pea se hubiesen impuesto en la Comisión de Coordinación del Con- gica y de la Comisión de Religiosos que revisase el capítulo. La comi-
cilio para suprimir el capítulo sobre la vida religiosa del esquema sobre sión mixta había acordado un nuevo título, De aquellos que profosan Los
la Iglesia, y reemplazarlo por un nuevo capítulo, La vocación a la san- consejos evangélicos. Sin embargo, tras la devolución del texto a la
tidad en la Iglesia. Comisión Teológica, el título se había modificado a La vocación a la
La posición de la alianza europea se basaba en los argumentos santidad en la Iglesia, resultando también el texto "sustancialmente
avanzados por el P. Rahner y Mons. Philips, y fue expuesta a los Padres alterado". Él consideraba "sorprendentes" estos pasos emprendidos por
conciliares de habla alemana reunidos en Munich en febrero de 1963. la Comisión Teológica por propia iniciativa.
Dichos argumentos consistían en que la inclusión del capítulo sobre la Aunque había elementos positivos en el nuevo capítulo, dijo el
vida religiosa "confirmaría a los protestantes en sus objeciones: que en obispo Compagnone, como el énfasis en el hecho de que todos los
la Iglesia, a causa del estado religioso, existen dos vías esencialmente miembros de la Iglesia estaban llamados a la santidad, su presentación
distintas para la salvación; que los laicos no están llamados a la perfec- de la naturaleza de la vida religiosa era imperfecta: afirmaba simple-
ción evangélica y se sitúan siempre en un nivel inferior de santidad; y mente que el propósito de la vida religiosa era atestiguar que en la Igle-
que los miembros de órdenes religiosas se consideran automáticamen- sia se seguían los consejos evangélicos. Sin embargo, eso no constituía
te mejores que quienes están unidos en matrimonio". más que un aspecto de la vida religiosa. Quienes viven en religión,
Los Padres de Munich transmitieron estas consideraciones a la dijo, constituían "una parte vital de la Iglesia". Diversas formas de
Comisión Teológica, y en el proceso de revisión del esquema el capí- apostolado tal vez no habrían existido jamás de no ser por las órdenes
tulo sobre los religiosos fue suprimido sin más, incluyéndose en su religiosas: por ejemplo, el apostolado misionero, que era una función
lugar un nuevo capítulo sobre la vocación universal a la santidad en la esencial de la Iglesia, y que en la práctica habían desempeñado exclu-
Iglesia. Cuando llegaron noticias de esta revisión a los Padres concilia- sivamente los religiosos, al menos hasta los tiempos modernos.
res alemanes y escandinavos reunidos en Fulda en agosto, escribieron El obispo Compagnone propuso que se incluyese un capítulo
a Roma expresando su satisfacción por "la victoria, finalmente conse- titulado Sobre los religiosos, en el cual se afirmase claramente, como
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había aceptado la comisión mixta, que "Cristo deseaba tener en su hablar sobre los miembros de las órdenes religiosas propia y clara-
Iglesia almas consagradas que siguiesen los consejos evangélicos". Pre- mente, distinta y explícitamente, y no sólo sobre su vocación a la
cisamente porque ésa era la voluntad de Cristo, el esquema sobre la santidad, sino también sobre su fructífera actividad, tan necesaria
Iglesia debía hablar de la vida religiosa, y adarar la posición ocupada para la vida de la Iglesia?".
realmente en la Iglesia por los miembros de órdenes religiosas. Algunos días después, el Cardo Dopfner se dirigió al Concilio en
La Comisión Conciliar de Religiosos había decidido que todas las nombre de setenta y nueve Padres alemanes y escandinavos. Elogió el
afirmaciones sobre la vocación a la santidad en general debían trasla- nuevo capítulo sobre la vocación a la santidad, porque dictaminaba
darse al capítulo Sobre el Pueblo de Dios. El esquema tendría pues esta que todo el Pueblo de Dios estaba llamado a practicar los consejos
secuencia lógica: 1. El misterio de la Iglesia; 2. El Pueblo de Dios; 3. evangélicos, refutando la falsa noción de que existían diferentes clases
La jerarquía; 4. El laicado; 5. Los religiosos. El obispo Compagnone de cristianos, más o menos perfectos en razón de su estado de vida.
instó a los superiores generales a presentar alegaciones orales y escritas Sugirió que el Concilio recomendase a los religiosos no vivir para sí
que ratificasen este orden y esta formulación. mismos, y les recordase que estaban llamados, junto con los demás
Tras ulterior discusión, la Unión Romana de Superiores Genera- grupos de fieles, a constituir un pueblo cristiano unido.
les decidió solicitar la introducción en el esquema de un nuevo capí- El Cardo Léger, de Montreal, recordó que el ideal monástico de
tulo sobre los religiosos. santidad había sido durante mucho tiempo el prototipo sobre el cual
El 22 de octubre, el P. Schütte, Superior General de la Sociedad debía modelarse la vida cristiana. Pero puesto que la vida de los laicos
del Verbo Divino, propuso oficialmente en el aula conciliar la ordena- era tan diferente de la de los monjes y otros miembros de órdenes reli-
ción de capítulos para el esquema defendida por el obispo Compag- giosas, la santidad les había parecido inalcanzable. Muchos fieles, con-
none. El P. Schütte sugirió además que todo lo concerniente a la lla- tinuó el cardenal, habían buscado en vano una vida modelada sobre
mada universal a la santidad se tratase en el capítulo sobre el Pueblo los Evangelios y adaptada a sus necesidades. La consecuencia había
de Dios. Dicho capítulo se refería a los miembros de la Iglesia global- sido una ingente pérdida de fuerzas espirituales en la Iglesia. Conse-
mente considerados, y por tanto debía estudiar la llamada que todos cuentemente, dijo, los laicos saludarían con agrado las proposiciones
recibían a la santidad. "Si en este esquema sobre la Iglesia", dijo, "tene- contenidas en el capítulo sobre la llamada universal a la santidad.
mos un capítulo especial para la jerarquía (... ) aunque además existe El cardenal señaló, además, que el único aspecto específico de la
otro esquema entero sobre los obispos; y si tenemos un capítulo ente- vida seglar mencionado en el texto era la vida conyugal. Pero el pueblo
ro sobre los lai~s, aunque también otro e~quema vaya a tratar el apos- debía buscar la santidad independientemente de la edad, y del hecho
tolado de los lalCos, entonces ¿por qué no podemos tener un capítulo de haber contraído o no matrimonio. Pidió que se mencionasen "todas
especial dedicado específicamente a los religiosos?". las actividades de la vida humana: el trabajo diario, la política, las acti-
Los religiosos, dijo el P. Schütte, no debían ser considerados en el vidades culturales, el ocio y el entretenimiento, pues por medio de
esquema sobre la Iglesia "solamente desde el punto de vista de su voca- ellos y en ellos debía desarrollarse la santidad".
ción a la santidad, sino también desde el punto de vista de su trabajo El Cardo Bea alegó que el esquema no era lo bastante realista, pues
educativo, caritativo, social, pastoral y especialmente misionero, que es la Iglesia incluía tanto a pecadores como a personas santas. Pedía
de la mayor importancia para la vida de toda la Iglesia'. Más de una pues una distinción "entre la Iglesia celestial, perfectamente santa, y
tercera parte de los asistentes al Concilio, sefialó, eran miembros de la Iglesia terrenal, que tiende dinámicamente a la santidad pero nunca
órdenes religiosas. Más aún, la tercera parte de los sacerdotes del es perfectamente santa". La forma en que el esquema citaba a las Escri-
mundo eran miembros de órdenes religiosas, y unos dos millones de turas era "impropia del Concilio", dijo, y refirió algunos ejemplos en
hombres y mujeres en el mundo se habían consagrado a Cristo en el que los textos bíblicos se empleaban respaldando afirmaciones con las
estado religioso. "¿Por qué entonces parecemos avergonzados de que no guardaban ninguna relación.
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El obispo Frane Franic, de Split-Makarska (Yugoslavia) habló de Aquel día el Cardo Dopfner intervino frecuentemente durante las
la pobreza como una condición necesaria para la santidad de los obis- alocuciones para recordar a los Padres conciliares los puntos que había
pos. "Cuando la Iglesia era pobre, era santa. Cuando se hizo rica, la mencionado. Al menos tres oradores fueron interrumpidos dos veces.
santidad disminuyó en la misma medida". Los obispos, dijo, tenían Otros tres fueron interrumpidos una vez, o se les reprochó cuando ter-
una obligación mucho mayor de ser santos que los otros miembros de minaron que lo que habían dicho no concernía a la materia que se
la Iglesia, "porque como obispos deben santificar a los demás". Sin tenía entre manos. A muchos Padres conciliares les resultaban difíciles
embargo, señaló, desde la Edad Media la mayor parte de los santos de comprender las prisas del cardenal y su aparentemente arbitraria
provenían de las filas de las órdenes religiosas, no de las filas de los reducción del tiempo concedido a los oradores.
obispos: "Esto parece indicar una falta de santidad heroica entre los El P. Agostino Sepinski, superior general de los franciscanos y pre-
obispos, y creo que la razón estriba en la falta de pobreza evangélica". sidente de la Unión Romana de Superiores Generales, era el decimo-
Los sacerdotes diocesanos y las órdenes religiosas también necesitaban noveno orador que subía al estrado ese día. Sugirió que el texto sobre
reformarse a sí mismos en materia de pobreza, añadió. la llamada universal a la santidad en la Iglesia se trasladase desde el
Un buen número de obispos pertenecientes a órdenes religiosas, Capítulo IV al capítulo sobre el Pueblo de Dios. Afirmó que el Capí-
así como algunos superiores generales, habían preparado proposicio- tulo IV sólo debía tratar del estado religioso, según el orden lógico de
nes favorables a la inclusión de un capítulo entero sobre la vida reli- los capítulos. Informó a la asamblea que los superiores generales, en
giosa en el esquema sobre la Iglesia, y habían notificado debidamente una de sus reuniones, habían decidido por unanimidad solicitar la
su deseo de hablar. Pero el debate transcurría un día tras otro, y sus inclusión de un capítulo especial sobre el estado religioso en el esque-
nombres no eran pronunciados por los cardenales Moderadores. ma sobre la Iglesia.
El 30 de octuhre la asamblea votó el cierre de la discusión, pero Los obispos de órdenes religiosas que esperaban hablar no fueron
muchos de quienes tenían previsto hablar se aprovecharon de la norma invitados a tomar la palabra. Al mismo tiempo, otros cuyos nombres
que permitía a cualquiera dirigirse a la asamblea después de clausura- se habían inscrito aquella misma mañana eran llamados para hablar.
do el debate, si cinco Padres conciliares respaldaban la petición. Los Padres conciliares silenciados estaban tan indignados que decidie-
El Cardo Dopfner era el moderador en la LIX Congregación ron enviar el Cardo Dopfner una nota privada, afirmando que no pasa-
General, el 31 de octubre. Antes de permitir el aCCeso de ningún ora- rían por alto el asunto y pedirían una investigación oficial si no cam-
dor al micrófono, anunció que muchos Padres conciliares se quejaban biaban las cosas. Pero cuando intentaron contactar con él, encontraron
de la excesiva lentitud con que transcurría el Concilio. Para preservar que se habia ido a Capri para un largo fin de semana y no se le espe-
el derecho a hablar de aquellos Padres conciliares que habían obtenido raba hasta el 4 de noviembre por la noche.
cinco firmas, y al mismo tiempo satisfacer, el deseo general de la asam- A su regreso, el Cardo Dopfner encontró esperándole un mensaje
blea de cerrar la discusión y seguir adelante, pidió a los oradores "que de los Padres conciliares ofendidos. Les convocó, pidió disculpas por
redujesen sus observaciones a la materia pertinente para evitar repeti- lo que había pasado, prometió que no volvería a suceder, y les pidió
ciones, que respetasen un límite de ocho minutos en vez de los diez que renunciasen a su derecho a hablar. Ellos se negaron. Entonces él
habituales, y que recordasen que las proposiciones no expuestas en el aceptó leer un compendio de sus intervenciones en el aula conciliar y
aula conciliar, pero presentadas por escrito, tenían idéntico peso en las les pidió que le indicasen los puntos que consideraban esenciales. En
Comisiones" . la LXII Congregación General, el 7 de noviembre, leyó un resumen,
Esta ultima recomendación, que el mismo cardenal no seguía, era pero no el que les había pedido que preparasen. Era extremadamente
sin embargo coherentemente puesta en práctica por el arzobispo Feli- corto, oscuro, y en muchos puntos inexacto.
ci, Secretario General, quien dada su posición había renunciado a su El resultado inmediato fue que siete obispos de diferentes órdenes
derecho de participar. religiosas se reunieron para decidir una actuación que neutralizase al
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bando alemán y belga, que en su opinión estaba ejerciendo una "dic- aplaudía el hecho de que los religiosos estuviesen colaborando de
tadura" en el Concilio. Redactaron una serie de proposiciones o postu- forma tan positiva en el trabajo del Concilio.
lata referentes al esquema sobre la Iglesia, incluyendo en particular la Cuando la Comisión Teológica revisó una vez más el esquema
petición de un capítulo aparte para la vida religiosa. Los postulata sobre la Iglesia entre la segunda y la tercera sesión, añadió un nueVO
fueron impresos en gran número y distribuidos a los Padres conciliares capítulo Sobre los religiosos. La razón que adujo en su inforn~e era qu~
para que lo estudiaran y firmasen. "muchos Padres conciliares, incluyendo los 679, habían pedido expli-
El 11 de noviembre los siete obispos se congregaron con otros 35 cita y formalmente que se reservase un capítulo para los religiosos".
obispos de otras 35 congregaciones religiosas, y decidieron dar perma- Fue la primera derrota de la alianza europea. Su férreo control ~obre
nencia a la organización y elegir una junta con siete presidentes. El pri- el Concilio había saltado, al aparecer un grupo con un potenCial de
mero de ellos fue el arzobispo Pacifico Perantoni, de Lanciano (Italia), organización comparable al suyo.
antiguo superior general de los franciscanos, y cercano colaborador del
Papa Pablo VI. El obispo Richard Lester GuilIy, 5.1., de Georgetown
(Guayana Británica), resultó elegido secretario. El nombre decidido LA CURiA ROMANA, EN EL PUNTO DE MIRA: EL ESQUEMA SOBRE LOS
para la organización fue Secretariado de Obispos, y sus oficinas se esta- OlHSPOS y EL GOBIERNO DE LAS DIÓCESIS
blecieron en la casa general de los jesuitas.
Cuando la Unión Romana de Superiores Generales mantuvo su La discusión del esquema sobre los obispos y el gobierno de las
habitual reunión dos días después, decidió establecer lazos inmediata- diócesis se abrió el martes 5 de noviembre, en la LX Congregación
~ente con este nuevo grupo, y dar su total apoyo al proyecto de reu- General.
mr firmas para los postulata. Durante el resto del Concilio, el Secreta- Aquella maf1ana obtuve un pase especial para asistir a la asam~le~.
riado de Obispos y la Unión Romana de Superiores Generales A las nueve de la mañana las campanas repicaron suavemente, inVi-
trabajaron hombro con hombro. En vista del desdén mostrado por tando a los Padres conciliares que abarrotaban el ancho pasillo ent~e
muchos obispos diocesanos y de la Curia Romana hacia las órdenes las dos hileras de asientos a ocupar sus puestos. Lo hicieron con rapi-
religiosas, ni de lejos habría podido la Unión Romana de Superiores dez, y cinco minutos después las campanas sonaron de nuevo y una
Generales llevar a cabo en solitario un programa en el Concilio con el voz anunció por la límpida megafonía, en un diáfano latín, que .Su
éxito que el Secretariado de Obispos podía esperar. Eminencia Pablo II Cheikho, Patriarca babilonio de Bagdad (Iraq), Iba
En el transcurso de dos semanas, 679 Padres conciliares, inclu- a celebrar misa en arameo, según el rito caldeo. Cuando los obispos
yendo 17 cardenales, habían firmado los postulata. Los siete presiden- bajaron los reclinatorios, una especie de trueno resonó por toda la
tes del Secretariado de Obispos presentaron entonces personalmente basílica.
los postulata firmados al Secretario General del Concilio y al Cardo Media hora después, finalizada la misa, la enmudecida basílica
Browne, vicepresidente de la Comisión 1eológica, explicándoles ver- volvió a la vida cuando los Padres conciliares ajustaron sus mesas ple-
balmente al mismo tiempo el trasfondo del asunto. Tanto el Secretario gables, tomaron sus portafolios de notas y documentos oficiales, echa-
General como el Cardo Browne dijeron que abordarían la cuestión con ron una ojeada al periódico matutino, o intercambiaron comentarios
el Papa Pablo. Posteriormente el Papa remitió los postulata a la Comi- con quienes se sentaban alrededor. Los retrasados se apresuraron por el
sión Teológica con una nota personal diciendo que se los enviaba "para .'fo'.~'ULV central para ocupar sus asientos. Cinco minutos después, los
un ~ilige~te y c~dadoso estudio". En carta aparte al arzobispo Peran- ~'n~"V~ fueron solemnemente entronizados, y entonces uno de los
tom, del SecretarIado de Obispos, el Papa Pablo explicaba lo que había i;plc:;u~elilLe~ dijo: "En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
hecho, manifestaba su agradecimiento por el interés mostrado por el Amén". Inmediatamente, todos los Padres conciliares y periti
Secretariado de Obispos, confiaba en que continuase su trabajo, y '''''-<U'uu juntos la oración Adsumus ("Ante ti nos hallamos, oh Espíritu
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Santo"), y entonces comenzaron los asuntos del día, con un orador tras que bebían café y refrescos. El arzobispo D'Souza, de Bhopal (y anti:
otro compareciendo ante el micrófono sin descanso. guamente de Nagpur), a quien encontré en la cafetería, me aseguro
El nuevo esquema fue presentado por el Cardo Paolo Marella, pre- que las críticas al esquema aumentarían a medida que fuesen pas~ndo
sidente de la Comisión correspondiente, y le siguió el obispo Carli, de los días. "Nadie tiene nada que temer por concedernos a los obISpos
Segni, con un informe sobre el origen, desarrollo, y contenido del mayores poderes; no somos niños", dijo. .,
esquema. Uno de los cinco capítulos se titulaba Relaciones entre los El prelado de la India tenía razón. En una vehemente alocuclOn,
obispos y la Curia Romana. el Patriarca Maximos N acusó al esquema de emprender "sólo una leve
En una breve alocución, el Cardo Paul Richaud, de Burdeos y tímida reforma en el gobierno central de la Iglesia", estableci~ndo
(Francia), intervino con brevedad para decir que la Curia Romana que "los obispos de todo el mundo podían ser invitados a ser mIem-
tenía que reorganizarse con objeto de distribuir mejor sus funciones, bros o consultores de las Sagradas Congregaciones de la Curia Roma-
de~nir con mayor claridad sus competencias, y alcanzar un grado más na". El Patriarca mantuvo que las restricciones a la colaboración de los
satisfactorio de coordinación. La composición de la Curia Romana obispos en las Sagradas Congregaciones no correspondía "ni a las
debía ser internacional, e incluir a obispos diocesanos. actuales necesidades de la Iglesia en nuestros tiempos, ni a la resp~~
. También insistió en estos puntos el siguiente orador, el obispo sabílidad colegial del episcopado hacia la Iglesia". Proponía que la
Gmseppe Gargitter, de Bressanone (Italia). Dijo que así como los obis- tarea de asistir al Papa en el gobierno general de la Iglesia se atribuye-
pos estaban al servicio del Pueblo de Dios, la Curia Romana debía se a un número limitado de obispos en representación de sus cole~as".
estar al servicio de los obispos. No bastaba con una simple cesión de Estos representantes serían "los patriarcas residenciales y apostólIcos,
poder; se necesitaba una descentralización efectiva. Pidió la interna- los arzobispos-cardenales en virtud de sus sedes arzobispales (... ) y
cionalización de la Curia, alegando que ninguna nación o naciones de fmalmente obispos elegidos por las conferencias episcopales de cada
Occidente debía disfrutar de una posición privilegiada en ese organis- país". Este grupo constituiría el nuevo Sagrado Colegio, que el Papa
mo. El esquema debía incluir una referencia a la función de las confe- convocaría en momentos concretos, "cada vez que se sintiese la nece-
rencias episcopales internacionales e intercontinentales, así como de sidad de discutir sobre los asuntos generales de la Iglesia".
las nacionales. El Cardo Konig, de Viena, hizo una propuesta similar. El esque-
El obispo Jean Rupp, del Principado de Mónaco, se refirió humo- ma debería contener sugerencias prácticas sobre la forma en que los
rísticamente al esquema como un "modelo de brevedad romana"; tan obispos, con el Romano Pontífice y bajo su autoridad, pudiesen cola-
corto, que cuestiones importantes como la jubilación obligatoria de borar en el gobierno de la Iglesia Universal. "Una o dos veces al año
los obispos por razones de edad se desarrollaban hasta un cierto punto .-u'lIU--. si hay paz en el mundo, el Romano Pontífice podría llamar a
y l~ego se dejaban en el aire. El principio establecido para la reorgani- presidentes de las conferencias episcopales, y también a algunos
zaCIón de las diócesis era demasiado general, pues el esquema indicaba obispos, para celebrar consejo con ellos y averiguar lo que pien-
meramente que "las diócesis no deberian ser ni demasiado grandes ni sobre materias concernientes a la Iglesia Universal (... ). De esta o
demasiado pequeñas". Sugirió además que los obispos habían sido tan :,ou'''u~,,~~ formas, quedaría establecida la unidad entre el centrO y la
cuidadosos a la hora de plantear sus derechos en el esquema sobre la ",,.,,,j-p·r,,, merced a un contacto más próximo entre el Sumo Pontífice
Iglesia, que en este esquema sería conveniente exponer claramente los el Colegio Episcopal; tendría lugar una participación real de los
derechos en la Iglesia de los demás, especialmente de los sacerdotes. . en el gobierno de la Iglesia Universal; y existiría mayor comu-
Siguiendo el ejemplo de muchos Padres conciliares, dejé mi asien- , ....''-tU" entre los territorios de misión y otros países".
to a ~itad de la sesión y acudí a la cafetería, bautizada por los Padres El obispo holandés Francis Simons, de Indore (India), en nombre
conCIlIares como Bar Jonás. Estaba situado en una sacristía, y dentro trece obispos, sostuvo que Cristo había confiado la Iglesia no sólo
tuve que hacerme sitio a través de ruidosos grupos de obispos y períti Papa, sino también a todos los obispos bajo el primado del Papa,
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dada la diversidad de pueblos, idiomas y culturas en el mundo. Dijo El obispo italiano Edoardo Mason, de EI-Obeid (Sudán), se
que en su forma actual, la Curia Romana "no está al tanto de las cir- levantó en defensa de la Curia Romana: "Mi experiencia personal me
cunstancias locales, ni representa suficientemente a los obispos de todo ha enseñado que tanto la Curia Romana como los delegados papales
el mundo"; por tanto no constituía un instrumento adecuado para el son siempre de gran ayuda en las dificultades, y buenos .amlgos en
ejercicio de la jurisdicción universal solJre la Iglesia. "A menudo", aña- todo momento". Todo el mundo era consciente de la necesIdad de un
dió, "no es un instrumento del Papa, sino una barrera entre él y los aggiornamento en la Curia, y el Papa mismo lo había dicho. "Pero
obispos". todos necesitamos ese aggiornamento'; dijo el obispo Masan: "¡Tal vez
El Cardo Alfrink, de Utrecht, en nombre de los obispos holande- el patriarcado necesita también un aggiornamento!". Y en vez de estar
ses, señaló que si la colegialidad existía por derecho divino, entonces el los obispos tan ávidos de derechos, tal vez podrían a?and0t;-ar algunos
colegio episcopal tenía precedencia sobre la Curia, y la Curia no tenía de los que ya poseían, como vestir una capa especial y dIsfrutar del
derecho a interponerse entre e! Papa y los obispos. Era una cuestión título de "Excelencia".
tanto teológica como jurídica, dijo, que no lesionaba la dignidad de la El Patriarca Ignacio Pedro XVI Batanian, Patriarca armeni~ ~e
Curia ni e! respeto y gratitud que le eran debidos. Olicia, con residencia en Beirut (Líbano), rogó a los Padres conCIlIa-
El Cardo Spellman, de Nueva York, llamó la atención sobre los res que fuesen "objetivos y pausados al hacer sus obser.vaciones s~bre
articulos que aparecían en los periódicos y diarios, cuya interpretación la forma actual de la administración central de la IglesIa, en conSide-
de las discusiones conciliares solía ser falaz y nefasta para el bien de las ración a los méritos de los colaboradores del Sumo Pontífice, y a la
almas. "La autoridad del Papa es plena y suprema -dijo-o No es nece- obligación de evitar el escándalo". Los obispos, dijo, eran ciertame~te
sario ni esencial que el Papa comparta esa autoridad con los obispos, libres para sugerir todo lo que considerasen eficaz y útil para la Iglesia.
aunque puede hacerlo si lo desea'. Y puesto que la Curia Romana era· Pero pedía que "al hacerlo no demos a otros ocasión para pensar ~ue
de hecho un instrumento ejecutivo del Papa, sólo el Papa era compe- la Iglesia con su actual método de organización, ha quedado redUCIda
tente para juzgarla y reformarla, "lo cual ya ha indicado que hará". a un est:do lamentable". Un árbol debe ser juzgado por sus frutos, "y
El obispo Pablo Correa León, de Cúcura (Colombia), en nombre debemos decir que la Iglesia, a pesar de las calamidades que arrasa~ el
de sesenta obispos de países hisp~oamericanos, propuso un cambio mundo, está experimentando una era gloriosa, si se considera la VIda
estructural en el esquema. En su forma actual, dijo, sólo abordaba cristiana del clero y de los fieles, la propagación de la Fe, y la saluda-
materias concernientes al pape! del obispo como "gobernante de una ble influencia universal de la Iglesia en el mundo hoy día".
comunidad". Otro esquema, sobre e! cuidado de las almas, considera- Era difícil para el público entender cómo los obispos podían echar
ba el papel del obispo como santificador y maestro. "Pero estos tres en cara tales críticas a una Curia Romana que había dedicado a esos
papeles de gobernante, maestro y santificador son tres aspectos dife- . . al Papa y a la Iglesia tantas décadas, generaciones y siglos de
rentes y complementarios del mismo oficio pastoral de los obispos",
puesto que "la única razón por la cual un obispo tiene poder para
gobernar, o prohibir, o incluso castigar, es precisamente para que
pueda desempeñar con eficacia su oficio pastoral, que le obliga a diri- COLEGIALIDAD
gir las almas, infundidas por la fe y vivificadas por la gracia, hacia la
salvación eterna. Consecuentemente, cl poder de gobernar está íntima En la mentalidad de muchos Padres conciliares, e! propósito del
y lógicamente ligado al papel del obispo como santificador y maestro". Vaticano 11 era equilibrar las enseñanzas de! Concilio Vati-
i-Jvu\..,·,,,·,v
Por tanto, instaba a que el esquema mostrase claramente que e! poder 1 sobre e! primado de! Papa con una doctrina explícita sobre la
de gobernar procedía de la misma naturaleza del oficio pastoral del "V"-5..,.u~,a~ episcopal. Así como la doctrina sobre e! primado d~l Pa~a
obispo. e! derecho del Papa a gobernar en solitario sobre la IgleSIa Ufll-
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versal, así también la colegialidad establecería el derecho de los obispos 4. que ese poder pertenecía por derecho divino al colegio de obis-
a gobernar la Iglesia universal en unión con el Papa. Se esperaban dife- pos unido con su cabeza.
rentes interpretaciones de la colegialidad por parte de los diferentes Una nota añadida informaba a los Padres conciliares de que
grupos en el Concilio. estos puntos se votarían al día siguiente. Explicaba además que,
Entre los adheridos a la alianza europea, por ejemplo, algunos mediante sus votos, los Padres conciliares no "aprobarían ni rechaza-
teólogos sostuvieron la opinión de que el Papa estaba obligado en con- rían texto alguno" contenido en el esquema, pues la votación no
ciencia a consultar con el colegio de obispos las materias importantes. tenía otro propósito que "posibilitar que la Comisión Teológica
Pero no todos los Padres conciliares compartían esta tendencia. De determinase el pensamiento de la asamblea sobre los puntos aludi-
hecho, ni siquiera estaba claro que la mayoría de los Padres conciliares dos". La Comisión se obligaba expresamente a sí misma, de acuerdo
fuesen partidarios del principio de colegialidad en cualquiera de sus con el Reglamento del Concilio, "a conceder la debida consideración
formas, incluso tras discutir el asunto durante nueve días. a las intervenciones individuales de los Padres conciliares"; más ade-
El último día de la discusión, el martes 15 de octubre, los carde- lante se sometería el texto íntegro del esquema a la votación de los
nales Moderadores informaron de que al día siguiente se presentaría a Padres conciliares en una Congregación General. Se explicaba des-
los Padres conciliares cuatro puntos por escrito para determinar los pués que los Moderadores emprendían esta acción porque había sido
cuatro principales argumentos del Capítulo JI del esquema sobre la solicitada por muchos Padres conciliares, e incluso por Conferencias
Iglesia, y que estos puntos se pondrían a votación un día después. Sin Episcopales enteras.
embargo, el miércoles los Moderadores anunciaron que la distribución Estas observaciones, cuidadosamente redactadas, sobre el signifi-
de los cuatro puntos tendría lugar "otro día". Pasaba un día tras otro, cado del voto, indicaban claramente la existencia de ciertos Padres
y no se volvía a hacer mención del asunto. conciliares influyentes, que temían que el voto fuese utilizado por el
La propuesta de los Moderadores había sido una novedad no pre- . bando liberal, que controlaba la Comisión Teológica, como excusa
vista en el Reglamento, y sobreseída por la Presidencia. para ignorar todos los argumentos en contrarío presentados en inter-
Posteriormente, e! 23 de octubre, la Presidencia, la Comisión de venciones orales y escritas.
Coordinación y los Moderadores consiguieron una solución de com- La votación, que tuvo lugar el 30 de octubre, resultó otra brillan-
promiso, y el 29 de octubre se distribuyó a los Padres conciliares el te victoria para los liberales. El primer punto fue aprobado por 2123
texto impreso con los cuatro puntos. votos contra 34; el segundo, por 2049 contra 104; el tercero, por 1808
El texto preguntaba a los Padres conciliares si deseaban que el contra 336; y el cuarto, por 1717 contra 408.
revisado Capítulo II del esquema sobre la Iglesia afirmase: El obispo Wright, de Pittsburgh (Estados Unidos), miembro libe-
1. que la consagración episcopal era el grado más elevado del ral de la Comisión Teológica, dijo que el voto era de la máxima im-
sacramento del Orden; portancia, porque mostraba que una aplastante mayoría de Padres
2. que todos los obispos legítimamente consagrados y en comu- conciliares compartía "las tendencias del Concilio sobre esta materia
nión con otros obispos y con el Romano Pontífice, su cabeza y princi- . crucial". No concedía ninguna importancia a los 408 votos negativos
pio de unidad, eran miembros del Colegio de obispos; la cuestión de la colegialidad, diciendo que quienes habían votado
3. que este colegio de obispos sucedía al Colegio de los Apóstoles dicho punto lo habían hecho por muchas razones diferentes,
en su tarea de ensef1ar, santificar, y cuidar las almas, y que este colegio, esto no significaba necesariamente que no tuviesen "fe en este pro-
conjuntamente con su cabeza, e! Romano Pontífice, y nunca sin él , . Tal vez se oponían a la formulación, o bien consideraban
(cuyo primado sobre todos los obispos y fieles se conservaba comple- nnnnrrl'rnn el momento.
to e intacto), disfrutaba de! poder pleno y supremo sobre la Iglesia El P. Gregory Baum, de Toronto, uno de los periti, saludó los
Universal; y resu![au(}s de la votación como "un apoyo a la posición de los Mode-
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radores". Dijo también que la utilización exitosa de este instrumento
procesal habilitaba en el futuro a los cardenales Moderadores para des-
cubrir las intenciones de la mayoría de los Padres conciliares sobre un
tema en particular sin necesidad de escuchar una interminable secuen-
cia de oradores.
El 5 de noviembre, cuando se debatió el esquema sobre los obis-
pos y el gobierno de las diócesis, al menos seis Padres conciliares se
opusieron a él reprochándole que parecía ignorar la noción de cole-
gialidad.
Al día siguiente, el Cardo Browne; de la Curia romana, vicepresi-
dente de la Comisión Teológica, dijo que las objeciones del día ante-
rior carecían de fundamento, "porque la noción de colegialidad toda-
vía no ha sido determinada con precisión ni por el Concilio ni por la
Comisión Teológicá'. En su opinión era necesario aguardar al informe
de la Comisión Teológica para clarificar este punto básico antes de
tomar ninguna iniciativa práctica.
Dos días después, el Cardo Frings se refirió a los comentarios del Arzobispo Heenan
Cardo Browne como "verdaderamente sorprendentes". Esos comenta-
rios, dijo, parecían indicar que la Comisión Teológica tenía acceso a
fuentes de la verdad desconocidas para el resto de los Padres concilia-
res. Dichas observaciones, continuó, perdían de vista el hecho de que
se suponía que las comisiones conciliares funcionaban solamente
como instrumentos de las Congregaciones Generales, y para ejecutar
la voluntad de los Padres conciliares. Aunque la votación del 30
octubre había sido meramente indicativa, "un asentimiento casi uná-
nime no podía considerarse carente de todo valor".
En otro momento de su intervención, el Cardo Frings pidió una
distinción más clara entre la praxis administrativa y judicial de
Curia Romana. "Esta distinción debería aplicarse también al Santo
Oficio", dedaró. "En muchos casos, sus métodos ya no se
ponden con las circunstancias modernas, y en consecuencia escan- .
dalizan a muchos". La tarea de salvaguardar la fe era extremadamen-
te difícil, pero ni siquiera en el Santo Oficio "debía juzgarse
condenarse a nadie sin escucharle, y sin tener la oportunidad
corregir su libro o su actuación". El cardenal fue aplaudido
veces durante su intervención.
Sucedió que el Cardo Ottaviani, del Santo Oficio, se pn,"nr,1"r"
en la lista de oradores ese mismo día. "Debo protestar con la mayor Cardenal Bacci
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energía contra lo que acaba de decirse contra el Santo Oficio, cuyo unos pocos obispos del mundo "dispersos entre las diversas Sagradas
Presidente es el Sumo Pontífice", comenzó. "Tales palabras se pronun- Congregaciones" (así los denominaba el esquema sobre los obispos y
ciaron con falta de conocimiento -no puedo emplear otras palabras el gobierno de las diócesis) podían tener una influencia real sobre la
para no resultar ofensivo- del proceder del Santo Oficio". Explicó que Curia Romana, "cuando 2200 obispos de todo el mundo, reunidos
siempre se llamaba a expertos de las universidades católicas de Roma pata un Concilio Ecuménico, encontraban a veces difícil resistir cier-
para estudiar los casos cuidadosamente, de modo que los cardenales tas presiones".
que formaban la Congregación del Santo Oficio pudiesen juzgar con El bien común de la Iglesia, continuó el arzobispo, se vería extra-
conocimiento de causa. Luego sus resoluciones eran sometidas a la ordinariamente promovido "si una especie de Senado, formado por
aprobación del Sumo Pontífice. obispos de diferentes países, pudiese gobernar la Iglesia junto con el
En cuanto a los votos emitidos en el aula conciliar el 30 de octu- Sumo Pontífice". Pero aún sería más deseable "si por un lado se limi-
bre, sólo habían sido "indicativos del pensamiento de los Padres con- tase el poder de la Curia, y por otro se concediesen a los obispos todas
ciliares". Era lamentable, dijo, que los puntos votados hubiesen sido las facultades para el ejercicio de su oficio, que les pertenecía por dere-
propuestos por los cuatro Moderadores sin someterlos previamente a cho común y por la ley divina". La Sede Apostólica, añadió, siempre
la Comisión Teológica, que era la competente en el asunto dado que "conservaría el derecho de reservarse para sí aquellos asuntos concer-
afectaban al dogma. Aquellos puntos contenían términos equívocos nientes al bien de toda la Iglesia". La intervención del arzobispo
que debían haberse aclarado. En particular, el punto sobre la colegia- D'Souza fue recibida con un impresionante aplauso.
lidad había presumido la existencia del Colegio Apostólico, del cual el En la siguiente Congregación General, el 1] de noviembre, se
actual Colegio de Obispos se decía sucesor. "Pero es éste un caso de trajo de nuevo a colación la votación del 30 de octubre, esta vez por
confusión sobre la naturaleza de la sucesión episcopal -dijo-. Es ver- parte del Cardo Dopfner. Se había creado la impresión, dijo, de gue
dad que los obispos suceden a los Apóstoles, pero no suceden al Cole- mientras el Espíritu Santo miraba para otro lado algún enemigo había
gio de los Apóstoles en cuanto colegio, porque el Colegio de los Após- sembrado en el aula conciliar los puntos sometidos a votación el 30 de
toles como tal no existe, al menos en un sentido jurídico". Sólo había octubre. Pero la colegialidad no se había incluido "furtivamente",
existido un ejemplo de colegialidad entre los Apóstoles, y ése había explicó: tras un estudio de quince días, "la autoridad competente, esto
sido el Concilio de Jerusalén. Nadie dudaba de que en Jerusalén los es, los Moderadores", habían presentado sus propuestas basándose en
obispos habían actuado como un colegio, "al igual que nadie duda de la redacción y el sentido del esquema sobre la Iglesia. La votación
que los obispos hoy, en Concilio, están actuando como un colegio con había servido como un indicativo útil no sólo para la Comisión Teo-
el Papa y bajo la autoridad del Papa". Las palabras de Cristo, "apa- lógica, sino también para los Padres conciliares en la discusión del
cienta mi rebaño", sólo se habían dirigido a su vicario, "y por tanto esquema. Mientras los votos no fuesen definitivos, "lo que estaba claro
quien quiera ser considerado parte del rebaño de Cristo debe estar bajo no debería hacerse oscuro".
la autoridad del pastor elegido por Cristo", No había excepciones a Casualmente, aquella noche yo tenía una cita con el Cardo Otta-
esta regla, "ni siquiera los obispos", vianí en su casa para precisar un asunto. Cuando entró en la habita-
El arzobispo D'Souza, de la India, acusó a los cardenales Browne y se sentó, parecía molesto y comentó distraídamente: "Acabo de
y Ottaviani de actuar como si la votación orientadora del 30 de octu- de una reunión de la Comisión Teológica, y las cosas parecen ir
bre "fuese nula e inexistente sólo porque la colegialidad episcopal no mal; los franceses y los alemanes han unido a todo el mundo con-
haya sido aún jurídicamente establecida (... ). ¿No parece una burla al "
nosotros ....
Concilio decir que no hay obligación de tomar en consideración las Diez días después del intercambio Frings-Ottaviani, que recibió
opiniones que el 85 % de los Padres conciliares han expresado clara- extensa y prolongada cobertura informativa, se me acercó el obispo
mente mediante el voto?". Le resultaba complicado entender cómo Romoli, O.P., que había trabajado en la Sagrada Congregación
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del Santo Oficio durante ocho años. Me preguntó si yo estaría intere- OBSERVADORES-DELEGADOS E INVITADOS
sado en un reportaje para el Servicio de Noticias del Verbo Divino
sobre los procedimientos de condena del Santo Oficio. Él había infor- E18 de septiembre de 1868, quince meses antes de la apertura del
mado al Cardo Ottaviani de su deseo de que se publicase el informe, y Concilio Vaticano I, el Papa Pío IX envió una Carta Apostólica a todos
el cardenal lo había aceptado rápidamente. Aseguré al obispo que los patriarcas y obispos de la Iglesia Ortodoxa, invitándoles a finalizar
aceptaríamos encantados su informe. con su estado de separación. Si aceptaban, tendrían los mismos dere-
. A mi pregunta de si era cierto que el más alto tribunal de la Igle- chos en el Concilio que los demás obispos, pues la Iglesia Católica les
Sla condenaba a un acusado sin escucharle, el obispo Romoli replicó: consideraba válidamente consagrados. Si no aceptaban, dispondrían
"Debe usted distinguir. Si un miembro de la Iglesia formula contra de la oportunidad de participar en comisiones conciliares especiales
~tro una acusación que es competencia del Santo Oficio, entonces compuestas por obispos católicos y teólogos para discutir los asuntos
Slempre se escucha al acusado y tiene todas las oportunidades de del Concilio, como en el Concilio de Florencia en 1439. Pero el tono
d~fenderse. Recibe la asistencia de un letrado y puede presentar ante el de la carta resultó ofensivo para los patriarcas y obispos. Y aún les
trIbunal a un abogado elegido por él. Las precauciones que se toman molestó más el hecho de que el texto en su totalidad fuese publicado
para salvaguardar al acusado en tal caso son tan extensas y prolijas que en un periódico romano antes de que ellos recibiesen su copia perso-
a veces parecen incluso excesivas". nal. En consecuencia, ningún patriarca u obispo ortodoxo aceptó la
El obispo Romoli señaló que la condena de las publicaciones era invitación.
un asUnto totalmente diferente, "porque aquí se trata de una cuestión Cinco días después de escribir la carta anterior, el Papa Pío IX
te¿rica que, considerada en sí misma, podría ser dañina para la inte- invitó "a todos los protestantes y otros no católicos" a aprovechar la
grIdad de la doctrina católica y para las almas". En tal caso, "allí donde ocasión del Concilio ecuménico "para volver a la Iglesia Católica'. Un
la ortodoxia de la doctrina católica no aparece clara, o donde se pone estudio cuidadoso, afirmaba su carta, probaría que ninguno de sus
~n duda la ortodoxia, el Santo Oficio no siempre escucha a la parte grupos, ni todos ellos en conjunto, "constituye ni es en modo alguno
mteresada antes de pronunciar su veredicto". En tales condenas, dijo, la única Iglesia Católica fundada, constituida y deseada por Jesucristo;
no se ponen en cuestión ni se condenan las intenciones del autor; el ni pueden estos grupos en modo alguno ser llamados miembros o
tribunal sólo juzga sus teorías. parte de esta Iglesia, desde el momento en que están visiblemente
A la cuestión de si no sería más humano consultar con el autor separados de la unidad católica". Les invitaba "a procurar librarse a sí
antes de c?ndenar sus escritos, el obispo contestó que eso podría mismos de ese estado en el que no pueden estar seguros de su propia
hacerse fácIlmente en caso de un manuscrito inédito. "Pero una vez salvación" .
que doctrinas dudosas o falsas ya han sido publicadas, ¿para qué servi- También esta carta fue considerada ofensiva, y obtuvo muy exi-
ría ese interrogatorio?". No podría alterar el impacto de sus escritos guo resultado.
sobre el mundo católico. '1\ntes de condenar un trabajo publicado o El fracaso del Concilio Vaticano 1 en la consecución de la unidad
amonestar severamente a un autor", explicó el obispo, "el Santo Ofi- de los cristianos planeaba como una nube aciaga sobre el segundo.
cio realiza una investigación amplia, detallada e intensa consultando Pero el Papa Juan XXIII, en su optimismo, parecía ignorarlo. Cuando
a .expertos altamen.te cualificados de grupos lingüísticos y nacionales informó al mundo de su intención de convocar un Concilio ecuméni-
dlstlntos, ~ara s~r m~ontestablemente objetiva y segura en su juicio. co, habló enseguida de "una renovada invitación a los fieles de las Igle-
A veces las mveStlgaclOnes llevan varios años, tanta es la delicadeza con sias separadas a seguirnos amistosamente en esta búsqueda de la uni-
la cual el Santo Oficio trata esta materia". dad y de la gracia, deseada por tantas almas en todas las partes del
mundo". Y entre las numerosas comisiones y secretariados que insti-
tuyó el5 de junio de 1960 para abordar inmediatamente el trabajo de
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preparación del Concilio, se encontraba el Secretariado para la Unidad ción del Cardo Bea consistió en contactar con los grupos principales e
de los Cristianos. Su propósito era establecer contacto con los ortodo- invitarles a enviar delegaciones que pudiesen representar a las iglesias
xos, viejos-católicos, anglicanos, e Iglesias protestantes, e invitarles a afiliadas a eUos. Así pues, se remitió invitación a la Federación L~te
enviar representantes oficiales al Concilio. rana Mundial, a la Alianza Mundial de Iglesias Reformadas y PresbIte-
El clima religioso en el mundo de 'luan XXIII era muy diferente rianas, a la Convención Mundial de las Iglesias de Cristo (Discípul~s
del que había sido en tiempos del Papa Pío IX. En los años interme- de Cristo), al Comité Mundial de los Amigos (cuáqueros), al Consejo
dios, el movimiento ecuménico, que promovía la unidad de los cris- Mundial de los Congregacionistas, al Consejo Mundial de los MetO-
tianos, había calado hondo en las comunidades cristianas de todo el distas, a la Asociación Internacional por el Cristianismo Liberal y !a
mundo. Libertad Religiosa, al Consejo Ecuménico de las Iglesias, al Consejo
Muchos factores contribuyeron al desarrollo de este movimiento Australiano de Iglesias y a otros grupos.
verdaderamente providencial. Uno era la investigación bíblica, que El arzobispo John C. Heenan, de Liverpool, miembro del Secre-
aunó a especialistas protestantes, anglicanos, ortodoxos y católicos. tariado del Cardo Bea, dijo en 1962: "no es exagerado decir que la per-
Fue el primer ámbito de colaboración entre las iglesias cristianas. sonalidad del Papa alteró la disposición hacia el Vaticano de los no
Luego vino el Consejo Ecuménico de las Iglesias, fundado espe- católicos en Inglaterra. En la jerga actual, podríamos decir que el Papa
cíficamente para promover la colaboración cristiana en todos los cam- Juan ha dado una 'nueva imagen' a la Iglesia Católica en la mente de
pos posibles, que en menos de treinta años vio crecer las adhesiones los protestantes (. ..). El Dr. Fisher [antiguo arzobispo de Canterburyl
hasta 214 miembros de pleno derecho y ocho iglesias asociadas de me dijo que la actitud del Papa Juan le inspiró la iniciativa de propo-
comuniones protestantes, anglicanas, ortodoxas y viejas-católicas. ner una visita al Vaticano. Eso habría sido impensable incluso hace tan
Otro factor influyente fue la amenaza neo pagana del nazismo en sólo cinco años".
Europa durante la Segunda Guerra Mundial, que aunó a católicos y El Cardo Bea invitó al arzobispo de Canterbury a enviar una dele-
cristianos de otras denominaciones en defensa de la religión. Esto expli- gación en nombre de la Iglesia anglicana. La invitación fue aceptada.
ca por qué el interés católico en el movimiento ecuménico se manifestó Luego pidió al Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Atenágoras,
primero en Alemania, Francia y Holanda. Entre los miembros más acti- que enviase una delegación que representase a las diversas ramas de la
vos del ecumenismo católico figurahn dominicos y jesuitas. Iglesia Ortodoxa. Pero cuando el patriarca acudió a la Iglesia Ortodo-
Los éxitos iniciales en estos tres países recibieron un impulso adi- xa Rusa (Patriarcado de Moscú), ésta no mostró ningún interés, con-
cional cuando la Sagrada Congregación del Santo Oficio promulgó su siderando el Concilio ecuménico como un asunto interno de la Iglesia
larga Instrucción sobre el Movimiento Ecuménico de 20 de diciembre Católica, que no le concernía. Como, sin embargo, crecía el interés
de 1949. Esta Instrucción instaba a los obispos de todo el mundo "no internacional por el Concilio, también lo hizo el de la Iglesia Ortodo-
sólo a vigilar con diligencia y cuidado estas iniciativas, sino también a xa Rusa, y cuando se le preguntó al obispo Nicodemo Rotow, en la
promoverlas y dirigirlas prudentemente, para poder ayudar a quienes Asamblea de Nueva Delhi del Consejo Ecuménico de las Iglesias de
buscan la verdad y la verdadera Iglesia, y proteger a los fieles de los noviembre de 1961, si la Iglesia Ortodoxa Rusa enviaría delegados al
peligros que podrían tan fácilmente resultar de las actividades de este Concilio Vaticano II, replicó que era una cuestión embarazosa, pues
movimiento" . no había sido invitado.
Por tanto no sorprendió que Juah XXIII eligiese al Cardo Bea " Técnicamente esto era verdad, pues la Iglesia Ortodoxa Rusa no
(alemán, jesuita, y profesor bíblico); el hecho de que el cardenal tuviese había sido invitada directamente por el Cardo Bea, sino por medio del
setenta y nueve años de edad pareció intrascendente. Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, que se consideraba con
Con miles de iglesias cristianas separadas en todo el mundo, era derecho a tomar la iniciativa para proponer a otros patriarcas una dele-
imposible que todas estuviesen representadas en el Concilio. La solu- gación común. Y cuando Mons. Jan Willebrands, secretario del Secre-
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tariado para la Unidad de los Cristianos, visitó las sedes patriarcales de Once días después de la apertura del Concilio, se anunció que el
Oriente Medio para explicar a los patriarcas y a sus sínodos los asun- Papa Juan había elevado al Secretariado para la Unidad de l~s Cristia-
tos que serían tratados por el Concilio, comprendió que también ellos nos al rango de comisión. Reteniendo la publicación previa de esta
eran contrarios a ser invitados por medio del Patriarca Ecuménico de decisión, el Papa había preservado intacto el equipo de destacados líde-
Constantinopla. A su modo de ver, ningún patriarca era superior a los res en el campo ecuménico que había reunido el Cardo Bea en los dos
demás; todos estaban al mismo nivel. Entonces el Cardo Bea invitó años anteriores. El Secretariado era la única "comisión" que no tenía
directamente a cada grupo de la Iglesia Ortodoxa. dieciséis miembros electos. Su nuevo status significaba que tenía dere-
Cuando el obispo Nicodemo se reunió con Mons. Wtllebrands en cho a preparar esquemas, proponerlos a la asamblea general, revisar~os
París, en agosto de 1962, le dijo que su Iglesia reaccionaría favorable- cuando fuera necesario, defenderlos, y realizar todas las demás funClo-
mente a una invitación si Mons. Willebrands viajaba a Moscú e invi- nes propias de las comisiones conciliares.
taba al Patriarca Alexis personalmente. Mons. Willebrands lo hizo, Antes de que pasase un mes, el Cardo Bea expresó públicamente
visitando Moscú del 27 de septiembre al 2 de octubre. Explicó al su gran satisfacción con las reacciones de los observadores-delegados.
Patriarca el programa del Concilio, y le formuló una invitación verbal. Era un "verdadero milagro", dijo, que tantas iglesias cristianas no cató-
Sin embargo, no recibió una respuesta inmediata, porque la invitación licas hubiesen pedido a sus miembros que rezasen por el Concilio, en
escrita todavía no había llegado. contraste con la atmósfera que prevaleció en tiempos del Concilio
El asunto del comunismo no surgió directamente en ninguno de Vaticano L
los encuentros de París o Moscú. La Iglesia Ortodoxa Rusa no formu- El Prof. Oscar Cullmann, de las Universidades de Basilea y París,
ló ninguna petición de que el tema no fuese tratado en el Concilio, y que era invitado del Secretariado para la Unidad de los Cristianos,
Mons. Willebrands no dio ninguna seguridad de que no lo sería. Al concedió una extensa rueda de prensa al final de las seis primeras
explicar la agenda del Concilio, Mons. Willebrands afirmó simple- semanas de la primera sesión, para explicar sus reacciones y las de otros
mente que el problema figuraba en ella. Sin embargo, dejó claro que, invitados y observadores. Dijo que habían recibido todos los textos
una vez abierto el Concilio, los Padres conciliares eran libres de alterar conciliares, podían asistir a todas las Congregaciones Generales, dar a
el programa e introducir los temas que deseasen. conocer sus opiniones en reuniones semanales especiales del Secreta-
La invitación escrita del Cardo Bea llegó tras la partida de Mons. riado, y que tenían contacto personal con los Padres conciliares, los
Willebrands. EllO de octubre, día anterior a la apertura del Concilio, periti, y otras personalidades relevantes de Roma. Las actividades del
el Patriarca Alexis y su sínodo enviaron un telegrama aceptando la Secretariado para la Unidad de los Cristianos, dijo, "nos revelan a dia-
invitación. El mismo día, el Patriarca Atenágoras, de Constantinopla, rio hasta qué punto su existencia sirve para aproximarnos".
informó al Cardo Bea de que había sido incapaz de reunir una delega- El Prof. Cullmann señaló que se estaban extrayendo conclusiones
ción representativa de la Iglesia Ortodoxa en su conjunto, y de que no equivocadas de la presencia de observadores y delegados en el Conci-
era partidario de enviar una delegación que representase exclusiva- lio. Recibía cartas tanto de católicos como de protestantes, que pare-
mente a su Patriarcado Ecuménico. (Ni su patriarcado, ni el patriarca- cían pensar que el propósito del Concilio era lograr la unión entre los
do ortodoxo griego de Alejandría, enviaron representantes al Concilio católicos y otras Iglesias cristianas. Ése, sin embargo, no era el propó-
hasta la tercera sesión, y los patriarcados de Antioquía, Atenas y Jeru- sito inmediato del Concilio, dijo, y temía que muchas personas se
salén nunca llegaron a hacerlo.) Entre los ortodoxos presentes en la desilusionasen cuando, tras finalizar el Concilio, encontrasen que sus
primera sesión, además de la delegación de la Iglesia Ortodoxa Rusa, iglesias seguían siendo diferentes.
había representantes de la Iglesia Ortodoxa copta de Egipto, la Iglesia Entre los logros ecuménicos del Concilio, el Prof. Cullmann
Ortodoxa siria, la Iglesia Ortodoxa de Etiopía, la Iglesia Ortodoxa mencionó en primerísimo lugar la existencia del Secretariado para la
armenia, y la Iglesia Ortodoxa rusa de fuera de Rusia. Unidad de los Cristianos: "Si continúa manteniendo el pleno respeto
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por las demás iglesias, y trabajando con el sincero espíritu ecuménico Haría cada vez más en el trabajo de este Concilio". También habló de
que caracteriza ahora sus actuaciones y actitudes, puede considerarse un nuevo espíritu ecuménico que se estaba manifestando en el Conci-
con justicia su existencia como de extrema importancia para el futuro lio. "Nos encontramos juntos al principio de un camino cuyo final
del ecumenismo". Otro logro era la presencia de observadores e invi- sólo Dios conoce".
tados en el aula conciliar. "Cada mañana estoy más asombrado de la En contestación, el Papa Pablo habló de "nuestro deseo de recibi-
forma en que realmente formamos parte del Concilio", dijo. ros no sólo en el umbral de nuestra casa, sino en lo más íntimo de
Como preparación para las Congregaciones Generales, los obser- nuestro corazón". Tras agradecer a los observadores e invitados que
vadores estudiaban los' esquemas que se les habían distribuido. "Los aceptasen la invitación de asistir a la segunda sesión, les pidió que estu-
anotamos, los comparamos con la Biblia, y los cotejamos con los escri- viesen seguros de "nuestro respeto, de nuestra estima, de nuestro deseo
tos de los Padres de la Iglesia y las decisiones de los Concilios anterio- de tener con vosotros, en Nuestro Señor, las mejores relaciones posi-
res. Nuestras reacciones ante los esquemas que se nos han enseñado bles. Nuestra actitud no oculta ninguna trampa, ni pretende minimi-
hasta el momento han sido obviamente muy variadas: unos nos gustan, zar las dificultades que se levantan en el camino de un completo enten-
otros no; algunos realmente nos entusiasman, otros los encontramos dimiento final. No tememos ni la delicada naturaleza de la discusión
decepcionantes" . ni el dolor de la espera". En cuanto a la historia de la separación, pre-
El Prof. Cullmann apuntó que cualquier futuro historiador del fería centrar su atención "no en lo que fue, sino en lo que debe ser. Nos
Concilio Vaticano II habría de referirse a la "importancia ecuménica" dirigimos hacia un nuevo ser que está naciendo, hacia un sueño que
de la cafetería instalada para todos los miembros del Concilio. "No realizar".
sólo nos refresca, sino que también nos permite reunirnos con obispos Al día siguiente, el 18 de octubre, el Cardo Bea ofreció una recep-
de todo el mundo en una forma que de otro modo resultaría impo- ción a los observadores e invitados. Dirigiéndose a ellos en francés, les
sible (... ). Y si el diálogo continúa por ambas partes en el espíritu que invitó a ser críticos, recordándoles las palabras del Papa Pablo a la
nos ha animado hasta ahora, será en sí mismo un elemento de unidad Curia Romana sólo unas pocas semanas antes: "debemos dar la bien-
capaz de mostrarse aún más fructífero". venida a la crítica con humildad, con reflexión, e incluso con gratitud.
El experimento funcionó tan bien durante la primera sesión, que Roma no necesita defenderse a sí misma haciendo oídos sordos a las
continuó durante todo el Concilio. Cuando el Papa Pablo, al princi- sugerencias de voces honestas, en especial si las voces son de los ami-
pio de la segunda sesión, recibió en audiencia a los observadores e invi- gos y de los hermanos". El Cardo Bea aseguró a los observadores e invi-
tados, el Cardo Bea pudo anunciar que su número se había incremen- tados que sus críticas positivas, sugerencias y deseos serían enorme-
tado de cuarenta y nueve a sesenta y seis, y que el número de iglesias mente estimados.
y comunidades a las cuales representaban había crecido de diecisiete a El arcipreste Vitali Borovoy, observador-delegado de la Iglesia
veintidós. Ortodoxa Rusa y de la Iglesia Ortodoxa de Georgia (Cáucaso), repli-
El Dr. Kristen Skydsgaard, observador-delegado de la Federación có en ruso en nombre de los observadores e invitados allí reunidos.
Luterana Mundial, se dirigió en francés al Papa en nombre de todos "Toda la historia del Cristianismo en nuestra era", dijo, "es la histo-
los observadores e invitados presentes, y expresó su "profunda gratitud ria de la acción del Espíritu Santo en nosotros y en nuestras iglesias,
por renovar la invitación a esta segunda sesión del Concilio". A todos llamándonos a la unidad y ayudándonos a entender la necesidad y
les tranquilizaba saber que el Papa Pablo,no compartía el ecumenismo urgencia de esta tarea (... ). Estamos siempre dispuestos a ayudar a
infantilmente optimista o superficial basado en la idea "de que la uni- nuestros hermanos católicos en cualquier cosa que pueda contribuir
dad visible de los cristianos podrá conseguirse rápidamente". Esperaba a la armonía y unidad entre todos los cristianos, de modo que, con
que la luz dimanante de una teología práctica e histórica, "esto es, una una única lengua y un único corazón, glorifiquemos juntos al Espí-
teología alimentada por la Biblia y por la enseñanza de los Padres, bri- ritu Santo".
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Seis semanas más tarde tuvo una oportunidad de demostrar hasta la LXIX Congregación General el 18 de noviembre. Sólo constaba de
qué punto estaba dispuesto a contribuir a la "armonía y unidad", tres capitulos, y fue presentado a la asamblea por el arzobispo Joseph
cuando se le notificó por teléfono desde Moscú que abandonase Roma Martin, de Rouen (Francia), miembro del Secretariado para la Unidad
inmediatamente en protesta por un servicio religioso especial anuncia- de los Cristianos del Cardo Bea. Explicó que el esquema pretendía ser
do por el Vaticano en honor a San Josafat. Este santo católico, marti- un documento pastoral para instruir a los católicos y ayudarles a com-
rizado ~n 1623 en Vitebsk (Polonia, hoy Rusia), era considerado por prender el significado y propósito del movimiento ecuménico y su
la IglesIa Ortodoxa Rusa responsable del martirio de los santos orto- papel providencial en la Iglesia.
doxos, y se ordenó al arcipreste Borovoy que dirigiese un servicio reli- El arzobispo Casimiro Morcillo González, de Zaragoza, dijo que
gioso en Ginebra en honor de éstos mientras tenía lugar el servicio reli- una de las admirables cualidades del esquema era el "tono positivo"
gioso de Roma. El arzobispo Borovoy explicó, sin embargo, que la resultante de haber reducido el número de prevenciones y de la com-
orden le situaba ante un dilema, dado que el mismo lunes, 25 de pleta desaparición de las condenas, a diferencia de lo que había
noviembre, el Cardo Spellman debía presidir un servicio de Réquiem caracterizado documentos anteriores sobre el tema. No sería adecua-
en la basílica de San Juan de Letrán por el recientemente asesinado do que la Iglesia Católica "rehusase aceptar la colaboración ahora
presidente John E Kennedy. Su marcha a Ginebra antes de esa fecha ofrecida por nuestros hermanos separados en la solución de este
~o sólo empe~raría las relaciones ecuménicas en vez de mejorarlas, importantísimo asunto".
SInO que tambIén podía esperarse que la prensa interpretaría su mar- El cardenal español Arriba y Castro dijo que impulsar el diálo-
cha como una excusa para no participar en el servicio de Réquiem. Sus go, como era intención del esquema, podía ser peligroso "para la fe
jefes eclesiásticos de Moscú retiraron entonces la orden. de nuestros católicos, especialmente de los de inferior condición,
El líder de la delegación anglicana, el obispo John Moorman, de que con frecuencia no están preparados para responder a los argu-
Ripon (Gran Bretaña), tuvo la deferencia de comunicarme sus opinio- mentos presentados por expertos de las diversas sectas o confesio-
nes personales sobre el primado y la colegialidad. Durante 400 años, nes". Existían innumerables pruebas, dijo, de que el proselitismo
dijo, la Iglesia Anglicana había vivido separada de la Sede Romana, "y protestante estaba incrementándose. Por tanto pedía a los Padres
durante ese tiempo las pretensiones del Papa se habían incrementado, conciliares "que incluyan en el esquema una petición dirigida a los
especialmente con el decreto de infalibilidad de 1870". Sin embargo, hermanos separados para que se abstengan de todo proselitismo
si algún día debía realizarse la unidad entre los cristianos, "habrá una entre los católicos, a fin de que la fe de nuestro pueblo no se oscu-
cabeza central de la Iglesia, y esa cabeza habrá de ser sin duda el Obis- rezca con la confusión".
po de Roma". Creía que toda la comunión anglicana "se prepararía El Cardo Bea admitió en el aula conciliar que podría producirse
para aceptar el hecho del papado, aunque encontrasen grandes difi- indiferentismo y dudas de fe si las cuestiones ecuménicas eran tratadas
cultades en reconocer las bases sobre las cuales descansa el primado", por aquellos cuya buena fe no estaba compensada por el conocimien-
pues histórica y exegéticamente "se han llevado demasiado lejos las to y la prudencia. El remedio no consistía en evitar todos los esfuerzos
palabras de Nuestro Señor a San Pedro". La Iglesia Católica se vería ecuménicos, dijo, sino más bien en realizarlos bajo la dirección del
muy reforzada "si se aceptase el principio de la colegialidad de los obis- obispo correspondiente. "Es nuestra intención publicar un directorio
po~, y se estableciese algún método mediante el cual obispos represen- ecuménico", explicó, "pero las normas y principios promulgados por
tatIvos del mundo entero pudiesen formar un concilio permanente la Santa Sede habrán de ser adaptados a las circunstancias locales por
c~n el Papa':' ~o, ~ijo, "mejoraría el actual sistema de una Curia prin- los obispos mismos". El Cardo Bea recordó que la Instrucción pro-
CIpalmente Itahana . mulgada por el Santo Oficio en 1949 exigía que quienes se dedicasen
Los observadores e invitados estaban particularmente interesados al diálogo fuesen muy versados en teología y siguieran las normas
en el esquema sobre ecumenismo, cuyo estudio había comenzado en dictadas por la Iglesia.
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El arzobispo Heenan dijo que la jerarquía de Inglaterra y Gales esquema sobre la Iglesia". Según este método, que se había utilizado al
estaba dispuesta "a cualquier cosa, salvo negar la fe", con el fin de obte- votar los cuatro puntos y lo solicitaban ahora "muchas conferencias
ner la unidad de los cristianos: "Deseamos diálogos más profundos y episcopales", los Moderadores -dijo el Cardenal- tendrían capacidad
frecuentes con todas las denominaciones cristianas". para determinar "los principales aspectos de cada debate" y ponerlos
El obispo auxiliar Stephen Leven, de San Antonio (Tejas), mani- en forma de cuestiones a votar, "de modo que pudiesen facilitarse
festó a la asamblea el 26 de noviembre: "cada día resulta más evi- directrices a las comisiones".
dente que necesitamos el diálogo, no sólo con los protestantes, sino La autorización no fue otorgada a los Moderadores, quienes muy
también entre nosotros los obispos". Algunos Padres conciliares, probablemente podrían haber obtenido un voto mayoritario del Con-
dijo, "nos predican y nos reprenden como si estuviésemos contra cilio para cualesquiera propuestas que hubiesen hecho. De haberse
Pedro y sus sucesores, o como si deseásemos arrancar la fe de nues- adoptado, este método les habría dado poder para decidir cuál era la
tra grey y promover el indiferentismo". Esos obispos "prefieren cen- opinión mayoritaria, e igualmente les habría permitido determinar la
surar a los no católicos, a quienes quizá nunca han visto, más que política de las comisiones. Técnicamente, se suponía que los Modera-
instruir a los niños de sus parroquias. De otro modo, ¿por qué temen dores sólo ejercían una autoridad administrativa, siendo la asamblea
tanto que los efectos del ecumenismo no sean buenos? ¿Por qué no general quien determinaba la política a seguir, después (y no antes) de
están sus fieles mejor instruidos? ¿Por qué no visitan a la gente en sus que las comisiones hubiesen estudiado completamente las interven-
hogares? ¿Por qué no existe una activa y laboriosa escuela de catecis- ciones orales y escritas, y revisado el esquema de acuerdo con lo que
mo en sus parroquias?". juzgasen ser la opinión de los Padres conciliares. No hubo más casos
El obispo Leven concluyó con un tono de lo más solemne: "os de "puntos" propuestos por los Moderadores.
ruego, venerables Padres conciliares, que pongamos fin al escándalo de Al fracasar en la adopción oficial de esta propuesta, los Modera-
la mutua recriminación. Procedamos de forma ordenada al examen y dores (y los liberales a quienes representaban) buscaron otras vías para
estudio de este movimiento providencial llamado ecumenismo, de obtener mayor control sobre las comisiones. La pugna por el poder
modo que con paciencia y humildad podamos conseguir esa unidad teológico se hacía cada vez más evidente.
por la cual Cristo Nuestro Señor rogó en la Última Cena". Después del 15 de noviembre se incrementó la agitación contra
No tuvo lugar ninguna votación~ durante los once días de discu- las llamadas "comisiones controladas por la Curia". La solución del
sión del esquema sobre ecumenismo. Pero con las numerosas inter- problema, presentada al Papa en cartas firmadas tanto por Padres con-
venciones realizadas como base, el Secretariado para la Unidad de los ciliares a título individual como por conferencias episcopales enteras,
Cristianos preparó una revisión; el texto revisado se presentaría al era celebrar nuevas elecciones de todos los presidentes, secretarios, y
Concilio en su tercera sesión. miembros de todas las comisiones conciliares. La finalidad era incre-
mentar el número de miembros liberales en cada comisión. En aque-
llos momentos la alianza europea tenía pleno control sobre la mayoría
LA ALIANZA MUNDIAL del Concilio y confiaba que podría reemplazar a todos los miembros
conservadores de las comisiones conciliares simplemente con que se le
El 15 de noviembre, cuando el Cardo Lercaro, en presencia de los diese la oportunidad. Propuestas menos extremistas sugerían que al
demás Moderadores, de la Comisión de Coordinación y de la Presi- menos se eligiesen nuevos presidentes y secretarios. También se pro-
dencia del Concilio, leyó al Papa Pablo VI un informe de actividades puso incrementar el número de miembros de las comisiones concilia-
de la segunda sesión, dijo que el Concilio continuaría con mucha res, lo cual dejaría más personal disponible para las subcomisiones y
mayor velocidad "si los Moderadores pudiésemos usar el mismo méto- .por tanto teóricamente el trabajo de las comisiones se llevaría a cabo
do que empleamos a la conclusión del debate sobre el Capítulo n del con mayor celeridad.
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El21 de noviembre, en la LXXII Congregación General, el Secre- y cinco conferencias episcopales. Presidía las reuniones, siempre que
tario General anunció que el Papa había decidido permitir que se estaba en Roma, el arzobispo coadjutor de París, Pierre Veuillot.
incrementase el número de miembros de cada comisión de veinticin- Aunque jurídicamente no organizada, la alianza mundial era
co a treinta, "para que el trabajo de las comisiones conciliares se lleve capaz de determinar la política de la mayoría liberal que ejercía el
a cabo más rápida y expeditivamente". Actuando así, el Papa respon- control, y preparaba modelos de cartas que las conferencias epis-
día "a las peticiones de muchos Padres conciliares". Se anunció además copales enviaban luego al Papa, pidiéndole alguna actuación especí-
que los Padres conciliares elegirían cuatro miembros, y al quinto lo fica sobre temas concretos. Los secretarios de estos veinticuatro
designaría el Papa, quien también autorizaría a cada comisión a elegir miembros se reunían a su vez todos los jueves por la noche, hacien-
entre sus miembros a un vicepresidente suplente, y entre sus periti a un do así posible una intercomunicación al máximo nivel dos veces por
secretario suplente. semana.
El prolijo aviso proponía también que los presidentes de las con- Las listas de candidatos a las comisiones conciliares estuvieron
ferencias episcopales convocasen a sus miembros y nombrasen a no preparadas para su distribución por el Secretariado General el 27 de
más de tres de ellos para cada comisión. Estas listas se remitirían al noviembre; en primer lugar se hallaba la lista conjunta presentada por
Secretario General el lunes 25 de noviembre para ser impresas y dis- las sesenta y cinco conferencias episcopales de la alianza mundial.
tribuidas, de modo que la elección tuviese lugar el jueves 28 de Ocho jerarquías nacionales, los superiores generales, y tres grupos de
noviembre, una semana después de este anundo. las Iglesias de rito oriental, presentaron otras listas.
En la alocución del Secretario General fue muy significativa la Cuando al día siguiente se anunciaron los resultados del 28 de
frase siguiente: "es extraordinariamente deseable que varias conferen- noviembre, no sorprendió a nadie que todos los candidatos elegidos
cias se unan y presenten una lista conjunta". proviniesen de la lista propuesta por la alianza mundial. Los alemanes
Puesto que cada miembro de una comisión de treinta hombres y los austríacos se habían situado tan bien en la lista, que seis de ellos
representaba el 3 113 % de los votos de la comisión, y puesto que resultaron elegidos. Francia tuvo que contentarse sólo con dos.
había que elegir a cuatro miembros, estaba en juego el 13 1/3 % de Sin embargo, no todos los candidatos presentados por la alianza
los votos de cada comisión. Comprendiéndolo, la alianza europea se mundial satisfacían la condición del Papa Pablo de ser "verdadera-
puso en movimiento para componér una lista internacional imba- mente expertos" en la materia estudiada por sus comisiones. Era el
tible. Este trabajo se veía muy facilitado por el hecho de que en caso del Padre conciliar situado en segundo lugar de la lista de candi-
aquellos momentos, al final de la segunda sesión, la alianza europea datos para la Comisión teológica, que fue elegido con 1448 votos.
se había convertido en una alianza mundial. De hecho, los orígenes Algunos días antes de la elección presentó un esquema alternativo
de la alianza mundial se remontaban a comienzos de la primera ,sobre la Bienaventurada Virgen María ante sesenta obispos reunidos
sesión, y desde entonces siempre había estado bajo la influencia en el Hotel Columbus. Cuando éstos le plantearon alguna objeción,
dominante de la alianza europea. ,no pudo responderlas y admitió repetidamente que no era teólogo,
Durante la primera sesión, la alianza mundial era un grupo sino que simplemente estaba presentando al grupo un esquema que le
cuasi-clandestino de cinco o seis obispos y arzobispos, representantes sido preparado por otros.
de conferencias episcopales nacionales, regionales o continentales Tras esta elección ya nadie necesitaba dudar de la dirección por la
que se reunían periódicamente. Desde el principio de la segunda se había encaminado el Concilio. Sorprendentemente, el Papa
sesión, cuando se consideraron lo bastante fuertes como para actuar esperó seis semanas antes de publicar los nombres escogidos por
más al descubierto, se congregaban en el Domus Mariae todos los para cada comisión.
viernes por la tarde, y sus miembros crecieron hasta veinticuatro
obispos y arzobispos, que representaban aproximadamente a sesenta
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APROBACION DEL ESQUEMA SOBRE LOS MEDIOS do más extensa y vigorosamente por su medio". Esas consideraciones
DE COMUNICACION SOCiAL habían presidido la preparación del esquema que se encontraba ahora
ante el Concilio.
El esquema sobre los medios de comunicación social fue presen- A modo de conclusión, se refirió a las deficiencias del esquema,
tado en la primera sesión el 23 de noviembre por el arzobispo René sefíalando al mismo tiempo que los sacerdotes especializados en este
Stourm, de Sens (Francia), en nombre de la Comisión para el Aposto- campo estaban casi totalmente absorbidos por los aspectos de produc-
lado de los Laicos, Prensa y Medios de Comunicación. Tras recordar ción de las comunicaciones, e insistiendo en que "los teólogos todavía
que la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros medios de comu- no les habían aportado su deseada contribución en este campo parti-
nicación eran a menudo fuentes de genuino ocio y relajación, citaba cular". En la Iglesia había existido un movimiento litúrgico, un movi-
cifras mundiales para ilustrar su alcance: 8000 diarios con tiradas de miento bíblico, y un movimiento ecuménico, pero no un movimien-
300 millones de ejemplares; 22.000 otras publicaciones con 200 to perdurable sobre las comunicaciones.
millones de tirada; 1000 estaciones de televisión y 120 millones de La intervención de! arzobispo Stourm intentaba sacar a los obis-
televisores; 6000 cadenas de radio y 400 millones de aparatos; 2500 pos de! mundo de su letargo, pero la reacción constructiva ante el
nuevas películas producidas anualmente y exhibidas ante 1700 millo- esquema fue relativamente pequefía. Algunos Padres señalaron que e!
nes de espectadores en 170.000 salas. l?or tanto él los consideraba "los esquema era demasiado largo, demasiado difuso, demasiado especí-
más universales y efectivos" vehículos de opinión, doctrina, y comuni- fico sobre puntos que cambiaban diariamente. Pensaban que el
cación humana. esquema debía simplemente enunciar ciertos principios fundamen-
La Iglesia, dijo, no podía ignorar el problema de los mass media, tales de validez permanente y dejar su aplicación práctica a los exper-
pues "por su auténtica misión y naturaleza debe dar a conocer e! único tos. Se insistió repetidamente en que debía animarse más a los laicos
mensaje necesario para los hombres, el mensaje de la salvación". Por que a los clérigos a asumir el liderazgo en el campo de las comuni-
primera vez en la historia, la Iglesia tenía posibilidad de proclamar su caciones de masas.
mensaje a todo el mundo. ¿No debía entonces considerar los mass Al tercer día, después de que cincuenta y cuatro Padres conci-
media como "un medio providencial para transmitir el mensaje cris- liares hubiesen intervenido sobre el esquema, la asamblea votó el fin
tiano con mayor rapidez, universafidad y eficacia"? Un examen pro- de la discusión. Y al día siguiente, por 2138 votos contra 15, se
fundo de los modernos medios de comunicación revelaría una invita- aprobó una declaración de tres puntos sobre el esquema. En primer
ción del mismo Dios, "pidiéndonos asumir la tarea de orientados". lugar, la asamblea de Padres declaraba el esquema sustancialmente
Según sefíaló, en vez de asumir e! liderazgo en este campo, atrayendo satisfactorio; era propio de la Iglesia, en consideración a su labor
así a otros hacia Cristo, la Iglesia experimentaba más dificultades que . . tratar explícitamente una materia de tan inmensa impor-
nunca viendo incluso a sus propios hijos "descuidar la voz de sus pas- pastoral. En segundo lugar, daba instrucciones a la Comisión
tores para correr tras mercenarios imbuidos de un concepto de la vida Medios de Comunicación para que revisase y resumiese los
pagano o materialista". IU'_ll-'lU~ esenciales y las directrices pastorales contenidas en el es-
Para remediar esta situación, dijo e! arzobispo, la Iglesia debía y lo devolviese en forma abreviada. En tercer lugar, e! resto
"establecer normas para los fieles que les harían posible disfrutar con esquema debía ser revisado y publicado a modo de instrucción
provecho de invenciones tan maravillosas". La Iglesia comprendía que
el hombre moderno "va a ser alimentado, educado y formado por estos El esquema sobre los medios de comunicación, tal como fue
medios", y por tanto pedía a los fieles "que trabajen con ella para per- UU:'ll~-<1UU
después de la primera sesión, fue presentado en la segun-
feccionarlos y conducirlos a una utilización recta y honesta, de modo sesión, el 14 de noviembre. Se había reducido de once capítulos a
que e! concepto cristiano de la vida y del mundo pueda ser promovi- de 114 epígrafes a veinticuatro, y de cuarenta páginas a nueve.
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Cuando se procedió a la votación, se recogieron 92 votos negati- La acción iniciada por los tres periodistas impulsó a algunos de los
vos al Capítulo r y 103 al Capítulo n. El Secretario General anunció periti a emprender su propia campaña contra el esquema antes del voto
que según el Reglamento el esquema revisado había recibido la nece- crucial, que entretanto se había establecido para el 25 de noviembre.
saria aprobación de la asamblea. Sin embargo, los Moderadores ha- Circuló un texto en latín donde se afirmaba que los Padres conciliares
bían decidido invocar el artículo 61.7 del Reglamento, que "en casos "deberían emitir un voto negativo", porque el esquema revisado ya no
especiales" permitía otra votación del esquema en su totalidad. No se era sustancialmente el que había sido discutido en la primera sesión,
estableció ninguna fecha concreta para esa votación, pues la comisión sino realmente "un nuevo esquema". Puesto que podría ser difícil per-
quería examinar el esquema una vez más a la luz de las nuevas enmien- suadir a los Padres conciliares que ya habían votado a favor del esque-
das presentadas. ma de que votasen ahora en su contra, se sugería que los Moderadores
Aquella tarde se discutió el esquema revisado en el Panel de Pren- planteasen la siguiente propuesta a la asamblea general: "¿Desean los
sa de los obispos norteamericanos. Circunspectos periodistas pidieron Padres conciliares que la Comisión de Coordinación incorpore este
a los miembros del Panel una explicación satisfactoria del epígrafe 12, esquema al esquema sobre el apostolado de los laicos (en sus fun-
que establecía que la autoridad civil tenía el deber de "defender y tute- damentos teológicos) y al esquema sobre la Iglesia en el mundo
lar una verdadera y justa libertad que la sociedad moderna necesita moderno (en sus fundamentos sociológicos), de modo que la fuerza
enteramente para su provecho, sobre todo en lo que atañe a la prensa". del esquema sobre los medios de comunicación -tan meritoriamente
Estaban particularmente molestos con la afirmación de que la autori- preparado por la comisión-, y su conexión con los otros dos textos,
dad civil "está obligada a procurar, justa y celosamente (... ) que no se resulten más evidentes?". De esta forma, un voto afirmativo constitui-
siga daño a las costumbres y al progreso de la sociedad por un mal uso ría un rechazo al esquema.
de estos medios de comunicación". Esto parecía abrir la puerta a la El P. Mejía, uno de los perítí que habían respaldado la declaración
censura estatal de la prensa. de los tres periodistas, promovió otra campaña por su cuenta. Envió a
Tres periodistas católicos, Robert Kaiser del Time, ]ohn Cogley Padres conciliares la siguiente circular, en latín y con el sello de
del Commonweal, y Michael Novak del Catholic Reporter, decidieron . "Al leer el esquema sobre los medios de comunicación una vez
alertar a los Padres conciliares. Expresaron sus puntos de vista en una más antes de la votación final, muchos Padres conciliares opinan que
corta declaración y consiguieron que cuatro peritos respaldaran su este texto no es digno de un decreto conciliar. Por tanto se pide a los
declaración como "merecedora de cOI}sideración"; los periti eran el P. Padres conciliares que consideren seriamente la conveniencia de votar
John Courrney Murray, S.L, el P. Jean Daniélou, S.L, el P. Jorge Mejía, . V<U.Jll'-"'L'-, porque el esquema no se ajusta a las expectativas de los
yel P. Bernard Haring, C.SS.R. La declaración calificaba el decreto pro- cristianos, especialmente de los versados en la materia. Si se promulga
puesto sobre los medios de comunicación "no como aggiornamento, decreto, la autoridad del Concilio se verá comprometida". El
sino como un paso atrás", que podría "ser citado un día como un ejem- dejaba un amplio espacio en blanco para las firmas de los Padres
plo clásico de cómo el Concilio Vaticano n fracasó en su intento . Una breve carta adjunta a la circular pedía a los Padres
interpenetrarse con el mundo que le rodeaba". En dos si coincidían con el autor, que obtuviesen tantas firmas
pasajes, decían los amores, el esquema parecía otorgar al Estado fuese posible y las remitiesen al autor la tarde del 24 de noviem-
autoridad sobre los medios de comunicación peligrosa para la El Cardo Silva Henríquez, decía la carta, las trasladaría la mañana
política en todas partes, y que en algunos países como Estados Unidos .¡; ....','"w,,, al Cardo Lercaro, quien se había comprometido a hacer un
está proscrita por la Constitución". Otro pasaje podía ser interpretado uso de ellas.
como "una atribución a la prensa católica de una autoridad magisterial Como se deducía de la carta, el Cardo Lercaro, que figuraba en el
y una cuasi-infalibilidad, que ni es propia del periodismo ni ayuda a ro~~raJna como conductor de la reunión aquel día, tenía un plan para
formación de la opinión pública en la Iglesia". J1VUU\.<li la aceptación del esquema.
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La mañana de! 25 de noviembre, e! P. Mejía se situó en las esca- gún lugar del mundo en donde florezcan las libertades civiles está
leras de San Pedro con una pila de copias impresas de su petición con prohibido llamar la atención de quienes van a votar sobre la impor-
los nombres de veinticinco Padres conciliares de catorce países que tancia de su voto, ni siquiera está prohibido ganarlos para la propia
habían firmado, y las repartía a los Padres conciliares cuando entraban causa. Por tanto, nuestra forma de actuar no puede considerarse como
en la basílica. Luego fue relevado por e! obispo auxiliar Joseph Reuss, una perturbación de la tranquilidad del Concilio, ni infringe su liber-
de Mainz (Alemania). La distribucióI1 se hizo pacíficamente hasta que tad. Hemos actuado así porque no disponíamos de otro camino para
apareció la figura imponente y malhumorada de! arzobispo Felici. El . llegar a los Padres conciliares. Así planteada la cuestión, los Padres con-
arzobispo intentó quitarle los papeles de las manos al obispo Reuss, ciliares que firmaban la mencionada circular, y que firman abajo con
siguió un forcejeo, y finalmente el obispo se los entregó. su propia mano, consideran las afirmaciones del Presidente del Sagra-
Antes de comenzar la votación aquella mañana, e! Cardo TIsse- do Concilio como una ofensa, y confían en que el Eminentísimo Pre-
rant, como primer Presidente del Concilio y en nombre de los Mode- sidente del Concilio, cuando esté mejor informado sobre el asunto,
radores, habló a la asamblea sobre e! incidente. La distribución de cir- encontrará alguna forma de rectificar".
culares era "extremadamente deplorable", en particular porque el El Cardo Tisserant les respondió individualmente, con fecha 2 de
esquema en cuestión ya había sido aprobado por más de la mayoría de diciembre, de la manera siguiente: "Lamento mucho que Su Excelen-
dos tercios exigida. Describió e! hecho como dirigido contra la tran- cia se haya sentido ofendido. Mi intención, e igualmente la de los
quilidad conciliar, indigno de un Concilio ecuménico, y como un ata- Moderadores, era velar por el buen orden de! Concilio, que parecía
que a la libertad de los Padres conciliares. Después e! Secretario General haber sido perturbado como resultado del reparw de las circulares. En
anunció que uno de los Padres conciliares citados en la circular había efecto, para salvaguardar la dignidad del Sagrado Concilio y la libertad
lamentado ver su nombre publicado sin su conocimiento. Ante esta de los Padres conciliares, no puede admitirse que cerca de! aula conci-
publicidad desfavorable, la táctica de bloquear el esquema fracasó. liar, unos momentos antes de proceder a la votación, se desarrolle una
El resultado de la votación sobre e! esquema en su conjunto contra e! texto de un esquema que ha sido correctamente
de 1598 a favor y 503 en contra. De acuerdo con e! procedimiento , correctamente presentado, correctamente discutido, y
normal, el cardenal Moderador presentó el esquema al Papa para su. H,A.-C<UU<OJll<O aprobado, capítulo por capítulo, y que, de acuerdo con
promulgación como decreto, pues había recibido la mayoría de dos las normas que rigen e! funcionamiento del Concilio (artículo 61.6),
tercios exigida. considerarse ya como completamente sancionado. Además,
E129 de noviembre, dieciocho de los veinticinco Padres conciliares fueron los mismos Eminentísimos Moderadores quienes me ordena-
cuyos nombres habían aparecido en la circular del P. Mejía dirigieron lamentar este asunto, pues les habían llegado quejas de los Padres
al Cardo TIsserant la carta siguiente: conciliares. Esto, Su Excelencia, es 10 que tengo que decir en respues-
"En la Congregación General del Concilio del 25 de a su carta. Por lo demás, tenga la seguridad de mi veneración hacia
de este año, el Presidente de! Sagrado Concilio, junto con los Mode- Excelencia, de quien quedo su más devoto hermano. Eugenius
radores, deploraron y calificaron como indigno del Concilio el hecho Tisserant" .
de que en la Plaza de San Pedro se repartiesen hojas firmadas por vein- En sesión pública en San Pedro e! 4 de diciembre, los Padres con-
ticinco Padres conciliares, invitando a los demás Padres conciliares a dieron su aprobación formal al decreto sobre los medios de
considerar seriamente si debían emitir un voto negativo al esquema _VlJl<UJU,-."'-l'l111, con una votación final de 1960 contra 164. El Papa
sobre los medios de comunicación. Pero no existe ninguna ley positi- V1 promulgó inmediatamente el decreto.
va del Sagrado Concilio que prohíba e! reparto de papeles; de hecho, Ese mismo mes de diciembre el Santo Padre dictó las siguientes
poco tiempo antes tuvo lugar una distribución similar sin que el normas para los periti: "l. De acuerdo con el trabajo que tienen
sidente de! Sagrado Concilio realizase alusión alguna. Además, en nln- los reverendos periti deben responder con conocimiento,
156 157
prudencia y objetividad a las cuestiones que las comisiones les pro- restaurado. Sin embargo, eso apenas tenía consecuencias, pues "la
pongan. 2. Se les prohíbe organizar corrientes de opinión o de ideas, oportunidad de concelebrar se extiende prácticamente a cualquier
conceder entrevistas, o defender públicamente sus ideas personales grupo de sacerdotes" .
sobre el Concilio. 3. No deben criticar al Concilio ni comunicar a Explicó que, en sus reuniones, la Comisión había tenido especia-
personas externas noticias sobre las actividades de las comisiones, les dificultades en cuanto a la lengua que podía utilizarse en el canto
observando siempre a este respecto el decreto del Santo Padre sobre el durante los ritos sagrados solemnes. Algunos miembros alegaban que
secreto que debe observarse sobre los asuntos conciliares". el genuino gregoriano debía cantarse necesariamente en latín, mientras
Antes de la apertura de la tercera sesión, se promulgó aún otra que otros sostenían que eso no era verdad. Después de largas discusio-
directriz: "sin e! permiso expreso de! Presidente, que debe obtenerse a nes, la comisión decidió marginar el asunto, no adoptando ni siquiera
través del Secretario General, a nadie se le permite repartir papeles, una decisión implícita sobre la materia, de modo que -como afirmó
opúsculos, material impreso, etc., de ninguna clase, ni dentro del aula posteriormente e! comentario oficial- "ni pueda desfigurarse la verda-
conciliar ni en sus proximidades. Es deber del Secretario General velar dera naturaleza artística del canto gregoriano, ni impedirse de forma
por la observancia de esta norma". alguna la atención pastoral". Puesto que el epígrafe 113 del Capítulo
Estas nuevas normas y reglas parecían dirigidas contra los grupos VI se remitía a las normas generales ya enumeradas en otro lugar del
de presión dentro del Concilio. texto, la comisión, y más tarde el Concilio, dejaban libertad a los obis-
pos para usar e! latín o la lengua vernácula en el canto durante los ritos
sagrados solemnes.
APROBACIÓN y APLICACIÓN DEL ESQUEMA SOBRE LA LITURGIA Las expectativas de! obispo Zauner de que los Padres conciliares
respaldasen el texto revisado se satisficieron completamente en la
El obispo Zauner, de Linz (Austria), era elliturgista más conocido segunda sesión. De aproximadamente 2200 Padres conciliares que
por los Padres conciliares. Como miembro de la Comisión sobre Sagra- sólo se recogieron 36 votos contra e! Capítulo JI; 30, contra
da Liturgia, él era la opción lógica para informar a la Conferencia de Capítulo m; 43, contra el Capítulo IV; y 21, contra e! conjunto de
Fulda, en agosto de 1963, de los avances realizados por dicha comisión. Capítulos V, VI y VIL El voto sobre el esquema en su conjunto fue
Según afirmó, la finalidad que había tenido siempre en mente la 2159 contra 19; tuvo lugar en la mañana del viernes 22 de noviem-
Comisión Litúrgica durante su discusión de las enmiendas propuestas de 1963, sexagésimo aniversario de la publicación del documento
por los Padres conciliares, era dar a luz un texto que pudiera asegurar- Tra le sollecitudini, del Papa San Pío X, que había puesto en marcha el
se el apoyo de dos terceras partes de la asamblea conciliar. Por esa .. litúrgico.
razón, explicó el obispo Zauner, se habían omitido muchos puntos En una entrevista posterior a la votación, el obispo Zauner me
que habrían resultado deseables. Uno de esos puntos era "que, en cier- que la Constitución sobre la Sagrada Liturgia reflejaba cuatro
tos territorios, una buena parte del clero pudiese utilizar la lengua ver- . o principios importantes. "El primero es que el servicio divi-
nácula para rezar el breviario". Señaló, sin embargo, que se habían debe ser una acción comunitaria; esto es, que el sacerdote debe
aceptado todos los "puntos importantes que podían considerarse nece- todo con la participación activa del pueblo, y nunca en solita-
sarios para el progreso litúrgico", y el esquema, tal como lo había . El uso de la lengua vernácula, dijo, era condición necesaria para
redactado la comisión, había merecido el apoyo de todos. participació n.
Al obispo Zauner le disgustaba el artículo 57, que regulaba la con- Un segundo principio era que los fieles debían enriquecerse direc-
celebración. Explicó que las numerosas ocasiones de concelebración :¡mJ:en:te mediante la Sagrada Escritura, y no sólo a través de los ser-
enumeradas en un borrador previo, suprimidas por la subcomisión de "Toda función litúrgica, incluyendo el rito de! matrimonio,
enmiendas durante la etapa preparatoria del Concilio, no se habían ahora lecturas de la Sagradas Escrituras".
158 159
Según el tercer principio, por medio de la función litúrgica el Entonces el Papa Pablo se levantó y promulgó solemnemente la
pueblo no debía sólo rezar, sino también aprender. Esto era especial- Constitución, utilizando una fórmula diferente de la usada en el Con-
mente importante, dijo el obispo, en territorios de misión, donde el cilio Vaticano 1. Aquí se puso mayor énfasis en e! pape! de los obispos:
sacerdote apenas podía visitar sus parroquias muy de cuando en cuando. "En el nombre de la Santísima e Indivisible Trinidad, Padre, Hijo y
También era necesario en paises que padecían persecución, donde la Espíritu Santo. Los decretos que se acaban de leer en este sagrado y
instrucción religiosa fuera de la misa a menudo estaba prohibida. universal Segundo Concilio Vaticano, legítimamente reunido, han
Incluso en las sociedades libres se manifestaban las mismas necesida- complacido a los Padres conciliares. Y Nos, por la Autoridad apostóli-
des; e! ritmo al que se movía la vida era tan rápido, que si los fieles no ca recibida de Cristo, junto con los venerables Padres, aprobamos,
recibían instrucción en la misa, a menudo no tenían tiempo para reci- ordenamos y dictamos estos decretos en e! Espíritu Santo, y manda-
birla en absoluto. mos que lo que ha sido así establecido en el Concilio sea promulgado
El cuarto principio se aplicaba específicamente a los territorios de para gloria de Dios". Una vez más, los aplausos invadieron la sala.
misión. ''Allí donde existan costumbres tribales que no envuelvan ele- Algunos, como el obispo Zauner, habían creído que el Santo
mentos supersticiosos, éstos pueden introducirse ahora en la liturgia", Padre pondría en práctica inmediatamente la Constitución sobre la
dijo el obispo Zauner. Este proceso, conocido como adaptación, "sólo Sagrada Liturgia. Por el contrario, se anunció una vacatío legís, o sus-
puede llevarlo a cabo la autoridad de una conferencia episcopal asisti- pensión de la ley, hasta e! 16 de febrero de 1964, primer día de Cua-
da por expertos de las áreas lingüísticas afectadas. Se requería la apro- resma. En ese intervalo, el Papa anunciaría la forma en que las deci-
bación de la Santa Sede antes de que tal adaptación fuese puesta en . concretas de la Constitución se podrían en práctica. Esta
práctica". de la ley permitió que los obispos instruyesen a los sacer-
El obispo dijo que estaba "muy satisfecho" con la Constitución' y laicos de sus diócesis sobre los cambios que se avecinaban.
sobre la Sagrada Liturgia, y que nunca había creído "que conseguiría- El 29 de enero de 1964, L'Osservatore Romano publicó el corres-
mos tanto". 'f.'VUUJ·L\..Wl"- Motu proprio del Papa Pablo. En sustancia, el Papa decía
El voto final y formal tuvo lugar el 4 de diciembre, día de clausu- no todas las partes de la Constitución sobre la Liturgia podían
ra de la segunda sesión, en presencia de! Papa Pablo VI. En su alocu- I-'V'"~""~ en práctica a la vez, puesto que debían prepararse nuevos
ción, e! Papa señaló que el primer esquema discutido por e! Concilio litúrgicos, y anunció que se constituiría una comisión especial
había sido e! de la sagrada liturgia; y e! tema era "en un cierto sentido' emprender esa tarea.
e! primero también por su excelencia intrínseca y por su importancia Al día siguiente, L'Osservatore Romano publicó un comentario de
para la vida de la Iglesia". La nueva Constitución sobre Liturgia, dijo, liturgista benedictino, el P. Salvatore Marsili, expresando una consi-
simplificaría los ritos litúrgicos, los haría más comprensibles para el desazón con el Motu proprio, el cual, "aunque aparentemente
pueblo, y acomodaría su lenguaje al hablado por el pueblo a quien fin al periodo de suspensión de la Constitución, en la práctica lo
iban dirigidos. No se trataba de empobrecer la liturgia, dijo e! Papa,
sino de hacerla "más pura, más genuina, más próxima a sus fuentes Tuve la fortuna de coincidir con el P. Marsili poco después, y supe
de verdad y de gracia, más idónea para convertirse en patrimonio a sus ojos, el Motu proprío era "un desastre". La Constitución
espiritual del pueblo". Liturgia, dijo, había sido tan abierta, tan generosa ... "iY ahora e!
Entretanto se habían distribuido las papeletas, y se pidió a cerraba de nuevo las puertas con su Motu proprío"! Según afirmó,
Padres conciliares que votasen a favor o en contra de la e! mundo en la Comisión Litúrgica sabía que se habían prepara-
sobre la Sagrada Liturgia. Los resultados fueron procesados .a.,'Á""~' tres versiones distintas del documento para e! Papa. La que final-
mente mediante una computadora electrónica, y proclamados: 2147 le había llegado había sido tan alterada por el arzobispo Felici,
favor, 4 en contra. El anuncio fue recibido con una salva de aplausos. en parte contradecía incluso la Constitución promulgada. Lamen-
160 161
tablemente, e! Papa Pablo, delegando en el Secretario General, había ' mayoría de los Padres conciliares que habían sido miembros de la
permitido la publicación de! texto. Comisión Litúrgica, así como muchos otros; su Secretario era el P.
En e! periodo de veinticuatro horas posterior a la publicación Annibale Bugnini, C.M., que había desempeñado e! mismo pape! en la
de! Motu proprio, las oficinas de la Secretaria de Estado de! Vaticano Comisión Preparatoria de Liturgia.
vivieron un pandemónium. Diluviaban las llamadas de teléfono y los El nombre más sorprendente en esta comisión era e! del arzobis-
telegramas y cablegramas de obispos perplejos y enfadados, y de confe- po Fe!ici, que tanto había trastocado e! Motu proprio y provocado tanta
rencias episcopales de todo el mundo. El arzobispo Angelo DeU'Acqua, conmoción en los obispos y una situación tan embarazosa para e!
de la Secretaría de Estado, dijo después que ese departamento nunca Santo Padre. ¿Qué había hecho para merecer un puesto en esta comi-
había sido testigo de un día semejante en toda su historia. La situación sión? Era canonista, no liturgista. El nombramiento había sido pro-
se agravó e! 31 de enero, cuando L'Osservatore Romano publicó una movido por e! P. Bugnini, quien pensó que e! arzobispo merecía esa
traducción italiana de! Motu proprio que no se compadecía con el texto recompensa por lo que había hecho en favor del esquema en sus
latino publicado dos días antes. primeros pasos, cuando el octogenario Cardo Gaetano Cicognani,
Tal vez el mayor reproche contra el Motu proprio era que no per- hermano mayor de! Secretario de Estado y Presidente de la Comisión
mitía la introducción de las lenguas vernáculas en la liturgia ya desde Preparatoria de Liturgia, dudó si darle o no la necesaria aprobación.
el 16 de febrero de 1964. La prensa no tardó en informar de que la Los poderosos elementos conservadores de la Sagrada Congregación
jerarquía francesa iba a introducir en cualquier caso la lengua verná- de Ritos insistían en que rehusase su firma. El arzobispo Felici, quien
cula. La jerarquía alemana envió inmediatamente a Roma a uno de sus informaba regularmente al Papa Juan de los progresos de los esquemas
principales liturgistas, Mons. Johannes Wagner, para averiguar qué su distribución, le explicó la dificultad que estaba experímentando
había ido mal. El Cardo Lercaro, de Bolonia, estaba enormemente des- con e! Cardo Cicognani, pues sin su firma el esquema quedaba blo-
contento, y anunció que iba a acudir a Roma a ver al Papa. queado, aunque la mayoría exigida lo hubiese aprobado ya en la comí-
Entretanto, los juristas en el Vaticano se afanaban por hallar Antes de que finalizase la audiencia, se estableció un plan para
salida al dilema. La solución que encontraron fue informar a todas ¡obl:en<:r la firma deseada.
conferencias episcopales del mundo, por medio de los nuncios o El Papa Juan llamó a su Secretario de Estado y le dijo que visitase
gados apostólicos, de que el Motu proprio publicado en L JW,'r1JL1.T:fIl"e, su hermano y no volviese hasta que e! esquema estuviese debidamen-
Romano había sido revocado, y se estaba preparando otra versión firmado. ElIde febrero de 1962 acudió a la oficina de su hermano,
ser publicada en el Acta Apostolicae Sedis, único diario oficial reunió con e! Arzobispo Felici y con el P. Bugnini en un pasillo pró-
Santa Sede. (Técnicamente, ningún documento vaticano está e informó a su hermano de los deseos de! Papa Juan. Posterior-
mente promulgado hasta que aparece en el Acta Apostolicae Sedís.) un peritus de la Comisión Preparatoria de Liturgia afirmó que
El 2 de marzo, el texto oficial del Motu proprio tal como iba anciano cardenal casi se le saltaban las lágrimas cuando blandió e!
aparecer en el Acta Apostolicae Sedis fue publicado como folleto para <nv en e! aire y dijo: "quieren que firme esto, pero yo no sé si
,<V\.,uH,H..
distribución a los obispos. Se habían realizado quince revisiones. hacerlo". Luego apoyó el documento sobre su mesa, tomó una
muchos Padres conciliares, aquellos pocos pliegos de pape! eran y le puso su firma. Cuatro días después fulleció.
símbolo de su victoria sobre la Curia Romana.
El 5 de marzo, L'Osservatore Romano proclamó la creación de
Comisión para la Aplicación de la Constitución sobre la Sagrada ,"",<1""',,,,'' -,
como había anticipado el Papa en su Motu proprio. La nueva ,",Ul,UlOilUU
estaba compuesta por cuarenta y dos miembros de veintiséis
con el Cardo Lercaro como presidente. A esta comisión pertenecían
162 163
Tercera sesión
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posiciones (... ). El resto del documento se utilizará en la próxima revi- hubieran sido discutidas en el aula conciliar, cuando habían hablado
sión del Código de Derecho Canónico, o en instrucciones particulares en detalle y tan largamente sobre su propio pape! de obispos?
promulgadas por la Santa Sede". También ordenó a la misma comisión Pero tal vez se escondía alguna otra razón tras la decisión de la
que abreviase su constirución sobre las escuelas católicas. Ordenó a la Comisión de Coordinación. El control sobre las comisiones conci-
Comisión de Religiosos reducir su constitución, de treinta y cuatro liares estaba en manos de la alianza europea. Sin embargo, esas comi-
páginas, a "los puntos esenciales". La Comisión sobre Sacramentos siones no tenían poder para prescindir de la parte o partes de cada
recibió instrucciones similares para su decreto sobre el sacramento del esquema que considerasen insatisfactorias. Por contra, la Comisión
matrimonio. Tres meses después, la Comisión de Coordinación orde- de Coordinación sí lo tenía, e hizo uso de su prerrogativa ordenando
nó a la Comisión sobre las Misiones que sintetizase el decreto sobre el a las diversas comisiones la reducción de sus esquemas, asegurándose
tema "a unas cuantas frases o proposiciones". Esto e!evó a siete el así de que muchos de los elementos insatisfactorios, si no todos, eran
número de esquemas afectados. eliminados. Los siete esquemas, reducidos a proposiciones, podrían
Cuando el Secretario General informó a los Padres conciliares de luego desarrollarse como resultado de las propuestas procedentes del
estas decisiones mediante una misiva con fecha de 11 de mayo de aula conciliar.
1964, insinuó también que los esquemas abreviados serían votados, En los últimos días de abril, el Cardo Dopfner escribió a los obis-
pero no discutidos, en el aula conciliar. pos de Alemania, Austria, Luxemburgo, Suiza y Escandinavia, invi-
Así pues, claramente eran ésos los esquemas considerados de tándoles a una conferencia sobre los asuntos del Concilio en lnns-
importanóa secundaria. Los "esenciales", por tanto, deben haber sido bruck (Austria) del 19 al 22 de mayo. En cuanto a la decisión de la
los no afectados por las órdenes anteriores: los esquemas sobre la Divi- Comisión de Coordinación de no discutir las proposiciones, indicó
na Revelación, sobre la Iglesia, sobre los obispos, sobre el ecumenismo, que todavía no se había dicho la última palabra, y que también era
sobre el apostolado de los laicos, y sobre la Iglesia en e! mundo moder- "una cuestión abierta si habría o no una cuarta sesión del Concilio".
no. Yesos seis esquemas eran precisamente aquellos en que los cardenal dijo que serían invitados a asistir los mismos observadores
conciliares de lengua alemana, y la alianza europea en general, estaban las jerarquías de los países vecinos. Anunció además que, como en
más interesados, y sobre los cuales su control era máximo. Dos de ellos anteriores, quienes "dentro de nuestros círculos son miembros de
(el apostolado de los laicos y la Iglesia en e! mundo moderno) eran .una comisión conciliar, prepararán borradores de los esquemas con la
competencia de la Comisión para el Apostolado de los Laicos, para la de periti elegidos por ellos, yesos borradores servirán como
que había sido elegido e! obispo Hengsbach en los preámbulos de discusión". Celebrar la conferencia tan pronto tenía una ven-
Concilio con el mayor número de votos. considerable, señaló, pues "de esta forma nuestras proposiciones
La reducción de siete esquemas al status de "proposiciones" . ueden llegar a tiempo a los Padres conciliares de otros países que las
taba acelerar los trabajos de! Concilio. Tanto muchas peticiones pedido".
males de Padres conciliares, como conferencias episcopales <:Hlc<:''',"", El 26 de junio, en su siguiente reunión, la Co_misión de Coordi-
habían pedido que e! Concilio avanzase más deprisa; la jerarquía de dio todavía algunos pasos más para acelerar el desarrollo del
Estados Unidos, por ejemplo, había solicitado oficialmente al uV,U\.1UV. Se trataba de enmiendas al Reglamento del Concilio, y fue-
que la tercera sesión de! Concilio fi,lese la última. Por otra parte, aprobadas por e! Papa Pablo VI el 2 de julio. De ahora en adelan-
solución adoptada por la Comisión de Coordinación era muy tados los cardenales y Padres conciliares que quisiesen hablar ten-
realista. Los nueve miembros debían haber supuesto que su ae(;¡S14)U que someter un resumen escrito de sus alocuciones al Secretario
sería obviada por los Padres conciliares, al menos en el caso de las "al menos cinco días antes de que comience la discusión del
posiciones sobre los sacerdotes, porque, ¿cómo podrían los . De esta forma, la refutación de una intervención se convertía
ofrecer a sus sacerdotes meramente un centenar de líneas que virtualmente imposible. Según el Reglamento original aprobado
168 169
por el Papa Juan XXIII, un Padre conciliar que desease refutar una afir- práctico. Sus miembros provenían principalmente de la Common-
mación podía comunicar al Secretario General su deseo de hablar, y se wealth británica, y también de Irlanda y los Estados Unidos.
le concedía la palabra tan pronto como concluyese la lista de oradores. Otro grupo de oposición, del cual hablaremos con detalle en un
Durante la segunda sesión, esta petición debía ser apoyada por cinco capítulo posterior, estaba formado por treinta y cinco cardenales y
firmas. Ahora, sin embargo, con la nueva cláusula afiadida a las nor- cinco superiores generales, particularmente interesados en el problema
mas, la solicitud debía hacerse en nombre de al menos otros setenta de la colegialidad.
Padres conciliares. Como podía esperarse, ese número era como para El arzobispo Philip Hannan, de Nueva Orleans (Louisiana),
desanimar a que pidiese la palabra cualquiera que no perteneciese a un fundó un grupo de oposición muy al final del Concilio para respaldar
grupo muy organizado; y la medida se demostró muy efectiva para ciertas enmiendas que él deseaba incluir en el capítulo sobre la guerra
silenciar las opiniones minoritarias. del esquema sobre la Iglesia en el mundo actuaL
El 7 de julio, el Secretario General informó por correo a los Padres El Cardo Siri, de Génova, en colaboración con Mons. Luigi Rossi,
conciliares de la siguiente secuencia de esquemas que serían discutidos profesor del seminario mayor de Génova, preparó e imprimió numero-
y votados en la tercera sesión: la Iglesia, los obispos, el ecumenismo, la sas opiniones y comentarios sobre [os esquemas, que circulaban amplia-
Divina Revelación, el apostolado de los laicos, y la Iglesia en el mundo mente entre los elementos conservadores de la jerarquía italiana y de las
moderno. Los esquemas restantes, que habían sido reducidos a propo- jerarquías de habla espafiola y portuguesa de Europa e Iberoamérica.
siciones y no iban a discutirse, serían "sometidos a votación en el orden Además de estos seis grupos de oposición organizada, ignorados o
y forma que determinasen en su momento los Moderadores del Con- desconocidos por la prensa, estaba el Grupo Internacional de Padres
cilio". La prensa alemana denominó "Plan Dopfner" a esta reducción (en latín, Coetus Internationalís Patrum), que junto con la Curia
de esquemas a proposiciones y a este nuevo Reglamento. Romana era considerado el summum del conservadurismo, y un freno
para los elementos progresistas en el Concilio. Este grupo fue desfavo-
rablemente tratado en periódicos, revistas y libros. Su fundador y guía
LA OPOSICrON SE ORGANIZA era el arzobispo Geraldo de Proen<;:a Sigaud, de Diamantina (Brasil), y
grupo estaba fundado precisamente para que las opiniones de la
Durante mucho tiempo pareció como si la alianza europea goza- 'U'H\.J'Ud conservadora ganasen audiencia.
se de un control indiscutible sobre el Concilio. Esto podría haber Durante la primera y segunda sesiones, el arzobispo Sigaud orga-
resultado lamentable, porque cuando se disfruta del poder (ya sea conferencias semanales, pero los miembros italianos abandonaron
financiero, político, militar, académ~co o teológico) en régimen de grupo cuando se rumoreó que Mons. Loris Capovilla, secretario per-
cuasi-monopolio, resulta sencillo abusar de él. Sin embargo, a UH,,'.""'" de Juan XXIII, había afirmado que no consideraría los ataques a
que avanzaba el Concilio, vieron la luz al menos media docena de Curia romana como una ofensa al Papa. El grupo recibió un nuevo
pos organizados de oposición, los cuales prestaron un gran servicio, de los votos contrarios a la fusión del esquema sobre la Santí-
forzar a la mayoría a examinar con mayor detalle y cuidado los esque- Virgen María con el esquema sobre la Iglesia, pues ello demos-
mas antes de aceptarlos. según el arzobispo Sigaud, que un número muy grande de
Ya hemos visto que el Secretariado de Obispos nació para con" conciliares "intentaba orientar al Concilio según las líneas doc-
centrarse sobre textos concernientes a las órdenes religiosas, y colabo- tradicionales en la Iglesia". Pero no pudo encontrarse ningún
ró en todo momento con la Unión Romana de Superiores Generales. conservador lo bastante audaz como para dar a la organiza-
Durante la tercera sesión, el arzobispo Heenan, de Westminster el necesario respaldo, hasta que el 29 de septiembre de 1964,
(anteriormente de Liverpool), fundó la Conferencia de San Pablo, la tercera sesión, el Cardo Santos, de Manila, aceptó servir
grupo anglófono que ponía el énfasis principal en asuntos de portavoz de la organización en el Colegio de Cardenales.
170 171
El grupo compró entonces una pequeña imprenta offiet, la insta- consideración al revisar los esquemas. Sin saberlo el P. Ratzinger, a
ló cerca del Vaticano, y alquiló una oficina. Tres días después de la reu- cierta distancia se sentaba el arzobispo Sigaud, quien rió para sus aden-
nión con el Cardo Santos, el arzobispo Sigaud publicó un boletín tros ante este reconocimiento público por parte de un representante de
anunciando que el Grupo Internacional de Padres patrocinaría una La alianza europea.
conferencia los martes por la tarde, abierta a todos los Padres concilia-
res. El propósito de estas reuniones, decía el anuncio, era "estudiar los
esquemas del Concilio -con la ayuda de teólogos- a la luz de la doc- ¡INFORMACIÓN, POR FAVOR!
trina tradicional de la Iglesia y según Las enseñanzas de los Soberanos
Pontífices". Los anfitriones de las reuniones eran los cardenales Santos, Durante el Concilio Vaticano 1, que comenzó el 8 de diciembre de
Rutnni, Siri, Larraona y Browne. 1869, la acústica era notoriamente mala. Todas las Congregaciones
Pronto el Grupo Internacional de Padres resultó tan activo e Generales tuvieron lugar en un crucero de San Pedro sin la ayuda de un
influyente que levantó la indignación de la alianza europea, y uno de sistema de audición. [nicialmente, ni siquiera los oradores de voz potente
los cardenales de la alianza afirmó que el arzobispo Sigaud debería ser podían ser oídos por todos los Padres conciliares, por lo cual se redujo el
"lanzado a la Luna'. La agencia católica Katholische Nachrichten Agen- tamaño del aula. Pero incluso entonces, muchos de los setecientos
tur, financiada por los obispos alemanes, le denominó archiconserva- Padres siguieron sin poder escuchar todo lo que se decía.
dar y le acusó a él y a su grupo de trabajar encubiertamente contra los Durante el Concilio Vaticano Il, gracias a la instalación de un sis-
fines del Concilio. En contrapartida, un flujo casi incesante de circu- de megafonía que funcionó impecablemente, ninguno de los más
lares, comentarios sobre esquemas, intervenciones y opiniones salieron dos mil Padres conciliares tuvo nunca diflcultad alguna para atender
de su pluma y de las de los obispos y teólogos que él unificó con su los oradores. El sistema no falló ni siquiera una vez en las cuatro sesio-
grupo. Mucho antes de que se discutiese un esquema, se había desa- nes, ni provocó una sola interrupción en ninguna reunión. Los proble-
rrollado ya un meticuloso programa para señalar exactamente qué· acústicos habían sido resueltos por los técnicos de Radio Vaticana,
aspectos del mismo debían apoyarse o atacarse en las intervenciones ellaDn que difundían los altavoces era claro como el cristal.
escritas u orales. Sin embargo, a pesar de la excelencia de la reproducción, muchos
El 9 de noviembre de 1963, durante la segunda sesión, el obispo. conciliares lamentaban que no se hubiese instalado un sistema de
Cadi, uno de los miembros más activos del grupo, escribió una carta '<LU.",'-',"'vu simultánea. Mauro Ercole, ingeniero de Radio Vaticana, afir-
al Papa Pablo VI en el que le rogaba "que los cardenales Moderadores que el problema no era técnico. Se habían realizado pruebas, y todos
se abstuviesen completamente de hacer intervenciones públicas en su problemas técnicos se habían solucionado. Tampoco era un proble-
propio nombre, tanto dentro como ruera del aula conciliar". A los ojos económico, porque el Cardo Richard Cushing, de Boston, se había
de todos, decía, ellos parecían ser "intérpretes de la mente del Sumo a flnanciar un sistema completo de traducción simultánea.
Pontífice", y existía la sospecha de que sus inclinaciones iban "en una En una rueda de prensa del 29 de octubre de 1963, a mediados
dirección determinada'. Pero el Cardo Rutnni desaconsejó el envío de la segunda sesión, el arzobispo John Krol, de Filadelfia, Subsecreta-
la carta, y la idea fue abandonada. del Concilio, dijo que no existiría un sistema de traducción simul-
Un día, en una cena de grupo, el P. Ratzinger -teólogo pel:so:nat durante el Concilio "por un problema de personal".
del Cardo Frings- mencionó que los liberales habían pensado que Cuando comenzó la cuarta sesión, era ésta una idea olvidada hacía
drían manos libres en el Concilio tras obtener la mayoría en las Pero dos sacerdotes norteamericanos, el P. Daniel J. O'Han-
siones conciliares. Pero en las intervenciones y en las votaciones en jesuita de Los Gatos (California), y el P. Frank B. Norris, sulpi-
aula conciliar, dijo, comenzaron a notar alguna resistencia a sus pro- de Menlo Park (California), consideraron que la traducción
puestas, y consecuentemente las comisiones tenían que tener esto en CllUlLdl.l<:d era absolutamente necesaria para su trabajo. El número de
172 173
observadores e invitados anglófonos a quienes ellos suministraban tra- Padre conciliar habría podido disponer de un resumen escrito fiable de
ducciones de las intervenciones conciliares durante las congregaciones todas las intervenciones, y examinar cuidadosamente el texto comple-
generales había crecido tanto para la cuarta sesión, que ya no resultaba to de los que le interesasen especialmente. Asimismo, si los Padres con-
posible llegar a todos ellos sólo con la voz humana. Aunque ninguno ciliares hubiesen sabido que sus intervenciones escritas estarían al
de los dos sacerdotes había recibido formación previa, comenzaron a alcance de todos los miembros de la asamblea, muchos de los que que-
suministrar servicios de traducción siniultánea e! 30 de septiembre de rían hablar en el aula conciliar habrían tenido menos razones para ello.
1965, y continuaron con ellos hasta el final de! Concilio. La falta de un registro diario oficial para los Padres conciliares fue
Cuando algunos obispos supieron de! sistema y lo probaron, una de las grandes carencias del Vaticano n. Como alternativa, un
manifestaron su deseo de disponer de algo similar. El P. O'Hanlon, el gran número de obispos se suscribieron a L'Osservatore Romano, que
P. Norris, y Mauro Ercole dijeron que habría sido sencillo derivar auri- durante la primera sesión incluía breves resúmenes de todas las Con-
culares de! mismo micrófono para todos los Padres conciliares que gregaciones Generales en italiano, inglés, alemán, francés y español.
supiesen inglés. Este sistema también podría haberse empleado para Pero a partir de la segunda sesión sólo se publicó la versión italiana.
los otros cinco idiomas. El P. William K. Leahy, profesor del Seminario de San Carlos en
Sin embargo, la razón principal por la que no se introdujo a gran Overbrook (Filadelfia), estudiaba Sagradas Escrituras en Roma cuan-
escala la traducción simultánea fue e! temor de algunos Padres conci- do comenzó el Vaticano n. Personalmente convencido de que en el
liares a que sus intervenciones no fuesen traducidas correctamente. Concilio estaba produciéndose un gran despertar teológico, y desalen-
Puesto que estaban en juego cuestiones doctrinales, temían que una tado por el hecho de que, aparentemente, los obispos norteamericanos
interpretación completamente errónea sustituyese sus palabras por la no se habían incorporado al rápido torrente del pensamiento teológico,
traducción incorrecta de una palabra o frase, y por tanto preferían diri- iU~:,-1('.uu que la razón estribaba en una falta de información sobre la
girse a la asamblea directamente en latín. naturaleza precisa de las discusiones que se sucedían en el aula conci-
Otro factor que contribuyó a la pobre situación de las comunica- .liar. Tuvo entonces la idea de redactar para los obispos norteamericanos
ciones internas en el Concilio fue la carencia absoluta de actas oficia- un resumen diario en inglés de todas las intervenciones leídas desde el
les de las intervenciones diarias orales y escritas. Aunque los miembros Lo denominó Council Digest, y con la ayuda de un puñado de
de cualquier cuerpo legislativo responsable del mundo tenían derecho sacerdotes preparó las sinopsis diarias de las intervenciones ora-
a recibir el texto completo de sus intervenciones, esto no fue así en el La primera apareció el 30 de septiembre de 1963, reunión inicial de
Concilio Vaticano n. de la segunda sesión, y los boletines continuaron saliendo inin-
Algunos cuestionaron la conveniencia, e incluso la posibilidad, de tenrunlDidar hasta el final de la cuarta sesión.
imprimir e! texto completo de las intervenciones orales y escritas y La publicación de! Council Dígest había sido autorizada por e!
proporcionárselas a los Padres conciliares. Esto habría supuesto más de . ejecutivo de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos
cien páginas diarias. Aunque habría sido imposible para todos leer información de los obispos de los Estados Unidos". Puesto que
todas las intervenciones, los Padres conciliares o periti expertos en los el equipo del P. Leahy figuraban buenos teólogos que utilizaban los
asuntos en discusión habrían apreciado el poder estudiar cuidadosa- reales de las intervenciones orales, el Council Digest se convirtió
mente las intervenciones, que en contrapartida les habrían ayudado a· el informe público más auténtico de que disponían los obispos. Ini-
ser más precisos al proponer o preparar propuestas y enmiendas. dJ.U.H;;llLC se imprimieron doscientas copias para los obispos estado u-
Una solución ideal habría sido imprimir los textos completos de .u.CJ:J~C~, y setenta para los obispos del Canadá. Pero pronto fue nece-
las intervenciones orales y escritas en e! latín original, junto con imprimir un total de 750 ejemplares, porque los obispos que
introducción en latín de unas quince líneas en la cual e! autor de inglés de más de veinticinco países anhelaban recibir estos
intervención resumiese sus propias propuestas. De esta forma, cada 1.+111<:;11';;;:' auténticos.
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Resultó muy extrafio que los Padres conciliares, que podían apro- esquema sobre la Iglesia, en vez de constituir un esquema aparte. El
bar cuantas leyes quisiesen, y que al final de la segunda sesión pro- capítulo era un texto de compromiso redactado por dos periti (Mons.
mulgaron solemnemente un decreto sobre los medios de comunica- Philips y el P. Balic) de opiniones muy diferentes sobre la materia.
ción en el que hablaban del derecho a la información, fuesen Mons. Philips insistía en abandonar los títulos Madre de la Iglesia y
incapaces, por falta de unidad en los esfuerzos, de informarse oficial y Mediadora, pero la Comisión Teológica decidió incluir Mediadora,
adecuadamente a sí mismos sobre su propio Concilio. convencida de que si el texto no incluía alguno de los dos, no conse-
guiría la deseada aprobación unánime de los Padres conciliares.
Treinta y tres Padres conciliares tomaron la palabra para discutir
LA SANTfsIMA VIRGEN y LA IGLESIA el capítulo. El Cardo Ruffini, de Palermo, dijo que el esquema "casi
ocultaba" la cooperación de Maria en la obra de la Redención, que
El Capítulo VII del esquema sobre la Iglesia, titulado La natura- había sido querida por Dios. Y puesto que el texto afirmaba también,
leza escatológica de la Iglesia peregrina y su unión con la Iglesia celestial, sin más explicación, que el título Mediadora era propio de la Santísi-
fue el primer punto discutido en la tercera sesión. Este capítulo había ma Virgen, era necesario dilucidar claramente qué significaba ese titu-
sido introducido en el esquema por deseo de Juan XXIII. El carácter de modo que "los no católicos comprendan que su uso no implica
"escatológico" de la vida cristiana se describía como "una continuidad .'men()SCaO,H la dignidad de Cristo, que es el único Mediador absoluta-
de vida que comienza en la tierra y alcanza su perfección en el cielo". mente necesano . ".
La doctrina implícita era que la Iglesia terrenal y la celestial constitu- El Cardo Stefan Wyszynski, de Varsovia (Polonia), en nombre de
yen un único Pueblo de Dios y un único Cuerpo Místico de Cristo. ;1set:enlta obispos polacos, se remitió a la encíclica Ecclesiam suam del
El Cardo Urbani, de Venecia, consideró satisfactoria la estructura Pablo, publicada apenas seis semanas antes. En dicha encíclica,
del capítulo, añadiendo que correspondía a las ideas expresadas en la el cardenal, el Papa llamaba la atención sobre la importancia fun-
segunda sesión por el Cardo Frings en nombre de los obispos de Ale- :amental de la Santísima Virgen en la vida de la Iglesia. Basándose en
mania y Escandinavia. afirmación, los obispos polacos habían enviado un memorándum
El Patriarca de rito latino de Jerusalén, Alberto Gori, se opuso Papa Pablo, pidiendo que proclamase a la Santísima Virgen "Madre
vehemencia al capítulo, diciendo que- el texto no debería silenciar la Iglesia". El Cardo Wyszynski también solicitaba, en nombre de los
existencia del infierno, la eternidad del infierno", y la posibilidad de obispos polacos, que el capítulo sobre la Santísima Virgen
"condenación personal". Eran éstas verdades explícitamente en el esquema el segundo lugar, en vez del último, pues así
dijo, en las que debía insistirse hoy día porque muchos, en sus sermcl-; más atención e ilustraría mejor el papel de la Santísima Vir-
nes, parecían retraerse de exponer estas doctrinas abiertamente y en relación a Cristo y a su Iglesia.
claridad. El Cardo Léger, de Montreal, dijo que era necesario "renovar la
El arzobispo maronita Ignace Ziadé, de Beirut (Ubano), dijo y el culto marianos". Esta renovación o reforma ya había
se le había dado demasiada poca importancia ,a la Tercera [)men;~a(]lO entre los teólogos, dijo, "pero también debe alcanzar a los
la Santísima Trinidad. "La finalidad de mi intervención es . y a los fieles, y este capítulo final de la Constitución sobre la
dijo: "¿Cómo es posible hablar de nuestra vocación escatológica ofrece la mejor oportunidad de favorecerla". La deseada reno-
ninguna referencia al Espíritu Santo?". Los orientales, declaró, no "consiste en utilizar palabras exactas y precisas y términos
capaces de reconocer su doctrina tradicional sobre el Espíritu Santo para expresar el papel de María". A este respecto, cuestionó el
"tan deficiente profesión de Fe". de los títulos otorgados a María en el esquema: "Madre de los
El octavo y último capítulo se abordó al día siguiente. Era el , "Sierva del Redentor", "Compafiera Generosa" y "Media-
sobre la Santísima Virgen, que ahora figuraba corno capítulo . El origen y significado de todos estos títulos, dijo, debía estu-
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diarse cuidadosamente a la luz de la mejor investigación teológica, ma sobre la Virgen María en el esquema sobre la Iglesia, no se preten-
antes de que su uso fuese respaldado por un texto conciliar. día ni se llevaría a cabo tal menoscabo".
El Cardo Dopfner habló después en nombre de noventa obispos El Cardo Leo Suenens, de Mechelen (Bélgica), también se opuso
de lengua alemana y escandinavos, repitiendo lo que se había decidido . al texto revisado, porque parecía minimizar la importancia de María,
en la conferencia de Innsbruck. Dijo que el capítulo contenía doctrina "tendencia que hoy constituye un verdadero peligro". El texto no
sólida sobre la Santísima Virgen, sin entrar en cuestiones disputadas, y . situaba bajo una luz adecuada la maternidad espiritual "que María
pensaba que sería mejor no añadir nada más a lo que ya decía el texto continúa ejerciendo hoy en la Iglesia". También era algo imperfecta su
sobre el p-apel de María como Mediadora. exposición de lo que el magisterio ordinario de la Iglesia enseñaba
El Cardo Bea, presidente del Secretariado para la Unidad de los sobre María, y de lo que los fieles creían sobre la cooperación de la
Cristianos, se opuso también al título de Mediadora. Un texto conciliar, Virgen a la obra de la Redención. Consideraba necesario que el esque-
dijo, no podía ser un manual para la devoción personal. Lo que los. ma permitiese a los fieles comprender que en su apostolado estaban
Padres conciliares tenían que decidir era si todas y cada una de las afir- asociados a la acción maternal de Maria.
maciones del texto estaban lo suficientemente meditadas y teológica- Durante este único y breve momento, el Cardo Suenens tuvo el
mente justificadas como para que el Concilio las respaldase como máxi- coraje de apartarse de la línea marcada por la alianza europea y hablar
ma autoridad de la Iglesia. Puesto que los teólogos todavía discutían el en nombre propio. Habría sido realmente extraño que el Cardenal de
papel de María como Mediadora, no debería ser incluido en el texto. . .......,¡;".,,,- (país tan destacado en la Iglesia Católica por su gran devoción
El arzobispo Corrado Mingo, de Momeale (Italia), criticó severa- la Virgen María) hubiese adoptado una postura pública distinta.
mente el texto. Contrariamente a cuanto se había prometido en el aula El obispo Francisco Rendeiro, de Faro (Portugal), en nombre de
conciliar, el texto había sido "absoluta y radicalmente mutilado" .·nrhp·nr" y dos obispos, pidió expresamente que se conservase en el
durante el proceso de transformación en capítulo del esquema sobre el título Mediadora. Su omisión produciría escándalo entre los
Iglesia. El título Madre de la Iglesía había sido suprimido sin pues para entonces la opinión pública ya estaba al tanto de que
ción alguna, contrariamente al deseo expresado por el Papa Pablo asunto se había discutido en el aula conciliar.
sus discursos delIl de octubre de 1963, en la Basílica de Santa El obispo Ancel, auxiliar de Lyon (Francia), dijo que la opinión
la Mayor, y del 4 de diciembre de 1963, en la clausura de la ~~F,~"~~ estaba recibiendo de la prensa la falsa impresión de que no
sesión del Concilio. No sólo debía ser conservado en el texto el los Padres conciliares tenían la misma veneración por la Virgen.
Mediadora, dijo, sino también ser ampliado a Mediadora de todas borrar esa impresión era imprescindible obtener la aprobación
gracias. u.U<uu·'u.... del capítulo. Intentó mostrar que era en realidad un texto de
Cuando el esquema titulado Sobre la Santísima Virgen pues mencionaba el título Mediadora pero al mismo
Madre de la Iglesia, se incorporó como Capítulo VIII al esquema no le daba respaldo alguno, dejando así la puerta abierta a ulte-
la Iglesia, se cambió su título por Sobre la Santísima Virgen estudios. "Tal vez podría incluirse el título de Mediadora junto
Madre de Díos, en el Misterio de Cristo y de la Iglesia. El obispo otros, para evitar la impresión de que es un título especial".
Hervás y Benet, de Ciudad Real, dijo que debía recuperarse el El arzobispo Rafael García y García de Castro, de Granada, en
original. También criticó severamente el texto, diciendo que no de ochenta obispos españoles, reprendió a la Comisión Teoló-
una adaptación, sino una versión completamente nueva del texto por "remodelar completamente el texto, en vez de adaptarlo,
ginal, que no correspondía a los deseos expresados por los Padres habían deseado los Padres conciliares". Opinaba también que
ciliares. El texto revisado había reducido la doctrina sobre la recuperarse el título original (Sobre la Santísima Virgen María,
María absolutamente al mínimo; sin embargo se había afirmado en de la Iglesia), tan apegado a los documentos pontificios pro-
aula conciliar en el momento de la votación que "al insertar el U"'.!',d.'.1V~ por los Papas Benedicto XlV, León XlII, San Pío X, Bene-
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dicto XV, Juan XXIII, y Pablo VI, así como a los escritos de los Padres El Cardo Alfrink, de Holanda, habló después en nombre de 124
de la Iglesia, en particular San Ireneo, San Agustín y San León el Gran- . Padres conciliares de su propio pais, África, Iberoamérica, Alemania,
de. El arzobispo declaró que cambiar el título y omitir esta doctrina Italia y otros paises. Repitió sustancialmente los argumentos expuestos
sería una afrenta a las enseñanzas de los Papas, y minaría la devoción por el Cardo Frings, pero opinó que no debería insistirse en el titulo
a la Virgen que manifestaba el pueblo cristiano. Mediadora, visto que originaba tan notables dificultades.
El arzobispo José Gawlina, director del hospicio polaco de Roma, El obispo Laureano Castán Lacoma, de Sigüenza-Guadalajara, en
dijo que evidentemente la devoción a María no era un obstáculo para nombre de ochenta Padres conciliares, dijo que, puesto que la Iglesia
el ecumenismo, puesto que Martín Lutero había dicho en 1533, era una familia, el título del capítulo debía rezar Sobre la Santisima Vir-
mucho después de su ruptura con Roma, que "nunca se alabará bas- gen María, Madre de la Iglesia, como anteriormente. No veía razón
tante a la criatura María". En 1521, en su disertación sobre el Magni- para que la Comisión Teológica lo hubiese hecho desaparecer.
ficat, Lutero había escrito: "¿qué puede agradarle más [a María) que si El texto fue entonces devuelto a la Comisión Teológica para su
así vas a Dios por medio de ella, y por medio de ella aprendes a creer revisión. Además de los textos de las intervenciones orales, la Comi-
y esperar en Dios? (... ). María no desea que vayas a ella, sino que por sión hubo de tener en cuenta un gran número de intervenciones escri-
medio de ella llegues a Dios". Cuatro días después, el arzobispo muri6 tas y otros comentarios recibidos incluso antes de la apertura de la ter-
repentinamente de un ataque al corazón. sesión. Cuando se completó el trabajo de revisión, el arzobispo
Los Moderadores habían decidido que dos días de discusión sobre . Roy, de Quebec, anunció a la asamblea que el capítulo se
este capítulo serían suficientes. De las treinta intervenciones leídas en globalmente. La votación tuvo lugar el 29 de octubre; el resul-
las Congregaciones Generales del 16 Y 17 de septiembre, se deducía fue de 1559 votos afirmativos, 521 votos afirmativos con califi-
claramente que la asamblea seguía dividida sobre los mismos puntos y 10 votos negativos. Se había conseguido la necesaria mayo-
que antes, en dos grandes grupos: los detractores y los partidarios de de dos tercios, y el P. Balíc atribuyó este éxito a la alocución del
ambos títulos, Madre de la Iglesia y Mediadora. Inquieto ante la posi- Frings.
bilidad de que estas divisiones anulasen todo lo que se había conse-· Tres semanas más tarde, el 18 de noviembre, el texto, revisado a
guido, el P. Balic se aproximó al Cardo Frings y le rogó que se dirigie- luz de las calificaciones propuestas por 521 Padres conciliares, se
se a la asamblea general al día siguiente para urgir la aceptación del de nuevo a votación. Al preguntar a la asamblea si estaba satis-
texto de compromiso tal como estaba. con la forma en que se habían recogido las calificaciones, el 99
El cardenal estuvo de acuerdo. En su alocución, afirmó que ciento respondió afirmativamente.
capítulo sobre la Santísima Virgen María no contenía nada El arzobispo Roy explicó que, aunque se había omitido el título
a la Fe Católica o a los derechos de los hermanos separados. de la Iglesia" del texto final, estaba expresado de forma equi-
una vía intermedia entre diversas' opiniones, "y de alguna 'Ha,,,,,,.,,. en el epígrafe 53, que afirmaba que "la Iglesia Católica, ins-
puede ser considerado un texto de compromiso". Sería difícil ,-"'JHU''''' por el Espíritu Santo, honra [a la Santísima Virgen] con filial
el texto, dijo, pues se necesitarla una mayoría de dos tercios. Por de piedad como a Madre amantísima".
parecía mejor que cada cual "sacrificase algunas ideas propias, por j En cuanto al controvertido título de Mediadora, la solución pro-
tas que fuesen", y aprobase el esquema tras ciertas correcciones en por el Cardo Ruffini, el obispo Ancel y otros había sido adop-
citas bíblicas y en párrafos concretos, como se había pedido en el en el epígrafe 62, que afirmaba: "por eso la Bienaventurada Vir-
del debate. "Los teólogos pueden entonces utilizar este texto en la Iglesia es invocada con los títulos de Abogada, Auxiliadora,
punto de partida para estudios más profundos de las doctrinas , Mediadora. Lo cual, sin embargo, se entiende de manera que
todavía no están daras, y pueden desarrollar mejor aquellas que quite ni agregue a la dignidad y eficacia de Cristo, único Media-
vía se hallan en disputa". . Porque ninguna criatura puede compararse jamás con el Verbo
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encarnado, nuestro Redentor e..). La Iglesia no duda en atribuir a El esquema original sobre la Iglesia, rechazado por el Concilio al
María ese papel subordinado". de la primera sesión como resultado principalmente de los esfuer-
El Prof. Oscar Cullmann, invitado del Secretariado para la de la alianza europea, incluía un corto capítulo titulado Sobre las
dad de los Cristianos, concedió una larga rueda de prensa al final . entre la Iglesia y el Estado. Este capítulo fue suprimido total-
Concilio, en el curso de la cual dijo: "no podemos ocultar el por la Comisión de Coordinación en su primera reunión de
canto que hemos experimentado al ver el titulo de Mediadora aplica de 1963, lo cual a cierto número de Padres conciliares, partícu-
do a María (...). El hecho de que el texto sobre María, después de los de Estados Unidos, no les desagradó lo más mínimo.
discusión sobre dónde debía ser ubicado, haya aparecido HUdlH.l<Oll. En la segunda Congregación General de la segunda sesión, el 1 de
en el último capítulo del esquema sobre la Iglesia -decisión que de 1963, el obispo Primo Gasbarri, auxiliar de Velletri (un
hecho pretendía debilitar la Mariología-, la ha hecho en realidad de Roma), llamó la atención sobre la desaparición del capítulo,
fuerte, porque todo lo afirmado sobre la Iglesia culmina, por así en que la materia debía ser tratada porque estaba íntima-
lo, en este capítulo". relacionada con el derecho de la Iglesia a cumplir su misión.
Continuó observando que, a la luz de las muchas ceremonias era necesaria una afirmación conciliar sobre el asunto para
honor a María celebradas durante el Concilio, y de las alU'maLClOifiC t"",,,·,,,.:r.,rla propaganda contra la Iglesia y poner en claro su posi-
sobre ella del Papa Juan y del Papa Pablo, debía deducirse que en los países donde era perseguida.
general, la Mariología en este Concilio se ha intensificado hasta El obispo Ernest Primeau, de Manchester (New Hampshire),
punto que no está en armonía con las tendencias ecuménicas del su acuerdo con el obispo Gasbarri. Según dijo, el texto debía
testantismo (...) ni con un retorno a la Biblia. Nuestras expectativas los principios generales que regulan las relaciones Iglesia-
respecto no han sido satisfechas". Era evidente, dijo, "que no
pedir el abandono de una ensefianza y una tradición que vt:,rtl:.nt:'~t:ll En una entrevista que me concedió el obispo Primeau para el
la médula misma de la piedad católica". Lo que él había esperado, . Wórd News Service, desarrolló sus ideas. "No creo que el Con-
embargo, era "un debilitamiento de esa.insistencia, y no una especie deba descender a los detalles", dijo, "ni a las relaciones particula-
revisión de las relaciones fundamentales con la Virgen María". que existen entre la Iglesia y el Estado, pero deberían afirmarse
Al igual que había fracasado el intento de algunos circulos principios generales". A modo de ejemplo, mencionó la líber-
"debilitar esa insistencia", también había fracasado el intento de conciencia para los individuos, y la libertad de acción de la Igle-
cir el texto en longitud; el nuevo capítulo era un tercio más largo el desempefio de su misión.
el esquema original. El obispo Primeau dijo que la declaración apenas afectaría a paí-
como Espafia, Italia, "o incluso, curiosamente, Inglaterra, cuya
es pluralista. Pero en nuestro país, la intelligentsia protestan-
LA LIBERTAD RELIGIOSA está pidiendo una declaración definitiva sobre la Iglesia y el
. Si muchos Padres conciliares se oponían a una declaración con-
Ningún texto fue objeto de tantas revisiones en el Concilio sobre las relaciones Iglesia-Estado, dijo, era porque pensaban que
el de la libertad religiosa. Antes de su promulgación como UC'_léUi:l'-lO de una materia controvertida. "Pero no hemos venido aquí
el 7 de diciembre de 1965, día previo a la clausura del Concilio para ratificar el status qua. Hay que cortar ciertos nudos".
cano II, se habían presentado seis borradores diferentes ante el El arzobispo Lawrence Shehan, de Baltímore, hablando después
lio. Uno de los obispos de Estados Unidos dijo que, sin el apoyo ,lU1UUJlC de más de doscientos obispos de los Estados Unidos, dijo
ellos le habían prestado, "el documento no habría llegado al cuestión de la Iglesia y el Estado era "demasiado importante y
conciliar" . delicada para ser tratada sólo de paso, como por casualidad,
182 183
en una discusión sobre el apostolado de los laicos". Se refería al Capí- "base y prerrequisito para los contactos ecuménicos con otros grupos
tulo lII, sobre los seglares, del esquema sobre la Iglesia. La cuestión cristianos". Pidió una "inequívoca declaración sobre la libertad reli-
exigía un tratamiento cuidadoso, dijo, y no pertenecía exclusivamente . y dijo que "sin ella seria imposible la confianza mutua, e impe-
a los laicos, sino a la Iglesia entera. un diálogo serio". También hablaba en nombre de otros obispos
Aunque la libertad religiosa era sólo un aspecto del problema norteamericanos cuando dijo que tal declaración debía incluir "consi-
más amplio de las relaciones Iglesia-Estado, era en definitiva uno .U'-Jld'-1·.u11l"~ sobre la libertad absoluta del acto de fe, la dignidad de la
los más importantes. Una declaración conciliar sobre la materia V'-L,'VLJLa humana y su conciencia inviolable, y la incompetencia abso-
todavía más necesaria como paso previo antes de que la Iglesia luta del gobierno civil para juzgar el Evangelio de Cristo y su inter-
lica se comprometiese seriamente en el movimiento ecuménico. Una pretación". La declaración debía también "reafirmar la independencia
declaración que afirmase que la Iglesia Católica reconocía oficial- completa de la Iglesia respecto a cualquier gobierno civil en el desen-
mente los derechos de los miembros de otras religiones, sería consi- volvimiento de su misión".
derada por los no católicos como una prueba de la sinceridad de El informe sobre el Capítulo V fue leído al día siguiente por el
Iglesia y establecería las bases para ulteriores contactos. El obispo De Smedt, de Brujas (Bélgica). Dijo que la Comisión Teológi-
do del Cardo Bea, por tanto, poco después de ser fundado en 1 había examinado cuidadosamente el texto y formulado "observa-
se había puesto a trabajar preparando un esquema titulado y sugerencias bien fundadas y útiles". Luego enumeró las cua-
de cultos. Este esquema fue examinado por la Comisión prt>'<Hr'lrr,r.o principales razones por las cuales "un elevadísimo número de
Central en junio de 1962, y de nuevo por la Comisión de conciliares habían pedido con insistencia que este Sagrado
ción en su primera reunión, en enero de 1963, tras la clausura de expresase y proclamase abiertamente el derecho del hombre a
primera sesión. La Comisión de Coordinación autorizó al libertad religiosa':
a incorporar en su esquema sobre la libertad de cultos cuanto 1. La Iglesia debe enseñar y defender el derecho a la libertad reli-
tomar del capítulo sobre las relaciones Iglesia-Estado del por tratarse de una de las verdades encomendadas por Cristo
original sobre la Iglesia. su custodia;
El texto revisado del Card. Bea estaba listo para su entrega a los 2. La Iglesia no puede hoy callar cuando casi la mitad de la
Padres conciliares antes de la apertura de la segunda sesión. Pero LLUUaJLllIJlau está privada de la libertad religiosa por diversas formas de
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describirse como "inmunidad de cualquier fuerza externa en aquellas Pero de hecho sí había habido "zancadillas" y "obstrucción". Los
relaciones personales con Dios propias de la conciencia del hombre". ' -que lo reconocieron- fueron los Moderadores. El Cardo
'''-''I-'\Jll''dUlC''
"Los nuevos profetas de desgracias y calamidades", tal como de debilitarlo. Era de la mayor importancia que en esta declaración
ron posteriormente denominados por un obispo en un artículo . "se mostrase ante el mundo moderno como la campeona
nimo publicado en America tras la segunda sesión, habían rpr'l1rr1tin libertad -de la libertad humana y de la libertad civil-, particu-
acusaciones de "obstrucción, zancadilleo y juego sucio en la ,-"U'llU"lVJ en materia de religión'. Dijo también que "la sustancia de la
para explicar por qué no se había debatido el capítulo sobre tal como la tenemos aquí es verdadera y sólida, y la más apro-
religiosa. Como refutación, el obispo citaba las razones del Cardo para nuestros tiempos".
de que simplemente se había pasado el tiempo, añadiendo que . El Cardo Ritter, de Sto Louis (Missouri), calificó la libertad reli-
no de los presentes podía decir seriamente que había existido como un derecho natural de todos los hombres, uno de los
obstruccionista. de la libertad humana natural, una verdad cierta sólo limi-
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tada por el bien común de la sociedad. Sin embargo, desaprobaba la libertad religiosa, que objetivameme pertenece a los miembros
argumentos aportados en el texto ,a favor de la libertad religiosa, la verdadera religión revelada". Su derecho era a la vez objetivo y
gando que no tenían la misma simplicidad, claridad y certeza que dijo, mientras para quienes estaban en el error era sólo un
libertad religiosa misma. Por tanto pedía que se omitiese de la :U¡;;l\C\.HU subjetivo.
ración todo argumento, pues lo propio de una declatación era simple- El cardenal dijo que era "muy grave" afirmar que todo tipo de reli-
mente declarar, no demostrar. Cuanto más simple y breve fuese el tenía libertad de hacer propaganda. Eso "redundaría claramente
documento, dijo, más eficaz sería. Se corría además el riesgo de que perjuicio de aquellas naciones donde la religión católica es la única
Padres conciliares, por rechazo a los argumentos propuestos, !-'UU".OI,..JlL aceptada por el pueblo". También dijo que un Concilio
rechazar la declaración misma. Por tanto solicitó a los Moderadores ...._U"U._UH.V de la Iglesia Católica no podía ignorar el hecho de que "los
que se celebrasen votaciones distintas para una cosa y para otra. U"LCUllJ~ de la verdadera religión se basan no solamente en simples
El Cardo Meyer, de Chicago, dijo que la declaración debía ser derechos naturales, sino también, y en mucho mayor grado, sobre los
aceptada, puesto que reafirmaba el magisterio de los últimos Papas, que provienen de la Revelación".
aclaraba la doctrina tradicional, y era especialmente necesaria en esta El Cardo Ruffini, de Palermo (Italia), señaló que, aunque sólo
época en la cual los hombres deseaban tanto una afirmación de la Igle- una única religión verdadera, el mundo estaba en las tinieblas y
sia defendiendo la libertad religiosa. Declarando la libertad innata y consecuentemente debían practicarse la tolerancia y la
la persona, dijo, la Iglesia mostraría que la verdadera religión Debía hacerse alguna distinción en el texto, para que no
en la libre y generosa sujeción del individuo al Creador. Además, """_'-,,~,,'- que el Concilio respaldaba el indiferentismo religioso, y no
afirmación era esencial para un diálogo fructífero con los no ,-"uvU'vV'. más de lo que decían las Naciones Unidas en su Declaración
Era también un paso previo necesario "si queremos que el de los Derechos Humanos de 1948. De ciertas afirmaciones
acepte todo lo demás que tenemos que decirle". texto, continuó, parecería desprenderse que un Estado no tenía
El Cardo Silva Henríquez, de Santiago de Chile, en nombre a otorgar un trato de favor a ninguna religión; en tal caso, los
cincuenta y ocho obispos hispanoamericanos, dijo que el gran valor U'-'J1U".H'N con Italia, Portugal, España y la República Dominicana
la declaración "consistía en promulgarse no como capítulo de que revisarse.
esquema, sino como una declaración independiente dirigida a toda El Cardo Quiroga y Palacios, de Santiago de Compostela, pidió
Humanidad". Ésa era una de las "razones especiales por las que revisión completa del texto. De su estilo y lenguaje parecía dedu-
bamos el texto". No podía existir un movimiento ecuménico real que su preocupación dominante era promover la unidad con los
Iberoamérica, añadió, mientras los cristianos no católicos no se separados, sin suficiente consideración hacia los muy serios
suadieran de "nuestro sincero reconocimiento y defensa de esta a que se exponían los fieles católicos. Acusó al texto de estar
tad fundamental". de ambigüedades, favoreciendo la nueva doctrina en detri-
El siguiente orador fue el Cardo Ottaviani. Dijo que la UI:C'.Ldld'-l'Ul de la doctrina tradicional, e invitando al Concilio a dar su
establecía un principio que siempre se había reconocido, a saber, aprobación a ese liberalismo que la Iglesia había condenado
nadie puede ser forzado en materIa religiosa. Pero el texto ex,lgeralJ a menudo.
al afirmar que "es digno de encomio" quien obedece a su propia El Cardo José Bueno y Monreal, de Sevilla, dijo que todo el texto
ciencia. Seria mejor decir que tal persona merece tolerancia, o invadido por una ambigüedad doble. Sólo la Iglesia Católica
respeto y caridad. "El principio de que todo individuo tiene recibido el mandato de Cristo de enseñar a todas las naciones.
a seguir su propia conciencia debe presuponer que esa conciencia objetivamente, ninguna otra doctrina religiosa tenía dere-
es contraria a la ley divina", afirmó. Se echaba de menos en el a difundirse. En la esfera social, toda libertad estaba sujeta a limi-
"una afirmación explícita y solemne del primero y genuino y éstas derivaban de los derechos y libertades de los demás, y
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de las exigencias de la ley y el orden. El derecho a predicar la propia' ;rel[en~nc:¡as a los principios fundamentales de la doctrina católica sobre
religión era válido, sostuvo, en la medida en que afectase a quienes libertad religiosa. Básicamente, dijo, el texto estaba haciendo ('una
libremente elegían escucharlo, pero no en relación a quienes no qui- aplicación de principios inmutables". A las palabras del obispo
siesen escuchar. Quienes no querían aceptar la propaganda de falsas ",v'vu,"... v se les atribuía una importancia considerable, pues ejercía
religiones o enseñanzas morales dañinas, tenían sin duda derecho teólogo personal del Papa.
exigir que tal propaganda pública no se permitiese. Inmediatamente después de esta alocución, se votó el cierre del
El obispo Smiljan Cekada, de Skoplje (Yugoslavia), señaló que sobre la libertad religiosa. Sin embargo, en la siguiente Con-
libertad religiosa se había convertido en el principal problema n General cuatro oradores más se dirigieron a la asamblea
para millones de personas, porque muchos países estaban bajo este punto en nombre de setenta o más Padres conciliares.
influencia del comunismo. Propuso que el Concilio Vaticano II exi, hablaron con firmeza a favor del texto, diciendo que una sim-
giese a las Naciones Unidas que recordase a las autoridades públicas declaración sobre la libertad religiosa no era suficiente. Insis-
todo el mundo su obligación de respetar la libertad religiosa de en que el texto debía incluir los fundamentos doctrinales de la
los hombres y de todos los grupos. religiosa.
Cuando el primer día de discusión sobre libertad religiosa llegó En este punto, la discusión sobre la libertad religiosa tocó a su fin,
su fin, era evidente que no era qna materia que pudiese solventar vez más el Secretariado para la Unidad de los Cristianos se dis-
Concilio a toda prisa. a preparar una nueva revisión, su tercer borrador. Aún habría un
Al día siguiente, el Cardo Konig, de Viena, dijo que en conj , un quinto, y un sexto, antes de que el documento quedase listo
la declaración era aceptable tal como estaba, pero sostuvo que no su promulgación.
guardar silencio sobre el hecho trágico de que existiesen
donde no existía libertad religiosa ¡Uguna.
El Cardo Browne, de la Curia romana, afirmó que la y MUSULMANES
no podía ser aprobada en su forma actual. El arzobispo Parente,
bién de la Curia romana, hizo la misma apreciación, basándose en El Papa Juan XXIII recibió al Cardo Bea en audiencia privada el
el texto subordinaba los derechos de Dios a los derechos del de septiembre de 1960, tres meses después de la fundación del
a la libertad humana. Sería lamentable, afirmó, que la Iglesia "'''','u"......'v para la Unidad de los Cristianos, y le dio un mandato oral
la autoridad de su magisterio extraordinario en un Concilio para de preparar un esquema conciliar especial sobre los judíos. El
clamar una libertad religiosa absoluta. estaba listo para su presentación a la Comisión Preparatoria
El P. Aniceto Fernández, superior general de los dominicos, en junio de 1962, pero la Comisión no lo aceptó. Como el
tuvo que el texto necesitaba una revisión completa, porque era Bea explicó después, "no fue por las ideas o doctrina expresadas
siado naturalista. esquema, sino sólo por ciertas circunstancias políticas desafortu-
El obispo CarIo Colombo, decano de la Facultad de Teología del momento".
seminario mayor de Milán, dijo que la declaración sobre libertad Lo que había pasado era que un miembro del Congreso Mundial
giosa era "de la mayor importancia", no sólo por sus COlllse:cuen(:I: había transmitido a la prensa su impresión de que asistiría al
prácticas, sino también, y tal vez ante todo, por el juicio que Vaticano II como observador oficial. Ni el Congreso Mun-
ría a las personas bien formadas. Éstas lo considerarían como una ni el Secretariado para la Unidad de los Cristianos habían
que abriría la posibilidad de un diálogo entre la doctrina católica ¡;n'-'UU.LUV ninguna acción oficial al respecto. Si el protagonista de
mentalidad moderna. Pidió un ulterior desarrollo y mejor u",,~ua hubiese sido norteamericano o europeo, se le habría
ción del contenido doctrinal del texto, especialmente en cuanto a poca atención; pero era israelita y antiguo funcionario del
190 19]
Ministerio de Religión. La historia fue aprovechada 11' UUC;U.láL,O<llJ.\..W sobre ecumenismo. El documento, continuaba e! comuni-
por la prensa árabe, que acusó insistentemente al Vaticano de , "no puede considerarse pro-sionista o anti-sionista, pues con-
tener relaciones políticas con Israel. En consecuencia, se juzgó que éstas son cuestiones políticas completamente al margen de
no era el momento oportuno para, discutir y divulgar un ámbito religioso. De hecho, toda utilización del texto en apoyo de
sobre los judíos. '''UL'''HH_~ partidistas o reivindicaciones particulares, o para atacar
La única mención a los judíos en la primera sesión fue de! pretensiones políticas de otros, estaría completamente injustificada,
Méndez Arceo, de Méjico, e! 6 de diciembre de 1962, dos días contraria a cualquier intención de quienes lo han compuesto
de concluir la sesión. Sugirió que e! Concilio definiese la relación "
la Iglesia Católica y los judíos. También se sefialaba que e! papel que los jefes judíos habían juga-
Posteriormente, dentro del mismo mes, e! Cardo Bea envió d Viernes Santo en la CrucifIxión "no excluye la culpabilidad de
largo informe sobre el asunto al Papa Juan. Insistió especialmente la Humanidad (... ). La culpa personal de estos jefes no puede atri-
que el único punto que debía tratar cualquier documento que el al pueblo judío en su conjunto, ni al de los tiempos de Cristo
cilio pudiese preparar sobre los judíos debía ser puramente al actual". Por tanto era injusto, decía el comunicado, acusar al pue-
Sostuvo que no había peligro de que el Concilio se viese judío de "deicida" o considerarle "maldito" por Dios.
los graves problemas políticos procedentes del sionismo o de las Sin embargo, e! título del borrador era desconcertante, porque
ciones entre las naciones árabes y el Estado de Israel. de "la actitud de los católicos hacia los no cristianos", cuando
El Papa Juan remitió al Cardo Bea una respuesta en sí mismo sólo trataba de los judíos.
fechada el 23 de diciembre de 1962, diciendo: "hemos leído El 12 de noviembre de 1963 convoqué una rueda de prensa para
mente este informe de! Cardo Bea, y coincidimos con él '-VJHIJ1\.." v.<'GLUdH Shuster, director europeo del Comité Judío Americano. En
mente en la importancia de la materia y en nuestra responsabilidad la distribución del borrador sobre las relaciones católico-
darle la consideración debida". constituía "ciertamente uno de los más grandes momentos en la
En línea con la reacción del Papa Juan, el Secretariado para de! judaísmo". Confiaba en que "los judíos de esta generación
Unidad de los Cristianos se puso a trabajar dando los últimos .1111..1\..ld11 afortunados por haber sido testigos de este paso histórico
a su borrador, titulado Documento sobre las relaciones puramente de la Iglesia". Durante los tres afios que el borrador había
giosas entre los católicos y los judios. Pero no se emprendió . en preparación, dijo, el Vaticano había solicitado las opiniones
acción oficial sobre el asunto antes de la muerte del Papa Juan, a sabios y personalidades religiosas más competentes, tanto cris-
cipios de junio de 1963. como judíos. "Puede decirse con toda seguridad que no existe
El Cardo Bea sometió el texto final a la Comisión de ,-,"UIUUJ grupo o tendencia judía o pensador judío de relieve que no
ción después de que el Papa Pablo VI declarase, a finales de junio, expresado su o sus puntos de vista a las autoridades romanas sin
el Concilio continuaría. Pero e! 18 de octubre de 1963, tres que pedirlo". Estaba particularmente satisfecho de que el docu-
después de la apertura del segundo periodo conciliar, la Comisión "rechazase totalmente e! mito de la culpabilidad judía por la
Coordinación aún no había adoptado ninguna medida sobre la "
bución del documento o la forma en que se presentaría. de abordar cada capítulo del esquema sobre ecumenismo,
El 8 de noviembre de 1963 el Secretariado para la Unidad de lo discutió de forma genérica, comenzando el 18 de
Cristianos comunicó que aquella mafiana se había distribuido a
Padres conciliares un borrador sobre "la actitud de los católicos primer orador fue el Cardo Ignacio Tappouni, Patriarca sirio
los no cristianos, y en particular hacia los judíos". El com uÍa, quien declaró que e! capítulo sobre los judíos era espe-
seguía diciendo que el borrador constituiría e! Capítulo IV inoportuno. No comprendía en absoluto por qué el Secre-
192 193
tariado encabezado por el Cardo Bea había presentado el \""IJH"VV: Puesto que el capítulo sobre los judíos había sido acogido en el
pues la finalidad del Secretariado era promover la unidad de los conciliar de forma tan distinta al capítulo sobre la libertad reli-
tianos. En algunas regiones donde los cristianos eran minoría, los Moderadores decidieron no presentarlo para un voto preli-
el capítulo sobre los judíos generaría hostilidad contra la Iglesia por miedo a que fuese rechazado. Retrasaron la discusión hasta
la jerarquía local. Dada la situación política actual, la ignorancia sesión.
la indiferencia, las buenas intenciones de los Padres conciliares Era evidente para todos que había existido una triple reacción
serían comprendidas, o serían mal interpretadas por las . el capítulo: primera, "¿Por qué tratar sobre los judíos?"; segunda,
opuestas, en perjuicio de los cristianos. A su modo de ver, las qué tratar sobre los judíos en un esquema sobre el ecumenismo,
caciones contenidas en el capítulo no bastarían para se refiere a la unidad de los cristianos?"; y tercera, "¿Por qué no
esos peligros. . también a otras religiones no cristianas?". El Secretariado para
El Cardo Pedro Tatsuo Doi, de Tokio, en nombre de los UU1UdCI.l de los Cristianos y el Concilio en su conjunto comprendie-
japoneses, dijo que el título del Capítulo IV debía enmendarse que la única solución consistía en disponer de un documento, dis-
rezar Sobre la actitud de los católicos hacia los judíos y hacia otros no del esquema sobre ecumenismo, en el cual se mencionaría a los
tianos. En su opinión el documento debería afirmar que la y otras religiones no cristianas, especialmente el Islam (la reli-
Católica respetaba las verdades contenidas en las religiones y los de los musulmanes).
mas éticos de los no cristianos, y las consideraba como V"·VdL"... LVU El inopinado anuncio del Papa Pablo, al final de la segunda
providenciales a la vida cristiana. de su peregrinación a Tierra Santa, pareció un golpe genial cal-
El Patriarca Esteban 1 Sidarouss, de El Cairo, cabeza del para ayudar a los Padres conciliares a resolver este problema
cado copto de Alejandría, dijo que un esquema sobre los cristianos con más calma. En esa peregrinación, el Papa pasaría la
era el lugar para hablar del pueblo judío. Tratar de los judíos parte de su tiempo en el Estado árabe de Jordania, y el resto
perjudicar la causa de la religión en alguna nación concreta. Estado judío de Israel. Existirían muchas ocasiones durante la
El Patriarca Manmos IV Saigh sostuvo también que el . . n para que el Papa mostrase a los musulmanes que la
estaba fuera de lugar. Y si debía conservarse "por alguna razón que Católica estaba tan profundamente interesada en ellos como
conozco", entonces debía dedicársele una sección aparte. Si se judíos.
cionaba a los judíos, dijo, "entonces también deberíamos . A este respecto, la peregrinación del Papa Pablo se demostró más
otros no cristianos, como por ejemplo los musulmanes". exitosa. Apenas un mes después de su regreso a Roma, el 17 de
El Cardo Meyer, de Chicago, fue el primer orador el de 1964, el P. Farhat, mi amigo libanés en Radio Vaticana,
noviembre. En su opinión, muchos obispos, especialmente los un informe de diez páginas a Mons. William Carew en la
dounidenses, pensaban que el capítulo sobre los judíos debía de Estado del Vaticano, titulado El Islam en Oriente Medio:
se exactamente donde estaba. Las cuestiones tratadas en él, dijo, 'YP"wnPf sobre el viaje del Santo Padre a Palestina. El informe afir-
ban "íntimamente conectadas tanto con el ecumenismo teórico que, con sus actitudes, gestos, discursos y oraciones, el Papa
con el práctico". demostrado a los musulmanes, "a quienes resulta difícil distin-
El obispo Angelo Jelmini, de Lugano (Suiza), en nombre de los órdenes temporal y espiritual, político y religioso", que
los obispos suizos, dijo: "en estos días de ateísmo deberíamos hablar venido a Palestina por otra razón que para "manifestar res pe-
sólo de los judíos, sino también q.e los musulmanes y de todos los aquellos lugares donde nació Jesús, donde vivió, donde murió,
creen en Dios". Dijo que el esquema sobre ecumenismo era el resucitó de entre los muertos para salvación del mundo". El
apropiado para tratar de los judíos, pues el cisma entre la UU''''-);'VF describió las reacciones de los musulmanes ante la visita del
la Iglesia era la fuente de todos los demás cismas. él las había experimentado de primera mano, pues Radio Vati-
194 195
cana le había destacado a Tierra Santa para cubrir informativamente de las relaciones entre las religiones cristianas y no cristianas, con
peregrinación. Durante muchos años, dijo, los cristianos hablarían . énfasis en el Islam.
sus amigos musulmanes de la visita del Papa Pablo VI al reino de! Tres meses después, e! 17 de mayo de 1964, Domingo de Pente-
Hussein, descendiente del profeta Mahoma. el Papa Pablo invitó a todos los estudiantes eclesiásticos de
Al final de! informe, el P. Farhat formuló tres sugerencias a asistÍr a una misa especial que celebraría en San Pedro. Al fina-
cas. Primera, recordó que e! Papa, en su declaración del 12 de su sermón, mencionó los enormes esfuerzos de la Iglesia Católica
tiembre de 1963, había dicho que en el momento oportuno se aproximarse a los cristianos separados y a quienes pertenecían a
blecería un Secretariado para los no cristianos, y preguntaba si religiones: "en este sentido, haremos ante vosotros un anuncio
podría considerarse que e! "momento oportuno" había llegado ya. al cual esperamos que la fiesta de Pentecostés confiera su sig-
segundo lugar, sugería que se invitase a observadores musulmanes a y valor. Es éste: como amicipamos hace algún tiempo, esta-
tercera sesión, gesto que conmovería profundamente el corazón de ece~reJmos aquí en Roma, precisamente en estos días, un Secretariado
mahometanos. En tercer lugar, propuso un plan para contrarrestar los No Cristianos. Tendrá una estructura análoga a la del Secreta-
propaganda que acusaba a la Iglesia de tener malas intenciones para los cristianos separados, pero por supuesto con funciones
introducir el capítulo sobre los judíos; si se llevaba a cabo, dijo, Lo confiaremos al cardenal arcipreste de esta basílica, quien,
diría que los gobiernos de países islámicos explotasen e! capítulo so de la sabiduría y virtud que le han merecido el amor y respeto
los judíos en perjuicio de la Cristiandad. Su plan consistía en la Iglesia de Roma, tiene una competencia poco común sobre las
pensar el capítulo sobre e! Judaísmo con un capítulo sobre e! . de los pueblos de! mundo".
Este nuevo capítulo podría servir como base para un eventual El "Cardenal Arcipreste" al que se refería el Papa Pablo era el
religioso con los musulmanes. Marella, romano de nacimiento y miembro de la Curia romana,
Mons. Carew, como el P. Farhat, había estado en Jerusalén Internuncio Apostólico en Japón durante la Segunda Guerra
época de la visita de! Papa, y también se había conmovido por el y que en aquellos momentos encabezaba la Sagrada Congre-
peto religioso y la reverencia manifestada por los musulmanes. responsable de! mantenimiento de San Pedro.
ró al P. Farhat que el informe sería entregado al Santo Padre sin Dos días después, e! 19 de mayo de 1964, e! Papa Pablo V[ esta-
ción. Tras leerlo atentamente, el Papa pidió que se hiciese una el Secretariado para los No Cristianos, a cuyo frente nombró al
para el Card. Paolo MareHa, y otra para el Secretariado para la Marella.
de los Cristianos. Dos semanas antes de la apertura de la tercera sesión, el31 de agos-
El 27 de febrero de 1964, el Secretariado para la Unidad de 1964, me visitó el Dr. Joseph Lichten, director del Departamento
Cristianos se reunió en sesión plenaria. En ella se examinaron . Interculturales de la Liga Antidifamación B'nai B'rith. Se
dosamente todas las propuestas referentes al capítulo sobre los profundamente afectado por el hecho de que la frase que
que habían realizado los Padres conciliares en intervenciones a los judíos de la crucifixión de Cristo hubiese desaparecido
escritas. El Secretariado llegó a las siguientes conclusiones: e! esq del documento conciliar, y sostuvo que la frase en cuestión era la
sobre ecumenismo, como era lógico, discutiría solamente la más importante de! documento en lo referente a los judíos. Me
de la unidad entre los cristianos; el capitulo revisado sobre los j que había visitado a varios cardenales en Europa para tratar el asun-
se mantendría tanto por razones internas, corno por su . ocupado en conseguir contactos en Roma. Dijo además que
como por la expectación universal que había despertado; dado Bea estaba preparando una enmienda especial para presentar en
pueblo de la Antigua Alianza estaba unido a la Iglesia por conciliar "sobre esta lamentable desaparición".
especiales, el documento sobre los judíos podría mantenerse corno la LXXXVIII Congregación General, el 25 de septiembre de
apéndice al texto sobre el ecumenismoi dicho apéndice trataría e! Cardo Bea informó sobre la declaración revisada. El problema,
196 197
dijo, era "si el pueblo judío en cuanto tal, y en qué medida, debía Los cardenales Frings, Lercaro, Léger, Ritter; el arzobispo Lorenz
considerado culpable de la condena y muerte de Nuestro Señor de Paderborn (Alemania), el obispo Pieter Nierman, de Gro-
cristo". Él discrepaba totalmente de quienes sostenían que la que habló en nombre de todos los obispos de Holanda; y el
principal del antisemitismo era dicha culpabilidad del pueblo Jules Daem, de Amberes (Bélgica), apoyaban la conservación y
Explicó que existían muchas razones para el antisemitismo que del texto.
eran de naturaleza religiosa, sino nacional, política, psicológica, El Cardo Ki:inig, de Viena, consideraba bueno el texto, pero dijo
o económica. era necesaria más exactitud en ciertas secciones.
En su exposición teológica, el Cardo Sea dijo que "los jefes El Cardo Ruffini, de Palermo, dijo que si se mencionaba en el
sanedrín en Jerusalén" eran culpables de la muerte de Cristo, en a judíos y musulmanes, entonces también debía hacerse con
to causa eficiente en el orden histórico; negó que "el pueblo e hinduistas.
entero de aquella época, como pueblo", pudiese ser declarado El Cardo Meyer, de Chicago, pidió la restauración del texto del
por lo que habían hecho los jefes de Jerusalén; y afirmó que esta anterior, porque era más explícito en el rechazo de la acusación de
culpabilidad de los judíos como pueblo en tiempos de Cristo era .. También quería que la declaración tratase exclusivamente
mayor motivo cierta en relación a los judíos de hoy. Según dijo, los judíos. Opinó que las secciones sobre las otras religiones eran
evidente que los cabecillas judíos que condenaron a muerte a pero debían tratarse en otro lugar.
no eran formalmente culpables de deicidio, pues Cristo mismo Ese mismo día, 28 de septiembre, los obispos de Alemania difun-
23, 34), San Pedro (Hech. 3, 17) Y San Pablo (Hech. 13, 27) una declaración por medio de su agencia de noticias, la Katho-
dicho que aquellos jefes habían actuado sin pleno conocimiento Nachrichten Agentur, declarando su apoyo al decreto conciliar
divinidad de Cristo. Antes de finalizar su informe, el Cardo Sea los judíos, "especialmente porque somos conscientes de la grave
la atención sobre la específica referencia a los musulmanes que se usticia cometida contra los judíos en nombre de nuestro pueblo".
en el nuevo texto. El 26 de septiembre, en una conferencia de prensa en el Vaticano,
El primero de los treinta y cuatro Padres conciliares que Il"7r)h,.01V) John Heenan, de Westminster, más tarde Vicepresidente
sobre el texto revisado fue el Cardo Liénart, de Francia. Dijo que ~':'ecre:tarlaclo para la Unidad de los Cristianos, afirmó que "se le ha
Padres conciliares orientales éstaban preocupados por cuestiones una importancia totalmente exagerada a la cuestión de la culpa-
ticas, mientras que la materia en cuestión era exclusivamente de los judíos en la muerte de Jesús". Dijo que no creía que la
y debía ser considerada desde un punto de vista ecuménico y de los cristianos "pensaran en los judíos al recordar la Pasión
Era partidario del texto y deseaba que se completase aún más. de Nuestro Señor", sino más bien en sus pecados, puesto que
El Cardo Tappouni repitió solemnemente las graves ob fe que Cristo fue víctima del pecado y que todos los pecadores
que él y otros patriarcas orientales habían planteado durante la .. tanto como los no cristianos- son en tal sentido res-
da sesión. Afirmó que sus observaciones no debían interpretarse de su muerte".
hostilidad hacia la religión judía. Sin embargo, puesto que "'1',''''''''" segundo día de discusión, 29 de septiembre, el Cardo José
dificultades que aparecerían en el camino de su trabajo y Monteal, de Sevilla, recordó que el Papa Pablo VI, en su pri-
puesto que deseaban defender al Concilio de la acusación llUUWUA encíclica Ecclesiam Suam, había invitado a los católicos a dialo-
de estar siguiendo una línea política concreta, pensaban rp<n"rnr todos los no cristianos, y sostuvo que por tanto el Concilio no
mente que era necesario llamar la atención de los Padres excluir de sus actas la declaración sobre los judíos. Sin embargo,
sobre la inoportunidad de la declaración. Dijeron que eran .n,,,,,,Q1',,r·'Á" a las objeciones planteadas el día anterior por los
te conscientes de lo que estaba en juego e instaban a la asamblea a <;HICdUl<:;" de las Iglesias de rito oriental, dijo que tal vez podía evi-
cindir totalmente del asunto. toda sospecha de politización si el título fuese simplemente Sobre
198 199
fas no cristianos, dejando de lado cualquier referencia a los judíos.
declaración podía comenzar con una invitación de la Iglesia
a los no cristianos para el diálogÜl Luego se podría mencionar a
judíos y musulmanes. Las religiones de la India, China y Japón
bién podían citarse nominalmente, y todas las demás religiones
dían mencionarse de forma genérica. La declaración podía
después con una condena de toda forma de discriminación. Tal
bio en la estructura podía eliminar las dificultades que se habían
lado desde el estrado.
En gran medida sus sugerencias fueron aceptadas. En el curso
la tercera sesión se revisó la declaración, y se le dio el dtuto Sobre
relaciones de la iglesia con las religiones no cristianas. El texto se
ba en primer lugar de las religiones no cristianas en general, y luego
Hinduismo y el Budismo, nominal pero brevemente. .
hablaba del Islam, con mayor extensión a causa de su absoluto
teísmo y de sus numerosas conexiones con la Revelación contenida
las Escrituras. Luego se trataba de los judíos, con una extensión
Cardenal Alfrink
vía mayor, a causa de su singular destino en el plan de la
Finalmente, el texto rechazaba toda discriminación, tanto
como práctica.
El 20 de noviembre, en la última Congregación General de la
cera sesión, se sometió a votación el texto revisado. Hubo 1651
afirmativos, 99 votos negativos, y 242 votos afirmativos iuxta
Entre la tercera y la cuarta sesión se revisó la declaración a la luz
sugerencias incluidas en los votos afirmativos.
A mediados de octubre de 1965, durante la cuarta sesión, 1
Padres conciliares expresaron su satisfacción con la forma en
enmiendas se habían incorporado al texto, y 250 su ....."'dL,U<.::.UIJ.,
texto se remitió entonces a Pablo VI, quien decidió su j.JH.~'-JCH".'-'JV
votación formal final en la sesión pública del 28 de octubre. El
tado del escrutinio fue de 2221 a favor y 88 en contra. El Papa
mulgó inmediatamente la declarac\ón.
El Cardo Bea se encontraba exultante, considerándolo "un
casi unánime". Era "providencial", dijo, que por medio de la
el texto hubiese llegado a incluir referencias tanto a todas las
no cristianas, como a la religión judía.
Cardenal Konig
200 201
EL ESQUEMA SOBRE LA DMNA REvELACIÓN: DIRECTRICES PAPALES
La conferencia de Fulda preparó una declaración oficial sobre el
:""',"IU<;;JlUd. basada principalmente en los comentarios del P. Rahner,
En el prefacio de su Constitución dogmática sobre la Divina' una "petición urgente" de que el esquema sobre la Divina
¡Y...J......':Ull. "no se tratase nada más comenzar la segunda sesión del
Revelación, el Concilio Vaticano II declara que, siguiendo los pasos dél
VU'.lll'J, SinO en un momento posterior". También solicitó que la dis-
Concilio de Trento y del Concilio Vaticano 1, "se propone exponer la
doctrina genuina sobre la Divina Revelacitin y sobre su transmisión~ comenzase con el esquema sobre la Iglesia. El Cardo Dopfner
para que todo el mundo, oyendo, crea el anuncio de la salvación; cre~ personalmente en Roma la declaración a las autoridades del
yendo, espere; y esperando, ame". En el Capítulo I se describe la Divi~ y asistió a la reunión de la Comisión de Coordinación del
na Revelación como una acción donde "Dios invisible habla a los de agosto, donde se fijó la agenda de la siguiente sesión. A su retor-
Munich, informó a los Padres conciliares que habían asistido a la
hombres como amigo, movido por su gran amor, y mora con ellos para
,terc~ncla de Fulda de que el esquema sobre la Iglesia era el primero
invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compafiía. Esté
programa provisional; el esquema sobre la Divina Revelación no
plan de la Revelación se realiza con palabras y gestos .
conexos entre sí, de forma que las obras realizadas por Dios en la his~ en la lista.
toria de la salvación manifiestan y confirman la doctrina y los Aunque el P. Rahner había dicho a los obispos en Fulda, antes de
·"'-~,"":'U'" sesión, que "era virtualmente imposible sustituirlo por un
significados por las palabras, y las palabras, por su parte, proclaman .i
nuevo y mejor", esta esperanza revivió al final de la segunda
obras y esclarecen el misterio contenido en ellas".
La tramitación del esquema sobre la Divina Revelación se C1a;OI(~-: cuando la alianza europea obtuvo cuatro nuevos miembros
para la Comisión Teológica, responsable del esquema sobre la
gó durante las cuatro sesiones.
En la primera sesión, la discusión se bloqueó sobre el asunto Revelación. Al mismo tiempo se anunció que podrían remitir-
cial de la existencia de una o dos fuentes de la Revelación. El Papa enmiendas por correo hasta el31 de enero de 1964.
XXIIÍ salió del punto muerto creando una comisión especial conj Tres semanas después de la clausura de la segunda sesión, la
ta donde estuviesen representadas ambas tendencias en conflicto, '"''L'''U''' de Coordinación ordenó a la Comisión Teológica que pro-
a una revisión del esquema, hasta entonces no discutido. Para
ordenándole que redactase un nuevo texto. Este texto fue
a cabo la revisión se crearon subcomisiones especiales de la
a los Padres conciliares en mayo de 1963.
El 9 de agosto de 1963, el obispo Schroffer, de Eichsditt Teológica; entre sus miembros figuraban el obispo André
nia) , un miembro de tendencia liberal de la Comisión de Namur (Bélgica), como presidente; el obispo Van Dode-
informó a los Padres conciliares que se preparaban para asistir de Haarlem (Holanda); el arzobispo Ermenegildo Florit, de
conferencia de Fulda ese mes, de que el esquema revisado era . (Italia); el obispo Joseph Heuschen, auxiliar de Lieja (Bélgi-
ducto de una pugna laboriosa' en la comisión conjunta, y no era Dom Buder, abad de Downside, superior de los benedictinos
que "un texto de compromiso, con todas las desventajas que' el obispo Georges Pelletier, de Trois-Rivieres (Canadá); y un
un compromiso". No había sido posible, dijo, conseguir número de periti, entre ellos los PP. Grillmeier, Semmelroth,
concesiones, y "no mucho más" podía esperarse. Junto con su Cerfaux, Garofalo, Turrado, Rigaux, Kerrigan, Gagnebet,
les remitía los detallados comentarios al esquema preparados por Congar, Schauf, Prignon, Moeller, Smulders, Betd, Colombo,
Rahner, que respaldaban los PP. Grillmeier, Semmelroth, y . y Van der Eynde.
para quienes el esquema era "un compromiso pacífico que obispos y expertos de estas subcomisiones especiales trabaja-
muchas causas de división, pero que en consecuencia evita separado antes de reunirse en Roma del 20 al 24 de abril de
a bastantes cosas respecto a las cuales sería bienvenida una Su texto revisado fue enviado para su aprobación por el Secre-
para la Unidad de los Cristianos, que respondió el 30 de mayo
complementaria' .
203
202
que en general se hallaba satisfecho con el texto, y consideraba inne~ también en la Tradición. Aunque la mayoría no considerarse
cesaria una reunión conjunta con la Comisión Teológica. introducir esta doctrina en el texto, debía tenerse cuidado
El texto se abordó en cuatro sesiones de la Comisión Teológica, no dar la impresión de que el Concilio estaba volviendo la espal~
del 3 al 5 de junio. El 26 de junio la Comisión de Coordinación apro- a decisiones anteriores.
bó el texto revisado, y el 3 de julio fue aceptado por el Papa Pablo VI Dom Bucler, abad de Downside, sacó a colación el problema de
como base para la discusión. El 30 de septiembre de 1964, dos sema~ lst()flCld.aLd de los Evangelios. "A la luz de la fe", dijo, "es cierto que
nas después de la apertura de la tercera sesión, el arzobispo Florit pre- Evangelios, como otros libros de la Biblia, son inspirados, con
sentó en el aula conciliar el borrador de constitución sobre la Divina las consecuencias que resultan de esta verdad dogmática. Pero
Revelación. es cierto que el concepto de los llamados géneros literarios se
Dijo el arzobispo que muchas de las observaciones escritas remi~ a los Evangelios igual que a los demás libros. Y es igualmente
tidas por los Padres conciliares habían solicitado que el esquema inclu- que gracias a dicho concepto se han solucionado muchas difi-
yese un tratamiento más completo de la Tradición. Muchos también del Antiguo Testamento, sin dafio para la fe. Al mismo tiem-
habían pedido un tratamiento más profundo de la Revelación en han desaparecido aparentes contradicciones entre los libros inspi-
misma, pidiendo que "el concepto de Revelación se desarrollase y otras verdades científicas o históricas conocidas ( ... ). No hay
así como su objeto, que no sólo debía incluir verdades sobre Dios, ni desde el punto de vista de la fe ni desde el punto de vista del
a Dios mismo, pues Dios se revela a Sí mismo no sólo mediante pala~ por la cual no pueda suceder lo mismo en el caso de los Evan-
bras, sino también en los hechos realizados por Él en la historia de Admitió abiertamente que podían suscitarse errores, y que
salvación" . exégetas podían incluso convertir esa libertad en licencia, pero
Otro miembro de la Comisión Teológica, el obispo Franic, afrantarse ese peligro a la vista del enorme bien que podía con-
Yugoslavia, dijo que el esquema, tal como estaba, aunque no erronea,
era "notablemente deficiente" en su tratamiento de la integridad de El debate se cerró el 6 de octubre. Todas las sugerencias realiza-
Tradición. durante los cinco días de debate, así como las contenidas en
El Cardo Dopfner, de Munich, en nombre de setenta y ;en'en'ClO.nes escritas, se examinaron de nuevo. El 20 de noviem-
Padres conciliares de habla alemana y escandinavos, elogió la última Congregación General de la sesión, la nueva versión
mente el texto, diciendo que había conseguido evitar el difícil uema se entregó a los Padres conciliares, a quienes se informó
ma de definir si la totalidad de la Revelación estaba o no contenida podrían realizar observaciones adicionales hasta el 31 de
las Sagradas Escrituras. de 1965.
El Cardo Léger, de Montreal, dijo que el texto era más que Grupo Internacional de Padres envió a los miembros de su lista-
factorio, y que se había conseguido un fino equilibrio al describir Correos una crítica de diez páginas al esquema, junto con una
relación entre las Sagradas Escrituras y la Tradición. donde se afirmaba que, en conciencia, sólo podría darse un voto
El arzobispo Shehan, de Baltimore, consideró el esquema' . en la cuarta sesión si las enmiendas adjuntas se incluían en el
pleco porque "no expone el aspecto subjetivo de la Revelación, esto. El grupo apremiaba a que dichas enmiendas se enviasen antes
lo que ocurre en la mente humana que recibe la Revelación de de enero, pues la experiencia demostraba que "las sugerencias y
la interpreta, y luego la transmite al Pueblo de Dios". hechas a las Comisiones conciliares apenas tienen peso, a
El obispo Compagnone, de Anagni (Italia), dijo que no había que estén apoyadas por el mayor número posible de firmas".
desviarse de la doctrina del Concilio de Trento y del Vaticano 1, in embargo el esfuerzo fue baldío, porque la Comisión Teol6gi-
afirmaban que la Tradición era más extensa que las Sagradas .....,. .
ULU...' realizó ninguna revisión, contrariamente a lo anunciado en el
y que la Revelación estaba contenida no sólo en las Sagradas .L.A>'-.U',UU'
204 205
La votación sobre el esquema tuvo lugar a principios de la cuarta El punto en cuestión en el epígrafe 19, sobre la historicidad de los
sesión, entre el 20 Y el 22 de septiembre de 1965. Contrariamente a! Evangelios, era la frase "cosas verdaderas y sinceras sobre Jesús", en la
artículo 61.3 del Reglamento, ningún representante de la Comisión afirmación "los autores sagrados escribieron los cuatro Evangelios (... )
Teológica leyó informe alguno antes de la votación. En el curso de seis siempre en tal manera que nos dicen cosas verdaderas y sinceras sobre
votaciones, se habían presentado calificaciones en 1498 votos afirma- Jesús". Ciento cincuenta y ocho Padres presentaron una enmienda pre-
tivos. La Comisión Teológica, sin embargo, no estaba obligada a adop- parada por el Grupo Internacional proponiendo reescribir así la frase:
tar ninguno de esos cambios, porque cada parte del esquema había "historia verdadera y sincera", o "narración histórica verdadera"
recibido un apoyo mucho mayor de los dos tercios necesarios. argumento era que un escritor podía ser sincero, y sin embargo ser lo
Los votos afirmativos iuxta modum se referían principalmente a la que escribía solamente ficción. También pensaban que el esquema
relación entre las Escrituras y la Tradición, en el epígrafe 9; a la ine- reducía la verdad de los Evangelios a las cosas narradas "sobre Jesús";
rrancia de las Escrituras, en el epígrafe 11; Y a la historicidad de los debía aclararse que lo que se deda en los Evangelios sobre otras perso-
cuatro Evangelios, en el epígrafe 19. Desde el principio estos tres pun- nas también era históricamente verdadero y sincero. Otros 85 Padres
tos se habían mostrado particularmente difíciles, a causa de las dife- conciliares propusieron que las palabras "cosas verdaderas y sinceras
rentes escuelas de pensamiento teológico, de las diversas posiciones Jesús" fuesen sustituidas por las palabras "verdades objetivas en
dictadas por los modernos estudios bíblicos, y de las implicaciones que se refiere a la exactitud histórica de los hechos".
ecuménicas. Pero de nuevo la Comisión Teológica decidió no cambiar el texto.
En relación al epígrafe 9, 111 Padres conciliares hicieron prácti- mayoría justificó su resistencia sobre la base de que la asamblea
camente la misma propuesta: que se añadiesen al texto las siguientes ya había aceptado el esquema en su forma actual por más de la
palabras: "en consecuencia, no toda la doctrina católica puede demos- i"""'un,rf de dos tercios requerida, y que por tanto la Comisión no tenía
trarse solamente con las Escrituras". ,<lUlUllUd,U para alterar el texto por sugerencia de una minoría relatÍva-
Para ayudar a la Comisión Teológica en sus deliberaciones sobre pequeña. Esta postura era legalmente correcta, pues de hecho la
este punto, el Papa Pablo le remiti6 el 24 de septiembre la ;Sl'¡;UJ,CIH,C' VLd'-lUH había supuesto una gran victoria para los liberales. El epígra-
cita de San Agustín: "son muchas las cosas que la Iglesia enseña, y que. 9 lo había aceptado el 83 % de la asamblea; el epígrafe 11, el 84 %;
por tanto hay razón para creer q'ue fueron enseñadas por los Apósto~ el epígrafe 19, el 85 %.
les, y sin embargo no se encuentran en forma escrita". Por alguna Como es comprensible, estas decisiones disgustaron enormemen-
razón, la cita nunca fue llevada a ninguna de las reuniones de la Comi~ a los grupos minoritarios dentro y fuera de la Comisión. Inmedia-
sión de los días 1,4 y 6 de octubre. Tuvo lugar una larga y acalorada ,'lcUHCJlllC comenzaron a llegar quejas al Papa por medio de numerosos
discusión sobre la propuesta de los 111 Padres conciliares, y finalmen- Algunos periti sostuvieron que el esquema tal como estaba
te el 6 de octubre se decidió mantener el texto sin cambios. oVllIL\-H,ld serios errores doctrinales. Algunos obispos solicitaron urgen-
En relación con el epígrafe 11 y la inerrancia de las Escrituras, 1 una intervención del Papa en uso de su autoridad. Y final-
Padres conciliares pidieron la desaparición de la frase "concerniente otros aseguraban al Papa que no existía causa de alarma, ni peli-
la salvación" de la afirmación según la cual "los libros de las . de que el esquema pudiese ser malinterpretado. Si el Papa
(. .. ) enseñan firme, fiel e íntegramente, y sin error, la verdad LUI1LCl,~'i alguna acción al respecto, debía ser antes de la serie final de
niente a la salvación". Argüían que la frase parecía reducir la l1H:;Lld11~ ln.Ll.-llJUt;;S sobre la forma en que la Comisión Teológica había recogi-
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grafe. Sugirió que el Papa Pablo convocase de nuevo a la Comisión y gran competencia. Tras discutir el asunto con los cuatro Moderadores
le pidiese reconsiderar cuidadosamente la necesidad u oportunidad de 12 de octubre, uno de ellos le remitió dos días después un memo-
afirmar explícitamente en el esquema que no toda doctrina católica tán,dmn sobre el epígrafe 9, señalando que la Comisión Teológica se
podía probarse solamente con la Escritura. El espinoso problema de si visto obligada a actuar de acuerdo con el mandato recibido de la
la Tradición contenía más verdades reveladas que la Escritura era una ií:orumlad4[)ra mayoría de Padres conciliares. Sin embargo, para disipar
cuestión totalmente diferente que no sería abordada. Se trataba sólo de inquietud, el autor sugería que se afirmase que no toda la doctri-
afirmar con más precisión que la Tradición proporcionaba una expre- católica podía conocerse con certeza solamente a partir de la Escri-
sión más explícita y completa de la Divina Revelación que la Escritu- sin la ayuda de la Tradición o de la autoridad magisterial de la
ra, pues la Tradición podía en algunos casos ser el factor determinante Tal solución, dijo, reforzaría sustancialmente la posición cató-
para llegar a un conocimiento y comprensión exactos de lo que había ante la postura protestante, sin tocar una cuestión todavía contro-
sido revelado. Una afirmación de esta clase, dijo el Cardo Florit, esta- entre los teólogos católicos.
ría en plena armonía con el texto. Propuso pues que se afiadiesen estas· La opinión del Moderador coincidía con la propuesta anterior del
palabras al epígrafe 9: "consecuentemente, no toda la doctrina católi- Florit. El 14 de octubre, el Papa Pablo envió dicha propuesta
ca puede probarse solamente con las Sagradas Escrituras". propia a la Comisión Teológica.
te, esta enmienda era idéntica a la que habían propuesto pre~vHlllllent:e En una carta fechada el 18 de octubre y dirigida al Cardo Otta-
111 Padres conciliares, siendo rechazada por la Comisión ........1LUih'........ presidente de la Comisión Teológica, el Secretario de Estado
El 8 de octubre el Papa Pablo recibió un memorándum del más observaciones del Papa Pablo sobre los tres epígrafes en
Internacional de Padres sobre el epígrafe 11. Escribían los autores e informaba al cardenal de la decisión del Papa de convocar
memorándum que la frase "verdades concernientes a la salvación" nuevo a la Comisión. Las observaciones, explicó, no pretendían
había introducido deliberadamente para limitar la inerrancia de sustancialmente ni el esquema en sí mismo ni el trabajo de la
Escrituras a las cuestiones sobrenaturales concernientes a la fe y "11110)11.111, sino más bien mejorarlo en algunos puntos de extraordina-
moral; continuaban afirmando que esto se hallaba en abierto . doctrinal". La incorporación de estos cambios permi-
to con el magisterio constante de la Iglesia, y animaría a los exégetas Santo Padre, "con total tranquilidad", dar la aprobación necc-
ser cada vez más audaces en sus exigencias. También llegaron al para la . del documento, lo cual suponía una "gran
otras reacciones a este epígrafe, unas esponclneas y otras solicitadas JVll"""VUJ'U"'U suya hacia la Iglesia y hacia su propia conciencia". El
él y procedentes de todo el espectro de opiniones. de Estado informaba además del deseo del Papa de que el
También se elevaron quejas al Romano Pontífice sobre el Bea, presidente del Secretariado para la Unidad de los Cristia-
fe 19, y se sabía que él mismo consideraba la frase "cosas velraalaeras co-presidente en su momento de la comisión conjunta especial
sinceras" como poco convincente e insatisfactoria. Decía que . por el Papa Juan XXIII, fuese invitado a asistir a la reunión
narración históricamente fidedigna tenía un valor totalmente la Comisión.
al de una meramente sincera. Averiguó que, si bien la comisión La carta había sido dictada por el Papa mismo el 17 de octubre.
petente para revisar el esquema la constituían técnicamente el La Comisión se reunió el 19 de octubre para escuchar el conteni-
Bea y el Secretariado para la Unidad de los Cristianos junto con la carta. La primera de las tres directrices papales afectaba al epí-
Comisión Teológica, había sido ésta la que había redactado por 9, y sugería siete posibles versiones. El Cardo Bea explicó por qué
cuenta los pasajes controvertidos. El Papa Pablo se reunió en la tercera. Tras el debate y la votación, la Comisión decidió
con el Cardo Bea. al epígrafe 9 las palabras: "la Iglesia no deriva solamente de la
El Papa dedicó a estas cuestiones la atención más diligente, Escritura su certeza acerca de todas las verdades reveladas".
diando la bibliografía más relevante y consultando con personas sido la opción elegida por el Card. Bea.
208 209
En relación al epígrafe 11, el Cardo Cicognani invitó a la Comi- ":et~íe:late 19 fue entonces enmendado para rezar así: "la Santa Madre
sión, en nombre del Papa Pablo, a considerar "con una nueva y seria firme y constantemente, ha creído y cree que los cuatro referi-
reflexión" la conveniencia de omitir en el texto la expresión. "verdades Evangelios, cuya historicidad afirma sin vacilar, comunican fiel-
concernientes a la salvación". El cardenal sefialó que aquí se trataba de 10 que Jesús Hijo de Dios (... ) hizo yensefió realmente para la
una doctrina que todavía no estaba aceptada comúnmente por el de ellos".
magisterio teológico y escriturístico de la Iglesia; ID;~ aún, parecía.?o El 29 de octubre, el Cardo Florit leyó un informe ante la asamblea
haber sido suficientemente discutida en el aula conalIar. Además, diJO, sobre la forma en que la Comisión Teológica había tratado las
a juicio de personas muy autorizadas, la frase podría m~interpretarse pse:rv,ldonle5 incluidas en los votos afirmativos. No se mencionaba ni
con facilidad. La omisión de la frase no descartaba estudiar el proble- reunión especial de la Comisión ni el papel jugado por el Papa
ma en el futuro. Cuando tuvo lugar la votación, 2081 Padres conciliares apro-
El Cardo Bea sostuvo también que la frase era inoportuna y sus- la forma en que se habían tratado las observaciones, y 27 expre-
ceptible de malas interpretaciones. Llamó la atención sobre el hecho su desaprobación.
de que la frase no se había decidido.en una reunión de la COl:l1lSlOn El 18 de noviembre de 1965, los Padres conciliares, reunidos en
conjunta especial, sino que había sido introducida después. . del Papa Pablo VI, votaron por 2344 contra 6 aceptar la
Tras un nuevo debate y varias votaciones -con la controversia pstltUcl'[Ón sobre la Divina Revelación. Acto seguido el Papa pro-
cuál de ellas se consideraría válida- la Comisión decidió reescribir la Constitución.
frase del modo siguiente: "hay que confesar que los libros de la
ra enseftan firmemente, con fidelidad y sin error, la verdad que ***
quiso consignar en las sagradas letras para nuestra salvación". Casi
, Mientras el Papa consideraba si intervenir o no en el asunto, reci-
misma redacción había sido sugerida por 73 de los 260 Padres UJJl.lWJl.ld
carta de una personalidad relevante del Concilio (que no era
res que propusieron observaciones al epígrafe 11 casi un mes antes.
de la Comisión Teológica) que había asumido la portavocía
En cuanto al epígrafe 19, el Cardo Cicognani advirtió a la
alarmistas en el Concilio. El autor decía que si el Papa vol-
sión que el Papa Pablo conside~ía insuficientes las palabras
convocar a la Comisión, como se rumoreaba, sería culpable de
deras y sinceras". Esa expresión, dijo, no parecía garantizar la
moralmente a la Comisión y al Concilio. Tal paso, contÍ-
histórica de los Evangelios, y afiadió que era evidente que el
el autor, dafiaría el prestigio del Concilio y de la Iglesia, espe-
Padre "no podía aprobar una formulación que ponía en duda la en los países anglosajones, Estados Unidos y Canadá, donde
ricidad de estos santísimos libros".
eran particularmente sensibles a cualquier violación de un
El Cardo Bea suscribió las opiniones expresadas por el
Cicognani en nombre del Papa Pablo, y apoyó la versión esto replicó el Papa:
sugerida por el Papa. "Deseamos darle a conocer inmediatamente que en efecto es
Otros miembros de la comisión, sin embargo, sefialaron que intención invitar a la Comisión Teológica del Concilio a con-
siquiera la formulación propuesta eliminaba la dificultad, la conveniencia de mejorar algunos puntos del esquema sobre
muchos protestantes la interpretarían a su manera. Se sugirió Revelación. Consideramos nuestro deber alcanzar un grado
que la historicidad de los Evangelios fuese antes afirmada sin doctrinal que nos permita afiadir nuestra aprobación a
cos en el mismo párrafo; esto excluiría cualquier ambigüedad en Padres conciliares.
palabras "verdaderas y sinceras", que podrían conservarse. l,rt:enlOS también que esta nuestra intervención en la Comisión
Esta solución, que satisfacía los propósitos del Papa y pelrte<:talrne.nte legítima, por cuanto no sólo es nuestra res-
sustancialmente su propuesta, fue votada y aceptada. El comienzo
aDJUlOlaU ratificar o rechazar el texto en cuestión, sino también
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211
~como cualquier otro Padre conciliar~ colaborar a su mejoramiento Por tanto no resultó demasiado sorprendente escuchar al Papa, en
con las sugerencias oportunas (... ). Ésta parece también la forma más . de apertura del 14 de septiembre de 1964, "saludar tam-
sencilla y cortés de llamar la atención de la Comisión sobre todos a nuestras queridas hijas en Cristo las auditoras, admitidas por
aquellos elementos útiles para el trabajo que se le ha encomendado. vez a asistir a las asambleas conciliares". Todos los presentes
Sin embargo, nos permitimos sefialar que no se ha ofendido la auto- conmovidos por la noticia, y muchos intentaron descubrir
ridad del Concilio, como usted sugiere, sino que más bien se ha estaban estas privilegiadas mujeres. Pero no se veía ninguna.
aportado una necesaria contribución que le facilite el ejercicio de sus· el Papa había indicado con bastante antelación los nombres
funciones. las futuras auditoras, las invitaciones no se habían enviado.
Por lo demás, nada puede producirnos más agrado que ver que se El único laico invitado como oyente a la primera sesión fue el
presta atención a la libertad del Concilio y a la observancia del Regla- Jean Guitton, de la Universidad de París, amigo íntimo del Papa
mento establecido. Estos principios no son menos queridos por los y el Reglanlento que gobernó el desarrollo de la primera sesión
romanos que por los anglosajones. Se han observado en el Concilio de contenía referencia a los oyentes. Pero cuando se publicó una edi-
la manera más rigurosa". revisada el 13 de septiembre de 1963, inmediatamente antes de
E Giovanni Caprile, S.L, que tuvo acceso al archivo del Papa apertura de la segunda sesión, incluía un artículo titulado Audíto-
sobre el Concilio, dijo que la intervención del Papa en esta fase de la que decía: "por graciosa concesión del Sumo Pontífice, algunos
historia del Concilio "nos hace apreciar una vez más la firme y al renombrados pueden asistir a las sesiones públicas, congrega-
mismo tiempo delicada acción moderadora 'ejercida por Pablo VI. generales y reuniones de las comisiones. Sin embargo no pue-
Junto con los Padres conciliares, a su lado y como su cabeza, intervenir, a menos que sean invitados a ello por el Moderador de
pliendo con discreción la orden de confirmar a sus hermanos, ha 'M"'LHU1"" o por el presidente de una comisión, para expresar su pare-
el instrumento utilizado por el Espíritu Santo para asegurar a la en circunstancias especiales, de la misma forma que los perz'ti': El
sia un florilegio de textos conciliares ricos en sabiduría y seguros en la Pablo invitó a once hombres a asistir a la segunda sesión como
doctrina". res.
El 20 de septiembre de 1964, primer domingo de la tercera
el Santo Padre celebró una misa especial en San Pedro para
LAS MUJERES EN EL CONCILIO
grupos de laicos católicos comprometidos en el trabajo apos-
Uno de los grupos presentes era el l\llouvement International
Unos meses antes de la apertura de la tercera sesión se l'Aposto/at des Milieux Socíattx lndépendants, que celebraba su pri-
rumoreado que el Papa Pablo pretendía nombrar a un cierto asamblea general en Roma con representantes de veintiséis paí-
de religiosas y mujeres seglares como auditoras (literalmente, """,~"rp, Al final de la misa, el Papa se dirigió en francés a este grupo parti-
oficiales en el Concilio. Un fundamento remoto para tales rumores y mencionó nominalmente a su presidenta, Marie-LouÍse
la propuesta de! Cardo Suenens, e! 22 de octubre de 1963 durante de Cognac (Francia). Dijo que el papel de los laicos era ayu-
segunda sesión, de "invitar a un cierto número de mujeres al '-'U'H\.eHlU a difundir el mensaje del Concilio por todo el mundo, "porque es
porque las mujeres constituyen la mitad de la población mundial". el esfuerzo común de todos los bautizados como el Concilio
mismo tiempo, el cardenal había sugerido que se incrementase rendir fruto. Por ello insistimos en que los laicos deben estar
número de auditores varones, que su representación tuviese una -''''''ll'''LLV~ en el Concilio, y por ello nuestra elección recae sobre
internacional más ancha, y que también estuviesen representadas y mujeres completamente dedicados al apostolado. Hoyos
principales congregaciones de hermanos y hermanas, "que decir, en confianza, que vuestra presidenta figura en la lista
yen tan señaladamente a la labor apostólica de la Iglesia". ·LHIUI"H:;~ a quienes tenemos intención de llamar al Concilio como
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auditoras. Que sea esto un acicate para que perseveréis con religiosas escogidas como oyentes eran todas madres generales
ardor en vuestro apostolado para la Iglesia en el ámbito de vida de me:nolras de grandes federaciones de hermanas. Para gran descon-
cual". De esta dramática forma, el Papa informó a la primera suyo, nunca fueron invitadas a asistir a las reuniones de la Comi-
oyente de su papel en el Concilio. Luego ella fue acompañada hasta sobre Religiosos. Sin embargo, eran perfectamente libres para
proposiciones a la Comisión y hablar con sus miembros.
trono papal. . '
Al día siguiente, Rosemary Goldie, de Sldney (AustralIa), se~reta,. El esquema sobre el apostolado de los laicos había estado en la
ria ejecutiva de la Comité Permane~t~ ,de los Congr~sos . de la segunda sesión, pero sin llegar a debatirse. Tras la segun-
les del Apostolado de los Laicos, reclblO del SecretarIO General la , la Comisión de Coordinación ordenó reducirlo a unas cuan-
ficación de su invitación de auditora. A medida que pasaban los días . proP,osI·cIcmes. Aquella orden, sin embargo, no fue cumplida. La
las semanas cada vez iban siendo invitadas más mujeres como oyen- oficial aducida por el obispo Hengsbach, de Essen (Alemania),
tes. Hacia eÍ final de la tercera sesión, había cuarenta auditores oficia~ nombre de la Comisión sobre el Apostolado de los Laicos, era que
les en el Concilio, diecisiete de ellos mujeres: nueve religiosas y reducción, a la luz de la finalidad de! Concilio, difícilmente habría
seglares. josé Alvarez !caza y su mujer, fundadores. del ~~vi~iento ni a los Padres conciliares ni las expectativas de los laicos".
Familiar Cristiano en Méjico, fueron el primer matnmOnlO mVItado. El esquema fue presentado a debate en la tercera sesión, el 7 de
La Sra. Goldie me dijo al final de la tercera sesión que los de 1964, por el obispo Hengsbach, quien sefialó que e! docu-
auditores tenían sus asientos reservados en la balconada de insistía en "la vocación de todos los fieles a participar en e!
Andrés, cerca de los Presidentes del Concilio. Todos los días de la Iglesia'. La finalidad del apostolado, dijo, era "la con-
juntos la Santa Comunión en la Mis~ de apertura. No hab~a n de los hombres, su progreso hacia Dios, la restauración cris-
en cuanto al vestido, y ella sólo había Ido de negro una vez; sm del orden temporal, yel ejercicio de la caridad hacia el prójimo".
go, las mujeres seglares llevaban velos negros. LOs servicios d~. '......,'\.,UI>1·Ull continuó hasta el 13 de octubre.
ción para quienes no supieran latín eran prestados por pent¡ que . . El Cardo Ritter, de Sto Louis, dijo que en general e! texto era pro-
sentaban cerca de ellas. "Recibíamos todos los documentos en difuso, y a menudo abstracto. Existía una notable falta de organi-
que recibían los Padres conciliares", dijo la Sra. Goldie, "y se nos en las materias, y todo el esquema estaba impregnado de un
midó conservarlos en nuestros archivos". Los oyentes también clerical.
ron muchas oportunidades de discutir los temas del Co~cilio ~on El Cardo Browne, de la Curia, destacó las afirmaciones del esque-
Padres conciliares, peritos, y observadores de las IgleSIas ,-""LldU' de que la vocación al apostolado pertenecía "a la auténtica esencia
separadas. Todos los domingos por la mafiana, continuó la Sra. vocación cristiana', y que "todos" debían formarse en el aposto-
die, y con mucha frecuencia también los jueves por la tarde, to~o.s L~ afirmación de esa obligación universal, dijo, era demasiado
oyentes se reunían durante dos horas, en las que un P~dr~ conClhar
un perito solía pronunciar una peqw~fia ~harla exphcatlva sobre El arzobispo Angelo Fernandes, coadjutor de Delhi, en nombre
esquema que estuviese entonces en dISCUSIón. Los oyentes obispos de la India, criticó el esquema por reducir la actividad
hacían proposiciones que se remitían o~cialmente a las ,-v.uu."v,w de los laicos a una suerte de "vaga filantropía'. El esquema,
Habían sido invitados, dijo la Sra. Goldle, a colaborar con la no estaba suficientemente impregnado de espíritu sobrenatural, y
sión Conciliar sobre el Apostolado de los Laicos, y se habían una profunda revisión.
do ellos mismos para asegurarse de que en cada una de las cinco El obispo CarIo Maccari, de Mondovl (Italia), concedió que exis-
"-'¡;UU\J" puntos buenos en el esquema, pero opinaba que en gene-
comisiones hubiese hombres y mujeres. Cuando le pregunté a la
Goldie si las mujeres podrían tener oportunidad de hablar ante compuesto a toda prisa a partir de fragmentos que no
Concilio, replicó: "parece prematuro". casaban perfectamente. El estilo y la terminología latina no
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eran lo bastante precisos, y difícilmente resultaba satisfactorio para un IIOlemues Moderadores "el honor y la oportunidad de dirigirse a esta
documento conciliar. Sostuvo que se repetía demasiado, y que la asamblea'. Dijo ser muy consciente de su responsabilidad, "en
ria no se había desarrollado orgánicamente. momento histórico, de intentar, aunque fuese insuficientemente,
El arzobispo D'Souza, de Bhopal (India), declaró que "toda , . los sentimientos de los fieles laicos de todo el mundo". Veía
Iglesia tendría que experimentar una reorganización radical" si los apostolado de los laicos una porción del nuevo dinamismo de la
cos asum ían su propIO . pape. 1 "Hermanos, " pregunt, ó " ¿estamos que estaba "buscando nuevas vías para realizar el mensaje del
daderamente preparados -el clero católico- para abdicar del . buscando nuevos medios mejor adaptados a las diferentes
mo? ¿Estamos preparados para considerar a los laicos como ......1HJ,...... sociales, económicas y culturales del hombre moderno".
en el Señor, iguales a nosotros en dignidad en el Cuerpo Místico, ""V,",,,""'J'VH de ocho minutos fue calurosamente aplaudida por los
como la educación, los servicios sociales, la administración de los menCIOnada por su nombre, y fue tratada con amplitud.
nes temporales, etc.?". Suene~s, conoci~o como un vehemente paladín de la Legión
El arzobispo preguntó por qué la Iglesia siempre tenía que llamo la atenCión de la asamblea sobre este desequilibrio.
representada en los organismos internacionales por sacerdotes. que no debía mencionarse específicamente ninguna forma de
qué no podrían ocupar los laicos el lugar de muchos clérigos de en el texto, pues el apostolado desempeñado por los laicos
Curia romana? ¿Por qué no podrían los laicos ser admitidos en el resultar perjudicado.
vicio diplomático de la Santa Sede, e incluso ser nuncios? obispo Stefan László, de Eisenstadt (Austria), en respuesta al
numerosas posibilidades, dijo, de sustituciones de esa clase, "a Suenens, insistió en que el epígrafe 16 sobre la Acción Católica
mundial, a nivel nacional, a nivel diocesano,.y a nivel parroquial". permanecer inalterado. Era imposible, dijo, satisfacer a todos;
permitiría a los clérigos "dedicarse al ejercicio del oficio sagrado que el asunto ya había sido discutido extensamente en la comi-
sacramental para el que han sido ordenados". Predijo que si el .,,.,,,-,uu·,eL, y no había sido posible encontrar una formulación que
ma sentaba tales principios se abriría una nueva era para la Iglesia. en cuenta todas las opiniones.
intervención del arzobispo fue aplaudida con fuerza. em~argo, ~u~hos otros Padres conciliares plantearon obje-
El arzobispo Owen McCann, de Ciudad del Cabo a la smgularlzaclón de la Acción Católica, y propusieron que
dijo que el esquema era pobre en contenido inspirado y no rCllrrp"nn form~ de apostolado fuesen tratadas al mismo nivel. Lo cual
día a las enormes expectativas de obispos, sacerdotes y laicos en
el mundo. final de la discusión, el obispo Hengsbach prometió, en nom-
El arzobispo César Mosquera Corral, de Guayaquil \J:.c:uaclO la Comisión sobre el Apostolado de los Laicos, que la revisión
hizo notar que, aunque el esquema mencionaba diversos tipos de tomaria cuidadosamente en consideración las sugeren-
apostólica que podían realizar los laicos, no formulaba "una 28 de mayo de 1965 la versión revisada fue aprobada por el
doctrina sobre la espiritualidad de los seglares, que constituye hoy yel 12 de junio enviada a los Padres conciliares. Era ya el
de las grandes carencias en la vida de la Iglesia". esq~ema sobre el apostolado de los laicos, un gran folleto de
El 13 de octubre, el Sr. Patrick Keegan, de Londres, presidente págmas, que contenía los textos nuevo y viejo en columnas
Wórld Movement 01 Christian Wórkers, se convirtió en el primer con razones detalladas de los numerosos cambios y extensas
que se dirigió a la asamblea conciliar. Habló en inglés y agradeció a' realizadas.
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El nuevo esquema fue votado en la cuarta sesión, entre el 23 y siguíenté~: sobre las Iglesias Orientales, el 10 de octubre; sobre
27 de septiembre, en veintidós escrutinios diferentes. No hubo un'JU"!U misionera de la Iglesia, el 11 de octubre; sobre los sacer-
discusión, pero el obispo Hengsbach leyó un pequeño informe el 12 de octubre; sobre los religiosos, el 13 de octubre; sobre el
lando que se había introducido un nuevo epígrafe sobre la . atn.ent:o del Matrimonio, el. 14 de octubre; sobre la formación de
dad de los laicos y otro sobre la juventud y el apostolado, como ¡ace:rdotes, el 15 de octubre; y sobre la educación católica, el 16 de
bían pedido muchos Padres conciliares. La necesaria mayoría de
tercios se obtuvo en todas las votaciones. Sin embargo, en seis de La tarde del 25 de septiembre, los obispos representantes de la
1374 calificaciones acompañaban a los votos afirmativos. Fueron mundial celebraron su encuentro semanal en el Domus
minadas por la Comisión, y el texto del esquema se alteró en más satisfechos ante esta victoria inicial pero también recelosos de
150 puntos. En la sesión pública del 18 de noviembre de 1965 a "corti' discusión se redujese a un único día. Decidieron que eso
anunció oficialmente que el Decreto sobre el Apostolado de los suficiente, y prepararon peticiones formales que las conferencias
había recibido 2305 votoS afirmativos y sólo dos votos dirigirían a los Cardenales Moderadores, para que autoci-
Entonces el Papa Pablo promulgó el decreto. una discusión más completa de las proposiciones.
Doce días después, el 30 de noviembre, el Secretario su siguiente reunión del 2 de octubre, se pidió a estos obispos
anunció que la votación definitiva era de 2340 a 2. Explicó que al promoviesen una política de "ralentización", pues el Concilio
tar inicialmente los votos la computadora electrónica había <Oti>. . UJl",- avanzado a gran velocidad hasta aquella fecha. Este cambio
alguno de ellos, que no se incluyeron en el total. Sin embargo, los . en la política conciliar, que en cuestión de días fue adopta-
rios habían examinado los votos, permitiendo el recuento definitivo. . casi todas las conferencias episcopales, era debido a la aparición
de septiembre del Suplemento del esquema sobre la Iglesia en el
moderno. Siendo en teoría un comentario sobre el esquema,
EVOLUCIÓN DE LAS PROPOSICIONES SOBRE EL SACERDOCIO bien un compendio de la doctrina de orientación liberal que
Y SOBRE LAS MISIONES . de la alianza europea deseaban haber incluido en el esque-
táctica consistía en posponer la discusión de este asunto tanto
En los diez primeros días de la tércera sesión, los Padres posible, de modo que mientras tanto se pudieran conse-
res y las conferencias episcopales formularon numerosas 1.1<0'.1\,.1\)" para el Suplemento, y luego alargar la discusión del esque-
para que se concediese un periodo de discusión normal de todos modo que resultase imposible completar su revisión durante la
esquemas que habían sido reducidos a series de proposiciones. El sesión. A conseguir este objetivo contribuyó la autorización de
nes 25 de septiembre de 1964, sólo once días después de la normal de discusión para todas las proposiciones.
de la tercera sesión, el Secretario General anunció que los lVl()Ue:ra mañana del 7 de octubre, todos los Padres conciliares recibie-
res habían accedido a los deseos expresados por los Padres \,.V.U\,.l.udJ versión revisada y aumentada de las proposiciones sobre los
permitiendo una pequeña discusión antes de proceder a la que diferían de las proposiciones enviadas por correo antes
Señaló que las intervenciones leídas no se utilizarían para la reVlSlcm sesión. El Secretario General anunció que la revisión
las proposiciones, sino que servirían exclusivamente para orientar • autorizada por la Comisión de Coordinación, y que se basa-
Padres conciliares en cuanto al sentido de su voto sobre las . intervenciones escritas remitidas oficialmente al Secretario
ciones. Cualquier cambio en los borradores debía ser propuesto "en los últimos meses". Pronto resultó evidente que en torno
forma de calificaciones, acompañando a los votos afirmativos. de las añadiduras y cambios procedían de las propuestas rea-
ció además que, por decisión de los Moderadores, debían nrf~'iet:lltf por los obispos de habla alemana y escandinava tras su confe-
resúmenes de dichas intervenciones ante el Secretariado General de Innsbruck en mayo de 1964.
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El 12 de octubre, el Secretario General anunció que, por UC'~l'''UU con nosotros en la viña del Señor". Si el Concilio Vaticano IJ fue
de los Moderadores, la pequeña discusión de las proposiciones de decir "tantas cosas sublimes y hermosas sobre los obispos y los
los sacerdotes comenzaría al día siguiente, "porque los informes , preguntó, "~por qué son tan pocas y tan imperfectas las que
esquema sobre la Iglesia en el mundo moderno todavía no están ahora so bre los sacerdotes?".
parados". Psicológicamente, era el peor momento posible para En las proposiciones se exigía a los sacerdotes muchas cosas que
una corta discusión de las 100 líneas sobre los sacerdotes, pues se obispos no se habían atrevido a prescribir para sí mismos. Rogó a
baban de dedicar cuatro días a discutir las 476 líneas del blea general -"y encarecidamente a los eminentísimos Mode-
sobre los laicos. que se concediese al asunto una madura consideración, y el
El primer orador del 13 de octubre fue el Cardo Meyer, de texto no se sometiese a votación, "Elaboremos un texto nuevo
cago, quien dijo que el asunto de los sacerdotes merecía un y discutámoslo y votémoslo en la próxima sesión del Conci-
propio y una amplia discusión, similar a la dedicada al esquema so .. El sacerdocio es algo demasiado grande y sagrado para nosotros
los obispos. Su propuesta se basaba en [a necesidad de dar para hablar de él a toda prisa. Le debemos al menos este testi-
de la estima, interés y solicitud que los obispos del Concilio de amor y veneración a nuestros sacerdotes, que han sido lla-
hacia sus sacerdotes. Criticó las proposiciones por mencionar para compartir con nosotros las tareas del Señor".
vamente las obligaciones de los sacerdotes, sin tomar en ,",V",,,,,,'"', Al final de la mañana, cuando sólo diecinueve de los veintiséis
nada que pudiera confortarles o animarles a ejercer su difícil tarea. incluidos en la lista se habían dirigido a la asamblea, los
aplaudido cuando afirmó, como conclusión, que el documento !,JU'Cld.UU"C~ enviaron nuevas instrucciones al arzobispo Felici, para
ser reelaborado. anunciase que las intervenciones continuarían al día siguiente y
Un orador tras otro señalaron las deficiencias del esquema, la votación se pospondría tanto tiempo como los Moderadores
derándolo superficial, especialmente en cuanto a la espi 'LU""IU'" oportuno.
sacerdotal. Catorce Padres conciliares hablaron ese primer día. 15 de octubre, ocho Padres conciliares más se dirigieron a la
Al día siguiente se anunció que la discusión de las prc)POiS1ClOn El primer orador fue el Cardo Alfrink, de Utrecht (Holan-
sobre los sacerdotes concluiría esa misma jornada. Tres cardenales, expuso el convencimiento de muchos Padres conciliares de
Brasil, Italia y España, dijeron que las proposiciones se I..<CIILl,"-U< proposiciones no podían publicarse como estaban sin desilu-
demasiado en los aspectos externos de la vida del sacerdote y gravemente a los sacerdotes. Por tanto sugería que la Comisión
siado poco en su santificación. El arzobispo Salvatore Baldassarri, IJUJLIU,'LCll preparase un nuevo texto mejor ajustado a las expec-
Rávena (Italia), afirmó que era imposible que el Concilio hablase de los sacerdotes y a las propuestas de los Padres conciliares. Su
los sacerdotes, los más próximos colaboradores de los obispos, . fue saludada con aplausos.
forma tan improvisada. Reclamó un esquema sobre los '><'\."'''''''V' Tras el octavo orador, el Moderador anunció que la votación ten-
tan completo como los preparados sobre los obispos y el "!.'Vy"v"" en una fecha ulterior, aún por concretar. La "corta" discu-
de los laicos. durado tres días.
El arzobispo Fernando Gomes dos Santos, de Goiania (Brasil), tAl día siguiente, el Secretario General leyó la siguiente notifica-
nombre de 112 obispos del Brasil y otros países, dijo: "no ,'~,"""<OJ," "muchos Padres han solicitado a los eminentísimos Moderadores
[as buenas intenciones de quienes redactaron este texto. Es más, los esquemas reducidos a proposiciones, o al menos algunos
bamos esas intenciones. ¡Lo que deploramos es lo que ellos han se devuelvan a las Comisiones correspondientes tras una breve
ducido!". El texto, dijo, había supuesto "una gran decepción p para ser reelaborados sobre la base de las observaciones de
nosotros ... y no hay razón para que no lo digamos". El texto de . En consecuencia, los Moderadores consideraron oportuno
proposiciones era "un insulto a los amadísimos sacerdotes que este asunto a la Comisión de Coordinación, la cual a su vez
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examinó cuidadosamente las peticiones de los Padres. A la luz de los IJI al Secretariado General solicitando que fuese impreso ofi-
principios que establece el Reglamento, la Comisión ha decidido como comentario a las proposiciones existentes, con objeto
tras una breve discusión de cada conjunto de proposiciones, se a los Padres conciliares "a comprender correcta y comple-
te la opinión de los Padres mediante la siguiente pregunta: ' las proposiciones que deben votarse". Pero el Secretariado
los Padres proceder a la votación ahora que la discusión ha \..UJll\..lII.UUU, no acogió favorablemente esta sugerencia.
Si una mayoría absoluta de los Padres conciliares (la mitad más uando los obispos de tierras de misión comenzaron a llegar a
responde afirmativamente, se procederá inmediatamente a votar para la tercera sesión, era evidente su desacuerdo con las pro-
puntos concretos de las proposiciones, con la triple opción PÚl.cet, sobr~ las misiones. Esto era especialmente verdad para los
placet y Placet íuxta modum. Si la respuesta fuese negativa, de Áfnca. Contemplando esta insatisfacción de los obispos
toda la materia se devolvería a la Comisión con instrucciones de pregunté al P. Schütte, Superior General de los Misione-
sar el esquema rápidamente de acuerdo con las observaciones de Verbo Divino, cómo podía explicarse que la Comisión sobre las
Padres". . hubiese v?tado unánimemente a favor de las proposiciones
El Secretario General anunció luego que la votación de las seSIón plenarIa del 4 al 13 de mayo de 1964. "Ninguno de los
posiciones sobre los sacerdotes tendría lugar en la siguiente V~/ll~~U:;1' de la Comisión para las Misiones estaba satisfecho con las
ción, el lunes 19 de octubre. Ese día, por 1199 votos contra 930 JIH<;'¡O]fleS ,dijo. "Sin embargo, votamos unánimemente a favor de
proposiciones se devolvieron a la Comisión competente para su ,tloro" .. la Comisión de Coordinación había ordenado recortes
sión de acuerdo con las observaciones realizadas en las 't"p ....r~·nr'l1
11'
creí~os que l~ s;is páginas eran lo mejor que se podía
orales. También se informó que durante tres días podrían hacerse las cIrcunstancIas. En esa reunión él había pronosticado
puestas adicionales por escrito. La estrategia de expurgar ti':ULld.1UI01, probabilidad de que los obispos misioneros aceptasen las pro-
te los elementos no deseados del texto, para desarrollarlos luego "pues muchos de ellos han venido al Concilio precisamen-
vez mediante nuevas proposiciones, había tenido éxito. un esquema completo estaba dedicado a las misiones".
La reacción a las proposiciones sobre las misiones no fue tarde de~ mié~coles 30 de sep:iembre, el Secretariado general
viva que la reacción a las de los sacerdot~s. El Papa Pablo había onferencIa Ep1Scopal Pan-Afncana se reunió para discutir el
bado la distribución a los Padres conciliares dé las proposiciones del 25 de septiembre, de que tendría lugar una "breve" discu-
las misiones el 3 de julio de 1964. Casi inmediatamente después todas las proposiciones antes de votarlas. Este Secretariado
reció un contra-esquema titulado Documenturrt nostrum 1 estaba formado por los presidentes de las once conferencias
documento nO 1], seguido en rápida sucesión por ediciones nacionales y regionales de Áfiica y Madagascar. El arzobis-
tituladas Documentum nostrum 11 y Documentum nostrum IlL Los de Yaoundé, vicepresidente de la organización y miembro de
estaban en circulación el 3 de agosto. sobre las Misiones, anunció que, en una reciente reunión
El líder del grupo que apoyaba el contra-esquema era el JÜlnlS;lOll, él había sugerido que las proposiciones sobre las
Van Valenberg, quien ya a principios de la primera sesión se se discu.tiesen de la misma forma que cualquier otro esque-
adherido a los esfuerzos de la jerarquía holandesa por consegui otros nuembros de la Comisión también apoyaban la idea,
rechazo de ciertos esquemas. También formaban parte del grupo Cardo Agagianian, presidente de la Comisión, iba a presentar
superiores generales de los Padres Blancos, de los Padres de ,,,,,","',,,.,, por escrito a la Presidencia del Concilio y a los Carde-
la Sociedad para las Misiones Africanas, los Padres de Picpus,
Misioneros del Sagrado Corazón, los Padres de la Santa Cruz y resolución práctica de esta reunión, se decidió que cada
Asuncionistas. El grupo aseguraba haber encontrado un apoyo once conferencias episcopales nacionales y regionales pidie-
derable entre obispos y superiores generales, y remitió el L)olcu¡me¡rn c:P.llTlp,nrp a la Presidencia del Concilio, a los Cardenales Mode-
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radores y a la Comisión de Coordinación, una discusión normal se interrumpiría al día siguiente, y la discusión de las proposi-
todas las proposiciones. Se redactó una carta-modelo en latín ::on sobre las misiones comenzaría en presencia del Papa Pablo VI.
puntos que debían incluirse, a partir de la cual cada conferenCIa tarde, la Unión Romana de Superiores Generales se reunió para
su propia traducción y los cambios deseados. .. ., un informe dedicado a las proposiciones sobre las misiones,
El 6 de octubre la Comisión sobre las MISIOnes se reumo por e! P. Schütte.
sesión plenaria y votó por 20 a 4 pedir a todas las conferencias . "Ningún esquema, salvo el de los religiosos, nos concierne tanto
pales que hiciesen una solicitud formal al Papa Pablo YI
de que los superiores generales aquí reunidos, como las proposi-
Documentum nostrum JI! fuese impreso por el SecretarIado sobre las misiones", dijo. Resumió la historia del proceso que
del Concilio como documento oficial, y discutido en el aula '-'Vi!"'''''''- reducido e! esquema original a una serie de proposiciones, y
Al día siguiente, en la reunión semanal del Secretariado general de comentó punto por punto los trece artículos incluidos en ellas.
Conferencia Episcopal Pan-Africana, el arzobispo Zoa informó a se podían mejorar mucho, dijo, pero incluso si todas fuesen
miembros de la decisión de la Comisión de Misiones, y les invitó muchos obispos misioneros continuarían escépticos y
enviar peticiones formales al Papa en nombre de sus , pensando que la actividad misionera de la Iglesia en todo
episcopales para la impresión y distribución oficial de! no. había reci~ido en el Concilio el tratamiento que exigía
nostrum JJI y urgencIa.
En la reunión de la Conferencia Episcopal de África V(:ClCLenra P. Schütte sugirió que se permitiese a los Padres conciliares
convocada e! 8 de octubre en la Resírienza Ariete di Trenquellion, estaban satisfechos con las proposiciones, o si deseaban dispo-
hotel en el que residían unos sesenta obispos africanos, el un verdadero esquema sobre las misiones. "Si la votación fuese
John Amissah, de Cape Coast (Ghana), anunció que ya se había de un esquema real sobre las misiones -y no tengo duda de que
do una carta al Santo Padre, escrita con mucho tacto en nombre e! caso-, el nuevo esquema debería ser redactado por la Comi-
numerosas conferencias episcopales (incluyendo la Conferencia ,'-Ulll¡"C;ll;lllC;, haciendo uso de los anteriores esquemas sobre las
copal de África Occidental), pidiendo "ti~~po suficiente" para . Los superiores generales decidieron hacer cuanto estuviese
tir todas las proposiciones en el aula concIlIar. , poder para asegurar e! rechazo de las proposiciones y la redac-
El 21 de octubre se distribuyó el informe de las un nuevo esquema.
sobre las misiones, y se anunció que este tema sería abordado misma noche, el P. Schütte le pidió al Cardo Frings que al día
discusión sobre la Iglesia en e! mundo moderno. Para entonces, viernes, hablase en favor de un genuino esquema sobre las
de cien Padres conciliares había notificado al Secretario General . El Cardo Frings aceptó hacerlo, pero el sábado, puesto que
deseaban hablar de las proposiciones sobre las misiones. Entre comprometido para dar una conferencia el viernes. También
Padres que habían pedido la palabra se hallJlban figuras aestaata noche, el P. Schütte se puso a trabajar con e! P. Karl MüUer,
como el Cardo Bea, el Card. Frings, e! Cardo Alfrink, el Card. sus periti, para redactar una carta a los Cardenales Modera-
Rugambwa, de Bukoba (Tanzania), el Card. Silva Henríqu~z, e! afirmando que las cortas proposiciones eran absolutamente
Suenens y e! obispo De Smedt. Un pequeño grupo de superIores IJLdIJlC". dada la excepcional importancia de! aspecto misionero
rales, encabezados por e! P. Leo VoIker, Superior General de los Se hicieron numerosas copias de la carta para poder reco-
Blancos, les habían pedido que tomasen la palabra. Los textos al día siguiente.
pletos de sus intervenciones se imprimieron en grandes .. tal fecha, el viernes 6 de noviembre, el Papa Pablo se dirigió a
para que circulasen anticipadamente en~re los Padres concI~Iares. general. Había elegido estar presente aquel día, en que la
En la mañana del jueves 5 de novIembre, el SecretarIo de! Concilio se centraba en el esquema sobre las misiones,
anunció que la discusión del esquema sobre la Iglesia en el la grave y singular importancia del asunto". Dijo que había exa-
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minado el texto que estaba en manos de los Padres conciliares, el primer misionero, sentado entre nosotros, y por eso le
trando muchas cosas dignas de alabanza, tanto en lo que se refiere nuestro más profundo y cordial agradecimiento". A conti-
contenido como a su ordenada exposición. Por tanto creemos comparó las proposiciones con los "huesos secos, sin carne ni
aprobaréis el texto sin dificultad, una vez que hayáis señalado , ' de la visión de Ezequiel.
son necesarias algunas mejoras". Seis oradores más se dirigieron a la asamblea antes de que se cerra-
Estas palabras del Papa fueron interpretadas u· UUo;;UILClL'Ul11Ol1l ,debate el lunes 9 de noviembre. Se preguntó entonces a los Padres
como un placet iuxta modum a favor de las proposiciones. Sin "¿Debe revisar una vez más la Comisión correspondiente
go, el P. Schütte continuó recogiendo firmas, convencido de que uema de proposiciones sobre la actividad misionera de la Igle-
afirmación del Papa se basaba en una mala información respecto a . En respuesta, 1601 Padres conciliares dijeron "sí" (83 %) Y 311
opinión de los Padres conciliares sobre las proposiciones. "no". Esto significaba el rechazo de las proposiciones, y que la
Tras la alocución del Papa, el Cardo Agagianian, como pre:sld,en1 sobre las Misiones debía preparar un verdadero esquema
de la Comisión sobre las Misiones, leyó su informe introductorio, presentarlo en la cuarta sesión.
luego el Papa se fue. El resto de oradores de la mañana sugirieron ¿Cómo explicar las palabras del Papa Pablo? ¿Ignoraba la enorme
bios importantes en el texto. ttlsraocl',on hacia las proposiciones sobre las misiones que se había
Esa tarde y esa noche, el P. Schütte envió a sacerdotes de su tan pronto como las distribuyó el Secretariado General?
gregación a las residencias de los obispos para buscar firmas .. ~"'U'"u"'1 ... 1as objeciones, repetidamente anunciadas por los obispos
les, y de esta forma obtuvo varios centenares más, todas las y otros países de misión, y por los superiores generales de las
remitió a los Cardenales Moderadores. misioneras? ¿No le habían llegado las peticiones dirigidas a él
El primer orador del sábado 7 de noviembre fue el Cardo ., ¿No le informó el Cardo Agagianian, presidente de la
de Colonia, quien dijo que el papel misionero de la Iglesia era de de Misiones, de la gran decepción manifestada incluso por
importancia, especialmente en las circunstancias pre~e.ntes, que Comisión? ¿No informaron los otros tres Cardenales Mode-
asunto no podía despacharse en unas cuantas propOSICIones. E~, al Papa del desacuerdo que habían percibido y, en parte, pro-
lugar, arguyó, debía preparase un esquema completo sobre las ? ¿No era consciente el cardenal Secretario de Estado del esta-
nes, y presentarlo a la cuarta sesión del Concilio. Dijo no ser ésta la cuestión?
mente su opinión, "sino también el ferviente deseo de los difícil comprender cómo, si comprendía realmente la situa-
generales y de muchos obispos de África y de otras ~isione~. el Papa hablar de manera tan optimista en el aula conciliar.
humildemente que este deseo pueda todavía ser sausfecho . Su r,.n,nrt-,>jp~ que aparecieron posteriormente en la prensa, afirman-
puesta de devolver el texto a la Comi~ión sobre las Misiones los Padres conciliares habían contradicho la opinión expresada
completa revisión fue acogida con dos salvas de aplausos que Papa, necesitan un examen más riguroso de lo que dijo real-
ron de extremo a extremo el aula conciliar. el Papa. No dijo que todo en las proposiciones era digno de ala-
El Cardo Alfrink, de Utrecht, convino en la imposibilidad de sino que había encontrado "muchas" cosas "dignas de alaban-
un adecuado tratamiento a las misiones "en un conjunto de el obispo Lamont, que fue quien las criticó con mayor
proposiciones". El Cardo Suenens, en nombre de todos los obispos afirmó que las proposiciones tenían muchas cosas encomia-
África, afirmó que el texto requería enmiendas importantes. que eran positivas en su aproximación al tema, así como útiles
El obispo Donal Lamont, de Umtali (Rhodesia del Sur), en . Así pues, el juicio del Papa sobre las proposiciones no
bre de muchos obispos de África, dijo: "la presencia del Sumo en conflicto con el de los Padres conciliares. Erró, sin embargo,
tífice ayer en el aula conciliar fue un consuelo más allá de cuanto que serían aprobadas sin dificultad una vez que se sugiriesen
díamos esperar. A los misioneros nos emociona siempre ver a pertinentes. Al pintar el incidente como un desafío de los
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Padres conciliares al Papa, tal vez la prensa no sabía que las El arzobIspo Ghattas habló el jueves 10 de octubre de 1963. El
ciones realizadas en el aula conciliar se habían preparado mucho siguiente, 14 de octubre, era evidente un visible cambio en la
y se habrían leído con alocución del ~ap~ o sin ella. , . . de los asientos en el aula conciliar. Seis patriarcas de las
Hubo quien acusÓ al Cardo AgagIa~Ian de haber InVItado, ~ ,de rito oriental, que anteriormente ocupaban lugares inmedia-
a la sesión, confiando en que así conseguida el apoyo del ConClho detrás de los cardenales, se sentaban ahora en una mesa pro-
unas proposiciones que, como era conocido, él apoyaba. Pero. el trec:;ta.tneJtlte frente a ellos. Su mesa, como la de los Moderadores
denallo negó categóricamente, afirmando que el Papa había lde.ntes, estaba cubierta con un tapete verde y revestida de rojo.
JllLHI.L'a sobre una plataforma de un escalón. (La de los Mode-
la reunión por propia iniciativa.
era de dos escalones, y la de los Presidentes, de tres.) En los
lil1''-dl.lU;:' oficiales de aquel día, el Secretario General destacó el
¿DÓNDE SENTAR A LOS PATRIARCAS? de que a los patriarcas de los ritos orientales se les habían asig-
nuevos lugares en el aula conciliar.
Ningún documento conciliar tuvo una vida tan co~ta, desde observador casual podría haber pensado que esta mayor aten-
primera discusión en el aula hasta su solemne promulgaCión, eminencia otorgadas a los patriarcas eran resultado directo de
decreto sobre las Iglesias Católicas orientales. La asamblea general ,.".,au'" intervención del arzobispo Ghattas cuatro días antes.
cutió el esquema en la tercera sesión, del 15 al 20 de octubre de 1 Iglesia de Roma se mueve demasiado despacio como para que
Los días 21 y 22 se sometieron a votación las distintas partes del fuese tan reciente. La razón se remontaba no a cuatro días,
ma. Luego el esquema fue devuelto a la Comisión para ser . cuatro años antes: a una carta dirigida al Papa Juan XXIII por
se remitió a la asamblea general para ulterior votación el 20 de Maximos IV Saigh, patriarca melquita de Antioqufa
breo Al día siguiente fue promulgado solemnemente por el Papa
VI, en la sesión pública con que concluyó la tercera sesión. Así dicha misiva, fechada el 8 de octubre de 1959, el patriarca
desarrollo de su vida conciliar había sido de cinco semanas y su alegría, y la de toda la Iglesia Católica greco-melquita,
La actitud de las Iglesias de rito oriental respecto a la anuncio del Papa de un Concilio Ecuménico. A pesar de su
rito latino fue afirmada sin ambages a comienzos de la "<;~.UJ. . ..ld edad (tenía en el momento de escribirla ochenta y un años),
por el arzobispo copto Isaac Ghattas, de Tebas (Egipto), con deseaba participar en el Concilio personalmente, porque la
del esquema sobre la Iglesia. "Parece", ~ijo, ~'que para mucho.s 'Católica oriental representaba la esperanza de la reunificación
conciliares la Iglesia universal es la IgleSia latina, que por medio gran número de cristianos ortodoxos y la Santa Sede de Roma.
esquema aparre concede los denominados 'privilegios' a un decía, encontraba "una dificultad preliminar" en el cami-
minoritario, las Iglesias Orientales". Muchos eclesiásticos de la !Su personal y fructífera participación en las tareas del Concilio,
latina, dijo, miraban a las Iglesias Orientales católica y ortodoxa explicar "con simplicidad y confianza". Se refería al rango de
rarezas eclesiales o creaciones exóticas", en vez de "Iglesias en la jerarquía católica y en el Concilio Ecuménico.
que junto con la Iglesia de rito latino constituyen la I~esia .. que esta cuestión "había ocupado mucho la atención de
Esta actitud de la Iglesia de rito latino resultaba ofenSIva, diJO, y y superiores generales de nuestras Iglesias reunidas para su
Iglesias orientales católicas ni las ortodoxas de?ían ni podían anual, que presidimos en Ain-Traz, en la segunda mitad de
tendencia de la Iglesia latina a actuar como SI ella sola de 1959". A dicho sínodo, dijo, le había parecido ilógico que el
Iglesia universal, dispensando privilegios: En el cu~o de su . . a la vez que luchaba por derribar las barreras entre la Iglesia
ción señaló que el esquema sobre la IgleSIa no menCIOnaba m y la ortodoxa, sentase a los patriarcas de las Iglesias Católicas
rentes ritos dentro de la Iglesia, ni a los patriarcas. detrás de los cardenales. Uno de los más apreciados dere-
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chos que los patriarcas habían disfrutado siempre era su pn:ce'ClerlC al arzobispo Felici, y explicaba que el sínodo anual de la Iglesia
de rango. En siglos anteriores, los patriarcas siempre habían greco-melquita le había rogado que intentase de nuevo llegar
inmediatamente al Papa, quien todavía se denominaba a sí
Juan y a la Presidencia del Concilio por medio del Secretario
Patriarca de Occidente. La petición era la misma: que los patriarcas orientales tuvie-
"De hecho", continuaba la carta, "desde los primeros siglos la
para ellos en el Concilio "el rango que les atribuyen los
dición eclesiástica ha enumerado constantemente el rango de las de los primeros concilios ecuménicos, esto es, el primer lugar
en la Iglesia universal en el orden siguient~:. Roma, '-o.U~J.'''l",.ulJLU\J'P
después del Sumo Pontífice". Señaló que las decisio-
Alejandría, Antioquía y Jerusalén. La tradIcIón eclesIástica es los primeros concilios ecuménicos sobre esta materia se habían
mente unánime al reconocer que quienes ocupan esos cinco OalU¡¡m
en el Concilio de Florencia de 1439. donde, por orden del
dos tienen precedencia, de acuerdo con el rango de sus ;'U¡':,CllJlV IV; el Patriarca de Constantinopla, José II, había ocupa-
vas, sobre todas las demás dignidades eclesiásticas. En '-V,lUU'LUJUU< lugar después del Papa, precediendo a los cardenales.
pues, con esta antigua y unánime tradición, el Soberano Pontífice
Patriarca Maximos hacía esta apelación, explicaba, porque los
Roma va seguido inmediatamente en la jerarquía de la Iglesia
orientales sabían que los responsables de protocolo en el
quienes encabezan esas otras cuatro sedes apostólicas patriar~es".
se disponían a conceder precedencia a los cardenales sobre los
El Patriarca Maximos explicaba que los cardenales reumdos.
en el inmediato Concilio. "La cuestión es grave", advirtió,
torno al Papa eran en realidad sus auxiliares, en la medida en que él
constituir un obstáculo casi insalvable para la futura unión
obispo de Roma. Su dignidad derivaba de su participación en la
Iglesias Ortodoxas y la Iglesia Católica". Si no fuese porque
nidad de la sede primada, que era Roma. Pero puesto que su
'escandalizar a su propio pueblo, él preferiría "no asistir al pró-
era suya sólo por participación, no era lógica su preeminencia
" . para evitar que se menoscabase, en nuestra persona, el
patriarcas de las otras sedes patriarcales. ,debido a las sedes patriarcales orientales". Una semana después
En el Concilio Vaticano 1, los patriarcas se habían sentado
al arzobispo Felici seis copias de un memorándum "sobre el
de los cardenales. Era la primera vez en la historia que algo así de los patriarcas orientales en la Iglesia Católica".
y el Patriarca Maximos lo describía como resultado de "una
de octubre el arzobispo Felici acusó recibo de la carta y el me-
ble mentalidad anci-oriental que en aquella época dominaba
"He leído atentamente las consideraciones planteadas
ambientes de la Curia romana, mentalidad comprensible
asunto", escribió, "y las remitiré al Santo Padre". Pero, una vez
periodo de la historia en que Occidente no conoda a la Iglesia
hubo respuesta del Papa Juan. y cuando el Concilio se abrió
tal como lo hace en nuestros días, yen que los mismos católicos
después, los patriarcas orientales se sentaron detrás de los car-
tales e..) tenían un cierto complejo de inferioridad hacia Europa, , igual que había sucedido en el Vaticano 1.
se hallaba entonces en la cima de su poder colonial. Pero Su
la primera sesión, tuvo lugar otro sínodo en la residencia del
no aprobaría seguramente dicha mentalidad".
Maximos N en Ain-Traz. Puesto que el Vaticano no había
Los miembros de las Iglesias Ortodoxas, continuaba, "desean
ninguna decisión respecto a sus peticiones anteriores, el
a través de nuestro ejemplo qué lugar otorgaría la Iglesia romana
y el sínodo decidieron ahora publicar toda la corresponden-
patriarcas en caso de reunificación". Cerraba la carta eXI)re:sanl(Í(¡)
esta materia en forma de carta abierta a los Padres concilia-
confianza en que el Papa Juan daría los pasos necesarios para
esta drástica medida pareció.no tener más efecto que las ante-
trar "la única solución justa que merece nuestra propuesta:".
al abrirse la segunda sesión, ya con Pablo VI, los patriarcas
El Patriarca Maximos nunca obtuvo respuesta a esta carta. l'se:nta,Clos detrás de los cardenales.
Impertérrito, escribió otra carta del mismo tenor el 20 de
días después de la apertura de la sesión, el arcipreste Boro-
tiembre de 1962, tres semanas antes de la apertura del '-'UI11'-JlllU,
de los dos observadores delegados del Patriarcado de Moscú
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de la Iglesia Ortodoxa Rusa, le dijo a un periodista: "cuando omitía el problema más grave de todos, dijo: la presencia de
Rusia, nadie me va a preguntar qué dijeron los teólogos. Pero me de diferentes ritos católicos orientales en la misma sede, con
guntarán si estaban allí los Patriarcas orientales, y qué lugar sobre el mismo territorio. Actuando así, "el Concilio pare~
ban". Luego afiadió: "debo decirle que los lugares que ocupan en . pasar para siempre una ocasión única de llevar a cabo una
Pedro no favorecen el diálogo ecuménico". Estas ' reforma. Al menos debería afirmarse que la reforma es nece~
publicaron en el parisino Fígaro el 12 de octubre de 1963. aunque no pueda realizarse inmediatamente". Tras señalar que
Cuando los patriarcas de las Iglesias Católicas orientales muy poco si se omitiesen los asuntos que estaban mejor tra~
en el aula conciliar el lunes 14 de octubre, enconttaron otros esquemas, pedía a la asamblea que "rechazase todo el
nuevos asientos de honor enfrente de los cardenales. El '>1l!,LUJ"""'" con total tranquilidad, insertando ciertos puntos en otros
gesto había sido ordenado por el Papa Pablo VI. Pero ¿significaba y refiriendo otros puntos al Código de Derecho Canónico".
su rango era superior al de los cardenales? La mayoría lo creyó así. auxiliar Gerald McDevitt, de Filadelfia, señaló que el
Un afio después, en la tercera sesión, se discutió el esquema obligaba a los convertidos de todo el mundo a conservar su
las Iglesias católicas orientales. hacerse católicos. Esto era contrario al espíritu del Concilio
El arwbispo Ghattas propuso el 16 de octubre de 1964 la II, dijo, que tanto tenía que decir sobre la libertad de con~
sión del esquema y la reubicación de su contenido en otros el espíritu pastoral y ecuménico. Recordando sus diez afios de
a los que correspondiera con mayor propiedad e! tratamiento del . en la delegación apostólica de Washington, D.C., dijo que
Puesto que las Iglesias Católicas orientales eran parte de la única casi a diario con peticiones de transferencia a otro rito, y sé
sia Católica, dijo, no debía haber un esquema aparte para ellas. tiempo hace falta para preparar estas solicitudes para la
El Patriarca Maximos dijo que e! capítulo más endeble del . Normalmente seis meses, y a menudo un afio entero, son
ma era "indudablemente el dedicado a los patriarcas". Lo para que tales peticiones sean tramitadas y resueltas". En su
"inadmisible" en su forma actual. "En primer lugar, es falso era "sorprendente, por no decir cruel", obligar a las personas
el patriarcado como una institución propia de Orient¿', dijo. "El. católicas a pedir permiso a la Santa Sede para pasar de
mer patriarca en la Iglesia Católica es e! Papa,. el obispo de a otro.
L.Ul.;)l.UL;:I1lj'U de! texto sobre las Iglesias Católicas orientales finali~
quien el mismo Anuario Pontificio definé como Patriarca de
te': Protestó contra "el infmito número de veces" que los ........·..i.,rr. de octubre. Puesto que el 88 % de la asamblea pidió una vota~
l'llll'I;\U;d.L<l, ésta tuvo lugar los días 21 y 22 de octubre. En cada
verían obligados a recurrir a las Sagradas Congregaciones de la
romana. El patriarca y su sínodo, dijo, "sin perjuicio de las las siete votaciones se contabilizó un promedio de 91 votos
vas del sucesor de Pedro", deberían ser normalmente la máxima y 235 votos afirmativos con observaciones. En la segunda
ridad para todos los asuntos concernientes al patriarcado. sobre la sección que incluía e! punto recalcado por el obispo
El obispo maronita Doumith, de Sarba (Líbano), dijo a la hubo 719 votos afirmativos cualificados y 73 votos negati~
blea que las grandes esperanzas suscitadas en las Iglesias uu'.C;WL<U\;; significaba que sólo el 63 % de la asamblea estaba satisfecha
el Concilio Vaticano II "se habían extinguido casi por ....UJ,U..,."L\ actual, y que en consecuencia el texto debía ser revisado.
examinar el esquema'. Dejando de lado las alabanzas Ud.•.JILLLd.UJ de 607 Padres conciliares habían propuesto calificacio~
dedicadas a las Iglesias orientales en cualquier discusión sobre el favorables a la propuesta del obispo McDevitt. La
ro, "nada hay verdaderamente importante en, el esquema: los sobre las Iglesias orientales, sin embargo, clasificó las califi~
no han sido corregidos, se repiten cosas inútiles, los problemas su redacción y no según su contenido, y luego informó
cretos no siempre se resuelven de la mejor manera, y lHJ,¡U1UC;1~L' de que, en la Comisión, la mayoría era contraria a adop~
evitan los puntos más serios que deberían tratarse". ircamt~lOS propuestos. Esto significaba que los menos de treinta
232 233
Padres conciliares de la Comisión sobre las Iglesias Orientales declaración en presencia del Papa y de los Padres conciliares. Dijo
bastante poder como para obviar los deseos expresados en votación tras su reunión en Tierra Santa, el Papa Pablo VI y el Patriarca
.. a<~VLoM I habían determinado no omitir nada "que pudiera inspi-
607 Padres conciliares.
En el texto enmendado que la Comisión presentó para su Cal"ldald y facilitar el desarrollo de las relaciones fraternales así
ción el 20 de noviembre de 1964, solamente se había cambiado entre la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Orrodoxa de
palabra aquí y una frase allá. Era ~a úni~a huella.~e cuatro días de ,,....uUil1UIJld.. Están convencidos de que obrando de esta forma res-
te en el aula conciliar y 1920 cahficaclOnes emmdas. Cuando se a la llamada de la divina gracia, que conduce hoya la Iglesia
a los Padres conciliares que manifestasen su aprobación o UIC",,-¡JJ'VlJ Romana y a la Iglesia Ortodoxa, así como a todos los cristia-
ció n ante la forma en que la Comisión había tratado las onlnllOlle a superar las diferencias para ser de nuevo unos, como el Señor
sumaban un rotal de 471 los votos negativos, recogidos en dos pidió a su Padre para ellos". La lectura de la declaración suscitó
ciones separadas. Pero cuando el esquema se votó globalmente, 'att'onau,m aplauso de los Padres conciliares.
sufragios negativos cayeron a 135. y el 21 de noviembre, cuando se leía esa declaración en el Vaticano, también lo estaba
votó en pública sesión en presencia del Papa Pablo VI, se COuco,.... u,'" en Estambul el Patriarca de Constantinopla, adonde el Papa
ron 2110 votos afirmativos y 39 votos negativos. El Papa VI había enviado al Cardo Shehan, de Baltimore, encabezando
entonces el decreto sobre las Iglesias Católicas orientales. .. especial. La ceremonia tuvo lugar en la catedral patriarcal
El reconocimiento oficial que el Papa Pablo había dado en. . Una vez que se levantaron mutuamente las excomuniones,
Concilio al rango de los Patriarcas eliminó uno de los obstáculos Atenágoras I y el Cardo Shehan se abrazaron, mientras
unidad con las Iglesias Ortodoxas, que son aquellas Iglesias de las campanas de la catedral. El Patriarca de Constantinopla
oriental que no aceptan el principio del primado de Roma .. Di luego formalmente la noticia de este acto de caridad, que
.UAlUl<lV<I a las dos Iglesias, a los Patriarcas ortodoxos de Alejan-
cismas entre esas iglesias y la Iglesia de Roma habían condUCIdo a
ruptura final en 1054, cuando el Patriarca Miguel Cerulario de . , Antioquía, Jerusalén, Moscú, Belgrado, Bucarest y Sofía, y a las
tantinopla y sus seguidores fueron excomulgados por una legaclOn Ortodoxas de Grecia, Polonia, Checoslovaquia, Azerbaiján y
la sede romana encabezada por el Cardo Humbertus. Acto seguido,
Patriarca y el Sínodo de Constantinopla excomulgaron a los leg:aQ()S, Papa Pablo VI, y el Patriarca Atenágoras J junto con su Sino-
los Patriarcas de Antioquía, Alejandría y Jerusalén siguieron al eron en su declaración conjunta que esperaban que "todo el
ca de Constantinopla en el cisma. El II Concilio de Lyon en 12 cristiano, especialmente toda la Iglesia Católica Romana y la
el Concilio de Florencia en 1439, consiguieron reunificaciones Ortodoxa, apreciaran este gesto", que pretendía ser "expresión
porales. Pero en 1472 un sínodo convocado por el Patriarca . deseo común y sincero de reconciliación". También se conside-
1 de Constantinopla rechazó toda unidad. invitación a continuar en un espíritu de confianza, estima
A comienzos de 1964, en un esfuerzo por apartar estos y OtrOS mutua, el diálogo que, con la ayuda de Dios, conduciría,
táculos a la unidad, el Papa Pablo VI visitó personalmente al mayor bien de las almas y el advenimiento del Reino de Dios,
Atenágoras I de Constantinopla, sucesor del Patriarca Miguel juntos de nuevo en la plena comunión de fe, acuerdo fraternal
para intercambiar un abrazo fraternal y discutir las rela~i~nes sac~amental, que existió durante los primeros mil años de vida
anlbas Iglesias. Se hicieron tantos progresos, que el 7 de dlClembre
1965, víspera de la clausura del Vaticano n, el Papa y el <lUl·.LLICd. aparente precedencia de que disfrutaron los patriarcas durante
levantaron simultáneatnente las excomuniones que databan desde 1 fue de corta duración, porgue el Anuario Pontificio de
Ese mismo 7 de diciembre, el recientemente consagrado situó de nuevo tras los cardenales, a menos que ellos mismos
Willebrands, del Secretariado para la Unidad de los Cristianos, cardenales.
234 235
LA IGLESIA EN EL MUNDO MODERNO constituía virtualmente un programa completo del esquema
Iglesia en el mundo moderno. Lo que había hecho en realidad
De ningún borrador se habló tanto en el Concilio como era mencionar un cierto número de puntos sugeridos por
esquema sobre la Iglesia en el mundo moderno. La inspiración conciliares durante la fase preparatoria del Concilio.
dicho esquema vino del Papa Juan XXIII, quien incon:sci'¡::nt<~mlent< 4 de diciembre de 1962, cerca del final de la primera sesión, el
bosquejó en una alocución por radio y televisión el 11 de set1t1C-.m, Jozef Suenens, de Malinas (Bélgica), utilizó muchas de las
de 1962, exactamente un mes antes de la apertura del Concilio. Papa Juan y algunas de sus mismas palabras al proponer a la
mente y el corazón del Papa se henchían con las grandes cosas general que la Iglesia debía considerar extensamente sus rela-
deseaba que el Concilio realizase. El tema de su alocución era con todo el mundo (ad extra) "puesto que este Concilio debe-
Cristo había iluminado a la Iglesia, y que la misión de la Iglesia como fin hacer de la Iglesia una verdadera luz de las nacio-
iluminar a las naciones. día siguiente, el Papa Juan creó la Comisión de Coordinación
En su estilo práctico y realista, utilizó como accesorio en el al Cardo Suenens, encargándole la redacción de un nuevo
nario un globo terráqueo de poco más de un metro de diámetro, con las ensefianzas de la Iglesia directamente relacionadas con
mostrar que hablaba de un mundo muy reMo Y para asegurarse de del mundo moderno.
nadie se equivocaba en cuanto a su intención, dijo al fotógrafo u primera reunión de enero de 1963, la Comisión de Coor-
Vaticano que tomase una imagen con el globo terráqueo a su resolvió que el nuevo esquema se denominarla Sobre la eflc-
sobre la cual escribió cuatro palabras en latín que resumían su hoy de la Iglesia en el mundo y tendría seis capítulos: la
ción: Ecclesia Christi lumen gentium [la Iglesia de Cristo es la luz vocación del hombre; la persona humana en sociedad; el
naciones]. y la familia; la adecuada promoción del desarrollo cultu-
Dijo el Papa que la tarea del Concilio era ocuparse en la económico y social; y la comunidad de naciones y la paz.
vitalidad de la Iglesia. Estaba en primer lugar la vitalidad de la también que algunos elementos del nuevo esquema se
ad intra, en relación con la estructura interna de la Iglesia y, de tres de las constituciones dogmáticas preparadas por la
palmente, con "los tesoros de la fe luminosa y la gracia "<UJlU. .,,,,a.LJ Preparatoria de Teología y rechazadas durante la primera
Sin embargo, sólo una pequefia parte ¡fe su alocución se del orden cristiano, de la castidad, del matrimonio, de
este aspecto de la vitalidad de la Iglesia. En segundo lugar, y la virginidad, y de la preservación del depósito de la fe.
vitalidad de la Iglesia ad extra, en relación a situaciones externas a Suenens, como promotor del esquema, propuso que la
como los deseos y necesidades de los cristianos y no cristianos " redactarlo se confiase a una comisión conjunta especial com-
mundo moderno". La Iglesia, aseguró, tenía responsabilidades y todos los miembros de la Comisión Teológica y de la
gaciones hacia todos los aspectos de la vida moderna: la . del Apostolado de los Laicos, con los cardenales Ottaviani y
hombre de alimento diario; la administración y distribución Cento, de la Curia, como co-presidentes. La idea fue acep-
bienes de la tierra; las naciones subdesarrolladas; la sociedad civil .. después que otros elementos para el nuevo esquema se
nuevo orden político; la guerra, que debía detestarse; la paz, que esquema Sobre la acción social en el apostolado de los lai-
procurarse; la propiedad privada; una más profunda aplicación por la Comisión sobre el Apostolado de los Laicos, y de
principios de hermandad y amor entre los hombres y las . doctrinales de la Comisión Preparatoria Teológica, Sobre
asesinato; el adulterio y la fornicación; la naturaleza sagrada del y Sobre la comunidad de naciones.
monio; los aspectos religiosos y morales de la procreación; el sobre el nuevo esquema comenzó en febrero de 1963.
rentismo religioso; el uso de la ciencia y la tecnología para 4 y el 26 de abril tuvo lugar una sesión especial a la que fue-
nivel económico y espiritual de las naciones, etc. veintitrés laicos altamente cualificados, de los cuales sólo
236 237
quince pudieron asistir. El esqu~m~ estaba listo ~tes de final~ . .conservadores de las jerarquías italiana yespafiola, eligió al
mayo para su presentación en la sIgwente conv?ca~ona .de la '-'u'.....,.· ItalIano Guano como presidente e introductor del esquema en
de Coordinación, programada para el 4 de Jumo. Sm .......~~~M.J' ,,"'.......... u .... Los ocho obispos marcaron entonces las lineas gene-
muerte del Papa Juan el 3 de junio obligó a posponer la reunión. nuevo borrador. Pocos días después, la sesión fue clausurada,
El 4 de julio, después de que el Cardo Suenens sefialara los volvieron a sus diócesis.
tos positivos y negativos del esquema en la C?mis~ón de .~~'~ ..~ obispos habían elegido al teólogo moralista liberal, P. Bernard
ción, la Comisión decidió que el esquema era msatlsfactono. El C.SS.R., como secretario. Bajo la presidencia del obispo
denal recibió otro mandato para redactar un nuevo texto el P. Haring, Mons. Achille Glorieux, el P. Raymond 'Sig-
desarrollaría los puntos doctrinales contenidos en el Capítulo I. O.P. yel P. Roberto Tucci, S.l., se reunieron en diversas ocasio-
restantes cinco capítulos constituirían un suplemento, lo cual, el mes de diciembre y la primera parte de enero de 1964.
supuesto, reduciría notablemente la autoridad de las ensefianzas con mayor exactitud el espíritu del esquema, las líneas
tenidas en esos capítulos. . que, s.e~iría, s~ ~ontenido, sus objetivos y las personas a
El Cardo Suenens procedió a convocar a algunos periti en Iría dmgIdo. DeCIdIeron que el primer borrador lo redactase
para preparar un nuevo borrador. Cosa bastante extrafia, ...... ,.'0. . . .' el P. 'Sigmond.
segunda sesión la comisión conjunta respons~ble del esquema febrero la subcomisión central se reunió durante tres días en
emprendió ninguna iniciativa hasta el 29 de nOVIembre de 1963, . . Se propusieron más cambios. El 4 y el 9 de marzo se
en que ocho candidatos liberales propuestos por la alianza ........~. dos reuniones plenarias de la comisión conjunta, pero el
sumaron a la comisión, fortaleciendo a los liberales con ocho y el suplemento no fueron aprobados y la subcomisión cen-
más. El nuevo borrador y el borrador original se discutieron ese que comenzar de nuevo a trabajar sobre ellos. La comisión
ampliamente pero sin llegar a conclusiones. Finalmente, el se reunió ~tra vez del 4 al 6 de junio, y propuso nuevas
Pelletier, de Trois-Rivieres (Canadá), sugirió la creación de una y cambIOS. Comenzó a dar la impresión de que el esque-
misión central para coordinar el trabajo de las otras cinco ., .............., "'I"'''''''''''''LV no estarían listos para la tercera sesión. Finalmen-
nes, que debían revisar de nuevo los cinco ,capítulos del ""'I~'~"" imprimir el esquema a pesar de sus imperfecciones, y dis-
Esta propuesta se aceptó por unanimidad. . a lo~ ~adres co~ciliares .. El Papa Pablo lo aprobó el 3 de julio.
La comisión conjunta eligió entonces mecUante votaCIón pOSICIón en la lIsta ofiCIal, comenzó a ser conocido como "el
seis miembros para la subcomisión central: los obispos """,uV'U número trece". El suplemento no estaba todavía preparado.
Hengsbach, de Eichstatt y Essen (Alemania), respectiv~ente; los no era lo bastante fuerte como para introducir en el
pos Jacques Ménager y Ancel, de Meaux y Lyon (FranCIa), . las ensefianzas contenidas en el suplemento, por lo cual pla-
mente; el obispo auxiliar Mark McGrath, de Panamá; y el obISpo , a través de las intervenciones en el aula conciliar. Mien-
lio Guano, de Livorno (Italia). Se autorizó luego que a estos Jos periti comenzaron a trabajar a destajo en el suplemento.
miembros se afiadiesen otros dos, resultando elegidos el obispo tan depris~ y tan bien que el suplemento de 57 pági-
"de Pittsburgh, yel obispo Blomjous, de Mwanza (Tanzania). De
de 29 págmas quedó listo para su distribución a los
ocho, todos salvo el obispo McGrath habían sido elegidos para la .VLJL\.oU,ld.l'"" el 30 de septiembre de 1964, dos semanas antes de
sión como candidatos de la alianza europea, aunque también él se de la tercera sesión.
adherido a la alianza desde los primeros días del Concilio. ""'.·Q.\,<LUJL...,U,,<;; las autoridades del Concilio fueron consultadas
Como resultado de esta reunión, el nuevo esquema quedó significación y el origen del suplemento. Se pedían explica-
pletamente en manos de los estrategas de la alianza europea. y
el hecho de que la cubierta llevase el encabezamiento oficial
la subcomisión central quería la menor resistencia posible de LQC1.llll,entos del Vaticano I1, y dentro se afirmase que "el suple-
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239
mento no se discutiría en el aula conciliar". El Secretario la cuarta sesión, lo cual constituía una absoluta necesidad si las
siguiendo instrucciones de la Presidencia del Concilio y de los contenidas en el suplemento debían incorporarse al
radores, anunció que el suplemento lo había redactado la ....v ....."." mIsmo.
conjunta, "enviándolo al Secretariado para su distribución como Cardo Dopfner, de Munich, habló después en nombre de
documento puramente privado, sin ningún status oficial". Había y tres Padres conciliares de habla alemana y escandinavos,
redactado "para dar a conocer el pensamiento de la comisión". En su absoluto acuerdo con el Cardo Lercaro. Los Padres con-
puesta a ulteriores preguntas, el Secretario General hizo un dijo, debían disponer de todo el tiempo necesario para estu-
anuncio poco después, en el cual explicaba que el suplemento texto con calma, "de modo que pudiesen realmente convertirlo
más autoridad que la sugerida en su alocución inicial. "El :;cororlaCi'lón del objetivo del Concilio". Estas palabras sonaron
fue redactado por la comisión conjunta", dijo, "a petición de la en un hombre que hasta ese momento había conducido a los
sión de Coordinación (oo.). Sin embargo, no es un documento conciliares a una velocidad de vértigo.
liar y por tanto no será discutido en el aula". tercer Moderador, el Cardo Suenens, habló al día siguiente.
Cuando la prensa acusó al Secretario General de haber generales el esquema era satisfactorio, "por las razones esta-
cabo un "intriga" y una "maniobra" conservadoras con su ayer por los dos Moderadores". Continuó afirmando que sería
anuncio, y afirmó también que había sido obligado por los . . <Uu........ "incluir en el esquema diversos puntos contenidos en el
moderadores a hacer la segunda, aquél emitió un comunicado , como la sección sobre el matrimonio y la familia.
do esas informaciones de "inexactas y tendenciosas". Como '. arzobispo Heenan, de Westminster (Inglaterra), quien por
General él nunca hablaba en su propio nombre, dijo, "sino ,,.,;JLUP.'V época había fundado el grupo de oposición conocido como
nombre de los Moderadores o de la Presidencia". De hecho, el . de San Pablo, consideró el esquema "impropio de un
do anuncio se había hecho a iniciativa suya tras recibir la Ecuménico de la Iglesia". Propuso retirarlo de las manos
"autorización de los Moderadores". "v •.'''''JLVn que trabajaba actualmente en él, y remitirlo a otra
Tres semanas después, el 20 de octubre, se debatió uu.<U<J" ......... que sería constituida inmediatamente. "Luego, después
esquema. Para entonces habían pasado cinco semanas de sesión. cuatro años, convóquese la cuarta y última sesión del Con-
Moderadores habían pospuesto la discusión hasta esa fecha, discutir todos los problemas sociales", dijo. Auguró que
do el 12 de octubre y luego el 13 de octubre que los "informes que había empleado tanto tiempo en "sutilezas teológi-
ductorios" aún no estaban listos. El cuarto orador en aquel . "ridículo a los ojos del mundo si ahora pasaba sin
de discusión fue el Cardo Lercaro, de Bolonia, uno de los ,,,,,,,",p·r'ln por un debate sobre el hambre en el mundo, la guerra
"Parece difícil o casi imposible", dijo, "que pueda realizarse durante y la vida familiar". I
periodo la nueva revisión de este esquema y su aprobación final" - .. .., ....... señaló que, según las instrucciones, el esquema debía
gran número de Padres conciliares habían notificado su deseo de mientras que el suplemento iba a pasar por el aula con-
la palabra, dijo, y era de la mayor importancia y necesidad que comentario alguno. "Pero si no estudiamos ambos docu-
esquema sobre la Iglesia en el mundo actual fuese discutido . con sumo cuidado", dijo, "la mente del Concilio tendrá que
mente en el aula conciliar. "Es incluso dudoso que haya suficiente ......... L".... "para el mundo por los periti que ayudaron a los
po para la tarea si la cuarta sesión tiene lugar el año próximo", la comisión a redactar los documentos. ¡No permita Dios
El aplauso entusiasta que recibió esta afirmación debió . I Temo a los periti cuando se les deja explicar lo que
sobremanera al Cardo Suenens, a los ocho obispos de la SUU'~V<J'" decir los obispos (oo.). De nada sirve hablar de un Colegio de
central y a sus perití, porque significaba que los Padres si los periti, en artículos, libros y conferencias, contradicen
estaban dispuestos a posponer la deliberación final sobre el las enseñanzas del colegio de obispos". Advertía que "las
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teorías de uno o dos teólogos no deben ser confundidas con el le sorprendía que el documento no mencionase la comercializa-
do general entre los teólogos"; sólo ese "acuerdo general" sexo y la profanación del amor humano en tantos medios de
de una autoridad especial.
Dom Benedict Reetz, Superior General de los Benedictinos arzobispo Morcillo González, de Madrid, se preguntaba por qué
Beuron (Alemania), respondió al Arzobispo Heenan al día ,,,'jf,Ul'¡;;llL' callaba sobre problemas como el "trabajo humano, la eleva~
defendió a los periti, diciendo que "habían trabajado con grandes hombre entero a su perfección natural y sobrenatural, el dere~
gas en el esquema', y que "no debían ser temidos, sino amados y emigración, la marea de sensualidad y sexualidad, el ateísmo
bados, especialmente por el suplemento, del cual mucho se progreso de las nuevas naciones hacia la libertad (...) la extrema
añadiría al esquema mismo". Su única crítica era alladn, que y el hambre que afligen actualmente a ingentes multitudes de
lUlllliU1UI> • El esquema "o no dice nada sobre ellos, o habla de ellos
raba "lamentable".
El obispo Charue, de Namur (Bélgica), dijo que el mundo un suspiro, como si hubiesen desaparecido del mundo moder-
raba este esquema, y que por tanto "no podemos esperar cuatro .· ... lJlUl<;U él pedía una completa revisión del esquema.
Debía publicarse al año siguiente, aunque el suplemento se . arzobispo Patrick O'Boyle, de Washington, D.C., en nombre
se después. . de los Estados Unidos, consideraba necesario dedicar un
Tanto el Cardo Meyer, de Chicago, como el Cardo Bea, al problema de la discriminación racial. Pedía razones teoló-
Curia, alabaron el esquema en general, pero dijeron que era OOlJlCre~tas que constituyesen una condena abierta de la discrimi-
do naturalista y necesitaba un fundamento teológico y QI\_HLUU'" a la que denominó "uno de las más deplorables y repug-
más profundo. El Cardo Léger, de Montreal, yel Cardo Liénart, I,;UIIHt:.Ut:~ de la humanidad hoy día'.
Lille, dijeron casi lo mismo. discusión del esquema concluyó ellO de noviembre, once días
El Patriarca maronita del Líbano, Paul Meouchi, pensaba ftnal de la sesión. Cuando se preguntó a la asamblea si el
estructura del esquema no era lógica, su estilo era incierto y su era apto como base para una discusión posterior, la votación
nido repetitivo. Daba la impresión, dijo, de que la Iglesia había por 1579 a 296. El 30 de diciembre, la Comisión de
fundada para llevar a cabo labores caritativas y ocuparse en resolvió que el suplemento, al menos en su sustancia, se
sociales, económicos y políticos. Y pareda"presuponer una ~~,... r~....."" en el esquema. Esta decisión fue formalmente transmitida a
de la historia en la cual no cabía la Providencia. Insistió en una Ottaviani y Cento, co-presidentes de la Comisión con-
sión radical del texto. una carta fechada el 2 de enero de 1965 y ftrmada por el
El arzobispo Raymond~Marie T chidimbo, de Conakry . '-lUCljf,lJ.dl.U·, presidente de la Comisión de Coordinación.
consideró el esquema "mediocre" y "dirigido exclusivamente a los los Padres conciliares recibieron la última revisión del
blos de Europa y de las Américas". No contenía ninguna rel,erel[l( durante el verano, ésta tenía 79 páginas en vez de las 29 ante~
los problemas de África, como los resultantes del colonialismo y explicar tal diferencia de tamaño, la subcomisión central
discriminación racial. el nuevo borrador constaba básicamente de tres elementos.
El arzobispo William Conway, de Armagh (Irlanda), dijo lugar estaba el borrador original. Luego, las intervenciones
esquema incluía "sólo una fracción de lo que la Iglesia tenía que (en total 830 páginas), que habían sido examinadas cui~
le al mundo moderno". Este hecho, dijo, debía aftrmarse Ud.J."....,l';;ll y fmalmente, "de acuerdo con los deseos manifestados
principio del esquema, pues de otro modo la gente podría Padres conciliares, el suplemento que acompañaba al texto
nos: "¿No tenéis nada más que decirnos? ¿Esto es todo?". !V.l'UUJlC;~J. sido incluido en el nuevo texto, al menos en su sustancia'.
gran sorpresa ante lo poco que el esquema aftrmaba "sobre la sido una batalla larga y dura, pero una vez más los libera-
en áreas en que la Iglesia estaba encadenada y vivía en silencio". por los Moderadores, se habían salido con la suya.
242 243
DERROTA DE LOS MODERADORES Un severo golpe llegó el 30 de enero de 1963, cuando la Comi-
de Coordinación cursó instrucciones a la Comisión sobre Reli-
En las pasadas décadas, Estados Unidos y Europa han sido para que redujese drásticamente su esquema e hiciese ciertas
gos de un fenómeno sobrecogedor: el porcentaje de jóvenes que q ,Ull,d\..'·L"lC~. Las instrucciones habían sido preparadas por el Cardo
ren ser sacerdotes seculares o diocesanos ha ido decreciendo, a la responsable en la Comisión de Coordinación del esquema
que aumentaba el porcentaje de los que acceden al sacerdocio en la vida religiosa, como el Cardo Suenens lo era del esquema sobre
seno de una orden religiosa. En los Estadós Unidos, la proporción . en el mundo actual. El esquema original había sido redacta-
sacerdotes seculares cayó del 73 % en 1925 al 61 % en 1965. En la Comisión Preparatoria sobre Religiosos y contenía treinta y
mismo periodo, la de sacerdotes miembros de órdenes religiosas con 201 epígrafes que ocupaban 110 páginas. Era muy
elevó del 27 % al 39 %. En algunas áreas, los sacerdotes y detallado, y trataba todas las cuestiones relacionadas con la
sobrepasan en número a los sacerdotes seculares. En la archidiócesis religiosa. La Comisión sobre Religiosos, en sesión plenaria, redu-
Chicago, por ejemplo, el tanto por ciento de sacerdotes seculares esquema a nueve capítulos a los dos meses de recibir las suso-
del 59 % en 1925 al 46 % en 1965, mientras el de sacerdotes de instrucciones, y lo remitió a la Comisión de Coordinación para
nes religiosas se elevó del 41 % al 54 % en el mismo intervalo. bada.
mente, en Alemania el porcentaje de los seculares cayó del 92 % El 27 de marzo de 1963, el Cardo Dopfner dijo en su informe a
1915 al 78 % en 1960, mientras que en ese espacio de tiempo el ",",vuU·."·VH de Coordinación que estaba satisfecho con la notable
sacerdotes religiosos se elevó del 8 % al 22 %. de tamaño, pero no con el título, Sobre los religiosos, ni con
El obispo Karl Leiprecht, de Rottenburg (Alemania), miembro uso del término "estados de perfección". Sugirió tres pun-
la Comisión Conciliar de Religiosos, llamó la atención sobre esta tener en cuenta para mejorar el texto:
dencia en la conferencia de Fulda de agosto de 1963, observando . En su forma actual, el texto carecía de profundidad escriturís-
obligaría a los obispos a pedir a las órdenes religiosas más ayuda q teológica en su presentación de la vida religiosa y los consejos
nunca para el trabajo pastoral. . Tampoco se insistía lo suficiente en una adecuada renova-
Sin embargo, el problema era cómo obtener mayor concedía muy poca consideración a los aspectos cristo lógicos
sobre los miembros de las órdenes religiosas. La solución pro "lV1U~~H'.vo> de la vida religiosa.
por los partidarios de la alianza europea era insistir en la . El texto no constituía una adecuada respuesta al deseo expresa-
cía del trabajo apostólico, considerándolo una necesidad para todos los Padres conciliares de proponer unas directrices claras
las órdenes religiosas de hombres y mujeres, incluso de las . para la adaptación de las órdenes religiosas a las necesida-
contemplativas. La alianza insistía también en efectuar . Se concedía demasiado poco espacio a ese tema.
ciones radicales en la estructura de las órdenes religiosas, Aunque el alejamiento del mundo era una característica nece-
nándolos "adaptación a los tiempos modernos". Pero era tal el las órdenes religiosas y tenía que insistirse especialmente en
sis sobre el trabajo apostólico que, a los ojos de las órdenes no debía haber tantos avisos contra el mundo yel espíritu del
el fin que se proponían parecía casi puramente utilitario, sin Sólo era posible un apostolado eficaz si los comprometidos en
deración a la vida espiritual de la persona. Y algunos de los 'l-'~I.Vl<IUV conocían el mundo moderno y podían llegar al hombre
sugeridos revelaban que la finalidad era uniformizar las órdenes . Llegaban muchas quejas sobre la falta de conocimiento del
giosas, esto es, volcarlas sobre moldes idénticos o similares. de los miembros de las órdenes religiosas, especialmente de las
mente, los superiores generales consideraban esto como el to femeninas. Ahí había necesidad de cambio.
difuntos para sus institutos, y por tanto comenzaron a luchar embargo, la Comisión de Coordinación aprobó sustancial-
sobrevivir. el esquema revisado; tras lo cual, el Cardo Valerio Valeri, presi-
244 245
dente de la Comisión de Religiosos y miembro de la Curia 'V'.u"",,,. obispo Leiprecht, que había sido comisionado por el Cardo
convocó un comité de cinco personas para los cambios aC1JICl()Wlles para preparar un informe escrito sobre el esquema revisado
añadidos sugeridos por el Cardo Dopfner. Canceló la sesión plenaria 22 abril de 1963 para la conferencia de Fulda, sostuvo que
su Comisión, originariamente convocada para mayo de 1963, lerrlbf()s de la Comisión residentes en Roma, y también sus pm-
derándola innecesaria, y el 23 de abril presentó el texto revisado editado el esquema abreviado, ejercen un control excesivo".
Secretario General. que "el esquema en su forma actual no está todavía prepa-
El Card. Dopfner lo supo enseguida, quedando muy COtltr.lIla.al someterlo a los Padres conciliares. No va suficientemente al
Envió de nuevo sus sugerencias iniciales, más otras nuevas. Esta las necesidades de los tiempos modernos y del Concilio". La
sin embargo, él y sus periti las elaboraron con todo detalle, con . de Fulda respaldó esta opinión, calificó el esquema como
redacción exacta que deseaban haber incorporado al esquema. e informó a Roma en consecuencia. El esquema no se
Cardo Dopfner escribió al Cardo Valeri adjuntando, "a modo de . durante la segunda sesión.
plo", algunas proposiciones "que podrían fácilmente introducirse en . el final de la segunda sesión, el 29 de noviembre, la Comi-
esquema en los lugares indicados". Su carta llegó después de que Coordinación encargó al Cardo Ildebrando Antoniutti, nuevo
esquema revisado se hubiese entregado al Secretario General, de la Comisión de Religiosos (el Cardo Valed habia muerto
Cardo Valeri tuvo que recogerlo de nuevo. El mismo comité de que rec;:ortase aún más el esquema, y preparase también un
se puso a trabajar en él, y finalmente, el 8 de mayo, el texto recogiendo "con todo detalle aquellas observaciones de los
Secretario General para ser impreso. conciliares no aceptadas por la Comisión, junto con las razones
Curiosamente, cuando apareció la versión impresa, llevaba
nota asegurando que había sido aprobada por el Papa Juan XXIII el Comisión de Coordinación promulgó nuevas instrucciones el
de abril de 1963. Pero para esa fecha ni siquiera estaba en manos . . de 1963 y el 15 de enero de 1964, que fueron envia-
Secretario General, y menos todavía en las del Papa. Esto ",.d,UL\... Cardo Antoniutti el 23 de enero. El cardenal fue informado de
cuestión de si el Papa llegó a ver el documento. esquema debía ahora reducirse a proposiciones que serian vota-
Al mismo tiempo que el Cardo Dopfner enviaba sus nr(\nl'IP~t . el aula conciliar, pero sin discusión. El Cardo Dopfner envió
Cardo Valeri, el obispo Gérard Huyghe, de Arras más propuestas el 24 de enero. Como resultado de estas ins-
también y envió sus propias propuestas. Era miembro de la el esquema quedó reducido a 118 líneas de proposiciones.
de Religiosos y se hallaba muy disgustado por la suspensión de tercera sesión se abrió el 14 de septiembre de 1964, y el 29 de
sesión plenaria convocada para mayo. Aproximadamente la . la Unión Romana de Superiores Generales mantuvo una
las. propuestas del Cardo Dopfner se incorporaron al texto, pero para decidir qué actuación emprender en relación a las pro-
guna de las remitidas por el obispo Huyghe; las del Card. Dopfn Estaba presente un centenar de superiores generales. El P.
utilizaban porque se consideraban aclaratorias de su informe Le Bourgeois, superior general de los Eudistas, leyó un infor-
leído ante la Comisión de Coordinación. Sin embargo, ambos sobre el desarrollo de las proposiciones, con un análisis
de propuestas fueron mimeografiados y enviados a todos los ........""J uno de los artículos. Su conclusión era que las proposiciones,
de la Comisión de Religiosos. Al ver que sus propuestas eran actual, eran insatisfactorias, pero podían mejorarse. El
das, el obispo Huyghe las combinó con aquellas del Cardo se discutió ampliamente, sin llegar a ninguna decisión.
que no se habían utilizado, y con las de otros dos miembros 7 de octubre, el comité ejecutivo de la Unión Romana se reu-
Comisión (francés y belga), asimismo descartadas. Pidió casa generalicia de los oblatos de Maria Inmaculada. Estaban
todos los obispos de Francia y a los asistentes a la conferencia de los superiores generales de los franciscanos, los dominicos,
que diesen su apoyo a su lista combinada. Ui,tIlle1l1tas, los benedictinos, los oblatos de Maria Inmaculada, los
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maristas y los eudistas. Tuvo lugar un animado debate sobre qué el Concilio como base para una genuina renovación de la vida
tica seguir, y se acordó unánimemente no rechazar las . en la Jglesia". Sefialó que en realidad la modernización "lleva-
sino más bien mejorarlas proponiendo observaciones junto con afios produciéndose en las comunidades religiosas". Ahora
votos afirmativos. En su informe escrito a todos los demás . de "una adaptación secundaria e incidental, no de cambiar
generales, afirmaron que "un voto negativo masivo" podría tener misma de la vida religiosa"; había mucha confusión, dijo,
secuencias desafortunadas, e indicó cuatro puntos concretos que, a punto. "Recientemente", afiadió, "se han escrito y dicho cier-
juicio, debían ser enmendados. Al mismo tiempo, aseguraban a sobre la vida religiosa y su adaptación a las circunstancias
demás superiores generales que eran perfectamente libres de ;'!lI"""'" que parecen contribuir a esta confusión. Parecen olvidar y
respecto la postura que eligiesen. También comenzaron a preparar el especial testimonio de Cristo que supone la vida religiosa.
intervenciones sobre estos puntos, y a redactar calificaciones U"-',<1U<d.. dichas manifestaciones (... ) tienden a destruir la vida
imprimir y distribuir antes de las votaciones. . En su propia archidiócesis de Nueva York, dijo, habia más de
El 23 de octubre, el Secretario General anunció que el . mujeres consagradas a la vida religiosa, y no pocas estaban "incó-
sobre las proposiciones se distribuiría ese mismo día, así como por estas cosas que se están diciendo tan confusa, incauta e
apéndice al esquema que, sin embargo, no seria objeto de' . ~Ud.en1:en:lente sobre la modernización de la vida religiosa en la Igle-
Al recibir la copia impresa del informe, los Padres conciliares se '''1l,¡';LlJllU3 Padres conciliares y períti tomaron estas palabras como
prendieron al encontrar incluida en el mismo folleto una al Cardo Suenens, que había publicado un libro al respecto, The
corregida y más extensa de las proposiciones. Algunos de ellos the World [La religiosa en el mundo], y que recientemente había
guntaron al Secretariado de Obispos, encabezado por el . conferencias en Estados Unidos sobre la vida religiosa.
Perantoni, qué pensar de la nueva versión. El arzobispo día siguiente tomaron la palabra diecisiete oradores. El pri-
entonces al comité central, cuyos miembros decidieron por el Cardo Jaime de Barros Cámara, de Río de Janeiro, quien
dad que las proposiciones eran aceptables. Prepararon una carta de 103 obispos de Brasil dijo que el esquema era acepta-
lar explicando sus opiniones, y el 8 de noviembre la habían su conjunto. Sefialó que el aspecto doctrinal de la vida religio-
a más de 1100 Padres conciliares. La carta anunciaba los nombres ,se había desarrollado en el Capítulo N del esquema sobre la
cinco Padres conciliares inscritos para tomar la palabra sobre las ue los deberes de los miembros de las órdenes religiosas en
posiciones, y afirmaba que, merced a los esfuerzos del Secretariado externo se habían discutido en el esquema sobre el
Obispos, todos habían obtenido varios cientos de firmas de pastoral de los obispos en la Iglesia. Por tanto no era nece-
Junto con la carta se incluían cinco modi que recapitulaban las de los religiosos en el esquema con gran extensión; sin
intervenciones, y se invitaba a los destinatarios a que las firmaran resultaba imprescindible determinar con mayor claridad
proponerlas junto con sus votos afirmativos. lut()tlclad era competente para promover y dirigir la deseada
EllO de noviembre, dos días después de distribuida la carta, de la vida religiosa.
proposiciones sobre la vida religiosa pasaron a discusió~..Para cuarro orador fue el Cardo Dopfuer, quien criticó severamente
ces, las proposiciones sobre los sacerdotes y sobre las rruslOnes ya POli1CliOn(~ y pidió una revisión completa, porque en su opinión
bían sido rechazadas. Sólo había tiempo para un orador aquella adecuadamente los problemas centrales de la renovación.
fiana, el Cardo Spellman, de Nueva York, mie}TIbro de la . Cardo Suenens afirmó también que el esquema era inaceptable
Coordinación. no trataba de forma apropiada los problemas de la adaptación
El Cardo Spellman expresó su general satisfacción con el texto. . . de la vida religiosa. Habló especialmente sobre las
se introducen en el texto algunas enmiendas y aclaraciones sobre "~d.'-'U'llc:;:, femeninas "de la llamada vida activa", que debían dis-
cuantos puntos fundamentales", dijo, "este esquema pude ser la genuina libertad que requería el apostolado. El apostolado
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mismo debía definirse en el sentido de "evangelización', de modo religiosas de hermanos y hermanas contribuían utilísimamente al
existiese una jerarquía de valores en la vida de la hermana, u.........."","w,J . pastoral de la Iglesia educando a la juventud, cuidando a los
cada una un cierto tiempo a ese trabajo apostólico. A nivel y desempeñando otros servicios.
pedía que se elaborasen nuevas Reglas para los conventos, El siguiente orador fue un jesuita francés, el arzobispo retirado
que cada hermana pudiese cooperar de forma activa y "adulta" al Sartre, de Tananaribo (Madagascar), quien habló en nombre de
de toda la comunidad. Esto evitaría, por un lado, la concentración conciliares y también expresó las opiniones de 250 supe-
poder en una única Madre Superiora, y por otro, una obediencia generales de congregaciones religiosas femeninas. El esquema,
sivamente pasiva e infantiL Propuso estructuras equilibradas tenía muchos elementos buenos, "y esperamos que sea aproba-
gobierno, cambios en el sistema de nombramiento de los . Dijo que debía otorgarse una clara prioridad a la vida interior y
y capítulos generales más representativos de toda la COltlgr'eg~laó de los miembros, y cualquier programa de adaptación debía
Debían modificarse las costumbres anticuadas, la separación del fielmente tanto el espíritu de los fundadores como los fines
no había de impedir a la religiosa comprometerse en el trabajo y sanas tradiciones de cada comunidad.
tólico, debía cambiar el "hábito distintivo, pero ridículo, de seguido por otro jesuita, el obispo Guilly, de Georgetown
comunidades", y abandonarse las costumbres basadas en .. ...I~'r~nM Británica), quien habló en representación de 263 Padres
nociones de la inferioridad de la mujer", y ninguna hermana . Sustancialmente, dijo el obispo Guilly, las proposiciones
que viajar acompañada. aprobación, aunque tenían muchos puntos débiles. Por
Ese mismo día se concedió la palabra a cuatro de los cinco era "en verdad sorprendente" que se dijese tan poca cosa
dores anunciados en la circular del Secretariado de Obispos. las órdenes contemplativas. Sostuvo que las proposiciones dibu-
Anastasio del Santísimo Rosario, superior general de los '-'dilU,Ql'Cd' el apostolado moderno "en un sentido demasiado restringido,
presidente de la Unión Romana de Superiores Generales, habló en un apostolado externo". En la terminología teológica y técnica de
mer lugar en nombre de 185 Padres conciliares, y afirmó que las . sin embargo, la palabra "apostolado" designaba todas las acti-
posiciones merecían un voto afirmativo iuxta modum. Era de los seguidores de Cristo que promovían el reino de Dios
la necesidad de una renovación apropiada de la vida religiosa, la tierra. Por tanto pedía que se añadiese una proposición aparte
pero también absolutamente necesario téner una idea clara de lo el Concilio expresase su alta estima hacia los institutos con-
eso suponía. Suponía, explicó, dos elementos esenciales: un retorno y declarase que su vida era "eminentemente apostólica".
los miembros de las comunidades religiosas al espíritu y fervor día siguiente, el obispo auxiliar James Carroll, de Sydney (Aus-
había animado esas comunidades en tiempos de su fundación; habló en nombre de 440 Padres conciliares. Pidió un epígrafe
adaptación al mundo ya los tiempos modernos. Sólo esta doble sobre los hermanos dedicados a labores de enseñanza, subra-
suministraría los necesarios "criterios sólidos y sobrenaturales para as.í ~e forma práctica el carácter apostólico de los religiosos
diversos aspectos de la renovación" y prevendría "una incesante ,",UU1".1l1V sería Oportuno que el Concilio rectificase las ideas de
queda de novedades, deseosa de suprimirlo todo". sacerdotes y laicos "que no aprecian a quienes abrazan la
El arzobispo Perantoni habló en nombre de 370 Padres • ..... ,'l'.HJ" .. sin acceder al sacerdocio".
res. Dijo que el esquema tal como estaba era "bueno y debía en la historia del Concilio una serie de oradores había reci-
varse como base de discusión, a pesar de la opinión de quienes respaldo. Era inevitable una reacción.
pedido su rechazo total". Se pronunció contra la uniformización obispo Charue, de Bélgica, anunció su completo acuerdo con
órdenes religiosas, diciendo que éstas debían contemplarse "com ..... uc..•.../11 ~el Cardo Dopfner. El P. Joseph Buckley, superior gene-
expresión de distintos carismas en la Iglesia". Pedía al Concilio los marIStas, en nombre de 130 Padres conciliares, dijo que el
afirmase su alta estima por la "vida religiosa lega", pues las '-Vllll,.llW era "simplemente insatisfactorio", y debía ser completamen-
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que el Cardo Suenens no concedía a la vida interior del reli-
te reescrito con la ayuda de perití "de mentalidad más moderna y
amplia experiencia", en línea con la renovación promovida por el su lugar propio. Había extrañado a todo el mundo, añadió el
cilio. El obispo Huyghe, de Arras (Francia), expresó su "1..,a1UH)~! que el Cardo Dopfner atacase las proposiciones con tal vehe-
acuerdo con todo lo que habían dicho el Cardo Dopfner, el Cardo "después de haber sido él, en su calidad de portavoz oficial de
nens, el obispo Charue y el P. Buckley. "Las .proposiciones son' de Coordinación, quien insistiera con tanto énfasis en
cuadas", dijo, "porque les falta espíritu, son demasiado j el texto a sus dimensiones actuales". Y cuando pregunté por
demasiado exclusivamente occidentales, y aportan muy poco a Secretariado de Obispos había recogido un total de 1523 firmas
verdadera renovación de la vida religiosa e..). Debe prepararse sólo cinco intervenciones, me recordó que sus promotores ha-
sido silenciados por la clausura del debate durante la discusión del
nuevo esquema".
El tercer día se cerró el debate tras una moción del Cardo sobre la Iglesia. Habían temido que esto pudiera suceder de
Se habían realizado veintiséis intervenciones orales, y treinta y y creyeron que esos cientos de firmas forzarían a los Modera-
intervenciones se habían entregado por escrito. El Secretario a concederles la palabra, corno efectivamente sucedió.
pidió ahora que la asamblea votase la siguiente cuestión: "Una vez Cuando se distribuyeron las papeletas el jueves 12 de noviembre,
la discusión se ha completado, ¿desean los Padres proceder a la Dopfner y Suenens estaban seguros de su victoria.
ción separada de las veinte proposiciones que forman el esquema días habían estado asegurando en privado a los Padres conci-
una adecuada renovación de la vida religiosa?". Si la mayoría que sin duda las proposiciones serían rechazadas. Pero para gran
"no", habría que preparar un nuevo borrador. Si la mayoría votaba suya, cuando se proclamaron los resultados, 1155 habían
las proposiciones se conservarían y seguiría una votación de cada a favor de conservarlas, y sólo 882 en contra. Ante esta derro-
~oderador del ~ía, el Cardo Suenens, no tenía otra opción que
posición por separado.
¿Por qué la Unión Romana de Superiores Generales y el que la votación sobre las proposiciones tendría lugar el sába-
riado de Obispos querían que las proposiciones fuesen r,."... <"..... r~ lunes siguientes.
enmendadas, mientras que los cardenales Dopfner y Suenens periti alemanes y belgas, cuyo trabajo era diseñar la estrategia
naban para su devolución? El motivo subyacente era la I..,U:lll..,t;U<- cardenales, habían sido cogidos por sorpresa. Impulsivamen-
mr"o~r,~ que se debía pedir ahora a todos los que compartiesen los
notablemente distinta que uno y otro bando tenían sobre la vida
giosa y su función en la Iglesia. La Unión Romana y el . de vista de los cardenales que votasen negativamente en cada
Obispos comprendían que, en una revisión completa del esquema, las nueve votaciones propuestas, rechazando de focto las pro po-
ideas de los cardenales Dopfner y Suenens conseguirían un Pero esto fue sólo una reacción temporal, pues pronto com-
apoyo. También sospechaban que los cardenales podían tener que nunca serían capaces de reunir votos suficientes como
do, o casi, un esquema alternativo para imponerlo en la "-'lj'l1l1.:>lU las proposiciones abiertamente. Esa táctica habría dejado
Religiosos. Así pues, conservar las proposiciones lsalusta(:ton
11'
libres a la Unión Romana y al Secretariado de Obispos.
mejorarlas mediante observaciones se convirtieron a sus ojos en periti de los dos cardenales decidieron entonces redactar e
su propia serie de observaciones, imitando la acción empren-
soluciones preferidas.
Como me explicó un perítus del Secretariado de Obispos, es ~;,,, •.,,LL.'U días antes por los periti del Secretariado de Obispos. Pre-
muy extendida la opinión de que la concepción del Cardo también una carta de presentación, pidiendo a sus partidarios
sobre la vida religiosa "carecía de profundidad teológica, afirmativamente pero con observaciones, y propusieran
a ..... vu'..~ preparadas por ellos. La carta de presentación estaba
precisión". El Cardo Suenens, dijo, "mucho menos interesado en
problemas teológicos, parece pensar en los religiosos sólo en la por diez Padres conciliares, entre ellos el Card, Dopfner, el
da en que sean útiles para el apostolado externo". En otras oalat)rat . Suenens y el obispo Huyghe.
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El Secretariado de Obispos quedó muy satisfecho con muchas el procedimiento conciliar fue (según todas las apariencias) un
las observaciones preparadas por los peritos de los cardenales el sistema de distribución del Cardo Dopfner y del Cardo Sue-
y Suenens; su oposición a los dos cardenales no era tanto por lo ilVllllctlOS de los Padres conciliares que se suponía habían recibido
querían incluir en el esquema, cuanto por lo que querían excluir de sel"ITaC:lOrles, en realidad sólo habían oído hablar de ellas, pero no
Entretanto, los periti del Secretariado de Obispos no habían en su mano en el momento en que comenzó la votación el
do ociosos. Como explicaban en una nueva carta, fechada el 13 por la mañana.
noviembre, "durante el debate en el aula conciliar surgieron examen de las observaciones mostró que las cinco que reci-
cosas excelentes, que con toda seguridad pueden completar el mayor respaldo habían sido preparadas por los períti del Secre-
ma". Incluían en su carta un nuevo conjunto de trece nh'opr,,;¡rtnn de Obispos. En cuanto al resto, había prácticamente un empa-
entre ellas las cinco que habían distribuido el 8 de noviembre. Una amplio apoyo para observaciones de ambos bandos. La mayoría
las nuevas calificaciones pedía que se preservase el "auténtico incorporadas al esquema.
de obediencia religiosa", descrita como "ese sublime holocausto en texto revisado y ampliado, ahora denominado 'decreto', volvió
tud del cual una persona, por amor al reino de los cielos, se sujeta conciliar el 11 de octubre de 1965, durante la cuarta sesión.
pletamente a sí mismo y todo lo que tiene a la voluntad de los partidarios de las opiniones del Secretariado de Obispos,
cuyo lugar es ocupado por el superior". En respuesta al notable los partidarios de las opiniones de los cardenales Dopfner y
de algunos oradores en el diálogo entre súbditos y superiores, mostraron su satisfacción con el nuevo texto, votando a su
observación señalaba que nada quedaría de la obediencia religiosa 2126 a 13. En la votación final en la sesión pública del 28
concibe sólo como un diálogo en el que el superior intenta de 1965, el decreto sobre una adecuada renovación de la
al súbdito explicándole todas las razones de una orden dadá'. recibió 2321 votos afirmativos y sólo 4 negativos. Enton-
Los periti del Secretariado de Obispos distribuyeron sus VI lo promulgó.
ciones a más de 1100 Padres conciliares la tarde del 13 de
La votación iba a ser al día siguiente. Habían esperado ,",-,""LOJ'.""
mente hasta el último minuto para que los períti de los dos LalUC;llii y LAS ESCUELAS CATÓLICAS
no tuviesen tiempo de preparar sus contra-observaciones.
En el escrutinio de las cinco primeras votaciones, hubo un Comisión de Coordinación redujo el esquema sobre la forma-
medio de 930 votos afirmativos, 952 votos afirmativos iuxta iaCé:rO()tail a proposiciones poco después de finalizar la segunda
y 68 votos negativos. En la primera votación se recogieron 1005 En cartas del 11 de mayo y del 7 de julio de 1964, el Secreta-
afirmativos con observaciones, el mayor número en todas las informó a los Padres conciliares del procedimiento pres-
ciones de la historia del Concilio. De los resultados de la votación las proposiciones: no se aceptarían propuestas para enmen-
imposible, desde luego, deducir si las calificaciones eran pero tendría lugar una votación tras la lectura de un
te las del Secretariado de Obispos o las de los cardenales LJU'IJUU; introductorio.
Suenens. embargo, los Padres conciliares de habla alemana yescandi-
Hasta entonces, la norma había sido siempre que las o reunidos en Innsbruck en mayo de 1964, prepararon quince
nes debían proponerse en el momento de la votación. Pero ese día . de comentarios. A todos los efectos prácticos, ello supo-
creto, sábado 14 de noviembre, los Moderadores decidieron que esquema alternativo, pues contenía numerosas propuestas de
observaciones se podrían proponer incluso hasta el martes . . el texto de las proposiciones e insertar extensos añadidos. El
siempre que los Padres conciliares indicasen en sus papeletas que control ejercido por este pequeño grupo de obispos sobre el
tían un voto afirmativo iuxta modum. La razón de este repentino se hizo evidente el 14 de octubre siguiente, durante la terce-
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ra sesión, cuando todos los Padres conciliares recibieron una se ensalzará la aproximación científica y espiritual que él uti-
revisada de las proposiciones. Eran dos veces más largas que en su día para poner el conocimiento de su época al
muchas habían cambiado, y habían tenido lugar prolijas d.HdlUL"lU del Evangelio".
Una cuidadosa comparación de estas proposiciones revisadas Dopfner expresó gran satisfacción con las proposiciones
perfectamente claro que en torno al 90 % de los cambios y que, dijo, seguían un camino intermedio en la muy difí-
ras procedían del comentario de quince páginas preparado por la de la formación sacerdotal, "conservando las normas pro-
ferencia de Innsbruck. Ésta era prueba suficiente de que uno de la experiencia de siglos, e introduciendo otras nuevas más
propósitos de reducir los esquemas a breves proposiciones había al cambio de las circunstancias".
hacer posible la introducción de más ideas de los obispos y periti Cardo Suenens consideró el esquema "generalmente satisfacto-
alianza europea. sugirió que se añadiese una nueva proposición establecien-
Las proposiciones revisadas se debatieron el 12 de llVVJ',,,W"'"' ,~'~'~"u',,,"VH especial para estudiar la renovación de los seminarios.
1964. El obispo auxiliar )ozef Drzazga, de Gniezno (Polonia), que no era suficiente la publicación de un texto para llevar a
nombre de los obispos de Polonia, alabó el texto, pero observó renovación pretendida por el Concilio.
principios sobre la formación sacerdotal se afirmaban de forma . Sani, de Den Pasar (Bali), dijo que el Concilio no debía
siado vaga. "No basta con decir que la autoridad territorial , en los aspectos negativos de la separación respecto al
te podrá adaptar la formación sacerdotal a las circunstancias "Esta tiene el efecto positivo de liberar al estudiante de dis-
dijo, "porque esas autoridades esperan recibir del Concilio en sus estudios", dijo. Se podía obtener suficiente experien-
válidas para todo el mundo". y práctica durante el tiempo de vacaciones, sugirió, y esto
El arzobispo Giovanni Colombo, de Milán (Italia), suplementado en el seminario mismo mediante frecuentes
seminario mayor archidiocesano de Milán entre 1954 y 1963, a cargo de clérigos y laicos expertos.
que un gran defecto de la formación sacerdotal era la falta de 'ar;tOlll'~;po Denis Hurley, de Durban (Sudáfrica), dijo que el
orgánica. Se debía a que "los programas de formación espiritual, apostólico de la formación del seminario no debía en modo
lectual, pastoral y disciplinar son independientes unos de meno:scalbar la importancia del estudio o el valor de la escolástica.
modo que cada uno sigue su camino sin un común punto de con el Cardo Suenens en que debía reexaminarse la didáctica
tro, sin ninguna idea unificadora y dinámica". El esquema la filosofía, pero en su opinión las enseñanzas de la escolástica
ese fallo estableciendo que Jesucristo es el punto unificador y echarse a un lado. Afirmó que algunos de sus temas eran
"y puesto que en estas proposiciones se afirma de forma tan para una aproximación filosófica católica; sin ellos, la filoso-
fica que la renovación de los seminarios depende más de "'."'V'V~'" podían aparecer como incompatibles. Si la filosofía
cualificados que de buenos preceptos", añadió, "no permitamos libertad ilimitada de investigación, entonces "concedemos
ción alguna, ni ahorremos sacrificios, en procurarnos tales "".,uu·"v" no pueden ser filósofos". Sólo a la luz de la fe divina y
que sean verdaderos especialistas y estén animados por el ',''u,,,,,,,',,,,:> escolásticos, dijo, era libre el católico para aventurarse
de este Concilio". También pidió nuevos libros de texto ·'&<'".,,'u filosófica sobre Dios, el hombre y el universo.
seminarios. "Sin profesores cualificados y libros apropiados, Jean Weber, de Estrasburgo (Francia), hablando
peligro de que las más sabias prescripciones de este Santo S . de veinticinco años en un seminario de París, con-
queden en letra muerta". proposiciones claras y llenas de sabiduría, aunque breves.
El Cardo Léger quería que el texto citase a Santo Tomás de sin embargo, que se evitasen dos extremos: por un lado, la
no como maestro y modelo de los estudiantes de teología. . de derribar todo lo que tantos hombres santos han
forma", dijo, "no se impondrá la doctrina de Santo Tomás, desde el Concilio de Trento", y por otro, "la oposición a
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cualquier cambio, aunque lo exija la evolución de los tiempos y de discusión concluyó el 17 de noviembre de 1964. En la vota-
actitudes". No se quiso pronunciar sobre el principio presente en sólo 41 Padres pidieron el rechazo de las proposiciones, pero se
esquema, según el cual las conferencias episcopales y los . . numerosos modi en cada uno de los siete escrutinios.
diocesanos debían ser las autoridades competentes para modí, junto con las noventa y una intervenciones orales yescrÍ-
formación en el seminario. "Para Italia o Francia esto es hoy utilizaron para revisar y alargar el texto, oficialmente denomi-
dijo, "pero no tiene por qué ser bueno en todas partes, ni Decreto sobre la Formación Sacerdotal. El nuevo texto se adoptó
eternamente". Las autoridades del seminario, dijo, debían formar u",,'-'-'u;; por 2318 votos COntra 3 el 28 de octubre de 1965, y acto
verdadero "colegio", pues las mayores dificultades en los "'-1UU',,"" fue promulgado por Pablo VI.
surgían del desacuerdo entre las autoridades y de la ausencia de
logo entre ellos y los estudiantes. '" * *
Uno de los últimos oradores fue el arzobispo Garrone, de
(Francia), quien alabó el esquema y consideró oportunísimo el Comisión responsable del esquema sobre la formación sacer-
por afirmar que los programas de formación sacerdotal debían era también responsable del esquema sobre la educación cristia-
cionarlos en cada país las conferencias episcopales, revisarse a discusión de este último texto comenzó el día en que finalizó
establecidos, y ser aprobados por la Sede Apostólica. Esto -=CI<.U1<1-' . del anterior.
adaptación de las leyes universales a las especiales circunstancias de vez más, los Padres conciliares se vieron sorprendidos por la
po y lugar, de modo que la formación sacerdotal siempre n'''.:nllll( de un conjunto revisado de proposiciones. Esta vez, sin
a las necesidades pastorales del área donde debía ejercerse el el texto había sido recortado en vez de ampliado. Las pro-
Tal descentralización, dijo el arzobispo, modificaría y aUlne'ntan distribuidas antes de la apertura de la tercera sesión conte-
obligaciones de la Sagrada Congregación de Seminarios, que .u.'''''"''~;'';;L\: epígrafes y ocupaban 165 lIneas. La versión revisada
ahora que familiarizarse con las necesidades y los problemas de los 11 epígrafes y ocupaba 106 líneas. Este texto extremada-
rentes países, y tomar nota de los avances y los cambios en las breve constituía la séptima revisión del esquema.
nas impartidas en el seminario. Para conseguir el primero de estos de los oradores del primer día de debate fue el Cardo Spell-
tivos, la Sagrada Congregación no debía segwr yendo a remolque Nueva York, que dirigió su atención hacia el epígrafe 4, sobre
tiempos, ni aproximarse a ellos negativamente. "También sería de los nifios y los padres. Dijo que los padres debían ser
que esta Congregación tuviese miembros de todo el mundo, de elegir la escuela que quisiesen para sus hijos. Por tanto no
que pudiese conocer mejor las circunstancias de la vida ve: rse sometidos a limitaciones económicas injustas que restrin-
segundo objetivo podia conseguirse si la Sagrada Congregación libertad de elección. Puesto que era función del Estado pro-
ba los servicios de verdaderos expertos en las ciencias sagradas y las libertades civiles, la justicia y la equidad exigían que los
e igualmente representantes de todas las regiones del mundo. pudiesen disponer de una cierta subvención pública para ayu-
Probablemente de manera inconsciente, el arzobispo las escuelas que elegían para sus hijos. Es más, dado que estas
estaba bosquejando una tarea que él mismo recibiría el '-'U'"u<,,,v servían al propósito público de la educación popular, el hecho
desarrollar. Menos de dos meses después de finalizar el '--\J'U'-'uv . tener una orientación religiosa no debía excluirlas de
Papa Pablo le nombró pro-Prefecto de la Sagrada derecho a la financiación pública.
Seminarios y Universidades. Esto significaba que encabezaría obispo coadjutor Elchinger, de Estrasburgo (Francia), dijo que
ticamente la Sagrada Congregación en cuanto se retirase el Cardo lulC.HldLUIC que el esquema se hubiese redactado antes de que se
seppe Pizzardo, a la sazón su titular, que tenía en aquel tener en cuenta otros importantes esquemas discutidos
ochenta y ocho afios de edad. la tercera sesión. El texto actual, dijo, necesitaba una comple-
258
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ta revisión. El propósito que anima la educación cristiana debe ser y alguna vez les hemos hecho sentirse como traidores a la
desarrollo de lo que denominó espíritu misionero, de modo que católica". En nombre de 120 Padres conciliares pidió enton-
jóvenes así educados no ocultasen su fe, sino que basasen en su fe el esquema fuese revisado de arriba abajo, y la educación cató-
tiana su vida personal y social en la sociedad de mentalidad pI vU.'\..CJ:U.d a un análisis crítico, de modo que se convirtiese en un
y ecuménica en que vivían. eficaz para predicar el Evangelio. También sugirió que se
El Cardo Léger propuso que e! esquema fuese devuelto a la integralmente a la juventud para asumir plazas de profesorado
sión junto con los comentarios de los Padres conciliares, de modo escuelas públicas y universidades, y si fuese necesario se creasen
pudiese experimentar una total revisión antes de ser presentado para su formación.
cuarta sesión. "En el momento presente", dijo, "no parece que obispo Simón Nguyen-Van Hien, de Dalat (Vietnam), dijo que
mos tiempo ni fuerzas para examinar convenientemente este de misión las escuelas católicas constituían el medio más efi-
y preparar las enmiendas adecuadas". Pidió a los Padres conciliares apostolado. En Asia, donde la moral cristiana era muy estimada,
no aprobasen con demasiada prisa lo que se convertiría en la padres no cristianos preferían enviar a sus hijos a escuelas cató-
Magna de la educación cristiana y de los estudios superiores en ,"",~'''''Jd.lJlJ1''HLC cuando estaban dirigidas por sacerdotes y religiosos.
años venideros. Reprochó al esquema que no concediese . Ul;'<~U:S.LUll del texto sobre la educación cristiana finalizó el 19 de
atención a la investigación científica, así como su falta de . La votación fue favorable, por 1457 votos a 419, a votar el
Pidió específicamente propuestas prácticas sobre coordinación y devolverlo para revisión. Sin embargo, e! texto producía aún
peración entre las universidades católicas, especialmente en insatisfacción, pues en las cuatro votaciones se recogió una media
los estudios teológicos, escriturísticos, filosóficos y ~U\_l'UHJ~l'''\ votos negativos y 168 votos afirmativos con observaciones.
Promover dicha coordinación y cooperación con medios la clausura de la tercera sesión el texto fue revisado, y pre-
debía ser la tarea principal de la Sagrada Congregación de :-'t>rnln~l durante la cuarta sesión para una nueva votación. En el últi-
y Universidades. recueIlto antes de ser remitido al Papa, hubo 183 votos negativos,
El obispo auxiliar Luis Henríquez ]iménez, de Caracas extraordinariamente elevado. Sin embargo, en la votación
la), criticó el esquema por poner tanto énfasis en las escuelas 28 de octubre de 1965, en presencia de! Papa, la votación de
a las que denominó "encantadores y cercados jardines cultivados 'rl" ..~r·"r,." sobre la Educación Cristiana fue de 2290 contra 35; los
mucho amor, pero cuyos frutos de evangelización del mundo conciliares descontentos con él pensaron que ya habían mani-
disminuir cada día que pasa'. En la Edad Media, cuando el suficientemente su disgusto en la votación previa. Entonces se
contribuía a las cuestiones educativas, la Iglesia había a.:>'.llU.<Ul el documento.
campo entero de la educación como una labor suplementaria.
ahora que el Estado había emprendido esa tarea, con recursos
y económicos mucho mayores que los medios de la Iglesia, ya era EXPLICATNA PREVIA
de que la Iglesia determinase si sus escuelas servían realmente a la
de la evangelización de toda la juventud moderna, más importante y dramática batalla que tuvo lugar en el Con-
los pobres, que con frecuencia eran incapaces de asistir a las . II no fue la ampliamente divulgada polémica sobre la
católicas porque no podían pagar la matrícula. religiosa, sino la de la colegialidad, que transcurrió principal-
El obispo señaló que la Iglesia Católica estaba virtualmente entre bastidores. El drama fue causado por la controversia sobre
te de la escuela pública. "Nos ha taltado interés para formar y apropiada forma en que debía entenderse la colegialidad
católicos que podrían transformar esas escuelas desde dentro", ~<".JICl.uU III de la Constitución dogmática sobre la Iglesia. Había
"Por decirlo así, hemos abandonado a quienes ya trabajan en lterpretaci'lon,es de la colegialidad:
260 261
Según la primera, el colegio de obispos no ejerce e! pod~r sobre la colegialidad que trabajó tan rápidamente que el
',",Ullll;>.U'H
mo por derecho divino, sino sólo por derecho humano. Eso 'H!".U,"'"'' marzo de 1964 estaba ya listo el texto revisado sobre la colegiali-
ba que correspondía al Papa constituir al colegio episcopal en suj Luego fue enviado al Papa Pablo, pero no quedó satisfecho con
del poder supremo, por ejemplo convocando Wl concilio C'""Ull..... 1U\.1 el 19 de mayo de 1964 cursó al Secretario General algunas suge-
Según esta explicación, sólo el Papa disfrutaba del poder supremo que deseaba tomase en consideración la Comisión Teológica,
derecho divino. Ésta era la posición conservadora. que era libre para adoptarlas o no en su siguiente sesión ple-
Según la segunda interpretación (la extremista), que U'-),I.-UUH'U prevista para el 5 de julio.
promovían algunos liberales, el único sujeto del poder supremo era . El 27 de mayo, el Secretario General escribió al P. Benjamin
colegio de obispos junto con su cabeza, el Papa. El Papa podía secretario de la Comisión Pontificia para los Estudios
el poder supremo; pero al hacerlo, actuaba sólo corno cabeza del en nombre del Papa Pablo, pidiendo respuesta urgente a dos
gio o, en otras palabras, sólo en la medida en que representaba a
Estaba obligado en conciencia a pedir la opinión de! colegio de La primera era si, según la Comisión Pontificia, el siguiente texto
pos antes de pronunciarse, porgue, corno representante del uema podía ser probado con las Escrituras: "Así corno, por la
estaba obligado a expresar su pensamiento. de Dios, San Pedro y los otros apóstoles constituyeron un
Según la tercera interpretación (la moderada), gue sostenían apostólico, del mismo modo están unidos el Romano Pontífi-
Papa Pablo y otros Padres conciliares liberales, el Papa pel:so,naJ,m(~n sucesor de Pedro, y los obispos, corno sucesores de los Após-
era el sujeto del supremo poder en la Iglesia, y también el col~gi~ . En respuesta, la Comisión Pontificia estableció, en una reunión
obispos unido a su cabeza, el Papa. En esta hipótesis, el 1 de mayo, que mientras la primera parte de la afirmación (hasta
ro del Papa era necesario corno elemento constitutivo esencial "colegio") podía probarse con las Escrituras, el resto no
supremo poder del colegio. En otras palabras, el Papa poseía el. probarse sólo con la Escritura.
supremo por derecho divino y era siempre libre de usarlo, segunda era si podía decirse, a partir de los pasajes bíblicos
que e! colegio episcopal poseía el poder supremo pot derech~ en la siguiente frase, que el oficio de atar y desatar, confiado
pero no era siempre libre para utilizarlo. Puesto que el colegiO Pedro, pertenecía también al colegio de los Apóstoles, en el sen-
obligado a actuar con su cabeza y bajo su cabeza (el Papa), . definido en el esquema: "El poder de atar y desatar, concedido a
del Papa para utilizar su supremo poder. De esta forma, la utudad (Mt. 16, 19), también fue concedido al colegio de los Apósto-
la suprema autoridad en la Iglesia no quedaba menoscabada. a su cabeza (Mt. 18, 18)". La Comisión Pontificia replicó
El Papa Pablo, primero corno sacerdote y luego corno poder de atar y desatar mencionado en ambos pasajes parecía
arzobispo de Milán, había estudiado profundamente la mismo, pero que de eso no se seguía que el poder fuese "supre-
jerárquica de la Iglesia y el problema de la colegialidad. Corno sobre toda la Iglesia", corno indicaba el esquema.
mantuvo al tanto de la bibliografía teológica más reciente y de los respuestas fueron remitidas a la Comisión Teológica para
mos progresos en ese campo. En los archivos oficiales del periodo considerase en su reunión del 5 de junio. La Comisión discu-
paratorio del Concilio, su nombre puede encontrarse en OOCUlnem once sugerencias del Papa Pablo, siete de ellas referidas a
que piden precisar los poderes y carismas propios de los obispos ,,",>',J'dUUdlll. La Comisión incorporó al texto ocho de las propuestas
gobierno de la Iglesia, según la voluntad de Cristo. Una vez de otra. En cuanto a las decisiones de la Comisión Pontificia
do en Papa, informó a la Comisión Teológica de sus opiniones y Estudios Bíblicos, la Comisión Teológica resolvió que no era
va la impresión de que ellos las compartían. ninguna modificación en los dos pasajes citados del esque-
La colegialidad fue discutida ampliamente en el aula texto revisado fue aprobado por el Papa Pablo el 3 de julio
durante la segunda sesión, en 1963. La Comisión Teológica creó base para el ulterior debate, y remitido a los Padres conciliares.
262 263
El 28 de julio, el arzobispo Staffa, de la Curia, concluyó un
estudio sobre los dos esquemas nuevamente revisados sobre la
los obispos, que distribuyó entre los Padres conciliares. En ref1~rell(
las secciones sobre la colegialidad de ambos esquemas, expresó su
funda convicción de que "estas proposiciones son opuestas a la
ñanza más común de los Santos Padres, de los Romanos .-,""·.... r¡><
los sínodos provinciales, de los santos Doctores de la Iglesia
de los teólogos y de los canonistas. También son contrarias a
centenarias de disciplina eclesiástici'. El arzobispo citaba las obras
lógicas de un jesuita italiano, el P. Giovanni Bolgeni (1733-181
comentaba que "las posiciones fundamentales de Bolgeni y
esquema sobre la Iglesia son sustancialniente idénticas". '-'U'U~J'U"J
extraordinario que, después de 140 años, los principios de UV11!.'-111"
desde hada tiempo los teólogos y canonistas "habían sido un,a.nUffi
rechazar como inaceptables y extraños a la sana tradición de la
fuesen ahora repentinamente aceptados como fundamentos del
ma conciliar. Sostuvo que el esquema privaba al Papa de su
poder personal, y limitaba su primacía a servir de moderador para Cardenal Bea
obispos, en quienes, según el esquema, residía el supremo poder.
El día siguiente a la apertura de la tercera sesi6n, el arzobispo
disponía de una lista de más de setenta nombres que remitió a los
denales Moderadores con la petición de que se le permitiese ..
la asamblea general antes de iniciar la votación sobre el .
Capítulo III sobre la colegialidad. Apeló al artículo 57.6 del
mento, según el cual, incluso después de concluida la discusión
un punto específico, la opinión minoritaria tenía derecho a
tres oradores (. .. ) a los que también se les concedería el .
sobrepasar los diez minutos de tiempo en su intervención",
que la petición se realizase en nombre de al menos otros setenta
conciliares. La petición del arzobispo Staffa no fue atendida.
La votación del tercer capítulo tuvo lugar del 21 al 29
tiembre. Ocho de las votaciones se referían al epígrafe 22 sobre la
gialidad, yen tres votaciones distintas se recogieron más de 300
negativos. En una votación de conjunto sobre la colegialidad, el
tado fue de 1624 votos afirmativos, 572 votos afirmativos con
vaciones, y 42 votos negativos. Muchas de las observaciones
en esta votación habían sido preparadas por el Grupo
Padres, uno de cuyos colaboradores era el arzobispo Staffa. Cardenal Suenens
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La subcomisión sobre colegialidad de la Comisión Teológica en la carta. Entonces el cardenal acudió a ver al Papa, en nom-
bajó duramente comparando estas observaciones entre sí y con el grupo, y explicó los fundamentos de sus sospechas. Pero el
del esquema. El trabajo se completó en aproximadamente un no emprendió ninguna actuación.
dado el grandísimo número de periti dedicados a él. Los miembros ntonces el cardenal sugirió que se permitiese a los teólogos de su
la Comisión eran los siguientes: arzobispo Parente, de la Curia; debatir el tema en presencia del Santo Padre con sus teólogos,
bispo Florit, de Florencia; obispo Schroffer, de Eichstatt; obispo el Santo Padre no aceptó ese plan. Sin embargo pidió al cardenal
mann Volk, de Mainz; obispo auxiliar Heuschen, de Lieja; y lae:ntllflCase a los teólogos de su grupo, y cuando él nombró tres, el
auxiliar Henríquez ]iménez, de Caracas. Los periti eran los padres quedó de golpe visiblemente afectado, pues eran muy conocidos y
ner, Ratzinger, Salaverri, Schauf, Smulders, Thils, Betti, Dhanis, tenía en alta estima. Una vez más, no emprendió actuación algu-
cole, Gagnebet, Lambruschini, Maccarrone y Moeller. ;,' ".'-V;lU",HU,Vque el texto sobre la colegialidad habia sido aceptado por
Antes de completar el trabajo, el arzobispo Staffa y los líderes mayoría bastante superior a la necesaria. Antes de emitir sus votos,
Grupo Internacional de Padres supieron que sus observaciones los Padres conciliares habían dedicado al tema un estudio profun-
siendo ignoradas por la subcomisión sobre la colegialidad, mucha oración. El cardenal se excusó por indicar que él no podía
que otras consideradas "menos importantes" se estaban rr.,-nnlr<lr totalmente esos sentimientos. Pero el Papa siguió sin actuar, a
al texto. Entonces el arzobispo Staffa compuso una larga carta al de su gran confianza en la Comisión Teológica.
Pablo, fechada el 7 de noviembre de 1964, de la cual se hicieron Entonces uno de los liberales extremistas cometió el error de refe-
para doce activos miembros del grupo, cada uno de los cuales pasó en un escrito a algunos de esos pasajes ambiguos, indicando cómo
texto a otros doce Padres conciliares, invitándoles a leerla y interpretarse después del Concilio. Este papel cayó en manos
Este proyecto se conoció como Operación Staffa, . grupo de cardenales y superiores generales, cuyo
Como se rumoreó que el informe de la Comisión Teológica lo trasladó al Papa. El Papa Pablo, comprendiendo final-
la revisión del esquema ya estaba en prensa, hubo que' que había sido engañado, se derrumbó y lloró.
recogida de firmas. La carta transmitía al Papa la convicción de era el remedio? Puesto que el texto del esquema no hada
firmantes de que el esquema incluía una forma extrema de ' tlV(Unenl:e ninguna afirmación falsa, sino que simplemente utiliza-
dad, y de que se verían obligados en éonciencia a votar en su ambiguos, la ambigüedad podía clarificarse adjuntando al
El arzobispo Staffa acusó a los Moderadores de haberle negado una explicación cuidadosamente redactada. Ése es el origen de la
mente permiso para hablar sobre el tema. Explicativa Previa añadida al esquema.
Al recibir la carta, el Papa Pablo pidió una investigación O de noviembre de 1964, el Papa Pablo ordenó sin dilación a
sobre éste y otros alegatos sobre violaciones del Reglamento del ;I"H;ldJU'U de Estado que escribiese al Cardo Ottaviani, informán-
cilio, y traspasó las opiniones teológicas recogidas en la carta que aún había en el esquema algunos puntos que debían ser
Comisión Teológica para que las considerase. con mayor precisión. En particular, deseaba que se afirma-
Entretanto, treinta y cinco cardenales y superiores que un constitutivo necesario y esencial de la autori-
cinco órdenes religiosas muy numerosas habían escrito al Papa de los obispos era el consentimiento del Romano Pontífi-
mando que, mientras el texto sobre la colegialidad en el esquema la carta se incluían propuestas concretas de cambios que podían
da presentar la opinión liberal moderada, en realidad era ~"'~'n-' el texto y que, insistía el Papa, debían incorporarse a éste para
podía, tras la clausura del Concilio, ser interpretado según la pudiese apoyarlo y promulgarlo. Y para asegurarse completa-
liberal extremista. de que, después del Concilio, nadie pudiese interpretar el con-
El Papa encontraba difícil creer esto,. y respondió a los CaI'ae:m colegialidad en el sentido liberal extremista, la Comisión Teo-
cuyos nombres encabezaban la lista contestando los argumentos debía preparar una Nota Explicativa Previa que precediese a este
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capítulo concreto. La nota y los cambios sugeridos, decía la carta, de que no había habido violación del Reglamento. En cuanto a
quilizarían a muchos Padres conciliares y permitirían una sobre la doctrina contenida en el Capítulo I1I, habían sido
más amplia del texto. La carta incluía también un estudio especial a la Comisión Teológica y examinadas debidamente.
P. Wilhelm Bertrarns, S.l. sobre la colegialidad. segundo anuncio se refería al asentimiento que se esperaba pres-
Las enmiendas exigidas por el Papa ya habían sido solicitadas los miembros de la Iglesia a la ensefianza contenida en el
un amplio número de Padres conciliares que habían propuesto Según este anuncio, dicha enseñanza no debía considerarse
vaciones junto con sus votos afirmativos. Antes, sin embargo, la erUUCJLÓn infulible o dogma, pero sí ser aceptada como prove-
sión Teológica había prescindido siempre de ellas afirmando que del magisterio supremo de la Iglesia.
observaciones eran contrarias a los deseos de la mayoría. Ahora, tercer anuncio fue así formulado: "fmalmente, de parte de la
la insistencia del Papa Pablo, algunos de los cambios sugeridos Superior se informa a los Padres de la existencia de una
incorporaron al cuerpo del esquema. La Comisión Teológica ~~Jf'.u.~,... u·Y ... Previa a las observaciones sobre el Capítulo III del
también la nota prescrita y la envió al Papa, quien incorporó sobre la Iglesia. La doctrina contenida en el capítulo debe
retoque antes de dar su aprobación. y entenderse según el significado y el tenor de esa nota".
El sábado 14 de noviembre se distribuyó en el aula '"'v.......,"" leyó el texto completo tal como aparecía en el folleto distribui-
folleto que contenía las observaciones propuestas por los Padres sábado que contenía las observaciones al Capítulo 111, pero con
ciliares al Capítulo III, junto con las respuestas de la Comisión iue.renc·la importante: esta vez era el Papa, y no la Comisión Teo-
gica y la Nota Explicativa. Dicha Nota fue interpretada como un quien llamaba la atención de los Padres conciliares sobre la
dido realizado por la Comisión a iniciativa propia, pues COlrnenz¡] Papa extendía también explícitamente la interpretación de la
diciendo: "la Comisión decreta que las siguientes observaciones todo el Capítulo III, y no sólo a las observaciones.
rales antecedan a la valoración de las observaciones". precisa terminología teológica de la Nota Explicativa dejó claro
En las siguientes cuarenta y ocho horas los Padres conciliares de toda duda que la interpretación correcta del concepto
periti discutieron abundantemente el significado de la nota. ~l'>,.1U"L«U enseñada por el esquema era la liberal moderada.
tenían que modificaba la doctrina contenida en el esquema. rnoIguleaaa, ahora resuelta, había sido descubierta por el Card.
argüían que, estando las explicaciones contenidas en una nota y ya en la segunda sesión, cuando objetó tan enérgicamente la
el texto, no cambiaban el esquema. de los cuatro puntos presentados a votación por los Carde-
El lunes 16 de noviembre, el Secretario General hizo tres ¿~~-¿~,~~.'~~ el 30 de octubre de 1963.)
tan tes anuncios dirigidos a todos los Padres conciliares, lW.'~Yt:UU\
11'
martes 17 de noviembre todos los Padres conciliares recibieron
Presidencia del Concilio y los Cardenales Moderadores. Los dos personal impresa de la Nota Explicativa Previa, y luego el
meros (aunque no se decía) se referían a la carta del 7 de votó por 2099 votos contra 46 a favor de la forma en que la
preparada por el arzobispo Staffa. La tercera se refería a la Nota Teológica había tratado las observaciones del Capítulo III.
cativa. El Secretario General, utilizando terminología de la 19 de noviembre, al anunciar que la votación sobre el esquema en
refería al Papa como la "Autoridad Superior". tendría lugar aquella mañana, el Secretario General explicó
En el primer anuncio, dijo que algunos Padres se habían votación, al igual que la que tendría lugar dos días después en
la Autor~dad Superior de que, en la discusión y votación del debían entenderse de acuerdo con los avisos que él había
del esquema sobre la Iglesia, no se habían observado las normas preVIamente sobre las instrucciones de la Autoridad Superior.
les; esos mismos Padres, llenos de inquietud, habían maLtUtestldo que dichos avisos ftgurarían en el archivo oficial del Concilio.
dudas sobre la doctrina expuesta en ese capítulo. El asunto se había resultado de la votación aquella mafiana fue de 2134 a favor
minado cuidadosamente, dijo, y dichos Padres conciliares podían y 10 en contra. Fue recibido con un aplauso entusiasta.
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LA SEMANA NEGRA ,era d.iferente: la presentación de la cuestión era distinta, los prin-
básiCOS se habían alterado, y los principales párrafos de los epí-
Los liberales tuvieron cuatro razones principales de I"I"<'""",,,·P' 2, 3, 8, 12 Y 14 eran completamente nuevos.
con el Papa Pablo VI durante la semana final de la tercera sesión. estas razones, el Grupo Internacional consideraba que el texto
primer lugar, su insistencia en una Nota Explicativa Previa a un nuevo esquema, y creía que el procedimiento correcto era
colegialidad, que se comunicó oficialmente a la asamblea el lunes en el anículo 30.2 del Reglamento del Concilio, que esta-
de noviembre de 1964. Luego, su decisión ante la votación que los esquemas "deben distribuirse de forma que los Padres con-
libertad religiosa, programada para el jueves de esa semana. Una tengan un periodo adecuado de tiempo para pedir consejo,
ra razón era su intervención de última hora en el esquema sobre un juicio y determinar el sentido de su voto". Puesto que iba a
menismo. Y finalmente e~taba su inesperado anuncio del sábado 21 otra Congregación General el miércoles por la mañana y la vota-
noviembre, día de clausura de la tercera sesión, de la aplicación a tener lugar el jueves, no había realmente tiempo suficiente
título Madre de la Iglesia a la Virgen María; Los holandeses . examen responsable y completo de un esquema prácticamente
rápidamente un término gráfico para este periodo de la historia Además, los Padres conciliares ya estaban sobrecargados durante
Concilio: la "Semana Negra". concreta, pues estaban discutiendo esquemas sobre la
en el seminario, la educación cristiana y el matrimonio, y
*** que panicipar en diez votaciones sobre los esquemas sobre la
las Iglesias Católicas Orientales y el ecumenismo.
Ya hemos expuesto la historia de la Nota Explicativa Previa.
pues, el grupo decidió redactar una carta a la Presidencia del
entender el conflicto en torno al esquema sobre libertad ......l'...,J',><
, llamando la atención sobre el artículo 30.2 del Reglamento,
necesario volver al 23 de septiembre de 1964, cuando comenzó
cusión del asunto. El debate continuó durante tres Co.ngl·eg~LclO un retraso en la votación. Se recogieron más de un cente-
enteras y parte de una cuarta, y luego el Secretariado para firmas. La carta estaba fechada el miércoles 18 de noviembre, y
ltr~el!aLda a la Presidencia del Concilio aquella mañana temprano.
de los Cristianos comenzó el trabajo de revisión del texto.
su tarea a finales de octubre, y luego .remitió el texto a la grupos realizaron peticiones similares. El Cardo TIsserant, decatlo
Teológica, que lo examinó y aprobó el 9 de noviembre. Los Presidentes del Concilio, estudió el asunto con los Cardenales
conservadores de la Comisión Teológica fueron acusados de haber quienes pidieron al Secretario General que leyese en voz
taculizado deliberadamente sus pasos, para que no hubiera de las peticiones y anunciase que el asunto se resolvería median-
para la votación antes de la clausura de la tercera sesión. El votación en la asamblea general. El Secretario General dijo que
imprimió y distribuyó a los Padres conciliares el martes 17 de . lugar una votación preliminar al día siguiente pata decidir si pro-
breo La votación fue anunciada para el jueves. votar sobre el esquema. "Así lo han decidido el Decano de los
El folleto contenía el esquema revisado junto con un UU'J1U1" del Concilio y los cardenales Moderadores", explicó.
obispo De Smedt, de Brujas, que iba a ser leido el jueves y obispo Cadi, de Segni (Italia), uno de los que habían firmado
ba: "el texto que os presentamos para la votación de hoy difiere del Grupo Intemacional pidiendo más tiempo para estudiar el
blemente del texto que fue discutido en el aula". El Grupo apeló al Card. Francesco Roberti, Prefecto del Tribunal
nal de Padres, reunido para su encuentro semanal habitual, . ,contra la decisión del Cardo Tisserant y los cuatro
esquema revisado y llegó a un cierto número de alarmantes Esa decisión, escribió, "al abajo firmante le parece ilegal
nes: primera, que el texto anterior de 271 líneas se había defecto de forma y por un defecto de fondo. l. Defecto de
hasta 556 lineas; segunda, que sólo 75 de las 556 líneas se porque la decisión no la tomó colegialmente la Presidencia del
tomado del texto anterior; tercera, que la estructura de la _,.,,_00._0 , sino sólo el cardenal Presidente junto con los Moderadores.
270 271
2. Defecto de fondo, porque no se le puede pedir a la asamblea no cristiano". Entretanto, irritados obispos saltaban de sus pues-
decida si deben o no deben aplicarse artículos concretos del formaban excitados corrillos. Las copias de la petición pasaban
mento promulgado por el Sumo Pontífice. O bien la petición de LQn]len1te de mano en mano. Nunca había habido tal frenética
de cien Padres carece de fundamento, en cuyo caso la Presidencia de firmas, tal confusión, tal agitación. Nunca había habido
Concilio debe declararla inaceptable, o bien está bien tan duras y ásperas como en aquel momento de pánico, cuan-
en cuyo caso nadie, salvo el Sumo Pontífice, tiene derecho a l:t<>J'U«UJ que a un documento conciliar tan estimado se le daba car-
En conclusión, el obispo Carli afirmaba su opinión de que para siempre.
razones aducidas en la petición original seguían siendo válidas, peticiones firmadas se recogieron rápidamente y se entregaron
los Padres conciliares tenían derecho a no votar un texto i)U¡'L<1Jl1I.,l, Meyer, quien entretanto se había reunido con los cardenales
mente nuevo sin antes haberlo discutido en el aula conciliar, con y Léger. Juntos abandonaron el aula conciliar mientras la reu-
po suficiente para decidir su VOto. "Así pues, el abajo firmante su curso, y fueron a ver al Papa, rogándole que revocase la
que este Excelentísimo Tribunal intervenga para asegurar la "h,o,..,l1<l anunciada por el Cardo Tisserant, de modo que la tan espera-
cia del Reglamento". todavía pudiese tener lugar aquella mañana.
El obispo Carli entregó su carta en mano al Cardo Roberti el C;ntret;anto, el Cardo Dopfner, el Moderador del día, siguió la
ves 19 de noviembre por la mmana temprano. Poco tiempo anunciada por el Cardo Tisserant y llamó al obispo De Smedt
el Cardo Tisserant se levantó de su asiento y proclamó en nombre su informe. El obispo admitió que la estructura del esquema
Presidencia del Concilio: "tras una madura consideración del cambiado, y que en general era muy diferente de la que había
la Presidencia del Concilio piensa que este asunto, que afecta al "todo ello, sin embargo, no ha cambiado la sustancia de
mento del Concilio, no puede decidirse mediante votación en la exposición", dijo. "Por tanto os ofrecemos hoy la misma doc-
blea general. En consecuencia, la misma Presidencia del '--\.J'U\"llUU' pero, esperamos, expresada con mayor concisión, claridad, exac-
decidido que se lea el informe [sobre el esquema], pero que la y prudencia". Señaló que e! texto había sido aprobado unánime-
no tenga lugar durante esta sesión conciliar. Aquellos Padres que por los miembros del Secretariado para la Unidad de los
seen presentar sus opiniones por escrito pueden hacerlo hasta el3 y que más de dos terceras panes de los miembros de la
enero de 1965". Teológica habían dado también su aprobación.
El Cardo Meyer, uno de los doce Presidentes del Concilio, obispo De Smedt consiguió agitar a su audiencia. Fue desafo-
recató en ocultar su gran sorpresa y profundo disgusto ante el aplaudido cinco veces durante su intervención, y durante
cio. ¿Desconoda lo que se había decidido? Él había sido uno de minutos después de ella. Al final los atronadores aplausos se
principales protagonistas de la declaración sobre libenad .. y se apagaron en tres oleadas distintas. Nunca habia recibi-
había esperado ilusionadamente su aprobación. El obispo FrancÍs orador en el aula conciliar un aplauso tan entusiasta. Com-
rector del Colegio Noneamericano en Roma, y dos periti, Mons. e! Cardo Dopfner prolongó la reunión más allá del
Quinn, de Chicago, yel P. Frederick McManus, de Washington, usual, pero cuando a las 12.44 no había llegado una sola pala-
se apresuraron a conferenciar con él. Tras una breve consulta, Papa, clausuró la reunión.
ron redactar una petición especial que circulase inmediatamente. prensa habló de una "masiva rebelión" conducida por los obis-
la famosa Instanter, instantius, ínstantíssime petición al Santo teame:rIc:anClS; y se citaron varias cifras (de 500 a 1500) para las
que consistía en una sola frase: "reverente pero insistentemente, de la petición dirigida al Papa. La agencia de noticias de los
insistentemente, con la mayor insistencia, rogamos que la ",...'1",,1"'' ' estadounidenses, NCWC News Service, citó la afirmación de
la declaración sobre la libenad religiosa tenga lugar antes del norteamericano anónimo, de que "tal vez se recogieron mil
esta sesión conciliar, so pena de perder la confianza del mundo obispos de todo el mundo". Cuando se hizo un recuento
272 273
exacto para su publicación tras el cierre de la sesión, se descubrió esos cambios, puesto que probablemente ganarían mayor apoyo
el número real era de 441. el esquema.
El viernes 20 de noviembre, en la última reunión de trabajo de Entre las enmiendas había muchas que, de ser adoptadas, altera-
tercera sesión, el Cardo Tisserant se dirigió de nuevo a la "':"HU.un
la orientación e incluso la sustancia del esquema. Fueron ignora-
general: "venerables Padres", dijo, "muchos Padres se han el Cardo Bea y sus colaboradores. Sólo adoptaron diecinueve,
notablemente porque la votación sobre el esquema de libertad '"" .....'_.-..."'0 y distribuidas a los Padres conciliares el 19 de noviembre.
sa no haya tenido lugar, y han pedido con insistencia al Sumo día el Secretario General anunció que la votación del esquema
fice que de alguna forma la votación tenga lugar antes del final de el ecumenismo en su conjunto tendría lugar al día siguiente.
sesión". Luego el cardenal explicó que el resto de su declaración continuó: "además de las ya incorporadas al texto de acuer-
el respaldo de la autoridad papal. "Sepan esos Padres que el retraso con las observaciones de los Padres conciliares, se han introducido
la votación fue decidido por la Presidencia del Concilio porque así ~'¡;U"'.. 'H'~0 enmiendas para proporcionar al texto mayor claridad.
exigía el Reglamento del Concilio. Una razón adicional para la tarea ha sido realizada por el Secretariado para la Unidad de los
sición fue un cierto respeto hacia la libertad de otros Padres . . .v u......u~ UOI.lcl.J.VO, que de este modo ha adoptado las amables sugerencias
res que desean fervientemente estudiar estricta, profunda y \..u.j,Ud.u.v.,,, le habían presentado voces autorizadas". Luego leyó el texto de
mente un esquema de tal importancia. Por tanto el esquema de diecinueve enmiendas.
declaración sobre libertad religiosa será tratado por el Concilio en El anuncio no pudo llegar en un momento más inoportuno. La
siguiente sesión, y, si es posible, antes que los demás esquemas". en el aula conciliar ya era tensa como resultado de la relega-
Lamentablemente, el Cardo Meyer, que había propugnado de la votación sobre la libertad religiosa. La nueva noticia calen-
esquema tan ardientemente, no pudo estar presente en el ~'·Fo .......... a,
vez los ánimos. Los liberales interpretaron (correctamente)
período; murió de un tumor cerebral cinco meses antes de que medidas como victorias de los conservadores, y lamentaron que
zase la cuarta sesión. se convirtiese aparentemente en su protector. Esta actitud
reflejada en la prensa, la cual desacreditó la imagen pública del
*** Sin embargo, el esquema sobre ecumenismo, enmendado según
,npt.....¡rm del Papa, fue aprobado por 2054 votos contra 64.
Otro motivo que hizo impopular al Papa Pablo entre los
durante su Semana Negra fue su actuación en el último minuto
el esquema sobre ecumenismo. Aunque los Padres conciliares
propuesto un total de 421 observaciones diferentes en la votación, La mañana del sábado 21 de noviembre de 1964, día de clausura
Secretariado para la Unidad de los Cristianos sólo había . tercera sesión, los Padres conciliares ocuparon sus asientos en el
26 de ellas. Los Padres conciliares cuyas observaciones no se conciliar con un estado de espíritu no demasiado feliz. "Las hue-
adoptado apelaron al Papa, presentando cuarenta enmiendas la tensión y la frustración eran dramáticamente obvias", escri-
nales, y afirmando que les resultaría imposible apoyar el '-LV'''..., ...".UL", Quinn en un artículo de portada del Sto Louis Review.
menos que se aceptasen esas enmiendas. el Papa Pablo entró en San Pedro en su sedia gestatoria [silla
Puesto que el Papa Pablo estaba particularmente interesado pasó entre dos filas de 2100 obispos glacialmente silencio-
obtener el menor número posible de votos negativos en la le recibió ningún aplauso desde los estrados episcopales. Inclu-
sobre ecumenismo, pidió al Cardo Bea que examinara los el Papa hizo un simple gesto de bendición, sólo uno de cada
propuestos conjuntamente con otros representantes cualificados ULn,,~}uO se santiguaron. Los periodistas que asistían a la escena se
su Secretariado, y sugirió que sería bueno que se adoptasen 'rrn",-:"v,n unos a otros sobre lo que estaban viendo".
274
275
El Papa concelebró una Misa solemne con veinticuatro Padres dijo, "que clausuraremos esta sesión del Concilio Ecuménico
ciliares de sedes con santuarios nacionales en honor de la Santísima corloc:i'(~ndlo a Nuestra Señora un titulo que le es debido, el de
gen María. Luego tuvo lugar la votación. La Constitución de la Iglesia".
sobre la Iglesia, que contenía el discutidísimo capítulo sobre la la reunión pública del sábado 21 de noviembre, último día de
dad, fue aprobada por 2151 votos contra 5. El decreto sobre las el Papa Pablo dijo en su alocución de clausura que las estre-
Católicas Orientales fue aprobado por 2110 contra 39. Yel decreto :elaClo.nes entre María y la Iglesia "tan claramente establecidas por
Ecumenismo, con los cambios de última hora referidos anltenorrn~ constitución conciliar", le hadan pensar que "es éste el
fue aprobado por 2137 votos contra 11. Tras proclamarse los más solemne y más apropiado para dar satisfacción a un
de cada votación, hubo un aplauso sostenido. Y tras ser promulgado señalado por Nos al término de la sesión anterior, han hecho
documento por el Papa, sonaban de nuevo aplausos entusiastas. muchísimos Padres conciliares, pidiendo insistentemente una
Pero algunos Padres conciliares vieron helado su entusiasmo explícita, durante este Concilio, de la función maternal
un inesperado anuncio en la alocución de clausura del Papa. Virgen ejerce sobre el pueblo cristiano. A este fin hemos creído
El año anterior, al final de la segunda sesión, el Papa Pablo consagrar, en esta misma sesión pública, un título en honor
dicho a los Padres conciliares que esperaba "el reconocimiento sugerido por diferentes partes del orbe católico, y parti-
me y devotísimo del puesto enteramente privilegiado que la entrañable para Nos, pues con síntesis maravillosa expresa
Dios ocupa en la santa Iglesia (... ) después de Cristo, el más alt privilegiado que este Concilio ha reconocido a la Virgen en
nosotros el más cercano, de forma que con el título Mater Iglesia. Así pues, para gloria de la Virgen y consuelo nuestro,
podremos venerarla para gloria suya y consuelo nuestro". Pero el a María Santísima Madre de la Iglesia, es decir,
nocimiento de dicho título había encontrado oposición. Algunas de todo el pueblo de Dios, tanto de los fieles como de los pas-
ferencias episcopales, como las de los paises de habla alemana y la llaman Madre amantísima, y queremos que de ahora en
dinavos, habían puesto objeciones a ese título, y el obispo sea honrada e invocada por todo el pueblo cristiano con este
Arceo de Méjico había hablado contra él en el aula conciliar. El título".
Wyszynski, de Polonia, sin embargo, había anunciado que él y ovación, todos puestos en pie, que acogió este anuncio, signi-
los obispos de Polonia habían enviado al Papa una petición 1 cálido apoyo de los Padres conciliares. El Papa fue interrum-
dicho título. Yel Grupo Internacional de Padres había recogido veces por los aplausos durante su intervención; la intensidad
pidiendo al Papa que, "en la tercera sesión, la Virgen María sea d.IJJld.U~U~ aumentó a medida que avanzaba la alocución. Anun-
clamada Madre de la Iglesia por el Concilio, esto es, por Su haría uso del sínodo episcopal durante tanto tiempo discuti-
como cabeza, conjuntamente con los Padres, como miembros". la reorganización de la Curia romana se estaba estudiando
tían otras solicitudes en el mismo sentido. J"dillt:U~O;:. Anticipó también su intención de enviar en un futu-
Sin embargo, la Comisión Teológica, sin votar nunca la una misión especial a Fátima (Portugal), para llevar una
por su propia autoridad había quitado dicho título del capítulo al santuario de Nuestra Señora de Fátima. "De esta forma",
la Bienaventurada Virgen María del esqueJIla sobre la Iglesia. El tarnbllén Nos pretendemos confiar a los cuidados de la Madre
se había suprimido siguiendo instrucciones de la Comisión de toda la familia humana, con sus problemas y sus afanes, con
dinación. (Esas instrucciones, según una autoridad competente aspiraciones y ardientes esperanzas". Este gesto fue con-
Balic-, respondían probablemente al deseo del Papa Juan como una respuesta parcial a los 510 responsables de dióce-
El miércoles 18 de noviembre de 1964, en medio de la ....uu....""." y patriarcados de setenta y seis países que habían
Negra, el Papa Pablo hiw una afirmación en una audiencia al Papa Pablo que consagrase el mundo entero al Inmaculado
que pasó mucho tiempo inadvertida. "Nos sentimos felices al de María durante el Concilio. Las firmas de estos prelados
276 277
habían sido entregadas al Santo Padre e! 3 de febrero de 1964 por El P. Schillebeeckx sostenía que un texto conciliar sobre la cole-
arzobispo Sigaud, de Diamantina (Brasil). Pero era conocido que debía ser inequívoco, reflejando claramente o la opinión libe-
obispos de Alemania y Francia, así corno e! Cardo Bea, se oponían a moderada o la extremista. El Papa Pablo, por tanto, no había teni-
consagración, y ésta no tuvo lugar. otra alternativa que escribir una Nota Explicativa Previa. Sin ella,
e! P. Schillebeeckx, se habría aprobado un texto ambiguo. Con
exposición destruyó los fundamentos del mayor reproche dirigido
***
el Papa.
Mientras que muchos Padres conciliares quedaron más Otro teólogo liberal en el Concilio, el P. John Courtney Murray,
por la forma en que se desarrolló este acto público, para otros la , e! principal peritus norteamericano sobre la libertad religiosa, dijo
semana de la tercera sesión quedó corno la "Semana Negra". una numerosa audiencia en la Universidad de Georgetown (Was-
e! perito líder de la jerarquía holandesa, el P. Schillebeeckx, D.C.), poco antes de! fin de la tercera sesión, que posponer
Holanda después del Concilio, se asustó de encontrar a la prensa vol:aCl'ón sobre libertad religiosa había constituido una "sabia" deci-
país tan contrarios al Papa por los acontecimientos de la También admitió que la acción emprendida por la Presidencia
Negra. Inmediatamente publicó un artículo en defensa del Papa en Concilio había sido técnicamente correcta, pues la revisión tan
Bazuin, semanario religioso editado en Amsterdam. Como . realizada había convertido realmente e! documento en un texto
"Cdll ....¡ldHllC,IlLC nuevo". De nuevo un liberal defendía al Papa de las
el antagonismo se dirigió hacia él. Insistió con otro artículo en
.lM.''-lV,l1'''' dirigidas contra él durante la Semana Negra.
Bazuin (23 de enero de 1965), explicando los antecedentes de la
Explicativa Previa añadida al capítulo sobre la colegialidad en el En cuanto a los diecinueve cambios introducidos en el esquema
ma sobre la Iglesia. ecumenismo a petición del Papa, el Cardo Bea escribió después
Ya en la segunda sesión, escribía el P. Schillebeeckx, él le tras una reposada consideración, no descubría motivos de alarma.
dicho a un peritus en la Comisión Teológica que lamentaba ver que el pánico original lo había provocado una incorrecta tra-
esquema lo que parecía ser la opinión liberal moderada sobre la del texto latino de una de las diecinueve enmiendas. La tra-
gialidad; personalmente, él era partidario de la opinión liberal incorrecta había dicho que los hermanos separados, al leer la
mista. El peritus había replicado: "nos estarnos expresando de buscaban a Dios "corno si Él les estuviera hablando en Cristo".
diplomática, pero después del Concilio extraeremos las "UIIWll~1IJ ello sorprendió en círculos católicos y extendió
implícitas en el texto". El P. Schillebeeckx consideraba esas alarma entre los hermanos separados. Pero cuando el asunto fue
"desleales". Durante el último mes de la tercera sesión, escribió, por el Cardo Bea, quien insistió en que la única traducción
pos y teólogos habían continuado hablando de la colegialidad "en era que los hermanos separados "buscan a Dios tal corno Él
sentido que no se hallaba en ninguna parte del esquema". Señaló habla en Cristo", los motivos de alarma desaparecieron. Una vez
la mino da había entendido bien que la vaga fraseología del el Papa Pablo quedaba justificado.
sería interpretada tras el Concilio en su sentido más fuerte. La Sto Louis Review se hizo eco de las quejas de ciertos obispos y peri-
ría, explicó, no había sido contraria a la colegialidad tal corno se informando a sus lectores de que "la concesión del titulo de Madre
mulaba literalmente en el texto, pero se había opuesto "a aquella la Iglesia a María el sábado por el Papa estaba en contradicción
tación llena de esperanza que la mayoría en la Comisión con el deseo de la mayoría de los Padres". El Cardo Bea, comen-
deseaba ver reflejada en el texto". La mayoría, dijo, había acusaciones corno ésta, señaló simplemente que la cuestión de si
un lenguaje deliberadamente vago y excesivamente d1~)lOJmátlc( Señora debía recibir este título nunca se había votado en el
recordó que incluso el P. Congar había puesto reparos mucho "¿Con qué derecho, entonces -preguntaba- se pretende
un texto conciliar deliberadamente ambiguo. cuál es la opinión supuestamente mayoritaria del Concilio?"
278 279
Aunque algunos habían hablado contra este título en el aula ("UI.IWI.ld
explicó, el limitado número de las intervenciones en el Concilio
la cuestión no era "en modo alguno un indicativo fiable para
la opinión mayoritaria de los Padres conciliares".
Al tomar esa decisión, el Papa no contradijo ni siquiera el
de la mayoría en la Comisión Teológica. Para hacerlo, habría
que volver a colocar el título en el esquema después de que la
sión Teológica lo hubiese quitado. No lo hiw. Lo que tuvo lugar
día de clausura de la tercera sesión fue un doble ejercicio de
autoridad en la Iglesia Católica. Por el primer.ejercicio de esa
dad, el Papa Pablo se conformó a la opinión de su Colegio de
y promulgó la Constitución dogmática sobre la Iglesia, que incluía
nuevo título para Nuestra Señora de una forma "equivalente".
vez realizada esta acción, el Papa utilizó su propia autoridad
personal para afirmar de manera explícita lo que, junto con su
de obispos, había afirmado unos minutos antes de manera implícita
"equivalente" .
Por lo cual tal vez la Semana Negra no había sido tan negra,
pués de todo.
Cuarta sesión
14 de septiembre a 8 de diciembre de 1965
280
ANTE EL ESQUEMA SOBRE LA LIBERTAD RELIGIOSA
283
Ciertamente, ningún Padre Conciliar era más difícil de a acentuar las tendencias y divisiones entre los Padres concilia-
cer que los líderes del Grupo Internacional. Sólo el obispo Carli, cuando debería hacerse todo lo posible para minimizarlas
ejemplo, había propuesto cincuenta y dos enmiendas a un de la serenidad, concordia y feliz término del Concilio y del
borrador del esquema sobre ecumenismo. Por tanto era difícil de la Iglesia. Por tanto el proyecto no puede en si mismo ser
quienes revisaban el esquema sobre libertad religiosa . y sería bueno que este 'Grupo' no funcionara como un
mayor o menor importancia que los obispos concedían a cada representativo de los puntos de vista de los Padres conciliares
Lo mismo era verdad de todas las demás enmiendas a a él"~
paradas y distribuidas por el Grupo Internacional. cuanto a esta carta, debe recordarse que el Reglamento del
Los tres prelados mencionados enviaron al Papa Pablo una revisado y aprobado por el Papa Pablo, realmente animaba a
con fecha 25 de julio de 1965. Recordaban que el Reglamento de grupos con opiniones teológicas y pastorales similares.
bleda que tanto los Padres conciliares representantes de la artículo 57.3 estableda: "es muy deseable que los Padres conci-
mayoritaria en las comisiones conciliares como los de la opinión vayan a presentar argumentos similares se reúnan y escojan
ritaria podían leer informes ante la asamblea general antes de la o varios de sus miembros para hablar en nombre de todos". Ya
ción. Pero no era habitual en las costumbres conciliares, decía, el 5 de agosto de 1964, el arzobispo Sigaud habia señalado que
escuchase la opinión minoritaria en las comisiones. Pedían Reglamento, al exigir a un orador haber recogido setenta fir-
cumpliese esta norma, particularmente para los esquemas poder hacer uso de la palabra tras la clausura de un debate,
libertad religiosa, la Divina Revelación, la Iglesia en el mundo a la minoría a organizarse, y había mencionado el artículo 57.3
las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas.
también las siguientes peticiones: que dichos oradores tuviesen obispo Carli trasladó la carta del Cardo Cicognani al arzobispo
po suficiente para preparar sus principales argumentos; que el en París, quien a su vez lo hizo con el arzobispo Sigaud el 20
de la opinión minoritaria fuese elegido por la minoría; que los con estos comentarios: "parece que el Santo Padre o el Car-
bres de los oradores de la mayoría y de la minoría se PI.J.UU''''''''''\"J . de Estado se han alarmado ante el nombre de lo que
antelación bastante como para enviarles las objeciones y los ser una asociación altamente organizada y que puede fácilmente
tos a favor; que sus informes fuesen imptes~s y distribuidos divisiones. Nunca hemos concedido ninguna importancia a ese
Padres conciliares; y que a cada orador se le concediese un y nos es indiferente tenerlo o no. Lo que realmente importa
tiempo de réplica. deseo de un cierto número de Padres conciliares de ayudarse y
El Cardo Cicognani, Secretario de Estado del Vaticano, unos a otros en su defensa y explicación de la verdad. Nada
obispo Cadí el 11 de agosto, afirmando que el Papa Pablo haber más legítimo. Podemos muy bien suprimir el nombre.
tado cuidadosa atención a las propuestas. "Sin embargo, debo >nalment:e, no tengo nada en contra. No cambiará en modo algu-
mar a Su Excelencia", continuó, "que ha causado cierta realidad. En lo que respecta a la libertad de los Padres concilia-
hecho de que la petición se presente en nombre de un 'Grupo sinceramente que nunca la hemos atacado en lo más mínimo.
nacional de Padres con puntos de vista similares sobre asuntos que no hemos ejercido ninguna presión moral". Concluía su
gicos y pastorales', esto es, por un grupo particular dentro del UU;lCIIUO que quienes habían ejercido una presión moral inso-
lio. Esta iniciativa podría dar a entender que se autoriza la y quienes "sofocaban" a la minoría, eran más bien las confe-
oficial de otras 'alianzas', en detrimento de la asamblea episcopales nacionales.
Como Su Excelencia puede fácilmente comprender, esto arrleb~lt~ Grupo Internacional de Padres no era el único grupo de opo-
hecho a los Padres conciliares libertad de juzgar y de elegir, . atacado. Los cardenales Dopfner y Suenens acudieron directa-
ser asegurada por encima de cualquier interés particular. ~arm)].en· al Papa a quejarse del Secretariado de Obispos. Cuando lo supo
284 285
el presidente del grupo, el arzobispo Perantoni, explicó al Santo Como había prometido el Papa, la cuarta sesión comenzó con la
que su organización sólo había nacido para conseguir que se del esquema revisado sobre libertad religiosa. Un total de
se a una minoría que la alianza europea, poderosamente y seis oradores se dirigieron a la asamblea sobre este tema entre
protegida y promovida por los dos Cardenales Moderadores, y el 22 de septiembre de 1965.
ignorando. Mientras continuase el grupo de presión de los que aparentemente no se había tomado ninguna medida
Dopfner y Suenens, dijo, el Secretariado de Obispos se vería su carta del 25 de julio al Papa Pablo, el Grupo Intemacional de
forzado a mantener su existencia. dirigió una nueva misiva, fechada el 18 de septiembre, a los
En una rueda de prensa en Roma el 13 de septiembre, Moderadores. Citando el artículo 33.7 del Reglamento,
la apertura de la cuarta sesión, el Cardo Dopfner dijo que el Papa y estableda que cincuenta Padres conciliares podían presentar en
amplia mayoría de Padres conciliares querían que la siguiente . momento un esquema altemativo o una lista orgánica de
fuese la última. El trabajo sobre los esquemas que quedaban 11I::11U<I"" los firmantes pedían autorización para leer un segundo
avanzado, dijo, que la sesión podría dausurarse fácilmente sobre la libertad religiosa ante la asamblea general, un infor-
Navidad, "sin restringir la libertad de los Padres conciliares ni explicará y defenderá completa y sistemáticamente otra forma
al Concilio mismo". También insistía en que el Reglamento :ntc~n(lery declarar esta doctrina'. La carta fue reproducida y se reu-
observado "en su integridad". las firmas, pero al parecer los Moderadores la ignoraron.
Pero pese a las promesas del Cardo Dopfner, en realidad el En consecuencia, la asamblea general aceptó la cuarta edición del
lio transcurrió, durante la cuarta sesión, con más "agobios" que "como base para una declaración definitiva' por 1997 votos
Esto sucedió porque los cardenales casi monopolizaron los Cuando la quinta edición volvió al aula conciliar para ser vota-
principales del debate. Cada día hablaba tan elevado número de 26 y 27 de octubre, se propusieron cientos de observaciones
que a menudo las intervenciones de los obispos se leían a una con los votos afirmativos. Una vez más el esquema fue revisado,
día, cuando los Padres conciliares estaban cansados o ausentes. miércoles 17 de noviembre se distribuyó la sexta edición a los
silenció repetidamente a los obispos cerrando los debates. conciliares. Se les informaba al mismo tiempo de que se solici-
cuarta sesión, 51 cardenales, que suponían sólo el 2 % de la . su voto dos días más tarde sobre si estaban satisfechos con la
general, pronunciaron el 33 % de las intervenciones orales. en que las observaciones habían sido tratadas por el Secretaria-
El 14 de septiembre de 1965, día de apertura de la cuarta la Unidad de los Cristianos.
el Santo Padre anunció que, según los deseos del Concilio, tenía La sexta edición no satisfizo completamente al Grupo Internacio-
ción de establecer un sínodo episcopal compuesto de obispos una nueva carta del 18 de noviembre, distribuida a 800 Padres
"por la mayor parte de las Conferencias episcopales con nuestra el grupo reconocía que se habían realizado notables mejo-
badón". El sínodo sería convocado "por el Romano Ponúfice el artículo 1 en cuanto a la verdadera religión. Sin embargo,
consulta y colaboración cuando para el bien general de la que el criterio que determinaba los límites de la libertad religio-
Nos parezca oportuno". Sin embargo dejó claro que este ser el bien común, y no la preservación de la ley y el orden. El
suplantaría a la Curia romana. Así como los obispos diocesanos sostenía, debe salvaguardar el bien común en su totalidad, y no
sitaban una cancillería para gobernar sus diócesis, dijo, parte, y la preservación de la ley y el orden era sólo "una parte
tenemos permanente necesidad de la Curia para nuestras común, como expresamente se afirmaba en el esquema'. Si esta
apostólicas" . se hacía en dos lugares del texto, y si en estos dos lugares
Al día siguiente, el Papa Pablo constituyó formalmente el las pertinentes palabras del Papa Juan XXIII en Pacem in
de Obispos, accediendo así a los deseos de los Padres conciliares ntonces el texto seria satisfactorio, yel Grupo Internacional lo
antes de que éstos aprobasen formalmente su propia sugerencia. afirmativamente. Pero los cambios deseados no se hicieron.
286 287
Según la carta, la tesis fundamental del Secretariado para la La votación formal final tuvo lugar en la sesión pública del 7 de
dad de los Cristianos era que la neutralidad del Estado debía , ...u.'u, .... En esta votación, los votos negativos cayeron a 70, y 2308
rarse una situación normal, y que sólo debía haber cooperación conciliares votaron a favor del texto. Fue entonces promulgado
el Estado y la Iglesia "en circunstancias particulares". El Grupo Papa Pablo VI con el acompañamiento de grandes aplausos.
nacional no podía aceptar en conciencia este principio. Para' Casi todos los 70 votos negativos procedían del núcleo duro del
su posición, citaban la afirmación de Pío XII de que la Iglesia Internacional de Padres. Y sin embargo, una vez realizada la
deraba "normal" el principio de colaboración entre la Iglesia y estaban tan dispuestos como cualquier otro a aceptar el
y consideraba como un ideal "la unidad del pueblo en la promulgado. Básicamente, ésa fue la actitud de todos los
religión y la unanimidad de acción" entre la Iglesia y el Estado. conciliares, ya perteneciesen al campo liberal o al conservador;
En la votación del día siguiente se recogieron 246 votos cual estaba convencido de que su posición sobre un punto dado
en la primera votación, 237 en la segunda, y 217, en la tercera y la correcta, la única que atraería abundantes bendiciones sobre la
tao En la votación global, 1954 votaron a favor y 249 en contra. y la Humanidad. Pero estos hombres, conocedores de las leyes
significaba que bastante más de la necesaria mayoría de dos '"",,,,,,,,a,,,, también comprendían que ambos lados no podían tener
partidaria del texto tal cual se encontraba. y en última instancia se adherían a la opinión mayoritaria, tan
El 3 de diciembre, Mons. Giuseppe di Meglio, especialista . ésta finalmente quedaba clara y era promulgada por el Papa
no en derecho internacional, repartió una carta afirmando q doctrina común ensefíada por el Concilio Vaticano n.
resultados numéricos de las votaciones indicaban "que para un
ble número de Padres conciliares las ensefíanzas y las aplicaciones
ticas del esquema no son aceptables en conciencia. De hecho, el LOS PROBLEMAS DEL MUNDO
cipio fundamental del esquema ha permanecido inamovible a
las enmiendas introducidas: esto es, el derecho al error (. .. ). El esquema sobre la Iglesia en el mundo actual fue revisado total-
la declaración sobre libertad religiosa no tiene valor UV;:'U.l<:L<':VV: durante una semana de reuniones a principios de febrero de
votos negativos de los Padres conciliares constituirán un factor en Ariccia, un barrio de Roma. Estaban presentes veintinueve
importancia en los futuros estudios sobre la declaración misma, conciliares, treinta y ocho periti, y unos veinte laicos, además
ticularmente sobre la interpretación que debe atribuírsele", y mujeres como auditores. La subcomisión central traba-
El P. Courtney Murray describió la postura de Mons. Di sobre la revisión durante otra semana, y a principios de abril
como la teoría de la "tolerancia", basada sobre el principio de fue aprobado por la Comisión Conjunta (Comisión Teológica
verdad tiene derechos exclusivos y el error no tiene derechos". sobre el Apostolado de los Laicos). La Comisión de Coor-
sostenían esta posición, dijo, opinaban que el catolicismo debía aprobó el nuevo esquema el 11 de mayo, yel Papa Pablo dio
religión del Estado alH donde fuese posible. Donde no fuese bueno el 28 de mayo.
las religiones no católicas debían meramente ser toleradas como urante el proceso, el esquema había aumentado de 45 a 122
menor". Por el contrario, los partidarios de lo que el P. Puesto que el suplemento se había incorporado al texto, todo
Murray denominaba "la teoría más moderna de la libertad debía ser discutido una vez más en el aula conciliar. La dis-
estaban convencidos de que esa libertad era "una exigencia de continuó del 21 de septiembre al 8 de octubre. El arzobispo
nidad de la persona humana". Ellos no favorecían la libertad de Toulouse, al presentar el esquema ante la asamblea gene-
por razones oportunistas, sino porque era una doctrina correcta. que su tammo y contenido se habían alterado tanto porque la
La sexta edición del esquema recibió el apoyo del Papa Pablo a Conjunta había sido extremadamente "escrupulosa en satis-
del gran número de votos negativos que se habían recogido en su los deseos expresados por los Padres conciliares".
288 289
El Cardo Bea consideró el latín del esquema como civil como religiosa. era "uno de las principales causas de la deca-
mente ininteligible" e "indigno del Concilio". Aunque el texto constante de los criterios morales en nuestro mundo".
ser publicado en varias lenguas modernas, la versión latina, obispo Paulus Rusch, de Innsbruck (Austria), dijo que las con-
la única oficial. Por tanto era necesaria una reVisión turlaa,mt:nt~ filosóficas prevalecían en el esquema sobre las considera-
latín; de otro modo habría "discusiones interminables sobre su teológicas, y que e! enfoque del texto era más estático que diná-
cado, y la autoridad doctrinal del documento sufriría por la y más abstracto que práctico.
dumbre sobre el texto". El arzobispo coadjutor Simón Lourdusamy, de Bangalore, apoyó
El Cardo Kanig, de Viena, pidió la introducción de más en nombre de sesenta y dos obispos de la India, pero indicó
fundamentales en el esquema, que mostrarían que la Iglesia deseables ciertas mejoras. La descripción del hombre en el
tuvo como tarea diagnosticar los signos de los tiempos; y deben era válida para las áreas industrializadas del mundo, dijo,
zarse continuamente nuevos esfuerzos para llevar a cabo esos ¿qué pasa con la mayor parte de la humanidad, en África, Asia e
Al igual que el Cardo Siri, de Génova, que habló UUl1o;;'Ud'.d.UJ""U'.'" >.anlér·lcar-", Pidió que los razonamientos del esquema se basasen
pués de él, el Cardo Konig pidió la inclusión de conceptos que teología, más que en la filosofía natural.
omitido quienes prepararon el esquema, conceptos como "el obispo Mason, de El Obeid (Sudán), dijo que el texto era tan
la verdad de la Cruz, la necesidad del arrepentimiento y la que e! hombre moderno se lo pensaría mucho antes de leerlo.
de la resurrección con Cristd'. Sólo así podría evitarse el que e! esqu.ema se circunscribiese a la generación actual, pues
"prometer un paraíso en la tierra y una solución a todos los generaCIones tendrían sus propios obispos para velar por
algo que no podrá verificarse más que en el mundo También pidió que se limitase prudentemente el debate sobre el
En nombre de noventa y un Padres conciliares ='''''''lUll1d de ,m.odo que quedase tiempo suficiente para otros temas
lengua alemana, el Cardo Dopfner, de Munich, dijo que el su opImón pertenecían de modo más inmediato a la renova-
había progresado mucho. Presentaba los problemas con la Iglesia.
dad, exponía una doctrina más profunda, y utilizaba un len:gWill' Cardo Frings, de Colonia, pidió una reorganización sustancial
apropiado para el hombre moderno. Al mismo tiempo, el texto, porque existía en él una peligrosa confusión entre e!
tinguía con claridad los órdenes natural y sobrenatural, ni humano, resultante de! diálogo, y la salvación sobrenatural,
suficientemente las profundas consecuencias del estado de J"~''''¡<'U''''' la cual fue enviado Cristo,
También quería que el texto afirmase con mayor precisión obispo co~djutor Elchinger, de Estrasburgo, dijo que e! esque-
podía iluminar y fortalecer al mundo. seguía estrIctamente e! plan previsto de mostrar CÓmo entendía
En nombre de un grupo de obispos italianos, el arzobispo - , su presencia y actividad en el mundo actual. No bastaba con
seppe Amici, de Módena, dijo que todo el texto necesitaba Cox:~ilio repitiese generalidades ya conocidas por todos. El
sión, pues era "sólo un primer paso hacia el diálogo con el - diJO, no debía tratar del mundo moderno, sino de la Iglesia
Resultaba formal y sustancialmente insatisfactorio, porque sólo moderno, esto es, en sus relaciones con el mundo.
blecía "en proposiciones simples de sentido común lo que Cardo Gracias, de Bombay, anunció que cinco laicos en la India
mundo contemplaba como obvio". Puesto queel texto decía hecho un estudio sobre una traducción inglesa del esquema y
hombres que deseaban conocer el "auténtico concepto -r·'i.u",nr1 alabado unánimemente, considerando que en este docu-
vida", no conseguiría establecer el diálogo con todos los llUJLl1UJL<O la Iglesia decía realmente algo relevante sobre los problemas de!
El obispo Russell McVinney, de Providence (Rhode Island)
que el esquema reafirmase la necesidad de obediencia a la obispo Hadrianus Ddungu, de Masaka (Uganda), en nombre
legítima, especialmente porque la decadencia de la autoridad y cuatro obispos, dijo que el tema de la discriminación
290 291
racial se trataba demasiado leve y confusamente en el esquema, El obispo Joseph HOffner, de Münster, en nombre de ochenta
sólo se dedicaban cuatro líneas al problema y su solución. El de lengua alemana, dijo que el Capitulo III, sobre la vida
debía enfocarse con energía, dedicándole mayor longirud y sin y económica del hombre, debía ser completamente rehecho. El
güedad., . era demasiado optimista, dijo, dando la impresión de que lo
El arzobispo Emile Blanchet, rector del InstItuto necesario para conseguir un orden social justo era la cooperación
París, dijo que la descripción que hacía el esquema de la. cult~ra entre los hombres. Esa idea era falsa, porque "la injusticia social
temporánea era insuficiente, pues no decía nada sobre hlstona y desaparecerá cuando desaparezca el pecado".
sofía. El estilo, además, era defectuoso. En su opinión, todo se El obispo Mariano Gaviola, de Cabanatuan (Filipinas), dijo que
con "un indebido optimismo, como si todas las diferencias :Cp«",prn<> parecía respaldar la teoría de que en un futuro próximo la
resolverse con buena voluntad". de la tierra sería inevitable. La Comisión responsable
El Cardo Bueno y Monteal, de Sevilla, criticó el texto por esquema, dijo, debía también considerar las teorías científicas
toda referencia a la organización de la producción colectiva, que rechazan la teoría de la superpoblación "como algo ni
muchos esperan el juicio de la Iglesia sobre este aspecto de la probable, al menos si se la considera en relación a toda la tie-
nómica actual" Deseaba una revisión del texto de modo que entregada al hombre para que la habite".
incluir referencias a una "posible propiedad comunal de la . El obispo Alexandre Renard, de Versalles (Francia), dijo que la pri-
esquema debía mencionar el aspecto más humano y más mitad del esquema -La Iglesia y la vocación del hombre- era digna
empresas corno las cooperativas de personas que aportaban sus Concilio, pero que la segunda mitad -sobre Algunos problemas mds
su técnica y su trabajo a una tarea de producción común, y parecía endeble, y debía titularse, más modestamente, Notas
repartían los beneficios de acuerdo con sus contribuciones. la solución de ciertas dificultades o algo similar. Además el esquema
El obispo auxiliar Edward Swanstrom, de la ciudad de desplegar un optimismo excesivo. El énfasis sobre "los valores
York, director de National Catholic Welfare Conference Relief básicos" daba la impresión de que éstos apenas estaban con-
alabó "la forma admirable" en que el esquema aborda "el terribl por el pecado original, y de que conducirían a Cristo.
blema del hambre, la enfermedad, la ignorancia y toda la AHJ.""'''',,'' etaííslGllmente esto no está lejos de la verdad", dijo, "pero psicoló-
existe en nuestra familia humana". Desde un punto de vista esos valores pueden abrir o cerrar la puerta a la fe".
propuso "que la Iglesia emprendiese una profunda campaña, a Cuando finalizó la discusión, el arzobispo Garrone dijo que ya se
plazo, de educación, inspiración e influencia moral, para las agudas críticas manifestadas por los Padres conciliares.
entre los cristianos y todos los hombres de buena voluntad un uVllU,>lUll Conjunta intentaría abreviar el texto, dijo, yen la impor-
dimiento vital y una conciencia de la pobreza del mundo", y revisión ahora exigida intentaría considerar todas las opiniones
que se estableciera un Secretariado con ese propósito. '''<::l.lldl.ld~, aunque entrasen en conflicto unas con otras.
El arzobispo coadjutor Fernandes, de Delhi, en nombre de El4 de octubre, mientras los Padres conciliares discutían la forma
los obispos de la India y de más de cien Padres conciliares de Asi~,. diálogo de la Iglesia con el mundo moderno, el Papa Pablo volaba
Europa, Iberoarnérica y Canadá, pidió una comisión postconC1l~ar el Atlántico para hacer precisamente aquello de lo que ellos
manente "para promover la justicia internacional y el desarrollo .""dlUd.ll. Nada más aterrizar en suelo norteamericano, trazó una cruz
de todos los pueblos". Mediante tal organización, la Iglesia aire, diciendo: "¡Que la Cruz de bendición que ahora trazamos
emplear su influencia y autoridad moral "de modo que las vuestros cielos y vuestra tierra conserve los dones que Cristo os
políticas, sociales y económicas de todas las naciones se . . .. y garantizó: paz, concordia, libertad, justicia, y por encima
dualmente no hacia la guerra, ni siquiera hacia la guerra defenSiva, una visión de la vida en la esperanza de la inmortalidad! ¡Que
hacia el establecimiento de una paz verdadera y perdurable". bendiga vuestra tierra!".
292 293
Horas después, se dirigía a la Asam~le~ ;:;eneral de l~ Según el programa de trabajo de la cuarta sesión, el esquema
Unidas, diciendo: "traemos a esta orgaDlzaClon los sufraglOs de las misiones debía tratarse en tercer lugar, tras los esquemas sobre
tros recientes predecesores, de todo el episcopado c~tóli~? y religiosa y sobre la Iglesia en el mundo actual. Ello signifi-
propio, convencidos como estamos de que esta orgaDlzaclOn . " que la Comisión tendría poco tiempo para rematar el texto en su
camino obligado de la moderna civilización y de la paz mundIal . final antes de la conclusión del Concilio. En consecuencia, el
El valeroso gesto del Santo Padre tuvo en Roma el. :fecto . en Nemi era producir un esquema que pudiera resultar fácil-
diato de renovar la confianza en él de los Padres conCilIares. Al aceptable por los Padres conciliares. La Comisión alcanzó un
siguiente, prolongaron su reunión en San Pedro, .de modo que tan excelente, que antes de acabar la semana se aprobaron los
ron felicitarle y congratularle a su retorno al VatICano, y. C~~,U\... l"l1
capítulos y el esquema en su conjunto de forma unánime,
informe de primera mano de su visita a las Naciones Umdas. .~~'.aH'L" votación secreta.
El P. Schütte requirió del obispo Adolf Bolte, de Fulda, miembro
la Comisión, que consiguiese el apoyo del Cardo Dopfner para el
LA ACTIVIDAD MISIONERA DE LA IGLESIA esquema. Lo hiw, y el esquema pasó por la Comisión de Coordi-
sin dificultad. A mediados de junio de 1965 estaba ya en camino
Tras el rechazo de las proposiciones sobre las misiones en la todos los Padres conciliares del mundo. El Cardo Dopfner observó
ra sesión, la tarea de preparar un nuevo esquen:a fue ~o?,fiada a que incluso un hombre "tan crítico como el P. Rahner" se
subcomisión formada por cinco miembros de la ComiSIón manifestado categóricamente a favor del texto.
Misiones, elegidos por votación secreta. El P. John Schütte, El obispo Bolte se había convertido en miembro de la Comisión
General de los Misioneros del Verbo Divino, que había las Misiones de forma poco usual. Esta Comisión era la única
mayoría de los votos, fue designado ~residente. La subcomisión la cual no había sido elegido o nombrado ningún Padre conciliar
donó a sus propios períti (el P. Ratzlllger, teólogo personal del en los primeros días del Concilio. El arwbispo Corrado Bafi-
Frings, de Colonia, y el P. Yves Congar), que prepararon los nuca""..., apostólico en Alemania, expresó su malestar, afirmando que
mentos teológicos del esquema. alemana merecía estar representada en esta comisión en
La subcomisión se reunió del 12 al 28 de enero de 1965 en la .VUV~',HU"H',~ a todo lo que había hecho por la labor misionera de la
casa de la Sociedad del Verbo Divino, al borde del lago Nemi, al por medio de sus agencias de caridad Misereor y Adveniat. En
Roma, y completó un nuevo borrador que ~~ remiti~o a ~~dos los de 1963, antes de la segunda sesión, murió el arzobispo Luciano
bros y periti de la Comisión sobre las MlslOnes. 1amblen se Platero, de Burgos, y su lugar en la comisión fue discretamente
copias a los cardenales Dopfne.r! KOnig P:r~ que lo comen~~: al obispo Bolte. Parecía como si el liderazgo del Concilio
gran influencia sobre las ComISIOnes TeologIca y de Coordmaclon. que recaer a la fuerza en el Cardo Frings, cuya archidiócesis se
Durante la semana que comenzó el lunes 29 de marzo tuvo a orillas del Rin.
de nuevo en Nemi, una sesión plenaria de la Comisión sobre Para este nombramiento, el Papa Pablo quebró el procedimiemo
nes. En el intervalo se habían enviado al secretariado de la . porque la sustitución del arzobispo Pérez Platero, que era miem-
un total de 131 páginas de comentarios al nuevo esquema, 1 debía haber recaído en el Padre conciliar que le siguiera en
do cuatro páginas del Cardo Dopfner y otras cuatro del Cardo según el mayor número de votos recibidos en la elección orÍ-
También había una página de comentarios del Papa Pablo VI, q El obispo Bolte, sin embargo, no había figurado en ninguna lista
señaló que se había mencionado todo ti~o ima~in~ble de deberes ~"''U."...
aL'VC y no había recibido ningún voto. Así es como fue intro-
misionero, salvo la obediencia. Las reumones dIanas se """""U
c,.II. ••
el primer miembro alemán en la Comisión sobre las Misiones;
9.00 a 13.00 de la mañana y de 16.15 a 19.30 de la tarde. ~~,.,~ •.. ~~ fue el P. Schütte, elegido a finales de la segunda sesión.
294 295
Cuando el 7 de octubre de 1965 llegó el esquema para su . decidido hablar con energía contra la enervante enmienda, pero
sión al aula conciliar, e! informe introductorio fue leído por e! lISta de firmas se presentó demasiado tarde, y tuvo que presentar su
Schütte, quien se refirió al capítulo sobre la planificación de la por escrito.
dad misionera. En él se afirmaba que la Sagrada Congregación De Por una votación de 2070 a 15, los Padres conciliares mostraron
pagan da Fide, dicasterio curial que dirigía y coordinaba el satisfacción con el esquema como base de trabajo para e! docu-
misionero en todo el mundo, ya no debía ser sólo un órgano to final. Una vez más, la subcomisión de cinco miembros, asisti-
trativo, sino también un órgano de dirección 4inámico, que esta vez por diez periti, se reunió en Nemi para estudiar las 193
métodos y conceptos científicos apropiados a las circunstancias erv'en(:l',onc~s orales y escritas y revisar el texto. Su revisión fue luego
tiempos modernos. Los futuros miembros de dicho dicasterio, HllJl1d.Uld. en Roma, el 27 de octubre, por la Comisión sobre las
P. Schütte, debían extraerse de quienes realmente tomaban parte y de nuevo aprobada por unanimidad.
actividad misionera: cardenales, patriarcas, obispos, superiores de Cuando se distribuyó la nueva versión, resultó evidente que más
nes misioneras y directores de las asociaciones pontificias de ayuda a 300 Padres conciliares se habían opuesto por escrito a la enmienda
misiones. Según e! esquema, "estos representantes serán convocados la Curia, y en consecuencia la Comisión se había sentido en una
fechas fijas y ejercitarán colegialmente e! supremo control de lo bastante fuerte como para ignorarla. Aunque el texto no
labor misionera, bajo la autoridad de! Sumo Pontífice". El P. el término explícito "miembros" para referirse a los repre-
insistió en el hecho de que todos los capítulos de! esquema habían que debían añadirse al organismo directivo, afirmaba que
unánimemente aprobados por la Comisión sobre las Misiones. ejercer "un papel activo y decisivo de dirección" en el dicas-
Al final de su informe impreso, sin embargo, aparecía una p~a la Propagación de la Fe "en la forma y condiciones que
da que se decía originaria de la Comisión sobre las Misiones, pero <lUJlUd.''''' el Romano Pontífice". Así pues, ya no había ninguna
de hecho había sido impuesta a ésta por la Comisión Pontificia sobre el tipo de autoridad que esos "representantes" iban a dis-
Reorganización de la Curia Romana. Según esta enmienda, los y la revisión fue contemplada como una derrota de la Comisión
dichos representantes no serían miembros del organismo . para la Reorganización de la Curia Romana, encabezada por
dinámico que gobernaría toda la actividad misionera, pero a Roberti.
"participarían" en sus deliberaciones. Puesto que la participación Entre ellO y el 12 de noviembre tuvieron lugar veinte votaciones
entenderse como aconsejar sin votar, esta enmienda suponía un el nuevo esquema, y los votos negativos sobre los capítulos indi-
rico debilitamiento de! texto original. ~ólo sumaron entre 6 y 13 votos. Sin embargo, se proponían
Sorprendentemente, la enmienda impuesta por la Curia pasó . amplio número de observaciones junto con los votos afirmativos,
modificación por el aula conciliar. Al parecer, muchos Padres el resultado de que aparentemente era necesaria de nuevo una con-
liares quedaron defraudados al pensar que la enmienda se había revisión. El Capítulo V sobre la planificación de la actividad
ginado en la Comisión sobre las Misiones, y en consecuencia no sólo recibió 712 votos afirmativos calificados, lo cual signi-
tearon objeciones. El Arzobispo D'Souza, de Bhopal (India), que faltaban apenas 8 votos para la mayoría de dos tercios nece-
privadamente, sin embargo, que toda la fuerza del esquema . para su aceptación. Un examen de las observaciones mostró que
torno al párrafo afectado por la enmienda; "si desaparece este de revisión no sería tan difícil como el número total de obser-
dijo, "todo el esquema se esfumará en el aire como tantas otras parecía indicar, pues cientos de ellas eran copias impresas
taciones piadosas". propuestas por un amplio número de Padres conciliares.
El debate se cerró el 12 de octubre. Sin embargo, al día . El 30 de noviembre tuvo lugar una nueva votación sobre la forma
se dirigieron a la asamblea diez oradores más' que habían l-Ulll:;t::~U, que la Comisión había tratado las observaciones propuestas, y la
setenta firmas. El obispo Hermann Westermann, de Sambalpur fue favorable por 2162 a 18. Entonces se remitió el texto a
296 297
Su Santidad para su estudio privado, y presentado por él para la y su vicepresidente jesuita, y por el presidente carmelita de la
ción formal final en la sesión pública del 7 de diciembre, fue Romana de Superiores Generales. Esta carta invitaba a los
por 2394 votos contra 5. Fue el mayor ~~mero de votos conciliares a emitir un voto negativo en la votación única que
obtenido jamás por un documento condhar. los epígrafes 33 a 35, y a firmar y proponer una calificación
al epígrafe 35. En buena parte como resultado de esta carta,
Padres conciliares votaron negativamente a los epígrafes 33 y 35,
AUTORIDAD DE LOS OBISPOS SOBRE LOS COLEGIOS CATÓLICOS hicieron observaciones al capítulo en su conjunto. Puesto que
directamente afirmativos sumaban sólo el 57 %, no se alcan-
El esquema sobre el ministerio pastoral de los obispos ~n l~ necesaria mayoría de dos tercios, y la comisión tuvo que revisar
sia fue debatido en la segunda sesión, revisado en los meses entero.
y programada su votación para la tercera sesión, el 5 de nNIT""1n La calificación sobre las escuelas preparada por el Secretariado de
1964. En el epígrafe 35 sobre las relaciones de los obispos con las fue presentada por 273 Padres conciliares, y la comisión tuvo
nes religiosas, se afirmaba que el obispo local debía tener control tomarla en consideración. La enmienda pedía que se añadiese la
"la ordenación general de las escuelas católicas". El informe siguiente al epígrafe 35: "sin embargo, la legítima autonomía de
parado por la comisión señalaba que l~ interp;et~ción de estas escuelas se conservará intacta". Tal como estaba el esquema,
se hallaba en la pág. 96, n. 10, del qUInto apendice del esquema estos Padres conciliares, se disminuía su legítima autonomía, y
la cura de almas. era contrario al principio de subsidiariedad, que era "necesario
Aquellos Padres conciliares que se tomaron la molestia de la normal dirección y saludable desenvolvimiento de las escuelas
probar qué decía el n. 10 del quinto apéndice: comp~obaron que . La calificación también pedía que desapareciese la referen-
gaba a los obispos diocesanos el derecho de lflspecclón no sólo n. 10 en el quinto apéndice "sobre el cuidado de las almas", por-
los asuntos corrientes (el servido divino, el cuidado de las n ese punto la comisión pedía al Concilio que aprobase una doc-
predicación, la instrucción moral y religiosa: o la educación que figuraba "en un apéndice de un esquema que nunca se había
ca y litúrgica), sino también sobre otros pOSIbles asp~tos de la a discutir".
ción, como la vida estudiantil, la disciplina, los estudIOS, el Una larga lista de argumentos acompañaba al modus. El detallis-
incluso las tasas de matrícula. obre tasas de matrícula y pólizas de seguros se consideraba con-
La sección 2 del n. 10 extendía aún más los poderes de los al tenor generalista del decreto. Se había criticado repetidamente
pos, pues les autorizaba, directamente o por medio de un deleg¡Jl~ Romana por violar el principio de descentralización, y ahora
comprobar "si las leyes civiles justas relativas, a pedago~ía, era culpable de la misma violación, indicando que todo lo
seguridad se observaban o no en todas las escuelas, ho~t:Itales, ~Oll1a(lo con las escuelas estaría bajo el control del obispo. No se
tos e instituciones similares, así como en todas las actIVIdades lo suficiente la dilatada experiencia pedagógica de las órdenes
sas, caritativas, espirituales y temporales de todos los religiosos, y quedaba amenazado el espíritu propio de cada escuela.
so de los exentos, independientemente de que dichas . los principios establecidos para los religiosos en este
perteneciesen, o solamente les hubiesen sido confiadas". eran sustancialmente diferentes de los que había planteado el
En resumen, las órdenes religiosas podían continuar en el esquema sobre el Apostolado de los Laicos, al tratar de
los recursos humanos y económicos a sus instituciones, pero los VU"<lVUi",á",'= y derechos de los adultos.
pos serían los rectores, supervisores, administradores y di~ectores. e! esquema volvió a presentarse a los Padres conciliares
Para combatir esta legislación, el Secretariado de ObISpos votación el6 de octubre de 1965, durante la cuarta sesión, se
una carta e13 de noviembre de 1964, firmada por su presidente añadido la propuesta sobre la legítima autonomía, y la polémica
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referencia al quinto apéndice había desaparecido. El tratamiento declara unánimemente que esas afirmaciones son completa-
calificaciones se consideró aceptable por 2167 votos contra 15, falsas. De los cientos de intervenciones en el Concilio, ninguna
sesión pública del 28 de octubre de 1965, el Decreto sobre el .iVU.'\C.lJ'f-'L.:LUV la posibilidad de cambio alguno en la ley del celibato
rio de los Obispos en la Iglesia fue aceptado por 2319 votos tal como se practica en la Iglesia latina. A pesar de casos
Luego fue promulgado por el Papa Pablo VI. lentalJ'les que puedan tener lugar, la Iglesia latina no tiene la más
La Comisión Postconciliar sobre los Obispos y el Gobierno intención de abandonar una ley que, aunque tenga su origen
diócesis, compuesta por los mismos miembros que la COl"respo:ncH Iglesia, tiene su fuente principal en los Evangelios y en la com-
comisión conciliar responsable de este decreto, incorporó donación de sí mismo del sacerdote a Cristo y a la Iglesia".
[literalmente] en su Instrucción el texto del n. 10 del quinto y una reacción todavía más vigorosa llegó entre la segunda y la
del esquema Sobre la cura de almas, a pesar de haber sido sesión por parte de los obispos de Alemania, Austria, Suiza,
en votación durante el Concilio. La artimafia se descubrió poco y Escandinavia. En Innsbruck, en mayo de 1964, prepa-
de publicarse la Instrucción, y por orden del Papa Pablo VI la sus comentarios oficiales a las proposiciones sobre los sacerdotes.
cación fue retrasada hasta que se quitase la cita, y un nuevo que las proposiciones no contenían nada sobre la ley del celi-
total conformidad con el documento aceptado por el Concilio, el cual habían puesto en cuestión "la opinión pública y ciertos
sustituirlo. , decidieron aportar una correcta explicación de su significa-
orden a clarificar el asunto para el público, y prepararon un
a tal efecto. En la misma reunión, estos Padres conciliares exa-
EL CELIBATO SACERDOTAL las proposiciones sobre la formación en el seminario. El
original sobre este tema contenía un párrafo sobre la forma-
Las sensacionalistas e infundadas noticias de que el para el celibato, pero al ser abreviado, este párrafo había desapa-
podría permitir casarse a los sacerdotes católicos provocaron La conferencia de Innsbruck llamó la atención sobre esa supre-
muchas personas en todo el mundo creyesen que el Concilio pidió que el asunto se reintrodujese en forma de una declaración
realmente esa decisión. Ni la prensa ni el público parecieron el tipo de formación exigido por quienes quieren ligarse a sí mis-
prender que los Padres conciliares daban tan por sentado el por la ley del celibato. Esta sugerencia fue atendida.
que ni siquiera tenían intención de plantear el tema en ninguno Las proposiciones sobre los sacerdotes estaban en la agenda de la
decretos. Y precisamente porque la prensa magnificó el asunto y sesión y fueron incluidas en el orden del día del martes 13 de
ció tanta confusión sobre él, el Concilio se vio collStrefiido a de 1964. Dos días antes, la siguiente Declaración apareció en
mar el celibato con más fuerza que nunca en la historia de la "rpr:IJD.CfJrp Romano:
El Concilio insistió sobre la importancia, necesidad y OUU¡;<lI..,LVL "Últimamente se han multiplicado en la prensa historias, entre-
celibato perpetuo para los sacerdotes del rito latino, y exhortó al y comentarios extravagantes sobre la ley del celibato eclesiástico.
casado de rito oriental a vivir modélicamente. autorizados para hacer las siguientes aclaraciones: la ley va a
La conferencia episcopal de Francia fue la primera en intacta y en pleno vigor. En cuanto a los casos en que se
contra la difusión de la confusión, remitiendo a la prensa la :,.."'".","",.,:" nulas e inválidas las órdenes sagradas y sus obligacio-
declaración el 15 de noviembre de 1963: "Dado que algunos o en que se han concedido dispensas, se ha hecho
son partidarios de conferir el diaconado a hombres casados, con la práctica canónica y la disciplina de la Iglesia.
ciones fantasiosas han asegurado que la Iglesia camina prolgresl procesos regularmente establecidos que la Iglesia acostumbra
te hacia el matrimonio de los sacerdotes. . para examinar y juzgar esos casos. La Iglesia determina si exis-
que tales noticias pueden crear en la mente del pueblo, el razones que prueban o no prueban la validez de las obli-
300 301
gaciones asumidas por quienes han recibido las Sagradas al final de la tercera sesión, había decretado que el diaconado
También determina las obligaciones de los sacerdotes conferirse, con el consentimiento del Romano Pontífice, a
ordenados que se han hecho indignos de pertenecer al clero. de edad madura, aunque viviesen en matrimonio". Si hom-
do de nulidad o una eventual dispensa de las obligaciones, casados de edad madura podían convertirse en diáconos, argüían,
tras un riguroso examen de los motivos, lejos de debilitar la . qué no podían también acceder al sacerdocio?
ley del celibato sirven más bien para garantizar su integridad y Un Padre conciliar intervino públicamente en la materia a princi-
guardar su prestigio". de la cuarta sesión. Fue el obispo holandés Pedro Koop, de Lins
Desde luego, tal afirmación no podía haber aparecido en el quien distribuyó ampliamente una intervención sobre el asun-
dico oficioso del Vaticano en aquel momento sin ....VJlIU'_!llUt:l. planeaba leer en el aula conciliar. Esta intervención comenzaba:
aprobación del Papa Pablo VI. luerenLlos salvar a la Iglesia en nuestras regiones de Iberoamérica,
El arzobispo Fran¡;:ois Marty, de Reims (Fr~cia), presentó introducirse entre nosotros tan pronto como sea posible un clero
posiciones sobre el sacerdocio a la asamblea general en nombre casados, formado por nuestros mejores hombres casados,
Comisión para la Disciplina del Clero y de los Fieles. J..J.II.IJJU·l;atUJ.U sin introducir ningún cambio en la vigente ley del celibato".
qué los Padres conciliares habían recibido un texto revisado de las Para mostrar la necesidad de sacerdotes, utilizó el mismo argu-
posiciones, el arzobispo dijo: "puesto que muchas voces estadístico que el obispo Kémérer, de Posadas (Argentina), había
están haciendo oír hoy día atacando el sagrado celibato, ha durante la segunda sesión en relación al diaconado de hom-
muy oportuno confirmar expresamente el celibato y explicar su rcas;adc)s. También dijo que la Iglesia estaba obligada por mandato
ordinario significado en la vida y el ministerio del sacerdote". a evangelizar y santificar el mundo, y que el Pueblo de Dios tenía
El epígrafe 2 de las proposiciones nuevamente revisadas derecho a recibir el Evangelio y a llevar una vida sacramental.
ba a "aquellos que han prometido observar el sagrado celibato, verdadero derecho, que ninguna ley humana puede eliminar. En
fiando en la gracia de Dios", a ser firmes en él con . la Iglesia debe respetarlo". Como conclusión, hizo la terrible
entusiasmo. Debían perseverar fielmente en ese estado, con la de que la Iglesia en Iberoamérica se colapsaría si el Concilio
de estar inseparablemente unidos a Cristo por medio del cel.lbaíto la puerta a la posibilidad de conferir el sagrado sacerdocio a
1 COY. 7, 32-34), y más libres para servir a la 'familia de Dios. idóneos unidos en matrimonio desde al menos cinco años".
Tras el debate en el aula conciliar, las proposiciones fueron La propuesta tenía ~ciertos precedentes, pues el Papa Pío XII
das por la comisión competente y devueltas a los Padres ....Ul1....llJlilJ permitido que pastores luteranos alemanes casados convertidos
'''''¡:;'lU'l1 católica se ordenasen sacerdotes y conservaran el uso de
20 de noviembre, víspera de la conclusión del tercer periodo.
líneas sobre el celibato y la "castidad perfecta" habían aumentado ."".,"1J.'J~ matrimoniales. Juan XXIII y Pablo VI habían hecho lo
ochenta, y en torno a esta sección del esquema se desarrollaba
sivamente una espiritualidad propia de los sacerdotes. Esto Un grupo de ochenta y un intelectuales de todo el mundo, hom-
habría sucedido de no ser por la gran confusión provocada por la y mujeres, prestaron un apoyo indirecto a la proposición distri-
sa y por las campañas contrarias al celibato. Aún se hizo otra entre los Padres conciliares una carta en que abogaban enér-
entre la tercera y la cuarta sesiones, yel esquema había cambiado para que se permitiese a hombres casados ser sacerdotes, y
que tuvo que ser discut~do de nuevo en su totalidad. erdotes casarse. Sus razones contra el celibato eran: la escasez
Cuando resultó evidente que el Concilio no consideraría su propio descontento con "la forma en que muchos
mente permitir que los sacerdotes se casasen, se recibió una se adaptan a su voto de celibato" y su convicción de que
sugerencia: que se permitiese la ordenación de hombres ¿isacel:UQ1tes encuentran cada vez má.~ difícil irradiar la nueva gloria
J.¡:;.1.,;',.... en un estado de celibato".
defensores de esta propuesta basaban su argumentación en que el <l.'
302 303
El 11 de octubre, dos días antes de que se discutiese el Es muy posible que esta observación fuese preparada por el P.
esquema sobre el sacerdocio, el Secretario General u'. ."'........... ,"" . Lyonnet, S.r., decano de la Facultad de Sagradas Escrituras
sesión para anunciar que debía leer a los Padres conciliares una Bíblico en Roma, quien cinco meses antes había publicado
especial del Papa Pablo al Cardo Tísserant. En su carta, el Papa de seis páginas advirtiendo que la redacción del esquema
que había tenido conocimiento de que algunos Padres conciliares la puerta para siempre" al matrimonio de los sacerdotes. Su
tendían someter a debate en el aula conciliar la cuestión del incluía todos los argumentos contenidos en la observación,
del clero de rito latino, yen consecuencia él deseaba hacer parecidos a los empleados también por el obispo Koop.
propia opinión al respecto, sin limitar por eso la libertad de La respuesta de la Comisión a esta observación fue terminante:
conciliares. la redacción como se pedía supondría "una alteración sustancial
Abordar el asunto en el aula conciliar, escribía el Papa, era texto ya aprobado por el Concilio"; más aún, decía, las razones
valente a tratarlo ante la opinión pública. En su opinión, ello en favor de dicha enmienda no eran válidas.
conveniente, dada la delicadeza que exigía el tratamiento del Sin embargo, la Comisión aceptó otras dos observaciones prepara-
y la extrema importancia que tenia para la Iglesia. el Secretariado de Obispos y propuestas por 332 y 289 Padres
estaba resuelto a que el celibato no sólo se preservase en la Iglesia , ......t<U ...~, respectivamente. Según estos Padres conciliares, el esquema
sino que su observancia se reforzase, pues por su medio "los a entender que "la única o principal razón teológica. para el celiba-
pueden consagrar todo su amor sólo a Cristo y dedicarse total y su valor como símbolo y testimonio. Consideraban que esto con-
rosamente al servicio de la Iglesia y al cuidado de las almas". Los la Constitución dogmática sobre la Iglesia y el Decreto sobre la
conciliares interrumpieron en este momento la lectura con un Renovación de la Vida Religiosa, ambos ya aprobados y pro-
y prolongado aplauso. Según estos dos documentos, argüían, la razón fundamental
El Papa finalizó pidiendo a cualesquiera Padres conciliares la observancia del celibato era que hacía posible una consagración
tuviesen algo especial que decir sobre el asunto que lo u.".~\;'O'''''': íntima a Cristo. La teoría del "simbolismo" avanzada por los carde-
escrito, y remitiesen sus opiniones a la Presidencia del Concilio. Dopfner y Suenens, que ya había sido degradada en la escala de
observaciones le serían entonces trasladadas a él, y prometía expuesta en los dos documentos que siguieron a la campafia pre-
narlas atentamente delante de Dios". Una vez más, una salva de Secretariado de Obispos, también fue desacreditada en el esque-
sos recorrió la estancia. la vida de los sacerdotes como consecuencia de esta campafia.
Tras continuar la discusión en el aula conciliar, el esquema. ,0rrUSIC)fi admitió la contradicción, y modificó el texto.
el sacerdocio fue devuelto a la comisión apropiada para su En su forma final, el esquema sobre el ministerio y vida de los
votación tuvo lugar los días 12 y 13 de noviembre. Las secciones afirmaba que "por la virginidad o celibato conservado por
el celibato, la humildad y la obediencia fueron aceptadas por de los cielos, [los presbíteros] (... ) manifiestan delante de los
votos a 65. En la duodécima votación, en la cual se permitieron que quieren dedicarse al ministerio que se les ha confiado".
afirmativos con observaciones, 123 Padres cónciliares V.·,\.U<OLUJ '1..I1.l<::11.ld decía después que "cuando más imposible les parece a no
modificación del texto del epígrafe 16, donde el esquema ",""',"u.".. personas la perfecta continencia en el mundo actual, con tanta
el presente Concilio "de nuevo aprueba y confirma" la ley del humildad y perseverancia pedirán los presbíteros, juntamente
de los sacerdotes. Querían que el documento se modificase para Iglesia, la gracia de la fidelidad, que nunca ha sido negada a
que el Concilio "no hace ningún cambio" en la ley. SU ..... E,"......... la piden (...). Ruega, por tanto, este sagrado Concilio, no sólo
que la modificación de las circunstancias podía impulsar a un sino también a todos los fieles, que aprecien cordial-
Papa a abolir el celibato, y en tal caso, si el Concilio Vaticano II este precioso don del celibato sacerdotal y que pidan todos a
zaba la ley, tal resolución papal tendría que ir contra el Concilio que Él conceda siempre abundantemente ese don a su Iglesia".
304 305
El 2 de diciembre, el Concilio aprobó la forma en que la
la píldora de progesterona (así lo anunció oficialmente el
sión había tratado las observaciones por 2243 votos contra 1l.
John Dearden, de Detroit, al día siguiente), y, en general, "el
votación final en presencia del Papa Pablo, en la sesión pública
del control de la natalidad" (así lo presentaría un año des-
diciembre, el resultado fue de 2390 votos contra 4. Luego el Papa
el Cardo Suenens). Los Padres conciliares eran libres para hacer
promulgó el Decreto sobre el Ministerio y Vida de los Presbíteros.
Isel"Va4:::lOnes sobre estos "puntos" por escrito, y se les aseguró que la
especial del Papa las consideraría seriamente.
El 29 de octubre de 1964 se abrió el debate sobre el epígrafe 21,
MATRIMONIO y CONTROL DE LA NATALIDAD
santidad del matrimonio y la familia. El Cardo Uger, de Montreal,
que muchos teólogos creían que las dificultade~ concernientes a ~a
Una de las tareas del Concilio era reexaminar la legislación
del matrimonio tenían su origen en una madecuada expOSl-
Iglesia sobre los matrimonios mixtos y la forma prescrita para el
de los fmes del matrimonio. Defendió que la fecundidad se con-
monio. El Cardo Dopfner, de Munich, pidió cambios lmlDortl
un deber del estado matrimonial en su conjunto, y no de cada
pero se le opusieron el Cardo Spellman, de Nueva York
concreto. "Es totalmente necesario -dijo- presentar el amor con-
más de den obispos de. los Estados Unidos), el arzobispo Heenan
(hablo del amor humano, que por tanto implica el alma y el
yado por todos los obispos de Inglaterra y Gales), el arzobispo
) como una verdadera finalidad del matrimonio, y algo bueno
way, de Armagh (Irlanda), que habló en nombre de más de
mismo, con sus propias necesidades y leyes". Se congratuló de
obispos de diversos países, y el Cardo Gilroy, de Sidney
el esquema evitase expresiones como "fin primario" para la pro-
Todos estos prelados insistieron en los beneficios de la
y "fin secundario" para el amor conyugal. Pero de poco valía
vigente, y en el daño que podría causar la legislación .
las palabras, dijo, si luego el esquema no se refería al amor con-
Cardo Dopfner. Viendo derrotada su propuesta en el '-U,U'-lU¡
salvo en relación con la fecundidad. El esquema debía afirmar,
cardenal Moderador, tras un día de debate, pidió al Concilio
que la unión marital íntima también tenía como verdadera
renunciase a su derecho de seguir tratando el asunto, yen
el amor conyugal, y que consecuentemente el matrimonio
cida lo transmitiera inmediatamente al Papa para que él emorenl
aun cuando no se orientase hacia la procreación".
las acciones oportunas. Se adoptó la proposición en la última
Cardo Suenens habló también el primer día de debate, y esbo-
de trabajo de la tercera sesión (20 de noviembre de 1964) por
normas doctrinales, éticas y científicas que -sostuvo- debían
votos contra 427.
los trabajos de la comisión especial del Papa sobre el control de
Sin embargo, el deseado decreto no apareció hasta después
I<l.LiilllU<l.U. Dicha comisión, dijo, debería estudiar "si hemos conser-
Concilio, el 18 de marzo de 1966, y estaba firmado por el Cardo .•
un equilibrio perfecto entre los diversos aspectos de la doctrina
viani. Alteraba la legislación, pero no sustancialmente como
Iglesia sobre el matrimonio". Tal vez, sugirió, se había insistido
deseado el Cardo Dopfuer: era claramente una victoria de los
en las palabras de la Escritura "creced y multiplicaos", que gra-
anglófonos. Si se hubiesen organizado a lo largo del Concilio tan
otra frase, que también era Palabra de Dios ("los dos serán
como para este asunto, ral vez el Concilio Vaticano II hubiese
sola carne") se había pasado por alto. Ambas eran verdades capi-
un curso totalmente distinto.
dijo el cardenal, y ambas se encontraban en las Escrituras. Por
El aspecto doctrinal del matrimonio se desarrollaba en el
debían clarificarse mutuamente. Una de las muchas propuestas
ma sobre la Iglesia en el mundo actual, y se discutió durante la
car<lenat era que el Papa Pablo revelase los nombres de los miem-
ra sesión. El Moderador, el Cardo Agagianian, anunció el 28 de
de su comisión especial, de modo que todo el Pueblo de Dios
bre de 1964 que la comisión especial del Papa sobre el control
enviarles sus opiniones sobre el matrimonio y el control d~ la
natalidad se había reservado "algunos puntos". Estos puntos
306
307
El Cardo Ottaviani habló al día siguiente. "No estoy de stltUldLa por Dios para fundar una familia. No debía dársele al
-dijo- con la afirmación del texto de que los c6nyuges pueden conyugal una indebida primacía, dijo, porque a menudo los
minar el número de hijos que quieren tener. Nunca se había oído '.LU"UU'u,,·Ji, tienen lugar entre personas que apenas se conocen, por
en la Iglesia". Él era el undécimo hijo de una familia de doce. . de padres o parientes. En esos casos, el amor era un fruto
padre era un trabajador, y el miedo de tener muchos hijos del matrimonio. Debía recordarse, dijo, que fundar una
les pasó por la cabeza a mis padres, porque confiaban en la familia y dar continuidad a un grupo particular era a veces la
dencia". Concluyó su breve alocución expresando su ex;trafíeza primaria en el matrimonio.
que ayer en el Concilio se haya podido decir que había dudas Después de la tercera sesión, el esquema estaba tan totalmente
si era correcta la posición adoptada hasta ahora en cuanto a los que hubo de debatirse una vez más. El obispo auxiliar Kazi-
cipios que rigen el matrimonio. ¿Quiere eso decir que Majdanski, de W1oclawek, hablando el 29 de septiembre de
cuestionarse la inerrancia de la Iglesia? ¿O no estaba el Espíritu en la cuarta sesi6n, en nombre de los obispos de Polonia, dijo
con su Iglesia en siglos pasados para iluminar las.inteligencias el mundo moderno "abomina de la sangría de la guerra, pero mira
este punto doctrinal?". indiferencia la destrucción de la vida humana no nacida". Subra-
El obispo Hervás y Benet, de Ciudad Real (Espafía), dijo que el número de abortos superaba anualmente el número total
esquema hablaba "poco y demasiado tímidamente sobre la fe 'erson;as muertas durante la Segunda Guerra Mundial, pidió una
natural y la confianza en la Divina Providencia, sobre el declaración del Concilio sobre la absoluta inviolabilidad de
aceptación de la Cruz, que debían iluminar la prudencia vida humana inocente, pidiendo que quienes practicasen el abor-
No estamos aquí para redactar un documento filosófico y denunciados como culpables de homicidio.
ni meramente técnico o científico, sino uno que sea cristiano". preparó otra revisión tan pronto como concluyó el debate, y se
que los padres de familias cristianas numerosas debían ser el 12 de noviembre. Podía interpretarse que esta nueva ver-
jeados, y pidió que quienes habían redactado el esquema lo dejaba a los esposos la decisión de utilizar o no anticonceptivos
en cuenta en su revisión. Tampoco debía pasar en silencio "10 para limitar el tamaño de su familia, siempre que su fin últi-
modernas ciencias de la psicología y la pedagogía tenían que promover el amor conyugal.
alabanza y favor de las familias numerosas". Reéibió una cálida· esquema que contenía esta doctrina abarcaba ahora 152 pági-
de aplausos. Y se distribuyó a los Padres conciliares dividido en dos secciones,
El Papa Pablo VI estaba tan afligido por la intervención del 12 yel sábado 13 de noviembre. Tuvieron lugar treinta y tres
Suenens del 29 de octubre, que pidió al cardenal que acudiese a. el lunes, martes y miércoles siguientes. Con tantos asuntos
Unos días después, el 7 de noviembre, el Cardo Suenens . en<lental,es en juego en este esquema, tal vez los Padres conciliares
el debate del esquema sobre las misiones para negar 1-' .... ,LlU'~<LL'''..... L' haber empleado el fin de semana en examinar el texto revisa-
él hubiese cuestionado las enseñanzas auténticas de la Iglesia embargo, 500 de ellos se desplazaron a Florencia en autobuses
matrimonio, y para afirmar que evidentemente todos los aspiectm poco después del mediodía del sábado 13 de noviembre,
cernientes al estudio dirigido por la comisión especial del fin de semana con todos los gastos pagados, a celebrar el XVII
el control de la natalidad "dependían sólo de su suprema del nacimiento de Dante, el más afamado poeta italiano.
El arzobispo Adrianus Djajasepoetra, de Yakarta llfi¡UOIlesl. itmmg'o a última hora de la noche volvieron a Roma y el lunes
nombre de obispos de muchas naciones, dijo en el aula comenzaron a votar, admitiendo algunos de ellos con fran-
20 de noviembre de 1964 que el Concilio no tenía en que no habían tenido tiempo para examinar el texto.
cientemente las diferentes culturas. En su opini6n, el asamblea general aprob6 por 1596 votos contra 72, y 484
debía ser descrito como una sagrada y humana comunidad afirmativos con observaciones, todo el capítulo sobre el matri-
308 309
monio. La subcomisión que procesó las observaciones a este ser censurados por la autoridad magisterial de la Iglesia". Debía
ignoró cualquier enmienda importante, afirmando que alterarían . aquí una nota al pie, remitiendo tanto a la Casti Connubií
tancialmente un texto que ya había recibido una' aprobación a la alocución de Pío XII a las comadronas, donde reiteraba la
a los dos tercios requeridos. de aquella enciclica afirmando que la prohibición de los
El 25 de noviembre, el Papa Pablo intervino, y por medio ltlconcel)tp'vos artificiales derivaba de la "ley natural y divina".
Secretario de Estado envió a la comisión conjunta cuatro . comisión conjunta aceptó sustancialmente esta tercera
especiales sobre la sección del matrimonio. A todos los miembros cJnl(!nOa, pero no se refirió a las afirmaciones de los Papas Pío XI y
comisión se les dio una copia, pero antes se pidió a los periti que XII como "los dos documentos más relevantes sobre el tema",
donasen la estancia. La tensión se elevó inmediatamente, y el deseaba e! Papa Pablo. Añadió además, de su cosecha, una
Léger se levantó de un salto para protestar airadamente. Como se a la alocución del Papa Pablo VI al Colegio de Cardenales del
tearon algunas dudas sobre el carácter vinculante de las enm¡,en<l< de junio de 1964, en la que había puesto al corriente a los carde-
día siguiente se informó a los miembros mediante otra carta de del trabajo de su comisión especial sobre el control de la natali-
eran libres para rechazar las enmiendas, sin sólo para 'Mrmamos con toda franqueza", habia dicho en aquella ocasión,
redacción. Aque! día la tensión remitió algo cuando se permitió todavía no tenemos motivos suficientes para considerar obso-
periti que asistiesen de nuevo a la reunión. y por tanto no vinculantes, las normas establecidas por el Papa
La primera de estas enmiendas solicitaba la incorporación XII en esta materia; por tanto deben considerarse vinculantes, al
palabras "anticonceptivos artificiales" entre las "deformaciones" mientras no Nos sintamos obligados en conciencia a modi-
desvirtuaban la dignidad de! amor conyugal y la vida familiar, j (. .. ). Y.parece oportuno recomendar que nadie, por el mo-
la poligamia, e! divorcio y el amor libre. Al mismo tiempo, el asuma la responsabilidad de manifestarse públicamente en
pidió una nota al pie con un precisa referencia a las dos . con esta norma obligatoria". Al citar la alocución del Papa
encíclica Casti Connubií del Papa Pío XI, donde se ,",U!LL\.L'.Ha.ua. la comisión conjunta -yen consecuencia el Concilio entero-
lUL.1Hd,ua implícitamente la enseñanza tradicional de la Iglesia en
anticonceptivos artificiales. La comisión se eximió a sí
hablar de "anticonceptivos artificiales", utilizó en su lugar materia.
ilícitas contrarias a la procreación humana", y omitió la ret!ere.n< La cuarta y última enmienda propuesta por el Papa Pablo se refe-
Casti Connubii. la tentación que podían sufrir los cónyuges de emplear anticon-
La segunda enmienda pedía eliminar la palabra "también" artificiales, e incluso el aborto. Pidió la inclusión de una frase
afirmación de que la procreación de los niños era "también" sentido de que, para que los esposos pudiesen vencer tales tenta-
lidad del matrimonio, porque en el contexto esta palabra era "absolutamente necesario que practicasen sinceramente la
entender que la procreación era un fin secundario de! m,ltnmclD conyugal". Esta enmienda se mantuvo sustancialmente, pero
e! amor conyugal un fin primario. Ello era contrario al m,lgI~¡teri( o en una parte diferente del texto.
dicional de la Iglesia, ye! Concilio se había comprometido a Según las directrices del Papa, el texto enmendado le fue remiti-
controversia. La enmienda también pedía la inserción de de ser enviado a la imprenta.
siguiente: "los hijos son el bien supremo de! matrimonio y E13 de diciembre de 1965 la revisión final del esquema se distri-
yen muy sustancialmente al bien de sus padres". La comisión a los Padres conciliares. Al principio hubo mucha agitación entre
ambas sugerencias. porque la comisión conjunta, contrariamente al deseo de!
La tercera pedía la sustitución de las palabras "no es l"~,lUJ'UU Pablo, no había citado en nota al pie la páginas concretas de la
las palabras "no deben" en la prohibición a los "hijos de la Connubii donde se condenaban los anticonceptivos artificiales.
utilizar métodos de regulación de la procreación "que han de comenzar la votación e! 4 de diciembre, se leyó un anuncio
310 311
especial sobre las instrucciones del Papa. Se pidió a los Padres la palabra comunismo-. El Cardo Suenens, tras afirmar que no
liares que advirtiesen que se habían omitido las referencias a las un tratamiento suficientemente extenso al moderno fenóme-
nas en una de las notas al pie, y que, al votar el texto, debían ateísmo militante en sus diversas formas, pidió una investiga-
que votaban también esas notas al pie, junto con las referenci~ sobre por qué tantos hombres negaban a Dios y atacaban la Fe.
páginas concretas. También se les informó de que las referenCIas· El arzobispo Pablo Yu Pin, de Nanking (China), hablando dos
páginas se indicarían en el texto oficial que se presentaría para la después en nombre de setenta Padres conciliares, pidió que se afia-
ción formal final del 7 de diciembre. un nuevo capítulo sobre el comUnismo ateo. El Concilio no
El capítulo sobre el matrimonio y la familia fue apI·olJ.ldO¡ dejar de abordarlo, dijo, "porque el comunismo es uno de los
2047 votos contra 155 el4 de diciembre, yel esquema su más evidentes y más desgraciados fenómenos modemos".
to se adoptó formalmente en la sesión pública del 7 de dlC:l't:mt)r ser tratado para satisfacer las expectativas de todos los pueblos,
2309 votos contra 75. Luego fue promulgado por Pablo VI. J"'.....l ...uU\..'LlL\.. de aquellos que gimen bajo el yugo del comunismo y
forzados a soportar injustamente sufrimientos indescriptibles".
El Cardo Josef Beran, arzobispo exiliado de Praga y residente en
ATEíSMO y COMUNISMO recibió el recorte de un periódico checoslovaco que alardeaba
los comunistas habían conseguido infiltrar todas las comisiones
El3 de diciembre de 1963, víspera del final de la segunda ..... UU\...Ll'·lU Vaticano n.
el arzobispo Geraldo Sigaud, de Diamantina (Brasil), presentó 7 de abril de 1965, mientras el esquema estaba siendo revisa-
nalmente al Cardo Cicognani unas peticiones dirigidas al Papa Papa Pablo fundó un Secretariado para los No Creyentes, con el
firmadas por más de 200 Padres conciliares de cuarenta y seis de animar al diálogo con los ateos. El Cardo Konig, de
Pedían un esquema especial en el cual "se expusiese la doctrina que había ejercido con frecuencia como enlace entre el Vatica-
católica con gran claridad, y se refutasen los errores delluQ~""""'" los gobiernos de países comunistas, fue designado presidente.
socialismo y el comunismo con fundamentos filosóficos, Para el 14 de septiembre de 1965, fecha de apertura de la cuarta
y económicos". estaba ya en manos de los Padres conciliares una revisión de la
No hubo respuesta del Papa, pero ocho meses después, sobre el ateísmo del esquema sobre la Iglesia en el mundo
agosto de 1964, publicó su primera encíclica, Ecclesiam Suam. pero una vez más no contenía referencia explícita al comunis-
abogaba por el diálogo con el ateísmo comunista, aunque Ese mutismo provocó que circulase una carta, fechada el 29 de
decía-, había razones suficientes que le obligaban, a él, a sus de 1965 y firmada por 25 obispos, aportando diez razones
sores y a cualquiera que abrigase en su corazón valores cuales el comunismo marxista debía ser tratado por el Conci-
condenar los sistemas ideológicos que niegan a Dios y ILU.LlllJ'i:Ul¡;lUa a la carta una petición, en forma de intervención
Iglesia, sistemas que a menudo se identifican con regímenes en que se solicitaba dicho tratamiento y que se distribuyó
cos, sociales y políticos" . Udlu\.-,eu\.. entre los Padres conciliares.
Los obispos de habla alemana y escandinavos reaccionaron carta sostenía que un eventual silencio del Concilio sobre el
diatamente a la encíclica, declarando, en sus comentarios Lllll"Ul'U, después de que los últimos Papas y el Santo Oficio hubie-
esquema sobre la Iglesia en el mundo actual, que laLJldlllUU tanto sobre él, "equivaldría a desautorizar todo 10 que se
deseable" dedicar "un tratamiento más específico en el esquema y hecho hasta ahora". La carta advertía que, del mismo modo
blema del ateísmo y del diálogo con él". Pío XII se le estaba reprochando pública (aunque injustamente)
El 21 de octubre de 1964, durante la tercera sesión, se guardado silencio sobre los judíos, también podía suponerse que
sección del esquema que trataba del ateísmo -se evitaba se le reprocharía al Concilio (y esta vez justamente) su silen-
312 313
pedía manifestar si les paredan bien o mallas decisiones adoptadas
cio sobre el comunismo, que sería entendido como un signo de
ella misma. Esto daba a entender, decía, que "quienes constituyen
día y connivencia". Esta larga carta había sido escrita por el
,Quemo son los miembros de las comisiones, más que los Padres
Carli y distribuida por los arzobispos Sigaud y Lefebvre, pero sus ;
bres no se incluían entre las 25 firmas. Ellos los habían ocultado
Como resultado de esta protesta formal, el Cardo Tisserant orde-
beradamente, dado el antagonismo que existía contra ellos tanto
,una investigación oficial.
campo liberal como en la prensa.
Puesto que la comisión conjunta había ignorado las intervencio-
Durante una conversación telefónica rutinaria para cornpr'ol
con las 450 firmas de Padres conciliares de 86 países, el Grupo
~gunas fuentes, supe por el arzobispo Sigaud que 450 Padres
lld.'.lUJUdl de Padres preparó rápidamente la misma enmienda en
hares ha?ían firmado esa intervención escrita preparada por el
de observación, dado que la emisión de votos con observacio-
InternacIOnal de Padres. El 20 de octubre de 1965 distribuí un
ser la última oportunidad de enmendar el texto. En carta
tín de noticias sobre esto, y tres de los mayores diarios de
el sábado 13 de noviembre se invitaba a los Padres conciliares
Giornale d1talia, 11 Messaggero e 11 Tempo, lo récogieron .
y proponer la observación durante la votación del lunes 15 de
mente en sus portadas.
'.enlore. La calificación no pedía una nueva condena del comunis-
La comisión conjunta responsable del esquema sobre la
como informó la prensa, sino sólo "que el Concilio reafirmase
el mundo actual distribuyó su nueva revisión el sábado 13 de
nlliement:e la doctrina clásica de la Iglesia sobre esta materia".
b:e, pero ~na ;ez m~ su texto n~ contenía mención alguna del
embargo, la distribución de la observación se vio seriamente
Ulsmo. Mas aun, el mforme ofielal preparado por esta .
pues aquél fue el fin de semana en que 500 Padres conci-
poco. :nenci?r:aba las intervenciones firmadas por los 450
visitaron Florencia en autobuses de alquiler para participar en el
concIlIares pIdIendo un tratamiento explícito del comunismo.
. a Dante.
Ese mismo día, el obispo Carli envió una carta de
15 de noviembre, mientras los Padres conciliares votaban la
Presidencia del Concilio, responsable del cumplimiento del
del ateísmo, distribuí a la prensa un despacho explicando que
mento, y copias de la misma a los Cardenales Moderadores al'
O intervenciones firmadas habían desaparecido, y que por tanto
tariado General y al Tribunal Administrativo, para su '
Internacional de Padres estaba realizando un nuevo intento
Llamaba la atención sobre el hecho de que "450 Padres ~v ••"'u...
oír su voz proponiendo una observación, aquella mañana,
mismo entre ellos, habían presentado "cierta enmienda al
. a la intervención.
General dentro del tiempo prescrito", que la comisión, al hacer
Im<=Ul:Ualmente después de la reunión matinal, el P. Roberto
sión, había ignorado completamente. Tras citar varias
Reglamento, afirmó que éstas indicaban claramente que
s.r., uno de los periti de la comisión conjunta, realizó su resu-
:~.",IJHU.d.1 de prensa ante los periodistas italianos, quienes le pre-
enmiendas deben imprimirse y comunicarse a los Padres
qué había pasado con las intervenciones escritas apoyadas
para que puedan decidir mediante votación si desean aceptar o
Padres conciliares. "Puedo confirmar que la enmienda sobre
zar cada una de ellas".
UHJ"'llJlU no llegó ni a los miembros de la comisión ni a nosotros
. Tam?ién calificaba como ilegal la acción emprendida por la
que formamos parte de la comisión", replicó. "No hay
Slón conjunta, y aseguraba que "esta forma de admitir o
de ninguna clase; quizás la petición encontró alguna luz roja en
enmiendas de los Padres conciliares (y, en nuestro caso, incluso
y fue detenida". La observación del P. Tucci convirtió mi
gar razón alguna para hacerlo) convierte a una comisión de no
distribuida sólo una hora antes, en todavía más actual, y en
treinta personas en un órgano judicial contra el cual no
ción". Y aunque los Padres conciliares, junto con el Sumo apareció en la portada de 11 Giornale d1talia, 11 Messaggero, 11
eran en realidad los verdaderos jueces, en la práctica la "'V,U",~lV 11 Popolo, Momento-Sera y L'Avvenire d1talia, y en las páginas
314 315
interiores de JI Gíorno, La Stampa, Paese Sera, Corriere della Sera y . A mediodía del 23 de noviembre envié un despacho describiendo
nita (diario comunista). 'papel de Mons. Glorieux en el asunto, y personalmente distribuí
El 16 de noviembre, Gian Franco Svidercoscru, bajo el . a los periodistas de la Oficina de Prensa del Vaticano. Como
Helveticus, informó en JI Tempo de que un "prelado" que era esperarse, el asunto llamó la atención de las autoridades del Vati-
de la comisión conjunta había afirmado que la intervención
comunismo había llegado "tarde", y consecuentemente no se la Aquella tarde, a las cinco, el Papa Pablo VI recibió en audiencia a
tomado en consideración. Esto se ajustaba a la historia ofrecida obispos de Iberoamérica con ocasión del décimo aniversario de la
prensa por el P. Tucci, y convertía al Grupo Internacional de inte:renlCla Episcopal Latinoamericana (CElAM), yen su intervención
responsable de negligencia, pues aparentemente no había la atención sobre el "ateísmo marxista". Lo identificó como una
tiempo al Secretariado General las intervenciones firmadas. infiltrada en la vida económica y social de Iberoamérica, peli-
El 17 de noviembre, el arzobispo Sigaud emitió un COlmUlnlf prevalente y muy dafiina, y que consideraba "la revolución vio-
de Prensa afirmando que el arzobispo Lefebvre y él habían como la única forma de resolver los problemas".
personalmente las intervenciones firmadas en el Secretariado El 24 de noviembre, los diarios matutinos hablaban en portada
la noche del 9 de octubre de 1965, dentro del tiempo pre:lad.o francés que había actuado como "luz roja" para las inter-
elevaba ahora la responsabilidad al Secretario General. sobre el comunismo, y contaban que aquella misma mafia-
El 18 de noviembre, Svidercoschi, que mientras tanto Papa había or4enado a la comisión conjunta que insertase en
lizado algunas comprobaciones, publicó más detalles en JI al pie una referencia a las ensefianzas de la Iglesia sobre el comu-
Informó que el Secretariado General había recibido las . La comisión accedió y citó las encíclicas de Pío XI, Pío XII,
dentro del plazo, el sábado 9 de octubre, y había telefoneado' XXIII y Pablo VI; y las palabras "como hasta ahora lo ha hecho"
diatamente al secretario de la comisión conjunta para HU.VL.'Ud .. ".... u,.·.~.v'u en el esquema de la forma siguiente: "la Iglesia, fiel a
que las enmiendas habían llegado, pero que serían retenidas y fiel a los hombres, no puede dejar de denunciar con dolor, pero
Secretariado General hasta el lunes para poder comprobar tan UlJlU<O.<.d., como hasta ahora lo ha hecho, esas perniciosas doctrinas
número de firmas. Esto devolvía la responsabilidad a la COlnlSl( UUU\-I•...." que son contrarias a la razón y a la experiencia humana
junta, y específicamente a su Secretariado, pues (como y privan al hombre de su innata grandeza'. Las palabras afta-
dercoschi) la excusa dada originalmente por el secretariado de como afirmaba explícitamente la comisión conjunta en su infor-
intervenciones habían llegado "tarde" ya no era válida. oficial a la asamblea general, se introdujeron para referirse "a las
Entretanto, el Cardo Tisserant había realizado su propia' del comunismo y del marxismo de los Sumos Pontífices".
ción y llevó sus averiguaciones a la atención del Papa Pablo. Al confeccionar su informe oficial a la asamblea general en nom-
De cuatro fuentes distintas supe que la persona que había la comisión conjunta, el arzobispo Garrone, de Toulouse, fue
do las intervenciones, sin trasladarlas a los miembros de la por las autoridades del Concilio a admitir públicamente la
conjunta, era el secretario de la comisión, Mons. 'Achille en la correcta gestión del registro. Afirmó que las inter-
Lille (Francia), que ocupaba casi una docena de puestos en el sobre el comunismo "llegaron realmente a tiempo a nuestra
y en tiempos había pertenecido al consejo de redacción de pero no fueron examinadas cuando debieron haberlo sido,
Romano. También era secretario de la Comisión sobre el r\.UUSIUI de forma no intencionada, no fueron trasladadas a los miem-
los Laicos. de la comisión".
Posteriormente, otro miembro de la comisión conjunta Sin embargo, inmediatamente se puso de manifiesto una con fu-
que dicha comisión había traspapelado también otras' numérica en los distintos informes preparados por la comisión
pero que había sido "estúpida" por marginar éstas sobre el El arzobispo Garrone dijo que habían llegado a tiempo 332
316 317
intervenciones. Otro informe citaba la cifra total de 334, pero Dijo que el epígrafe 84 se equivoc6 al afirmar que "todo uso" de
ba que sólo 297 de ellas habían llegado a tiempo. Cuando el armas nucleares era "absolutamente ilícito", pues había muchas
po Sigaud acudió al archivero del Concilio para comprobar nucleares con un campo de destrucción muy preciso y limitado.
mente las firmas, puesto que él tenía archivados 435 de los erraba el esquema en este epígrafe, dijo, al declarar que era
nombres, se le dijo que los documentos originales no estaban considerar la guerra como un medio apto para restaurar los
disponibles y que los números publicados debían considerarse violados". Puesto que una invasión militar viola los derechos
les. Pero la comisión conjunta había publicado cifras contr'a<lllct()tl una nación, y puesto que el único medio de repeler tal invasión es
y no había indicación de cuáles de ellas eran "oficiales". el uso de las armas en la guerra, se seguía que esa guerra era
Aunque complacido por las nuevas palabras afiadidas al .medio apto y necesario para restaurar los derechos violados".
del texto, y por la cita en nota al pie de todas las encíclicas . También se equivocaba el epígrafe 85, dijo, al condenar a una
tes sobre el comunismo, el arzobispo Sigaud dijo: "existe una "por poseer armas nucleares", y erraba todavía más al afirmar
cia entre llevar un sombrero en el bolsillo, y llevarlo en la cabeza". "la producción y posesión de armas nucleares agrava las causas de
El 3 de diciembre, el Grupo Internacional de Padres Las causas de la guerra eran la injusticia y las aspiraciones
una última carta a los 800 Padres conciliares de su listado. La "no la posesión de armas nucleares, que bajo un control apro-
aducía cinco razones por las cuales las secciones del esquema pueden prevenir la injusticia y la agresión". El mismo epígrafe
Iglesia en el mundo actúa! concernientes al comunismo, al el hecho de que "la posesión de armas nucleares por algunas
nio y a la guerra eran todavía insatisfactqrias, y concluía con una ha protegido a extensas áreas del mundo de una posible agre-
ción de voto negativo para todo el esquema, porque "ya no era . El arzobispo Hannan había llamado la atención de la comisión
conseguir enmiendas parciales". sobre esos puntos un afio antes, pero su opinión minoritaria
Pero el intento apenas obtuvo respuesta, y s61Q 131 Padres sido ignorada.
liares votaron negativamente a la sección sobre el ateísmo. El 22 de noviembre de 1965 estudió con el Cardo Shehan, de Bal-
Grupo Internacional de Padres se mantuvo firme, y fue el (Maryland), el contenido de una carta que estaba preparando
responsable de los 75 votos negativos contra la Constitución os epígrafes 84 y 85, Y que pensaba enviar a todos los Padres
sobre la Iglesia en el mundo actual durante la votación formal El Cardo Shehan le preguntó sobre la actitud de la jerar-
7 de diciembre de 1965. alemana en la materia, pero al arzobispo Hannan la desconocía.
días siguientes, la carta del arzobispo fue firmada por los
prelados: los cardenales Spellman y Shehan; los arzobispos
LA GUERRA Y LAS ARMAS NUCLEARES <WLJ". . ~,~v,,,, D.C., Méjico, Durban, Hobart y Paraná; el arzobispo
318
319
mismas religiosas habían prestado su ayuda repetidamente, con . mañana se corrió la voz en el aula conciliar de que el Cardo She-
lar dinamismo, durante el transcurso del Concilio. había firmado la carta "sin leerla", y que no pediría un voto nega-
A las siete y media de la mañana del viernes 3 de diciembre tal como se solicitaba en la misiva. Aunque la primera parte del
flotilla de seis automóviles comenzó a distribuir copias de la era falsa, él realmente había cambiado de opinión sobre el sen-
la residencia de más de 2000 Padres conciliares. Las religiosas de su voto.
dan uno de los coches, y otras ocho religiosas repartían cartas a Los dos sacerdotes que habían ayudado al arzobispo Hannan le
áreas donde no era posible aparcar. Sobre las cuatro y media de la ahora que si aquella mañana se recogían unos cientos de votos
el trabajo estaba hecho. el capítulo sobre la guerra y las armas nucleares, estaría en una
La carta del arzobispo Hannan invitaba a los Padres ,",UJLL'-L."<U! ventajosa y podría acudir directamente al Santo Padre, men-
votar negativamente el 4 de diciembre el capítuÍo sobre la guerra la gran insatisfacción de los Padres conciliares, y proponer
armas nucleares, y sugirió que todo el esquema debía recibir debía alterarse el texto antes de la votación final convocada para
un voto negativo si los "errores" descritos en su carta no se HüU''''H<l del lunes. Pero lo que sucedió fue que los resultados de la
Propuso que el documento, si era rechazado, se remitiese al sobre el capítulo no se anunciaron hasta el lunes, con lo cual
Obispos para ulterior estudio, corrección y promulgación. plan fracasó.
El arzobispo se oponía al epígrafe 80 (anteriormente el 84), El4 de diciembre circuló un rumor más. Decía que el Papa Pablo
maba que "[la guerra contemporánea] da ocasión a los que enviado un telegrama al Cardo Spellman, pidiéndole que hiciese
recientes armas científicas para cometer tales delitos", como fuese posible para detener la campafia emprendida por el arzo-
nadamente (... ) la destrucción de ciudades enteras o de extensas Hannan, y retirarle su apoyo.
junto con sus habitantes". También se oponía al epígrafe 81 El domingo 5 de diciembre la comisión conjunta publicó una
mente el 85), que afirmaba de modo terminante que, a causa de firmada por el obispo Joseph Schroffer, de Eichstatt (Alemania),
mulación de armas nucleares, "no sólo no se eliminan las causas ,,,~,y'''J'''''' de la subcomisión responsable del capítulo sobre la guerra
conflicto, sino que más bien se corre el riesgo de agravarlas poco a armas nucleares, y el arzobispo Garrone, que en el aula conciliar
En su carta sostenía que estas frases ignoraban que la leído el informe sobre el esquema en nombre de la comisión
armas nucleares había preservado la libertad "de una porción muy Su carta afirmaba que las razones aducidas "en una carta fir-
de del mundo". Esta defensa contra la agresión, decía, "no era por el Cardo Spellman y otros nueve Padres conciliares" pidien-
men, sino un gran servicio". Era tan ilógico decir que las armas un voto negativo contra la sección del esquema que trataba sobre
res eran una causa de guerra y discordia, dijo, "como decir ue la no eran válidas porque se basaban "en una interpretación
la policía de una ciudad son las que producen el crimen yel del texto".
ella". La carta advertía que "la inclusión de estas frases y peJtlsaml< El arzobispo Hannan, teniendo en cuenta la impresión que se le
en el esquema" perjudicaría con certeza "la causa de la libertad ll~!JLHLJll!<l al lector medio, a quien iba dirigida la constitución pas-
mundo", e insistía en que contradecían aquel pasaje de la <1LVvU.....LU...' había afirmado que en el esquema "se condenaba como inmoral
Papa Pablo VI a las Naciones Unidas, en la que afirmaba el no:,eSllón de armas nucleares". La refutación del obispo Schroffer y
una nación a su propia defensa. Según el arzobispo Hannan, ,arzobispo Garrone alegaba que "en ningún lugar de los epígrafes
posible una defensa propia suficiente para las principales .....·.....uu'"'" 81 se condena como inmoral la posesión de armas nucleares". Las
mundo hoy día", a menos que poseyesen armas nucleares. del texto se elegían con un propósito, decían, y deben ser
El sábado 4 de diciembre se preguntó a los Padres '--VL1....UJL ..... CUl.llU¡i11 exactamente. No se negaba que la libertad pudiera tempo-
estaban de acuerdo con la forma en que la comisión conjunta ser preservada mediante la posesión y acumulación de armas
tratado las observaciones sobre la guerra y las armas HU''--'''''''''''." '''1\'<l1'''''. Solamente se negaba que la carrera armamentística fuese
320 321
"un camino seguro para preservar una paz duradera". Tampoco se Cuando rOsservatore Romano apareció en los quioscos algunas
rnaba que las armas nucleares fuesen "causas de guerra". La carta después, afirmaba que el Papa Pablo ya había decidido que la
tinuaba diciendo que el esquema no contradecía "el derecho, .""'L'-LV" Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual merecía su
do por el contexto, de algunas naciones a defenderse con la >rOllaCllón, y sería votada y promulgada en pública sesión al día
contra la agresión injusta". h-'-'W-' 7 de diciembre.
Además de la interpretación dada por la comisión
esta carta, existía un comentario oficial contenido en los informes'
asamblea general. Éstos afirmaban ahora que el epígrafe 81 no A REDESCUBRIR A DIOS
día "condenar indiscriminadamente las armas nucleares", y que
modo alguno el texto pretendía imponer "la obligación Ul!J,I<1.,O!<tl Era un deseo especial del Papa Pablo VI que tUviese lugar, antes
destruir las armas atómicas". Estas afirmaciones, y la mención al fUlal del Concilio, un oficio vespertino de oración para promover
cho a la defensa propia, se debían en gran medida a la campafia unidad de los cristianos, al que asistieran los Padres conciliares y los
ducida por el arzobispo Hannan. delegados. El tiempo y lugar decididos fueron el sábado
El rumor sobre el envío de un telegrama al Cardo Spellman diciembre de 1965, y la basílica de San Pablo Extramuros. El
Papa circulaba todavía entre los Padres conciliares el domingo, Papa presidió el servicio; se cantaron salmos, y leyeron pasajes
cual aquella noche telefoneé al arzobispo Hannan para prc:gWI1ta:1 Escrituras un católico francés, un metodista norteamericano, y
era verdad. "Hablé hoy con el Cardo Spellman -replicó- y no ortodoxo griego.
ninguna indicación de que hubiese cambiado de opinión. Si En su alocución dijo el Papa Pablo: "vuestra partida nos entriste-
recibido ese telegrama, debo pensar que yo sería el primero en y crea una soledad que no experimentábamos antes del Con-
A última hora de la noche del domingo, un cardenal de la Querríamos veros siempre junto a nosotros". Se volvió a orar en
informó a algunos obispos de que se habían contabilizado "más de San Pablo, y luego el Papa Pablo recibió a los observado-
votos negativos" contra el capítulo sobre la guerra y las armas delegados en el monasterio benedictino adyacente, donde su pre-
res en la votación del sábado. El mismo cardenal afirmó que el había realizado el primer anuncio del Concilio.
Cicognani estaba diciendo a los miembros de la Curia "'-..,lu,,,n<1l El Dr. John Moorman, jefe de la delegación anglicana, se dirigió
aconsejasen a cuantos Padres conciliares fuese posible que un''''",,,,,,,; en nombre de los observadores delegados e invitados, cuyo
tra el esquema al día siguiente. se había elevado a 103 en la cuarta sesión. "Ni una sola vez en
El voto sobre el esquema en su conjunto tUvo lugar el cuatro afios", dijo, "hemos sentido ningún resentimiento ante
diciembre. Antes de proceder a la votación, se an,unció que el presencia. Al contrario, siempre se nos ha hecho sentir que
lo sobre la guerra y las armas nucleares había recibido el presencia, en más de una forma, contribuía al éxito del Con-
votos negativos. Considerándose derrotados, muchos de quienes en la gran tarea de reforma en que se ha embarcado". Y afiadió:
votado contra el capítulo lo hicieron ahora a favor del esquema que los días del temor mutuo, de la exclusividad rígida y de
conjunto, y el texto fue aceptado por 2111 votos contra 251. ,eVO'lu,,,,,',,;;;,,,,,,"4 arrogante hacia el otro lado ya han pasado. El carnÍ-
Mientras los Padres conciliares salían de San Pedro aquella la unidad será sin duda largo y difícil; pero debe confortar a
esperé en la puerta reservada a los cardenales. Una vez que el .cuH,.ua,usaber que, como resultado de nuestra presencia aquí como
man fue ayudado a introducirse en su coche, le pregunté a su tendrá una compafifa de más de cien hombres (... ) que,
"¿Es verdad que Su Eminencia recibió un telegrama del Papa, vayan a través del mundo, intentarán llevar a las Iglesias algo
dole que retirase su apoyo a la propuesta del arzobispo de amistad y tolerancia que han visto en el aula de San
dudarlo un instante, replicó: "No, no es verdad en absoluto". Nuestro trabajo como observadores no está terminado. Quisiera,
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querido Santo Padre, que nos viera como sus amigos -yen verdad El 7 de diciembre, en la sesión pública, el Papa Pablo pronunció
sus mensajeros- ahora que cada uno sigue sus respectivos caminos".· larga alocución. Dijo que "tal vez nunca como en esta ocasión ha
El Papa expresó su alegría y consuelo ante estas palabras. la Iglesia la necesidad de conocer, de acercarse, de comprender,
dan la esperanza", dijo, "de que, si Dios quiere, nos penetrar, de servir, de evangelizar a la sociedad que la rodea (... ).
encontrar. Y nuestro encuentro será siempre en CrÍsto Nuestro reprobado los errores, sí, porque 10 exige no menos la caridad
Como recuerdo del Concilio, entregó a cada observador una la verdad; pero, para las personas, sólo invitación, respeto y amor".
nilla de bronce y un certificado en latín. Tras presentarle el Cardo . religioso último del Concilio, dijo, podría resumirse en
a todos los observadores e invitados, el Papa volvió al Vaticano. potente y amistosa invitación a la humanidad de hoya encontrar
El lunes 6 de diciembre todos los Padres conciliares recibieron nuevo, por la vía del amor fraterno, a (... ) Dios".
Papa un sencillo anillo de oro simbolizando los íntimos lazos de Aquella mañana, en la votación número 544 y última, la Consti-
dad entre el Papa y los obispos. Cada uno recibió también un pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual fue aprobada por
cado en latín atestiguando que había participado en el Concilio. ' votos contra 75. Se convirtió así en el decimosexto y último
Esa misma mañana, el Secretario General leyó una Bula \..Ull1l;JllLV oficialmente aprobado y promulgado por el Concilio Vati-
gada por el Papa Pablo proclamando un jubileo extraordinario n. Los documentos sobre libertad religiosa, actividad misionera,
elI de enero hasta el 29 de mayo (domingo de Pentecostés) de . y vida de los sacerdotes se aprobaron y promulgaron tam-
Luego el Secretario General expresó en versos latinos su aquella mañana.
miento por la cooperación recibida de los Padres conciliares. El Las ceremonias de clausura tuvieron lugar al día siguiente, 8 de
Suenens, como Moderador del día, expresó el agradecimiento de 1965, en la amplia escalinata frontal de San Pedro, donde
Concilio a todos los que, en los diferentes niveles, habían \..UJlLl-l.''''''' erigido andamiajes y asientos especiales para la ocasión.
de cualquier forma a la organización y conducción de las La ceremonia, de tres horas, comenzó con la Misa, celebrada en
reuniones. Cuando mencionó al arzobispo Felici, el aplauso fue . por el Santo Padre. Luego se anunció una donación suya de
ordinariamente prolongado. Más que ningún otro, el Secretario dólares para instituciones de caridad de Palestina, Argentina,
ral se había ganado el corazón de los Padres conciliares. Pese a la Pakistán y Camboya. El Papa bendijo también la primera pie-
de trabajo administrativo que pesaba sobre sus hombros, su una iglesia que se erigiría en Roma para conmemorar el Conci-
sus versos en latín habían animado repetidamente las reuniones y se denominaría Maria, Madre de la Iglesia.
asamblea general, y sus ocurrencias eran repetidas a menudo El Card. Joseph Cardijn, fundador del movimiento de la Juven-
Padres conciliares. Cristiana en Bélgica en 1925, había propuesto durante la
Aquella tarde, rOsservatore Romano publicó el tan sesión que en las páginas iniciales de la Constitución pastoral
decreto del Papa Pablo VI sobre la reorganización de la Curia la Iglesia en el mundo actual se incluyese un párrafo especial
na. "No hay duda", rezaba el decreto, "de que la reorganización la juventud, otro sobre los trabajadores y uno más sobre los pue-
comenzar por la Congregación del Santo Oficio, puesto que a en vías de desarrollo. Mucho antes, el4 de enero de 1964, el obis-
están encomendados los asuntos más importantes de la Curia Heng:,ba.ch, de Essen, había afirmado en America que consideraría
na, a saber, todo lo que concierne a la doctrina de la fe y la importancia "que los resultados principales del Concilio se
otras cuestiones íntimamente conexas con esa doctrina". El en cuatro o cinco mensajes". Uno de esos mensajes, dijo,
UUJl....' ' ' . U
Santo Oficio se cambiaba por el de Sagrada Congregación pudiera dirigirse a quienes gobiernan, pues tienen la más ele-
Doctrina de la Fe, y se indicaban numerosos otros cambios, IJVll"d. .... lU•.ldU. sobre el destino del hombre".
desaparición de la sección especial de la Sagrada CClngreJ;aClóni Las ideas de estos dos Padres conciliares fueron en cierto modo
ponsable de la censura de libros. con una serie de ocho mensajes especiales leídos el día de la
324 325
clausura del Concilio. El primero, leído por el mismo Papa Pablo, mucho sobre el teólogo P. Rahner; pero al final del Concilio se
ba dirigido a los Padres conciliares: "ha sonado la hora de la hecho más cauto en la aceptación de sus propuestas. El P. Rat-
la separación. En pocos momentos abandonaréis la asamblea teólogo personal del Card. Frings y antiguo alumno del P. Rah-
y acudiréis a encontraros con la humanidad y llevarle la buena parecía haber dado durante el Concilio un apoyo casi incuestio-
del Evangelio de Cristo y de la renovación de su Iglesia, en la a las opiniones de su antiguo profesor. Pero a medida que se
hemos estado trabajando juntos durante cuatro años". Tras su :cercal:la la clausura, admitía que estaba en desacuerdo con él en varios
saje, siete Padres conciliares se aproximaron al micrófono por y dijo que comenzaría a afirmarse más a sí mismo una vez
leyeron mensajes en francés a los gobernantes, intelectuales, ucu.",,,,,,, el Concilio.
dores, artistas, mujeres, jóvenes, enfermos y pobres. Un rep,resent Finalmente, el Papa entregó al arzobispo Felici el Breve papal que
de cada grupo subió al trono papal para recibir del Papa " ......' ....,1..... formalmente el Concilio Vaticano 11. Un fotógrafo captó
del mensaje, una vez proclamado. El texto que se había leído la posteridad la radiante sonrisa que cubría los rasgos del Sumo
pobres, los enfermos y todos los que sufren" se le entregó a un en ese momento. Las lágrimas y las penas habían pasado. El
bre ciego, Francesco Poli ti, quien subió las escaleras con su Felici dio unos pasos hasta el micrófono que había delante y
Sentado a la derecha del Papa durante la ceremonia izquierda del Papa, frente a los Padres conciliares y las multitudes
Cardo Ottaviani. En los inicios del Concilio él se había ""';;"JUl,U"'" la Plaza de San Pedro, y leyó el documento oficial: "el Concilio
sí mismo perro guardidn, que tiene como profesión salvaguardar 11, reunido en el Espíritu Santo y bajo la protección de la
dad. Su tarea era ahora mayor, porque él tenía nuevas verdades Virgen María, a quien hemos declarado Madre de la Iglesia,
guardar, además de las antiguas. Al mirar hacia atrás el . San José, su glorioso esposo, y de los Apóstoles San Pedro y San
pudo dejar de recordar las injurias acumuladas contra él en el debe contarse indudablemente entre los más grandiosos even-
ciliar y en la prensa. Pero hubo también momentos más de la historia de la Iglesia (... ). Decidimos además que todo lo que
como aquel día a principios de octubre durante la cuarta sesión, sido establecido por el Concilio debe ser religiosamente observado
do fue aplaudido sonora y largamente por proponer que todos los fieles, para gloria de Dios y dignidad de la Iglesia y para
naciones del mundo formen una República Mundial, en la cual U.il......U y la paz de los hombres".
cabrían las rivalidades entre las naciones. En cambio, el mundo Evocando después este momento, el arzobispo Felici dijo que
ro estaría en paz". recuerdos se agolparon en su mente. Ahí estaba Pablo VI,
También se sentaban cerca del Papa los cuatro Cardenales el centro de esa gran asamblea, alegre ante el feliz resultado,
radores. Cada uno de ellos había conducido las reuniones una ,......... ..,lU la clausura del Concilio. Y allí estaba Juan XXIII, autor
de 34 veces. Unos pensaban que habían ido demasiado deprisa, inspirador de es.te gran Concilio, sonriendo y bendiciendo
pensaban que habían ido demasiado despacio. También el cielo".
bían recelado de su parcialidad, y de la utilización de su aut:orlld Inmediatamente después de la lectura del Breve papal, el Papa
promover sus propios puntos de vista. Ser Moderador no VI se levantó para bendecir a los Padres conciliares ya la muche-
una tarea fáciL Pero si no hubiese sido por ellos y por su Levantando ambos brazos en el aire, gritó: "¡En nombre de
ción de seguir adelante, el Concilio Vaticano 11 no habría Sefior Jesucristo, id en paz!". El Concilio había concluido, y
aquel día. Padres conciliares se levantaron para aplaudir y vitorear.
Casi nadie en la vasta asamblea, dejando aparte el Papa, Las campanas de San Pedro comenzaron entonces a repicar.
influido más en la aceptación de la legislación conciliar que el
Frings. Si no hubiera sido por la organización que él inspiró y
el Concilio nunca habría podido trabajar con eficacia. Se había
326 327
APÉNDICE
329
Además de tener organizados todos los documentos, el
contiene una grabación magnética completa de las 168
Generales, que ocupan 712 cintas, cada una de 43 metros de
que duran 542 horas. Transcribir estas grabaciones, y traducir
los documentos conciliares a catorce lenguas, fueron dos de las
que más tiempo consumieron, supervisadas por Mons. Emilio '-TL'VC;l-
natori, archivero del Vaticano H.
El 3 de enero de 1966, el Papa Pablo, mediante una Carta Apos- ÍNDICE ONOMÁSTICO
tólica, creó cinco Comisiones postconciliares. Tales comisiones
habían sido sugeridas originariamente por la alianza europea y m
dial, porque temían que las medidas progresistas adoptadas por A
Concilio fuesen bloqueadas por las fuerzas conservadoras que
al Papa, una vez que los Padres conciliares hubiesen regresado a Agagianian, Cardenal Gregorio, 88, 89, 91, 96, 97,223,226-228,306
La misión de las nuevas Comisiones postconcilia¡es (sobre los Agustín, San, 180, 206
sos, las misiones, la educación cristiana, el apostolado de los Alexis, Patriarca, 142
los obispos yel gobierno de las diócesis) era preparar Instrucciones Alfrink, Cardenal Bernard, 29, 34, 55, 68, 90, 93, 129, 181, 201,
indicarían concretamente cómo debían aplicarse los documentos 221, 224, 226
ciliares. Estos organismos no debían tener autoridad legislativa, Nvarez !caza, José, 214
meramente poderes interpretativos, y al preparar sus Alvim Pereira, Arzobispo Custodio, 115
debían adherirse estrictamente al tono de los documentos Amici, Arzobispo Giuseppe, 290
mente aprobados y promulgados. Una vez publicadas sus normas, Amissah, Arzobispo John, 224
Comisiones postconciliares se disolverían automáticamente. Anastasio del Santísimo Rosario, E, 250
Ancel, Obispo Alfred, 57, 66, 179, 181, 238
Antoniutti, Cardenal Ildebrando, 247
Arriba y Castro, Cardenal Benjamín de, 109, 147
Atenágoras 1, Patriarca de Constantinopla, 141, 142,234,235
330 331
Bea, Cardenal Agostino, 17, 55,60,62,68,82,90,91,123,140-1 Cerfaux, P. Luden, 203
147, 178, 184, 186, 187, 191, 192, 194, 197, 198,200,208-21 . Charue, Obispo André, 203, 242, 251,252
224,242,265,274,275,278,279,290,324 Cheikho, Patriarca Pablo n, 127 ,
Bekkers, Obispo Willem, 28 Cicognani, Cardenal Arnleto, 36, 62-64, 69, 82-85, 210, 243, 284,
Bekkum, Obispo Wtllem van, 42, 43, 88 285,312,322
Benedicto:xrv; 179 Cigognani, Cardenal Gaetano, 163
Benedicto XV; 179 Cody, Arwbispo John Patrick, 39
Beran, Cardenal Jos~f, 313 Cogley, John, 154
Bertrams, P. Wilhelm, S.l., 268 Colombo, Obispo Cario, 190-191,203
Bertrand, P. Guy, 53 Colombo, Arzobispo Giovanni, 256
Betti, P. Umberto, 203,266 Compagnone, Obispo Enrico, 121, 122,204
Blanchet, Arwbispo Émile, 292 Confalonieri, Cardenal Cado, 35, 69
Blomjous, Obispo Joseph, "22, 238 Congar, P. Yves, O.P., 105, 203, 278, 294
Bolgeni, P. Giovanni, S.l., 264 Conway, Arzobispo William, 242, 306
Bolte, Obispo Adolf, 295 Correa Le6n, Obispo Pablo, 130
Borovoy, Arcipreste Vitaly, 145, 146,231 "Cousineau, Obispo Albert, 52
Browne, Cardenal Michael, 64, 126, 134, 136, 172, 190,215 'Cullmann, Osear, 143, 144, 182
Buckley, P. Joseph, 251, 252 '(i;ushing, Cardenal Richard, 90, 173, 187
Bueno y Monreal, Cardenal José, 189, 199,292
Bugnini, P. Annibale, C.M., 163
Buder, Abad Christopher, 109, 110,203,205
Carli, Obispo Luigi, 67, 104, 128, 172,271,272,283-285,314 Arzobispo Angelo, 162
Carroll, Obispo James, 251 P. Giuseppe, 266
Casimirri, Dr. Luciano, 83, 84 P. Eduardo, 266
Castán Lacoma, Obispo Laureano, 181 JIU'CJ.ILJ~, obispo luterano, 108
Castellino, P. Giorgio, 203 JIUIWHU l, Patriarca, 234
Castro Mayer, Obispo Antonio de, 47,65 atru¡eo()etl'a, Arwbispo Adrianus, 308
Cekada, Obispo Smiljan, 190 Jod,ew-aard. Obispo Jan van, 76, 203
Cento, Cardenal Fernando, 237, 243 Tatsuo, Cardenal Pedro, 194
332 333
Dopfner, Cardenal Julius, 22, 43, 57, 69, 76, 92, 93, 95, 98, 99, 1 Gauthier, P. Roland, 53
113, 123~125, 137, 169, 170, 178,201,203,204,241, Gaviola, Obispo Mariano, 293
249,251-255,257,273,285,286,290,294,295,305,306 Gawlina, Arzobispo José, 180
Doumith, Obispo Miguel, 68, 232 Obispo Jean, 115
Drzazga, Obispo Jozef, 256 Ghattas, Arzobispo Isaac, 228, 229, 232
D'Souza, Arzobispo Eugene, 43, 129, 136, 137,216,296 Gilroy, Cardenal Norman, 57,90,306
Duschak., Obispo Wilhelm, 44~46 . Glorieux, Mons. Achille, 239, 316, 317
Goldie, Rosemary, 214
E Gomes dos Santos, Arzobispo Fernando, 220
Gonytlves Cerejeira, Cardenal Manuel, 38
Elchinger, Obispo Léon, 76, 259, 291 Patriarca Alberto, 176
Ereole, Mauro, 173, 174 Mons. Emilio, 330
Eugenio IV; 231 I¡3Ldl.!"", Cardenal Valerian, 67, 90, 91, 291
Eynde, Van der, 203 '-'Il!J.UU<01"01, P. Aloys, S.l., 94, 106, 202, 203
334 335
1 Lefebvre, Arzobispo MarceI, 65, 104, 105,283,285,314,316
Inocencio III, 102 Léger, Cardenal Paul, 17,51,55,68, 102, 123, 177, 186, 199,204,
Ireneo, San, 180 242,256,260,265,273,307,310
Leiprecht, Obispo Karl, 244, 247
León XIII, 64, 179 '
J
León el Grande, San, 180
Jaeger, Arzobispo Lorenz, 199 Lercaro, Cardenal Giacomo, 59, 96, 97, 99, 148, 155, 162, 199,240,
Jelmini, Obispo Angelo, 194 241,265
Josafat, San, 146 •Leven, Obispo Stephen, 148
José n, Patriarca, 231 Lichten, Dr. Joseph, 197
Juan XXIII, 17-19,23-29,36,37,47,48,53, '54,57-61,68-70, Cardenal Achille, 17,20,21, 29,55,60,64,69,90,91, 198,
77, 80-86, 88-90, 93, 95-97, 112, 121, 139-141, 143, 163, 242
171, 176, 180, 182, 191, 192,202,209,213,229-231, '¿_"-'_-<..' Arzobispo Sim6n, 291
CAJ .........." ......."
336
337
Meouchi, Patriarca Paul, 242 Arzobispo Pietro, 34, 190, 266
Meyer, Cardenal Albert, 17,90, 101, 118, 119, 186, 188, 194, IJpllptll'·r. Obispo Georges, 203, 238
220,242,272-274 Curtis,40
Miguel Cerulario, Patriarca, 234 ""d.lUU'H, Arzobispo Pacifico, 126,248, 250,286
338 339
FUgaux, P. Beda, 203 Smulders, P. Peter, S.1., 56, 68, 203, 266
~~_....",~ p ' Arzobispo Adrianus, 55
FUtter, Cardenal Joseph, 55, 90, 184, 187, 199,215,273
Roberti, Cardenal Francesco, 271, 272, 297 Spellman, Cardenal Francis, 69, 90, 109, 112, 113, 130, 146, 248,
Romoli, Obispo Dino, O.P., 137, 138 259,306,319,321,322
Roncalli, Mons. Giovanni Battista, 86 Arzobispo Dino, 34, 101,264,266,268
Rossi, Mons. Luigi, 171 Arzobispo René, 39, 152, 153
Rotow, Obispo Nicodemo, 141, 142 Suenens, Cardenal Leo Jozef, 17, 55,69, 76, 84, 90, 92, 96, 97, 99,
Roy, Arzobispo Maurice, 181 113,116-118,179,187,212,217,224,226,237,238,240,241,
Ruffini, Cardenal Ernesto, 56, 64,135, 172, 177, 181, 189, 199 245,249,252-255,257,265,285,286,305,307,308,313,324
Rugambwa, Cardenal Laurean, 90,224 ,,svi.der·coschi.· Gian Franco, 316
Rupp, Obispo Jean, 128 Obispo Edward, 292
Rusch, Obispo Paulus, 291
340 341
Vallainc, Mons. Fausto, 36, 37, 92
Veuillot, Arzobispo Pierre, 151
Volk, Obispo Hermann, 266
Volker, P. Leo, 224
W
Wagner, Mons. Johannes, 162
Wambacq, P. Benjamín, 263
Weber, Arzobispo Jean, 257
Westermann, Obispo Hermann, 296
Willebrands, Obispo Jan, 141, 142, 234 El Rin d,esemboca en el Tiber
Wright, Obispo John, 54, 118, 133,238 se terminó de imprimir
Wyszynski, Cardenal Stefan, 90, 177, 276 el día 4 de noviembre de 1999,
festividad de San Carlos Borromeo.
y
Yago, Arzobispo Bernard, 113
Yu Pin, Arzobispo Pablo, 313
Z
Zauner, Obispo Franz, 30, 31, 158-161
Ziadé, Arzobispo Ignace, 176
Zoa, Arzobispo Jéan, 22,86,87,223,224
Zoungrana, Arzobispo Paul, 114
342