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Programa de Intervencion de Las Funciones Ejecutivas para Ninos Con Trastorno Del Espectro Autista (TEA)

Este documento describe un programa de intervención para mejorar las funciones ejecutivas en niños con trastorno del espectro autista entre 0 y 6 años desde una perspectiva logopédica. El trastorno del espectro autista afecta el desarrollo social y la conducta y presenta comportamientos repetitivos. Se propone evaluar a los niños antes y después del programa para comprobar su efectividad en la mejora de las funciones ejecutivas, que son habilidades clave para la conducta dirigida.

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Programa de Intervencion de Las Funciones Ejecutivas para Ninos Con Trastorno Del Espectro Autista (TEA)

Este documento describe un programa de intervención para mejorar las funciones ejecutivas en niños con trastorno del espectro autista entre 0 y 6 años desde una perspectiva logopédica. El trastorno del espectro autista afecta el desarrollo social y la conducta y presenta comportamientos repetitivos. Se propone evaluar a los niños antes y después del programa para comprobar su efectividad en la mejora de las funciones ejecutivas, que son habilidades clave para la conducta dirigida.

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PROGRAMA DE INTERVENCIÓN DE LAS FUNCIONES

EJECUTIVAS PARA NIÑOS CON TRASTORNO DEL ESPECTRO


AUTISTA (TEA)
Trabajo Fin de Grado de Logopedia
Ariadna Belén Quintana Mendoza

Tutorizado por Víctor M. Acosta Rodríguez

Curso Académico 2021-22


Resumen

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo de


origen biológico que se inicia en la infancia. Este trastorno afecta al desarrollo de la
comunicación social y de la conducta. Además, presenta comportamientos e intereses
repetitivos y restringidos. Es por este motivo que afrontar una intervención temprana
es indispensable para que el niño o la niña lleve a cabo un desarrollo integral. A lo
largo de este trabajo se desarrolla un programa, desde el ámbito logopédico, de
intervención temprana para niños y niñas cuyas edades están comprendidas entre los
0 y los 6 años. Los objetivos fundamentales de este programa irán enfocados a la
mejora de las funciones ejecutivas. Por último, para asegurarnos de que el programa
de intervención es efectivo y funcional, se propone llevar a cabo una evaluación previa
y posterior a la realización del programa. Al concluir con la totalidad de las sesiones
propuestas para nuestro programa de intervención, se espera una mejoría global de
las funciones ejecutivas del niño o la niña.

Palabras clave: Trastorno del Espectro Autista, atención temprana, funciones


ejecutivas, logopedia, terapia centrada en la familia.

Abstract

Autism Spectrum Disorder (ASD) is a neurodevelopmental disorder of biological


origin that begins in childhood. This disorder affects the development of social
communication and behaviour. In addition, it presents repetitive and restricted
behaviours and interests. For this reason, early intervention is essential for the child's
full development. Throughout this work, a program of early intervention for children
between the ages of 0 and 6 years old is developed from a speech therapy point of
view. The main objectives of this program are focused on the improvement of executive
functions. Finally, to ensure that the intervention program is effective and functional, it
is proposed to carry out a pre- and post- program evaluation. At the end of all the
sessions proposed for our intervention program, an overall improvement in the child's
executive functions is expected.

Keywords: Autistic Spectrum Disorder, early intervention, executive functions,


speech therapy, family centred therapy.
Introducción

El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo de origen


biológico. Este trastorno afecta tanto al desarrollo de la comunicación social como de
la conducta. Además, presenta comportamientos e intereses repetitivos y restringidos.
Este trastorno presenta una evolución crónica (Zúñiga et al., 2017).

Las alteraciones relacionadas con esta patología suelen aparecer en los


primeros años de la vida de la persona. A los 3 años, en la mayoría de los niños o las
niñas con TEA se han manifestado todos los síntomas necesarios para llevar a cabo
el diagnóstico (Rodríguez et al., 2019).

Recientemente se ha visto que, con la edad, las personas con TEA tienden a
mejorar sus síntomas y a una mayor adaptación funcional (Zúñiga et al., 2017).

En cuanto a su etiología, a pesar de que en diferentes estudios se ha


demostrado que las personas con TEA muestran alteraciones neurobiológicas y
genéticas, además de manifestar factores epigenéticos y ambientales, hoy en día no
se ha podido establecer un modelo que explique cuál es la etiología y fisiopatología
del TEA (Bonilla & Chaskel, 2016).

Un 10% del total de los casos de TEA se asocia a causas sindrómicas como
sucede en los casos de X frágil o Rett. Por otro lado, el 5% de los casos se asocian a
causas cromosómicas raras como la trisomía 21 o el síndrome de Turner. Otro 5% se
relaciona a variaciones en el número de copias de partes del genoma que se repiten
y otro 5% se asocia a variaciones genéticas penetrantes (Zúñiga et al., 2017).

El 75% de las causas son aún desconocidas. Se trata, en principio de causas


multifactoriales, como podría ser la edad paterna, que podría asociarse a mutaciones
genéticas (Zúñiga et al., 2017).

Aunque no existen unas cifras definitivas, se constata un incremento progresivo


de casos de TEA, llegando a representar el 1% de la población. No hay una
explicación definitiva para este incremento, pero puede deberse a la mejora de los
métodos diagnósticos y al aumento de la sensibilidad de los profesionales hacia el
TEA (Rodríguez et al., 2019).

El diagnóstico se basa en detectar la presencia de los síntomas establecidos


en clasificaciones internacionales (Rodríguez et al., 2019). Por ejemplo, con la nueva
clasificación del DSM-V (American Psychiatric Association, 2013), los criterios de
inclusión son más específicos y estrictos, esto reduce la posibilidad de falsos positivos,
aunque, por otro lado, es menos sensible a detectar cuadros clínicos menos graves
(Zúñiga et al., 2017).

Tabla 1

Criterios de diagnóstico del Trastorno del Espectro Autista (TEA) según DSM-
V

1. Deficiencias persistentes y clínicamente significativas en la comunicación e


interacción social que se presentan en diferentes contextos, ya sea actualmente o
en el pasado:

- Deficiencias de reciprocidad socioemocional, que puede presentarse


desde aproximaciones sociales anormales y fracaso para mantener una
conversación bidireccional, a una disminución para compartir intereses o
emociones, hasta una falta total en la iniciación de la interacción social.

- Graves dificultades en la comunicación no verbal que se hacen


presentes en la interacción social; la presentación va desde una baja
integración de la comunicación verbal y no verbal, manifestada con el
contacto ocular y el lenguaje corporal, a déficits en la comprensión y uso de
la comunicación no verbal, hasta una completa falta de expresión facial y
gestual

- Interferencia para desarrollar y mantener relaciones sociales


adecuadas al nivel de desarrollo (aparte de con los cuidadores); la
presentación va desde dificultades para ajustar la conducta social a diferentes
contextos, dadas las dificultades para compartir juego imaginativo y para
hacer amistades, hasta una falta aparente de interés en las personas
2. Presencia de patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos y
repetitivos, tal como se manifiesta en dos o más de los siguientes puntos:

- Comportamientos motores, verbales o uso de objetos de forma


estereotipada y repetitiva (como una estereotipia motora simple, uso de
objetos de forma repetitiva o frases idiosincrásicas).

- Adhesión excesiva a las rutinas, patrones de comportamiento


ritualizados de tipo verbal o no verbal o excesiva resistencia al cambio
(como rituales motores, insistencia en una misma ruta o comida,
preguntas repetitivas o angustia extrema por pequeños cambios)

- Intereses excesivamente fijos y restringidos que son anormales,


ya sea en su intensidad u objeto (como una fuerte vinculación o
preocupación por objetos inusuales, excesivamente circunscritos o
intereses perseverantes)

- Híper o hiporreactividad, o intereses sensoriales inusuales por


aspectos del entorno (como aparente indiferencia al dolor/calor/frío,
respuesta negativa a sonidos específicos o texturas, oler o tocar
excesivamente los objetos, fascinación por las luces o por dar vueltas a
los objetos)

3. Los síntomas deben presentarse en la primera infancia, aunque pueden no llegar


a manifestarse plenamente hasta que las demandas sociales exceden las
capacidades limitadas

4. El conjunto de síntomas crea interferencia en el funcionamiento del día a día


Fuente: American Psychiatric Association, 2013.

La detección temprana y la consecuente implantación de un programa de


intervención adaptado es un aspecto fundamental en el abordaje del TEA, ya que la
iniciación de un tratamiento precoz está íntimamente ligada a la evolución clínica de
la persona (Zúñiga et al., 2017).

Instrumentos para la evaluación del TEA

Finalmente hay que señalar la existencia de distintos instrumentos que ayudan al


proceso diagnóstico del TEA, entre ellos podemos encontrar los indicados en la figura
1:

Figura 1

Instrumentos de cribaje del desarrollo más general y específicos para TEA

¿Qué son las funciones ejecutivas?

Las teorías neuropsicológicas han intentado focalizarse en las funciones ejecutivas


(FE) para encontrar una explicación al TEA. Las FE se describen como, aquellos
procesos de origen cognitivo que, regulan el comportamiento dirigido hacia metas.
Estas funciones permiten controlar pensamientos y acciones en situaciones nuevas o
complejas en las cuales no podemos obtener un patrón de respuesta adaptativa
(Pérez et al., 2018).

Es decir, las FE son las capacidades que permiten a una persona mantener de
manera exitosa una conducta independiente, intencional y dirigida a objetivos. Estas
funciones cuentan con un componente emocional y de autorregulación (González et
al., 2016).

Las funciones ejecutivas en el TEA

Se tiene la idea de que los niños y las niñas con TEA presentarán déficit en las FE, de
hecho, esta afirmación se ha convertido en uno de los tópicos más relevantes de la
investigación neuropsicológica en el estudio del TEA (Pérez et al., 2018).

Hay investigaciones que muestran que las personas con TEA presentan un
funcionamiento ejecutivo deficiente, este rendimiento es perceptible en tareas que
evalúan la atención, la planificación, la flexibilidad cognitiva, la fluidez y la memoria de
trabajo (Pérez et al., 2018).

La memoria de trabajo es la habilidad que nos permite mantener información


en un estado activo para guiar el procesamiento cognitivo. Esta habilidad, además de
intervenir en múltiples tareas, como la planificación, tiene un alto poder predictivo para
el aprendizaje y puede ser verbal o visoespacial (González et al., 2016).

La fluidez permite generar ideas, diseños o palabras en un espacio de tiempo


determinado, generalmente, 1 minuto (González et al., 2016).

El proceso de planificación implica identificar y organizar los pasos y elementos


que serán necesarios para llevar a cabo una acción.

La flexibilidad cognitiva implica tener la habilidad de cambiar de tarea para


poder atender a las demandas de la situación en la que se encuentra la persona
(González et al., 2016). Las personas con esta habilidad afectada mostrarán
comportamientos rígidos en relación con la comprensión o resolución de problemas.

En cuanto a la atención, Luria afirma que es el factor responsable de extraer


los elementos esenciales para la actividad mental, el proceso que mantiene una
estrecha vigilancia sobre el curso preciso y organizado de la actividad mental. De esta
manera, se jerarquizan la selectividad y la permanencia (Rebollo et al., 2006).
Justificación de la intervención y tipo de programa

Los sujetos con los que trabajamos presentan dificultades o problemas en relación
con las FE. Estas dificultades pueden desembocar en que el menor o la menor no se
desarrollen de manera correcta, y que su calidad de vida decaiga. Es por ello por lo
que, cuando se diagnostica el TEA, lo más recomendable es acudir a un centro
multidisciplinar para que, después de llevar a cabo las evaluaciones oportunas, se
realice un programa de intervención adaptado a las características y/o necesidades
que presenta el o la menor. Esta intervención debe realizarse en todos aquellos
campos donde el niño o la niña muestre dificultades o problemas (por ejemplo, terapia
ocupacional, psicología, psicomotricidad, pedagogía, etc).

Además, es imprescindible tener en cuenta incluir en todo el proceso de


rehabilitación a la familia del menor o la menor. Cuanto más conocimiento tenga la
familia sobre cuál es el diagnóstico de su hijo, cuáles son sus debilidades y fortalezas
y de qué manera podemos trabajarlas, más efectiva puede llegar a ser la
comunicación con el logopeda y, por tanto, el tratamiento logopédico.

Para llevar a cabo este programa emplearemos materiales sencillos de adquirir,


mayormente serán juguetes básicos, que engloben familias semánticas como los
animales o las comidas, y materiales imprimibles que podemos encontrar por internet
en páginas web especializadas en logopedia.

Para que el menor refuerce las conductas, comportamientos o la buena


ejecución de una tarea emplearemos reforzadores orales positivos (por ejemplo,
¡maravilloso!, ¡estupendo!, ¡muy bien!). A través de este mecanismo podremos
conseguir que el sujeto reincida en el comportamiento o conducta.

Los objetivos generales de este trabajo son los siguientes:

1. Diseñar un programa de intervención para mejorar las FE.

2. Evaluar el programa de intervención logopédica implantado.

Por otro lado, como objetivos específicos estableceremos los siguientes:

1. Aumentar la atención compartida y sostenida.


2. Proporcionar estrategias que permitan realizar una planificación
de las acciones adecuadamente.

3. Mejorar la flexibilidad cognitiva y extinguir los comportamientos


rígidos ante la presencia de conflictos o situaciones desconocidas.

4. Aumentar la fluidez.

5. Desarrollar y ampliar la memoria de trabajo.

Método

Participantes

El programa de intervención planteado está ideado para implantarse en niños con un


diagnóstico en TEA y con edades comprendidas entre los 0 y 6 años, puesto que en
estas edades la plasticidad cerebral se encuentra en unos puntos máximos del
desarrollo cerebral y, por tanto, la intervención puede mostrar unos resultados más
satisfactorios o positivos.

La intervención está ideada para llevarse a cabo en el ámbito clínico,


concretamente, en el centro privado Pigmalión Gabinete Multidisciplinar Sociedad Civil
de Tenerife. La elección se ha llevado a cabo teniendo en cuenta que se trata de un
centro cuyo propósito se focaliza en la recuperación funcional de sus usuarios y la
mejora de la calidad de vida de éstos y, además, cuentan con un gran número de
niños y niñas con la edad requerida para la implantación del programa. En este caso
trabajaremos con 10 niños y niñas que estén matriculados en el centro.

El centro dispone de 9 espacios diferenciados, 6 de ellos están destinados a


las sesiones individuales, donde ejercen pedagogos, psicólogos y logopedas. Estos
despachos cuentan con una mesa de trabajo grande y una pequeña, contando con
las dos posibilidades, permiten adaptar el espacio a la persona con la que trabajarán.

Además, en el gabinete disponen de todo tipo de materiales de trabajo que les


permite llegar a cubrir cualquier necesidad que se pueda presentar en los usuarios
que soliciten los servicios del gabinete.

El centro ofrece también una variedad de servicios de atención individualizada,


como son terapia ocupacional, psicomotricidad relacional, pedagogía, psicología,
autonomía y habilidades sociales y logopedia. Cada área actúa según su finalidad, ya
sea mejorando la comunicación, aspectos educativos, la movilidad, la autonomía, la
salud mental, el desarrollo individual y la independencia. Al contar con un equipo
multidisciplinar en el centro, los profesionales tienen la posibilidad de trabajar de
manera conjunta y coordinada en aquellos casos que lo requieran, siguiendo esta
estrategia de trabajo logran aportar a los usuarios un tratamiento completo y global.
Sus terapias vas dirigidas a todas aquellas personas que requieran de los servicios
en los que se encuentran especializados los profesionales del centro.

Materiales e instrumentos

Como prueba de evaluación inicial, realizaremos una entrevista a las personas del
núcleo familiar del niño o la niña, para ello efectuaremos una anamnesis donde se
recojan sus datos personales, desarrollo físico y motor, desarrollo de las funciones
orofaciales, datos médicos, historia escolar, hábitos de autonomía (alimentación,
sueño, vestido, control de esfínteres y aseo personal), el juego y la socialización, la
comunicación y el lenguaje, y, también, si acude a otros especialistas. Además, con
el menor o la menor realizaremos una evaluación basada en la observación, este
proceso podremos llevarlo a cabo en una sala, donde el niño o la niña pueda moverse
libremente y dónde podamos interactuar con él para poder realizar una serie de
actividades que nos permita valorar el grado de afectación de las FE.

Algunas pruebas que podemos emplear para llevar a cabo la evaluación de las
FE son (Musso, 2009):

1. Tarea “Simón dice”. En esta tarea podemos medir el control de


interferencia motora. En esta actividad, el menor o la menor debe seguir la
orden del modelo e inhibir la respuesta que en circunstancias normales
deberían seguir. Esta prueba presenta varias ventajas: 1) es un instrumento
apropiado a la edad de los niños o las niñas; 2) Puede coordinarlo un adulto
con un mínimo de instrucción y 3) La aplicación puede adaptarse a un
contexto escolar (Musso, 2009).

2. Stroop Sol-Luna. En esta tarea medimos la capacidad de control


inhibitorio de una respuesta, además, se necesita de las habilidades de
aprendizaje y memorización de dos reglas simples, su sostenimiento y el
control de interferencias que distraigan esta tarea. En la primera lámina se
pide al niño que nombre en voz alta y lo más rápido posible cada uno de los
dibujos, hasta que el coordinador lo detenga. En la segunda lámina el niño
o la niña deberá́ decir lo opuesto al dibujo que se le presenta (cuando ve un
sol debe decir luna y viceversa) (Musso, 2009).

3. Guía de observación Comportamental para niños de Ison y


Fachinelli. Fueron observados 70 niños en su aula, siguiendo dos escalas
de esta guía, las escalas de Impulsividad e Hiperactividad. La escala de
Impulsividad informó de manera rápida sobre la clase y frecuencia de
aparición de conductas problemáticas en el niño o la niña, tales como: tomar
decisiones sin pensar en las consecuencias, dar respuestas precipitadas
antes de terminar de escuchar las preguntas, irrumpir en actividades de
otros niños, dejar actividades inconclusas, no respetar turnos en actividades
grupales. La escala de Hiperactividad permitió́ registrar la frecuencia de
aparición de las siguientes conductas: moverse constantemente de un lugar
al otro, imposibilidad de quedarse quieto en un sitio, hablar incesantemente,
hacer ruidos con objetos golpeándolos entre si (Musso, 2009).

Desarrollo del programa de intervención

El programa de intervención que implantaremos irá orientado a trabajar el desarrollo


de las FE en el rango de edad de 0-6 años para aprovechar la gran plasticidad cerebral
de la que disponen los niños y las niñas en esta etapa.

Debemos remarcar que este programa de intervención no sustituye las


intervenciones con otros profesionales que pudieran demandar los usuarios del
programa, de la misma manera que no reemplaza las terapias para cubrir otras
necesidades dentro del ámbito logopédico.

Además, pretendemos hacer partícipes de la intervención a la familia de los


usuarios. De esta manera, lograremos que la familia se forme durante el proceso de
intervención y podrán ser parte activa no sólo en el gabinete, sino también tendrán la
capacidad de trasladar los conocimientos aprendidos al ámbito familiar e introducirlo
en las rutinas del menor o la menor. Durante este proceso, debemos mantener una
actitud de confianza, seguridad y diálogo, donde comunicaremos a las familias cómo
trabajamos con sus hijos y como ellos serán partícipes del proceso, que objetivos nos
planteamos y cuáles son los avances o dificultades que podemos observar en el
menor o la menor. Esta relación será bidireccional, por lo que debemos asegurarnos
de crear un ambiente relajado y sin emitir juicios de valor donde la familia se sienta
tranquila para poder transmitir sus dudas, opiniones, inseguridades o miedos a la hora
de hacer frente a este programa. La familia estará invitada a observar las sesiones e
incluso intervenir en ellas dentro de lo posible, estos escenarios no se llevarán a cabo
si observamos que la presencia o participación del adulto funciona como agente
distractor para el menor o la menor, impidiendo su avance.

En este programa he establecido, tal y como se expuso anteriormente, los


siguientes objetivos específicos: aumentar la atención compartida y sostenida;
proporcionar estrategias que permitan realizar una planificación de las acciones
adecuadamente; mejorar la flexibilidad cognitiva y extinguir los comportamientos
rígidos ante la presencia de conflictos o situaciones desconocidas; aumentar la fluidez
y desarrollar y ampliar la memoria de trabajo en niños con TEA en edades tempranas.

El programa está pensado para desarrollarse de manera individualizada.


Trabajaremos los objetivos planteados a través de actividades que puedan resultar
lúdicas para los usuarios. Emplearemos materiales que sean sencillos de adquirir en
cierta medida para que los padres tengan facilidad a la hora de querer trasladar lo
aprendido en el programa al hogar. Todo esto se implementará hasta que los menores
lleguen a los objetivos establecidos inicialmente.

El programa de intervención está planificado para llevarse a cabo a lo largo de


ocho semanas y tendrá un total de 16 sesiones. Las sesiones se han repartido de
manera que se realizarán dos a la semana, estas se establecerán los lunes y
miércoles y cada una tendrá una duración total de 30 minutos. La intervención se
realizará de manera progresiva, de manera que, comenzaremos trabajando los
objetivos más sencillos y a medida que avanzamos en tiempo, también lo haremos en
la dificultad del objetivo planteado.

Las sesiones se llevarán a cabo en una sala pertinente al ámbito clínico. Esta
deberá cumplir con unos requisitos de luminosidad y, además, en ella deberemos
contar con los materiales, recursos y herramientas para llevar a cabo la intervención
de manera satisfactoria. Además, en este espacio deberemos contar con zonas
diferenciadas para llevar a cabo las actividades. En primer lugar, tendremos que
contar con una zona con espacios vacíos donde podamos llevar a cabo aquellas
actividades en las que sea necesaria la expresión corporal y el movimiento libre. Por
otro lado, necesitaremos una zona de trabajo habilitado con una mesa y sillas
adaptadas a la altura del menor o la menor en la que podamos llevar a cabo aquellas
tareas que necesiten de un soporte físico y donde podamos establecer una estructura
a la hora de trabajar, de manera que no se confunda con un área de juego y desorden.

Es muy importante que durante la intervención los juegos que realicemos sean
el medio de aprendizaje. Además, para mantener interesado al menor en el proceso
de la intervención, emplearemos materiales que resulten atractivos para él y por otra
parte usaremos reforzadores para reconocer la buena ejecución de la actividad o
conducta del niño o la niña (por ejemplo, ¡maravilloso!, ¡estupendo!, ¡muy bien!). A
través de este mecanismo podremos conseguir que el usuario reincida en el
comportamiento o conducta. En la tabla 2 se recoge una síntesis de los objetivos y
de las principales actividades.

Tabla 2.

Relación de objetivos y actividades desglosados por semanas

Semana Sesiones Actividades Materiales Objetivo

Semana 1 Sesión 1 El juego del ratón: en esta - Reproductor de música. Aumentar la atención
actividad reproduciremos la compartida.
canción “Debajo de un botón
tón tón”. Nos situamos
delante del niño o niña y
agarramos sus manos,
comenzamos a cantar la
canción y cuando llega el
verso Tón tón o tín tín,
sacudimos los brazos del niño
o niña al son de la canción.

Sesión 2 ¿Quién es el animal?: - Figuras de animales.


buscaremos un tema de
- Cuento infantil con
interés para el niño o la niña,
temática de animales.
p.e: los animales, le
mostraremos una figura de un
animal y diremos el nombre
de este, a continuación, el
niño tendrá que buscar el
mismo animal en un cuento y
le preguntaremos ¿Quién es?

Semana 2 Sesión 3 ¿Cuál es su sombra?: En esta - Láminas elaboradas por el Aumentar la atención
actividad el niño o niña o la logopeda con objetos sostenida.
deberá asociar a un objeto de uso cotidiano del niño o
con su sombra niña con su correspondiente
correspondiente. sombra.

Sesión 4 ¿De qué color es?: En esta - Objetos de diferentes


actividad el niño o niña irá colores repartidos por la
caminando por la clase y sala.
cuando el o la logopeda diga
un color, este deberá
encontrar un objeto en la sala
del mismo color.

Semana 3 Sesión 5 Encuentra el camino: En esta - Lámina con las calles de Mejorar la flexibilidad
actividad deben encontrar un una ciudad. cognitiva.
camino para llegar a la meta
- Elementos que funcionen
final. Podemos emplear
a modo de obstáculos.
muñecos para visualizar
como ambos llegan a la meta - Muñecos tipo “Playmobil”.

final usando diferentes


caminos. Podemos ir
añadiendo o quitando
elementos del camino según
veamos como el niño o la
niña realice la actividad.

Sesión 6 Cambiamos de sala: Cuando - Una sala alternativa a la


llegue el niño o la niña le habitual dotada con
diremos que hoy materiales para trabajar.
trabajaremos en una sala
diferente a la habitual, y
cuando nos encontremos en
la sala deberá sentarse en un
sitio diferente al habitual y le
diremos que nos falta material
de la actividad que íbamos a
realizar así que él debe
buscar una alternativa y elegir
el juego de hoy.

Semana 4 Sesión 7 Secuenciamos: En esta - Imágenes del proceso de Dotar de estrategias


actividad le mostramos realización de distintas para realizar una
imágenes de una misma actividades. planificación de las
actividad y el niño o la niña acciones
debe colocarlas en el orden adecuadamente.
en el que suceden. A
continuación, le preguntamos
qué es lo que sucede en cada
imagen para que él o ella nos
lo explique.

Sesión 8 Laberinto: en esta actividad el - Lámina con un laberinto.


niño o la niña deberán
- Personaje con el que
planear cual es el plan para
poder moverse a través del
trazar y conseguir salir del
laberinto.
laberinto.

Semana 5 Sesión 9 Hagamos la merienda: En - Figuras de alimentos Mejorar la flexibilidad


esta actividad realizaremos cognitiva.
una comida sencilla, p.e: un
sándwich, pero con
ingredientes que no son los
habituales, los ingredientes
los irá diciendo el o la
logopeda de manera verbal.

Sesión 10 Digamos mentiras: Se le - Lámina con un círculo azul


entregará una lámina con un y un círculo rosa
círculo azul y uno rosa y le
daremos las siguientes
indicaciones al niño o a la
niña:

1º Cuando escuches la
palabra “azul” tocaremos el
círculo azul y cuando
escuches la palabra “rosa”
tocarás el círculo rosa.

Mas adelante le diremos:

2º Cuando escuches la
palabra “azul” tocaremos el
círculo rosa y cuando
escuches la palabra “rosa”
tocaremos el círculo azul

Semana 6 Sesión 11 Antónimos: el o la logopeda - Listado de palabras. Aumentar la fluidez.


dirá una serie de palabras de
manera verbal y el niño o la
niña debe decir el antónimo
de la palabra que escucha.
Esta tarea la realizaremos
controlando el tiempo
invertido.

Sesión 12 Denomina la imagen: el niño - Tarjetas con objetos,


o la niña deberá denominar el formas y colores.
objeto, color, o forma que le
mostramos. Esta tarea la
realizaremos controlando el
tiempo invertido.

Semana 7 Sesión 13 Memory: Trabajaremos con - Tarjetas del juego Desarrollar y ampliar
un juego de tarjetas. Las “Memory” la memoria de trabajo
situaremos todas boca abajo visual.
y el niño o la niña debe
encontrar las parejas

Sesión 14 Imita el gesto: El niño o la - No es necesario ningún


niña deben imitar el gesto que material físico
haga el o la logopeda, una
vez realizado, el o la
logopeda volverá a realizar
otro movimiento y el niño o
niña deberá repetir el
movimiento anterior y el
nuevo. La actividad se
desarrollará así
consecutivamente.

Semana 8 Sesión 15 La lista de la compra: En esta - No es necesario ningún Desarrollar y ampliar


actividad comenzaremos material físico la memoria de trabajo
diciendo “Yo en el verbal.
supermercado compré...” y
nombraremos un alimento. A
continuación, el niño o la niña
debe decir la misma frase y
añadir un alimento más. El
juego se repetirá de la misma
manera sucesivamente.

Sesión 16 Cantemos juntos: En esta - Reproductor de música


actividad reproduciremos
- Canciones infantiles con
canciones infantiles con
diferentes temáticas
distintas temáticas (p.e: las
letras, los colores, los
animales, etc) y el o la menor
deberá repetir las canciones e
intentar memorizarlas.

Fuente: Elaboración propia

Evaluación del programa

La evaluación del programa de intervención se realizará de manera cuantitativa y


cualitativa. La observación cualitativa se efectuará a través del logopeda que irá
tomando nota de la evolución y progreso del menor o la menor durante el trascurso
de las sesiones que se lleven a cabo.

Por otro lado, para comprobar que el programa ha sido efectivo, será necesario
evaluar que los aprendizajes se han generalizado al ámbito familiar y escolar. Es decir,
que podemos observar avances y progresos en otros ámbitos de la vida del niño o la
niña.

De la misma manera, la evaluación cuantitativa se efectuará llevando a cabo la


realización de las pruebas de “Simón dice”, Stroop Sol-Luna y la guía de observación
Comportamental para niños de Ison y Fachinelli (escalas de Impulsividad e
Hiperactividad), que habremos tenido que administrar antes de comenzar con el
programa de intervención para establecer la línea base. De esta manera, podremos
comprobar de manera objetiva si se han adquirido o mejorado los aspectos que hemos
trabajado.

Resultados previstos

Al concluir con la totalidad de las sesiones propuestas para nuestro programa de


intervención, se espera una mejoría global de las FE del niño o la niña.

Podemos prever que habrá una mejora en la atención un aumento de la


atención compartida y sostenida, que haya adquirido estrategias que le permitan
realizar una planificación de las acciones adecuadamente, una mejora de la
flexibilidad cognitiva y que sea capaz de extinguir los comportamientos rígidos ante la
presencia de conflictos o situaciones desconocidas, un aumento de la fluidez y una
mayor capacidad de la memoria de trabajo.

Debido a las diferencias individuales de cada persona, debemos tener en


cuenta la variabilidad a nivel evolutivo de unos y de otros debido a que, en función de
estas características específicas lo más probable es que exista una mayor evolución
o aprendizaje en determinados aspectos o habilidades frente a otros. Es por ello por
lo que en el programa debemos mantener una total adaptación a cada niño con el que
trabajemos, tanto en el orden de las actividades como en el tiempo que emplearemos
en cada una de las tareas.

Una vez se haya finalizado el programa de intervención, la recomendación es


seguir trabajando las habilidades mejoradas o adquiridas, el objetivo es perfeccionar
y enriquecer la calidad de vida del menor o la menor. En este momento es donde la
familia juega un papel importante debido a que será ella la encargada de continuar
con la tarea del desarrollo del menor o la menor.

Referencias bibliográficas

American Psychiatric Association (APA) (2013). Diagnostic and statistical manual of


mental disorders (5th ed.) DSM-V. Editorial Médica Panamericana

Bonilla, M., y Chaskel, R. (2016). Trastorno del espectro autista. Programa de


Educación continua en Pediatría. Sociedad Colombiana de Pediatría, 15(1), 19-
29.

ConecTEA, F. (2021). Autismo y funciones ejecutivas: ejemplos y aplicaciones.


Fundacion ConecTEA - Juntos en el Autismo.
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