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Dokumen - Tips Estudio Biblico Sobre El Bautismo en Agua

El documento presenta una discusión bíblica sobre el bautismo en agua. Explica que el bautismo en agua por inmersión es el método correcto según la Biblia, basándose en varios pasajes como Mateo 3:16 y Hechos 8:36-38. También destaca los beneficios del bautismo como abolir el cuerpo del pecado y vivir por gracia, y señala que aunque no es necesario para la salvación, es un mandamiento de Jesús y trae otros beneficios espirituales. Finalmente, concluye instando a

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Dokumen - Tips Estudio Biblico Sobre El Bautismo en Agua

El documento presenta una discusión bíblica sobre el bautismo en agua. Explica que el bautismo en agua por inmersión es el método correcto según la Biblia, basándose en varios pasajes como Mateo 3:16 y Hechos 8:36-38. También destaca los beneficios del bautismo como abolir el cuerpo del pecado y vivir por gracia, y señala que aunque no es necesario para la salvación, es un mandamiento de Jesús y trae otros beneficios espirituales. Finalmente, concluye instando a

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Estudio Bíblico sobre el Bautismo en Agua

Apóstol Sergio Enriquez

Bautismo en agua por inmersión

Rom.6:3 05/10/93

INTRODUCCION:

El Señor Jesucristo como ejemplo para sus hijos y como preeminente de todas y en todas
las cosas(Col. 1:15-20)señala el camino de la purificación y la exaltación en diversos
bautismos, ahora se examina el bautismo en agua en sus características y beneficios.

DESARROLLO:

La palabra Bautismo viene del griego BAPTIZO que significa Sumergirse,tomar el color o
teñirse de.. así en Gal 3:27 y Rom 6:3 nos hace referencia a estar bautizados en Cristo,para
empezar a tener de su propia naturaleza. En el antiguo testamento para poder ser
participante del pueblo de Dios los gentiles debían hacerse “Prosélitos” por medio de la
circuncisión,pero ahora la marca o señal de pertenecer al Israel de Dios es el bautismo. (Gal
6:11-16 Rom 6:6) Esta primera marca en nuestro cuerpo y en nuestra conciencia es la
primera ministración al alma ya que deja legalmente abolido el cuerpo de pecado que habita
en nosotros(por lo tanto es imprescin-dible que el cristiano que se someta a ministración sea
bautizado previamente para que ésta sea efectiva).

PARA QUIENES ES EL BAUTIZO? Es para todo aquel que por medio de la Fe cree en el
sacrifi-cio redentor de Jesucristo, arrepintiendose y confesando sus pecados.(Mr. 16:15,16.)
CUANDO SE DEBE SER BAUTIZADO? Hech.2:41, 8:35,16:32 indica que se debe hacer
inmediatamente-,esto para beneficiar al nuevo creyente para que su camino a la
santificación sea más rápido anulándole su cuerpo del pecado y pueda andar en novedad de
vida.

¿QUIENES BAUTIZAN? A los que se les ha delegado tal función, habiendo sido
discípulos primeramente Mat.28:19 Mar.16:15.

EN QUE NOMBRE SE BAUTIZA? Se bautiza en el nombre del Padre del Hijo y del
Espíritu Santo,o bien en el nombre de Jesús Mt.28:19 Hech.10:48). Puesto que el nombre al
cual se refieren estos pasajes lo descono-cemos,pues el nombre que los identifica a los tres.

LOS BENEFICIOS DEL BAUTISMO Abolir legalmente el cuerpo del pecado Rom.6:6 En
el original no se habla de la destrucción de este cuerpo si no sólo dejarlo inhabilitado .
Como figura vemos a David y Goliat (1 Sam 17) Goliat como figura del cuerpo de pecado
fue muerto por las piedras sacadas del río, v.40 v.49, pero lo acabó de matar con la
espada ,esto da a entender que no estaba completamente muerto. (El golpe con la piedra
simboliza el bautismo.

-Vivir por gracia y ya no por la ley Rom.6:14. 4:13-16. Pues este símbolo, el bautismo, nos
hace libres de la ley somos crucificados juntamente con Cristo,crucificando así el pecado
no teniendo potestad de condenarnos puesto que estamos justificados (Rom 3:24),
(Rom.6:6,7). Aspirar a una limpia conciencia .1P. 3:21. Existe un tipo de personas que no
pueden ser limpiados en sus conciencias puesto que la tienen cauterizada o sea marcada con
fuego por su padre (satanás) que les impide el arrepentimiento y con ello el bautismo y la
salvación por consiguiente.(1 Tim 4:2, Tito 1:15) Ve.Internacional. En el antiguo
testamento vemos la figura de aquellas personas que ya vienen con este tipo de conciencia,
Gen.30:35 Labán tipo del diablo dueño de las ovejas negras y Jacob con ovejas de colores
(la unión de todos los colores produce la luz,pero el negro es la ausencia de los mismos)
Estas ovejas fueron engendradas por la acción de Jacob de levantar su vara (autoridad) eso
nos muestra que reconocían autoridad y no eran rebeldes (Hech.26:19),Sal 23:6 Jn 10:14
(Jacob,fig.Cristo),Buen Pastor (Labán -Pastor Malo Sal 49:14) -El que nos bauticemos en
Cristo nos hace pertenecer a su cuerpo,sumergiéndonos en El y así ser participantes de su
naturaleza. Existen dos ordenanzas en la biblia,una de ellas es el bautismo en agua y la otra
es la Santa Cena que están íntimamente ligadas 1Cor.10:1 nos relata la figura de Israel al
ser liberados de Egipto y bautizados en Moisés (fig. de Cristo) y participaron del mismo
alimento que era Cristo,esto nos enseña que la disposi-ción de Dios para hacernos
participantes de si mismo no ha cambiado. Según el Tabernáculo de Moisés (nuestro
cuerpo)El sacerdote (nuestro propio espíritu) ministraba conforme a la vestidura que en un
determinado lugar del tabernáculo, el bautismo simboliza la vestidura blanca con la cual se
ministraba en el atrio (Revestidos de Cristo) para poder así tener acceso a el Lugar
Santísimo,y por consiguiente a las otras vestiduras para ver a Dios cara a cara (Mat. 5:8,
Heb.12:14).

Qué sucede cuando alguien no se bautiza? No pierde su salvación, (Rom 10:9) pero no
resucitará puesto que no fue sepultado juntamente con Cristo Rom.6:51,además será
bautizado en ruego como lo fue Cristo por nosotros,este es un juicio que describió Juan El
Bautista para los que no se bautizaran en arrepentimiento (en su tiempo) (Mat,3:7)
(Lc.12:50) mas el bautismo en El Espíritu Santo para los que creyeron y fueron bautizados
en agua ; Mat.20:23 hace referencia desde otro punto de vista concordado con Col.1:24 en
el fuego de la Gran Tribulación . Otro beneficio que se pierde es el de entrar en el Reino de
Dios Jn.3:3 solo lo podrá ver. Con relación a los niños solo se pueden bautizar cuando
tengan señales, frutos o la conciencia del bien y el mal y además de la salvación .

CONCLUSION:

Col/3:1 Buscad las cosas de arriba si habéis resucitado con Cristo.

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bautismo-en-agua/#sthash.bFODJV5G.dpuf

Lo que la biblia dice sobre bautismo de agua

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Rociada - ¿o inmersión?

¡Un desafío para ser salvado el camino de Dios, el único


camino!

MATEO 3:16 John el Bautista fue conducido por el Espíritu Santo para poner el método de
bautismo en esta escritura: "Jesús, después que fue bautizado, subió luego
del agua..."
(¡Bautizar significa en griego 'para sumergir', NO ROCIAR!)

MATEO 28:19- "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el
20 nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden
todas las cosas que os he mandado..."

MARCOS 16:16- "El que creyere y fuere bautizado, será salvo... Y estas señales seguirán a los
18 que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará
daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán."

JUAN 3:23 Juan bautizaba en Enón. ¿Por qué?"...porque había allí muchas aguas..."
HECHOS 2:38 Peter dijo: "Arrepentíos, y bautícese... y recibiréis el don del Espíritu Santo."

HECHOS 8:12 "Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios
y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres."

HECHOS 8:36,38 "...y descendieron ambos al agua... y le bautizó."


(Ninguna rociada aquí. La rociada es un hecho por el hombre, no bíblica.)

HECHOS 10:47- Cornelius y sus amigos acababan de recibir el Espíritu Santo con pruebas del
48 hablar en lenguas: Peter "mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús."

HECHOS 18:8 "Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y
muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados."

HECHOS 22:16 "Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus
pecados, invocando su nombre."

ROMANOS 6:4- "Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a
5 fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así
también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados
juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en
la de su resurrección." (Como el Espíritu Santo planteó Jesús de la tumba).

COLOSENSES "Sepultados con él en el bautismo...""Sepultados con él en el bautismo..."


2:12

1 PEDRO 3:21 "El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva..."

LUCAS 6:46 "¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?"

DIOS EXIGE QUE EL MODELO DE SU PALABRA SEA ESTRICTAMENTE SEGUIDA

DIOS DIO ESTE MODELO DURANTE EL DÍA DE PENTECOSTÉS POR PEDRO:

HECHOS 2:37- "Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros
40 apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y
bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los
pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la
promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para
cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras
testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa
Generación."

¿Qué significa bautismo en el


agua?
Por David C. Pack

¿Se requiere el bautismo en agua para la salvación? De ser es así, ¿cómo


debe efectuarse? ¿Por rocío? ¿Por derramamiento? ¿Por inmersión? ¿Y qué
de los niños? ¿Quién debe bautizar — un ministro ordenado o pueden otras
personas hacerlo? ¿Cuándo alguien está listo, debería esperar o ser
bautizado inmediatamente? ¿Es necesario el rebautismo? ¿Qué parte tiene
el arrepentimiento en esto? ¿Cómo es que la Biblia responde a todas estas
preguntas?

Alrededor del mundo, millones de personas se convierten en cristianos profesos cada año.
Algunos son bebés bautizados, otros jóvenes que se han unido a la iglesia de su elección — y
otros adultos convertidos que han sido alcanzados por misioneros. Por supuesto, muchos
“creyentes” jamás son bautizados. La mayoría de los restantes no son bautizados
correctamente.

En Pentecostés, del año 31 d.C., el día en que la Iglesia del Nuevo Testamento fue creada, el
apóstol Pedro dio un poderoso sermón a muchos oyentes. Su mensaje fue tan convincente que
3,000 personas fueron bautizadas. Antes de sus bautismos, muchos le preguntaron: “Varones
hermanos, ¿qué haremos?” (Hechos 2:37). La respuesta de Pedro fue: “Arrepentíos, y bautícese
cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don
del Espíritu Santo”.

¡Este versículo es el claro mandamiento de Dios a “ser bautizado”! Este mandamiento no


solamente está en su Biblia, sino que la Biblia también dice que el arrepentimiento debe
preceder al bautismo o la persona no recibirá el don del Espíritu Santo.

La mayoría cree que no hay requisitos — ni condiciones — para ser salvo. Eso no es verdad y el
versículo anterior prueba que hay al menos una condición que debe preceder al bautismo — ¡el
arrepentimiento! Algunos de los que enseñan que no hay condiciones para la salvación
frecuentemente citan Romanos 10:9, 13. Pablo escribe en el versículo 9: “Que si confesares con
tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,
serás salvo”. El versículo 13 parece hacerlo incluso más fácil: “porque todo aquel que invocare el
nombre del Señor, será salvo”.
¿Qué podría ser más simple para los aspirantes a cristianos? ¿Con cuánta frecuencia ha
escuchado usted que todo lo que uno debe hacer es “creer en su corazón”? Pero, ¿habrá más en
este versículo de lo que parece?

Muchos hablan de haber tenido una “experiencia religiosa” que instantáneamente los convirtió
en cristianos. Una vez viví muy cerca de una señora que me dijo que ella “solamente sabía” que
era cristiana porque, (así es como ella lo puso): “Encerré a Jesús y a la Biblia en mi corazón
cuando tenía nueve años”.

Muchos creen que esto es todo lo que se necesita para que ocurra la conversión. Otros creen
“Cristo lo hizo todo en la cruz por mí,” o “soy salvo por la gracia solamente sin condiciones”.
¿Qué de los muchos millones quienes creen en estas ideas? ¿Es eso todo lo que se requiere para
la salvación? ¿Los versículos de Romanos 10:9 y 13, son los únicos que deben preocuparle?

Bajo la pena de muerte

Romanos 6:23 dice: “La paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en
Cristo Jesús”. I Timoteo 6:16 dice: “[Cristo] el único que tiene inmortalidad”. Además, Romanos
3:23 dice: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. Estos tres
versículos prueban que ningún ser humano tiene vida inmortal inherente. Dios le dijo a Adán: “…
polvo eres, y al polvo volverás” (Gén. 3:19). Los seres humanos están hechos de simple polvo —
tierra — y nada más. A eso es a lo que volverán cuando mueran.

El apóstol Juan fue inspirado a escribir: “Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida
eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de
Dios no tiene la vida” (I Juan 5:11-12).

A no ser que los seres humanos tengan un Salvador — uno que pague la penalidad por sus
pecados — ellos están destinados a la muerte, ¡No a la inmortalidad! Muchos versículos más
podrían ser citados para probar esto. La buena noticia es que Dios — y solamente Dios — tiene
el poder de otorgar la “dádiva” de la vida eterna (Juan 5:26). ¡No se equivoque! Ésta no puede
ser ganada — es una dádiva gratuita. Pero es una dádiva dada con condiciones — para aquellos
que califiquen.

La mayoría de los cristianos creen que son “salvos por la sangre de Cristo”. Esto no es verdad.
La Biblia dice que “seremos salvos por su vida” (Rom. 5:10), aunque somos “reconciliados con
Dios” y “justificados en su sangre [de Cristo]” (5:9). Vea también I Corintios 15: 17-18. Esto es
importante de entender y requiere alguna explicación.

¡Considere! Si Cristo no ha resucitado de los muertos, entonces Él no puede enviar su Espíritu


Santo para engendrar a los cristianos. Recuerde que Pedro dijo que el arrepentimiento y el
bautismo llevarían al recibimiento del Espíritu Santo de Dios. Un cristiano es uno que es guiado
por el Espíritu Santo. Pablo escribió: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,
éstos son hijos de Dios” (Rom. 8:14). Es este mismo Espíritu en los cristianos el que Dios usará
para cambiarlos eventualmente en Hijos de Dios compuestos de Espíritu — resucitados como
seres espirituales. Es este Espíritu en ellos el que, cuando sean transformados, hará posible la
vida eterna — la salvación. ¿Es esto claro? Si Cristo no hubiera sido resucitado, Él no habría
podido ir al cielo de donde Él les enviaría su Espíritu a los cristianos. Sin este Espíritu morando
en la mente de un cristiano, no hay esperanza de vida eterna.

Romanos 8:11 dice: “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en
vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos
mortales por su Espíritu que mora en vosotros”. En la resurrección, uno que anteriormente fue
engendrado por Dios se habrá convertido en alguien nacido de Dios. Previo a este nuevo
nacimiento (Juan 3:3-6), un cristiano es simplemente un heredero — y aún no un beneficiario
(de la vida eterna). En esta vida, un cristiano es como un óvulo impregnado en el vientre. El
nacimiento del bebé llega nueve meses más tarde. En esta misma forma, el nacimiento de un
cristiano dentro del reino de Dios llega después del tiempo del engendramiento y la conversión.

Un cristiano ha sido convertido a una nueva forma de vida. Él busca cambiar — ser más como
Jesucristo todos los días. También busca a Dios diariamente. Él ejercita el Espíritu de Dios para
desarrollar su propio carácter — ¡a través de una renovación diaria de la mente! Gálatas 5:22-23
lista los nueve “frutos del Espíritu”, identificados como amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fe, mansedumbre y templanza. Estas cualidades de la naturaleza de Dios son
practicadas y reflejadas cuando su Espíritu está presente en un ser humano.

Pablo escribió en II Timoteo 1:7: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de
poder, de amor y de dominio propio”. Un verdadero cristiano está trabajando activamente en
estas tres cualidades, las cuales provienen del carácter y del Espíritu de Dios. Él se esfuerza por
desarrollar el amor de Dios. Regularmente le pide a Dios que le de dominio propio y el ¡poder
para crecer, cambiar y hacerse más como Jesucristo en palabras, pensamientos y obras! La
meta del cristiano es poder crecer en todas las formas posibles. Pedro escribió: “Antes bien,
creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (II Pedro 3:18). Si
el cristianismo fuera simplemente un momento singular en el que decidimos invocar el nombre
de Cristo, entonces ¿por qué dice el versículo que tenemos que crecer?

¿Cuál sería el propósito de esta instrucción?

Cristo dijo: “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mat. 24:13). He aquí otro
versículo que muestra que para que uno sea salvo, se requiere más que “solamente creer”. El
cristianismo representa una necesidad de perseverancia — ¡una necesidad de mantenerse en el
camino cuando no es fácil! Y no siempre es fácil obedecer la ley de Dios y rendirse a su gobierno
en la vida.

El verdadero cristianismo no es un “paseo”. No es tomar el sendero de menor resistencia, sin


necesidad de crecer, cambiar o ¡soportar desafíos y pruebas difíciles! Cristo dijo: “Entrad por la
puerta estrecha [difícil]: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la
perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el
camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan [en griego dice: que la están hallando,
en tiempo presente progresivo]” (Mat. 7:13-14).

Ahora debería ser claro que el recibir el Espíritu de Dios no es un fin en sí mismo, sino, más
bien, es el principio — el comienzo — para un cristiano recién engendrado. Compare Romanos
8:7 con I Juan 5:12 y dos cosas se vuelven indiscutibles. Una persona debe pertenecerle a
Cristo, y ésta no le puede pertenecer a Cristo a no ser que haya sido engendrada por el Espíritu
de Dios.

¿Pero cómo llega uno al punto en que el Espíritu de Dios es dado?

“Arrepentíos y creed”

Las primeras palabras que la Biblia registra provenientes de la boca de Cristo son encontradas
en Marcos 1:15. Él dijo: “Arrepentíos y creed el evangelio”. Se ha aclarado que el
arrepentimiento está enlazado con el bautismo y la conversión. Pero también está enlazado con
creer el evangelio del reino de Dios. Ambos de estos representan mandamientos — requisitos —
condiciones — ¡para que uno sea un cristiano!

El mundo ignora el verdadero evangelio. Ellos están preocupados con la Persona de Jesucristo en
lugar del mensaje que Él trajo. ¡Él habló continuamente acerca del reino de Dios que ha de venir
pronto a este mundo! (Lea nuestro folleto gratuito ¿Cuál es el verdadero evangelio? y ¿Qué es el
reino de Dios? para aprender más acerca del engaño que ha mantenido escondido este
importante conocimiento al mundo.)

La palabra arrepentirse significa cambiar — ¡dejar de pecar! Pero, ¿qué es el pecado? La Biblia
responde: “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción
de la ley” (I Juan 3:4). Aunque muchos han oído acerca del pecado, casi nadie sabe lo que éste
es, ni cuál es su definición. No debe haber malentendidos respecto a lo que significa.

El mandamiento de “creer el evangelio” significa creer las buenas nuevas del venidero reino de
Dios. La palabra evangelio proviene del latín, evangelium, y que a su vez se origina del vocablo
griego evangelion que significa BUENAS NUEVAS. El gobierno de Dios viniendo a la tierra es una
buena noticia. Aquellos quienes se rinden a Dios deben de estar dispuestos a creer el evangelio.
Con este pronto venidero gobierno vendrá la institución de las leyes de Dios sobre toda la tierra.
Paz, abundancia, felicidad y gozo “brotarán” por todas partes. No es sorpresa que a los
cristianos les sea instruido por Cristo orar regularmente: “venga tu reino” (Mat. 6:10).

Las dos condiciones para la salvación descritas en Marcos 1:14-15, son las mismas que están en
Hechos 2:38 — ¡arrepentíos y creed! Una vez más, Pedro dijo: “Arrepentíos y bautícese cada
uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del
Espíritu Santo”. El Espíritu de Dios no puede ser dado a no ser que haya una absoluta creencia
(fe) en el sacrificio — la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo. El bautismo representa
— simboliza — una fe (creencia) completa en que el sacrificio de Cristo se aplica a cada persona
que practica esta fe.

Cuando Felipe el diacono estaba aconsejando al eunuco etíope para el bautismo, el eunuco le
preguntó: “¿Qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien
puedes. Y respondiendo, dijo: Creo…” (Hechos 8: 36-37). En el versículo 38, Felipe bautizó al
eunuco.

Dios ha prometido que donde hay arrepentimiento y fe (creencia), Él dará su Espíritu Santo.
Cuando Dios promete, Él mantiene su palabra. Él no transige ni olvida. Él deja claro que hay
condiciones para recibir el don de su Espíritu Santo.

¡Por lo tanto, el bautismo en el agua, simbolizando arrepentimiento y creencia, es una condición


ordenada para recibir la salvación!

¿Fue bautizado Jesús?

¿Cuál fue el ejemplo de Cristo con respecto al bautismo? Puesto que Él no tenía pecados de qué
arrepentirse, ciertamente no necesitaba ser bautizado. Pedro fue inspirado a registrar: “Cristo…
dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (II Ped. 2:21).

Note el relato de Mateo en cuanto al ejemplo de Cristo. Cristo vino a Juan el Bautista “para ser
bautizado por él” (Mat. 3:13). El versículo 16 declara: “Jesús, después que fue bautizado, subió
luego del agua”. El resto de este versículo registra a Cristo recibiendo simbólicamente el Espíritu
Santo, el cual descendía sobre Él como una paloma. Mientras esto ocurría, una voz del cielo dijo
que Dios se “complacía” con su “amado Hijo”. Los verdaderos cristianos también son hijos de
Dios. ¡Pueda Dios estar complacido con cada uno de nosotros, a medida que buscamos vencer
las tentaciones del pecado que Cristo venció!

Bautizando por la autoridad de Cristo — En Su nombre

¿Qué significa ser bautizado “en el nombre de Jesucristo”? La Policía Montada Real Canadiense
solía decir: “¡Alto en el nombre de la ley!” Si un policía le dice a alguien que “pare en el nombre
de la ley”, todos reconocemos que eso quiere decir pare “por la autoridad (el poder, el oficio) de
la ley”. También existe autoridad suprema en Dios y su ley. Cristo confiere su autoridad para
ciertas acciones. El bautismo es una de ellas.

¡Note! La Biblia dice que Jesucristo bautizó a más personas que Juan el Bautista. ¿Estaba usted
consciente de esto? ¿Estaba usted consciente también de que la Biblia dice que Cristo no bautizó
a nadie? ¿Cómo pueden ser verdaderas ambas declaraciones? En realidad, veremos que Cristo
tuvo a sus discípulos bautizando a muchas personas. Note en Juan 3:22: “Después de esto, vino
Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba”. Este versículo
dice claramente que Cristo bautizaba. Note más adelante en 4:1: “Cuando, pues, el Señor
entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan,
(aunque el mismo Jesús no bautizaba, sino sus discípulos)”.

Esta es una escritura importante. ¿Por qué? ¿Cómo puede ser que Cristo bautizó a muchos,
cuando Él en realidad no bautizó a nadie? Simplemente por esto: Cristo les autorizó a sus
discípulos bautizar en su lugar — en su nombre — y Dios se atribuye este trabajo físico de
bautizar a Él mismo. Fue como si Él mismo hubiera realizado el bautismo, porque sus discípulos
lo estaban haciendo en su nombre. Ellos lo hicieron por Él, en el sentido que lo hicieron por su
autoridad — y eso era considerado como si Él mismo lo hubiera hecho.

Cristo le dice a los Cristianos: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré” (Juan
14:13), y “si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (vs. 14). Para énfasis, en dos versículos
consecutivos, Cristo dice casi exactamente lo mismo. Los cristianos reciben respuestas a sus
oraciones como resultado directo de orar en el nombre de Cristo. Juan 16:23 lo hace más claro:
“En aquel día no me preguntaréis nada…todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre” (vs. 24). El punto es que el Padre responde las
oraciones si nosotros venimos a Él por la autoridad de Cristo — ¡en su nombre! Ha sido dicho
que Cristo le ha delegado a los cristianos “poder notarial” para actuar en su lugar, o por Él, en
las oraciones. En esta forma, a los cristianos les es autorizado por Dios realizar numerosas
tareas en su nombre.

El bautismo es una clara ordenanza

Hemos establecido que Pedro ordenó el arrepentimiento, seguido por el bautismo. Ahora note
Hechos 17:30: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora
manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”. Este punto debe ser claro. Dios
ordena el arrepentimiento y el arrepentimiento precede al bautismo. Por lo tanto, se podría decir
con igual certeza: “Dios ordena que todos los hombres sean bautizados” o “que se arrepientan y
sean bautizados”.

Cristo les ordenó directamente a sus discípulos que bautizaran a las personas a fin que éstas
pudieran ser salvas. Él ciertamente ató el bautismo directamente con la salvación. Él lo convirtió
en una condición para recibir la vida eterna. Sus discípulos siempre practicaron el bautismo
cuando nuevos discípulos estaban siendo convertidos. Hechos 2:41 dice: “Así que, los que
recibieron su palabra fueron bautizados”. Hechos 8:5, 12 dice: “Entonces Felipe descendiendo
a…Samaria…Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios [note
este mismo mensaje atado a lo que los nuevos convertidos deben llegar a creer], y el nombre de
Jesucristo, se bautizaban”. Existen aquellos que dirán que este simplemente fue “bautismo por
el Espíritu Santo”. Los versículos 15-16 hacen que esa explicación sea imposible porque Pedro y
Juan, “…habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo: porque (éste)
aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en
el nombre de Jesús”.

Si el bautismo de estos conversos fue simplemente un bautismo “por el Espíritu de Dios,”


entonces ¿cómo pueden las escrituras decir que estas personas habían sido “bautizadas,”
cuando el Espíritu de Dios todavía “no había descendido sobre ninguno de ellos”? Eso no tiene
sentido — a no ser que el bautismo y el recibir el Espíritu Santo sean dos eventos
completamente separados, ¡tal como lo afirmó Hechos 2:38!

Cuando el italiano gentil, Cornelio, y su familia fueron bautizados, en Hechos 10:44, 47-48, una
declaración muy directa es mencionada acerca de la necesidad de ser bautizado
apropiadamente. Pedro fue usado por Dios para darles el primer sermón a los judíos discutiendo
el bautismo (Hechos 2). Diez años después, en el 41 d.C., Él también usó a Pedro para que fuera
el primer apóstol en predicarles el evangelio a los gentiles. (Pablo fue elegido después para ser
el apóstol a los Gentiles). La devota familia de Cornelio recibió “el don del Espíritu Santo”
(10:45). En esta singular circunstancia, ahora que ellos habían recibido el Espíritu Santo antes
del bautismo, la respuesta inmediata de Pedro fue “¿puede acaso alguno impedir el agua, para
que no sean bautizados?…Y les ordenó que se bautizaran en el nombre del Señor”.

¡Sin lugar a dudas este es un mandamiento a ser bautizado en agua!

La gran comisión de Cristo incluía el bautismo

Como ha sido dicho, Cristo les ordenó directamente a sus discípulos que bautizaran. Note el
relato del evangelio en Marcos acerca de la Gran Comisión que Cristo le dio a sus discípulos: “Y
les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio [del venidero reino de Dios] a toda
criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”
(16:15-16). ¡El creer sin bautismo no es suficiente para ser salvo!

Mateo 28:19-20 también registra la misma instrucción de Cristo, pero añade algunos puntos y
excluye otros que Marcos registró. (Esta es la misma comisión, así que ambos relatos deben de
ser tomados juntos). Mateo registra: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…”
Esto tuvo que incluir el enseñar el evangelio del reino de Dios porque Marcos mencionó esto.
Este versículo continua: “bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”. ¡En su Gran Comisión dada a
sus discípulos, la escritura indica claramente que Cristo ordenó el bautismo!

Es importante notar que esta escritura explica que el bautismo es hecho “en el nombre del
Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”. La palabra “en” debiera ser apropiadamente traducida
“dentro de”. Mientras que Hechos 2:38 dice que seamos bautizados “en el nombre de
Jesucristo”, el relato de Mateo usa la frase más larga. ¿Se contradicen las escrituras con ellas
mismas? ¿Podrán ser cambiadas o anuladas algunas veces por otra escritura? Juan 10:35 dice
que no. Eso es imposible. La Biblia nunca se contradice a sí misma. Si se contradijera, la Biblia
no valdría ni el papel en que fue escrita.

Bautizar en el nombre de Jesús y ser bautizado dentro del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son
dos puntos completamente diferentes. El primero habla del asunto de la autoridad para bautizar
en el lugar de Cristo — o se tiene la autoridad para bautizar o no. El segundo habla del asunto
de ser bautizado dentro de la Familia — la Divinidad del Padre, Hijo y (poder del) Espíritu Santo.
(Aunque este folleto no pretende enfocar este tema, debe ser notado que esto no se refiere a la
doctrina de la trinidad, la cual no es bíblica y niega el verdadero significado del reino de Dios).
Dios es un Padre que se está reproduciendo a sí mismo — añadiendo muchos hijos a su familia.
Él no es “tres personas en una”, formando una Divinidad cerrada. La trinidad apareció por
primera vez como enseñanza en la gran falsa iglesia “cristiana” en el tercer siglo d.C. Ésta fue
importada hacia adentro de la iglesia como una falsificación para reemplazar la verdad de que
Dios está expandiendo su familia. (Usted puede leer nuestro folleto gratuito La Trinidad — ¿Es
Dios tres en uno?)
¿Cuál es la manera correcta de bautizar?

¿Cuál es la forma apropiada de bautizar? ¿Será por rocío, derramamiento o inmersión? Las
personas no solamente deben obedecer el mandamiento de Dios de ser bautizadas, sino que el
bautismo debe ser llevado a cabo en la manera — con el método — que Dios ordena. De otra
forma, el bautismo es inválido. Es entonces como si nunca hubiera ocurrido.

Debemos preguntarnos qué significa la palabra bautismo. ¿Significa rociar? ¿Significa derramar?
La respuesta está en el significado de la palabra griega en particular que se usa dondequiera que
se encuentran las palabras bautismo o bautizar en el Nuevo Testamento.

Primero, es vital reconocer que bautizar es en realidad una palabra griega. ¡No es una palabra
en español! El lector posiblemente esté consciente de que el Nuevo Testamento fue escrito en
griego y traducido al español. La palabra bautizar representa una desviación del patrón de los
traductores. Cuando los traductores llegaron a la palabra baptizo, ellos decidieron no traducirla
dejándola como “bautismo”. La pregunta de cuál es el método apropiado se hubiera eliminado si
ellos la hubieran traducido a su verdadero significado: ¡sumergir, meter en, o poner adentro de!
La palabra en español “derramar” se deriva de la palabra griega cheo y “rociar” se deriva de
rantidzo. ¡Dios escogió la palabra baptizo porque Él no quería que rociar o derramar
representaran el símbolo apropiado de la conversión!

Segundo, considere el asunto en esta forma. Uno no puede ser sumergido con derramamiento o
salpicadura de agua — ¡a uno solamente le pueden rociar o derramar agua al rociarle o
derramarle ésta! De la misma manera, uno solamente puede ser sumergido, siendo sumergido.
Dios dice lo que Él da a entender y da a entender lo que Él dice.

No es de extrañar que cuando Juan el Bautista estaba bautizando a las personas, él escogió
lugares apropiados “porque había allí muchas aguas” (Juan 3:23). Esto no habría sido necesario
para rociar o derramar. Tampoco es de extrañar que cuando Felipe estaba bautizando al eunuco
etíope dice: “y descendieron…al agua…y le bautizó. Cuando subieron del agua…” (Hechos 8:38-
39). Este versículo no encaja con usar simplemente un poquito de agua para rociar o derramar
sobre la cabeza de una persona. Finalmente, no es difícil ver por qué Mateo 3:16 registra que
después que Cristo fue bautizado Él “subió luego del agua”.

Ninguno de estos versículos es consistente con rociar o derramar. El claro patrón de la Biblia es
que el bautismo requiere mucha agua, porque las personas se meten dentro del agua y después
salen de ella.

¿Qué representa el bautismo?

Hay una razón muy importante por la cual Dios no acepta el rociar o derramar agua para
bautizar. Aunque debería ser suficiente que Él nos ordene algo hoy para que lo obedezcamos sin
cuestionar, puede ser importante entender por qué Dios dice que hagamos algo a su manera.
Esto se aplica al bautismo.

El simbolismo de ser completamente sumergido en el agua tiene gran significado. El Bautismo


simboliza muerte, sepultura y ascensión, o resurrección, de una sepultura. Este es exactamente
el patrón de la crucifixión, sepultura y resurrección de Cristo de la tumba. Ni el rocío ni el
derramamiento reflejan este simbolismo. Considere Romanos 6:3-5: “¿O no sabéis que todos los
que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos
sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de
los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si
fuimos plantados juntamente con Él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la
de su resurrección”. Los verdaderos cristianos van a ser resucitados en el momento del regreso
de Cristo a la tierra.
También, Romanos 6:6-7 muestra que los verdaderos cristianos son “crucificados con Él,” y
están “muertos” y “justificados del pecado”. No hay confusión en el simbolismo de la muerte,
sepultura y resurrección que existe en la inmersión (bautismo) en el agua.

Adicionalmente, Pablo registró: “Sepultados con Él en el bautismo, en el cual fuisteis también


resucitados con Él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos” (Col.
2:12). El versículo 13 continúa: “Y a vosotros, estando muertos en pecados…os dio vida
juntamente con Él, perdonándoos todos los pecados (infracciones, I Juan 3:4)”. Una persona
bautizada es una persona perdonada — justificada del pecado y “caminando en vida nueva”.
¡Esta es la pura verdad de la Palabra de Dios!

Un cristiano ha comenzado su vida de nuevo. Su vida antigua está muerta y en el pasado. Él es


una persona cambiada, cuyo pasado ha sido limpiado — enterrado en la tumba — “porque
habéis muerto… escondida con Cristo en Dios” (Col. 3:3). ¡Qué maravillosa y alentadora verdad
para aquellos que escogen andar en este camino! Dios ordena el bautismo para que las personas
puedan reconocer que ellas han empezado otra vez, y que ellas tienen un Salvador — si
expresan fe en Él y aceptan su sacrificio. Cristo, como Salvador, enviará entonces su Espíritu
Santo y ayudará a los cristianos a crecer y a cambiar.

Nuestra meta es convertirnos como Dios en carácter ahora para que podamos regir con Él
después en su reino — cumpliendo así nuestro ¡increíble potencial humano! (Lea nuestro libro
gratuito El asombroso potencial del hombre para aprender más).

No es uniéndose a una iglesia o denominación

Todos nosotros conocemos a personas que dicen: “yo estoy afiliado a esta iglesia,” “yo me uní a
esta iglesia” o “me cambie para otra iglesia”. Millones se unen o cambian sus afiliaciones todos
los años — miles cada día. ¿Puede una persona unirse a la verdadera Iglesia de Dios? Y, después
del bautismo, ¿dentro de qué ha sido bautizada la persona? Acabamos de citar Romanos 6:3.
Recuerde que dice que somos “bautizados en Cristo Jesús”. Cristo explico que somos
“bautizados en el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo”. En ninguna parte de la Biblia dice que
somos bautizados “dentro de una denominación o de una iglesia en particular”.

¡Esto es extremadamente importante de entender! Muchos se han confundido porque creen que
el bautismo los coloca dentro de la corporación de alguna iglesia, cuando la Biblia no dice esto —
y probablemente no es ni técnica, ni legalmente posible ser bautizado dentro de la membresía
de una corporación, en la mayoría de los países.

No se equivoque de ninguna manera. El cristiano recién engendrado es puesto dentro de la


Iglesia de Cristo. Esto requiere cierta explicación cuidadosa para que pueda ser plenamente
comprendido. Hay, de hecho, una única verdadera Iglesia, y todas las otras, por tanto, han sido
creadas por hombres y son falsas en consecuencia.

Típicamente, la mayoría de las iglesias rehúsan a bautizar a las personas que no se “unen a su
iglesia”. Esto es incorrecto de acuerdo a las escrituras. ¿Por qué? Un verdadero cristiano es
puesto dentro de la Iglesia que Jesucristo — no ningún hombre — edificó. Cristo dijo: “edificaré
Mi Iglesia” (Mat. 16:18). Es Cristo — no cualquier hombre — quien pone a las personas dentro
de su Iglesia, edificándola de ese modo. (Para entender cómo identificar la Iglesia de Cristo y
para ver cómo Él la ha preservado a lo largo de la historia, usted puede leer nuestro folleto
gratuito ¿Dónde está la verdadera iglesia? y nuestro libro gratuito ¿La Historia de la verdadera
Iglesia? — ¿Dónde está hoy?)

¿Cómo es exactamente que uno se convierte en un miembro de la Iglesia de Dios?


Tradicionalmente, muchas iglesias compiten las unas con las otras, anunciándose para obtener
miembros. ¿Enseña esto la Biblia? Pablo escribió: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos
bautizados en un cuerpo” (I Cor. 12:13). Él también escribió: “porque todos los que habéis sido
bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos” (Gál. 3:27). Al poner estos dos versículos
juntos, vemos que un cristiano es bautizado dentro del Cuerpo de Cristo — no en alguna
organización eclesiástica fundada o edificada por los hombres de este mundo.

Brevemente, “la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la
verdad” (I Tim. 3:15) es la definición de la Biblia de lo que es la Iglesia. La Iglesia está donde se
encuentra la verdad. Ésta está sobre el “baluarte” de la verdad. Ésta es entonces el hogar de
Dios — Su Iglesia — porque está reteniendo, y está fundada sobre la VERDAD. Por supuesto, esto
incluye la verdad acerca del modo apropiado de bautismo.

He aquí la conexión entre ser “bautizado en Cristo” y ser “bautizado en un cuerpo”, lo cual
significa bautismo dentro de la verdadera Iglesia de Dios. Esto debe ser aclarado. Considere a
Efesios 1:22-23. Hablando de Cristo, dice: “y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
la cual es su cuerpo”. Colosenses 1:18 confirma esto: “Y Él es la cabeza del cuerpo que es la
iglesia”. ¡Esto ilustra a Cristo insertando a personas individualmente dentro del cuerpo de su
Iglesia tras el bautismo! Las personas pueden unirse a equipos de béisbol o a clubes sociales (la
mayoría de las iglesias son simplemente “clubes sociales religiosos”), pero solamente Cristo
puede colocarlas dentro de la iglesia que Él está edificando. No hay tal cosa como un bautismo
“independiente”, realizado por cualquier supuesto creyente que quiera existir por su propia
cuenta, apartado del único lugar donde Cristo está trabajando. El verdadero ministerio de Cristo
debe estar involucrado — debe autorizar el bautismo.

(Otros versículos que describen y discuten el Cuerpo de Cristo son Romanos 7:4; 12:4-5; I
Corintios 10:17; Efesios 4:4, 11-16; 5:30; Colosenses 2:17 y todo I Corintios 12).

Dejemos esto absolutamente claro, a fin que nadie pueda perder el punto. Uno es bautizado por
el Espíritu Santo dentro del Cuerpo bíblico de Cristo, pero este Cuerpo está unificado, organizado
y estructurado, y existe como la única verdadera Iglesia de Dios en la tierra, dirigida y guiada
directamente por Jesucristo mismo, no por algún otro hombre o grupo de hombres. Ésta existe
para el propósito de llevar a cabo la Obra de Dios sobre la tierra — la predicación del evangelio
del reino de Dios a todas las naciones (Mat. 24:14; 28:19-20). El importantísimo entendimiento
del verdadero evangelio — el único traído por Jesucristo — ya fue mencionado.

Usted no puede recibir el Espíritu de Dios a menos que usted sea bautizado. Usted no puede ser
bautizado a menos que usted se haya arrepentido. Recuerde, el mandato de Dios es:
“Arrepentíos, y bautícese cada uno”, y solamente entonces “recibiréis el don del Espíritu Santo”.
Los hombres pueden tener sus tradiciones, ideas y métodos de bautismo — u opiniones acerca
de cómo alguien puede recibir el Espíritu de Dios — ¡pero el seguir la instrucción de Dios es la
única manera aceptable!

Jamás demore el bautismo

El Nuevo Testamento tiene varios relatos que muestran que nosotros no debemos demorar el
bautismo una vez que está claro que el creyente se ha arrepentido y está preparado.

Cuando Pablo (entonces llamado Saulo) había de ser bautizado, Dios inspiró a Ananías para ir a
realizarlo. La reacción de Ananías, inmediatamente al ver a Pablo (Hechos 22:16) fue: “Ahora,
pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre”.
Pablo jamás olvidó esto. Note, cuando él bautizó al carcelero filipense con su familia, fue un poco
después de la medianoche, y no obstante Pablo le bautizó “en esa misma hora de la noche” —
sin siquiera esperar a que llegara el día siguiente (Hechos 16:32-33). El lector recordará que el
eunuco etíope fue bautizado inmediatamente después de que Felipe le aconsejara (Hechos 8).

Es importante notar que algunas veces no es posible que un bautismo sea ejecutado tan pronto
como sería lo mejor o lo ideal. Cuando Pedro dio su sermón en Hechos 2, todos los apóstoles
originales estaban presentes con él y pudieron asistirlo inmediatamente en 3,000 bautismos
(Hechos 2:39-41). Aunque ésta es claramente la mejor forma de hacerlo, las circunstancias no
siempre lo permiten.

¿Cuándo está preparada una persona para el bautismo?

¿En qué punto debe decidir una persona ir adelante con el bautismo? ¿Cuándo está él o ella
listo(a) para este paso? ¿Cómo y por quién es determinado? Estas son preguntas muy
importantes que deben ser consideradas. Algunos grupos creen que cierto “periodo de prueba”
debe llevarse a cabo a fin de que una persona demuestre que ha obtenido una gran cantidad de
conocimiento, el cual le prepara para el bautismo. Ciertamente se requiere de un poco de
conocimiento básico, pero ya hemos demostrado que los Cristianos “crecen en la gracia, y el
conocimiento” por el resto de sus vidas (II Pedro 3:18). Por lo tanto, el conocimiento perfecto no
es algo que a ellos se les requiera alcanzar o lograr antes del bautismo. ¡En realidad, la mayor
cantidad de conocimiento que obtendrá a un cristiano vendrá de manera lenta pero segura
después del bautismo!

Ya hemos leído en Mateo 28:19-20 que el arrepentimiento, el creer en el evangelio y el aprender


todas las cosas que Cristo ha ordenado, son esenciales previo a un bautismo apropiado.
Entonces, al recibir el don del Espíritu de Dios, los cristianos luchan por crecer a través de la
dirección de ese Espíritu. Éste revela la verdad y limpia, corrige y renueva la mente, mientras
que les enseña a las personas más y más acerca de cómo permitirle a Cristo vivir su vida en
ellas.

La Biblia dice que la ley de Dios es “santa, justa, y buena” y “espiritual” (Rom. 7:12, 14).
Aunque la mayoría de las personas creen que Cristo guardó la ley de Dios por nosotros — que Él
la abolió — el verdadero cristiano llega a entender, incluso más profundamente a lo largo de su
vida, que el Espíritu de Dios es esencial para poder guardar la ley “espiritual” de Dios. Es a
través del Espíritu de Dios que entendemos su voluntad, su mente. Así es, Dios le concede el
arrepentimiento a una mente carnal (Rom. 8:7) aún antes de que Él convierta de hecho esa
mente (Juan 14:17). Pero el siguiente paso debe ser siempre el avanzar hacia el bautismo para
que una mente física pueda ser engendrada y convertirse en una que es guiada por el espíritu —
aunque la cantidad inicial del Espíritu de Dios es muy pequeña, y deja a las personas recién
convertidas todavía un 99.9% carnales!

¿Cómo sabe alguien que le ha sido dado, o concedido (Hechos 11:18, II Tim. 2:25), el don del
arrepentimiento? Tan pronto como él esté completamente convencido acerca de la profundidad
de sus pecados pasados, entonces ha llegado al arrepentimiento. Por supuesto, debe saber de
qué arrepentirse. Los dos versículos que preceden al mandamiento de arrepentirse y ser
bautizados, Hechos 2:36-37, ilustran a una audiencia que fue movida — hasta la conmoción —
por las palabras del sermón de Pedro. A ellos recién les había sido dicho “vosotros crucificasteis”
a Jesucristo. Ésta fue una declaración impactante y la Biblia registra que ellos se “compungieron
de corazón” al entender esto. La palabra griega, de la cual se traduce esta frase, es katanusso y
significa “penetrar completamente, agitar violentamente o herir rápidamente”.

¡Todas estas frases son más fuertes que la que los traductores eligieron, y ellas connotan a
personas que estaban destruidas por lo que habían hecho! Ellos estaban conmocionados y
entristecidos de que sus propias acciones — pecados — ciertamente habían tenido un papel
directo en crucificar a Cristo. (Recuerde, estos discípulos no eran los soldados romanos que
efectuaron la acción física de clavar a Cristo en la cruz [el madero]). Esto les causó preguntar:
“¿qué haremos?” La respuesta de Pedro fue que “cambiaran”. Si Pedro estuviera hablando hoy,
él sin duda usaría esta palabra (cambiar) en lugar del antiguo termino en español arrepentíos, el
cual, como explicamos anteriormente tiene, el mismo significado.

Cerca del final de su libro, Job llegó a ver una profunda necesidad de arrepentirse de su actitud
de auto justicia. La escritura registra que él “se aborreció a sí mismo” y “se arrepintió en polvo y
ceniza” (42:6). La palabra hebrea maac significa “rechazar, aborrecer, arrojar, condenar,
despreciar, desdeñar, detestar, desechar, reprobar, profundamente repugnante”. Estos términos
crean una poderosa imagen verbal de cómo debe sentirse un cristiano prospecto cuando a éste
se le ha dado el don del arrepentimiento. Junto con Hechos 2:38, el cuadro se hace aun más
claro.

La palabra “convertir” significa lo mismo, literalmente significa apartarse de. Un cristiano es uno
que se aparta de — cambia de — un camino de vida de pecado y avanza hacia el camino de
justicia de Dios a través del poder de su Espíritu Santo. La mente arrepentida está lista para
hacer esto por el resto de su vida.

Además de llegar al arrepentimiento, la persona que busca el bautismo debe formularse algunas
preguntas importantes.

¿HA PROBADO USTED ABSOLUTAMENTE QUE DIOS EXISTE? ¡El esperar, sospechar, sentir, creer o pensar
que Él existe no es lo mismo que probar que Él existe! Usted debe proponerse probar esto, más
allá de cualquier sombra de duda.

¿HA PROBADO USTED QUE LA BIBLIA ES LA PALABRA INSPIRADA DE DIOS? ¿Cree usted que ésta es su
Manual de Instrucciones para la humanidad — o simplemente un libro agradable lleno de buenos
pensamientos y de ideas útiles? ¿Ha probado usted que hay autoridad detrás de la Biblia? ¿Está
usted determinado a “no vivir sólo de pan, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios”
(Lucas 4:4)?

¿HA PROBADO USTED DÓNDE ESTÁ SU VERDADERA IGLESIA? Más de 2,000 denominaciones diferentes
existen tan sólo en los Estados Unidos. Aunque algunos dirían: “todas ellas no pueden estar
equivocadas”, la verdad es: “todas ellas no pueden estar correctas”. Vimos que Cristo edificó su
Iglesia — y ella no está dividida (Mat. 12:25; I Cor. 10:13). Vimos que se basa en la verdad y la
enseña (I Tim. 3:15; Juan 8:31-32). No la mezcla con el error (Gén. 2:17). Cristo (no los
hombres) gobierna su Iglesia. ¿Se ha demostrado satisfactoriamente a usted mismo dónde está
esta Iglesia?

Para responder las preguntas anteriores, lea nuestros folletos gratuitos ¿Existe Dios?, La
autoridad de la Biblia… ¿puede comprobarse?, y una vez más ¿Dónde está la verdadera Iglesia
de Dios?

Cristo habló acerca de “calcular el costo” de convertirse en su discípulo (Lucas 14: 25-30). Antes
de comprar una casa, un auto o hasta un reloj, usted considera el precio. Muchas personas
hacen compras en las cuales no están preparadas. Gastan en exceso y no planifican
apropiadamente para tiempos difíciles e inesperados que pueden dificultar el cumplimiento de
sus responsabilidades regulares de pago. Una planificación financiera inadecuada puede causar
que las hipotecas de las casas sean ejecutadas y que los autos sean embargados.

El verdadero cristianismo funciona de la misma forma. Dios le ofrece a usted una salvación tan
gloriosa y maravillosa que es indescriptible. Sin embargo, ésta no viene sin un precio personal.
Los familiares y amigos podrían verle de manera diferente o evitarle. Las tradiciones más
queridas deben ser dejadas atrás. Usted podría ser malentendido o tendría que soportar
persecuciones. ¿Está usted dispuesto a confiar en Cristo y a posiblemente perder su empleo para
seguirlo a Él? ¿Está usted preparado para poner siempre a Dios primero, sin importar el precio
personal?

Muchos se preguntan cómo pueden saber con certeza si Dios les está llamando. Un llamamiento
de Dios significa que usted entiende la verdad cuando usted la ve, la lee o la oye. (Lea nuestro
artículo “¿Está usted siendo llamado?” para estar seguro si esto se refiere a usted). Dios le está
dando — lo está exponiendo a usted a — conocimiento que usted no tenía anteriormente.
Santiago 4:17 dice: “y al que sabe [tiene conocimiento] hacer lo bueno, y no lo hace, le es
pecado”. Esto se torna extremadamente serio porque Hebreos 10:26 dice: “Porque si pecamos
voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más
sacrificio por los pecados”.

Si Dios lo está llamando, usted realmente no tiene otra alternativa excepto responder a todas las
preguntas anteriores con un “¡Sí!”

Cuando una persona ha sido aconsejada para entender completamente los principios del
arrepentimiento descritos en este folleto, entonces está lista para ser bautizada. Tal persona
debe entonces proceder a ser bautizada tan pronto como un verdadero siervo de Dios pueda
estar disponible para realizarlo.

Lea cuidadosamente los siguientes pasajes. Al prepararse para el aconsejamiento bautismal, le


ayudarán a entender mejor si Dios le ha concedido el arrepentimiento, y hasta qué punto. Estos
versículos hacen un estudio completo de la naturaleza humana — algo que usted podrá notar en
usted mismo con abundancia si Dios le ha concedido el don del arrepentimiento. Estúdielos
cuidadosamente — incluso orando acerca de ellos, uno a la vez. Pídale a Dios que le muestre
verdaderamente su ser. Isa. 55:7-9; Jer. 10:23; 13:23; 17:9; Eze. 14:4, 6; 33:14-15, 36:31;
Job 42:6; Sal. 39:5-6; Mar. 7:20-23; Luc. 16:15; Rom. 1:28-32; 3:10-18; 7:18, 21-23; 8:7;
Gál. 5:19-21; Ef. 4:22; Col. 3:5-10; II Tim. 3:1-5; Tito 3:3; I Pedro 4: 1-4; I Juan 2:15-16;
Apoc. 21:7-8; 22:14-15. (Usted también debería leer nuestro folleto ¿Creó Dios la naturaleza
humana?)

Otras preguntas

Un gran número de preguntas adicionales surgen cuando las personas consideran el bautismo.
En la misma forma en que el don del arrepentimiento le es concedido a una persona para
ayudarla a comenzar en el curso de apartarse de la mala forma de vida — a través del proceso
de aprender la verdad y desaprender el error — así una persona debe desaprender ciertas
falacias comunes asociadas con el bautismo. Varias deben ser examinadas.

Primero, ¿Son los ministros ordenados las únicas personas autorizadas por Dios para realizar
bautismos? ¿Cuán importantes son la condición espiritual, el carácter o las creencias personales
de quien administra el bautismo?

Considere a Juan el Bautista. ¿Fue él un ministro entrenado u ordenado que había asistido a un
colegio bíblico o a un seminario teológico de su tiempo? Él no lo fue. Sin embargo, Juan bautizó
a una gran cantidad de personas — ¡Incluyendo a Jesucristo! ¡Esta es una declaración muy
importante! De hecho, Cristo tampoco fue un “ministro entrenado u ordenado” a la manera de
las iglesias de este mundo. Él era generalmente rechazado y despreciado por la jerarquía y el
liderazgo religiosos de su tiempo. Él fue perseguido, menospreciado, denigrado, incluso odiado
por los líderes de su tiempo — la Biblia registra que ellos frecuentemente buscaron matarle. Esto
es porque Él no era reconocido y era considerado como alguien fuera de lugar — como un
inconformista casi en cualquier sentido.

Cuando el eunuco etíope fue bautizado (Hechos 8), Felipe, quien lo bautizó, todavía era un
diácono. Felipe eventualmente se convirtió en un evangelista, pero solamente mucho después de
este recuento (Hechos 21:8). Hemos discutido cómo los discípulos de Cristo bautizaron a
muchas personas. Ninguno de sus discípulos había sido ordenado cuando hicieron esto. Ellos
habían sido bautizados pero aún no tenían el Espíritu de Dios. A diferencia de Juan y a Cristo,
¡ellos ni siquiera eran convertidos!

También hemos mencionado cómo es Cristo quien le está poniendo a usted dentro de su Iglesia.
Sumergir quiere decir “poner adentro de”. Cristo lo está “poniendo (a usted) adentro de” su
Cuerpo — su Iglesia — ¡al momento del bautismo! Después que los 3,000 fueron bautizados en
el primer Pentecostés de la Iglesia del Nuevo Testamento, Hechos registra: “Y el Señor añadía
cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2:47). Era Cristo añadiendo a su
Iglesia — no los ministros quienes realizaban los bautismos diarios. Así que el bautismo no es la
obra de ningún instrumento humano. Éste es la “operación” (Col. 2:12) de Jesucristo. El
instrumento humano no es un factor crítico en la ordenanza del bautismo.

¡Quite sus ojos de los hombres — póngalos en Cristo y manténgalos allí! Los hombres pueden
apartarse, engañar a las personas, pecar o realizar un bautismo por razones de auto
glorificación. Estas cosas no son relevantes cuando Cristo toma la decisión de colocarlo dentro
de la Iglesia que Él está edificando. El hecho de que usted se entere, después del bautismo,
acerca de los pecados, engaños, o las intenciones del hombre que le bautizó, no puede invalidar
su bautismo y no contribuye para que usted necesite ser rebautizado por otro. Si así fuera,
entonces usted necesitaría bautizarse una y otra vez, hasta que encontrara a un instrumento
humano digno para realizar el bautismo. ¿Y cuánto tiempo pasaría antes de que usted pudiera
estar absolutamente seguro de que este nuevo instrumento humano nunca se tornaría en
desleal en alguna manera?

En ninguna parte dice la escritura algo acerca de poseer una especie de entendimiento divino
supremo, necesario para poder discernir de manera precisa al ser humano que lo va a poner a
usted dentro del agua. ¡Judas estaba entre los doce discípulos que estaban bautizando en el
nombre de Cristo! ¿Acaso su defección y traición posteriores hicieron que se invalidaran los
bautismos que él había realizado? ¡Por supuesto que no!

Segundo, deberíamos preguntar: ¿quién podría bautizar? Ya hemos establecido que los diáconos
pueden bautizar y que los discípulos no ordenados ni convertidos de Cristo realizaron muchos
bautismos. Los últimos eran estudiantes (eso es lo significa discípulos) y Cristo les autorizaba
para que bautizaran en su nombre. Su preparación para convertirse en apóstoles aún no estaba
completa. Y aunque ellos aún no eran convertidos, Jesús también les dio poder para sanar a los
enfermos, levantar a los muertos, echar fuera demonios en su nombre y para predicar el
evangelio del reino de Dios (Mat. 10:1, 7-8). Pero era Jesús quien los autorizaba. Ellos llevaron a
cabo su comisión por Él, mientras predicaban fielmente el evangelio del reino de Dios. No era la
perfección o la ordenación de ellos lo que importaba.

Hechos 8 registra que, cuando realizaba bautismos en Samaria, Felipe también hizo milagros y
echó fuera demonios, mientras predicaba el evangelio del reino de Dios. Pedro y Juan llegaron
después a Samaria, así que es obvio que Felipe no estaba actuando por su propia autoridad. Los
apóstoles deben haberlo enviado porque, en el versículo 14, cuando oyeron de muchas
conversiones por Felipe, los apóstoles entonces enviaron a Pedro y a Juan a Samaria. Si Pedro y
Juan fueron a Samaria, a petición de los apóstoles, el diácono Felipe (un diacono es uno que
básicamente “sirve las mesas” Hechos 6:2-3), nunca habría actuado por su propia autoridad o
sin haber sido enviado.

El Nuevo Testamento no le da gran importancia a la persona en particular que está realizando el


bautismo. Sin embargo, el patrón es siempre que la persona que bautiza es un representante
enviado o autorizado por un ministro o anciano, quien quizás no pudo estar presente. Tales
ministros serían parte de la verdadera Iglesia de Dios.

Tercero, en un intento por negar la necesidad del bautismo, algunos tratan de usar “al ladrón en
la cruz” para probar que no todos necesitan ser bautizados para ser salvos. ¿Es esto verdad? En
este punto ya debería estar perfectamente claro que el bautismo es un mandamiento bíblico.

Sin embargo, el ladrón en la cruz representaba una circunstancia extraordinaria. Él no estaba en


posición de poder obedecer el mandamiento de ser bautizado. Eso habría sido imposible. No es
el acto literal de bautizarse el que nos salva. En cambio, es el perdón de Cristo y la remoción de
la pena de muerte sobre nosotros, que Él nos haga justos a través de la entrada del Espíritu
Santo y nuestra voluntad determinada de obedecerle en circunstancias que podemos controlar,
lo que nos salva. Nosotros no necesitamos preocuparnos o afligirnos por las cosas que no
podemos controlar. Dios es misericordioso — y Él siempre ve el corazón, la actitud de la
persona. Muchos años atrás, yo estaba presente cuando una anciana, que estaba en cama se
convirtió en miembro de la Iglesia. De acuerdo al mandamiento Bíblico, le impusimos las manos
en la cabeza para que ella recibiera el Espíritu Santo de Dios. Su frágil condición hacía imposible
que ella fuera movida al agua para ser bautizada. Aquellos que estaban presentes nunca
dudaron de la validez de su conversión.

No obstante, el bautismo es claramente un mandamiento bíblico. Aquellos que pueden ser


bautizados deben preocuparse y estar inquietos en cuanto a su propia salvación si acaso ignoran
este mandamiento. Porque “Dios…ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se
arrepientan” (Hechos 17:30), y “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por
tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que
todos procedan al arrepentimiento” (II Pedro 3:9). Estos son mandamientos claros de Dios. El
hacer caso omiso de ellos o el desobedecerlos ciertamente terminará con la oportunidad de la
persona para la salvación.

Cuarto, ¿deben los niños ser bautizados? Cientos de millones de personas (y quizás tantas como
dos billones) asisten a las diversas iglesias “cristianas” populares de este mundo. El bautismo de
infantes y niños es una práctica muy común entre estas iglesias. He aquí el problema — ¡Esto no
es bíblico!

Pero, ¿por qué?

Los siguientes puntos deben ser considerados cuidadosamente. No hay ni un solo lugar en la
Biblia que registre el bautismo de un niño. ¡Ni siquiera uno! Cuando Felipe estaba bautizando
(Hechos 8:12), dice: “se bautizaban hombres y mujeres”. No hay mención de niños siendo
bautizados en este recuento. Los niños simplemente no son lo suficientemente maduros como
para comprender el bautismo.

El mandato de la Biblia es “arrepentirse” y “creer”. Los bebés y los niños pequeños no son
capaces de creer, o siquiera de entender, el evangelio del reino de Dios. Ellos no pueden
comprender un gran gobierno mundial, guiado por Jesucristo y los santos resucitados, que
vienen a remplazar a los gobiernos de este mundo. Esto está más allá de la habilidad de un niño
para entender. ¿Puede un niño verdaderamente entender que Cristo murió por sus pecados? ¿Es
un niño lo suficientemente maduro como para entender el simbolismo de la muerte, sepultura y
resurrección de Cristo y cómo éste tiene paralelo con la ceremonia del bautismo? ¿Puede un niño
comprender la recepción del Espíritu de Dios, como un engendramiento en la mente — sin
mencionar todo lo que este engendramiento debe activar en su vida? Obviamente, no.

Los bebés no tienen nada de que arrepentirse, claro que los jóvenes ciertamente han hecho
muchas cosas que pueden ver, al menos parcialmente, que estuvieron mal. Es cierto que los
niños son capaces de tener sentimientos profundos de culpa o de remordimiento, pero éstos son
olvidados rápidamente en el mundo sin preocupaciones en la vida de un niño. Los niños
rápidamente pasan a otras cosas. Yo nunca he visto a un niño con la capacidad de entender el
significado del bautismo — y yo he pastoreado a casi 10,000 personas por más de 30 años. Los
niños no son más propensos a mantener el compromiso implicado en convertirse en un
verdadero seguidor de Jesucristo de lo que serían a casarse con el novio o la novia que pudieron
haber tenido en su juventud.

Aunque algunos adolescentes pueden madurar más temprano que otros, la mayoría de las
personas no alcanzan una verdadera madurez adulta sino hasta principios de sus veinte años. La
edad de 18 años es la mínima en que una persona es capaz de captar lo que el bautismo
significa. Si usted es una persona joven leyendo este folleto, dese el tiempo para madurar y
obtener sensatez, hasta que esté absolutamente seguro de saber lo que está haciendo y lo que
está en juego en su decisión de convertirse en un cristiano. Sí, los adultos no deben demorarse
al llegar al arrepentimiento, pero los jóvenes deben esperar, algunas veces varios años antes de
dar el paso al bautismo.
Cuando los auto justos e hipócritas fariseos vinieron a Juan el Bautista para ser bautizados, él
les dijo: “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento” (Lucas 3:8). Ellos eran adultos. La
gente joven también necesita “hacer frutos dignos de arrepentimiento”. Yo no digo esto porque
los jóvenes sean fariseos, sino en cambio, porque necesitan tiempo para ver que su propia
sinceridad y convicción aumenten. Los jóvenes necesitan saber, más allá de cualquier sombra de
duda, que se han arrepentido. De otra forma, más tarde les faltará la confianza necesaria de que
Dios les ha dado su Espíritu Santo.

El camino que nosotros recorreremos en la ruta hacia el reino de Dios requerirá que sepamos
con absoluta certeza que tenemos el Espíritu de Dios en nosotros, ayudándonos en todos los
momentos de necesidad.

Aconsejamiento para el bautismo

Deberíamos considerar el ejemplo de Pablo. Él en realidad bautizó a muy pocas personas por sí
mismo. Una disputa había surgido en la iglesia de Corinto acerca de a cuál apóstol querían
seguir los hermanos allí.

Note en I Corintios 1:13-17: “¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros?
¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo? Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros
he bautizado, sino a Crispo y a Gayo, para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi
nombre. También bauticé a la familia de Estéfanas; de los demás, no sé si he bautizado a algún
otro. Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio”.

De manera similar, yo no puedo bautizar personalmente a las personas que están esparcidas a
lo largo de toda la tierra. Representantes “llenaron el lugar” de Pablo (por diferentes razones y
en circunstancias diferentes a la mía) y realizaron bautismos que estaban listos para ocurrir. De
todas maneras, no es importante que yo le bautice personalmente. Tampoco quiero que las
personas me vean a mí en alguna forma especial porque, como ya ha sido explicado
anteriormente, es Jesús quien lo pone a usted en su Iglesia, no yo, ni algún otro hombre.
Incluso si yo pudiera bautizarle personalmente — y he bautizado a varios cientos de personas —
aún así lo estaría haciendo solamente como un siervo de Cristo, ¡actuando en su nombre, no en
el mío propio! Aunque nuestros representantes están esparcidos alrededor del mundo, ellos
harán todo lo posible, con la ayuda de Dios, para encontrar una manera de llegar a usted. Si
Dios le está llamando, Él buscará la forma para que usted sea bautizado. ¡Usted puede tener
absoluta fe en eso!

Un punto vital: Algunos nos contactan creyendo que ya son verdaderos cristianos — que ya
tienen el Espíritu Santo guiándoles — pero que carecen del bautismo apropiado. Ellos
simplemente están buscando a alguien que los bautice — para validar una conversión asumida.
Capte esto. Sin el entendimiento suficiente de las verdaderas doctrinas bíblicas, sin verdadero
arrepentimiento o sin el conocimiento de la conversión real — todas estas cosas por encima de
un bautismo correcto — una persona no es un verdadero cristiano. Al carecer de cualquiera de
estas cosas, sin importar lo que le hayan dicho, la persona no es un cristiano, y nosotros no
podemos bautizarlo.

Después de estudiar este folleto, junto con muchas otras verdades de Dios, usted quizá desee
solicitar consejo para el bautismo. Representantes entrenados están disponibles para
aconsejarlo, ya sea en persona o por teléfono — dependiendo de su ubicación. Pero esta es una
decisión que solamente puede ser tomada por usted. Usted debe “ocuparse en su propia
salvación con temor y temblor” (Fil. 2:12). Nosotros estamos aquí para asistirlo en la ordenanza
del bautismo si usted lo desea. Nosotros nunca vamos a visitarle o a presionarle para que usted
tome ese paso. Usted debe de “calcular el costo” (Lucas 14:25-30) y decidir si responderá al
llamado de Dios.
La siguiente cita viene de la conclusión del folleto del Sr. Herbert W. Armstrong Todo acerca del
BAUTISMO:

“Centenares y millares de personas están siendo convertidas — sus vidas cambiadas — por esta
Obra de Dios…

“Algunos, sin darse cuenta que uno de los verdaderos ministros de Dios les podía visitar,
contestar preguntas, e incluso bautizar, se han ASOCIADO a una de las iglesias de este mundo.
Usted no se puede ASOCIAR a la verdadera Iglesia de Dios — es Dios Todopoderoso que tiene que
ponerle dentro de ella.

“Pero si usted tiene preguntas acerca del compañerismo, las doctrinas o practicas, el
arrepentimiento y el bautismo — o alguna pregunta acerca de la Biblia, o la vida Cristiana,
escríbanos a la dirección de nuestra oficina…

“Considere cuidadosamente los HECHOS, de acuerdo con su propia BIBLIA. Luego tome su decisión
y tome los pasos que Dios le muestra”.

Versículos acerca del bautismo con respuestas


Por, Matt Slick

El 13 de mayo de 2008, Matt Slick se encontraba en un debate formal con una persona unitaria, el cual decía
que el bautismo era necesario para la salvación. A continuación están las notas de Matt Slick que preparó para
este debate. Se colocaron aquí como ayuda adicional para los lectores.

Si a Ud. le gustaría leer el documento de apertura que se leyó en el debate, por favor, vea, la Declaración de
Apertura acerca del Bautismo de Matt Slick.

1. Mateo 28:19-20: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí
yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”.
A. Este versículo no dice que el bautismo es necesario para salvación. Dice que el
bautismo es parte del trabajo de hacer discípulos.
B. Si el bautismo fuera necesario para salvación entonces, también sería verdad que
enseñarle a los discípulos a observar todo lo que Jesús ordenó es por lógica,
necesario. Pero esto sería salvación por obras. En vez de esto, Jesús está
declarando explícitamente cómo hacer discípulos: bautizándolos y enseñándoles a
observar lo que Cristo ordenó.
2. Marcos 16:16: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no
creyere, será condenado”.
A. Podría fácilmente decirse que aquel que cree y va a la iglesia será salvo. Lo cual es
verdad. Pero es la creencia lo que salva, no el creer y el ir a la iglesia. De igual
manera, si Ud. cree y lee su Biblia, será salvo. Pero no es el leer la Biblia lo que lo
salva a Ud.
B. De igual forma, aquellos que creen y son bautizados serán salvos. Pero el énfasis
está en la fe, no en el bautismo. Note que Marcos 16:16 dice que aquel que no cree
será condenado. Si el bautismo fuera necesario para la salvación, entonces
tendríamos que encontrar en algún lugar de las Escrituras el efecto que se tendría
sobre su vida, en caso de que no fuera bautizado ya que Usted no sería salvo. Pero
nunca encontraremos tal clase de declaración.
3. Lucas 7:30: “Mas los fariseos y los intérpretes de la ley desecharon los
designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados por Juan”.
A. El bautismo del cual se habla en este versículo no es un bautizo cristiano. Es el
bautismo de Juan y éste no se puede usar para sostener la posición que es
necesario para salvación.
4. Juan 3:1-6: “Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un
2
principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: ‘Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer
3
estas señales que tú haces, si no está Dios con él’. Respondió Jesús y le
dijo: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede
4
ver el reino de Dios.’ Nicodemo le dijo: ‘¿Cómo puede un hombre nacer
siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su
5
madre, y nacer?’ Respondió Jesús: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que
6
no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo
que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu
es’.”
A. El bautismo cristiano no había sido todavía instituido cuando Jesús habló estas
palabras. ¿Cómo podría ser éste el bautismo cristiano al que se hace referencia?
Nicodemo podría estar pensando probablemente acerca del bautismo de
arrepentimiento de Juan y ciertamente no en el bautismo cristiano, ya que éste,
como está anotado anteriormente, no había sido todavía instituido por Cristo. Hay
que señalar que cuando Jesús dice que debemos nacer de nuevo, lo que realmente
está diciendo en el griego, es que debemos nacer “de arriba”. Las palabras
correctas son: “nacer de arriba”.
B. Existen cinco interpretaciones diferentes para estos versículos:
i. El agua se refiere al nacimiento natural.
a. La primera opción, es que en el contexto, las palabras de Jesús están tratando
con el ser nacido “de nuevo” (3:3). Nicodemo responde mencionando la
experiencia de nacer del vientre (v. 4). Entonces Jesús habla del agua y del
Espíritu, y dice: “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del
Espíritu, espíritu es” (3:6). La implicación es, que el primer nacimiento es el
nacimiento natural y el segundo nacimiento es el nacimiento espiritual. En otras
palabras, el segundo nacimiento según el pensamiento de Nicodemo, es volver
por segunda vez al vientre de la madre y nacer de nuevo. Sin embargo, este
punto de vista no es el más sostenido comúnmente.
ii. El agua, en este pasaje, se refiere a la Palabra de Dios.
a. Los versículos que parecen sugerir esto están en Efesios 5:26: “para santificarla,
habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra”. Algunas
personas creen que el lavamiento del agua es llevado a cabo por la Palabra de
Dios.
b. Juan 7:37-38: “En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la
38
voz, diciendo: ‘Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí,
como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva’.”
iii. El agua se refiere al Espíritu Santo.
a. El tercer punto de vista dice que el agua se refiere al Espíritu Santo. Tal vez
Nicodemo estaba recordando a Ezequiel 36:25-26: “Esparciré sobre vosotros
agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos
26
vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un
27
corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis
en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”.
Ciertamente, las propias palabras de Jesús son aplicables aquí cuando Él dice en
Juan 7:37-39: “En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la
38
voz, diciendo: ‘Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí,
39
como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.’ Esto dijo del
Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido
el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado”.
iv. El agua se refiere al ministerio de Juan el Bautista.
a. Este punto de vista dice que el agua es con referencia al agua del bautismo de
arrepentimiento enseñado por Juan el Bautista. Mateo 3:1-6 describe el
ministerio de Juan en el desierto, su enseñanza acerca del arrepentimiento y
bautizar a las personas en ese arrepentimiento. En el contexto, el primer capítulo
de Juan menciona a Juan el Bautista en los versículos 6-8 y 19-36. Si el
ministerio de Juan es aquí el punto de vista, entonces Jesús hubiera estado
hablando del “bautismo” (la ordenanza de iniciación) de arrepentimiento
predicado por Juan el Bautista.
b. El agua se refiere al bautismo en agua como un requisito para salvación.
i. Pero esto significaría que no somos justificados por la fe.
ii. Se estaría agregando un requisito ritualista a la salvación.
5. Juan 19:34: “Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al
instante salió sangre y agua”.
A. Esto no tiene nada que ver con el agua del bautismo. Cuando alguien muere
crucificado, el corazón se rompe, los elementos de la sangre se separan y el agua
se filtra en la cavidad torácica. Este es el porqué el soldado le abrió Su costado:
necesitaba verificar que la muerte de Jesús había ocurrido.
6. Hechos 2:38: “Pedro les dijo: ‘Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros
en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don
del Espíritu Santo’”.
A. Lo que está sucediendo aquí es que el arrepentimiento y el perdón de pecados
están conectados. Parafraseando el versículo: “Arrepiéntanse todos ustedes, cada
uno sea bautizado y todos Ustedes recibirán perdón”. No es el bautismo el que da
perdón de pecados sino el arrepentimiento. Verá, el arrepentimiento es una marca
de la salvación ya que es dada por Dios (2ª Timoteo 2:25) y se le es dada sólo a los
creyentes. En este contexto, sólo la persona regenerada, arrepentida, será
bautizada. El bautismo es la manifestación del arrepentimiento, ese regalo de Dios
que es la señal del corazón circuncidado. Esta es la razón por la que Pedro dice:
“Arrepentíos, y bautícese cada uno…”
B. El argumento Unitario dice que la palabra “para” significa que Ud. está siendo
bautizado “para” poder recibir perdón de pecados. Una vez más, si esto es lo que
significa, entonces nosotros no estamos recibiendo el perdón de pecados cuando
creemos sino después de haber llevado a cabo un ritual. ¿Es también un ritual
requisito para nuestra salvación? ¿Existe una obra que debamos llevar a cabo para
poder ser salvos?
C. Bíblicamente, una obra es un ritual, una ley que debemos seguir. La circuncisión fue
justamente eso: un ritual, una ceremonia. Pablo condena a los judaizantes por
agregar ese ritual, esa ceremonia a la gracia de Dios la cual es una herejía. Él los
condenó inmediatamente porque le agregaron a la salvación un requisito
ceremonial.
D. El bautismo es un ritual, es una ceremonia. Si éste fuera necesario para la
salvación, entonces, un ritual debe ser guardado para poder obtener el perdón de
Cristo. Esto es: salvación por gracia y ritual, no salvación por gracia a través de la
fe.
E. La fe ocurre cuando Ud. cree siendo justificado por la fe, de otra forma, no sería
justificado por la fe. Así que, este versículo no puede significar el que tengamos que
ser bautizados en agua para poder tener perdón de nuestros pecados.
F. Este significa que somos bautizados para identificarnos con el perdón de pecados.
G. Marcos 1:4: “Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de
arrepentimiento para perdón de pecados”.
H. Si queremos también entender este versículo como si el bautismo fuera necesario
para la salvación, entonces, también tenemos que entender que el arrepentimiento
es necesario. Pero esto, es un problema, ya que requeriría que fuéramos buenos
para ser salvos; y así entonces, seríamos justificados por las obras y no por la fe.
Estamos, claro está, supuestos a arrepentirnos de nuestros pecados, pero no es el
arrepentimiento de pecados lo que nos da la salvación; más bien, es la salvación la
que nos trae arrepentimiento ya que los no creyentes no se volverán de sus
pecados. Sólo los creyentes buscarán la forma de honrar a Dios.
7. Hechos 8:35-38: “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde
36
esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Y yendo por el camino,
llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: ‘Aquí hay agua; ¿qué impide que yo
37
sea bautizado? [Felipe dijo: ‘Si crees de todo corazón, bien puedes.’ Y
38
respondiendo, dijo: ‘Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.’”] Y mandó
parar el carro, y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le
bautizó”.
A. No hay nada en estos versículos que muestren que el bautismo es necesario para la
salvación. Solamente dicen que el eunuco fue bautizado pero después de que creyó.
Esto muestra que una persona tiene que ser bautizada inmediatamente después de
recibir a Cristo, creyendo en Él.
8. Hechos 22:16: “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y
lava tus pecados invocando su nombre”.
A. Lo que lavaba sus pecados no era el agua; sino invocar el nombre de Jesús.
B. Los versículos no dicen que el ser bautizado lava los pecados. Éste dice: “…
bautízate, y lava tus pecados invocando su nombre”. Lo que lava nuestros pecados
es invocar Su nombre; lo que significaría que somos salvos por gracia a través de la
fe, no por gracia a través de la fe en el bautismo.
9. Romanos 6:3-5: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en
4
Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos
sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que
como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también
5
nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente
con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en su
resurrección.”
A. Aquí, la frase “bautizados en” significa, “identificarse con”. Esto no indica que el
bautismo es el medio por el cual entramos en unión con Cristo. Esto sería comunión
ritualista y Pablo de ninguna manera enseñó que un ritual fuese necesario para
poder ser salvo.
B. Pablo en cambio enseñó que el bautismo representaba la identificación con Cristo.
Considere 1ª Corintios 10:1-4: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que
2
nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en
3
Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo
4
alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de
la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”. Podemos ver por lo tanto, que
por ser bautizados en su identificación no fue el medio por el cual fueron salvos.
10.1ª Corintios 12:13: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en
un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio
a beber de un mismo Espíritu”.
A. De cuál bautismo está hablando, ¿del bautismo de agua o del bautismo del Espíritu?
B. Efesios 4:5 nos dice que hay “un sola fe, un solo Señor, un solo bautismo”.
C. Si esto significa pertenecer a la iglesia por ser bautizados en agua —y nadie estaría
en la iglesia cristiana a menos que haya pasado por este ritual— pero si esto es así,
significaría que la salvación no es por fe, sino por fe y un ritual.
D. El mismo versículo aquí nos dice que a todos se nos ha dado de beber de un mismo
Espíritu. Esto obviamente es un uso figurativo, lo cual nos dice dos cosas: Primera,
alude al bautismo del Espíritu, no del agua. Segunda, si queremos que el bautismo,
del cual se habla aquí signifique agua, ¿por qué no se nos pide también literalmente
beber del Espíritu? No tiene sentido tratar de arreglar el texto. Por lo tanto, este
versículo no está tratando con el bautismo del agua, sino con el bautismo del
Espíritu.
E. Hechos 11:16: “…Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados
con el Espíritu Santo”.
F. Juan 7:38-39: “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán
39
ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en
él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún
glorificado”.
11.Gálatas 3:27: “porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de
Cristo estáis revestidos”.
A. El bautismo de agua no es mencionado en el versículo. Este es probablemente una
referencia al bautismo del Espíritu Santo. 1ª Corintios 12:13 dice: “Porque por un
solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean
esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”.
B. Pablo enseñó que el bautismo representaba la identificación con Cristo. Considere
1ª Corintios 10:1-4: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros
2
padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés
3
fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento
4
espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca
espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”. Podemos ver por lo tanto, que por
ser bautizados en su identificación no fue el medio por el cual fueron salvos.
C. El bautismo es la identificación con Cristo, lo que significa primeramente haber
venido a la fe, haber muerto al pecado y resucitado con el Señor Jesucristo.
D. La frase “…estáis revestidos”, podría ser tal vez una referencia a las prendas de
vestir del hombre romano cuando se suponía que dejaba de ser un niño.
12.Efesios 5:25-26: “Maridos, amada a vuestras mujeres, así como Cristo amó a
26
la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola
purificado en el lavamiento del agua por la palabra”.
A. Aquí no se menciona el bautismo para nada. Pablo asocia el lavamiento que hace el
agua por la Palabra.
B. Si este pasaje se está refiriendo al bautismo en agua esto significaría que Cristo es
el único que está llevando a cabo el acto de bautizar ya que dice: “…así como Cristo
26
amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola
purificado en el lavamiento del agua por la palabra”, lo cual significaría bautismo.
C. La verdad es que cuando guío a mi esposa en los devocionales con la Palabra, ella
es lavada con la Palabra de Dios. Esta es la forma como la amo y al declarar la
Palabra sobre su vida, ésta, la lava.
13.Colosenses 2:12: “sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis
también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó
de los muertos”.
A. Este versículo no muestra la necesidad de ser bautizado para poder ser salvo.
Simplemente habla acerca de nuestra identificación con Cristo y de nuestro
bautismo. En ninguna parte dice que el bautismo es necesario para salvación.
B. En todo caso, este versículo en su contexto iguala al bautismo con la circuncisión:
Colosenses 2:11-12: “En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha
a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de
12
Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados
con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos”. Pablo está
relatando el ritual de la circuncisión con el ritual del bautismo los cuales son señales
de pacto.
i. Este versículo de ninguna forma dice que el bautismo en agua es necesario para
salvación. Pero sí iguala juntamente a la circuncisión y al bautismo. En necesario
recordar la forma como Pablo condenó a los judaizantes porque estaban exigiendo
el ritual de la circuncisión para ser salvos. Tenemos aquí un caso manejado con
firmeza al afirmar que el requisito del bautismo como el de la circuncisión, sería
igualmente condenable.
14.Tito 3:5: “nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos
hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por
la renovación en el Espíritu Santo”.
A. Este versículo nos está diciendo que la regeneración es el lavado, no la
regeneración por el bautismo. Aquí no se menciona el bautismo en agua y
ciertamente tampoco hay mención de éste bautismo como necesario para la
salvación.
15.Hebreos 10:22: “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre
de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpo con
agua pura”.
A. Hebreos 9:14: "¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno
se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras
muertas para que sirváis al Dios vio?"
B. 1ª Pedro 1:2: “elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del
Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os
sean multiplicadas”.
i. Todas estas referencias son de ceremonias del Antiguo Testamento como la de
rociar la sangre para limpiar el templo (Hebreos 9). Esto fue lo que el sumo
sacerdote hacía y Jesús, quien es nuestro sumo sacerdote de acuerdo al orden de
Melquisedec, de igual manera, nos limpia con Su sangre. Esta es la forma como
nuestros corazones son limpiados: Porque somos rociados con la sangre de Cristo,
no porque nuestros cuerpos sean sumergidos en el agua.
16.1ª Pedro 3:21: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no
quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena
conciencia hacia Dios), por la resurrección de Jesucristo”.
A. Este versículo niega el bautismo en agua, diciendo que el bautismo que salva no es
aquel que trata con la remoción externa de las inmundicias de la carne. En otras
palabras, no es el agua lo que lava el cuerpo, sino el bautismo del corazón, el cual
es la aspiración de una buena conciencia hacia Dios.
B. Algunos piensan que el bautismo corresponde al arca ya que fue el arca la que los
salvó a ellos y no el diluvio. Esta es una posibilidad, pero uno de los problemas con
esto es que la interpretación no parece sostenerse gramaticalmente debido a que el
antecedente del bautismo es más en referencia al agua que al arca. Pero el agua no
salvó a Noé. (Leer, Hebreos 11:7). Esta es la razón por la cual Pedro excluye el
tema del bautismo en agua como si fuera éste el que nos salva, ya que continúa
diciendo: “… (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de
una buena conciencia hacia Dios), por la resurrección de Jesucristo”. Pedro está
diciendo que no es por la aplicación de agua que nos salvamos, sino es esa
aspiración de una buena conciencia. Por lo tanto, el bautismo aquí, representa
probablemente el desprendimiento de la vieja vida pecadora para entrar en la
nueva vida; de la misma manera como las aguas del diluvio en los tiempos de Noé
destruyó la vida pecadora para posteriormente entrar en una nueva vida.
C. El comentario explicativo de Pedro nos muestra que el acto del bautismo físico no es
lo que salva, sino el “bautismo de la aspiración de una buena conciencia hacia
Dios”. Y esto se logra por fe, de la misma manera como la fe de Noé en Dios lo llevó
a construir el arca, entrar y permanecer en ésta.

Pregunta: "¿Cuál es la importancia del bautismo cristiano?"

Respuesta: El bautismo cristiano de acuerdo con la Biblia, es un testimonio externo de lo que


ha ocurrido internamente en la vida de un creyente. Este ilustra la identificación de un
creyente con la muerte de Cristo, Su entierro y Su resurrección.

La Biblia declara, “¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para
unirnos con Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en Su muerte? Por
tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en Su muerte, a fin de que, así como
Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva” (Romanos
6:3-4 NVI). En el bautismo cristiano, la acción de ser sumergido en el agua, representa ser
sepultado con Cristo. La acción de salir del agua representa la resurrección de Cristo.

En el bautismo cristiano deberían haber dos requisitos antes de que una persona sea
bautizada: (1) la persona que está siendo bautizada debe haber confiado en Jesucristo como
Salvador, y (2) la persona debe entender lo que significa el bautismo. Si una persona conoce
al Señor Jesús como Salvador, entiende que el bautismo cristiano es un paso de obediencia al
proclamar públicamente su fe en Cristo, y su deseo de ser bautizado – entonces no hay razón
para impedir de ser bautizado al creyente.
De acuerdo con la Biblia, el bautismo cristiano es simplemente un paso de obediencia, una
proclamación pública de la fe que uno profesa en Cristo solamente para salvación. El
bautismo cristiano es importante porque es un paso de obediencia – una declaración pública
de la fe en Cristo y compromiso con El, una identificación con la muerte de Cristo, Su entierro
y Su resurrección.

Bautismo en Agua
Apostol Dr. Aaron Alvarez Rios September 3, 2012 Estudios Biblicos Deje un comentario 6,839 Vistas

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Babilonia: cuna de falsas religiones


3 days hace

Jesús les ordenó a todos los que creían en Él, que se bautizaran en agua.

“Y… Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por
tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo,
y del Espíritu Santo…” Mateo 28:18, 19;Hechos 2:38-41.

El ser “bautizado” significa ser “totalmente sumergido”. Cuando una persona se arrepiente de su
pecado y cree que Jesús murió por ella, esa persona debe bautizarse ante muchos testigos por
medio de sumergirse completamente dentro de las aguas
A. ENTENDIENDO EL BAUTISMO EN AGUA

El entender el significado de lo que es el bautismo en agua, es la clave hacia una vida cristiana
liberada y victoriosa.

El acto de sumergirse bajo las aguas y volver a salir a la superficie, es un cuadro que demuestra lo
que ha sucedido en la vida del creyente cristiano.

B. CUATRO ETAPAS DE LA OBRA DE CRISTO REPRESENTADAS

1. Él Murió…Yo Morí En Él

“sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del
pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido
justificado del pecado” (Romanos 6:6, 7).

2. Él Fue Sepultado…Yo Fui Sepultado Juntamente Con Él

“¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados
en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por él …” (Romanos 6:3,
4).

3. Él Fue Resucitado…Yo Tengo Una Vida Nueva En Él

“…a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros
andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su
muerte, así también lo seremos en la de su resurrección” Romanos 6:4, 5).

4. Él Ascendió…Yo Ascendí En Él

“y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo
Jesús” (Efesios 2:6). Lea también Colosenses 3:1.

C. EL BAUTISMO EN AGUA ES…

1. ¡Morir al pecado y el mundo!


Así que, debido a que usted ha “muerto” en Cristo, procede a enterrar su vida antigua en el
bautismo en agua.

2. Su Resurrección A La Nueva Vida

Usted se levanta de las aguas bautismales demostrando y declarando que es una nueva creación
en Cristo.

“Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo
resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto
murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también
vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro”
(Romanos 6:8-11).

D. LOS DOS REINOS

“El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”
(Colosenses 1:13).

Cada hombre o mujer que ha nacido en el mundo, ha nacido en el reino de las tinieblas; nacido
como esclavo(a) del dictador Satanás. No hay manera de escapar de tal reino excepto por vía de la
MUERTE, y no hay camino hacia el reino de Dios excepto a través del NACIMIENTO. Así que,
Jesús vino a ser tanto nuestra muerte como nuestro nuevo nacimiento, lo cual, declaramos a través
del bautismo en agua.

E. LAS DOS RAZAS

Así como existen dos reinos, de igual manera, dentro de cada reino hay una raza diferente de
personas. La raza Adámica habita en el reino de las tinieblas y la nueva creación habita en el reino
de Dios.

1. El Primer Adán

“Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados” (1 Corintios
15:22). Lea también Romanos 5:12.

Adán fue el padre de todos nosotros, de la raza humana entera. El pecado de Adán nos apartó a
todos de Dios. Debido a su pecado, todos heredamos sus rebeliones y naturaleza enferma,
viniendo a ser sujetos a la muerte. La descendencia de Adán fue llamada la “raza Adámica”.
2. El Último Adán

“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos” (Romanos 5:6). No
había manera alguna de que Dios pudiera cambiar a la raza adámica caída. Tenía que poner fin a
esa raza caída y comenzar una completamente nueva. Jesús fue el último Adán. Él vino como el
último nacido de la raza adámica y el primogénito de una raza nueva.

Al ser colgado en la cruz, Él fue colgado como el último Adán: el último nacido de la raza adámica.
Cuando Él murió en la cruz, la raza Adámica y la naturaleza adámica pecadora murieron.

Dios mató en Él a la creación caída. La raza adámica murió en Cristo.

3. El Segundo Hombre

“…también en Cristo todos serán vivificados” (1 Corintios 15:22). Jesús vino como el Hombre
nuevo de Dios, a través de quien, una nueva raza sería creada. Jesús se levantó de los muertos,
no como el último Adán, sino más bien como el segundo Hombre, la cabeza de la nueva creación.

“Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán [Cristo],
espíritu vivificante… El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el
Señor, es del cielo”.

“Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así
como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial” (1 Corintios
15:45-49).

4. La Nueva Creación

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas
son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Lea también Efesios 2:10.

En el bautismo en agua declaramos públicamente, a todos nuestros amigos y conocidos, que ya no


somos parte de la raza de Adán ni del reino de las tinieblas. Somos una creación nueva en Cristo y
pertenecemos al reino de Dios.

MI DECISIÓN

A través de este estudio, ahora entiendo que mi vida antigua con sus pecados y juicios, han muerto
en la muerte de Cristo; ahora, por medio de la resurrección de Jesucristo, poseo una nueva vida
que vivir. Debido a que esto es lo que el bautismo en agua representa, hago esta decisión de ser
bautizado en agua y de compartir esta verdad con los demás.

El Bautismo
Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, bautízate y lávate de tus pecados, invocando
su nombre." (Hechos 22:16)
El Bautismo Simboliza Tres Cosas:
1. Revestirnos con Cristo (Gálatas 3:27)
2. Enterrarnos y Resucitarnos en Vida Nueva (Colosenses 2:12)
3. Lavarse de los Pecados (Hechos 22:16 )
¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con
Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte?4 Por
tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de
que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos
una vida nueva. (Romanos 6:3-4)
El cambio de vida que representa el bautismo - (Efesios 2:1-6, 12-13; 4:21-24; 5:8;
Romanos 5:6,8,10)
Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha
pasado, ha llegado ya lo nuevo! (2Corintios 5:17)
¿Quién se puede bautizar?

Cristo mandó a sus discípulos a bautizar a aquellos que aceptaban el mensaje del evangelio
(Mateo 19-20). Los primeros cristianos siguieron este mandato, como podemos ver...

Entonces Felipe, comenzando con ese mismo pasaje de la Escritura, le anunció


las buenas nuevas acerca de Jesús.36 Mientras iban por el camino, llegaron a
un lugar donde había agua, y dijo el eunuco: —Mire usted, aquí hay agua.
¿Qué impide que yo sea bautizado? (Hechos 8:35-36)
Ejemplos - Los Bautismos de los Primeros Creyentes en Hechos
 LOS PRIMEROS CREYENTES HECH 2:38, 41 - Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes
en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán
el don del Espíritu Santo.
41 Así, pues, los que recibieron su mensaje fueron bautizados, y aquel día se unieron a la
iglesia unas tres mil personas.
 LOS HERMANOS DE SAMARIA 8:12 – Pero cuando creyeron a Felipe, que les anunciaba las
buenas nuevas del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, tanto hombres como mujeres
se bautizaron.
 EL EUNUCO 8:36-38 – Mientras iban por el camino, llegaron a un lugar donde había agua,
y dijo el eunuco: —Mire usted, aquí hay agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado? 38
Entonces mandó parar el carro, y ambos bajaron al agua, y Felipe lo bautizó.
 PABLO 9:18 – Al instante cayó de los ojos de Saulo algo como escamas, y recobró la vista.
Se levantó y fue bautizado;
 EL GUARDIA 16:33 – A esas horas de la noche, el carcelero se los llevó y les lavó las
heridas; en seguida fueron bautizados él y toda su familia.
 LOS CORINTIOS 18:8 – Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia.
También creyeron y fueron bautizados muchos de los corintios que oyeron a Pablo.

Dos Advertencias
1. Debe bautizarse “dignamente”, así como se toma de la Santa Cena (1Corintios 11:27)
2. No nos bautizamos en el nombre de seres humanos (1Corintios 1:13-17)

Dos Compromisos
1. Con Dios (Romanos 6:13) - No ofrezcan los miembros de su cuerpo al pecado como
instrumentos de injusticia; al contrario, ofrézcanse más bien a Dios como quienes han
vuelto de la muerte a la vida, presentando los miembros de su cuerpo como instrumentos
de justicia.
2. Con la Iglesia (1Corintios 12:12-13) - De hecho, aunque el cuerpo es uno solo, tiene
muchos miembros, y todos los miembros, no obstante ser muchos, forman un solo cuerpo.
Así sucede con Cristo.13 Todos fuimos bautizados por un solo Espíritu para constituir un solo
cuerpo —ya seamos judíos o gentiles, esclavos o libres—, y a todos se nos dio a beber de
un mismo Espíritu.

El cambio de vida
Antes Ahora
Efesios 2:1-6 En otro tiempo ustedes estaban muertos 4 Pero Dios, que es rico en
en sus transgresiones y pecados,2 en los cuales misericordia, por su gran amor
andaban conforme a los poderes de este mundo. Se por nosotros,5 nos dio vida con
conducían según el que gobierna las tinieblas, según Cristo, aun cuando estábamos
el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven muertos en pecados. ¡Por gracia
en la desobediencia.3 En ese tiempo también todos ustedes han sido salvados!6 Y en
nosotros vivíamos como ellos, impulsados por unión con Cristo Jesús, Dios nos
nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra resucitó y nos hizo sentar con él
propia voluntad y nuestros propósitos. Como los en las regiones celestiales,
demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de
Dios.
Efesios 2:12- 13 recuerden que en ese entonces 13 Pero ahora en Cristo Jesús, a
ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ustedes que antes estaban lejos,
ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la Dios los ha acercado mediante la
promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. sangre de Cristo.
Efesios 4:22-24 Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían
quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos
engañosos;23 ser renovados en la actitud de su mente;24 y ponerse el ropaje de la nueva
naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad
Efesios 5:8 Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor.
Vivan como hijos de luz

Tres cosas que “éramos”


 Romanos 5:6 A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos, en el tiempo
señalado Cristo murió por los malvados.
 Romanos 5:8 Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando
todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.
 Romanos 5:10 Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados
con él mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido
reconciliados, seremos salvados por su vida!

Entendiendo la lucha para decidir bautizarse


Eliseo sana a Naamán - (2Reyes 5:1-14)
1 Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, era un hombre de mucho prestigio y gozaba del favor
de su rey porque, por medio de él, el Señor le había dado victorias a su país. Era un soldado
valiente, pero estaba enfermo de lepra. 2 En cierta ocasión los sirios, que salían a merodear,
capturaron a una muchacha israelita y la hicieron criada de la esposa de Naamán. 3 Un día la
muchacha le dijo a su ama: «Ojalá el amo fuera a ver al profeta que hay en Samaria, porque él lo
sanaría de su lepra.» 4 Naamán fue a contarle al rey lo que la muchacha israelita había dicho. 5 El
rey de Siria le respondió: Bien, puedes ir; yo le mandaré una carta al rey de Israel. Y así Naamán se
fue, llevando treinta mil monedas de plata, seis mil monedas de oro y diez mudas de ropa. 6 La
carta que le llevó al rey de Israel decía: «Cuando te llegue esta carta, verás que el portador es
Naamán, uno de mis oficiales. Te lo envío para que lo sanes de su lepra.» 7 Al leer la carta, el rey
de Israel se rasgó las vestiduras y exclamó: «¿Y acaso soy Dios, capaz de dar vida o muerte, para
que ese tipo me pida sanar a un leproso? ¡Fíjense bien que me está buscando pleito!» 8 Cuando
Eliseo, hombre de Dios, se enteró de que el rey de Israel se había rasgado las vestiduras, le envió
este mensaje: «¿Por qué está Su Majestad tan molesto? ¡Mándeme usted a ese hombre, para que
sepa que hay profeta en Israel!» 9 Así que Naamán, con sus caballos y sus carros, fue a la casa de
Eliseo y se detuvo ante la puerta.

10 Entonces Eliseo envió un mensajero a que le dijera: « Ve y zambúllete siete veces en el río
Jordán; así tu piel sanará, y quedarás limpio.» 11 Naamán se enfureció y se fue, quejándose: «¡Yo
creí que el profeta saldría a recibirme personalmente para invocar el nombre del Señor su Dios, y
que con un movimiento de la mano me sanaría de la lepra! 12 ¿Acaso los ríos de Damasco, el
Abaná y el Farfar, no son mejores que toda el agua de Israel? ¿Acaso no podría zambullirme en
ellos y quedar limpio?» Furioso, dio media vuelta y se marchó. 13 Entonces sus criados se le
acercaron para aconsejarle: «Señor, si el profeta le hubiera mandado hacer algo complicado,
¿usted no le habría hecho caso? ¡Con más razón si lo único que le dice a usted es que se zambulla,
y así quedará limpio!» 14 Así que Naamán bajó al Jordán y se sumergió siete veces, según se lo
había ordenado el hombre de Dios. ¡Y su piel se volvió como la de un niño, y quedó limpio!

La Biblia es la Armadura del Cristiano


Dios ha preservado su ley que es su palabra poderosa y justa a través de los
siglos de vida de la humanidad, a fin de que el hombre justo y sensato sea
fiel entendedor y cumplidor de la Biblia. Porque no hay otro documento
escrito; ni tradiciones, ni vicarios, ni dogmas infalibles, ni religiones, ni
magisterios, ni voluntad o ideologías de hombres sobre la tierra, que sean
revelación directa y expresa de Dios, solo la Biblia; por esa razón el
cristiano autentico es obediente, manso y perseverador en el diligente
estudio, testimonio y practica de la palabra de Dios, la Biblia poder de Dios
para salvación de la humanidad.

¡Aleluya!, ¡Aleluya!, ¡Aleluya!.

(Deuteronomio 4:2) “No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni


disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro
Dios que yo os ordeno”.

(Deuteronomio 11:18-20) “ Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro


corazón y en vuestra alma, y las atareis como señal en vuestra mano, y
serán por frontales en vuestros ojos. Y las enseñareis a vuestros hijos,
hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el
camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, y las escribirás en los
postes de tu casa, y en tus puertas..........”

La palabra de Dios es poderosa, el enemigo no la soporta y por ello trata de


insertar en las mentes de muchos inseguros la idea de la duda y del error
por algún lado de sus debilidades, y es precisamente en el aspecto humano,
en que las dudas van y vienen en las transmisiones, interpretaciones,
traducciones, y versiones de difusión de la Biblia.

Sin embargo, ¿existe acaso otro cuerpo de doctrina escrito con tanta
coherencia, sabiduría, armonía y exactitud, y por diferentes hombres, en
lugares y tiempos diferentes, como lo es la Biblia en el todo y sus partes?.
Mas por fe y entendimiento no de hombre, sino devenido de Dios, sabemos
los cristianos de que el Espíritu Santo, aun sobre las voluntades humanas y
las persecuciones a los cristianos; preservo y mantuvo control sobre estos
importantes asuntos, porque la palabra de Dios tiene que ser cumplida en
toda su extensión y precisión acerca de la voluntad de Dios y su plan divino.

(Jeremías 23:29) “¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como


martillo que quebranta la piedra?”.

(Heb 4:12) “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que
toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las
coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones
del corazón.”

¿Por que tanta levadura y artificios de hombres en contra de la palabra de


Dios, y de los cristianos que la siguen?. ¿Si acaso todo esta escrito,
profetizado, revelado y entendido en ella misma?. La Biblia es la boca de
Dios, es el mensaje y la comunicación de Dios, es la ley de Dios, es el fuego
purificador de Dios, es el agua para la sed de Dios, el alimento sólido para el
hambre de Dios. Hecha para ser obedecida por quienes atesoran en sus
corazones el poder de la fe en Jesucristo el Señor, el Señor mío y Dios mío
de Tomas y de quienes hemos tenido el privilegio de conocerle. ¡Aleluya!,
¡Aleluya!, ¡Aleluya!.

Sabiendo que la Palabra de suyo tiene poder revelador, escrutador, y


pedagógico; porque en ella habita el poder, el amor y la santidad de Dios.
Mas aun, que ella es manifestada por Dios como la luz, el camino y el estilo
de vida para alcanzar la salvación en Cristo, y en el reino de Dios. ¿Hay
acaso otro camino único, verdadero y revelado en la vida de la humanidad?.

En nadie mas, y absolutamente en nada mas, que no sea exclusivamente en


Jesucristo y en la Biblia, encontraremos mediación y camino para llegar al
Dios Vivo algún día. ¡Aleluya!.

(Ezequiel 11:20- 21) “Para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis
decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios. Mas
aquellos cuyo corazón anda tras el deseo de sus idolatrías y de sus
abominaciones, yo traigo su camino sobre sus propias cabezas, dice Jehová
el Señor”.

No olvidando que (Juan 1:1-5) claramente afirma: “En el principio era el


Verbo, y el Verbo era con Dios, y el verbo era Dios. Este era en el principio
con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha
sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los
hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no
resplandecieron contra ella”.

Evidentemente, el Verbo es Cristo, aunque la Biblia hace una clara


distinción entre la Palabra de Dios escrita que es la Biblia, y la Palabra de
Dios encarnada que es Jesucristo. Pero en Jesús habita corporalmente toda
la plenitud de la deidad (Col 2:9).

El cristiano verdadero debe aplicar la Biblia a su vida personal, vivirla,


hacerla realidad en su existencia, mostrando frutos de conducta agradables
al señor; no teorizando, ni fomentando las especulaciones sobre doctrinas
de hombre, las cuales sesgan la cabal interpretación y entendimiento de la
Palabra, y denotan una inseguridad en ella; es el Espíritu Santo el que guía
en un adecuado estudio y comprensión de la Biblia; dejar la interpretación a
la percepción exclusiva de la razón, es imitar a muchos pensadores y
teólogos de la edad media, que teniendo gran conocimiento filosófico y
teológico; sin embargo su versacion en la practica de la Palabra era de
extrema pobreza espiritual.

La Biblia es la armadura infalible del cristiano que tiene su fe puesta en


Jesús.

(Publicado en el foro de la Web Cristiana.)

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