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Danziger, K. (1979 - 1994) - Los Origenes Sociales de La Psicologã - A Moderna

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ORAL, Los origenes sociales de la psicologia moderna Kurt Danziger Regresai al {neice de Autores Regresar al indice de Titulos En un sentido importante, las cuestiones acerca de los orfgenes sociales dela psicologia moderna resultan fandamentales para cualquier, consideracion del ‘contexto social de ideas psicolégiced éspectiicas durante el siglo presente. En efecto, es un periodo durante-el éual la cresci6n y diseminacién de ideas psicologicas se ve decididamente influenciada poz ‘Wexistencia de un grupo profesionel-académico de "psicblogos!, crecientemiente poderoso, que reclama al monopolio de la produccién y reprocluc:i6n del conocisiento psicolgico validado, Las ideas psicolégicas; por supuerto, habian tenido existencia mucho antes del siglo presente; lo quie ha catitbiado eel contexto social inmediato én el cual las misrnas son desarzolladas ¢ intencartbiadas, La existencia.del nuevo grupo profesional, crecienternente biel crgenizado, proporciona el fondo sobre ei cual las ideas particulares, los métodos y los sistemas son proyectados como figuras, cuya inequivoca apariencia depende de la relaci6n figura-fondo. qg-- 182 ates del siglo actual las ideas psicologicas faeron producidas e intercambiadas ampliamente entre filsofos, hombres de la medicina, economistas politicos, historiadores, artistas y otfos. Lo que ent la historia més reciente resulta absolutamente navedoso es la aparicion de grupos de especialistas que realizan demandas, crecientemente oxitosas, de monopolic de la verdad psicolégica. Los miembros de estos grupos se han instituido ellos mismo, y son gradualmente aceptados, como rbitros de lo que constituye o no constitaye un conocimiento psicolégico validadol/Ahora, para ser toinadas serlamente, Jas ideas psicolégicas deben atravesar el prisma formado por el marco normative € institucional de ln comunidad de especialistas reconocidos. Es este desarrollo, mas que el uso de una nueva metodologfa, lo que define la ~paturaleza de la famosa transicion desile «} largo pasado de la psicologia a se «cotta historia, Las técnicas de experimentacion y cuantificacion son ‘herramientes potenciales, exentas en si misnas de mayor significaci6n historica; st: zeal significacién deriva de la manera en que son usadas, por quien y para qué propésito, Ciertas técnicas emptricas fueron uplicadas muy extensamente & ® demas psicoldgicos en el siglo XIX pox fildsofos profesionales, naturalistas, édicos y aficionados. Pero los cambios cniciales no se dieron hasta que la aplicacién de estas técnices fueron usadas pata legitimar la dernanda del sonopolio del conocimients psicolégico vélido, por parte de una comunidad de especialistas autoconsciente y organizada. Qesde este punto de vista, 2 relacién entre elconocimiento psicolégico y su contexto social se complica devido a ia aparicion de un nuevo nivel, constituido por el grupo de profesionales, sus intereses, sus instituciones y su cultura. La influencia reciproca entre e! conocimiento psicol6gico y fos intereses y estructuras cognitivas en la sociedad més emplia se vuelve mediatizada por la comunidad de especialistas. Se hace necesatin, ahora, tomar en consideraci6n el ‘1 jugado por los miembros de esta comunidad en la sociedad més amplia y los efectos que produce en la vida inserna de la comunidad. Entonces ;c6mo Ilegé a consiituirse esta nueva comunidad?. Esta es la cuesti6n que requiere una respuesta, si heros de evitar tomar las normas contemporéneas del grupo come. dades, en luger de reconocerlas como el problema a ser explicado. Pero existe otra raz6n para exeuninar los origenes de la psicclogia modetia en el contexto de la sociologia det conocimientc pisicolégico. Y es que este problema es uno de jos muy poco, en toda la historia te la psicologia, que en los hechos, ha sido analizado descie un punto de visia sociolégico (Ben-David y Collins, 1966). Aquel andlisis y la controversia que Io continué jlustra muchas de las dificultades que puede encontrar una aproximaci6n sociol6gica a la historia de Ie ciencia. Enfoques sociolégicos alternatives pueden ser aplicados a la cuestién ie los origenes de la psicolngia moderna; el problema es hallar la perspectiva que resulte adecuada al problema. Una aproximacién, muy representativa er la literatura de la sociologia dela ciencia, es la denominada, propiamente, aproximacion positivista. Presenta muchas caracterfsticas que merecen ser examinadas. En primer lugar, su concepci6n de una disciplina cientifica esti basada en la nocién de progreso acumulativo. Este progreso distingue Ia ciencia de la pré-ciencia, y puede ser *medido" por el nimero de publicaciones de itivestigacion: Ninguna consideracion es otorgada a.las llamadas “revoltuciones cientificas' de Khun, 0a la significacion de escuetas de pensamiente: rivales. Aplicada a la historia de la psicologfa moderna esta inanera de pensar lleva a la conclusion tradicional de que Ja psicologia moderna cornenzé en Alernania y posteriormente trasladé su centro a los Estados Unidos, Las cifras anerca de los niimeros relativos de f ablicaciones parecen mosirar esto con suf ciente claridad. Lo que agut deberta sur notado es la suposici6n técita de que fa psicologia que lego a florever en los tados Unidos alrededor d en esencia, la risma que aparecié en mania en los afios 4880) La posibilidac. de und discontinuidad cualitativa fundamental ni siquiera es considerada en este enfoque, ya que, sila psicologia 5 tuna ciencia, su desarrollo es, por definicién, lineal, ecumulativo y continuo. (Gna caracteristica importante de la sociologia de la ciencia positivista es la naturaleza profundamente ahistérica de sus categorias explicativas. Las normas {que rigen Ia actividad cientifica han sido siempre las mismas, y siempre han existido como ideas. Lo que cabia son los roies sociales de los goportes de esas jdeas, Cuando las ideas cientificas son tornaclas por individuos que. ocupan el tol social de cientifico profesional conducen a una tradicién en investigacion (Gontinua y acumulativa (Ben-David, 1971). Por lo tanto, el nacimiento de digests como la psicclogta, depende ‘giniopeaciceteuamuele te profesional de Ja nueva ciencia, Tales rol 7 javentados frecuentemente por individuos, como-un medio de mejorar las oportunidades de su carrera. Supongase que wna carrera individual es bloqueada en una disciplina establecida; ese individuo todavia puede ganar reconocimiento, transfiriendo algunos elementos de aquel rol profesional aun contexto discipliriar diferente y'con un rol establecido diferente. Esto es llamado “hibridizacién del rol”. inci de este proceso, y que us6 su antecedentes en fisiologia carrera como filésofo; pero un nuevo tipo de filésofo, que realizaba experimentos de laboratorio sobre los probiemas en psicologta. As(naci6 un nuevo rol ~e! de psicdlogo experimental- a partir de la “hibridizacion" de los roles de fisidlogo y fildsofo, previamente establecidos. Para que'la psicologia llegara 4 ser establecida coitio una nueva cisciplina clentifica, simplemente perduré para los demas, que llegaron a ser socializados dentro deeste rol; ay personalmente por Wundt o modelados por su ejemplo. a jemplo una Eneste punto, dos rasgos de esta consideracién son dignos de ser resaltados. En primer lugar, el motor del cambio histérico es buscado en el nivel dela motivacién individual. Un nuevo rol es inventada y ernulado, en el transcurso de un intento personal en promover una carera personal. Segundo, los motives individualés que juegan un rol tan importante no son establecidos por medio de tuna investigaci6n biografica coricreta, sino que som imiputados en términos de un modelo abstracto implicito de decisién racional y.un célculo de las «. oportunidades enn la carrera. Por ejemplo, Ben-David y Collins, cuya consideracién de los origenes sociales de la psicologia moderna esta er: discusién aqui, sugieen que en la época en que Wundt estaba buscando, un profesorado de tiempo completo, el programa en fisiologia era particularmente dificil y queJa mayoria de Jas catedras exintentes estaban a cargo de aquellos que las sostuvieron por décadas. Se da por supuesto que Wundt tomé la decision de pasat ala filoscfa, donde el progreso era relativamente mas {écil.y de haber usado sus técnivas en fisiologfa experimental como una fuente de status especial en el area de su segunde eleccién. En esta consideraci6n, el rol del psiclogo modemo es, en esencia, la irwvencion de un individuo singulax, Wilhelm Wundt, respecto de quién, la mayor parte de la generacion siguiente de psicdlogos esté relacioniada por medio sie un complejo Arbol "genealogico" besado en el "discipulado". ' > En este punto llegamos a adivertir una dificaltad fundamental, que proviene del intento de combinar el enfoque positivis:a de Ja "evidencia" con una teoria 2 ® individualista del cambio hist6rico. Esta ultima, atribuye una importancia primordial a las intenciones individuales, mientras que el primero devalia los. informes "subjetivos" directos de dichas intenciones, las cuales, por eso mismo, deben ser inferidas de datos "objetivos". {Sobre qué criterio de relevancia son seleccionados dichos datos, entre la riqueza potencialmente ilimitada de la informacién hist6rica? Claramenie, el criterio ce relevancia es provisto por la necesidad de reconstruir la situacién elegida, confrontada al individuo historico, En este punto la objetividad supuesta del procedimiento deviene aparente: la perspectiva del socidlogo es meramente sustituida por aquella de la figura historica en cuestién. As{, cuando Ben-David y Collins reconstruyen la elecci6n de Wundt, consideran solamente dos campos, el de la fisiologia y la filosofta. Pero, en realidad, ¢] nombramiento de Wundt, mientras estaba buscando la promocién a una cétedra de tiempo completo, fue en "antropologia ¥ psicologia medica", y.el 4rea en la que con'més evidencia podia ser considerado, exchisivamerite desde el punto de vista de una carrera, era la psiquiatr‘a, un drea en'la cual fieron creadas mAs cétedras en las universidades alemanas, entre 1873 y 1880, que ‘cn fisiologfa y filosofia juntas (von Ferber, 1956). De cualquier modo, la fuente cle la cual Ben-David y Collins extrajeron sus datos, muestra también que‘entre equéllos que, como Wundt, ingresaron a Jos #angos académicos en los afios 1850 y 1860, el 78% de los que lo hicieron en fisiologia finalizaron como profesores titulares, mientras que solamente el 51%, en filosofia, tuvieron tal fortuna (von Ferber, 1956, pp. 83-84), un hecho que resulta dificil de reconciliar con el supuesto de mayores oportunidades para una cattera en filosotia. El mismo Wundt brindé-un relato diferente de su pasaje de la fisiologfa a la filosofia. Tras comenzar su autobiografia relatando sus recuerdos juveniles sobre la revolucién de 1848, continia hacia lo que puede ser considerada una extrafia introduccién a la vida de wa académico: "No puedo remediar, hacerlo de esta manera, ni habré de permanecer en silencio sobre,un aspecto de mis ‘recuerdos que ha permanecido en la memoria mas vividamente que muchos otros. Fue mi destino que la coexistencia habitual, durante muchos afios, de “initereses de vida diferentes, condujera a un cambio de ocupaci6n en el cual, lo sospecho, las impresiones politices de mi juventud no fueron indiferentes" (Wundt, 1920, p.15). En realidad, durante el perfoda critico de su vida, cuando tuvo lugar la reorientacién de la fisiologia a la filosoffa, Wundt se encontraba /uertemente comprometido en asociaciones de trabajadores de la educacién y, durante muchos afios, fue miembro de] Landtag; el cuasi-parlamento del Estado de Baden. A través de sus propias declaraciones, se aprecia que finalmente se dio cuenta de que no podria combi:rar wna carrera politica con una académica Gehlette, 1955-1956). Eligié la dltiraa, pero su trabajo académico estuvo cada vez més orientado hacia temas de discusién del ris amplio interés humano, cartibio que solamente pudo ser favilitado por un pasaje desde la Facultad de Medicina a la Facultad de Filosofia: En cualquier caso, Wundt resulta una figura singularmente inapropiada para elegir come iniciador de la identidad profesional del psicélogo moderno. El, en realidad, era un fuerte opositor a la sepatacith de la psicologia y le filosotia, y sostenfa que Jos problemas 1yiés impoztantes 2n psicologia estaban conectados fan intimamente con problemas filoséficos que le separacion entre.ambas reducirfa al psicélogo al nivel de un artesano apristonado por una.mnetafisica encubierta e ingenua (Wundt, 1913). Eventualmente, cuando en 1904 fue-creada tuna sociedad profesional de psicélogos alemanes, Wandt no participo en ella = inclusive no le fue posible veunirse en Leipzig durante el tiemporde vidade ‘Wrndt. Respecto de su stzpuesta coniribuci6n al trabajo experimental cistematico como parte de la definicién del rol del psicdlogo, deberfa recordarse que, para Wundt, la psicologia experimental era solamente una pequeia parte de st trabajo. De-cualquier forma, el ejemplo de lguien como Helmholtz, muestra que el trabajo e erndtico aplicado a los problemas psicolégicos no guarda cnéxién, necesarianrente, con la elabordcion del rol del gsicdlogo profesional. i que por concibié una tint ogo. Le fectivos ‘on dados hasta los tiltimos afios del siglo XDXylos primeros del XX. Quienes dieron aquellos pasos, debido a su caracter de advenedizos, tenfan sus propias razones para tratat de brillar en el prestigic ‘eflejado de una figura establecida como Wundt. De ese modo, colocaron el fundamento para aquello que, una generacién posterior, iba a transformar en ‘un "mito de otigen" completamente desasvollado (Sarnelson, 1974): Lo que resulta de interés en el presente contexto. ¢s que el soci6logo de la ciencia positivista, a causa de su! perspectiva bésizamente ahistorica, se vuelve una victima féeil de las reconstrucciones nistoricas distorsionadas que las ;eneraciones posteriores proyectan hacia el pasado, La tendencia es a tratar la ‘evidencia historica como si fuera un caudal de hechos objetives, cuando, uusualmente, consiste en reconstrucciones realizadas por partes altamente interesadas. Mas au, el tipo de relacion: entre generaciones sucesivas 26 reducida a la de "pioiieros" y “gontinuacores' o "maestros" y "disetpulos", un esquema que, incidenialmenté, hace posit’ e ocuparse del desarrollo completo de la psicologia modesna, a partir del supuesto acto de creaci6n de Wundt, como un proceso de-desarrollc interno dentro de Ia disciplina, sin entender al rol critico jugado por factote’s éxtra disciplinarios. El rol de tales factores puede ser ilustradc a través de la comparacion entre al desarrollo temprano de la psicolofiia en Alemania y en los Estados Unidos. En la psicologia alemana, lad forthas institucionales deuna disciplina autonoma fueron muy lentas en desectollarse, Sin v: lemasiado lejos, en 1910 sélo existian cuatro posiciones académicas en psicologiaen todo el sistema. universitario aleman, y solamente una ce ellas era de tiempo completo (von Ferber, 1956 pp. 8-84), Aiin en esa época, la psicologia no eta matetia de examen. Précticamente todos aquellos que investigaban o ensefiaban en psicologia, tenian nombramientos en filosofla; y esto no ¢ra une mera formalidad, ya quela mayorta de ellos, siguieron combinendo sus iritereses psicologicos con un trabajo activo en filosofia. Esto, por supuesto, contrastaba totalmente con la ® 182 \9- situaci6n en los Estados Unidos, donde estabsn proliferando los departamentos sniversitarios de psicologia y donde existla un pequefio ejército de psicélogos } fofesionales cuyos lazos con la filosofia erar. inexistentes (Camtfield, 1973). La sociedad profesional alemana fue fundada dece afios después que la American Psychological Association (APA). La psicologia como disciplina auténoma és una invencién americana y no alemana, hecho que, incidentalmente, resultaba muy evidente para Wund, quien criticaba a alguno de sus colegas por la pretension de seguir un modelo americano, al que consideraba inadecuado en ei contexto aleman (Wundt, 1913). Existen buenas razones por las cuales el clesarrollo americano tuvo que discrepar del que se dio del otro lado del Atléntico, En primer lugar, era completamente diferente el ambiente académico y profesional con el cual’ se encontraron los potenciales practicantes de la nueva disciplina. En Alemania, los fil6sofos gozaban de gran prestigio, tenfan una tradicion formidable y ocupaban posiciones académicas de poder. En los Estados Unidos, los filésofos profesionales evan escasos y contaban mauy poco -en realidad, su sociedad profesional recién se separé de la APA en 1901; la psicologia era la disciplina mayor. Mientras las escuelas médicas alemanas habfen sido centros de® investigacion que merecieron el respeto cle] munclo por varias generaciones, resultaba notorio el estado lamentable de las: escuelas médicas americanas. (El primer paso éfectivo hacia la reforma fue la creacién del. John Hopkins School en,.1893, aunque todavia en la époce, del informe Flexner, en 1910, la consolidacién profesional de ia medicina estaba lejos de ser completa), En tanto que la psicologfa americana centraba sus dernandas en un territorio prdcticameitte virgen, le psicologia alemana ‘enia que tomar en consideracién, a cada paso, determinados intereses muy bien atrincherados. Este estado de situacidn era un reflejo de la ausencia general de profesionalizaci6n en la sducnelocpenperiommeicane durante Ja mayor parte del siglo XIX, que contrastaba cor. el nivel de profesionalizacién, verdaderamente elevado, SCeRSRARERIeaR En 1884, en la Universidad de Harvard, sobre 189 miembros del cuerpo facultativo, solamiente, 19 posefan el Ph.D; en la de Michigan, 6 sobre $8 (Rudolph, 1962). Tal grado no comenz@ a ser generalmente esperado en las més prestigiosas instituciones amnericanas hasta la década de “1890. Hl acaclémico aleman luego de completar el Ph:D, debia trabajar varios aiics en una disertacién post-doctoral, la cual era requerida para obtener el derecho a ensefiar. Después de varios afios de actividad erudita, porita esperar, si era afortunado, un nombramiento universitario rentado. Ambos paises experimentaron una expansion universitaria bien considerable posterior a 1870. Pero mientras que en ‘Alemania, semejante expansion tuve lugar sobre una estructura bien establecida, en los Estados Unidos la creaci6n de estructuras apropiadas fue coincidente con la expansién en sf misma. CEERI). la psicologia logré ingresar desde el inicio en el sistema universitario modern fue una recién legada cualquiera, que debid tomar el lugar asignado para ella, «mel orden establecido, Por eso, cuando se considera la obra de los psicélogos Zanos tempranos, como William Jaraes. Stanley. Hall, J. M, Baldwin y J. Mc 1 Cattell, los viajes juveniles que realizavon a Alemania parecen haber sido totalmente irrelevantes. Inclusive, cuando ellos pensaban que estaban -aportando su experiencia europea, lo cue] no resultabanuy frecuente, el elemento transplantado tomaba necesariamente una forma muy diferente, debido a la vasta diferencia en el'contexto. Lo que resulta més significati ico, es que la diferencia en el contexto social determiné la naturaleza de la nueva disciplina en aspectos completamente fundamentales. Afirmar que el trabajO@xpetimenital en el laboratorio constituyé el suelo coman pata la nueva disciplina en ambos paises, es otorgar una significacién ritual a la experimentacion, que, ciertamente, ha tenido para muchos psicdlogos, pero que €s algo que tiene que ser explicado, antes que un principio.de explicacion. Las diferencias de concepeién sobre la naturaleza de la experimentacién psicologica fueron profundas, coro lo fueron también las perspectives acerca del rol que debfa serle asignado a la experimentacidn dentro de la psicologia-en su conjunto. Para algunos, el experiment psicolégico paradigmatico estaba, basado en las introspecciones de un pufiado de observadores sofisticados y~ altamente entrenados; para otros, estaba basado en la observacién de los +) ™Movimientos de los animales en arnbiertes artificiales. Para algunos, la ssicologfa experimental representaba la totalidad de la psicologia; para otros, eva solo una pequefia parte. La sociologta positivista de la ciencia no se inquieta a sf misma con semejantes disputas, porque nunca examina el contexto social del contenido de una disciplina. Sus "mediciones" de la actividad cientifica, estan estrictamente limitadzs a lo externo, como ser el mimero de publicaciones y el uso de rétulos (por ejemplo, experimentacién). Para la sociologia del conocimiento, en cambio, tales ediciones son triviales en sf mismas: el problerna es el contexto social del conteniclo actual de las ideas cientificas. Y @sta es, probablemente, la diferencia principal entre ambas perspectivas. ia muy importante procede de la naturaleza dela motivacion considerada relevante en la determinacién de la historia de las disciplinas cientificas. Como fue mencionaco previamente, en la consideracién del.origen de la psicologia moderna de Ben-David y Collins, el esfuerzo por el status 0 las aspiraciones de carrera de individuos claves proporciona el motor para la emergencia de una nueva identidad profesional. Para esta visién,los factores sociales determinantes del status relative cle campos diversos, son aceptados como dados; la perspectiva es individual y no societal, Desde el punto de vista de la sociedad, sin emborgo, el desarrclio de nuevas especialidades stibespecialidades cientificas, involucra un cambio en la divisi6n del trabajo. La produccién de ciertes clases de conocimiemto se vuelve prerrogativa de un ‘grupo con una identidail profesional partioslar. La historia del establecimiento “dena nueva disciplina o subdisciplina es, en esencia, la historia del establecimiento de esa prerrogativa, Pero el éxito con el cual tal prerrogativa es reivindicada, depende de la eficacia con la vual el nuevo grupo maniobra para legitimar sus actividades. Para ser'efectivos, tales esfuerzos de legitimaci6n, uy ® 182 Se tienen que tomar en consideraci6n las normas e intereses de los grupos poder establecidos para el control de la distribucion dle aquellos recursos materiales, de los cuales depende la procluccién de conocimientos. En el \ contexto modemo, esto quiere decir, aqurllos que controlan los nombramientt universitarios, como asf también aquellos que controlan establecimientos institucionales (de carécter educacional, clinico, industrial o administrativo), los cuales son relevantes para la prictica de la profesi6n. Tales grupos, por supuesto, tienen sus propios problemas de legitiraaci6n, de modo tal que sus normas ¢ intereses tienden a reflejar las realidades basicas, politicas y <-egonémicas, de la sociedad en la cual ellas florecen. £icomparamos las situaciones que debian exfrentar los aspirantes a psicélogos. en Alemania y en los Estados Unidos, hacia el cambio de siglo, resulta obvio que existfan diferencias cruciales, En Alemania, la materia potencial de una nueva disciplina, fue largamente reclamada por el establishment profesional y académico, Esto signific6, por una parte, una extensién considerable para trabajar en problemas psicolégicos, sin lege a una ruptura con las afiliaciones disciplinarias existentes, con lo cual no fu2 muy fuerte la necesidad de una identidad disciplinaria separada. Por otra, cuando los psicélogos plantearon sus demandas en favor de una existencia separa da encontraron fuerte resistencia en los intereses establecidos. Para enfrentar exitosamente semejante resistencia, los psicélogos debieron combatir al establishment en su:propio terreno. En la, practica, esto signified, usualmente, persuadir al establishment filoséfico de que la psicologia era aceptable y respetaisle filoséficamente. En realidad, la psicologia alemana nunca tuvo éxito en esa tarea, aun durante el periodo de Weimar, pero en ese intento, mantuvo formas de sofisticaci6n filos6fica que eran totalmente foréneas para la psicologia americana de la época, Tan tardiamente como en 1929, la Sociedad Psicolégica Alemana publicé una Protesta-contra la tendencia a reducir el ruimero de puestos universitarios en psicologia-en favor de la filosoffa. De manera caracteristica, esta declaracién trata de justificar la existencia de la psicclogia en términos de su relaci6n con la filosoffa: "La influencia recfproca entre psicologia y filosofia; se ha vuelto invariablemente més fuerte, especialmente en relacién a la fenomenologia, epistemologia y la teorfa de los valores (Buhler, 1930)". Ella insiste también, en que la psicologta moderna no se encventra limitada a los métodos experimentales. Lo que emergié en Alemania, entonces, fue una psicologta cuyos problemas, metodologias y formas de: conceptualizacién, permanecieron dominados muy directamente por las preocapacicnes de la filosofia, que jugaba el rol del Hermano Mayor. . in los Estaclos Unidos, en cambio, los psiedlogos tuvieron qué justificarse a'si mismos frente a un tribunal muy diferente. EI control de los nombramientos ‘universitarios, los fonclos para investigaciOn y las oportunidades profesionales, © se encontraban en las manos de hombres ie negocios y sus ejecutivos o en las de los politicos que representaban sus intereses, Si la psicologia debfa emerger como una disciplina independiente viable, debfa serlo en una forma aceptable para esas fuerzas sociales. Las inclinacionzs de aquellos de cuyas decisiones dependia la suerte de la péicologia americana eran claras, Bllos eran hombres abicados en posiciones de genuino poder social que estaban-ansiosos en usar 8 18 posiciones para controlar las acciones cle los demés. Estabaf: interesados en ‘técnicas dé contro! social v desempefio tangible. La imagen que tenian del hombre, dificilmente fuera la del filésofo contemplativo. Un extenso sistema de ‘educacién secundaria y profesional, tenia que ser construido practicamente desde los iniciosyél acontecer humario a partir de la migracién y urbanizacion en gran escala tenfa que er tratado; el hombre tenia que ser modelado-pata la adaptaci6n a un sistema industrial répidarrente racionalizado; Jos productos ‘debian ser vendidos. En vista dé la debilidad de las fuentes alternativaside habilidad profesional, ios psicdlogos podrfan volverse aceptables si pudieran, razonablemente, prometer el desarrollo de la capacidad técnica necesaria para tratar apropiadamente con esos problemas. R Los psic6logos americanos respondieron a 2sa oportunidad con una‘promesa que resulté totalmente innovadora. Esa promesa implicé nada'menos que la eivindicacion de que la psicologia experimental debia proporcionar las leyes fundamentales de gobieino de toda actividad humana, indeperidientemente del contexto. Ella debia, por lo tastio, ser considerada la "ciencia maestra" de los asuntos humanos, guiando todos los esfuerzos para controlar ala gente. En ocasiones apropiadas, la mayoria de las figuras claves erv€l perfodo formativo decisivo de la paicologia americana, debieron expresarse ervesos términos. A manera de ilustracién, considérense algunas declaraciones representativas del muy popular y exitoso texto de Thorndike (1907), The elements of Psychology: La psicologia proposciona, o deberfa proporcionar, ios principios fundamentales, sobre los cuales la sociolcgfa, la historia, la antropologia, la linguistica y otras ciencias que tratan con el pensamiento y la accién humana, deberian estar basadas ... Los hechos'y leyeé de la:psicologia ... deberian proveer la base general para la interpretaciori y.explicacién de los grandes eventos. ‘studiados por la historia, las aétividaties complejas de la sociedad civilizada, 1c motivos qué controlan las accioties del trabajo y el capital... Te6ricamente, la historia, la sociologla, la economia} la lingtifstice y las otras "humanidades" o ciencias de los asuntos humanos, son todas variedades de la psicologia". Tal deciaracién, implica que Ios problems ecorsémicos, sociales o hist6ricos, son problemas basicamente psicolégicos, o deberian ser tratados como tales. ‘Desde esta perspectiva fue creada, por primera vez, la imagen de una ciencia general de la conducta, cuyas leyes habrian de ser tan abstractas y ahistéricas ‘como las leyes de le fisica. Poce' tiempo después, el objetivo de la nueva ciencia vino a ser anunciado a través de-un slogar, que atin se hallaba en sus libros de textos introductorios: "Ja prediccién y contol de la conducta", Este objetivo es fotalmente discordante cori 16s'objetivos que Wundt tenfa en mente para la psicologia: sus fines no estabatt relacionados ni con la prediccion, ni con el control, ni con la conducta. Tampoco Ins sucesores alemanes de ‘Wundt cesarrollaron jamés tales objetivos para su disciplina. Si lo hubieran hecho, sus oportunidades de lograr el respeto del establishment académico hubieran sido 5 © 182 atin mas escasas. Por lo tanto, la gran cliferencia entre las posiciones institucionales de la psicologtia alemana’y americaria tuvo su contrapartida en la divergencia absoluta de propésitos, Estor.o deberfa sorprender, porque los.. objetivos de una disciplina, definen su posicion relativa con otras disciplinas. Al desarrollar sus objetivos, wna disciplina clefine su rol en términos de la division ° general del trabajo ent:e dsciplinas : Los objetivos de una disciplina resultan fundamentaies para su propia definicién. Constituyen una declaracién de su interés intelectual, el iltimo ctitetio a través del cual méiodos, conceptos y:evidencias son juzgados..Lo que mantiene juntos. los practicantes de un canipo es su interés intelectual, comdan y elhecho de que, bésicamente, todos tienen los mismos propésitos, Este Propésito define tanto‘el dominio dent-o del cual los practicantes han de trabajar como los modos‘tn'los cuales ellos proponen actuar en dicho dominio. Tal vez sea innecesario decizlo, pero e! dominio dentro del cual trabojan no es ipletiiente algo dado descle el exterior, sino que es, en sf mismo, una conétriiccién intelectual de'los practicantes de la disciplina. El desarrollo de un interés intelectual, implica no solo la fornwiacién de un programa de trabajo, sino también la distincién conceptual de la materia sobre el cual habré de ejecutarse dicho trabajo. De esa manera, le categorfa "condixcta', tal como es \sada por la psicologia modema, viene a sex una construcci6n intelectual, que identifica cierto dominio y el niaterial potencial para legitimar el trabajo psicolégico. Su dominio, obviamente, es completamente diferente de aquél definido, por ejemplo, con términos tales como "experiencia inmediata".o “accién social". Los intereses intelectuales incluyen claramente, lo que en algunas discusiones recientes, ha sido denominado "paradigms metafisicos" (Masterman, 1970). Pero para la sociologia clel conocimiento es importante reconocer el elemento de interés, en esas presuposiciones metafisicas. Los individuos realizan demandas sociales sobre la base de tales presuposiciones. Las disputas en este nivel son, ‘con frecuencia, disputas sobre las éreas de competencia reconocidas. Antes de "que un grupo pueda reivindicar exitosamente derechos especiales sobre un 4rea cualquiera, otros deben estar convencidos de que el area existe y de que su natuiraleza demanda una clase de competencia especial (técnicas, modelos zonceptuales, experiencias relevantes) que el grupo en cuestién comanda. La autodefinicion de grupos de especialistas y 1a definicién de la naturaleza bésica de su campo de accién son mutuamente complementarias. Para mencionar,un &emplo evidente, si ciertas preconcepciores completamente fundamentales acerca de la naturaleza del-organismo hnmano no imperaran.con amplia aceptacién, la profesién médica no podria mantener su posicién social, de cara a competidores potenciales. foes Los interésés intelectuales, por lo tanto, constituyen el punto de encuentro entre interéses sociales y construcciones cognitivas. El encuentro ocurre en individuos cuyos intereses sociales requieren necesariamente de tales construcciones, ya que su identidad social particular depende de ellas. Una identidad social define un tipo de relacisn social que debe ser reconocida por los otros significativos para existir. El establitcimiento o manterimiento de una identidad social, en consecuencia, implica le aceptaci6n, por esos‘otros, dela demanda de identidad. La base sobre la cual tal aceptacién es asegurada, es .,, provista por la compatibilidad de intereses intelectuales. Grupos establecidos con algiin poder social reconocen solamente a aquéllos con intereses sociales compatibles. Los intereses intelectuales, entonces, tienen una funcién logitimante; y diferentes intsreses intelectuales surgen, no solamente a raiz de diferencias entre aquellos que lo desarrollan, sino también debido a diferencias entre aquellos hacia quienes ellos estén orientados; como medio de legitimacion. La sociedad provee una red dé tales inteteses (un sistema de dependencias) que puede ser trazada hacia los lugares tds innportantes del poder social. Bajo determinadas circunstancias histOricas, coro las existentes en las universidades americanas hacia ‘el cambio de siglo, 1a relacion de los, profesionales con las fuentes del potler fundamental es relativamente inmediata; en otros casos, como en Aleinania, él tipo'de rélaci6n iricluye una muiltiplicidad de grupos mediatizadores attinicherados. Esté es, aquellos grupos interesados mas inmediatamente en las decisiones que afectan la vida.@ la. muerte de una disciplina nueva son él blanco de los intentos de legitimaci6ny, por lo tanto, determinan la naturaleza general dle la apelacion. En términos de este anilisis, la emergencia cle nuevas comunidades académicas © cientfficas, se caracteriza por la emergencia de nuevos intereses intelectuales. Los nuevos grupos cientificos difieren de los ya establecidos porque quieren hacer cosas diferentes. Esto, por supuesto, siempre resulta posible para teorias 0 ticnicas especificas dei campo en un cainpo a cambiar, sin ningéin cambio en la naturaleza del campo, mientras permanezcan iguales los propésitos finales de Jos practicantes de ese campo. Hs solatnente un cambio en esos propésitos, lo que compromete la creacién de una nueve disciplina o subdisciplina, es- decir, la emergencia de un nuevo grupo de practicantes definidos por un nuevo interés intelectual. Las técnicas derivan su significacién del interés, en cuyo servicio. son aplicadas, Es un completo extravio, discutir una técnica como la experimentacién haciendo abstraccién de Ics propésitos a los que ella pretende servir, Asi, la téchica experimental sada por Wundt para el andlisis de los procesos mentales, ¢s una técnica profundemente diferentes, tanto en la teorfa + come en la préctica concreta, de la técrica experimental usada por un conductista para la prediccién y control de la conducta. Elconcepto de interés intelectual, hace’ posilile superar la separacién terminante entre "factores sociales" y "contenido irite ectual", que es caracteristica de la s sciologia de la ciencia positivista (Ben-IDavid, 1967). Porque tales intereses son simulténeamente un factor activo en el prozeso social de la division del trabajo cientifice y una formulacién de presuposiciones intelectuales. Ei fracaso en reconocer el ro} decisive jugado por la categoria de interés intelectual es probable que conduzea a debates estériles sobre la importancia relativa de los factores "internos' y "externos" en el desarrollo de las disciplinas cientificas. Bl interés intelectual basico de una disciplina enfrenta tanto lo exterior como lo 6 © 182 ig- interior; lo exterior, en tanto sirve para legitimar las actividades de sus “”” practicantes de cara:a los grapos significativos a los que se ditige; lo interior, en” tanto establece las normas por las cuales resulta juzgado el trabajo de los ‘practicantes. Una vez que se han consolidado las funciones institucionales de una disciplina, dichas normas tienden a adeuirir, por sf mismas, una validez prdcticamente auténoma, con io cual el nexo con Ja funcién legitimante externa, se puede volver mencs explicito. Una de las expresiones mas concisas ¢ influyentes, acerca del aspecto exteriormente dirigido del interés intelectual de la psicologia moderna, puede ser encontrado en ei famoso trabajo de J.B. Watson (1913), "La psicologia desde el punto de vista del conductista": "Si la psicologfa siguiera el plan que sugiero, el educador, el médico, el jurista y el hornbre de negocios, podrian utilizar nuestros datos de una manera practice, tan pronto como seamos capaces, experimentalmente, de obtenerlos". El argumento de Watson era irresistible: dos afias después fue elegido presidente de la American Psychological Association. La razén de que su mensaje encontrar uria regonancia masiva € inmediata‘era que la mayoria de los psic6lagos americanos ya aceptaban la premisa de que el negocio de su disciplina era producir datos para ser utilizados "de manera préctica por educadores, hombres de negocios y ast sucesivamente, y de producitlos rapidamente. Dada esta premisa, la prescripcién de Watson, despojada de unas pocas exageraciones polémicas, estaba; obviamente, en la linea correcta. Lo que Watson habia hecho, era colocar el sello retorico final, en el establecimiento de la psicologia como una ciencia admiinistrativa, como una i tecnologia a ser-mangjada por los gestores de la sociedad con la finalidad de dirigir lasaeciones.de aquellos a su cargo hacia los canales deseados. Tal psicologia;es-un tipo de disciptina bien difexente de aquella que se considera a st'misma como auxiliar de Ja filosofia, Hila debe definir de manera diferente, tanto sus materiales como sus métdos. Para los propésitos practicos de “atiministracién y control sccial, se ocwpari de las acciones manifiestas de la gente; sii experiencia subjetiva solo presenta interés en tanto que resulta absolutamente necesario tomarla en‘consideracién para poder manipular efectivamente su actividad externa. Esto representa el reverso de la posicion caracteristica de la psicologia que florecié en Alemania, para la cual la actividad externa sélo tentfa interés, en la medida que arrojaba luz sobre la experiencia subjetiva. La distincién crucial aqui no es entre una psicologia que estudia la actividad manifiesta o una psicologia que ¢e ocupa de la experiencia subjetiva, sino sobre cual de las dos deberia ser el foco de interés primario de los psicélogos, quienes reducian al otro al status de un medio para un‘fin. Si la cuestion acerca dal status relative de la actividad externa y dela experiencia subjetiva compromete la definicién misma de la psicologia como waa disciplina administrativa més que humvantstica, la relacién de la psicologia on las ciencias sociales es expresada por ¢l rol asignado a la psicologta social. Uno de los aspectos més Ilamativos de la r2laci6n entre la temprana psicologia americana y el modo de la psicologia wuncltizna, esl total olvido que sufris la... psicologia de los pueblos de Wundt, atin entre aquellos psicdlogos americanos,, que habfan sido sus alumnos. (judd, la excepcién, permanecid sin ser i escuchado, y gird hacia intereses ajenos a los. definidog oficialmente en el dominio de la disciplina, como también lo hizo G. Hi, Mead, el otro dnico académico americano de nota, que prests serid atencién a Ja psicologia social de ‘V/undt), En el mismo comienzo de su.programa, Wundt proyect6 dos clases de ysicologta: fisiologica y social; la primera empleaba métodos experimentales y la Segunda, métodos no-experimientales (Wundlt, 1922), La relacion entre las dos es asimétrica, porque mientras quie no se pueden predecir los resultados de la interacci6n social a partir del conocimien:o dea psicologia individual, es posible extraer conclusiones sobre la psicologfa individual a partir del estudio ‘de los productos sociales; (por ejemplo, lo snitos proporcionan datos sobre la actividad de la fantasta, mientres las normias sociales y las costumbres -Sitten- posibilitan una visién interior sobre las motivaciones). Al discutir esas relaciones, Wundt contrasta dos concepciones'de las leyes psicologicas, las "metafisicas", que las considera como indegendientes del tiempo y espacio (en analogia con Ia mecénica clisica), y su propia concepcién de las leyes psicoldgicas como esencialmente en desarrollo, lo cual quiere decir que las leyes dela peicologia social se vuelven esencialmente historicas (Wand, 1887). Sus ‘cmiribuciones a esa psicologta social fueron monumentales, no s6lo. en.los diez voldmenes de la Volkerpsichclogie, sino también en la temprana Ethics,.ast ‘como en varios trabajos cue contienen mucho material psicosocial. Esos, intereses tampoco fueron idliosinerésicos. Hacia 1900, més de 200 items por afio habfan sido clasificados como "psicologia social" en la bibliograffa anual de la, literatuxra psicolégica publicada por al Zeltschrift for Psychologie. La psicologta amigrican tom6 un camino diferente. Concibiéndose a sf misma como la "ciencia maestra’ (el principio de (as otras ciencias sociales, las cuales eran, en efecto, simples aspectos de la psicologta individual), podia permitirse ignorar los niveles historicos y culturales de la realidad, No podia tolerar la existencia de un mundo social que cbedeciera a sus propias leyes, porque eso podia influir en la verdadera naturaleza de la:psicologia individual. En su ugar, se propuso desarrollar por cornpleto leyes abstractas de la conducta individual, de las del tipo que Wundt cenominara "metafisicas", Despojando la accion humana de sus contenidos socieles, elfa defini6 su material como "conducta’, mientras la realidad social y cultural, vino a subsumirse bajo la categoria de "estimulo’. Cuando, finaimente, la psicologta social hizo su aparicion, lo hizo como una extension de .a psicologia individual a situaciones en las cuales operaben "2stimulos sociales" La negacion de los niveles historicos y culturales dela realidad, aseguraba una reversion de la manera en que era conceptualizada la relacion entre individuo y su ambiente sociocultural. Wundt, esencialmente, definfa dicha relacion en términos de una construcci6n de productos culturales por la interaccion de individuos; los individuos eran visualizados como activos, en relacién con su cultura. La psicologla social americana, 2n cambio, devino un estudio de las 4 ® 182 19- respuestas al esttmulo social, de los "procesos de influencia social", concebidos, hasta hace muy poco, de una manera esirictamente unidireccional. ELindividuo finalizaba siendo el receptor final de estas infuencias sociales o el manipulador. En ambos casos el tipo de relacidn permanece extemno. Los productos sociales; o bien confrontan al indiviciuo bajo la forma de presiones ambientales o bien alcanzan a ser de utilidad como técnicas para el conttol de los demas: En cualquier caso, ellas son "halladas" pot el individuo, y la cuestion acerca dela relacion constructiva entre sus propieclades y las propiedades de los individuos, nurica aparece. El tipo de psicologia social desarrollado por Wundt, como complements indispensable al alzance \imitado de la psicologia experimental, se ocupaba, en consecuencia, de un conjunto de problemas completamente diferentes o aquellos que definieron el dominio delo que fue Mamado psicologia social por parte de las generaciones posteriores. Los intereses intelectuales no sélo definen los probleinas de una disciplina, sino que determinan, tambign, la manera prescripta para resolverlos, Para la psicologia moderna, esas pzescripciones han gizado generalmente alrededor de cuestiones acerca del rol y de la naturaleza de la experimentacién. Wundt consideraba imposible emplear la metodologfa experimental de la ciencia natural en la investigacion de los procesos psicolgicos "superiores" (donde él Io habla ensayado, los resultados, meramente, fueron seudo-experimentos que no honraront los criterios del experimen to cientifico) (Wundt, 1907). En Alemania, las demandas por extender la posibilidad del método experimental fueron impulsados por psicdlogos jéveries, quienes intentaron, también, promover la psicologia como disciplina in¢ ependiente. Como hemos visto, sus esfuerzos no tuvieron mayor éxito y durante los afios de 1920 comenzaron a hablar de métodos "de tipo experimental", inclusive abandonaron la palabra “experimental” del nombre de su asociacién. En los Estados Unidos, donde no habia una clase de filésofos "mandarines" (Ringer, 1969) a ser apaciguada, la veneracion por el método experimental no conocié limites y répidarente se desarrollé hacia una verdadera mistica. La psicologia crecientemente legitimaba sas demandas de una posicién superior entre las ciencias humanas mediante la apelaci6n a su utilizacién de métodos experimentales, no obstante que muchos j2siedlogos nunca usaron semejante método © usaron fo que, a lo sumo, poilia ser descripto como una copia verdaderamente débil de los mismos. Existzn fundamentos para suponer que el prestigio ritual de la experimentacién, se debié menos al status de ciencia pura, que al enorme atractivo que un paradigma tecnolégico tenia para los grupos significativos, a los que los psic6logos esia’2an tratando-de impresionar. Por un ‘ado, la experimentacién no era la marca distintiva de algunas de las clencias mis admiradas (por ejemplo, la astronomia y la biologia evolutiva de su tiempo); por otro, el aspecto que sufa le compleja serie de técnicas tituladas "experitentales", que hab{an sido escogidas por los psicdlogos.como cruciales, era su caracteristica tnanipulativa. Dada cierta intervencién, se consideraba que habfan sido encontradas las condiciones, no s6lo necesarias sino suficientes, para la experimentacién "cientifice", sin iinportar la negligencia enlas observaciones, la escasa conifiabilidad ie los datos, lo asistematico de los sontroles o la irrelevancia del problema degie el punto de vista teérico. En el mejor de los casos este imnplicaba una falla en distinguir entre la experimentacién con propésitos clentfficos y con otros propésitos, lo que hacia posible que un enfoque puremnente tecnolégico al conocimiento navegara bajo la bandera de la ciencia. : ‘Las diferencias en la practica de la experimentacién psicolégica juegan un rol crucial en la determinacién dei lugar de la psicologia como disciplina. Los experimentos que involucran sujetos humanos soni situaciones sociales, cuyas estructuras plantea contrasts verdacleremente rotundos con el tipo de conocimiento que es posible obtener dentra de su. contexto, La sociologia del conocimiento psicolégico no puede ignorar que ese conocimiento es obtenido en marcos sociales y que los rasgos del misrio estin drasticamente modelados por log,intereses intelectuales del psicélogo. Aparte de su influencia primaria sobrelas normas de la disciplina, es, ante todo, a través de su efecto ent la estructuracién de contexts de investigacisn, que los intereses intelectuales determinan la clase de conocimiento que ser vélido para los practicantes de la disciplina. Existen diferencias llamativas en el contexto social de la investigacin establecido por la psicologia entendida como una disciplina filosofica respecto de la psicolégica como una,tecnologia de manipulacin de la conducta, Bl experimento psicolégicoclésico,.que casi ha legado a extinguirse, estaba pasado en el principio de la intercambiabiliad entre experimentador y sujeto. Ambos debian ser observadores psicolégices altarnente entrenados y, como fue sefialado por Wundt, el entrenamiento psicoidgico de! sujeto era mas importante que el entrenamiente psicolégic2 del experimentador (Wundt, 1922, Pp. 12-13), Ese estilo de cxperimentacién siguié siendo caracteristico dela psicologia alemana, aur después de que una concepcién diferente del e:;perimento psicologico comenz6 a recibir algtin reconocimiento, justo antes de la Primera Guerra Mundial, Esta segunda concepcion de'la experimentacion psicolégica habla aparecida enire los psicélogos americanos antes del cambio del sigio y, rApidamente, lleg6 a domninar la practica de todes, con algunas excepciones. Estaba basada en una diferenciacién profunda de los roles de experimentador y sujeto. Se suponta que el primero debfa tener el monopolio .-del entrenamiento y la ilusiracion mientras el segundo debia ser inexperto e ingenuo. La situacién social del experimento, estaba caracterizada por una asimetria fundamental, que influenciaba decididamente la clase de conocimiento que podia emerger en él. Se trataba de una clase de conocimiento que debia ser titil para quienes estaban ‘en posiciones de controlar y manipula: la conducta de los otros, en contextos educacionales, industriaies, administrativog u otros parecidos. La division fandamental entre controladores y controladgs, estaba construida dentro de la nnismisima fébrica de la fuente generadore de conocimiento de esta psicologia. Los datos sobre respuestas huraanas en situaciones donde la autonomia habia 8 182 7 sido cedida, podfan ser aplicadas a otras situaciones no-experimentales, donde’ ~ Ja autonomfa y discernimiento estaban ausentes de la misma manera, aunque probablemente no por el corsentimiento vol-untario de aquellos afectados. Era snuy improbable que este tipo de situacién experimental produjera conocimiento capaz de incrementar el nivel de auto-insight o de ayudar a la smancipacién de los indivicluos humanos respecto del control extemno. Y ain cuando el conocimiento utilizable que la nueva psicologta era capaz de entregar quedaba rezagado respecto de sus pioinetas extravagantes, lo que més le importaba a sus patrocinantes era que'su esinpresa de investigacién estaba manifiestamente disefiada para producir la clase ce informacién qué pudiera ser util, precisamente, en aquellas situaciones en las que un grupo de personas tenfa el poder de controlar las condiciones |2ajo las cuales debian conducirse otros. En los relatos que son frecuentemente narrados en las paginas de los manuales introductorios, las diferencias metodologivas profundas qué dividian a los psiclogos en los primeros afios de este siglo eran represeritadas, tradicionalmente, como diferencias en torno al uso dé la "introspeccién". Esto supone cierta mistificacién, que tiene su lugar en la socializacién profesional del estudiante, pero que no.deberfa extraviar al académico serio. Wundt argument6 contra el introspeccionismo representado por el grupo de Warzburg y itchener, tan vigorosa e incisivamente comr.o lo hizo contra el ahora olvidado introspeccionismo del tercer cuarto de sighs pasado. Pero los conductistas no podfan tomarlo como un aliado porque realmente existian concepciories diferentes sobre la naturaleza del experimento psicol6gico y, en este nivel fundamental, venfan a representar polos opuestos. Sin embargo, para los aiitores de libros de textos, ese problema es profundamente amenazador. Es0s autores, se proponen, usualmente, represeritar la psicologia como una ciéncia natural y justificar esta imagen a través de la referencia al uso del método, experimental. La suposicién, crucial aunque implicita, es que puede haber una sola metadologia de la experimentacion cientifica. Si se revelara que la Psicologia moderna ha sido marcada por ¢ iferencias profundas sobre lo que constituye la experimentacion valida, el argumnento completo perderia’~ ‘Mientras que se puede esperar de los autores de los manuales perpetien los mitos y las verdades a medias que legitimar. las demandas de la disciplina, una perspectiva mas critica resulta apropiada er el caso de que la misma disciplina se vuelva objeto de escudrifiamiento cientifico, Pero esto es, precisamente, lo que no logra la sociologia positivista. Dado que presupone que la naturaleza de la‘ciencia es siempre la misma y vislurnbre el cambio historico en términos cuantitativos mas que cualitativos, se vuelve una victima preparada para los “mitos de origen’ que las disciplinas constrtiyen para ellas mismas, Tales mitos, exageran el elemento de continuidad en el desarrollo de la disciplina y tergiversan aquellos aspectos del pasado que ponen én duda los interéses intelectuales predominantes en la disciplina: Ein el caso de la psicologia moderna, esto adopta la forma de datar su origeri en la fundacion del laboratorio de Wandt, debiclo a qe Ia expetinentacién tiene-el status deun fetiche. Lo que la sociologia positivista trate como "datos" histories son, en yealidad, reconstruociones hist6ricas de las generacones posteriores. El xol que se le asigna a Wiindt, por ejemplo; fie ‘creadu en la historiograffa interna dela... disciplina, altamente interesada, y tergiversa su significado teal. Para la soviciogta dél conaéimiento, en cambio, le historia nunca puede seruna fuente de "datos" aproblecnética, Ella sisrapre tiene que ser reconstriids (Weimer, 1974) y el primer paso para evitar extraviarse por Jas reconstrucciones existentes, debida a las paries interesadits, ¢s consultar Jas fuentes primariags. Para la sociologta de la ciericia positivista categorias tales como:S¢iencia", ‘eonocimiento" y “experimentacion' son iumutables; para la soctologia del conocimiento ellas son: probleméticas y-stis fSrmas cualitativamente distintass. deben ser explicadas.”” whe ii eIE) El enfoque acritico de la sociologia de la ciencia positivista también caracteriza samunera de tratat el ¥ol jugado por los intereses socialés ei el debarrgllo historico del conocimiento cientifico. Los intereses de 1ds‘hombres de ciencia son siempre intereses individuales, competencias de status, aspiraciones de carrera, motivos involucrados én e! "discipulado", y ast por él estilo: Esto,a lo i sumo, puede explicar cbmo algunos indivieluos maniobran para lograr ventajas | ‘én tina estructura de status existente; no es un enfoque que ‘proporcione algan medio de cuestonamiento a la naturaleza’y origen de esta estructura. Mas-adri, i existe tuna absoluta escision entre la motivacién de los individuos y las fuerzas gite perpetiian las estructuras sociales.Para el cientifico individual, la actividad ay generadora de conocimientos ge-vuelye un medio para la ejecucion de fines: co ! esencialments privados.” i, oo ‘La sociologia del conogimiento,en cambio, reconoce los intereses personales como reflejos de intereses de grupos qué provieneny asa Ve2, dé éonflictos sociales. Los intereses de los individuos en la bésqueda del conocimiento estan ligados com los intereses de grupos, sea que ellos sean plenarente conscientes 0 no, Més atin, como los intereses de cualquier grupo, existen solattiénite en al contexto de otros intereses, los individuos actdéan en el interior de un tejido de tales relaciones, que se extienden desde sus ambientes profesionales't hasta Ia sociedad entera. En consecuencia,, es apropiado para la ipsicdlogiadel conocimiento trazar los intereses intelectrales Ge los individuos hasta aquellos inteteses sociales nis amplios que caracterizan a las sociedades en las distintas faces desu ristoria. © us 19- REFERENCIAS: ~ Jety, Englewood Cliffs, NiJ:;Prenice ov Ben-David, J: The scientist's role ins Hall, ‘bw | Ben-David y Collins, K:"Social factors in the origin of anew science: the case of psychology", American Sociological Review, 1966, 31. pp. 451-465. Ben-David y Collins, R. "Replay to Ross’, An 32, pp.469-572. 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