Propuesta de Incremento Al Salario Mínimo 2024
Propuesta de Incremento Al Salario Mínimo 2024
INTRODUCCIÓN 5
3.1. Crecimiento. 25
3.2. Exportaciones-importaciones. 27
3.4. Empleo. 30
Referencias 34
INTRODUCCIÓN
El estudio “Propuesta de incremento al salario mínimo en el salvador – 2024” es una
contribución que realiza el Centro para la Defensa del Consumidor (CDC), en una
situación de incremento de la pobreza nacional y de la pérdida del poder adquisitivo de la
población respecto a la satisfacción de necesidades básicas.
El bajo consumo de la población también está afectando los ingresos corrientes del
Gobierno, que este año apenas han aumentado 3.7% con respecto a 2022 (Ministerio de
Hacienda, 2023). El aumento salarial, contribuiría a reducir la pobreza, elevar el consumo
y mejorar la recaudación tributaria, sobre todo porque el 86% del salario se destina al
consumo privado.
Es cierto que hay un contexto internacional difícil, que puede incidir negativamente
en el desenvolvimiento de la economía y en el encarecimiento de los costos de los
combustibles y la energía, pero la peor forma de enfrentar esa situación es con políticas
de austeridad, restrictivas, que afectan más la inversión privada, el crecimiento económi-
co y la generación de empleo. En tal sentido, un aumento del salario mínimo, ampliaría
el mercado de venta a las empresas, que al producir más contrarrestan el aumento de la
demanda interna, lo cual es fundamental para que la inflación no se dispare.
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I. COSTO DE VIDA Y PROPUESTA DE
INCREMENTO DEL SALARIO MÍNIMO
1.1. Costo de vida
Estos incrementos se encuentran con una realidad donde los salarios son bajos (BCR,
2022). Para 2022, el salario promedio del país era de apenas USD$377.86; el de los
hombres USD$403.99 y el de las mujeres USD$344.01, menor incluso al salario mínimo
urbano. Ninguno cubre el costo de la vida urbana y sólo el de los hombres cubren el costo
de la vida rural.
Pero no solo los salaros son bajos, sino los ingresos en general (que incluyen las remesas
y otras fuentes. El ingreso promedio de la población ocupada es de apenas USD$397.87;
USD$415.04 en el caso de los hombres y USD$374.98 en el caso de las mujeres. Ninguno
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cubre el costo de la vida urbana pero solo el de los hombres cubre el costo de la vida rural
(SSF, 2023).
Incluso, el Ingreso Base Promedio de las 852,900 personas que cotizan en las administra-
doras privadas de los fondos de pensiones apenas llega a USD$803.8 dólares (USD$805
en las mujeres y USD$802.7 en los hombres) (BCR, 2022). Esos ingresos superan el
monto del costo de la vida reportado por el Gobierno, pero no en un monto significativo.
Además, el 65% de quienes cotizan tienen un ingreso inferior al promedio. Y hay que
tomar en cuenta que las personas que cotizan al sistema de pensiones constituyen un
segmento de la población cuyo nivel de vida está muy por encima del promedio nacional.
Entre los años 2019 al 2022, los hogares en condición de pobreza aumentaron del 22.8%
al 26.6%. El aumento se dio en la pobreza absoluta, que pasó de del 4.5% al 8.6% de
los hogares. Esa pobreza es la que sufren los hogares que con sus ingresos no pueden
cubrir la canasta básica alimentaria. Los demás hogares estaban en pobreza relativa ya
que los ingresos alcanzaban a cubrir los alimentos, pero no el costo de la vida (BCR).
La pérdida del poder adquisitivo de los salarios y el aumento de la pobreza no solo con-
tradicen la disposición constitucional de garantizar salarios dignos, sino que provocan
una disminución del consumo interno que afecta las ventas y las ganancias del 99% de
las empresas, cuya producción se destina al mercado nacional. También le crea límites a
la recaudación tributaria, que recae en el consumo, y a las posibilidades del Gobierno de
ampliar su inversión y frenar su endeudamiento.
La poca expansión del mercado nacional debido a los bajos salarios de la mayoría de la
población, es una de las razones del escaso crecimiento económico y la poca atracción
de inversión extranjera. Como se ha demostrado, los aumentos al salario mínimo en los
últimos años han traído consigo mejoras en los indicadores macroeconómicos, estimu-
lando el ingreso y el empleo formal. Del mismo modo, las empresas experimentan mejo-
ras en sus beneficios debido al aumento de las ventas, lo cual da cabida a la oportunidad
de expandir el tamaño de planta y generar nuevos empleos (Melara, 2021).
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1.2. Propuesta del incremento al salario mínimo
Los USD$477 millones, pueden obtenerse, aplicando impuestos a los activos, el patrimo-
nio, las herencias y sucesiones de 160 personas que poseen activos por USD$21,000 mi-
llones. Sólo con un impuesto de 2.25% al valor de esos activos el Gobierno podría obte-
ner esos recursos. Además, podrían aplicarse otras medidas como: Incrementar hasta en
un 20% la tasa efectiva que paga el 10% de la población que posee los mayores ingresos
y eliminar los gastos tributarios injustificados; aprobar un impuesto de 1% al excedente
de las viviendas valoradas en más de USD$350,000 y a las casas de recreación. Ese
impuesto proporcionaría alrededor de USD$200 millones al año y aprobar el impuesto al
patrimonio, impuesto predial y/o un impuesto a los bienes de lujo.
732,000 personas beneficiarias del aumento, que son las que representan el 26% de
la población ocupada. Y agrupadas por los sectores convencionales de la economía, la
mayoría trabaja en el sector terciario (comercio y servicios), seguido del sector secun-
dario (industria manufacturera) y del sector primario o agropecuario. (Tabla 4).
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Tabla 3. Trabajadores con incrementos salarios por sectores.
Fuente: Elaboración propia en base a (EHPM, 2022) y matriz de insumo producto (BCR, 2019).
Fuente: Elaboración propia en base a (EHPM, 2022) y matriz de insumo producto (BCR, 2019).
En términos monetarios, con el aumento del salario mínimo la población trabajadora me-
joraría sus ingresos en USD$578 millones, principalmente la que labora en el sector
terciario, que es la mayoría.
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Tabla 5. Trabajadores con incrementos salarios por sectores.
Fuente: Elaboración propia en base a (EHPM, 2022) y matriz de insumo producto (BCR, 2019).
En El Salvador, donde la ganancia crece más que el salario, continúa el bajo crecimiento
económico, que este año se proyecta en 2.1% (CEPAL, 2023), el menor de la región.
Todo está caro y la gente se queja de la falta empleo y el desmejoramiento de la calidad
de su vida.
El incremento del salario mínimo mejoraría el consumo privado, cuya principal variable es
el salario. Para las empresas, eso significaría un aumento de sus ventas, sus ganancias y
sus inversiones. Y como la mayor productividad laboral compensaría el aumento salarial,
las empresas producirían más y mejorarían sus ingresos.
Otro aspecto a tomar en cuenta, como se verá en el sub apartado “e”, es que las empre-
sas del país no perderían competitividad con respecto a las de Centroamérica, porque,
entre otras cosas, los salarios mínimos de El Salvador se mantendrían por debajo de
salarios de Costa Rica, Honduras y Guatemala, a pesar que la productividad promedio
de la mano de obra salvadoreña ocupa el tercer lugar entre los cinco países de la región
y está por encima del promedio de cuatro de los países, sin incluir Costa Rica.
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Un estudio señala que “…debido a que los salarios constituyen la principal fuente de in-
gresos de los hogares para financiar el consumo (86.0% del PIB), un incremento en los
mismos favorece el crecimiento económico por medio de un estímulo a la demanda agre-
gada. Lo anterior pudo observarse en el incremento realizado en 2017, el cual favoreció
el empleo, crecimiento económico, reducción de la pobreza y no generó una espiral in-
flacionaria … (debido) al mayor ingreso disponible de los hogares para realizar gastos de
consumo que satisfagan sus necesidades, compensando un menor crecimiento de los
beneficios empresariales y el aumento de los costos laborales” (BCR, 2016).
Con el aumento del 25% en el salario mínimo, el ingreso derivado de los cambios sa-
lariales se traducirá en un incremento de la demanda de alimentos de los grupos famil-
iares. Asumiendo que están compuestos por 3.19 integrantes (BCR,2022) su demanda
se puede expresar como incremento del gasto en la demanda agregada en los modelos
de insumo producto. La tabla 6, muestra el estimado de los nuevos alimentarios en la
canasta básica alimentaria de consumo familiar anual. La demanda de esos productos,
que son los de mayor consumo, aumentaría en un 35%.
Los datos anteriores permiten estimar los requerimientos productivos directos e indirectos
para satisfacer la nueva demanda y aplicar herramientas de análisis apropiadas, como
el modelo insumo producto, que consiste en integrar 3 matrices como se aprecia en la
ilustración.
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Tabla7. Matriz de insumo producto.
Ecuación de balance
Xi: Producto bruto de sector j; Xij: Producción intermedia sector i, para sectores j;
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Los reportes del programa Scilab comprenden entradas de matriz de coeficientes (C) y
del vector de demanda (D):
C=
D=
--> D1=inv(C)
D1 =
--> E=D*D1
E=
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Los resultados indican que los requerimientos adicionales de producción para satisfacer
la demanda por aumento salarial, son mayores en el sector agropecuario e industrial y en
menor medida en comercio y servicios.
Para el ajuste que se plantea en esta propuesta, la contribución al PIB sería de 0.7%
adicional para 2024. El impacto positivo en el PIB se debe a que un mayor salario me-
jora el consumo privado, las ventas y la inversión de las empresas, sobre todo de las
MIPYMES, donde compra la mayoría de población laboral del país, incluyendo la que
reciba el aumento.
¹ἐρ = (∆Q/Q) / (∆ρ/ρ). La elasticidad-precio de la demanda es una medida de la capacidad de respuesta de la cantidad demandada a
un cambio en el precio propio de un bien.
ἐγ = (∆Q/Q) / (∆γ/γ). La elasticidad ingreso de la demanda procura medir la proporción en la variación de la demanda de un bien,
frente a los cambios en los niveles de ingreso de los consumidores.
ἐχγ = ∆Qx/ ∆ρX (Ρx/Qx) La elasticidad cruzada mide la sensibilidad de la demanda de un bien o servicio ante la variación del precio
de otro bien o servicio, es decir, cuánto cambia el consumo de un producto, cambia el precio de otro producto.
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El aumento salarial y la baja inflación de 2017 desmiente esos argumentos, porque a
mayor demanda le corresponde una mayor producción y porque el peso de los salarios
en el costo de las empresas es muy pequeño.
• Los aumentos representan un 25% de ingresos adicionales para las familias; aunque
comparados con grupos laborales su cobertura equivale al 26% de ocupados.
• En lo que refiere propiamente a fenómenos del mercado intervienen los tipos de bie-
nes y sus elasticidades; con índices mayora de 1 se consideran de alta elasticidad;
menores a 1, inelásticos y hasta se les denomina bienes inferiores. La mayoría de los
alimentos se ubica en esta calificación, que son los productos a los probablemente se
destinará mayor parte de la disponibilidad de nuevo ingresos.
Para tener una aproximación al nivel de inflación atribuible a las medidas propuestas se
propone el siguiente ejercicio:
Los principales costos de las empresas son la materia prima (en el caso de las industrias
y el agro), la energía, la compra de mercancías (en el caso de los comercios), el transpor-
te y el pago de otros servicios. Además, el aumento al salario mínimo no incluiría a toda
la población ocupada, sino al 26% de ella.
En los últimos años, el componente salarial de esos costos de las empresas no ha va-
riado mucho, porque el ajuste general de salarios ha rondado el 5% y en el caso del
salario mínimo, cuyo aumento fue de 20%, al recibirlo el 20% de la población laboral no
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repercute mucho en los costos. A manera de ejemplo, si en una empresa industrial el
salario es el 16% del costo y el mínimo sube 20%, pero para el 20% de sus empleados y
empleadas, el aumento del costo salarial es de 2.6%.
Por lo anterior, con un aumento del 25% en el salario mínimo, el costo laboral de las
empresas pasaría del 8.5% del PIB al 9.6%, lo que significa un aumento de apenas 1.1
puntos porcentuales . Además, el mayor costo laboral sería compensado por el aumen-
to de la productividad laboral, resultado de crecimiento de la demanda agregada y de
la producción. La productividad industrial aumentaría 5% y en comercio y servicios de
1.8%. Eso significa que las empresas no tendrían pérdidas. En el agro aumentaría menos
(0.7%) , pero en la propuesta se sugieren medidas compensatorias del Estado para ese
sector y para las MIPYMES.
Como se ha indicado, la concentración del ingreso, los bajos salarios y el alto costo de
la vida son las tres principales causas de la pobreza. Por lo tanto, la vía la para reducir
la pobreza con medidas redistributivas es un buen camino para mejorar la situación de
la mayor parte de la población. Hay tres ciclos que se refuerzan mutuamente que obsta-
culizan el crecimiento y la prosperidad en el país: (i) bajo crecimiento y violencia, (ii) bajo
crecimiento y migración, y (iii) bajo crecimiento, ahorros e inversiones (Robayo-Abril &
Barroso).
Datos del BCR, muestran que en 2021 y 2022 aumentó la explotación laboral y empeoró
la distribución del ingreso (BCR). En 2019, de un PIB de USD$26,881 millones, a las
remuneraciones correspondieron USD$10,300 millones y a la ganancia empresarial (ex-
cedente bruto de explotación) USD$10,194 millones. Es decir, la masa salarial superó
la masa de ganancia en USD$106 millones. El resto del PIB es ingreso mixto (sector
informal) e ingresos del Estado vía impuestos indirectos. Lo mismo ocurrió en 2020. Esa
distribución es excesivamente mala, ya que las remuneraciones son para cientos de mi-
les de personas y las ganancias le pertenecen a una minoría empresarial. No se puede
negar entonces que ese año hubo más remuneraciones que ganancias.
En El Salvador, donde la ganancia crece más que el salario, continúa el bajo crecimiento
económico, que este año se proyecta en 2.1%, el menor de la región. Todo está caro y la
gente se queja de la falta empleo y el desmejoramiento de la calidad de su vida.
Con el aumento salarial de 25% y una inflación de 2.5%, la masa salarial se acercaría a
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la masa de ganancia, ya que crecería en USD$578 millones, sin incluir otros posibles au-
mentos de salarios que superan el mínimo en algunas empresas y ramas de la economía.
De acuerdo al análisis realizado de la matriz de insumo producto, la masa de ganancia
aumentaría en poco más de USD$425 millones.
El aumento salarial reduciría la brecha entre los salarios mínimos y el Costo de la Vida,
que no crecería mucho porque el impacto en los precios es pequeño. Una gran cantidad
de trabajadoras y trabajadores y sus familias saldrían de la condición de pobreza relativa
a la condición de no pobre.
El aumento del salario mínimo sacaría de la pobreza a 619,494 personas que pertenecen
a la población ocupada y están en condición de pobreza, porque sus nuevos salarios
mejorarían los ingresos de muchos hogares, que también reciben ingresos por remesas
y en menor medida por pensiones. Esa población vive en 194,200 hogares (9.7% de los
hogares del país y 36.7% de los hogares pobres). La pobreza por hogares disminuiría
en 7.4 puntos porcentuales, de 26.6% a 19.2%: La pobreza absoluta se reduciría en 3
puntos porcentuales y la relativa en 4.4 puntos porcentuales⁴.
⁴ Cálculo realizado a partir de los datos de pobreza e ingresos de la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos
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e. Impacto Competitividad regional.
Para determinar el impacto del aumento salarial en la capacidad competitiva de las em-
presas a nivel de Centroamérica, se analizan cinco variables: salarios mínimos y pro-
ductividad laboral de los países de la región, tasa de inflación, tasa activa de interés y
condiciones de infraestructura.
Con el aumento al salario propuesto, El Salvador mantendría los salarios mínimos más
bajos después de Nicaragua. En Honduras y Guatemala son mucho más elevados en
todos los sectores y, además, se pagan 13 meses al año y en El Salvador sólo 12 meses,
de manera que, si se agrega el mes adicional, los salarios en Honduras y Guatemala son
más altos que los que se muestran en el siguiente cuadro.
Los bajos salarios les dan una ventaja adicional a las empresas salvadoreñas, que dispo-
nen de la segunda mano de obra más productiva. Se omiten los salarios de Costa Rica,
que son muy elevados, incomparables con los salarios de los otros países.
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de los ministerios de trabajo de ES, GT, HN y NIC (MTSS,
2024); (MTPS, 2021); (MINTRABAJO, 2024); (MITRAB) y (Trabajo y Seguridad Social, 2023).
⁵ Salarios en las empresas de más de 150 empleados y empleadas. En las medias es de $543, en las pequeñas es $465 y en las
micro $451.
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Tabla 11. Centroamérica: Productividad laboral (año 2022).
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de ES, GT, HN y NIC (INEC, 2023); (BCR, 2022);
(INE, 2022); (INE) y (swissinfo.ch, 2023).
La inflación eleva los costos de producción y el interés es el costo del dinero. La econo-
mía salvadoreña tiene la inflación y tasa de interés más bajas de Centroamérica. Por lo
tanto, el aumento del salario mínimo no afectaría la capacidad competitiva de las empre-
sas. Incluso, dicho salario es más bajo que los de Costa Rica, Honduras y Guatemala.
Como factores de competitividad, también hay que decir que El Salvador ocupa el primer
lugar de Centroamérica en conectividad vial y el segundo lugar en calidad de la infraes-
tructura vial y aeroportuaria. Solo en infraestructura portuaria El Salvador tiene un rezago
con respecto a tres países de la región.
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Tabla 13. Centroamérica: Ranking en el componente de Infraestructura vial.
Sin embargo, a pesar que la economía de El Salvador tiene todas esas condiciones favo-
rables para lograr tasas de crecimiento altas y sostenibles, es la que menos crece en la
región desde hace 20 años. Y es la que menos inversión extranjera recibe, al extremo de
que el año pasado tuvo registró inversión negativa.
Tabla 16. Centroamérica: Inversión extranjera directa (año 2022, millones USD$)
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¿A qué se debe esa aparente contradicción de una economía que, a pesar de tener ba-
jos costos de producción, estabilidad de precios y buena productividad con respecto a
la demás economía de la región, y es la que menos crece y menos inversión extranjera
recibe?
Durante mucho tiempo esos malos resultados se solían atribuir, en algunos medios aca-
démicos y empresariales, a la poca inversión privada nacional y extranjera, la cual se
veía limitada por la baja productividad laboral, los altos costos en la economía, la mala in-
fraestructura, la criminalidad y la inseguridad jurídica. En relación a los demás países de
la región, salvo Costa Rica, esos argumentos han sido errados, como ya se ha analizado.
Incluso en la criminalidad no ha habido mucha diferencia entre El Salvador, Guatemala
y Honduras. Pero escudados en esas valoraciones incorrectas, los grandes empresarios
salvadoreños se oponen a mejorar los salarios de sus trabajadores y trabajadoras.
La respuesta a esas preguntas hay que buscarlas en la rentabilidad de los negocios, que
no solo tiene relación con calidad de los medios de producción (incluyendo la infraestruc-
tura), la productividad y los bajos costos, donde El Salvador incluso está mejor tres de
sus vecinos, sino con la evolución del consumo interno y el medio circulante, que en El
Salvador crecen menos debido a los peores salarios y pensiones, la pérdida de política
monetaria ocasionada por la dolarización, y la escasa inversión pública causada por un a
baja recaudación tributaria, menor a la de Costa Rica, Nicaragua y Honduras. La deman-
da interna salvadoreña es la menos dinámica de la región desde hace muchos años, por
las razones ya señaladas.
El poco dinamismo del consumo interno y del medio circulante, en comparación con los
otros países, dificulta la ampliación del mercado interno que necesitan las empresas para
elevar sus ventas y su producción. Además, como El Salvador tiene alrededor de 25 años
de bajo crecimiento económico (salvo uno que otro año ocasional). Y cuando la economía
crece poco no se generan suficientes empleos ni aumentan adecuadamente los ingresos
de la mayoría de empresarios, de la población trabajadora y del Gobierno.
Todas las empresas, incluso las de mayor orientación social, deben tener ganancias para
continuar operando, y para ello tienen que vender la mayor parte de su producción. Por
eso, cuando el mercado se expande porque la capacidad de compra de la población
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aumenta, las empresas venden más, elevan sus utilidades, amplían sus inversiones y
generan más empleo, lo que a su vez amplía la demanda y va creando las bases para un
crecimiento sostenido de la inversión, la producción y del empleo. Pero si el mercado es
pequeño, la inversión y la producción no se expanden. Y esto último sucede en nuestra
economía desde hace décadas.
Pero, ¿por qué el mercado salvadoreño es tan estrecho? Una razón es la concentración
del ingreso en pocas manos y el elevado índice de pobreza, que hoy afecta casi al 27%
de los hogares, cuyos ingresos son insuficientes para comprar los bienes y servicios que
necesitan para tener una vida digna. Sin embargo, esa misma situación se da en Nica-
ragua, Honduras y Guatemala. ¿Dónde está la diferencia? Principalmente en la menor
remuneración de la mano de obra salvadoreña con respecto a Honduras y Guatemala y
en la poca expansión del medio circulante ocasionada por la pérdida de la política mone-
taria provocada por la dolarización. El medio circulante solo puede crecer en El Salvador
si la entrada de dólares a la economía supera la salida, ya que el BCR no puede emitir
moneda ni funcionar como prestamista de última instancia.
Las tablas 17 y 18 muestran que la economía salvadoreña es donde menos crecen el me-
dio circulante y el Producto Interno Bruto. Las economías de Nicaragua y Honduras solo
necesitan 8 años para duplicar el circulante. Guatemala y Costa Rica lo duplican cada 9
años. El Salvador necesita 17 años para duplicarlo. En los últimos 10 años, el crecimiento
promedio del PIB de El Salvador no llegó a 2%. En los demás países de Centroamérica
superó el 3%. La relación entre ambas variables es muy lógica, ya que donde no crece
mucho el circulante no se dinamizan el consumo ni las ventas y no es muy atractivo invertir.
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Tabla 17. Centroamérica: evolución del medio circulante (2013-2022).
Esa traba estructural le da más justificación al aumento del salario mínimo, como meca-
nismo generador de demanda y de estímulo a la inversión privada, al crecimiento econó-
mico y a la generación de empleo. Con un mejor salario las personas tienen más posibi-
lidades de consumir y las empresas mayores posibilidades de vender. En otras palabras,
un buen salario dinamiza la economía y mejora las condiciones de vida de la población
trabajadora. El propio Gobierno recaudaría más con los tributos y podría ampliar la inver-
sión social y productiva que necesita el propio sector privado para expandir sus negocios,
sobre todo las MIPYMES, que no tienen capacidad de exportar y son el 99% del total de
empresas.
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III. CONTEXTO ECONÓMICO EN QUE SE
REALIZARÍA EL INCREMENTO SALARIAL
3.1. Crecimiento.
La economía de El Salvador en los últimos cinco años, muestra una tendencia tradicional
de bajo crecimiento, solo algunos años afectados por la pandemia y su recuperación. En
el 2019, el crecimiento del PIB fue de 2.4% manteniéndose en las tendencias de años
anteriores, pero el efecto de la pandemia del COVID 19, llevo a que la economía decre-
ciera en el 2020 a una tasa de -7.8%, no hay duda que los cierres de las economías a
nivel mundial y el inadecuado manejo de la pandemia en el país por parte del gobierno
llevaron a esta crítica situación.
No hay duda que después de la pandemia se haya crecido a una tasa alta, pero esta fue
el resultado en gran parte de las empresas nacionales que ante las pérdidas del año de
la pandemia invirtieron más para recuperar las condiciones previas y las pérdidas ocasio-
nadas por esta situación. Así como las mejoras en el contexto internacional. Pero la crisis
de empleo, cierres de empresas, la actividad económica informal encerrada, la población
en pobreza extrema pidiendo comida con banderas blancas, los encierros arbitrarios y la
incapacidad de abrir la economía por criterios políticos nos llevaron a una mayor crisis.
Pero estos últimos años post pandemia muestran la recuperación tradicional, lo cual de-
muestra que no se ha hecho mayor cosa para revertir estas tendencias tradicionales. La
economía de El Salvador sigue transitando por las tendencias del bajo crecimiento.
La situación en Centroamérica evidencia las diferencias que existen entre nuestros paí-
ses, considerando las tendencias de crecimiento del Producto Interno Bruto podemos
apreciar las potencialidades y debilidades que presentan cada uno de los países de la
región.
Para el caso Costa Rica y Panamá son los países que más han crecido en los últimos
años con tasas superiores al 4%. Todos los países fueron afectados por la pandemia
de la COVID 19 unos más que otros, pero se lograron recuperar en el 2021 a tasas de
crecimiento importantes, bajo el efecto rebote después la crisis provocada por la pande-
mia. Para los últimos años los países de Centroamérica crecieron a tasas superiores a
25
El Salvador. Para el 2023, se proyecta un crecimiento de 3.4% en Guatemala de 3.3% en
Honduras, de 3.3 en Nicaragua y 4.9, % en Costa Rica, mientras El Salvador por debajo
de todos ellos en un 2.3% (CEPAL, 2023c). No hay duda que El salvador enfrenta una
serie de problemas que le hace difícil superar su tendencia de bajo crecimiento, entre es-
tos: la pobreza desigualdad, una débil y abandonada estructura agraria, una industria que
trata de adecuarse a los estándares internacionales, pero aún con baja productividad, y
otros servicios muy rentables pero que no logran posicionar al país en el escenario com-
petitivo internacional, nos referimos a la telecomunicaciones y la electricidad vinculados
a empresas transnacionales.
Es difícil pensar que El Salvador crecerá a tasas mayores si persisten los factores estruc-
turales del bajo crecimiento, además de otros como el alto nivel de desempleo, subem-
pleo e informalidad, bajos salarios y bajos niveles de inversión privada, pública y extran-
jera, bajos niveles de productividad agrícola, entre otros.
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3.2. Exportaciones-importaciones.
Las exportaciones de El Salvador decrecerán este año 2023 en -3,2%, como resultado de
los problemas del mercado internacional, y especialmente del principal socio comercial
Estados Unidos, que enfrenta dificultades en su economía, quien ha reducido la deman-
da de productos de la maquila y otros. Pero también la caída de las exportaciones de café
y azúcar (CEPAL , 2023d). La muestra de la caída se denota en imagen 1.
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Imagen 2. Tasas de variación acumuladas de importaciones totales, desde enero
hasta noviembre de cada año.
Uno de los factores claves para el crecimiento es la inversión pública, pero para el caso
de El Salvador esta presenta dificultades. Si bien la inversión pública se había proyectado
en estos años en más de USD$1,000 millones de dólares no se ha logrado superar esta
meta. En los últimos años 2021 y 2022 se ha mantenido en márgenes aceptables, pero
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se espera que el 2023 su ejecución no sea más del 20%, considerando que se había
presupuestado más de USD$1,200 millones de dólares. Esto es debido a que las institu-
ciones del Estado y del gobierno que no ejecutaron los proyectos establecidos, así como
las reformas institucionales que afectaron las capacidades de los municipios para realizar
obras, la reducción del FODES a 1.5% eliminó fondos importantes a los municipios como
la Dirección de Obras Municipales que ha dinamizado la inversión pública.
Si bien el gobierno a través del BCR, ha señalado que el sector construcción es el que
más ha crecido en el último año, en más del 10%, el cual tiene un efecto multiplicador
sobre otras actividades, este no parece haber contribuido con un mayor crecimiento del
producto interno bruto.
El Salvador es de los países de Centroamérica que menos inversión extranjera recibe, tan-
to Panamá como Costa Rica tienen flujos de inversión extranjera de más de USD$1,000
millones de dólares, mientras que El Salvador en sus mejores años 2017 y 2018 recibió
más de USD$800 millones. De ahí en adelante se mantenía en USD$400 millones, hasta
estos últimos dos años con un decrecimiento de más de USD$100 millones en el 2022 y
una recuperación de más USD$200 millones en el 2023.
29
Gráfico 2. Inversión pública del SPNF 2019-2022.
3.4. Empleo.
El empleo es uno de los grandes retos del país con tasas de desempleo superiores al 6%,
de subempleo de 35% (BCR, 2022) y un sector informal que se estima en un 70% de la
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PEA. La realidad es muy grave para la población trabajadora.
Según la información del ISSS sobre empleos formales. Entre el 2019 y 2023 el número
de trabajadores en el sector privado se incrementó en un 10%, mientras que en el sector
público en 12.7%. El sector privado incremento el número de trabajadores en 72,257, un
aumento de 14,451 trabajadores nuevos por año, el sector público incremento en 22,172,
Más de 4,434 empleados públicos por año ingresaron al gobierno.
En general el problema del empleo es muy grave, con bajos niveles de inversión y ten-
dencias de bajo crecimiento no se podrá resolver las posibilidades de El Salvador de
avanzar en el marco del desarrollo.
Tabla 21. Trabajadores en planilla 2019-2023.
2. La situación de pobreza es muy grave más de un millón 600 mil viven en estas condi-
ciones y más de medio millón en pobreza extrema. El 99% de las empresas son micro,
pequeñas y medianas que pueden verse beneficiados con el incremento de demanda por
mayores salarios.
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4. Bajo este incremento del salario mínimo se verían beneficiados 873,000 personas en-
tre ellas: 732,000 trabajadores asalariados, 21,000 lisiados de guerra porque su beneficio
está en relación al salario mínimo, 120,000 empleados públicos a través de su aguinaldo
anual que se establece bajo el salario mínimo. 26% de la población ocupada de todos los
sectores mejorarían sus ingresos.
10. Entre las variables que se consideran para el tema de la competitividad están: salario
mínimo, productividad laboral, tasas de inflación, tasas activas de intereses y condiciones
de infraestructura.
11. El Salvador tiene el salario mínimo más bajo de la región después de Nicaragua. La
productividad medida entre el PIB y la población ocupada está por debajo de Costa Rica
y Guatemala, las empresas están bien posicionadas. La inflación es la más baja de la
región, así como las tasas de interés, aspectos que pueden incrementar los costos de
producción.
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segundo en calidad de infraestructura vial y aeroportuaria. Solo en infraestructura portua-
ria está por debajo de tres países de la región.
13. Considerando que El Salvador tiene las mejores condiciones para un crecimiento alto
y sostenible, es el país con menor crecimiento del PIB y baja inversión extranjera.
14. Que explica este bajo crecimiento, los bajos salario e ingresos de la población que
limitan el mercado interno, así como bajos niveles de circulante, asociados a la dolariza-
ción de la economía, que no hace atractivo a la inversión nacional y extranjera.
15. Por lo tanto, un incremento del salario mínimo dinamizaría la economía, mejoraría las
condiciones de vida de la población, propiciará la expansión del sector privado empresa-
rial, más tributos para el Estado y mayor demanda de bienes y servicios para las micro,
pequeñas y medianas empresas.
Recomendaciones
1. Considerando este estudio, será importante el incremento del salario mínimo en 25%
para todas las actividades económicas establecidos en la Ley del Salario Mínimo, así
como los beneficios que obtendrían otros sectores, para mejorar las condiciones de vida
de la población trabajadora y sus familias. A fin de enfrentar el grave deterioro de su ca-
pacidad adquisitiva y de vida. Resultado de una alta inflación y aumento de la Canasta
Básica Alimentaria.
2. Este aumento del salario mínimo no tendrá un impacto muy serio sobre los costos de
producción y precios, ni sobre la dinámica de las empresas y consumidores; ni sobre la
competitividad regional, más bien se espera un mayor dinamismo de las empresas para
hacer frente a una creciente demanda.
4. También el incremento del salario mínimo que posibilitará una mayor demanda favore-
cerá al sector público para recaudar más ingresos tributarios.
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Referencias
BANCO MUNDIAL. (4 de octubre de 2023). https://www.bancomundial.org/es/country/elsalvador/over-
view#:~:text=En%202021%2C%20la%20econom%C3%ADa%20salvadore%C3%B1a,2%2C8%20
%25%20en%202023.
BCR. (2018).
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Ministerio de Hacienda. (30 de noviembre de 2023). transparenciafiscal. https://www.transparenciafiscal.
gob.sv/downloads/pdf/700-DPEF-IF-2023-00139.pdf
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